Lección 28. El Amor Ágape

El Apóstol Pablo trata sobre los dones del Espíritu Santo en los capítulos 12 y 14 de su primera carta a los corintios, pero en el capítulo 13 muestra que, aunque importantes y muchas veces impresionantes, no valen gran cosa si no van acompañados por una actitud correcta, que es fruto del mismo Espíritu Santo.

Lee 1 Corintios 12:28, 13:3.

PROCURAD PUES LOS DONES mejores. Más yo os muestro un camino aun más excelente. 1 Corintios 12:31
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, Y NO TENGO AMOR, NADA SOY. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 1 Corintios 13:1-3

a. ¿Cuál es el camino más excelente?
El amor.
b. ¿Contrapone Pablo el amor a los dones del Espíritu Santo?
No.
c. ¿Cuál debe ser la relación entre ellos?
Que se complementen.

El amor, y específicamente el amor de Dios, es el tema fundamental en las Escrituras. Veamos, pues, algunas enseñanzas importantes sobre él.

1. LAS TRES CLASES DE AMOR
En nuestro idioma se ha dado a la palabra amor un uso muy amplio, que no corresponde con el concepto de amor revelado en la Palabra de Dios. Por esto es muy importante precisar a qué clase de amor se refieren las Escrituras, para entender bien lo que Jesús dijo en Mateo 22:37-39: "AMARÁS al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente… AMARÁS a tu prójimo como a ti mismo."
En el idioma griego, muy rico en conceptos, encontramos tres palabras que se traducen por amor
a. EROS: Es el amor de los sentidos; el amor sensual. Es esencialmente egoísta porque sólo busca la satisfacción propia. Es un concepto ausente en las Escrituras.
b. FILIA: Es el amor de los afectos o sentimientos humanos; el de padres e hijos, hermanos, amigos, etc. Es esencialmente comercial. Se ama porque se recibe algo de la persona amada, porque uno se siente bien con ella.
c. ÁGAPE: Es el amor de Dios. Es el deseo profundo, consciente y voluntario del bien para la persona amada. Es totalmente desinteresado. No depende tanto de los sentimientos como de la voluntad. Tampoco depende de los méritos de la persona amada.

Las Escrituras usan los conceptos de filía y ágape para referirse al amor de Dios por el hombre; pero invariablemente usa ágape para referirse al amor que el hombre debe tener hacia Dios.
El amor eros y filía son propios del hombre. El amor ágape es espontáneo en Dios, pero no en el hombre por su naturaleza pecaminosa y esencialmente egoísta. Por esto, el amor ágape sólo se puede dar en el hombre nacido de nuevo por la obra regeneradora del Espíritu Santo.

2. EL AMOR ÁGAPE EN 1 CORINTIOS 13
La mejor descripción del amor ágape la encontramos en 1 Corintios 13, llamado con justa razón el "Himno al Amor". Lee y analiza este capítulo, orando que el Espíritu Santo te revele en qué aspectos tu amor ágape debe ser completado o perfeccionado.
Medita de manera especial en los versículos 4 al 7: "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta".
El mejor ejemplo del amor ágape lo encontramos en Dios mismo. Piensa de qué manera se muestra ese amor ágape de Dios en cada uno de los siguientes textos, aplica esta enseñanza a tu propia vida y da gracias a Dios por todo esto:

según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad. Efesios 1:4, 5
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), Efesios 2:4, 5
¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Romanos 8:35
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:37-39
y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:
Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
Hebreos 12:5-7

a. Efesios 1:4-5
Nos escogió y nos hizo sus hijos.
b. Efesios 2: 4-5
Nos amó a pesar de lo que éramos y nos dio vida eterna gracias a Cristo.
c. Romanos 8:35-39
Nada nos puede separar de su amor ni nos separará jamás.
d. Hebreos 12:5-7
Nos trata y corrige como sus hijos que somos.

Vemos, pues, que el amor de Dios se revela desde nuestra creación, al hacernos a imagen y semejanza suya, con el propósito de que llegáramos a tener una relación filial con Él. Luego, a pesar de nuestra rebeldía y pecado, su amor se vuelve a manifestar en nuestra redención, dando a su propio Hijo para morir en nuestro lugar. Y ya redimidos, su amor se manifiesta en su cuidado de nosotros; su paciencia; el damos victoria sobre la carne, el mundo y el diablo; y por medio de la disciplina que a veces tiene que aplicarnos para nuestro bien. ¡Gloria a Dios por tanto amor!

EL AMOR ÁGAPE, MANDAMIENTO DE DIOS
El mandamiento de amar no es un capricho de Dios. "Dios es amor" dice la Escritura, y si somos hijos de Dios, debemos tener el mismo carácter de Dios, y por lo tanto debemos amar con el mismo amor con que El nos ama.
Veamos la enseñanza bíblica con relación al AMOR ÁGAPE.

Lee Mateo 22:37-39, y responde a las siguientes preguntas
a. ¿Cómo debemos amar a Dios?
Con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, y con toda nuestra mente.
b. ¿Por qué es éste el más grande mandamiento?
Porque Dios debe ser el primero en nuestras vidas, El nos creó, es nuestro Padre y nos ama más que nadie.
c. ¿Cómo debemos amar a nuestro prójimo?
Como a nosotros mismos.

Recordando la definición del AMOR ÁGAPE, ¿puedes entender el mandato de Jesús en Mateo 5:43-44? Escribe tu respuesta:
Debemos amar a todos sin esperar de ellos nada. Debemos tener el deseo consiente y voluntario del bien de los demás sea que nos ame o no. Ese amor debe ser totalmente desinteresado, debemos comprender a todos y amarlos a tal punto que lo comprendamos, perdonemos y procuremos su salvación eterna. No depende de sentimientos, ni de los méritos de las personas sino de la voluntad nuestra.

4. LA EXPRESIÓN DEL AMOR ÁGAPE
El genuino AMOR ÁGAPE necesita expresarse de varias maneras, y no sólo por decir que amamos. Fíjate y anota algunas de las maneras en que Dios espera que expresemos o demostremos nuestro amor.

