a) Escrituras clave
Mateo 28:18-20; Marcos 4:33-34
Lucas 6:40; 2 Timoteo 2:2
1 Pedro 2:20-21; Juan 8:31-32
1 Juan 2:26; Colosenses 3:17
b) Definición
La palabra discípulo en griego es «mathetes» que significa «uno que aprende instrucción de otro». Se usaba en el mundo secular griego para el aprendizaje de un artesano. Un discípulo no era solamente un alumno sino un adherido, por eso se hablaba de ellos como imitadores de sus maestros.
Todo cristiano es llamado a ser discípulo de Jesús y esto significa que seguirá a Jesús y pondrá las declaraciones de Jesús primero en su vida, no importa lo que le cueste a sí mismo. De modo que un discípulo cristiano es una persona que está determinada a seguir a Jesucristo, con el deseo de aprender de El y vivir según su ejemplo.
Diccionario: Adherido: estar unido. Pegarse una cosa a otra. Convenir en un dictamen, opinión o partido y abrazarlo. Adhesión: Fuerza de atracción entre las moléculas de diversos cuerpos puestos en contacto. Idóneo: Que tiene buena disposición o suficiencia para una cosa.
c) Cinco principios básicos
1. Un discípulo es una persona que vive continuamente según la Palabra de Jesús. No son personas que siguen sólo ocasionalmente las palabras del Maestro, sino personas que se comprometen a llevar hasta el fin sus enseñanzas de una manera disciplinada y confiada. Jesús es nuestro Maestro. El nos hablará palabras vivas diariamente a través del Espíritu Santo. Lo que necesitamos hacer nosotros es vivir en nuestra vida diaria los mandamientos, enseñanzas y ejemplos que ya nos ha dado. El pensamiento principal detrás del discipulado no es uno de inspiración sino de instrucción. Debemos poner en práctica lo que nos ha sido revelado hacer por la Palabra de Dios. Necesitamos los fundamentos estables de la obediencia a la Palabra de Dios como la base de nuestro discipulado, si no estaremos a merced de toda noción o sentimiento subjetivo que venga.
2. Un discípulo es una persona qué confía su vida completamente al Señor. Esta confianza debería ser total, mas no es sólo un com-promiso con cualquiera, sino con un Maestro amoroso que no tiene interés en sí mismo, sino que se preocupa por nuestro bienestar y crecimiento total en Dios. Jesús tiene el derecho de exigir este cometido porque entregó su vida por nosotros. Jesús está totalmente comprometido con nosotros y quiere el mismo compromiso como respuesta. Quiere que confiemos en El a cada paso, mientras El lleva nuestra vida y la moldea según su voluntad (Mateo 6:24; Juan 10:1-18)
3. Un discípulo es uno que vive una relación fructífera con Jesús (Juan 15:4-5). «Nuestra unión con Cristo hace posible una vida a través de la cual otros pueden ser salvos. Cuando un árbol está tan lleno de savia que ya no la puede aguantar, ¡el resultado es el fruto! Cuando un cristiano está lleno de Cristo, otros lo ven y oyen sobre El y su ejemplo llevará entonces a que otros sean renacidos espiritualmente en el Reino de Dios. Así los nuevos creyentes son uno de los frutos del discipulado». Sin esta clase de productividad en nuestra vida, el Reino de Dios no se expandirá y el cuerpo de Cristo no crecerá.
4. Un discípulo es uno que está comprometido con un amor incondicional y de sacrificio por otros (Juan 13:34-35). Este no es ningún amor humano ordinario sino el amor que Dios ha demostrado hacia nosotros. Es un amor desinteresado que no busca ganancia para estimular su acción. La palabra griega para este amor es «ágape» que significa «amor desinteresado», donde Dios y los demás son más importantes para nosotros que nuestros propios deseos egoístas.
5. Un discípulo es uno que está dedicado al cumplimiento de la comisión de Cristo (Mateo 28:18-20). La meta de nuestro discipulado debería ser la de ganar otros discípulos, no sólo convertidos. Los convertidos pueden cambiar sus mentes, pero los discípulos siguen a su Maestro.
d) Un discípulo es una persona muy privilegiada
– Es llamado y escogido por Dios (Efesios 1:4-5).
– Jesús es su Salvador; murió en la cruz para que sus pecados pudieran ser perdonados, haciéndole aceptable a Dios (Romanos 5:8).
– Dios es su Padre, con el que tiene una relación personal, por tanto es un hijo de Dios y es del Reino de Dios (Gálatas 4:6-7).
– Le ha sido dada vida eterna (Juan 3:16).
– El Espíritu Santo vive en él, dándole poder para testificar de su vida nueva en Cristo (Hechos 1:8). Tiene paz con Dios (Romanos 5:1).
– Nada puede separarle del amor de Dios (Romanos 8:39).
e) Un discípulo tiene responsabilidad
«¿Qué haría Jesús?» Aquellos que quieran tomar su discipulado seriamente se harán esta pregunta, y otras similares, en toda situación que se presente ante ellos. Esto es un pacto o acuerdo que todo cristiano necesita hacer entre él y Jesús (1 Juan 2:6). Cuando estés perplejo pide a Dios que el Espíritu Santo te enseñe lo que haría Jesús en tu lugar. Te contestará, si genuinamente quieres saber lo que a El le agrada. Tal como tu conocimiento de la enseñanza y acciones de Jesús aumenta mientras lees la Palabra de Dios, también aumentará tu habilidad de saber lo que haría Jesús en cualquier situación.
(I) Toma una decisión firme
– Un discípulo necesita tomar una decisión firme de hacer lo que haría Jesús, de otra forma se conformará con menos de lo mejor de Dios para él y continuará entristeciendo a su Señor.
– Nuestra decisión de seguir a Jesús no es una respuesta emocional al evangelio sino un acto categórico de la voluntad. Las decisiones no realizadas en la vida real son de poco valor.
– Habrá momentos en los que necesitarás someter algunas decisiones importantes a los que están en autoridad espiritual sobre ti. Si genuinamente quieres la voluntad de Dios en tu vida no necesitas temer el hacerlo. Los discípulos no han de actuar en independencia, sino que han de ser personalmente responsables ante el Señor por sus acciones.
(II) Algunos de los beneficios
Habrá cambios para bien en tu actitud hacia la gente, el dinero, los negocios y la responsabilidad social.
– Experimentarás la refinación o purificación de tu vida, para que muchos pensamientos, actitudes y acciones negativas, que sean inconse-cuentes con la vida de Jesús sean quitados.
– Jesús no actuaría en incredulidad. Cuando deseas actuar como El, te dará la fe para hacerlo. Cuando sea necesario puedes confesar tus dudas y pedir su perdón y fe.
– El amor gobernará tus acciones, palabras y actitudes. Te volverás más dispuesto a perdonar; tendrás mayor compasión por los necesitados y te preocuparás más por los perdidos.
– Heredamos todo lo que Cristo hereda de Dios. Si estamos dispuestos a compartir sus padecimientos, también compartiremos su Gloria (Romanos 8:17). Incluso cuando la obediencia resulta costosa, no serás el perdedor, porque Dios siempre devolverá muchísimo más que lo que le es dado; tanto en esta vida como eternamente en el cielo (Lucas 6:38; Juan 10:10).
– Se realizarán cambios en algunos de tus hábitos viejos porque el Señor quiere ver estos cambios en ti. Sométete voluntariamente a esos cambios, y resiste la tentación de volver a los hábitos viejos y así comprometer tu discipulado (Colosenses 3:17).
– Si tomas tu discipulado en serio estarás buscando primero el reino de Dios y su justicia. Puedes tener confianza en que Dios guardará su promesa y proveerá para toda necesidad, como lo hizo con Jesús (Mateo 6:33).
f) Preguntas y puntos de meditación.
1. ¿Deberíamos vivir como nosotros queremos, o como Dios quiere en cada situación? (2 Corintios 5:15).
