Discipulado Cristiano. Lección 40. El Reino de Dios. Parte 1.

¿ESTÁS EN EL REINO DE DIOS?

En el mundo invisible existen dos reinos el de Dios y el del diablo. Estos sostienen una encarnizada lucha por su alma. Al morir usted irá a uno de estos dos reinos (al cielo o al infierno) y se dará cuanta que tan importante son estas “cosas de la religión”. Tarde o temprano sabrá estas cosas y lo más importante para usted en su vida, es donde pasará la eternidad. Es decir en cual reino eterno.

(Lucas 11:18) Jesús habló del reino de satanás, de los sufrimientos eternos y del infierno. También demostró la existencia de los demonios.

Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá SU REINO? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.

(Lucas 12:32) Jesús habló del Reino de Dios.

No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros EL REINO.

(Lucas 8:12) El objetivo del diablo es procurar que usted no entienda el mensaje de Dios, no crea en Jesucristo y no se salve es decir no vaya al cielo sino al infierno eternamente.

Y los de junto al camino son los que oyen, (el mensaje de Dios) y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.

(1 Pedro 5:8)

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

(Efesios 6:12)

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

(Lucas 11:14) Los demonios atormentan a las personas y estas no lo saben.

Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló.

(Mateo 15:22) Esta mujer sabía que la causa del sufrimiento de su hija era un demonio y acudió a Jesús.

Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. (Luego Jesús la sanó echando al demonio)

(Mateo 17:18) Los demonios son una realidad hoy. Y los que somos de Jesús podemos echarlos de las personas.

Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

(Juan 3:5) Jesús habla de entrar al Reino de Dios naciendo 2 veces una el nacimiento natural y otra del Espíritu Santo.

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu santo, no puede entrar en el Reino de Dios.

(Hechos 1:3) Jesús antes de irse al cielo les hablaba del Reino de Dios.

a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios.

(Hechos 28:31) San Pablo predicaba sobre el Reino de Dios.

predicando el Reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

(Gálatas 5:19) Los que practican estas cosas no heredarán el Reino de Dios.

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

(Gálatas 5:20)

idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

(Gálatas 5:21)

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios.

Debemos tomar una decisión de arrepentirnos y someternos a la voluntad del Rey (Jesús) y a las leyes de su Reino renunciando a todos los pecados y a lo que nos ataba al reino del diablo. Entonces Dios nos traslada de un reino al otro Reino. (Todos nacemos en el reino de las tinieblas).

(Colosenses 1:13) Esto es para todo cristiano verdadero que ha nacido del Espíritu Santo.

El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

Tanto Juan el Bautista, como Jesús, como los apóstoles predicaban el arrepentimiento y el entrar al Reino de Dios y eso debemos predicar nosotros.

No predicaban una determinada religión cristiana. Solo había cristianos y no cristianos.

(Mateo 3:1)

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

(Mateo 3:2)

Y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Marcos 1:14)

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio del Reino de Dios,

(Marcos 1:15)

Diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el Evangelio.

¿Como entrar al Reino de Dios?: Arrepintiéndose de todos sus pecados y decidiendo seguir al Rey Jesús, sometiéndose voluntariamente a su autoridad y a las leyes y mandamientos de su Reino.

Esta es una decisión que debe tomar usted.

Si quiere ser de Jesús y estar en su Reino dígaselo en oración y entréguele su vida a El, entonces recibirá el milagro más grande que es nacer de nuevo es decir, el Espíritu Santo y Jesús vendrán a vivir en usted y recibirá la vida eterna y la verdadera paz. Y se cumplirá Colosenses 1:13

El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

Dios le bendiga mucho: Predicador Gustavo Isbert

Discipulado Cristiano. Lección 40. El Reino de Dios. Parte 2.

EL REINO DE DIOS Y SU CIUDADANÍA.

La religión traslada el Reino de Dios para el Futuro, Jesús dice que desde que El vino la primera vez el Reino de Dios ya está aquí, en su persona y en cada uno de sus hijos. “Su atmosfera” y beneficios vienen con El.

El Reino de los cielos no es una religión es un Reino, un país. Hay un gobierno con un territorio y ciudadanos (Algunos en el cielo, otros en la tierra) (Como USA y Hawaii, o Alaska). El cielo es ese país, Jesucristo es su Rey, luego será la tierra por mil años y la nueva tierra también.

Los fariseos le preguntaron a Jesús cuándo había de llegar el reino de Dios, y él les contestó:

La venida del Reino de Dios no es algo que todo el mundo pueda ver.

(Lucas 17:20)

No se va a decir: ‘Aquí está’, o ‘Allí está’; porque el Reino de Dios ya está entre ustedes.

(Lucas 17:21) DHH

Nunca podrán decir: “¡Aquí está!” o “¡Está por allí!”, porque el Reino de Dios ya está entre ustedes.

(Lucas 17:21) La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el Reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.

(Lucas 16:16)

Les aseguro que entre los mortales no se ha levantado nadie más grande que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos es más grande que él.

(Mateo 11:11)

Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al Reino de su Hijo amado,

(Colosenses 1:13)

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

(Juan 3:3)

S. Pablo tuvo esta experiencia:

Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.

Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo…ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

(Hechos 26:15-18)

…para que les abras los ojos y se conviertan de las tinieblas (el reino) a la luz (al Reino), y del poder de Satanás (autoridad) al poder de Dios (autoridad); para que por la fe en mí, reciban el perdón de sus pecados y la herencia de los que han sido santificados.

(Hechos 26:18)

Esto dice la palabra de Dios para los que han tomado la decisión de que Jesús sea su Rey: ya pertenecen al Reino de Dios y a su familia:

Por eso, ustedes ya no son extranjeros, ya no están fuera de su tierra, sino que ahora comparten con el pueblo santo los mismos derechos, y son miembros de la familia de Dios.

(Efesios 2:19)

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

(Filipenses 3:20)

Ciudadanía nos es lo mismo que membresía. Las religiones operan a través de la membresía mientras que las naciones o reinos a través de la ciudadanía.

Y una cosa es un miembro de una iglesia y otra es ser hijo y parte de una familia, en este caso la de Dios. La del Rey de Reyes.

Cuando uno se hace ciudadano de un país se compromete a seguir sus reglas y ordenanzas a aceptar sus leyes, someterse a sus autoridades, cumplir con sus deberes y recibir sus beneficios.

DEBEMOS ACEPTAR A JESÚS COMO NUESTRO REY Y SUS LEYES COMO NUESTRA NORMA DE VIDA.

HAY DOS REINOS REALES PERO INVISIBLES.

Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. (Pero no estaba dentro, todavía estaba en el reino de las tinieblas y bajo la autoridad de satanás).

(Marcos 12:34)

Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo.

(Lucas 23:50)

Este, que también esperaba el Reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos,

(Lucas 23:51)

Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.

