En la lección anterior vimos que somos espíritu, alma y cuerpo, y que la parte de nuestro ser que ha nacido de nuevo y tiene la vida de Dios es nuestro espíritu.
Pero nuestra alma no ha sido regenerada; y aunque experimenta algunos cambios por el nuevo nacimiento, sin embargo necesita ser renovada por la influencia del Espíritu Santo y por la Palabra de Dios.
Parte importantísima de la transformación de nuestro ser por la renovación de nuestra alma, es lo que la Biblia llama el FRUTO DEL ESPÍRITU.
En nuestro avanzar hacia una santidad práctica es fundamental que tratemos sobre este FRUTO DEL ESPÍRITU.
¿Recuerdas que ya lo vimos muy someramente, en "Tu nueva vida en Cristo"? En esta ocasión vamos a desarrollarlo un poco más, buscando aplicar lo que aprendamos a nuestra vida práctica.
Alguien ha dicho que la iglesia está dividida en dos clases de personas: árboles y postes. La diferencia entre ellos es que el árbol tiene vida, se desarrolla y da fruto. El poste no tiene vida ni da fruto, y su destino es podrirse. Dios busca árboles que den fruto, no postes estériles.
A. ¿QUÉ ES EL FRUTO DEL ESPÍRITU?
Lee Lucas 13:6-9. Esta es una parábola, es decir, una ilustración tomada de la vida diaria con un mensaje espiritual. El Señor Jesús usó mucho las parábolas para enseñar verdades profundas de la vida espiritual.
a. Según esta parábola, ¿qué busca Jesús de cada creyente?
Parábola de la higuera. Fruto
b. En Gálatas 5:16-25, ¿qué cosas se oponen entre sí en la vida del creyente?
El deseo de la carne y el Espíritu Santo.
c. ¿Cuál es el fruto del Espíritu?
Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, Templanza (Dominio propio)
d. ¿Qué relación encuentras entre los versículos 16 y 18, y el fruto mencionado en el v.22?
Que el fruto se logra por andar en el Espíritu y ser guiado por el Espíritu Santo.
El fruto del Espíritu es el resultado de la rendición de tu voluntad como creyente, permitiendo que se manifieste la naturaleza divina implantada en tu espíritu. Si el Espíritu Santo está señoreando en tu espíritu, y tu alma se deja guiar por tu espíritu, se produce el fruto.
El fruto tiene que ver con el carácter cristiano y con nuestra santidad. Tiene que ver con lo que somos. En este sentido es el aspecto más importante de nuestra vida, por encima de los dones o de lo que hagamos para el Señor.
B. ANALIZANDO EL FRUTO DEL ESPÍRITU
Gálatas 5:22-23 dice: "Mas el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza".
Vemos que hay nueve aspectos del fruto; es decir, nueve facetas de un carácter rendido a la influencia del Espíritu Santo, y que refleja el carácter de Cristo. Analicemos estos nueve aspectos en el orden en que son mencionados.
1. AMOR
Se trata del amor de los sentidos o de los sentimientos, que nacen por algún estímulo externo. Sino el amor ágape, que nace del espíritu, y motivado por el ágape de Dios.
Este amor, como parte del fruto del Espíritu, se dirige en primer lugar a Dios, y luego a los demás, permitiendo que el amor de Dios fluya por medio nuestro a nuestros hermanos, parientes, amigos, o aún a los que no lo son.
Cómo describe 1 Corintios 13:47 el amor ágape?:
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 1 Corintios 13:4-7
Recuerda que no se trata de sentimientos o emociones despertados por personas que nos puedan caer simpáticas o atractivas, ni gratitud por los que nos hacen bien.
Si Dios nos ama tal como somos, perdonándonos nuestras debilidades, rebeldías, pecados, defectos, etc., ¿por qué no podemos amar a los demás, perdonándoles también sus faltas? Y más si consideramos que Dios las ama también, y que Cristo murió por ellos justamente para liberarlos de esos pecados, y sanarlos de sus flaquezas.
Amar, pues, es dejar que el amor de Dios fluya a través nuestro hacia todos los demás, aún a nuestros enemigos. Se recibe de Dios por su presencia en nosotros.
2. GOZO
Nada más lejos de la realidad que el concepto de que un cristiano es una persona apagada, sin alegría, sometido a estrictas normas de conducta que lo aprisionan.
En Juan 7:38, Jesús prometió: "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva". Y esta es la experiencia de cada creyente que es llenado con el Espíritu de Dios.
Ya al convertirnos, experimentamos gozo por el perdón de Dios, la seguridad de vida eterna y la libertad que sentimos. Hay gozo por las bendiciones de Dios, la sanidad de nuestros cuerpos, etc. También en la comunión con la familia de Dios.
Pero el gozo como parte del fruto del Espíritu es algo profundo e inexplicable; es un estado permanente del alma al conocer más y más al Señor en la comunión con Él y con su Palabra. Es gozo que no depende de las circunstancias, sino de que nuestro corazón está latiendo al unísono con el corazón de Dios.
a. Según Juan 15:9-11, ¿Cuál es la causa de nuestro gozo?
El saberse amado de Dios y al guardar sus mandamientos.
b. 2 Corintios 7:4. ¿En qué circunstancias tenía gozo Pablo?
En todas las tribulaciones.
c. En Filipenses 4:4. ¿Cuándo debemos estar gozosos?
Siempre.
d. Según Santiago 1:2, ¿en qué circunstancias debemos sentirnos sumamente gozosos?
Cuando nos encontramos en diversas pruebas.
e. En Nehemías 8:10, ¿qué es nuestra fortaleza?
El gozo del Señor.
El GOZO es el sentimiento que acompaña al amor y resulta de él. Sólo el que ama y es amado tiene gozo. El mundo puede proporcionar alegría efímera y superficial, pero que desaparece cuando desaparece el estímulo.
Sólo el amar a Dios y el sabernos y sentimos amados por Dios produce gozo permanente y profundo, y que perdura en cualquier circunstancia. Es el gozo que da un sentido de plenitud en la vida. Este es el gozo que hace que el cristiano pueda cantar en medio de cualquier situación, por adversa que sea, tal como lo expresa el salmista en el Salmo 149:1-5.
