“OPERACIÓN” CORNELIO:

(Hechos 10:1) CORNELIO ERA UN HOMBRE MUY BUENO PERO NO ERA SALVO.
Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana,
(Hechos 10:2)
piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.
UN ÁNGEL SE LE APARECE Y LE DA INSTRUCCIONES PARA QUE VENGA PEDRO Y LES PREDIQUE PARA QUE RECIBA LA SALVACIÓN DE SU ALMA.
(Hechos 10:5)
Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro.
(Hechos 11:14)
él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa.

(Hechos 10:24) PEDRO FUÉ Y CORNELIO INVITÓ A TODAS LAS PERSONAS DE SU ENTORNO. NO LES DEJÓ SIN ESCUCHAR EL MENSAJE DE PEDRO, COMO LOS AMABA LOS INVITÓ.
Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.

(Hechos 10:27) PEDRO ENCONTRO A MUCHOS PARA PREDICARLE COMO SER SALVOS.
Y hablando con él, entró, y halló a muchos que se habían reunido.

(Hechos 10:44) LES PREDICÓ Y FUERON SALVOS, RECIBIERON EL ESPÍRITU SANTO Y FUERON LLENOS DE EL, HABLARON EN LENGUAS Y MAGNIFICARON A DIOS.
Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
ENTONCES PEDRO SE QUEDÓ CON ELLOS ENSEÑÁNDOLES LAS BASES DEL CRISTIANISMO Y LOS BAUTIZÓ. 
(Hechos 10:48)
Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.
Y LUEGO CORNELIO HABRÁ SEGUIDO EL ENSEÑANDO A OTROS….

DEBEMOS (CADA CRISTIANO) HACER LO MISMO QUE HIZO  CORNELIO, SI LO HACEMOS, GANAREMOS A MILLONES PARA CRISTO EN POCO TIEMPO.

EL GOZO DE ENCONTAR A JESÚS:

EL GOZO DE ENCONTAR A JESÚS:

Capítulo 5- Un propósito para cada momento

«Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de dios. Cosechan la santidad que conduce a la vida eterna».

El cristiano no vive una vida a medias, solamente procurando ser una mejor persona. ¡La fe en Jesús es infinitamente más que eso!

Jesús promete, que la vida cristiana es una emocionante y pletórica aventura. El prometió, también: «Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia» Juan 10:10.

Cuando usted camina en una relación cercana con el Señor, y bajo el control del Espíritu Santo, cada día está lleno de prodigios, significado y prop6sito (su vida rebosa de cualidades deseables). Las Escrituras dicen: «El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio» Gálatas 5:22-23.

Sin embargo, muchos cristianos no experimentan esta vida abundante. La vida de gozo y victoria que nuestro Señor diseñó y prometi6 es, extrañamente, ajena a ellos. Más bien, consideran la vida cristiana como una carga, una tarea fatigosa: una terrible cruz que soportar. Aguantan su cristianismo en la tierra, y esperan al final el descanso en el cielo.

No obstante, Jesús nunca pretendió que usted viviera una existencia derrotada y triste. Ella llamó una vida de gozo y victoria. En cualquiera que sea su circunstancia: comodidad o conflicto, abundancia o necesidad, salud o enfermedad, libertad o persecución, nuestro Señor prometi6 paz, (Juan 14:21; 16:32). El dijo que nunca lo abandonaría y que haría todo lo que usted pidiera en su nombre, Hebreos 13:5, Mateo 28:20, Juan 14:14).

clip_image001El hecho simple es el siguiente: Dios creó a cada ser humano con necesidades sicológicas que solo él mismo puede satisfacer. Cuando intentamos satisfacer estas necesidades fuera de Dios, fallamos siempre; pero cuando buscamos al Señor primero, nuestros deseos se conceden en formas nunca imaginadas. El Salmo 37:4 promete: «Deléitate en el SEÑOR y él te concederá 10sCieseos• de tu corazón».

