Al recibir a Cristo como tu Señor y Salvador personal, has nacido de nuevo y has sido incorporado a UNA NUEVA FAMILIA: LA FAMILIA DE DIOS, QUE ES LA IGLESIA DE CRISTO.
A. DEFINICIÓN Y CONCEPTOS
Al hablar de Iglesia, no estamos refiriéndonos a ningún edificio o templo, sino a personas que han nacido de nuevo por la fe en Jesucristo.
La palabra griega en el Nuevo Testamento traducida por "iglesia" es ecclesia, que significa "congregación de llamados", es decir, los que han sido llamados por el Señor. Por otro lado, encontramos dos acepciones de la palabra "iglesia" que pudiéramos llamar las dos dimensiones de la Iglesia:
1. La Iglesia universal o invisible, compuesta por el conjunto de personas regeneradas por la obra del Espíritu Santo basándose en su fe puesta en Jesucristo como Señor y Salvador. Incluye a los redimidos de todos los tiempos, razas y naciones, condición social o cultural, así como de las diferentes denominaciones cristianas sin distinción. La condición es haber nacido de nuevo por la fe en Jesucristo, y mostrarlo por los frutos en su vida (Mateo 7:15-20).
2. La iglesia local o visible, conformada por el conjunto de creyentes que se reúnen en un lugar determinado con fines de adoración a Dios, instrucción en la Palabra, comunión unos con otros, testimonio y servicio.
Pregunta 1. Al hablar de Iglesia, nos estamos refiriendo a:
O a. Un edificio o templo.
O b. Un edificio de una organización ubicado en un lugar específico del Mundo.
O c. A personas que han nacido de nuevo por la fe en Jesucristo.
B. LA RELACIÓN DE LA IGLESIA CON CRISTO
La Palabra de Dios usa tres figuras para describir la relación de la Iglesia con Cristo.
1. Figura: Un edificio con cimientos de roca.
Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
1 Corintios 3:9,11
as iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Señor. 1 Corintios 16:19;
Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Mateo 16:18
En esta figura el énfasis es puesto sobre el fundamento de la iglesia, que es Cristo, y la morada de Dios en ella por su Espíritu Santo.
2. Figura: Bautismo (sumergir)
Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. 1 Corintios 12:13;
y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. Efesios 1:22-23
Aquí el énfasis es puesto en la relación vital de la Iglesia con Cristo. Él es la cabeza de la Iglesia, y ella depende de Él. También muestra que la Iglesia está llamada a continuar la obra redentora de Cristo en la tierra, porque ella es su cuerpo, y Él la cabeza.
3. El amor recíproco entre la Iglesia y Cristo. Figura: El amor recíproco de un Matrimonio
pues los celo, con el celo de Dios mismo. Los prometí como una novia pura a su único esposo: Cristo.
2 Corintios 11:2
Así como la iglesia se somete a Cristo, de igual manera la esposa debe someterse en todo a su marido. Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella. Efesios 5:24-25
El énfasis en esta figura es el amor recíproco entre la Iglesia y Cristo, y señala a la unión final en el cumplimiento del plan de redención.
C. LA NATURALEZA DE LA IGLESIA LOCAL
1. Sólo deben ser miembros de la Iglesia local los que son miembros de la Iglesia Universal por haber experimentado el nuevo nacimiento.
2. La relación del creyente con la Iglesia refleja su relación con Cristo; y como cada creyente reconoce en cada otro a un hermano en Cristo, todos los miembros de la Iglesia están en un plano de absoluta igualdad (Mateo 23:8-10). No hay lugar en la Iglesia para ningún tipo de discriminación.
3. El objeto de la Iglesia local es la gloria de Dios en el establecimiento de su Reino, tanto en los corazones de los creyentes como en el mundo (Efesios 1:5-6,11-12). Este objetivo se promueve mediante:
a. La adoración unida
b. La oración unida
c. El cuidado y exhortación mutuos
d. La instrucción en la Palabra de Dios
e. El testimonio al mundo.
4. La ley de la Iglesia es la voluntad del Señor Jesucristo, revelada en su Palabra escrita y por la guía del Espíritu Santo, lo que resulta en una vida de santidad y de amor.
D. LA UNIDAD EN LA IGLESIA
Dios pone mucho énfasis en la unidad que debe haber en la Iglesia de Cristo. Aunque podemos ser de diferentes culturas, sociedades o razas, todos hemos sido incorporados por el Espíritu Santo al cuerpo de Cristo, y hechos miembros del mismo cuerpo.
Por lo tanto, hay una unidad orgánica indestructible, que trasciende las diferencias y errores humanos, y que se debe reflejar en nuestras relaciones de unos con otros.
Responde las siguientes preguntas:
1. ¿Cuál es el mandamiento del Señor Jesucristo a sus discípulos en Juan 13:34-35?
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2. ¿Qué pidió fervientemente el mismo Señor en su oración en Juan 17:20-23?
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3. ¿A qué se nos exhorta en Efesios 4: l-6?
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El énfasis en 1 Corintios 12:13-27 es la unidad e interdependencia entre los miembros del cuerpo de Cristo: NOS NECESITAMOS UNOS A OTROS, Y DEBEMOS VIVIR EN UNIDAD Y AMOR.
E. LA DIVERSIDAD DENTRO DE LA IGLESIA
La contraparte de la unidad del cuerpo de Cristo, es la diversidad de funciones dentro de él, de la misma manera en que hay diversidad de funciones dentro del cuerpo humano.
Responde las siguientes preguntas:
1. Romanos 12:4,5 nos enseña que todos los creyentes son
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2. ¿Quién determina la función o ubicación de cada creyente dentro de la iglesia según 1 Corintios 12:18?
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3. ¿Hay algún miembro inútil según 1 Corintios 12:20-22?
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4. ¿Cuál es la responsabilidad de cada cristiano para con los demás según 1 Pedro 4:10?
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F. EL GOBIERNO DE LA IGLESIA
La autoridad dentro de la Iglesia es de naturaleza primordialmente espiritual y no legal, aunque siempre sea necesario tener algún tipo de Estatutos o Reglamentos que permitan cumplir al mismo tiempo con las exigencias que establece la ley para las Asociaciones Religiosas, como es la figura legal de la Iglesia. La Biblia nos manda obedecer a la ley en todo lo que no se oponga a la ley de Dios (Hechos 5:29; Romanos 13:1-6).
