Los cristianos tenemos en nosotros el mayor poder del universo, es el supremo poder porque tenemos El Espíritu Santo y a Cristo en nosotros.
Y tenemos la máxima autoridad delegada por nuestro Señor Jesucristo como sus embajadores, para usas su nombre, como sus representantes aquí en la tierra y representantes del reino de los cielos con todo el respaldo de Dios, sus ángeles etc.
Más son los que están con nosotros que los que están con ellos (hay más ángeles que demonios). También tenemos órdenes de Jesús de echar fuera demonios de persona, de regiones etc., y de sanar enfermedades y toda dolencia en el pueblo y en las ciudades en que estamos. Somos de los que “sanan” 1 Corintios 12.28.
Dios nos dice que nosotros actuemos como le dijo a Moisés: Mira que hagas las señales que he puesto en tu mano. Éxodo 4:21; Marcos 16:17-18.
También podemos calmar tormentas o evitarlas.
Orar como Elías para sequía o prosperidad, según el Espíritu Santo nos guíe.
Tenemos autoridad sobre todos los demonios y sobre todas las enfermedades y dolencias.
Podemos decir a los montes y a loa árboles que salgan de sus lugares y se planten en otro y nada nos es imposible en el tiempo de Dios y por la fe
También tenemos promesas de protección como NADA OS DAÑARÁ, pisar víboras o escorpiones (demonios) beber cosas mortíferas y tomar serpientes en las manos sin sufrir ningún daño…
Tenemos una protección sobrenatural de Dios TOTAL. Aún nuestros cabellos están todos contados. Tenemos autoridad, sobre ciudades y naciones en las que dios nos ponga y somos reyes y sacerdotes y reinaremos sobre la tierra.
Somos las verdaderas autoridades sobre regiones del mundo donde Dios nos ha puesto y nuestras oraciones pueden cambiar situaciones de cualquier tipo. Y somos en esos lugares los Pastores de TODOS aunque ellos no lo sepan. Jesús vive en nosotros. El es el Rey del universo y nosotros somos sus representantes, hijos, embajadores, seguidores y estamos para ejecutar sus órdenes.
Profecía:
Yo vengo pronto y es tiempo que mi pueblo se enfoque en evangelizar y discipular.
Es el tiempo de la gran cosecha, hablen sencillo y directo, lleven a mi pueblo a tomar decisiones y a alumbrar con mi luz en su entorno.
Mis juicios están sobre mis hijos para santificarlos y sobre el mundo para advertirles.
Mis juicios son por amor.
Yo voy a enfocar a la iglesia (el conjunto de mis hijos) como enfoqué a Jonás, aunque deban ser tragados por un gran pez por un tiempo.
La gente va a odiar cada vez más a las instituciones y organizaciones religiosas llenas de trabas y requisitos pero va a discernir quien es aquél que los ama de verdad.
Rescata a los perdidos, diles que los amo, dale mis armas y prepara a mis guerreros del tiempo final. Diles que no se enreden en las cosas de este mundo que se liberen de “las algas” que ataban a Jonás.
Quiero que me den a mí el primer lugar y yo los bendeciré con gran abundancia y proveeré todo lo necesario para mi obra.
Velen y oren.
Intercedan con oraciones de fe y de poder.
Pidan cosas humanamente imposibles y verán mis respuestas y crecerán en su fe.
No hay enemigo que pueda prevalecer cuando está en mi propósito y caminas en santidad.
Las armas que les he dado son poderosas para destrucción de las fortalezas del diablo.
¡Ya les he dado mi poder! ¡Ustedes ya lo han recibido! ¡Ahora pónganlo por obra!
Avancen por fe, hablen mis palabras, crean mis promesas, hablen solo palabras de fe. Trasmitan mi victoria, caminen como “viendo al invisible” y con la certeza de uno que sabe que mayor es el que está en ustedes que el que está en al mundo.
¡Den testimonio de mis obras hoy!
¡Muéstrenme al mundo, yo actúo a través de ustedes!
¡Yo estoy con ustedes SIEMPRE; EN TODO MOMENTO! ¡Y VIVO EN USTEDES!