Me pregunto si realmente sabemos lo que significa deleitarnos en nuestro maravilloso Señor. Campus Crusade for Christ Intemational ha presentado la película Jesús a miles de millones de personas alrededor del mundo; y hemos visto, de primera mano, lo que ocurre cuando la gente experimenta ese deleite por primera vez. Por medio de la presentación de esta película, cerca de doscientos millones de personas se han decidido por Cristo. 1

En una ocasión, la película se proyectó en una aldea remota en el este de África. Para estas personas, la proyección dé una película era suficiente milagro, ya que no tenían idea de que existiera tal fenómeno. Y cuando la historia de la vida de Cristo se presentó delante de sus propios ojos, en su propio idioma y en vívidos colores, fueron cautivados por lo que ellos contemplaban. Para ellos, fue como si las escenas descritas estuvieran sucediendo en el mismo salón. Concentrados escucharon las enseñanzas de Jesús y se estremecieron ante los milagros. Entonces, por poco sobrevino el caos.

Las escenas del juicio y del castigo físico de Jesús aparecieron en la pantalla y los espectadores se enfurecieron. Lanzaron armas sobre la pantalla y protestaron a gritos. Se pusieron en pie y exigieron que se detuvieran las palizas.

El misionero apagó brevemente el proyector y les explicó que la historia no había terminado todavía. Así la gente se sentó a esperar la terrible crucifixión de nuestro Señor. El dolor en la sala era abrumador. Las personas lloraban y gemían tan fuertemente que se apagó nuevamente el proyector, y de nuevo, el misionero les imploró a todos ser pacientes hasta el final.

De repente, el milagro bendito de la resurrección sucedió ante los ojos de los presentes, quienes no tenían idea de que fuese a ocurrir.

Una celebración sin inhibiciones estalló en aquella sala: arrebatos de júbilo, danza alrededor de las sillas volcadas, abrazos y gestos cómicos, incontenibles lágrimas de pura gratitud y admiración.

Esta, mi amigo, es la imagen de la reacción que tendrían los que hubiesen vivido bajo sentencia de muerte, y que de pronto, se les dijera que esa sentencia ha sido revocada, que el mejor amigo que nunca conocieran los ha hecho libres desde hace mucho tiempo y desde muy lejos; y que las noticias acaban de llegar.

Este es el deleite que usted y yo deberíamos sentir al conocer a Jesús, cada mañana y a cada momento. «Pero el hijo sí se queda en ella para siempre. Así que si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres» (Juan 8:35-36). La vida, desde la perspectiva de un nuevo nacimiento espiritual, es motivo de gozo y celebración ilimitados, y el comienzo de una vida en abundancia.

El secreto de los primeros creyentes

¿Por qué, rara vez sentimos emociones tan abrumadoras ¿ como aquellos nuevos creyentes de África del este? Dios le ha prometido, como cristiano., un legado de apoyo, abundancia y gozo2 ¿Por qué, entonces, tan pocos cristianos realmente disfrutan su herencia? Permítame preguntarle: ¿Está usted viviendo una vida alegre y fructífera?

De acuerdo a las promesas de Jesús deberíamos tener gozo suficiente para llenar nuestros días. Contemos nuestras bendiciones:

Somos libres de la carga del pecado (Apocalipsis 1:5).

Se nos ha prometido que todo lo podemos en Cristo (Filipenses 4:13).

Se nos ha prometido que podemos hacer maravillas mayores que las que Jesús hizo en su ministerio terrenal (Juan 14:12).

Se nos ha prometido que él irá con nosotros, nos dará poder y que su autoridad es nuestra (Mateo 28:18-20, Hechos 1:8).

¿Por qué entonces nuestras actitudes vacilantes hacia la vida y hacia nuestro Señor?