(Juan 1:49)

Pablo predicaba el Reino de Dios.

Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,

(Hechos 28:30)

predicando el Reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

Juan Bautista predicaba el Reino de Dios:

(Hechos 28:31)

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

(Mateo 3:1)

y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 3:2)

Jesús predicaba el Reino de Dios:

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 4:17)

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios,

(Marcos 1:14)

diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Marcos 1:15)

Nos dijo que prediquemos el Reino de Dios.

y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el Reino de Dios.

(Lucas 10:9)

Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

(Mateo 24:14)

Los Judíos esperaban el Reino de Dios (y lo esperan).

¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas! (Marcos 11:10)

tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!

(Juan 12:13)

Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito:

(Juan 12:14)

No temas, hija de Sion;

He aquí tu Rey viene,

Montado sobre un pollino de asna.

(Juan 12:15)

El ángel Gabriel anunció a la virgen María el nacimiento del Rey:

Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.

(Lucas 1:31)

Será un gran hombre, (será muy grande) NTV al que llamarán Hijo del Dios altísimo, y Dios el Señor lo hará Rey, como a su antepasado David,

(Lucas 1:32)

para que Reine por siempre sobre el pueblo de Jacob. Su Reinado no tendrá fin.

(Lucas 1:33)

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él Reinará por los siglos de los siglos.

(Apocalipsis 11:15)

Beneficios del Reino de los cielos ¿Qué ofrece?

¿Qué ofrece el reino de las tinieblas?

Cuando uno va de vacaciones analiza mucho a donde va a ir o a donde le conviene ir por solo 20, o 30 días ¡Cuánto MÁS debemos analizar a donde vamos a ir ¡POR LA ETERNIDAD!

Al cambiar de Reino (Colosenses 1:13) cambian las cosas como por ejemplo como cuando cruzas la frontera de un país pobre para ir a uno rico.

Policía del Reino = ángeles. Antes… demonios, ahora están, pero tenemos autoridad sobre ellos, antes no.

Medite en esto:

¿Qué recibimos al nacer de nuevo? (hacer una lista de cosas)

Debemos enseñar de cómo es el Reino, y Como es el cielo y como es el infierno.

Supongamos que hay dos países, uno riquísimo y el otro terriblemente pobre. Si los de un tercer país no saben esto, les dará lo mismo ir a uno u al otro, pero en ambos casos se llevarán una gran sorpresa y si les sale un trabajo en el país malo, van a trabajar allí sin saber que ese país es tan malo.

Juan 18:36 Jesús dijo: Mi Reino no es de este mundo, pero no dijo que no estaba en este lugar, pero El estaba acá como nosotros. Nosotros somos de un Reino que no es de este mundo, es invisible, pero al final, este mundo será también su Reino y el nuestro. Apocalipsis 11:15.

Nosotros ¡Somos del cielo!

DEBEMOS ACEPTAR A JESÚS COMO NUESTRO REY Y SUS LEYES COMO NUESTRA NORMA DE VIDA.

Discipulado Cristiano. Lección 40. El Reino de Dios. Parte 3.

El Reino de Dios es

(Un Mensaje)

Dice Jesús: Arrepentíos porque el Reino de los cielos se ha acercado:

(Marcos 1:14-15)

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio del Reino de Dios, diciendo:

El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el Evangelio.

(Lucas 16:16)

La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el Reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.

(Mateo 12:28)

Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios.

(Lucas 9:2)

Y los envió a predicar el Reino de Dios, y a sanar a los enfermos.

(Mateo 24:14)

Y será predicado este Evangelio del Reino (de Dios) en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. (Este es ese tiempo).

El Reino de Dios es…

El cielo descendiendo a la tierra, es ponerse bajo la autoridad de Dios regresando a El, es hacer lo contrario que hizo Adán, el decidió no obedecer a Dios y obedeció al diablo, por eso perdió tantos privilegios, bendiciones y la amistad (comunión) con Dios. Pero usted debe decidir hacer al revés, usted decide no obedecer al diablo más y obedecer a Dios. Y se cambia de ciudadanía, Dios lo traslada al Reino de su amado hijo Jesús, esto es posible por la obra expiatoria de Cristo en la cruz. Ver (1) al final del escrito.

Quiero decirle a todos los verdaderos cristianos, que ustedes: ¡YA SE FUERON DEL REINO DEL DIABLO Y DE SU AUTORIDAD! (¡YA ESTÁN EN EL REINO DE CRISTO!) Colosenses 1:13. No se fueron de del territorio del diablo (este mundo) ni de su influencia, pero están aquí para conquistar territorio para el Reino de Dios y trasladar a las personas del reino de las tinieblas al Reino de la luz y de la potestad de Satanás a la potestad de Dios. Hechos 26:18.

El Reino de Dios se acerca a las personas y a las ciudades a través de cada cristiano y cada uno es una puerta del Reino de Dios, Juan 10:9; 1 Juan 5:11-12, porque tiene a Cristo viviendo en El y usted puede trasmitir la vida de Dios al que quiera recibirla gratuitamente, y puede emplear el poder de Dios que ya usted ha recibido gratuitamente para hacer las mismas obras que hizo Jesús y aún mayores. Mateo 10.7-8; Juan 14:12; Mateo 10:40; Mateo 10:1; Lucas 10:19; Marcos 16:17-18; Hechos 1:8; Hechos 2-4:

Conviértase en un conquistador como Josué y entonces “nada ni nadie” (ningún poder espiritual satánico) le podrá hacer frente en todos los días de su vida. Porque Dios estará usted dondequiera que usted vaya guiado por Dios. Josué 1: 5, 9. El Reino de Dios tiene su “policía” (los ángeles que le ayudan) Hebreos 1:14.

El Reino de Dios es sobrenatural, pueden pasar milagros en cualquier momento hay una protección especial en El…

(Marcos 16:18)

…tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; (Hechos 28:3)

Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.

(Hechos 28:5)

Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció.

(Lucas 10:19)

He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

(Hebreos 1:7)

Pero con respecto a los ángeles, Dios dice: Él envía a sus ángeles como los vientos y a sus sirvientes como llamas de fuego.

(Hebreos 1:14)

Por lo tanto, los ángeles sólo son sirvientes, espíritus enviados para cuidar a quienes heredarán la salvación.

El poder de Dios se manifiesta cuando avanza el Reino de Dios que es un Reino de poder, Mateo 11:4-5; Lucas 10:8-9; Lucas 10:17; Marcos 11:38-39; Lucas 10:6. Solo con palabras sabias nada cambiará, solo cuando se predica a un nivel sobrenatural hay gente transformada, salva, regenerada, son transformadas en nuevas criaturas entonces debemos predicar con demostración del Espíritu Santo y de poder. 1 Corintios 2:4.

