Lección 85. Entender la fructificación: (Primera parte) Libertad, Fruto, poder y sabiduría.

A. LIBERTAD
a) Escrituras clave
Juan 8:36
Gálatas 5:1
b) Cristo Jesús nos ha liberado
Antes de estar en Cristo estábamos en esclavitud de pecado, del yo y de Satanás. Debido a esta esclavitud no éramos libres para servir a Dios. ¡Pero ahora Cristo nos ha librado! Aparte de esta libertad que ha sido lograda para nosotros por medio de la cruz del Calvario, nunca podríamos seguir a Cristo ni llevar a cabo la voluntad del Padre. Esta libertad se obtiene por medio de una paradoja. Es porque nos vinculamos a Cristo, por fe, que somos librados de todas estas fuerzas negativas que nos impiden servir a Dios. Cuando hacemos la confesión: «Jesús es el Señor» (Romanos 10:9), nos vinculamos a Cristo. Lo que confesamos es a lo que estamos vinculados. Este es el porqué tanta gente no tiene libertad espiritual en absoluto, porque la confesión de su vida es algo o alguien distinto a Cristo. Esta confesión no es solamente cuestión de palabras, es cuestión de la voluntad, las actitudes y las acciones. Confesamos aquello que permitimos que tenga mayor influencia en nuestra vida. Incluso las actividades normales y decentes son equivocadas si nos separan de la libertad de Jesús. Si permitimos a cualquier cosa dominar nuestra mente y nuestro espíritu, entonces aquello llegará a ser la confesión de nuestra vida y nos robará de aquella libertad que el Padre ha ganado para nosotros en Cristo Jesús (Romanos 6:16-18). El secreto del discipulado es la obediencia. La obediencia espiritual no es intentar en nuestra propia fuerza hacer lo que Dios nos dice, sino es entregar nuestra vida en las manos de Dios y permitir a Jesús que sea nuestro Señor (Gálatas 5:1).

B) FRUCTIFICACION
a) Escrituras clave
Juan 15:16
Mateo 21:43
Romanos 7:4
b) Hemos sido escogidos para dar fruto
La libertad de influencias negativas nos hace libres para dar frutos (Romanos 7:4). El propósito de Dios al escogernos es para que nuestra vida sea productiva para El. Nos ha llevado a una relación con su Hijo para que manifestemos en nuestra vida las mismas características de fructificación que mostró Jesús en su vida. Es mientras reconocemos nuestra posición en Cristo Jesús, y apreciamos lo que significa esto para nosotros en nuestra vida cotidiana, que podemos traer a la luz los frutos de justicia, amor y poder (Juan 15:5-8).
Nuestra falta de fructificación es debida al hecho de que tendemos a vivir una vida seccionada. Tendemos a nombrar ciertas cosas como «espirituales» y las asociamos con el crecimiento y la madurez en términos cristianos. Pero a la vez, dejamos inmensas áreas de nuestra experiencia sin diagnosticar ni disciplinar. El resultado es que desperdiciamos una gran cantidad de tiempo, gastamos muchísima energía en cosas que son de poca importancia, y no reconocemos el desafío del discipulado en cada área de nuestra vida cristiana. Dios nos ha llamado para ser f u en todas las áreas de nuestra vida. Esto no es solamente una gran fuente de bendición a otras personas: trae gran recompensa a nosotros mismos. La satisfacción espiritual ganada de la fructificación real no puede ser medida.
c) Cinco áreas de fructificación
1. Una alma fructífera manifestando el fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5:22-23)
2. Una mente fructífera (Filipenses 4:8-9; Romanos 8:5-8; Efesios 4:22-24).
3. Fructificación en hechos (Colosenses 1:10, 1 Pedro 3:10)
4. Fructificación en dones (1 Pedro 4:10; Romanos 12:4-6).
5. Fructificación en comunión (Hebreos 10:24-25; Salmo 133).



