Todo avivamiento espiritual y visitación de Dios sobre su pueblo ha comenzado cuando su pueblo, empezando por una persona con un deseo profundo que acontezca, o por algunos pocos (a los cuales luego se van agregando otros más) producen por sus oraciones, si o si e inevitablemente, un derramamiento del Espíritu Santo sobre ellos, que los llena y el resultado de ello es que con el poder de Dios, sin temores y llenos del amor de Dios, salen a obedecer la gran Comisión de N.S.Jesucristo, testificando, predicando el Evangelio y produciéndose milagros por todas partes.

El resultado no es una emoción pasajera de una reunión muy emotiva, que solo queda en el templo, sino algo que perdura hasta que el pueblo de Dios deja de orar o hasta que Dios en su soberanía lo permita, o el pueblo de Dios cae en indiferencia o pecado.

TOMAREMOS UNOS POCOS EJEMPLOS DE LA BIBLIA. (Hoy sucede lo mismo en todo el mundo)

(Hechos 1:14) ASÍ PASÓ EN PENTECOSTÉS:

Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.

(Hechos 2:4)

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

(Hechos 4:29) ASÍ PASÓ UN POCO TIEMPO DESPUÉS CUANDO NECESITARON DE NUEVO SER LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO. ELLOS HICIERON ORACIONES OSASDAS Y PODEROSAS Y DIOS LES RESPONDIÓ.

Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,

(Hechos 4:30)

mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.

(Hechos 4:31)

Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

(Hechos 10:1) CORNRLIO ORABA Y DIOS RESPONDIÓ. SALVANDOLO A EL Y A MUCHOS MAS.

Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana,

(Hechos 10:2)

piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.

(Hechos 10:44)

Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.

(Hechos 10:45)

Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.

(Hechos 10:46)

Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.

SAULO DE TARSO ORABA Y AYINABA POR TRES DÍAS Y DIOS LE RESPONDIÓ MARAVILLOSAMENTE.

(Hechos 9:9) Saulo de Tarso:

donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.

(Hechos 9:10)

Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.

(Hechos 9:11)

Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; PORQUE HE AQUÍ EL ORA.

(Hechos 9:17)

Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

(Hechos 9:18)

Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.

LOS APÓSTOLES ORARON PARA LA SOLUCIÓN DE UN PROBLEMA Y LUEGO TUVIERON TIEMPO DE HACER LO MÁS IMPORTANTE ORAR Y PREDICAR, PERO DIOS ACTUÓ EN LOS DIÁCONOS ELEGIDOS QUE EAN LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO COMO ESTEBAN Y SE HACÍAN MILAGROS MUY PODEROSOS A TRAVÉS DE EL.

(Hechos 6:2)

Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.

(Hechos 6:4)

Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.

(Hechos 6:5)

Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía;

(Hechos 6:6)

a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.

(Hechos 6:7)

Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

(Hechos 6:8)

Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

(Hechos 5:42)

Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.

(Hechos 12:5) PEDRO FUE LIBRADO DE LA MUERTE POR LA ORCIÓN EN REUNIONES CASERAS DE LA IGLESIA.

Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

(Hechos 12:7)

Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.

(Hechos 12:12)

Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.

(Hechos 12:24)

Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba.

SOLO CUANDO LOS ISRAELITAS CLAMARON, DIOS LES RESPONDIÓ, LLAMÓ A MOSISÉS, VISITÓ A SU PUEBLO Y LOS LIBERÓ DE LA ESCLAVITUD.

(Éxodo 2:23)

Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.

(Éxodo 3:7)

Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias,

(Éxodo 3:9)

El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.

SOLO CUANDO DANIEL ORÓ FERVIENTEMENTE HUBO RESPUESTAS EXTRAORDINARIAS DE DIOS Y VOLVIERON DE LA CAUTIVIDAD DE BABILONIA.

DANIEL ORÓ FERVIENTEMENTE EN DOS OPORTUNIDADES Y FUE VISITADO POR ÁNGELES Y POR DIOS Y RECIBIÓ GRANDES REVELACIONES.

