Todo sobre El Espíritu Santo:

Indice

EL ESPÍRITU SANTO EN EL NACIMIENTO DE JUAN EL BAUTISTA Y DE JESÚS.

EL ESPÍRITU SANTO EN LA CONVERSIÓN

BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO ES DISTINTO DE LA CONVERSIÓN

EL HABLAR EN LENGUAS

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO, COMO RECIBIRLO

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO

SUS PROPOSITOS.

SU NATURALEZA

SU RECEPCION

LA EVIDENCIA INICIAL.

LA VIDA LLENA DEL ESPIRITU SANTO

LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO

SU NATURALEZA.

SU FUNCION

LA RELACION ENTRE LOS DONES Y EL FRUTO DEL ESPIRITU.

LA UNCION DEL ESPIRITU SANTO

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO (RESUMEN)

COMO RECIBIR EL BAUTISMO CON EL ESPÍRITU SANTO (RESUMEN)
EL ESPÍRITU SANTO EN LA ÉPOCA DE CRISTO

EL ESPÍRITU SANTO EN EL NACIMIENTO DE JUAN EL BAUTISTA Y DE JESÚS.

Consideraremos primero algunas actividades del Espíritu Santo que precedieron el día de Pentecostés. El arcángel Gabriel informó a Zacarías que el hijo que tendrían en la ancianidad sería lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre. (Lucas 1:15).

El mismo arcángel le informó a la Virgen María que el Espíritu Santo descendería sobre ella, y que el santo ser que estaría en su vientre sería llamado el Hijo de Dios.(Lucas 1:35). Cuando María fue a visitar a su prima Elizabet, ésta fue llena del Espíritu Santo. (Lucas 1:41-42). Zacarías, en ocasión del nacimiento de Juan, fue lleno del Espíritu Santo y profetizó. (Lucas 1:67). Había asimismo un hombre en la ciudad del Jerusalén, que se llamaba Simeón, “y el Espíritu Santo estaba sobre él.” Y se le reveló por el Espíritu Santo que no moriría hasta que contemplara al Señor Jesucristo. Se nos dice que “movido(guiado) por el Espíritu Santo vino al templo”.(Lucas 2:25-27). Ana(profetisa)asimismo “hablaba del niño a todos”. De esta manera encontramos referencias claras con respecto al Espíritu Santo en los primeros dos capítulos de Lucas. Estas manifestaciones del Espíritu Santo fueron acompañadas de revelaciones y profecías.

En el ministerio de Jesús.

En el río Jordán, Juan el Bautista recibió una señal de aquél que lo había enviado a bautizar en agua. En efecto, Dios le dijo a Juan lo siguiente: “Sobre quien veas descender el Espíritu Santo, y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo”. “Y Juan dió testimonio, diciendo: Ví al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él”. (Juan 1:32-33). Pedro se refiere a este acontecimiento en (Hechos 10:38) cuando dice: “cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”.

El nombre Cristo significa “el Ungido.” De esta manera la predicción de Isaías con respecto al Mesías que sería ungido con el Espíritu Santo se cumplió. El Señor Jesús confirmó en forma específica esta verdad en la sinagoga de Nazaret, donde leyó (Isaías 61:1,2) y declaró: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.” (Lucas 4:21). Jesús fue lleno de Espíritu Santo o bautizado en el Espíritu Santo, después de ser bautizado en el agua:”Y Jesús después que fue bautizado, subió luego del agua…y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él”.(Mateo 3:16); y el Espíritu le impulsó al desierto

(Marcos 1:12), y volvió en el poder del Espíritu a Galilea (Lucas 4:14); por el Espíritu de Dios echó fuera demonios, (Mateo 12:28); y por el Espíritu Santo dio mandamientos a los apóstoles a quienes había escogido.(Hechos 1:2).

La predicción de Juan el Bautista con respecto a un descenso general.

Juan el Bautista profetizó asimismo que Jesús sería el medio o instrumento para la efusión del Espíritu Santo en el mundo, predicho por el profeta Joel:(Joel 2:28-29).

(Marcos 1:8) “Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero El os bautizará con Espíritu Santo”

(Lucas 3:16) “Yo, a la verdad, os bautizo en agua; pero viene uno mas poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”

La predicción de Cristo con respecto a la venida del Espíritu.

Cristo, al ver que se acercaba el fin de su ministerio y en circunstancias que se preparaba para dar por terminadas su enseñanzas, e impartir a sus discípulos las últimas instrucciones, informó a los suyos con respecto al descenso del Espíritu Santo.

En (Juan 4:4) se había referido como a “una fuente de agua,” y en (Juan 7:37-38) como a “ríos de agua viva que saldrían del interior de aquéllos que creían en él.

En (Lucas 11:13), Jesús manifestó que el Padre daría el Espíritu Santo a los que se lo pidiesen. En (Juan 14:16) el Señor declara lo siguiente: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.” En el discurso de despedida a sus discípulos, se refirió en repetidas ocasiones al descenso del Espíritu Santo, y suministró algunos datos con respecto al ministerio que realizaría el Espíritu Santo.

Juan 14:17, 26; 15:26; 16:7-15.

En(Lucas 24:49)Jesús dice “He aquí yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros, pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto”.

Sobre LA promesa del Padre leer Joel 2:28-32; Hechos 2:4,16-21.

Cristo Sopló y dio el espíritu Santo a los discípulos.

Nos trasladaremos ahora a la época de la crucifixión y resurrección de Cristo y a la fecha de Pentecostés. Después de resucitar Jesús sopló sobre los discípulos y dijo: “Recibid el Espíritu Santo.” (Juan 20:22). esto no podía haber sido el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento, de las de Juan el Bautista y Jesús mismo, con respecto al derramamiento del Espíritu Santo, pues cuarenta días después, tal como se menciona en (Hechos 1:4-5), ordenó a sus discípulos que esperaran la promesa del Padre, informándoles que serían bautizados con el Espíritu Santo no muchos días después. Describe el efecto de ese bautismo en (Hechos 1:8), y en el versículo 9 se expresa que el Señor Jesús, después de haber hablado esas cosas “fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos”. Fue así entonces que cuarenta días después de la fecha de la resurrección, fecha en la cual había soplado sobre sus discípulos, diciéndoles que recibieran el Espíritu Santo, entonces entendemos claramente que el Señor se refiere al bautismo en el Espíritu Santo como algo que se produciría en el futuro. El recibimiento del Espíritu Santo por parte de los discípulos en la fecha de la resurrección fue un acontecimiento distinto,(conversión) y recepción del Espíritu santo (leer Romanos 8:9b) pero no debe confundírsele con el bautismo en el Espíritu Santo, que descendió sobre ellos el día de Pentecostés. El estudio del tema que sigue, titulado “el Espíritu Santo en la conversión,” nos explicará el significado de lo que hizo Cristo,al soplar sobre sus discípulos, diciéndoles: “Recibid el Espíritu Santo.”

EL ESPÍRITU SANTO EN LA CONVERSIÓN

El Espíritu Santo comienza el proceso de la conversión.

Examinaremos los pasajes de la palabra de Dios que exponen o presentan la obra del Espíritu Santo en lo que respecta a la conversión del creyente, (Juan 16:8-10) Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Desde el mismo comienzo del proceso de la salvación es el Espíritu Santo el que toma la iniciativa para producir convicción de pecado en el corazón del pecador. Nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo dice (1 Corintios 12:3). El confesar con la boca que Jesús es su Señor (amo, jefe, el que manda en su vida y al cual ha decidido obedecer)constituye el primer paso del hombre hacia la salvación. El hombre se rinde ante el poder convincente del Espíritu Santo y decide que Jesucristo sea su Señor.

El espíritu Santo Completa el proceso.

Una descripción de lo que ocurre cuando uno se convierte es proporcionada por Pablo en (2 Tesalonicenses 2:13) y por Pedro (1 Pedro 1:2) que dicen: “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu, y la fe en la verdad. Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados en la sangre de Jesucristo”,

La creencia en la verdad conduce a la salvación, por la obra de elección y separación realizada por el bendito Espíritu Santo. En la salvación del hombre, cooperan Dios y el hombre. Tal como lo expresa Pedro, le corresponde al hombre obedecer, “En santificación del Espíritu, para obedecer”. La labor conjunta del Espíritu Santo y del hombre, da como resultado el rociamiento de la sangre de Cristo, acción culminante e indispensable de la salvación. ¿Qué me puede dar perdón? Sólo la sangre de Jesús (1 Juan 1:7).Esta fué derramada para pagar el precio de nuestra salvación,(1 Pedro 1:18-19).Esta labor completa del Espíritu Santo en el corazón del hombre se denomina el nuevo nacimiento. Jesús, Santiago, Pedro y Juan lo describen de esa manera. Juan 3:5,8; Santiago 1:18; 1 Pedro 1:23; 1 Juan 3:9 y 5:1.

Otros Términos descriptivos de la conversión

“Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre.” (Gálatas 4:6). Constituye ésta una declaración explícita en el sentido de que el Espíritu Santo penetra en el corazón del hombre en la conversión. Las Sagradas Escrituras nos dicen que “si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él.” (Romanos 8:9). Este acontecimiento original de la salvación es descrito por Pablo como bautismo en el cuerpo de Cristo. “Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo.” (1 Corintios 12:13). “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis vestidos.” (Gálatas 3:27). Y finalmente, el Espíritu “testifica” o da testimonio a nuestro espíritu “que somos hijos de Dios.” (Romanos 8:16).

Todos los Creyentes tienen el espíritu Santo.

En todas las descripciones y en el empleo de los distintos vocablos para explicar la conversión del creyente, se explica con claridad que el Espíritu Santo es el agente de la conversión. Convence al hombre de su pecado; lo santifica o separa para la salvación. Además, los creyentes nacen del Espíritu. Da testimonio asimismo al creyente de que es hijo de Dios. Los que son de Cristo, tienen el Espíritu del Maestro. El Espíritu Santo los bautiza en el cuerpo de Cristo, y luego reside en el corazón del creyente. Vemos así entonces que todo verdadero creyente, todo hombre nacido de nuevo, tiene el Espíritu Santo. Han comenzado por el Espíritu.” (Gálatas 3:3). Todo lo que poseen en lo que respecta a vitalidad y experiencia cristianas, lo han recibido del Espíritu Santo.

Juan 20:22.

Podemos entender ahora con más claridad lo que les ocurrió a los discípulos en la noche de la resurrección, cuando Jesús les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”, El Espíritu de Cristo resucitado y glorificado estaba ahora disponible para el corazón del creyente, y el Señor Jesús se apresuró a impartir esta vida a sus discípulos. El Espíritu del Hijo de Dios, el Espíritu de Cristo, en calidad del Espíritu Santo en la conversión, penetró en el corazón de los discípulos en aquella oportunidad. Había muerto y se había convertido en un ser glorificado con el objeto de que pudiera penetrar en el corazón de todos los creyentes.

Mora con vosotros, y estará en vosotros.” (Juan 14:17)

Existe un misterio relacionado con el hecho de que el Espíritu de Cristo estaba en los profetas del Antiguo Testamento (1 Pedro 1:11; Nehemías 9:30) y estaba asimismo en los creyentes del Nuevo Testamento (Gálatas 4:6) y sin embargo estaba solamente con los discípulos durante el ministerio terrenal de Cristo. “Porque mora con vosotros y estará en vosotros.” (Juan 14:17). Este misterio se refiere a la relación existente entre la persona de Cristo y la persona del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el “otro yo”, por así decirlo, del Señor Jesús y desde que Cristo se vio obligado, por la naturaleza del cuerpo físico en el cual vivía, a estar simplemente con ellos antes de ser glorificado, era lógico entonces que su Espíritu (el Espíritu Santo) estuviera también con ellos y no en ellos hasta que Cristo no resucitara de los muertos.

(Juan 20:22) representa entonces el primer paso o etapa de la venida del Espíritu. El cumplimiento final de (Juan 14:17) se produjo entonces el día de Pentecostés.

Sabemos por lo que figura en el evangelio según San Juan que aun antes de la ascensión, el Espíritu Santo había sido dado realmente a los discípulos, que Cristo había soplado sobre ellos, dándoles el Espíritu Santo. Pero el día de Pentecostés fueron llenos del Espíritu Santo.

EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO ES DISTINTO DE LA CONVERSIÓN

Todos los creyentes pueden ser bautizados en el espíritu Santo.

Quedó demostrado en el tema anterior que el recibimiento del Espíritu Santo en la fecha de la resurrección era completamente distinto del bautismo en el Espíritu Santo que se produjo cincuenta días después. Lo expuesto nos lleva a la conclusión de que aunque todos los creyentes tienen el Espíritu Santo, pueden recibir además el Bautismo en el Espíritu Santo o ser llenos del Espíritu Santo.

Es evidente que el Bautismo en el Espíritu Santo es una operación del Espíritu distinta y adicional en lo que respecta a la regeneración… Un hombre puede ser regenerado por el Espíritu Santo y sin embargo no estar aún Bautizado con el Espíritu Santo. En la regeneración, se le imparte al hombre la vida por el Espíritu, y el que la recibe es salvo: en el Bautismo con el Espíritu Santo, se le imparte poder al creyente, y el que recibe ese poder está mejor capacitado para servir.

Debemos de reconocer el hecho de que el tener el Espíritu es una cosa, y el ser bautizado con el Espíritu es otra distinta.

Cristo y el Espíritu.

Jesús nació del Espíritu Santo del seno de la virgen María. Durante treinta años fue el Hijo de Dios en un sentido que nadie lo ha sido jamás. Luego, en el río Jordán, fue bautizado en el Espíritu Santo. Recibió la unción de lo alto que lo inició y lo mantuvo en un ministerio extraordinario.

Observemos que Cristo, el cual es nuestro ejemplo, tanto en esto, como en todo lo demás, no inició su ministerio hasta no haber recibido el Bautismo en el Espíritu Santo… Había sido engendrado del Espíritu Santo en el seno de la virgen, y había vivido una vida santa, pero antes de iniciar su ministerio público, esperó hasta que el Espíritu Santo descendiera sobre él, de la misma manera que había estado en él.

Cristo nació del Espíritu y fue más tarde bautizado en el Espíritu.

Jesucristo fue concebido por el Espíritu Santo y durante treinta años fue dirigido y enseñado por el Espíritu divino. ¿No era acaso uno con el Espíritu Santo? Ciertamente que lo era. ¿Por qué entonces necesitaba la unción? Porque su naturaleza humana necesitaba ser fortalecida por el Espíritu, antes de que pudiera realizar con éxito el ministerio en el mundo. Jesús esperó durante treinta años hasta que fue ungido, y sólo entonces fué que dijo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas ….”. No se debe olvidar nunca que el ministerio del Señor no fue realizado en el poder de la segunda persona de la bendita Trinidad, sino en el de la tercera persona.”(San Lucas 4:14).

Primero, el Señor nació por el Espíritu, (luego de ser bautizado en agua) fue bautizado en el Espíritu y posteriormente inició su ministerio en el poder del Espíritu.

De igual manera nosotros debemos de seguir sus pasos e imitar su vida.

Nacidos del Espíritu, nosotros también debemos de ser bautizados en el Espíritu, y luego vivir la vida de Cristo y repetir su obra en el poder del espíritu Santo.

El Espíritu Santo y los Discípulos.

Los discípulos de Cristo lo habían dejado todo para seguir a su Maestro.

Habían confesado que el era el Cristo, el Hijo del Dios viviente. (Mateo 16:16);

(Juan 6:68,69). De esta manera Jesús había manifestado que eran limpios, (Juan 15:3) con la excepción de Judas. (Juan 13:10-11). Había declarado asimismo que sus nombres estaban escritos en el cielo, (Lucas 10:20). Luego había soplado sobre ellos y les había otorgado el Espíritu Santo después de su resurrección, (Juan 20:22). Y sin embargo se les ordenó que esperaran para recibir en Bautismo en el Espíritu Santo. (Lucas 24:49). Habían recibido ya el Espíritu Santo, pero necesitaban el Bautismo en el Espíritu Santo.

Los convertidos Samaritanos y el Espíritu Santo

Los discípulos de Samaria recibieron a Cristo al oír la predicación de Felipe. (Hechos 8:5-13). Había un gozo profundo en la ciudad. “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres”. Versículo 12. Sin duda alguna, el Espíritu Santo estaba presente en el ministerio de Felipe. Se trataba de un hombre lleno del Espíritu Santo, tal como se nos declara en (Hechos 6:3,5). Sus oyentes habían sido llevados a los pies de Cristo por el Espíritu Santo, el cual había efectuado asimismo su regeneración, pues no existe otro método, pero…

Posteriormente Recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo.

En (Hechos 8:14-17) se lee lo siguiente: “Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén, oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; (porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, sino solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús). Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo”. Era el bautismo en el Espíritu Santo lo que los discípulos de Samaria necesitaban, y lo que los apóstoles de Jerusalén se apresuraron a impartir. El Espíritu Santo había operado en sus corazones, y se hallaba presente en ellos pero “aun no había descendido sobre ninguno de ellos.”(No eran llenos del Espíritu o Bautizados en el Espíritu Santo).

Lo que experimentaron fue más maravilloso que los Milagros.

El poder del Espíritu Santo, al descender sobre los discípulos por medio de la imposición de manos de Pedro y de Juan, efectuó resultados tan maravillosos en las vidas de estos discípulos que Simón ofreció dinero a fin de que este poder que Pedro y Juan tenían pudiera dársele a él.

No trató de adquirir el celo evangelístico de Felipe, ni los dones de sanidades, de milagros o de fe del mencionado evangelista. Pero el poderoso Bautismo en el Espíritu Santo, que descendió sobre los discípulos samaritanos, fue para su mentalidad algo más espectacular y maravilloso. Esto explica por qué ofreció dinero para adquirir este poder, y no hizo nada para obtener las obras previas del Espíritu (antes que fueran Pedro y Juan). Todo esto demuestra que existía una diferencia entre la conversión de los discípulos Samaritanos, y el Bautismo en el Espíritu Santo, y asimismo que este Bautismo en el Espíritu Santo se trataba de un acontecimiento mas poderoso y convincente.

Pablo y el Espíritu Santo.(Hechos 9:1-19)

Cuando el apóstol Pablo oyó la voz de los cielos, y vio la luz que lo encegueció, luz más brillante que la del medio día, dijo lo siguiente: Señor, “¿qué quieres que haga?” como vemos, llamó Señor a Jesús. En la declaración que encontramos en 1 Corintios 12:3, podemos afirmar que no podría haber hecho esto si no era por el Espíritu Santo. Reconoció a Jesús como el Señor y se rindió completamente a la voluntad del Señor. A su arribo a Damasco, el Señor envió a Ananías al Lugar donde se encontraba Pablo. Ananías, al saludarlo, le dijo: “hermano Saulo”. Era realmente un hermano, porque se había convertido. Ananías le impuso las manos, a fin de que recibiera la vista y fuera lleno del Espíritu Santo. Fue así que hubo un intervalo de tres días entre la conversión y el bautismo en el Espíritu Santo en el caso de Pablo. También Pablo habló en lenguas (1 Corintios 14:18) dice:”Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros”.

Los discípulos de Éfeso y el Espíritu Santo. Leer (Hechos 19:1-6)

Pablo les pregunta a estos discípulos: ¿Recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron?

