Lección 29
LIBERACIÓN DE PRESIONES MALIGNAS
En la lección 6 aprendimos cómo, vistiéndonos la armadura de Dios, podemos vencer las tentaciones de Satanás y sus huestes. Vamos a considerar en esta lección algo más sobre esas huestes espirituales. Veremos algunas maneras en que oprimen al ser humano, pero también cómo podemos ser victoriosos y libres de esas opresiones malignas.
a. En Mateo 9:35 se mencionan tres de los ministerios de Jesús, ¿cuáles son?
b. En Mateo 8:16, ¿cuál es el cuarto ministerio de Jesús?
c. En Lucas 4:18, Jesús fue ungido para poner en libertad a los
d. En Hechos 10:38, ¿a quienes sanó Jesús?
Vemos que parte importante del ministerio de Jesús fue el de liberar a los oprimidos por el diablo. Los demonios son seres espirituales, personalidades invisibles que, habiéndose rebelado contra su Creador, y habiendo sido destituidos de sus privilegios como seres angélicos al servicio de Dios, tratan por todos los medios de someter a los seres humanos a su dominio, para ser él su "dios".
Una de las maneras en que Satanás ha dañado a la raza humana a lo largo de los siglos, ha sido por medio de lo que llamamos opresiones malignas, es decir, acciones directas de espíritus malignos sobre la mente o el cuerpo de los seres humanos.
A. CÓMO SE MANIFIESTAN LAS OPRESIONES MALIGNAS
Hay diversos grados de opresiones malignas. Como estamos tratando de fenómenos espirituales ligados muchas veces a manifestaciones psicológicas, los términos usados para identificarlos pueden variar, y la línea de separación entre ellos es a veces tan sutil, que algunos casos pudieran ser ubicados en dos o más de las clasificaciones. Sin embargo, la enseñanza bíblica y la experiencia de la iglesia nos muestran en líneas generales los siguientes grados de opresión por parte de espíritus demoníacos.
1. Influencia demoníaca
Dice el Dr. Merryl F. Unger en su libro Los Demonios y el mundo moderno: "Algunas personas no salvas que viven una vida moral equilibrada, sólo reciben moderadamente la influencia de los espíritus demoníacos, mientras que otras, que desprecian las leyes morales de Dios, reciben una influencia muy severa hasta que se someten a ellas."
Los espíritus demoníacos trabajan con ngestr9 mente, ejerciendo su influencia para que hagamos cosas contrarías a la ley de Dios; para disuadirnos de orar o leer la .Palabra de Dios para no asistir a los cultos para adorar a Dios, para crear conflictos entre hermanos en Cristo, etc.
2. Ataduras
Sigue diciendo el Dr. Unger: "Cuando se hace caso omiso de la ley moral de Dios de un modo consciente y persistente, la influencia demoníaca puede .transformare en sometimiento a los demonios’.’.
Así, lo que comenzó como un pecado, se convierte en una atadura espiritual, en la que los demonios exacerban y aumentan la esclavitud a esos pecados, anulando prácticamente la voluntad de la persona.
3. Opresiones
"La esclavitud a los demonios alcanza a veces un punto en el cual los espíritus demoníacos acosan y atormentan a sus víctimas".
Estas opresiones pueden consistir en voces, obscenidades y otros fenómenos llamados poltergeist; apariciones de espíritus o fantasmas; ataques de mordeduras, golpes, etc. de parte de espíritus demoníacos
Otra forma de opresiones son las enfermedades causadas por espíritus de enfermedad, las cuales son verdaderas opresiones al cuerpo, que no pueden ser sanadas por medios naturales. Pueden ser dolores de cabeza o de otras partes del cuerpo; ataques de asma; síntomas de cualquier otra enfermedad, y aún el ir secándose hasta la muerte.
¿Qué males causaban los demonios en los siguientes casos?:
a. Mateo 9:32-33:
b. Mateo 12:22:
c. Mateo 17:14-18:
4. Posesión
"En la posesión demoníaca, que es una forma extrema de esclavitud y opresión, las anormalidades en el habla y en el comportamiento aparecen de un modo muy acentuado, con manifestaciones físicas violentas. .. El espíritu demoníaco toma un control tan completo, que se apropia del cuerpo de la víctima y habla por medio de ella con su propia voz, e idioma que puede ser totalmente distinto al idioma del endemoniado".
Un creyente puede sufrir influencias, ataduras y opresiones, pero no quede ser poseído totalmente aunque sí en forma parcial y temporal, cuando el o los espíritus han entrado a su vida antes de su conversión.
Recordemos que somos espíritu, alma y cuerpo. Dios ha dado vida a nuestro espíritu, y éste es el asiento del Espíritu Santo de Dios. Pero nuestra alma y nuestro cuerpo no han sido regenerados todavía, y pueden en algunos casos seguir siendo víctimas de los espíritus que entraron en su vida antes del nuevo nacimiento.
B. CAUSAS DE LAS OPRESIONES MALIGNAS
1. El pecado
Al considerar las ataduras hemos visto ya cómo la práctica del pecado abre la puerta a espíritus demoniacos. Tenemos un ejemplo en el libro de los Hechos.
Hechos 5:3. ¿Qué pecado abrió la puerta a Satanás en las vidas de Ananías y Safira?
2. Traumas en la edad pre-natal y la niñez
En la lección anterior vimos cómo traumas de la niñez producen heridas en el alma. Añadiremos ahora que muchos de esos traumas también pueden abrir la puerta a espíritus malignos.
3. Por herencia
Cuando los padres o antepasados han practicado alguna forma de ocultismo, o han sufrido ataduras u opresiones malignas graves, es posible que los espíritus que los oprimían pasen a los descendientes. En Éxodo 20:2-5, el pecado contra el primer mandamiento trae consecuencias hasta la tercera y cuarta* generación; y toda –forma de ocultismo, herejías, o conducta que desafía el señorío de Dios sobre nuestra vida, son pecados contra el primer mandamiento.
4. Por contacto con ocultismo o cultos falsos
Veremos esto con más detalle más adelante.
