a) Escrituras clave
2 Timoteo 2:15
Hechos 17:11 2
Timoteo 3:16-17
Salmo 138:2
Romanos 10:17

b) Introducción
Algunos cristianos nunca parecen progresar más allá de tratar la Biblia como alguna clase de caja de promesas divinas, es decir, abren la Biblia al azar y oran para que el Espíritu Santo les dirija la Palabra para ese momento. En efecto, el Espíritu Santo puede hacer esto cuando la ocasión sea correcta. En estas circunstancias, normal­mente ignoramos la cuestión de contexto y significado original y tomamos la Palabra como viene con toda su inmediatez y su pertinencia a nuestro corazón. Pero, para un entendimiento consecuente de la Escritura necesita haber algo más que esto. Necesitamos aprender a vivir en las Escrituras como una base cotidiana y ganar un entendimiento de su coherencia y significado (2 Timoteo 2:15).

c) Un discípulo necesita llegar a conocer la Palabra de Dios
La Biblia es Dios hablando al hombre. Para vivir como discípulos de Jesús necesitamos la Palabra de Dios. – Nos hace sabios (Salmo 119:98-104).
– Nos da luz si la recibimos (Salmo 119:130).
– Nos da paz y nos guarda de tropezar (Salmo 119:165).
– Nos edifica y nos da una herencia entre todos los santificados (Hechos 20:32). – Capacita la fe (Romanos 10:17)
– Nos da ánimo y capacita esperanza (Romanos 15:4).
– Es útil para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia (2 Timoteo 3:16).
– Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón (Hebreos 4:12).
– Recuerda, la Biblia es la Palabra de Dios inspirada, totalmente verdadera, absolutamente fidedigna y la autoridad final para todo lo que hacemos como cristianos y como iglesia.

d) Maneras de conocer la Palabra de Dios
(I) Oir
Por ejemplo, sermones, cintas, leer en voz alta, testificar.
(II) Leer
Cuando leemos necesitamos pedir al Espíritu Santo que nos dé entendimiento. Es de ayuda seguir un plan de lectura de la Biblia, en especial la primera vez.
(III) Estudiar (Hechos 17:11)
Tener un propósito o una meta para tu estudio (p.ej. análisis de un pasaje de la Biblia, el estudio de un personaje de la Biblia como Moisés, el estudio de un tema como los dones del Espíritu Santo). Apunta cualquier cosa que Dios te revele. Dios quiere edificar tu conocimiento de El, pero tú deberías poder recordar y compartir con otros todo lo que Dios te revele.
(IV) Meditar (Josué 1:8; Salmos 1:1-3)
(V) Memorizar (Deuteronomio 6:5-9; Proverbios 7:1-3)
Esto nos capacita para ser fortalecidos y alimentados por Dios (Mateo 4:4), nos ayuda a seguir el camino de Dios (Salmo 119:105); y ayuda a vencer el pecado, la tentación y a Satanás (Salmo 119:11; Efesios 6:17; Mateo 4:4,7 y 10).

e) ¿Por qué estudiar la Biblia?
(1) Revelación
La Escritura nos da la revelación más amplia disponible de Dios. Allí Dios revela la verdad acerca de sí mismo y sus propósitos para su pueblo. Sobre todo, entendemos la revelación de Dios en Jesús a través del testimonio de la Escritura (Juan 5:39).
(II) Discipulado y crecimiento (2 Timoteo 3:16-17)
La Palabra de Dios tiene poder. A través de las Escrituras, el Espíritu Santo nos trae esa convicción que lleva al arrepentimiento; nos revela la santidad de Dios y la estatura de Cristo; nos lleva a toda verdad para que podamos saber mantenernos firmes en la fe. Las Escrituras son al Espíritu Santo lo que el bisturí es al cirujano. En su mano son manejadas con gran habilidad y poder para traer la sanidad que Dios quiere llevar a cabo en nuestra propia vida.
(III) Fe y ánimo (Romanos 15:4)
Sabemos que la fe viene por oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17). A través de nuestro estudio de las Escrituras oiremos muchas cosas de Dios que estimularán nuestra fe y levantarán nuestro encuentro con los grandes hombres de fe en la Biblia, nuestra fe será desafiada y corregida bajo la guía del Espíritu Santo.
(IV) Testimonio y evangelismo (1 Pedro 3:15)
El fallo en el evangelismo muchas veces es debido al fallo de confianza en las Escrituras. Necesitamos ser conscientes de la necesidad de llevar a cabo los mandatos del Señor por la Escritura y estar involucrados en testificar.
(V) Guerra espiritual
Efesios 6:17 nos anima a “tomar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios”. Las Escrituras nos dirigen cómo operar en la guerra espiritual. Por el ejemplo y la enseñanza aprenderemos cómo confrontar al maligno y cómo ganar la victoria. Es la Escritura que nos enseña que la fe es el terreno de nuestra victoria (1 Juan 5:4); demuestra para nosotros el poder del nombre de Jesús (Hechos 4:10,12); nos enseña a resistir al diablo y él huirá de nosotros (Santiago 4:7)

