COMO RECIBIR EL BAUTISMO CON EL ESPIRITU SANTO II

COMO RECIBIR EL BAUTISMO CON EL ESPíRITU SANTO

El libro de los Hechos y la experiencia de la Iglesia muestran dos maneras de recibir el Bautismo con el Espíritu Santo:

a. En forma personal y directa.

b. Por medio de oración, acompañada o no de imposición de manos.

La condición necesaria es haber recibido a Jesús como salvador personal y Señor. Leemos en Hechos 2:38 “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre del señor Jesucristo para perdón de los pecados, y RECIBIRËIS EL DON DEL ESPÏRITU SANTO” y luego para

recibir el bautismo con el Espíritu es una cuestión de fe.

Recordemos los siguientes hechos en la palabra de Dios:

1.(Hechos 2:11-14) : El Espíritu santo ya ha sido dado en Pentecostés y

está en el mundo desde entonces. Solo nos resta recibir el Bautismo en

el Espíritu Santo (si somos verdaderos Cristianos ya vive en nosotros

Romanos 8: 9,16 ; Gálatas 4:6) y por la fe apropiarnos de la promesa.

Dios es el más interesado en que cada uno de nosotros reciba el poder

del Espíritu, es más lo manda (Efesios 5:18).

2.(Hechos 2:38-39): Toda persona que ya es salva por su fe en Cristo es

apta para recibir el Bautismo con el Espíritu. La promesa del padre es

para todo creyente.

3.(Hechos 5:32) Es necesaria una disposición de renuncia al pecado y de obediencia a Dios.

No significa que uno haya alcanzado ya un alto nivel de espiritualidad

o que ya sea un santo, sino que tenga el deseo y la disposición. Es decirle a Dios: “Padre celestial, soy tu propiedad. Me has comprado

con la sangre de Cristo. Reconozco que eres mi dueño absoluto. Haz lo

que quieras de mí”.

Esto es decisivo para recibir el Bautismo en el Espíritu. Algún aspecto de la vida sin rendir es lo que impide a muchos esta bendición. El Señor ve nuestro corazón, y si encuentra sinceridad en él, nos bautizará con

su espíritu. El poder del Espíritu santo, entonces, será un poder adicional para vivir en victoria sobre el pecado.

4.(Juan 7:37-39) Notemos la condición: “ Si alguno tiene sed”. Tener sed

es desear intensamente. Es no estar conforme con la situación actual.

Es desear el Bautismo con el espíritu como una necesidad absoluta. Si

se siente ese deseo y necesidad, aunque no comprenda todas las cosas, la bendición está muy cerca.

5.(Lucas 11:13): Jesús es muy claro: si pedimos, recibiremos. Si

pedimos que nos bautice con el Espíritu Santo, El lo hará.

6.(Marcos 11:24): Recibir por fe “..os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido, y os vendrá”. No importa cuán absolutas sean las promesas de Dios, solo las recibimos si creemos. También dice la Biblia:” si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,

él nos oye. (y es la voluntad de Dios bautizarnos con el Espíritu

Santo) Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que hayamos hecho” (1 Juan 5:14-

15).

Predicación sobre el tema: Recibe el Bautismo en el Espíritu Santo AHORA.

Leer Hechos 19:1-6

Se debe creer que es para hoy, para todos los creyentes y que Dios quiere darlo:

“La promesa es para vosotros…para todos los que El Llamare”.Hechos 1:4; 2:39.

Efesios 5:18 dice…”sed llenos del Espíritu”. No solo quiere darlo sino que es una orden. Nos ordena recibirlo (no es opcional).

…dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan”. Lucas 11:13

Pablo: a el le impusieron las manos Hechos 9:17 y el impuso las manos a otros Hechos 19:6

Pedro y Cornelio: (no hubo imposición de manos) pero hablaban en lenguas y magnificaban a Dios” Hechos 10:44-46.

Lenguas: (Hacer una explicación breve): Hablen en fe las palabras que vienen a su mente, dadas por el Espíritu Santo.

¿Qué hacer?

Arrepentirse: Hacer oración de arrepentimiento y renuncia.

Rendirse: (Ejemplo: darle todas las llaves de todos los cuartos de la casa)

Pedir: pedid y se os dará…Lucas 11:9…si pedimos alguna cosa de acuerdo a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

1 Juan5:14-15.

Creer

Recibir

Hacerles orar una oración pidiendo y dando gracias por recibirlo (las personas son guiadas a repetir una oración desde sus asientos)

Luego ora el predicador con imposición de manos a las personas que así lo desean y pasan al frente. (los que aún no han recibido o necesitan la imposición de manos para aumentar su fe en que lo recibieron o recibirlo de esta manera si aún no lo han recibido).

Mensajes Cristianos

GUSTAVO ISBERT – Predicador – Diplomado en Teología

Iglesia: www.CristoReyonline.com.ar
Sitio central: www.elcieloesunlugar.com.ar

EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO, ¿COMO RECIBIRLO?

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO, COMO RECIBIRLO

Recibámoslo ahora:

Después de haber estudiado que el bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia distinta de la conversión, que es una bendición que el creyente debe anhelar profundamente y que está a nuestra disposición en la actualidad, estamos preparados para hacer la pregunta: ¿Cómo podemos recibir el bautismo en el Espíritu Santo? Asentir con el intelecto en lo que respecta a una conclusión y aceptar y considerar una doctrina como teológicamente correcta es bueno en sí, pero será de escaso valor para nosotros personalmente, a menos que nos aferremos a las promesas de Dios y penetremos experimentalmente en ese plano de bendición con respecto al cual hemos creído. Para aquellos que están preparados para entrar en el glorioso plano del Bautismo en el Espíritu Santo, decimos esto:

Debemos ser salvos primero:

El primer asunto que el hombre debe de dejar establecido al aproximarse a Dios pidiendo el Bautismo en el Espíritu Santo, es: sí está o no justificado ante Dios.

