Las Buenas nuevas Lección 4

LECCION 4 -La solución: La sustitución-

¿Es posible una solución justa?

No puede expiar sus propios pecados. Sin embargo, si sufre las consecuencias, estará perdido y condenado para siempre.

Pero Dios es misericordioso. No tiene placer en la muerte del impío (Ezequiel 3.3:11). El juzgar es "su extraña obra" (Isaías 28:21). Tiene que idear una manera en que se pueda salvar al hombre, "para no alejar de sí al desterrado" (II Samuel 14:14).

¿Es posible que se pueda hallar una solución justa al problema? ¿Puede el gran Dios del universo satisfacer su amor sin sacrificar su santidad? Sí, es posible, por ejemplo, que un substituto pudiera morir por el hombre, y pagando así la pena de sus pecados, pudiera permitir que el culpable saliera en libertad.

Este principia se ha ilustrado muchas veces en tiempos de guerra. Durante las guerras napole6nicas, un francés fue rec1utado y enviado a un lugar adonde no quería ir. Un amigo se ofreció para tomar su lugar, se alistó en nombre del reclutado, fue enviado a la zona de batalla y fue muerto en una acción bélica.

Un poco más tarde Napoleón necesitaba más hombres, y por equivocación el primer hombre fue reclutado por segunda vez. El hombre protestó que no podía ir, ¡porque estaba muerto! Se revisó el registro, y efectivamente el hombre estaba en la lista como muerto y enterrado. La ley ya no le podía reclamar. Un substituto había muerto en su lugar.

Una ilustración bíblica de la substitución

La idea de substitución también se ilustra notablemente en un pasaje bien conocido del Antiguo Testamento. Es la historia de la prueba de la fe de Abraham en el sacrificio de su único hijo Isaac a Dios.

1. Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. y él respondió:

Heme aquí.

2. y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moríah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.

3. y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, Y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo.

4. Al tercer día alzó Abraham sus ojos, Y vio el lugar de lejos.

5. Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.

6. y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.

7. Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?

8. y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.

9. Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, ~ ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña.

10. y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar él su hijo.

11. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y elijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.

12. y elijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.

13. Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. .

14. Y llamo, Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.

Ahí tiene usted la substitución. "Fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo." Sin embargo, esto no es más que una figura del substituto que necesita el hombre. El cuadro es perfecto, en el sentido que la muerte de un carnero no bastaría para un hombre, pero tiene valor en que muestra cómo obra la substitución.

Si se ha de usar la substitución en el plan de salvación para el hombre, surge naturalmente la pregunta: "¿Quién ha de ser el substituto? ¿Quién tiene los requisitos para tomar el lugar del hombre?"

El substituto del hombre debe ser hombre

A decir verdad, las posibilidades son muy limitadas. Primero preguntémonos: "¿Podría morir por el hombre un ángel?" El pensarlo un momento nos convence que ello no seria posible. Una razón es que los ángeles, siendo espíritus, no mueren, hasta donde lo sabemos. El que ha de ser substituto por el hombre ha de ser hecho "un poco menor que los ángeles. . . a causa del padecimiento de la muerte" (Hebreos 2:9). Además, si un ángel pudiera morir, la adoración del hombre se dirigiría a una criatura, y esto está prohibido en la Palabra de Dios (Éxodo 20:5).

Pues entonces, ¿no podría morir un animal por el hombre?

En el Antiguo Testamento se mandaba el sacrificio de animales. Pero debemos recordar que no eran suficientes como para quitar un solo pecado. "La sangre de los toros y de los macho: cabríos no puede quitar los pecados" (Hebreos 10:4). Los sacrificios de animales solamente servían de figuras o tipos del sacrificio perfecto que había de venir.

Llegamos a la conclusión, pues, que ni ángeles ni animales pueden tomar el lugar del hombre en cuanto a llevar el castigo de sus pecados. Puesto que el substituto tiene que ser de la misma especie, resulta que un hombre debe morir por el hombre. Esto es absolutamente esencial, y cualquier otro arreglo (resultaría desigual, parcial e injusto.

Ha de ser sin pecado

Pero ahora se nos presenta otro problema. Un hombre pecaminoso no puede morir por otro, ya que tiene que sufrir el castigo de sus propias iniquidades. La ley de Dios demanda la muerte de todo trasgresor. El único substituto satisfactorio, pues, ha de ser un hombre sin pecado.

Ha de ser infinito – y solo dios es infinito

Aun así, debemos agregar otro requisito. Un hombre sin pecado sólo podría con justicia tomar el lugar de un solo pecador. El substituto que necesita la raza humana debe morir por toda la humanidad. Su muerte, pues, debe tener infinito poder y valor. Con esto queremos decir que debe tener mérito suficiente para satisfacer todos los pecados que jamás se hayan cometido o se cometerán. El substituto ha de ser infinito. y esto nos confronta con la verdad obvia que sólo Dios es infinito.