f) Siete pasos básicos para ayudarte a encontrar tu camino de entrada en la Escritura
Para cristianos jóvenes es bueno empezar en algún sitio que sea pertinente; por ejemplo, el Evangelio de Juan o algún otro libro Neotestamentario.
(I) Observar
Necesitamos leer las Escrituras con algo de cuidado, mirando y escuchando lo que las Escrituras realmente dicen. Ayuda leer más despacio de lo que creemos que deberíamos, y el leer el pasaje más de una vez. También ayuda tomar el tiempo para pensar en lo que estamos realmente leyendo y para preguntarnos si realmente hemos comprendido de qué trata.
(II) Interpretar
¿Sabes lo que significa cuando lo lees? Puede que haya razones por las cuales no lo entiendes y éstas quedarán claras si nos tomamos el tiempo para hacer unas preguntas. A veces, las razones son sencillas, por ejemplo, puede que haya palabras o ideas que no conocemos o no entendemos. Quizás haya una verdad espiritual que no comprendes porque nunca has experimentado su significado. La verdad experimentada es verdad entendida. O puede ser alguna razón técnica referente al fondo o costumbres para los cuales un comentario bíblico puede serte útil.
(III) Resumir
Es útil resumir los puntos principales que aprendemos de un pasaje, o subrayar lo que vemos que son las secciones o encabezamientos principales. A veces es de ayuda poner en tus propias palabras lo que crees que la Escritura dice. Ten un lápiz, cuaderno y subrayador preparados cuando hagas tu estudio bíblico.
(IV) Evaluar
Haz unas cuantas preguntas:
– ¿Qué clase de literatura estás leyendo? Por ejemplo, una carta a alguien, didáctica, profecía, poesía.
– ¿Qué clase de enseñanza es esta? Por ejemplo; ¿es una verdad universal aplicable a todas las personas en todos los lugares y tiempo, o se refiere sólo al tiempo en que fue escrita?
– Recuerda que normalmente el significado sencillo y obvio es el deseado (1 Corintios 14:33).
(V) Aplicar
Siempre que leamos las Escrituras deberíamos preguntarnos cómo se podría aplicar esto a nuestra propia vida. Luego, la Palabra de Dios llegará a ser efectiva en nosotros y nos beneficiaremos del fruto de ella en nuestra propia vida (Santiago 1:22).
(VI)Comparar
El mejor intérprete de la Escritura es la Escritura misma, por lo tanto compara una parte de la Escritura con otra. Una concordancia o Biblia con referencias es útil para que podamos seguir una idea o pensamiento a través de las Escrituras. Esto aumentará nuestro conocimiento y controlará nuestra interpretación de las Escrituras.
(VII) Meditar
Piensa sobre las cosas que has leído y da tiempo para que Dios te hable personalmente a través de ellas. Esto mejorará tu relación con Dios y llegarás a conocerlo mejor.
g) Herramientas para el trabajo
1. Más de una traducción para que se puedan ver distintas inflexiones de la verdad. Por ejemplo, una versión de la nueva versión internacional para uso general; una paráfrasis como la Biblia al Día para dar entendimiento popular fluido de la Palabra; y una versión Reina Valera revisada para facilitar un claro entendimiento de pasajes difíciles y para proveer mejor perspicacia en el significado del texto.
2. Manuales bíblicos, por ejemplo, manual bíblico ilustrado, son buenos especialmente para gente sin ninguna clase de entrenamiento formal porque estos proveen una introducción en áreas de fondo, historia, interpretación, etcétera.
3. Una concordancia bíblica, por ejemplo, concordancia de las Sagradas Escrituras.
4. Una Biblia con referencias.
Los ingredientes principales de un estudio exitoso de las Escrituras todavía son el tiempo entregado y un corazón abierto para entender la Palabra de Dios. El Espíritu Santo está listo para ser nuestro profesor y guiarnos en toda la verdad si venimos con la actitud correcta a las Escrituras (1 Corintios 2:10-12).