El Pastor es el guía espiritual de una iglesia local, y tiene la responsabilidad de proveer el alimento espiritual, guiar y adiestrar a los creyentes de su congregación, preparándolos para el ministerio.
Responde las siguientes preguntas:
1. Según Efesios 4:11, ¿quiénes han sido dados por Dios a la Iglesia para su edificación?
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2. Según 1 Pedro 5:2-3, ¿cuál es la responsabilidad de los pastores para con la Iglesia?
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3. En Hebreos 13:7,17, ¿cuál debe ser la actitud de la Iglesia para con sus pastores?
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G. LAS ORDENANZAS EN LA IGLESIA
Las ORDENANZAS son los ritos externos que Cristo ha ordenado que sean administrados en su Iglesia, como símbolos visibles de la verdad salvadora del Evangelio. Son símbolos, porque expresan vívidamente esta verdad y la confirman en el creyente.
En el Nuevo Testamento encontramos sólo dos ordenanzas, que son las que se practican en todas las Iglesias cristianas evangélicas.
1. EL BAUTISMO
El bautismo cristiano es la inmersión del creyente en agua como señal de su entrada a la comunión con la muerte y resurrección de Cristo; en señal de su regeneración o nuevo nacimiento al unirse por la fe con Cristo.
a. Simbolismo del bautismo.
Más específicamente, el bautismo en agua es:
(1) Símbolo de una vida nueva liberada del castigo y del poder del pecado (Romanos 6:4). Al entrar en las aguas, el creyente confiesa estar enterrando todos sus afectos corrompidos y pecados pasados; y al salir, declara recibir por fe la vida resucitada de Cristo para una nueva vida y esperanza.
(2) Símbolo de la unión del creyente con Cristo (Romanos 6: 3,5; Colosenses 2:12). El bautismo representa la muerte y resurrección de Cristo como la del creyente, expresando así la identificación y unión entre ambos.
(3) Símbolo de la unión espiritual de todos los creyentes en Cristo (Efesios 4:3-6). Allí es el bautismo y no la Santa Cena lo que simboliza la unidad cristiana.
b. Forma de administración del bautismo.
La única forma bíblica para el bautismo en agua es por inmersión.
Las razones son las siguientes:
(1) La palabra griega traducida como "bautizar" es baptizo, que significa "sumergir, hundir".
(2) Juan el Bautista bautizó por inmersión en el Jordán (Mr 1:9-10). (3) El mismo simbolismo exige que el bautismo sea por inmersión: Al entrar en el agua morimos al pecado; al salir resucitamos para Dios. (4) El testimonio histórico nos muestra que en la Iglesia apostólica el bautismo fue por inmersión.
c. El bautismo es un mandato para todo creyente
Aunque la salvación no es por el bautismo sino por la fe en Cristo, sí es una expresión fundamental de la obediencia que acompaña a una fe genuina, y testimonio que sella el compromiso con Dios. Muchos han sido bautizados siendo niños debido a la tradición religiosa, pero al convertirse preguntan qué deben hacer. Veamos la enseñanza bíblica al respecto:
Responde las siguientes preguntas:
1. Hechos 2:38. ¿Qué se nos dice que debemos hacer antes de bautizamos?
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2. Marcos 16:16. ¿Qué es antes del bautismo?
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3. Hechos 8:36-37. ¿Cómo debía creer el etíope para poder ser bautizado por Felipe?
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4. A la luz de lo visto, ¿es bíblico (y por tanto válido) el bautismo de los niños?
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5. A la luz de la Biblia, ¿consideras que el bautismo es una opción que puedes recibir o rechazar, o es un mandato para ti, que debes obedecer por amor a Dios?
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2. LA SANTA CENA
La Cena del Señor, Santa Cena o Eucaristía, es un rito externo instituido por el mismo Señor Jesús, en el que la Iglesia reunida come el pan y bebe el vino, en señal de su constante dependencia del Salvador crucificado y resucitado como la fuente de su vida espiritual.
a. Simbolismo de la Santa Cena.
Entrando en detalles, la Santa Cena es:
(1) Símbolo de la muerte sustituta de Cristo por nuestros pecados (Marcos 14:24; Lucas 22:19; 1 Corintios 11:24,26).
(2) De la unión del creyente con Cristo (1 Corintios 10:16).
(3) Símbolo de la continua dependencia del creyente, de su Salvador resucitado, para su vida espiritual.
(4) Símbolo de la unión de todos los creyentes en Cristo (1 Corintios 10:17).
b. Forma de administración de la Santa Cena.
Responde las siguientes preguntas:
1. Según Mateo 26:26-28 y 1 Corintios 11:27-29, ¿qué elementos se deben administrar a los creyentes?
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2. ¿Es bíblico que se administre sólo pan a los creyentes, mientras el que oficia sí toma pan y vino?
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c. ¿Cómo debemos participar de la Santa Cena?
Hemos visto el significado y la solemnidad de la Santa Cena; un momento muy precioso de comunión con Dios. En ella le expresamos a Dios nuestra gratitud por la muerte redentora del Señor Jesucristo; nuestra identificación con ella; y nuestro gozo por la comunión con Él. Pero también nos apropiamos por la fe del poder de la vida resucitada de Cristo al "comer de su carne"; es decir, por la fe recibimos una vez más de la vida del Cristo resucitado, con todo lo que Él logró para nosotros en el Calvario.
Es por eso que la Palabra de Dios nos advierte: "De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor" (1 Corintios 11:27-32).
Memoriza los siguientes versículos
"Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste." Juan 17:21
"No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. Hebreos 10:25
Uno de los aspectos fundamentales en tu camino hacia la madurez cristiana es la práctica del amor fraternal en la congregación de los santos. Ni tú, ni yo, ni nadie, puede decir que ha llegado a la madurez cristiana si no es capaz de amar a sus hermanos, aceptándolos tales como son.
Nuestra madurez espiritual no es cuestión de cuántos años tengamos en la vida cristiana, sino de la manera en que vamos asimilando los principios espirituales, y éstos llegan a ser parte de nuestro carácter y rectores de nuestra conducta, a partir del nuevo nacimiento.
La madurez cristiana es descrita por la Palabra de Dios de varias maneras y usando varios conceptos equivalentes: es el crecimiento del «Cristo en nosotros»; es la rendición del «yo» carnal y egoísta; es el «andar en el Espíritu»; es el ir alcanzando la «estatura de la plenitud de Cristo»; es la santificación; es avanzar en el camino a la perfección.