5. Por abusos sexuales
Los espíritus de sexo pueden pasar de una persona a otra por la relación sexual pecaminosa, por una violación o por una práctica homosexual.
C. DIAGNÓSTICO DE LAS OPRESIONES MALIGNAS
Frank e Ida Mae Hammond, ex-pastores bautistas bautizados con el Espíritu, con una sólida formación académica y amplia experiencia en el ministerio de liberación, nos dan dos maneras de saber cuándo una persona puede estar sufriendo de opresiones malignas.
1. Por medio del don de discernimiento de espíritus
Este es uno de los nueve dones del Espíritu mencionados en 1 Corintios 12:10, por medio del cual, en forma sobrenatural, el Espíritu, Santo revela la presencia de espíritus demoníacos en una persona
2. Por la observación de síntomas
Es decir, la observación de los efectos que los espíritus están causando, y que no pueden ser controlados a pesar de la fe y oración de creyente afectado. Algunos de estos síntomas son los siguientes:
a. Problemas emocionales. Disturbios emocionales persistentes, tales como resentimiento, odio, ira, rechazo, autocompasión, celos, depresiones, etc.
b. Problemas mentales. Pensamientos obsesivos; pensamientos obscenos, impulsos de blasfemar, falta de decisión, confusión, dudas, racionalización, pérdida de memoria, etc.
c. Problemas del habla. Uso descontrolado de la lengua como es el mentir, blasfemar, maldecir, críticas, murmuración, burlas, etc.
d. Problemas. sexuales. Impulsos incontrolables hacia las fantasías sexuales, lujuria, masturbación, perversiones sexuales, fornicación, adulterio, incesto, afán obsesivo de seducción, prostitución, etc.
e. Adicciones. La nicotina, el alcohol, drogas, medicinas, cafeína o la gula. (Sin descartar la posibilidad de dependencia orgánica en algunos casos).
f. Herejías. El participar en errores religiosos heréticos: religiones paganas y orientalistas como el Mahi-Kari, Hare Krishna, etc.; religiones seudo-cristianas como el mormonismo, los Testigos de Jehová, la Ciencia Cristiana, etc. ciencias mentales (control mental, meditación trascendental); filosofías esotéricas como el rosacrucismo, masonería, etc.; algunas prácticas como el yoga, las artes marciales.
g. Ocultismo. El participar en cualquier forma de ocultismo puede haber abierto puertas para la opresión maligna: curanderismo, brujería, espiritismo, horóscopos, adivinación, la ouija, astrología, supersticiones, uso de amuletos, culto a los muertos, cultos satánicos, invocaciones a Satanás, magia negra o blanca, etc. Lee Dt 18:9-13. ¿Cómo califica Dios todas las prácticas ocultistas?
h. Brujería por terceros. La brujería es parte de la cultura de muchos pueblos. Aunque no faltan los charlatanes, también existen los verdaderos brujos que actúan con los poderes del diablo, y que llegan a producir opresiones malignas y aún la muerte. No se debe menospreciar la posibilidad de haber sido objeto de algún daño, brujería o maldición, por parte de terceras personas.
D. FUNDAMENTOS BÍBLICOS PARA LA LIBERACIÓN
Uno de los ministerios de Jesús fue el liberar a los oprimidos por el diablo, pero ello no quedó limitado a su ministerio terrenal, sino que ha encargado a su iglesia continuar con ese ministerio, y la ha capacitado para ello.
a. Mateo 10:8. ¿Qué ordenó Jesús que hicieran sus discípulos?
b. Marcos 16:17. ¿Qué señales seguirán a los que creen?
c. Lucas 10:19. ¿Qué autoridad (potestad) nos ha dado Jesús?
d. Filipenses 2:9-11. ¿Por qué el nombre de Jesús es un arma poderosa contra las opresiones malignas?
e. Colosenses 2:15. ¿Sobre quiénes ha triunfado Jesús e la cruz?
f. 1 Juan 3:8. ¿Para qué ha venido Jesús (el Hijo del Hombre)?
g. Apocalipsis 12:11. ¿Cuáles son las dos armas con las que los redimidos vencen a Satanás?
Vemos que Dios nos ha dado la autoridad suficiente para enfrentar las opresiones del diablo. Esa autoridad está en el nombre de Jesús y en el poder de su sangre. Con estas armas somos "más que vencedores", como dice el apóstol Pablo.
E. RECIBIENDO LIBERACIÓN DE LAS OPRESIONES MALIGNAS
Si al estudiar esta lección piensas que puedes estar sufriendo alguna opresión maligna, busca la ayuda de tu maestro o pastor. Si por alguna razón esto no es posible, puedes dar los siguientes pasos para ser libre de esas opresiones:
1. Ora pidiendo que el Espíritu Santo te revele las cosas en tu vida qué pudieron abrir la puerta a espíritus de opresión.
2. Confiesa a Dios específicamente los pecados que el Espíritu Santo te revele, y aprópiate por fe del perdón por la sangre de Jesús, manifestándolo verbalmente.
3. Renuncia verbal y específicamente a esos pecados, y a cada práctica ocultista o culto falso, y a todo poder de las tinieblas, en el nombre de Jesús.
4. Perdona, renunciando a todo resentimiento, mencionando específicamente a las personas y la razón por la cual estuviste resentido contra ellas.
5. Deslígate de todo espíritu maligno que haya estado en tus antepasados, diciendo más o menos así: "En el nombre de Jesús, me desligo de los espíritus de… en mis padres (o abuelos) y en mis antepasados hasta la cuarta generación". Deslígate de todo daño,,brujería o maldición, hecho contra ti mismo o contra tus padres, en el-nombre de Jesús.
6. Destruye todo objeto relacionado con el ocultismo o cultos falsos; libros, cartas, amuletos, etc.
7. Habiendo hecho todo lo anterior, haz la oración de liberación, con fe en la autoridad que Cristo te ha dado, dirigiéndote directamente a los espíritus que están causando la opresión, ordenándoles que salgan, y rompiendo las opresiones y ataduras en el nombre de Jesús, con toda firmeza y fe, y con plena confianza en tu victoria y liberación.