C. PODER
a) Escrituras clave
Efesios 1:17-23
Efesios 6:10
Hechos 1:8
2 Corintios 4:7
b) Vivir en el poder de Dios
Nuestra libertad no sólo se logra para nosotros por Cristo, sino que se logra en nosotros por el poder del Espíritu Santo. El Padre no quiere que vivamos en debilidad sino, en Su fuerza. Ha hecho asequible para nosotros todo poder que usó cuando resucitó a Jesús de la muerte (Efesios 1:18-20). Por lo tanto, no estamos caminando actuando solos en nuestro discipulado: tenemos a nuestra disposición todo el poder vivo de Dios por medio dé Espíritu (Mateo 28:19-20). Al discipulado, entonces, se le puede describir: ¡como una ilustración del poder Dios obrando! En la vida de los hombres y mujeres que no parecen nada desde el punto de vista exterior, obra con poder dinámico, llevando a cabo sus propósitos a través de aquellas mismas vidas (2 Corintios 4:7). poder que Dios nos da por su Espíritu Santo es más que suficiente como para cubrir toda necesidad que poda tener en cada aspecto de nuestra vida como cristianos (2 Pedro 1:3).
c) Cinco áreas en las cuales necesitamos poder
1. Poder para nuestra vida interior
Necesitamos recibir en lo profundo de nuestro corazón y vida los recursos de Dios. Sin este poder no ninguna manera en que respondamos jamás a la llamada de Dios a la santidad, o que podamos jamás llevar cabo su voluntad que nos quiere revelar (Efesios 3:16).

2. Poder para testificar para Jesús
Tal como los discípulos de Jesús, nunca podríamos llevar a cabo su comisión de ir y hacer discípulos de todas naciones, apartados del poder del Espíritu Santo que mora dentro de nosotros. Sin este poder los primeros discípulos habrían permanecido detrás de puertas cerradas, impotentes y temerosos. Jesús les dijo que cuando recibieran Espíritu Santo recibirían poder (Hechos 1:8) y esto es lo que sucedió. Pusieron el mundo al revés para Jesús.
3. Poder para creer en Dios
El Espíritu Santo crea fe en nuestro corazón. Antes que Jesús se fuera prometió a Sus discípulos que ven otro Consolador. No hablaría acerca de sí mismo sino que declararía a Jesús en su corazón. Por medio de la en el nombre de Jesús podrían llevar a cabo las poderosas obras necesarias en el Reino de Dios (Juan 14:12).
4. Poder en don y ministerio
El poder del Espíritu Santo es asequible a todo creyente (1 Corintios 12:7). Somos llamados para ser ministros del nuevo pacto de la gracia de Dios en Jesús. Todos hemos sido llamados para que nuestra vida sea un canal de la gracia de Dios a otros hombres y mujeres. El Padre no deja que hagamos esto en nuestra propia fuerza sino que provee la fuerza y habilidad del Espíritu Santo en todo punto. No sólo provee el coraje y valentía como para hacer el trabajo, sino que también provee los recursos por medio de los diversos dones del Espíritu Santo. El Padre también nos equipa, no sólo según las necesidades del trabajo, sino también referente a lo que somos como personas. Los discípulos no son llamados para ministrar en la misma manera, por tanto no nos son dados los mismos dones. Los dones que tenemos de Dios están hechos a la medida para nosotros y la obra que somos llamados a hacer para Dios.

5. Poder en guerra espiritual
Todo creyente cristiano está ocupado en la guerra. Cuando nacemos de nuevo sólo cambiamos de lado. Satanás no va a quedar pasivo ante esto, por tanto debemos estar preparados para la batalla. La guerra está en el corazón del discipulado porque somos aquellos a quienes Dios ha escogida para representarle y actuar en el poder de Su Reino aquí en la tierra, hasta que el Reino venga en su plenitud y Jesús aparezca en toda su gloria.