Pero todos estos conceptos no deben ser meramente doctrinas en el papel, ni palabras hermosas no respaldadas por la práctica. La doctrina cristiana bíblica es eminentemente práctica:
«Pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos» (Santiago 1:22)
«Más el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana» (Santiago 1:25-26).
Con esto en mente volvamos al tema del amor fraternal, como una de las expresiones prácticas de una genuina madurez espiritual en la vida cristiana.
A. EL AMOR FRATERNAL COMO MANDAMIENTO
Al estudiar sobre el amor ágape, vimos la gran importancia que da Dios a la unidad y el amor entre sus hijos. Será muy bueno recordar algunas enseñanzas de la Palabra de Dios sobre el tema, antes de avanzar a los aspectos prácticos del amor fraternal. Lee los siguientes pasajes, pidiendo que el Espíritu Santo los grabe bien en tu corazón, y con esa base empezar a ver en la Palabra de Dios cómo puedes expresar en la iglesia, y de una manera práctica, «el amor de Dios que ha sido derramado en tu corazón por el Espíritu Santo que te fue dado» (Ro.5:5).
1. Juan 17:20-21. ¿Qué ruega el Señor Jesucristo en su oración por la Iglesia?
2. Juan 17:21,23. ¿Por qué es tan importante la unidad de los hermanos en Cristo?
3. Romanos 12:10. ¿Cuál es el mandato de Dios por medio del apóstol Pablo?
4. 1 Pedro 1:22. ¿Cómo debe ser el amor de los unos por los otros según el apóstol Pedro?
5. 1 Juan 3:11,23. ¿Cuál es el mensaje permanente de la fe cristiana según el apóstol Juan?
Con todo lo anterior como fundamento y punto de partida, veamos ahora en las Escrituras cómo debe expresarse el amor fraternal en maneras concretas y prácticas. Para ello vamos a revisar algunas cosas que no debemos hacernos los unos a los otros, y que encontramos como mandatos de Dios.
B. LOS «NO» DEL AMOR FRATERNAL
Lee los pasajes indicados, y anota lo que no debemos hacernos los unos a los otros. (Los pasajes están en el orden en que aparecen en la Biblia, y no por temas, para mayor facilidad en el estudio).
1. Romanos 13:8:
2. Romanos 14:13:
¿Por qué no debemos hacerlo, según Mateo 7:1?
3. Gálatas 5:26:
4. Colosenses 3:9:
5. Santiago 4:11-12:
¿Por qué no debemos hacerlo?
6. Santiago 5:9:
¿Por qué no debemos hacerlo?
7. 1 Pedro 3:8-9:
¿Por qué no debemos hacerlo?
C. LOS «UNOS A OTROS» DEL AMOR FRATERNAL
Pero el amor fraternal no consiste sólo en prohibiciones y «no», sino que demanda acciones positivas de parte nuestra, para bendición de nuestros hermanos.
1. Romanos 15:7:
¿Cómo debemos hacerlo?
¿Cómo nos recibió Cristo?
2. Romanos 15:14:
3. Gálatas 5:13:
Piensa en algunas maneras prácticas de hacerlo:
4. Gálatas 6:2:
¿Cómo podemos cumplir este mandato?
5. Efesios 4:2,25, 32:
6. Efesios 5:21; 1 Pedro 5:5:
¿Qué se requiere para hacerlo?
7. Colosenses 3:13:
¿Cómo debemos hacerlo?
8. Colosenses 3:16:
9. 1 Tesalonicenses 5:11:
10. Hebreos 13:16:
¿Qué necesitamos tener para poder hacerlo?
11. Santiago 5:16:
¿Por qué debemos hacerlo?
¿Cómo podemos cumplir este mandato?
12. 1 Pedro 4:9:
Detente por un momento, y haz un balance de tu propia conducta a la luz de los «no» y los «unos a otros» vistos hasta aquí. Anota tus puntos débiles, y ora para que el Espíritu Santo te ayude a superarlos.
D. OTRA EXPRESIÓN DEL AMOR FRATERNAL
Una de las maneras prácticas en que actúa el amor fraternal como expresión de madurez cristiana, es la renuncia a derechos que pueden ser muy legítimos, cuando ello puede traer un bien espiritual al hermano.
1. 1 Corintios 6:1-7. ¿Qué es mejor según Dios: entablar una demanda judicial a un hermano en defensa de nuestros derechos; pedir que hermanos espirituales sirvan de árbitros, sometiéndonos a su decisión; o renunciar a dichos derechos en aras de la unidad de la iglesia?
2. Lee 1 Corintios 8:1-13. ¿Cuál es el principio divino que encuentras en los versículos 9 y 13?
¿A qué cosas de la vida diaria puedes aplicar este principio?:
Este es, quizá, uno de los aspectos más decisivos en el camino a la madurez cristiana: la renuncia al yo y a los beneficios propios en bien del hermano y para la gloria de Dios. Es la exhortación de la Palabra de Dios en Filipenses 2:3-8. Medita bien en ello, y ora en este mismo momento, si así lo sientes, declarando tu disposición a renunciar a todo egoísmo, y a renunciar a tus derechos, si con ello resultare un genuino bien espiritual para algún hermano en Cristo. Pide que el Espíritu Santo te llene con su amor y te ayude a cumplir esta decisión.
Memoriza el siguiente versículo
«Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.»
Romanos 12:10
a) Escrituras clave
Hechos 2:38-39
Lucas 15:7-10
Ezequiel 18:30-32
b) Introducción
Para convertirse en cristiano, o hijo de Dios, el primer paso necesario es arrepentirse. Mirar el griego y hebreo originales nos da más comprensión del significado de esta palabra. La palabra griega traducida por «arrepentimiento» es «metan oía» la cual significa tener otra opinión, o cambiar de curso después de una mayor comprensión (Mateo 4:17; Marcos 1:15). Una de las palabras hebreas traducida como «arrepentimiento» es «sub.» que significa «volver atrás»; es decir, cambiar de sentido en nuestro experimentar (1 Reyes 8:47; Ezequiel 14:6). Hoy día, la palabra «arrepentimiento» ha llegado a significar sencillamente sentir pena por lo que hemos hecho, o lamentar algo, pero como se puede ver, en términos bíblicos tiene un significado más profundo que este. Arrepentirse es el primer movimiento del discipulado.
c) ¿Cuál es el, arrepentimiento verdadero?