8. Reafirma tu pertenencia y fidelidad a Cristo.
9. ¡Alaba a Dios y dale gracias por hacerte libre!
La liberación es un proceso, y puedes necesitar más de una sesión de liberación. Pero es muy importante que te mantengas en comunión con Dios, "llenando la casa" de tu vida con oración y con la Palabra de Dios, para conservar esa liberación. Lee Mateo 12:43-45. Si percibes que tu problema puede ser muy profundo, no vaciles en buscar la ayuda de un pastor o hermano con experiencia en el ministerio de liberación.
Y ahora, aplica lo que dice Santiago 4:7: "RESISTID AL DIABLO, y EL HUIRÁ DE VOSOTROS"…
Memoriza los siguientes versículos
"He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará."
Lucas 10:19
"Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
"Filipenses 2:9-11
Notas y comentarios
Lección 28
SANIDAD DE LAS HERIDAS DEL ALMA
El Dr. Jorge A. León (psicólogo cristiano y pastor) dice en su libro psicología pastoral para todos los cristianos: "La mayoría de las n enfermedades son funcionales, creadas por conflictos emocionales y espirituales. Hay una minoría que dependen de una falla de la máquina, que es el cuerpo."
Esto también es verdad en la vida espiritual. Muchas veces un verdadero creyente, sincero, que desea crecer en santidad y agradar al Señor, sin embargo experimenta conflictos y derrotas. Por más que estudia la Palabra de Dios y ora, no puede tener victoria en ciertas áreas de su vida, o le es difícil una relación armoniosa aún con los hermanos en la fe.
Estas situaciones, en muchos casos se deben a heridas del alma; y en otros a ataduras u opresiones espirituales. Vamos a ver algunos aspectos importantes de las heridas del alma, y cómo recibir sanidad divina si las tenemos; y en la próxima lección veremos el tema de las opresiones espirituales.
A. QUÉ SON HERIDAS DEL ALMA
Por los psicólogos, sabemos que nuestra mente (o alma) tiene tres niveles: lo conciente, lo subconciente y lo inconciente. Sólo entre 10 a 15% de nuestra actividad mental es conciente. El resto es subconciente o inconciente. El Dr. Jorge A. León, en el libro citado antes, explica estos niveles así:
"La conciencia es aquello que se sabe con claridad, que podemos reconocer libremente. La subconciencia es el dominio de las emociones y complejos en oposición al reino consciente de la razón. En el subconsciente suelen reinar pensamientos, sentimientos y deseos egoístas, mientras que en lo consciente suelen predominar las tendencias de carácter social. El inconsciente es el reino de los pensamientos incontrolados,
que no recordamos en absoluto, pero que están activos."
Los trastornos de la personalidad se deben generalmente a traumas durante la niñez. También muchos de los conflictos del creyente tienen
su origen en esos traumas, tanto de la niñez como en tiempos posteriores.
"Nada se olvida; la mente es como una inmensa grabadora; todo lo que hemos dicho, visto, oído y vivido lo tenemos dentro; está vivo y tiene poder. Por tanto se expresa y a veces nos traiciona."
Cuando nos convertimos, la influencia del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios modifican muchos de los valores y conceptos de nuestro cq consciente. También empieza a sujetar al subconsciente, lo que se va acentuando en la medida que el creyente avanza en su entrega al señorío
de Cristo. También puede sanar algunas de las dolencias del inconsciente.
Pero otras heridas pueden permanecer abiertas; traumas guardados en lo profundo del inconsciente que afectan la vida consciente del creyente, y por lo tanto su vida espiritual y su crecimiento en santidad. Estas son las neurosis en el lenguaje psicológico, pero que Cristo también vino a sanar:
"El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido… – me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos… a poner en libertad a los oprimidos…" (Lucas 4:18).
Al considerar lo que sigue, pide al Espíritu Santo que te revele si en tu propia alma hay alguna herida no sanada, y que está frenando tu crecimiento en santidad.
B. CAUSAS DE LAS HERIDAS DEL ALMA
No siendo este un curso de psicología, quizá algunos de los conceptos o términos que emplearemos no se ajustarán estrictamente a los usuales en esa disciplina. Más bien son resultado de la experiencia de siervos de Dios que han tenido fruto en la sanidad de las dolencias del alma, y confirmadas vez tras vez en nuestra propia experiencia en este campo.
1. Traumas de la edad prenatal
Está probado que las vivencias de una madre en gestación afectan a la criatura en su vientre, y que esas emociones pueden producirle
traumas. Algunas de estas emociones son:
a. Rechazo al embarazo por razones económicas; por ser fruto de una violación; por temor a perder su libertad, etc.
b. Rechazo al nacimiento por temor al dolor, por algún peligro o por cualquier otra causa.
c. Angustia, tristeza, miedo, odio, humillación, etc.
d. Sentimiento de culpa por algún pecado.
2. Traumas de la niñez
Es la edad más sensible a las experiencias traumáticas. "El niño es como el cemento fresco… el adulto es como el mismo cemento, pero endurecido". Algunas de las causas más comunes de traumas son:
a. Experiencias de miedo: haber quedado solo en un lugar oscuro o encerrado; haber sido mordido o amenazado por un animal; haber estado a punto de ahogarse; un incendio; etc.
b. Humillación: haber sido avergonzado por el profesor ante los demás alumnos; haber sido despreciado públicamente; algún accidente que lo ha dejado en ridículo, etc.
c. Sentimiento de rechazo porque fue dejado de lado por la llegada de un nuevo hermanito; porque nadie le hacía caso en el colegio por su aspecto físico, etc.
d. Resentimiento por falta de amor de los padres, real o supuesta; favoritismo hacia sus hermanos; ofensas, etc. e. Haber sufrido abusos sexuales; haber sido obligado a prácticas sexuales, especialmente contra-natura.
3. Traumas de la edad adulta
Desengaños amorosos; fracasos en el trabajo; humillaciones; violaciones; experiencias homosexuales; abortos; crímenes, etc.