El pecador jamás podrá recibir el Bautismo en el Espíritu Santo. “Y yo rogare al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: al Espíritu de verdad, al cual el mundo (el que no es de Dios) no puede recibir. (Juan 14:16, 17).

El mundo no puede recibirle (los que no son Cristianas de verdad, es decir convertidos y que aceptaron a Jesucristo como el Señor de su vida). Se trata de una imposibilidad. Dios no puede negarse a sí mismo, o contradecirse, El no puede bendecir el mal.

No puede penetrar en un vaso impuro, en un vaso que no se ha rendido a él.

Debe existir un renacimiento definido como preparación esencial para recibir el bautismo en el Espíritu Santo.

Debemos saber a ciencia cierta que somos salvos, debemos arribar a ese lugar donde el Espíritu Santo testifica a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. (Romanos 8:16).

Debemos obedecer:

“Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.” (Hechos 5:32). Surge aquí la posibilidad de que existan diferencias entre el creyente y su Dios. Si existe rebelión contra el Señor, por pequeña que parezca, el creyente debe de arreglar la cuestión pendiente, rindiéndose sin reservas a la voluntad soberana de Dios.

Los que lo rechazan no son obedientes.

A esta altura de nuestro estudio, podemos formularnos la siguiente pregunta: ¿Cómo pueden sus hijos caminar en la luz y ser obedientes, si no han dejado que el Espíritu Santo les llene?. El Señor Jesús les dijo a sus discípulos que fueran y hicieran discípulos, y que les enseñaran que guardaran todas las cosas que él les había mandado. (Lucas 28:20). Les había ordenado que no se vayan de Jerusalén hasta que no fueran investidos de poder desde lo alto (Lucas 24:49). Este mandamiento debía ser transmitido a los que se convirtieran en virtud del ministerio de los discípulos, es decir, debía ser transmitido a los nuevos discípulos. En virtud de ello, el mandamiento es aplicable a nosotros también. Se expresa en (Efesios 5:18) que dice: “Sed llenos del Espíritu”. ¿Podemos ser hijos obedientes y desobedecer el mandamiento? Si los quinientos hermanos por quienes fue visto después de su resurrección (1 Corintios 15:6) oyeron el mandamiento del Señor de esperar en la ciudad de Jerusalén y solamente ciento veinte obedecieron y recibieron el Espíritu Santo, luego se desprende de ello que trescientos ochenta no obedecieron, y al no obedecer, no recibieron. No esperaron tal como habían sido instruidos. Por lo tanto, no reunieron las condiciones necesarias para recibir el Bautismo en el Espíritu Santo. No nos debe sorprender entonces el hecho de que miles no reciban el Bautismo en el Espíritu Santo.

Pedir, Creer y recibir:

Debemos Pedir:

Lucas 11:13 dice:“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? Tenemos aquí reflejada la bondad, la generosidad, la buena voluntad y la imparcialidad de nuestro maravilloso Padre Celestial. Puede dar el Bautismo en el Espíritu Santo a todos los que se lo piden. EL está mas deseoso de darnos el Bautismo en el Espíritu Santo que nosotros, padres terrenos, estamos de dar a nuestros hijos lo que nos piden.

La única limitación existente es aquella que pueda imponer nuestra falta de deseo.

Dios da el Bautismo en el Espíritu Santo a los que se lo piden.

Jesús dijo:”Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él”. (San Juan 7:37-39).

No tenéis lo que deseáis, porque no pedís.” (Santiago 4:2). Se trata del examen eliminatorio de Dios, destinado a determinar quien es considerado digno de recibir este don de valor inapreciable. Este don es completamente gratis, pero solo lo recibirán los que lo anhelan y lo piden. “Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia.” (Hebreos 4:16).

Debemos pedir con Insistencia

¿Pediremos una vez y pensaremos que ya es suficiente? ¿Consideraremos que nos dio el Bautismo en el Espíritu Santo cuando se lo pedimos una vez, aunque no existan evidencias posteriores de que el Espíritu Santo descendió en nuestra vida? o nos encogeremos de hombros y exclamaremos: “No es culpa mía. Pedí, y nada pasó. ¿Qué voy a hacer?

No, esa no debe ser nuestra actitud. Mas bien leamos lo siguiente: “Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” (Mateo 7:7). Debemos pedir hasta recibir. Jesús nos prometió que eso sucedería, (Lucas 11:9-13)”Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,¿ cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?. Este pasaje termina con la promesa de dar el Espíritu Santo a los que se lo piden. Versículo 13. Esto constituye la instrucción de Cristo de continuar pidiendo hasta que recibamos el llenamiento del Espíritu Santo.

Debemos Creer.

“Para que la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles a fin de que

por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.” (Gálatas 3:14).

Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él.”(Juan 7:39).

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios, crea que le hay, y que es galardonador de lo que le buscan” (Hebreos 11:6).

Los que piden, los que buscan y los que llaman en procura del bautismo en el Espíritu santo debieran recordar que este acontecimiento experimental se denomina asimismo “el don del Espíritu Santo”. Un don no se adquiere por medio del trabajo, o se gana como premio o como retribución al mérito. Un don no se puede imponer tampoco sobre una persona. No son los gritos ni las repeticiones de frases y alabanzas lo que hace descender el Espíritu Santo, aunque las exclamaciones en voz alta y la mucha alabanza son bíblicas, y por lo tanto no está mal, si nos sentimos inclinados a pronunciarlas en el momento adecuado. Salmo 98:4; Salmo 150; Salmo 67:3, 5; Lucas 19:37-40. Pero no podemos “pagar” por el don, ni aun de esta manera. El llenamiento con el Espíritu Santo es un don, glorioso, enviado de Dios, y lo recibimos por la fe y por fe solamente.

