JESÚS PREDICABA LA VENIDA DEL REINO DE DIOS EN SU PERSONA Y LE ACOMPAÑABAN LAS SEÑALES DEL CIELO (EN EL CIELO NO HAY ENFERMEDADES) EL, Y LUEGO SUS DISCÍPULOS Y SUS DISCÍPULOS DE TODOS LOS TIEMPOS Y NOSOTROS, AHORA TRAEMOS EL REINO DE DIOS EN NOSOTROS CON LAS SEÑALES QUE LE SIGUEN, ES DECIR: TRAEMOS "LA ATMOSFERA DEL CIELO" QUE DESPLAZA TODO LO SATÁNICO Y PODEMOS ECHAR FUERA DEMONIOS. NOTE: que en el Antiguo testamento y hasta Juan el Bautista nadie podía expulsar demonios de las personas, ni Moisés, ni David, ni Daniel, ni Isaías ni nadie hasta que vino El Rey Jesús y hoy viene en nosotros, por eso podemos echar los demonios de las personas y de regiones.
(Lucas 4:43)
Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el Evangelio del Reino de Dios; porque para esto he sido enviado.
(Lucas 8:1)
Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce (SUS DISCÍPULOS) con él,
JESUS ENVIO A SUS DISCIPULOS A HACER LAS MISMAS OBRAS QUE EL HACÍA Y A PREDICAR EL REINO DE DIOS.
(Lucas 9:2)
Y los envió a predicar el Reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
(Lucas 9:11)
Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del Reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados.
NOSOTROS DEBEMOS HACER LO MISMO ¡Y LO ESTAMOS HACIENDO!
Jesús siempre predicó el Reino de Dios.
Jesús siempre predicó el Reino de Dios y es a donde debemos entrar a través de la puerta que es Jesús mismo. Juan 10:9.
(Marcos 1:14-15)
Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
Jesús no predicó que se hagan de una religión cristiana sino que las personas debían entrar al Reino de Dios.
(Marcos 12:34)
Jesús entonces… le dijo: No estás lejos del Reino de Dios.
Esta persona estaba cerca pero no estaba dentro del Reino de Dios
(Juan 3:3) Nicodemo era un maestro de la Biblia y aún no estaba dentro del Reino.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.
(Juan 3:7)
No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
Jesús mandó a predicar el Reino de Dios y las señales de su presencia.
(Lucas 9:2)
Y los envió a predicar el Reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
Cuando recibimos a Cristo como Rey es decir decidimos que sea nuestro Rey, nos arrepentimos de nuestros pecados y creemos las buenas noticias del Evangelio.
(Cristo pagó nuestra culpa en la cruz). Entonces… somos trasladados de un reino a otro, de la potestad del diablo al Reino y a la autoridad de Jesús.
(Colosenses 1:13)
el cual (Dios) nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al Reino de su amado Hijo,
(Lucas 17:21)…he aquí el Reino de Dios está entre vosotros. (Ahora).
El Reino de Dios está aquí y ahora en los corazones de los que tienen al Rey Jesús y demuestran la presencia del Reino de Dios con milagros sobrenaturales como salvación de las almas, llenamientos del Espíritu Santo, sanidades etc.
Jesús dijo esto pues “la atmosfera” del Reino de Dios y su gobierno y sus leyes se acercan con el Rey del universo y de sus embajadores (cada cristiano verdadero).
Por eso suceden milagros cuando se predica el Reino de Dios.
Cada cristiano verdadero que vive YA en el Reino de los cielos son los que han aceptado a Jesús como El Rey y Señor de sus vidas.
El Reino de Dios que se acerca a través nuestro es “LA ATMOSFERA” del cielo, su gobierno, cultura y forma de vivir traída a la tierra y estamos como embajadores de ese Reino sobrenatural para despojar las territorios y personas ocupados por el diablo y su reino y para deshacer las obras de el.
(1 Juan 3:8)
Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
(Lucas 11:21) satanás debe ser removido de nuestro entorno y tomar sus pertenencias sobre todo almas.
Cuando el hombre fuerte armado (el diablo) guarda su palacio, en paz está lo que posee.
(Lucas 11:22)
Pero cuando viene otro más fuerte que él (Jesús) y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.