E. PASOS PARA RECIBIR SANIDAD DE LAS HERIDAS DEL ALMA
1. Trae a la memoria, con la ayuda del Espíritu Santo, las experiencias que produjeron traumas en tu alma, y los sentimientos negativos que produjeron en ti en ese momento.
2. Renuncia a esos sentimientos negativos, nombrándolos: temor, resentimiento, angustia, ira, vergüenza, humillación, etc.
3. Perdona de corazón a toda persona que te hizo daño, mencionándola por nombre, y mencionando la acción específica que causó el trauma.
4. Pide perdón a Dios por cada sentimiento negativo; recibe su perdón y perdónate a ti mismo, creyendo y confesándolo con tu boca (Romanos 10:10).
5. Reconoce y confiesa en oración que Jesús sufrió todas las herid de tu alma, y murió en la cruz llevándolas por ti.
6. Pídele que sane esas heridas con el ungüento del Espíritu Santo, y cree de corazón que tu alma es sanada en ese instante por el poder de Dios (Marcos 11:24).
7. ¡Dale gracias por tu sanidad y alaba al Señor porque ahora eres libre Y podrás avanzar mucho mejor en tu crecimiento espiritual, y HACIA UNA SANTIDAD PRÁCTICA.
Pero si piensas que las heridas en tu alma son muchas o muy profundas, o si no has podido descubrir las raíces de tu conflicto emocional o espiritual, busca la ayuda de tu pastor o de algún hermano o hermana con conocimientos sobre este tema, porque en este caso es necesario que alguien te ayude a hurgar en tu inconsciente, y te ministre la sanidad divina para esas dolencias de tu alma (Marcos 16:17-18; Santiago 5:16).
Memoriza los siguientes versículos
"Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano."
Salmo 139:5
"El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos."
Lucas 4:18
Notas y comentarios
Cada hogar debe ser una casa de oración y de estudio de la palabra de Dios, abrí tu hogar para la gente de tu radio de influencia, buscá a algunos que te ayuden en los detalles y con la ayuda de Dios, predicales el Evangelio y enseñales las bases del cristianismo. Podés encontrar material en www.elcieloesunlugar.com.ar (en el Blog hay por lo menos 60 lecciones básicas ¡usálas!)
Lección 27
LA DISCIPLINA DEL AYUNO
En esta lección examinaremos un tema importante en el avance hacia una santidad práctica: LA DISCIPLINA DEL AYUNO. Aunque parezca a primera vista algo propio del pasado o de grupos místicos o fanáticos, el ayuno está respaldado por la enseñanza bíblica, confirmada por la experiencia de grandes hombres de Dios en la historia de la Iglesia, y comprobado por muchísimos creyentes.
Digamos desde el comienzo que el ayuno no es algo atractivo para la carne. Por el contrario, nuestra carne se opondrá tenazmente a su práctica, y pondrá toda clase de excusas. Igualmente, el diablo tratará de disuadimos de hacerlo, porque sabe que ganaremos poder espiritual.
Por ello, la práctica del ayuno será posible sólo si anhelamos de todo corazón crecer en santidad y en victoria, y si tenemos convicciones claras de que es voluntad de Dios que lo hagamos, y que realmente trae bendición sobre nuestra vida. Veamos algunos aspectos clave de la DISCIPLINA DEL AYUNO.
A. EL AYUNO EN LAS ESCRITURAS
1. En el Antiguo Testamento
a. En 1 Samuel 7:3-6, ¿por qué ayunó el pueblo de Israel?
b. En 2 Crónicas 20:3, ¿para qué ordenó ayuno Josafat?
c. Ester 4:16, ¿para qué pide Ester que ayune el pueblo?
2. En el Nuevo Testamento
a. Mateo 4:2. ¿Cuántos días ayunó el Señor, y antes de qué?
b. En Mateo 17:14-21, ¿para qué son necesarios el ayuno y la oración?
c. En Hechos 13:2-3, ¿quiénes ayunaron y para qué?
d. En Hechos 14:23, ¿antes de hacer qué ayunó la iglesia?
B. PROPÓSITOS DEL AYUNO
A la luz de los textos estudiados, hay varios propósitos para el ayuno:
1. Para mayor santidad en nuestra vida
La santidad se construye sobre una profunda aflicción por el pecado, y el ayuno es una forma de expresar esa aflicción. Con frecuencia Israel, u hombres de Dios como David, ayunaron cuando habían caído en pecado, y dedicaron ese tiempo a la oración.
No es que el ayuno nos hace santos automáticamente, sino que nos ejercita en el dominio de los apetitos e impulsos de nuestra carne, y de esa manera podemos vencer mejor las tentaciones. Además, al ayunar, nuestra autosuficiencia y orgullo son derrotados, y aprendemos a someternos y a depender de Dios.
Lee Ezequiel 16:49, ¿Con qué está relacionada la saciedad de pan?
2. Por dirección de Dios en circunstancias especiales. Lo vemos claramente en la iglesia en Antioquia, donde al ayunar y orar, el Espíritu Santo pudo hablar a la iglesia y revelar sus propósitos para con Saulo y Bernabé. Al ayunar y orar, la mente y los sentidos espirituales son sensibilizados, y podemos oir mejor la voz del Espíritu Santo.
3. Para fortalecernos espiritualmente para la lucha contra el diablo
¿Recuerdas cómo los discípulos no pudieron echar fuera al demonio del muchacho en Mateo 17:16? El Señor explica luego que es necesario ayunar y orar para ello. Uno de los ministerios que Jesús ha dejado a su Iglesia es el de liberar a los oprimidos por el diablo, y lo podrá hacer mejor si practica regularmente la oración con ayuno. (Nota: Aunque la palabra "ayuno" no aparece en algunos manuscritos, sí es enseñanza bíblica reconocida que el ayuno fortalece espiritualmente.)