Ha de derramar su sangre

Un requisito final. Si los pecados del hombre han de ser borrados de la vista de Dios, el substituto ha de derramar su sangre. Que esto es un requisito del carácter y proceder de Dios se comprueba con los siguientes versículos de la Escritura:

"y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto" (Éxodo 12:13).

"Porque la vida de la carne en la sangre está, y os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona" (Levítico 17:11).

“Y casi todo es purificado, según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión" (Hebreos 9:22).

En resumen

1. Es concebible que Dios pudiera salvar a los pecadores si muriera un substituto en su lugar.

2. Tal substituto ha de llenar ciertos requisitos estrictos.

(a) No puede ser ángel ni animal. De serlo existiría una substitución desigual.

(b) Por tanto tiene que ser hombre.

(c) Sin embargo, tiene que ser un hombre sin pecado. De otra manera tendría que morir por sus propios pecados.

(d) Tiene que ser infinito si ha de morir por un sinnúmero de pecadores. Puesto que sólo Dios es infinito, tiene que ser tanto Dios como hombre.

(e) Tiene que estar dispuesto a tomar el lugar del pecador y llevar su castigo.

(f) Al hacerla, tiene que derramar su sangre, porque de otra manera no se remiten los pecados.

El señor Jesús es tal sustituto

La nueva gloriosa del Evangelio es que tal substituto ha sido provisto. Se llama el Señor Jesucristo. Fíjese en la manera maravillosa en que satisface la necesidad de los pecadores.

1. ¿Es hombre? Sí, "porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5).

Dios envió "a su Hijo en semejanza de carne de pecado" (Romanos 8:3).

"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros" (Juan 1:14).

2. ¿Es sin pecado’? Sí, porque "fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado" (Hebreos 4:1.5). Véase también Juan 8:46.

3. ¿Es infinito? Es decir, ¿es Dios’? Sí, "el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios" (Juan 1:1). Véanse también Romanos 9:5 y Colosenses 2:9,

4. ¿Estaba dispuesto? Sí, maravilla de maravillas, él, el solo substituto posible, estaba dispuesto a servir. (Lucas 2:42; Filipenses 2:,5-8.)

5. ¿Derramó su sangre? Sí. En la cruz del Calvario fue derramada su sangre para que fuesen perdonados los pecadores. (Juan 19:34; 1 Pedro 18, 19.)

El problema solucionado

De esta manera fue solucionado el problema. Dios ahora puede decir tocante al pecador, "que lo libró de descender al sepulcro, que halló redención" (Job 3.3:24).

Uno de los peligros más temibles que encontraron los primeros pobladores del oeste norteamericano, era el incendio de las praderas. Llevada por el viento, se formaba una cortina de llamas, a veces de varios kilómetros de ancho, descendía estrepitosamente sobre ellos y sus hogares devorando todo en su camino. Los pioneros aprendieron que había una sola manera de escapar el fuego. Espaldas al viento, prendían fuego al pasto que estaba a sus pies, y cuando se había quemado un espacio suficiente, se paraban en el lugar donde ya había pasado el fuego. Esta es la manera en que Dios ha solucionado el problema del pecado humano. El fuego de su juicio ya cayó en el Calvario sobre la persona de su Hijo. Ahora invita al pecador a venir y pararse donde ya pasó el fuego. No hay otro refugio para el alma.

Lección 4

En el espacio subrayado a la derecha escriba "Verdad" o "Falso" después de las siguientes declaraciones:

1. Un animal puede ser sacrificado como substituto suficiente del hombre.

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2. Hebreos 9:22 dice que la remisión de pecados requiere derramamiento de sangre.

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3. Habría poca necesidad de que fuese infinito nuestro substituto con tal que fuera sin pecado.

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4. La cantidad de substitutos posibles por nuestros pecados era sin límite.

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5. Un ángel podría ser un substituto aceptable de nosotros.

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En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.

6. Un substituto es uno que

a. ocupa una posición o rango inferior

b. subsiste por la generosidad de otro

c. acepta la provisión que hace otro

d. toma el lugar de otro

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7. En la historia de Abraham e Isaac el substituto fue

a. Isaac

b. Abraham

c. el carnero

d. ninguno de los tres

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8. El único substituto adecuado para nosotros es el Señor Jesús porque

a. se hizo hombre

b. es Dios

c. no tiene pecado

d. es todo lo que dicen a, b y c

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9. El derramamiento de sangre por nuestros pecados es

a. lo que Dios mismo exige

b. una idea bárbara y pagana

c. contrario a las enseñanzas bíblicas

d. el concepto que hace que el judaísmo del Antiguo Testamento difiera del cristianismo

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10. El Señor Jesús murió en la cruz

a. como mártir

b. como nuestro substituto

c. como una víctima inocente de la política

d. como víctima de las circunstancias

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Las Buenas Nuevas lección 3

LECCIÓN 3 -El problema-

¿Cómo puede un Dios santo ser a la vez justo y misericordioso?

