(Hechos 13:38)
Hermanos, ¡Escuchen! Estamos aquí para proclamar que, por medio de Jesús, ustedes tienen el perdón de sus pecados.
(Hechos 13:39)
Todo el que cree en él es declarado justo ante Dios, algo que la ley de Moisés nunca pudo hacer.
(Es decir tratar de cumplir los mandamientos)… pero nadie los puede cumplir en su totalidad.
Entonces ¿para que están?: Están para conocer lo que es bueno y para que sepamos que somos pecadores y necesitamos un salvador que es Cristo.
(Romanos 3:19-25)
Obviamente, la ley (los mandamientos de Dios) se aplica a quienes fue entregada, porque su propósito es evitar que la gente tenga excusas y demostrar que todo el mundo es culpable delante de Dios.
Pues nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda.
La ley sencillamente nos muestra lo pecadores que somos.
Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas, Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley.
Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.
Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.
Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados.
Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado.
Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre.
Una de las cosas peores que usted puede hacer (si pertenece a una Iglesia o no pertenece a ninguna) es vivir murmurando, juzgando y buscando defectos en los demás, hacer esto es un pecado grave delante de Dios.
Una cosa es dar soluciones, consejos, emitir opiniones o aconsejar a los dirigentes y otra es hacer lo mencionado anteriormente.
Si usted ve que algo falta o no se hace en la iglesia, como debería hacerse, ¡HAGALO USTED!
Ahora, si usted ve deshonestidad en los dirigente, que no son personas que reciben consejos, que predican doctrinas equivocadas , que eslavizan la congregación, que actúan como tiranos, son pedantes, racistas, no tienen amor a las ovejas y actúan solamente para su propio beneficio y para formar sus “imperios” religiosos…¡VAYASE DE ESE LUGAR! y encuentre un Pastor Bueno y Justo aunque no sea tan “carismático” en su persona (no me refiero a sus dones de Dios), o con tanta capacidad organizativa o “empresarial” (digo esto porque algunos son empresarios religiosos y no verdaderos Pastores que aman a las ovejas).
Sepa tener sabiduría para interpretar estos versículos.
(Santiago 4:11)
Amados hermanos, no hablen mal los unos de los otros. Si se critican y se juzgan entre ustedes, entonces critican y juzgan la ley de Dios. Les corresponde, en cambio, obedecer la ley, no hacer la función de jueces.
(Mateo 7:1)
»No juzguen a los demás, y no serán juzgados.
(Mateo 7:2)
Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás. El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.
(Lucas 6:37)
No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
(Juan 6:43)
Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros.
(1 Corintios 10:10)
Y no murmuren como lo hicieron algunos de ellos, y luego el ángel de la muerte los destruyó.
Vemos también que Pablo reprendió públicamente a Pedro cuando estaba actuando de una manera no correcta. A veces hay que denunciar errores.
(Gálatas 2:11 al 14)
Pero, cuando Pedro llegó a Antioquía, tuve que enfrentarlo cara a cara, porque él estaba muy equivocado en lo que hacía.
Pídale a Dios que le guíe y le sabiduría en estas cosas.
Tal vez su consejo, ayuda o ideas sean de mucho beneficio a su Iglesia o a líderes religiosos.
MENSAJE DE SALVACIÓN
Debes saber que Dios te ama y está a favor tuyo, el no es un “señala defectos” sino que nos comprende y hizo todos para salvarnos.
(Salmos 103:13)
El SEÑOR es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen.
(Salmos 103:14)
Pues él sabe lo débiles que somos; se acuerda de que somos tan sólo polvo.
El nos ama entrañablemente:
Porque El mismo es amor. Y lo demostró y lo demuestra hoy, pero muchos no se dan cuenta de esto:
(1 Juan 4:8)
Dios es amor.
(1 Juan 4:9)
En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, (Jesucristo) para que vivamos por él. (Tengamos vida eterna por medió de El)
(1 Juan 4:10)
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación (Para cubrir y borrar nuestros pecados) por nuestros pecados.
(Romanos 5:1)
Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros. (Murió en nuestro lugar en la cruz, llevando nuestra culpa y pecados).
Romanos 6:23.
Porque la paga del pecado es la muerte (pero Cristo murió en nuestro lugar, nos salvó por sustitución) pero el regalo de Dios es la vida eterna en unión con Cristo Jesús. Romanos 6:23.
(Romanos 5:6)
Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.
(Romanos 5:7)
Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena.
(Romanos 5:8)
Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.
(Romanos 5:9)
Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios.
(Romanos 5:10)
Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo.
(1 Timoteo 2:4)
Dios quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad.
(1 Timoteo 2:5)
Pues hay sólo un Dios y sólo un Mediador que puede reconciliar a la humanidad con Dios, y es…Cristo Jesús.
(1 Timoteo 2:6)
Él dio su vida para comprarles la libertad a todos.
(Romanos 5:5)
Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor.
Todos necesitamos salvarnos:
(Romanos 3:23)
Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.
(Romanos 3:20)
Pues nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda. La ley sencillamente nos muestra lo pecadores que somos.