4. Para intercesión en situaciones de crisis
Los ejemplos de Josafat y Ester son típicos de situaciones de grandes crisis, que les llevan a ayunar, y pedir al pueblo que ayune también. Al ayunar, estamos diciéndole a Dios cuánto necesitamos y deseamos su intervención en esas situaciones, y reforzamos así nuestras oraciones. ¡Debemos tomar muy en cuenta este hecho al pensar en la situación que se vive en nuestro país!
5. Para la ordenación de ministros para la obra
En Hechos 14:23, los apóstoles ayunaron y oraron al constituir a los ancianos en cada iglesia, para encomendarles al Señor. Seguramente era necesario esto para que recibieran dones del Espíritu por medio de la imposición de manos, como en el caso de Timoteo (1 Timoteo 4:14). En las grandes ocasiones en la vida de la iglesia y en el ministerio, el ayuno tiene un lugar importante.
C. CLASES DE AYUNO
1. El ayuno natural
Lucas 4:2. ¿De qué se abstuvo Jesús, y qué sintió después de 40 días de ayuno?
¿Has notado que no dice que no bebió, ni que sintió sed? Normalmente, un hombre no puede sobrevivir 40 días sin beber agua. Por ello el ayuno de Jesús fue abstinencia de alimentos sólidos pero no de agua.
A esto se ha llamado el AYUNO NATURAL, y es el más apropiado para ayunos prolongados o para personas con deficiencias orgánicas o físicas.
2. El ayuno total
Es la abstención de comida y bebida. Hay varios casos de ayuno total en las Escrituras.
a. En Ester 4:16, ¿cuántos días ayunó Ester y su pueblo?
b. En Hechos 9:9, ¿cuántos días estuvo Saulo de Tarso sin comer ni beber?
En ambos casos, y otros más en las Escrituras, el ayuno total duró solamente 3 días, y fue hecho en circunstancias muy especiales de crisis. Es verdad que la Biblia menciona casos de ayunos totales prolongados, como el de Moisés en el monte Sinaí o el de Elías camino a Horeb, pero son casos en que sin duda hubo una intervención sobrenatural de Dios. No se debe intentar un ayuno total por más de tres días sin un motivo suficiente, y sin una clara indicación de Dios para ello.
3. El ayuno parcial
Es la abstención de cierta clase de alimentos durante un tiempo determinado, o la abstención de ciertas comidas de cada día, también durante un tiempo determinado. Encontramos algunos casos en las Escrituras:
a. En Daniel 1:12-15, ¿de qué se abstuvieron Daniel y sus amigos, y por cuántos días?
b. En Daniel 10:2,3, ¿Qué no comió Daniel y por cuánto tiempo?
4. La vida de ayuno
Muchos hombres y mujeres piadosas ayunan regularmente en determinados días de la semana. Otros ayunan por varios días con cierta frecuencia. Pero algunos siervos de Dios han sido instruidos por Él para vivir "vidas de ayuno", es decir, comer siempre menos de lo que el apetito demanda. Es mantener el apetito bajo dominio, lo cual significa mantener el cuerpo bajo dominio siempre. Para muchos esto es más difícil que hacer un ayuno por unos días solamente.
Este tipo de ayuno relega al ayuno natural o total a aquellas circunstancias especiales de gran necesidad espiritual, o a la intercesión por propósitos específicos.
D. CÓMO AYUNAR
Arthur Wallis en su libro El ayuno escogido por Dios, da varios consejos en cuanto a la forma de hacer un ayuno. Aquí van algunos de esos consejos:
1. Si nunca has ayunado antes, empieza con un ayuno parcial; la próxima vez aumenta el tiempo del ayuno, y así sucesivamente, a medida que tu organismo se va habituando al ayuno.
Cuando estés en condiciones de ayunar por un día completo sin sentirte débil o hambriento, podrás ayunar por más tiempo: tres, cinco o siete días.
2. Desde antes de empezar un ayuno, deja de beber café o té, para evitar el dolor de cabeza por la privación repentina de cafeína. Algunos recomiendan comer sólo fruta fresca el día previo al ayuno.
3. Hazte estas preguntas antes de empezar un ayuno:
a. ¿Estoy seguro que el deseo de ayunar proviene de Dios?
b. ¿Son correctos mis motivos?
c. ¿Qué clase de ayuno me indica el Señor que haga?
d. ¿Cuáles son mis objetivos espirituales para este ayuno?
e. Voy a ministrar al Señor mediante este ayuno?
4. El tiempo de ayuno será de lucha espiritual, en que Satanás querrá desanimarte, y tu propia carne intentará convencerte de que lo rompas (se llama romper el ayuno a su terminación). Protégete con la armadura de Dios (Efesios 6) y con mucha oración y alabanza. No te guíes por tus sentimientos para evaluar los resultados del ayuno, sino mantente en fe, confiando en que habrá bendición aún después del ayuno.
5. Al romper un ayuno, debes normalizar tus comidas en forma gradual, dando tiempo al sistema digestivo a recuperar sus funciones. Mientras más largo el ayuno, más tiempo de normalización.
E. EL AYUNO ESCOGIDO POR DIOS
El ayuno no tendrá ningún valor espiritual si no se hace con una actitud correcta. No será de bendición si no va acompañado de humildad y búsqueda de santidad.
a. ¿Qué quiso enseñar Jesús en Mateo 6:17?
b. Isaías 58:3-12. ¿Qué actitudes deben acompañar al ayuno?
Ahora, si Dios te pone el sentir de ayunar, hazlo sin temor, sabiendo que "las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas" (2 Corintios 10:4).
Memoriza el siguiente versículo
"Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostros, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público."
Mateo 6:17-18
Notas y comentarios
Lección 26
COMO VENCER LAS TENTACIONES
Hemos visto en la primera lección que, al recibir a Cristo como Salvador y Señor, nuestro espíritu renació por la obra regeneradora del Espíritu Santo. Es una nueva naturaleza que hemos recibido, que ama a Dios, ama la justicia y la santidad.
Pero, aunque nuestro nuevo nacimiento sucedió instantáneamente por la fe en Cristo, el alma tiene que ser renovada a su semejanza por un proceso de santificación. Hemos visto que las inclinaciones pecaminosas del alma son llamadas "carne" en la Biblia. La naturaleza camal no ha sido extirpada totalmente, sino que convive con la nueva naturaleza espiritual.