2. ¿Quién es nuestro guía en las cosas de Cristo Jesús? (Juan 16-13-14).
3. ¿Qué clase de cosas hará cualquiera que tiene fe en Jesús? (Juan 14:12-14).
4. ¿Podemos aprender algo sobre el amor, de la entrega por Dios de su hijo Jesús (1 Juan 4:10-11), y cómo nosotros como discípulos permanecemos en su amor? (Juan 15:9-14).
5. ¿Cuáles son los dos mandamientos principales de Dios? (Mateo 22:37-39).
6. ¿Cómo podemos nosotros, como discípulos, vivir nuestra vida cotidiana manifestando el amor «ágape» hacia Dios y los demás como Dios lo requiere? (Romanos 5:5).
7. Cuando las cosas se ponen difíciles, ¿podemos relajarnos un poco hasta que podamos hacer frente a la vida otra vez? (Lucas 9:62). Si no, ¿por qué tantos cristianos lo hacen?
g) Resumen y Aplicación.
1. Necesitamos estar totalmente comprometidos con Jesús, haciéndole nuestro Señor. Esto significa que no le diremos «No» cuando nos pida que hagamos algo por El. (Lucas 6:46)
2. Todo discípulo de Jesús debería hacerse esta pregunta: «¿Qué haría Jesús en esta situación?»
3. Necesitamos vivir continuamente en la Palabra de Dios como discípulos suyos para que le conozcamos mejor, y luego tendremos mayor habilidad para saber lo que haría Jesús en cada situación.
4. Necesitamos ver a Dios como nuestro Maestro amoroso que quiere sólo nuestro bien.
5. Necesitamos amar y servir a Dios primeramente, a los demás en segundo lugar, y por último a nosotros mismos. (Mateo 22:37-39) (Levítico 19:18)
Dios está trayendo gente de todas las naciones a los Estados Unidos para que reciban a Cristo como su salvador y aprendan las bases del cristianismo y las lleven a sus países de origen (algunos transformados en Misioneros) y otros por internet. Dios está trayendo misioneros experimentados de otros países, por ejemplo de habla hispana para discipular y preparar obreros hispanos para el gran avivamiento mundial. Tanto la los que Dios trae a vivir aquí para salvar sus almas (aunque ellos no lo saben) como los siervos de Dios que envía del extranjero, deben ser amados, comprendidos, apoyados, ayudados y se les debe demostrar el cristianismo práctico con obras buenas hacia ellos (por parte de las iglesias del Señor ya formadas y establecidas en USA). A veces se piensa en salvar un alma en África y hay miles que Dios está trayendo aquí y los cristianos del país (y el país mismo) no se dan cuenta que ESTO LO ESTÁ HACIENDO DIOS. Pr Gustavo Isbert
Usted tiene ahora una nueva vida.
Usted obtiene esta nueva vida, la vida eterna cuando:
1) Usted se arrepintió de sus pecados.
2) creyó las buenas nuevas del Evangelio, (que Jesús pagó todos sus pecados en la cruz), (los de usted y de todos) y llevó su culpa y condenación muriendo en lugar suyo.
3) Y usted tomó la decisión de recibir a Cristo, invitando a Jesús que entrara a su vida (Apocalipsis 3:20; Juan 1:12)
Jesús entró literalmente en usted y su Espíritu Santo se unió al espíritu suyo y le dio la vida eterna. Ahora usted tiene la vida de Cristo en usted y se ha convertido en un hijo de Dios.
Marcos 1:15; 1 Pedro 2:24; Efesios 1:13-14; Romanos 8:9; Juan 10:27-28; Juan 6:47.
¿Que cambios invisibles han sucedido en usted?
Usted ha recibido a Jesús y decidido que sea su Salvador, Señor y Rey, y ahora Jesús vive literalmente en usted.
El es la vida eterna y el que tiene a Jesús tiene la vida eterna, es decir que al morir irá al cielo para siempre.
Jesús tiene la vida en sí mismo y el que tiene al Hijo de Dios tiene la vida eterna.
Romanos 10:9,12-13; 1 Juan 5:11-13; Juan 11:25; Lucas 10:20; Filipenses 4:3; Juan 5:26; Juan 14:6.
También usted a nacido de nuevo del Espíritu Santo, el cual se ha unido a su espíritu y le da testimonio de que usted es un hijo de Dios.
Juan 3:3-8; 1 Corintios 6:17; Romanos 8:16.
La persona que tiene al Espíritu Santo es propiedad de Jesús, usted se ha convertido en un templo del Espíritu de Dios, y es ahora su hijo y está ahora (ya) en el Reino de Dios.
1 Corintios 3:16; 6:19; Colosenses 1:13; Hechos 26:18; 1 Juan 3:1; Filipenses 2:15; Efesios 5:1.
Usted fue a Cristo con sus pecados, errores y fracasos y El le borró TODOS sus pecados, (Colosenses 2:13) le dio la salvación y la vida eterna. (Juan 6:40).
Lo hizo una nueva persona, las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17.
Ahora como Jesús y su Espíritu Santo viven en usted, usted comienza a tener victoria sobre el pecado, sus gustos cambian y comienza a ser transformado cada vez más a la semejanza de Jesús.
Romanos 8:13; 1 Juan 5:18; Romanos 6:14,22; 2 Corintios 3:18.
También los frutos del Espíritu Santo (Gálatas 5:22) comienzan a fluir en usted y se comienza a notar en su vida diaria.
Usted comienza a darse cuenta que tiene mas paz, amor por Dios (y por las personas), también tiene un nuevo gozo y un nuevo propósito eterno.
Juan 14:27; 1 Juan 4:7-8; Romanos 5:5.
Y usted tiene ahora la certeza de que es un hijo de Dios, tiene vida eterna y sabe que pasará la eternidad en el cielo con Cristo.
1 Juan 3:1-2; 1 Corintios 6:20; 1 Pedro 1:18-19; Juan 3:36.
Su nueva vida proviene de la vida de Cristo en usted y NO de sus esfuerzos por portarse bien o de ser un buen cristiano, ni por que usted concurre a una iglesia determinada.
Cristo ahora vive en usted y esto es algo muy hermoso y sobrenatural.
Colosenses 1:27; Gálatas 2:20.
Pregunta 1: Usted obtuvo nueva vida, la vida eterna porque:
O a.Un día se arrepintió de sus pecados.
O b.En general Creyó en Jesús y siempre fue muy creyente.
O c.Porque todos sus parientes son creyentes.
O d.Porque se arrepintió, creyó las buenas noticias y personalmente ha decidido recibir a Cristo invitándolo a entrar en su vida
Pregunta 2: Complete la afirmación:
”Jesús es la vida eterna y el que tiene a Jesús tiene la vida eterna, es decir que…
O a …al morir irá al cielo para siempre”.
O b …al morir irá a un lugar intermedio a pagar sus culpas”.
O c …al morir irá al infierno”.
O d …No sé exactamente donde iré”
Pregunta 3: Complete la afirmación:
”Ahora como Jesús y su Espíritu Santo viven en usted…
O a …El pecado sigue gobernando su vida
O b …usted comienza a tener victoria sobre el pecado
O c …El pecado sigue gobernando su vida
O d …Pide perdón y vence al pecado, pero al poco tiempo sigue cayendo y disfrutando de los mismos pecados.
Todo está en la Biblia – Síntomas de un verdadero cambio
Esto es lo que enseña la Biblia (la palabra de Dios) y no un libre pensador, un filósofo o una doctrina de una religión.
>> Usted es cristiano porque Cristo vive en usted. Colosenses 1:27; 2 Corintios 13:5.
>> Su nueva vida es maravillosa, feliz y mejor de lo que usted pueda haber soñado.
>> Usted también ha entrado en el Reino de los cielos donde reina Jesucristo y se fué del reino de las tinieblas donde manda Satanás. Colosenses1:13; Hebreos 12:28; 1 Juan 5:19; Hechos 26:18.
