Lección 32. El Fruto del Espíritu Santo. (Primera parte).

En la lección anterior vimos que somos espíritu, alma y cuerpo, y que la parte de nuestro ser que ha nacido de nuevo y tiene la vida de Dios es nuestro espíritu.
Pero nuestra alma no ha sido regenerada; y aunque experimenta algunos cambios por el nuevo nacimiento, sin embargo necesita ser renovada por la influencia del Espíritu Santo y por la Palabra de Dios.
Parte importantísima de la transformación de nuestro ser por la renovación de nuestra alma, es lo que la Biblia llama el FRUTO DEL ESPÍRITU.

En nuestro avanzar hacia una santidad práctica es fundamental que tratemos sobre este FRUTO DEL ESPÍRITU.
¿Recuerdas que ya lo vimos muy someramente, en "Tu nueva vida en Cristo"? En esta ocasión vamos a desarrollarlo un poco más, buscando aplicar lo que aprendamos a nuestra vida práctica.
Alguien ha dicho que la iglesia está dividida en dos clases de personas: árboles y postes. La diferencia entre ellos es que el árbol tiene vida, se desarrolla y da fruto. El poste no tiene vida ni da fruto, y su destino es podrirse. Dios busca árboles que den fruto, no postes estériles.

A. ¿QUÉ ES EL FRUTO DEL ESPÍRITU?
Lee Lucas 13:6-9. Esta es una parábola, es decir, una ilustración tomada de la vida diaria con un mensaje espiritual. El Señor Jesús usó mucho las parábolas para enseñar verdades profundas de la vida espiritual.
a. Según esta parábola, ¿qué busca Jesús de cada creyente?
Parábola de la higuera. Fruto
b. En Gálatas 5:16-25, ¿qué cosas se oponen entre sí en la vida del creyente?
El deseo de la carne y el Espíritu Santo.
c. ¿Cuál es el fruto del Espíritu?
Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, Templanza (Dominio propio)
d. ¿Qué relación encuentras entre los versículos 16 y 18, y el fruto mencionado en el v.22?
Que el fruto se logra por andar en el Espíritu y ser guiado por el Espíritu Santo.

El fruto del Espíritu es el resultado de la rendición de tu voluntad como creyente, permitiendo que se manifieste la naturaleza divina implantada en tu espíritu. Si el Espíritu Santo está señoreando en tu espíritu, y tu alma se deja guiar por tu espíritu, se produce el fruto.
El fruto tiene que ver con el carácter cristiano y con nuestra santidad. Tiene que ver con lo que somos. En este sentido es el aspecto más importante de nuestra vida, por encima de los dones o de lo que hagamos para el Señor.

B. ANALIZANDO EL FRUTO DEL ESPÍRITU

Gálatas 5:22-23 dice: "Mas el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza".

Vemos que hay nueve aspectos del fruto; es decir, nueve facetas de un carácter rendido a la influencia del Espíritu Santo, y que refleja el carácter de Cristo. Analicemos estos nueve aspectos en el orden en que son mencionados.
1. AMOR
Se trata del amor de los sentidos o de los sentimientos, que nacen por algún estímulo externo. Sino el amor ágape, que nace del espíritu, y motivado por el ágape de Dios.
Este amor, como parte del fruto del Espíritu, se dirige en primer lugar a Dios, y luego a los demás, permitiendo que el amor de Dios fluya por medio nuestro a nuestros hermanos, parientes, amigos, o aún a los que no lo son.
Cómo describe 1 Corintios 13:47 el amor ágape?:

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 1 Corintios 13:4-7

Recuerda que no se trata de sentimientos o emociones despertados por personas que nos puedan caer simpáticas o atractivas, ni gratitud por los que nos hacen bien.
Si Dios nos ama tal como somos, perdonándonos nuestras debilidades, rebeldías, pecados, defectos, etc., ¿por qué no podemos amar a los demás, perdonándoles también sus faltas? Y más si consideramos que Dios las ama también, y que Cristo murió por ellos justamente para liberarlos de esos pecados, y sanarlos de sus flaquezas.
Amar, pues, es dejar que el amor de Dios fluya a través nuestro hacia todos los demás, aún a nuestros enemigos. Se recibe de Dios por su presencia en nosotros.