El Reino de Dios es real, se puede experimentar aquí y ahora, está en los creyentes y está a lado de todas las personas

Los fariseos preguntaron, cuándo había de venir el Reino de Dios, les respondió y dijo: El Reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros. Lucas 17:20-21.

¡Prediquen que El Reino de los cielos se ha acercado, sanen, limpien leprosos, (hagan lo imposible) dice Jesús: yo ya no solo les he dado permiso sino que ¡les he ordenado que lo hagan! ¡El Reino de Dios está en usted!, ¡el Rey Jesucristo está en usted y vive en usted! (Si es un verdadero cristiano nacido de nuevo del Espíritu Santo).

El Reino de Dios:

  • Es “la atmosfera del cielo” y sus beneficios invadiendo la tierra. Ej. la sanidad divina es producto de la atmosfera del cielo en la tierra, (en el cielo no hay enfermos).
  • Al decidir someterse a la autoridad del Rey y obedecer las leyes del Reino de los cielos las personas entran al Reino de Dios por la puerta que es Jesús y su obra expiatoria realizada a favor de todas las personas en la cruz.
  • ¿Quieres entrar en el Reino de Dios? Entrégale tu vida y voluntad a Cristo y recíbelo en tu vida, déjalo entrar… ¡pídeselo que lo haga por medio de una oración! Entonces cambiaras de reino y de autoridades, te fuiste del reino de las tinieblas y pasaste al Reino de Dios. Colosenses 1:13.
  • El Padre te llevó a Cristo por su gracia, El es la puerta del Reino de Dios, en el Reino de Dios hay perdón, salvación, paz, bendición, gozo, en la medida que obedecemos sus leyes y mandamientos con la ayuda de la trinidad que viene a vivir en nosotros. Juan 14:23; 1 Corintios 3:16. Jesucristo mismo es la vida eterna y tiene vida en si mismo Juan 5:26 y el que tiene al hijo tiene la vida eterna y el que no lo tiene no tiene vida eterna, 1 Juan 5:11-12 por eso solo El (Jesús) es el camino, la vida eterna y la verdad. Juan 14:6 Solo en El hay salvación porque no hay nada ni nadie excepto en Jesús en que podamos ser salvos, es decir ir al cielo. Hechos 4:12

El Reino de Dios es Su voluntad y dominio ejercido en la tierra tal como es en el cielo. Mateo 6:10. Su influencia se expande en el mundo a través de la obra sobrenatural del Espíritu Santo, a medida que Él trabaja por medio de nosotros utilizando nuestro cuerpo y voluntad rendidos al Rey Jesús.

Dondequiera que el Reino de Dios viene sobre la tierra, hay una demostración visible. Jesús manifestó el poder del Reino con milagros, señales, sanidades y liberaciones. Cada vez que Él anunciaba las buenas nuevas del Reino, el pecado, la enfermedad, la miseria, los demonios y la muerte fueron derrotados. Mateo 4:23-24; Mateo 9:35.

El establece su gobierno en los corazones de los hombres que desean hacer lo contrario que hizo adán. ¿Desea usted que Jesús sea su Rey? (le comento que YA ES y será Rey de todo) Apocalipsis 17:14; 19:6,

pero USTED debe decidir ponerse bajo su autoridad y arrepentirse de todos sus pecados e ir a Dios invitándolo a que entre en usted y tome el “volante” de su vida. Porque sino, permanecerá en el reino de las tinieblas, (el del diablo) e irá toda la eternidad junto a quien usted ha decidido obedecer (aunque no se de cuenta) y recibirá todas las maldiciones y sufrimientos que hay en ese reino del infierno. La mayoría de las personas de éste mundo están en esa situación y viven en pecados (y no fueron limpiados o lavados por Jesús) y sin saberlo obedecen al diablo y están cautivos bajo la autoridad de el y de su reino. 2 Timoteo 2:26; Apocalipsis 20:10; Hechos 26:18.

Cuando Jesús regresó al cielo, Él delegó esa autoridad y poder a cada uno de los cristianos verdaderos que componemos la iglesia, (hay una sola) compuesta por los verdaderos seguidores del Rey Jesús, (el es Rey de reyes y Señor de señores, Apocalipsis 19:16) para continuar expandiendo Su reino hasta que El venga. En el Reino tenemos todo lo que necesitamos: justicia (la de Jesús en nosotros) sanidad, santidad, uno vive en bendición como Abraham Gálatas 3:7, 9, 13-14, 29. (Recibimos la bendición de Abraham que había sido bendecido por Dios EN TODO, Génesis 24:1, se va toda maldición porque Cristo fue hecho maldición en lugar nuestro es decir se va todo lo que es maldición (ver Deuteronomio 28) y vienen todas las bendiciones que están al principio de esa capítulo. El Reino de Dios nos trae estas realidades para aplicarlas y podemos reclamarlas como hijos y receptores de las promesas de Dios cuando en nuestra vida no está sucediendo del todo con lo que dice Dios que es una vida de bendición para sus hijos obedientes, como dice en Deuteronomio 28: 1-14. Estas realidades y bendiciones deben ser experimentada hoy —no sólo en el futuro—, van a ser ser aplicadas por Dios a cada circunstancia que enfrentamos en la vida.

Usted debe entrar en entrar en el Reino de Dios (y todas las personas que quieran ir al cielo y estar por toda la eternidad con Dios en su Reino) recibir sus beneficios, obedecer la voluntad del Rey y trabajar en yugo con El para expandir su dominio por toda la tierra

¡El Reino de Dios está dentro de usted!

Usted lo puede expandir y demostrar. ¡Actúe ahora!: Predique el evangelio, expulse demonios con la autoridad que ya tiene como hijo y embajador de Dios y su Reino. Imponga las manos en las personas para que reciban sanidad divina y sean llenos del Espíritu Santo. Imparta sus dones y los ministerios a las personas que Dios le guíe hacerlo (no a cualquiera). Unja con aceite a los enfermos, utilice las armas poderosas del Reino para destrucción de fortalezas espirituales, 2 Corintios 10:4. “Limpie” casas (o lugares) y personas de demonios, ordenándoles que se vayan, en el nombre de Jesús Hechos 16: 16-18)

Yo mismo lo he hecho muchas veces.

“desate” a las personas oprimidas y encarceladas espiritualmente y engañadas por el diablo, usted fue ungido como Jesús con el Espíritu Santo y con poder, vaya a “hacer bienes” y sane a todos los oprimidos por el diablo porque Dios está con usted, hechos 10:38. Jesús está en usted, El Espíritu Santo está en usted, ¡no puede nadie tener un poder más grande del que usted ya tiene! Actúe en el nombre de Jesús y comenzará a ver milagros que le asombrarán y lo motivarán a actuar más y más en su nombre. Deje que Jesús actúe a través suyo, deje que el Espíritu Santo le guíe, tenga comunión con cada persona de la trinidad para saber la voluntad de Dios en cada momento, (Para eso debe pasar mucho tiempo a solas con Dios en oración, adoración y escuchándolo a El), esto no será una gran carga para usted sino que será un deleite, un gozo, y el Espíritu Santo le revelará lo profundo de Dios, y tomará lo de Jesús y se lo hará saber. 1 Corintios 2:10-13; Juan 16:13-14;
Lo único que tiene que hacer es:
¡Demostrar que El Reino de Dios está en usted y vienen con usted, su “atmosfera” y sus efectos.