Es un cambio de sentido completo en pensamiento y acción.
(I) Nosotros cambiamos nuestro pensamiento
Existe una nueva perspectiva de la naturaleza, horror y consecuencia del pecado. Existe un reconocimiento de que lo que somos en nosotros mismos es profundamente aborrecible a un Dios santo.
(II) Nosotros cambiamos nuestras acciones
Nos volvemos hacia Dios desde nuestra desobediencia, egoísmo y rebelión. Nos apartamos del pecado y sometemos nuestra vida a Dios y hacemos a Jesús nuestro Señor.
Es nuestra responsabilidad el arrepentimos. Todos hemos pecado y, por tanto, todos tenemos la necesidad de aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador. En la cruz Jesús pagó el precio de nuestro pecado y nos llevó de nuevo a una relación con Dios, pero nosotros tenemos que arrepentimos de nuestros pecados y luego vivir con Jesús como nuestro Señor. Dios no puede hacer nada más, el resto es asunto nuestro.
d) Tres elementos importantes en el arrepentimiento
(1) El arrepentimiento es cognoscitivo
Esto significa muy sencillamente que hay algo que tiene que ser comprendido. El arrepentimiento envuelve el reconocimiento de nuestro pecado y su horror a los ojos de un Dios santo. Dios quiere que veamos nuestro pecado y que lo comparemos con su santidad. Dios quiere que veamos dónde estamos ante El. Quiere que le entreguemos nuestra vida en sus manos y que dejemos al Espíritu Santo mostramos estas cosas, en especial mientras leemos la Palabra de Dios.
4. Arrepentimiento: Cómo hacer frente al pecado
a) Escrituras clave
Hechos 2:38-39
Lucas 15:7-10
Ezequiel 18:30-32
b) Introducción
Para convertirse en cristiano, o hijo de Dios, el primer paso necesario es arrepentirse. Mirar el griego y hebreo originales nos da más comprensión del significado de esta palabra. La palabra griega traducida por «arrepentimiento» es «metan oía» la cual significa tener otra opinión, o cambiar de curso después de una mayor comprensión (Mateo 4:17; Marcos 1:15). Una de las palabras hebreas traducida como «arrepentimiento» es «sub.» que significa «volver atrás»; es decir, cambiar de sentido en nuestro experimentar (1 Reyes 8:47; Ezequiel 14:6). Hoy día, la palabra «arrepentimiento» ha llegado a significar sencillamente sentir pena por lo que hemos hecho, o lamentar algo, pero como se puede ver, en términos bíblicos tiene un significado más profundo que este. Arrepentirse es el primer movimiento del discipulado.
c) ¿Cuál es el, arrepentimiento verdadero?
Es un cambio de sentido completo en pensamiento y acción.
(I) Nosotros cambiamos nuestro pensamiento
Existe una nueva perspectiva de la naturaleza, horror y consecuencia del pecado. Existe un reconocimiento de que lo que somos en nosotros mismos es profundamente aborrecible a un Dios santo.
(II) Nosotros cambiamos nuestras acciones
Nos volvemos hacia Dios desde nuestra desobediencia, egoísmo y rebelión. Nos apartamos del pecado y sometemos nuestra vida a Dios y hacemos a Jesús nuestro Señor.
Es nuestra responsabilidad el arrepentimos. Todos hemos pecado y, por tanto, todos tenemos la necesidad de aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador. En la cruz Jesús pagó el precio de nuestro pecado y nos llevó de nuevo a una relación con Dios, pero nosotros tenemos que arrepentimos de nuestros pecados y luego vivir con Jesús como nuestro Señor. Dios no puede hacer nada más, el resto es asunto nuestro.
d) Tres elementos importantes en el arrepentimiento
(1) El arrepentimiento es cognoscitivo
Esto significa muy sencillamente que hay algo que tiene que ser comprendido. El arrepentimiento envuelve el reconocimiento de nuestro pecado y su horror a los ojos de un Dios santo. Dios quiere que veamos nuestro pecado y que lo comparemos con su santidad. Dios quiere que veamos dónde estamos ante El. Quiere que le entreguemos nuestra vida en sus manos y que dejemos al Espíritu Santo mostramos estas cosas, en especial mientras leemos la Palabra de Dios.
(II) El arrepentimiento es emocional
Si verdaderamente reconocemos nuestro estado ante Dios tendremos una poderosa reacción emocional (Isaías 6:5). Envolverá un sentido profundo de ofensa y lamentación (Salmos 51:9). Sentiremos el peso de todo lo malo en nuestra vida. Este sentimiento puede ser verdaderamente quitado sólo cuando lleguemos al punto de recibir perdón de Dios (2 Corintios 7:9-10). La tristeza que es, según Dios, parte de la manera en que el Espíritu Santo nos lleva al punto donde recibiremos la Palabra de Dios para nuestra vida.
(III) El arrepentimiento es por voluntad propia
Esto es, envuelve la voluntad. El arrepentimiento es un cambio de opinión, de corazón y de propósito; definitivamente, toda la dirección de la vida de uno. Es conversión. Es un «cambio de sentido» y el principio de una nueva vida bajo el poder de Dios. La iniciativa de este acto de arrepentimiento se encuentra en Dios, en que El nos muestra nuestra necesidad y nuestro estado ante El, pero nosotros debemos actuar sobre esta relación (Romanos 2:4). ¡La elección es nuestra!
e) El poder del perdón
El arrepentimiento no se encuentra solo, el perdón es su gemelo espiritual. Después de haber experimentado nuestro pobre estado en la presencia santa de Dios, necesitamos experimentar la grandeza del amor y misericordia de Dios. Dios nos dio a su Hijo unigénito para que tuviéramos perdón. Le costó mucho, pero esto es cuanto nos ama (1 Juan 1:7-9). Existe sólo una manera para deshacernos de nuestro pecado y eso es por la boca, es decir, confesarlo. Dios nos perdonará si nosotros, a la vez, tomamos a Jesús como nuestro Señor y Salvador. Cuando lo hacemos Dios se olvida de que hemos pecado. El borra aquel pecado de su memoria. Ya no necesitamos sentimos condenados o culpables, porque Dios nos ha aceptado.
¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
(Romanos 2:4)
f) Preguntas y puntos de discusión
1. ¿Podemos arrepentimos de verdad si no sabemos realmente cómo Dios nos ve a nosotros, nuestra vida y acciones?