Al considerar el tema de la salvación afrontamos en este punto un verdadero problema. Brevemente el problema es este: ¿Cómo puede un Dios santo salvar a pecadores culpa y la vez ser justo en hacerla?

¡Contemple otra vez quién es Dios! El es santo, justo Soberano del universo (1 Pedro 1:16), quien sólo puede hacer lo que es honesto, imparcial, equitativo y recto (Génesis 18:25)

El Dr. Tozer dice de la santidad de Dios: Dios es santo. P ara ser santo, él no se conforma a ninguna forma fuera de sí. Él es absolutamente santo con una infinita, incomprensible plenitud de pureza que es incapaz de ser otra cosa que lo que es. Porque es santo, todos sus atributos son santos; es decir, todo cuanto creemos que atañe a Dios, debemos pensar que es santo. Dios es santo y ha hecho de la santidad la condición moral necesaria para la salud del universo.”

Medite un momento sobre lo que quiere decir que Dios sea santo. Job 15:1.5 dice de Dios que "ni aun los cielos son limpios delante de sus ojos." E Isaías nos recuerda que los serafines relucientes esconden el rostro en las alas frente al fuego increado de la santidad de Dios (Isaías 6:2, 3).

¡Luego piense en quien y qué es el hombre! Es un pobre, desgraciado, miserable pecador, alejado de Dios, muerto en delitos y en pecados, y destinado a la ruina eterna (Mateo 2.5:41, 46). No es extraño que Isaías dijera: "¡Ay de mí! que soy muerto; porque soy hombre inmundo de labios," cuando llegó a darse cuenta de lo santo que es Dios (Isaías 6:5). Las más de las personas se sienten incómodas en la presencia de un hombre verdaderamente bueno. ¡Qué horrible debe ser, pues, hallarse en la presencia de un santo Dios!

Porque Dios es justo y santo, sólo puede dejar que personas sin pecado moren con él en el cielo (Efesios 5:5). Su norma es la perfección absoluta y únicamente puede permitir que se asocien con él personas perfectas (Hebreos 12:14). La gente impía no puede llegarse a él. El es "muy limpio de ojos para ver el mal, ni puede ver el agravio" con aprobación (Habacuc 1:13).

Esta norma se refleja en los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1-17) y en el Sermón del Monte (Mateo 5-7), pasajes que debe usted leer con cuidado ahora mismo. Las personas que se imaginan que pueden cumplir con la norma de absoluta perfección moral y espiritual expuesta en estos pasajes se engañan él sí mismos.

El hombre no puede alcanzar la norma de Dios

Saulo de Tarso (más tarde el famoso Apóstol Pablo) creía que podía alcanzar a la norma, pero más tarde escribió: "No conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás" (Romanos 7:7). Se midió con la norma de Dios y se dio cuenta de su deficiencia.

El hombre simplemente no puede alcanzar a la perfección o la impecabilidad por sus propios esfuerzos. "¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?" Proverbios 20:9) Nada de lo que jamás pueda hacer le ganará favor de Dios. "Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante mí, dijo Jehová el Señor" (Jeremías 2:22). Ni por buenas obras, ni por lágrimas y oraciones, pueden ser borrados sus pecados.

Dios tiene que castigar el pecado

¿Podrá Dios aprobar el pecado del hombre? ¡De ninguna manera! "Abominación es a Jehová el camino del impío" (Proverbios 15:9). No sería Dios si aprobara el pecado. Si el juez perdona un hecho criminal, se condena a sí mismo.

¿Puede Dios pasar por alto el pecado del hombre? ¡De ninguna manera! El hacerla sería violar su carácter santo. El toma ata del pecado toda vez que se comete (Job 10:14; Apocalipsis 18:5; Jeremías 2:22).

¿Puede excusar el pecado? Hay una sola respuesta. Su trono ya no sería santo si pasara por alto lo que es malo (Génesis 8:23-25; Isaías 6:1-7).

¿Puede perdonar el pecado sin que se pague pena alguna?

¡No! Tiene que obrar con justicia, El perdonar el pecado sin satisfacción adecuada sería en sí un acto de pecado, y Dios o puede pecar (1 Juan 1:5). Se ha dicho con razón que si Dios perdonara el pecado sin propiciación, sería sacrificar y abandonar la justicia. La ley dejaría de tener terrores para el culpable, y sus penas no tendrían utilidad alguna.

Hay una sola actitud que puede tomar el Señor hacia el pecado. Tiene que castigarlo (Isaías 13:11). "No tendrá por nocente al culpable" (Nahum 1:3). Cuando se quebranta su anta ley, hay que castigar al ofensor, hay que satisfacer las demandas de la ley.

El pecado es cosa seria. En su gran oración penitencial,

David dijo a Dios: "Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado" (Salmo 32.5). Fíjese en las muchas veces que vuelve al tema de su pecado. Hay tres palabras hebreas que se emplean en este versículo para describir el pecado, e ilustran sus varios aspectos.