Por esto es que, siendo un hijo de Dios nacido de nuevo, todavía experimentas tentaciones; es decir, impulsos indeseados hacia el pecado, y encuentras que tu naturaleza carnal responde todavía a la tentación. Pues sólo en la medida en que tu espíritu (tu naturaleza espiritual) se fortalezca y tome control de tu vida, serás más y más victorioso sobre la tentación y el pecado. Veamos algunas enseñanzas de la Palabra sobre la tentación:
A. LOS TRES ENEMIGOS DEL HIJO DE DIOS
a. Gálatas 5:16-17. ¿Qué conflicto sucede dentro del creyente?
b. Efesios 6:11-12. ¿Contra quién es nuestra lucha?
c. 1 Juan 2:16. ¿De dónde provienen muchas de las tentaciones?
Sí, la vida cristiana es una confrontación constante contra el pecado. Satanás, nuestro antiguo "señor", no ha quedado contento al perder su dominio sobre nosotros, y utiliza todos los medios para hacernos caer y para desanimamos, con la intención de que volvamos bajo sus cadenas de esclavitud, y así al camino de la condenación eterna.
Las tentaciones vienen de los tres enemigos del creyente: la carne, Satanás, y el mundo. Pero, ¡Gloria a Dios! pues te ha dado recursos suficientes para una vida de victoria. El diablo no podrá quitarte el gozo de la salvación si no se lo permites, apropiándote de los recursos espirituales de Dios.
Un principio básico a considerar ya: Aléjate de toda fuente de tentaciones. Dice el Señor: "Huid de la fornicación"; "hombres corruptos … apártate de los tales"; "Huye de las pasiones juveniles" (1 Corintios 6:18; 1 Timoteo 6:5; 2 Timoteo 2:22).
1. Las tentaciones de la carne
Vienen porque hemos heredado una naturaleza pecaminosa, y nuestra alma se había habituado a pensar, sentir y actuar bajo los impulsos de esa naturaleza.
Gálatas 5:19-21. ¿Cuáles de las obras de la carne mencionadas allí, consideras que son tentaciones reales en tu vida? Comienza a orar desde ahora por una victoria total sobre ellas.
2. Las tentaciones de Satanás
Satanás está detrás de todo el sistema pecaminoso del mundo, y es causante indirecto de toda tentación. Sin embargo, hay veces en que él actúa en forma directa, haciendo insinuaciones a nuestra mente, estimulando las emociones, o llevándonos a situaciones peligrosas, usando circunstancias o personas para ello.
Lucas 4:1-13. Este es un caso típico de tentación directa de parte de Satanás. Fíjate con qué venció Jesús las tentaciones.
3. Las tentaciones del mundo
Son los atractivos que este mundo nos presenta, apelando a los deseos de nuestra alma o a las necesidades de nuestro cuerpo, pero pervirtiéndolos y alejándonos de Dios. Exalta los valores temporales e intrascendentes: placer, dinero, fama, poder, etc. Nos son presentados por medio de las exhibiciones públicas, por la publicidad en los medíos de comunicación: cine, televisión, revistas, diarios, etc.
1 Juan 2:16. ¿A qué deseos apela el mundo, según este texto?
B. EL PODER DE LA ARMADURA DE DIOS
a. Lee Efesios 6:13-18. ¿Para qué sirve la armadura de Dios?
b. ¿Cuáles son las seis partes de la armadura?
Vamos a analizar cada una de estas partes:
1. El cinto de la verdad
Se trata de la verdad de Dios como un principio de vida, ajustando y sujetando toda la armadura. Si decides, de una vez por todas, que la verdad de Dios será el principio que guíe todos los actos de tu vida, habrás logrado la victoria sobre muchas de las tentaciones y ataques de Satanás, quien es el "padre de mentira" (Juan 8:44). Verdad es luz, es transparencia, es lo opuesto a lo oscuro, a lo turbio.
Juan 8:32, ¿con qué somos libres?
2. La coraza de justicia
Es apropiarte de la justicia perfecta de Cristo por la fe, y usarla contra todo intento de Satanás de acusarte o desanimarte. Es decirle al diablo: "Ya soy nueva criatura, justificado por la sangre de Cristo, y todos mis pecados ya han sido perdonados y lavados con esa sangre".
En Isaías 61:10, ¿con qué hemos sido rodeados?
No solamente has sido justificado de tus pecados, sino que Dios te ha cubierto con el manto de ¡ajusticia de Cristo. Ante cualquier impulso o insinuación pecaminosos, presenta la coraza de la justicia de Cristo, que es tuya por la fe.
3. El calzado del evangelio de la paz
Las sandalias permitían a los soldados gran rapidez de movimiento. Significa la prontitud con que debes obedecer al Señor, llevando en tu vida y en tus labios el evangelio de la paz. Una vida inactiva e infructuosa es presa fácil de los ataques del enemigo. Una vida de testimonio dinámico, y predicando el evangelio, está menos expuesta a caer en las tentaciones.
4. El escudo de la fe
La fe es el escudo en la batalla espiritual, para "apagar los dardos de fuego del maligno", es decir, toda insinuación, mentira, tentación. Lee Hebreos 11:1, y recuerda lo que es la fe: "Certeza de lo que se espera, convicción de lo que no se ve". Es la confianza en Dios, en Cristo y en su Palabra, que defenderá tu mente de todo error; tu corazón de todo desánimo; tu voluntad de toda rebelión contra Dios.
5. El yelmo de la salvación
El yelmo protege la cabeza. La conciencia de que eres salvo, que eres un hijo de Dios, y que eres heredero de la vida eterna, protegerá tu mente de las insinuaciones de Satanás, del mundo y de la carne; también te hará diligente en las cosas del espíritu, valiente en los conflictos y constante hasta el final.