2. ¿Por qué no es suficiente sólo sentir pena por nuestros pecados?
3. ¿Será la vida aburrida y sosa al arrepentimos, si aparentemente tenemos que renunciar a tanto?
4. En términos prácticos, ¿qué involucrará el arrepentimiento verdadero en nuestra vida diaria?
5. Cuando seguimos el camino de Dios en vez del nuestro, ¿qué regirá nuestro corazón? (Colosenses 3:15-17).
g) Resumen y aplicación
1. A lo que nos entregamos y lo que damos de alimento a nuestra mente, acabará siendo lo más importante para nosotros.
2. Necesitamos arrepentimos y darle la espalda a nuestras costumbres pecaminosas y egoístas, y volvernos a Dios y seguir su camino. El nos ama, nos conoce y sólo quiere lo mejor para nosotros.
3. Necesitamos destronar el yo en nuestra vida y ofrecemos a Dios para ser de su propiedad. Dejar que Jesús sea nuestro Señor.
a) Escrituras clave
· Romanos 3:23
· Romanos 6:23
· Isaías 59:2
b) Introducción
Pecar es hacer algo que desagrada a Dios. Toda persona nacida en el mundo es un pecador. Incluso el bebé más hermoso y de apariencia inocente inevitablemente pecaría, porque no es la primera acción pecadora lo que hace del niño un pecador, sino que el niño comete el pecado porque expresa la naturaleza pecadora con la cual nace (Salmo 51:5).
La vida natural es pecadora porque se centra en uno mismo en vez de en Dios. Los deseos e intenciones de un niño se centran en sí mismo. Está determinado a agradarse a sí mismo y a tener sus deseos cumplidos. La esencia del problema es, que por naturaleza, queremos agradarnos a nosotros mismos.
Cuando actuamos con naturalidad, como resultado de la naturaleza egoísta con la cual nacemos, inevitablemente pecamos y desagradamos a Dios (Romanos 3:23). El pecado no sólo desagrada a Dios sino que también separa a las personas que El ha creado, de la gloria que El pretende para ellos. Esto demuestra la naturaleza destructiva del pecado. El pecado separa al hombre de Dios. Los pecadores están enajenados de El, no le conocen, tampoco pueden disfrutar de comunión con El. Desde el nacimiento cada uno está separado de Dios. Si esto no fuera así todo hombre, mujer y niño conocería a Dios de forma natural. ¡Por supuesto esto no es así!
c) Algunas consecuencias del pecado
– Entristece a Dios (Génesis 6:5-7).
– Trae culpabilidad (Salmo 51:3-4).
– Trae separación de Dios (Isaías 59:1-2). Trae juicio y castigo eterno (Mateo 25:46).
– Esclaviza (Romanos 6:17).
– Causa ceguera espiritual (2 Corintios 4:4).
– Causa muerte espiritual (Efesios 2:1).
– Trae falta de esperanza (Efesios 2:12).
– Corrompe (Tito 1:15).
– Condena (Santiago 5:12).
d) Las palabras bíblicas para el pecado
La Biblia usa más de una palabra para describir esta experiencia universal de la separación y enajenamiento del hombre, de Dios. Las palabras utilizadas pueden ser clasificadas en cuatro secciones principales.
(I) Desviación de una norma o pauta
Chatth: no acertar o equivocarse (Jueces 20:16; Salmo 51:4).
Avon: torcer o pervertir, es decir, hacer lo incorrecto deliberadamente aun conociendo lo correcto (Job 33:27).
Shagah: extraviarse o errar (Job 19:4; Levítico 4:13).
Parabasis (N.T.):desviarse bruscamente de una línea recta, es decir, traspasar un límite (Romanos 4:15; Gálatas 3:19).
Hamartia (N.T):no acertar (Mateo 1:21; Romanos 6:23).
Paraptoma (NT): allanar, dar un paso falso en lugar de uno verdadero, o caerse de un camino (Colosenses 2:13; Efesios 2:5).
(II)Descripción de un estado
Es un estado fijo en que los hombres están atrapados.
Rasha: a menudo traducido «malo» o «impío» (Salmo 1:6; Salmo 37:28).
Asham: ofender o ser culpable (Génesis 26:10; Levítico 5:15-16, usado para una ofrenda por culpa).
(III) Rebelión deliberada
Este es un estado en el que la gente siente que puede arreglárselas sin Dios, es decir, en orgullo la gente declara su independencia de Dios.
Persha: amenazar a Dios con el puño (Isaías 1:2; 1 Reyes 12:19). Anomia (N.T): desorden o rebelión (2 Corintios 6:14; 1 Juan 3:4).
(IV) Acciones o actitudes intrincadas
Marah: ser contencioso, revoltoso o terco (Salmo 78:8).
Marad: rebelarse (Números 14:9).
Rada: ser pernicioso o malo, es decir, un acto específico de maldad (Génesis 19:7).
(Nótese: La idea misma del pecado lleva consigo la realidad de algo que ha sido perdido, desviado o roto. Nos enajena o separa de un Dios amoroso. Causa problemas entre los hombres y por último desbarata al hombre en sí mismo.)
e) Nuestra respuesta
Todo el mundo es responsable de su propio pecado (Romanos 14:12). Todos hemos pecado y hemos preferido el egoísmo a amar a Dios ante todo. Dios quiere que nos alejemos del pecado y que vivamos (Ezequiel 18:20-23). El hombre escogió pecar contra el deseo de Dios. Dios conocía las consecuencias de aquella decisión, pero dio al hombre el derecho de escoger. Hoy en día todavía tenemos una elección, o bien permanecer en nuestro pecado y por tanto continuar en nuestra separación de Dios, o bien aceptar a Jesús como nuestro Salvador y Señor. Jesús sacrificó Su vida para que podamos ser salvos de la culpabilidad, las consecuencias y el poder del pecado. Dios no puede tener una relación con una persona que haya pecado aunque sea una sola vez, porque es santo. Ha proveído un camino para que nuestro pecado sea aniquilado y quitado. Si tomamos este camino, entonces Dios puede venir y volver a tener una relación con nosotros. Esto es para lo que nosotros, como seres humanos, fuimos creados. Es por lo que nuestros corazones se sienten vacíos cuando no tenemos relación con el único Dios verdadero.