Los que amáis a Jehová, aborreced el mal;
El guarda las almas de sus santos;
De mano de los impíos los libra.
Salmos 97:10
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. Juan 21:14-17
con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, Efesios 4:2
Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.
Hebreos 6:10
Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Santiago 2:14-16
Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano. 1 Juan 4:19-21

a. Salmo 97:10
Aborrecer el mal
b. Juan 14:23-24
Guardar la palabra de Dios.
c. Juan 21:15-17
Cuidar de sus hijos.
d. Efesios 4:2
Soportarse unos a otros y amarlos.
c. Hebreos 6:10
Servir a sus hijos con perseverancia.
f. Santiago 2:14-16
Hacer obras de ayuda y caridad en la práctica.
g. 1 Juan 4:19-21
Amar a Dios y a sus hermanos.

Pero también expresamos nuestro amor a Dios por medio de nuestros labios en oraciones y cánticos de alabanza, así como por medio de la adoración, que es la expresión más profunda de nuestro culto a Dios, y que conlleva también nuestro amor por El.

5. EL SECRETO DEL AMOR ÁGAPE
Ya vimos en esta misma lección que el amor sensual (eros), y el amor de los sentimientos (filía), son naturales en el hombre, pero que el amor desinteresado (ágape) es de Dios, y que el hombre natural no puede tener por sí mismo.
Es sólo por el nuevo nacimiento, por la fe puesta en Jesucristo y en su obra en la cruz, que el hombre es capacitado por Dios para tener esta clase de amor, con el que puede amar a Dios, a sus hermanos en la fe, a su prójimo y hasta sus enemigos.

Lee cada texto y responde a la pregunta correspondiente:

Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Ezequiel 36:26, 27
y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Romanos 5:5
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22,23
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1:7

a. Ezequiel 36:26-27. ¿Qué hace Dios en nosotros que nos capacita para amar?
Nos da su Espíritu Santo.
b. Romanos 5:5: ¿Cómo nos da Dios de su amor para poder amar?
Al darnos su Espíritu Santo.
c. Gálatas 5:22. ¿Parte de qué es el amor?
De los frutos del Espíritu Santo.
d. 2 Timoteo 1:7: ¿Cómo es que tenemos poder para amar?
Porque tenemos el Espíritu Santo.

A la luz de estos textos, vemos que el nuevo nacimiento es la primera condición para poder amar con el AMOR ÁGAPE. Pero luego es la presencia y obra del Espíritu Santo en nosotros el factor más importante para que podamos vivir amando Dios, a los que nos aman, y a los que no nos aman, con ese amor descrito en 1 Corintios 13.
Esta es una razón más para vivir en una constantemente renovada plenitud del Espíritu Santo. Mientras más llenos del Espíritu, ¡más AMOR ÁGAPE tendremos!

6. EL AMOR ÁGAPE, LA CREDENCIAL CRISTIANA
Lee los siguientes pasajes, y anota de qué manera el amor es una credencial cristiana.

Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Juan 17:20-23
Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. 1 Juan 3:14

a. Juan 17:20-23
Vivir en unidad.
b. 1 Juan 3:14
En que amamos a nuestros hermanos en la fe.

Son importantes una fe dinámica, una sana doctrina, una buena organización, una buena estrategia evangelística, un servicio activo para el Señor, los dones del Espíritu Santo, etc. Pero todo esto es de poco valor a los ojos de Dios si no hay un genuino AMOR. Amor a Dios y amor a los hermanos. No un amor de declaraciones líricas solamente, sino demostrado y expresado en forma práctica.
¡El AMOR ÁGAPE es la verdadera credencial cristiana, lo que atestigua que somos verdaderos discípulos de Cristo!
Lee una vez más 1 Corintios 13. Ora pidiendo al Señor que te llene de su Espíritu de amor, y dale gracias.

Memoriza los siguientes versículos:

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Juan 13:34-35
Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. 1 Juan 3:14

Lección 35. Sanidad y salud divinas.

Vamos a ver la enseñanza bíblica sobre la SANIDAD DIVINA. Si nuestro cuerpo ha sido separado para Él, (apartado para Dios y El vive en nosotros) la sanidad física debiera ser parte de la experiencia del creyente.
Pues es maravilloso ver que el Evangelio no es solamente "buenas noticias" para el problema de nuestro pecado, sino que también es"buenas noticias" para el problema de la enfermedad física. Veamos la enseñanza bíblica al respecto.

A. ¿POR QUÉ HAY ENFERMEDADES?
En la primera lección, vimos que una de las consecuencias del pecado de Adán y Eva fue la entrada del principio de muerte o de corrupción en la raza humana, y que desde entonces la enfermedad es una manifestación de ese principio. Muchas personas creen que Dios les ha enviado una enfermedad, y que Él quiere que estén enfermas. Pero, ¿es así Dios, que puede desear que sus hijos estén enfermos? ¿Qué nos muestra la Biblia? Veamos:

a. Job 2:7, ¿aunque Dios lo permitió, quién causó en realidad la sama maligna en Job?
Satanás
b. Lucas 13:16, ¿quién había mantenido atada a la mujer con enfermedad por 18 años?
Satanás
c. Hechos 10:38, ¿cómo califica la Biblia a los enfermos?
Oprimidos por el diablo.

Con excepción de unas pocas ocasiones en las cuales Dios envía enfermedad como juicio por pecados, la Biblia nos muestra que, en forma general, la enfermedad es: o consecuencia del principio de muerte y corrupción en la naturaleza humana por causa del pecado, o ataque de Satanás sobre el ser humano, en su odio y su deseo de dañar todo lo creado por Dios.
Pero veamos qué ha hecho Dios por la sanidad del ser humano, aparte de ofrecerle perdón de pecados y salvación.