Si todos los creyentes reciben el Espíritu Santo al creer, ¿por qué motivo Pablo preguntó a los discípulos si ello había ocurrido? La pregunta misma del apóstol Pablo revela que es posible creer y tener el Espíritu Santo sin haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo. Este pasaje (Hechos 19:1-6)demuestra en forma concluyente que uno puede ser discípulo sin haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo, don(regalo)de Dios para los creyentes”.

En (Efesios 1:13-14) habla de la recepción del Espíritu santo en el momento de la conversión. Habiendo primer oído el Evangelio, luego creído y luego sellados con el Espíritu Santo.

En este pasaje narra que los Efesios se arrepintieron de sus pecados solamente al escuchar la predicación de Juan el Bautista pero no sabían si existía el Espíritu Santo Pablo les predica el evangelio y ellos creen, se convierten y reciben el Espíritu santo (Efesios 1:13) por eso Pablo los Bautiza de nuevo en el nombre de Jesús y luego les impone las manos para que reciban el llenamiento o Bautismo en el Espíritu Santo de la misma manera que él (Pablo) lo había recibido de Ananías.(Hechos 9:17). Y al igual que Pablo (1 Corintios 14:18) ellos hablaron en lenguas y profetizaron, (Hechos 19:6).

Fue así entonces que los discípulos de Efeso se convirtieron a Cristo, luego fueron bautizados en agua, y más tarde recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo.

Todo este pasaje establece con claridad la diferencia entre el creer en Cristo, ser salvo, tener el Espíritu Santo y recibir el Bautismo en el Espíritu Santo acompañado de sus dones,(hablaron en lenguas y profetizaron) (1 corintios 12:5-10).

Los convertidos en el día de Pentecostés y el Espíritu Santo.

Cuando Pedro predicó el día de Pentecostés, dio instrucciones a su auditorio para que se arrepintieran y fueran bautizados, diciendo que recibirían entonces el don del Espíritu Santo. El Espíritu Santo les había hecho sentir remordimiento. Cuando se arrepintieran, los bautizaría en el cuerpo de Cristo. Luego se bautizarían en agua, para demostrar en forma pública que eran discípulos del Señor. Después de esto recibirían el bautismo en el Espíritu Santo (Hechos 2:38). Este pasaje demuestra en forma lógica y cronológica que el don del Espíritu Santo se recibe después del arrepentimiento, conversión y salvación.

Por lo tanto es evidente que el recibimiento del Espíritu Santo, del cual se habla aquí, no tiene nada que ver con la operación destinada a procurar que el hombre crea y se arrepienta. Es una operación subsiguiente; es una bendición adicional que se recibe por separado; es un privilegio que se fundamenta en la fe, que opera ya en forma activa en el corazón.

También el Bautismo con el Espíritu Santo puede recibirse prácticamente en la misma oportunidad que en la salvación pero no en el mismo momento. Siempre después (tal vez un instante después).

Pedro, Cornelio y sus familiares y amigos. (Hechos 10:44-46)

Ellos creyeron, fueron salvos, recibieron el Espíritu Santo y fueron Bautizados en el Espíritu Santo en ese orden en pocos momentos (casi simultáneamente pero en ese orden) y los judíos se dieron cuenta de ello porque los oían que hablaban en lenguas y que magnificaban a Dios Versículo 46. De (Hechos 10:34 al 43) Pedro les predica y luego narra lo dicho anteriormente.

Con respecto al don de lenguas podemos decir que:

En (Hechos 2:4) Hablaron en lenguas

Pablo habló en lenguas (Hechos 9:17);(1 Corintios 14:18)

Los de Efeso hablaron en lenguas (Hechos 19:6)

Cornelio y sus amigos hablaron en lenguas (Hechos 10:46)

Y hoy sucede lo mismo en todas partes del mundo, esto es para ti hoy.

EL HABLAR EN LENGUAS

Leer los siguientes pasajes de la palabra de Dios: Marcos 16:17; Hechos 2:4; 10:46; 10:44-48; 19:6; 1 Corintios 12:10; 12:28;

1 Corintios capitulo 14

¿Qué es?

Es un don del Espíritu Santo (1 Corintios 12:1-11). Es recibir un idioma del Espíritu Santo. Puede ser uno o varios (1 Corintios 12:10). Puede ser un idioma conocido o no, o ya extinguido. Al principio se puede decir algunas pocas palabras y a medida que uno las dice puede salir el lenguaje cada vez más fluido.

Es hablar las palabras que nos da el Espíritu Santo orando a Dios (Hechos 2:4) o es un mensaje de Dios hacia otras personas (1 Corintios 14:5b,13).

¿Es para hoy?

Si, todos los dones del Espíritu Santo son para hoy, El Espíritu Santo es el mismo de hace 2.000 años y sus dones los mismos.

¿Que hacer para que el Espíritu Santo manifieste este don a través nuestro?

Ser un verdadero Cristiano y recibir el bautismo en el Espíritu Santo (Marcos 1:8) (Ser lleno del Espíritu Santo, Efesios 5:18, que es un mandato de Dios).

¿Todos los que son bautizados en el Espíritu Santo o llenos del Espíritu Santo hablarán en lenguas?

Con una breve explicación de lo que es: Si, cualquier creyente al ser lleno del Espíritu Santo podrá hablar en lenguas. Es una clásica señal externa de haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo.

¿Corinto era el único lugar en que se hablaba en lenguas?

No. en todas las Iglesias se conocía este don del Espíritu. Ej: Los Efesios:

(Hechos 19:6). En Cesaréa (Cornelio y su grupo de parientes y amigos) (hechos 10:46). Pablo le escribe a los Corintios para decirle como deben practicarlo, no que lo supriman (1 Corintios 12 y 14). A los Efesios no les escribió sobre este punto porque no era necesario, así como no les escribió de la Santa Cena (pues practicaban ambas cosas bien). Que los Corintios practicaban mal la Santa Cena, no llevó a Pablo a decirle que no lo hagan más, sino que lo hagan bien y a enseñarles la manera correcta de hacerla (al igual que el hablar en lenguas).

¿Por qué no las reciben algunos?

Porque no saben bien lo que es, algunos esperan tener experiencias raras o similares a otros cristianos, que les contaron de que manera las recibieron ellos; tal vez esperan caerse o que la lengua se les mueva sola, sentir gozo o algo (aunque esto puede suceder, o no) o tienen miedo porque no saben lo que es, o como es, o temen recibir algo que no sea de Dios, pero Dios dice en (Lucas 11:13)Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu santo a los que se lo pidan? (Entendemos que se refiere a ser llenos de Espíritu Santo), lo dará a los que se lo pidan y está dentro de las “buenas dádivas” (regalos).

Si se pide a Dios un pan no nos dará una piedra, (Mateo 7:9-11) sino que nos dará cosas buenas.

Es una manifestación del Espíritu Santo para provecho de la iglesia

(1 Corintios 12:7), Y para provecho de uno mismo (1 Corintios 14:4), si todos se edifican a si mismos se edifica toda la Iglesia.

ES para hoy, así como es para hoy ser maestro, ayudar etc. (1 Corintios 12:28). Como en la Iglesia no todos están llenos del Espíritu Santo, no se manifiestan en ellos sus dones, por lo cual no todos hablan en lenguas (pero muchos si).

¿Por qué se debe practicar todo con amor y se debe procurar los dones espirituales?

1 Corintios 13 y 14:1. En una Iglesia debe haber amor y Dones del Espíritu.

¿A quien habla?

Habla a Dios y no a los hombres (aunque puede transformarse en un mensaje de Dios a los hombres) siendo ya don de Profecía o de interpretación de lenguas. Es alabanza y oración a Dios pidiendo lo que conviene. (Romanos 8:26) por el Espíritu Santo habla misterios. No lo entiende el que lo escucha, ni el mismo se entiende (1 Corintios 14:14). Aunque lo puede interpretar por el don de Interpretación de lenguas, esto es interpretación de la idea global y no traducción palabra por palabra, salvo que hable ese idioma determinado naturalmente, (sea su idioma natal o aprendido). Ej: puede hablar en lenguas en alemán y no saber lo que está diciendo, solo lo puede entender si lo interpreta por el don de interpretación de lenguas (el mismo u otra persona) o algún Alemán u otro que haya estudiado el Alemán.

(1 Corintios 14:5b) Cuando las interpreta edifica a la Iglesia y es el Espíritu Santo hablando a la Iglesia.

El Espíritu Santo puede hablar por don de profecía a la Iglesia, como por ejemplo el profeta Agabo. (Hechos 11:27-28); (Hechos 21:10-11).

Como cada uno se edifica a sí mismo al hablar en lenguas, San Pablo quería que todos hablaran en lenguas y más que eso que profeticen (1 Corintios 14:5). Es como decir que quisiera que todos supieran matemáticas pero más que todos la supiesen enseñar.

El que habla en lenguas debe pedir en oración poder interpretarla.

1 Corintios 14:14 ¿Quién ora en lenguas yo o el Espíritu Santo?

La persona es la que dice las palabras que le da el Espíritu Santo (Ver Hechos 2:4) dice “Según el Espíritu Santo les daba que hablasen”. El Espíritu Santo da las palabras en nuestra mente (aunque sean raras) y es la persona que las debe decirlas en voz alta por fe. El Espíritu Santo no le hace hablar sino que le da las palabras y la persona debe decidir hablar en fe.

¿Para que sirve?

Para edificación de cada hermano, para alabar a Dios y orar a El lo que conviene.

Además de orar, en mi propia lengua las oraciones personales de siempre.

El diablo no se entera de lo que se dice, aunque Dios si, (Romanos 8:27), y uno ora por cosas que le convienen que la persona misma no sabe que le conviene; por ejemplo: alguien que no se da cuenta de algún defecto que tiene, al orar en lenguas está pidiendo que Dios le cambie ese defecto sin que el mismo lo sepa.

Otro Ejemplo: en algún lugar, que uno no sabe, a algún hermano o persona le pasa algo y uno ora en lenguas y está intercediendo por ese problema sin saberlo.

Las lenguas y también su interpretación animan a los hermanos al escuchar, algo sobrenatural y la presencia del Espíritu Santo se hace más real.

¿Debo orar siempre en lenguas y nunca con el entendimiento o viceversa?

No, debo orar (o cantar) a veces en lenguas y a veces con el entendimiento, es decir en el idioma propio que uno entiende.

¿San Pablo hablaba en lenguas?

Sí, (1 Corintios 14:18), y mucho, en sus largos períodos de oración e intercesión por todas las Iglesias y hermanos (1 Corintios 14:1b). (Hablo en lenguas más que todos vosotros) Pablo sabía lo que explicaba por experiencia pues él hablaba en lenguas.

No decía lo que leyó en algún libro o lo que le contaron de las lenguas, él las hablaba.

También San Pedro, todos los apóstoles, la Virgen María; todos hablaban en lenguas (ver Hechos 1:14 y 2:4).

¿Donde se debe Hablar en Lenguas?

Generalmente en privado. En la Iglesia solo a veces y en orden y sin gritar.

En situaciones que marque el Espíritu Santo y en estas se debe actuar con sabiduría para que las personas nuevas en la fe no se asusten, lo mismo que los no creyentes presentes. Es preferible en reuniones públicas orar en su propio idioma y no en lenguas, salvo que el Espíritu Santo haga sentir (en una situación particular) lo contrario. El hablar en lenguas no es la meta final, o alcanzar la cumbre de la montaña, sino es el comienzo de una vida en el espíritu. Es uno de los dones espirituales solamente.

A veces son para señal de los incrédulos. Uno puede controlar con su voluntad el hablar o no, y debe hacerlo con sabiduría sabiendo cuando es conveniente o no (aún cuando haya unción) (1 Corintios 14:32-33), los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas. Todo lo que se haga debe edificar a la Iglesia: (1 Corintios 14:26b).

Reglas para hablar en lenguas:

Son como las leyes de tránsito para los vehículos, si no estuvieran sería un desorden. Deben hablar en lenguas (si es un mensaje en voz alta) principalmente en reuniones de oración y con hermanos mas crecidos en la fe. Deben hacerlo de a uno y por turno (y no muchos), y otros, o el mismo puede interpretar. Si no hay interpretación generalmente se debe callar o pedir que Dios dé la interpretación. También si no habla nunca porque no hay intérprete Dios no puede dar nunca la interpretación por medio de un hermano.

En todo esto se debe pedir a Dios sabiduría. En reuniones pueden hablar todos pero en forma de murmullo intercediendo como Iglesia en lenguas. Al hablar en privado en lenguas habla para si mismo y para Dios (1 Corintios 14:28b). Dios es un Dios de paz y no de confusión (1 Corintios 14:33). No debemos dejar, tampoco que malos testimonios o experiencias negativas en este asunto que se puedan haber tenido con hermanos que como los Corintios que no sabían muy bien como manejarse en estas cuestiones, nos priven de las bendiciones de Dios, como por ejemplo, el hablar en lenguas correctamente según las reglas bíblicas(no en confusión sino en paz).

No hablen “a los gritos en lenguas” pero si hablen en lenguas.

Resumen final (1 Corintios 14:39-40). No impidan el hablar en lenguas; hablen en ellas, pero hágase todo decentemente y con orden.

El hablar en lenguas es un don sobrenatural y maravilloso del Espíritu Santo para cada cristiano verdadero, nacido de nuevo (salvo) y bautizado en el Espíritu Santo.

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO, COMO RECIBIRLO

Recibámoslo ahora:

Después de haber estudiado que el bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia distinta de la conversión, que es una bendición que el creyente debe anhelar profundamente y que está a nuestra disposición en la actualidad, estamos preparados para hacer la pregunta: ¿Cómo podemos recibir el bautismo en el Espíritu Santo? Asentir con el intelecto en lo que respecta a una conclusión y aceptar y considerar una doctrina como teológicamente correcta es bueno en sí, pero será de escaso valor para nosotros personalmente, a menos que nos aferremos a las promesas de Dios y penetremos experimentalmente en ese plano de bendición con respecto al cual hemos creído. Para aquellos que están preparados para entrar en el glorioso plano del Bautismo en el Espíritu Santo, decimos esto:

Debemos ser salvos primero:

El primer asunto que el hombre debe de dejar establecido al aproximarse a Dios pidiendo el Bautismo en el Espíritu Santo, es: sí está o no justificado ante Dios.

El pecador jamás podrá recibir el Bautismo en el Espíritu Santo. “Y yo rogare al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: al Espíritu de verdad, al cual el mundo (el que no es de Dios) no puede recibir. (Juan 14:16, 17).

El mundo no puede recibirle (los que no son Cristianas de verdad, es decir convertidos y que aceptaron a Jesucristo como el Señor de su vida). Se trata de una imposibilidad. Dios no puede negarse a sí mismo, o contradecirse, El no puede bendecir el mal.

No puede penetrar en un vaso impuro, en un vaso que no se ha rendido a él.

Debe existir un renacimiento definido como preparación esencial para recibir el bautismo en el Espíritu Santo.

Debemos saber a ciencia cierta que somos salvos, debemos arribar a ese lugar donde el Espíritu Santo testifica a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. (Romanos 8:16).

Debemos obedecer:

“Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.” (Hechos 5:32). Surge aquí la posibilidad de que existan diferencias entre el creyente y su Dios. Si existe rebelión contra el Señor, por pequeña que parezca, el creyente debe de arreglar la cuestión pendiente, rindiéndose sin reservas a la voluntad soberana de Dios.

Los que lo rechazan no son obedientes.

A esta altura de nuestro estudio, podemos formularnos la siguiente pregunta: ¿Cómo pueden sus hijos caminar en la luz y ser obedientes, si no han dejado que el Espíritu Santo les llene?. El Señor Jesús les dijo a sus discípulos que fueran y hicieran discípulos, y que les enseñaran que guardaran todas las cosas que él les había mandado. (Lucas 28:20). Les había ordenado que no se vayan de Jerusalén hasta que no fueran investidos de poder desde lo alto (Lucas 24:49). Este mandamiento debía ser transmitido a los que se convirtieran en virtud del ministerio de los discípulos, es decir, debía ser transmitido a los nuevos discípulos. En virtud de ello, el mandamiento es aplicable a nosotros también. Se expresa en (Efesios 5:18) que dice: “Sed llenos del Espíritu”. ¿Podemos ser hijos obedientes y desobedecer el mandamiento? Si los quinientos hermanos por quienes fue visto después de su resurrección (1 Corintios 15:6) oyeron el mandamiento del Señor de esperar en la ciudad de Jerusalén y solamente ciento veinte obedecieron y recibieron el Espíritu Santo, luego se desprende de ello que trescientos ochenta no obedecieron, y al no obedecer, no recibieron. No esperaron tal como habían sido instruidos. Por lo tanto, no reunieron las condiciones necesarias para recibir el Bautismo en el Espíritu Santo. No nos debe sorprender entonces el hecho de que miles no reciban el Bautismo en el Espíritu Santo.

Pedir, Creer y recibir:

Debemos Pedir:

Lucas 11:13 dice:“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? Tenemos aquí reflejada la bondad, la generosidad, la buena voluntad y la imparcialidad de nuestro maravilloso Padre Celestial. Puede dar el Bautismo en el Espíritu Santo a todos los que se lo piden. EL está mas deseoso de darnos el Bautismo en el Espíritu Santo que nosotros, padres terrenos, estamos de dar a nuestros hijos lo que nos piden.

La única limitación existente es aquella que pueda imponer nuestra falta de deseo.

Dios da el Bautismo en el Espíritu Santo a los que se lo piden.

Jesús dijo:”Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él”. (San Juan 7:37-39).

No tenéis lo que deseáis, porque no pedís.” (Santiago 4:2). Se trata del examen eliminatorio de Dios, destinado a determinar quien es considerado digno de recibir este don de valor inapreciable. Este don es completamente gratis, pero solo lo recibirán los que lo anhelan y lo piden. “Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia.” (Hebreos 4:16).

Debemos pedir con Insistencia

¿Pediremos una vez y pensaremos que ya es suficiente? ¿Consideraremos que nos dio el Bautismo en el Espíritu Santo cuando se lo pedimos una vez, aunque no existan evidencias posteriores de que el Espíritu Santo descendió en nuestra vida? o nos encogeremos de hombros y exclamaremos: “No es culpa mía. Pedí, y nada pasó. ¿Qué voy a hacer?

No, esa no debe ser nuestra actitud. Mas bien leamos lo siguiente: “Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” (Mateo 7:7). Debemos pedir hasta recibir. Jesús nos prometió que eso sucedería, (Lucas 11:9-13)”Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,¿ cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?. Este pasaje termina con la promesa de dar el Espíritu Santo a los que se lo piden. Versículo 13. Esto constituye la instrucción de Cristo de continuar pidiendo hasta que recibamos el llenamiento del Espíritu Santo.

Debemos Creer.

“Para que la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles a fin de que

por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.” (Gálatas 3:14).

Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él.”(Juan 7:39).

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios, crea que le hay, y que es galardonador de lo que le buscan” (Hebreos 11:6).

Los que piden, los que buscan y los que llaman en procura del bautismo en el Espíritu santo debieran recordar que este acontecimiento experimental se denomina asimismo “el don del Espíritu Santo”. Un don no se adquiere por medio del trabajo, o se gana como premio o como retribución al mérito. Un don no se puede imponer tampoco sobre una persona. No son los gritos ni las repeticiones de frases y alabanzas lo que hace descender el Espíritu Santo, aunque las exclamaciones en voz alta y la mucha alabanza son bíblicas, y por lo tanto no está mal, si nos sentimos inclinados a pronunciarlas en el momento adecuado. Salmo 98:4; Salmo 150; Salmo 67:3, 5; Lucas 19:37-40. Pero no podemos “pagar” por el don, ni aun de esta manera. El llenamiento con el Espíritu Santo es un don, glorioso, enviado de Dios, y lo recibimos por la fe y por fe solamente.