D. SABIDURIA
a ) Escrituras clave
Proverbios 4:5
Santiago 1:5
Santiago 3:13-18
Proverbios 9:10 1
Corintios 2:6-16
b) Comprendiendo lo que es ser hombre
No existe ninguna necesidad más importante, si hemos de crecer a la madurez, que el don espiritual de la sabiduría. Enfoca todos los demás dones y sin ella estamos a merced de nuestros sentimientos y las demandas de otra gente. Hace falta la sabiduría para entendernos, para entender las necesidades de otros, y para entender la voluntad de Dios. Los dones de Dios se deben usar con sabiduría para ser verdaderamente efectivos, porque el poder sin sabiduría es peligroso al cuerpo de Cristo. Necesitamos la madurez y perspicacia que viene de la sabiduría para poder aplicar los dones de poder debidamente (Proverbios 4:5-7).
c) Las dos caras de la sabiduría en el Antiguo Testamento
1. La sabiduría es una cosa práctica para la vida
Es un don dado por Dios de saber qué hacer en una situación dada, y cómo manejar la vida con todos sus desafíos y oportunidades. Sólo tenemos una vida, y las decisiones que tomemos y las respuestas que tengamos ante las circunstancias de nuestra vida afectarán en gran medida a la plenitud en que esta se viva y a que su efecto sea más fructífero o no,(Proverbios 4:10-12).

2. La sabiduría está relacionada con el entendimiento de Dios por parte del hombre
Los libros de Job y Eclesiastés reflejan la búsqueda en el espíritu del hombre del significado más profundo de la vida y la existencia. Pero esto no puede ser entendido sin la sabiduría de Dios. La respuesta no está en el hombre a nivel de su entendimiento, sino que es un don de Dios.

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová . (Salmo 111:10)

Job descubrió esta gran verdad, enfrentado como estaba a toda la presión y trauma de sus dificultades. Al final tuvo que hacer frente al hecho de que Dios lo sabía todo, y que si quería compartir en el entendimiento de Dios de las cosas, necesitaba volver su vida hacia el Señor (Job 28:12-23).
d) La sabiduría en el Nuevo Testamento o la sabiduría de Cristo
Estas mismas dos dimensiones de sabiduría están destacadas en el Nuevo Testamento:
1. Santiago destaca la primera cuando habla de la necesidad de que nosotros entendamos los sucesos y circunstancias de nuestra vida. No podemos vivir en la confusión de las pruebas y dificultades sin la sabiduría espiritual, si no estaremos ciegos al hecho de que la mano de Dios está, por medio de estas dificultades, madurándonos y desarrollándonos en los hombres y mujeres que quiere que seamos (Santiago 1:5).
2. Pablo enfatiza la segunda cuando habla a los corintios acerca de la fuente de su entendimiento espiritual de las verdades profundas de Dios (1 Corintios 2:7). Pablo sigue para enseñar que esta sabiduría no tiene su fuente en nuestra propia inteligencia o perspicacia, sino que depende enteramente de la obra del Espíritu Santo. La marca de un hombre espiritual consiste en que es capaz de recibir y entender la verdad espiritual y profunda. La sabiduría humana, no regenerada y no santificada, está reñida con la revelación de Dios. La mente humana está en rebelión contra la voluntad de Dios y encuentra imposible comprender la verdad sin la obra del Espíritu Santo. Esto es así, porque la mente no regenerada del hombre es esclava de su naturaleza no regenerada. No es hasta que el hombre nace de nuevo por el poder del Espíritu Santo que su mente es liberada y renovada bajo el poder de la Palabra de Dios. Sólo entonces se halla en posición de recibir y entender la verdad espiritual La sabiduría del hombre le ha llevado a apartarse de Dios en vez de hacer sus conocimientos más profundos de Dios (Romanos 1:21-23).
e) El donde sabiduría
El entendimiento espiritual es muy importante en la vida del discipulado. El entender nos da aquella perspicacia en la Palabra de Dios que necesitamos si hemos de aplicarla a nuestra vida cotidiana. El entendimiento espiritual desarrolla conciencia en las circunstancias de nuestra vida del significado real de las cosas. Nos abre a las verdaderas necesidades de otra gente por la sensibilidad de espíritu que trae la sabiduría. Nos enseña cómo cuándo usar otros dones del Espíritu, con que Dios nos ha dotado, para que seamos fructíferos y útiles y arrogantes y destructivos.
f) Ocho cosas que trae la sabiduría espiritual
1. Un nuevo entendimiento de uno mismo
Una apropiada conciencia de uno mismo es crucial para un desarrollo equilibrado en la vida. Sin ella estamos sujetos a las ilusiones, que surgen de tener un concepto incorrecto de nosotros mismos, es decir, un concepto demasiado alto o bajo de nosotros mismos. Cualquiera de estos puntos de vista es destructivo para nuestro apropiado desarrollo en la vida y el ministerio. Lo que necesitamos es el punto de vista de Dios de nosotros mismos (Romanos 12:3).