2. GOZO
Nada más lejos de la realidad que el concepto de que un cristiano es una persona apagada, sin alegría, sometido a estrictas normas de conducta que lo aprisionan.
En Juan 7:38, Jesús prometió: "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva". Y esta es la experiencia de cada creyente que es llenado con el Espíritu de Dios.
Ya al convertirnos, experimentamos gozo por el perdón de Dios, la seguridad de vida eterna y la libertad que sentimos. Hay gozo por las bendiciones de Dios, la sanidad de nuestros cuerpos, etc. También en la comunión con la familia de Dios.
Pero el gozo como parte del fruto del Espíritu es algo profundo e inexplicable; es un estado permanente del alma al conocer más y más al Señor en la comunión con Él y con su Palabra. Es gozo que no depende de las circunstancias, sino de que nuestro corazón está latiendo al unísono con el corazón de Dios.

a. Según Juan 15:9-11, ¿Cuál es la causa de nuestro gozo?
El saberse amado de Dios y al guardar sus mandamientos.
b. 2 Corintios 7:4. ¿En qué circunstancias tenía gozo Pablo?
En todas las tribulaciones.
c. En Filipenses 4:4. ¿Cuándo debemos estar gozosos?
Siempre.
d. Según Santiago 1:2, ¿en qué circunstancias debemos sentirnos sumamente gozosos?
Cuando nos encontramos en diversas pruebas.
e. En Nehemías 8:10, ¿qué es nuestra fortaleza?
El gozo del Señor.

El GOZO es el sentimiento que acompaña al amor y resulta de él. Sólo el que ama y es amado tiene gozo. El mundo puede proporcionar alegría efímera y superficial, pero que desaparece cuando desaparece el estímulo.
Sólo el amar a Dios y el sabernos y sentimos amados por Dios produce gozo permanente y profundo, y que perdura en cualquier circunstancia. Es el gozo que da un sentido de plenitud en la vida. Este es el gozo que hace que el cristiano pueda cantar en medio de cualquier situación, por adversa que sea, tal como lo expresa el salmista en el Salmo 149:1-5.

3. PAZ
PAZ es: "Tranquilidad y sosiego del ánimo, en contraposición a la turbación y las pasiones". Es una de las cosas más buscadas y ansiadas por el ser humano, pero lamentablemente también una de las más esquivas.
La razón para ello es simplemente el pecado humano.
En Juan 14:27 Jesús dice que la paz que él nos da no es como la del mundo: superficial y frágil, que se rompe con cualquier cosa. Piensa por unos momentos en cómo pretende lograr la paz el hombre a nivel personal, a nivel nacional y a nivel mundial, y cuáles son sus resultados.

a. En Isaías 26:3, ¿quién será guardado en completa paz por el Señor, y por qué?
Cuyo pensamiento persevera en Dios y ha confiado en El.
b. En Juan 16:33, ¿qué razón tenemos para nuestra paz, aun en medio de las aflicciones del mundo?
Tener paz en Jesús confiando en El.
c. Según Romanos 5:1, ¿Cuál es la base para nuestra paz con Dios?
Justificado pues por la fe, tenemos paz con Dios por medio de N.S. Jesucristo.
Esta es la clave. Tenemos paz con Dios por la obra de Cristo en la cruz; sabemos que nuestros pecados han sido perdonados y olvidados para siempre por Dios; gozamos de su amor y de su protección, y tenemos la seguridad de la gloria de Dios. ¡Entonces podemos tener paz en medio de las tormentas de la vida!
Cuando tenemos paz con Dios, tenemos paz con los demás, y también con nosotros mismos. Nuestro ser se integra y equilibra, y ya no tenemos los conflictos internos que se proyectan en nuestras relaciones con los demás.
d. ¿A qué nos exhorta la Palabra de Dios en 1 Pedro 3:11?: Romanos 12:17-18.
Apartarse del mal y hagan el bien.

Busque la paz y sígala.

"En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado" (Salmo 4:8)

Esta es la experiencia de muchos, quienes cuando recibieron a Cristo, dejaron de depender de pastillas para poder dormir… ¡GLORIA A DIOS!
Lee Romanos 8:28-39, y ¡alaba a Dios por hacerte más que vencedor en Cristo Jesús! ¡Disfruta de la paz que Dios te da porque has puesto toda tu confianza En El! Amor, gozo y paz, ¡qué bendita trilogía como regalo de Dios a sus hijos!