Pecado es la palabra más conocida, e indica "errar el blanco." Subraya la condición general del hombre de ser indigno de estar en presencia de Dios. Trasgresión es una palabra más fuerte y contiene la idea de rebelión abierta contra Dios. La palabra iniquidad proviene de una palabra raíz que significa "torcido" y subraya lo torcido del carácter humano. Quizá la palabra "depravación" describa mejor su significado. Así que el fracaso, la rebelión y los prejuicios naturales todos están involucrados en la acusación que el Salmista hace de sí. No es de extrañar que Dios tenga que castigar el pecado.

Pues la pena de quebrantar la ley de Dios es la muerte.

"El alma que pecare, esa morirá" (Ezequiel 18:4, 20). "La paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23). No hay manera de escapar de esta sentencia. Dios la ha pronunciado en primer lugar, y ha de ver que la sentencia se cumpla. Tiene que mostrarse fiel a su palabra.

Dios ama al pecador

Sin embargo, el Señor es un Dios de amor (1 Juan 4:8). Nunca debemos olvidamos de esto. "No quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (11 Pedro 3:9). Anhela mostrar misericordia al pecador (Efesios 2:4). ¿Cómo puede hacerla?

El problema en resumen

Este, pues, es el problema. Un Dios santo dice, "Al pecador hay que castigarlo con muerte." Pero el mismo Dios es un Dios amante, y dice, "Quiero mostrar al pecador misericordia. Quisiera salvarle. Quisiera tener por inocente al que no lo merece. Quisiera tenerle conmigo en el cielo eternamente." Dios es santo; odia el pecado. Pero Dios es amor; ama al pecador. ¿Cómo puede salvar al pecador y a la vez obrar de una manera justa y santa?

1. La santidad y justicia de Dios demandan que

(a) Solamente gente perfecta y sin pecado sea admitida al cielo.

(b) Los pecadores sean castigados con muerte.

1. El amor, misericordia y gracia de Dios le mueven a

(a) Salvar al pecador de la perdición que merece.

(b) Hacerle digno para un hogar en el cielo.

¡Una cosa es cierta! Si él deja que el pecador pague el precio de sus pecados, perecerá para siempre y será separado de la presencia de Dios.

Antaño en Escocia era costumbre en el tiempo de la siega que las mujeres ayudaran a amarrar las gavillas. Una mujer llamada Ana Lamond ofreció sus servicios, y puesto que no tenía quien cuidara a su chiquito, lo llevó consigo y le acomodó en un rincón del campo.

Un águila divisó al niñito no acompañado, y bajando verti­ginosamente agarró al chiquito y se lo llevó a su nido muy alto en una peña. Alguien vio el águila y dio la alarma, pero nadie podía escalar la peña hasta el nido. Varios hombres lo intentaron, entre ellos un marino experimentado en subir alturas.

Por fin la madre resolvió probar ella misma. Impelida por su amor, poco a poco pudo subir, hasta que alcanzó el nido. Luego, intrépida en defensa de su niño, luchó con el águila y sacó a la criatura, todavía ilesa, del nido. Lentamente y con infinita paciencia y perseverancia; tanteó su camino hacia abajo hasta que la acogieron con regocijo sus amigos. Cuando falta­ron otros ayudadores, el amor halló el camino.

Dios ama al pecador mucho más que Ana Lamond a su criatura. El Dios que implantó el amor natural en el corazón de una madre seguramente puede hallar la manera de volver a traer a sí a los hijos perdidos de la raza caída de Adán.

En la próxima lección veremos cómo el amor halló una ma­nera de solucionar el problema. Dios tiene una contestación que satisface tanto su santidad como su amor.

Leccion 3

En el espacio subrayado a la derecha escriba "Verdadero’ () "Fal­so" después de las siguientes declaraciones:

1. Dios puede hacer solamente lo que es honesto imparcial, equitativo y recto.

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2. La norma de Dios es la perfección absoluta.

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3. El pecado se puede borrar ‘mediante buenas obras, lágrimas y oraciones.

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4. Dios puede excusar e! pecado bajo ciertas circunstancias.

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5. La santidad y justicia de Dios demandan que los pecadores sean castigados con muerte.

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En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.

6. El "Problema" que se discute en esta lección es

a. ¿cómo puede el hombre caído obrar su propia salvación?

b. ¿cómo puede Dios llevar la evolución humana hasta el punto de erradicar las tendencias malas?

c. ¿cómo puede Dios venir a ser hombre?

d. ¿cómo puede un Dios justo salvar en justicia a pecadores culpables?