En su introducción en Cartas a las nuevas iglesias, J. B. Phillips escribió:

«La gran diferencia entre los cristianos de la actualidad y aquellos que leemos en estas cartas (las epístolas del Nuevo Testamento), es que para nosotros el cristianismo es primordialmente una interpretación, para ellos era una experiencia real. Somos capaces dé reducir el cristianismo a un código, o a lo mejor, a una regla de compasión y vida. Para estos hombres es totalmente evidente, la invasión de sus vidas por una nueva calidad de vida completa. No dudan en describir el cristianismo como a Cristo «viviendo en ellos» … Quizás si creemos en o que e os creían, podemos alcanzar lo que ellos alcanzaron.»3

Phillips dio en el clavo. La iglesia del primer siglo era tan dinámica que debió tener su fuente de recursos fuera de este O 0′ mundo. Lleva a el Espíritu Santo e impulsada por el amor de Dios, la iglesia primitiva llevó las buenas nuevas del amor de Dios y del perdón a cada esquina del vasto imperio romano y más allá.

Nunca antes, un grupo pequeño de hombres y mujeres comunes, había impactado de tal manera al mundo.

clip_image002Estos cristianos fueron un grupo de personas comunes como usted y yo; pero ellos conocían verdaderamente el amor el perdón de Dios. Bajo el control del Espíritu Santo y autorizados por él, alcanzaron en amor a las personas que vivían bajo la tiranía del un imperio maligno, y encendieron una revolución espiritual que se perpetuaría en la eternidad.

Si hubieran contado con sus propios recursos personales, estos primeros creyentes se hubieran desvanecido rápidamente en el polvo de la oscuridad histórica. Hubieran recogido sus redes de pesca, regresado a sus arados, y reunido las piezas de sus vidas anteriores. Pero Jesús tenía razón: estos hombres realizarían maravillas mayores. Donde él alcanzó un puñado, ellos traspasaron las barreras de la cultura, geografía y lenguaje.

¿Fueron ellos personas extraordinarias? La verdad es que estos creyentes no tenían más talento o sabiduría que usted, y muy pocos recursos.

Comunes como eran, los primeros cristianos verdaderamente conocían el amor y el perdón de Dios.

Y ese mismo poder está disponible para usted.

Vivir en libertad

Su primer paso hacia una vida abundante es comprender su nueva relación hacia el pecado. La persona no creyente vive una vida de irremediable sumisión a sus impulsos pecaminosos. Pero usted, como seguidor de Cristo, es libre de la terrible tiranía del maligno. Considere el alcance completo de su libertad:

  • Usted ha sido liberado del castigo del pecado. «El que cree en e no es condenado» Juan 3:18.
  • Usted está siendo liberado del poder del pecado. «Al único Dios, nuestro Salvador, que puede guardarlos para que no caigan, y establecerlos sin tacha y con gran alegría ante su gloriosa presencia» Judas versículo 24.
  • clip_image003Además, usted será libre de la misma presencia del pecado. «Pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser» 1 Juan 3:2. Un día el Señor «transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso» Filipenses 3:21.

¿No es emocionante saber que, a pesar de que estamos rodeados de maldad en este mundo, somos libres de ese poder? Esta es una libertad que aún debemos reclamar. Cuando aceptamos el regalo de la salvación como un acto de fe, debemos también aceptar como un acto de fe el poder de desarrollamos en una vida abundante.

Usted puede tener millones de dólares en el banco, y no recibir ningún beneficio a menos que retire dinero de la cuenta. De la misma manera, usted debe elegir vivir una vida libre de pecado, al confesar la desobediencia a Dios enseguida. Entonces, así se hace posible vivir la vida maravillosa de gozo y abundancia que Jesús desea que tengamos.

«De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.

Por lo tanto, no permitan ustedes que el pecado reine en su cuerpo mortal, ni obedezcan a sus malos deseos. No ofrezcan los miembros de su cuerpo al pecado como instrumentos de injusticia; al contrario, ofrézcanse más bien a Dios como quienes han vuelto de la muerte a la vida, presentando los miembros de su cuerpo como instrumentos de justicia. Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la ley sino bajo la gracia».

El compromiso con una vida nueva

Una vez que se ha liberado de la esclavitud del pecado, comprométase a vivir de una nueva manera. «Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna» (Romanos 6:22. Sus motivos cambian. Sus deseos cambian. Sus metas consisten ahora en alcanzar resultados que agraden al Señor, en vez de a sus apetitos egoístas.