JESÚS
Lección 32
EL COSTO DEL DISCIPULADO
Vimos en la lección anterior cinco demandas que el Señor Jesucristo plantea a los que quieren ser verdaderos discípulos suyos. ¿Puedes recordarlas?
- Amor a Dios sobre todas las cosas.
- Amor por los hermanos
- Disposición para el Servicio
- Obediencia al Señor
- Una vida fructífera
- Sujeción a la disciplina de la Iglesia.
Pues bien, poder cumplir con esas demandas tiene un costo, que no consiste en dinero, sino en nuestra propia vida. Alguien ha dicho: "Él Cristo) busca… no multitudes que van a la deriva y sin propósito en su senda, sino hombres y mujeres que … se consagran a su servicio, por haber reconocido que Él necesita personas dispuestas a seguir en el sendero de la negación personal por el que Él caminó primero". Veamos algunos aspectos del COSTO DEL DISCIPULADO:
A. DISPOSICIÓN AL SUFRIMIENTO POR CAUSA DE CRISTO
Jesús fue rechazado y crucificado aunque vino a este mundo para salvarnos del pecado y la condenación. Pero no solamente fue rechazado cuando estuvo en la tierra, sino que sigue siendo rechazado hasta hoy por una gran mayoría, aunque puedan ver evidencias de su poder salvador, sanador y transformador.
De esa mayoría, muchos se oponen a los cristianos manifestando, en forma disimulada en algunos casos y en otros abierta y violentamente, su hostilidad contra Cristo y sus seguidores.
1. Lee Juan 3:19-21. ¿Por qué rechazaron a Jesús?
(Juan 3:19)
Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
(Juan 3:20)
Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
(Juan 3:21)
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
2. Mateo 10:22-25: ¿qué nos espera a los discípulos de Jesús?
(Mateo 10:22)
Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
(Mateo 10:23)
Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre.
(Mateo 10:24)
El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.
(Mateo 10:25)
Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?
3. Juan 17:14: ¿Por qué aborrece el mundo a los discípulos de Jesús?
(Juan 17:14)
Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
4. ¿Has sufrido algún tipo de rechazo desde que recibiste a Jesús como tu Salvador y Señor? ¿Cómo?
A veces, de diversas maneras.
5. Lee Mateo 5:10-12 y responde a las siguientes preguntas:
¿Qué somos si sufrimos persecución aun injusta por causa de Cristo?
(Mateo 5:10)
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
(Mateo 5:11)
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
(Mateo 5:12)
Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
Bienaventurados.
6. ¿Qué debemos hacer?
Gozarnos y alegrarnos.
7. ¿Qué nos espera?
Una gran recompensa.
8. En Juan 16:33, ¿por qué podemos tener paz, aún en medio de la aflicción y persecución?
(Juan 16:33)
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Jesús venció.
Romanos 8:18 dice: "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse."
Si amamos al Señor de veras como discípulos suyos, y somos agradecidos por lo que Él hizo por nosotros, estaremos dispuestos a sufrir desprecio, aborrecimiento y aun la muerte, de la misma manera como Él lo estuvo por amor a nosotros.
B. DISPOSICIÓN A RENUNCIAR A NUESTRAS POSESIONES
Renunciar a todo lo que poseemos es renunciar al derecho de propiedad de las cosas, y reconocer el derecho de Dios sobre ellas. Es poner todas las cosas que poseemos a disposición de Dios, porque al fin de cuentas le pertenecen, y sólo nos las da para que las administremos temporalmente. Es dejar de ser poseídos por ellas, de tal manera que ya no nos afecte ni siquiera su pérdida. Es usar las posesiones para los propósitos de redención de Dios.
1. En Lucas 14:33, cuál es la condición que pone Jesús a los que quieren ser discípulos suyos?
(Lucas 14:33)
Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
2. En Lucas 18:18-25, ¿qué impidió al joven rico seguir a Jesús?
Las riquezas.
3. ¿Crees que fueron las riquezas en sí, o su amor por las riquezas?
Su amor por las riquezas.