>> Ya es un ciudadano del Reino de los cielos con todos sus derechos y privilegios.
Filipenses 3:20; Efesios 2:19.
>> Y es hijo de Dios y co-heredero con Cristo. Romanos 8:17; Gálatas 4:7
>> Cristo vino para darle una nueva vida en toda su plenitud. Juan 10:10, darle vida eterna y no para condenarlo, sino para salvarlo. Juan 3:16-17.
>> En esta nueva vida que le ha dado Cristo, usted tiene nuevo entendimiento de las cosas espirituales, nuevas metas y un nuevo propósito por el cual vivir.
>> El peso de la culpa se termina, sabe que Cristo le borró sus pecados, estos fueron perdonados totalmente y usted es libre de toda culpa y condenación.
Colosenses 2:13-14; Efesios 4:32; Romanos 8:1; Juan 3:18.
>> Ahora aprecia más todo lo bueno y tiene mayor discernimiento entre lo bueno y lo malo, tiene una nueva conciencia de la presencia de Dios, de su poder, bondad y amor.
>> También usted tiene nuevos deseos de agradar a Dios y de santidad.
>> Sus gustos cambian y ahora le atrae más lo bueno y le rechaza el pecado y la maldad.
>> Un nuevo amor a sus semejantes y a la obra de Dios y nuevos objetivos eternos comienzan a darle nueva dirección a todas sus acciones.
>> Cristo le ha transformado en una nueva persona, ha nacido de nuevo del Espíritu Santo y ya no es un pecador sin rumbo sino un hijo de Dios.
Efesios 2.1-6, 8; 1 Juan 3:1-2.
>> Y cuando Jesús venga a buscar a los suyos (o usted parta de este mundo), será semejante a Jesús y le verá tal como El es. 1 Juan 3:2; Mateo 5:8.
>> Usted antes estaba perdido pero ahora va camino al cielo y está ahora bajo la cobertura de su Pastor sobrenatural (Jesús) y sus poderosos ángeles.
1 Pedro 2:25; Hebreos 1:14.
Pregunta 4: Usted es Cristiano porque:
O a.Porque ahora voy a la iglesia y antes no lo hacía.
O b.Porque Cristo vive en mí
O c.Porque hice un gran viaje de peregrinación.
O d.Porque me bautizaron cuando era un niño
¿Qué debo hacer ahora?
>> Como un niño recién nacido en la familia de Dios procure aprender las bases del cristianismo que se enseñan en la palabra de Dios. 1 Pedro 2:2
>> Usted disfrutará de un cuidado amoroso de su padre celestial y de sus hermanos en Cristo, y a medida que va creciendo en la fe podrá entonces ayudar a otros. Dios lo tratará como su hijo amado pero a medida que va creciendo espiritualmente, Dios espera que sea un creyente maduro, útil y enteramente preparado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:17.
>> Dios ha hecho provisión para mantenerlo saludable y fuerte, le ha dado una nueva naturaleza y la presencia del Espíritu Santo en usted, pero usted debe hacer su parte para crecer espiritualmente y ser más y más como Jesús.
>> Debe renunciar a muchas costumbres y hechos que solo usted y Dios lo saben. Debe dejar que el Espíritu Santo lo transforme y seguir su guía, debe procurar obedecer la palabra de Dios y lo que Dios le muestre.
>> Debe procurar la honestidad en todos sus actos, hablar con Dios en oración, leer su palabra, meditar en ella, y congregarse en una buena iglesia o grupo cristiano donde usted reciba la comida espiritual correcta.
>> También pídale a Dios sabiduría para la vida diaria.
>> Ahora usted brilla en el lugar en que Dios le ha puesto y en su entorno porque Jesús dice que somos la luz del mundo.
También debemos velar y orar para que no caigamos en tentación.
Santiago 1:5; Josué 1:9; Mateo 10:16; 26:41; 2 Corintios 10:5; Romanos 16:19;
1 Tesalonicenses 5:5; Mateo 5:14-16; Filipenses 2:15; Romanos 12:17; 2 pedro 3:14.
>> Usted como un hijo de Dios tiene privilegios y responsabilidades. Disfrútelas y gócese en la obediencia a su padre celestial mientras viva en esta tierra. Después algún día Cristo vendrá por usted para que viva con El en su hogar eterno, el cual será infinitamente superior y más bello de lo que nadie pudo jamás imaginar.
Juan 14:1-3; 1 Tesalonicenses 4:16-17.
Pregunta 5: ¿Qué debe hacer para crecer espiritualmente y ser más y más como Jesús?
O a.usted debe hacer su parte
O b.Debe renunciar a muchas costumbres y hechos que solo usted y Dios lo saben
O c.Debe dejar que el Espíritu Santo lo transforme y seguir su guía
O d.todas las opciones anteriores son correctas.
Pregunta 6: Usted como un hijo de Dios ahora tiene
O a.Solo Privilegios
O b.Privilegios y responsabilidades
O c.Solo responsabilidades
Usted tiene una nueva familia: (Dios Padre).
– El Dios todopoderoso que creó el universo es ahora su verdadero Padre.
– El es amoroso y siempre está presente e su lado. Mateo 6:6,8.
– No piense que es severo o que está muy lejos de usted.
– El está con usted siempre, en este mismo momento y deseoso de ayudarle en cada circunstancia de su vida.
– Como un buen Padre El quiere que usted le hable con franqueza de todas sus cosas y que no le oculte nada.
– Hable con El, (sabiendo que El ya sabe todo de antemano), así como lo hace un niño con un Padre comprensivo que le ama de verdad.
– Ore a El todos los días, a cualquier hora del día o de la noche.
– Cuéntele sus problemas y déle gracias por su amor y bendiciones.
– Confiésele y pídale perdón cuando cometa un pecado o haga algo que le desagrada a Dios. 1 Juan 1:9; 2:1-2.
– Dios tiene mucho interés en usted y en todos los que le rodean.
– Cuando ora no es necesario buscar palabras complicadas ni memorizar oraciones, solamente dígale lo que tiene en ese momento en su corazón.
– Hable con la plena certeza de que El le está escuchando y le responderá de alguna manera que usted entienda.
– También disfrute de su compañía maravillosa. Salmo 16; Salmo 73:23-25,28.Isaías 49:15.
Pregunta 7. Entonces ahora que es Hijo de Dios: ¿quién es su verdadero padre?
O a.Mi padre biológico
O b.No tengo Padre ya que nunca conocí a mi padre o nunca mi padre me amó.
O c.Dios todopoderoso que creó el universo es mi
Usted tiene una nueva familia: (Dios Hijo).
– En su nueva familia tiene también a su hermano mayor Jesucristo, que le amó tanto, que dió su vida por usted para que sus pecados puedan ser perdonados, El vive su vida en usted y también va estar con usted para siempre.
– El le ama más que a su propia vida lo mismo que su Padre.
Romanos 8:34,32; Gálatas 2:20; Efesios 5:2; Juan 20:17.
– Jesús es su verdadero e infalible Pastor.
– El es su mejor amigo desde ahora y para siempre. El es el único que jamás pecó cuando vivió en esta tierra, El le comprende porque sabe lo que es vivir aquí en este mundo. Hebreos 4:15; 7:25-26.
Hable con El, nadie le ama, amó y amará como Jesús.
– El vive en usted y jamás lo dejará. Juan 10:27-28.
Usted tiene una nueva familia: (Dios Espíritu Santo).
– También en su nueva familia está el Espíritu Santo que vive en usted y es su ayudador, es el que le enseña todas las cosas y su poder está en usted con sus dones y frutos. Juan 14:26; Hechos 1:8; 2:4; Gálatas 5:22-23; 1 Corintios 12.7-11.
– El es la tercera persona de la trinidad, efectuó en usted el milagro del nuevo nacimiento, transforma su naturaleza pecaminosa y lo hizo un hijo de Dios.