3. PAZ
PAZ es: "Tranquilidad y sosiego del ánimo, en contraposición a la turbación y las pasiones". Es una de las cosas más buscadas y ansiadas por el ser humano, pero lamentablemente también una de las más esquivas.
La razón para ello es simplemente el pecado humano.
En Juan 14:27 Jesús dice que la paz que él nos da no es como la del mundo: superficial y frágil, que se rompe con cualquier cosa. Piensa por unos momentos en cómo pretende lograr la paz el hombre a nivel personal, a nivel nacional y a nivel mundial, y cuáles son sus resultados.
a. En Isaías 26:3, ¿quién será guardado en completa paz por el Señor, y por qué?
Cuyo pensamiento persevera en Dios y ha confiado en El.
b. En Juan 16:33, ¿qué razón tenemos para nuestra paz, aun en medio de las aflicciones del mundo?
Tener paz en Jesús confiando en El.
c. Según Romanos 5:1, ¿Cuál es la base para nuestra paz con Dios?
Justificado pues por la fe, tenemos paz con Dios por medio de N.S. Jesucristo.
Esta es la clave. Tenemos paz con Dios por la obra de Cristo en la cruz; sabemos que nuestros pecados han sido perdonados y olvidados para siempre por Dios; gozamos de su amor y de su protección, y tenemos la seguridad de la gloria de Dios. ¡Entonces podemos tener paz en medio de las tormentas de la vida!
Cuando tenemos paz con Dios, tenemos paz con los demás, y también con nosotros mismos. Nuestro ser se integra y equilibra, y ya no tenemos los conflictos internos que se proyectan en nuestras relaciones con los demás.
d. ¿A qué nos exhorta la Palabra de Dios en 1 Pedro 3:11?: Romanos 12:17-18.
Apartarse del mal y hagan el bien.
Busque la paz y sígala.
"En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado" (Salmo 4:8)
Esta es la experiencia de muchos, quienes cuando recibieron a Cristo, dejaron de depender de pastillas para poder dormir… ¡GLORIA A DIOS!
Lee Romanos 8:28-39, y ¡alaba a Dios por hacerte más que vencedor en Cristo Jesús! ¡Disfruta de la paz que Dios te da porque has puesto toda tu confianza En El! Amor, gozo y paz, ¡qué bendita trilogía como regalo de Dios a sus hijos!
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:28-39
Memoriza los siguientes versículos
Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Romanos 6:22
Mas el fruto del espíritu es amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23.
Permíteme recordarte que lo importante de estos estudios es aplicar la enseñanza de la Palabra de Dios a tu vida práctica. De manera que al considerar los seis siguientes aspectos del fruto del Espíritu, ora para que el Espíritu Santo te revele si tu carácter cristiano está fallando en alguno de estos aspectos, y pide al Señor que te ayude a que este fruto del Espíritu se dé en tu vida a plenitud, por medio de la renovación de tu alma a la imagen de Cristo.
Recuerda que el crecimiento hacia la madurez es un principio de la vida en cualquiera de sus formas.
Ahora que hemos visto en la lección anterior los primeros tres aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU: amor, gozo y paz, continuemos con los siguientes aspectos: paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza o dominio propio.
A. PACIENCIA
Este aspecto del fruto del Espíritu tiene que ver con nuestro trato con los demás. No es el "aguantar" estoicamente, "apretando los dientes"; ni es indiferencia, apatía o la reacción natural de un temperamento flemático. Tampoco es hacer las cosas con lentitud o parsimonia, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.
La paciencia, como una parte del fruto del Espíritu, es la inmutabilidad ante la provocación. Es el soportar los maltratos sin resentimiento, ira ni deseo de revancha. Es la aceptación de las pruebas y sinsabores de la vida sin enojo ni amargura. Es estar tan seguros del amor de Dios; del camino que transitamos y de la meta hacia la cual transitamos por la vida, que los incidentes no nos pueden apartar de esa serena certeza. Y que todo es controlado y preparado por Dios para nuestro supremo bien.
a. En Santiago 5:7-8, ¿por qué espera con paciencia el labrador?
Espera el precioso fruto.
b. ¿Y por qué debemos tener paciencia los creyentes?
El Señor viene pronto.
¿Te das cuenta que una de las bases de nuestra paciencia es la esperanza? Job exclamó: "¡Yo sé que mi Redentor vive!", y eso le permitió tener tanta paciencia ante las pruebas.
Dios tiene paciencia con nosotros, porque conoce nuestras debilidades, pero al mismo tiempo conoce sus propios planes para con nosotros, y lo que hará al final de los tiempos cuando culmine el proceso de nuestra redención. El tiene planes eternos para nuestro supremo bien.
Debemos tener esa misma paciencia para con nuestros hermanos en Cristo, porque el Señor está tratando personalmente con cada uno de sus hijos, y tenemos la esperanza de que Él nos terminará de perfeccionar a todos.
AMOR + ESPERANZA = PACIENCIA
¿En qué debemos tener paciencia según los textos siguientes?
a. Efesios 4:2: En amor…
Contada humildad y mansedumbre soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.
b. 2 Tesalonicenses 1:4.
Persecuciones y tribulaciones que soportáis.
c. 2 Timoteo 4:2:
Predicar la palabra, instar, redarguye, reprende con toda paciencia y doctrina.
d. Hebreos 6:12
Por la fe y la paciencia heredan las promesas.
B. BENIGNIDAD
Es la amabilidad que surge de un corazón que ama. Tiene que ver con las actitudes para con los demás. Es lo contrario de un carácter áspero y tosco. "¿Recuerdas 1 Corintios 13:4: "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia…"? En ese texto también se nos dice que la benignidad es resultado del amor agape, del amor de Dios.
Todos deseamos que nos traten bien, con amabilidad. El fruto del Espíritu nos lleva a tratar bien a los demás, aunque ellos no nos traten bien.
a. Efesios 4:32. ¿Cómo debemos ser unos con otros?
Benignos, misericordiosos, perdonando como Cristo nos perdonó.
b. Colosenses 3:12. ¿De qué debemos vestirnos?
Como escogidos de Dios… de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.
c. ¿Cómo debemos hablar con los demás según Colosenses 4:6?
Con gracia…para que sepamos responder a cada uno.
