¿QUE DEBEMOS HACER EN ESTE TIEMPO?:

Saber en que época de la historia estamos (esto está revelado en la Biblia, la palabra de Dios).

Debemos saber de la cercanía de la venida de Jesús a llevarse a los que son suyos de todo el mundo antes de que venga un período de grandes sufrimientos sobre la tierra llamado “La gran tribulación” y movernos de acuerdo a ello.

Es el tiempo de Mateo 24:12-14; y de Hechos 2: 16-21.

Estamos viendo las señales preliminares de la venida de Jesús y que todas se están cumpliendo.

Aún hay personas que fijan “fechas” para el fin del mundo y no saben que Dios es el que tiene la última palabra y es el que decide estas cosas y nadie sabe cuando será ese día.

El fin es una serie de acontecimientos que deben suceder en la tierra comenzando por la evangelización mundial para dar a cada uno la oportunidad de seguir a Cristo o rechazarlo (o permanecer indiferente) antes que El se lleve a los suyos al cielo.

1 Tesalonicenses 4:16-17; 1 Tesalonicenses 2:12; 5:9-10; Filipenses 3:20-21; 1 Corintios 15:51-52.

Debemos entonces enfocarnos en lo esencial y prepararnos: ¿Como?:

Entregándole a Jesús nuestra vida, pidiéndole perdón por todos nuestros pecados, e invitarlo por medio de una oración a que entre en nuestra vida y tome el control de ella y que nos dé su Espíritu Santo.

Debemos decirle a Jesús en oración que queremos ser sus amigos íntimos, renunciando a todo lo malo y pedirle que El santifique nuestras vidas. El escuchará esta oración y operará cambios en su vida y usted se dará cuenta que es Dios obrando en usted. 1 Pedro 5:10.

Debemos orar por el gran avivamiento espiritual que viene y por la evangelización mundial. Marcos 13:10

Debemos saber que queda poco tiempo y que todas los acontecimientos futuros van a ir “apurándose” (Dios en poco tiempo puede hacer muchas cosas).

El quiere que todos se arrepientan y sean salvos y darle la oportunidad para hacerlo, por lo cual el evangelio debe ser predicado a y en todas las naciones a cada persona y entonces vendrá el fin.

2 Pedro 3:7-14; 1 Pedro 3:10-12; Mateo 24:14.

¡Aprovechemos bien el tiempo que nos queda!

¡Enfoquémonos en evangelizar y discipular a las personas en las cosas de Dios!

¡Debemos también procurar ser honestos en todo para que nuestras palabras tengan “peso” en las personas que les hablemos de Jesús y de las buenas noticias del evangelio!

1 Juan 4:9-10; 1 Pedro 3:18.

Debemos entender, saber y obedecer el plan que Dios tiene para cada uno de sus hijos y también corporativamente para toda su Iglesia en este tiempo.

Debemos ser llenos del amor de Dios.

Debemos mantenernos en humildad y santidad.

Debemos ser prudentes y sobrios, estar alerta sobre la voluntad de Dios para nosotros en cada situación.

Debemos vencer los temores y ansiedades mirando a Jesús y sabiendo que El tiene el control total de todas las cosas.

Debemos trasmitir palabras de victoria y de conquista del reino de las tinieblas a los demás.

Debemos hablar conforme a la palabra de Dios y actuar según los dones que nos ha dado. 1 Pedro 4:7-11.

Debemos organizar nuestras vidas y tener las prioridades de Dios y sus objetivos sacando todo lo superfluo de nuestras casas y actividades, sin dejar de trabajar para nuestro sustento y para Dios.

1 Tesalonicenses 4:11-12; 2 Tesalonicenses 3:12; Mateo 6:33.

Debemos saber que en estos últimos tiempos (y usted ya se habrá dado cuenta) serán tiempos difíciles y peligrosos. 2 Tesalonicenses 1:4-10;

2 Timoteo 3:1-5.

Debemos enfocarnos en pocas cosas a las cuales Dios nos ha llamado.

Debemos estudiar cosas concretas sabiendo nuestra vocación y estudiar las cosas de Dios y saber su voluntad revelada en su palabra (La Biblia).

Debemos dar para la obra de Dios para ser prosperados (y cuando El lo haga debemos tener cuidado de cómo administramos lo que Dios nos da), y orar para que venga el “pan nuestro de cada día”.

Debemos orar para que venga el Reino de Dios a la tierra y se haga su voluntad acá como se hace en el cielo.

Debemos saber que Jesús viene pronto por segunda vez.

Debemos ser llenos del Espíritu Santo y ser guiados en cada cosa por El.

Entonces:

Consagremos nuestras vidas a Dios, hagamos oraciones poderosas

(Hechos 4:29-31) y cumplamos cada uno de los cristianos la gran comisión de N.S. Jesucristo. Mateo 28:18-20.

Predicador Gustavo Isbert

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