Jesús te dice esto a ti (si eres un verdadero cristiano):
Estamos unidos en un solo Espíritu. 1 Corintios 6:17 NTV
Mi Espíritu Santo se unió a tu espíritu y este cobró vida espiritual y ahora sos un hijo de Dios. Romanos 8:16 NTV
Eres heredero junto conmigo de la gloria de mi padre y de todas las cosas. Romanos 8:17
Mi Padre es vuestro Padre y mi Dios es vuestro Dios. Juan 20:17
Mi Espíritu vive en ti como una muestra anticipada de la gloria futura. Romanos 8:23.
Yo vivo en ti y por mi justicia y mi obra de redención eres justo y santo ante los ojos de mi Padre y de tu Padre. Filipenses 3:9; 2 Corintios 5:21; Romanos 5:19; 1 Pedro 2:24; 2 Pedro 1:1; Tito 3:5; Romanos 10:4; 8:10; 8:3-4; 5: 17-18; 4:5; 4:3; 3:26,22. Colosenses 1:21-22.
Mi Padre te ama como a mí y yo los amo a ustedes como mi Padre me ama a mí, ese amor es imposible de entender para los humanos y para mis hijos que todavía están en la tierra. Pero ¡Es maravilloso ser amado así! Juan 15:9; Juan 16:27.
Recuerda tu ya estás en mi Reino y vives en él. Colosenses 1:13.
Recuerda también que estás sentado conmigo en mi trono, y desde esa posición de autoridad debes actuar en la tierra, tú eres partes de mi cuerpo y yo estoy sentado en el trono en la posición de más alta autoridad. Efesios 2:5-6; Efesios 5:23; Colosenses 1:18.
Como yo soy así debes ser en este mundo. 1 Juan 4:17
Tanto que si alguno te recibe me recibe a mi. Mateo 10:40
JESÚS
¿ESTÁS EN EL REINO DE DIOS?
En el mundo invisible existen dos reinos el de Dios y el del diablo. Estos sostienen una encarnizada lucha por su alma que durará hasta que usted parta de este mundo. En ese momento usted irá a uno de estos dos reinos (al cielo o al infierno) y se dará cuanta que tan importante son estas “cosas de la religión”. Tarde o temprano sabrá estas cosas y lo más importante para usted en su vida, es donde pasará la eternidad. Es decir en cual reino eterno.
(Lucas 11:18) Jesús habló del reino de satanás, de los sufrimientos eternos y del infierno. También demostró la existencia de los demonios.
Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá SU REINO? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.
(Lucas 12:32) Jesús habló del Reino de Dios.
No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros EL REINO.
(Lucas 8:12) El objetivo del diablo es procurar que usted no entienda el mensaje de Dios, no crea en Jesucristo y no se salve es decir no vaya al cielo sino al infierno eternamente.
Y los de junto al camino son los que oyen, (el mensaje de Dios) y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.
(1 Pedro 5:8)
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
(Efesios 6:12)
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
(Lucas 11:14) Los demonios atormentan a las personas y estas no lo saben.
Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló.
(Mateo 15:22) Esta mujer sabía que la causa del sufrimiento de su hija era un demonio y acudió a Jesús.
Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. (Luego Jesús la sanó echando al demonio)
(Mateo 17:18) Los demonios son una realidad hoy. Y los que somos de Jesús podemos echarlos de las personas.
Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.
(Juan 3:5) Jesús habla de entrar al Reino de Dios naciendo 2 veces una el nacimiento natural y otra del Espíritu Santo.
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu santo, no puede entrar en el Reino de Dios.
(Hechos 1:3) Jesús antes de irse al cielo les hablaba del Reino de Dios.
a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios.
(Hechos 28:31) San Pablo predicaba sobre el Reino de Dios.
predicando el Reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.
(Gálatas 5:19) Los que practican estas cosas no heredarán el Reino de Dios.
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
(Gálatas 5:20)
idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
(Gálatas 5:21)
envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios.
Debemos tomar una decisión de arrepentirnos y someternos a la voluntad del Rey (Jesús) y a las leyes de su Reino renunciando a todos los pecados y a lo que nos ataba al reino del diablo. Entonces Dios nos traslada de un reino al otro Reino. (Todos nacemos en el reino de las tinieblas).
(Colosenses 1:13) Esto es para todo cristiano verdadero que ha nacido del Espíritu Santo.
El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.
Tanto Juan el Bautista, como Jesús, como los apóstoles predicaban el arrepentimiento y el entrar al Reino de Dios y eso debemos predicar nosotros.
No predicaban una determinada religión cristiana. Solo había cristianos y no cristianos.
(Mateo 3:1)
En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,
(Mateo 3:2)
Y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.
(Marcos 1:14)
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio del Reino de Dios,
(Marcos 1:15)
Diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el Evangelio.