B. LA SANIDAD EN LAS ESCRITURAS
a.
Éxodo 23:25. ¿Qué prometió Dios a Israel si cumplía con el pacto?
Quitará toda enfermedad de en medio de ti.
b. Salmo 103:3. ¿Qué hace Dios por nosotros?
Sana TODAS tus dolencias.
c. Isaías 53:4-5. Este pasaje se refiere proféticamente al Señor Jesucristo. ¿Qué haría El con nuestras enfermedades?
Ciertamente llevó El nuestras enfermedades.
d. Mateo 8:16-17. ¿Cómo se cumple la profecía de Isaías 53?
Libró a los endemoniados y sanó a los enfermos. El mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias.
e. Marcos 16:17-18. ¿Qué prometió el Señor a los que creen, en cuanto a sanidad?
Pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán, echarán fuera demonios.
f. ¿Puedes recordar qué enfermedades sanó Jesús en su ministerio terrenal?
TODAS, cualquier enfermedad y dolencia. Diversos tormentos, endemoniados, lunáticos, paralíticos, cojos, ciegos, mudos, mancos. Mateo 4:24; 15:30-31; Lucas 4:18; 19.
g. Santiago 5:14-16. A la luz de este pasaje, ¿Quiere Dios que hayan enfermos entre sus hijos?
No, porque hizo la provisión de sanidad aún como un rito de la iglesia. Los mismos Ancianos (Pastores) de la Iglesia pueden estar no del todo bien pero la promesa es que los enfermos sanarán.
Colosenses 1:13 en el Reino de Dios y en el cielo no hay enfermos. No estamos bajo la potestad de las tinieblas, ni la de Satanás. Hechos 26:18.
Jesús ya venció al diablo y ahora debemos "Repartir el botín" que significa tomar lo que pertenecía al diablo y liberar a sus oprimidos. Lucas 11:22.
Hay privilegios especiales para los hijos de Dios: Mateo 15:26; Marcos 7: 27.

C. FUNDAMENTOS BÍBLICOS PARA LA SANIDAD
A la luz de estos y muchísimos otros pasajes de las Escrituras tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, podemos establecer, con toda claridad, los siguientes fundamentos bíblicos para la sanidad divina:

1. La enfermedad no fue creada por Dios, sino que entró en el mundo por el pecado de Adán y Eva, como parte del principio de corrupción y muerte: ". . . porque el día que pecares (de él comieres), ciertamente morirás" (Génesis 2:17).
2. Dios, en sus propósitos eternos, dio la solución al problema del pecado mediante la cruz de Cristo, dándonos perdón de pecados, libertad de condenación, y también libertad, de las consecuencias temporales del pecado: la enfermedad. En otras palabras, la sanidad es, conjuntamente con el perdón de pecados, fruto de la expiación de Cristo. "Ciertamente llevó El (Cristo) nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores… herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre El, y por su llaga fuimos nosotros curados… Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros" (Isaías 53:4-6).
3. La sanidad de las enfermedades fue uno de los cuatro ministerios básicos de Jesús mientras estuvo aquí: "Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, ENSEÑANDO… PREDICANDO el evangelio del reino, SANANDO toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo" (Mateo 9:35). "y con la palabra ECHÓ FUERA A LOS DEMONIOS" (Mateo 8:16).
4. Jesús encarga esos mismos cuatro ministerios a sus discípulos y a la iglesia: "Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios…" (Mateo 10:7-8). "Por tanto, id, y haced discípulos… enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." (Mateo 28:19-20).
5. Dios nos ha dado los recursos y el poder para la sanidad de las enfermedades: "Y estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán"
(Marcos16:17-18). "Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos… (Hechos 1:8). "Porque a éste es dada por el Espíritu… a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu" (l Corintios 12:8-9).
6. El ministerio de sanidad es un privilegio, pero también un mandato para la iglesia: "¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará" (Santiago 5:14-15).
7. La sanidad puede ser incluida en la promesa de respuesta a la oración de fe. Y Dios no miente: "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis ("que lo habéis recibido", traducción literal), y os vendrá" (Marcos 11:24; Mateo 7:7,11).

D. ALGUNOS PRINCIPIOS DE LA SANIDAD DIVINA
1. Impedimentos a la sanidad
Aunque la sanidad está a disposición de todo hijo de Dios, y es el deseo de Dios que nos la apropiemos, hay ciertas condiciones para que Dios obre dicha sanidad en nuestra vida:
a. Mateo 13:54-58. ¿Por qué Jesús no pudo hacer muchos milagros en Nazaret?
Por la incredulidad de ellos.
b. Santiago 5:16. ¿Qué es necesario para ser sanados?
Confesarse las ofensas, pedir perdón, la oración eficaz.
c. 1 Corintios 11:30. ¿Qué puede causar enfermedades y hasta la muerte?
Pecado, hacer cosas indignas como tomar la cena del Señor indignamente (sin respeto o en pecado)
d. 2 Corintios 12:7-9. ¿Por qué Dios no quitó el aguijón de Pablo?
Para que no se enorgullezca, sin embargo en Hechos 19:11 dice que Dios hacía milagros extraordinarios por medio de Pablo.
Aunque es la voluntad general de Dios el sanar, pueden haber algunas ocasiones en que, por alguna razón que no sabemos, El retenga la sanidad. Esperemos que Dios obrará sanando conforme a sus promesas, pero recordemos que El es soberano, y ha dicho: "mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos" Isaías 55:8 Dios reprochó a Job y a sus amigos por pretender tener razones para el obrar de Dios.

2. La enfermedad y espíritus de enfermedad
Jesús, en la mayoría de los casos sanó orando o poniendo sus manos sobre los enfermos. Sin embargo, en algunas ocasiones reprendió espíritus de enfermedad, como en Lucas 4:38-39 y 13:11. No debemos pensar que todas las enfermedades son causadas por demonios o espíritus de enfermedad.

3. La sanidad divina y las medicinas
La fe en la sanidad divina no debe llevarnos a condenar el uso de medicinas ni a los médicos; ni a menospreciar a un hermano porque no tiene la fe suficiente para confiar en Dios para su sanidad; o porque a pesar de su fe, no es sanado. La fe es personal, y al final de cuentas, es un don de Dios (Efesios 2:8). La fe en la sanidad no hace a nadie más espiritual que otro.

4. ¿Cómo recibir sanidad divina?
En las Escrituras encontramos entre otras, las siguientes maneras de recibir sanidad divina:
a. Por medio de la oración de fe (Mateo 18:19; Marcos11:24)
b. Por oración con ungimiento con aceite (Santiago 5:14-16)
c. Por oración con imposición de manos (Mateo 8:3; Marcos 16:17-18)
d. Por el ejercicio de los dones de sanidades (1 Corintios 12:9)
Pero Dios también obra sanidad sobrenaturalmente cuando le alabamos y adoramos unánimemente y de corazón como iglesia, y desciende la unción poderosa de su presencia.
O cuando participamos de la Santa Cena, y nos apropiamos por la fe del poder de la vida resucitada de Cristo para nuestra sanidad.