2. Un entendimiento de verdad espiritual (1 Corintios 12:10-12)
Aparte del don de sabiduría no podemos comprender las cosas profundas de Dios. El entendimiento espiritual de las cosas profundas de Dios lleva a una dignidad correlativa y madurez en nuestra vida para Dios. Es discernimiento espiritual de la verdad lo que nos impide descarriarnos y ser llevados por todo viento doctrina.

3. Un entendimiento de la Escritura
Sin un profundo entendimiento de la Palabra de Dios a través de la Escritura, no desarrollaremos aquella perspicacia más profunda de la verdad que el Padre desea que tengamos. Estamos a merced de demasiadas enseñanzas y filosofías de ministerio hoy día que no han sido probadas en lo que concierne a las Escrituras Necesitamos poder apreciar la verdad que Dios nos ha dado en las Escrituras y aplicarla en la práctica nuestro vivir cotidiano (2 Timoteo 3:14-17).
4. Un entendimiento de la voluntad de Dios
Necesitamos vivir en concordancia con la voluntad de Dios durante nuestra vida entera para que se productivos y provechosos para Dios. Necesitamos pedir al Padre la sabiduría para discernir Su voluntad (Colosenses 1:9; Efesios 5:15-16; Santiago 1:5-8).
5. Un entendimiento de los dones espirituales
La sabiduría es necesaria cuando se trata de dones de poder porque el poder indisciplinado puede llevar a estragos en la vida de aquellos que lo reciben (1 Corintios 14:20).

6. Un entendimiento del poder espiritual
Necesitamos poder discernir lo verdadero de lo falso. Dios ha provisto para ello a través de los recursos del Espíritu Santo (1 Juan 4:1; 2 Corintios 2:11; 1 Corintios 12:10). Permanecer cerca de las Escrituras y del consejo sabio de hombres piadosos también ayuda.

7. Un entendimiento de la esperanza a la que somos llamados
Necesitamos entender esta por fe, para poder ganar el ánimo que necesitamos en nuestro caminar como creyentes. Esto provee una perspectiva para nuestra vida, mucho más amplia y grandiosa que el limitado, y a veces difícil, contexto demostrado por nuestra experiencia cotidiana.

8. Un entendimiento de las señales de los tiempos
No hemos de ser personas que miran fechas, porque incluso Jesús dijo que no sabía cuándo volvería; sólo su Padre en el cielo lo sabía (Mateo 24:36). Sin embargo, no estamos destinados a vivir en ignorancia con respecto a los sucesos a nuestro alrededor, mientras vemos las cosas moviéndose hacia un punto culminante. Hemos de vivir con aquella urgencia y estado de preparación que pertenece a la gente que es consciente de los movimientos de los tiempos alrededor de ellos (1 Tesalonicenses 5:1-6; Mateo 24:42-44). Sabemos que Cristo Jesús viene otra vez y necesitamos vivir nuestra vida a la luz de este hecho.
g) Preguntas y puntos de reflexión
1. Lo que confesamos, por nuestro vivir cotidiano es a lo que estamos atados. Discútelo.
2. ¿A qué permites dominar tu mente y espíritu?
3. ¿Eres fructífero para Dios en todas las áreas de tu vida?
4. ¿Eres una ilustración del poder de Dios obrando? Si no es así, ¿por qué no?
5. ¿Eres canal de la gracia de Dios para otros hombres y mujeres?
6. ¿Por qué es el don espiritual de la sabiduría tan importante, especialmente en círculos carismáticos?
7. ¿Por qué son peligrosos los dones espirituales sin sabiduría?
8. ¿Es realmente el temor del Señor el principio de la sabiduría?
h) Resumen y aplicación
1. Cristo Jesús nos ha liberado como creyentes, pero sólo podemos mantener esta libertad si nos vinculamos con Cristo.
2. Dios nos escogió como discípulos, para llevar fruto para El.
3. Tenemos a nuestra disposición todo el poder vivo de Dios por medio de su Espíritu Santo.
4. Ganamos sabiduría cuando conocemos al Señor. El es la fuente de toda sabiduría y entendimiento, y a través del Espíritu Santo desea impartirnos su sabiduría.
5. La sabiduría es necesaria para nuestra madurez espiritual y también nos capacita para servir a Dios fructífera y eficazmente.