Cuando un enfermo es sanado o una persona es liberada de demonios o convertida a Cristo recibiendo la salvación o siendo llena del Espíritu Santo vemos demostraciones del Reino y del poder del Dios. Debemos a traer esas manifestaciones del Reino de Dios a la tierra y para eso fuimos llenos del poder del Espíritu Santo y sus dones.
(Lucas 11:20)
Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ¡ciertamente el Reino de Dios ha llegado a vosotros!
(Juan 20:21)
Entonces Jesús les dijo…Como me envió el Padre, así también yo os envío.
Nosotros debemos continuar con la misión de Jesús de extender el Reino de Dios y demostrarlo con las señales que le siguen.
Cada cristiano verdadero es UN EMBAJADOR DEL REINO DE DIOS.
(2 Corintios 5:20)
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo.
Como sus embajadores somos sus representantes en el lugar donde Dios nos pone con su autoridad, su respaldo y nosotros debemos obedecer sus instrucciones y órdenes.
Debemos aplicar la autoridad que nos ha conferido, no un reino terrenal sino el invisible Reino del Dios todopoderoso.
Tenemos el respaldo del Rey y de sus servidores ángeles etc.
DIOS NOS HIZO SUS EMBAJADORES CON AUTORIDAD Y RESPLADO DEL REINO DEL DIOS TODOPODEROSO.
¿Entiende usted eso? ¿Qué la autoridad ya le ha sido dada y que el respaldo ya lo tiene y que las órdenes a cumplir le han sido dadas también?
Estas son algunas de sus órdenes:
(Mateo 10:1)
Entonces llamando a sus…discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
(Mateo 10:7)
Y yendo, predicad, diciendo: El Reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder;
¡Ya lo tenemos! no cobren tampoco por emplearlo.
(Tenemos el poder más grande del universo, el poder del Espíritu Santo)
El Reino de Dios es una realidad presente. Estamos en el Reino de Dios.
Somos parte de su fuerza invasora a la tierra, al reino del diablo.
Traemos “la atmosfera del Reino de Dios”. Recogemos “el botín” los despojos del diablo al cual Jesús ya derrotó.
Jesús ya triunfó y nosotros somos sus embajadores para deshacer las obras del diablo.
Mayor es el que está en nosotros. El Rey Jesús vive en nosotros.
Tenemos el Poder del Espíritu Santo, la autoridad delegada del Rey, tenemos su misma autoridad, estamos bajo su comisión, tenemos la autoridad del nombre del Rey (que es sobre todo nombre), hacemos las mismas obras del Rey y el actúa a través nuestro.
Venimos a deshacer las obras del diablo y a hacer las obras del Rey. Lucas 7:22.
Sanidad, Bautismo en el Espíritu Santo, bendición, enseñanza, instrucción y predicación del Reino de Dios obras d amor etc.
El Rey Jesús es lo más hermoso de todas las cosas.
Nosotros seremos como El y le veremos tal como El es.
Su Reino es imposible imaginarlo de lo bello y maravilloso que es.
Es nuestro hogar eterno por los siglos de los siglos y reinaremos con El.
Somos hijos de Dios y Jesús es nuestro hermano.
Hemos recibido un Reino inconmovible.
Entonces tengamos gratitud y trabajemos para la eternidad.
Misterios del Reino de Dios:
(Mateo 13:11) Dios a los que le aman y le siguen les revela misterios.
El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del Reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.
(Apocalipsis 7:16) Esto que se escribe a continuación se refiere al cielo al paraíso de Dios y los verdaderos hombres y mujeres y los niños disfrutarán de esto eternamente.
Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno;
(Apocalipsis 7:17)
porque EL CORDERO QUE ESTÁ EN MEDIO DEL TRONO los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.
Quien es el cordero: es Jesús. Jesús es Dios y es uno con El Padre y el Espíritu Santo. 1 Juan 5:7; San Juan 17:21; 10:30.
(Juan 1:29)
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Juan el Bautista se refería a Jesús.
(Apocalipsis 22:1)
Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del TRONO DE DIOS Y DEL CORDERO. (Son uno y están en el trono).
Aquí se revela parte del cielo y de La Jerusalén celestial:
(Apocalipsis 22:2) En el cielo solo Dios Padre y Jesús son adorados con la guía del Espíritu Santo, este glorifica a Cristo (y al Padre).