– El ahora vive en usted y usted es un templo del Espíritu Santo. Y su poder está a su disposición. 1 corintios 3:16-17; 6:19; Romanos 15:18-20.
– Usted debe cooperar con el Espíritu Santo siéndole fiel y obediente.
– El le enseñará lo que debe hacer y le dará fortaleza para hacerlo.
Pregunta 8. Cuando estoy en problemas o en medio de tentaciones: ¿Qué hace Jesús?
O a.El le comprende porque sabe lo que es vivir aquí en este mundo.
O b.Le da la espalda
O c.Anota en un libro cada detalle de su mal carácter y se lo cuenta como pecado.
Pregunta 9. ¿De que manera usted debe cooperar con el Espíritu Santo?
O a.Cantando canciones de alabanza guiado por Él.
O b.Siéndole fiel y obediente
O c.El espíritu Santo se encarga de todo no necesita mi cooperación.
Usted tiene una nueva familia: (Otros hermanos cristianos ).
– También su nueva familia está compuesta por los otros cristianos.
– Todo cristiano verdadero que ha nacido de nuevo del Espíritu Santo es un hijo de Dios y como Dios es nuestro Padre en común, todos nosotros somos hermanos.
– Los cristianos más crecidos espiritualmente debe ayudar y enseñar a los más nuevos, 2 Timoteo 2:2; Mateo 28:20.
– También deben hacer todo lo que esté de su parte para ayudarles a crecer espiritualmente y que lleguen a ser cristianos, fuertes, maduros y cada vez más parecidos a Jesús.
– Recuerde todos los cristianos verdaderos son sus verdaderos hermanos y hermanas y son su verdadera familia eterna.
Puede encontrar ayuda para seguir adelante en esta etapa
Cuando tenga dudas o problemas hable con su Pastor o con algún hermano más maduro en Cristo. Ellos orarán por usted y le aconsejarán de acuerdo a la palabra de Dios y harán todo lo que puedan para ayudarle y también procure usted hacer el bien a los demás. Gálatas 6:10. Efesios 2:19.
Pregunta 10 ¿Qué debe hacer cuando surgen dudas o problemas?.
O b.Buscar un consejo en mis amigos no cristianos.
O b.Hablar con mi Pastor o con algún hermano más maduro en Cristo.
O b.Busca un consejo en mi madre no cristiana que siempre tiene una respuesta.
O b.Busca un consejo en mis familiares no cristianos.
RESPUESTAS para verificación:
1.a, 2.a, 3.b, 4.b, 5.d, 6.b, 7.c, 8.a, 9.b, 10.b
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A. PERDON
a) Escrituras clave
(1 Juan 1:5)
Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
(1 Juan 1:6)
Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;
(1 Juan 1:7)
pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
(1 Juan 1:8)
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
(1 Juan 1:9)
Si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
(Hebreos 9:22)
Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
(Efesios 4:32)
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
(Mateo 6:14)
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
(Mateo 6:15)
mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
(Lucas 6:37)
No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
(Lucas 6:38)
Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.
(Marcos 11:25)
Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
(Marcos 3:28)
De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;
(Mateo 9:2)
Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.
(Juan 5:14)
no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.
(Juan 8:11)
Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.
b) ¿Qué es el perdón? Leer 1 Juan 1:5-9
Dios es luz y cuando andamos en su luz andamos en comunión con El y con otros creyentes. Cuando salimos de la luz de Dios entramos en la oscuridad. Es peligroso vivir en la oscuridad, porque no sabremos adónde vamos y nuestra comunión con nuestro Padre celestial y con los otros creyentes estará rota.
La ilustración de abajo nos muestra cómo vivimos con otros cristianos en la luz de Jesús a la cual el Espíritu Santo nos ha llevado. Fuera del círculo de aquella luz están las tinieblas del reino de Satanás. El deseo de Satanás es tirarnos fuera del círculo de luz, en la oscuridad. Usa muchas maneras tales como: cansancio, temor, frialdad de corazón, rebelión de voluntad, decepción, rencor, dolor y daño para intentar conseguir que andemos en la oscuridad.
El lugar más oscuro de todos es justamente fuera de la luz de Dios. Es por eso que los cristianos que han vuelto atrás de estar en la luz, parecen estar aún en mayor oscuridad, a veces, que el incrédulo que hasta ahora no ha conocido la luz de Cristo.
La comunión rota con el Padre, sin embargo, puede ser restaurada por Jesucristo que es nuestro abogado para con el Padre (1 Juan 2:1-2). Romanos 8:34; Hebreos 4:15-16. 1 Corintios 10:13.Nuestro abogado, o defensor, llevará nuestro caso en el momento en que pidamos entrará en la presencia del Padre y pleiteará nuestro caso y restaurará nuestra comunión con Dios. Podemos ser librados de nuestros pecados sólo por confesarlos con la boca y volvernos de ellos, Si lo hacemos Dios ha prometido un perdón tan completo que olvidará que hemos pecado.
A aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaras sin mancha delante de su gloria con
Alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador sea la gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los Amén.
(Judas: 1: 24-25)
Cristo murió por nuestros pecados (1 Corintios 15:3) y los llevó todos en la cruz El mismo, pero nosotros necesitamos, valernos de esta obra desatándolos verbalmente a Dios, es decir: confesándolos.
c) La sangre de Jesús
No podría haber perdón sin derramamiento de sangre (Hebreos 9:22). Como la ley de Dios insiste en que el castigo por tu pecado es la muerte (Ezequiel 18:4; Romanos 6:23), Jesús, el único hombre sin pecado, tuvo que sufrir‘ para salvarte de tu pecado y traerte de nuevo a Dios (1 Pedro 3:18). Es sólo por medio de la sangre de Jesús que es limpiado de tu pecado. Somos justificados por la sangre de Cristo. Esta es la parte de Dios en la obra de redención. Fuimos declarados en bancarrota en cuanto a justicia, pero Jesús vino y pagó nuestras deudas en la cruz. Su justicia fue ingresada en nuestra cuenta. La cruz es el acto supremo del amor de Dios (Romanos 5:8).
"El hombre en el banquillo fue hallado culpable. El juez, aunque se trataba de un viejo amigo, no trató la cosa ligeramente. Le multó tan fuerte como podía y después le dio un cheque por todo el valor. Porque Dios es el que tuvo que castigar el pecado con la sentencia de muerte. En la cruz, Dios el juez bajó del estrado y pagó tu deuda con la Sangre de Jesús".
d) ¿Por qué perdonar?
El amor siempre perdona, Jesús lo mostró hasta en la cruz (Lucas 23:34) ¿Dónde estaríamos sin un Dios perdonador? (Hebreos 9:27-28). Un espíritu perdonador es lo que debes tener en el corazón, incluso antes que otra persona diga que lo siente. Jesús enseñó que si no perdonas a tu hermano no serás perdonado por tu Padre que está en el cielo (Mateo 6:5-15).
Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
(Efesios 4:32)
Sé siempre el que perdona, incluso cuando la otra persona tenga la mayor parte o toda la culpa. Eres responsable ante Dios de restaurar relaciones rotas, no importa quién tenga la culpa ni las veces que otros hayan sido injustos contigo (Lucas 17:3-4). Y si se arrepiente perdónala. Mateo 18:21-22; 18:23-25.
Perdona, y serás perdonado.
(Lucas 6:37)
Si decidimos no perdonar, entonces Dios no puede perdonarnos. Sólo el perdón abrirá el canal para que la fe operara en nuestro corazón. El perdón es un prerrequisito esencial antes que podamos acercamos a
Dios en oración (Marcos 11:25). Sí permitimos que afirmaciones negativas o acciones dolorosas de los demás nos corroan, damos a Satanás una entrada en nuestra vida. Podemos ser librados de esto perdonando a la gente involucrada, no imponer la razón que tengamos o lo equivocado que estén ellos. Esto entonces permite que Dios nos restaure y sane. La amargura es un arma de Satanás, por tanto no la dejes arraigar. Amargura es cualquier pensamiento, palabra hecho, que no sea perdón, que proviene de una herida.