E. VIVIENDO EN SALUD DIVINA
¡Gracias a Dios por el don de la sanidad! Pero el ideal de Dios es la salud divina para sus hijos. La sanidad divina es la provisión para aquellos que ya están enfermos, pero lo ideal es que vivamos libres de la enfermedad, viviendo por fe y derrotando al enemigo cada vez que quiere afligimos con alguna enfermedad.

Para ello, tenemos que hacer ciertas cosas:
1. Respetar las leyes naturales. Mientras vivamos en este cuerpo estamos sujetos a las leyes que Dios incorporó en su creación física. Vimos en la lección anterior que debemos evitar todo lo que dañe nuestro cuerpo. De otra manera no podemos pedir sanidad ni salud de Dios.
2. Ser diligentes en la meditación de la Palabra (Proverbios 4:20-22).
3. Consagrar nuestras vidas al Señor (Romanos 12:1-2; Santiago 4:7-8; 1 Pedro 4:7-11; Efesios 5:17).
4. Apropiamos por fe, definitivamente, de todos los beneficios de la expiación de Cristo (Isaías 53:4-5); y de nuestra unión con Él (Gálatas 2:20).
5. Ejercer la autoridad que Cristo nos ha dado sobre los demonios, tan pronto percibimos un ataque de un espíritu de enfermedad (Lucas10:19).
6. Vivir llenos del Espíritu Santo, y siendo guiados por Él en todo y vivir en la voluntad de Dios. (Romanos 8:9-14). Nota especialmente el versículo 11.
El resultado de cumplir esto, será ¡una vida de salud para servicio de Dios y para testimonio de su gloria!

Memoriza los siguientes versículos

"Él es quien perdona tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias." Salmo 103:3
"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados." Isaías 53:45

¿A QUIÉN SE DEBE ADORAR?

En el cielo se adora solamente a Dios Padre y a Jesús con la guía del Espíritu Santo, quién glorifica a Jesús y al Padre.

(Mateo 4:10)
Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

(Mateo 2:11)
Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; (solo a Jesús) y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

(Mateo 14:33)
Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, (a Jesús) diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

(Juan 9:38)
Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró.

(Mateo 28:9)
he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron.

(Mateo 28:17)
Y cuando le vieron, le adoraron;

(Génesis 24:48)
y me incliné y adoré a Jehová, y bendije a Jehová Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo.

(Salmos 95:6)
Venid, adoremos y postrémonos;
Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

(Juan 1:3)
Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

(Colosenses 1:16)
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

(Hebreos 1:6)
Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice:
Adórenle todos los ángeles de Dios.

(Hebreos 1:8) Dios Padre dice que Jesús es Dios.
Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;
Cetro de equidad es el cetro de tu reino.

(Hebreos 1:10) dice esto de Jesús.
Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra,
Y los cielos son obra de tus manos.

(Éxodo 20:4)
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. (No las tengas en tu casa, Dios no se agrada de eso).
(Éxodo 20:5)
No te inclinarás a ellas, ni las honrarás;
(Acuérdate de este mandamiento de Dios y ¡Obedécelo!)
(Deuteronomio 6:5)
Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

(Marcos 12:30)
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.

(Romanos 1:25)
ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

(Hechos 10:25) S.Pedro rechazó que alguien se incline ante el.
Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró.
(Hechos 10:26)
Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre.

(Hechos 14:13)
Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios.
(Hechos 14:14)
Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces
(Hechos 14:15) Pablo y Bernabé rechazaron toda honra de los hombres.
y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.

(Apocalipsis 19:10) Un ángel rechazó el intento de adoración de S.Juan
Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios;

(Apocalipsis 19:4) En el cielo se adora a Dios Padre y a Jesús y a nadie más.
Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ¡Amén! ¡Aleluya!

(Apocalipsis 22:8)
Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas.
(Apocalipsis 22:9)
Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.

(Apocalipsis 22:1)
Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía DEL TRONO DE DIOS Y DEL CORDERO. SOLO DIOS PADRE Y JESÚS SON ADORADOS.
(Apocalipsis 22:3)
Y no habrá más maldición; y EL TRONO DE DIOS Y DEL CORDERO estará en ella, y sus siervos le servirán,

(Apocalipsis 7:10)
y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

(Apocalipsis 7:11)
Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,

(Apocalipsis 11:15)
El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él (Jesús) reinará por los siglos de los siglos. (Jesús es el Rey de reyes y Señor de señores)

(Apocalipsis 11:16)
Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios,

(Apocalipsis 17:14)
Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.

(Apocalipsis 5:12)
que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.

(Apocalipsis 5:13)
Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: AL QUE ESTÁ SENTADO EN EL TRONO Y AL CORDERO, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.

Solo debes adorar, hablar y orar o al Padre (Dios) o a Jesús (Dios), guiado por el Espíritu Santo (Dios).

(1 Juan 5:7)
Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo (Jesús) y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.

Lección 14. Un nuevo ocupante: El Espíritu Santo.

Si dependiéramos sólo de nuestras fuerzas, sería imposible poseer una vida cristiana victoriosa. Pero gracias a Dios, porque ha provisto el poder para lograrlo, y para que podamos crecer constantemente en nuestra vida espiritual. No nos ha dejado solos después de perdonar nuestros pecados y darnos vida nueva, sino que ha venido a nosotros en la persona del Espíritu Santo.

A. ¿QUIEN ES EL ESPÍRITU SANTO?
La Biblia nos enseña que el Espíritu Santo es cómo el viento, que no podemos ver, pero que sí percibimos por sus efectos (Juan 3:7-8). Pero Él no es una especie de fuerza eléctrica o energía impersonal, sino que es una persona, la tercera persona de la Trinidad, es decir: Dios. El Señor Jesús siempre se refirió al Espíritu Santo cómo "Él", y nunca cómo "eso", pues es una persona y no un objeto (Juan 14:26; 15:26; 16:13).
El Espíritu Santo tiene intelecto, emociones y voluntad, y actúa cómo una persona cabal, y por lo tanto podemos conocerlo y tener comunión con él. Lee los siguientes textos, y anota qué sentimientos o acciones se le atribuyen:

Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26
Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Hechos 8:29
Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Hechos 16:6-7
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Efesios 4:30
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. Apocalipsis 2:7

Además de ser una persona, la Biblia nos muestra que el Espíritu Santo es Dios, la tercera persona de la Trinidad. Analiza los siguientes textos, y anota qué atributos divinos se le atribuyen:

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Salmos 139:7
(Omnipresencia).
Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Hechos 5:3-4
(Que es Dios).
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 1 Corintios 2:10
(Omnisciencia).
Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 1 Corintios 2:11
(Sabe todo de Dios porque es su Espíritu).
¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Hebreos 9:14
(Es Eterno).