Elementos de la Fe

La fe en Dios consiste de no depender en ningún momento de nosotros mismos o de los demás, y de la convicción de que solamente Dios tiene lo que nosotros necesitamos y queremos. Debemos creer en forma implícita que el Padre Celestial nos llenará con el Espíritu Santo sólo en calidad de don(regalo), pero al mismo tiempo debemos tener la firme convicción de que nos dará en abundancia, si cumplimos las condiciones y le pedimos sus dones. Fijémonos, entonces, en primer lugar, que nuestras cuentas con Dios estén canceladas. Luego nos abstenemos de esforzarnos, y acudimos al Padre solicitándole el don que buscamos.

La fe recibe:

En este estado de expectativa extendemos nuestras manos, por decirlo así, para recibir lo que Dios nos ha prometido. Le fe es simbólicamente la mano que se extiende y recibe el don del Espíritu Santo. Jesús dijo: “Al que a mí viene, no le echo fuera”(Juan 6:37)

Nunca alguien que fué al Señor de esta manera ha quedado desilusionado.

Los apóstoles Oraron y Alabaron a Dios.

Nos quedan ahora por estudiar los ejemplos bíblicos en lo que se refiere al recibimiento del bautismo en el Espíritu Santo. Si el ser creyente primero, luego obedecer, pedir y creer constituyen los pasos que conducen al Bautismo en el Espíritu Santo, luego podemos decir que fueron estos los pasos que dieron los discípulos de la iglesia primitiva y posteriormente otros. A los discípulos se les dijo que debían esperar en la ciudad de Jerusalén hasta que fueran investidos de poder desde lo alto. (Lucas 24:49).

Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego. (Hechos 1:14). “Y estaban continuamente en el templo, alabando y bendiciendo a Dios” (Lucas 24:53). Fue así que obedecieron y esperaron; pidiendo mediante la oración y la súplica; creyeron y expresaron su fe alabando y bendiciendo a Dios. ¿Retribuyó el Señor la conducta de fe de sus discípulos?:sí: “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.” (Hechos 2:4).

Los samaritanos creyeron y Pedro y Juan oraron por ellos:

En Samaria, los convertidos de Felipe creyeron la predicación relativa al reino de Dios y al nombre de Cristo y fueron bautizados, tanto los hombres como las mujeres.(Hechos 8:12). Pedro y Juan llegaron desde Jerusalén con el objeto de predicarles el Bautismo en el Espíritu Santo, e imponerles las manos para que lo reciban, porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos. Ningún avivamiento debe transcurrir mucho tiempo sin que los creyentes reciban el Bautismo en el Espíritu Santo. Así lo creyeron los apóstoles que se encontraban en Jerusalén, y esa es la eterna verdad. Pedro y Juan oraron por ellos, para que recibieran el Bautismo en el Espíritu Santo (Hechos 8:15). Pedro había informado al Sanhedrín en el sentido de que se les daba el Espíritu Santo a los que obedecían (Hechos 5:32), y de esta manera sin duda se explicó ante los convertidos samaritanos. Tanto Pedro como Juan habían escuchado al Señor Jesús decir, que el Padre daría la promesa del Espíritu Santo a los que la pidieran. Con seguridad que dijeron esto también a los convertidos samaritanos. Los apóstoles, después de haber instruido a estos discípulos, (que aguardaban sin duda con expectativa), y de haber orado por ellos, les impusieron las manos y recibieron así el Bautismo en el Espíritu Santo. (Hechos 8:17).

Pablo oró y se oró por el.

Pablo se convirtió en el camino de Damasco y al quedar ciego, tuvo que ser conducido de la mano a la ciudad de Damasco. Había llamado Señor a Jesucristo, y nadie puede hacerlo sino por el Espíritu Santo. (1 Corintios 12:3). Después de tres días el Señor le dijo a Ananías un devoto discípulo que fuera y preguntara por un hombre llamado Saulo de Tarso “porque he aquí, él ora.” Se trataba ya de un creyente, (Ananías lo denomina hermano); había obedecido a Cristo al venir a Damasco a escuchar lo que el Señor quería decirle. Estaba ahora orando, quizá no supiera lo que necesitaba, pero Dios lo sabía, y envió a Ananías, a fin de que Saulo recibiera la vista y fuera lleno del Espíritu Santo.

Ananías le impuso las manos y oró por él. Imponer las manos era un método común del Maestro. Jesús tocó la suegra de Pedro, y ella se levantó y les servía. (Mateo 8:15).

En su segundo viaje a Nazaret, puso las manos en unas cuantas personas enfermas, las cuales sanaron. (Marcos 6:5). Jesús había prometido que estas señales seguirían a los que creyeran: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán, (Marcos 16:18).

Pablo y Bernabé fueron enviados en calidad de primeros misioneros de la iglesia, después que los dirigentes de ella les impusieran las manos. (Hechos 13:3). Se trata de que el que ora es un cauce, por así decirlo, por el cual fluye o corre el poder del Señor, tanto para la sanidad, como para bendición o para el Bautismo en el Espíritu santo.

Los que estaban congregados en la casa de Cornelio recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo de repente.(Hechos 10:44-48).

En la casa de Cornelio, la soberanía de Dios intervino en forma especial. Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu santo cayó sobre todos los que oían el discurso.(Hechos 10:44). Este es siempre el privilegio de Dios. No se puede poner limitaciones a Dios, o pretender que opere de acuerdo a un sistema determinado.

Pedro le había informado a su auditorio lo siguiente: “Arrepentíos,…cada uno de vosotros y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:38) si la persona procede en obediencia a Dios, de acuerdo todo a lo que sabe, y según la luz que posee, Dios que conoce los corazones puede actuar como El lo desee. ¿Quién no aceptaría gustoso otras intervenciones divinas en el derramamiento del Espíritu Santo, tal como ocurrió en la casa de Cornelio? ¿No podemos considerar acaso que este acontecimiento representaba el ideal de Dios, su fórmula perfecta, por así decirlo? Es decir, al creer en Cristo recibe el Espíritu Santo e inmediatamente el Bautismo en el Espíritu Santo?

Pablo oró por otros para que recibieran el Bautismo en el Espíritu santo

Los Efesios creyeron y Pablo oró por ellos (Hechos 19:1-6)

En Efeso, Pablo instruyó cuidadosamente a los discípulos de Juan el Bautista ya que ellos no sabían nada del Espíritu Santo, ni de la salvación; así que cuando ellos creyeron y fueron salvos los bautizó en agua y luego les impuso las manos y ellos también recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo, con las señales que le siguen, ya que hablaban en lenguas y profetizaban (Hechos 19:6). ¿Quién diría que no los instruyó de acuerdo al ejemplo que había sido seguido hasta ahora? Se trata de un ejemplo o modelo: primero: sé salvo, luego: pide a Dios que te bautice en el Espíritu santo, o llama a un ungido hombre de Dios para que te imponga las manos, como en este caso hizo Pablo, y recibe el Bautismo en el Espíritu Santo con las señales que le siguen.

Luego que Pablo les impuso las manos ellos hablaron en lenguas y profetizaron.

Recordemos que Pablo lo recibió cuando Ananías impuso sus manos sobre el, obedeciendo un mandato del Señor (Hechos 9:17). Obedece a Dios, busca sus bendiciones, cree en él de todo tu corazón y recibirás el Bautismo en el Espíritu Santo.

Imposición de manos:

Leer los siguientes pasajes Deuteronomio 34:9; Mateo 19:13-14; Marcos 5:23; 6:5; 8:23,25; 10:16; 16:18; Lucas 4:40; 13:13; Hechos 6:6; 8:17-19; 9:12,17; 13:3; 19:6; 28:8; 1 Timoteo 4:14; 5:22; 2 Timoteo 1:6; Hebreos 6:2.

Génesis 48:14; Éxodo 29:10,15,19; Levítico 4:15; 8:14,18; 16:21; Números 27:23.

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO

SUS PROPOSITOS.

La noche antes de la crucifixión de Jesús, el apóstol Pedro vaciló en su posición y testimonio, llegando al extremo de negar tres veces a su Señor. Después de recibir poder de lo alto el Día de Pentecostés, Pedro fue transformado y dio testimonio en una forma tan convincente que tres mil almas se entregaron a Cristo. ¿Qué había pasado en la vida de ese discípulo temeroso y vacilante? ¡Había recibido el bautismo en el Espíritu Santo!.

Obedeciendo a ciertas grandes necesidades del creyente en Cristo, el bautismo en el Espíritu Santo proporciona poder para cumplir los siguientes propósitos de vida:

1. Fortaleza para ser un fiel testigo de Cristo.

“Recibiréis poder”, prometió Jesús, “cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

El Espíritu Santo proporciona la fortaleza divina para un testimonio fiel y rebosante de la experiencia cristiana. Pedro recibió esa fortaleza. Los creyentes de la primera Iglesia en Jerusalén pasaban por amenazas y persecuciones, pero “cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban CON DENUEDO la palabra de Dios” (Hechos 4:31).

2. Poder para cumplir con la comisión de Cristo.

Antes de ascender al cielo, el Señor Jesucristo encargó la continuación de su gloriosa obra en manos de sus discípulos. Durante los tres años de su ministerio, Cristo había solamente iniciado su obra. Quedaba la labor esforzada de la evangelización del mundo entero. El pecado reinaba en el mundo. Había enfermos que necesitaban ser sanados, demonios que debían ser expulsados, y una Iglesia que debía fundarse. ¿Cómo cumplir con tan difícil tarea? ¿Cómo cumplir con la misma comisión en pleno siglo XX en situaciones aún más difíciles? ¡Sólo con la capacitación espiritual que el mismo Cristo prometió en el Bautismo de Poder!.

Las palabras de Jesús a sus discípulos fueron: “Que se predicase… el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas. He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:47-49). Días antes, Cristo les dijo también a ellos: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre… Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”(Juan 14:12 y 16).

Con el poder del Espíritu Santo estos primeros discípulos cumplieron en pocos años esa gran comisión del Señor. Al final del primer siglo, la Iglesia contaba con millones de cristianos en todas partes del mundo conocido.

Delante de nosotros está la tarea inconclusa. Sólo una Iglesia llena del Espíritu Santo hará frente a una labor de semejantes proporciones.

3. Una vida de victoria personal.

El bautismo en el Espíritu Santo proporciona una vida victoriosa para una vida llena del Espíritu y completamente rendida al Señor. El hecho de profesar fe en Cristo no presupone una vida de victoria personal. Hay un enemigo activo.(El diablo y sus demonios)(2 corintios 2:11;Hebreos 12:1; Mateo 26: 41; 1Pedro 5:8; Efesios 4:27; 6:12)

Nuestra vida puede ser ilustrada por un vaso, pues el apóstol Pablo nos llama “vasos de barro”.

Mientras el vaso, aún habiendo sido limpiado, sigue vacío o está a medio llenar, hay cabida para una infinidad de cosas que el mismo enemigo quisiera introducir en nuestra vida. Sólo cuando el vaso está completamente lleno y rebosando (del Agua de Vida el Espíritu Santo) tenemos la seguridad de que no hay cabida para las basuras del diablo. Si se hecha agua en un vaso hasta que éste rebose la misma acción del agua saca cualquier pajilla que se halla introducido en el vaso. Así es la vida cristiana también.

4. Una puerta de acceso.

Otro propósito del Bautismo en el Espíritu Santo es proveer una puerta de acceso a la vida llena del Espíritu y el ejercicio de los dones del Espíritu Santo. Este bautismo no es un fin en si mismo. Allí no debe terminar nuestra búsqueda de Dios ni el anhelo de profundidades espirituales. El bautismo sirve como una puerta que se abre a una vida nueva en “el espíritu”.

Allí, en esa vida, hay riquezas espirituales, dotaciones especiales y experiencias diarias de ministerio efectivo. Falta explorarlo. Pero se tiene que entrar por la puerta. El bautismo en el Espíritu Santo es como la puerta de calle que se abre a una extensa propiedad. Una vez que entra a la propiedad, la persona puede explorar todos los patios, habitaciones y compartimientos que allí existen. Así también es el bautismo en el Espíritu que abre al creyente una vida espiritual completamente nueva.


EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO

SU NATURALEZA

Para ayudarnos a comprender la naturaleza de esta experiencia sublime cuando el creyente en Cristo recibe el poder de lo alto, la Biblia hace una comparación entre el bautismo en agua y este bautismo espiritual.

Juan el bautista dijo: “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Mateo 3:11).

Jesús mismo dijo: “Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días” (Hechos 1:5). Tanto Juan Bautista como Cristo hicieron comparación entre estos dos bautismos.

La misma palabra “Bautismo” en su etimología siempre lleva el sentido de estar completamente cubierto. Trata de una inmersión. Los griegos de los tiempos bíblicos empleaban la palabra en el sentido secular del proceso de sumergir lana en cierta solución líquida para teñirla. El género quedó completamente cubierto por el líquido y fue cambiado de color. ¡Se bautizó”!.

En el bautismo en agua el pastor sumerge al candidato en el agua. Cumpliendo con el simbolismo de ser sepultados juntamente con él (Cristo) para muerte por el bautismo” (Romanos 6:4). En el bautismo en el Espíritu. Santo, el que bautiza es Cristo, y el elemento en el cual se sumerge al candidato para una saturación espiritual completa y una inundación gloriosa de todo su ser, es el Espíritu Santo (como río de agua viva).

Para comprender aún mejor esta experiencia espiritual, nos ayudará un estudio de los dos primeros capítulos del libro de los Hechos. Allí están escritos los detalles del primer gran descenso del Espíritu Santo en el día del Pentecostés:

Manifestaciones sobrenaturales.

1. El bautismo del Espíritu Santo en Jerusalén fue acompañado de “un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa… y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueran todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:2-4).

Participación humana.

2. Al ponerse en contacto con el gran poder celestial, los discípulos en aposento alto quedaron visiblemente conmovidos. Todos hablaron en nuevas lenguas. También se registraron otras manifestaciones externas lo suficientemente notables como para juntar una gran multitud. ¡Algo nuevo estaba aconteciendo en la antigua Jerusalén! (Hechos 2:5-13.)

Resultados poderosos.

3. Mientras algunos se burlaban de esa escena extraña, otros quedaron convencidos que allí se estaba manifestando el poder de Dios en cumplimiento de grandes profecías. Pedro, ungido y lleno del Espíritu Santo, predicó un sermón que dio como resultado la conversión de 3000 almas a Cristo (Hechos 2:14-47). Antes no se atrevían a salir de su casa a pesar de haber estado con el Cristo resucitado por 40 días.


EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO

SU RECEPCION

Habiendo estudiado los propósitos divinos del Bautismo en el Espíritu Santo y habiendo examinado algunos detalles sobre la misma experiencia, surge lógicamente la pregunta: ¿Qué se debe hacer para recibir ese bautismo? La Biblia nos enseña que el candidato para este bautismo espiritual tiene que dar tres pasos importantes en su preparación personal:

1. Haber nacido de nuevo ( Juan 3:3; Gálatas 4:6; 6:15; Romanos 8:9;)

2. Arrepentimiento completo, consagración y entrega completa.

Antes de poder recibir la llenura del “agua de vida” en nuestro “vaso de barro”, el vaso tiene que hallarse en un estado de limpieza espiritual mediante el arrepentimiento y el perdón de los pecados. Al ser interrogado en el mismo Día de Pentecostés sobre este particular, Pedro dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros… para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

Tanto el creyente nuevo como el antiguo, si desea recibir este bautismo de poder, tiene que poner las cuentas al día con Dios y con los hombres. Muchas veces Dios requerirá la confesión y la restitución. A medida que el candidato se va acercando al Señor, la luz de su presencia revela los pecados secretos y todo estorbo espiritual que existe en su vida. Habiendo cumplido con este requisito de la limpieza de los pecados por la sangre de Jesús, el candidato está listo para el siguiente paso.

3. Fe.

El bautismo en el Espíritu Santo fue prometido por Jesús. ¡El siempre cumple con sus promesas! El apóstol Pedro explica que la promesa es para todos al decir: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”(Hechos 2:39). ¡Nosotros estamos comprendidos dentro de esa promesa!

Para cumplir con esta parte de la fe, se sugiere que el candidato de los siguientes pasos:

a. Creer que la promesa es para él.

b. Creer que este bautismo es un don de gracia que Dios quiere dar a todo aquel que se lo pide: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11:13).

c. Pedir y extender la mano de la fe para recibir lo prometido.

d. Alabar a Dios como expresión de la fe. El ejemplo del aposento alto hace ver que los discípulos “volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo ALABANDO Y BENDICIENDO A DIOS”. (Lucas 24:52 y 53) Mientras ellos esperaban el cumplimiento de la promesa, demostraron su fe mediante la alabanza. La alabanza desaloja al diablo, lleva el alma a la presencia del Señor, trae la victoria, y demuestra la fe en acción.

4. Sumisión.

El cuarto paso que de tomar el candidato es el de la sumisión o completa rendición de su ser. Se debe recordar que esta experiencia es un bautismo. Como en el bautismo en agua se requiere la completa rendición del candidato a la disposición del bautizador, así también en este bautismo espiritual el candidato tiene que rendirse completamente e incondicionalmente a los brazos de Cristo para ser sumergido en el Espíritu Santo.

Puesto que para muchos ésta es la parte más difícil, y puesto que sin cumplir con este requisito no hay bautismo, se sugiere cumplir con la parte de sumisión de la siguiente manera:

a. Dejar toda resistencia. Para someterse completamente al Espíritu Santo, se tiene que tomar la decisión de rendirse totalmente a su voluntad.

b. Rendir todo el ser al Señor, la mente y la lengua siendo los más difíciles de entregar.

c. Autorizar al Espíritu Santo a tomar posesión completa del alma, espíritu y cuerpo que han sido comprados por el Señor Jesús. Entregarle todas la llaves que conducen a los rincones más reservados de la “casa” que es nuestro ser; nuestros afectos, nuestras emociones, nuestras aspiraciones y nuestra voluntad.

Habiendo cumplido con los tres pasos del arrepentimiento, fe y sumisión. Dios cumplirá con la parte suya la de bautizar al candidato, llenando su vida del glorioso poder de lo alto.

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO

LA EVIDENCIA INICIAL.

Según el libro de los Hechos, donde tenemos el modelo para esta experiencia consta en sus páginas que la evidencia inicial de haber recibido el Bautismo en el Espíritu Santo es el hablar en nuevas lenguas. Con decir “evidencia” nos referimos a la presencia de alguna señal convincente en forma física. Con decir “inicial” nos referimos a la primera señal o manifestación que acompaña este bautismo espiritual.

Volviendo a la analogía del bautismo en agua, no queda lugar a duda que el candidato haya sido bautizado, pues al subir del agua, está completamente mojado, está chorreando agua, y por esta misma señal se convencen todos de este mismo bautismo. Así también en el bautismo en el Espíritu Santo. Dios no deja en la duda ni al candidato ni al público presente, pues hay una señal muy convincente también la de hablar en nuevas lenguas bajo el control del Espíritu Santo.