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7. Porque Dios es santo

a. todos los hombres son creados santos

b. solamente puede dejar que gente sin pecado pueble el cielo

c. no puede en ninguna manera redimimos de nuestro pecado

d. debe poner entre nosotros y él una hueste de mediadores, como santos y ángeles

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8. Cuando Dios ve el pecado, tiene que castigarlo

a. porque tiene que defender su propio carácter

b. porque las demandas de la ley tienen que satisfacerse

c. por las dos razones anteriores

d. por ninguna de estas dos razones

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9. Que el amor de Dios hace que no quiere condenar al hombre se halla en

a. Jeremías 2:22

b. I Pedro 1: 16

c. 1I Pedro 3:9

d. Deuteronomio 25: 16

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10. David nos ayuda a comprender lo serio de nuestra condición perdida hablando de nuestro mal proceder como

a. pecado, trasgresión e iniquidad

b. error, desliz y rebelión

c. delincuencia, depravación y deuda

d. enfermedad moral

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Las buenas nuevas lección 2

LECCIÓN 2 -Nueva vida necesaria-

En la lección anterior tratamos del hecho del nuevo nacimiento -una experiencia espiritual conmovedora que se verifica cuando uno recibe a Jesucristo como Señor y Salvador. Ahora queremos considerar la razón del nuevo nacimiento. ¿Por qué es necesario? ¿Por qué tuvo Dios que idear una bendición tan maravillosa para los humanos?

La contestación se halla en una palabra de sólo seis letras: P-E-C-A-D-O. El hecho de que hay PECADO en la vida del hombre es lo que hizo que la gracia de Dios ideara el plan de la salvación. La existencia del mal en el corazón humano es lo que hace necesario el nuevo nacimiento. Si el hombre fuera santo, no necesitaría la salvación. (Mateo 15).

Al tratar el tema del pecado, es sumamente importante mirarlo desde el punto de vista de Dios, mas bien que desde e1 nuestro. Dios es santo (Isaías 6:3). Es puro. Es bueno (Mateo 19:17). Odia el pecado (Romanos 1:18). Es justo (Salmo 11:7, Isaías 45:21). Es perfecto (Salmo 18:30). Nosotros, al contrario, estamos cegados por nuestros propios pecados. Tenemos prejuicios. Estimamos en poco el pecado. Así, un pecado a la vista de Dios es peor que mil a la nuestra. De la manera que no podemos conocer que una línea esta torcida si no la comparamos con una derecha, así no podemos ver el pecado como es en realidad si no lo comparamos con la santidad absoluta de Dios.

Pues a los ojos puros de Dios, el pecado es todo lo que sea menos que la perfección en pensamiento, palabra o hecho. Significa errar el blanco. No es sólo el hecho de hacer maldad, sino que incluye también el dejar de hacer lo que uno sabe que es bueno (Santiago 4:17), y hasta el pensar necedad (Proverbios 24:9). Para saber que es el pecado, Dios nos ha dado dos normas sobresalientes:

1. La Ley, o sea Los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1-17). Estos demandan en verdad la perfección absoluta. Seguirlos completamente significaría ser sin pecado. Por lo tanto son una expresión de la gloria de Dios -su entera santidad.

2. El Señor Jesucristo. El amado Hijo de Dios fue sin pecado. No conoció pecado (II Corintios 5:21). No hizo pecado (I Pedro 2:22). En el no hubo pecado (I Juan 3:5). Los Evangelios registran así la historia de la vida de una Persona sin pecado. En todo aquello en que nuestra vida no se conforma con la suya, somos pecadores.

"Todos pecaron"

A la luz santa de Dios, todos los hombres son pecadores. "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).

Primero que todo, venimos a ser pecadores por nacimiento. Adán, el padre de la raza humana, pecó y por ese hecho todos sus hijos vinieron a ser pecadores. "Como el pecado entro en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte paso a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5:12). Cuando nacen hijos a una familia pobre, heredan esta condición. Así el hombre nace a una familia pecaminosa y llega a poseer una naturaleza pecaminosa con una inclinación definida hacia el pecado (Salmos 58:3). Le es fácil hacer lo malo, y tiene que esforzarse para hacer lo bueno.

Luego, somos pecadores por la práctica (Eclesiastés 7:20).

Es lo que escogemos deliberada y personalmente. Nos gusta. Algunos, a la verdad, son pecadores más atroces y depravados que otros. No obstante, un solo pecado hace que uno sea pecador, y todos han pecado.

El Dr. Rolando Q. Leavell cuenta de un universitario de segundo año que le vino a ver. Como bien se sabe, los universitarios de segundo año se precian de ser muy sabios, aunque a la edad apenas están principiando a aprender. Este joven le dijo al Dr. Leavell, "Quisiera discutir el cristianismo con usted sobre una base intelectual. No me diga que soy pecador. Esa manera de pensar paso de moda con el arca de Noe. Discutámoslo sobre una base intelectual."

"Muy bien,” dijo el. Dr. Leavell. "¿Me permite que yo dirija la discusión?” Y el joven, demostrando no ser muy astuto dijo que sí.

Luego el Dr. Leavell le dijo, "Joven, ¿qué opina usted sobre 1a hipótesis documental de Wellhausen acerca de la paternidad literaria del Pentateuco? ¿Cree usted que lo escribió Alef, o Bet, Guímel, Dalet, He, a una combinaci6n de ellos?"