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 8:28-39

Memoriza los siguientes versículos

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Romanos 6:22
Mas el fruto del espíritu es amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23.

Lección 33. El Fruto del Espíritu Santo. (Segunda parte)

Permíteme recordarte que lo importante de estos estudios es aplicar la enseñanza de la Palabra de Dios a tu vida práctica. De manera que al considerar los seis siguientes aspectos del fruto del Espíritu, ora para que el Espíritu Santo te revele si tu carácter cristiano está fallando en alguno de estos aspectos, y pide al Señor que te ayude a que este fruto del Espíritu se dé en tu vida a plenitud, por medio de la renovación de tu alma a la imagen de Cristo.
Recuerda que el crecimiento hacia la madurez es un principio de la vida en cualquiera de sus formas.
Ahora que hemos visto en la lección anterior los primeros tres aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU: amor, gozo y paz, continuemos con los siguientes aspectos: paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza o dominio propio.

A. PACIENCIA
Este aspecto del fruto del Espíritu tiene que ver con nuestro trato con los demás. No es el "aguantar" estoicamente, "apretando los dientes"; ni es indiferencia, apatía o la reacción natural de un temperamento flemático. Tampoco es hacer las cosas con lentitud o parsimonia, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.
La paciencia, como una parte del fruto del Espíritu, es la inmutabilidad ante la provocación. Es el soportar los maltratos sin resentimiento, ira ni deseo de revancha. Es la aceptación de las pruebas y sinsabores de la vida sin enojo ni amargura. Es estar tan seguros del amor de Dios; del camino que transitamos y de la meta hacia la cual transitamos por la vida, que los incidentes no nos pueden apartar de esa serena certeza. Y que todo es controlado y preparado por Dios para nuestro supremo bien.

a. En Santiago 5:7-8, ¿por qué espera con paciencia el labrador?
Espera el precioso fruto.
b. ¿Y por qué debemos tener paciencia los creyentes?
El Señor viene pronto.

¿Te das cuenta que una de las bases de nuestra paciencia es la esperanza? Job exclamó: "¡Yo sé que mi Redentor vive!", y eso le permitió tener tanta paciencia ante las pruebas.
Dios tiene paciencia con nosotros, porque conoce nuestras debilidades, pero al mismo tiempo conoce sus propios planes para con nosotros, y lo que hará al final de los tiempos cuando culmine el proceso de nuestra redención. El tiene planes eternos para nuestro supremo bien.
Debemos tener esa misma paciencia para con nuestros hermanos en Cristo, porque el Señor está tratando personalmente con cada uno de sus hijos, y tenemos la esperanza de que Él nos terminará de perfeccionar a todos.
AMOR + ESPERANZA = PACIENCIA

¿En qué debemos tener paciencia según los textos siguientes?
a. Efesios 4:2: En amor…
Contada humildad y mansedumbre soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.
b. 2 Tesalonicenses 1:4.
Persecuciones y tribulaciones que soportáis.
c. 2 Timoteo 4:2:
Predicar la palabra, instar, redarguye, reprende con toda paciencia y doctrina.
d. Hebreos 6:12
Por la fe y la paciencia heredan las promesas.

B. BENIGNIDAD
Es la amabilidad que surge de un corazón que ama. Tiene que ver con las actitudes para con los demás. Es lo contrario de un carácter áspero y tosco. "¿Recuerdas 1 Corintios 13:4: "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia…"? En ese texto también se nos dice que la benignidad es resultado del amor agape, del amor de Dios.
Todos deseamos que nos traten bien, con amabilidad. El fruto del Espíritu nos lleva a tratar bien a los demás, aunque ellos no nos traten bien.

a. Efesios 4:32. ¿Cómo debemos ser unos con otros?
Benignos, misericordiosos, perdonando como Cristo nos perdonó.
b. Colosenses 3:12. ¿De qué debemos vestirnos?
Como escogidos de Dios… de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.
c. ¿Cómo debemos hablar con los demás según Colosenses 4:6?
Con gracia…para que sepamos responder a cada uno.