C. BONDAD
Es la cualidad de una persona regida por lo que es bueno, y cuya meta es el bien. No es "blandura", porque muchas veces por bondad tenemos que ser duros, como cuando disciplinamos a nuestros hijos. Es también resultado del amor, porque por amor deseamos lo mejor para los demás.
El Señor Jesús fue benigno con la mujer pecadora, pero fue bueno en la purificación del templo a pesar de su energía.
De la misma manera, cuando los padres castigan justamente a sus hijos, no lo hacen por malos sino por buenos, porque desean su bien. El problema surge cuando los padres castigan para desfogar su ira, y no por amor.
a. Romanos 11:22. ¿Con qué actitud está unida la bondad en este texto?
Con la severidad.
b. Romanos 15:14. ¿Para qué nos capacita la bondad?
Llenos de bondad y de todo conocimiento para poder amonestarnos los unos a los otros.
c. En Efesios 5:9, ¿con qué virtudes va unida la bondad?
El fruto del Espíritu Santo es toda bondad, justicia y verdad.
Vemos, pues, que ser buenos no es ser tolerantes con el pecado o con el mal, sino desear y hacer todo aquello que promueva el verdadero bien, bien que está inseparablemente unido a la justicia y a la verdad de Dios. Siempre la bondad estará de acuerdo con la Palabra y con la santidad de Dios.
D. FE
No se refiere a la fe salvadora, que es don de Dios a todo creyente (Efesios 2:8), ni a la fe que se apropia de las promesas de Dios, sino a la actitud de certidumbre y confianza inalterables en la realidad y fidelidad de Dios, y que llega a formar parte del carácter de un creyente lleno del Espíritu.
a. En Hebreos 11:32-39, ¿Qué produjo la fe de estos hombres?
Conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas.
b. ¿Fue todo positivo o halagador para ellos?
No.
c. En 1 Corintios 13:13, ¿qué cosas permanecerán cuando las demás desaparezcan?
Permanecen la fe, la esperanza y el amor.
(Nota que la fe mencionada permanecerá juntamente con la esperanza y el amor, aún cuando ya no sean necesarias la fe salvadora ni la fe para apropiarse de las promesas, porque nuestra salvación se habrá completado y ya estaremos disfrutando del cumplimiento de todas las promesas de Dios. Es porque se refiere a la fe como manifestación del fruto del Espíritu, como rasgo de nuestro carácter, que permanecerá por la eternidad.)
d. En 2 Corintios 5:6-9, ¿cómo es la vida del que tiene fe como rasgo de su carácter?
Vive confiado.
E. MANSEDUMBRE
Mansedumbre es aquella disposición de espíritu con la que aceptamos los tratos de Dios con nosotros como buenos, y por ello sin discutirlos ni resistirlos. Como consecuencia, también considera que los maltratos e insultos de los hombres malos son permitidos y empleados por Dios para la disciplina y purificación de sus elegidos.
a. Números 12:3. ¿Cómo era Moisés?______Manso____________________
b. Mateo 11:29. ¿Cómo era Jesús?_________Manso____________________
c. ¿Por qué crees que Moisés y Jesús fueron mansos?
Porque sabían lo escrito anteriormente.
d. En Santiago 3:13, ¿cómo se demuestra la verdadera sabiduría?
Es pura, pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía…
e. En Efesios 4:2, ¿con qué está relacionada la mansedumbre?
Con la humildad.
f. ¿Qué promesa hay para los mansos?
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Mateo 5:5
Encaminará a los humildes por el juicio,
Y enseñará a los mansos su carrera. Salmos 25:9
En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán. Salmos 34:2
Pero los mansos heredarán la tierra,
Y se recrearán con abundancia de paz. Salmos 37:11
F. TEMPLANZA (DOMINIO PROPIO)
Dice 2 Timoteo 1:7: "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio". "Templanza" o "dominio" es traducción de la palabra griega eukrateia, que significa "fuerza, poder". Es el resultado de ejercer la fuerza de voluntad, el dominio propio para no hacer aquellas cosas que no agradan a Dios o que nos hacen daño.
No se aplica solamente a la bebida, sino a todo exceso dañino como la glotonería; el vicio de la televisión; la pereza o el exceso en el trabajo; o a nuestra actitud ante las tentaciones: la sensualidad, el dinero, etc.
La templanza nos ayuda a vivir en un equilibrio sano, propio de la verdadera santidad práctica.
a. Según 1 Corintios 6:19, ¿porqué debemos tener dominio propio para no hacer cosas que nos dañen?
Porque nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y pertenecemos a Dios.
b. ¿Según Santiago 3:1-8, ¿cuál es la prueba de que tenemos realmente dominio propio?
No ofenden de palabra, tenemos dominio sobre la lengua.
Conociendo ahora los nueve aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU, y si el Espíritu Santo te ha revelado cuáles están faltando en tu vida, pues… ¡a alcanzarlos con la ayuda de Dios! Será un proceso de transformación a la imagen de Cristo por medio de la renovación de tu alma. Lo que es imposible para el hombre natural, es posible para ti, ¡porque ahora tienes la vida de Dios! Comienza cada día pidiendo al Señor que te llene de su Espíritu, y que tu vida pueda mostrar el FRUTO DEL ESPÍRITU, para gloria de Dios. Haz tuyas las palabras de Pablo: `Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).
Memoriza los siguientes versículos
Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Romanos 6:22
Mas el fruto del espíritu es amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23
Durante el tiempo que has vivido como hijo de Dios, ya habrás podido confirmar lo que la Palabra de Dios enseña en cuanto a las luchas del creyente. Posiblemente te han venido pruebas, dificultades, oposición, etc.
Jesús ya nos había advertido que "ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición… estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida" (Mateo 7:13-14).
La Biblia nos enseña que tenemos tres frentes de lucha
• La carne, esa tendencia al pecado que heredamos de Adán;
• El mundo, que es el sistema de vida dominado por el egoísmo, las pasiones y la vanidad; en una palabra, por el pecado; y
• Satanás y sus demonios, cuyo carácter y poder se revelan por los nombres que le da la misma Palabra de Dios: "león rugiente", "príncipe de este siglo", "principados", "potestades", "huestes espirituales de maldad", "potestades y gobernadores de las tinieblas", etc.