¿Como entrar al Reino de Dios?: Arrepintiéndose de todos sus pecados y decidiendo seguir al Rey Jesús, sometiéndose voluntariamente a su autoridad y a las leyes y mandamientos de su Reino.
Esta es una decisión que debe tomar usted.
Si quiere ser de Jesús y estar en su Reino dígaselo en oración y entréguele su vida a El, entonces recibirá el milagro más grande que es nacer de nuevo es decir, el Espíritu Santo y Jesús vendrán a vivir en usted y recibirá la vida eterna y la verdadera paz. Y se cumplirá Colosenses 1:13
El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.
Dios le bendiga mucho: Predicador Gustavo Isbert
www.elcieloesunlugar.com.ar
Perdón y Paz:
Crea estas escrituras y reciba el perdón y la paz de Dios.
(Marcos 3:28)
De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;
(1 Juan 1:9) Haga esto en cualquier lugar en que se encuentre en este momento.
Si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
(Colosenses 2:13)
Y a vosotros, estando muertos en pecados… os dio vida juntamente con él, (con Jesús) perdonándoos todos los pecados.
(Filipenses 4:6)
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
(Filipenses 4:7)
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
(Romanos 5:1)
Justificados, (Con Dios) pues, por la fe (en la obra de Jesús a nuestro favor) tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Le pido que repase su vida y que si se acuerda de alguien que puede estar enojado o resentido por algo que usted le haya hecho, aunque sea hace muchos años le ruego que se contacte (tal vez por Internet) o de otra manera y le pida perdón y reconcíliese con esa persona.
Le pido que ponga en práctica estas escrituras:
(Mateo 18:27)
El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.
(Colosenses 3:13)
soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
(Efesios 4:32)
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Dios le bendiga: Predicador Gustavo Isbert
Dice Jesús a sus siervos:
Quiero que seas feliz y que disfrutes de lo que te di y te daré.
Yo no te pongo cargas que no puedas llevar.
¡Yo estoy contigo y en ti! Y eso es todo lo que necesitas. ¡Yo soy tu solución a todo!
Nadie hace un trabajo más importante que el tuyo, no te desesperes cuando estas “acampando” o descansando, eso también es parte de mi plan para ti.
Servirme a mí (Jesús) el lo mejor, es eterno.
Camina hacia delante con fe y no te importe lo que hagan otros.
Salva almas, enséñales mis caminos, haz el bien y enséñales empleando todos los medios a tu alcance. Eso es lo que yo elegí para vos y yo te daré fortaleza y salud para hacerlo.
Eres apartado para el evangelio.
Tú eres exclusivamente para mí.
Trabajas para mí y es mi obra y no la tuya.
Yo soy el que la sostengo y defiendo.
No te preocupes. Trabajas en el más importante de los trabajos, que es para llevar personas al cielo conmigo. Nada me interesa más que eso. Es un trabajo eterno. Evangeliza, salva, sana, dales mi verdad, corrígelos con amor y firmeza, ámalos como a mí, llévalos a mi luz, procura que sean llenos del Espíritu Santo, háblales del cielo del infierno, del arrepentimiento, del pecado, de mi redención, de mi Reino, de mis recompensas, del plan mío para el futuro, de lo que vendrá, de la época en que están viviendo y sobre todo de mi amor por cada uno de ellos.
¡Adelante! ¡Yo estaré contigo! Jesús.
Jesús: Nuestro Rey y nuestro hermano es hermoso y santo, solo El es realmente bueno. El nunca pecó cuando estuve en la tierra y es la personificación de Dios mismo, ya que El mismo es amor. Nadie puede amar perfectamente como El.
El es la imagen misma de Dios Padre y el que ve a Jesús ve a Dios hecho hombre. Ahora tiene un cuerpo glorioso y El es el más hermoso del cielo y es todo lo que puede agradar al Padre. El quiere que seamos como Jesús (que es el modelo de perfección), y para eso cuando nacimos de nuevo unió su Espíritu santo (El Espíritu de Cristo) con nuestro Espíritu para que podamos ser como El.
Somos uno con El y Cristo vive en nosotros. De esa manera se va a cumplir su objetivo final que es que seamos como Jesús. Su Espíritu nos transforma, nos guía, nos cambia a nosotros para ser más y más como Jesús, cambia nuestros gustos para que sean como los de El, nos transforma en nuevas criaturas, nos da poder para vencer el pecado y una vez libres “de este cuerpo de muerte” podremos ser como El es totalmente y verlo tal como El es. Nos dará además cuerpos celestiales semejantes al de El (Jesús) perfectamente adaptados para el cielo y para su gloria. ¡Esto es maravilloso!
¡Pensar que seremos como Jesús! Por toda la eternidad.