Lección 50. Controla tus finanzas.

Lección 50. Controla tus finanzas.

Si ustedes no son confiables con las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas riquezas del cielo? Si son fieles en las cosas pequeñas, serán fieles en las grandes. Pero, si son deshonestos en las cosas pequeñas, no actuarán con honradez en las responsabilidades más grandes. Lucas 16.10-11. NTV (Nuevo Testamento Viviente)
Los problemas económicos y las incertidumbres están entre las causas principales del estrés y de la destrucción de relaciones. No surgen simplemente en personas que no tienen dinero para suplir las necesidades básicas.
Algunas personas no saben conciliar sus anhelos con sus ingresos.
Pautas para minimizar el estrés en tus finanzas:
Pídele a Dios un buen trabajo acorde a tu capacidad, dones y gustos. Mateo 7:7; Juan 16:24. Lee 1 Crónicas 29:11-14.
(Mateo 7:7)
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
(Juan 16:24)
Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
(1 Crónicas 29:11)
Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.
(1 Crónicas 29:12)
Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos.
(1 Crónicas 29:13)
Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre.
(1 Crónicas 29:14)
Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.
Dios dice: de las 10 partes (de las ganancias) que YO te doy, quédate con 9 y da para mi obra solo una.
Gasta tu dinero según las prioridades de Dios. Mateo 6:33 NTV.
Busquen el Reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa y él les dará todo lo que necesiten.
Dale primero el Diezmo (que le corresponde a Dios) a tu Iglesia, así tendrás paz y Dios podrá cumplir sus promesas.
Proverbios 3:9-10; Malaquías 3:10-12.
(Proverbios 3:9)
Honra a Jehová con tus bienes,
Y con las primicias de todos tus frutos;
(Proverbios 3:10)
Y serán llenos tus graneros con abundancia,
Y tus lagares rebosarán de mosto.
(Malaquías 3:10)
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
(Malaquías 3:11)
Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.
(Malaquías 3:12)
Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.
El diezmo se debe llevar completo a la casa de Dios o sea a la Iglesia a la que concurres y de la cual tú recibes alimento espiritual.
Asegúrate que los siervos de Dios que te ministran los bienes espirituales tienen lo suficiente como para vivir ellos y su familia. Y que tienen para las necesidades del templo y de su servicio a Dios.1 Corintios 9:13-14, 11, 7; 1 Timoteo 5:17-18 NTV.
2 Crónicas 31.4-5.
¿No se dan cuenta de los que trabajan en el templo obtienen sus alimentos de las ofrendas que se llevan al templo?… Del mismo modo el Señor ordenó que los que predican la buena noticia sean sostenidos por los que reciben el beneficio del mensaje. Ya que hemos plantado la semilla espiritual entre ustedes, ¿no tenemos derecho a cosechar el alimento y la bebida material?¿Qué soldado tiene que pagar sus propios gastos?¿Qué agricultor planta un viñedo y no tiene derecho a comer de su fruto?¿A qué pastor que cuida de su rebaño de ovejas no se le permite beber un poco de la leche?
Los ancianos (Pastores) que cumplen bien su función deberían ser respetados y bien remunerados, en particular los que trabajan con esmero tanto en la predicación como en la enseñanza. Pues la Escritura dice: No le pongas bozal al buey para impedirle que coma mientras trilla el grano. Y dice también: ¡Todo el que trabaja merece recibir su salario!
(2 Crónicas 31:4)
Mandó también al pueblo que habitaba en Jerusalén, que diese la porción correspondiente a los sacerdotes y levitas, para que ellos se dedicasen a la ley de Jehová.
(2 Crónicas 31:5)
Y cuando este edicto fue divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra; trajeron asimismo en abundancia los diezmos de todas las cosas.
Ora antes de comprar cualquier cosa. Hazte la pregunta: ¿se trata de algo que necesito, o que después voy a dejar de lado rápidamente?.
