ALGUNAS CREENCIAS CRISTIANAS
1) La inspiración de las escrituras.
Las Escrituras, tanto el Antiguo testamento como el nuevo testamento. Son verbalmente inspiradas por Dios y son la revelación de Dios al hombre, la regla infalible e inapelable de fe y conducta (Timoteo 3:15-17; 1 Tesalonicenses 2:13;
2 Pedro 1:21).
2) El único Dios verdadero.
El único Dios verdadero se ha revelado como el eterno existente en sí mismo “YO SOY”, el Creador del cielo y de la tierra y Redentor de la humanidad. Se ha revelado también encarnando los principios de relación y asociación como el Padre. El Hijo, y el Espíritu Santo (Deuteronomio 6:4; Isaías 43:10-11; Mateo 28:19; Lucas 3:22.
3) La deidad del Señor Jesucristo.
El Señor Jesucristo es el eterno Hijo de Dios. La Biblia declara:
a) Su nacimiento virginal (mateo 1:23; Lucas 1.31, 35)
b) Su vida sin pecado (Hebreos 7:26, 1 Pedro 2:22)
c) Sus milagros (Hechos 2:22; 10:38)
d) Su obra vicaria en la Cruz (1 Corintios 15:3; 2 Corintios 5:21)
e) Su resurrección corporal de entre los muertos (mateo 28:6; Lucas 24:39; 1 Corintios 15:4)
f) Su exaltación a la diestra de Dios (Hechos 1;9, 11; 2:33; Filipenses 2:9-11; Hebreos 1:3)
4) La caída del hombre.
El hombre fue creado bueno y justo; porque Dios dijo:”Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme e nuestra semejanza”. Sin embargo, el ser humano por su propia voluntad cayó en transgresión, sufriendo así no solo la muerte física sino también la espiritual, que es la separación de Dios. (Génesis 1:26-27; 2:17; 3:6; Romanos 5:12-19.
5) La salvación del hombre.
La única esperanza de redención para el hombre es a través de la sangre derramada de Jesucristo, el Hijo de Dios.
a) Condiciones para la salvación. La salvación se recibe a través del arrepentimiento para con Dios y la fe en Jesucristo. El hombre se convierte en hijo y heredero de Dios según la esperanza de vida eterna por el lavamiento de la regeneración, la renovación del Espíritu Santo, y la justificación por gracia a través de la fe. (Lucas 24:47; Juan 3:3; Romanos 10:13-15; Efesios 2.8; Tito 2:11; 3:5-7).
b) Evidencias de la salvación. La evidencia interna de la salvación es el testimonio directo del Espíritu (Romanos 8:16). La evidencia externa ante todos los hombres es una vida de justicia y verdadera santidad (Efesios 4:24; Tito 2; 12).
6) Las ordenanzas de la Iglesia
a) El Bautismo en agua. Las escrituras establecen las ordenanzas del bautismo en agua por inmersión. Todos los que se arrepienten y creen en Cristo como salvador y Señor deben ser bautizados. De esta manera declaran ante el mundo que han muerto con Cristo y que han sido resucitados con El para andar en nueva vida. (Mateo 28:19; Marcos 16:16; Hechos 10:47-48; Romanos 6:4.
b) La santa comunión. La cena del Señor, que consiste en la participación de los elementos eucarísticos “el pan y el fruto de la vid”, es el símbolo que expresa nuestra participación de la naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo (2 Pedro 1:4) un recordatorio de sus sufrimientos y su muerte (1 Corintios 11:26), una profecía de su segunda venida (1 Corintios 11:26) y un mandato a todos los creyentes “hasta que El venga”.
c) Matrimonio: Es la unión de un hombre y una mujer delante de Dios y de un ministro religioso quien preside y realiza la ceremonia “declarándolos marido y mujer” para toda su vida (hasta que la muerte los separe) con el fin de formar una familia estable, basada en los principios de Dios, y educar a sus hijos sobre la base las enseñanzas de Dios, amarlos, protegerlos y encaminarlos para que ellos a su vez puedan formar un matrimonio similar educando a sus hijos según el ejemplo de sus padres y de las enseñanzas de Dios. Deuteronomio 4:9; 6:6-7; Efesios 5:21-33.
d) El Sagrado Ministerio: Nuestro Señor ha provisto un ministerio para ciertas personas que El llama a su servicio, este es un llamamiento divino y luego de cumplir ciertas condiciones deben ser ordenados por otros Ministros para cumplir el sagrado llamamiento de servir a Dios, (Filipenses 3:14) de la manera acorde a su llamado, dones y personalidad, con el cuádruple propósito de dirigir a la iglesia en: 1) La Evangelización del mundo (Marcos 16:15-20) 2) La adoración a Dios (Juan 4:23-24) 3) La edificación de un cuerpo de santos para perfeccionarlos a la imagen de su Hijo Efesios 4:11, 16; y 4) satisfacer las necesidades humanas con ministerios de amor y compasión.(Salmo112:9; Gálatas 2:10; 6:10; Santiago 1:27.