Una de las doctrinas distintivas del Cristianismo es la de un Dios Trino: un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un misterio que aceptamos por fe, aunque no lo podemos entender intelectualmente. Lo estudiaremos con más detalle en el Programa de Instrucción Doctrinal. Por ahora, ¡gocémonos en el hecho de que EL ESPÍRITU SANTO ES DIOS! y disfrutemos de su ministerio en nuestra vida, trayéndonos todo lo que Cristo ha logrado para nosotros en la cruz.

Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 1 Juan 5:7

B. EL ESPÍRITU SANTO EN EL CREYENTE
Al creer en Cristo y recibirlo como nuestro Salvador y Señor, hemos nacido de nuevo, Dios nos ha dado UNA VIDA NUEVA. La Biblia llama también a ese nuevo nacimiento: "NACER DEL ESPÍRITU" (Juan 3:5), revelando el papel importante que el Espíritu Santo cumple en esa experiencia.

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8:16
Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 1 Corintios 6:17

Cuando creíste en el Señor Jesucristo, y lo recibiste cómo tu Señor y Salvador, Dios comenzó a vivir en tu vida, y lo hizo en la persona del Espíritu Santo, dando vida a tu espíritu que estaba muerto. El Espíritu Santo es Dios trabajando en ti. Esta es una verdad revelada por la Biblia, que todo aquel que ha nacido de nuevo, tiene el Espíritu Santo morando en él. El nuevo nacimiento no es otra cosa sino el recibir en nuestro espíritu la vida del Espíritu Santo, ¡el mismo Espíritu de Dios!

Responda las siguientes preguntas:
1- ¿Puedes ser cristiano sin tener el Espíritu Santo?: No
Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Romanos 8:9
2- Al creer en Cristo ¿qué ha venido a ser tu cuerpo?
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1 Corintios 6:19-20
3- ¿Qué has recibido en tu corazón de parte de Dios?
el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones. 2 Corintios 1:22

C. EL MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO
El ministerio del Espíritu Santo en nuestra vida es multiforme. En realidad, todo lo que Dios hace en nosotros tiene cómo fundamento lo que Cristo ganó para nosotros en la cruz, pero lo hace por medio del Espíritu Santo.
Pide en oración a Dios que el Espíritu Santo te revele su Palabra, lee cuidadosamente los siguientes versículos, descubriendo lo que él hace en tu vida, y tómalo muy en cuenta cada día, dándole gracias por todo:

Juan 14:26: Por ejemplo, en este versículo Jesús dice que el Espíritu Santo nos enseñará las cosas espirituales y nos recordará lo que leemos en las Sagradas Escrituras.

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:26
Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Juan 16:13
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Hechos 13:2
Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Romanos 8:11
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8:16
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Romanos 8:26
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. Romanos 15:13
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. Romanos 15:19

D. EL FRUTO DEL ESPÍRITU
Uno de los ministerios más importantes del Espíritu Santo es reproducir el carácter de Cristo en nosotros. La santidad es el atributo esencial de Dios, y Cristo dio su vida no sólo para salvamos de la condenación eterna, sino para restauramos a la imagen y semejanza de Dios en su santidad.
Esto es llamado el FRUTO DEL ESPÍRITU, porque es el resultado de la influencia del Espíritu Santo en nuestra alma (intelecto, sentimientos y voluntad), a través de nuestro espíritu. El espíritu renació en la conversión, pero el alma debe ser renovada en un proceso llamado SANTIFICACIÓN, y cuyo resultado es el FRUTO DEL ESPÍRITU.

Lee Gálatas 5:22-23. Busca por ti mismo, con la ayuda de un diccionario común o de preferencia de un diccionario bíblico, si puedes disponer de uno, lo que significa cada uno de los aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU que se mencionan, y medita en cuáles te falta avanzar. Pídele en oración a Dios que te ayude a producir esos frutos, porque es una de las cosas más importantes en nuestra vida cristiana.

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Gálatas 5:22-23

1. Amor
Amor incondicional que da sin pedir nada en recompensa.
2. Gozo
Felicidad auténtica que permanece en el corazón a pesar de cualquier circunstancia.
3. Paz
Un estado de bienestar y tranquilidad interior.
4. Paciencia
Mantener la tranquilidad aún bajo mal trato o circunstancias presionantes.
5. Benignidad
Una actitud de mansedumbre que satura toda la naturaleza de uno.
6. Bondad
La calidad de valor moral que guía los pensamientos y las acciones de una persona.
7. Fe
Fidelidad producida dentro de una persona por el Espíritu Santo.
8. Mansedumbre
Una autentica humildad y docilidad al tratar con otros.
9. Templanza
La habilidad de someter todos los deseos y acciones al control del Espíritu Santo.

E. CÓMO PODEMOS AFECTAR AL ESPÍRITU SANTO
Hemos visto anteriormente que el Espíritu Santo es una persona, y cómo tal podemos afectarla con nuestras actitudes o nuestro pecado. Al hacerlo así, perderemos mucho de su ministerio en nuestra vida. Anota las maneras en que podemos afectar al Espíritu Santo, de acuerdo con los siguientes versículos:

Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos. Isaías 63:10
Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. Mateo 12:31
Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Hechos 5:3-4
¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros. Hechos 7:51
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Efesios 4:30
No apaguéis al Espíritu.
1 Tesalonicenses 5:19

Si has hecho algo que ha afectado al Espíritu Santo, debes confesar ese pecado, pedirle perdón y rectificar tu actitud o conducta. Al hacerlo con sinceridad y de corazón, puedes estar seguro de que Dios te perdona, y tu comunión con el Espíritu Santo se restaura. Esta es una promesa de la misma Palabra de Dios:

Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad … Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:5-9

Memoriza los siguientes versículos

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:26
¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Santiago 4:5

Lección 13. Un nuevo Dios: El verdadero Dios.