Este modo de vida es poderoso y atractivo. Se dice que durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis encarcelaron a un obispo luterano. j Sus captores tuvieron que cambiar diariamente los custodios, para evitar que se convirtieran a la fe cristiana!

clip_image004Este es el mismo poder que tuvo Pablo cuando lo encarcelaron, y el mismo desbordante llamado que les permitió a los primeros cristianos ser tan efectivos, Jesús dijo: «Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia» (Juan 10:10). La lengua original de la idea de un recipiente rebosante. No solo es vida que llena, sino que ésta rebalsa suavemente la tapa, de tal manera, que cualquiera que este a nuestro alrededor no puede evitarlo y será refrescado. El antiguo cristiano Ireneo dijo: «La gloria de Dios es un ser humano lleno de vida».4

Por lo tanto, comprométase con Dios. Use el Salmo 37 como su guía: «Encomienda al SEÑOR tu camino; confía en él, y él actuará. Hará que tu justicia resplandezca como el alba; tu justa causa, como el sol de mediodía. Guarda silencio ante el SEÑOR, y espera en él con paciencia» (versículos 5-7).

Preste atención especial a los verbos en ese pasaje. Esos versículos se convertirán en su plan de acción. Las claves son: comprometerse, confiar, estar tranquilo y esperar. Hoy, mientras usted lee este capítulo, le recomiendo que haga de estas cuatro palabras el sello distintivo de su día. Veamos como será ese día para usted.

Empiece el día con un compromiso sincero con la gloria de Dios. Tenga un encuentro con él en la mañana: cuando usted y el día están frescos y llenos de fuerza. Pase tiempo a sus pies, en alabanza y adoración por ser él quien es; y haga un pacto de convertir cada hora y cada momento que él le ha dado, en un regalo de devoción.

Continué confiando en que él lo usará de una manera especial. Como un acto de fe, reconozca que, ese día, él estará presente con poder en su vida. Ahora mismo con solo que usted clame esta promesa, empezará a sentir el entusiasmo.

Luego, en todo momento, esté tranquilo y espere pacientemente a que él actúe. La clavé es que se lleve al Señor con usted, al levantarse para salir de su lugar privado de devoción. Su Espíritu está siempre presente en su vida, por supuesto. Usted desea estar mas conciente de su presencia, y mas perceptivo de cómo trabaja el Señor en su vida y en la de los demás. Usted verá y discernirá verdades que de otro modo lo habrían eludido.

Finalmente, espere pacientemente. No se le adelante como lo hizo Jonás después de recibir el mensaje de Dios de amonestar a los ninivitas. Jonás fue alertado por Dios de que destruiría la ciudad; él no esperó a que el Señor hiciese conocer su voluntad (vea Jonás 3-4). Dios siempre tiene su voluntad y su tiempo. Sométase a Dios y espere con fe y esperanza.

Rediseñe su vida

Un hombre adinerado compró una pintura especial de Cristo, para su casa grande y lujosa. Era un cuadro maravilloso y el hombre no podía decidir exactamente donde colocarlo. Entonces, llamó a un conocedor de diseño de interiores. El diseñador estudió los diferentes aposentos de la casa y luego estudió la pintura con el mismo nivel de concentración. Finalmente dijo: «Amigo, la pintura no encajará en su casa».

El rostro del dueño se demudó, «¿ Cómo puede una pintura de Jesús no encajar aquí?», preguntó. «Él es mi Señor y Salvador; el centro de mi ser».

«Eso lo he comprendido», dijo del diseñador, «por esa razón usted debe diseñar su casa completa para que encaje la pintura».

Sí, aun cuando Salomón construyó el templo de Jerusalén, bajo el diseño de Dios, para alojar la ley sagrada de Dios, ahora depende de usted, empezando por este mismo día, re diseñar su vida para que esté acorde con la presencia de Cristo en usted.