B. CONCIENCIA LIMPIA
a) Escrituras clave
(Romanos 2:15)
mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,
(Hebreos 10:22)
acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
(1 Timoteo 1:5)
Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida,
(Hebreos 9:14)
¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
(1 Timoteo 1:19)
manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos,
(Hechos 24:16)
Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.
b) ¿Qué es la conciencia y cómo funciona?
Nuestra conciencia es una incitación interior a hacer lo que "creemos" correcto y evitar lo que "creemos" equivocado. Es una voz interior que te da testimonio, acusándote si cree que estás equivocado, o defendiéndote si cree que tienes razón (Romanos 2:15). Si haces caso de estas incitaciones tendrás una conciencia buena o limpia (1 Timoteo 1:5). Si no haces caso de ellas tienes una conciencia culpable (Hebreos 10:22). En otras palabras, tu conciencia es como un timbre de alarma que Dios usa para despertarte al hecho de que pasa algo malo. Todo el mundo tiene una conciencia, pero cuando hay que registrar lo que es correcto y lo que es erróneo, diferentes conciencias pueden llegar a diferentes opiniones. A veces el timbre de la conciencia no suena cuando debería y a veces hay una falsa alarma.
Nuestra conciencia no es razonable, sólo nos incita a hacer lo que "sabe" que es correcto. Podemos intentar apaciguarla, "comprarla", o negarla, pero si lo hacemos traeremos tensión en nuestra vida. Tal vez podremos enterrar esa tensión por un poco de tiempo, pero al final saldrá a la superficie, a menudo como enfermedad, o amargura. Dios nos ha dado nuestra conciencia para ayudamos a obedecerle. En la situación ideal, esta conciencia estaría programada para mostrarnos siempre cuándo estamos haciendo lo que Dios quiere y cuándo no. En nuestro estado caído el hombre tiene una conciencia que no siempre refleja la perfecta voluntad de Dios. La gente es criada en su niñez de diferentes maneras y mientras crecemos la conciencia es entrenada. Esta programación de la conciencia puede, o no, estar en línea con lo que Dios realmente quiere.
Lo que se da a nuestra mente concerniente a lo que es correcto o erróneo determinará el funcionamiento de nuestra conciencia. Nuestra conciencia es como un ordenador. Solamente llegará a las respuestas correctas si le damos la información correcta. Dios quiere reprogramar nuestra conciencia para que actúe como guía o brújula que enseñe el camino de Dios cada vez que tomemos una decisión. Esto limitará nuestra desobediencia y nos ayudará a hacer lo que Dios quiere. Necesitamos dejar a Dios que cambie nuestra conciencia: por su Palabra y por permitirle renovar nuestra mente. Esto lleva tiempo.
e) Los límites impuestos por Dios
La gente con fe y conciencia más débiles necesita reglas para vivir, que les detengan de hacer lo equivocado. Esto significa que a menudo construyen límites que no son particularmente de Dios, sino que son restricciones que les ayudan. Sus conciencias son entrenadas para ayudarles a permanecer dentro de esos límites. Pablo nos dice que no crucemos estos límites, en especial debido a presiones por otros, porque el hacerlo sería pecar (Romanos 14:23).
La gente con una conciencia fuerte basada en la Palabra de Dios no necesita tantas restricciones en su vida, porque tienen una conciencia que establece los límites de Dios. Esta es una ayuda tremenda para caminar con Dios en obediencia, ya que, nos habilita para vivir por fe (Romanos 14:23). Recuerda, tu conciencia es el timbre de alarma de Dios. Si está sonando necesitas comprobar si Dios te está señalando algo que no es correcto. Entonces llega a ser la protección de Dios construida en tu vida.
d) ¿Qué ocurre en la conversión?
En el camino que te condujo a la conversión, el Espíritu Santo usó tu conciencia para hacerte sentir culpable. Es su trabajo convencer (o convencer plenamente) al mundo de culpabilidad en cuanto a pecado, justicia y juicio (Juan 16:8). Fue su convicción que te dirigió a Cristo. Fue la verdad del evangelio metida en tu vida que iluminó, tu conciencia y trajo una nueva conciencia del pecado que no habías conocido antes.
Nuestra conciencia llega a estar más consiente del camino de Dios cuanto más dejamos que la verdad de Dios entre en nuestra vida. Esto no significa que nos sintamos más culpables. Al aprender a andar el camino de Dios, hallaremos que en muchas maneras tendremos más libertad (1 Corintios 8:7-8). Necesitamos ser llenos con el conocimiento de la voluntad de Dios (Colosenses 1:9.)
e) ¿Es importante una conciencia limpia?
Nuestra salvación es para librarnos de condenación (Romanos 8:11), pero si tu conciencia no está limpia entonces estarás siempre bajo condenación y culpabilidad. Esto afectará a:
(I) Tu relación con Dios
La culpabilidad obstruye nuestra comunión con Dios al sentirnos sucios en la presencia de un Dios santo Digamos que somos incapaces de mirar a Dios a los ojos. Esto también impedirá recibir plenamente el amor de Dios en nuestra vida. Si estamos turbados por nuestra conciencia entonces nos sentiremos indignos y probablemente estaremos en una área de pecado a la cual necesitaremos hacer frente. Una vez que hayamos hecho frente al pecado y volvamos a tener una conciencia limpia, podremos volver audazmente ante Dios y saber que no hay nada que nos condena y así podremos recibir el amor de Dios en nuestra vida;
(II) Tu fe
Una fe fuerte y una conciencia culpable no van juntas (Romanos 14:23).
(III) Tu vida de oración
Si tu conciencia te está señalando cualquier área de pecado, entonces Dios estará intentando conseguir que lo pongas bien para que tu conciencia esté otra vez limpia.
(IV) Tu deseo para la Palabra de Dios
Una conciencia culpable te roba de cualquier apetito, en especial para las cosas de Dios, incluida su Palabra.
(V) Tu testimonio
Satanás estará intentando convencerte de que eres un hipócrita y tú no tendrás respuesta si tienes una conciencia culpable.
f) Cómo guardar una conciencia limpia, libre de culpabilidad
Nuestra conciencia puede estar limpia y libre de culpabilidad. La sangre de Cristo es suficiente como para limpiar todo nuestro pecado y apaciguar nuestra conciencia y hacerla nueva. Para valemos de la obra limpiadora de Cristo, hay cuatro pasos:
(I) Confesión inmediata de pecado. Hebreos 10:17-22; Salmos 32:5.
Haz esto en el momento que te enteres del pecado (1 Juan 1:9). El pecado nubla nuestra conciencia así que no podemos venir a nuestro Padre celestial con el corazón limpio y el espíritu lleno de confianza. Al orar como Jesús enseñó: "perdónanos nuestras deudas", podemos saldar nuestra cuenta con Dios en breve plazo. (Mateo 6:12).
(II) Confía en la promesa de limpieza
Dios es fiel y justo para perdonamos y limpiarnos (1 Juan 1:9). Nuestra conciencia misma es limpiada por la sangre de Jesús (Hebreos 9:14). Esto nos librará totalmente de culpabilidad. Cualquier "culpabilidad" que quede es el maligno intentando acusarnos y la podemos resistir y rechazar porque no proviene de Dios.
(III) Obedece a tu conciencia
Necesitas hacer más que confesar tu fracaso: debes parar de fracasar (Santiago 1:22). Necesitas hacer lo que tu conciencia te dicta cuando sabes que es el camino de Dios.