Dios quiere que le conozcamos, que conozcamos Su voluntad para nosotros y, por amor a El, ser preparados para realizar el propósito que tiene para nosotros. Quiere que seamos parte de su Reino y que nos convirtamos en hijos suyos. Primero, nuestros pecados deben ser perdonados. Segundo, la naturaleza pecaminosa con la cual nacimos debe ser matada y debemos nacer de nuevo (Juan 3:5-7), entonces tendremos una naturaleza nueva y podremos conocer a Dios y disfrutar de comunión con El.
f) Preguntas y puntos de meditación
1. «No acertar» es una buena definición de la palabra «pecado». Discútelo.
2. ¿Cuál es la consecuencia universal del pecado? (Isaías 59:1-2).
3. ¿Por qué dio Dios al hombre libre albedrío, si sabía que el hombre pecaría y por tanto estaría separado de El?
4. ¿Qué le pasó a Adán cuando pecó?
5. ¿Cuál fue el resultado del pecado de Adán para el resto de la humanidad (qué son los hijos de Adán)? 6. ¿Por qué es la culpabilidad un gran problema para la mayoría de la gente? 7. ¿Por qué la mayoría de la gente no reconoce que está desagradando a Dios?
g) Resumen y aplicación
1. Toda la gente nace con una naturaleza pecaminosa.
2. Como humanos nuestra predisposición natural es hacia las cosas que desagradan a Dios.
3. Todo el mundo es responsable y tendrá que rendir cuentas por sus propios pecados.
4. Dios el Padre mandó a Jesús para llevar nuestro pecado en sí mismo.
5. Para valernos de la obra de Jesús necesitamos pedir a Dios que nos perdone por todo lo que hemos hecho que le desagrada y aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador.
En la lección anterior has visto cómo la madurez cristiana está identificada con el equilibrio en la vida. Es decir, que tu crecimiento debe ser equilibrado en todo tu ser espíritu, alma y cuerpo, dando la debida atención a tu vida espiritual, pero sin descuidar tu familia y tus responsabilidades en cuanto al estudio, trabajo y relaciones sociales y ciudadanas.
Avanzando hacia la madurez cristiana, consideraremos en ésta y las dos lecciones siguientes, la enseñanza bíblica en cuanto al hogar, la iglesia y el mundo, como tres círculos progresivos de nuestra responsabilidad cristiana.
Ora primero, dispuesto a hacer la voluntad de Dios, en la medida en que vas descubriéndola en su Palabra.
A. LA ENSEÑANZA BÍBLICA SOBRE EL HOGAR
1. Los propósitos de Dios para el hogar
Los propósitos de Dios para el hogar están íntimamente ligados a sus propósitos por los cuales creó al ser humano. Anota esos propósitos según la Biblia:
a. Isaías 43:7:
todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.
b. Génesis 1:26:
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
c. Génesis 2:18.
Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
¿Cuáles fueron los dos propósitos por los cuales creó a la mujer, y con ello el matrimonio?
d. Efesios 5:31-32:
Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.
(Efesios 5:32) Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.
(Efesios 5:33) Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.
Reuniendo la enseñanza de estos textos, vemos que Dios creó al hombre para gloria suya, y para administrar todo lo que había creado. Para ello le da una ayuda idónea, con quien debe tener una relación tal, que sea expresión de la relación entre las tres personas de la Trinidad: unidad y complementación; y que refleje la relación entre Dios mismo y su criatura: amor y sujeción. El hogar debe servir así como ambiente apropiado para los hijos, quienes nacen con los mismos propósitos eternos.
Por todo ello, el hogar debe ser un lugar donde el amor se manifieste en unidad, compañerismo y complementación, que permita el desarrollo armonioso de la personalidad.
2. El matrimonio, base del hogar
Malaquías 2:14.
Claman: «¿Por qué el SEÑOR no acepta mi adoración?». ¡Les diré por qué! Porque el SEÑOR fue testigo de los votos que tú y tu esposa hicieron cuando eran jóvenes. Pero tú le has sido infiel, aunque ella siguió siendo tu compañera fiel, la esposa con la que hiciste tus votos matrimoniales. (NTV)
A la luz de este texto, ¿qué es el matrimonio?:
El hogar debe estar basado en el matrimonio como un pacto espiritual entre un hombre y una mujer y ante Dios. No hay otra forma lícita según Dios, y por lo tanto no hay otra forma que cuente con la bendición de Dios.
3. El secreto de un hogar feliz
a. Salmo 127:1:Si el SEÑOR no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el SEÑOR no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada. (NTV)
b. Juan 15:5:Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada. (NTV)
c. Filipenses 4:13:
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Aunque hay principios bíblicos específicos para el hogar, el secreto de un hogar feliz descansa sobre el principio general de que el Señor Jesucristo esté presente en él. Esto es posible cuando cada miembro es un hijo de Dios y mantiene una relación personal de comunión con El. Más aún si vive lleno del Espíritu Santo, mostrando el fruto del Espíritu en su vida (Gálatas 5:22-23). Implica honrarle en un tiempo devocional unido como familia.
B. LAS RELACIONES ENTRE LOS ESPOSOS
Siendo el matrimonio la base del hogar, la relación entre los esposos es fundamental para un hogar que dé gloria a Dios, cumpla sus propósitos y al mismo tiempo dé felicidad a sus miembros.
1. Los principios de relación entre esposos
a. Efesios 5:22-24.
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
¿Qué debe hacer la esposa?
Estar Sujeta a su marido
b. Efesios 5:25-29.
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia
¿Qué debe hacer el esposo?
Amar a su mujer, sustentarla y cuidarla.
c. Efesios 5:31.
Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.
Entendiendo que el principio es válido para los dos cónyuges, ¿qué deben hacer esposo y esposa?
Dejar de vivir con su Padre y a su madre y construir un nuevo hogar
d. ¿Por qué debe sujetarse la esposa al esposo?
Efesios 5:23:
porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
1 Pedro 3:1-2:
De la misma manera, ustedes esposas, tienen que aceptar la autoridad de sus esposos. Entonces, aun cuando alguno de ellos se niegue a obedecer la Buena Noticia, la vida recta de ustedes les hablará sin palabras. Ellos serán ganados al observar la vida pura y la conducta respetuosa de ustedes. (NTV)
e. ¿Por qué debe amar el esposo a la esposa?