No pierdas de vista tu nivel de gastos en relación a tus ingresos.
Ponte de acuerdo con tu cónyuge respecto al presupuesto del hogar y las metas a corto plazo.
No escondas o tergiverses información relativa a tus finanzas.
Comprométete a ser excelente en tu trabajo sin hacer horas extras exorbitantes.
Cuida tu salud.
Paga todas las deudas (excluye bienes inmuebles, que se pagan en años).
Quédate con una sola tarjeta de crédito.
Ahorra algo cada mes (un mínimo del 10% de tu sueldo bruto) una vez que hayas liquidado todas las deudas de consumo o al momento de cobrar tu sueldo aparta el diezmo para Dios (y dalo en seguida a tu Iglesia) y aparta otro diezmo de reserva para imprevistos que se utilizará solo en caso de una gran necesidad.
Se generoso en ofrendas y ayudas: 1 Crónicas 29:16-17; 2 Corintios 9:6, 8,10-11 NTV.1 Corintios 16:2 NTV; Proverbios 11: 24-25; Hebreos 13:16.
(1 Crónicas 29:16)
Oh Jehová Dios nuestro, toda esta abundancia que hemos preparado para edificar casa a tu santo nombre, de tu mano es, y todo es tuyo.
(1 Crónicas 29:17)
Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada; por eso yo con rectitud de mi corazón voluntariamente te he ofrecido todo esto, y ahora he visto con alegría que tu pueblo, reunido aquí ahora, ha dado para ti espontáneamente.
Recuerden lo siguiente: un agricultor que siembra solo unas cuantas semillas obtendrá una cosecha pequeña. Pero el que siembra abundantemente obtendrá una cosecha abundante. Y Dios proveerá con generosidad todo lo que necesiten. Entonces siempre tendrán todo lo necesario y habrá bastante de sobra que compartir con otros. Pues es Dios quien provee la semilla al agricultor y luego el pan para comer.
De la misma manera, él proveerá y aumentará los recursos de ustedes y luego producirá una gran cosecha de generosidad en ustedes. Efectivamente serán enriquecidos en todo sentido
Para que siempre puedan ser generosos. El primer día de la semana, cada uno debería separar una parte del dinero que ha ganado.
(Proverbios 11:24)
Hay quienes reparten, y les es añadido más;
Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
(Proverbios 11:25)
El alma generosa será prosperada;
Y el que saciare, él también será saciado.
(Hebreos 13:16)
Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.
Proponte pagar todas tus deudas y los impuestos. Romanos 13:7-8 NTV (De esa manera Dios te bendecirá y proveerá).
(Romanos 13:7-8) Ustedes den a cada uno lo que deben: paguen sus impuestos y demás aranceles a quien corresponda, y den respeto y honra a los que están en autoridad. No deban nada a nadie.
Invierte en Evangelizar (es lo que más le interesa a Dios) y El te prosperará para que lo hagas aún más. 2 Corintios 12:15; Lucas 15:7, 10, 24, 32. NTV
Con gusto me desgastaré por ustedes y también gastaré todo lo que tengo (S.Pablo).
¡Hay más alegría en el cielo por un pecador perdido que se arrepiente y regresa a Dios que por noventa y nueve justos que no se extraviaron!¡Alégrense conmigo porque encontré mi moneda perdida! De la misma manera, hay alegría en presencia de los ángeles de Dios cuando un solo pecador se arrepiente. Porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida; estaba perdido y ahora ha sido encontrado. Entonces comenzó la fiesta.Teníamos que celebrar este día feliz. Pues ¡tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida! ¡Estaba perdido y ahora ha sido encontrado!
Proponte ser honrado en todo. De esa manera agradarás a Dios y vivirás bajo su bendición. 2 Corintios 8:21; 9:8,10; Nehemías 2:20; 2 Reyes 12:15; Proverbios 4:26; 5:21; 1 Samuel 12:3-4; Daniel 6:4.
(2 Corintios 8:21)
procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres.
(2 Corintios 9:8)
Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
(2 Corintios 9:10)
Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
(Nehemías 2:20)
Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos.
(2 Reyes 12:15)
Y no se tomaba cuenta a los hombres en cuyas manos el dinero era entregado, para que ellos lo diesen a los que hacían la obra; porque lo hacían ellos fielmente.
(Proverbios 4:26)
Examina la senda de tus pies,
Y todos tus caminos sean rectos.
(Proverbios 5:21)
Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová,
Y él considera todas sus veredas.
(1 Samuel 12:3) (Dijo Samuel)
Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él; y os lo restituiré.
(1 Samuel 12:4)
Entonces dijeron: Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni has tomado algo de mano de ningún hombre.
(Daniel 6:4) (Se dijo de Daniel)
Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.
No pongas tu firma como aval de nadie (si no estás muy seguro que esa persona podrá pagar su deuda y es una persona honesta y confiable) aunque sea un pariente o amigo. No prestes dinero que después no puedas reponer o que sea vital para pagar tus gastos fijos o comida.
Si tienes de sobra y quieres prestar a alguien para ayudarlo, hazlo, pero que sea una cantidad pequeña.
Si has puesto a alguien como administrador de tus propiedades, (aunque sea un pariente o hermano) supervísalo con un contador de tu confianza. ¡Te puedes llevar grandes sorpresas!.
Compra todos «los antojos» con dinero en efectivo. No utilices tarjeta de crédito para este tipo de compras.
Asigna en tu presupuesto fondos para recreación (fines de semana) y en lo posible para vacaciones.
Cuando recibas un aumento de sueldo, no ajustes tu estilo de vida para gastar todo lo que ganas.
Intenta vivir por debajo de tus ingresos.
¿Quieres ganar más? Pídeselo a Dios.2 Samuel 12:8. 1 Samuel 1:11,17, 20.; 2:20-21.
(2 Samuel 12:8)
…además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.
(1 Samuel 1:11) Haz un pacto con Dios.
E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.
(1 Samuel 1:17)
Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho.
(1 Samuel 1:20)
Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.
(1 Samuel 2:20)
Y Elí bendijo a Elcana y a su mujer, diciendo: Jehová te dé hijos de esta mujer en lugar del que pidió a Jehová. Y se volvieron a su casa.
(1 Samuel 2:21)
Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová.
Haz un pacto con Dios con tus finanzas, como por ejemplo comenzar a dar el diezmo de lo que querés ganar en el futuro y Dios te lo concederá a su tiempo.
Procura tener una reserva en efectivo, parte en pesos y parte en otra moneda estable, (para emergencias) equivalente a dos meses de gastos para vivir.
Confórmate y da gracias a Dios por lo que tienes en este momento.
No te metas en gastos que te «ahorquen» esperá el momento adecuado para ello.
No te desesperes con tener más y más y no compitas con el vecino ni con nadie.
Elimina de tu casa todo lo «superfluo» (aquellas cosas que te ocupan lugar y nunca vas a usar, que debes estar limpiando y acomodando «por si tal vez un día las necesites»).
Ya sea muebles viejos, ropa, recuerdos de viajes, adornos inservibles, libros no edificantes y muchas cosas como esas. (En vez de ser de utilidad te entorpecen).
Eclesiastés 5:10 nos advierte. «El que ama el dinero, no se saciará del dinero, y el que ama el mucho tener, no sacará fruto».
Deja que Dios te bendiga y prospere y luego se agradecido. Colosenses 3:15; Hebreos 13:5-6. «Contentos con lo que tenéis ahora».
Cuando estés convencido de que has administrado el dinero de la forma que a Dios le agrada, podrás relajarte y esperar que Dios actúe en una manera clara en tu vida.
Recuerda: ¡todo viene de Dios!: 1 Crónicas 29:11-14, 16-18. Dios: «todo es tuyo y de lo recibido de tu mano te damos» El hombre no puede recibir nada sino le fuere dado del cielo Juan 3:27; 2 Crónicas 1:12 «y también te daré riquezas, bienes»…
(Génesis 24:1)
Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo.