(VI) Continúa andando en la luz (1 Juan 1:7)
Esto significa seguir abierto a Dios, sensible al Espíritu Santo, y estar preparado para obedecer inmediatamente cuando Dios te haga conocer su voluntad. Pablo dijo: "Procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres". (Hechos 24:16). ¡Nosotros necesitamos hacer lo mismo!
g) Una conciencia endurecida
Si una persona voluntariosamente sigue ignorando su conciencia, esta se endurecerá y cesará de hablar. Esto es lo que Pablo quería decir con una conciencia "cauterizada" (1 Timoteo 4:2). Este es un sitio peligroso donde estar, porque nos sentiremos libres para hacer cualquier cosa, y si permanecemos en este estado nos perderemos para la eternidad. Es como ser incapaz de sentir dolor. El dolor nos avisa de algún daño inminente: sin este aviso nos podemos dañar gravemente.
Tu conciencia es una de las herramientas más eficaces que Dios te ha dado para ayudarte a vivir en una relación correcta con El. Mateo 9:9-13.
h) Preguntas y puntos para meditar.
1. ¿Es importante saber que estás perdonado y que tienes una conciencia limpia?
2. ¿Hay algo por lo cual Dios no nos perdonará?
3. ¿Olvida realmente Dios que hayamos cometido un pecado si lo confesamos y le pedimos que nos perdone por ello?
4. ¿Qué deberíamos hacer cuando un hermano peca contra nosotros? (Lucas 17:3-4).
5. ¿Quién ha de restaurar al hombre sorprendido en alguna falta (pecado) y con qué actitudes (o espíritu) deberíamos restaurar a un hermano pecador? (Gálatas 6:1).
6. ¿Por qué insiste Dios en que perdonemos a los otros, incluso cuando están totalmente equivocados?
7. Haz una lista de aquellas personas a las que no has perdonado. Pide a Dios que te las traiga a tu memoria. Decídete ahora a perdonar a cada una de ellas. Clama a Dios para que te dé un, espíritu perdonador, para expulsar toda ira y amargura de tu corazón, y llenarlo en cambio con su amor.
8. ¿Por qué el desobedecer a nuestra conciencia incorpora tensión a nuestra vida?
9. ¿Por qué tanta gente en el mundo "parece" hacer lo que quiere y no sentirse culpable por ello?
10. Asegúrate de que tienes una conciencia limpia. Si no hay nada que te turbe, no te pongas introspectivo buscando algo que no existe. Si no tienes un testimonio claro de que todo está bien, haz la oración de David en el Salmo 139:23-24, y así como Dios conteste realiza los cuatro pasos mencionados en esta lección.
i) Resumen y aplicación
1. Dios ha hecho que su perdón sea libremente accesible para nosotros cuando le confesamos nuestros pecados.
2. La sangre de Jesús facilita perdón y puede hacernos limpios y justos a los ojos de Dios.
3. El arrepentimiento es un cambio de opinión y dirección. Las Escrituras nos instruyen a demostrar nuestro arrepentimiento con nuestros hechos (Mateo 3:8; Hechos 26:20). Perdonar a los demás, no importa lo equivocados que estén, es parte de nuestro arrepentimiento como discípulos de Jesús.
4. Dios nos ha perdonado mucho, y espera que perdonemos a los demás de la misma manera (Mateo 13:23-35; Lucas 6:37-38; Mateo 18:21-22)
5. Nuestra conciencia es el timbre de alarma de Dios y necesitamos dejar que Dios la programe correctamente para que nos guíe en su camino.
6. Nuestra conciencia establece límites que pueden actuar como protección para andar el camino de Dios.
7. Ignorar nuestra conciencia es tan peligroso como ignorar el dolor. Normalmente llevará a grave daño.
8. Nuestra certeza del perdón de Dios limpia nuestra conciencia y nos libra de la culpabilidad.
Publicado por Gustavo Isbert
a) Escrituras clave
Mateo 26:17-30
1 Corintios 11:17-34
Lucas 22:7-201
Corintios 10:14-17
Efesios 3:17
Marcos 14:12-26
Juan 6:27-58
b) ¿Qué es la Cena del Señor?
Es la comida simbólica que estableció y mandó nuestro Señor Jesús; en la que los cristianos recuerdan su sacrificio; en la que reconocen participar en los beneficios de su muerte; y en la que tienen comunión con El y con otros cristianos al compartir en esta comida con gratitud a Dios. Básicamente, es una expresión de nuestro compromiso con Dios y nuestra relación juntos en el cuerpo de Cristo. La Cena del Señor dirige nuestra atención a Jesús y nos recuerda lo que hizo El por nosotros y por el mundo en la cruz.
Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga.
(1 Corintios 11:26)
A la Cena del Señor también se le llama Santa Comunión, la Eucaristía, Partimiento del pan y la Mesa del Señor.
c) A qué sustituyó
Cada año el pueblo judío celebra la fiesta de la Pascua, que es una rememoración de la noche que Dios trajo a los hijos de Israel de Egipto y los liberó de la esclavitud (Éxodo 12:1-51). Aquella noche se mató un cordero en cada casa israelita y se esparció su sangre en los postes de las casas por salvar a aquella familia del ángel de la muerte. Luego se asó y comió el cordero. Este suceso en la historia fue sólo una imagen o símbolo de la liberación del pueblo de Dios de la esclavitud del pecado por Jesucristo en la cruz del Calvario. Fue mientras celebraba la fiesta de Pascua que Jesús la sustituyó por la Cena del Señor (Lucas 22:7-20).
d) Cómo la celebramos
Jesús celebró esta comida con sus discípulos antes que le llevaran y crucificaran. En esa comida Jesús nos reveló varios principios sobre cómo quería que guardáramos esta cena.
1. Cualquier día: es adecuado para celebrar la Cena del Señor. Jesús nos reveló esto en que no escogió ni el sábado ni el domingo. Al principio los primeros creyentes celebraban esta comida cada día (Hechos 2:46), y luego más tarde, la celebraban una vez a la semana (Hechos 20:7).
2. Cualquier lugar: puede ser escogido para celebrar esta comida. No es necesario estar en un lugar de adoración o una iglesia. Jesús escogió una casa particular.
3. Cualquier circunstancia: se puede compartir la Cena del Señor en cualquier concurrencia o reunión informal, mientras que no se pierda la razón por la cual participar en la comida. Jesús escogió un momento de conversación casual y una comida para empezar esta práctica.
e) El significado de la Cena del Señor
Las dos partes de esta cena son el pan, que representa el cuerpo de Cristo, y la copa de vino, que representa su sangre. El cuerpo de Jesús fue entregado a la muerte para que nosotros pudiéramos tener vida. La sangre de Jesús fue derramada para salvarnos, porque a través de la sangre de Jesús tenemos perdón y limpieza del pecado y todas sus consecuencias.
f) ¿Por qué celebramos esta cena?
1. Para recordar
Jesús dijo: "Haced esto en memoria de mí". (Lucas 22:19). El quiere que los sucesos de la cruz estén siempre frescos en nuestra mente y quiere que estemos agradecidos. La copa realmente se llama la "copa de bendición" (1 Corintios 10:16). Necesitamos recordar la naturaleza y significado de la muerte de Cristo en la cruz. Este fue el suceso más importante en toda la historia, porque a través de él, Dios abrió un camino para que el hombre volviera de nuevo a una relación con El (Gálatas 2:20; Juan 10:17-18). Cuando tomamos del cuerpo de Cristo, simbolizado por el pan, nos damos cuenta de que a menos que le recibamos en nuestro corazón por fe y vivamos y nos alimentemos de su Palabra plena, no conoceremos su vida (Juan 6:35-58).
2. Para confesar
Ya que sólo los que están comprometidos con Cristo tienen el derecho de compartir en esta comida, el hacerlo se convierte en una confesión de Cristo como Salvador y Señor. Así proclamas la muerte del Señor hasta que El venga otra vez (1 Corintios 11:26).