Esta no es una tarea que puede realizar en un día o en una semana. Los esclavos libres continuaron comportándose con un patrón de esclavitud durante un periodo de tiempo, hasta que se familiarizaron con los alcances completos de su libertad. Usted ha sido esclavo del pecado, y ahora solo necesita el tiempo apropiado y dirección amorosa y paciente del Espíritu Santo, quien lo guiará y moldeará un día a la vez, hasta que sea conforme a la imagen de Cristo mismo.

¡Por favor, empiece hoy! ¿Por qué querría alguien atrasar algo tan maravilloso como la vida abundante, la vida desbordante que trae tales frutos extraordinarios?

«En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.

Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu».

Hoy, mientras pasa tiempo con Dios, haga una lista de pecados que necesita crucificar. Escríbalos abajo, e imagínese clavándolos en la cruz. Al hacerla, tache cada uno de ellos.

Luego agradezca al Señor de que usted puede seguir al Espíritu Santo desde ahora y hasta que todos esos frutos maravillosos y abundantes comiencen a crecer en las ramas siempre verdes de su vida. Le espera un gozo inimaginable.

Ahora, procederemos a considerar como ese crecimiento ocurre.

El encuentro con Jesús es el momento más grande de su vida, pero conocerlo es la aventura más importante.

DIOS DICE ESTO A CADA CRISTIANO:

(Hechos 18:9)
El Señor Jesús le habló a Pablo en una visión (y te dice esto a ti ahora) y le dijo: «¡No tengas miedo! ¡Habla de mi mensaje de salvación con libertad!
¡No te quedes callado!
(Hechos 18:10)
Pues yo estoy contigo, y nadie te atacará ni te hará daño, porque mucha gente de esta ciudad (en que tu vives) me pertenece y debe ser salva…

UN SOLO MENSAJE, UN SOLO OBJETIVO, UNA SOLA META.

(Hechos 20:21)
He tenido un solo mensaje para TODOS por igual: la necesidad de arrepentirse del pecado, de volver a Dios y de tener fe en nuestro Señor Jesucristo.
(Hechos 20:24)
Mi vida no vale nada para mí a menos que la use para terminar la tarea que me asignó el Señor Jesús, la tarea de contarles a otros la Buena Noticia acerca de la maravillosa gracia de Dios.

DEBEMOS TOMAR ESTA DECISIÓN.

(1 Corintios 10:33) DEBEMOS TOMAR ESTA DECISIÓN.
No hago sólo lo que es mejor para mí; hago lo que es mejor para otros a fin de que muchos sean salvos.

EL GOZO DE ENCONTRAR A JESÚS CAPITULO 4.

EL GOZO DE ENCONTRAR A JESÚS CAPITULO 4.

Una decisión para toda la vida:

«Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios».

Blaise Pascal fue un famoso físico y filósofo francés. Él escribió que, en el corazón de cada persona, hay un vacío con la forma de Dios, y que únicamente Dios puede llenado por medio de su Hijo, Jesucristo.

¿Le gustaría conocer a Jesucristo personalmente? Usted puede hacerla. Por increíble que suene, Jesús está tan anhelante de establecer una relación de amor con usted, que ya ha hecho todos los preparativos. La principal barrera que evita que una persona pueda disfrutar de ésta relación, es el desconocirniento de quién es Jesús y qué ha hecho por nosotros.

Oro para que usted pueda descubrirla feliz realidad de cómo conocer a Jesús realmente. Nada es más importante, nada es más glorioso y nada es más real.

Cómo conocer a Dios personalmente

Los cuatro principios que presentaremos en este capítulo., le ayudarán a descubrir cómo conocer a Dios personalmente y a experimentar la vida abundante que el prometió. Al leerlos, considere que en este mismo momento, no hay razón alguna en el cielo o en la tierra hará que no pueda aceptar este maravilloso regalo. En Apocalipsis 3:20 Jesús le implora: «Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré ‘con él, y él conmigo».