La carne es vencida por medio del espíritu (Gálatas 5:16-23); "crucificándola" (Gálatas 5:24); haciendo "morir las obras de la carne" (Romanos 8:12). El mundo es vencido "presentando nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios…. transformándonos por medio de la renovación de nuestro entendimiento" (Romanos 12:1-2); alimentando nuestro amor a Dios (Santiago 4:4; 1 Juan 2:15).
Estos dos frentes de la lucha del creyente serán tratados más adelante. Pero en esta lección veremos cómo podemos enfrentar y vencer a Satanás y sus huestes con la autoridad que Cristo nos ha dado. A esto se debe el título de esta lección: LA AUTORIDAD DEL CREYENTE.
El bautismo con el Espíritu Santo es la puerta de entrada a una vida de plenitud y victoria, pero esa vida no será una realidad si no ejercemos la autoridad que Dios nos ha dado sobre las huestes de las tinieblas que nos acosan en todo momento. Veamos la enseñanza bíblica
1. LA AUTORIDAD ORIGINAL DEL HOMBRE
a. Lee Génesis 1:28-2:15. ¿Qué facultades dio Dios al hombre sobre la creación?
Autoridad
b. Adán tenía autoridad delegada por Dios. Esto significa que tenía libertad para ejercer su autoridad sobre la creación, pero debía mantenerse en obediencia y sujeción a la autoridad legítima y absoluta que estaba por encima de él: Dios.
2. LA AUTORIDAD USURPADA POR SATANÁS
a. Cuando el hombre desobedeció a Dios y le hizo caso a la serpiente, se rebeló contra la autoridad de su Creador, y sin saberlo, se sometió a la autoridad de Satanás. Al hacerlo así, perdió también su autoridad sobre la creación, y Satanás ganó dominio sobre él y sobre el mundo, dominio que mantiene hasta el día de hoy.
b. Lee Lucas 4:6: ¿Qué dijo Satanás que le había sido entregado? ¿Refutó Jesús la afirmación de Satanás?
Potestad sobre los reinos de la tierra.
No.
c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11?
El príncipe de este mundo.
d. ¿Cómo lo llama Pablo en Efesios 2:2?
El príncipe de la potestad del aire.
3. LA AUTORIDAD DE CRISTO
a. Cristo tiene autoridad legítima por creación
Lee Colosenses 1:15-17 y anota las respuestas
• ¿Por quién fueron creadas todas las cosas?
Por Jesús
• ¿Para quién fueron creadas?
Para Jesús
• ¿Quién sustenta todas las cosas con su poder?
Jesús
• ¿Son estos hechos suficientes para reconocer su autoridad sobre este mundo?
Si.
b. Cristo tiene autoridad adquirida por la redención efectuada en la cruz
• Lee Colosenses 2:8-15 y escribe las respuestas
• ¿Qué hizo Jesús con la ley que nos condenaba, según el versículo 14?
La anuló
¿Qué hicieron Satanás y sus demonios según el v.15?
(Colosenses 2:15)
y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.
Lo despojó, los exhibió públicamente, y triunfó.
• Lee Efesios 1:15-23
• Según el v.20, ¿dónde está sentado el Señor Jesucristo?
Sentado al lado de Dios
• Sobre quiénes ha sido puesto según el v.21?
Sobre todas las cosas.
Lee Filipenses 2:5-11. ¿Cuál ha sido el resultado de su humillación voluntaria y muerte en la cruz, según los versículos 9 al 11?
Dios lo exaltó hasta lo más alto.
4. EL PODER DE CRISTO
Con referencia al tema que nos ocupa, hay dos palabras griegas en el Nuevo Testamento, relacionadas entre sí pero diferentes
• Exousía que significa "autoridad; poder de regir o gobernar, el poder de aquel cuya voluntad y mandatos deben ser obedecidos por los demás".
• Dunamis, que significa "poder; capacidad inherente; capacidad de realizar cualquier cosa; fuerza".
Cristo tiene autoridad por creación y redención, pero también tiene poder infinitamente más grande que el de Satanás y sus huestes
• Efesios 1:21: Jesús ha sido puesto "sobre todo principado y autoridad (exousía) y poder (dunamis) y señorío."
• Lucas 4:14,36: "Y Jesús volvió en el poder (dunamis) del Espíritu… con autoridad (exousía) y poder (dunamis) manda a los espíritus inmundos, y salen."
• 1 Juan 3:8: "Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo." Esto implica que tiene infinito más poder que Satanás, el cual podía ser destruido en un instante por Jesús pero El tiene sus razones para dejarlo actuar. Luego un ángel solo lo encadenará por mil años.
5. LA AUTORIDAD Y EL PODER DEL CREYENTE
A. Jesús dio autoridad y poder a sus discípulos
Lee los textos siguientes y anota las respuestas
•Lucas 9:1: ¿Sobre qué les dio autoridad y poder a sus discípulos?
Todos los demonios y para sanar enfermedades.
•Lucas 10:19: ¿Qué potestad (autoridad) les dio Jesús a los 70 discípulos?
Sobre toda fuerza del enemigo.
•Efesios 1:21-23: Satanás está bajo los pies de Cristo; la Iglesia es el cuerpo de Cristo, compuesta por todos los creyentes; por lo tanto Satanás está bajo la iglesia y también bajo los pies de cada creyente.
B. El creyente tiene la autoridad y el poder del Espíritu Santo por el bautismo con el Espíritu y por su identificación con Cristo
a. Hechos 1:8: ¿Qué reciben los creyentes cuando son bautizados con el Espíritu Santo?
Poder
b. Efesios 3:20: ¿En quiénes actúa el poder de Dios?
En nosotros.
c. Efesios 2:6; 1 Pedro 3:22: ¿Con quién estamos sentados?; y ¿quiénes están sujetos a Él?
En lugares celestiales con Cristo. Ángeles, autoridades y potestades.
d. 2 Timoteo 1:7: ¿Qué Espíritu hemos recibido?
Poder, amor y dominio propio.
C. El creyente tiene el poder de la sangre de Jesús
"Y ellos le han vencido (a Satanás) por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos." Apocalipsis 12:11
Satanás tenía autoridad sobre nosotros por nuestro pecado. Desde el momento que la muerte de Cristo logró para nosotros el perdón, limpiándonos de todo pecado, le fue quitada esa autoridad. La muerte de Cristo fue la derrota de Satanás. De allí el poder de la sangre del Hijo de Dios. Este poder se extiende sobre toda obra del diablo: acusaciones falsas a nuestra mente; enfermedades; influencias, ataduras y opresiones; maldiciones, brujerías, etc.