Si usamos una ilustración de la vida común, entenderemos mejor lo de la “evidencia inicial”. Supongamos que mientras vamos conversando, vemos a una pequeña distancia un camión estacionado. El chofer entra por la puerta del vehículo y enciende el motor. ¿Cuál es la evidencia inmediata (inicial) de haberse encendido el motor? ¡Es, pues, el ruido mismo del motor! Estamos satisfechos de que el motor está funcionando porque escuchamos el ruido. Por cierto el motor no se ha encendido solamente para escuchar el ruido, pero sí, es la primera evidencia. Así es también con este bautismo la señal convincente e inicial es el hablar en nuevas lenguas.

La Biblia establece esta verdad en los varios casos mencionados en el libro de los Hechos. Examinaremos cinco casos en que fue derramado el Espíritu Santo. Los primeros tres mencionan claramente la presencia de esta señal:

1. E1 día de Pentecostés.

“Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en tras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen (Hechos 2:4).

2. La casa de Cornelio.

“Mientras aún hablaba Pedro estas palabras el Espíritu Santo cayó ó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios” (Hechos 10:44-46).

3. Los creyentes de Efeso.

“Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban” (Hechos 19:6).

En estos tres casos, tanto entre gentiles como entre judíos, no se deja lugar a discusión o comentario. La señal convincente de haber recibido el Bautismo en el Espíritu Santo fue la de hablar en nuevas lenguas.

En los otros casos a mencionarse, la Escritura no da los detalles del acontecimiento, pero la conclusión lógica a que llegaremos es que también en estos casos los candidatos hablaron en nuevas lenguas:

4. Samaria.

“Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por, ellos para que recibiesen el Espíritu Santo… entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo” (Hechos 8:14-17).

En este caso no se menciona ninguna señal. Sin embargo, Simón el mago vió una señal tan convincente que él ofreció dinero por el don de poner las manos sobre otros para que recibiesen el Espíritu Santo. “Cuando vió Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo” (Hechos 8:18—19).

Es evidente que Simón observó algo muy diferente ;Ese mago debió ver y oír las mismas señales que siempre acompañan el bautismo en el Espíritu Santo!.

5. El apóstol pablo.

En el relato sobre la experiencia de Saulo de Tarso al recibir la promesa del Espíritu Santo, nos dice loa Escritura: “Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo” (Hechos 9:17). No se mencionan nuevas lenguas, ni tampoco se mencionan otras manifestaciones externas. Es evidente, sin embargo que el apóstol Pablo tenía la evidencia de nuevas lenguas porque más tarde declaró: “Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros” (1 Corintios 14:18).

Después de estudiar detenidamente estos cinco casos, llegamos a la conclusión de que Dios a manifestado claramente en su palabra que cuando el creyente en Cristo busca y recibe el bautismo en el Espíritu Santo, la primera evidencia externa que se manifiesta es la de hablar en nuevas lenguas. Sí, Dios escogió las nuevas lenguas como señal.

Algunas personas preguntan por qué Dios escogió precisamente esta señal como evidencia. Podemos contestar que la evidencia de nuevas lenguas demuestra la sabiduría divina. Dios escogió una evidencia que satisface. Consideraremos las siguientes razones:

Primeramente diremos que las nuevas lenguas son una evidencia externa. El hombre necesita una evidencia física, externa. Sólo Dios ve lo interior del hombre. Es lógico pensar que el cuerpo humano registre alguna reacción física al ponerse en contacto con la potencia divina. ¿Quién es el hombre que puede guardar silencio cuando la plenitud del cielo está fluyendo a través de su ser? Y al manifestarse esta evidencia vocal e inmediata, el hombre queda satisfecho, pues los otros resultados y el fruto del Espíritu comenzarán a aparecer en su vida.

La señal de nuevas lenguas es también una evidencia uniforme. Sirve de evidencia convincente tanto para el intelectual como para el hombre sin letras, para el habitante de las grandes ciudades como para el hombre del campo, y satisface a personas de toda índole y personalidad.

Otra razón es que la señal de hablar en nuevas lenguas nos parece ser una prueba del completo control del Espíritu Santo en el hombre. El propósito del Espíritu Santo es trabajar mediante el hombre, usando los miembros del cuerpo humano como instrumentos para la gloria de Dios. La naturaleza indomable de la lengua hace ver lo maravilloso de esta obra del Espíritu. El apóstol Santiago dice: “Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; porque ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal” (Santiago 3:7,8). Parece que el último miembro que el hombre desea rendir a Dios es la lengua, y una vez rendida ésta, al hablar en nuevas lenguas, es la evidencia del cuerpo entero rendido al Espíritu.

En el cielo todos hablaremos un solo idioma. Todos nos entenderemos. Fue por causa del pecado y la desobediencia, que vino la confusión de Lenguas en el mundo. La evidencia de nuevas lenguas constituye un anticipo del lenguaje celestial perdido en el época de la Torre de Babel. ¡En esta gloriosa experiencia del bautismo en el Espíritu Santo nos llega un poco del cielo, mientras estamos camino al cielo!.

Al concluirse el estudio de este capítulo sobre la evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo, hay una palabra de precaución que no debemos olvidar. Hablar en nuevas lenguas es la señal de haber sido llenado del poder del Espíritu. Esa señal indica la presencia de lo importante de la experiencia: EL PODER DEL ESPIRITU PARA SERVIR A DIOS Y AL PRÓJIMO. Entonces, al buscar le promesa del Señor, no buscamos la señal sino la realidad. Volvamos a nuestra ilustración del camión. No se encendió el motor sólo para escuchar el ruido o para ver sacudirse la carrocería del vehículo, sino para poner en marcha la máquina con el fin de cumplir los trabajos a que se presta un camión. Ese vehículo, al ponerse en marcha, puede subir cuestas, pasar cumbres, atravesar ríos, y en fin cumplir con el TRABAJO que desea su dueño. Esas son las otras evidencias de mucha importancia que se manifestarán.

Para nosotros, hermanos, el hablar en nuevas lenguas nos confirma que ¡el motor está encendido! El poder del Espíritu nos es dado, y ahora nos toca cumplir las órdenes del dueño. Y al mantenernos llenos de ese poder, se manifestarán otras señales a través de nuestra vida llena del Espíritu Santo.

LA VIDA LLENA DEL ESPIRITU SANTO

La vida cristiana que cumple con los propósitos de Dios es la vida llena del Espíritu Santo. La vida cristiana que el mundo desea ver hoy es una vida llena del Espíritu Santo. Todo creyente, para tener un ministerio efectivo ante su generación, debe procurar en la experiencia de cada día, la vida llena del Espíritu Santo.

El apóstol Pablo, en una de sus exhortaciones más importantes, dice: “Sed llenos del Espíritu” (Efesios 5:18). La condición habitual de ser lleno del Espíritu no se consigue de una vez para siempre al ser llenado por el Espíritu Santo en la experiencia del Bautismo en el Espíritu santo. Tenemos que seguir recibiendo en el vaso de ese río de vida que lo hará rebosar.

El mismo verbo empleado por San Pablo al decir “sed llenos” es un verbo continuativo o progresivo. La exhortación del apóstol, entonces, es: “Seguid siendo llenos del Espíritu.” Es esta vida llena del Espíritu, y sus señales correspondientes, lo que constituye el tema de nuestro estudio en el presente capítulo. Hay que seguir orando, estando en la presencia del Señor (recibiendo de El), teniendo buen testimonio, sirviendo y hablando en lenguas, es decir mantenerse lleno del Espíritu Santo.

La puerta de acceso.

Para poder entrar a esta hermosa vida llena del Espíritu, se tiene que pasar necesariamente por la puerta. La puerta es el Bautismo en el Espíritu Santo. Ya hemos pasado por el estudio de este bautismo, pero ahora queremos relacionar este bautismo con la vida diaria llena del Espíritu, como la puerta que se abre para dar paso a esta hermosa vida.

En casi todas nuestras ciudades latinoamericanas, tenemos una ilustración de esta verdad en los sectores antiguos de la ciudad donde todavía se ve la clásica “puerta de calle”. Es la puerta principal de toda una propiedad, que comunica entre la calle y todo lo que representa dicha propiedad. Una vez pasada esta puerta, se entra a la primera parte de las varias construcciones interiores. En muchas de estas casas antiguas hay un primer patio con sus habitaciones, departamentos, y dependencias. De allí se entra a un segundo, tercero o cuarto patio. Cada patio tiene sus respectivas viviendas, y cada familia tiene que pasar por la “puerta de calle” para llegar a su respectivo lugar. Así también es la vida “llena del Espíritu Santo”. Por medio del bautismo en el Espíritu se pasa por la puerta de acceso, y de allí, todos los días, mientras el Señor nos dé vida, estamos explorando y ocupándonos en esta “propiedad espiritual”

Para establecer en forma clara la relación que tiene el bautismo en el Espíritu con la vida diaria llena del Espíritu, haremos las siguientes observaciones:

El bautismo en el Espíritu Santo no es un fin en sí mismo. Dios no quiere que esto sea una sola experiencia, sino que sea un comienzo de una nueva vida sobrenatural y de victoria. Ciertamente, hay una experiencia que llamamos el “bautismo en el Espíritu Santo”, pero la voluntad del Señor es que tengamos muchas llenuras del mismo Espíritu. Así vemos que el bautismo es simplemente el comienzo de una hermosa relación diaria “con el Espíritu”. El bautismo abre la puerta a la vida cristiana poderosa, incluyendo los dones, manifestaciones y fruto del Espíritu Santo.

Las escrituras ilustran esta condición habitual y diaria de “estar lleno del Espíritu” en la vida de muchos hombres de Dios, muchos días y años después del día de Pentecostés. Cuando la iglesia primitiva se propuso elegir a sus primeros diáconos, busco a ‘siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría’ (Hechos 6:3). En los momentos críticos de entregar su vida como primer mártir de la iglesia, “Esteban lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios” (Hechos 7:55). Más tarde, cuando la iglesia ya se estaba extendiendo a las naciones gentiles, nos dice de Bernabé, que “era varón bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe” (Hechos 11:24). Estos hombres de Dios, aun en medio de grandes trabajos y sacrificios, habían aprendido a mantenerse en una condición diaria de “ser lleno del Espíritu Santo”.

Las evidencias de una vida llena del Espíritu Santo.

Ya hemos estudiado en forma detallada sobre la evidencia inicial de la plenitud del Espíritu. Nuestro propósito ahora es examinar algunas otras señales o evidencias que deben de existir en una vida “llena del Espíritu”.

Las Escrituras que acabamos de examinar nos indican que la condición de ser llenos del Espíritu es conocible. Los apóstoles le dijeron a la Iglesia en Jerusalén que buscaran a siete hombres llenos del Espíritu ¿Cómo podían escoger a siete hombres llenos del Espíritu Santo sin saber quién estaba lleno? Esta condición debió ser una señal conocible, pues deben haber ciertas señales que nos indican esa condición de “ser llenos del Espíritu”. El mismo apóstol que nos encomendó las palabras “sed llenos del Espíritu” en su carta a los Efesios, sigue dándonos algunas de esas señales. (Efesios 5:19-21).

¡He aquí las señales bíblicas!

1. Una vida rebosante.

La llenura del Espíritu es en esa forma sobreabundante, y el resultado se demuestra en el testimonio desbordante. Pablo describe esta plenitud al decir: “Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Efesios 5:19).

Si la persona está llena del Espíritu Santo, es natural que brote de sus ser un río de alabanza, canción y testimonio.

Nuestro Señor Jesucristo describe esta vida al hacer uso de la ilustración de un río que fluye: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que crea en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37-38). Juan añade estas palabras: “Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen el él”. Un río de agua viva que cae sobre nosotros desde arriba, que fluye de nuestro ser, y que rebosa de bendición para otros… ¡gloriosa ilustración de una vida llena del Espíritu Santo!

La llenura del Espíritu no debe quedarse encerrada en la persona misma, pues el Señor nos llena para ser una bendición a otros. “Recibiréis poder”, dijo Jesús, “y me seréis testigos…” (Hechos 1:8). Esto es poder para servir.

El cristiano lleno del Espíritu Santo es entonces como un estanque de agua viva, de cuya salida se reparte el agua en riego a un mundo sediento. ¡Mantengámonos llenos y rebosando del agua de vida!.

Para esto tenemos que tomar dos precauciones. Primero, es necesario mantenernos todos los días en contacto con la fuente de agua: Jesucristo. Segundo, tenemos que cuidar de las grietas que pueden producirse en el mismo estanque.

Esas roturas son los pecados “pequeños” que nos permitimos, que pronto se hacen pecados “grandes” y el resultado es que el agua se pierde, el estanque se vacía, y el mundo no ve una vida llena del Espíritu Santo. ¡Tapemos los agujeros! ¡Sigamos rebosando el agua de vida! Así demostraremos una de las evidencias más convincentes de la llenura del Espíritu Santo.

2. Un Espíritu de agradecimiento.

El apóstol Pablo nos muestra otra señal al decirnos, “dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Efesios 5:20).

Al emplear las palabras siempre y por todo, en cuanto al estar agradecido al Señor, nos indica el apóstol una gracia que sólo puede resultar de la plenitud del espíritu en la vida. El hombre no nace con este rasgo de personalidad. El hombre tiende a quejarse de lo que no le agrada. El murmurar, irritarse, y criticar es cosa natural, y esto produce un espíritu amargo. Según la palabra de Dios, estas son las cosas que contristan al Espíritu Santo, que lo apagan y que vuelven vacía la vida espiritual. ¿Cuál es nuestra reacción en el momento de la prueba? ¿Seguimos tranquilos, controlados y agradecidos al Señor por todo? Sólo así podemos clasificarnos como personas llenas del Espíritu Santo.

3. Sumisión con humildad.

En el versículo 21 de la misma porción bíblica, el apóstol nos indica otra evidencia importante: “Someteos unos a otros en el temor de Dios. La más conspicua evidencia del ser llenos del Espíritu es la humildad y los frutos del Espíritu Santo (Gálatas 5:22).

El Espíritu Santo, al hacer su voluntad, produce en el ser humano un espíritu sumiso y dócil. Notemos que entre el fruto del Espíritu se mencionan paciencia, benignidad, bondad y mansedumbre. (Gálatas 5:22;) Cristo mismo nos dice: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. (Mateo 11:29.)

Ciertamente, la iglesia del Señor se libraría de sus problemas más graves, tanto en la esfera local como en la nacional, si esta gracia fuese mas evidente. El hombre, por naturaleza, es egoísta, y solo por el Espíritu Santo siente el deseo sincero de someterse con humildad.

Pablo dice en otra parte: “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. (Romanos 12:10.) ;Así se conocerá a la persona llena del Espíritu Santo!.

4. Obediencia al Espíritu.

La sensibilidad a la dirección del Espíritu Santo es otra señal de su presencia en nuestra vida. En cambio, el hacer caso omiso a sus impulsos y su dirección es un obstáculo para la vida llena del Espíritu Santo. Demos lugar al Espíritu. Cultivemos la sensibilidad que tanta importancia tiene, obedeciendo esa tierna voz interior.

Pensemos en el ejemplo del apóstol Pablo. Pablo y Bernabé estaban muy cómodos en Antioquía, pero el espíritu los llamo a la obra misionera. (Hechos 13:1-12.) Pronto se encontraron frente a las oposiciones de un hechicero en la ciudad de Pafos. ¿Tenían el poder del Espíritu para vencer? Sí, por cuanto habían obedecido la voz del Espíritu, ahora en medio de ataques satánicos, Pablo era “lleno del Espíritu Santo” y el Señor obro milagros convincentes.

El evangelista Felipe estaba gozando de grandes bendiciones del Señor en su campaña en Samaria cuando el Espíritu le impuso a ir al desierto de Gaza (Hechos 8:5-40)¡Parecía cosa ridícula! Pero, por la obediencia de Felipe a la voz del Espíritu Santo, el evangelio se extendió hasta Etiopía.

El Espíritu Santo tiene su plan y propósito para cada vida. Cultivemos, pues, esa ternura sensible a su dirección, para andar en obediencia a su voz.

Mantendremos así la llenura espiritual.

Ejemplo: Al Apóstol Pablo el Espíritu santo no le dejó predicar la palabra en Asia y luego fue guiado por una visión a Macedonia (Hechos 16:6-10).

5. Consagración al día.

La persona que la Biblia califica como “llena del Espíritu Santo” mantiene muy al día su propia consagración. Para mantener una vida llena del Espíritu, no basta una sola consagración, una sola santificación, un solo bautismo de poder. A medida que se presenten nuevas experiencias, nuevas pruebas, y aun nuevo crecimiento en el Señor, la consagración tiene que renovarse.

Si el Señor nos concede un nuevo don o ministerio, si encontramos nuevo éxito en su viña, tenemos que colocar todo esto sobre el altar de consagración.

El libro de los Hechos nos cuenta del hombre llamado Bernabé. Nos dice que “era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe”. (Hechos 11:24) ¿Por qué se podía decir con tanta certeza que este hombre era lleno del Espíritu Santo? Porque Bernabé había aprendido esa lección importante de poner todo sobre el altar de consagración. (Hechos 4:36-37.) ¡Hagamos lo mismo, y así el mundo y la iglesia verán en nosotros una vida llena del Espíritu Santo!

6. El fruto del Espíritu manifestado.

La divina plenitud diaria del Espíritu producirá, además de las evidencias ya mencionadas, el hermoso fruto espiritual que Pablo menciona en (Gálatas 5:22-23):

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.” La vida llena del Espíritu será un lugar adecuado para hacer madurar este fruto.

No tengamos en poco estas seis evidencias de una vida llena del Espíritu. No nos contentemos con sólo la evidencia inicial del bautismo. El verdadero pentecostal o carismático no es sólo el que habla en lenguas, sino el que demuestra estas señales bíblicas a través de una vida diariamente llena del Espíritu Santo.

LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO

SU NATURALEZA.

En nuestro estudio hemos examinado una hermosa vida llena del Espíritu Santo. Ahora llegamos al verdadero propósito de esa vida el servir a Dios en un mundo necesitado.

Entre las últimas palabras que habló a sus discípulos, Cristo dijo: “El que en mi cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre”. (Juan 14:12.) Poco después les dijo: “id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15.)

Era una tarea demasiado difícil para los discípulos y hoy, cuando la misma comisión llega a nosotros, encargándonos la evangelización de todo el mundo en nuestra generación, nos parece otra imposibilidad. Imposible, sí, tanto para los discípulos como para nosotros, sin alguna capacitación sobrenatural para semejante tarea sobrehumana.

Esa capacitación nos es ofrecida por el Santo Espíritu. Ya que nos hemos rendido a su voluntad, ofreciendo nuestra vida entera al servicio del Señor, el Espíritu desea entregarnos capacitaciones especiales para el trabajo específico que nos tiene designado. Estas dotaciones la Biblia las llama “dones” del Espíritu Santo.

1. Una definición.

San Pablo es el autor bíblico que más nos escribe acerca de estos dones. El comienza diciéndonos: “No quiero, hermanos que ignoréis acerca de los dones espirituales.” (1 Corintios 12:1.)

Hay tres ideas erróneas acerca de los dones del Espíritu Santo:

a. Algunos creen que se trata de un simple desarrollo especial de capacidades naturales. Creen que el esfuerzo humano, bendecido por Dios, puede producir esta capacitación especial. De ahí es que mediante una buena educación, el doctor en filosofía tendría “la palabra de sabiduría” o el médico poseería los “dones de sanidades”.

b. Otros piensan que los dones del Espíritu Santo son de un carácter tan espectacular y místico que quedarían muy por encima del alcance de la mayoría de los creyentes. Representan una “rareza” espiritual, y pocos podrían recibirlos.

c. Otra idea errónea mira a estos dones como “adornos extras” para el embellecimiento de la Iglesia, para ser admirados en su uso eventual.