Elementos de la Fe

La fe en Dios consiste de no depender en ningún momento de nosotros mismos o de los demás, y de la convicción de que solamente Dios tiene lo que nosotros necesitamos y queremos. Debemos creer en forma implícita que el Padre Celestial nos llenará con el Espíritu Santo sólo en calidad de don(regalo), pero al mismo tiempo debemos tener la firme convicción de que nos dará en abundancia, si cumplimos las condiciones y le pedimos sus dones. Fijémonos, entonces, en primer lugar, que nuestras cuentas con Dios estén canceladas. Luego nos abstenemos de esforzarnos, y acudimos al Padre solicitándole el don que buscamos.

La fe recibe:

En este estado de expectativa extendemos nuestras manos, por decirlo así, para recibir lo que Dios nos ha prometido. Le fe es simbólicamente la mano que se extiende y recibe el don del Espíritu Santo. Jesús dijo: “Al que a mí viene, no le echo fuera”(Juan 6:37)

Nunca alguien que fué al Señor de esta manera ha quedado desilusionado.

Los apóstoles Oraron y Alabaron a Dios.

Nos quedan ahora por estudiar los ejemplos bíblicos en lo que se refiere al recibimiento del bautismo en el Espíritu Santo. Si el ser creyente primero, luego obedecer, pedir y creer constituyen los pasos que conducen al Bautismo en el Espíritu Santo, luego podemos decir que fueron estos los pasos que dieron los discípulos de la iglesia primitiva y posteriormente otros. A los discípulos se les dijo que debían esperar en la ciudad de Jerusalén hasta que fueran investidos de poder desde lo alto. (Lucas 24:49).

Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego. (Hechos 1:14). “Y estaban continuamente en el templo, alabando y bendiciendo a Dios” (Lucas 24:53). Fue así que obedecieron y esperaron; pidiendo mediante la oración y la súplica; creyeron y expresaron su fe alabando y bendiciendo a Dios. ¿Retribuyó el Señor la conducta de fe de sus discípulos?:sí: “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.” (Hechos 2:4).

Los samaritanos creyeron y Pedro y Juan oraron por ellos:

En Samaria, los convertidos de Felipe creyeron la predicación relativa al reino de Dios y al nombre de Cristo y fueron bautizados, tanto los hombres como las mujeres.(Hechos 8:12). Pedro y Juan llegaron desde Jerusalén con el objeto de predicarles el Bautismo en el Espíritu Santo, e imponerles las manos para que lo reciban, porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos. Ningún avivamiento debe transcurrir mucho tiempo sin que los creyentes reciban el Bautismo en el Espíritu Santo. Así lo creyeron los apóstoles que se encontraban en Jerusalén, y esa es la eterna verdad. Pedro y Juan oraron por ellos, para que recibieran el Bautismo en el Espíritu Santo (Hechos 8:15). Pedro había informado al Sanhedrín en el sentido de que se les daba el Espíritu Santo a los que obedecían (Hechos 5:32), y de esta manera sin duda se explicó ante los convertidos samaritanos. Tanto Pedro como Juan habían escuchado al Señor Jesús decir, que el Padre daría la promesa del Espíritu Santo a los que la pidieran. Con seguridad que dijeron esto también a los convertidos samaritanos. Los apóstoles, después de haber instruido a estos discípulos, (que aguardaban sin duda con expectativa), y de haber orado por ellos, les impusieron las manos y recibieron así el Bautismo en el Espíritu Santo. (Hechos 8:17).

Pablo oró y se oró por el.

Pablo se convirtió en el camino de Damasco y al quedar ciego, tuvo que ser conducido de la mano a la ciudad de Damasco. Había llamado Señor a Jesucristo, y nadie puede hacerlo sino por el Espíritu Santo. (1 Corintios 12:3). Después de tres días el Señor le dijo a Ananías un devoto discípulo que fuera y preguntara por un hombre llamado Saulo de Tarso “porque he aquí, él ora.” Se trataba ya de un creyente, (Ananías lo denomina hermano); había obedecido a Cristo al venir a Damasco a escuchar lo que el Señor quería decirle. Estaba ahora orando, quizá no supiera lo que necesitaba, pero Dios lo sabía, y envió a Ananías, a fin de que Saulo recibiera la vista y fuera lleno del Espíritu Santo.

Ananías le impuso las manos y oró por él. Imponer las manos era un método común del Maestro. Jesús tocó la suegra de Pedro, y ella se levantó y les servía. (Mateo 8:15).

En su segundo viaje a Nazaret, puso las manos en unas cuantas personas enfermas, las cuales sanaron. (Marcos 6:5). Jesús había prometido que estas señales seguirían a los que creyeran: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán, (Marcos 16:18).

Pablo y Bernabé fueron enviados en calidad de primeros misioneros de la iglesia, después que los dirigentes de ella les impusieran las manos. (Hechos 13:3). Se trata de que el que ora es un cauce, por así decirlo, por el cual fluye o corre el poder del Señor, tanto para la sanidad, como para bendición o para el Bautismo en el Espíritu santo.

Los que estaban congregados en la casa de Cornelio recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo de repente.(Hechos 10:44-48).

En la casa de Cornelio, la soberanía de Dios intervino en forma especial. Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu santo cayó sobre todos los que oían el discurso.(Hechos 10:44). Este es siempre el privilegio de Dios. No se puede poner limitaciones a Dios, o pretender que opere de acuerdo a un sistema determinado.