En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
(Apocalipsis 22:3)
Y no habrá más maldición; y EL TRONO DE DIOS Y DEL CORDERO estará en ella, y sus siervos le servirán,
(Apocalipsis 22:4)
y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.
(Apocalipsis 22:5)
No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.
¿Quiénes? Todos los que somos de Dios.
(Lucas 22:28) ¡Reinaremos con Jesús y estaremos en tronos!
Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.
(Lucas 22:29)
Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,
(Lucas 22:30)
para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y OS SENTÉIS EN TRONOS juzgando a las doce tribus de Israel.
(Apocalipsis 4:4)
Y ALREDEDOR DEL TRONO HABÍA VEINTICUATRO TRONOS; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.
Los Ancianos son personas de Dios. El numero 12 es el numero que habla de algo completo. Los 24 Ancianos habla de 12 de entre los Judíos y 12 entre los Gentiles (los no Judíos salvos) o sea “el total de los vencedores” los que hayan servido a Dios fielmente en su vida aquí en la tierra.
(Apocalipsis 3:21)
Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
(Apocalipsis 7:9) Todos los salvos que estarán en el cielo.
Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;
(Apocalipsis 7:10)
y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.
¿Quiere ser uno de esos?
Cristo ya hizo todo para que usted esté con El para siempre.
(Apocalipsis 1:5)
…Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra…que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.
(Apocalipsis 5:9)
y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres… porque tú fuiste inmolado, (Jesús) y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;
(Lucas 22:20)
De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
En el Antiguo testamento solo la sangre derramada en sacrificio por los pecados (la de un cordero perfecto) podía perdonar los pecados. La paga del pecado es la muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús. Por eso Jesús murió en lugar nuestro y derramó su sangre para que Dios pudiera perdonar nuestros pecados. Leer Hebreos 9:22; 10:9; 9:12; 2:17; 7:27; 13:12.
(1 Pedro 2:24)
Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto.
Por sus heridas, son sanados.
El llevó nuestra culpa en la cruz y derramó su sangre por nosotros para que todo aquel que en el cree no se pierda sino que tenga vida eterna.
Juan 3:16-17.
¿Cómo ser salvo y recibir todos estos maravillosos beneficios: el cielo, la vida eterna, el paraíso, estar con Dios para siempre, nunca más llorar ni sentir dolor y disfrutar de las cosas que (ojo no vio, ni oído oyó ni siquiera alguien puede haberlas imaginado? Esas cosas son las que ha preparado Dios para los que le aman). 1 Corintios 2:9.
Simplemente creyendo en la obra de Cristo a nuestro favor, arrepintiéndonos de nuestros pecados y mediante una oración recibir a Cristo en nuestro corazón como nuestro Salvador y Rey.
¿Qué debe hacer usted? Orar esta oración de todo corazón:
Querido Dios, te doy gracias por las maravillosas cosas que has hecho para nosotros, gracias por haber enviado a tu Hijo Jesús a morir en nuestro lugar y derramar su sangre para pagar nuestra deuda de pecado. Dios mío me arrepiento de todos mis pecados en este momento y recibo a Jesús en mi corazón como mi Salvador y como el Rey de mi vida para siempre. Muchas gracias Señor. Amén.
El Reino de Dios es…
(Mensaje dado por Dios al predicador Gustavo Isbert)
Dice Jesús:
Arrepentíos porque el Reino de los cielos se ha acercado:
(Marcos 1:14-15)
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio del Reino de Dios, diciendo:
El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el Evangelio.
(Lucas 16:16)
La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el Reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.
(Mateo 12:28)
Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios.
(Lucas 9:2)
Y los envió a predicar el Reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
(Mateo 24:14)
Y será predicado este Evangelio del Reino (de Dios) en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. (Este es ese tiempo).
El Reino de Dios es…
El cielo descendiendo a la tierra, es ponerse bajo la autoridad de Dios regresando a El, es hacer lo contrario que hizo Adán, el decidió no obedecer a Dios y obedeció al diablo, por eso perdió tantos privilegios, bendiciones y la amistad (comunión) con Dios. Pero usted debe decidir hacer al revés, usted decide no obedecer al diablo más y obedecer a Dios. Y se cambia de ciudadanía, Dios lo traslada al Reino de su amado hijo Jesús, esto es posible por la obra expiatoria de Cristo en la cruz. Ver (1)
Quiero decirle a todos los verdaderos cristianos, que ustedes YA SE FUERON DEL REINO DEL DIABLO Y DE SU AUTORIDAD, (¡ya están en el Reino de Cristo!) Colosenses 1:13. No se fueron de su territorio (este mundo) ni de su influencia, pero están aquí para conquistar territorio para El y trasladar a las personas del reino de las tinieblas al Reino de la luz y de la potestad de Satanás a la potestad de Dios. Hechos 26:18.