Efesios 5:28-29
De la misma manera, el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo. Nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida tal como Cristo lo hace por la iglesia. (NTV)
1 Pedro 3:7:
De la misma manera, ustedes maridos, tienen que honrar a sus esposas. Cada uno viva con su esposa y trátela con entendimiento. Ella podrá ser más débil, pero participa por igual del regalo de la nueva vida que Dios les ha dado. Trátala como es debido, para que nada estorbe tus oraciones.
f. ¿Cómo debe ser la sujeción de la esposa al esposo?
Efesios 5:22.
Para las esposas, eso significa: sométase cada una a su marido como al Señor,
g. ¿Cómo debe amar el esposo a la esposa?
Efesios 5:25,28. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
h. ¿Cómo debe tratar el esposo a la esposa?
Colosenses 3:19:
Maridos, ame cada uno a su esposa y nunca la trate con aspereza.
2. La comunicación en el matrimonio
El matrimonio es una relación donde el amor debe manifestarse en unidad, compañerismo y complementación. Por ello es tan importante la comunicación entre los esposos. Marido y mujer son "una sola carne", esto significa que los dos son como una sola persona. Por lo tanto la comunicación debe ser fluída, sin secretos entre ambos, y menos aún engaños o "medias verdades" (que son realmente mentiras). El engaño destruye la confianza y la unidad del matrimonio.
La comunicación es un arte que se perfecciona en la práctica, y más cuando se practica con conciencia de la presencia de Dios por su Espíritu Santo.
3. El sexo en el matrimonio
En Génesis 1:31, ¿cómo calificó Dios todo lo que había creado?
Lo calificó como Bueno.
La sexualidad y la relación sexual han sido dados por Dios al ser humano como parte de su creación, y por lo tanto no pueden ser malos ni pecaminosos en sí. Es la perversión del sexo lo que constituye pecado, denunciado duramente por Dios como contrario a la santidad. El sexo pecaminoso rebaja al ser humano y termina esclavizándolo. Esto incluye toda forma de sexo antinatural.
a. Hebreos 13:4. ¿Cómo considera Dios el matrimonio y la relación sexual dentro de él?
Honren el matrimonio, y los casados manténganse fieles el uno al otro. Con toda seguridad, Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio. (NTV)
b. 1 Corintios 7:3. ¿Cómo considera la Palabra la relación sexual entre los esposos?
El esposo debe satisfacer las necesidades sexuales de su esposa, y la esposa debe satisfacer las necesidades sexuales de su marido. (NTV)
c. 1 Corintios 7:4-5. ¿Qué consejo da Pablo en cuanto a abstinencia sexual entre cónyuges?
La esposa le da la autoridad sobre su cuerpo a su marido, y el esposo le da la autoridad sobre su cuerpo a su esposa. No se priven el uno al otro de tener relaciones sexuales, a menos que los dos estén de acuerdo en abstenerse de la intimidad sexual por un tiempo limitado para entregarse más de lleno a la oración. Después deberán volverse a juntar, a fin de que Satanás no pueda tentarlos por la falta de control propio. (NTV)
C. LA RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES EN EL HOGAR
Los padres asumen una gran responsabilidad ante Dios y ante sus propios hijos al traerlos al mundo. Descubre algunas ense-ñanzas de la Palabra de Dios con relación a esta responsabilidad:
1. Responsabilidad espiritual
a. Deuteronomio 6:6-7:Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. (NTV)
b. Proverbios 22:6:
Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
c. Efesios 6:4:
Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor. (NTV)
2. Responsabilidad moral
a. Proverbios 19:18:
Disciplina a tus hijos mientras haya esperanza; de lo contrario, arruinarás sus vidas. (NTV)
b. Colosenses 3:21:
Padres, no exasperen a sus hijos, para que no se desanimen. (NTV)
c. 1 Timoteo 5:8:
Pero los que se niegan a cuidar de sus familiares, especialmente los de su propia casa, han negado la fe verdadera y son peores que los incrédulos. (NTV)
d. Tito 2:6-7:
Del mismo modo, anima a los hombres jóvenes a vivir sabiamente. (Tito 2:6 NTV)
e. Hebreos 12:6-8. ¿Qué debe mover a un padre a disciplinar a sus hijos?
Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo».
Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca fue disciplinado por su padre? Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino ilegítimos. (NTV)
D. LA RESPONSABILIDAD DE LOS HIJOS EN EL HOGAR
Los hijos deben la vida a sus padres, vida que han recibido con un potencial tremendo, pues se proyecta a la eternidad en el cumplimiento de los propósitos divinos. Por ello tienen responsabilidades muy defini¬das para con ellos, que deben cumplir con gozo y gratitud, a pesar de las limitaciones, defectos y errores que pudieran tener sus padres.
1. Amor y sujeción a los padres
a. Proverbios 6:20-24:
Hijo mío, obedece los mandatos de tu padre, y no descuides la instrucción de tu madre.
Guarda siempre sus palabras en tu corazón; átalas alrededor de tu cuello.
Cuando camines, su consejo te guiará. Cuando duermas, te protegerá. Cuando despiertes, te orientará. Pues su mandato es una lámpara y su instrucción es una luz; su disciplina correctiva es el camino que lleva a la vida. Te protegerán de la mujer inmoral, de la lengua suave de la mujer promiscua. (NTV)
b. Proverbios 13:1:
El hijo sabio acepta la disciplina de sus padres; el burlón se niega a escuchar la corrección. (NTV)
c. Efesios 6:1:
Hijos, obedezcan a sus padres porque ustedes pertenecen al Señor, pues esto es lo correcto. (NTV)
d. Éxodo 20:12; Efesios 6:2-3:
»Honra a tu padre y a tu madre. Entonces tendrás una vida larga y plena en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da. (Éxodo 20:12 NTV)
«Honra a tu padre y a tu madre». Ése es el primer mandamiento que contiene una promesa: si honras a tu padre y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra». (Efesios 6:2-3 NTV)
2. Responsabilidad moral
1 Timoteo 5:4:
Pero, si ella tiene hijos o nietos, la primera responsabilidad de ellos es poner en práctica la sumisión a Dios en su hogar y retribuir a sus padres al cuidarlos. Esto es algo que le agrada a Dios. (NTV)
b. 1 Timoteo 5:8:
Pero los que se niegan a cuidar de sus familiares, especialmente los de su propia casa, han negado la fe verdadera y son peores que los incrédulos. (1 Timoteo 5:8 NTV)
c. 1 Timoteo 5:16:
Si una mujer creyente tiene parientes que son viudas, debe cuidar de ellas y no darle a la iglesia la responsabilidad. Entonces, la iglesia podrá atender a las viudas que están realmente solas. (NTV)
Tus relaciones familiares, y si eres casado o casada las matrimoniales, son un indicio mucho más exacto y verídico que cualquier otro del trecho avanzado en tu camino hacia la madurez cristiana. Puedes engañar consciente o inconscientemente al Pastor, a la congregación, a vecinos y compañeros de trabajo; pero no a aquéllos con quienes convives diariamente; y menos a tu cónyuge, si lo tienes.
