Te dice Jesús:

Continúa hacia delante hacia lo que te he llamado y no desvíes ni a diestra ni a siniestra, ni te detengas en otras “muchas cosas buenas” a las que no te llamé a hacerlas, (para eso tengo a otras personas) ni siquiera a “ayudar”, no pierdas tiempo, enfócate en lo tuyo y cumple mi voluntad y llamado para ti.

Dice Jesús:

 

Yo habito en ustedes y ustedes están revestidos de mi gracia.

Su verdadera fortaleza es mi gracia y yo la doy a los humildes. Santiago 4:6

Ustedes son los temibles campeones hijos del Rey y yo habito en ustedes para realizar proezas eternas. Salmo 60:12; Deuteronomio 3:24; Salmo 118:15.

No se miren a si mismos sino mírenme a mí en ustedes y para mí nada hay imposible. Estén atentos a cuando yo quiero hacer algo a través de ustedes.

Yo soy manso y humilde de corazón y así quiero que sean ustedes. Mateo 11:29;

(1 Pedro 5:5)

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque:

Dios resiste a los soberbios,

Y da gracia a los humildes.

Mi siervo Moisés era el más manso de toda la tierra por eso lo pude utilizar para mi obra. Números 12:3.

Tengan cuidado con el orgullo, sobre todo después de alguna victoria espiritual o después de ser prosperados. El orgullo los llevará al engaño y a diferentes doctrinas erróneas, pues perderán de vista mi obra y ya no verán por donde yo camino para ustedes.

(2 Crónicas 26:14)

Y Uzías preparó para todo el ejército escudos, lanzas, yelmos, coseletes, arcos, y hondas para tirar piedras.

(2 Crónicas 26:15)

….Y su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente (por Dios) hasta hacerse poderoso.

(2 Crónicas 26:16)

Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina.

También quiero que sean consientes de mis ejércitos de ángeles poderosos que les rodean a ustedes.

(2 Reyes 6:16)

El le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.

(2 Reyes 6:17)

Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.

Ustedes son mis guerreros de la batalla final, los que creen en mí no están para ser entretenidos por mis siervos teniendo una actitud pasiva constante, sino para movilizarse como mis guerreros en el poder y la guía de mi Espíritu santo. Y mis siervos no están para entretenerlos sino para entrenarlos para mi servicio.

(Efesios 4:11)

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

(Efesios 4:12)

a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

La prioridad es alcanzar a los perdidos y restaurar a mis hijos extraviados, discipulándolos con “todo el consejo de Dios”, alimentándose espiritualmente en mis congregaciones y ser luces en su entorno.

Mi gran ejército final estará compuesto también por muchas mujeres y niños. Preparen a estos últimos como a cada uno de mis soldados, enséñenles de mí, enséñenles a amarme y amar a los demás y también denle mis armas espirituales.

JESÚS DICE A CADA CRISTIANO ¡RECUERDA!:

Eres uno se mis soldados de la última batalla; has sido escogido para vivir en estos tiempos.

Eres un soldado en preparación y entrenamiento para la última batalla: La de la gran cosecha final con señales prodigios y milagros.

(Daniel 12:1) pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro (De la vida).

Debes conocer “los poderes del siglo venidero” ya que eres mensajero de aquella era.

Y conocer el “Evangelio de mi Reino”.

(Mateo 24:14)

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

(Marcos 1:14)

Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios,

(Marcos 1:15)

diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Hebreos 6:4)

… fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

(Hebreos 6:5)

y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero…

Desea los dones de mi Espíritu Santo y ¡pídemelos!

En los tiempos finales deberán ser como yo (Jesús).

(1 Corintios 12:1)

No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.

(1 Corintios 12:7)

Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

(1 Corintios 12:31)

Procurad, pues, los dones mejores.

(1 Corintios 14:1)

Seguid el amor; y procurad los dones espirituales

(1 Corintios 14:12)

Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.

(1 Corintios 14:13) Pida más de lo que tiene ahora.

Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla.

(1 Corintios 14:25) Si los dones del Espíritu Santo están funcionando en la iglesia sucederán estas cosas cuando venga alguien que no conoce el cristianismo:

lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros.