Pedro le había informado a su auditorio lo siguiente: “Arrepentíos,…cada uno de vosotros y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:38) si la persona procede en obediencia a Dios, de acuerdo todo a lo que sabe, y según la luz que posee, Dios que conoce los corazones puede actuar como El lo desee. ¿Quién no aceptaría gustoso otras intervenciones divinas en el derramamiento del Espíritu Santo, tal como ocurrió en la casa de Cornelio? ¿No podemos considerar acaso que este acontecimiento representaba el ideal de Dios, su fórmula perfecta, por así decirlo? Es decir, al creer en Cristo recibe el Espíritu Santo e inmediatamente el Bautismo en el Espíritu Santo?

Pablo oró por otros para que recibieran el Bautismo en el Espíritu santo

Los Efesios creyeron y Pablo oró por ellos (Hechos 19:1-6)

En Efeso, Pablo instruyó cuidadosamente a los discípulos de Juan el Bautista ya que ellos no sabían nada del Espíritu Santo, ni de la salvación; así que cuando ellos creyeron y fueron salvos los bautizó en agua y luego les impuso las manos y ellos también recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo, con las señales que le siguen, ya que hablaban en lenguas y profetizaban (Hechos 19:6). ¿Quién diría que no los instruyó de acuerdo al ejemplo que había sido seguido hasta ahora? Se trata de un ejemplo o modelo: primero: sé salvo, luego: pide a Dios que te bautice en el Espíritu santo, o llama a un ungido hombre de Dios para que te imponga las manos, como en este caso hizo Pablo, y recibe el Bautismo en el Espíritu Santo con las señales que le siguen.

Luego que Pablo les impuso las manos ellos hablaron en lenguas y profetizaron.

Recordemos que Pablo lo recibió cuando Ananías impuso sus manos sobre el, obedeciendo un mandato del Señor (Hechos 9:17). Obedece a Dios, busca sus bendiciones, cree en él de todo tu corazón y recibirás el Bautismo en el Espíritu Santo.

Imposición de manos:

Leer los siguientes pasajes Deuteronomio 34:9; Mateo 19:13-14; Marcos 5:23; 6:5; 8:23,25; 10:16; 16:18; Lucas 4:40; 13:13; Hechos 6:6; 8:17-19; 9:12,17; 13:3; 19:6; 28:8; 1 Timoteo 4:14; 5:22; 2 Timoteo 1:6; Hebreos 6:2.

Génesis 48:14; Éxodo 29:10,15,19; Levítico 4:15; 8:14,18; 16:21; Números 27:23.

EL HABLAR EN LENGUAS, UN DON DEL ESPÍRITU SANTO.

EL HABLAR EN LENGUAS

Leer los siguientes pasajes de la palabra de Dios: Marcos 16:17; Hechos 2:4; 10:46; 10:44-48; 19:6; 1 Corintios 12:10; 12:28;

1 Corintios capitulo 14

¿Qué es?

Es un don del Espíritu Santo (1 Corintios 12:1-11). Es recibir un idioma del Espíritu Santo. Puede ser uno o varios (1 Corintios 12:10). Puede ser un idioma conocido o no, o ya extinguido. Al principio se puede decir algunas pocas palabras y a medida que uno las dice puede salir el lenguaje cada vez más fluido.

Es hablar las palabras que nos da el Espíritu Santo orando a Dios (Hechos 2:4) o es un mensaje de Dios hacia otras personas (1 Corintios 14:5b,13).

¿Es para hoy?

Si, todos los dones del Espíritu Santo son para hoy, El Espíritu Santo es el mismo de hace 2.000 años y sus dones los mismos.

¿Que hacer para que el Espíritu Santo manifieste este don a través nuestro?

Ser un verdadero Cristiano y recibir el bautismo en el Espíritu Santo (Marcos 1:8) (Ser lleno del Espíritu Santo, Efesios 5:18, que es un mandato de Dios).

¿Todos los que son bautizados en el Espíritu Santo o llenos del Espíritu Santo hablarán en lenguas?

Con una breve explicación de lo que es: Si, cualquier creyente al ser lleno del Espíritu Santo podrá hablar en lenguas. Es una clásica señal externa de haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo.

¿Corinto era el único lugar en que se hablaba en lenguas?

No. en todas las Iglesias se conocía este don del Espíritu. Ej: Los Efesios:

(Hechos 19:6). En Cesaréa (Cornelio y su grupo de parientes y amigos) (hechos 10:46). Pablo le escribe a los Corintios para decirle como deben practicarlo, no que lo supriman (1 Corintios 12 y 14). A los Efesios no les escribió sobre este punto porque no era necesario, así como no les escribió de la Santa Cena (pues practicaban ambas cosas bien). Que los Corintios practicaban mal la Santa Cena, no llevó a Pablo a decirle que no lo hagan más, sino que lo hagan bien y a enseñarles la manera correcta de hacerla (al igual que el hablar en lenguas).

¿Por qué no las reciben algunos?

Porque no saben bien lo que es, algunos esperan tener experiencias raras o similares a otros cristianos, que les contaron de que manera las recibieron ellos; tal vez esperan caerse o que la lengua se les mueva sola, sentir gozo o algo (aunque esto puede suceder, o no) o tienen miedo porque no saben lo que es, o como es, o temen recibir algo que no sea de Dios, pero Dios dice en (Lucas 11:13)Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu santo a los que se lo pidan? (Entendemos que se refiere a ser llenos de Espíritu Santo), lo dará a los que se lo pidan y está dentro de las “buenas dádivas” (regalos).