No te sorprendas por el título de esta lección. Lo que ocurre es que estamos usando el término "DIOS" en su acepción amplia, para referimos a cualquier cosa o persona que ha llegado a ser lo más importante en nuestra vida, y que hemos llegado a "adorar", hasta sin darnos cuenta de ello.
Cuando amamos algo o alguien más que a nadie, cuando ponemos toda nuestra confianza y nos ocupamos en ello o en esa persona, de manera que llega a ser lo primero en nuestra vida, entonces ese "algo" o "alguien" ha llegado a ser nuestro "dios", el objeto de nuestra adoración.

Jesús dijo:

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Mateo 22:37-38

Por lo tanto, no amar a Dios de esa manera, es cometer el pecado más grande que podemos cometer.

Lee las declaraciones enfáticas que hace Jesús en Mateo 4:10 y 10:37.

Escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. Mateo 4:10
El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; Mateo 10:37

Hemos sido creados para adorar. Por eso, si no adoramos al Dios verdadero, estaremos adorando a un dios falso o a otra persona o alguna cosa. Y cuando ello ocurre, nuestra vida es vacía, superficial, sin propósito trascendente ni gozo permanente, hasta que El llega a ser "nuestro" Dios, el objeto de nuestra adoración verdadera y sincera (Juan 4:23-24).

Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Juan 4:24

Él es el único Dios, el revelado en la Biblia y por medio de Jesucristo, su Hijo. Por lo tanto Él es el único que puede ser adorado en realidad y con justicia.
Las Sagradas Escrituras son la única revelación escrita verdadera del único Dios verdadero, y el Señor Jesucristo es la única revelación encarnada y personal de Dios.

Pregunta 1. Según Mateo 22:37-38 ¿de que manera debes amar a Dios?
con todo tu c…………………, y con toda tu a…………, y con toda tu m……………………

A. ¿CÓMO ES DIOS?
Descubre por ti mismo algunas cosas que DIOS REVELA ACERCA DE SÍ MISMO en su Palabra: la Biblia. Lee los pasajes que se indican a continuación, y anota los atributos o cualidades de Dios que destacan en cada uno de ellos; y mientras lo haces, medita en ellos y goza conociendo a tu Dios, quien se ha manifestado a ti como tu Padre que te ama:

Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? Números 23:19
Respondió Job a Jehová, y dijo:
Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
Job 42:1-2
Clemente es Jehová, y justo;
Sí, misericordioso es nuestro Dios.
Salmos 116:5

Ejercicio 2. Utilizando los versículos que acaba de leer indique las citas Bíblicas donde se encuentra cada atributo o cualidad de Dios. El punto a. es un ejemplo. 
a. Todo lo puede (omnipotente)……Job 42:1-2……
b. No miente………………………………………
c. Misericordioso, clemente, Justo…………………………  

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Salmos 139:7
Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder;
Y su entendimiento es infinito.
Salmos 147:5
Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. Isaías 6:3
Porque yo Jehová no cambio. Malaquías 3:6
Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
1 Juan 1:5
El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 1 Juan 4:8

Ejercicio 3. Utilizando los versículos que acaba de leer indique las citas Bíblicas donde se encuentra cada atributo o cualidad de Dios.
a. Es luz, no hay oscuridad en Él……………………………
b. No cambia…………………………
c. Es Santo………………………………………
d. Está en todos lados (omnipresente) y lo sabe todo (omnisciente)……………………………
e. ES amor……………………………………

  

Lo maravilloso es que todas estas verdades acerca de Dios, son también verdad en la persona del Señor Jesucristo, ya que Él es Dios, la segunda persona de la Trinidad. Dios no es un Dios lejano e inalcanzable, sino que se ha acercado a nosotros por medio de Jesucristo haciéndose cómo uno de nosotros.

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:1
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Juan 1:14
Pregunta 4. En este versículo: ¿quién es el Verbo?  Respuesta………………………… 

Yo y el Padre uno somos. Juan 10:30
Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? Juan 14:9
Pregunta 5. ¿Qué nos dice este versículo de forma clara?
O a. Que Jesús es una persona común.
O b. Que Jesús es hijo de un ángel.
O c. Que Jesús es un buen maestro.
O d. Que Jesús es Dios.

Este es el mensaje del Evangelio, que significa literalmente "buenas nuevas", y la mejor nueva es ¡que Dios se ha acercado a nosotros por medio de Jesucristo!
Dios, siendo tan grande, perfecto y santo como lo describe la Sagrada Escritura, ¡ahora es tu Padre y tú eres su hijo, y tu relación con Él es personal y directa, porque aceptaste a su Hijo como tu Señor y Salvador!

B. DIOS, EL CREADOR
Veamos algo más sobre nuestro Dios. La Biblia declara enfáticamente que DIOS ES EL CREADOR DE TODAS LAS COSAS.

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Génesis 1:1
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Génesis 1:27
Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
Salmos 121:1-2

Pregunta 6. ¿Qué cosas creó Dios, según los anteriores pasajes?
a. Los …………………………  y la  ………………………
b. Al H……………… Tanto al v……………  como a la m……………

Ampliando la pregunta, ¿qué hizo Dios en cada uno de los siete días de la creación? Busca en el principio de tu biblia en el libro de Génesis y verás el orden de creación de las cosas:
1er. Día
La luz, El día y la noche.
2do. Día
Separó las aguas e hizo la expansión.
3er. Día
Separó la tierra seca de los mares, creó la hierba y los árboles.
4to. día
Las estrellas, Sol y la luna
5to. día.
En las aguas seres vivientes, y aves
6to. día
Animales de la tierra, y al hombre y a la mujer.
7mo. día
Reposó.

A pesar de todos los intentos del hombre secularizado por demostrar que la vida ha surgido por casualidad en el universo, y que somos producto de una evolución ciega a partir de la materia (la cual aparentemente tendría que ser eterna, ya que su origen nunca se ha explicado), hasta ahora esos intentos han fracasado rotundamente.
Muchos eminentes científicos evolucionistas están reconociendo hoy día que, después de 150 años de arduas investigaciones, ¡no se ha encontrado en la naturaleza ninguna evidencia razonable de la teoría evolucionista!, y muchos de ellos están llegando a alguna forma de creacionismo teísta.
La revelación bíblica de la creación, escrita hace más de 3,500 años, sigue vigente, y nos muestra a un Dios Creador personal, quien nos creó con amor ¡a su imagen y semejanza! Y el mismo Espíritu Santo da testimonio de esto a nuestro espíritu.
"Porque las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa", dice el apóstol Pablo en Romanos 1:20.
Nuestro Dios es un Dios grande, omnisciente y omnipotente; y ¡es tu Creador!

