Y LOS LIBROS FUERON ABIERTOS…
Apocalipsis 20:12; Daniel 7:10, y otro libro fue abierto el cual es el libro de la vida.
Dios tiene unos libros distintos de historia de aquellos que circulan sobre la tierra.
Los libros del cielo son los auténticos y veraces y perdurarán para siempre, allí se registran las obras y las intenciones de los corazones, según los talentos, dones o capacidades dadas a cada uno.
Dios es justo y hace lo mejor.
¡Recuerda que tu biografía verdadera se está escribiendo en el cielo!
Solo Dios conoce las verdaderas intenciones y motivaciones de las personas.
Mantén pura tu propia alma e intenciones más profundas.
Santifícate a ti mismo, solo así podrás impactar al mundo para los verdaderos eternos propósitos de Dios.
No trabajes para ti, solo hazlo para el Señor y para las personas.
No estás para defender religiones sino para llevar la verdad de Dios.
Revélales la persona de Jesús y atráelos hacia El y El y su Espíritu Santo harán el resto.
Jesús te dice:
Recuerda: ¡Trabajamos juntos en unión contigo!
Predica lo que vives y lo que me veas hacer a mí.
Camina en yugo conmigo y YO llevaré la carga más pesada.
Tú no tienes rivales, ni estás en competencia con nadie.
Predica solo mis cosas y da “lo mejor” y déjame el resto a mí.
Debemos dejar que Jesús haga milagros a través nuestro.
¡Hagamos milagros con Jesús!
(Hechos 9:34)
Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.
(Hechos 14:3)
Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios.
(Marcos 16:20)
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
(Hebreos 2:4)
Testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y dones del Espíritu Santo según su voluntad.
(Hechos 19:11)
Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo,
(Hechos 9:40) Tabita estaba muerta pero…
Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.
(Hebreos 13:8)
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
Señor Jesús concédenos que hagas muchos milagros a través nuestro y respáldanos con tu gracia.
(Juan 14:12)
Les digo la verdad, todo el que crea en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre.
(Juan 20:21)
Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. (De la misma manera).
El Espíritu Santo también habla hoy (como antes) y cada cristiano debe aprender a captar su voz y entenderla.
(Hechos 21:11)
Agabo…quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles.
(Hechos 21:4)
Y hallados los discípulos, nos quedamos allí siete días; y ellos decían a Pablo por el Espíritu, (Santo) que no subiese a Jerusalén.
(Hechos 20:23)
salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.
(Hechos 13:2)
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
(Hechos 8:29)
Y el Espíritu (Santo) dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.
(Hechos 10:19)
Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu (Santo): He aquí, tres hombres te buscan.
(Hechos 11:12)
Y el Espíritu (Santo) me dijo que fuese con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón,
(Hechos 11:28)
Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu (Santo) , que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio.
(Hechos 15:28)
Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:
(Hechos 16:6)
Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;
(Hechos 16:7)
y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu (Santo) no se lo permitió.
(Hechos 28:25)
Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo:
Dios me dijo esto:
Lo único importante que debes saber es que ¡YO ESTOY CONTIGO!
Si estás en mis propósitos y caminando junto conmigo en mis caminos: ¡TU ERES INVENCIBLE!
El problema lo tienen tus adversarios y los que te querrán perjudicar porque tú me sirves a mí.
Pero tú no tienes ese problema porque tú vives con mi bendición. Debes permanecer siempre haciendo lo correcto y siendo veraz entonces mi victoria y mi bendición vendrán sobre ti.
Yo soy el que te prospero y mi remuneración viene de mí.
Yo puedo crear miles de fuentes de ingresos diferentes. Mira a José, a Abraham, a Isaac, ellos fueron fieles y los bendije.
Isaac sembró en tiempos de sequía y solo su cultivo floreció.
¡La prosperidad viene de mí!
Abraham le dio lo mejor a Lot y luego Abraham lo prosperé en la tierra árida, le dí TODA la tierra y lo bendije en TODO.
Ninguno de ellos fue perfecto pero yo le dije. “Yo soy el Dios todopoderoso, anda delante de mí y sé perfecto” Génesis 17:1. (Vive una vida sin tacha delante de mí), y le dije “No temas Abraham YO SOY TU ESCUDO y tu galardón será sobremanera grande”. Génesis 15:1. Y le dije “TE BENDECIRÉ PARA QUE SEAS DE BENDICIÓN” Génesis 12:2-3.
¡SERÁN BENDITAS POR TI TODAS LAS FAMILIAS DE LA TIERRA!
Predicador Gustavo Isbert
(Jeremías 29:11)
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
¡Vive día a día en paz y confiando en mí!
¡No busques la victoria porque YA te la he dado!, Solo espérala tranquilo pues vendrá de mí y sin tu esfuerzo.
¡Yo te haré ver mi victoria!
¡Ya viene el día en que acudirán a ti…pero tú espera en mí y solo en mí!
¡Yo soy tu proveedor y no otro!
¡Todo viene en mi tiempo!
Yo se que tu lo puedes hacer todo y no hay nada que no puedas realizar. ¿Quién soy yo para dudar de providencia?
Lo que hago yo ¿quién lo estorbará? Dice Dios.
Nada de lo que te he dicho dejará de cumplirse y no depende de ti sino de mí.
Recuerda…por la fe y la paciencia se heredan las promesas.
Jeremías 29:11; Job 42:2; Isaías 43:13; Habacuc 2:3; Hebreos 6:12.
Esperaré tranquilo y me llenaré de alegría a causa del Señor, El me da fuerzas y me lleva a alturas donde estaré a salvo. Habacuc 3:16-19.
El amor de Cristo hacia nosotros excede todo conocimiento. Efesios 3:18-19.
El mirándonos nos ama. Marcos 10:21.
El nos ama hasta el fin. Juan 13:1
Somos más que vencedores por medio de Jesús que nos amó. Romanos 8:37.
Jesús me amó y se entregó a si mismo por mí. Gálatas 2:20.
Teníamos `pecados y estábamos extraviados pero Dios…que es rico en misericordia por su gran amor con que nos amó, nos dio vida eterna juntamente con Cristo y nos hizo sentar en lugares celestiales con Jesús. Efesios 2:4-6.
Sed imitadores de Dios como hijos amados, y andad en amor como Cristo nos amó y se entregó a si mismo por nosotros. Efesios 5:1-2.
Amad…así como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a si mismo por ella. Efesios 5:25.
Jesús nos llamó a su Reino y gloria. 1 Tesalonicenses 2:12; Juan 17:22 y nos dio su gloria.
El nos amó y nos dio consolación eterna por gracia. 2 Tesalonicenses 2:16.
Dios mostró cuanto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo para que tengamos vida eterna por medio de El.
En esto consiste el amor verdadero…en que nos amó a nosotros y envió a su Hijo Jesús como sacrificio para quitar nuestros pecados. 1 Juan 4:9-10; Juan 3:16-17; 1 Pedro 2:24; 3:18.
Nosotros le amamos a El porque El nos amó primero. 1 Juan 4:19.
Jesús es el que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios su Padre. Apocalipsis 1:5-6.
Nosotros debemos decir: “Los amo a todos con el entrañable amor de Jesucristo y con la tierna compasión de Jesús” Filipenses 1:8; 1 Tesalonicenses 2:8.
Tan grande es nuestro afecto por vosotros…habéis llegado a sernos muy queridos.
¡Pidamos a Dios que nos llene sobrenaturalmente con su infinito amor!
Predicador Gustavo Isbert