7) El bautismo en el Espíritu Santo.
Todos los creyentes tienen el derecho de recibir y deben buscar fervientemente la promesa del Padre, el bautismo en el Espíritu Santo…, según el mandato del Señor Jesucristo. Esta era la experiencia normal y común de toda la primera iglesia cristiana. Con el Bautismo viene una investidura de poder para la vida y el servicio y la concesión de los dones espirituales y su uso en el ministerio (Lucas 24:49; Hechos 1:4,8; 1 Corintios 12:1-31). Esta experiencia es distinta a la del nuevo nacimiento y subsecuente a ella (Hechos 8:12-17; 10:44-46; 11:14-16; 15:7-9). Con el Bautismo en el Espíritu Santo el creyente participa de experiencias como la de ser lleno del Espíritu Santo (Juan 7:37-39; Hechos 4:8) una mayor reverencia hacia Dios (Hechos 2:43; Hebreos 12:28) una consagración más intensa a Dios y una mayor dedicación a su obra (Hechos 2:42); y un amor más activo a Cristo, a su palabra, y a los perdidos (Marcos 16:20).
8) La evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo.
El bautismo de los creyentes en el Espíritu Santo es evidente con la señal física inicial de hablar en otras lenguas como el Espíritu los dirija (Hechos 2:4). El hablar en lenguas en este caso es esencialmente lo mismo que el don de lenguas (1 Corintios 12:4-10, 28)
9) La santificación:
La santificación es instantánea (declarado santos en la conversión) y gradual a medida que el creyente somete su voluntad y se deja transformar por el Espíritu Santo, solo llegando a la perfección en el cielo. Es un acto voluntario y constante de separarse de todo lo malo (no participando en ello) y de dedicación a Dios. Romanos 12:1-2; 1 Tesalonicenses 5:23; Hebreos 13:12; Hebreos 12:14. Por el poder del Espíritu Santo podemos obedecer el mandato que dice: “Sed santos, porque yo soy santo” (Romanos 8:13; 1 Pedro 1:15-16).
La santificación se opera en el creyente cuando éste reconoce su identidad con Cristo en su muerte y su resurrección, por fe se propone vivir cada día en esta unión con Cristo y somete todas sus facultades al dominio del Espíritu Santo. (Romanos 6:1-11, 13; 8: 1, 2, 13; Gálatas 2:20; Filipenses 2:12-13; 1 Pedro 1:5).
10) La iglesia y su misión.
La iglesia es el cuerpo de Cristo, la morada de Dios por el Espíritu Santo, con el encargo divino de llevar a cabo se gran comisión. Todo creyente, nacido del Espíritu Santo, es parte integral de la asamblea general e iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos (Efesios 1:22-23; 2:22; Hebreos 12:23).
Siendo que el propósito de Dios en relación con el hombre es buscar y salvar lo que se había perdido, ser adorado por el ser humano, edificar un cuerpo de creyentes a la imagen de su Hijo, y mostrar su amor y compasión a todo el mundo, la principal razón de ser las asambleas de Dios como parte de la Iglesia es:
- Ser una agencia de Dios para la evangelización del mundo (Hechos 1:8; Mateo 28:19-20; Marcos 16:15-16.
- Ser una entidad corporativa en que el hombre pueda adorar a Dios (1 Corintios 12:13).
- Ser un canal para el propósito de Dios de edificar un cuerpo de santos en proceso de ser perfeccionados a la imagen de su Hijo (Efesios 4:11-16; 1 Corintios 12:28; 14:12).
- Ser un pueblo que muestra el amor y la compasión de Dios a todo el mundo (Salmo112:9; Gálatas 2:10; 6:10; Santiago 1:27).