C. BONDAD
Es la cualidad de una persona regida por lo que es bueno, y cuya meta es el bien. No es "blandura", porque muchas veces por bondad tenemos que ser duros, como cuando disciplinamos a nuestros hijos. Es también resultado del amor, porque por amor deseamos lo mejor para los demás.
El Señor Jesús fue benigno con la mujer pecadora, pero fue bueno en la purificación del templo a pesar de su energía.
De la misma manera, cuando los padres castigan justamente a sus hijos, no lo hacen por malos sino por buenos, porque desean su bien. El problema surge cuando los padres castigan para desfogar su ira, y no por amor.

a. Romanos 11:22. ¿Con qué actitud está unida la bondad en este texto?
Con la severidad.
b. Romanos 15:14. ¿Para qué nos capacita la bondad?
Llenos de bondad y de todo conocimiento para poder amonestarnos los unos a los otros.
c. En Efesios 5:9, ¿con qué virtudes va unida la bondad?
El fruto del Espíritu Santo es toda bondad, justicia y verdad.

Vemos, pues, que ser buenos no es ser tolerantes con el pecado o con el mal, sino desear y hacer todo aquello que promueva el verdadero bien, bien que está inseparablemente unido a la justicia y a la verdad de Dios. Siempre la bondad estará de acuerdo con la Palabra y con la santidad de Dios.

D. FE
No se refiere a la fe salvadora, que es don de Dios a todo creyente (Efesios 2:8), ni a la fe que se apropia de las promesas de Dios, sino a la actitud de certidumbre y confianza inalterables en la realidad y fidelidad de Dios, y que llega a formar parte del carácter de un creyente lleno del Espíritu.

a. En Hebreos 11:32-39, ¿Qué produjo la fe de estos hombres?
Conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas.
b. ¿Fue todo positivo o halagador para ellos?
No.
c. En 1 Corintios 13:13, ¿qué cosas permanecerán cuando las demás desaparezcan?
Permanecen la fe, la esperanza y el amor.
(Nota que la fe mencionada permanecerá juntamente con la esperanza y el amor, aún cuando ya no sean necesarias la fe salvadora ni la fe para apropiarse de las promesas, porque nuestra salvación se habrá completado y ya estaremos disfrutando del cumplimiento de todas las promesas de Dios. Es porque se refiere a la fe como manifestación del fruto del Espíritu, como rasgo de nuestro carácter, que permanecerá por la eternidad.)
d. En 2 Corintios 5:6-9, ¿cómo es la vida del que tiene fe como rasgo de su carácter?
Vive confiado.

E. MANSEDUMBRE
Mansedumbre es aquella disposición de espíritu con la que aceptamos los tratos de Dios con nosotros como buenos, y por ello sin discutirlos ni resistirlos. Como consecuencia, también considera que los maltratos e insultos de los hombres malos son permitidos y empleados por Dios para la disciplina y purificación de sus elegidos.

a. Números 12:3. ¿Cómo era Moisés?______Manso____________________
b. Mateo 11:29. ¿Cómo era Jesús?_________Manso____________________
c. ¿Por qué crees que Moisés y Jesús fueron mansos?
Porque sabían lo escrito anteriormente.
d. En Santiago 3:13, ¿cómo se demuestra la verdadera sabiduría?
Es pura, pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía…
e. En Efesios 4:2, ¿con qué está relacionada la mansedumbre?
Con la humildad.
f. ¿Qué promesa hay para los mansos?

Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Mateo 5:5
Encaminará a los humildes por el juicio,
Y enseñará a los mansos su carrera.
Salmos 25:9
En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.
Salmos 34:2
Pero los mansos heredarán la tierra,
Y se recrearán con abundancia de paz.
Salmos 37:11

F. TEMPLANZA (DOMINIO PROPIO)
Dice 2 Timoteo 1:7: "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio". "Templanza" o "dominio" es traducción de la palabra griega eukrateia, que significa "fuerza, poder". Es el resultado de ejercer la fuerza de voluntad, el dominio propio para no hacer aquellas cosas que no agradan a Dios o que nos hacen daño.
No se aplica solamente a la bebida, sino a todo exceso dañino como la glotonería; el vicio de la televisión; la pereza o el exceso en el trabajo; o a nuestra actitud ante las tentaciones: la sensualidad, el dinero, etc.
La templanza nos ayuda a vivir en un equilibrio sano, propio de la verdadera santidad práctica.

a. Según 1 Corintios 6:19, ¿porqué debemos tener dominio propio para no hacer cosas que nos dañen?
Porque nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y pertenecemos a Dios.
b. ¿Según Santiago 3:1-8, ¿cuál es la prueba de que tenemos realmente dominio propio?
No ofenden de palabra, tenemos dominio sobre la lengua.