También hay poder en la alabanza, como vimos en la lección anterior. Muchas veces ocurren sanidades y liberaciones de personas oprimidas por el diablo en medio de la alabanza y adoración del pueblo de Dios, aun sin que se ore específicamente.
Satanás tiene autoridad en el mundo, y lo oprime y arrastra tras el pecado y la impiedad. Pero nosotros tenemos AUTORIDAD DADA POR CRISTO sobre él, y por lo tanto no debemos temerle, porque en Dios tenemos la victoria y poder sobre él.
Satanás tiene más poder que nosotros, pero a nosotros se nos ha dado el PODER DEL ESPÍRITU SANTO (que vive en nosotros) y tiene infinitamente más poder que él.
Por esto el grito de triunfo de Pablo en Romanos 8:31-39: "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? … Antes, en todas estas cosas SOMOS MÁS QUE VENCEDORES POR MEDIO DE AQUEL QUE NOS AMÓ. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades… ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
Memoriza los siguientes versículos
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Lucas 10:19
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Filipenses 2:9-11
Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. Lucas 9:1-2
Y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes. Lucas 9:6
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió. Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. Lucas 10:16-20
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Marcos 16:17-18
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén. Marcos 16:20
El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos; Lucas 4:18
Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Juan 20:21
El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 1 Juan 3:8
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 1 Juan 4:4
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. 1 Juan 5:18
En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 1 Juan 4:17
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. Hechos 6:8
cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Hechos 10:38
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. Hechos 16:18
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:8
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Hechos 2:4
Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
Sangre y fuego y vapor de humo;
El sol se convertirá en tinieblas,
Y la luna en sangre,
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. Hechos 2:16-21
Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Hechos 3:6
Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. Mateo 10:1
Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. Mateo 10:7-8
(Hechos 3:6)
Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno, Romanos 15:18-20
Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; Romanos 4:20,21
Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis. Mateo 21:21,22
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Santiago 4:7
Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Apocalipsis 12:11
En esta lección examinaremos un tema importante en el avance hacia una santidad práctica: LA DISCIPLINA DEL AYUNO.
Aunque parezca a primera vista algo propio del pasado o de grupos místicos o fanáticos, el ayuno está respaldado por la enseñanza bíblica, confirmada por la experiencia de grandes hombres de Dios en la historia de la Iglesia, y comprobado por muchísimos creyentes.
Digamos desde el comienzo que el ayuno no es algo atractivo para la carne. Por el contrario, nuestra carne se opondrá tenazmente a su práctica, y pondrá toda clase de excusas. Igualmente, el diablo tratará de disuadimos de hacerlo, porque sabe que ganaremos poder espiritual.
Por ello, la práctica del ayuno será posible sólo si anhelamos de todo corazón crecer en santidad y en victoria, y si tenemos convicciones claras de que es voluntad de Dios que lo hagamos, y que realmente trae bendición sobre nuestra vida.
Veamos algunos aspectos clave de la DISCIPLINA DEL AYUNO.
A. EL AYUNO EN LAS ESCRITURAS
1. En el Antiguo Testamento
a. En 1 Samuel 7:3-6, ¿por qué ayunó el pueblo de Israel?
Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y sólo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos.
Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron sólo a Jehová. Y Samuel dijo: Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo oraré por vosotros a Jehová. Y se reunieron en Mizpa, y sacaron agua, y la derramaron delante de Jehová, y ayunaron aquel día, y dijeron allí: Contra Jehová hemos pecado. Y juzgó Samuel a los hijos de Israel en Mizpa. (1 Samuel 7:3-6)
Así fueron sometidos los filisteos, y no volvieron más a entrar en el territorio de Israel; y la mano de Jehová estuvo contra los filisteos todos los días de Samuel.
Y fueron restituidas a los hijos de Israel las ciudades que los filisteos habían tomado a los israelitas, desde Ecrón hasta Gat; e Israel libró su territorio de mano de los filisteos. (1 Samuel 7:13-14)
Porque estaban oprimidos por los filisteos
b. En 2 Crónicas 20:3, ¿para qué ordenó ayuno Josafat?
Para que Dios los protegiera de los enemigos.
c. Ester 4:16, ¿para qué pide Ester que ayune el pueblo?
Para que al entrevistarse con el Rey tenga éxito en su gestión
2. En el Nuevo Testamento
a. Mateo 4:2. ¿Cuántos días ayunó el Señor, y antes de qué?
40 días y 40 noches para vencer al diablo, ser lleno del Espíritu Santo y comenzar su ministerio.
b. En Mateo 17:14-21, ¿para qué son necesarios el ayuno y la oración?
Para vencer y echar a las los demonios más poderosos.
c. En Hechos 13:2-3, ¿quiénes ayunaron y para qué?
Los de la Iglesia de Antioquia para recibir palabra de Dios y para enviar a Bernabé y a Pablo.
d. En Hechos 14:23, ¿antes de hacer qué ayunó la iglesia?
Constituir ancianos y encaminarlos.
B. PROPÓSITOS DEL AYUNO
A la luz de los textos estudiados, hay varios propósitos para el ayuno:
1. Para mayor santidad en nuestra vida
La santidad se construye sobre una profunda aflicción por el pecado, y el ayuno es una forma de expresar esa aflicción. Con frecuencia Israel, u hombres de Dios como David, ayunaron cuando habían caído en pecado, y dedicaron ese tiempo a la oración.
No es que el ayuno nos hace santos automáticamente, sino que nos ejercita en el dominio de los apetitos e impulsos de nuestra carne, y de esa manera podemos vencer mejor las tentaciones. Además, al ayunar, nuestra autosuficiencia y orgullo son derrotados, y aprendemos a someternos y a depender de Dios.
2. Por dirección de Dios en circunstancias especiales. Lo vemos claramente en la iglesia en Antioquia, donde al ayunar y orar, el Espíritu Santo pudo hablar a la iglesia y revelar sus propósitos para con Saulo y Bernabé. Al ayunar y orar, la mente y los sentidos espirituales son sensibilizados, y podemos oír mejor la voz del Espíritu Santo.