EI universitario le dijo: "Sabe usted que yo no había pensado mucho en eso."

Prosiguió el Dr. Leavell, "Pues, joven, ¿qué actitud sostiene hacia el relato de la partenogénesis de Cristo?"

Respondió: "No creo tener actitud en ese respecto."

Dijo el Dr. Leavell, "Usted sabe, por supuesto, que el Antiguo Testamento fue escrito mayormente en hebreo. Pero hay ciertos pasajes arameos que aparecen en el texto hebreo e influyen en la interpretación del contexto. Yo tomaré mi texto masorético y leeré el hebreo, y al llegar a un pasaje arameo le entregaré a usted la Biblia y usted me lo leerá y diré lo que quiera decir el arameo."

E1 joven dijo: "Me temo que no entendería nada."

Continuó el Dr. Leavell: “¿Qué le parecen los argumentos ontológ1cos, teleológicos, antropológicos y cosmológicos de la existencia de Dios?’

Respondió: "Pues, no había pensado mucho en ello”.

El Dr. Leavell dijo: “Le voy a preguntar una cosa más sobre la base intelectual. Si no puede contestar porque no entiende la pregunta, luego le voy a preguntar cosas que sí entiende y que seguramente puede contestar.”

“Muy bien”, dijo el joven.

“Pues, ¿cuáles son sus preferencias escatológicas, joven?” ¿Con premilenarias, promilenarias, amilenarias o postmilenarias?

“No creo tener ninguna”, contestó el joven.

Luego preguntó el Dr. Leavell: “Joven, ¿ha mentindo alguna vez? Esto lo entiende, verdad?

“Sí, lo entiendo," respondió e1 muchacho, he dicho unas pocas mentiras inocentes, pero no muchas malas.

El Dr. Leavell dijo: "A los ojos de Dios no hay mentiras inocentes. Todas son malas. Así que, a los ojos de Dios usted es un mentiroso. Joven, ¿ha robado alguna vez?”

“Bueno,” contestó, “cuando estaba en la escuela secundaria, falsifiqué algunos exámenes."

Le dijo el Dr. Leavell: “A los ojos de Dios, pues, usted es ladrón. Jove, ¿ha odiado usted a alguien alguna vez?”

E1 joven respondió »Pues, sólo a algunos de mis profesores de 1a escuela secundaria."

"La Biblia dice que el odio puede igualar al homicidio. Por lo tanto a los ojos de Dios usted es homicida. Ahora, ¿qué ve Dios al mirarle a usted? Primero, ve un mentiroso; segundo, ve un ladrón; y en tercer lugar, ve un homicida. ¿Todavía cree usted que la doctrina del pecado ya paso de moda?

“No," admiti6 el joven.

Entonces dijo el Dr. Leavell: "¿No le parece que debe arrodillarse y pedir a Dios que le perdone el pecado, y al Señor Jesucristo que entre en su corazón?”

"E1 joven cayó de rodillas con sinceridad de corazón confesando sus pecados. Pidió a1 Señor Jesucristo que entrara en su corazón, y cuando lo hizo, la gracia de Dios obró como lo hace siempre en e1 individuo que abre su corazón a Cristo. E1 Joven se convirtió en una nueva criatura en Cristo Jesús. Cuando se puso de pie dijo: "Dr. Leavell, si usted no me hubiera puesto en ridículo, nunca habría creído."

Ese joven es hoy un buen marido y padre de familia y un líder de su iglesia, un destacado evangélico laico. ¿Por qué? Porque dejó que la gracia de Dios obrara en su vida.

"El corazón es… perverso"

Algunos se consuelan diciendo que nunca han cometido ni homicidio ni robo. Puede ser verdad "técnicamente", pero lo que son es mucho peor que lo que han hecho. No hay pecado de que no son capaces. Hay por dentro una naturaleza mala y corrupta que es engañosa sobre todas las cosas y perversa. (Jeremías 17:9).

Luego debemos comprender que, desde el punto de vista de Dios, no somos pecadores únicamente, somos desesperadamente malos, Somos depravados en todo nuestro ser- en pensamiento, pa1abra y hechos. Somos culpables de quebrantar todos los mandamientos de Dios. La ley es como una cadena de diez eslabones. Cuando se rompe un eslabón, queda rota toda la cadena. “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos” (Santiago 2:10), (Romanos 3:12).

Mas bien, Dios nos describe en términos muy claros como impíos, engañosos, malvados, enemigos, perdidos, malhechores, culpables, desagradecidos, viles, codiciosos y abominables. Y presenta una lista de algunos de los pecados de los hombres: inmundicia, irreverencia, inmoralidad, idolatría, hechicería, odio, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, incredulidad y mentiras (véase Gálatas 5:19-21).