Ninguna de estas ideas ha nacido de la Palabra de Dios. Los dones del Espíritu Santo son simplemente “herramientas” de trabajo que el Espíritu Santo quiere repartir a todos los que se sienten llamados a la obra del Señor. “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.” (1 Corintios 12:11.)

Cierto es que todos los dones del Espíritu son de naturaleza sobrenatural. Son operaciones del divino Espíritu de Dios; Esto no significa, sin embargo, que todos son señales o maravillas en su operación, pero si, quiere decir que mediante estas operaciones espirituales, que es el sentido exacto de la palabra “dones” en (1 Corintios 12:1), cada creyente lleno del Espíritu Santo podrá efectuar una labor más eficaz en el lugar donde le corresponde actuar.

2. La base bíblica.

Pasemos ahora a una lectura detenida de cuatro porciones, muy importantes donde la Biblia nos habla de este tema. (El alumno no debe seguir el estudio del presente tema antes de leer la parte bíblica).

a. 1 Corintios 12:1-31

b. Romanos 12:3-8

c. Efesios 4:7-16

d. 1 Pedro 4:10-11

En todas estas escrituras, se vuelven a repetir cuatro palabras claves, que son: “gracia” (favor inmerecido), “don” (regalo), “cuerpo” (la Iglesia) y “miembro” (el creyente). Si volvemos a leer, ahora, las mismas escrituras, marcando con lápiz las veces que aparece cada una de estas palabras, podremos notar el enfoque debido de la verdad divina. En la porción de (1 Corintios 12), sólo en los versículos 11 al 31, se menciona “cuerpo” 18 veces y “miembro” 13 veces; mientras en todo ese capítulo se menciona “don” 6 veces.

Parece evidente, entonces, que el énfasis de este gran capítulo sobre los dones del Espíritu Santo es sobre la palabra “cuerpo” o sea, sobre la Iglesia del Señor, y sobre los “miembros” de esa Iglesia.

Cada creyente forma parte de ese “cuerpo” y es colocado como “miembro” particular en el lugar donde Dios quiere usarlo (versículos 12-14 y 27-30). Uno puede ser mano, el otro pie, u ojo, dedo, rodilla, etc. Lo importante es darnos cuenta de que TODOS formamos parte de ese glorioso CUERPO, y para funcionar eficazmente, necesitamos esa dotación espiritual, esa manifestación del Espíritu Santo en forma personal, el “don”, u operación espiritual, que nos corresponde.

Es evidente también de esta base bíblica, que nuestro Señor, la Cabeza de la Iglesia (“cuerpo”) desea un desarrollo poderoso para esa Iglesia en este mundo. Este desarrollo tiene que ser a base de poder sobrenatural, y, puesto que los hombres no poseemos por naturaleza ese poder, el mismo Señor tiene que dárnoslo “de lo alto”

En resumen, entonces, podemos decir que el Espíritu Santo quiere repartir sus “dones” a cada “miembro” del “cuerpo” no por el mérito propio del miembro ni como premio por su buen trabajo o comportamiento sino por “gracia”.Para que sirvamos mejor a Dios, a su Iglesia y a nuestros semejantes.

3. Los dones espirituales detallados.

En (1 Corintios 12:8-10), tenemos una lista de nueve dones del Espíritu Santo. Un examen de la lista nos revela que estas manifestaciones operan en distintas esferas. Unas comparten con el hombre parte de la sabiduría de Dios, otras demuestran el poder de Dios en forma abierta, y otras tratan de manifestaciones habladas.

Posiblemente la siguiente clasificación nos podría ayudar en un entendimiento más claro:

a. Dones de SABER en forma sobrenatural

1) Palabra de sabiduría

2) Palabra de ciencia (conocimiento)

3) Discernimiento de espíritus

b. Dones para TRABAJAR en forma sobrenatural

1) Fe

2) Dones de sanidades

3) Operación de milagros

c. Dones de HABLAR en forma sobrenatural

1) Géneros de lenguas

2) Interpretación de lenguas

3) Profecías

Todos estos dones responden a NECESIDADES dentro de la Iglesia de Cristo o dentro de las esfera de sus actividades. Puesto que son herramientas espirituales para efectuar un trabajo mejor, y no adornos para ser admirados, debemos examinar primero ese Cuerpo del Señor (la Iglesia) para ver, las necesidades que existen para una poderosa intervención espiritual, y así entenderemos mejor el porqué de los dones y el uso de ellos.

A esta altura de nuestro estudio sobre los dones, llegamos a la sencilla conclusión de que los dones del Espíritu no son regalos “extras” que uno pide y una vez recibidos se tiene que buscar el lugar donde usarlos, sino, que son dotaciones de poder sobrenatural para el normal funcionamiento de cada miembro y para la edificación y engrandecimiento del glorioso cuerpo de Cristo en esta tierra. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho” (1 Corintios 12:7).

Sobre esta orientación bíblica podemos seguir ahora el estudio de la función de los dones dentro de la Iglesia.

LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO

SU FUNCION

Puesto que los dones espirituales son dados para el provecho y la edificación del Cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:7 y Efesios 4:12), el enfoque correcto para el estudio sobre la función de los dones sería el de examinar primeramente las grandes necesidades que existen en la Iglesia y luego determinar cuál es el don que el Señor provee para llenar esa necesidad. El Señor nos llama para servir en su “viña”. El nos destina el lugar y el trabajo particular dentro de esa viña donde nos corresponde trabajar AHORA, ¡El no espera que trabajemos sin HERRAMIENTAS! No. El nos ofrece la herramienta exacta y perfecta para ayudarnos a trabajar con la máxima eficacia.

Esa es, pues, la función de los dones del Espíritu. Simplemente, cumplen la función de una herramienta de trabajo. Puesto que el trabajo es espiritual, estas son ayudas sobrenaturales.

Parece, entonces, que el orden correcto sería: primero, NECESIDAD, y luego, DON.

Por cierto, este enfoque es algo diferente del que examina primeramente en detalle cada don para determinar sus características y su función particular, y una vez hecho esto, busca algún lugar dentro del cuerpo donde ubicarlo. En eso habría siempre el peligro de creer que los dones son “regalos extras”, y que el cuerpo puede funcionar normalmente sin ellos. Pero, las Escrituras no nos enseñan así.

El pequeño bosquejo que sigue nos podrá ayudar a comprender la función de los varios dones en situaciones de necesidad que se presentan en la Iglesia y su obra:

NECESIDAD

DON

Aconsejar, guiar, orientar.

Palabra de sabiduría.

El saber sobrenatural de hechos ocultos de personas y de la voluntad y forma de Dios para solucionarlos.

Palabra de ciencia.

Vencer obstáculos, dificultades y peligros.

Fe.

Grandes obras de fe para convencer al mundo incrédulo.

Operaciones de milagros.

Salud física para los enfermos.

Dones de sanidades.

Protección del engaño y falsos profetas.

Discernimientos de Espíritus.

Edificación, exhortación, y consolación inspirados.

Profecía, géneros de lenguas y la interpretación de lenguas.

Definición de los dones del Espíritu Santo.

PALABRA DE SABIDURIA: La aplicación Divina del conocimiento sobrenatural. Da al cristiano sabiduría sobrenatural para hablar, aconsejar, guiar, decidir y actuar. La sabiduría de Dios manifestada en un creyente (en corto tiempo) (en momentos especialmente necesarios).

PALABRA DE CIENCIA: EL saber sobrenatural de hechos revelados al cristiano a través de pensamientos, imágenes mentales, palabras visualizadas o conocimiento interior.(También sucede en ciertos momentos que El espíritu Santo se manifiesta de esa manera a su voluntad).

FE: El creer confiadamente, sin duda ni razonamiento humano que lo que se pide en el nombre de Jesús se concederá ahora. Saber sin sombra de duda la voluntad de Dios para algo y creerlo.

DONES DE SANIDADES: La sanidad sobrenatural de enfermedades y dolencias sin la ayuda de medios naturales o habilidad humana.

EL HACER MILAGROS: El poder sobrenatural de Dios que interviene en el curso ordinario de la naturaleza o realizando hechos que son humanamente imposibles.

PROFECIA: El hablar palabras de Dios, o un mensaje de Dios (para aquí y ahora) por la inspiración del Espíritu Santo,(no es un sermón o discurso inspirado) edificará, exhortará o consolará.

DICERNIMIENTO DE ESPIRITUS: El conocimiento sobrenatural dentro del Reino de los espíritus para saber qué clase de espíritu (de Dios, del hombre, o de Satanás) motiva cierta manifestación, palabra, doctrina o persona.

DIVERSOS GENEROS DE LENGUAS: Es el hablar en una lengua espiritual (o varias) de oración a Dios o es un mensaje de Dios.

INTERPRETACION DE LENGUAS: Es la interpretación (no traducción) de una oración o mensaje dado en lenguas. No es traducir palabra por palabra sino es dar el significado general del mensaje.

A base de la operación de estos dones espirituales la Iglesia Primitiva hizo su avance poderoso en su generación.

Cuando Ananías y Safira procuraron engañar a la iglesia en la venta de su propiedad, Pedro pudo descubrir la mentira con una palabra de conocimiento y al discernir el espíritu engañoso en esa situación. (Hechos 5:1-11.) Como era necesario organizar y dirigir la iglesia, los apóstoles recibieron una oportuna “palabra de sabiduría” para ayudarles a escoger los primeros diáconos. (Hechos 6:1-7.) Cuando hubo necesidad de milagros y sanidades para convencer a los incrédulos, la labor evangelística de Felipe en Samaria fue bendecida con señales a través de los dones correspondientes, y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados”. (Hechos 8:6,7.) Cuando se necesitó un milagro para librar a Pedro de la cárcel, entró en función el don de milagros, mientras la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él” (Hechos 12:5.) ¡Las puertas de la cárcel se abrieron milagrosamente! muchas más cosas como estas sucedieron. Lo mismo puede suceder hoy.

En (Hechos 13:6-12) Pablo tuvo una confrontación con un mago y por el don de Fe este quedó ciego por un tiempo por una orden de Pablo.

La lectura del libro de Hechos muestra en cada página la función de los dones espirituales. Era en verdad una Iglesia llena del Espíritu santo. El Señor confirmó la palabra predicada con “las señales que la seguían”. (Marcos 16:20.)

¿Y para nuestra generación?: Es lo mismo, las necesidades son las mismas (o más grandes) Dios es el mismo, Jesucristo es el mismo y el Espíritu Santo (con sus dones y frutos) es el mismo. ¡El mismo Espíritu Santo quiere darnos su PODER para un nuevo avance en este mundo moderno!

La palabra de Dios nos anima para presentarnos cual instrumentos en las manos del Señor, ser llenos del Espíritu, ser sensibles a los impulsos del Espíritu, y ser utilizados en la manifestación de los “dones” en nuestro ministerio. ¡He aquí la exhortación bíblica!

Procurad, pues, los dones mejores.” (1 Corintios 12:31)

No descuides el don que hay en ti.” (1 Timoteo 4:14)

“por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” (2 Timoteo 1:6)

¡Pidamos los dones espirituales, para funcionar eficazmente en aquel lugar del Cuerpo del Señor donde él mismo nos ha colocado, y así tendremos grandes victorias y podremos ayudar mejor a la gente y por consiguiente la iglesia crecerá y miles serán salvos. ¡Pidamos por fe! ¡Pidamos porque sentimos que no estamos llenando del todo la NECESIDAD que se nos presenta de alcanzar a un mundo perdido para Cristo!

LA RELACION ENTRE LOS DONES

Y EL FRUTO DEL ESPIRITU.

Al finalizar el tema anterior sobre los dones del Espíritu, leímos la exhortación de San Pablo en (1 Corintios 12:31): “Procurad, pues, los dones mejores.” Pero, al terminarse la lectura de ese mismo versículo, encontramos estas palabras: “Mas yo os muestro un camino aun más excelente.” (no excluyente, o que remplaza al otro, sino que lo “lubrica” como el aceite para que todo funcione mejor. En seguida el apóstol nos hace ver la importancia del amor en todo el capítulo 13.

Hay personas que ven un conflicto al tratar de relacionar los dones con el fruto del Espíritu, especialmente después de leer estos dos grandes capítulos de la Biblia. En esta parte de nuestro estudio trataremos sobre este problema. (Se sugiere al alumno la lectura de 1 Corintios 12:31 a 14:1 y Gálatas 5: 16-26, antes de proseguir el estudio del presente capítulo).

1. La diferencia entre “DONES” Y “FRUTOS”.

Cierto es que existe una diferencia entre estas dos manifestaciones importantes del Espíritu Santo. Los dones del Espíritu tienen que ver con el ministerio y servicio, mientras el fruto se relaciona con el carácter. Si el don representa la herramienta con que se trabaja, entonces el fruto representa la mano que la maneja.

El fruto se logra por un proceso de continuo crecimiento, en la vida interior del cristiano. El fruto requiere tiempo para desarrollarse y madurarse. Los dones son dados por la acción de Dios desde afuera, son “regalos de gracia” en respuesta a la fe, y al ser llenos del Espíritu santo pueden manifestarse en cualquier momento, (pero no son “posesión” del creyente a través del cual se manifiestan) esto sucederá en los momentos que el Espíritu Santo quiere. Los dones no se manejan a el antojo o voluntad del creyente lleno del Espíritu sino son manifestaciones del Espíritu y para utilizarlos se debe recibir la guía del mismo espíritu Santo. Jesús sanó en el estanque de Bestesda a uno solo enfermo siguiendo la guía del Espíritu Santo y la de su Padre. Para resumir la diferencia entre los dos, entonces, diremos que el fruto se produce gradualmente y se manifiestan en nuestro carácter mientras que los dones se manifiestan desde adentro (del interior correrán ríos de agua viva)(es dentro de nosotros donde está el Espíritu santo) en el momento oportuno y necesario.

2. La semejanza entre “DONES” y “FRUTO”

Tanto los dones como el fruto del Espíritu son divinos y sobrenaturales. Ambos tienen su fuente en la operación del Espíritu Santo. El mismo Espíritu produce los dos, pues ambos constituyen dos fases importantes de la operación del Espíritu Santo en nuestras vidas.

El hecho de que el gran capítulo del amor (1 Corintios 13) esté puesto entre los dos capítulos que tratan de los dones espirituales (capítulos 12 y 14) nos debe enseñar que los dos aspectos están íntimamente relacionados entre sí, y que debe haber un equilibrio mutuo entre ellos.

3. La relación correcta entre los “DONES” y el “FRUTO” del Espíritu Santo.

No se debe pensar que el uno es más importante que el otro, pues los dos son muy necesarios para un desarrollo normal del obrero cristiano.

Cuando Pablo dijo: “Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente” (1 Corintios 12:31), no quería enseñar que se debe seguir el amor en vez de los dones, o a costo del descuido de los dones, sino que el camino más excelente sería que los dones tuvieran su manifestación a través de una vida llena del amor. Así es que el uno no debe tomar el lugar del otro. Pablo mismo llega a esta conclusión clara al comenzar el capitulo 14, al decir: “Seguid el amor, y procurad los dones espirituales”. Las Escrituras nos enseñan un perfecto equilibrio entre los dones y el fruto del Espíritu. Los dones deben tener su plena operación dentro de una vida de continuo desarrollo del fruto espiritual. De este modo el Espíritu de Dios tendrá su plena libertad de acción dentro de nuestra vida, y no se “contristará” (1 Tesalonicenses 5:19) por no poder manifestar sus operaciones de poder. ¡Oremos a Dios para tener esa vida!

LA UNCION DEL ESPIRITU SANTO

Al comenzar su ministerio en este mundo, el Hijo de Dios pronunció estas hermosas palabras:

“El Espíritu del Señor está sobre mí.

Por cuanto ME HA UNGIDO para dar buenas nuevas a los pobres;

Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;

A pregonar libertad a los cautivos,

Y vista a los ciegos;

A poner en libertad a los oprimidos;

A predicar el año agradable del Señor” (Lucas 4:18, 19)

Años más tarde, el apóstol Juan impulsó a los cristianos del primer siglo al decir: “Pero vosotros tenéis la unción del Santo y conocéis todas las cosas… la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros…” (1 Juan 2:20,27).

Y Pablo, al escribir a los corintios, les recordó la manera en que se hizo el poderoso avance del evangelio en su ministerio: “Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4, 5). Y en su segunda carta a esa iglesia Pablo declara concretamente: “El que nos confirma con vosotros en Cristo y EL QUE NOS UNGIO, es Dios”

(2 Corintios 1:21).

En la vida de Cristo y sus apóstoles había una manifestación especial del Espíritu Santo que ellos identificaron como una “unción’. Miles de creyentes y ministros de nuestros tiempos también gozan de esa intervención espiritual en sus vidas.

En los tiempos del Antiguo Testamento, los reyes, profetas y sacerdotes fueron ungidos como señal del escogimiento divino y separación de sus vidas al servicio de Dios. En ceremonia especial, se derramó sobre sus cabezas una preparación de aceite. El salmista David se gozó en pensar en esos ungimientos y cantó:

“Es como el buen óleo sobre la cabeza,

El cual desciende sobre la barba,

La barba de Aarón,

Y baja hasta el borde de sus vestiduras” (Salmo 133:2)

Todo eso era figura de la gloriosa unción del Espíritu Santo reservada para los siervos del Señor en la dispensación del Nuevo Testamento y en estos tiempos. El aceite es uno de los grandes símbolos del Espíritu Santo en las Escrituras. Como un “aceite” celestial que nos cubre todos los días, y fluye a través de nuestro ser, es la unción del Espíritu Santo. En esta unción está demostrado todo el PODER PARA SERVIR que hemos ido examinando a través de las páginas del presente estudio.

A continuación se comparten con el lector las palabras propias de los hombres que Dios está usando hoy en el gran avivamiento del Espíritu santo. Cuando se les hizo la pregunta, ¿qué significa para usted la unción del Espíritu Santo? : esos hermanos respondieron:

“Para mí, la unción tiene el sentir muy grato de que no estoy solo: El Señor está conmigo. Me siento confortado y refrescado interiormente”.

“Predicar ungido me da facilidad de palabras, claridad de ideas, memoria para recordar en el momento preciso los textos que necesito, gracia y valor para hablar, y esa sensación de dominio, seguridad y autoridad que nos hace efectivos en la salvación de las almas, la edificación de los creyentes y la glorificación del nombre de Dios.”

“Cada vez que he predicado con esa unción divina, me he sentido muy feliz, porque esa unción hace que haya contacto con los oyentes, hace que ellos sientan lo mismo que yo estoy sintiendo”.

“Para mí la unción del Espíritu Santo es la fórmula para que el predicador pueda penetrar en el corazón de sus oyentes. El leñador es el predicador y el hacha es la unción del Espíritu Santo. Los árboles pueden ser almas. Sin el hacha no podemos derribar árboles. A veces damos golpes con el puro cabo y no logramos nada.”

“Ella me ha mostrado una nueva dimensión en mi vida y ministerio.”

“Las palabras que hablamos salen de nuestros labios con un poder casi sin el esfuerzo humano, y estas palabras, comunicadas a los corazones, son exactamente lo que el oyente necesita. Entonces uno se da cuenta de que era el Espíritu Santo el que nos estaba guiando. Tiene doble efecto; en el oyente, y en el predicador.”