(Daniel 9:3)

Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.

(Daniel 9:4)

Y oré a Jehová mí Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;

(Daniel 9:5)

hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.

(Daniel 9:20)

Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios;

(Daniel 9:21)

aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde.

(Daniel 9:22)

Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento.

(Daniel 9:23)

Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión.

(Daniel 10:2)

En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas.

(Daniel 10:3)

No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas.

(Daniel 10:11)

Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando.

(Daniel 10:12)

Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.

ANA RECIBIÓ EL MILAGRO DEL NACIMIENTO DE SAMUEL SIENDO ESTERIL CUANDO ORÓ SIN DESANIMARSE POR UN LARGO PERÍODO.

(1 Samuel 1:12)

Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella.

(1 Samuel 1:19)

Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella.

(1 Samuel 1:20)

Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.

PABLO Y SILAS FUERON LIBERTADOS DE LA CÁRCEL EN RESPUESTA A SU ORACIÓN Y UN TERREMOTO DE PARTE DE DIOS SACUDIÓ TODA ESA ZONA.

(Hechos 16:19)

Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades;

(Hechos 16:24)

El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.

(Hechos 16:25)

Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.

(Hechos 16:26)

Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.

La salvación de las personas viene cuando oramos por ellos y la paz viene al país cuando oramos por los gobernantes.

(1 Timoteo 2:1)

Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;

(1 Timoteo 2:2)

por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

(1 Timoteo 2:3)

Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,

(1 Timoteo 2:4)

el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Hasta los paganos saben que la solución esta en la oración:

(Jonás 1:4)

Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.

(Jonás 1:5)

Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; (Jonás 1:15)

Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor.

(Jonás 1:16)

Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos.

Aún en el libro de los Jueces el pueblo de Dios pecaba, le venían problemas pero cuando oraban y clamaban a Dios, Dios los salvaba de alguna manera. Era un ciclo que se cumplía siempre.

(Jueces 6:1)

Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años.

(Jueces 6:7)

Y cuando los hijos de Israel clamaron a Jehová, a causa de los madianitas,

(Jueces 6:8) Entonces sucedieron estas cosas:

Jehová envió a los hijos de Israel un varón profeta… (Jueces 6:12)

Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.

(Jueces 6:14)

Y mirándole Jehová, le dijo: Vé con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?

(Jueces 6:15)

Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.

(Jueces 6:16)

Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.

POR ESTOS POCOS EJEMPLOS DE LA BIBLIA Y PORQUE HOY ES IGUAL EN MUCHAS PARTES DEL MUNDO, CUANDO EL PUEBLO DE DIOS SE ARREPIENTE, PIDE PERDÓN Y/O CLAMA A DIOS AÚN CUANDO NO HAYA HECHO NADA MALO COMO ANA, PABLO Y SILAS ETC DIOS RESPONDE DE UNA MANERA MARAVILLOSOSA.

LA SOLUCIÓN PARA TODO ES ORAR.

ENTONCES ¡OREMOS! REFORCEMOS LAS REUNIONES DE ORACIÓN DE LAS IGLESIAS, LAS PERSONALES Y EN LAS REUNIONES CASERAS.

TAMBIÉN.

POR LA ORACIÓN A DIOS RECIBIMOS REVELACIONES, DIRECTIVAS, LA VISIÓN DE DIOS PARA NOSOTROS Y OTRAS PERSONAS CONOCEMOS A DIOS MAS Y MÁS Y TAMBIÉN SU VOLUNTAD NOS ES REVELADA.

Alguien dijo: hemos estudiado sobre la oración, hemos enseñados que se debe orar pero….NO HEMOS ORADO. ¡HAGÁMOSLO!

RECORDEMOS ESTOS PASAJES DE LA PALABRA DE DIOS:

(Lucas 5:16) Jesús: (Oración individual).

Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.

(Daniel 6:10)

Daniel…. entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.

(Hechos 1:14) (Oración corporativa).

Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.

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