¿Puede imaginar ese cuadro: Jesús a la puerta de su vida, pidiéndole entrar? Es tan poderoso y tan motivante que el artista Holman Hunt lo pintó en lienzo. La pintura es un apreciado clásico llamado La Luz del Mundo. El rostro de Jesús luce compasivo y anhelante. La puerta está cubierta con hiedra, lo que indica que no ha sido abierta durante algún tiempo. Al mirar más de cerca, notamos que la puerta no tiene aldaba ni manija por la cual alguien pueda entrar desde el exterior.

Nuestro Señor nunca entra por la fuerza en el territorio del corazón humano. En cambio, toca la puerta suavemente. Debemos abrir esa puerta y permitirle entrar. ¿Por qué estamos tan reacios a abrirle la puerta a nuestro amante Señor, el Dios del universo, e invitado a «cenar como amigos»?

Un niño pequeño tuvo la respuesta. Cuando su padre le enseñó la pintura, y le explicó su significado, le preguntó a su padre porqué no había indicio alguno de algún residente que invitara a Jesús a entrar. El padre no pudo responderle. El niño pensó por un momento y luego dijo: «Quizás nunca escucharon que Jesús tocaba a la puerta. Quizás pasaban el tiempo en el sótano».

Aquel niñito tuvo una intuición valiosa. Que tragedia que alguien pueda encerrarse tanto en el sótano de su vida: entre el polvo y los desechos de este mundo, que desaprovecha el amable llamado del Señor, quien anhela conocerlo mejor.

Oro para que usted escuche su voz y sienta el suave ritmo de su mano que da golpecitos en la puerta de su alma. La puerta sólo puede abrirse en un sentido: usted debe ser quien la abra. Deseo ofrecerle cuatro principios que pueden ayudarle a hacerla y a disfrutar del maravilloso compañerismo que Jesús nos ofrece.

Dios nos ama profundamente y hace que lo amemos

La Biblia declara en Juan 3:16: «Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna».

Debido a que Dios nos ama, desea que vivamos nuestras vidas con él, tanto ahora como en la eternidad. Este es su plan. Tal como Jesús lo expresa en Juan 17:3: «Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado».

clip_image001Usted ha venido a este mundo para amar y servir a su Padre. Jesús vino a este mundo para llevarlo a su morada después de que usted (con el resto de la humanidad), se han descarriado. Cada uno de nosotros somos como el hijo pródigo de Lucas 15:11-32. Vagamos lejos de nuestra verdadera, casa, que es su reino, y malgastamos todo lo que nos ha dado. Al igual que el padre de la historia, Dios espera pacientemente nuestro regreso con amor y compasión en vez de ira, pero hizo algo más que esperar. Envió a su hijo al mundo, tal como lo dice Juan 3:16.

Nuestro Padre no nos dejará rendimos, porque sus planes son más maravillosos. El quiere que vivamos para siempre. Él desea que ahora vivamos más abundantemente. Él ansía que seamos herederos de todo el gozo Y todos los deleites de su reino. ¡Cuánto nos ama el Señor! ¡Qué vida podemos tener cuando lo amamos también!

Pero, existe un problema: un obstáculo terrible que nos separa de nuestro amoroso Padre.

Somos pecadores y estamos separados de Dios

En Romanos 3:23, la Biblia explica: «Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios». Los seres humanos hemos sido creados para tener amistad con Dios. Pero debido a nuestra terca voluntad personal, escogemos ir por nuestro propio camino. Como resultado, el compañerismo con Dios se rompió.

Esta terquedad, caracterizada por una actitud de rebelión o de indiferencia pasiva es evidencia de lo que la Biblia llama pecado. Estamos, además, separados de Dios. Romanos 6:23, declara: «La paga del pecado es muerte». Esta muerte significa más que un corazón que deja de latir o la pérdida de actividad cerebral. La Biblia aquí se refiere a la muerte de una relación: a la separación espiritual de nuestro creador Dios.