“Cuando viene la unción siento la presencia de Dios, gran fe y que ese es el momento para actuar respaldado por Dios totalmente, para cualquier cosa o milagro que El quiera hacer, también siento una gran resolución, intrepidez, autoridad, respaldo de Dios y paz”.

¡Son testimonios que hacen eco de las palabras de San Pablo en aquel gran avivamiento del Espíritu Santo en el primer siglo!

¡Gracias a Dios por esa unción! ¿Qué haríamos sin ella? La necesita cada creyente, obrero local, maestro, pastor, evangelista y dirigente de la obra del Señor.

Recordemos, hermanos, esta importante exhortación bíblica:

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel (era un siervo de Dios ungido)serás reducido a llanura.”(Zacarías 4:6, 7)

Hay montañas por delante que hay que reducir a llanuras en el glorioso avance del Evangelio. Nuestro éxito está con el Espíritu de Dios.

Hagamos uso, pues, del PODER DIVINO PARA SERVIR que comenzó su operación en nuestra vida cuando pasamos por los umbrales del bautismo en el Espíritu Santo, que nos fortifica todos los días en una vida “llena del Espíritu Santo” y que tiene su manifestación gloriosa a través de los “dones” correspondientes dentro de la atmósfera adecuada de los “frutos” con la gracia especial de “la unción del Espíritu Santo”.

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO (Resumen)

(Hechos 1:5) “Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días”.

Con respecto al bautismo en el Espíritu Santo la palabra de Dios enseña, lo siguiente:

1. Es para todos los que profesan la fe en Cristo, hayan nacido de nuevo y

hayan recibido la presencia del espíritu Santo.

2. Uno de los propósitos primordiales de Cristo sería según Juan el Bautista

la de Bautizar a sus seguidores en el Espíritu santo (Mateo 3:11; Marcos 1:8; Lucas 3:16; Juan 1:33). El les ordenó a sus discípulos que no comenzaran a testificar hasta que no fueran bautizados en el espíritu

santo y “investidos de poder desde lo alto” ( Lucas 24:49; Hechos 1;4-5,

8). Jesucristo no empezó su ministerio hasta que Dios lo “Ungió con el Espíritu Santo y con poder” (Hechos 10:38; Lucas 4:1,8).

3. El Bautismo en el Espíritu santo es una obra del espíritu diferente y aparte de su obra de regeneración. El día de su resurrección Cristo sopló sobre sus discípulos y dijo:”Reciban el Espíritu santo” (Juan 20:22), indicando que los regeneraba y les daba vida nueva. Más tarde les dijo que también debían ser “investidos de poder” por el Espíritu santo (Lucas 24:49; Hechos 1:5,8). Para los discípulos fue claramente una experiencia posterior a la regeneración. Una persona puede ser salva, regenerada y tener el Espíritu santo, y todavía no ser bautizada en el Espíritu Santo (Hechos 19:1-6).

4. Ser Bautizado en el Espíritu santo es el primer llenamiento en el Espí-

ritu santo. Un Bautismo, muchos llenamientos. (Hechos 1:5; 2:4).

Sin embargo, ese bautismo ocurrió a partir del día de Pentecostés.

Con respecto a los que fueron llenos del espíritu antes de esa día

(Lucas 1:15,67), Lucas no emplea la expresión “Bautizado en el Espíritu

Santo. Eso ocurría sólo después de la ascensión de Cristo (Lucas 24:49-51; Juan 16:7-14; Hechos 1:4).

5. En el libro de los Hechos, el hablar en lenguas según el espíritu faculta para hacerlo, es la señal inicial visible que acompaña al Bautismo en el Espíritu santo (Hechos 2:4; 10:45,46; 19:6)

6. El Bautismo en el Espíritu Santo producirá el valor personal y el poder

del Espíritu en la vida del creyente para hacer hazañas en el nombre de Cristo y darle eficacia a su testimonio y predicación (Hechos 1:8; 2:14-

41; 4:31; 6:8; Romanos 15:18,19; 1 Corintios 2:4). Ese poder no es una fuerza impersonal sino una manifestación del Espíritu Santo (que vive en

el creyente y es lleno de El. También está presente con su pueblo (y en

cada uno de su pueblo: Jesucristo, con su gloria y sus obras (Juan 14:16-

18; 16:14; 1 Corintios 12:7).

7. Otros resultados de un genuino Bautismo en el Espíritu santo son:

· Las declaraciones proféticas y alabanzas (Hechos 2:4, 17; 10:46; 1 Corintios 14:2)

· Mayor sensibilidad al pecado que aflige al espíritu santo, mayor bús-

queda de la justicia y conciencia más profunda del Juicio de Dios

contra la impiedad (Juan 16:8, Hechos 1:8)

· La vida que glorifica a Jesucristo (Juan 16:13,14; Hechos 4:33)

· Nuevas visiones (Hechos 2:17)

· La manifestación de diversos dones del espíritu (1 Corintios 12:4-10)

· Mayor deseo de orar (Hechos 2:41,42; 3:1; 4:23-31; 6:4; 10:9; Romanos 8:26)

· Amor y entendimiento más profundo de la palabra de Dios (Juan 16:13; Hechos 2:42)

· El conocimiento creciente de Dios como Padre del creyente (Hechos 1:4; Romanos 8:15; Gálatas 4:6)

8.La palabra de Dios menciona varias condiciones por las cuales se da el Bautismo en el Espíritu Santo.

a. Hay que aceptar por la fe a Jesucristo como Señor y salvador y apartarse del pecado y de lo pecaminoso del mundo.(Hechos 2:38-40;8:12-17).Eso implica la sumisión a la voluntad de Dios pues el Espíritu Santo se da “a quienes le obedecen”(Hechos 5:32).Es preciso apartarse

de lo que ofende a Dios antes de poder ser “instrumento para honra, santificado, útil al Señor”.(2 Timoteo 2:21).

b. Se tiene que desear. Los creyente deben tener un profundo anhelo por

el Bautismo en el Espíritu (Juan 7:37-39; Isaías 44:3; mateo 5:6; 6:33).

c. Con frecuencia se recibe este bautismo en respuesta a la oración

(Lucas 11:13; Hechos 1:14; 2:1-4; 4:31; 8:15,17) o por la imposición de manos de otro creyente lleno del Espíritu santo

d. Es preciso esperar que Dios cumplirá la promesa de Bautizar en el Espíritu Santo (marcos 11:24; Hechos 1:4,5).

9. El llenamiento en el Espíritu santo se mantiene en la vida del creyente mediante la oración (Hechos 4:31), el testimonio (hechos 4:31,33), la adoración en el espíritu (Efesios 5:18,19) y la vida santificada (Efesios 5:18). Por poderosa que sea la venida inicial del Espíritu santo al creyente, si no se manifiesta en la vida de oración, testimonio y santidad, pronto la experiencia se convertirá en una gloria decadente.

10. El Bautismo en el Espíritu ocurre sólo una vez en la vida del creyente e indica su consagración a la obra de Dios de dar testimonio con poder y con justicia. La Biblia enseña que puede experimentar de nuevo la plenitud del Espíritu Santo es decir ser llenos del Espíritu otras veces después de su bautismo inicial en el Espíritu, es decir, que puede ser lleno del espí-

ritu vez tras vez (Hechos 4:31; 2:4; 4:8,31; 13:9; Efesios 5:18). Así que

el bautismo en el Espíritu lleva al creyente a una relación con el Espí-

ritu que ha de renovarse (Hechos 4:31) y mantenerse constantemente

(Efesios 5:18).

COMO RECIBIR EL BAUTISMO CON EL ESPíRITU SANTO

El libro de los Hechos y la experiencia de la Iglesia muestran dos maneras de recibir el Bautismo con el Espíritu Santo:

a. En forma personal y directa.

b. Por medio de oración, acompañada o no de imposición de manos.

La condición necesaria es haber recibido a Jesús como salvador personal y Señor. Leemos en Hechos 2:38 “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre del señor Jesucristo para perdón de los pecados, y RECIBIRËIS EL DON DEL ESPÏRITU SANTO” y luego para

recibir el bautismo con el Espíritu es una cuestión de fe.

Recordemos los siguientes hechos en la palabra de Dios:

1.(Hechos 2:11-14) : El Espíritu santo ya ha sido dado en Pentecostés y

está en el mundo desde entonces. Solo nos resta recibir el Bautismo en

el Espíritu Santo (si somos verdaderos Cristianos ya vive en nosotros

Romanos 8: 9,16 ; Gálatas 4:6) y por la fe apropiarnos de la promesa.

Dios es el más interesado en que cada uno de nosotros reciba el poder

del Espíritu, es más lo manda (Efesios 5:18).

2.(Hechos 2:38-39): Toda persona que ya es salva por su fe en Cristo es

apta para recibir el Bautismo con el Espíritu. La promesa del padre es

para todo creyente.

3.(Hechos 5:32) Es necesaria una disposición de renuncia al pecado y de obediencia a Dios.

No significa que uno haya alcanzado ya un alto nivel de espiritualidad

o que ya sea un santo, sino que tenga el deseo y la disposición. Es decirle a Dios: “Padre celestial, soy tu propiedad. Me has comprado

con la sangre de Cristo. Reconozco que eres mi dueño absoluto. Haz lo

que quieras de mí”.

Esto es decisivo para recibir el Bautismo en el Espíritu. Algún aspecto de la vida sin rendir es lo que impide a muchos esta bendición. El Señor ve nuestro corazón, y si encuentra sinceridad en él, nos bautizará con

su espíritu. El poder del Espíritu santo, entonces, será un poder adicional para vivir en victoria sobre el pecado.

4.(Juan 7:37-39) Notemos la condición: “ Si alguno tiene sed”. Tener sed

es desear intensamente. Es no estar conforme con la situación actual.

Es desear el Bautismo con el espíritu como una necesidad absoluta. Si

se siente ese deseo y necesidad, aunque no comprenda todas las cosas, la bendición está muy cerca.

5.(Lucas 11:13): Jesús es muy claro: si pedimos, recibiremos. Si

pedimos que nos bautice con el Espíritu Santo, El lo hará.

6.(Marcos 11:24): Recibir por fe “..os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido, y os vendrá”. No importa cuán absolutas sean las promesas de Dios, solo las recibimos si creemos. También dice la Biblia:” si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,

él nos oye. (y es la voluntad de Dios bautizarnos con el Espíritu

Santo) Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que hayamos hecho” (1 Juan 5:14-

15).

Predicación sobre el tema: Recibe el Bautismo en el Espíritu Santo AHORA.

Leer Hechos 19:1-6

Se debe creer que es para hoy, para todos los creyentes y que Dios quiere darlo:

“La promesa es para vosotros…para todos los que El Llamare”.Hechos 1:4; 2:39.

Efesios 5:18 dice…”sed llenos del Espíritu”. No solo quiere darlo sino que es una orden. Nos ordena recibirlo (no es opcional).

…dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan”. Lucas 11:13

Pablo: a el le impusieron las manos Hechos 9:17 y el impuso las manos a otros Hechos 19:6

Pedro y Cornelio: (no hubo imposición de manos) pero hablaban en lenguas y magnificaban a Dios” Hechos 10:44-46.

Lenguas: (Hacer una explicación breve): Hablen en fe las palabras que vienen a su mente, dadas por el Espíritu Santo.

¿Qué hacer?

Arrepentirse: Hacer oración de arrepentimiento y renuncia.

Rendirse: (Ejemplo: darle todas las llaves de todos los cuartos de la casa)

Pedir: pedid y se os dará…Lucas 11:9…si pedimos alguna cosa de acuerdo a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

1 Juan5:14-15.

Creer

Recibir

Hacerles orar una oración pidiendo y dando gracias por recibirlo (las personas son guiadas a repetir una oración desde sus asientos)

Luego ora el predicador con imposición de manos a las personas que así lo desean y pasan al frente. (los que aún no han recibido o necesitan la imposición de manos para aumentar su fe en que lo recibieron o recibirlo de esta manera si aún no lo han recibido).

Mensajes Cristianos

GUSTAVO ISBERT – Predicador – Diplomado en Teología

Iglesia: www.CristoReyonline.com.ar
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Josué, un general de Dios que supo esperar

Josué, un general de Dios que supo esperar

En cada situación tanto hay una manera correcta (según la perfecta voluntad de Dios) para realizarla, como el tiempo exacto de Dios para hacerlo.
Esperar en el Señor y orar hasta conocer su voluntad ayuda a los líderes de Dios (y a todos) a hacer lo correcto en ambos casos.
Para esperar en Dios debemos saber que es Dios es el que está al control de todo y tiene un tiempo perfecto y una manera perfecta para hacer las cosas.
Esperar hasta saber su voluntad es un acto de fe y demuestra que uno tiene el deseo de hacer la voluntad de Dios.
Hay que tener dominio propio para esperar en Dios y no salir precipitadamente a la acción o amargarse pensando que no se abren las puertas que esperábamos inmediatamente.
Saber que Dios es el responsable del resultado de una situación o problema puede ser que esperar en El se convierta en un alivio.
Josué tuvo que esperar cuarenta años antes de entrar en la tierra prometida pero cuando finalmente entró en el tiempo de Dios, sus ejércitos se hicieron invencibles.
Josué vivía en constante relación con Dios y estaba a su disposición total y Dios le hablaba constantemente y le daba sus instrucciones.
El pueblo de Dios necesita de líderes que estén en la presencia del Señor, hablen con El y conozcan su voluntad.

Mensaje de Salvación para los que no están muy seguros de ser salvos.

Mensaje de Salvación para los que no están muy seguros de ser salvos.

 

(Juan 10:27)

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,

(Juan 10:28)

y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

(Juan 10:29)

Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

(Juan 11:25)

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

(Juan 11:26)

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

(Romanos 5:6)

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

(Romanos 5:7)

Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.

(Romanos 5:8)

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

(Romanos 5:9)

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

(Romanos 5:10)

Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

(Romanos 5:6)

Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.

(Romanos 5:7)

Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena.

(Romanos 5:8)

Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.

(Romanos 5:9)

Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios.

(Romanos 5:10)

Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo.

(Romanos 5:6) VP

Pues cuando nosotros éramos incapaces de salvarnos, Cristo, a su debido tiempo, murió por los pecadores.

(Romanos 5:7)

No es fácil que alguien se deje matar en lugar de otra persona. Ni siquiera en lugar de una persona justa; aunque quizás alguien estaría dispuesto a morir por la persona que le haya hecho un gran bien.

(Romanos 5:8)

Pero Dios prueba que nos ama, en que, cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.

(Romanos 5:9)

Y ahora, después que Dios nos ha hecho justos mediante la muerte de Cristo, con mayor razón seremos salvados del castigo final por medio de él.

(Romanos 5:10)

Porque si Dios, cuando todavía éramos sus enemigos, nos reconcilió consigo mismo mediante la muerte de su Hijo, con mayor razón seremos salvados por su vida, ahora que ya estamos reconciliados con él.

(Romanos 5:1)

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

(Romanos 5:1)

Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros.

(Romanos 8:1) NTV

Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús.

(Romanos 8:1)

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.

(Romanos 8:1)

Así pues, ahora ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús.

(Romanos 4:7)

Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,

Y cuyos pecados son cubiertos.

(Romanos 4:8)

Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

(Romanos 4:7) NTV

Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubren los pecados.

(Romanos 4:8)

Sí, qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró el pecado de su cuenta.

(Romanos 8:7)

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

(Romanos 8:7)

Los que se preocupan por seguir las inclinaciones de la naturaleza débil son enemigos de Dios, porque ni quieren ni pueden someterse a su ley.

(Romanos 8:13)

porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

(Romanos 8:13) NTV

pues, si viven obedeciéndola, morirán. Pero, si mediante el poder del Espíritu hacen morir las acciones de la naturaleza pecaminosa,* vivirán.

(Romanos 8:13) VP

Porque si viven ustedes conforme a tales inclinaciones, morirán; pero si por medio del Espíritu hacen ustedes morir esas inclinaciones, vivirán.

(Tito 3:5)

nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,

(Tito 3:5) NTV

él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por su misericordia. Nos lavó, quitando nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo.

(Tito 3:5) VP

y, sin que nosotros hubiéramos hecho nada bueno, por pura misericordia nos salvó[f] lavándonosy regenerándonos, y dándonos nueva vida por el Espíritu Santo.

(Colosenses 2:13)

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

(Colosenses 2:14)

anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,

(Colosenses 2:14) NTV

Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz.

(Efesios 2:8)

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

(Efesios 2:9)

no por obras, para que nadie se gloríe.

(Efesios 2:8)

Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.

(Efesios 2:9)

La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.

(1 Juan 2:1)

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

(1 Juan 3:8)

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

(1 Juan 3:9)

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

(1 Juan 3:8)NTV

Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al diablo, el cual peca desde el principio. Pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo.

(1 Juan 3:9)

Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios* está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios.

(1 Juan 3:9) VP

Ninguno que sea hijo de Dios practica el pecado, porque tiene en sí mismo el germen de la vida de Dios; y no puede seguir pecando porque es hijo de Dios.

(1 Juan 5:18)

Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.

(1 Juan 5:19)

Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

(1 Juan 5:18)

Sabemos que los hijos de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque el Hijo de Dios los mantiene protegidos, y el maligno no puede tocarlos.

(Romanos 6:22)

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

(Romanos 6:22) NTV

Pero ahora quedaron libres del poder del pecado y se han hecho esclavos de Dios. Ahora hacen las cosas que llevan a la santidad y que dan como resultado la vida eterna.

(Romanos 6:22) VP

Pero ahora, libres de la esclavitud del pecado, han entrado al servicio de Dios. Esto sí les es provechoso, pues el resultado es la vida santa y, finalmente, la vida eterna.

(Romanos 8:32)

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

(Romanos 8:33)

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

(Romanos 8:34)

¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

(Romanos 8:32) NTV

Si Dios no se guardó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará también todo lo demás?

(Romanos 8:33)

¿Quién se atreve a acusarnos a nosotros, a quienes Dios ha elegido para sí? Nadie, porque Dios mismo nos puso en la relación correcta con él.

(Romanos 8:34)

Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros.

(Hebreos 7:25)

por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

(Hebreos 9:26)

De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

(Hebreos 10:12)

pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

(Hebreos 10:14)

porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

(Hebreos 10:10)

En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

(Hebreos 10:16)

Este es el pacto que haré con ellos

Después de aquellos días, dice el Señor:

Pondré mis leyes en sus corazones,

Y en sus mentes las escribiré,

(Hebreos 10:17)

añade:

Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

(Hebreos 10:18)

Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

(Hebreos 10:19)

Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,

(Hebreos 10:20)

por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,

(Hebreos 10:21)

y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,

(Hebreos 10:22)

acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

(Hebreos 10:16)

«Éste es el nuevo pacto que haré con mi pueblo en aquel día* —dice el SEÑOR —: Pondré mis leyes en su corazón y las escribiré en su mente»*.

(Hebreos 10:17)

Después dice: «Nunca más me acordaré de sus pecados y sus transgresiones»*.

(Hebreos 10:18)

Y cuando los pecados han sido perdonados, ya no hace falta ofrecer más sacrificios.

(Hebreos 10:19)

Así que, amados hermanos, podemos entrar con valentía en el Lugar Santísimo del cielo por causa de la sangre de Jesús.

(Hebreos 10:20)

Por su muerte, Jesús abrió un nuevo camino —un camino que da vida —a través de la cortina al Lugar Santísimo.

