En la lección 36 aprendimos cómo, vistiéndonos la armadura de Dios, podemos vencer las tentaciones de Satanás y sus huestes. Vamos a considerar en esta lección algo más sobre esas huestes espirituales. Veremos algunas maneras en que oprimen al ser humano, pero también cómo podemos ser victoriosos y libres de esas opresiones malignas.
a. En Mateo 9:35 se mencionan tres de los ministerios de Jesús, ¿cuáles son?
Enseñar, predicar y sanar.

b. En Mateo 8:16, ¿cuál es el cuarto ministerio de Jesús?
Echar fuera demonios.

c. En Lucas 4:18, Jesús fue ungido para poner en libertad a los
cautivos, oprimidos etc.

d. En Hechos 10:38, ¿a quienes sanó Jesús?
A todos los oprimidos por el diablo.

Vemos que parte importante del ministerio de Jesús fue el de liberar a los oprimidos por el diablo. Los demonios son seres espirituales, personalidades invisibles que, habiéndose rebelado contra su Creador, y habiendo sido destituidos de sus privilegios como seres angélicos al servicio de Dios, tratan por todos los medios de someter a los seres humanos a su dominio, para que su líder el diablo sea su “dios”.
Una de las maneras en que Satanás ha dañado a la raza humana a lo largo de los siglos, ha sido por medio de lo que llamamos opresiones malignas, es decir, acciones directas de espíritus malignos (demonios) sobre la mente o el cuerpo de los seres humanos.

A. CÓMO SE MANIFIESTAN LAS OPRESIONES MALIGNAS
Hay diversos grados de opresiones malignas. Como estamos tratan­do de fenómenos espirituales ligados muchas veces a manifestaciones psicológicas, los términos usados para identificarlos pueden variar, y la línea de separación entre ellos es a veces tan sutil, que algunos casos pudieran ser ubicados en dos o más de las clasificaciones. Sin embargo, la enseñanza bíblica y la experiencia de la iglesia nos muestran en líneas generales los siguientes grados de opresión por parte de espíritus demoníacos.

1. Influencia demoníaca
Algunas personas no salvas que viven una vida moral equi­librada, sólo reciben moderadamente la influencia de los espíritus demoníacos, mientras que otras, que desprecian las leyes morales de Dios, reciben una influencia muy severa hasta que se someten a ellas.
Los espíritus demoníacos trabajan con nuestra mente, ejerciendo su influencia para que hagamos cosas contrarías a la ley de Dios; para disuadirnos de orar o leer la palabra de Dios, para no asistir a las reuniones para adorar a Dios, para crear conflictos entre hermanos en Cristo, etc.

2. Ataduras
Cuando se hace caso omiso de la ley moral de Dios de un modo consciente y persistente, la influencia demoníaca puede transformarse en sometimiento a los demonios.
Así, lo que comenzó como un pecado, se convierte en una atadura espiritual, en la que los demonios exacerban y aumentan la esclavitud a esos pecados, anulando prácticamente la voluntad de la persona.

3. Opresiones
La esclavitud a los demonios alcanza a veces un punto en el cual los espíritus demoníacos acosan y atormentan a sus víctimas.
Estas opresiones pueden consistir en voces, obscenidades y otros fenómenos llamados poltergeist; apariciones de espíritus o fantasmas; ataques de mordeduras, golpes, etc. de parte de espíritus demoníacos­
Otra forma de opresiones son las enfermedades causadas por espíri­tus de enfermedad, las cuales son verdaderas opresiones al cuerpo, que no pueden ser sanadas por medios naturales., pueden ser dolores de cabeza o de otras partes del cuerpo; ataques de asma; síntomas de cualquier otra enfermedad, y aún el ir secándose hasta la muerte.
(Lucas 13:11)
y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años TENÍA ESPÍRITU DE ENFERMEDAD, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.
(Lucas 13:12)
Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.
(Lucas 13:13)
Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.
(Lucas 13:14)
Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.
(Lucas 13:15)
Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?
(Lucas 13:16)
Y a esta hija de Abraham, que SATANÁS HABÍA ATADO DIECIOCHO AÑOS, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

¿Qué males causaban los demonios en los siguientes casos?:
a. Mateo 9:32-33:
Un mudo endemoniado y echado fuera el demonio: el mudo habló.