2 Tesalonicenses 1:8-9, nos ofrece estas serias palabras: «Para castigar a los que no conocen a Dios ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesús. Ellos sufrirán el castigo de la destrucción eterna, lejos de la presencia del Señor y de la majestad de su poder». Verá, Dios es un Dios santo, y la gente es pecaminosa, un gran abismo los separa a los dos. EN la lucha por vivir una buena vida, al estudiar filosofía o adherirnos a alguna religión, tratamos continuamente de alcanzar a Dios y de establecer una relación personal con él mediante nuestros esfuerzos. Sin embargo, inevitablemente fracasamos.

El abismo es más grande que cualquier puente nuestro, Trate de imaginar un día sin pecado. Si usted tiene un concepto correcto del pecado, sabrá que difícilmente podrá imaginarlo, ni mucho menos vivir de esa manera. La palabra bíblica para pecado, en su connotación original, significa: «pérdida del objetivo», Es más que simplemente quebrantar leyes obvias. Todo lo que hacemos o pensamos que no alcance los estándares perfectos de Dios, es pecado.

Dentro suyo, mi amigo, hay una rebelión activa y una resistencia pasiva. Ambas actitudes controladoras son fruto del pecado. N o hay nada que pueda hacer para limpiar la mancha de pecado en su vida. Sería como usar una taza de té para achicar agua de un barco que se hunde. El pecado se da prisa como un mar violento, para agobiar nuestro débil estado moral.

y recuerde, el menor rastro de pecado nos descalifica de entrar ante la presencia del Santo Dios. Nuestro Dios es luz, y en él no hay tinieblas (vea 1 Juan 1:5). Por lo tanto, al final, toda oscuridad es sacada naturalmente por el poder y el resplandor de la luz.

¿Cómo, entonces, podemos contender con el problema de estas tinieblas dentro de nosotros? Viéndolo de otra manera, ¿cómo podremos levantar un puente sobre el abismo que nos separa de nuestro amoroso Padre?

Jesús es el puente de Dios para reunirnos con él

clip_image002Jesucristo es la única previsión de Dios para el pecado de la gente. Solo por medio suyo podemos conocer a Dios personalmente y experimentar su amor. ¿Por qué? Primero, él murió en su lugar. Romanos 5:8 nos dice: «Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros».

Segundo, se levantó de la muerte. La Biblia explica en 1 Corintios 15:3-6: «Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó tercer día según las Escrituras, que se apareció a Cefas, y luego a los doce. Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez».

Que maravillosa verdad que Jesucristo, por ser Dios, venció a la muerte y (a la separación de Dios), al resucitar. Verdaderamente, él es el único camino a Dios. Jesús declaró lo que está escrito en Juan 14:6: «Yo soy el camino, la verdad la vida. Nadie llega al Padre sino por mí». Dios mismo ha unido el abismo que nos separaba de él al enviar a su hijo, Jesucristo, a morir en la cruz en nuestro lugar, y pagar el castigo de nuestros pecados.

De nuevo, esto es lo que Pablo explica: «El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo, 1 Corintios 15:56-57.

Jesús sufrió y murió por usted., después resucitó para su eterno beneficio. Pero no es suficiente que usted sepa y crea estas verdades. Debemos actuar de acuerdo a ellas.

Debemos recibir a Cristo como Señor y Salvador individualmente

‘Juan 1:12 dice: «Mas a cuantos 10 recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios». Que increíble que (no solamente podemos conocer a Dios personalmente), ¡podemos convertirnos en sus hijos por medio de la fe en Jesucristo!

Verá, esto es por fe, no por nuestro propio esfuerzo en ser buenos. La fe, únicamente, es la llave. Es exclusivamente por medio de la fe que recibimos a Jesús como nuestro Salvador y Señor, y que se nos adopta dentro de la familia de Dios. La Biblia explica en Efesios 2:8-9: «Por que por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es regalo de Dios, no por obras para que nadie se jacte.

Cuando recibimos a Jesús experimentamos el nuevo nacimiento. Jesús declara: «De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios» (Juan 3:3). Gracias a Jesús, podemos ser perdonados, limpiados, y empezamos de nuevo como hijos de Dios, pero debemos recibir a Cristo por nuestra invitación personal. ¿Recuerda la pintura de Cristo a la puerta? Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré. Apocalipsis 3:20.