El Reino de Dios se acerca a las personas y a las ciudades a través de cada cristiano y cada uno es una puerta del Reino de Dios, Juan 10:9; 1 Juan 5:11-12, porque tiene a Cristo viviendo en El y usted puede trasmitir la vida de Dios al que quiera recibirla gratuitamente, y puede emplear el poder de Dios que ya usted ha recibido gratuitamente para hacer las mismas obras que hizo Jesús y aún mayores. Mateo 10.7-8; Juan 14:12; Mateo 10:40; Mateo 10:1; Lucas 10:19; Marcos 16:17-18; Hechos 1:8; Hechos 2-4:
Conviértase en un conquistador como Josué y “nadie” (ningún poder espiritual satánico) le podrá hacer frente en todos los días de su vida. Porque Dios estará usted dondequiera que usted vaya guiado por Dios. Josué 1: 5, 9. El Reino de Dios tiene su “policía” (los ángeles que le ayudan Hebreos 1:14.
El Reino de Dios es sobrenatural, pueden pasar milagros en cualquier momento hay una protección especial en El…
(Marcos 16:18)
…tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; (Hechos 28:3)
Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.
(Hechos 28:5)
Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció.
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Hebreos 1:7)
Pero con respecto a los ángeles, Dios dice: Él envía a sus ángeles como los vientos y a sus sirvientes como llamas de fuego.
(Hebreos 1:14)
Por lo tanto, los ángeles sólo son sirvientes, espíritus enviados para cuidar a quienes heredarán la salvación.
El poder de Dios se manifiesta cuando avanza el Reino de Dios que es un Reino de poder, Mateo 11:4-5; Lucas 10:8-9; Lucas 10:17; Marcos 11:38-39; Lucas 10:6. Solo con palabras sabias no pasa nada, solo cuando se predica a un nivel sobrenatural hay gente transformada, salva, regenerada, son transformadas en nuevas criaturas entonces debemos predicar con demostración del Espíritu Santo y de poder. 1 Corintios 2:4.
El Reino de Dios es real, se puede experimentar aquí y ahora, está en los creyentes y está a lado de todas las personas
Los fariseos preguntaron, cuándo había de venir el Reino de Dios, les respondió y dijo: El Reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros. Lucas 17:20-21.
¡Prediquen que El Reino de los cielos se ha acercado, sanen, limpien leprosos, (hagan lo imposible) dice Jesús: yo ya no solo les he dado permiso sino que ¡les he ordenado que lo hagan! ¡El Reino de Dios está en usted!, ¡el Rey Jesucristo está en usted y vive en usted! (Si es un verdadero cristiano nacido de nuevo del Espíritu Santo).
El Reino de Dios:
- Es “la atmosfera del cielo” y sus beneficios invadiendo la tierra. Ej. la sanidad divina es producto de la atmosfera del cielo en la tierra, (en el cielo no hay enfermos).
- Al decidir someterse a la autoridad del Rey y obedecer las leyes del Reino de los cielos las personas entran al Reino de Dios por la puerta que es Jesús y su obra expiatoria realizada a favor de todas las personas en la cruz.
- ¿Quieres entrar en el Reino de Dios? Entrégale tu vida y voluntad a Cristo y recíbelo en tu vida, déjalo entrar… ¡pídeselo que lo haga por medio de una oración! Entonces cambiaras de reino y de autoridades, te fuiste del reino de las tinieblas y pasaste al Reino de Dios. Colosenses 1:13.