(Romanos 3:10)
Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
(Eclesiastés 7:20)
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
El pecado conduce a la muerte eterna (la separación eterna de Dios):
(Romanos 6:23)
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
El problema del pecado fue vencido cuando Cristo murió en nuestro lugar y sufrió la pena que nos correspondías a nosotros:
(Romanos 5:8)
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Para salvarnos debemos arrepentirnos totalmente de nuestros pecados.
(Marcos 1:14-15)
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
(Lucas 13:3)
Y ustedes también perecerán a menos que se arrepientan de sus pecados y vuelvan a Dios.
Debemos recibir a Cristo en nuestro corazón e invitarlo a entrar en nuestra vida.
(Juan 1:12)
Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.
(Apocalipsis 3:20)
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, ENTRARÉ A EL, y cenaré con él, y él conmigo.
Debemos creer en estas buenas nuevas o seremos condenados:
(Juan 3:18)
No hay condenación para todo el que cree en él, pero todo el que no cree en él será condenado por no haber creído en el único Hijo de Dios.
(Juan 3:36)
Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios.
Pero Jesús vino a este mundo para salvarnos, para que creamos en El y su obra a favor de nosotros.
(1 Timoteo 1:15)
La siguiente declaración es digna de confianza, y todos deberían aceptarla:
Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores…
La salvación es un regalo de Dios, ya que ninguno alcanza a cumplir todas las normas establecidas por Dios.
(Romanos 3:23)
Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.
Todo el que quiera puede venir a Jesús para ser salvo:
(Apocalipsis 22:17)
Todos los que tengan sed, vengan. Todo aquel que quiera, beba gratuitamente del agua de la vida.
(Mateo 11:28)
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
(Juan 14:6)
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
(Juan 6:37)
Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.
Explicación: La salvación es un don (regalo) gratuito de Dios:
(Efesios 2:3)
Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás.
(Efesios 2:4)
Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto
(Efesios 2:5)
que, a pesar de que estábamos muertos (espiritualmente) por causa de nuestros pecados, nos dio vida (eterna) cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!) (Gracia significa su amor inmerecido hacia nosotros)
(Efesios 2:8)
Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.
(Efesios 2:9)
La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.
ORACIÓN PARA SER SALVOS:
Querido Jesús te doy gracias por lo que hiciste por mí en la cruz llevando en mi lugar mi pecado, mi culpa y la muerte eterna que me correspondía.
En este momento tomo la decisión de seguirte, arrepentirme de todos mis pecados y de creer lo que hiciste por mí en la cruz.
Abro mi corazón ahora para que entres en mi vida y te recibo como mi Salvador, Señor y Rey.
Gracias Jesús por ser ahora un verdadero hijo de Dios, perdonado y en amistad con El. Gracias por tener la vida eterna y porque estaremos juntos desde ahora y para siempre en el cielo. Amén.
La palabra de Dios dice también:
(Romanos 5:1)
Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros.
(Romanos 8:1)
Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús.
(1 Juan 3:1-2)
Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Queridos… ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga. Pero sí sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es.
Todo esto que es tan maravilloso es para usted y para que lo comparte con sus familiares, amigos, conocidos etc.
Le ruego que lo lea varias veces hasta que lo aprenda y pueda enseñarlo también a otros.
Dios le bendiga. Predicador Gustavo Isbert.
Mensaje de Salvación
Como lo más importante en este mundo es que seas salvo y pases la eternidad en el cielo, he confeccionado algunos mensajes para que puedas aprenderlos y luego enseñarlos a tus seres queridos, amigos y conocidos.
Me preocupa que muchos que creen que son cristianos o que van a ir al cielo, no saben el camino, nunca se arrepintieron de verdad y no tomaron una decisión de recibir a Cristo en sus vidas como su salvador y Rey. Solo siguen en su religión por costumbre.
También hay muchos que profesan ser cristianos y no lo son realmente, pues puede verse por sus frutos e indiferencia a la obra de Dios.
¡ESTE MENSAJE ES PRIMERO PARA TI, Y LUEGO PARA QUE LO COMPARTAS A TODOS LOS QUE PUEDAS, HASTA LLEVARLOS A TRAVÉS DE UNA ORACIÓN (QUE TU PUEDES GUIARLE A REPETIRLA) A RECIBIR A CRISTO EN SU VIDA Y SER SALVOS!
¿Cuántas personas ganaste para Cristo en tu vida? o ¿cuantos ganarás en el futuro? Esta es una guía para ti:
1. Todos necesitamos la salvación a través de la obra de Cristo.
(Romanos 3:23)
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
(Ezequiel 18:20)
El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo…
2. Nosotros no podemos salvarnos a nosotros mismos.
(Eclesiastés 7:20)
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
3. Pero Jesús hizo todo para salvarnos.
(1 Timoteo 2:5)
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo…
(1 Timoteo 2:6)
el cual se dio a sí mismo en rescate por TODOS…
(Juan 14:6)
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
4. Dios ama a todos y desean que todos vayan al cielo con El, por eso mandó a Jesús para pagar nuestros pecados en la cruz.