Si se pide a Dios un pan no nos dará una piedra, (Mateo 7:9-11) sino que nos dará cosas buenas.

Es una manifestación del Espíritu Santo para provecho de la iglesia

(1 Corintios 12:7), Y para provecho de uno mismo (1 Corintios 14:4), si todos se edifican a si mismos se edifica toda la Iglesia.

ES para hoy, así como es para hoy ser maestro, ayudar etc. (1 Corintios 12:28). Como en la Iglesia no todos están llenos del Espíritu Santo, no se manifiestan en ellos sus dones, por lo cual no todos hablan en lenguas (pero muchos si).

¿Por qué se debe practicar todo con amor y se debe procurar los dones espirituales?

1 Corintios 13 y 14:1. En una Iglesia debe haber amor y Dones del Espíritu.

¿A quien habla?

Habla a Dios y no a los hombres (aunque puede transformarse en un mensaje de Dios a los hombres) siendo ya don de Profecía o de interpretación de lenguas. Es alabanza y oración a Dios pidiendo lo que conviene. (Romanos 8:26) por el Espíritu Santo habla misterios. No lo entiende el que lo escucha, ni el mismo se entiende (1 Corintios 14:14). Aunque lo puede interpretar por el don de Interpretación de lenguas, esto es interpretación de la idea global y no traducción palabra por palabra, salvo que hable ese idioma determinado naturalmente, (sea su idioma natal o aprendido). Ej: puede hablar en lenguas en alemán y no saber lo que está diciendo, solo lo puede entender si lo interpreta por el don de interpretación de lenguas (el mismo u otra persona) o algún Alemán u otro que haya estudiado el Alemán.

(1 Corintios 14:5b) Cuando las interpreta edifica a la Iglesia y es el Espíritu Santo hablando a la Iglesia.

El Espíritu Santo puede hablar por don de profecía a la Iglesia, como por ejemplo el profeta Agabo. (Hechos 11:27-28); (Hechos 21:10-11).

Como cada uno se edifica a sí mismo al hablar en lenguas, San Pablo quería que todos hablaran en lenguas y más que eso que profeticen (1 Corintios 14:5). Es como decir que quisiera que todos supieran matemáticas pero más que todos la supiesen enseñar.

El que habla en lenguas debe pedir en oración poder interpretarla.

1 Corintios 14:14 ¿Quién ora en lenguas yo o el Espíritu Santo?

La persona es la que dice las palabras que le da el Espíritu Santo (Ver Hechos 2:4) dice “Según el Espíritu Santo les daba que hablasen”. El Espíritu Santo da las palabras en nuestra mente (aunque sean raras) y es la persona que las debe decirlas en voz alta por fe. El Espíritu Santo no le hace hablar sino que le da las palabras y la persona debe decidir hablar en fe.

¿Para que sirve?

Para edificación de cada hermano, para alabar a Dios y orar a El lo que conviene.

Además de orar, en mi propia lengua las oraciones personales de siempre.

El diablo no se entera de lo que se dice, aunque Dios si, (Romanos 8:27), y uno ora por cosas que le convienen que la persona misma no sabe que le conviene; por ejemplo: alguien que no se da cuenta de algún defecto que tiene, al orar en lenguas está pidiendo que Dios le cambie ese defecto sin que el mismo lo sepa.

Otro Ejemplo: en algún lugar, que uno no sabe, a algún hermano o persona le pasa algo y uno ora en lenguas y está intercediendo por ese problema sin saberlo.

Las lenguas y también su interpretación animan a los hermanos al escuchar, algo sobrenatural y la presencia del Espíritu Santo se hace más real.

¿Debo orar siempre en lenguas y nunca con el entendimiento o viceversa?

No, debo orar (o cantar) a veces en lenguas y a veces con el entendimiento, es decir en el idioma propio que uno entiende.

¿San Pablo hablaba en lenguas?

Sí, (1 Corintios 14:18), y mucho, en sus largos períodos de oración e intercesión por todas las Iglesias y hermanos (1 Corintios 14:1b). (Hablo en lenguas más que todos vosotros) Pablo sabía lo que explicaba por experiencia pues él hablaba en lenguas.

No decía lo que leyó en algún libro o lo que le contaron de las lenguas, él las hablaba.

También San Pedro, todos los apóstoles, la Virgen María; todos hablaban en lenguas (ver Hechos 1:14 y 2:4).

¿Donde se debe Hablar en Lenguas?

Generalmente en privado. En la Iglesia solo a veces y en orden y sin gritar.

En situaciones que marque el Espíritu Santo y en estas se debe actuar con sabiduría para que las personas nuevas en la fe no se asusten, lo mismo que los no creyentes presentes. Es preferible en reuniones públicas orar en su propio idioma y no en lenguas, salvo que el Espíritu Santo haga sentir (en una situación particular) lo contrario. El hablar en lenguas no es la meta final, o alcanzar la cumbre de la montaña, sino es el comienzo de una vida en el espíritu. Es uno de los dones espirituales solamente.

A veces son para señal de los incrédulos. Uno puede controlar con su voluntad el hablar o no, y debe hacerlo con sabiduría sabiendo cuando es conveniente o no (aún cuando haya unción) (1 Corintios 14:32-33), los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas. Todo lo que se haga debe edificar a la Iglesia: (1 Corintios 14:26b).

Reglas para hablar en lenguas:

Son como las leyes de tránsito para los vehículos, si no estuvieran sería un desorden. Deben hablar en lenguas (si es un mensaje en voz alta) principalmente en reuniones de oración y con hermanos mas crecidos en la fe. Deben hacerlo de a uno y por turno (y no muchos), y otros, o el mismo puede interpretar. Si no hay interpretación generalmente se debe callar o pedir que Dios dé la interpretación. También si no habla nunca porque no hay intérprete Dios no puede dar nunca la interpretación por medio de un hermano.