Debemos enseñar a los creyentes y alentarlos a que sean Bautizados en el Espíritu Santo. Esta experiencia.
a) Los capacita para evangelizar en el poder del Espíritu santo con señales y milagros (Marcos 16:15-20; Hechos 4:29-31; Hebreos 2:3-4).
b) Agrega una dimensión necesaria a la adoración y a la relación con Dios (1 Corintios 2:10-16; 12:14.
c) Los capacita para responder a la plena manifestación del Espíritu Santo en la expresión de frutos, dones y ministerios como en los tiempos del Nuevo Testamento , para la edificación del cuerpo de Cristo, y la atención de los pobres y menesterosos del mundo (Gálatas 5:22-26; Mateo 25: 37-40; Gálatas 6:10; 1 Corintios 14:12; Efesios 4:11-12; 1 Corintios 12:28; Colosenses 1:29).
11) El ministerio (requisitos)
Los llamados por Dios a su servicio de tiempo completo deben reunir ciertos requisitos 1 Timoteo 3:1-7; Tito 1:5-9.
Y deben ser ordenados, reconocidos, enviados y establecidos por otros reconocidos hombres de Dios. Hechos 13:1-4; 14: 23; 15:6.
12) La sanidad Divina.
La sanidad Divina es una parte integral del Evangelio. Es la liberación de enfermedades por un milagro de Dios en respuesta a la oración. Ha sido provista en la expiación y es un privilegio de todos los creyentes y de todos aquellos que se acercan en humildad a Dios (o a Jesús) pidiendo su sanidad. Mateo 7:7; Isaías 53:4-5; Mateo 8:16-17; Santiago 5:14-16.
13) La esperanza bienaventurada.
La resurrección los que han muerto en Cristo y su arrebatamiento junto con los que estén vivos en la segunda venida del Señor es la esperanza inminente y bienaventurada de la Iglesia. (1 Tesalonicenses 4:16-17; Romanos 8:23; Tito 2:13; 1 Corintios 15:51-52.
14) El Reino milenario de Cristo.
La segunda venida de Cristo incluye al arrebatamiento (rapto) de los santos, que es nuestra esperanza bienaventurada, seguido por un período de gran tribulación y la manifestación del anticristo sobre la tierra y luego de este tiempo vendrá el regreso visible de Cristo con sus santos para reinar sobre la tierra por mil años. (Zacarías 14:5; Mateo 24:20, 27-30; Apocalipsis 1:7; 19:11-14; 20:1-6. Este reino milenario traerá la salvación de Israel como nación (Ezequiel 37:21-22; Sofonías 3: 19-20; Romanos 11:26-27; y el establecimiento de una paz universal. (Isaías 11: 6-9; Salmo 72:3-8; Miqueas 4:3-4.
15) El juicio final.
Habrá un juicio final en el que los pecadores que han muerto serán resucitados y juzgados según sus obras. Todo aquel cuyo nombre no se halle en libro de la Vida, será confinado sufrir castigo eterno en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda, junto con el diablo y sus ángeles, la bestia (el anticristo) y el falso profeta. (Mateo 25:46; Marcos 9:43-48; Apocalipsis 19:20; 20:10-15; 21:8.
16) Los cielos nuevos y la tierra nueva.
“Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia”. (2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21 y 22).
ESTO DEBES RECIBIRLO:
ES FUDAMENTAL QUE RECIBAS EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO O EL PRIMER LLENAMIENTO CON EL ESPÍRITU SANTO. Después de ser salvo. Efesios 5:18
PARA QUE PUEDAS SER INVESTIDO DE PODER DESDE LO ALTO. Lucas 24:49; Hechos 1: 4-5, 8; Romanos 15:18-20
PARA QUE SEÑALES MILAGROSAS TE ACOMPAÑEN Y SE MANIFIESTEN EN TU VIDA LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO 1 Corintios 12:7-10 Y SUS FRUTOS Gálatas 5:22-23.
(Hechos 9:17) ¿Cómo lo recibió S.Pablo?
Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
(1 Corintios 14:18) Pablo fue lleno del Espíritu Santo y habló en lenguas.
Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros;
Y fue lleno del poder de Dios para demostrar la venida del Reino de Dios y la presencia del Espíritu Santo en su vida al hacer la obra de Dios.
(1 Corintios 2:4)
y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,
(Hechos 19:6) Después hacía lo mismo que Ananías hizo con los que notaba que no estaban llenos del Espíritu Santo.
Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
(Hechos 1:8) Jesús dijo:
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
(Hechos 2:4) Y lo recibieron.