El amor a las riquezas es, en muchísimos casos, el gran impedimento para que las personas entreguen completamente sus vidas a Dios, sin darse cuenta que con ello pierden la mejor de las riquezas: la paz interior, la vida eterna y la gloria con Dios.
4. ¿Cuál es el peligro de amar el dinero, según 1 Timoteo 6:10?
(1 Timoteo 6:10)
porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Lee 1 Timoteo 6:17-18.
(1 Timoteo 6:17)
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
(1 Timoteo 6:18)
Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos;
5. ¿Por qué no debemos poner nuestra confianza o esperanza en las riquezas?
Porque son inciertas, pasajeras.
6. ¿En quién debe estar puesta nuestra esperanza y por qué?
En Dios que es el que provee de todo.
7. ¿En qué debe consistir nuestra verdadera riqueza?
Las buenas obras.
8. Según 1 Crónicas 29:12-14, ¿cuál debe ser nuestra actitud con relación a lo que poseemos?
(1 Crónicas 29:12)
Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos.
(1 Crónicas 29:13)
Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre.
(1 Crónicas 29:14)
Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.
Darnos cuenta que nos la da Dios todo es de El
9. ¿Qué puede significar el consejo de Jesús en Lucas 16:9?
(Lucas 16:9)
Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.
Que el bien que hacemos con nuestras posesiones tiene recompensa eterna.
Nuestro verdadero tesoro se almacena an el cielo.
C. DISPOSICIÓN A LLEVAR LA CRUZ DE CRISTO
(Lucas 14:27)
Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
Este es quizá el mayor costo del discipulado: el llevar la cruz. Nota que no dice: "El que no lleva MI cruz… no puede ser mi discípulo", sino "El que no lleva SU cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo".
El no entender esto ha llevado a algunos a tratar de imitar burdamente a Jesús, cargando una cruz de madera y aún haciéndose atar o clavar a
esa cruz. A pesar de su buena intención y sinceridad, el resultado no es más que un lamentable espectáculo, mezcla de religiosidad, crueldad y morbosidad. Y lo más triste es que no trae ninguna bendición para ellos, pues no es algo que esté en armonía con la voluntad de Dios para sus hijos.
Piensa en lo que significó para Jesús "llevar su cruz", aparte de la cruz de madera que cargó literalmente, y aparte de los dolores físicos intensísimos que esa misma cruz le causó al morir en ella:
1. Filipenses 2:5-8
(Filipenses 2:5)
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
(Filipenses 2:6)
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
(Filipenses 2:7)
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
(Filipenses 2:8)
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
a. Renunciar a la gloria con su Padre al venir a este mundo lleno de pecado y maldad.
b. Renunciar al uso autónomo de su poder divino, con el cual hubiera podido aniquilar a sus enemigos.
c. Renunciar al uso de su autoridad como Dios, dejándose humillar, escupir y maltratar.
d. Renunciar a su derecho, como hombre, a vivir una vida normal y disfrutando de ella, para dedicarse de lleno a su misión redentora.
e. Renunciar a su derecho a la vida, dejándose crucificar; entregando su vida voluntariamente por la humanidad, por ti y por mí.
2. Lucas 22:42
(Lucas 22:42)
diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
a. Renunciar a su propia voluntad, para hacer la voluntad del Padre, y para salvación de todos.
Lee Lucas 14:26-33. A la luz de este pasaje, y recordando la explicación sobre el v.26 en la lección 41, punto A.
(Lucas 14:26)
Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.
(Lucas 14:27)
Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
(Lucas 14:28)
Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?
(Lucas 14:29)
No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,
(Lucas 14:30)
diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.
(Lucas 14:31)
¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?
(Lucas 14:32)
Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.
(Lucas 14:33)
Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
El amor de un discípulo de Jesús debe ser tan grande, que su amor por sus familiares más cercanos podría compararse con el aborrecimiento.
3. ¿A quiénes debemos renunciar como discípulos de Jesús?
Aún a nuestros familiares (en caso que se opongan a que hagamos la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas.
4. Por todo lo visto, y pensando en lo que significó para Jesús llevar su cruz, ¿qué significaría para ti llevar tu propia cruz?