En todo esto se debe pedir a Dios sabiduría. En reuniones pueden hablar todos pero en forma de murmullo intercediendo como Iglesia en lenguas. Al hablar en privado en lenguas habla para si mismo y para Dios (1 Corintios 14:28b). Dios es un Dios de paz y no de confusión (1 Corintios 14:33). No debemos dejar, tampoco que malos testimonios o experiencias negativas en este asunto que se puedan haber tenido con hermanos que como los Corintios que no sabían muy bien como manejarse en estas cuestiones, nos priven de las bendiciones de Dios, como por ejemplo, el hablar en lenguas correctamente según las reglas bíblicas(no en confusión sino en paz).

No hablen “a los gritos en lenguas” pero si hablen en lenguas.

Resumen final (1 Corintios 14:39-40). No impidan el hablar en lenguas; hablen en ellas, pero hágase todo decentemente y con orden.

El hablar en lenguas es un don sobrenatural y maravilloso del Espíritu Santo para cada cristiano verdadero, nacido de nuevo (salvo) y bautizado en el Espíritu Santo.

Mi testimonio de cómo recibí el Bautismo en el Espíritu Santo.

MI TESTIMONIO DE CÓMO RECIBÍ EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO.

Yo, (como la gran mayoría de las personas de las personas en América del Sur, central y parte de América del norte) nací en la religión católica.

Yo creía en los milagros, oraba a Dios y a Jesús y pasaban cosas milagrosas y recibía respuestas contundentes de parte de Dios, pero no sabía sobre la salvación de mi alma, ni tenía la seguridad de ir al cielo cuando muriera.

Pero en una pequeña Iglesia Evangélica de la ciudad de San Isidro (donde yo vivía) a la cual comenzaron asistir mis padres, recibí el mayor de los milagros que fue la salvación de mi alma.

Me explicaron allí como me amaba Dios y que me amaba tanto que había enviado a su Hijo Jesucristo para pagar en la cruz mi deuda de pecado con Dios. Si bien sabía perfectamente la historia de todo esto, no sabía que en la cruz PAGÓ Jesús mi deuda con Dios y que el murió en mi lugar.

Juan 3:16; Romanos 5:8; 1 Timoteo 1:15.

Me dijeron que debía arrepentirme y convertirme a Dios, Hechos 3:19.

Me dijeron que debía arrepentirme de TODOS mis pecados (pero de verdad).

Me dijeron que debía creer en lo que hizo Jesús por nosotros. 1 Corintios 15:3; 1 Pedro 2:24; Hebreos 10:12, 14, 17, 22. Hebreos 9:28; 1 Pedro 3:18.

Me explicaron que debía recibir a Jesús como mi salvador y mi Rey y permitirle entrar en mí y recibir su Espíritu Santo. Juan 1:12; Apocalipsis 2:20.

No importa de que religión sea o este afiliado o lo que creían mis parientes o eran ellos (la salvación es personal y cada uno deberá dar cuenta a Dios de si mismo). Romanos 14:12; Hebreos 9:27.

Entonces tomé la decisión de recibir a Jesús, permitirle que entrara en mi corazón y tomara el control de mi vida y al hacerlo sentí por primera vez en mi vida, una verdadera paz, que mis pecados habían sido borrados totalmente. Hebreos 10: 17; Romanos 5:1; 8:1, Hechos 3:19, que era un hijo de Dios 1 Juan 3:1-2; y que tenía vida eterna 1 Juan 5:11-13; y también que comenzaba a ser transformado por la acción del Espíritu Santo en mí.

1 Corintios 6: 17, 19-20; 6:11.

Luego comencé a leer la Biblia con entusiasmo y la comprendía de una manera asombrosa para mí.

Allí pude entender como Jesús vive hoy en cada cristiano verdadero y que yo solo había sido un cristiano de nombre, (aunque sincero) hasta ese momento, pero ahora había nacido de nuevo del Espíritu Santo y era verdaderamente un hijo de Dios. (Leer Juan capítulo 3:1-17).

Entendí que Jesucristo estaba realmente vivo y que participa en nuestra vida de una manera muy real.

Entendí que HOY Jesús hace milagros como lo hizo cuando estaba en la tierra y leía les señales que seguirían a los que creen en El (nosotros) Marcos 16:17-20.

Leía sobre las expulsiones de demonios de los hombres, Marcos 1:21-28, 32-34; Marcos 9:14-29, de la realidad de un mundo espiritual (Efesios 6:12) y de los ángeles de Dios (Hechos 8:26; Hebreos 1:14). Y de la autoridad que Jesús nos dio a nosotros sobre ellos: Mateo 10:7-8; Lucas 10:19; 8:2 (entre otros muchos pasajes da las sagradas escrituras).

Al comentar estas cosas en mi iglesia, me decían que solo eran problemas síquicos que tenían las personas y que los milagros fueron para el pasado y para el futuro. Pero yo creía (y creo) que Dios es el mismo de siempre.

Leía en la Biblia sobre los dones del Espíritu Santo (1 Corintios capítulos 12 y 14) y que Jesucristo daría poder a todos sus seguidores Hechos 1:8; 2:4.

Seguía preguntando estas cosas en la iglesia que iba y se reían de mí.

Un día propuse orar por los enfermos y se enojaron conmigo.

Yo leía Mateo 7:7-11 y creía que si uno pide algo a Dios, El lo va a conceder y que Dios es ahora el mismo al de la época de la Biblia.