C. EL AMOR DE DIOS
Vimos antes que, a pesar de su grandeza y perfección, Dios es un Dios cercano a cada uno de nosotros, y desde que recibiste al Señor Jesucristo cómo tu Señor y Salvador, puedes disfrutar de una relación personal y directa con Dios.
Lee Salmo 145:8 y Efesios 2:13, donde la Palabra de Dios nos asegura de su cercanía a cada uno de nosotros.

Clemente y misericordioso es Jehová,
Lento para la ira, y grande en misericordia. Salmos
145:8
Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Efesios 2:13

Descubre en la misma Palabra de Dios varias maneras en que Dios
MUESTRA SU AMOR Y SU INTERÉS POR TI:

Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Salmos 23:1-6

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:25-33

Pregunta 7. Si estamos teniendo momentáneamente falta de ropa o de alimento ¿qué debemos hacer?
O
a. Sacar un préstamo sin planificar si lo podré pagar o no.
O b. Poner mi esperanza en un pariente o amigo al cual siempre le podré pedir dinero.
O c. Buscar poner en primer lugar el reino de Dios y hacer lo correcto.
   

enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28:20
Pregunta 8. ¿Qué debo recordar cada vez que las circunstancias de la vida me hagan sentir solo?
Que Jesucristo e………   con nosotros  t……… los días.

 
¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos. Mateo 10:29-31
No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. Juan 14:18
Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal. 2 Tesalonicenses 3:3
y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:
echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 1 Pedro 5:7

La disciplina de Dios, una manifestación de su amor de Padre

Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
Hebreos 12:5-11

Pregunta 9. Según lo leído anteriormente: ¿cuál es el propósito de la disciplina de Dios?
Dios nos disciplina con el propósito  de que p………………………  de su s……………………

Ahora que has visto algo acerca de lo que Dios es en sí mismo, luego algo sobre Él como Creador, y por último, de su cuidado por nosotros, te invito a meditar un poco, y responder a la siguiente pregunta:

Pregunta 10. (respuesta personal)
¿Cuál era tu "dios", o cuáles eran tus "dioses" antes de entregarte a tu NUEVO DIOS, que ahora sí es tu ÚNICO Y VERDADERO DIOS? Recuerda que podían ser cosas (dinero, trabajo, poder, fama, etc.); personas (familiares, amigos, personajes); o hábitos pecaminosos (alcoholismo, drogas, sexo, mentiras, odio, etc.); o un falso concepto de Dios, o ídolos (religiosidad sin una relación personal con Dios y con Jesucristo; doctrinas falsas, etc.).
Respuesta………………………………………………………………………………………………
¿Has renunciado a esos "dioses"? ¿Ya eres libre de ellos? Si no es así, busca la orientación de tu consejero o consejera; de tu maestro o de los pastores de la iglesia.

Memoriza los siguientes versículos

Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable. Salmo 145:3
Clemente y misericordioso es Jehová, lento en la ira, y grande en misericordia. Salmo 145:8

 

RESPUESTAS para verificación:
1.Corazón, alma, mente; 2. b. Números 23:19, c. Salmos 116:5; 3. a. 1 Juan 1:5, b.  Malaquías 3:6, c. Isaías 6:3, d.Salmos 147:5, e.1 Juan 4:8;  4. Jesús; 5.d;  6. Cielos, tierra, hombre, varón , mujer;  7.c; 8. está, todos; 9. participemos, santidad;

¿Que desea hacer ahora?

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Lección 24. Esperanza, creencia y fe.

La fe es uno de los elementos más importantes en la vida cristiana. En realidad, todo lo que hacemos está relacionado con la fe, sea consciente o inconscientemente. Igualmente, todo lo que podemos recibir de Dios es por fe.

Lee los siguientes versículos y anota lo que dicen en cuanto a la fe: ¿Qué logramos por medio de ella?
Efesios 2:8
Somos salvos.
Hebreos 11:6
Agradar a Dios.
Hebreos 11:32-33
Conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas etc.
Hechos 14:9
Ser sanados.
Es importante que comprendamos bien lo que es la fe, porque por lo general no hay un concepto claro de lo que es. Veamos en primer lugar dos conceptos que son confundidos con la fe, pero que no lo son.

1. ESPERANZA NO ES FE
• Esperanza y fe son dos conceptos diferentes. La Palabra de Dios las distingue, mencionándolas separadamente. Lee l Corintios 13:13 y 1 Pedro 1:21.
• La esperanza se refiere siempre a cosas futuras, mientras que la fe tiene que ver mayormente con cosas presentes. En los siguientes pasajes, ¿la esperanza tiene que ver con cosas del presente o del futuro?
Salmo 39:4-7
Futuro
1 Juan 3:2-3
Futuro
• La esperanza tiene que ver más con nuestros sentimientos: anhelamos, deseamos, esperamos algo. La fe tiene que ver más con nuestra voluntad: decidimos creer y confiar en la promesa o la Palabra de Dios.
En Proverbios 13:12, ¿con qué se relaciona la esperanza?
Con el Futuro
• La esperanza lleva en sí misma algo de incertidumbre. Cuando decimos: "Tengo la esperanza de que Dios me sanará", estamos diciendo: "Creo que Dios me puede sanar; quiero y espero que lo haga, pero no estoy seguro de si lo hará, ni cuándo." Eso no es fe, porque la fe no admite duda. Con sólo esperanza no recibiremos las promesas de Dios, porque ellas se reciben por fe.

2. CREENCIA NO ES FE
En el idioma griego del Nuevo Testamento no había diferencia entre los conceptos de creencia y de fe, pero en nuestro idioma sí la hay. Para nosotros creer o creencia es más un asentimiento mental o intelectual, pero en el que no nos involucramos. En cambio tener fe es actuar sobre lo que creemos. Es una acción.
En Santiago 2:14-26 se nos presenta la diferencia entre fe y creencia en términos de una fe que produce obras y la fe muerta que no produce obras; es decir, una falsa fe que no tiene consecuencias en nuestra vida.

¿Qué dice Santiago 2:19?
También los demonios creen y tiemblan.