Estar dispuesto a servirle a El y a su obra aunque eso me lleve a inconvenientes, incomodidades y aún persecuciones de cualquier tipo (críticas, burlas desprecios etc)
5. ¿Estás dispuesto a pagar el precio de renunciar a lo más querido para ti, para continuar como discípulo de Jesús?
Si la respuesta es un sí, díselo al Señor con gozo y gratitud, y como una afirmación de fe de tu corazón. Si la respuesta es un no, también díselo al Señor con toda sinceridad, y pidiéndole que te dé el deseo, la fe y la fuerza para continuar en este difícil pero bendito camino de un verdadero discipulado, sabiendo que esa es la voluntad de Dios para tu vida.
Por último, escribe con tu propia mano lo que dice Lucas 9:62, donde el Señor demanda una decisión total y definitiva, y no intenciones tibias ni pasajeras:
Memoriza el siguiente versículo
"Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros."
Mateo 5:11-12
Notas y comentarios
Recuerda esto siempre:
Para mi cada persona es preciosa y de incalculable valor, yo amo a cada persona del mundo con un amor que los humanos no pueden comprender.
Tú debes tratarlas como si me trataras a mí, piense lo que piense, crea lo que crea y sea como sea.
¡Ámalos con mi amor (puedes hacerlo) porque yo vivo en ti! y si necesitas más o saber como expresarlo solo pídemelo y te llenaré de mi amor por las personas y te enseñaré de que maneras puedes expresarle mi amor. ¡Tu viviste esta experiencia y te respondí de un día para el otro por lo cual puedes compartir esta experiencia con los demás y decirle que es posible que yo llene a una persona que no ama a nadie, o no ama mucho en una persona llena de mi amor y compasión.
Busca la salvación de TODOS porque yo morí por TODOS.
¡ATRAELOS A MÍ!
Háblales como a un hijo tuyo que se ha perdido e instrúyelos con toda paciencia y doctrina.
Enséñales cuánto los amo y lo que hice por ellos. Muéstrales como yo soy. Procura que sean mis amigos.
Ese amor que reside en ti, es el mismo amor que he dado a todos mis hijos y es el arma más poderosa que puedas esgrimir. Yo les he dado a mis hijos armas invencibles (para que las usen) para hacer libres a los que están perdidos y amo tanto.
Diles lo que yo digo y lo que yo pienso solamente, no entres en discusiones de política ni de ritos o costumbres de religiones.
Sé sabio y busca y pide mi sabiduría y también se astuto y prudente y busca siempre mi voluntad.
Sé siempre veraz y transparente, cuida tus palabras de una manera especial, aún cuando estés en familia.
Haz siempre lo correcto aunque te perjudique. Yo soy el que te bendigo, proveo y prospero.
Yo te doy lo que te conviene pues tú no sabes lo que yo sé en cada situación.
Camina siempre en humildad, pero con firmeza, se lleno de mi amor y compasión cada día (debes pedirme esto siempre) y no busques nunca reconocimiento humano.
Solo de mí vendrá tu recompensa.
JESÚS
Hacia la madurez cristiana
INTRODUCCIÓN
La vida cristiana debe ser un continuo desarrollo a semejanza de la vida física. La diferencia entre ambas es que la primera llega a un punto máximo de crecimiento, después del cual comienza a decaer y morir, mientras que la vida espiritual puede y debe continuar creciendo indefinidamente.
El discipulado es un continuo progresar hacia la madurez espiritual, por medio de la cual tu vida dé los mejores frutos para gloria de Dios. Hebreos 6:1 dice: "Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección. .."
Filipenses 3:12-14 dice: "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto (maduro); sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús"
Dios es fuente inagotable de amor y bendiciones. Su Palabra es fuente inagotable de revelación y sabiduría. La vida cristiana es inagotable en cosas nuevas, descubrimientos, emociones. Pero por sobre todas las cosas, es el continuo beber de esa fuente inagotable de amor, bendiciones, revelación y sabiduría, que es Dios mismo, lo que nos va llevando a la madurez.