Comencé entonces a orar y clamar a Dios que me diese luz sobre estos temas y un día vinieron a nuestra iglesia un grupo de hermanos (en Cristo) pentecostales y yo veía la gloria de Dios en sus rostros y cuando oró uno de ellos públicamente a pedido de mi pastor, me di cuenta que yo no podía orar así (ni ninguno de mi iglesia), solo podía hacer oraciones formales y comunes, entonces me di cuenta también que ellos tenían algo que yo no tenía aún.

Al terminar la reunión le pregunté a un joven de ese grupo, si existía algo más, como un llenamiento del Espíritu Santo, el hablar en lenguas etc, y me dijo que sí y que el mismo había experimentado y experimentaba todo eso.

(Hechos 2:4), eso me bastó para creer y le pedí la dirección de su iglesia que quedaba en la cuidad de Buenos Aires (Argentina) (Yo vivía en San Isidro) localidad cercana, donde también estaba la iglesia donde yo asistía.

Un día de semana decidí ir a esa iglesia en Buenos Aires y me encontré que era solo un garaje con un salón muy grande atrás y estaba cerrada, en ese momento justamente, se abre la puerta y salió un hombre hablando con la portera y el hombre se fue, sentí en mi mente la voz de Dios que me decía que lo siguiera y debía hablar con él, pero me detuve un poco hablando con la mujer y luego salí a buscar al hombre que justo se había detenido a hablar con unas personas, esperé un poco y luego le pregunté sobre todas mis inquietudes y sobre el Bautismo en el Espíritu Santo buscando solo información, pero él me dijo ¡TENÉS QUE RECIBIRLO!, yo no esperaba esa respuesta pensando que eso era solo para “ciertos elegidos” y el me citó para otro día para orar por mí con imposición de manos para que sea lleno del Espíritu Santo (Como Ananías hizo con Pablo y hacían Pedro y Juan y Pablo mismo y otros miles hoy en este tiempo) cosa que yo ignoraba. Hechos 9:17; 1 Corintios 14:18; Hechos 8:15-17; Hechos 19:6.

Fui a las dos de la tarde ese día señalado y el hombre no vino, pero me quedé una hora y media esperándolo frente a la puerta cerrada de la iglesia y por fin llegó, se disculpó por la demora y fuimos adentro a orar, nos pusimos de rodillas, el impuso sus manos sobre mi cabeza mientras oraba por mí y sentí como un calor que me quemaba suavemente, el hombre oraba por mi y hablaba en lenguas, (dándome cuenta yo que ese era el don del Espíritu Santo que había leído en la Biblia). Entonces a dos metros de mí, supe que estaba parado Jesucristo (no siempre pasa eso) y me comenzó a hablar por medio de la boca del hombre (que era uno de los diáconos de la iglesia) y hablándome me dijo que yo había recibido lo que había venido a buscar y luego fue como si se esfumara.

No me caí al suelo (estaba de rodillas) ni me pasó ninguna otra cosa, solo tenía una tremenda paz y una gran satisfacción inundó mi alma. El diácono me miraba como esperando que hablara en lenguas y me preguntó como me sentía, y yo le dije que bien y nos despedimos. Cuando llegué a mi casa desde Buenos Aires a San Isidro me arrodillé en mi cuarto y suavemente comencé a orar y a hablar en lenguas, es decir decía las palabras que a mi me daba el Espíritu Santo en mí, en ese momento supe que había recibido el Bautismo en el Espíritu Santo o el primer llenamiento del Espíritu Santo.

A partir de ese momento fue como entrar en lo sobrenatural, tuve visiones de Dios, de ángeles (no siempre pasa de esa misma manera con todas las personas), comencé a expulsar demonios de las personas (en las ocasiones en que se daba hacer eso y Dios me guiaba a hacerlo). Hablaba en lenguas en mis oraciones, profecías venían a mí para la iglesia y para personas, tenía sueños proféticos y comencé a orar por los enfermos y muchos milagros se hicieron (en el tiempo y momento de Dios, con la guía del Espíritu Santo). Las evidencias internas y externas que escribo más adelante comenzaron a manifestarse y continúan hasta hoy.

Comencé también a orar por otros con imposición de manos y eran llenos del Espíritu Santo como yo había sido lleno.

Recibí más fe, más discernimiento de espíritus, más iluminación en las escrituras, más amor por las personas y sobre todo por los perdidos, recibí más deseos de orar y la oración se transformó en un placer para mí y no era algo aburrido o que me costara hacer.

Supe que había recibido el poder del Espíritu Santo y estaba lleno de El y esto continúa hasta hoy (más o menos 38 años después).

Hoy con muchísima más experiencia y conocimiento de esta gran verdad, y habiendo orado para que muchas personas reciban esta misma experiencia (a veces a muchas personas juntas) recomiendo a todos los cristianos que sean llenos del Espíritu Santo (como prioridad) y serán mucho más efectivos en su servicio a N.S.Jesucristo y a los demás.

Predicador Cristiano Gustavo Isbert Perlender

Para mayor información ver en www.elcieloesunlugar.com.ar las enseñanzas siguientes en el Blog: Bases del cristianismo: Introducción a la lección 18 y lección 18, además de las lecciones 61, 62, 66 y los dones del Espíritu Santo en la lección 88.

Y en la carpeta celeste sobre el Espíritu Santo, en la sección alimenta tu fe y descarga de libros.

Dios te bendiga mucho, te comparto mi testimonio para que sepas que tú puedes también recibir lo mismo y cada cristiano verdadero también.

¿Hay algo sobre el don del Espíritu Santo de hablar en lenguas que no entiendas?

¿Hay algo sobre el don del ESPIRITU SANTO de hablar en lenguas que no entiendas?