(Juan 3:16)
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
(Juan 3:17)
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
5. Como no podemos cumplir todos los mandamientos a causa de nuestra naturaleza pecaminosa Dios envió a Jesús al mundo quién dio voluntariamente su vida para salvar a todos los que creen en El.
(Gálatas 4:4-5)
Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley (los mandamientos de Dios) a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
(1 Pedro 3:18)
Porque… Cristo padeció una sola vez por los pecados (de todos), el justo murió en lugar de nosotros los injustos, para llevarnos a Dios.
6. La Biblia (La palabra de Dios) nos enseña el camino para ir al cielo y ser salvos y además nos enseña de cómo crecer en la vida cristiana.
(Hechos 4:12)
Y en ningún otro hay salvación; (solo en Jesús) porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
(Juan 15:5)
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
(Juan 10:10)
Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
(2 Pedro 3:18)
Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él (A JESÚS) sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.
7. Usted decide su propio destino eterno.
(Lucas 13:1)
En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos.
(Lucas 13:2)
Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos?
(Lucas 13:3)
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
(Hechos 3:19)
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
(Juan 5:39)
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
(Juan 5:40)
y no queréis venir a mí para que tengáis vida.
(Romanos 2:4)
¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
(Romanos 2:5)
Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,
(Deuteronomio 30:19)
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;
(Mateo 10:32)
A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
(Mateo 10:33)
Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
(Juan 3:36)
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
8. Debes tomar una decisión de recibir a Cristo, seguirle y que El sea el Salvador y el Rey de tu vida.
(Juan 1:12)
Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.
(Juan 1:13)
Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.
(Apocalipsis 3:20)
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
9. Por favor ¡Hazlo ahora por medio de una oración hecha con tus propias palabras, tomando la decisión del punto 8!
(1 Juan 3:2)
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
(1 Juan 4:9)
Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.
(1 Juan 4:10)
En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.
10. Luego de asegurarte que eres salvo y que tus pecados han sido perdonados según lo que dice la palabra de Dios, puedes aprender estos pasajes de la Biblia para guiar a otros a la salvación.
(1 Timoteo 2:3)
Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,
(1 Timoteo 2:4)
El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
(Marcos 16:15)
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Dios te bendiga mucho. Predicador Gustavo Isbert.
Estamos en este tiempo: (Mateo 24:14)
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Marcos 12:30)
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
(Marcos 12:31)
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
¡QUE LINDO ES VIVIR ESTO!
UNO SIENTE UN GRAN PLACER Y UN GOZO SOBRENATURAL.
LE PIDO A DIOS QUE PUEDA SER UN MANANTIAL DE VIDA, UN MANANTIAL DEL AMOR DE DIOS Y LE DOY GRACIAS PORQUE YA SOY UN MANANTIAL DEL ESPÍRITU SANTO.
¡POR LA GRACIA DE DIOS, Y SI UNO SE LO PIDE, Y SE DEJA TRANSFORMAR POR EL ESPÍRITU SANTO, SE PUEDEN CUMPLIR ESTOS MANDAMIENTOS!
DEBES SABER LA OPINION DE DIOS SOBRE CIERTOS TEMAS.
(Deuteronomio 22:5)
No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.
(Deuteronomio 22:5)
Una mujer no debe vestirse con ropa de hombre, y un hombre no debe vestirse con ropa de mujer. Cualquiera que hace algo así es detestable a los ojos del SEÑOR tu Dios.
(Levítico 18:22)
No practiques la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con un hombre como si fuera una mujer. Es un pecado detestable.
(Levítico 18:22)
No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
(Levítico 20:13)
Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.
(Levítico 20:13)
»Si un hombre practica la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con otro hombre como si fuera una mujer, ambos han cometido un acto detestable. Ambos serán ejecutados, pues son culpables de un delito de muerte. (ESTO ERA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO PERO AHORA LA GRAVEDAD DEL PECADO ES LA MISMA) Y aunque algunos "te acepten" y "aplaudan" la realidad es que el que practica estas cosas irá al infierno pero el que se arrepiente de verdad y decide cambiar cuenta con el perdón de Dios y el poder para hacerle vencer esos pecados.
La homosexualidad no es una enfermedad (Dios no manda a los enfermos al infierno) LA HOMOSEXUALIDAO O LESBIANISMO ES UN PECADO DEL QUE PUEDE CUALQUIER PERSONA SER LIBERADO POR EL PODER DE DIOS.
TAMBIÉN DEBES SEBER QUE DIOS TE AMA Y EL MURIÓ POR TI PARA SALVARTE PERO DEBES ARREPENTIRTE DE ESOS PECADOS Y PEDIRLE PERDÓN.
EL QUIERE QUE TODOS LOS HOMBRES SEAN SALVOS Y VENGAN AL CONOCUMIENTO DE LA VERDAD.
(1 Juan 1:9)
Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
(1 Corintios 6:9)
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
(1 Corintios 6:10)
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
(1 Corintios 6:11)
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
(2 Pedro 3:9)
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
(1 Timoteo 2:4)
el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
No te enojes del que te avisa de un peligro tremendo sino apártate de ese camino que lleva a un precipicio y dale gracias al que te lo advirtió.