En la Biblia los conceptos de madurez y perfección son sinónimos. La perfección que Dios demanda a sus hijos no es la ausencia de imperfección, porque ello es una cualidad que sólo El la puede tener. Pero sí demanda el caminar constantemente hacia esa perfección. La madurez es llegar a esa estabilidad en la dirección de nuestra vida, tal como lo afirma Pablo en Efesios 4:13-15, en que describe el fruto del ministerio de la Iglesia como el lograr que "todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo".
Esta es la propuesta de Dios para ti y para mí. Y lo más hermoso es que… nos ha dado los recursos para lograrlo: su Espíritu Santo en nosotros, su Palabra revelada, y abundancia de su gracia y amor.
Obedece a Dios cada momento. "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él" (Juan 14:21).
Habla a otros de lo que Cristo ha hecho y hace por ti. Comparte con otros del maravilloso amor de Dios, que también es para ellos.
Dios te bendiga.
Lección 31
LAS DEMANDAS DEL DISCIPULADO
El cristianismo genuino no es sólo asistir a los cultos y gozarse en la alabanza y adoración a Dios, ser testigos o participantes en sanidades y milagros, orar en lenguas y gozarse al ver los dones del Espíritu funcionando en un culto, y escuchando un hermoso sermón.
¿Recuerdas que vimos en Efesios 4:11-16, cómo Dios ha dado a su iglesia los dones del ministerio? ¿Recuerdas para qué fueron dados?: "a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio…"
Este perfeccionamiento, este continuo crecimiento en el conocimiento de Cristo tiene una meta: llegar a "la estatura de la plenitud de Cristo". Pero, avanzamos a esa meta haciendo "la obra del ministerio". Es decir, sirviéndole en un compromiso absoluto, porque le hemos reconocido como nuestro Señor, y ese compromiso nos lleva al DISCIPULADO, que tiene demandas muy claras para nosotros.
El énfasis humanista y materialista de nuestro tiempo ha hecho que, consciente o inconscientemente, los cristianos hayamos olvidado las demandas del Señor Jesús. Los rezagos de egoísmo de nuestra "carne" nos impulsan a recibir, recibir y recibir bendiciones, pero no a dar.
Además, con frecuencia cedemos ante las presiones y "cantos de sirena" del mundo, y llegamos a pensar que no nos hace daño un poco de ese "mundo", o que tenemos derecho a ello.
Pero el precio de nuestra salvación: la muerte de Cristo y el inmenso amor de Dios demostrado en la cruz del Calvario, no pueden tener otra respuesta que la entrega de "todo nuestro ser. Espíritu, alma y cuerpo" (1 Tesalonicenses 5:23).
Veamos, pues, en la Palabra de Dios, las demandas que Jesús nos plantea como discípulos suyos:
A. AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
1. Lee Marcos 12:30-31. ¿Cuál es el primer mandamiento de Dios?
2. Lee Lucas 14:26. ¿Cuál es la condición para ser discípulo de Jesús?
Estas palabras tan duras, hay que entenderlas en el contexto de la cultura hebrea y sus giros lingüísticos. La Palabra de Dios no puede contradecirse, y si tomamos literalmente este pasaje, estaría en conflicto con el mandamiento de Dios de amar a padre y madre.
La explicación es que este hebraismo significa sólo que el amor de un discípulo de Jesús por él debe ser tan grande, que su amor por sus familiares más cercanos podría compararse con el aborrecimiento.
B. AMOR POR LOS HERMANOS
1. En Juan 13:35, ¿cuál es la credencial del discipulado cristiano?
2. Romanos 13:8. ¿Cuál es la deuda que nunca terminamos de pagar?
3. 2 Corintios 12:15. ¿Cómo amaba Pablo a los hermanos?
Esta es una demanda clarísima del Señor a sus discípulos, consecuencia lógica del segundo gran mandamiento: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 22:39), y considerando que nuestros hermanos en la fe son los más próximos, perdonados por la misma sangre, renacidos por el mismo Espíritu, y compañeros de peregrinaje hacia la eternidad.
C. DISPOSICIÓN PARA EL SERVICIO
La tercera demanda de Jesús es una disposición plena al servicio a Dios y a los hermanos. Un discípulo es más que un "creyente". Es un servidor, o en palabras de Pablo en todas sus epístolas: "siervo de Dios", ("siervo" es traducción del griego doulos, que significa esclavo).