Conociendo ahora los nueve aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU, y si el Espíritu Santo te ha revelado cuáles están faltando en tu vida, pues… ¡a alcanzarlos con la ayuda de Dios! Será un proceso de transformación a la imagen de Cristo por medio de la renovación de tu alma. Lo que es imposible para el hombre natural, es posible para ti, ¡porque ahora tienes la vida de Dios! Comienza cada día pidiendo al Señor que te llene de su Espíritu, y que tu vida pueda mostrar el FRUTO DEL ESPÍRITU, para gloria de Dios. Haz tuyas las palabras de Pablo: `Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).

Memoriza los siguientes versículos

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Romanos 6:22
Mas el fruto del espíritu es amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23

Lección 14. Un nuevo ocupante: El Espíritu Santo.

Si dependiéramos sólo de nuestras fuerzas, sería imposible poseer una vida cristiana victoriosa. Pero gracias a Dios, porque ha provisto el poder para lograrlo, y para que podamos crecer constantemente en nuestra vida espiritual. No nos ha dejado solos después de perdonar nuestros pecados y darnos vida nueva, sino que ha venido a nosotros en la persona del Espíritu Santo.

A. ¿QUIEN ES EL ESPÍRITU SANTO?
La Biblia nos enseña que el Espíritu Santo es cómo el viento, que no podemos ver, pero que sí percibimos por sus efectos (Juan 3:7-8). Pero Él no es una especie de fuerza eléctrica o energía impersonal, sino que es una persona, la tercera persona de la Trinidad, es decir: Dios. El Señor Jesús siempre se refirió al Espíritu Santo cómo "Él", y nunca cómo "eso", pues es una persona y no un objeto (Juan 14:26; 15:26; 16:13).
El Espíritu Santo tiene intelecto, emociones y voluntad, y actúa cómo una persona cabal, y por lo tanto podemos conocerlo y tener comunión con él. Lee los siguientes textos, y anota qué sentimientos o acciones se le atribuyen:

Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26
Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Hechos 8:29
Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Hechos 16:6-7
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Efesios 4:30
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. Apocalipsis 2:7

Además de ser una persona, la Biblia nos muestra que el Espíritu Santo es Dios, la tercera persona de la Trinidad. Analiza los siguientes textos, y anota qué atributos divinos se le atribuyen:

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Salmos 139:7
(Omnipresencia).
Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Hechos 5:3-4
(Que es Dios).
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 1 Corintios 2:10
(Omnisciencia).
Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 1 Corintios 2:11
(Sabe todo de Dios porque es su Espíritu).
¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Hebreos 9:14
(Es Eterno).

Una de las doctrinas distintivas del Cristianismo es la de un Dios Trino: un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un misterio que aceptamos por fe, aunque no lo podemos entender intelectualmente. Lo estudiaremos con más detalle en el Programa de Instrucción Doctrinal. Por ahora, ¡gocémonos en el hecho de que EL ESPÍRITU SANTO ES DIOS! y disfrutemos de su ministerio en nuestra vida, trayéndonos todo lo que Cristo ha logrado para nosotros en la cruz.

Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 1 Juan 5:7

B. EL ESPÍRITU SANTO EN EL CREYENTE
Al creer en Cristo y recibirlo como nuestro Salvador y Señor, hemos nacido de nuevo, Dios nos ha dado UNA VIDA NUEVA. La Biblia llama también a ese nuevo nacimiento: "NACER DEL ESPÍRITU" (Juan 3:5), revelando el papel importante que el Espíritu Santo cumple en esa experiencia.

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8:16
Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 1 Corintios 6:17

Cuando creíste en el Señor Jesucristo, y lo recibiste cómo tu Señor y Salvador, Dios comenzó a vivir en tu vida, y lo hizo en la persona del Espíritu Santo, dando vida a tu espíritu que estaba muerto. El Espíritu Santo es Dios trabajando en ti. Esta es una verdad revelada por la Biblia, que todo aquel que ha nacido de nuevo, tiene el Espíritu Santo morando en él. El nuevo nacimiento no es otra cosa sino el recibir en nuestro espíritu la vida del Espíritu Santo, ¡el mismo Espíritu de Dios!