- El Padre te llevó a Cristo por su gracia, el es la puerta del Reino de Dios, en el Reino de Dios hay salvación, perdón, salvación, paz, bendición, gozo en la medida que obedecemos sus leyes y mandamientos con la ayuda de la trinidad que viene a vivir en nosotros. Juan 14:23; 1 Corintios 3:16. Jesucristo mismo es la vida eterna y tiene vida en si mismo Juan 5:26 y el que tiene al hijo tiene la vida eterna y el que no lo tiene no tiene vida eterna, 1 Juan 5:11-12 por eso solo El (Jesús) es el camino, la vida eterna y la verdad. Juan 14:6 Solo en El hay salvación porque no hay nada ni nadie excepto en Jesús en que podamos ser salvos, es decir ir al cielo. Hechos 4:12
El Reino de Dios es Su voluntad y dominio ejercido en la tierra tal como es en el cielo. Mateo 6:10. Su influencia se expande en el mundo a través de la obra sobrenatural del Espíritu Santo, a medida que Él trabaja por medio de nosotros utilizando nuestro cuerpo y voluntad rendidos al Rey Jesús.
Dondequiera que el Reino de Dios viene sobre la tierra, hay una demostración visible. Jesús manifestó el poder del Reino con milagros, señales, sanidades y liberaciones. Cada vez que Él anunciaba las buenas nuevas del Reino, el pecado, la enfermedad, la miseria, los demonios y la muerte fueron derrotados. Mateo 4:23-24; Mateo 9:35.
El establece su gobierno en los corazones de los hombres que desean hacer lo contrario que hizo Adán. ¿Desea usted que Jesús sea su Rey? (le comento que YA ES y será Rey de todo) Apocalipsis 17:14; 19:6, pero usted debe decidir ponerse bajo su autoridad y arrepentirse de todos sus pecados e ir a Dios invitándolo a que entre en usted y tome el “volante” de su vida. Porque sino permanecerá en el reino de las tinieblas, (el del diablo) e irá toda la eternidad junto a quien usted ha decidido obedecer (aunque no se de cuenta) y recibirá todas las maldiciones y sufrimientos que hay en ese reino del infierno. La mayoría de las personas de éste mundo están en esa situación y viven en pecados (y no fueron limpiados o lavados por Jesús) y sin saberlo obedecen al diablo y están cautivos bajo la autoridad de el y de su reino. 2 Timoteo 2:26; Apocalipsis 20:10; Hechos 26:18.
Cuando Jesús regresó al cielo, Él delegó esa autoridad y poder a cada uno de los cristianos verdaderos que componemos la iglesia, (hay una sola) compuesta por los verdaderos seguidores del Rey Jesús, (el es Rey de reyes y Señor de señores, Apocalipsis 19:16) para continuar expandiendo Su reino hasta que El venga. En el reino tenemos todo lo que necesitamos: justicia (la de Jesús en nosotros) sanidad, santidad, uno vive en bendición como Abraham Gálatas 3:7, 9, 13-14, 29. (Recibimos la bendición de Abraham que había sido bendecido por Dios EN TODO, Génesis 24:1, se va toda maldición porque Cristo fue hecho maldición en lugar nuestro es decir se va todo lo que es maldición (ver Deuteronomio 28) y vienen todas las bendiciones que están al principio de esa capítulo. El Reino de Dios nos trae estas realidades para aplicarlas y podemos reclamarlas como hijos y receptores de las promesas de Dios cuando en nuestra vida no está sucediendo del todo con lo que dice Dios que es una vida de bendición para sus hijos obedientes, como dice en Deuteronomio 28: 1-14. Estas realidades y bendiciones deben ser experimentada hoy —no sólo en el futuro—, van a ser ser aplicadas por Dios a cada circunstancia que enfrentamos en la vida.
Usted debe entrar en entrar en el Reino de Dios (y todas las personas que quieran ir al cielo y estar por toda la eternidad con Dios en su Reino) recibir sus beneficios, obedecer la voluntad del Rey y trabajar en yugo con El para expandir su dominio por toda la tierra…
¡El Reino de Dios está dentro de usted!