1. Mateo 20:25-28. ¿En qué consiste la grandeza en el discipulado cristiano?
2. Juan 13:13-17. ¿Qué ejemplo nos ha dejado Jesús?
3. Gálatas 5:13. ¿Cómo debemos servirnos los unos a los otros?
D. OBEDIENCIA AL SEÑOR
1. Según Juan 8:31, ¿cuál es otra condición para ser verdaderos discípulos de Jesús?
2. Lee Lucas 6:46-49. Cuál es la queja de Jesús contra algunos de sus discípulos?
3. ¿Qué resultado produce el oír las palabras de Jesús y obedecerlas?
Si creemos en Cristo y le amamos, debemos obedecerle, de la misma manera en que creemos en nuestros padres y les obedecemos porque les amamos, aunque no tengamos otra prueba tangible de que lo sean realmente, sino sólo nuestro instinto filial (fe), y nuestra gratitud por sus cuidados y amor.
La desobediencia fue un ingrediente básico en el pecado de Adán, y es uno de los rasgos que más resalta de la naturaleza humana caída. Por eso Dios demanda obediencia a los que le aman, lo cual debe ser un rasgo característico en sus vidas, y especialmente en los que quieren ser genuinos discípulos del Señor. Fe y obediencia siempre deben ir juntas.
E. UNA VIDA FRUCTÍFERA
Una de las necesidades fundamentales del ser humano es el vivir una vida útil, con propósito y trascendencia. Lamentablemente la mayoría de las personas llegan a la ancianidad y a la muerte sin haber visto satisfecha esta necesidad, porque todos los logros o "frutos" en la vida, separados de Dios, son temporales y no trascienden a la eternidad. Es por esto que la ancianidad, en la mayoría de los casos, es símbolo de frustración, tristeza y decepción de la vida, porque uno de los anhelos más fuertes: el de una vida fructífera, ha quedado insatisfecho.
Dios, en su amor por su criatura, y sabiendo lo que necesitamos, no solamente nos permite tener una vida fructífera, sino que de hecho lo demanda de sus discípulos, no porque El necesite de nosotros, sino porque nosotros lo necesitamos.
1. Lee Juan 15:1-8. Según el v.8, ¿cuál es la demanda de Dios para ser verdaderos discípulos de Jesús?
2. ¿Qué cantidad de fruto demanda Dios de nuestra vida?
3. El concepto de frutos en la vida del discípulo es muy amplio. Lee los siguientes pasajes, y anota qué cosas pueden ser los frutos que Jesús demanda, orando que Dios te revele si están faltando en tu vida, y pidiéndole que te ayude a abundar en ellos:
a. Juan 4:34-36:
b. Romanos 6:22:
c. 2 Corintios 9:7-11:
d. Gálatas 5:22-23:
e. Filipenses 1:9-11:
f. Colosenses 1:10:
g. Tito 3:14:
h. 2 Pedro 1:8
F. SUJECIÓN A LA DISCIPLINA DE LA IGLESIA
En el Nuevo Testamento hay dos palabras griegas relacionadas con el discipulado: mathetes, que significa aprendiz, discípulo, uno que aprende con esfuerzo de su maestro (Mateo 9:14; 10:1), y paidefa, que significa enseñar, discipular, incluyendo corrección y castigo (Hechos 7:22; Hebreos 12:6-10; 2 Timoteo 3:16).
Por lo tanto, todo discípulo es un aprendiz, que debe ser instruido y corregido con firmeza, si es necesario, como parte del proceso de discipulado. La disciplina, pues, hay que entenderla como algo necesario para nuestro crecimiento espiritual, como una ayuda en nuestro anhelo de llegar a ser semejantes a Cristo, y como expresión del amor de Dios por medio de la Iglesia a cada hijo suyo
1. Lee Hebreos 12:5-11. ¿Por qué no debemos menospreciar la disciplina del Señor?
2. Según el v.10, ¿para qué somos disciplinados?
3. ¿Cuál es la promesa si nos sometemos a la disciplina del Señor, aunque sea dolorosa?