, Jesús está a la puerta de nuestro intelecto, de nuestras emociones y de nuestra voluntad. El abrir la puerta y recibirlo involucra arrepentimiento, lo que simplemente significa desviar la mirada de nosotros mismos y de nuestro egoísmo, volverse a Dios totalmente, y pedirle a Jesucristo que entre en nuestras vidas, perdone nuestros pecados y haga de nosotros lo que él quiera que seamos.

Solamente estar de acuerdo, intelectualmente, en que Jesucristo es el Hijo de Dios, y que él murió en la cruz por nuestros pecados, no es suficiente: Tampoco es bastante tener una experiencia emocional. Recibimos a Cristo por fe, como un acto de nuestra voluntad.

¿Quién está en el trono?

M e gustaría que visualice un círculo, el cual va a representar su vida. Dentro del círculo, dibuje un trono: un lugar de control. Describiré esa vida como una vida autodirigida, o sea, en la cual uno mismo tiene el control. Cristo está afuera, y todos los intereses personales los dirige el yo, 10 cual resulta en disconformidad y frustración.

Ahora dibuje un círculo similar. Este lo describiré como una vida dirigida por Cristo. En esta vida, Cristo está en el trono, y el yo. está rendido a él. Como resultado, los intereses de la persona los dirige a Cristo, lo cual resulta en armonía con el plan de Dios.

Ahora quiero hacerle una pregunta muy importante: ¿Cuál de estos dos círculos representa mejor su vida? ¿Cuál círculo le gustaría que represente su vida? Usted puede, literalmente, entrar en una relación personal con Dios, su Padre celestial al recibir a Cristo ahora mismo, por fe y a través de la oración. ¡Así es de simple! La Biblia lo deja en claro. La oración en sencillamente hablar con Dios, y él conoce su corazón. A él no le interesan tanto las palabras como la actitud de su corazón. Si usted desea sinceramente que Jesús entre en su vida ahora mismo, le invito a que haga la siguiente oración:

Señor Jesús, quiero conocerte personalmente. Gracias por morir en la cruz por mis pecados. Te rindo el trono de mi vida a ti, y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por perdonar mis pecados y darme vida eterna. Toma el control del trono de mi vida, Hazme el tipo de persona que quieres que sea. Amen.

¿Hizo usted esta oración? Si es así, estoy seguro que lo hizo en serio. De acuerdo con la promesa de Dios en Apocalipsis 3:20 ¿dónde está Cristo en este momento en relación con usted? Jesús dijo que el entraría en su vida y sería su amigo, su Salvador, su Maestro, para que usted pueda conocerlo personalmente. ¿Lo engañaría el Señor?

¿Con qué autoridad cree que Dios ha contestado su oración? Con la fidelidad de Dios mismo y con su Santa Palabra. La Biblia promete vida eterna para todo aquel que le reciba. En 1 Juan 5:11-13 leemos: «y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida. Les escribo estas cosas a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna».

Las Escrituras consignan que Dios nunca le dejará; él declara en Hebreos 13:5: «Nunca te dejaré; jamás te abandonaré».

Si usted hizo aquella oración, y la hizo en serio, agradezca a Dios, en este mismo momento, que Cristo está en su vida. Dele las gracias por que, basado en su promesa, usted tiene vida eterna a partir del momento en que usted 10 invita. El no lo defraudará.

Finalmente, debo instarle: No dependa de sus sentimientos. La promesa de la Palabra de Dios, no nuestros sentimientos, es nuestra autoridad. El cristiano vive por la fe en la fidelidad de Dios mismo y su Santa Palabra.

Nada en el mundo entero puede ser más maravilloso que; Cristo quien lo invita a vivir la aventura con el: nada excepto que usted acepte su invitación. Pero hay mas. Cuan o llegamos a Jesús, las buenas noticias siguen llegando. En el siguiente capítulo aprenderemos la vida diaria, maravillosamente abundante que él tiene preparada para nosotros.

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