¡Esto es para aquí y ahora!

¡Es para hoy y es para usted!

(Mateo 4:17)

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Hechos 5:42)

Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.

Usted ha sido ungido por Dios con el Espíritu Santo igual que Jesucristo:

(Hechos 10:37-38)

Vosotros sabéis…cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

(2 Corintios 1:21)

Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,

(1 Juan 2:27)

Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros,… así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

(1 Juan 2:20)

Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

Profecía para los ungidos de Dios:

Diga para usted lo mismo que dijo Jesús para El, ya que usted ha sido ungido por el Espíritu Santo como fue Jesús para hacer lo mismo que El:

(Isaías 61:1)

El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

(Isaías 61:2)

a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; (retribución a todo lo malo) (es una invasión de lo bueno a lo malo, se ataca un cáncer, a los demonios que destruyen las familias, o llevan al pecado y al engaño a miles, a través de filosofías, libros, teorías humanas, falsas religiones, doctrinas de demonios etc), a consolar a todos los enlutados;

(Isaías 61:3)

a ordenar que a los afligidos de Sion (de su pueblo) se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

(Isaías 61:4)

Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

(Isaías 61:9)

Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.

(Isaías 61:11)

Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.

(2 Corintios 1:21)

Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,

(1 Juan 2:20)

Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

(1) (Romanos 5:12)

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, (Adán) y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

(Romanos 5:17)

Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

(Romanos 5:18) Cristo fue verdadero hombre, y fue tentado en todo pero jamás pecó, (El revertió la obra de Adán).

Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.

(Romanos 5:19)

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.

(Los que decidan voluntariamente ponerse bajo su autoridad y Señorío)

(Romanos 5:10)

Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, (pagando nuestros pecados) mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. (Jesús es la vida eterna y vive en cada cristiano verdadero que ha dejado o pedido que El entre en su vida). Apocalipsis 3:20; 1 Juan 1:12-13.

(Romanos 10:13)

porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

(Romanos 10:9)

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, (El que manda en tu vida, tu Rey) y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

Todo aquel que a través de arrepentimiento y de la decisión de que Jesús sea su Señor y Rey, será perdonado, entrará en el Reino de los cielos y tendrá la vida eterna para siempre y será salvo de la condenación eterna.

¿Quiere que Jesucristo sea el Señor, Salvador y Rey de su vida?

Dígaselo por favor mediante esta oración:

Querido Jesús en este momento tomo la decisión de someterme a tu voluntad y de arrepentirme de todos mis pecados.

Te recibo como mi Señor, mi salvador y mi Rey. Creo que en la cruz pagaste mis pecados y llevaste mi culpa muriendo en mi lugar, creo que llevaste sobre ti toda maldición que me correspondía. Te doy muchas gracias por eso. Recibo ahora tu perdón y la vida eterna. También te doy gracias por estar ahora en tu Reino eterno y ser un hijo tuyo, salvo y con tu vida en mí. Gracias porque ahora tú vives en mí lo mismo que tu Espíritu santo y juntos trabajaremos para extender tu Reino en la tierra. Gracias Dios mío. Amén.

Dios le bendiga mucho. Predicador Gustavo Isbert.

Discipulado Cristiano. Lección 40. El Reino de Dios. Parte 4.

El Reino de Dios. La venida del Reino de Dios.

(Mateo 13:11)

El respondiendo,(Jesús a sus discípulos) les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del Reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

Nosotros podemos conocer los misterios del Reino de Dios.

(Daniel 7:13) Ya en el Antiguo Testamento se hablaba de la venida del Reino eterno de Jesús.

Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, (Jesús) que vino hasta el Anciano de días, (Dios Padre) y le hicieron acercarse delante de él.

(Daniel 7:14)

Y le fue dado dominio, (a Jesús) gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su Reino uno que no será destruido.

(Daniel 2:44)

Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un Reino que no será jamás destruido, ni será el Reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre.

(Mateo 24:29) Esto se refiere a la segunda venida de Jesucristo a Reinar en la tierra.

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.

(Mateo 24:30)

Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán (porque están en pecado) todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

El nos invita a que entremos en su Reino y vivamos bajo su gobierno, leyes y beneficios. Cada persona decide si quiere entrar o no.

(Mateo 3:1) Juan Bautista y Jesús anunciaban la llegada del Reino de Dios a la tierra.

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

(Mateo 3:2)

y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Marcos 1:14-15)

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Marcos 1:17)

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

(Lucas 16:16)

La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el Reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.

(Apocalipsis 15:3)

Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, (Jesús) diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso( Jesús es Dios) ; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. (Santos se refiere a todos los verdaderos cristianos 1 Corintios 1:2).

(Apocalipsis 15:4) Será el Rey de todas las naciones.

¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.

La palabra de Dios dice de Jesús:

(Colosenses 1:15)

El es la imagen del Dios invisible.

(Colosenses 1:19)

por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

(Colosenses 1:20) Jesús murió para reconciliar con Dios TODAS las cosas (pueden ser personas de otros planetas??). Vino para TODOS. ¿Cuáles son las cosas que están en los cielos? Si están en el cielo con Dios no necesitan ser reconciliados.

y por medio de él (Jesús) reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

(Colosenses 1:21)

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado

(Colosenses 1:22)

en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, (de Jesús en lugar nuestro, llevando nuestra culpa y castigo) para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

(Colosenses 2:9) Jesucristo es Dios.

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad (De Dios)

(Mateo 13:31) El crecimiento del Reino comenzó de a poco y será muy grande y cobijará a muchas personas de todas las naciones.

Otra parábola les refirió, diciendo: El Reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo;

(Mateo 13:32)

el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

(Mateo 8:11) Es para personas de todas las naciones.

Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el Reino de los cielos;

(Hebreos 1:1-3) Jesús es Dios y efectuó la purificación de nuestros pecados al morir por nosotros como sacrificio vicario en la cruz.

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

(Hebreos 2:17) Era verdadero hombre y verdadero Dios.

Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.

(Filipenses 3:20) Los cristianos YA somos ciudadanos del Reino eterno.

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

(Filipenses 3:21)

el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

(Colosenses 1:13)

…el cual nos ha librado¡ Ya lo hizo! de la potestad de las tinieblas, y trasladado al Reino de su amado Hijo. ¡Ya lo hizo!