3. Para fortalecernos espiritualmente para la lucha contra el diablo
¿Recuerdas cómo los discípulos no pudieron echar fuera al demonio del muchacho en Mateo 17:16? El Señor explica luego que es necesario ayunar y orar para ello. Uno de los ministerios que Jesús ha dejado a su Iglesia es el de liberar a los oprimidos por el diablo, y lo podrá hacer mejor si practica regularmente la oración con ayuno.
(Nota: es enseñanza bíblica reconocida que el ayuno fortalece espiritualmente.)
4. Para intercesión en situaciones de crisis
Los ejemplos de Josafat y Ester son típicos de situaciones de grandes crisis, que les llevan a ayunar, y pedir al pueblo que ayune también. Al ayunar, estamos diciéndole a Dios cuánto necesitamos y deseamos su intervención en esas situaciones, y reforzamos así nuestras oraciones. ¡Debemos tomar muy en cuenta este hecho al pensar en la situación que se vive en nuestro país!
5. Para la ordenación de ministros para la obra
En Hechos 14:23, los apóstoles ayunaron y oraron al constituir a los ancianos en cada iglesia, para encomendarles al Señor. Seguramente era necesario esto para que recibieran dones del Espíritu por medio de la imposición de manos, como en el caso de Timoteo (1 Timoteo 4:14).
En las grandes ocasiones en la vida de la iglesia y en el ministerio, el ayuno tiene un lugar importante.
C. CLASES DE AYUNO
1. El ayuno natural
Lucas 4:2. ¿De qué se abstuvo Jesús, y qué sintió después de 40 días de ayuno?
Comida, hambre.
¿Has notado que no dice que no bebió, ni que sintió sed? Normalmente, un hombre no puede sobrevivir 40 días sin beber agua. Por ello el ayuno de Jesús fue abstinencia de alimentos sólidos pero no de agua.
A esto se ha llamado el AYUNO NATURAL, y es el más apropiado para ayunos prolongados o para personas con deficiencias orgánicas o físicas.
2. El ayuno total
Es la abstención de comida y bebida. Hay varios casos de ayuno total en las Escrituras.
a. En Ester 4:16, ¿cuántos días ayunó Ester y su pueblo?
Tres.
b. En Hechos 9:9, ¿cuántos días estuvo Saulo de Tarso sin comer ni beber?
Tres.
En ambos casos, y otros más en las Escrituras, el ayuno total duró solamente 3 días, y fue hecho en circunstancias muy especiales de crisis. Es verdad que la Biblia menciona casos de ayunos totales prolongados, como el de Moisés en el monte Sinaí o el de Elías camino a Horeb, pero son casos en que sin duda hubo una intervención sobrenatural de Dios. No se debe intentar un ayuno total por más de tres días sin un motivo suficiente, y sin una clara indicación de Dios para ello.
3. El ayuno parcial
Es la abstención de cierta clase de alimentos durante un tiempo determinado, o la abstención de ciertas comidas de cada día, también durante un tiempo determinado. Encontramos algunos casos en las Escrituras:
a. En Daniel 1:12-15, ¿de qué se abstuvieron Daniel y sus amigos, y por cuántos días?
Comieron legumbres y agua.
b. En Daniel 10:2,3, ¿Qué no comió Daniel y por cuánto tiempo?
Manjares delicados, carne, vino. 21 días (3 Semanas).
4. La vida de ayuno
Muchos hombres y mujeres piadosas ayunan regularmente en determinados días de la semana. Otros ayunan por varios días con cierta frecuencia. Pero algunos siervos de Dios han sido instruidos por Él para vivir "vidas de ayuno", es decir, comer siempre menos de lo que el apetito demanda. Es mantener el apetito bajo dominio, lo cual significa mantener el cuerpo bajo dominio siempre. Para muchos esto es más difícil que hacer un ayuno por unos días solamente.
Este tipo de ayuno relega al ayuno natural o total a aquellas circunstancias especiales de gran necesidad espiritual, o a la intercesión por propósitos específicos.
Se puede ayunar por ejemplo los miércoles y viernes. O un día solo de la semana, o a veces (y cuando sea necesario) 3 días.
D. CÓMO AYUNAR
1. Si nunca has ayunado antes, empieza con un ayuno parcial; la próxima vez aumenta el tiempo del ayuno, y así sucesivamente, a medida que tu organismo se va habituando al ayuno.
Cuando estés en condiciones de ayunar por un día completo sin sentirte débil o hambriento, podrás ayunar por más tiempo: tres, cinco o siete días.
2. Desde antes de empezar un ayuno, deja de beber café o té, para evitar el dolor de cabeza por la privación repentina de cafeína. Algunos recomiendan comer sólo fruta fresca el día previo al ayuno.
3. Hazte estas preguntas antes de empezar un ayuno:
a. ¿Estoy seguro que el deseo de ayunar proviene de Dios?
b. ¿Son correctos mis motivos?
c. ¿Qué clase de ayuno me indica el Señor que haga?
d. ¿Cuáles son mis objetivos espirituales para este ayuno?
e. ¿Voy a ministrar al Señor mediante este ayuno?
4. El tiempo de ayuno será de gran bendición pero también de lucha espiritual, en que el diablo querrá desanimarte, y tu propia carne intentará convencerte de que lo cortes. Protégete con la armadura de Dios (Efesios 6) y con mucha oración y alabanza. No te guíes por tus sentimientos para evaluar los resultados del ayuno, sino mantente en fe, confiando en que habrá bendición en y después del ayuno.
5. Al romper un ayuno, debes normalizar tus comidas en forma gradual, dando tiempo al sistema digestivo a recuperar sus funciones. Mientras más largo el ayuno, más tiempo de normalización.
E. EL AYUNO ESCOGIDO POR DIOS
El ayuno no tendrá ningún valor espiritual si no se hace con una actitud correcta. No será de bendición si no va acompañado de humildad y búsqueda de santidad.
a. ¿Qué quiso enseñar Jesús en Mateo 6:17?
Que no aparentemos, que ayunemos y que habrá respuesta visible.
b. Isaías 58:3-12. ¿Qué actitudes deben acompañar al ayuno?
Actitudes de humildad y de obras buenas.
Ahora, si Dios te pone el sentir de ayunar, hazlo sin temor, sabiendo que "las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas" (2 Corintios 10:4).