6. La espada del Espíritu, la Palabra de Dios.
Es la única arma defensiva y ofensiva al mismo tiempo. Jesús usó el "escrito está" para vencer a Satanás en todas las tentaciones en el desierto (Lucas 4:4;8;12). Úsalo tú también.
Hebreos 4:12. ¿Por qué es eficaz la Palabra de Dios para vencer las tentaciones?
La Palabra de Dios, por ser inspirada por el Espíritu Santo, es poderosa para usarla en nuestra lucha contra las tentaciones. Dice el Salmo 119:11: "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti."
7. Orando en todo tiempo en el Espíritu
Aunque no es una parte de la armadura de Dios, la oración revela el espíritu con el que debemos llevar esa armadura. Debe ser en todo tiempo. Debe ser en el Espíritu, es decir, guiado por el Espíritu, sea con el entendimiento o en lenguas. Debemos velar en ello, y ser perseverantes.
Es el aspecto más importante en la lucha contra la tentación. Jesús dijo a sus discípulos: "Orad, para que no entréis en tentación" (Mateo 26:41).
C. EL PODER DEL NOMBRE DE JESÚS
Tenemos otro recurso poderoso en la lucha contra las tentaciones: el nombre de Jesús, para reprender en ese nombre a todo espíritu tentador; para resistir a Satanás y para echarlo fuera. Jesús reprendió con autoridad a los demonios y ellos obedecieron y se retiraron.
a. Lucas 10:19. ¿Qué autoridad te ha dado Jesús?
b. Santiago 4:7. ¿Qué pasará si resistes al diablo?
Con su autoridad, puedes renunciar a cualquier cosa que te esté tentando, llamándolo por su nombre y rechazándolo en el nombre de Jesús.
C. EL PODER DE LA CRUZ
Cuando creíste en Cristo, te identificaste con Él en su muerte, y por lo tanto tu viejo hombre fue crucificado juntamente con Él. Esta es una verdad con una fuerza tremenda para vencer las tentaciones que batallan contra tu alma.
a. Gálatas 2:20. ¿Cuál fue el secreto de Pablo para una vida victoriosa?
b. Gálatas 5:24. ¿En la lucha entre la carne y el espíritu, cómo se logra la victoria del espíritu?
c. Lee Gálatas 6:14. ¿Vas entendiendo el poder de la cruz?
Cuando venga la tentación, reafirma la verdad de que tu viejo hombre murió con Cristo en la cruz. Declara con tu boca que crucificas tu carne una vez más, y que recibes el poder de la vida resucitada de Cristo con su justicia. Apocalipsis 12:11 dice: "Y ellos le han vencido. .. por medio de la palabra del testimonio."
¡Nunca te desanimes! 1 Corintios 10:13 dice: "Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir. sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar". Y recuerda Romanos 8:37: "… somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó."
Memoriza los siguientes versículos
"Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil."
Mateo 26:41
"Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros."
Isaías 53:4-5
Notas y comentarios
Lección 25
SANIDAD Y SALUD DIVINAS
Habiendo visto en la lección anterior el tema de la SANTIDAD DEL CUERPO, vamos a ver la enseñanza bíblica sobre la SANIDAD DIVINA, porque está íntimamente relacionada con lo anterior. Si nuestro cuerpo ha sido separado para Él, la sanidad física debiera ser parte de la experiencia del creyente.
Pues es maravilloso ver que el Evangelio no es solamente "buenas noticias" para el problema de nuestro pecado, sino que también es
"buenas noticias" para el problema de la enfermedad física. Veamos la enseñanza bíblica al respecto.
A. ¿POR QUÉ HAY ENFERMEDADES?
En la primera lección, vimos que una de las consecuencias del pecado de Adán y Eva fue la entrada del principio de muerte o de corrupción en la raza humana, y que desde entonces la enfermedad es una manifestación de ese principio. Muchas personas creen que Dios les ha enviado una enfermedad, y que Él quiere que estén enfermas. Pero, ¿es así Dios, que puede desear que sus hijos estén enfermos? ¿qué nos muestra la Biblia? Veamos:
a. Job 2:7, ¿aunque Dios lo permitió, quién causó en realidad la sama maligna en Job?
b. Lucas 13:16, ¿quién había mantenido atada a la mujer con enfermedad por 18 años?
c. Hechos 10:38, ¿cómo califica la Biblia a los enfermos?
b. Lucas 13:16, ¿quién había mantenido atada a la mujer con enfermedad por 18 años?
c. Hechos 10:38, ¿cómo califica la Biblia a los enfermos?
Con excepción de unas pocas ocasiones en las cuales Dios envía enfermedad como juicio por pecados, la Biblia nos muestra que, en forma general, la enfermedad es: o consecuencia del principio de muerte y corrupción en la naturaleza humana por causa del pecado, o ataque de Satanás sobre el ser humano, en su odio y su deseo de dañar todo lo creado por Dios.
Pero veamos qué ha hecho Dios por la sanidad del ser humano, aparte de ofrecerle perdón de pecados y salvación.
B. LA SANIDAD EN LAS ESCRITURAS
a. Éxodo 23:25. ¿Qué prometió Dios a Israel si cumplía con el pacto?
b. Salmo 103:3. ¿Qué hace Dios por nosotros?
c. Isaías 53:4-5. Este pasaje se refiere proféticamente al Señor Jesucristo. ¿Qué haría El con nuestras enfermedades?
d. Mateo 8:16-17. ¿Cómo se cumple la profecía de Isaías 53?
e. Marcos 16:17-18. ¿Qué prometió el Señor a los que creen, en cuanto a sanidad?
f. ¿Puedes recordar qué enfermedades sanó Jesús en su ministerio terrenal?
g. Santiago 5:14-16. A la luz de este pasaje, ¿Quiere Dios que hayan enfermos entre sus hijos?
C. FUNDAMENTOS BÍBLICOS PARA LA SANIDAD
A la luz de estos y muchísimos otros pasajes de las Escrituras tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, podemos establecer, con toda claridad, los siguientes fundamentos bíblicos para la sanidad divina:
1. La enfermedad no fue creada por Dios, sino que entró en el mundo por el pecado de Adán y Eva, como parte del principio de corrupción y muerte: ". . . porque el día que pecares (de él comieres), ciertamente morirás" (Génesis 2:17).