(1 Corintios 14:31) Los dones son para todos.

Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados.

(1 Corintios 14:39)

Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas;

Debes además de conocer mi mente, caminos y propósitos, debes conocer mi corazón,

Entonces verás como yo veo y harás lo que yo hago.

Jesús.

Salvation is found in no one else, only in Jesus.

(Juan 3:3)

Jesus replied, "Very truly I tell you, no one can see the kingdom of God unless they are born again."

(Juan 3:4)

"How can someone be born when they are old?" Nicodemus asked. "Surely they cannot enter a second time into their mother’s womb to be born!"

(Juan 3:6)

Flesh gives birth to flesh, but the Spirit gives birth to spirit.

(Juan 3:7)

You should not be surprised at my saying, ‘You must be born again.’

because:

(Eclesiastés 7:20)

Indeed, there is no one on earth who is righteous, no one who does what is right and never sins.

(Romanos 3:23)

for all have sinned and fall short of the glory of God,

(Romanos 5:8)

But God demonstrates his own love for us in this: While we were still sinners, Christ died for us.

(Romanos 3:24)

and all are justified freely by his grace through the redemption that came by Christ Jesus.

(Romanos 5:1)

Therefore, since we have been justified through faith, we have peace with God through our Lord Jesus Christ,

(Romanos 8:1)

Therefore, there is now no condemnation for those who are in Christ Jesus,

(Romanos 4:7)

"Blessed are those whose transgressions are forgiven, whose sins are covered.

(Romanos 4:8)

Blessed is the one whose sin the Lord will never count against them."

(1 Juan 3:1)

See what great love the Father has lavished on us, that we should be called children of God! And that is what we are!

(1 Juan 3:2)

Dear friends, now we are children of God, and what we will be has not yet been made known. But we know that when Christ appears, we shall be like him, for we shall see him as he is.

MI TESTIMONIO DE CÓMO RECIBÍ EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO.

Yo, (como la gran mayoría de las personas de las personas en América del Sur, central y parte de América del norte) nací en la religión católica.

Yo creía en los milagros, oraba a Dios y a Jesús y pasaban cosas milagrosas y recibía respuestas contundentes de parte de Dios, pero no sabía sobre la salvación de mi alma, ni tenía la seguridad de ir al cielo cuando muriera.

Pero en una pequeña Iglesia Evangélica de la ciudad de San Isidro (donde yo vivía) a la cual comenzaron asistir mis padres, recibí el mayor de los milagros que fue la salvación de mi alma.

Me explicaron allí como me amaba Dios y que me amaba tanto que había enviado a su Hijo Jesucristo para pagar en la cruz mi deuda de pecado con Dios. Si bien sabía perfectamente la historia de todo esto, no sabía que en la cruz PAGÓ Jesús mi deuda con Dios y que el murió en mi lugar.

Juan 3:16; Romanos 5:8; 1 Timoteo 1:15.

Me dijeron que debía arrepentirme y convertirme a Dios, Hechos 3:19.

Me dijeron que debía arrepentirme de TODOS mis pecados (pero de verdad).

Me dijeron que debía creer en lo que hizo Jesús por nosotros. 1 Corintios 15:3; 1 Pedro 2:24; Hebreos 10:12, 14, 17, 22. Hebreos 9:28; 1 Pedro 3:18.

Me explicaron que debía recibir a Jesús como mi salvador y mi Rey y permitirle entrar en mí y recibir su Espíritu Santo.

No importa de que religión sea o este afiliado o lo que creían mis parientes o eran ellos (la salvación es personal y cada uno deberá dar cuenta a Dios de si mismo).

Juan 1:12; Apocalipsis 2:20.

Entonces tomé la decisión de recibir a Jesús, permitirle que entrara en mi corazón y tomara el control de mi vida y al hacerlo sentí por primera vez en mi vida, una verdadera paz, que mis pecados habían sido borrados totalmente. Hebreos 10: 17; Romanos 5:1; 8:1, Hechos 3:19, que era un hijo de Dios 1 Juan 3:1-2; y que tenía vida eterna 1 Juan 5:11-13; y también que comenzaba a ser transformado por la acción del Espíritu Santo en mí.