(Hebreos 10:21)

Ya que tenemos un gran Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios,

(Hebreos 10:22)

entremos directamente a la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en él. Pues nuestra conciencia culpable ha sido rociada con la sangre de Cristo a fin de purificarnos, y nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura.

(Hebreos 10:18) VP

Así pues, cuando los pecados han sido perdonados, ya no hay necesidad de más ofrendas por el pecado.

(Hebreos 10:19)

Hermanos, ahora podemos entrar con toda libertad en el santuario gracias a la sangre de Jesús,

(Hebreos 10:20)

siguiendo el nuevo camino de vida que él nos abrió a través del velo, es decir, a través de su propio cuerpo.

(Hebreos 10:21)

Tenemos un gran sacerdote al frente de la casa de Dios.

(Hebreos 10:22)

Por eso, acerquémonos a Dios con corazón sincero y con una fe completamente segura, limpios nuestros corazones de mala conciencia y lavados nuestros cuerpos con agua pura.

(Hechos 3:19)

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

(Hechos 3:19) NTV

Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados.

(Hechos 4:12)

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

(1 Pedro 2:24)

quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

(1 Pedro 2:24)NTV

Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados.

(1 Pedro 3:18)

Porque… Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.

(1 Pedro 3:18) NTV

Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevar VP

(1 Pedro 3:18)

Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios.

(Juan 1:12) NTV

Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.

(Juan 1:12)

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

(1 Juan 4:9)

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

(1 Juan 4:10)

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

(1 Juan 4:16)

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros…

(1 Juan 4:9) NTV

Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.

(1 Juan 4:10)

En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.

(1 Juan 4:16)

Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en su amor…

(1 Juan 5:11)

Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.

(1 Juan 5:12)

El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

(1 Juan 5:13)

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéiadas is en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna…

(1 Juan 5:11)NTV

Y este es el testimonio que Dios ha dado: él nos dio vida eterna, y esa vida está en su Hijo.

(1 Juan 5:12)

El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

(1 Juan 5:13)

Les he escrito estas cosas a ustedes, que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna.

(1 Juan 3:2)

Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

(1 Juan 3:2)VP

Queridos hermanos, ya somos hijos de Dios. Y aunque no se ve todavía lo que seremos después, sabemos que cuando Jesucristo aparezca seremos como él, porque lo veremos tal como es.

Si usted creyó que Cristo pagó sus pecados en la cruz y se arrepintió de ellos y mediante una oración recibió a Cristo en su vida como su Salvador y Rey puede tener la plena seguridad de que es un hijo de Dios, salvo y con vida eterna y que se cumplen en usted todas las palabras de Dios anunciadas anteriormente.

Profecía dada por Dios al predicador Gustavo Isbert el Viernes 12 de Octubre de 2012.

Profecía dada por Dios al predicador Gustavo Isbert el Viernes 12 de Octubre de 2012.

(2 Pedro 3:9)
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
(2 Pedro 3:13)
Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
Dios no se retrasa, en 3 años y medio pudo cambiar el mundo y hoy puede hacerlo en poco tiempo también.
Todo se irá acelerando con respecto a su obra y a la venida de su Reino.
El revelará su poder (que ya tienen) a sus siervos y derramará espíritu de valentía sobre ellos.
Cada uno de sus siervos se va sintiendo más incomodo en este mundo y están teniendo una sed insaciable de buscarlo (esta es obra de Dios), y esta sucediendo ahora mismo en todo el mundo.
Milagros serán revelados y una gran sed de lo sobrenatural y de presentar a un Dios vivo al mundo esta viniendo a cada uno de sus hijos.
Su pueblo se esforzará y actuará.
Aprenderá también a guiarse por el Espíritu Santo para actuar en el momento preciso en la voluntad de Dios y ejercer el poder que ya ha sido dado a su pueblo.
No miren los resultados “visibles” de la iglesia, ni a la iglesia visible, porque Dios se moverá de una manera invisible para los que no quieran creer y ninguno de ellos entenderá pero los que tengan sed de Dios entenderán y verán.
Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios actuar en este tiempo y serán parte de su ejército (invisible para el mundo) pero visible para el mundo espiritual tanto bueno como malo.
Te digo a ti que solo en la eternidad se verá lo que realmente lograste espiritualmente, en la tierra generalmente nadie se da cuenta, por eso no esperes reconocimiento de los hombres.
Mis hijos recibirán mayor autoridad y mis respuestas a sus oraciones serán cada día más contundentes para que el tiempo de la conquista espiritual se agilice hasta completar el número de mis redimidos, antes de llevarlos conmigo.
Los que serán más usados en estos últimos tiempos son los que más estoy puliendo y trabajando en ellos, para que yo solo sea su principal prioridad y estén en “los negocios de mi padre”. Estoy trabajando en ellos para que sean fuertes cuando lleguen los tiempos de batalla y ni no hagan quedar mal a mi ejército.
Uno de los principales enemigos del resto de mi pueblo serán sus prioridades menores es decir prioridades sin importancia eterna o sus “labranzas, negocios, hobbies y muchas cosas que no son malas en sí, pero los desenfocarán de mis propósitos.
En realidad son egoístas y no quieren llevar mi cruz, ni caminar conmigo en mis labores.
Pero yo llevaré a los que me aman por caminos que antes no caminaron y tendremos una gran amistad y les revelaré mis misterios, tampoco serán “señores” de sus caminos sino que caminarán conmigo y me seguirán a dondequiera que yo vaya
(Jeremías 10:23) Esto sucederá con ellos.
Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.
(Isaías 48:17)
Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.
(Jeremías 9:24)
Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.
(Jeremías 1:5) Mi plan se cumplirá con todos los que me aman y están dispuestos a ser parte de mi ejército final. Al decir todos incluyo a mujeres y niños.
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.
(Jeremías 1:9) Personas que no saben hablar pero que quieren estar disponibles para mí recibirán esto.
Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.
(Isaías 50:4)
Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.
(Isaías 30:21) Yo los guiaré y no se extraviarán y conocerán mi voz y reconocerán mis pisadas para seguirme.
Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda.
(Isaías 33:6) Muchos se salvarán me amarán y se sumarán a mi ejército.
Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de Jehová será su tesoro.
(Romanos 8:17) Son mis hijos y mis herederos y estarán dispuestos a sufrir por mi obra junto conmigo.
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
(Gálatas 4:6) Actuarán en el poder de mi Espíritu, son hijos del Rey y yo habito en ellos y nada hay imposible para mí.
Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
(Gálatas 4:7) No serán esclavos del pecado sino que actuarán como hijos del Rey, conociendo el respaldo de mi Reino y quién son ellos en verdad.
Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
(Santiago 2:5) Serán personas de todas las razas, ricos o pobres, instruidos o no. Solo me amarán y estarán dispuestos a dejar sus prioridades y me pondrán a mí como su prioridad y a mi obra de conquista espiritual.
Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?
(Deuteronomio 32:4) MI OBRA ES PERFECTA, no dudes todo te ayuda a bien aún lo que no entiendes, yo participo en tu vida mucho más de lo que te imaginas.




El es la Roca, cuya obra es perfecta,
Porque todos sus caminos son rectitud;
Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él;
Es justo y recto.
(Romanos 8:28)
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

TE HE PREPARADO DURANTE TODA TU VIDA PARA ESTE TIEMPO.
YO SE LO QUE HAGO, ASI QUE CONFÍA EN MÍ.
TU RECOMPENSA ESTÁ CONMIGO Y ES MAYOR QUE EL MEJOR DE TUS SUEÑOS.
(Isaías 49:4)
mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa con mi Dios.
Tu anhelo de belleza, pureza y santidad es válido, pues así es el cielo y por eso te sientes tantas veces incomodo en la tierra.
En el cielo está todo lo que anhelas y muchísimo más (yo tengo muchas sorpresas para mis hijos) pero ahora debes caminar por fe creyendo en mis palabras.
Yo soy todo lo que tú anhelas y en mí están todos los tesoros, las riquezas, la sabiduría, los misterios, los placeres y todo lo que anhelan todas las personas del mundo sin saberlo.
En el cielo es todo incorruptible y eterno, ustedes serán semejantes a mí y el más pequeño de aquí si yo le permitiría que se aparezca en la tierra sería adorado por su indescriptible belleza y gloria. (Las personas pensarían que soy yo) pero…
Yo soy el que ilumina el cielo y toda la gloria emana de mí. Tú sabes en parte algo de esto. Yo soy el príncipe de paz y el Rey de Reyes. Colosenses 1:15-22.
En el cielo todos mis hijos son más gloriosos y hermosos que cualquier ángel.
Están llamados a ser muy superiores a ellos. Ustedes son mis hijos, mis herederos y serán semejantes a mí. Les daré todas las cosas. Para eso es que morí por ustedes en la cruz.
(Romanos 8:32)
El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
(Romanos 8:18)
Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
(Romanos 8:29)
Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
(Apocalipsis 21:7)
El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
MI GLORIA LES ESPERA, EL CIELO ES SU VERDADERO HOGAR, PERO ESTE ES EL TIEMPO DE LA COSECHA Y DE LOS GRANDES MILAGROS, NO TE PIERDAS DE SER PARTÍCIPANTE ACTIVO DE ESTE TIEMPO DE MARAVILLAS DONDE YO DEMOSTRARÉ TODO MI PODER A TRAVES DE MI PUEBLO (DE TODO AQUEL QUE ESTÉ DISPONIBLE PARA MÍ Y ME SIGA).
RECUERDA YO ESTOY TRATANDO CONTIGO, LEVÁNTATE Y PREPARATE ESTUDIANDO MI PALABRA Y ENRÓLATE EN MI EJÉRCITO Y SUJÉTATE A MIS GENERALES.
TENDRÁS TODA LA ETERNIDAD PARA SER PLENAMENTE FELIZ Y DISFRUTAR ETERNAMENTE CONMIGO DE TODO LO QUE HE PREPARADO EN EL CIELO PARA TI Y PARA LOS QUE ME AMAN MAS QUE A SUS PROPIAS COSAS.
Profecía dada por Dios al predicador Gustavo Isbert el Viernes 12 de Octubre de 2012

Forma una generación de Guerreros esforzados y valientes.

Forma una generación de Guerreros esforzados y valientes.

Quiero que formes un ejército para mí.
Como Josué, como Alejandro Magno, como Pablo, pero en definitiva quiero que sean como yo y que hagan mayores obras, porque es necesario por el tiempo en que vivimos.
(1 Crónicas 12:22) Esto se cumplirá contigo.
Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.

La valentía viene de saber que Dios está a tu lado y estás en su voluntad y en su tiempo.

(Josué 1:2) Este es tu momento, como lo fue para Josué.
Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.
(Josué 1:3) Ya lo decretó.
Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.
(Josué 1:4)
Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.

Este momento de salvar almas es más importante que lo de Moisés y Josué y que las conquistas de David. Ellos eran diferentes a cualquier general común, ellos iban respaldados por Dios y en su plan (eran invencibles). Nosotros estamos bajo la gran comisión y en el tiempo del fin que habla Joel y Mateo 24:14 esto es más importante que aquello. También Dios levantará un ejército de niños.
Alejandro Magno se cansó de sufrir bajo los Persas y los atacó con 50000 contra millones y los fue derrotando basado en una frase de su madre: “Hijo eres invencible”. Cuando ganó su primera batalla le mandó un mensaje al rey Persa que decía “me menospreciaste”.
(Josué 1:5) Nosotros tenemos esta promesa de Dios.
Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
(Josué 1:6)
Esfuérzate y sé valiente; porque repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.
(Josué 1:7)
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.
(Josué 1:8)
Nunca se apartará de tu boca (confesalo, declaralo, hablalo) este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
(Josué 1:9)
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
(Isaías 50:7) Debemos tener esta actitud.
Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.
(Isaías 50:8)
Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos.
(Isaías 50:4)
Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado.
(Isaías 50:5)
Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.

(Josué 2:24)
Y dijeron a Josué: Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos; y también todos los moradores del país desmayan delante de nosotros.

(Josué 2:9) Rahab dijo: Y Así sucede cuando invade Jesús con su Reino a través de nosotros, cuando oramos, ayunamos, predicamos, conquistamos etc.
Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros.
(Josué 2:10)
Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido.

(Josué 2:11)
Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.
(Josué 3:5) Hacer esto para un pronto “mañana”.
Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros.
(Josué 3:7) Es Dios el que levanta o baja a las personas.
Entonces Jehová dijo a Josué: Desde este día comenzaré a engrandecerte delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moisés, así estaré contigo.
(Josué 5:13) Actitud de Josué.
Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?
(Josué 5:14) Jesús es el general y debemos seguir sus instrucciones.
El respondió: No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró (porque era Jesús); y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? (Siempre hay que moverse bajo las instrucciones de Dios).
(Josué 6:1)
Ahora, Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni salía.
(Josué 6:2)
Mas Jehová dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra.
(Josué 6:16)
Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad.
(Josué 6:20)
Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.
(Josué 10:8)
Y Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti.
(Josué 10:12)
Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas:
Sol, detente en Gabaón;
Y tú, luna, en el valle de Ajalón.
(Josué 10:13)
Y el sol se detuvo y la luna se paró,
Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos.
¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero
(Josué 10:14)
Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.
(Mateo 24:14) 1. Este es el tiempo de la conquista final.
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Hechos 2:16) 2. Este es el tiempo de milagros, de derramamiento del Espíritu Santo y de salvación. en los postreros días.
Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
(Hechos 2:17)
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
(Hechos 2:18)
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
(Hechos 2:19)
Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
Sangre y fuego y vapor de humo;
(Hechos 2:20)
El sol se convertirá en tinieblas,
Y la luna en sangre,
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;
(Hechos 2:21)
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

(Josué 14:6) Debemos tener la actitud de Caleb.
Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti.
(Josué 14:7)
Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón.
(Josué 14:8)
Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios.
(Josué 14:9)
Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios.
(Josué 14:10)
Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años.
(Josué 14:11) Señor te pido eso para tus siervos.
Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.
(Josué 14:12)
Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos (los gigantes) están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.
(Josué 14:13)
Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad.
(Josué 14:14)
Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone cenezeo, hasta hoy, por cuanto había seguido cumplidamente a Jehová Dios de Israel.
(1 Samuel 14:52) Debemos hacer eso.
Y hubo guerra encarnizada contra los filisteos todo el tiempo de Saúl; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y apto para combatir, lo juntaba consigo.
También deben ser personas buenas:
(Hechos 11:22)
Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía.
(Hechos 11:23)
Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor.
(Hechos 11:24)
Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.

(1 Crónicas 12:22) Otros vendrán a ayudar.
Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.

(2 Samuel 8:6)
Puso luego David guarnición en Siria de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, sujetos a tributo. Y Jehová dio la victoria a David por dondequiera que fue.

(2 Samuel 8:14)
Y puso guarnición en Edom; por todo Edom puso guarnición, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y Jehová dio la victoria a David por dondequiera que fue.

(1 Crónicas 18:6)
Y puso David guarnición en Siria de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, trayéndole presentes; porque Jehová daba la victoria a David dondequiera que iba.

(Jueces 6:12) GEDEON:
Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.
(Jueces 6:12)
Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.
(Jueces 6:14)
Y mirándole Jehová, le dijo: Vé con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?
(Jueces 6:15)
Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.
(Jueces 6:16)
Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.
(Isaías 42:13)
Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.
Leer Libro: Llamado a ser un líder de Dios. Blackaby paginas 10 y 11.
Debemos ser una generación de cristianos esforzados y valientes.
(Daniel 11:32)
…mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.
(Daniel 11:33)
Y los sabios del pueblo instruirán a muchos;

(1 Samuel 25:28) David y Abigail:
Y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues Jehová de cierto hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días. (Estamos en los “negocios de mi Padre”).
(1 Samuel 25:29) Será con nosotros de la misma manera que Abigail dijo a David.
Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven delante de Jehová tu Dios, y él arrojará la vida de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda.
(1 Samuel 25:30)
Y acontecerá que cuando Jehová haga con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel,
(2 Crónicas 32:8) Así dijo el rey Ezequías de sus enemigos.
Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá.
(Génesis 39:2) Si hacemos lo correcto seremos como José.
Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio.
(Génesis 39:3)
Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.
(Génesis 39:5)
Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo.
(Génesis 39:21) La diferencia la marca Dios con nosotros.
Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel.
(Génesis 39:23)
No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.

(Juan 8:29) Jesús decía.
Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.
(Josué 10:24) Josué humilló a sus enemigos.
Y cuando los hubieron llevado a Josué, llamó Josué a todos los varones de Israel, y dijo a los principales de la gente de guerra que habían venido con él: Acercaos, y poned vuestros pies sobre los cuellos de estos reyes. Y ellos se acercaron y pusieron sus pies sobre los cuellos de ellos.
(Josué 10:25)
Y Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová a todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis.

(Josué 11:6)
Mas Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos, porque mañana a esta hora yo entregaré a todos ellos muertos delante de Israel; desjarretarás sus caballos, y sus carros quemarás a fuego.
(Josué 11:15) Así se debe hacer.
De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés su siervo, así Moisés lo mandó a Josué; y así Josué lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que Jehová había mandado a Moisés.
(Josué 21:44)
Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos.
(Josué 21:45)
No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.

(Josué 23:10)
Un varón de vosotros perseguirá a mil; porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como él os dijo.
(Éxodo 4:21) Dios ordena que haga milagros.
Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano…

(Hechos 20:24) Pablo era así, pero yo quiero que lo superen, su meta es ser como yo: Jesús. Así deben ser en su entorno.
Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
(Filipenses 3:13)
Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
(Filipenses 3:14)
prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
(2 Corintios 12:15)
Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas…
(Hechos 19:19) Los poderes de las tinieblas son derrotados.
Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata.
(Hechos 14:19) A pesar de que lo apedreaban se levanto y animó a muchos.
Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto.
(Hechos 14:20)
Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe.
(Hechos 14:21)
Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía,
(Hechos 14:22)
confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe…

(Hechos 14:3) Así debe predicarse el evangelio.
Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios.
(Hechos 13:10) Enfrenta y combate y humilla a los demonios y al diablo.
dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?
(Hechos 13:11) Enfrentamiento de poderes. Dios es más fuerte
Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.
(Hechos 16:18) Otro enfrentamiento de poderes.
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
(Marcos 16:20) El Señor siempre está al lado nuestro.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
(Hebreos 12:22) Millares de ángeles nos rodean.
sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,

(Mateo 26:53) Podemos hacer eso y pedir más todavía.
¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?
(Apocalipsis 18:1) Estos trabajan para y junto con nosotros.
Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria.