(1 Timoteo 6:17) No pongan su esperanza en las riquezas, las cuales son inestables, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
Busca a Dios y su haz su voluntad. 2 Crónicas 26:5.
(2 Crónicas 26:5)
Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.
Busca serle agradable. Proverbios 11:20; Eclesiastés 9:7; 2 Corintios 5:9; 1 Juan 3:22.
(Proverbios 11:20)
Abominación son a Jehová los perversos de corazón;
Mas los perfectos de camino le son agradables.
(Eclesiastés 9:7)
Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios.
(2 Corintios 5:9)
Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.
(1 Juan 3:22)
y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.
Se fiel y digno de confianza con el dinero tuyo o el que te dieron para administrar o con las propiedades que te dieron para administrar. 2 Reyes 12:15. DIOS VE TODO.
2 Samuel 12:9; Romanos 2:16; 1 Corintios 4:5; Salmo 139:4.
(2 Reyes 12:15)
Y no se tomaba cuenta a los hombres en cuyas manos el dinero era entregado, para que ellos lo diesen a los que hacían la obra; porque lo hacían ellos fielmente.
(2 Samuel 12:9)
¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón.
(Romanos 2:16)
en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.
(1 Corintios 4:5)
Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.
(Salmos 139:4)
Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
Para prosperar lee: 2 Crónicas 31: 6,10; 32.29-30; Génesis 26:12-13,24; Josué 1:7. 1 Reyes 2:3. Mateo 6:33.
(2 Crónicas 31:6)
También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas; y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido a Jehová su Dios, y los depositaron en montones.
(2 Crónicas 31:10)
Y el sumo sacerdote Azarías, de la casa de Sadoc, le contestó: Desde que comenzaron a traer las ofrendas a la casa de Jehová, hemos comido y nos hemos saciado, y nos ha sobrado mucho, porque Jehová ha bendecido a su pueblo; y ha quedado esta abundancia de provisiones.
(2 Crónicas 32:29)
Adquirió también ciudades, y hatos de ovejas y de vacas en gran abundancia; porque Dios le había dado muchas riquezas.
(2 Crónicas 32:30)
Este Ezequías cubrió los manantiales de Gihón la de arriba, y condujo el agua hacia el occidente de la ciudad de David. Y fue prosperado Ezequías en todo lo que hizo.
(Génesis 26:12)
Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová.
(Génesis 26:13)
El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.
(Génesis 26:24)
Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo.
(Josué 1:7)
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.
(1 Reyes 2:3)
Guarda los preceptos de Jehová tú Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas;
(Mateo 6:33)
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Si tienes que hacer restitución de algo que has robado o que no te corresponde. ¡Hazlo! Lucas 19:8b «si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo»; 2 Reyes 8:6.
(2 Reyes 8:6)
Y preguntando el rey a la mujer, ella se lo contó. Entonces el rey ordenó a un oficial, al cual dijo: Hazle devolver todas las cosas que eran suyas, y todos los frutos de sus tierras desde el día que dejó el país hasta ahora.
Entonces Dios te dirá: 1 Crónicas 22:11, 13.
(1 Crónicas 22:11)
Ahora pues, hijo mío, Jehová esté contigo, y seas prosperado, y edifiques casa a Jehová tu Dios, como él ha dicho de ti.
(1 Crónicas 22:13)
Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes.
Asegúrate que vives en la voluntad de Dios. Isaías 48:15, 17.
(Isaías 48:15)
Yo, yo hablé, y le llamé y le traje; por tanto, será prosperado su camino.
(Isaías 48:17)
Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.
El deseo de Dios para nosotros es este: 3 Juan 1:2. Pero tú cumple sus condiciones.
(3 Juan 1:2)
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

Compilado, adaptado y corregido por: Gustavo Isbert
Diplomado en Teología

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