Memoriza el siguiente versículo
"En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos."
Juan 15:8
Lección 30
SANTIDAD EN LAS RELACIONES INTERPERSONALES
Llegamos a nuestra última etapa en esta aventura HACIA UNA SANTIDAD PRÁCTICA EN EL DISCIPULADO. Hemos aprendido algo de nuestra naturaleza triple, y ya conocemos algunos aspectos importantes de la santidad, que incluyen nuestro cuerpo, alma y espíritu.
Conocemos la armadura de Dios para tener victoria sobre las tentaciones y las acechanzas del diablo, y la gran ayuda que significa el ayuno como disciplina en nuestra vida. Hemos visto también el privilegio que tenemos como hijos de Dios de recibir sanidad para nuestros cuerpos, así como la sanidad de nuestra alma y liberación de toda opresión maligna.
Es hermoso poder vivir en victoria y agradando a nuestro Dios, quien "nos escogió en él (Cristo) antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia" (Efesios 1:4-6).
Pero la santidad no es algo personal o individual solamente, o sólo en nuestra relación con Dios, sino que debe ser también una realidad en nuestra relación con los demás. Dios nos dice en lP 1:15: "Sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir". Y esto incluye nuestro trato con todas las demás personas. Por ello el título de esta lección.
Vamos a ver, pues, a la luz de la Palabra de Dios, cómo vivir una santidad práctica en las relaciones más importantes de nuestra vida cotidiana.
A. SANTIDAD PRÁCTICA EN LA IGLESIA
El hecho de llamarnos con tanta frecuencia "hermanos" en la iglesia, puede hacer que perdamos conciencia de la profundidad de nuestra relación como miembros del cuerpo de Cristo. A pesar de todos los defectos que podamos tener, y los errores que podamos cometer, somos hijos de un mismo Padre, tenemos un mismo Salvador, somos templo del mismo Espíritu Santo, y tenemos el mismo destino eterno: la gloria con Dios.
Apocalipsis 22:3-4 dice acerca de la Nueva Jerusalén, la ciudad celestial: "y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes". ¡Hermoso cuadro de todos los redimidos, los que nos llamamos hermanos ahora, viendo su rostro, y unidos por el mismo nombre precioso de Jesús!
¿Cómo vivir una santidad práctica en nuestra relación con nuestros hermanos en Cristo? Según los textos siguientes, cómo debemos actuar con ellos?
a. Romanos 12:10:
b. Romanos 12:16:
c. Romanos 13:8:
d. Romanos 14:13:
e. Gálatas 5:13:
f. Gálatas 5:26:
g. Efesios 4:2:
h. Efesios 4:25:
La santidad no es misticismo, sino algo profundamente práctico. No es tener una aureola sobre la cabeza, sino vivir el amor a Dios amando a nuestros hermanos de una manera real. En 1 Juan 4:20,21 Juan lo resume muy bien. Léelo.
B. SANTIDAD PRÁCTICA EN LA FAMILIA
El segundo lugar donde debemos vivir en santidad es en nuestra familia. Estamos en la iglesia sólo algunas horas a la semana, pero convivimos con la familia mucho más tiempo. El pastor y los hermanos no conocen muchas áreas de nuestra intimidad. Pero nuestra familia sí, y no podemos engañarlos.
La Palabra de Dios nos muestra la importancia de la familia al usarla como símbolo de la relación entre Cristo y su iglesia. En Efesios 5:31-32 leemos: "Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá –1 a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas ‘yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia".