b. Mateo 12:22:                                                                         
un endemoniado ciego y mudo.

c. Mateo 17:14-18:
(Mateo 17:14)
Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:
(Mateo 17:15)
Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.
(Mateo 17:16)
Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.
(Mateo 17:17)
Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.
(Mateo 17:18)
Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

4. Posesión
En la posesión demoníaca, que es una forma extrema de esclavitud y opresión, las anormalidades en el habla y en el comportamiento aparecen de un modo muy acentuado, con manifestaciones físicas vio­lentas. … El espíritu demoníaco toma un control tan completo, que se apropia del cuerpo de la víctima y habla por medio de ella con su propia voz, e idioma que puede ser totalmente distinto al idioma del endemo­niado, o puede hablar con voz de hombre siendo la víctima una mujer.
Un creyente puede sufrir influencias, ataduras y opresiones, pero no quede ser poseído totalmente aunque en forma parcial y temporal, cuando los espíritus han entrado a su vida antes de su conversión, pero puede ser totalmente libre en el nombre de Jesucristo o través de la oración o mandato de un cristiano.
Recordemos que somos espíritu, alma y cuerpo. Dios ha dado vida a nuestro espíritu, y éste es el asiento del Espíritu Santo de Dios. Pero nuestra alma y nuestro cuerpo no han sido regenerados todavía, y pueden en algunos casos seguir siendo víctimas de los espíritus que entraron en su vida antes del nuevo nacimiento del Espíritu Santo. San Juan capítulo 3.

B. CAUSAS DE LAS OPRESIONES MALIGNAS
1. El pecado
Al considerar las ataduras hemos visto ya cómo la práctica del pecado abre la puerta a espíritus demoníacos. Tenemos un ejemplo en el libro de los Hechos.
Hechos 5:3. ¿Qué pecado abrió la puerta a Satanás en las vidas de Ananías y Safira?
Mentira, codicia, robo.

2. Traumas en la edad pre-natal y la niñez
En la lección anterior vimos cómo traumas de la niñez producen heridas en el alma. Añadiremos ahora que muchos de esos traumas también pueden abrir la puerta a espíritus malignos.

3. Por herencia
Cuando los padres o antepasados han practicado alguna forma de ocultismo, o han sufrido ataduras u opresiones malignas graves, es posible que los espíritus que los oprimían pasen a los descendientes. En Éxodo 20:2-5, el pecado contra el primer mandamiento trae consecuen­cias hasta la tercera y cuarta generación; y toda forma de ocultismo, herejías, o conducta que desafía el señorío de Dios sobre nuestra vida, son pecados contra el primer mandamiento.

4. Por contacto con ocultismo o cultos falsos
Veremos esto con más detalle más adelante.

5. Por abusos sexuales
Los espíritus de sexo pueden pasar de una persona a otra por la relación sexual pecaminosa, por una violación o por una práctica homo­sexual.

C. DIAGNÓSTICO DE LAS OPRESIONES MALIGNAS

Dos maneras de saber cuándo una persona puede estar sufriendo de opresiones malignas.

1. Por medio del don de discernimiento de espíritus
Este es uno de los nueve dones del Espíritu mencionados en 1 Corintios 12:10, por medio del cual, en forma sobrenatural, el Espíritu Santo revela la presencia de espíritus demoníacos en una persona
2. Por la observación de síntomas
Es decir, la observación de los efectos que los espíritus están cau­sando, y que no pueden ser controlados a pesar de la fe y oración de la persona afectada. Algunos de estos síntomas son los siguientes:
a. Problemas emocionales. Disturbios emocionales persistentes, ta­les como resentimiento, odio, ira, rechazo, autocompasión, celos, depresiones, etc.
b. Problemas mentales. Pensamientos obsesivos; pensamientos obs­cenos, impulsos de blasfemar, falta de decisión, confusión, dudas, racionalización, pérdida de memoria, etc.
c. Problemas del habla. Uso descontrolado de la lengua como es el mentir, blasfemar, maldecir, críticas, murmuración, burlas, etc.
d. Problemas. sexuales. Impulsos incontrolables hacia las fantasías sexuales, lujuria, masturbación, perversiones sexuales, fornicación, adulterio, incesto, afán obsesivo de seducción, prostitución, etc.
e. Adicciones. La nicotina, el alcohol, drogas, medicinas, o la gula.
f. Herejías. El participar en errores religiosos heréticos: religiones paganas u orientalistas, religiones seudo-cristianas. Ciencias mentales (control mental, meditación trascendental); filosofías esotéricas, algunas prácticas, como algunas artes marciales etc.
g. Ocultismo. El participar en cualquier forma de ocultismo puede haber abierto puertas para la opresión maligna: curanderismo, bru­jería, espiritismo, horóscopos, adivinación, la ouija, astrología, supersticiones, uso de amuletos, culto a los muertos, cultos satáni­cos, invocaciones a Satanás, magia negra o blanca, etc. Lee Deuteronomio 18:9-14.
 ¿Cómo califica Dios todas las prácticas ocultistas?: ABOMINACIONES.