En toda la literatura no se revela mas gráfica y fielmente la natura1eza pecaminosa del hombre que en Romanos 3:10-20

10. Como esta escrito: No hay justo, ni aun uno;

11. No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.

12. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

13. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios;

14. Su boca esta llena de maldición y de amargura.

15. Sus pies se apresuran para derramar sangre;

16. Quebranto y desventura hay en sus caminos;

17. Y no conocieron camino de paz.

18. No hay temor de Dios delante de sus ojos.

19. Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios;

20. Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conoci­miento del pecado.

También se reveló el verdadero carácter del hombre en el Calvario, cuando las criaturas clavaron a su Creador a 1a cruz de un criminal y le miraron morir allí. (Mateo 27:35,36). La muerte del Hijo de Dios fue la consecuencia natural de su rechazo de el como su legitimo soberano.

El hombre es impotente… aparte de Dios

No solo esta el hombre sumida en la mina, miseria y vergüen­za, sino que es totalmente incapaz de hacer algo para mejorarse. Está sin Dios, y está también sin fuerzas (Romanos 5:6).

Por lo tanto, si se le deja al hombre que haga lo que pueda, perecerá eternamente como pecador. (Salmo 9:17). Si recibiera lo que merece, iría al infierno para siempre.

En otras palabras, Dios tiene que intervenir para que se salve el hombre de la condenación sin fin. Y es precisamente por esto que Dios ha provisto el milagro espiritual que se llama el nuevo nacimiento.

Cierto médico partero estaba moribundo, y llama a su pas­tor. Estaba profundamente preocupado porque sabía que no estaba listo para enfrentarse con Dios. Cuando llegó el pastor, el doctor le dijo: "Me estoy muriendo. Lo se. En alguna parte se me ha hablado del nuevo nacimiento. ¿Puede usted explicármelo?"

El pastor era algo liberal en su teología y dijo: "Es verdad que la Biblia habla de nacer de nuevo. Pero eso no es para hombres como usted. Ha llevado una vida admirable en la comunidad y no tiene por que temer."

El hombre respondió: "Ay, en lo profunda de mi corazón ten­go un sentimiento de culpa y condenación delante de Dios, y alga debo hacer." .

"Pero, señor, usted ha hecho buenas obras. Ha sido líder en la comunidad."

"Lo se. Pero ¿qué de este nacer de nuevo? De alguna manera creo que me podría ayudar."

"Pero usted es un hombre bueno y muy religioso."

Por fin el médico le mira y le dijo, "Sabe usted que he traído al mundo muchos niños, y muchas veces he mirada al recién nacido y me he dicho, "Aquel niñito tiene futuro, pero no tiene pasado." La Biblia habla de nacer de nuevo, y de alguna manera me parece que si pudiera apropiarme este nuevo nacimiento, podría tener un futuro sin pasado, y eso es lo que necesito.

Una aplicación personal

Ahora vayamos al terreno personal. ¿Es usted pecador? ¿Necesita nacer de nuevo y principiar una nueva vida? Hay una manera sencilla de saberlo. Lea y conteste las siguientes preguntas. Si usted tiene que contestar NO a cualquiera de ellas, es pecador. Si nunca ha confiado en Cristo como su Señor y Salvador, está perdido y necesita ser salvo. Examínese a sí mismo par medio de estas preguntas. No nos envíe las contestaciones.

Mi Respuesta

1. ¿Ama usted a Dios con todo el corazón, alma, fuerza y mente?

2. ¿Ama usted al prójimo como a sí mismo?

3. ¿Le gustaría que sus amigos conocieran el pensamiento más impuro que usted haya tenido?

4. ¿Ha conocido la codicia a la envidia?

5. ¿Es tan pura su vida cuando esta a solas como cuando esta con otros?

6. ¿Es tan limpia su vida cuando está afuera como cuando está en casa?

7. ¿Siempre ha hecho todo el bien que sabía que debía hacer?

8. ¿Puede decir honestamente: "Jamás he tornado en vano del nombre del Señor"?

9. En su vida, ¿nunca ha mentido?

10. ¿Es usted tan perfecto como el Señor Jesucristo?

Lección 2

En el espacio subrayado a la derecha escriba "Verdad" o "Falso" después de las siguientes declaraciones

  1. Dios odia el pecado.

_____________

2. Nos es más fácil hacer bien que mal.

_____________

3. Dios planeó la salvación a causa del hecho del pecado.

_____________

4. EI pecado ha dejado su marca en toda nuestra vida y en nuestros pensamientos, palabras y hechos.

_____________

5. La Biblia enseña que, si nos esforzamos lo suficiente, podemos vencer el pecado.

_____________

En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestaci6n correcta.