Cuando vino el Rey a la tierra y llegó el Reino de los cielos invadiendo el de las tinieblas, empezaron a pasar cosas que antes no pasaban…

(Mateo 12:22) Se empezaron a echar a los demonios.

Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.

(Mateo 12:23) Ellos esperaban el Rey descendiente de David que nacería en la ciudad de David (Belén), Reinaría sobre ellos para siempre (Jesús reunía estas condiciones, solo que El reinará visiblemente en el futuro no muy lejano).

Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David?

(Mateo 12:24)

Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.

(Mateo 12:25)

Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá.

(Mateo 12:26)

Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino? (se refiere al reino de las tinieblas).

(Mateo 12:28)

Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios.

(Mateo 12:29) Vino uno más fuerte: Jesús.

Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, (el diablo) y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.

(Lucas 11:20)

Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el Reino de Dios ha llegado a vosotros.

(Lucas 11:21)

Cuando el hombre fuerte armado (el diablo) guarda su palacio, en paz está lo que posee.

(Lucas 11:22)

Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, (Jesús) le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.

Esto es lo que dijo el Rey Nabucodonosor:

(Daniel 4:1)

Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.

(Daniel 4:2)

Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo.

(Daniel 4:3)

¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su Reino, Reino sempiterno, y su señorío de generación en generación. (Daniel 6:26)

De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su Reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.

(Zacarías 9:9) Se refiere a la primera venida de Jesús.

Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu Rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

(Mateo 3:1) Juan Bautista y Jesús predicaban sobre el Reino de Dios y Jesús nos mandó a hacer lo mismo a nosotros los cristianos.

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

(Mateo 3:2)

y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 4:17)

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 10:7) Esto nos ordenó Jesús a nosotros.

Y yendo, predicad, diciendo: El Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 10:8) Señales del Reino de Dios invadiendo el reino de las tinieblas. Entra “La atmósfera” del Reino de los cielos o del cielo. En el cielo no hay enfermos ni demonios.

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Comienzan a manifestarse (cuando vino Jesús y hoy) los poderes del siglo venidero. Hebreos 6:5, a partir del comienzo del ministerio de Jesús en la tierra y hasta que venga de nuevo.

“Los poderes del siglo venidero” Son los poderes del cielo y que actuarán plenamente cuando Jesús venga otra vez, pero que ya están actuando ahora y se pueden conocer y “ver” hoy.

(Mateo 11:2)

Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

(Mateo 11:3)

para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?

(Mateo 11:4)

Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

(Mateo 11:5) Le dice que se dé cuenta que están sucediendo las señales de la venida del Reino de Dios y que El (Jesús) es el Mesías y el Rey esperado y que están sucediendo las señales de la presencia del Reino de los cielos en la tierra. “La atmosfera” del Reino de los cielos está entrando a la tierra y esas son las señales.

Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

(Mateo 11:11) Jesús dijo:

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el Reino de los cielos, mayor es que él.

Dice esto porque el Espíritu santo y Cristo están en ellos (no pasaba eso antes, ni con Juan el Bautista, ni con Moisés ni con nadie que vivió antes de Juan).

A todos sus discípulos les seguían y les siguen hoy las señales de la venida del Reino de Dios. Marcos 16:15-20.

(Lucas 10:17)

Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

(Lucas 17:20-21)

Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el Reino de Dios, les respondió y dijo: El Reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros.

(Marcos 1:32)

Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados;

(Marcos 1:33)

y toda la ciudad se agolpó a la puerta.

(Marcos 1:34)

Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

(Marcos 1:14) Ese era el mensaje de Jesús.

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios,

(Marcos 1:15)

diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Colosenses 2:15) (Jesucristo ya derrotó y despojó a TODOS los demonios de diferentes clases)… y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

(1 Juan 3:8)

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

(Mateo 6:10) Debemos orar así.

Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

(Mateo 25:34)

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

(Lucas 22:29)

Yo, pues, os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí,

(Lucas 22:30)

para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

(Juan 18:36)

Respondió Jesús: Mi Reino no es de este mundo; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.

(Hechos 1:3) El libro de los Hechos de los apóstoles comienza y termina hablándoles del Reino de Dios.

a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo (Jesús) con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios.

(Hechos 28:30-31)

Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el Reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

(Hechos 6:8) Hoy también se manifiestan (con todos los cristianos) las señales del Reino en todas partes.

Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

(Lucas 9:62) Debemos seguir siempre adelante. Jesús siempre habla del Reino de Dios.

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el Reino de Dios.

(Juan 1:12)

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

(1 Corintios 4:20)

Porque el Reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.

(Romanos 14:17)

…porque el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

(Gálatas 5:19)

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

(Gálatas 5:20)

idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

(Gálatas 5:21)

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán (¡Cuidado!) el Reino de Dios.

Jesús dijo esto a Nicodemo que era un sincero maestro de las escrituras:

(Juan 3:3)

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.

(Juan 3:4)

Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

(Juan 3:5)

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.

(1 Corintios 15:25) Jesús YA REINA y va venciendo a todos sus enemigos.

Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.

(1 Corintios 15:26)

Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.

(1 Corintios 15:27)

Porque todas las cosas las sujetó (Dios) debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. (Dios Padre)

(1 Corintios 15:28)

Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.

(Apocalipsis 12:10)

Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el Reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo.

(Mateo 13:11)

El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del Reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

(Lucas 1:31)

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

(Lucas 1:32)

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

(Lucas 1:33)

y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su Reino (el de Jesús) no tendrá fin.

(Hechos 14:22) S. Pablo también hablaba del Reino de Dios:

confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el Reino de Dios.

(Hebreos 12:28) Los que somos de Jesús, YA recibimos el Reino y estamos en él aunque no lo veamos.

Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

(Mateo 18:1)

En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el Reino de los cielos?

(Mateo 18:2)

Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,

(Mateo 18:3)

y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los cielos.

(Mateo 18:4)

Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los cielos.

(Marcos 12:34) Jesús le dijo a un hombre religioso:

Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. (Pero no estaba adentro). Muchos está así o más lejos.

(Lucas 14:23) Debemos hacer todo lo posible para que las personas entren en el Reino de los Cielos.

Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.

(Lucas 12:32)

No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.

(Hechos 11:26) Hay un solo nombre para los seguidores de Cristo: CRISTIANOS.

Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

(Mateo 16:18) Jesús edificó una sola Iglesia y las puertas del infierno no podrían detener la conquista de su territorio (o fortaleza) por el Reino de los cielos.

Y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades (Infierno) no prevalecerán contra ella.

El Reino de Dios:

(Juan 17:21) Todos los verdaderos cristianos debemos ser como uno solo. Desalentamos a fundar nuevas religiones cristianas con un líder a la cabeza (o varios) por más razones que tengan. Jesús dijo: para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

(Juan 17:22)

La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

(Lucas 17:21) Es un Reino invisible que avanza y conquista los corazones de los hombres. Y el mismo Rey y su Espíritu (El Espíritu Santo) es puesto en ellos, entra en ellos y vive en ellos.

ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros.

(Lucas 13:23)

Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo:

(Lucas 13:24)

Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

(Lucas 13:25)

Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois.

(Lucas 13:26)

Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste.

(Lucas 13:27)

Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.

(Lucas 13:28) 1. EL REINO DE DIOS YA ESTABA EN EL PASADO.

…cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.

(Lucas 13:29)

Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios.

(Lucas 7:20) 2. ESTABA EN EL PRESENTE. (En la época de Jesús).

Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?

(Lucas 7:21)

En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.

Jesús mostró “la atmósfera” del Reino de Dios al hacer estos milagros.

(Lucas 17:21) 3. ESTÁ EN EL PRESENTE.

ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros.

(Lucas 11:20)

Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el Reino de Dios ha llegado a vosotros.

(Lucas 22:28) 4. EL REINO DE DIOS ESTARÁ EN EL FUTURO.

Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.

(Lucas 22:29)

Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,

(Lucas 22:30)

para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

(Lucas 22:18)

porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el Reino de Dios venga (y se instale visiblemente y para siempre en la tierra).

(Mateo 26:29)

Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre.

Ahora estamos en este tiempo:

(Mateo 24:14)

Y será predicado este evangelio del Reino (de Dios) en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Esto es lo que perdurará para siempre, eternamente.

(Apocalipsis 11:15) El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor (Dios Padre) y de su Cristo; (Jesús) y El reinará por los siglos de los siglos.

Jesús llama a todos a entrar en su Reino y a que trabajemos con el y para el, para salvar a todos en todo el mundo, sin distinción de razas o creencias, siendo sus discípulos y actuando bajo su guía. Gálatas 3:26-28.

¿Como podemos entrar al Reino de Dios?

1. Debes saber que Dios te ama con un amor que el hombre no puede comprender. 1Juan 4:9-10; Juan 3: 16.

2. Teniendo un arrepentimiento total y un cambio de actitud hacia el pecado. Hechos 3:19.

3. Saber lo que Cristo hizo a favor de nosotros y tener fe en eso. 1 Pedro 2:24; 3:18; 1 Corintios 15:3.

4. Aceptar la invitación de entrar en el Reino estando dispuesto a obedecer al Rey Jesús y sus leyes. Mateo 22:4; Lucas 14:17; Apocalipsis 11:15; 17:14.

5. Recibir al Rey Jesús en su interior por medio de una sencilla oración a El con sus propias palabras. Juan 1:12; Apocalipsis 3:20.

Oración modelo: (Puede usted hacer una similar)

Querido Jesús te pido perdón por todos mis pecados, tomo en este momento la decisión de seguirte y ser tuyo, te entrego mi vida a ti y te recibo en mi corazón como mi salvador y Rey de mi vida. Recibo ahora tu perdón y la salvación de mi alma por tu obra realizada a mi favor en la cruz donde llevaste mi culpa y moriste en mi lugar. Gracias porque me has perdonado, porque ahora estoy limpio delante de ti y porque soy ahora verdaderamente un hijo de Dios. Dame ahora tu Espíritu Santo y lléname de El. Lo recibo ahora junto con tu paz. Amén.

¡Bienvenidos al Reino de Dios!

El Reino de los cielos no es una religión. Es un gobierno con un país. El cielo es ese país y Jesucristo es su Rey. Cuando nos hacemos ciudadanos del Reino de Dios, significa que voluntariamente nos alineamos con un nuevo gobierno y una nueva nación, abrazando su idioma, sus ideales y valores.

En cada lugar su propósito es instalar una embajada de su Reino, (Una iglesia o una reunión casera donde se crea, enseñe y se practique TODA la palabra de Dios), un lugar en donde los ciudadanos del Reino nuevos y viejos, puedan recibir ayuda, ser entrenados en los caminos, leyes, lenguaje, costumbres y manera de comportarse del Reino de Dios, y que sean equipados con los recursos del Reino de los cielos que necesiten, para una vida efectiva en la “colonia” del Reino de Dios en la tierra.

Esta debe ser una columna y un baluarte de la verdad, que sea de influencia para toda la zona en que está ubicada.

(Mateo 6:33)

Busquen el Reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.

(Lucas 12:32)

Así que no se preocupen, pequeño rebaño. Pues al Padre le da mucha felicidad entregarles el Reino.

Predicar sobre las verdades del Reino de Dios trae unidad porque el asunto no es si eres de una religión cristiana en particular (hay muchas) sino el tema es ¿ESTÁS EN EL REINO O NO?

Predicador Gustavo Isbert www.elcieloesunlugar.com.ar

Discipulado Cristiano. Lección 40. El Reino de Dios. Parte 5.

El Reino de Dios (Jesús es el Rey)

(Lucas 1:31-33) El Ángel le dijo a la virgen María:

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su Reino no tendrá fin.

(2 Samuel 7:12-13) Dios le dijo al Rey David:

Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino.

El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. (Se refiere a Jesús) (José y María eran descendientes del rey David).

(2 Samuel 7:14)

Yo le seré a él padre, y él me será a mí Hijo.

(2 Samuel 7:16)

Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente. Un descendiente del rey David reinaría eternamente: Jesús.

(Hechos 1:3) Jesús resucitado hablaba principalmente del Reino de Dios a sus discípulos.

a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios.

(Hechos 1:6-8)
Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo:
Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?

Les dijo:
No os toca a vosotros saber los tiempos o las ocasiones que el Padre puso en su sola potestad;

pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra. El Reino de Dios estaba disponible para que entren personas de todas las naciones y a ellas son enviados sus seguidores.

(Romanos 11:25-26) Este es el tiempo de los gentiles (no judíos) pero pronto se abrirá de nuevo las puertas de salvación a los Judíos.

Hermanos, quiero que sepan este designio secreto de Dios, para que no presuman de sabios: los israelitas se han endurecido en parte, pero solo hasta que hayan entrado todos los que no son de Israel.

Cuando esto suceda, todo Israel alcanzará la salvación, pues la Escritura dice:

"El libertador vendrá de Sión (Jerusalén) y apartará de Jacob la maldad.

(Lucas 21:24)

Caerán a filo de espada y se les llevará cautivos a todas las naciones. Los gentiles pisotearán a Jerusalén, hasta que se cumplan los tiempos señalados para ellos.

(Lucas 21:31)

Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. (Se refiere a su venida visible).

(Marcos 11:9-10) Los judíos del tiempo de Jesús sabían estas cosas.

Y los que iban delante y los que venían detrás (de Jesús) daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

¡Bendito el Reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas!

(Marcos 15:43)

José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el Reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.

(Hechos 17:7) Los Cristianos hablaban del Rey Jesús.

a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús.