Memoriza el siguiente versículo
"Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostros, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público." Mateo 6:17-18
Versículos sobre el Ayuno
Pero este género no sale sino con oración y ayuno. (Mateo 17:21)
Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno. Marcos 9:29
y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Lucas 2:37
Entonces Cornelio dijo: hace cuatro días que a esta hora yo estaba en ayunas; y a la hora novena, mientras oraba en mi casa, vi que se puso delante de mí un varón con vestido resplandeciente, Hechos 10:30
Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído. Hechos 14:23
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Hechos 13:2,3
Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. 2 Crónicas 20:3
Y publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes. Esdras 8:21
Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios sobre esto, y él nos fue propicio. Esdras 8:23
Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los judíos gran luto, ayuno, lloro y lamentación; cilicio y ceniza era la cama de muchos. Ester 4:3
Vé y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca. Ester 4:16
Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Daniel 9:3
Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová. Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Joel 1:14-15
Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. Jonás 3:5
Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra. 2 Samuel 12:16
Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. Nehemías 1:4
Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Mateo 4:2
Cuando ayunéis… Mateo 6:16
La vida cristiana debe ser un continuo desarrollo a semejanza de la vida física. La diferencia entre ambas es que la primera llega a un punto máximo de crecimiento, después del cual comienza a decaer y morir, mientras que la vida espiritual puede y debe continuar creciendo indefinidamente.
El discipulado es un continuo progresar hacia la madurez espiritual, por medio de la cual tu vida dé los mejores frutos para gloria de Dios. Hebreos 6:1 dice: "Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección. …"
Filipenses 3:12-14 dice: "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto (maduro); sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús"
Dios es fuente inagotable de amor y bendiciones. Su Palabra es fuente inagotable de revelación y sabiduría. La vida cristiana es inagotable en cosas nuevas, descubrimientos, emociones. Pero por sobre todas las cosas, es el continuo beber de esa fuente inagotable de amor, bendiciones, revelación y sabiduría, que es Dios mismo, lo que nos va llevando a la madurez.
En la Biblia los conceptos de madurez y perfección son sinónimos. La perfección que Dios demanda a sus hijos no es la ausencia de imperfección, porque ello es una cualidad que sólo El la puede tener. Pero sí demanda el caminar constantemente hacia esa perfección. La madurez es llegar a esa estabilidad en la dirección de nuestra vida, tal como lo afirma Pablo en Efesios 4:13-15, en que describe el fruto del ministerio de la Iglesia como el lograr que "todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo".
Esta es la propuesta de Dios para ti y para mí. Y lo más hermoso es que… nos ha dado los recursos para lograrlo: su Espíritu Santo en nosotros, su Palabra revelada, y abundancia de su gracia y amor.
Obedece a Dios cada momento. "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él" (Juan 14:21).
Habla a otros de lo que Cristo ha hecho y hace por ti. Comparte con otros del maravilloso amor de Dios, que también es para ellos.
Ahora puedes leer la Lección 41.
Dios te bendiga.
El cristianismo genuino no es sólo asistir a los cultos y gozarse en la alabanza y adoración a Dios, ser testigos o participantes en sanidades y milagros, orar en lenguas y gozarse al ver los dones del Espíritu funcionando en un culto, y escuchando un hermoso sermón.
¿Recuerdas que vimos en Efesios 4:11-16, cómo Dios ha dado a su iglesia los dones del ministerio? ¿Recuerdas para qué fueron dados?: "a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio…"
(Efesios 4:11)
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
(Efesios 4:12)
a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
(Efesios 4:13)
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
(Efesios 4:14)
para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
(Efesios 4:15)
sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
(Efesios 4:16)
de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Este perfeccionamiento, este continuo crecimiento en el conocimiento de Cristo tiene una meta: llegar a "la estatura de la plenitud de Cristo". Pero, avanzamos a esa meta haciendo "la obra del ministerio". Es decir, sirviéndole en un compromiso absoluto, porque le hemos reconocido como nuestro Señor, y ese compromiso nos lleva al DISCIPULADO, que tiene demandas muy claras para nosotros.
El énfasis humanista y materialista de nuestro tiempo ha hecho que, consciente o inconscientemente, los cristianos olviden un poco las demandas del Señor Jesús. A veces el egoísmo de nos impulsa a recibir, recibir y recibir bendiciones, pero no a dar.
Además, con frecuencia cedemos ante las presiones y "cantos de sirena" del mundo, y llegamos a pensar que no nos hace daño un poco de ese "mundo", o que tenemos derecho a ello.
Pero el precio de nuestra salvación: la muerte de Cristo y el inmenso amor de Dios demostrado en la cruz del Calvario, no pueden tener otra respuesta que la entrega de "todo nuestro ser. Espíritu, alma y cuerpo"
(1 Tesalonicenses 5:23).
Veamos, pues, en la Palabra de Dios, las demandas que Jesús nos plantea como discípulos suyos:
A. AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
1. Lee Marcos 12:30-31. ¿Cuál es el primer mandamiento de Dios?
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
2. Lee Lucas 14:26. ¿Cuál es la condición para ser discípulo de Jesús?
Si alguno viene a mí y no aborrece…y aún también su propia vida no puede ser mi discípulo.
Estas palabras tan duras, hay que entenderlas en el contexto de la cultura hebrea y sus giros lingüísticos. La Palabra de Dios no puede contradecirse, y si tomamos literalmente este pasaje, estaría en conflicto con el mandamiento de Dios de amar a padre y madre.
La explicación es que este hebraísmo significa sólo que el amor de un discípulo de Jesús por él debe ser tan grande, que su amor por sus familiares más cercanos podría compararse con el aborrecimiento.
B. AMOR POR LOS HERMANOS
1. En Juan 13:35, ¿cuál es la credencial del discipulado cristiano?
En esto conocerán todos que son mis discípulos, si tuviereis amor los unos por los otros.
2. Romanos 13:8. ¿Cuál es la deuda que nunca terminamos de pagar?
Amarnos los unos a los otros, porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley.
3. 2 Corintios 12:15. ¿Cómo amaba Pablo a los hermanos?
Y con el mayor placer gastaré lo mío y aún yo mismo me gastaré del todo por amor a vuestras almas.