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Hechos 10:44) Pedro estaba predicando y los oyentes se salvaron y casi inmediatamente fueron llenos el Espíritu santo o Bautizados en el Espíritu Santo.
Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
(Hechos 10:45)
Y los fieles de la circuncisión (Judíos) que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles (no judíos) se derramase el don del Espíritu Santo.
(Hechos 10:46) Se dieron cuenta porque:
Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.
SI SOS UN CRISTIANO VERDADERO Y NO VES QUE SUCEDEN MILAGROS EN TU VIDA, SI NO VES QUE SE MANIFIESTAN LOS DONES MILAGROSOS DEL ESPIRITU SANTO, SI NO PODÉS EXPULSAR DEMONIOS, NI SENTIR LA PRESENCIA DE DIOS, SI NO HAS TENIDO REVELACIONES, VISIONES SUEÑOS DE PARTE DE DIOS….ENTONCES…
NECESITAS SER BAUTIZADO CON EL ESPÍRITU SANTO O SER LLENO DEL ESPÍRITU SANTO POR PRIMERA VEZ. (Si eres un verdadero creyente, o un cristiana nacido de nuevo, ya el Espíritu Santo está en ti, Romanos 8:9, 16, pero ríndete completamente a El y pídele a Dios que te llene completamente de su Espíritu Santo y entonces te seguirán estas señales….Marcos 16:17-18.
PARA DIOS NADA ES IMPOSIBLE (Si algo es imposible entonces Dios lo puede hacer y nosotros también) El nos insta a que nos movamos en lo imposible pues El vive en nosotros y la fe que tengamos puede llevarnos a hacer cosas más difíciles e imposibles de las que hizo el Señor Jesús en la tierra. Este es el tiempo de los milagros…antes de su venida.
(Números 23:19) NTV
Dios no es un hombre, por lo tanto no miente. Él no es humano, por lo tanto no cambia de parecer. ¿Acaso alguna vez habló sin actuar? ¿Alguna vez prometió sin cumplir?
(Números 23:19)
Dios no es como los mortales:
no miente ni cambia de opinión.
Cuando él dice una cosa, la realiza.
Cuando hace una promesa, la cumple.
(Hebreos 6:14)
diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente.
(Hebreos 6:15)
Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.
(Hebreos 6:16)
Ahora bien, cuando las personas hacen un juramento, invocan a alguien superior a ellas para obligarse a cumplirlo. Y, no cabe ninguna duda de que ese juramento conlleva una obligación.
(Hebreos 6:17)
Dios también se comprometió mediante un juramento, para que los que recibieran la promesa pudieran estar totalmente seguros de que él jamás cambiaría de parecer.
(Hebreos 6:18)
Así que Dios ha hecho ambas cosas: la promesa y el juramento. Estas dos cosas no pueden cambiar, porque es imposible que Dios mienta. Por lo tanto, los que hemos acudido a él en busca de refugio podemos estar bien confiados aferrándonos a la esperanza que está delante de nosotros.
(Mateo 19:26)
Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.
(Marcos 10:27)
Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
(Lucas 1:37)
porque nada hay imposible para Dios.
(Lucas 18:27)
El les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.
(Jeremías 32:17)
¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;
(Jeremías 32:27)
He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?
(Mateo 21:19)
Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.
(Mateo 21:20)
Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?
(Mateo 21:21)
Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
(Marcos 11:14)
Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.
(Marcos 11:20)
Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
(Marcos 11:21)
Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.
(Marcos 11:22)
Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
(Marcos 11:23)
Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
(Lucas 17:6)
Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
(Mateo 17:20)
Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
(Juan 1:50)
Jesús le contestó:
¿Me crees solamente porque te he dicho que te vi debajo de la higuera? Pues vas a ver cosas más grandes que estas.
SI CREES COSAS SIMPLES, ESTAS PREPARÁNDOTE PARA CREER Y VEER COSAS IMPOSIBLES Y MUCHO MÁS GRANDES.
Pr Gustavo Isbert
ESTO ES PARA TODO CRISTIANO QUE TIENE TEMOR DE HABLARLES A LAS PERSONAS LAS PALABRAS DE DIOS.
(Jeremías 1:4) Dijo Jeremías:
El SEÑOR me dio el siguiente mensaje:
(Jeremías 1:5)
—Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras, te aparté y te nombré mi MENSAJERO a las naciones.