(Daniel 6:26) En el Antiguo Testamento ya se hablaba de estas cosas. El Rey Darío dijo:

De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su Reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.

Al profeta Daniel se le rebelaron estas cosas:

(Daniel 7:13-14)

Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, (Jesús) que vino hasta el Anciano de días (Dios Padre), y le hicieron acercarse delante de él.

Y le fue dado dominio, gloria y Reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su Reino uno que no será destruido.

(Daniel 7:18) Los seguidores de Jesús reinaremos con El.

Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.

(Daniel 7:22)

hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos (todos los que se apartaron para Dios, sean ministros religiosos o no, hombres, mujeres niños, ancianos etc.) recibieron el reino.

(Daniel 7:27)

y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

(Apocalipsis 5:9-10)

y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.

(Apocalipsis 22:5)

No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos. (Se refiere a los seguidores de Jesús).

(Apocalipsis 17:14)

Pelearán contra el Cordero, (Jesús) y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; (Nosotros) y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.

(Apocalipsis 19:16)

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Esto es lo que es Jesús.

Jesús reveló los misterios del Reino de Dios a sus seguidores.

(Mateo 13:35)

para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo:

Abriré en parábolas mi boca;

Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo.

(Marcos 4:11)

Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas;

(Mateo 3:1-2)

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado. Este es el mismo mensaje que debemos predicar hoy.

(Marcos 1:14-15)

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Mateo 4:23)

Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

(Mateo 5:19)

De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el Reino de los cielos.

(Mateo 6:10) Debemos orar así:

Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

(Mateo 6:33)

Por lo tanto, pongan toda su atención en el Reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas.

(Mateo 6:33)

Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

(Mateo 7:21)

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

(Mateo 9:35) Jesús predicaba y hacía esto:

Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

(Mateo 10:7-8) Jesús nos mando a hacer lo mismo que El.

Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

(Mateo 10:7-8)

Vayan y anuncien que el reino de los cielos se ha acercado.

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo. (Debemos emplear el poder que ya nos ha sido dado a favor de las personas.

(Mateo 11:11)

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el Reino de los cielos, mayor es que él.

(Mateo 12:26) El diablo es el jefe del reino de las tinieblas.

Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?

(Mateo 12:28) Este nuevo tiempo prosigue hoy y hasta la venida de Jesús a buscar a los suyos.

Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios.

(Mateo 13:11)

El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del Reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

(Mateo 13:43)

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

(Mateo 16:28)

De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su Reino.

(Mateo 23:13-14)

Más ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

(Lucas 11:52)

"¡Ay de ustedes, maestros de la ley!, que se han apoderado de la llave del conocimiento; pero ni ustedes mismos entran ni dejan entrar a los que quieren hacerlo."

(Mateo 16:19) Jesús dijo a pedro y a todos sus seguidores:

Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que tú ates aquí en la tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que tú desates aquí en la tierra, también quedará desatado en el cielo.

(Esto es para todos los hijos de Dios) Mateo 18: 18, De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

(Mateo 24:14) Esto se debe predicar ahora:

Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

(Mateo 25:34) Esto acontecerá en la venida del Rey:

Entonces el Rey (Jesús) dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

(Mateo 26:29)

Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre.

(Marcos 1:14-15)

….Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Marcos 9:1)

También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.

(Marcos 9:47) Jesús siempre se refiere al Reino y no a una determinada religión.

Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el Reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,

(Marcos 12:34) Esta persona estaba cerca del Reino de Dios pero aún no había entrado (no estaba en el Reino)

Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.

(Lucas 4:43)

Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del Reino de Dios; porque para esto he sido enviado.

(Lucas 8:1)

Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del Reino de Dios, y los doce con él.

(Lucas 9:1-2) Les dio poder para cumplir las señales de la presencia del Reino de Dios.

Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.

Y los envió a predicar el Reino de Dios, y a sanar a los enfermos.

(Lucas 9:11)

Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del Reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados.

(Lucas 9:27)

Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el Reino de Dios.

(Lucas 9:60)

Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el Reino de Dios.

(Lucas 10:9)

y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el Reino de Dios.

(Lucas 10:11) Esto debían decirles a los que los rechazaban:

Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros.

(Lucas 11:20) Echar demonios es una señal de la presencia del Reino de Dios.

Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el Reino de Dios ha llegado a vosotros.

(Lucas 12:32)

No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.

(Lucas 13:29)

Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios.

(Lucas 14:23)

Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.

(Lucas 16:16)

La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el Reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.

(Lucas 17:20-21)

Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El Reino de Dios no vendrá con advertencia,

ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros. (En este momento).

(Lucas 21:31) Cuando se vean las señales que nos dijo Jesús es porque su venida a establecer el Reino en la tierra de una manera visible está muy cerca.

Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el Reino de Dios.

(Lucas 22:29-30)

Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,

para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

(Lucas 23:42-43) Aún el ladrón de la cruz sabía de estas cosas, que Jesús era el Rey y que vendría de nuevo.

Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino.

Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

(Juan 3:3) El requisito para entrar al Reino de Dios es:

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.

(Juan 3:5)

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.

(Juan 3:7)

No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

(Hechos 1:3) Jesús al resucitar hablaba sobre el Reino de Dios y no sobre otras cosas.

a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios.

(Hechos 8:12) los seguidores de Jesús anuncian el Reino de Dios.

Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

(Hechos 19:8)

Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del Reino de Dios.

(Hechos 20:25)

Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el Reino de Dios, verá más mi rostro.

(Hechos 28:23)

Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el Reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

(Hechos 28:31)

predicando el Reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

Quienes no heredarán el Reino de Dios:

(1 Corintios 6:9-11)

¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

(Gálatas 5:21)

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios.

(Efesios 5:5)

Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

(Colosenses 1:13)

el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,

(Colosenses 4:11)

y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.

(1 Tesalonicenses 2:12)

y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su Reino y gloria.

(2 Timoteo 4:1)

Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su Reino,

(Hebreos 12:28)

Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

(Santiago 2:5)

Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del Reino que ha prometido a los que le aman?

(Apocalipsis 11:15) Esto es lo único que quedará:

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los Reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él (Jesucristo) reinará por los siglos de los siglos.

(Hechos 26:18) Jesús comisiona a Pablo (y a nosotros)

para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; (del reino de las tinieblas al Reino de la luz) para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

(Filipenses 3:20)

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

(Efesios 2:19)

Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

Esto estaba escrito desde el pasado, que iba a suceder:

(Zacarías 9:9)

Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu Rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

(Mateo 21:5)

Decid a la hija de Sion:

He aquí, tu Rey viene a ti,

Manso, y sentado sobre una asna,

Sobre un pollino, hijo de animal de carga.

Y sucedió:

(Mateo 21:9)

Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

(Lucas 19:37-38)

Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, diciendo: ¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!

(Daniel 9:26) Estaba profetizada su muerte desde antes.

Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí;

(Juan 12:16)

Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio; pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho.