Vemos aquí que los demonios tienen la creencia en Dios, pero no actúan conforme a esta fe. Es la misma situación de todos aquellos que dicen que tienen fe en Dios pero no viven según esa fe. En realidad lo que tienen es sólo una creencia en Dios, pero no fe. Es "fe sin obras" o "fe muerta" en los términos de Santiago.
¿Cómo debemos vivir según Romanos 1:17?
Por la fe.

3. LO QUE ES LA FE
Lee Hebreos 11:1 y anota los dos conceptos que definen la fe
Fe es: La certeza de lo que se espera.
Fe es: La convicción de lo que no se ve.

Analicemos estos dos conceptos
a. Fe es certeza de lo que se espera.
La palabra "certeza" es traducción del griego hupóstasis, que significa "sustancia; lo que está debajo de; la realidad de algo."
Por lo tanto, fe es dar como real algo que todavía esperamos. Ya no es sólo tener esperanza de algo, como un sencillo deseo o anhelo, sino la absoluta seguridad de que ya tenemos ese algo. Es considerarlo tan real como si lo estuviéramos viendo y tocando. En Hebreos 6:11 vemos cómo la esperanza se convierte en certeza o fe.

b. Fe es convicción de lo que no se ve
La palabra "convicción" es traducción del griego élenchos que significa "demostración". Por lo tanto, tener fe es estar tan seguro de algo que no vemos, que es como si lo estuviéramos demostrando, o que no necesitamos mayor demostración.
Uniendo los dos conceptos, fe es dar por hecho algo que esperamos, aunque no lo tengamos todavía. Es dar por cierto algo que no vemos o no podemos comprobar con nuestros sentidos físicos. La mejor prueba la encontramos en Marcos 11:24, donde Jesús dice: "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido, y os vendrá". (Esta es la traducción literal del original, según los eruditos en el idioma griego).

4. LA BASE DE NUESTRA FE
En el mundo natural ejercemos cierto grado de fe en todo lo que hacemos. Por ejemplo:
Trabajamos porque tenemos fe que nos van a pagar a fin de mes. Tomamos leche porque tenemos fe en que nos alimentará.
Nos ponemos en manos de un cirujano porque tenemos fe en que extirpará exitosamente el tumor que nos afecta.
Esta clase de fe se fundamenta en la información que tenemos: las referencias sobre el empleador; las enseñanzas recibidas en el hogar y en la escuela sobre el valor nutritivo de la leche; las recomendaciones sobre el cirujano, etc. Y también por las pruebas que vamos haciendo de todo esto a través de la experiencia en nuestra propia vida.
En el mundo espiritual, nuestra fe se basa en hechos y premisas revelados por Dios mismo, y comprobados en la experiencia cristiana.

Lee los siguientes versículos y anota las respuestas
a. Romanos 10:17. ¿Cómo podemos tener fe?
La fe es por el oír la palabra de Dios.
b. Lucas 1:37. ¿Por qué podemos tener fe aun en los casos más difíciles?
Porque nada hay imposible para Dios.
c. Hebreos 6:18. ¿Por qué podemos tener fe en las promesas de Dios?
Es imposible que Dios mienta.
d. Números 23:19. ¿Por qué podemos tener fe en la Palabra de Dios?
Dios no es hombre para que mienta…
e. Mateo 11:2-6. ¿A qué apeló Jesús para que Juan el Bautista creyera?
Las cosas que oís y veis: Su palabra y sus milagros.

5. EL PODER DE LA FE
¡Espera un momento!
La fe no tiene poder en sí misma como algunos creen. Muchos dicen: "Yo tengo mucha fe"; otros dicen: "Lo importante es que tengas fe"; otros más dicen: "La fe todo lo puede".
Pero veamos la enseñanza bíblica sobre lo que en realidad debemos entender al referimos al "PODER DE LA FE"

¿Cuánta fe se necesita para hacer prodigios según los versículos siguientes?
a. Mateo 17:20
Como un grano de mostaza.
b. Lucas 17:6
Como un grano de mostaza.
(Notemos que en ningún caso Jesús dijo: "Tienes que tener mucha fe". Entonces, ¿Por qué es la fe tan poderosa?
Porque no depende de nuestra fuerza o poder. Tampoco depende del poder de la fe en sí misma, sino que depende del poder de Dios.)
c. Juan 14:13-14: ¿Quién responde a nuestras oraciones y hace aquello que pedimos en fe?
De Jesús.
d. Juan 15:16: ¿Quién lo hace?
Dios.
e. Lucas 18:27: ¿Qué es imposible para Dios?
Nada
f. Marcos 9:23: ¿Qué es posible para el que cree?
Todo
La fe es sólo la llave que abre el flujo del poder de Dios; pero este poder sí es ilimitado. La fe aparte del poder de Dios no es nada. Pero la fe que descansa en el poder y la Palabra de Dios lo puede todo.
¡Por eso una fe tan pequeña como un grano de mostaza mueve montañas! ¡HAY PODER EN LA FE QUE DESCANSA EN DIOS!

6. LA FE SE DEBE FUNDAMENTAR EN LA PALABRA DE DIOS
Hemos visto ya el poder que tiene la fe, porque no depende de nosotros ni de ella misma, sino del poder de Dios.
Pero hay otro aspecto importante: la fe tiene que fundamentarse en la Palabra de Dios, porque no puede actuar en forma autónoma de la soberanía de Dios, ni en contra de su naturaleza santa.

a. Oseas 14:9. ¿Por qué no podemos pedir cosas malas a la luz de este versículo?
Porque los caminos de Dios son rectos.
b. Juan 15:7. ¿Cuál es la condición para que todo lo que pidamos sea hecho por Dios?
Permanecer en El y en sus palabras.
c. 1 Juan 5:14. ¿Cuál es la condición para que Dios nos conceda nuestras peticiones?
Que sea conforme a su voluntad.

Nuestra fe debe estar en armonía con la naturaleza santa de Dios, y con su voluntad soberana expresada en la Palabra escrita, o revelada por su Espíritu Santo a nuestra mente o a nuestro espíritu. Si se dan estas dos condiciones, podemos estar seguros de que Dios actuará para su gloria.

Memoriza los siguientes versículos

"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." Hebreos 11:1.
"Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá." Marcos 11:24.
Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?
Números 23:19
Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Mateo 17:20
Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. Lucas 17:6
Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. Juan 14:13,14
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Juan 15:16
El les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. Lucas 18:27
Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23
¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos. Oseas 14:9
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:7
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. 1 Juan 5:14,15

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