Esta es una demanda clarísima del Señor a sus discípulos, consecuencia lógica del segundo gran mandamiento: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 22:39), y considerando que nuestros hermanos en la fe son los más próximos, perdonados por la misma sangre, renacidos por el mismo Espíritu, y compañeros de peregrinaje hacia la eternidad.
C. DISPOSICIÓN PARA EL SERVICIO
La tercera demanda de Jesús es una disposición plena al servicio a Dios y a los hermanos. Un discípulo es más que un "creyente". Es un servidor, o en palabras de Pablo en todas sus epístolas: "siervo de Dios", ("siervo" es traducción del griego doulos, que significa esclavo).
1. Mateo 20:25-28. ¿En qué consiste la grandeza en el discipulado cristiano?
(Mateo 20:25)
Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.
(Mateo 20:26)
Más entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,
(Mateo 20:27)
y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;
(Mateo 20:28)
como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
2. Juan 13:13-17. ¿Qué ejemplo nos ha dejado Jesús?
(Juan 13:13)
Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.
(Juan 13:14)
Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
(Juan 13:15)
Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
(Juan 13:16)
De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.
(Juan 13:17)
Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.
3. Gálatas 5:13. ¿Cómo debemos servirnos los unos a los otros?
(Gálatas 5:13)
Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.
D. OBEDIENCIA AL SEÑOR
1. Según Juan 8:31, ¿cuál es otra condición para ser verdaderos discípulos de Jesús?
Si vosotros permanecéis en mi palabra seréis verdaderamente mis discípulos.
2. Lee Lucas 6:46-49. ¿Cuál es la queja de Jesús contra algunos de sus discípulos?
Por que me llamáis Señor, Señor y no hacéis lo que yo digo.
3. ¿Qué resultado produce el oír las palabras de Jesús y obedecerlas?
Edificar su casa sobre la roca.
(Lucas 6:46)
¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
(Lucas 6:47)
Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante.
(Lucas 6:48)
Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.
Si creemos en Cristo y le amamos, debemos obedecerle, de la misma manera en que creemos en nuestros padres y les obedecemos porque les amamos, aunque no tengamos otra prueba tangible de que lo sean realmente, sino sólo nuestro instinto filial (fe), y nuestra gratitud por sus cuidados y amor. La desobediencia fue un ingrediente básico en el pecado de Adán, y es uno de los rasgos que más resalta de la naturaleza humana caída. Por eso Dios demanda obediencia a los que le aman, lo cual debe ser un rasgo característico en sus vidas, y especialmente en los que quieren ser genuinos discípulos del Señor. Fe y obediencia siempre deben ir juntas.
E. UNA VIDA FRUCTÍFERA
Una de las necesidades fundamentales del ser humano es el vivir una vida útil, con propósito y trascendencia. Lamentablemente la mayoría de las personas llegan a la ancianidad y a la muerte sin haber visto satisfecha esta necesidad, porque todos los logros o "frutos" en la vida, separados de Dios, son temporales y no trascienden a la eternidad. Es por esto que la ancianidad, en la mayoría de los casos, es símbolo de frustración, tristeza y decepción de la vida, porque uno de los anhelos más fuertes: el de una vida fructífera, ha quedado insatisfecho. Dios, en su amor por su criatura, y sabiendo lo que necesitamos, no solamente nos permite tener una vida fructífera, sino que de hecho lo demanda de sus discípulos, no porque El necesite de nosotros, sino porque nosotros lo necesitamos.
1. Lee Juan 15:1-8. Según el v.8, ¿cuál es la demanda de Dios para ser verdaderos discípulos de Jesús?
Fruto.
2. ¿Qué cantidad de fruto demanda Dios de nuestra vida?
Mucho
3. El concepto de frutos en la vida del discípulo es muy amplio. Lee los siguientes pasajes, y anota qué cosas pueden ser los frutos que Jesús demanda, orando que Dios te revele si están faltando en tu vida, y pidiéndole que te ayude a abundar en ellos:
(Juan 4:34)
Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
(Juan 4:35)
¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.
(Juan 4:36)
Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.
(Romanos 6:22)
Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
(2 Corintios 9:7)
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
(2 Corintios 9:8)
Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
(2 Corintios 9:9)
como está escrito:
Repartió, dio a los pobres;
Su justicia permanece para siempre.
(2 Corintios 9:10)
Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
(2 Corintios 9:11)
para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.
(Gálatas 5:22)
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
(Gálatas 5:23)
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
(Filipenses 1:9)
Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,
(Filipenses 1:10)
para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo,
(Filipenses 1:11)
llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
(Colosenses 1:10)
para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;
(Tito 3:14)
Y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras para los casos de necesidad, para que no sean sin fruto.
(2 Pedro 1:8)
Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
F. SUJECIÓN A LA DISCIPLINA DE LA IGLESIA
En el Nuevo Testamento hay dos palabras griegas relacionadas con el discipulado: mathetes, que significa aprendiz, discípulo, uno que aprende con esfuerzo de su maestro (Mateo 9:14; 10:1), y paidefa, que significa enseñar, discipular, incluyendo corrección y castigo (Hechos 7:22; Hebreos 12:6-10; 2 Timoteo 3:16).
Por lo tanto, todo discípulo es un aprendiz, que debe ser instruido y corregido con firmeza, si es necesario, como parte del proceso de discipulado. La disciplina, pues, hay que entenderla como algo necesario para nuestro crecimiento espiritual, como una ayuda en nuestro anhelo de llegar a ser semejantes a Cristo, y como expresión del amor de Dios por medio de la Iglesia a cada hijo suyo
1. Lee Hebreos 12:5-11. ¿Por qué no debemos menospreciar la disciplina del Señor?
Porque el Señor al que ama disciplina.
2. Según el v.10, ¿para qué somos disciplinados?
Para que seamos más santos como Jesús.
3. ¿Cuál es la promesa si nos sometemos a la disciplina del Señor, aunque sea dolorosa?
Da fruto apacible de justicia.
(Hebreos 12:5)
y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:
Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
(Hebreos 12:6)
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
(Hebreos 12:7)
Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
(Hebreos 12:8)
Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
(Hebreos 12:9)
Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
(Hebreos 12:10)
Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
(Hebreos 12:11)
Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
Memoriza el siguiente versículo
"En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos." Juan 15:8 |