(Efesios 1:16-23) Esto dice la palabra de Dios de Jesús:

…no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,

para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,

sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

(Filipenses 2:8-11)

y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

(Colosenses 1:15-22) Esta palabra de Dios se refiere a Jesús nuestros Rey.

El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

Jesucristo es nuestro Rey y salvador eterno: Dele gracias y síganlo obedeciéndole en todo. Dios le bendiga.

Discipulado Cristiano. Lección 40.El Reino de Dios. Parte 6.

El Reino de Dios (Versículos principales)

(Daniel 2:44)

Y en los días de estos reyes (del tiempo final) el Dios del cielo levantará un Reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre,

(Daniel 4:26) Daniel le dijo al rey Nabucodonosor.

Y en cuanto a la orden de dejar en la tierra la cepa de las raíces del mismo árbol, significa que tu reino te quedará firme, luego que reconozcas que el cielo gobierna. (Y gobernará visiblemente)

(Esto debemos saber todos).

(Daniel 7:13)

Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, (Jesús) que vino hasta el Anciano de días, (Dios Padre) y le hicieron acercarse delante de él.

(Daniel 7:14)

Y le fue dado (a Jesús) dominio, gloria y Reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

(Daniel 7:18)

Después recibirán el Reino los santos del Altísimo, y poseerán el Reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.

(Daniel 7:22)

hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el Reino.

(Daniel 7:27)

y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

(Isaías 9:6) Nacerá un niño que es Dios y Reinará sobre todo.

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

(Isaías 9:7)

Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

(Jeremías 23:5) Un descendiente del rey David (Jesucristo) que también será Jehová (Dios).

He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.

(Jeremías 23:6)

En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.

(2 Corintios 5:21) El sería nuestra justicia.

Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

(Mateo 2:2) Los reyes magos preguntaron:

diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. (Sabían que era Dios).

(Mateo 3:1)

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

(Mateo 3:2)

y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 4:17)

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 4:23) El Reino de Dios comenzó a conquistar.

Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

(Mateo 5:19)

De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el Reino de los cielos.

(Mateo 6:10) Jesús nos enseñó a orar así:

Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

(Mateo 6:33)

Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

(Mateo 8:11) El Reino está disponible para TODOS.

Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el Reino de los cielos; Ellos ya están en el Reino visible.

(Mateo 9:35) Jesús predicaba el Reino de Dios

Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

(Mateo 10:7) Jesús nos mandó a nosotros predicarlo.

Y yendo, predicad, diciendo: El Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 10:8)

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo. Son “los poderes de l siglo venidero”

(Hebreos 6:5)

y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,

(Mateo 11:11)

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el Reino de los cielos, mayor es que él.

(Mateo 12:26) Hay otro reino, el de las tinieblas donde reina Satanás y donde el pecador vive.

Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?

(Mateo 12:28)

Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios.

(Mateo 13:11)

El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del Reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

(Mateo 13:43)

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre.

(Mateo 16:28)

De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Ver Daniel 7:13-14.

(Mateo 23:13)

Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el Reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

(Lucas 11:52)

¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia (para entrar al Reino de Dios); vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis.

(Mateo 16:15)

El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

(Mateo 16:16)

Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

(Mateo 16:19) Se lo dijo a Pedro y a todos los verdaderos cristianos.

Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

(Mateo 18:18)

De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

(Mateo 24:14)

Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

(Mateo 25:34)

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

(Mateo 26:29)

Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre.

(Marcos 1:14)

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios,

(Marcos 1:15)

diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Marcos 9:47)

Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el Reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,

(Marcos 12:34) Este hombre no estaba lejos del Reino, pero no estaba dentro.

Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios.

(Marcos 15:43) Había muchos que esperaban el Reino de Dios.

José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el Reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.

(Lucas 1:31)

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

(Lucas 1:32)

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

(Lucas 1:33)

y reina sobre la casa de Jacob para siempre, y su Reino no tendrá fin.

(Lucas 4:43)

Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del Reino de Dios; porque para esto he sido enviado.

(Lucas 8:1)

Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del Reino de Dios, y los doce con él,

(Lucas 9:11)

Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del Reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados.

(Lucas 9:2)

Y los envió a predicar el Reino de Dios, y a sanar a los enfermos.

(Lucas 10:9)

y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el Reino de Dios.

(Lucas 10:11)

Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el Reino de Dios se ha acercado a vosotros.

(Lucas 12:32)

No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.

(Lucas 16:16)

La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el Reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.

(Lucas 17:20)

Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el Reino de Dios, les respondió y dijo: El Reino de Dios no vendrá con advertencia,

(Lucas 17:21)

ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros.

(Lucas 19:38)

diciendo: ¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!

(Lucas 21:31)

Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el Reino de Dios.

(Lucas 22:18)

porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el Reino de Dios venga.

(Lucas 22:29)

Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,

(Lucas 22:30)

para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

(Lucas 23:42) El ladrón de la cruz creía que Jesús era el Rey y que iba a resucitar.

Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino.

(Lucas 23:43)

Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

(Juan 3:3)

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.

(Juan 3:5)

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.

(Hechos 1:3)

a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios.

(Hechos 1:6)

Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el Reino a Israel en este tiempo?

(Hechos 8:12)

Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

(Hechos 17:7)

a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro Rey, Jesús.

(Hechos 19:8)

Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del Reino de Dios.

(Hechos 20:25)

Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el Reino de Dios, verá más mi rostro.

(Hechos 28:23)

Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el Reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

(Hechos 28:31)

predicando el Reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

(1 Corintios 6:9)

¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

(1 Corintios 6:10)

ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el Reino de Dios.

(Gálatas 5:19)

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

(Gálatas 5:20)

idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

(Gálatas 5:21)

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios.

(Efesios 5:5)

Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el Reino de Cristo y de Dios.

(Colosenses 1:13) Los que nacimos de nuevo del Espíritu Santo y somos hijos de Dios: ¡Ya estamos en el Reino de Dios!

El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al Reino de su amado Hijo,

(Filipenses 3:20)

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

(Filipenses 3:21)

El cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

(1 Tesalonicenses 2:12)

y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su Reino y gloria.

(2 Timoteo 4:1) Esto sucederá cuando Jesús venga por segunda vez.

Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su Reino,

(Hebreos 1:8) Jesús es Dios y Reinará por siempre.

Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;

Cetro de equidad es el cetro de tu Reino.

(Hebreos 12:28)

Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

(Apocalipsis 17:14)

Pelearán contra el Cordero, y el Cordero (Jesús) los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.

(Apocalipsis 19:16)

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.

(Apocalipsis 11:15) Así será para siempre.

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él (Jesús) Reinará por los siglos de los siglos.

Jesús llama a todos a entrar en su reino y a que trabajemos con el y para el, para salvar a todos en todo el mundo, sin distinción de razas o creencias, siendo sus discípulos y actuando bajo su guía. Gálatas 3:26-28.

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