3. Para participar
Cuando participamos de esta comida no sólo miramos el pan y la copa, realmente comemos y bebemos y por tanto participamos en el cuerpo y sangre de Cristo (1 Corintios 10:16). Entonces estamos teniendo comunión o compartimos con Jesucristo. Necesitamos alimentarnos de Cristo continuamente por fe para que podamos conseguir la edificación que necesitamos en El (Efesios 3:17).
4. Para pactar
Un pacto es un acuerdo o un juramento entre dos partes declarando que se hará algo. Es como una promesa. En esta comida celebramos el hecho de que no sólo estamos en relación de pacto con Cristo, sino también los unos con los otros.
Jesús dijo: "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre". (Lucas 22:20). No tomas de la Cena del Señor tú solo, sino con otras personas que son parte del mismo nuevo pacto. El pan no sólo habla del cuerpo físico de Jesús que fue crucificado por nosotros, sino también de su cuerpo espiritual, la iglesia, del cual todos somos miembros, como discípulos suyos, y del cual El es la cabeza (1 Corintios 10:17).
5. Para bendecir
Esta comida no es una que merecemos, sino que es una comida de la gracia de Dios. Al celebrarla en obediencia a Dios, seremos bendecidos por Dios. El pan y la copa no son mágicos; no tienen virtud por sí mismos. Es sólo por fe que es impartida la vida de Cristo. La sanidad viene de nosotros como resultado del sufrimiento y muerte de Jesús (Isaías 53:4). Mientras participamos de la Cena del Señor y recordamos la obra de Jesús en la cruz, podemos recibir por fe esta sanidad para nosotros mismos. En efecto, podemos valernos de cualquiera de las bendiciones disponibles para nosotros por la obra de Jesús en la cruz.
g) Ten cuidado
Pablo tuvo que reprender a la iglesia de Corinto por la manera en que guardaban la Cena del Señor (1 Corintios 11:17-34). Algunos pasaban hambre, mientras otros se emborrachaban. Haciendo esto despreciaban la iglesia y humillaban a otros creyentes. Puede que tomasen una comida comunal, pero en vez de reconocer el sacrificio del Señor Jesús y a sus hermanos en el cuerpo de Cristo, hacían sus propias cosas, y por tanto traían el juicio de Dios sobre sí mismos. Como resultado, muchos habían enfermado y algunos, incluso, habían muerto. Para evitar el comer y beber de la Cena del Señor indignamente, debemos examinarnos y poner bien todo lo que esté mal entre nosotros y Dios, o entre nosotros y otra gente (Salmos 139:23-24).
Se debe recordar que distintas iglesias/denominaciones tienen distintas reglas referentes a cómo guardar la Cena del Señor. Sería totalmente equivocado ir en contra de estas reglas sin el permiso del liderazgo.
h) En resumen
En la Cena del Señor, mira hacia atrás y recuerda el Calvario. Mira arriba para bendecir a Dios y agradecerle por su don indecible. Mira a tu alrededor y da gracias a Dios por tus hermanos creyentes, asegurándote de que estés en una relación correcta con ellos. Mira adentro y confiesa tus pecados a Dios porque El ha prometido limpiarte. Mira hacia delante, hacia la venida del Señor y dedícate a hacer su voluntad.
i) Preguntas y puntos de meditación
1. ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo: "Si no coméis la carne del Hijo del hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros?" (Juan 6:53). Contesta esta pregunta después de considerar el contexto. Es decir, mira Juan 6:27-58.
2. ¿Qué clase de cosas te descalificarían de participar en la Cena del Señor?
3. ¿Podría la gente en verdad ponerse enferma e incluso morir por participar en la Cena del Señor indignamente? (1 Corintios 11:27-32).
4. ¿Necesitamos un sacerdote para bendecir el pan y el vino antes de participar de ellos en la Cena del Señor? Si tienes esto como parte de tu tradición denominacional, entonces necesitarás someterte a las instrucciones de tu líder acerca de la celebración de la Cena del Señor.
5. ¿Por qué es posible recibir sanidad y liberación de esclavitud cuando participas de la Cena del Señor?
6. ¿Por qué fue la muerte de Jesús en la cruz el suceso más importante de toda la historia?
7. Celebra la Cena del Señor en tu grupo (si te lo permite el liderazgo de tu iglesia) con una actitud de gratitud y agradecimiento y recuerda examinarte antes. Si necesitas sanidad o liberación de ataduras, etcétera, entonces en fe recibe de Dios lo que necesitas, mientras participas del pan y del vino, y mientras te acuerdas de la obra de Jesús en la cruz.
j) Resumen y aplicación
1. La Cena del Señor es participar del pan, que representa el cuerpo de Cristo sacrificado por nosotros, y del vino, que representa la sangre de Cristo derramada por nosotros.
2. Hay, en la Cena del Señor, un recuerdo constante del pacto entre Dios y Su Iglesia. La palabra "memoria" en griego es la palabra "anamnesis" y esto se refiere no sólo a la memoria del Señor por parte del hombre, sino también de la memoria por parte de Dios del sacrificio de su Hijo y el pacto que hizo con los hombres por su sacrificio. Cada vez que participamos en la Cena del Señor, Dios se acuerda de sus promesas a nosotros.
3. La Cera del Señor dirige nuestra atención a Jesús y por consiguiente es bueno celebrarla cualquier día, en cualquier lugar, y en cualquier circunstancia.
4. Cuando participamos de la Cena del Señor, celebramos no sólo el pacto de Dios con nosotros, sino además nuestra relación en Dios los unos con los otros.
5. Deberíamos participar en la Cena del Señor sólo cuando estamos limpios ante Dios, y cuando participamos del pan y del vino deberíamos hacerlo en fe.
a) Escrituras clave
Hebreos 13: 7,17
Efesios 4:7-16
1 Pedro 5:1-5
Romanos 12:4-8
1 Timoteo 5:17
1 Timoteo 3:1-13
Romanos 13:1-7
1 Tesalonicenses 5:12-13
b) Introducción
Jesús dijo que edificaría su iglesia (Mateo 16:18). Pablo explica que Jesucristo ha escogido hacer esto dando «dones» a hombres como guías de la iglesia:
Y él mismo constituyó a unos apóstoles; a otros profetas; a otros evangelistas; a otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.
(Efesios 4:11-13)
El Señor Jesús da tales personas como siervos a la iglesia:
– Para equipar o preparar a creyentes para el servicio en el reino de Dios.
– Para que sean causantes de que la iglesia sea edificada y que crezca numéricamente.
– Para traer a los creyentes a la madurez, tanto individualmente como corporalmente.
– Para unir a la iglesia en la fe.
La iglesia irá donde van sus líderes y llegará a ser lo que son sus líderes. El liderazgo es el orden de Dios para movilizar a la iglesia y capacitarla para lograr los propósitos de Dios en la tierra. La iglesia necesita líderes con una variedad de dones para alcanzar esto para Dios. Ningún líder puede hacer esto por sí solo, ni siquiera en el marco de una iglesia local. Los líderes necesitan poder llevar a los que están bajo su cuidado a un lugar donde:
(1) Son o están:
– Responsables, cariñosos y de apoyo los unos con los otros.
– Tranquilos, consecuentes, comprometidos y gozosos.
– Continuando resueltamente en la Palabra de Dios.
– Íntegros y completos en Cristo.
– Madurando en Cristo en toda manera, siendo unidos en armonía donde cada persona conoce su lugar y don.
(Il) Ya no son o están:
– Aniñados, mimados y voluntariosos.
– Atascados o estancados en su vida espiritual.
– Echados de una parte a otra por olas de humor o emoción, faltándoles seguridad y estabilidad.
– Llevados aquí y allá por todo viento de enseñanza.
c) Autoridad y sumisión espiritual
1. Jesucristo es Señor y es cabeza de la Iglesia (Efesios 1:22-23)
Dios ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra a Jesús, (Mateo 28:18) y Jesús, sucesivamente, delega autoridad a los líderes espirituales calificados en su iglesia. Cualquier autoridad que estos líderes tienen es autoridad «dada» y, por consiguiente, deberían trabajar en la iglesia como siervos, guiando por el ejemplo no mandando al rebaño como un señor (1 Pedro 5:1-3).