¿El don de lenguas existe hoy? Respuesta: Si, yo mismo hablo en lenguas y por el don de interpretación de lenguas explico el significado de las palabras que está diciendo Dios a través de mí. ¡Que dice la Biblia al respecto?

(Hechos 2:4) La señal externa de ser llenos del Espíritu o de ser Bautizados en el Espíritu Santo es la manifestación del don de lenguas.

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

(Hechos 10:45) Esto hombres se dieron cuenta que los no judíos fueron llenos del espíritu Santo porque los oyeron hablar en lenguas.

Los creyentes judíos que habían llegado con Pedro quedaron asombrados al ver que el don del Espíritu Santo también era derramado sobre los gentiles.

(Hechos 10:46)

Pues los oyeron hablar en otras lenguas y alabar a Dios.

(Hechos 8:18) Lo único que pudo haber visto simón es lo mismo que vieron los creyentes Judíos: Qua hablaban en lenguas y alababan a Dios.

Cuando Simón vio que el Espíritu se recibía cuando los apóstoles imponían sus manos sobre la gente, les ofreció dinero para comprar ese poder.

Pablo oraba para que los creyentes sean Bautizados en el Espíritu Santo y sucedía lo mismo que le sucedió a él cuando oró por él Ananías. Hechos 9: 17; 1 Corintios 14: 18.

(Hechos 19:6)

Después, cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, y hablaron en otras lenguas y profetizaron.

(1 Corintios 12:10) La existencia de estos dones se mencionan claramente en la Biblia y como todos los dones no han cesado y millones de personas lo practican y reciben en el día de hoy.

A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.

(1 Corintios 12:28)

Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

(1 Corintios 13:1) Pablo no niega las lenguas sino que dice que deben todo hacerse en amor.

Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

(1 Corintios 13:8) Esto será cuando venga Jesús porque no se necesitarán porque conoceremos todas las cosas pero el amor continuará.

El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

(1 Corintios 14:2) ¡Esto es maravilloso!

Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu Santo habla misterios.

(1 Corintios 14:4) Es maravillosos hablar en lenguas porque cada creyente se edifica a si mismo, orando (aunque sin entender) exactamente lo que le conviene (a el mismo) a Dios.

El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia. Si profetiza (mejor aún).

(1 Corintios 14:5)

Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación. Si las interpreta es un mensaje de Dios y se transforma en una profecía. ¡Es maravilloso! Se lo digo por experiencia porque a través mío sucede muchas veces cuando Dios quiere decir algo a la iglesia o a personas. En una palabra lo sé por experiencia. No escribo cosas que leí en libros de personas que no han tenido estas experiencias y confunden con sus opiniones a los creyentes. Yo pedí en oración poder interpretarlas y dios me concedió el don de interpretación de mis lenguas.

(1 Corintios 14:13)

Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla.

(1 Corintios 14:6) Si no hay interprete no es de mucha bendición a la iglesia, pero si para si mismo y todo debe hacerse con sabiduría y en orden. En el momento preciso, con prudencia no hablando demasiado fuerte en público etc.

Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina?

(1 Corintios 14:18) Pablo hablaba en lenguas mas que todos y por eso podía y tenía autoridad para explicar lo que era y es.

Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros;

(1 Corintios 14:22) escuchar hablar sobrenaturalmente, asombra y es una señal para los no creyentes.

Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes.

(1 Corintios 14:23) Esto se refiere si no se hacen las cosas en orden, puede asustar a las personas que vienen por primera vez.

Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?

(1 Corintios 14:39) la orden de S.Pablo es:

Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas;

(1 Corintios 14:40)

pero hágase todo decentemente y con orden.

(1 Corintios 14:12) Esta es la orden de San Pablo y del Espíritu Santo que lo inspiraba.

Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.

Debemos procurar que las personas sean salvas e inmediatamente sean Bautizadas en el Espíritu Santo.

JESÚS ACTUÓ EN EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO: Y NOSOTROS DEBEMOS ACTUAR DE LA MISMA MANERA. (Así lo ordenó El).

(Lucas 4:1)

Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto

(Lucas 4:14)

Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.

(Lucas 5:17)

Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar.

(Lucas 6:19)

Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos.

Y LUEGO NOS LO DIÓ A NOSOTROS PARA HACER LAS MISMAS COSAS Y AÚN MAYORES. Juan 14: 12.

(Hechos 1:5)

Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

(Hechos 1:8)

pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

MUCHOS YA LO HEMOS RECIBIDO, ¿ENTIENDES QUE TÚ TAMBIÉN DEBES RECIBIRLO?

Cuando lo recibimos comienzan a manifestarse los dones del Espíritu Santo y el primero es el don de lenguas.

(Hechos 2:4)

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

(Hechos 4:31)

Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

(Hechos 9:17)

Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

(1 Corintios 14:18) Pablo habló en lenguas.

Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros;

(Hechos 10:44)

Mientras Pedro aún estaba diciendo estas cosas, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban el mensaje.

(Hechos 10:45)

Los creyentes judíos que habían llegado con Pedro quedaron asombrados al ver que el don del Espíritu Santo también era derramado sobre los gentiles.

(Hechos 10:46)

Pues los oyeron hablar en otras lenguas y alabar a Dios. ELLOS SE DIERON CUENTA QUE HABÍAN SIDO LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO PORQUE LOS ESCUCHABAN HABLAR EN LENGUAS Y MAGNIFICAR A DIOS.

Pablo hacía lo que Ananías había hecho con él para que otros sean llenos del Espíritu Santo.

(Hechos 19:6)

Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

Nosotros debemos hacer lo mismo y procurar que todos sean salvos e inmediatamente que sean Bautizados en el Espíritu Santo para hacer la obra de Dios con poder. Hechos 1:8.

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