1 Corintios 6: 17, 19-20; 6:11.

Luego comencé a leer la Biblia con entusiasmo y la comprendía de una manera asombrosa para mí.

Allí pude entender como Jesús vive hoy en cada cristiano verdadero y que yo solo había sido un cristiano de nombre, (aunque sincero) hasta ese momento, pero ahora había nacido de nuevo del Espíritu Santo y era verdaderamente un hijo de Dios. (Leer Juan capítulo 3:1-17).

Entendí que Jesucristo estaba realmente vivo y que participa en nuestra vida de una manera muy real.

Entendí que HOY Jesús hace milagros como lo hizo cuando estaba en la tierra y leía les señales que seguirían a los que creen en El (nosotros) Marcos 16:17-20.

Leía sobre las expulsiones de demonios de los hombres, Marcos 1:21-28, 32-34; Marcos 9:14-29, de la realidad de un mundo espiritual (Efesios 6:12) y de los ángeles de Dios (Hechos 8:26; Hebreos 1:14). Y de la autoridad que Jesús nos dio a nosotros sobre ellos: Mateo 10:7-8; Lucas 10:19; 8:2 (entre otros muchos pasajes da las sagradas escrituras).

Al comentar estas cosas en mi iglesia me decían que solo eran problemas síquicos que tenían las personas y que los milagros fueron para el pasado y para el futuro. Pero yo creía (y creo) que Dios es el mismo de siempre.

Leía en la Biblia sobre los dones del Espíritu Santo (1 Corintios capítulos 12 y 14) y que Jesucristo daría poder a todos sus seguidores Hechos 1:8; 2:4.

Seguía preguntando estas cosas en la iglesia que iba y se reían de mí.

Un día propuse orar por los enfermos y se enojaron conmigo.

Yo leía Mateo 7:7-11 y creía que si uno pide algo a Dios, El lo va a conceder y que Dios es ahora el mismo al de la época de la Biblia.

Comencé entonces a orar y clamar a Dios que me diese luz sobre estos temas y un día vinieron a nuestra iglesia un grupo de hermanos (en Cristo) pentecostales y yo veía la gloria de Dios en sus rostros y cuando oró uno de ellos públicamente a pedido de mi pastor, me di cuenta que yo no podía orar así (ni ninguno de mi iglesia), solo podía hacer oraciones formales y comunes, entonces me di cuenta también que ellos tenían algo que yo no tenía aún.

Al terminar la reunión le pregunté a un joven de ese grupo, si existía algo más, como un llenamiento del Espíritu Santo, el hablar en lenguas etc, y me dijo que sí y que el mismo había experimentado y experimentaba todo eso.

(Hechos 2:4), eso me bastó para creer y le pedí la dirección de su iglesia que quedaba en la cuidad de Buenos Aires (Argentina) (Yo vivía en San Isidro) localidad cercana, donde también estaba la iglesia donde yo asistía.

Un día de semana decidí ir a esa iglesia en Buenos Aires y me encontré que era solo un garaje con un salón muy grande atrás y estaba cerrada, en ese momento justamente, se abre la puerta y salió un hombre hablando con la portera y el hombre se fue, sentí en mi mente la voz de Dios que me decía que lo siguiera y debía hablar con él, pero me detuve un poco hablando con la mujer y luego salí a buscar al hombre que justo se había detenido a hablar con unas personas, esperé un poco y luego le pregunté sobre todas mis inquietudes y sobre el Bautismo en el Espíritu Santo buscando solo información, pero él me dijo ¡TENÉS QUE RECIBIRLO!, yo no esperaba esa respuesta pensando que eso era solo para “ciertos elegidos” y el me citó para otro día para orar por mí con imposición de manos para que sea lleno del Espíritu Santo (Como Ananías hizo con Pablo y hacían Pedro y Juan y Pablo mismo y otros miles hoy en este tiempo) cosa que yo ignoraba. Hechos 9:17; 1 Corintios 14:18; Hechos 8:15-17; Hechos 19:6.