h) Antiguo y Nuevo Testamento
Podemos ver la relación necesaria entre los dos Testamentos cuando la consideramos a la luz de dos movimientos:
(1) Desde el Antiguo Testamento al Nuevo (39 libros)
– Las verdades esenciales que son presentadas más plenamente en el Antiguo Testamento son dadas por
– sentado en el Nuevo Testamento, por ejemplo, la teología del pacto; la dimensión social de fe; la naturaleza de Dios (santidad, gloria, etcétera); el poder de la alabanza y la adoración.
– Anticipa la venida de Cristo (promesas, etcétera).
– Relaciona la fe con la vida (biografías, dimensiones históricas, dimensiones sociales). (II) Desde el Nuevo Testamento al Antiguo (27 libros)
– Amplía nuestro entendimiento del Antiguo Testamento.
– Nos ayuda a ver la revelación progresiva (no desde el error hasta la verdad sino desde la verdad hasta la suprema verdad).
– Controla nuestra interpretación del Antiguo Testamento (necesitamos un control para salvarnos de un uso demasiado fantástico de tipos y alegorías).


i) El Antiguo Testamento de la Biblia inglesa
Este tiene cuatro secciones:
(I) Pentateuco: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
(II) Libros históricos: de Josué hasta Ester.
(III) Libros poéticos: de Job hasta Cantar de los Cantares.
(IV) Libros proféticos: de Isaías hasta Malaquías.

j) La Biblia hebrea
Esta tiene tres secciones:
(I) Torá Ley): Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
(II) Nebhi’im (profetas):
Profetas anteriores -Josué, Jueces, 1 y 2 Samuel, 1 y 2 Reyes. Profetas posteriores -Isaías, Jeremías, Ezequiel, el Libro de los Doce.
(III) Kethubhim (escritos): Salmos, Proverbios, Job, Cantar de los Cantares, Rut, Lamentaciones, Eclesiastés, Ester, Daniel, Esdras, Nehemías, 1 y 2 Crónicas.

k) Los nueve capítulos históricos de la Biblia
(1) Los principios: Génesis 1-11 (es decir creación, caída, diluvio, Babel).
(II) Los patriarcas: Génesis 12-50 (es decir Abraham, Isaac, Jacob, y José).Aproximadamente 1.800 A.C.
(III) Moisés y el éxodo: Éxodo, Levítico y Números. Aproximadamente 1.280 A.C.
– En Éxodo el pacto es hecho, la ley dada, el Tabernáculo construido.
– En Levítico los sacerdotes y el pueblo reciben instrucción religiosa.
– En Números los israelitas son preparados para un propósito final.
(IV) Conquista y colonización: Deuteronomio, Josué, Jueces.
(V) Monarquía establecida: 1 y 2 Samuel, 1 Crónicas (es decir Salomón). Aproximadamente 930 A.C.
(VI) Reinos divididos: 1 y 2 Reyes, 2 Crónicas (es decir Salomón). Aproximadamente 930 A.C.
-Reino del Norte (Jeroboam-Peka). Aproximadamente 722/1 A.C.
-Reino del Sur (Rehoboam-Sedequías. Aproximadamente 597/87 A.C.
(VII) Exilio y restauración: Esdras, Nehemías, Hageo, Zacarías, Malaquías. Aproximadamente 539 A.C.
(VIII) Jesús: Su vida y ministerio: Los Evangelios del Nuevo Testamento. Aproximadamente 30/33 A.D.
– Te dice quién es Jesús.
(IX) Crecimiento y enseñanza de la Iglesia: de Hechos hasta Apocalipsis.
– Te dice quién eres tú en Cristo.
Recuerda, Jesús es la clave para el entendimiento de las Escrituras. ¡Si pierdes a Jesús, pierdes el sentido de todo el Libro? ¡Si encuentras a Jesús tienes la llave para abrir el Libro!

l ) Preguntas y puntos de reflexión
1. ¿Puedes realmente crecer como discípulo de Jesús si sólo escoges versículos de la Escritura o pasajes ocasionales para leer?
2. ¿Por qué no es suficiente sólo leer las Escrituras?
3. ¿Cómo sana y hace plena nuestra vida el Espíritu Santo, mientras estudiamos las Escrituras?
4. ¿Tu conocimiento de las Escrituras es lo suficiente como para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia? (2 Timoteo 3:16). Si no, ¿qué vas a hacer respecto a ello?
5. ¿Necesitamos saber lo que deberíamos hacer como discípulos de Jesús? ¿Cuál es el manual de instrucción de Dios?
6. Cuando llegues al cielo y conozcas a Zacarías, ¿habrás leído su libro?
7. Si alguien dijera: “¿Has leído “Ezequías 6:3”?, ¿te reirías?
m) Resumen y aplicación
1. Para tener un entendimiento consistente de la Biblia necesitamos vivir en las Escrituras y estudiarlas.
2. La Biblia es Dios hablando al hombre, por lo tanto deberíamos estudiarla para entender a Dios y lo que El quiere que hagamos.
3. La Biblia, si es estudiada, nos capacitará para vivir como discípulos victoriosos de Jesús.
4. Necesitamos entender las Escrituras para poder aplicarlas efectivamente a nuestra vida.
5. Jesús es la clave principal para el entendimiento de las Escrituras.

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