Por eso, analiza tu vida familiar a la luz de lo que hemos visto en esta lección; ora pidiendo la ayuda de Dios; pon en función tu fe y tu voluntad para corregir lo que haya que corregir, y desde ahora da gracias a Dios y ¡alábale por la victoria en Cristo Jesús!
Lea el siguiente versículo:
"Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante."
Efesios 5:1-2
(Daniel 2:44)
Y en los días de estos reyes (del tiempo final) el Dios del cielo levantará un Reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre,
(Daniel 4:26) Daniel le dijo al rey Nabucodonosor.
Y en cuanto a la orden de dejar en la tierra la cepa de las raíces del mismo árbol, significa que tu reino te quedará firme, luego que reconozcas que el cielo gobierna.
(Esto debemos saber todos).
(Daniel 7:13)
Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, (Jesús) que vino hasta el Anciano de días, (Dios Padre) y le hicieron acercarse delante de él.
(Daniel 7:14)
Y le fue dado (a Jesús) dominio, gloria y Reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.
(Daniel 7:18)
Después recibirán el Reino los santos del Altísimo, y poseerán el Reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.
(Daniel 7:22)
hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el Reino.
(Daniel 7:27)
y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.
(Isaías 9:6) Nacerá un niño que es Dios y Reinará sobre todo.
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
(Isaías 9:7)
Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.
(Jeremías 23:5) Un descendiente del rey David (Jesucristo) que también será Jehová (Dios).
He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.
(Jeremías 23:6)
En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.
(2 Corintios 5:21) El sería nuestra justicia.
Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
(Mateo 2:2) Los reyes magos preguntaron:
diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. (Sabían que era Dios).
(Mateo 3:1)
En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,
(Mateo 3:2)
y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 4:17)
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 4:23) El Reino de Dios comenzó a conquistar.
Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
(Mateo 5:19)
De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
(Mateo 6:10) Jesús nos enseñó a orar así:
Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
(Mateo 6:33)
Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
(Mateo 8:11) El Reino está disponible para TODOS.
Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el Reino de los cielos; Ellos ya están en el Reino visible.
(Mateo 9:35) Jesús predicaba el Reino de Dios
Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
(Mateo 10:7) Jesús nos mandó a nosotros predicarlo.
Y yendo, predicad, diciendo: El Reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo. Son “los poderes de l siglo venidero”
(Hebreos 6:5)
y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,
(Mateo 11:11)
De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.
(Mateo 12:26) Hay otro reino, el de las tinieblas donde reina Satanás y donde el pecador vive.
Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?
(Mateo 12:28)
Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.
(Mateo 13:11)
El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.
(Mateo 13:43)
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre.
(Mateo 16:28)
De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Ver Daniel 7:13-14.
(Mateo 23:13)
Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el Reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.
(Mateo 24:14)
Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Mateo 25:34)
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
(Mateo 26:29)
Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre.
(Marcos 1:14)
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios,
(Marcos 1:15)
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
(Marcos 9:47)
Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el Reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,
(Marcos 12:34) Este hombre no estaba lejos del Reino, pero no estaba dentro.
Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios.
(Marcos 15:43) Había muchos que esperaban el Reino de Dios.
José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el Reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
(Lucas 1:31)
Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
(Lucas 1:32)
Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;
(Lucas 1:33)
y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
(Lucas 4:43)
Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del Reino de Dios; porque para esto he sido enviado.
(Lucas 8:1)
Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del Reino de Dios, y los doce con él,
(Lucas 9:11)
Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del Reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados.
(Lucas 9:2)
Y los envió a predicar el Reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
(Lucas 10:9)
y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el Reino de Dios.
(Lucas 10:11)
Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el Reino de Dios se ha acercado a vosotros.
(Lucas 12:32)
No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.
(Lucas 16:16)
La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.
(Lucas 17:20)
Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el Reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia,
(Lucas 17:21)
ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros.
(Lucas 19:38)
diciendo: ¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!
(Lucas 21:31)
Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el Reino de Dios.
(Lucas 22:18)
porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el Reino de Dios venga.
(Lucas 22:29)
Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,
(Lucas 22:30)
para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.
(Lucas 23:42) El ladrón de la cruz creía que Jesús era el Rey y que iba a resucitar.
Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino.
(Lucas 23:43)
Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
(Juan 3:3)
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.
(Juan 3:5)
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.
(Hechos 1:3)
a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios.
(Hechos 1:6)
Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el Reino a Israel en este tiempo?
(Hechos 8:12)
Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
(Hechos 17:7)
a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro Rey, Jesús.
(Hechos 19:8)
Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del Reino de Dios.
(Hechos 20:25)
Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el Reino de Dios, verá más mi rostro.
(Hechos 28:23)
Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el Reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.
(Hechos 28:31)
predicando el Reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.
(1 Corintios 6:9)
¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
(1 Corintios 6:10)
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el Reino de Dios.
(Gálatas 5:19)
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
(Gálatas 5:20)
idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
(Gálatas 5:21)
envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios.
(Efesios 5:5)
Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el Reino de Cristo y de Dios.
(Colosenses 1:13) ¡Ya estamos en el Reino de Dios!
El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al Reino de su amado Hijo,
(Filipenses 3:20)
Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
(Filipenses 3:21)
El cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
(1 Tesalonicenses 2:12)
y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su Reino y gloria.
(2 Timoteo 4:1) Esto sucederá cuando Jesús venga por segunda vez.
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,
(Hebreos 1:8) Jesús es Dios y Reinará por siempre.
Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;
Cetro de equidad es el cetro de tu reino.
(Hebreos 12:28)
Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;
(Apocalipsis 17:14)
Pelearán contra el Cordero, y el Cordero (Jesús) los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.
(Apocalipsis 19:16)
Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
(Apocalipsis 11:15) Así será para siempre.
El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él (Jesús) Reinará por los siglos de los siglos.