(Deuteronomio 18:9)
Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones.
(Deuteronomio 18:10)
No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,
(Deuteronomio 18:11)
ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.
(Deuteronomio 18:12)
Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.
(Deuteronomio 18:13)
Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.
(Deuteronomio 18:14)
Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.

h. Brujería por terceros. La brujería es parte de la cultura de muchos pueblos. Aunque no faltan los charlatanes, también existen los verdaderos brujos que actúan con los poderes del diablo, y que llegan a producir opresiones malignas y aún la muerte (a personas que no son de Dios). Cuando una persona no es una persona de Dios, no  debe menospreciar la posibilidad de haber sido objeto de algún daño, brujería o maldición, por parte de terceras personas.

D. FUNDAMENTOS BÍBLICOS PARA LA LIBERACIÓN
Uno de los ministerios de Jesús fue el liberar a los oprimidos por el diablo, pero ello no quedó limitado a su ministerio terrenal, sino que ha encargado a sus hijos (los verdaderos cristianos) continuar con ese ministerio, y los ha capacitado para ello.
  1. ¿Qué ordenó Jesús que hicieran sus discípulos?
 (Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.

b. Marcos 16:17. ¿Qué señales seguirán a los que creen?
Echarán fuera demonios.

c. Lucas 10:19. ¿Qué autoridad (potestad) nos ha dado Jesús?
Sobre TODA fuerza del enemigo y NADA nos dañará.

d. Filipenses 2:9-11. ¿Por qué el nombre de Jesús es un arma poderosa contra las opresiones malignas?
Porque es sobre todo nombre y el es EL SEÑOR de todo.

e. ¿Sobre quiénes ha triunfado Jesús en la cruz?
(Colosenses 2:15)
y despojando a los principados y a las potestades, (satánicas) los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

f. 1 Juan 3:8. ¿Para qué ha venido Jesús (el Hijo del Hombre)?
Para deshacer las obras del diablo.

g. Apocalipsis 12:11. ¿Cuáles son las dos armas con las que los redimidos vencen a Satanás?
La sangre del cordero (Jesús) y la palabra del testimonio de ellos.

Vemos que Dios nos ha dado la autoridad suficiente para enfrentar las opresiones del diablo. Esa autoridad está en el nombre de Jesús y en el poder de su sangre. Con estas armas somos “más que vencedores”, como dice el apóstol Pablo.





E. RECIBIENDO LIBERACIÓN DE LAS OPRESIONES MALIGNAS
Si al estudiar esta lección piensas que puedes estar sufriendo alguna opresión maligna, busca la ayuda de tu maestro o pastor. Si por alguna razón esto no es posible, puedes dar los siguientes pasos para ser libre de esas opresiones:

1. Ora al Señor Jesús pidiendo que el Espíritu Santo te revele las cosas en tu vida qué pudieron abrir la puerta a espíritus de opresión.
2. Confiesa a Dios específicamente los pecados que el Espíritu Santo te revele, y aprópiate por fe del perdón por la sangre de Jesús, manifestándolo verbalmente.
3. Renuncia verbal y específicamente a esos pecados, y a cada práctica ocultista o culto falso, y a todo poder de las tinieblas, en el nombre de Jesús.
4. Perdona, renunciando a todo resentimiento, mencionando específicamente a las personas y la razón por la cual estuviste resentido contra ellas.
5. Deslígate de todo espíritu maligno que haya estado en tus antepasados, diciendo más o menos así: “En el nombre de Jesús, me desligo de los espíritus de… en mis padres (o abuelos) y en mis antepasados hasta la cuarta generación”. Deslígate de todo daño, brujería o maldición, hecho contra ti mismo o contra tus padres, en el nombre de Jesús.
6. Destruye todo objeto relacionado con el ocultismo o cultos falsos; libros, cartas, amuletos, etc.
7. Habiendo hecho todo lo anterior, haz la oración de liberación, con fe en la autoridad que Cristo te ha dado, dirigiéndote directamente a los espíritus que están causando la opresión, ordenándoles que salgan, y rompiendo las opresiones y ataduras en el nombre de Jesús, con toda firmeza y fe, y con plena confianza en tu victoria y liberación.
8. Reafirma tu pertenencia y fidelidad a Cristo.
9. ¡Alaba a Dios y dale gracias por hacerte libre!