Fui a las dos de la tarde ese día señalado y el hombre no vino, pero me quedé una hora y media esperándolo frente a la puerta cerrada de la iglesia y por fin llegó, se disculpó por la demora y fuimos adentro a orar, nos pusimos de rodillas, el impuso sus manos sobre mi cabeza mientras oraba por mí y sentí como un calor que me quemaba suavemente, el hombre oraba por mi y hablaba en lenguas, (dándome cuenta yo que ese era el don del espíritu santo que había leído en la Biblia). Entonces a dos metros de mí supe que estaba parado Jesucristo (no siempre pasa eso) y me comenzó a hablar por medio de la boca del hombre (que era uno de los diáconos de la iglesia) y me llamó por mi nombre y me dijo que yo había recibido lo que había venido a buscar y luego fue como si se esfumara.

No me caí al suelo (estaba de rodillas) ni me pasó ninguna otra cosa, solo tenía una tremenda paz y una gran satisfacción inundó mi alma. El diácono me miraba como esperando que hablara en lenguas y me preguntó como me sentía y yo le dije que bien y nos despedimos. Cuando llegué a mi casa desde Buenos Aires a San Isidro me arrodillé en mi cuarto y suavemente comencé a orar y a hablar en lenguas, es decir decía las palabras que a mi me daba el Espíritu Santo en mí, en ese momento supe que había recibido el Bautismo en el Espíritu Santo o el primer llenamiento del Espíritu Santo.

A partir de ese momento fue como entrar en lo sobrenatural, tuve visiones de Dios, de ángeles (no siempre pasa de esa misma manera con todas las personas), comencé a expulsar demonios de las personas (en las ocasiones en que se daba hacer eso y Dios me guiaba a hacerlo). Hablaba en lenguas en mis oraciones, profecías venían a mí para la iglesia y para personas, tenía sueños proféticos y comencé a orar por los enfermos y muchos milagros se hicieron (en el tiempo y momento de Dios, con la guía del Espíritu Santo). Las evidencias internas y externas que escribo más adelante comenzaron a manifestarse y continúan hasta hoy.

Comencé también a orar por otros con imposición de manos y eran llenos del Espíritu Santo como yo había sido lleno.

Recibí más fe, más discernimiento de espíritus, más iluminación en las escrituras, más amor por las personas y sobre todo por los perdidos, recibí más deseos de orar y la oración se transformó en un placer para mí y no era algo aburrido o que me costara hacer.

Supe que había recibido el poder del Espíritu Santo y estaba lleno de El y esto continúa hasta hoy (más o menos 38 años después).

Hoy con muchísima más experiencia y conocimiento de esta gran verdad, y habiendo orado para que muchas personas reciban esta misma experiencia (a veces a muchas personas juntas) recomiendo a todos los cristianos que sean llenos del Espíritu Santo (como prioridad) y serán mucho más efectivos en su servicio a N.S.Jesucristo y a los demás.

Predicador Cristiano Gustavo Isbert Perlender

Para mayor información ver en www.elcieloesunlugar.com.ar las enseñanzas siguientes en el Blog: Bases del cristianismo: Introducción a la lección 18 y lección 18, además de las lecciones 61, 62, 66 y los dones del Espíritu Santo en la lección 88.

Y en la carpeta celeste sobre el Espíritu Santo, en la sección alimenta tu fe y descarga de libros.

Dios te bendiga mucho, te comparto mi testimonio para que sepas que tú puedes también recibir lo mismo y cada cristiano verdadero.

COMO RECIBIR EL BAUTISMO CON EL ESPÍRITU SANTO

COMO RECIBIR EL BAUTISMO CON EL ESPíRITU SANTO

El libro de los Hechos y la experiencia de la Iglesia muestran dos maneras de recibir el Bautismo con el Espíritu Santo:

a. En forma personal y directa.

b. Por medio de oración, acompañada o no de imposición de manos.

La condición necesaria es haber recibido a Jesús como salvador personal y Señor. Leemos en Hechos 2:38 “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre del señor Jesucristo para perdón de los pecados, y RECIBIRËIS EL DON DEL ESPÏRITU SANTO” y luego para

recibir el bautismo con el Espíritu es una cuestión de fe.