Responda las siguientes preguntas:
1- ¿Puedes ser cristiano sin tener el Espíritu Santo?: No
Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Romanos 8:9
2- Al creer en Cristo ¿qué ha venido a ser tu cuerpo?
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1 Corintios 6:19-20
3- ¿Qué has recibido en tu corazón de parte de Dios?
el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones. 2 Corintios 1:22

C. EL MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO
El ministerio del Espíritu Santo en nuestra vida es multiforme. En realidad, todo lo que Dios hace en nosotros tiene cómo fundamento lo que Cristo ganó para nosotros en la cruz, pero lo hace por medio del Espíritu Santo.
Pide en oración a Dios que el Espíritu Santo te revele su Palabra, lee cuidadosamente los siguientes versículos, descubriendo lo que él hace en tu vida, y tómalo muy en cuenta cada día, dándole gracias por todo:

Juan 14:26: Por ejemplo, en este versículo Jesús dice que el Espíritu Santo nos enseñará las cosas espirituales y nos recordará lo que leemos en las Sagradas Escrituras.

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:26
Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Juan 16:13
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Hechos 13:2
Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Romanos 8:11
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8:16
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Romanos 8:26
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. Romanos 15:13
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. Romanos 15:19

D. EL FRUTO DEL ESPÍRITU
Uno de los ministerios más importantes del Espíritu Santo es reproducir el carácter de Cristo en nosotros. La santidad es el atributo esencial de Dios, y Cristo dio su vida no sólo para salvamos de la condenación eterna, sino para restauramos a la imagen y semejanza de Dios en su santidad.
Esto es llamado el FRUTO DEL ESPÍRITU, porque es el resultado de la influencia del Espíritu Santo en nuestra alma (intelecto, sentimientos y voluntad), a través de nuestro espíritu. El espíritu renació en la conversión, pero el alma debe ser renovada en un proceso llamado SANTIFICACIÓN, y cuyo resultado es el FRUTO DEL ESPÍRITU.

Lee Gálatas 5:22-23. Busca por ti mismo, con la ayuda de un diccionario común o de preferencia de un diccionario bíblico, si puedes disponer de uno, lo que significa cada uno de los aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU que se mencionan, y medita en cuáles te falta avanzar. Pídele en oración a Dios que te ayude a producir esos frutos, porque es una de las cosas más importantes en nuestra vida cristiana.

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Gálatas 5:22-23

1. Amor
Amor incondicional que da sin pedir nada en recompensa.
2. Gozo
Felicidad auténtica que permanece en el corazón a pesar de cualquier circunstancia.
3. Paz
Un estado de bienestar y tranquilidad interior.
4. Paciencia
Mantener la tranquilidad aún bajo mal trato o circunstancias presionantes.
5. Benignidad
Una actitud de mansedumbre que satura toda la naturaleza de uno.
6. Bondad
La calidad de valor moral que guía los pensamientos y las acciones de una persona.
7. Fe
Fidelidad producida dentro de una persona por el Espíritu Santo.
8. Mansedumbre
Una autentica humildad y docilidad al tratar con otros.
9. Templanza
La habilidad de someter todos los deseos y acciones al control del Espíritu Santo.

E. CÓMO PODEMOS AFECTAR AL ESPÍRITU SANTO
Hemos visto anteriormente que el Espíritu Santo es una persona, y cómo tal podemos afectarla con nuestras actitudes o nuestro pecado. Al hacerlo así, perderemos mucho de su ministerio en nuestra vida. Anota las maneras en que podemos afectar al Espíritu Santo, de acuerdo con los siguientes versículos:

Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos. Isaías 63:10
Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. Mateo 12:31
Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Hechos 5:3-4
¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros. Hechos 7:51
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Efesios 4:30
No apaguéis al Espíritu.
1 Tesalonicenses 5:19

Si has hecho algo que ha afectado al Espíritu Santo, debes confesar ese pecado, pedirle perdón y rectificar tu actitud o conducta. Al hacerlo con sinceridad y de corazón, puedes estar seguro de que Dios te perdona, y tu comunión con el Espíritu Santo se restaura. Esta es una promesa de la misma Palabra de Dios:

Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad … Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:5-9

Memoriza los siguientes versículos

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:26
¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Santiago 4:5

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