(Jeremías 1:6)
—Oh Soberano SEÑOR, ¡No puedo hablar por ti! ¡Soy demasiado joven!
(Jeremías 1:7)
—No digas: “Soy demasiado joven” —me contestó el SEÑOR—, porque debes ir dondequiera que te mande y decir todo lo que te diga.
(Jeremías 1:8)
No le tengas miedo a la gente, porque estaré contigo y te protegeré. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado!
(Jeremías 1:9)
Luego el SEÑOR extendió su mano, tocó mi boca y dijo: «¡Mira, he puesto mis palabras en tu boca!
(Éxodo 3:10) ALGO SIMILAR LE DIJO DIOS A MOISÉS.
Ahora ve, porque te envío al faraón. Tú vas a sacar de Egipto a mi pueblo Israel.
(Éxodo 3:11)
Pero Moisés protestó: —¿Quién soy yo para presentarme ante el faraón? ¿Quién soy yo para sacar de Egipto al pueblo de Israel?
(Éxodo 3:12)
Dios contestó: —Yo estaré contigo. Y esta es la señal para ti de que yo soy quien te envía: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, adorarán a Dios en este mismo monte.
(Éxodo 4:1)
Sin embargo Moisés protestó de nuevo: —¿Qué hago si no me creen o no me hacen caso? ¿Qué hago si me dicen: “El SEÑOR nunca se te apareció”?
(Éxodo 4:10)
Moisés rogó al SEÑOR: —Oh Señor, no tengo facilidad de palabra; nunca la tuve, ni siquiera ahora que tú me has hablado. Se me traba la lengua y se me enredan las palabras.
(Éxodo 4:11)
Entonces el SEÑOR le preguntó: —¿Quién forma la boca de una persona? ¿Quién decide que una persona hable o no hable, que oiga o no oiga, que vea o no vea? ¿Acaso no soy yo, el SEÑOR?
(Éxodo 4:12)
¡Ahora ve! Yo estaré contigo cuando hables y te enseñaré lo que debes decir.
DIOS TE DICE: ¡YO PUEDO HACER QUE HABLES BIEN!
Quiero decirles que esa fue y es mi experiencia también. Me costó mucho pero me esforcé y hoy puedo hablar a mucha gente individualmente y en conjunto.
Pr Gustavo Isbert. ¡Espero que tu te esfuerces también, ¡cuentas con el respaldo de Dios!
(Isaías 41:10)
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
¿Que me gustaría? Que cada cristiano aprenda las bases del cristianismo y dejando todo temor o venciéndolo, se identifique con Jesús y su iglesia plenamente dejando miles de pequeñas cosas y ponga en primer lugar las de Jesús e invite a sus conocidos y les enseñe lo más sencillo de la palabra de Dios y ore por ellos para que sean llenos del Espíritu Santo y de poder y ellos a su vez enseñen a otros y estos a otros y sea algo imparable…ese es mi gran deseo. (Hechos 6:8)
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 5:42)
Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
DIOS NO PUEDE MENTIR ENTONCES CUANDO USTED ORE POR UN ENFERMO O POR OTRA COSA BUENA, PIENSE EN ESTAS PALABRAS. (QUE SON PALABRAS DE DIOS).
(Números 23:19)
Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?
(Mateo 10:8)
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
(Lucas 10:9)
y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.
(Marcos 16:18)
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Mateo 10:1)
Entonces llamando a sus…discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
(Marcos 1:27)
Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?
(Marcos 3:15)
y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:
(Marcos 6:7)
Después llamó a sus discípulos , y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.
(Marcos 13:34)
Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.
(Lucas 4:36)
Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?
(Lucas 7:8)
Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
(Lucas 9:1)
Habiendo reunido a sus…discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.
(Santiago 4:7)
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
(Mateo 21:22)
Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
(Marcos 11:24)
Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
(Juan 14:12)
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
(Juan 14:13)
Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
(Juan 14:14)
Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
(Juan 15:16)
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
(Juan 16:23)
En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
(Mateo 7:7)
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
(Juan 15:7)
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
(Juan 16:24)
Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
(Marcos 16:17)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Marcos 16:18)
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Lucas 4:18-19)
El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
A predicar el año agradable del Señor.
(2 Corintios 1:21)
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,
(Santiago 5:14)
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
(Santiago 5:15)
Y la oración de fe salvará (sanará) al enfermo, y el Señor lo levantará.
(Santiago 5:16)
Orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
(Jeremías 33:3)
Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.