Recordemos los siguientes hechos en la palabra de Dios:

1.(Hechos 2:11-14) : El Espíritu santo ya ha sido dado en Pentecostés y

está en el mundo desde entonces. Solo nos resta recibir el Bautismo en

el Espíritu Santo (si somos verdaderos Cristianos ya vive en nosotros

Romanos 8: 9,16 ; Gálatas 4:6) y por la fe apropiarnos de la promesa.

Dios es el más interesado en que cada uno de nosotros reciba el poder

del Espíritu, es más lo manda (Efesios 5:18).

2.(Hechos 2:38-39): Toda persona que ya es salva por su fe en Cristo es

apta para recibir el Bautismo con el Espíritu. La promesa del padre es

para todo creyente.

3.(Hechos 5:32) Es necesaria una disposición de renuncia al pecado y de obediencia a Dios.

No significa que uno haya alcanzado ya un alto nivel de espiritualidad

o que ya sea un santo, sino que tenga el deseo y la disposición. Es decirle a Dios: “Padre celestial, soy tu propiedad. Me has comprado

con la sangre de Cristo. Reconozco que eres mi dueño absoluto. Haz lo

que quieras de mí”.

Esto es decisivo para recibir el Bautismo en el Espíritu. Algún aspecto de la vida sin rendir es lo que impide a muchos esta bendición. El Señor ve nuestro corazón, y si encuentra sinceridad en él, nos bautizará con

su espíritu. El poder del Espíritu santo, entonces, será un poder adicional para vivir en victoria sobre el pecado.

4.(Juan 7:37-39) Notemos la condición: “ Si alguno tiene sed”. Tener sed

es desear intensamente. Es no estar conforme con la situación actual.

Es desear el Bautismo con el espíritu como una necesidad absoluta. Si

se siente ese deseo y necesidad, aunque no comprenda todas las cosas, la bendición está muy cerca.

5.(Lucas 11:13): Jesús es muy claro: si pedimos, recibiremos. Si

pedimos que nos bautice con el Espíritu Santo, El lo hará.

6.(Marcos 11:24): Recibir por fe “..os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido, y os vendrá”. No importa cuán absolutas sean las promesas de Dios, solo las recibimos si creemos. También dice la Biblia:” si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,

él nos oye. (y es la voluntad de Dios bautizarnos con el Espíritu

Santo) Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que hayamos hecho” (1 Juan 5:14-

15).

Predicación sobre el tema: Recibe el Bautismo en el Espíritu Santo AHORA.

Leer Hechos 19:1-6

Se debe creer que es para hoy, para todos los creyentes y que Dios quiere darlo:

“La promesa es para vosotros…para todos los que El Llamare”.Hechos 1:4; 2:39.

Efesios 5:18 dice…”sed llenos del Espíritu”. No solo quiere darlo sino que es una orden. Nos ordena recibirlo (no es opcional).

…dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan”. Lucas 11:13

Pablo: a el le impusieron las manos Hechos 9:17 y el impuso las manos a otros Hechos 19:6

Pedro y Cornelio: (no hubo imposición de manos) pero hablaban en lenguas y magnificaban a Dios” Hechos 10:44-46.

Lenguas: (Hacer una explicación breve): Hablen en fe las palabras que vienen a su mente, dadas por el Espíritu Santo.

¿Qué hacer?

Arrepentirse: Hacer oración de arrepentimiento y renuncia.

Rendirse: (Ejemplo: darle todas las llaves de todos los cuartos de la casa)

Pedir: pedid y se os dará…Lucas 11:9…si pedimos alguna cosa de acuerdo a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

1 Juan5:14-15.

Creer

Recibir

Hacerles orar una oración pidiendo y dando gracias por recibirlo (las personas son guiadas a repetir una oración desde sus asientos)

Luego ora el predicador con imposición de manos a las personas que así lo desean y pasan al frente. (los que aún no han recibido o necesitan la imposición de manos para aumentar su fe en que lo recibieron o recibirlo de esta manera si aún no lo han recibido).

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