La liberación puede ser instantánea o puede ser un proceso, y puedes necesitar más de una sesión de liberación. Pero es muy importante que te mantengas en comunión con Dios, “llenando la casa” de tu vida con oración y con la Palabra de Dios, para conservar esa liberación. Lee Mateo 12:43-45. Lo principal es que tengas a Jesús en tu corazón y que hayas nacido de nuevo del Espíritu Santo. Recuerda:

(1 Juan 4:4)
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

Si percibes que tu problema puede ser muy profundo, no vaciles en buscar la ayuda de un pastor o hermano con experiencia en el ministerio de liberación.
Y ahora, aplica lo que dice Santiago 4:7 “RESISTID AL DIABLO, y EL HUIRÁ DE VOSOTROS”…

Memoriza los siguientes versículos
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

(Filipenses 2:9)
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
(Filipenses 2:10)
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
(Filipenses 2:11)
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.







(Gálatas 2:20)
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

(Efesios 6:12)
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

(1 Juan 4:4)
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar (pisotear o hacer a  nuestro antojo) serpientes y escorpiones (demonios), y sobre toda fuerza del enemigo (el diablo), y nada os dañará.

(Santiago 4:7)
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.

(1 Juan 3:8)
Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

(Lucas 13:16)
Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

(Mateo 16:19) Jesús dijo a Pedro.
Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
(Mateo 18:18) Y LE DIJO A TODOS SUS SEGUIDORES TAMBIÉN:
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

(Mateo 17:18)
Y reprendió Jesús al demonio (A un demonio, no al diablo) el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

(Marcos 1:24) Los demonios le decían a Jesús…
diciendo: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.
(Marcos 1:25) Y Jesús los echaba (igual que hoy) de las personas.
Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!
(Marcos 1:26)
Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.

(Marcos 16:17)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

(Hechos 16:16)
Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
(Hechos 16:17)
Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.
(Hechos 16:18)
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. (De la muchacha y ya no pudo adivinar más).

(Marcos 9:38) Todo creyente en Cristo, nacido de nuevo puede expulsar demonios en su nombre.
Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
(Marcos 9:39)
Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.

(Lucas 9:1)
Habiendo reunido a sus…discípulos, les dio poder y autoridad sobre TODOS los demonios, y para sanar enfermedades.

(Apocalipsis 20:1) UN SOLO ANGEL DEL SEÑOR PUEDE ENCADENAR AL DIABLO
Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano.
(Apocalipsis 20:2)
Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años;
(Apocalipsis 20:3)
y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años.

(Mateo 8:28)
Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.
(Mateo 8:29) Los demonios saben que están derrotados y que llegará un tiempo que su tormento será completo en el infierno.
Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

(Lucas 8:31) ¡Ni ellos quieren ir al infierno! ¡Que terrible será!
Y le rogaban que no los mandase ir al abismo. (el infierno).

(Judas 1:6)
Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día;

(Apocalipsis 20:10) El destino del diablo y sus seguidores.
Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

(Apocalipsis 20:15)
Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
(Mateo 25:41)
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. (No para los hombres) pero el que quiera desobedecer a Dios y vivir una vida de pecado irá al lugar que el mismo eligió, un lugar separado de Dios para siempre, un lugar de sufrimiento eterno donde estará el diablo y sus demonios para ser atormentados.
(Mateo 25:46)
E irán éstos al castigo eterno, (en el infierno) y los justos a la vida eterna (en el cielo con Dios).
(Juan 8:36)
Así que, si el Hijo (Jesús) os libertare, seréis verdaderamente libres.



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