2. Dios, en sus propósitos eternos, dio la solución al problema del pecado mediante la cruz de Cristo, dándonos perdón de pecados, libertad de condenación, y también libertad, de las consecuencias temporales del pecado: la enfermedad. En otras palabras, la sanidad es, conjuntamente con el perdón de pecados, fruto de la expiación de Cristo. "Ciertamente llevó El (Cristo) nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores… herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre El, y por su llaga fuimos nosotros curados… Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros" (Isaías 53:4-6).
3. La sanidad de las enfermedades fue uno de los cuatro ministerios básicos de Jesús mientras estuvo aquí: "Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando… predicando el evangelio del reino, sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo" (Mt 9:35). "y con la palabra echó fuera a los demonios" (Mt 8:16).
4. Jesús encarga esos mismos cuatro ministerios a sus discípulos y a la iglesia: "Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios…" (Mateo 10:7-8). "Por tanto, id, y haced discípulos … enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." (Mt 28:19-20).
5. Dios nos ha dado los recursos y el poder para la sanidad de las enfermedades: "Y estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Marcos 16:17-18). "Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos… (Hechos 1:8). "Porque a éste es dada por el Espíritu.. a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu" (1 Corintios 12:8-9).
6. El ministerio de sanidad es un privilegio, pero también un mandato para la iglesia: "¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará" (Santiago 5:14-15).
7. La sanidad puede ser incluida en la promesa de respuesta a la oración de fe. Y Dios no miente: "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis ("que lo habéis recibido’, traducción literal), y os vendrá" (Marcos 11:24).
D. ALGUNOS PRINCIPIOS DE LA SANIDAD DIVINA
1. Impedimentos a la sanidad
Aunque la sanidad está a disposición de todo hijo de Dios, y es el deseo de Dios que nos la apropiemos, hay ciertas condiciones para que Dios obre dicha sanidad en nuestra vida:
a. Mateo 13:54-58. ¿Por qué Jesús no pudo hacer muchos milagros en Nazaret?
b. Santiago 5:16. ¿Qué es necesario para ser sanados?
c. 1 Corintios 11:30. ¿Qué puede causar enfermedades y hasta la muerte?
d. 2 Corintios 12:7-9. ¿Por qué Dios no quitó el aguijón de Pablo?
Aunque es la voluntad general de Dios el sanar, pueden haber algunas ocasiones en que, por alguna razón didáctica, El retenga la sanidad. Esperemos que Dios obrará sanando conforme a sus promesas, pero recordemos que El es soberano, y ha dicho: "mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos". Dios reprochó a Job y a sus amigos por pretender tener razones para el obrar de Dios.
2. La enfermedad y espíritus de enfermedad
Jesús, en la mayoría de los casos sanó orando o poniendo sus manos sobre los enfermos. Sin embargo, en algunas ocasiones reprendió espíritus de enfermedad, como en Lucas 4:38-39 y 13:11. No debemos pensar que todas las enfermedades son causadas por demonios o espíritus de enfermedad.
3. La sanidad divina y las medicinas
La fe en la sanidad divina no debe llevarnos a condenar el uso de medicinas ni a los médicos; ni a menospreciar a un hermano porque no tiene la fe suficiente para confiar en Dios para su sanidad; o porque a pesar de su fe, no es sanado. La fe es personal, y al final de cuentas, es un don de Dios (Efesios 2:8). La fe en la sanidad no hace a nadie más espiritual que otro.
4. ¿Cómo recibir sanidad divina?
En las Escrituras encontramos entre otras, las siguientes maneras de recibir sanidad divina:
a. Por medio de la oración de fe (Mi 18:19; Marcos 11:24)
b. Por oración con ungimiento con aceite (Santiago 5:14-16)
c. Por oración con imposición de manos (Mt 8:3; Marcos 16:17-18)
d. Por el contacto con prendas (Hechos 19:12)
e. Por el ejercicio de los dones de sanidades (1 Corintios 12:9)
Pero Dios también obra sanidad sobrenaturalmente cuando le alabamos y adoramos unánimemente y de corazón como iglesia, y desciende la unción poderosa de su presencia. O cuando participamos de la Santa Cena, y nos apropiamos por la fe del poder de la vida resucitada de Cristo para nuestra sanidad.
E. VIVIENDO EN SALUD DIVINA
¡Gracias a Dios por el don de la sanidad! Pero el ideal de Dios es la salud divina para sus hijos. La sanidad divina es la provisión para aquellos que ya están enfermos, pero lo ideal es que vivamos libres de la enfermedad, viviendo por fe y derrotando al enemigo cada vez que quiere afligimos con alguna enfermedad.
Para ello, tenemos que hacer ciertas cosas:
1. Respetar las leyes naturales. Mientras vivamos en este cuerpo estamos sujetos a las leyes que Dios incorporó en su creación física. Vimos en la lección anterior que debemos evitar todo lo que dañe nuestro cuerpo. De otra manera no podemos pedir sanidad ni salud de Dios.
2. Ser diligentes en la meditación de la Palabra (Proverbios 4:20-22).
3. Consagrar nuestras vidas al Señor (Ro 12:1-2; Santiago 4:3).
4. Apropiamos por fe, definitivamente, de todos los beneficios de la expiación de Cristo (Isaías 53:4-5); y de nuestra unión con Él (Gálatas 2:20). 5. Ejercer la autoridad que Cristo nos ha dado sobre los demonios, tan pronto percibimos un ataque de un espíritu de enfermedad (Lc10:19).
6. Vivir llenos del Espíritu Santo, y siendo guiados por Él en todo (Ro 8:9-14). Nota especialmente el versículo 11.
El resultado de cumplir esto, será ¡una vida de salud para servicio de Dios y para testimonio de su gloria! ¡Aleluya!
Memoriza los siguientes versículos
"Él es quien perdona tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias."
Salmo 103:3
"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados."
Isaías 53:45
Notas y comentarios