Veamos las normas divinas para vivir una santidad práctica en nuestras relaciones familiares. Anota los mandatos para cada miembro de la familia en los siguientes textos, examinándote a ti mismo con toda honestidad, y pidiendo a Dios que te ayude a corregir aquello en que estas fallando:
a. Deuteronomio 6:5-9:
b. Efesios 5:22-24:
c. Efesios 5:25-28:
d. Efesios 6:1-3:
En el matrimonio cristiano no hay lugar para machismos o feminismos, sino el reconocimiento de dos funciones diferentes y complementarias. La responsabilidad que Dios ha dado al hombre implica autoridad, pero autoridad en amor y respeto. No autoritarismo. Pedro añade en 1 Pedro 3:7:
"Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso mas frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo". ¿Caben los maltratos a la esposa?
e. Efesios 6:4; Colosenses 3:21:
f. Colosenses 3:19; 1 Pedro 3:7:
g. 1 Corintios 7:3-5:
h. 1 Timoteo 5:4:
e. 1 Timoteo 5:8:
Aunque los textos que hemos visto no son exhaustivos en cuanto a todas las relaciones posibles dentro de la familia, sí nos dan una idea bastante completa de cómo debe ser nuestro comportamiento dentro de ella.
El dicho popular dice: "La caridad comienza por casa". Todo lo que la Palabra de Dios nos enseña en cuanto a nuestro trato con los hermanos en Cristo, debe ser, con mayor razón, una realidad en nuestro trato con los miembros de nuestra familia.
C. SANTIDAD PRÁCTICA EN EL TRABAJO
El hijo de Dios está en el mundo aunque no pertenece a él, y el trabajo como medio de subsistencia es parte de la vida en el mundo. Jesús dijo: "Vosotros sois la sal de la tierra… la luz del mundo" (Mateo 5:13-14). La sal sirve para preservar de corrupción, así como para dar sabor. La luz ahuyenta las tinieblas.
Igualmente la vida del hijo de Dios debe ser tal, que combata la corrupción en el mundo, dé un sabor distinto a la vida de aquellos con quienes tiene relación, y ahuyente las tinieblas que imperan en el mundo, especialmente en el mundo del trabajo, sea éste profesional, comercial, o de cualquier otra índole, y aunque signifique no ser bien visto por los demás (Juan 15:18-19).
Resume en pocas palabras la enseñanza de la Palabra de Dios en cada uno de los pasajes siguientes:
a. Deuteronomio 24:14-15:
b. Proverbios 20:10:
d. Proverbios 28:6:
e. Efesios 4:28:
f. Efesios 6:5-9:
g. 1 Tesalonicenses 4:11-12:
h. 2 Tesalonicenses 3:11-12:
Ante las presiones del mundo mercantilista en que vivimos, con sus normas éticas tan relativistas y rebajadas, es bueno recordar la amonestación de Dios a Jeremías: "Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos. Y te pondré como muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes" (Jeremías 15:19-20).
D. SANTIDAD EN TODAS LAS RELACIONES INTERPERSONALES
¿Recuerdas 1 Pedro 1:15?: "Sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir". La santidad es el resultado de la obra regeneradora del Espíritu Santo en nosotros, más la respuesta de nuestro ser en obediencia a sus impulsos, por gratitud y amor ante su gran amor.
Es un principio de vida que debe reflejarse en todas nuestras relaciones interpersonales, y no solamente en la iglesia, la familia y el trabajo. Por ejemplo:
1. Debemos vivir una santidad práctica en nuestras relaciones con compañeros de estudios, maestros o alumnos. ¿Es correcto que un hijo de Dios "copie" en un examen? ¿O que le "sople" a un compañero?. ¿Que un maestro cristiano sea injusto?
2. Debemos vivir una santidad práctica en las relaciones con nuestros amigos, siendo leales para con ellos.
3. Los jóvenes deben vivir una santidad práctica en sus relaciones con el sexo opuesto, no buscando "aventuras" o "pasar el rato", sino con un profundo respeto a la santidad del sexo y del matrimonio, buscando la dirección de Dios y su aprobación por encima de los impulsos de las emociones. Dios dijo siglos atrás: "Engañoso es el corazón más que todas las cosas" y Pablo aconsejó a Timoteo: "Huye también de las pasiones juveniles" (2 Timoteo 2:22).
Todo esto es posible porque Dios te ha dado el poder por su Espíritu Santo. La oración, la meditación en la Palabra y el ejercicio de tu fe y voluntad te permitirán vivir en esa santidad práctica que tu espíritu anhela, y Dios anhela para ti.
Memoriza los siguientes versículos
"Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna."
Romanos 6:22
"Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir."
1, Pedro 1:15
Notas y comentarios