Usted lo puede expandir y demostrar. ¡Actúe ahora!: Predique el evangelio, expulse demonios con la autoridad que ya tiene como hijo y embajador de Dios y su Reino. Imponga las manos en las personas para que reciban sanidad divina y sean llenos del Espíritu Santo. Imparta sus dones y los ministerios a las personas que Dios le guíe hacerlo (no a cualquiera). Unja con aceite a los enfermos, utilice las armas poderosas del Reino para destrucción de fortalezas espirituales, 2 Corintios 10:4. “Limpie” casas (o lugares) y personas de demonios, ordenándoles que se vayan, en el nombre de Jesús Hechos 16: 16-18) “desate” a las personas oprimidas y encarceladas espiritualmente y engañadas por el diablo, usted fue ungido como Jesús con el Espíritu santo y con poder, vaya a “hacer bienes” y sane a todos los oprimidos por el diablo porque Dios está con usted, hechos 10:38. Jesús está en usted, El Espíritu Santo está en usted, ¡no puede nadie tener un poder más grande del que usted ya tiene! Actúe en el nombre de Jesús y comenzará a ver milagros que le asombrarán y lo motivarán a actuar más y más en su nombre. Deje que Jesús actúe a través suyo, deje que el Espíritu Santo le guíe, tenga comunión con cada persona de la trinidad para saber la voluntad de Dios en cada momento, (Para eso debe pasar mucho tiempo a solas con Dios en oración, adoración y escuchándolo a El), esto no será una gran carga para usted sino que será un deleite, un gozo, y el Espíritu Santo le revelará lo profundo de Dios, y tomará lo de Jesús y se lo hará saber. 1 Corintios 2:10-13; Juan 16:13-14;
Lo único que tiene que hacer es:
¡Demostrar que El Reino de Dios está en usted y vienen con usted, su “atmosfera” y sus efectos.
¡Esto es para aquí y ahora!
¡Es para hoy y es para usted!
(Mateo 4:17)
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.
(Hechos 5:42)
Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
Usted ha sido ungido por Dios con el Espíritu Santo igual que Jesucristo:
(Hechos 10:37-38)
Vosotros sabéis…cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
(2 Corintios 1:21)
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,
(1 Juan 2:27)
Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros,… así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.
(1 Juan 2:20)
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
Profecía para los ungidos de Dios:
Diga para usted lo mismo que dijo Jesús para El, ya que usted ha sido ungido por el Espíritu Santo como fue Jesús para hacer lo mismo que El:
(Isaías 61:1)
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
(Isaías 61:2)
a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; (retribución a todo lo malo) (es una invasión de lo bueno a lo malo, se ataca un cáncer a los demonios que destruyen las familias, o llevan al pecado y al engaño a miles a través de filosofías, libros, teorías humanas, falsas religiones, doctrinas de demonios etc), a consolar a todos los enlutados;
(Isaías 61:3)
a ordenar que a los afligidos de Sion (de su pueblo) se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
(Isaías 61:4)
Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.
(Isaías 61:9)
Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.
(Isaías 61:11)
Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.
(2 Corintios 1:21)
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,
(1 Juan 2:20)
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
(1) (Romanos 5:12)
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, (Adán) y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
(Romanos 5:17)
Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
(Romanos 5:18) Cristo fue verdadero hombre, y fue tentado en todo pero jamás pecó, (El revertió la obra de Adán).
Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.
(Romanos 5:19)
Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
(Los que decidan voluntariamente ponerse bajo su autoridad y Señorío)
(Romanos 5:10)
Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, (pagando nuestros pecados) mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. (Jesús es la vida eterna y vive en cada cristiano verdadero que ha dejado o pedido que El entre en su vida). Apocalipsis 3:20; 1 Juan 1:12-13.
(Romanos 10:13)
porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
(Romanos 10:9)
que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, (El que manda en tu vida, tu Rey) y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Todo aquel que a través de arrepentimiento y de la decisión de que Jesús sea su Señor y Rey, será perdonado, entrará en el Reino de los cielos y tendrá la vida eterna para siempre y será salvo de la condenación eterna.
¿Quiere que Jesucristo sea el Señor, Salvador y Rey de su vida?
Dígaselo por favor mediante esta oración:
Querido Jesús en este momento tomo la decisión de someterme a tu voluntad y de arrepentirme de todos mis pecados.
Te recibo como mi Señor, mi salvador y mi Rey. Creo que en la cruz pagaste mis pecados y llevaste mi culpa muriendo en mi lugar, creo que llevaste sobre ti toda maldición que me correspondía. Te doy muchas gracias por eso. Recibo ahora tu perdón y la vida eterna. También te doy gracias por estar ahora en tu Reino eterno y ser un hijo tuyo, salvo y con tu vida en mí. Gracias porque ahora tú vives en mí lo mismo que tu Espíritu santo y juntos trabajaremos para extender tu Reino en la tierra. Gracias Dios mío. Amén.
Dios le bendiga mucho. Predicador Gustavo Isbert