2. Dios pide que obedezcamos a nuestros líderes y que nos sometamos a ellos (Hebreos 13:1 1 Timoteo 5:17).
Esto no significa una sumisión gravosa en la que obedecemos todo lo que dicen nuestros líderes porque tenemos opción, sino que es una sumisión que surge de un respeto y reconocimiento de la postura del ante Dios. Los líderes deberían tener un amor verdadero y cuidar de las iglesias por las cuales son responsables Deberían conducir de manera que resulte en los mejores intereses de la iglesia. Los miembros de la deberían escuchar y actuar sobre la guía del líder porque oyen, conocen y se someten a la Palabra de Dios por sus líderes.
3. La sumisión es una actitud de corazón, no una postura de esclavitud
Someterse es ponerte voluntariamente bajo el cuidado, protección y guía de tus líderes. A los miembros iglesia no se les puede forzar a hacer nada. Sin embargo, cuando existe un reconocimiento de la ver autoridad espiritual en su líder, aquellos que están bajo esta autoridad se someterán voluntariamente. sumisión también trae gran bendición, porque aquellos que están bajo autoridad encontrarán que ellos también la reciben sucesivamente (Mateo 8:9).
d) ¿Qué esperas que sean tus líderes?
– Personas que vivan, prediquen y enseñen la Palabra de Dios (Esdras 7:10). La autoridad de un líderes, y al cabo,’sólo la autoridad de la Palabra de Dios en su vida y ministerio (Hechos 20:28).
– Personas cuya forma de vivir se vea recta, exitosa y que valga la pena imitar (1 Timoteo 3:2-5).
– Personas de fe. Estas personas tienen una fe en Dios que vale la pena imitar y que inspira a la iglesia a confiar en ellos y seguirles. ¡Una persona no puede ser pastor sin ovejas! (1 Tesalonicenses 1:6; Filipenses 3:1
– Personas que vigilen sobre aquellos por los cuales son responsables y se consideren responsables ante de su bienestar y progreso (1 Pedro 5:2-3).
e) Lo que espera Jesús de la Iglesia respecto a sus líderes
– Que oigan la Palabra de Dios por medio de sus líderes y que la tomen en serio y personalmente (Romanos 10:15-17; 1 Tesalonicenses 2:13).
– Deberían seguir el ejemplo de sus líderes (1 Tesalonicenses l;6).
– Deberían someterse humildemente a la autoridad de sus líderes y ser obedientes. Esto obrará para ventaja de la iglesia porque la iglesia estará viviendo en el orden de Dios para la vida de cada persona. Es Dios quien levanta todo liderazgo en primer lugar (Romanos 13:1-5). Entonces, cuando nos sometemos a aquellos que ha levantado Dios en autoridad sobre nosotros, estamos, en efecto, sometiéndonos a Dios mismo. Dios tiene toda autoridad en sí mismo y meramente la reparte, o delega, cuando levanta un liderazgo y necesitamos obedecer a los que El ha delegado autoridad; tal como necesitamos obedecer a Dios mismo. Deberíamos permitir a los que tienen responsabilidad sobre nosotros que se gocen en nosotros y que no nos encuentren una carga. Podemos hacer esto, sencillamente, aceptando su autoridad y viviendo en sumisión a ella (1 Pedro 5:5-6). Sin embargo, si la autoridad delegada de Dios nos pide que hagamos algo contrario a lo que sabemos que Dios querría que hiciéramos, entonces debemos obedecer la autoridad más alta de Dios y su Palabra.
– Deberían orar por sus líderes, sus ministerios y sus familias (Romanos 15:30; 2 Tesalonicenses 3:1).
– Deberían saludar a sus líderes con entusiasmo; haciéndoles sentirse amados y bienvenidos. Aprecia a tus líderes y dales el merecido respeto y reconocimiento (1 Tesalonicenses 5:12-13).
Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe…. Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no es provechoso.
(Hebreos 13:7, 17)
f) La responsabilidad de los líderes
Los líderes tienen una gran responsabilidad (Santiago 3:1; Ezequiel 33:6; Hebreos 13:17). Todo rebaño necesita un pastor (Números 27:16-17) y el pastor necesita saber llevar su rebaño y no forzarle (Génesis 33:13.14). Los pastores del pueblo de Dios deben saber la verdad de lo que dice Dios hoy, para que puedan llevar su rebaño en los planes y propósitos de Dios.
El pastor debe:
– Guardar su rebaño seguro de ataque. El lobo (Satanás) intentará aislar miembros del rebaño mediante el engaño, pero el pastor debería estar allí para proteger a sus ovejas de esto.
– Dar autoridad y disciplina de parte de Jesús que es la cabeza de la iglesia.
Poder mantener las ovejas en fila para que lleven el paso los unos con los otros y con Dios. La iglesia necesita cristianos que estén dispuestos a dejar su vanidad, orgullo, auto importancia, independencia y pequeñez, y en lugar de eso, guardar fila y ser de lealtad indivisible.
g) La cadena de mando en el Reino
h) Preguntas y puntos de discusión
1. ¿Quién es la autoridad más alta: Dios o Su autoridad delegada? Entonces, ¿a quién deberías obedecer si hay un choque de intereses entre estas dos autoridades?
2. ¿Deberíamos impacientamos por enseñar y servir a otros en el cuerpo de Cristo (Santiago 3:1) y cuál debería ser nuestra actitud cuando hacemos estas cosas? (1 Pedro 4:11).
3. Entre el liderazgo de tu iglesia local es probable que encuentras fácil someterte y seguir a algunos, y más difícil con otros. ¡Discútelo! ¿Tienes algún problema de actitud hacia alguno de tus líderes, que necesites cambiar?
4. ¿Por qué los que están bajo autoridad hallan que tienen autoridad? (Mateo 8:5-13).
5. Si aspiras al liderazgo entonces debes dar un ejemplo similar al que está expuesto en 1 Timoteo 4:12.
6. ¿Tomas en serio y personalmente lo que tus líderes te dicen? ¿Deberías hacerlo?
7. ¿Te sometes humildemente a la autoridad de tus líderes y sigues su ejemplo? Si no es así, ¿por qué no?
8. ¿Te hará Dios responsable de tu propio caminar con El? ¿Tus líderes entonces, deberían tomar todas tus decisiones por ti?
9. Oras, aprecias y respetas a tus líderes y sus familias?
10. ¿Eres una carga para tus líderes, o un gozo?
11. ¿Cuál es la diferencia entre llevar y forzar al rebaño?
12. ¿Necesita el cuerpo de Cristo a líderes que estén dispuestos a traer la corrección y disciplina de Dios a sus miembros cuando se las requiere?
i) Resumen y aplicación
1. Jesús es la cabeza de la iglesia y propone funcionar a través de ella porque es su cuerpo en la tierra. Nosotros, entonces, necesitamos someternos a su Jefatura y a aquellos que el Señor pone sobre nosotros.
2. Todos los líderes deberían ser siervos del cuerpo de Cristo por amor a Jesús (2 Corintios 4:5).
3. Jesús nombra el liderazgo en la iglesia para representar su autoridad, continuar su ministerio y expresar su vida.
4. Los miembros de la iglesia de Dios necesitan ser leales y estar sometidos a sus pastores que son responsables por ellos ante Dios.
5 Los líderes en el cuerpo de Cristo deberían facilitar el crecimiento de la iglesia tanto en cantidad como en calidad.
6. Cuando nos sometemos al liderazgo piadoso, estamos protegidos del enemigo, porque el liderazgo será una cubierta espiritual para nosotros.
7. Como parte del cuerpo de Cristo, necesitamos ponernos en fila detrás de Dios y de su autoridad delegada y avanzar como El dirija, para traer gloria a Dios y extensión a su Reino.