6. Debemos considerar el tema de nuestro pecado

a. solamente a base de la psicología

b. desde el punto de vista de Dios

c. como "error de la mente humana"

d. desde el punto de vista que el hombre es fundamental y esencialmente bueno

_________________

7. La norma que Dios nos ha dado para medir el pecado es

a. la conciencia

b. las normas sociales a culturales

c. las normas éticas humanas

d. los Diez Mandamientos y el Señor Jesucristo

_________________

8. La Biblia enseña que

a. todos somos pecadores por nacimiento y por práctica

b. algunos somos pecadores por nacimiento pero no por práctica

c. algunos somos pecadores por práctica pero no par nacimiento

d. ninguno es pecador

_________________

9. La evaluación que Dios hace de cada uno es que somos

a. fundamentalmente buenos, pero propensos al error

b. desesperadamente malos

c. víctimas del ambiente y del temperamento que heredamos

d. tan terriblemente malos que no se nos puede redimir

_________________

10. Según la Palabra de Dios

a. no hay justo, ni aun uno

b. no hay quien busque a Dios

c. no hay quien haga lo bueno, ni aun uno

d. se describen los hombres de todas las maneras arriba descritas

_________________

Les cuento…

Les cuento una anécdota de mi vida que muchos no saben: Cuando era joven estaba en una reunión donde se manifestaba la presencia de Dios de una manera tremenda y yo estaba recostado al fondo de la iglesia (contra la pared) en el medio de 2 ancianitos, y la esposa del Pastor (la cual era profeta) se vino desde el púlpito hasta nosotros y dijo de parte de Dios: "Uno de estos tres será Apóstol mío", yo supe en seguida a que se refería, esos ancianitos ya murieron (esto sucedió mas o menos 35 años atrás) y yo sé que Jesús cumplirá y está cumpliendo lo que dijo hace años en este mismo momento. El me está hablando  de una manera extraordinaria, haciéndome saber sus planes, lo que quiere hacer ahora en este mundo y con su Iglesia en general, y yo debo buscar la manera más efectiva de compartir estas cosas con los que verdaderamente se interesen en ser partícipes de la gran cosecha final. Esta es la generación Josué (de conquista) pero es muy superior a aquella de Josué (el conquistaba territorios con milagros y respaldado por Dios) pero nosotros conquistaremos almas atadas (por el pecado y por el diablo) para el Reino de los cielos, con milagros mayores y aún mayores milagros que en esa época de Josué, esta es nuestra misión y nuestro destino. ÚNASE.

Jesús vino… predicando el evangelio del reino de Dios,
(Marcos 1:14)
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
(Marcos 1:15)

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Marcos 16:15)
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
(Marcos 16:20)

Debemos llenar de Reuniones caseras, o Grupos de vida toda nuestra ciudad, provincia (estado) y país. ¿que predicaremos? el cristianismo puro.

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.
(Marcos 1:17)
El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique(mos) también allí; porque para esto he(mos) (sido enviados).
(Marcos 1:38)
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Mateo 24:14)

SEA USTED PARTICIPE DE ESTO.
ES EL LLAMADO MAS GRANDE QUE HAY EN EL MUNDO Y USTED PUEDE SER PARTE DE EL.
NO EXISTE EN ESTE MUNDO Y EN LA ETERNIDAD UNA CAUSA O IDEAL PARA TRABAJAR MAYOR, MÁS IMPORTANTE O MEJOR QUE ESTE.
¡Cuente conmigo! sea quién sea usted.
Predicador Gustavo Isbert. (Un siervo de Dios del tiempo final).

Yo los puedo guiar en los caminos de Dios (si usted quiere).

Estoy muy feliz del "equipo" que tengo a mi alrededor trabajando para el Señor Jesús en diferentes lugares del mundo. Sobre todo en Argentina y USA. "Lucharemos hasta la tierra conquistar" ¿Nuestro Jefe?=es Jesús. También nuestro Señor, nuestro Rey y nuestro Dios. Los que quieran TRABAJAR PARA LO ETERNO únase al equipo aunque sea intercediendo a Dios, compartiendo los mensajes a sus amistades etc. Bendiciones y "no desperdicien su vida en pequeñeces" trabajen para el Reino eterno de Dios, yo los puedo guiar a como hacerlo, con una visión cristiana y no de una religión en particular.

Cumple con el propósito que Dios tiene para ti.

EL VERADADERO EXITO EN NUESTRA VIDA ES HABER CUMPLIDO CON EL PROPÓSITO QUE DIOS TENIA CON NOSTROS CUANDO NOS CREÓ.
Jesús (Dios hecho hombre) (Dios hijo) oró cuando estaba en la tierra de esta manera a Dios Padre:
Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.
(Juan 17:4)
DIOS TIENE UN PROPÓSITO CON CADA UNO DE NOSOTROS. ES IMPERATIVO QUE LO ENCONTREMOS Y CAMINEMOS EN EL.
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
(Efesios 2:10)
San Pablo lo encontró y cumplió con ese propósito:
He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.
(2 Timoteo 4:7)
Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
(2 Timoteo 4:8)
ES MI ORACIÓN QUE DIOS TE GUÍE A CUMPLIR EL PROPÓSITO QUE EL TIENE CONTIGO.

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