(Apocalipsis 20:1) Un solo ángel ata al diablo cuando Dios se lo manda.
Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano.
(Apocalipsis 20:2)
Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años;
(1 Reyes 22:19) Debemos formar un ejército de verdaderos creyentes, el del cielo ya está disponible y dispuesto.
Entonces él dijo: El profeta Micaías dice a los reyes Acab y Josafat: Oye, pues, palabra de Jehová: Yo vi a Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él, a su derecha y a su izquierda.
(2 Samuel 10:7)
Cuando David oyó esto, envió a Joab con todo el ejército de los valientes.
(1 Crónicas 12:22)
Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.
(Éxodo 32:26)
se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo. Y se juntaron con él todos los hijos de Leví.
(1 Samuel 17:4) DAVID SABÍA DE QUE EL DIOS INVISIBLE Y TODOPODEROSO ESTABA CON EL.
Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo.
(1 Samuel 17:5)
Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce.
(1 Samuel 17:6)
Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros.
(1 Samuel 17:7)
El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él.
(1 Samuel 17:8)
Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí.
(1 Samuel 17:9)
Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.
(1 Samuel 17:10)
Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.
(1 Samuel 17:11)
Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.
(1 Samuel 17:26)
Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?
(1 Samuel 17:40)
Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.
(1 Samuel 17:41)
Y el filisteo venía andando y acercándose a David, y su escudero delante de él.
(1 Samuel 17:42)
Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer.
(1 Samuel 17:43)
Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses.
(1 Samuel 17:44)
Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo.
(1 Samuel 17:45)
Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
(1 Samuel 17:46)
Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.
(1 Samuel 17:47)
Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.
(1 Samuel 17:48)
Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo.
(1 Samuel 17:49)
Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.
(1 Samuel 17:50)
Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.
(1 Samuel 17:51)
Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.
(Efesios 4:13)
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
(1 Juan 3:2) Hoy somos como Jesús, ya que El vive en nosotros y luego en la eternidad seremos iguales a El.
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
(Lucas 6:40) Vamos para eso, para ser así.
El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.
(Juan 14:12) Por eso:
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
(Juan 16:24) ESTE ES EL TIEMPO DE HACER GRANDES ORACIONES (ORACIONES PODEROSAS).
Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
(Éxodo 3:16) Dios nos está visitando, el cielo esta bajando a la tierra.
Vé, y reúne a los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareció diciendo: En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto;
(Éxodo 4:31)
Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.
(Lucas 1:68)
Bendito el Señor Dios de Israel,
Que ha visitado y redimido a su pueblo,
(Lucas 7:16)
Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.
(Lucas 19:44) Debemos conocer el tiempo de nuestra visitación.
y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.
(1 Pedro 2:12) Dios visita a la gente a través nuestro.
manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

Lea esta palabra de Dios para usted:

Lea esta palabra de Dios para usted:
Como Dios es una persona usted y yo podemos ser sus amigos, hablar con El, relacionarnos, compartir todas nuestras cosas con El, contarle nuestros secretos (aunque El ya los sabe). Podemos pedirle consejos, disfrutar de su compañía y presencia, hablar con El a penas nos despertamos o en cualquier momento, pedirle mensajes, instrucciones, comentarle cosas, hablarle como a nuestro Padre y como a nuestro mejor amigo, pedirle ayuda, pedirle milagros, pedir que ángeles nos acompañen (aunque solo su presencia constante en nosotros y con nosotros nos debe bastar).
El es todopoderoso y puede hacer cualquier cosa o cambiar o arreglar cualquier situación o acomodarla a su perfecta voluntad.
Siempre puede hacer un milagro inesperado o sorprendernos con algo impensado o respondernos a un pedido específico.
Usted puede decir y recordar: El es Omnipresente y siempre está conmigo y NUNCA estoy solo. Este conocimiento me evita las soledades y la depresión porque El esta realmente a mi lado Mateo 6:6 dice: Tu padre que ESTÁ en secreto y El ve en lo secreto, también sabe de que cosas tenés necesidad antes de que se las pidas y esta necesidad puede ser de amistad, de cariño, de comprensión, de perdón, de alegría, de felicidad, que son cosas que solo El puede darte.
El sabe todas las cosas y podemos llevarle a El nuestras preocupaciones y preguntas,
El sabe el final desde el principio y sabe anticiparse y tener preparada la solución de antemano a los problemas o acontecimientos que (solo El) sabe que tendremos en el futuro.
El puede anticiparse a los problemas, por eso es tan importante hablar con El constantemente en oración y además captar su voz y también darle gracias y alabarle.
Debemos como prioridad descubrir o mejor dicho preguntarle a El, cual es su plan para nuestras vidas y caminar en ese plan obedeciéndole en todo para evitar correcciones y disciplinas de su parte. Como a Jonás que tuvo que enviarle la tormenta y el pez para que tome el camino correcto hacia Nínive y cumpla con la perfecta voluntad de Dios.
Debemos anotar las prioridades de Dios para nosotros y buscar cumplirlas con su ayuda procurando no desviarnos del camino y del plan que El tiene para cada uno. Ej. Moisés debía llevar al pueblo de Dios a la tierra prometida y así lo hizo, pero podía (y a veces sucede así con los creyentes) llevarlos a otro lugar aparentemente mejor o detenerse antes o cualquier variante que a usted se le pueda imaginar.
Pablo el apóstol debía ir a los gentiles, y cada vez que se metía con los judíos tenía terribles problemas y al revés Pedro que era llamado a los Judíos tenía problemas o cometía errores cuando iba a los gentiles.
Debemos saber que nade se hace, ni sucede sin que El lo permita por algún propósito que nosotros no conocemos, en todo El tiene el control, aún cuando muere una persona me he dado cuenta que es lo mejor para ella, porque tal vez en el futuro podría esperarle cosas peores o que desviarse del camino de Dios etc. como el Rey Ezequías (buscarlo en la Biblia).
Todo sucede con la aprobación de Dios, ni un pajarito cae a tierra sin que el lo permita y como TODAS las cosas nos ayudan a bien, podemos someternos a su voluntad con plena confianza.
Muchas personas no sirven a Dios por temor a que les pida algo muy difícil, pero El no te pide que hagas algo sin darte el poder para hacerlo y siempre te va llevando de a poco según tu capacidad.
También porque El es santo y vive en nosotros podemos vivir nuestra vida en pureza, porque su Espíritu se unió a nuestro espíritu y nos va transformando a su semejanza gradualmente y nos dio el poder para vencer la tendencia al pecado heredada de Adán.
Podemos tener una vida de adoración y genuino servicio porque su Espíritu que vive en nosotros nos lleva a glorificar a Cristo y Cristo que vive en nosotros, nos lleva con El a hacer sus obras junto con El y El se expresa a través nuestro con una fe que obra por el amor de El que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha dado.
Jesucristo es la verdad absoluta así que podemos creer lo que El dice y vivir basados en la verdad, en sus normas y mandamientos perfectos, según el poder de su fuerza.
Porque El vive en nosotros podemos vivir de acuerdo a su voluntad y a sus normas, por el poder que El nos da.
El no solo nos perdonó los pecados sino que nos da el poder para cumplir sus mandamientos (cuando hemos nacido de nuevo y somos verdaderamente sus hijos). Recuerde no hay pecado que El no pueda perdonar y no hay vicio o atadura espiritual que El no pueda sanar.
También El es justo y siempre nos tratará con justicia.
También Dios es amor y te ama y te amará más que nadie y de una manera perfecta, y nunca dejará de amarte porque El dice que su amor es eterno. Y como te ama más que nadie quiere lo mejor para ti, pero debes saber que siempre te corregirá y disciplinará si te desvías de su propósito o caes en pecado. Es bueno darse cuenta e ir por donde El quiere que vayas, porque sino preparará alguna “ballena” como a Jonás para que vuelvas a caminar por sus caminos. Estas son cosas cosan que muchos cristianos no se dan cuenta y van de “golpe en golpe” o de disciplina en disciplina.
Dios es misericordioso y El te entiende, comprende, “aguanta” y siempre está dispuesto a perdonar, pero El nos disciplina y corrige como un Padre perfecto.
Porque Dios es fiel, podemos estar seguros que siempre cumplirá sus promesas.
Porque Dios nunca cambia te amará incondicionalmente y buscará siempre hablarte, hacerte entender sus caminos y llevarte al cielo para siempre a disfrutar eternamente con El y con las cosas maravillosas que El ha preparado para aquellos que le aman.
Porque El ya te salvó y perdonó TODOS tus pecados para siempre y además ya te trasladó a Su Reino eterno y vives en el (en su Reino) tu futuro está seguro eternamente porque eres su hijo amado y siempre puedes contar con El, ahora y por la eternidad.
Porque El vive en el cielo estaremos siempre donde está El y aquí en la tierra El está en nosotros y a nuestro lado y no necesitamos esperar o pedir audiencia para hablar con El o para que intervenga en cualquier situación porque a El le gusta que le pidamos cosas Mateo 7:7. y sabe dar cosas buenas a sus hijos.
Disfrutemos en esta tierra haciendo su voluntad, protegidos por nuestro Padre y Pastor y cumplamos nuestra obra como Embajadores del Reino de los cielos, con su autoridad delegada y como Hijos del único, amoroso y todopoderoso Dios verdadero de quien somos y a quien servimos.

                                                                                                                    Predicador Gustavo Isbert

Evangelizmo: ¿Qué tendría que hacer un cristiano Hoy?

Evangelizmo: ¿Qué tendría que hacer un cristiano Hoy?

Evangelizar con poder (más del que se ha visto hasta ahora).

Jesús sigue hoy buscando, sanando y salvando a “las ovejas perdidas” y lo hace a través de cada cristiano verdadero pues el vive en nosotros.

El nos ha dado (y nosotros tenemos) para ello el mismo poder que tiene El, ya que El vive en nosotros.

Nada es imposible para Jesús que vive en nosotros.

Jesús dice que oremos por más obreros. El quiere que estemos disponibles para El, dispuestos a seguirle a donde quiera que vaya para nosotros y quiere expresarse con milagros y aún mayores obras de las que El hizo cuando estaba en su cuerpo en la tierra.

El tiene el cuerpo de millones de cristianos para expresarse en la tierra, pero cada uno debe estar darse cuenta de esto y ponerse a disposición total de El.

Jesús ya nos ha dado la orden de evangelizar y predicar el evangelio y ya nos ha dado su poder para hacerlo de una manera sobrenatural. (No necesitamos pedir su poder, ni que nos envíe, pues esto ya lo hizo). No necesitamos pedirle que confirme su palabra con milagros porque El ya lo prometió que esas señales seguirían a los que creen.

Al lado de cada cristiano hay un inmenso campo misionero y este mandato de Jesús es para todos:

(Marcos 16:15)
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Marcos 16:16)
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
(Marcos 16:17)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Marcos 16:18)
tomarán en las manos serpientes (demonios sin que nos dañen), y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño (este es un ejemplo de protección total y de que El controla todas las cosas); sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Marcos 16:20) Hoy es así, Jesús resucitado sigue haciendo lo mismo.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
(Marcos 5:19) Jesús le dijo al ex endemoniado que lo primero que debía hacer es evangelizar y procurar la salvación de los suyos y de los de su entorno.
Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
(Marcos 5:20)
Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.
(Hechos 10:24) Cornelio entendió esto y reunió a todos sus parientes y conocidos para que Pedro les predique y se salven. Seguramente luego continuó el y su familia predicando a otros.
Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.
(Hechos 3:19) Pedro era directo en su mensaje y así debemos ser también nosotros.
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
(Hechos 4:12)
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
(Hechos 26:20) Pablo también era directo en su mensaje y nosotros debemos hacer lo mismo que el.
Asíque no fui rebelde a la visión celestial sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.
(Lucas 14:23) Jesús dijo que hagamos “lo que sea” para que la gente vaya al cielo por toda la eternidad.
Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.
(Lucas 4:18) Jesús fue ungido con el Espíritu Santo para esta tarea y nosotros también, El la hizo y nosotros debemos hacerla también.
El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
(Lucas 4:19)
A predicar el año agradable del Señor.
(2 Corintios 1:21) Fuimos ungidos con el Espíritu santo al igual que Jesús y El además vive ahora en nosotros, para continuar haciendo lo mismo que estaba en la tierra a través nuestro ahora.
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,
(1 Juan 2:20)
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
Muchos cristianos ya hemos vivido y recibido esta misma experiencia y somos llenos del Espíritu Santo y hablamos en lenguas. Ahora debemos dejar que Cristo actúe y se exprese a través nuestro.
(Lucas 24:49)
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
(Hechos 1:8)
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
(Hechos 2:4)
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Hechos 4:28) Los cristianos reconocen el control total de Dios sobre todas las cosas.
…para hacer cuanto tu mano y tu consejo había antes determinado que sucediera.
(Hechos 4:29) DEBEMOS HACER ORACIONES PODEROSAS O MÁS PODEROSAS QUE ESA.
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
(Hechos 4:30)
mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
(Hechos 4:31)
Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
(Mateo 9:36) DEBEMOS PEDIR POR MÁS OBREROS Y DISCIPULARLOS DE UNA MANERA CONCRETA.
Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
(Mateo 9:37)
Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
(Mateo 9:38)
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

 

DEBEMOS FORMAR UN EJERCITO DE HOMBRES ESFORZADOS Y VALIENTES QUE VENZAN SUS PROPIOS PROBLEMAS Y AYUDEN A OTROS. (Ver ejemplos de Josué, David, Alejandro Magno).

(1 Crónicas 12:22)
Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.
(1 Samuel 14:52)
Y hubo guerra encarnizada contra los filisteos todo el tiempo de Saúl; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y apto para combatir, lo juntaba consigo.
DEBEMOS SANARLOS Y QUE SEAN LLENOS DEL ESPIRITU SANTO.

(Hechos 9:17)
Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

 

DEBEMOS PLANTAR IGLESIAS.
(1 Timoteo 3:15)
para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.
(Gálatas 2:9) DEBEMOS SER “UN HOMBRE COLUMNA”
y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.
(Hechos 16:18) DEBEMOS EJERCER EL PODER YA RECIBIDO.
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
(Hechos 16:25) LA UNICA MANERA PARA QUE DIOS RESPONDA LAS ORACIONES Y HAGA MILAGROS ES ORAR Y PEDIRLOS. Mateo 7:7.
Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.
(Hechos 16:26) DEBEMOS ESPERAR SIEMPRE MILAGROS.
Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.
(Hechos 16:30) ESTA ES LA GRAN PREGUNTA QUE SE HACE LA GENTE, ¿Cómo la respondemos?
y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
(Hechos 16:31) ESTA ES LA RESPUESTA Y SU EXPLICACIÓN:
Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

 

Y además debemos:

(1 Juan 4:9) Debemos primero hablarles del amor de Dios para nosotros.

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
(1 Juan 4:10)
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
(Romanos 5:6) Biblia NVI
Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.
(Romanos 5:7)
Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena.
(Romanos 5:8)
Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.
(Romanos 5:9)
Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios.
(Romanos 5:10)
Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo. (En nosotros) (Ahora que somos amigos de Dios)
(Romanos 5:11)
Así que ahora podemos alegrarnos por nuestra nueva y maravillosa relación con Dios gracias a que nuestro Señor Jesucristo nos hizo amigos de Dios.

 

(Romanos 3:10) Pero tenemos pecados.

Como dicen las Escrituras: «No hay ni un solo justo, ni siquiera uno.
(Eclesiastés 7:20)
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.

(1 Pedro 2:24) Pero Cristo los pagó en la cruz.

quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
(1 Pedro 3:18)
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.
(Hebreos 10:12)
pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,
(Hebreos 10:10)
En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
(Hebreos 10:14)
porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
(Hebreos 10:17)
añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

 

(Mateo 3:1) Debemos predicarles el arrepentimiento total.

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,
(Mateo 3:2)
y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 3:3)
Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
Enderezad sus sendas.
(Mateo 3:8) Debe haber frutos (un cambio en la vida de las personas para bien)
Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,
(Marcos 1:14) Jesús predicaba lo mismo. Y los hacía entrar en el Reino.
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
(Marcos 1:15)
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Juan 1:12) Debemos recibirle en nosotros.

Toda persona debe recibirle para ser salva (Jesús debe entrar y vivir su vida en nosotros). Esto se hace o se logra con una sencilla oración.
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
(Apocalipsis 3:20)
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

(Juan 14:23) Debe entrar en nosotros el espíritu Santo, Jesús y El Padre.

Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

De esa manera nos transformamos en templos donde habita Dios.

(1 Corintios 3:16)
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 3:17)
… porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
(1 Corintios 6:19)
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

(Juan 14:6) EL CRISTIANISMO ES TENER LA VIDA DE CRISTO EN UNO. EL ES LA VIDA ETERNA Y SI NO TENEMOS A EL, NO LA TENEMOS.

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
(1 Juan 5:11)
Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
(1 Juan 5:12)
El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
(1 Juan 5:13)
Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna…

ORACIÓN PARA SER SALVO Y RECIBIR A CRISTO:


Querido Jesús en este momento me arrepiento de todos mis pecados y creo las buenas noticias del Evangelio, creo que moriste en mi lugar en la cruz llevando mis pecados, mi culpa y mi condenación. Tomo la decisión ahora de recibirte en mi vida y abro la puerta de mi corazón. Te pido que entres en mí y te recibo como mi Salvador y el Rey de mi vida. Gracias Jesús porque me has perdonado de todos mis pecados, me has hecho un hijo tuyo y ahora tu vives en mí, gracias porque ahora soy verdaderamente un hijo de Dios. Amén


(Mateo 10:8) Ahora es tiempo de actuar. Aprenda estas órdenes de Jesús de memoria Y ¡HÁGALAS! Y no le importe como usted se sienta en ese momento.
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
(Lucas 10:9)
y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.
(Lucas 10:19) Aprenda esta afirmación de Jesús también.
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones (demonios), y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Hechos 5:42) ¡HÁGALO! VIVIENDO SU VIDA NORMAL – SOBRENATURAL.
Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
(Hechos 6:8)
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
No es necesario que deje sus trabajos sino que viva siendo “un pescador de Hombres” en su entorno. (Parientes, conocidos, amigos y toda persona con la que Dios prepare un encuentro con ella para que usted le hable da las buenas noticias del Evangelio.
(2 Tesalonicenses 3:12)
A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan.
(1 Tesalonicenses 4:11)
y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado,
(Hechos 18:9)
Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles.
(Romanos 15:18) ESTO LO PUEDE HACER CADA CRISTIANO TAMBIÉN.
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Romanos 15:19)
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(Romanos 15:20)
Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio…
(Juan 14:12) ESTO ES PARA USTED. USTED CREE EN JESÚS Y EL PROMETIÓ QUE USTED PUEDE HACER OBRAS MAYORES QUE LAS QUE HIZO CRISTO CUANDO ESTABA EN LA TIERRA PORQUE EL AHORA VIVE EN USTED Y PUEDE HACER COSAS MAYORES QUE LAS QUE EL HIZO ANTES, SI ES EL MOMENTO OPORTUNO.
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
(Mateo 24:14) Y ESTE ES EL TIEMPO.
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Hechos 2:16)
Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
(Hechos 2:17)
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
(Hechos 2:18)
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
(Hechos 2:19)
Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;
(Hechos 2:21)
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

(Josué 1:5) RECUERDA ESTO: DIOS TE LO DICE AHORA.

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.

(Josué 1:9)
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
Que debemos hacer principalmente:

1. Evangelizar
2. Bautizar a las personas.
3. Sanarlas como Ananías a Pablo (Hechos 9:17)
4. Y orar para que sean llenos del Espíritu Santo.
5. Disipularlos.
6. Enviarlos. A su entorno o a donde Dios los guíe.
7. Plantar Iglesias. 1 Timoteo 3:15. La Iglesia de Filipos se formó con Lidia, otras mujeres, el carcelero y su familia y fue una iglesia que apoyó muchísimo al apóstol Pablo en su labor de hacer estas cosas antes mencionadas. Filipenses 10:4,15-16.

Frases de aliento: Recordemos siempre estas cosas.

Frases de aliento: Recordemos siempre estas cosas.
(Romanos 8:28)
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…
(Romanos 8:31)
¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
(Romanos 8:33)
¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
(Romanos 8:37)
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
(Romanos 8:38)
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
(Romanos 8:39)
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
(Mateo 6:8)
vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
(Mateo 6:6)
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Nada toma por sorpresa a Dios
(Mateo 10:29)
“¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita.
(Mateo 10:30)
Pues aun vuestros cabellos están todos contados.
(Lucas 12:6)
¿No se venden cinco pajarillos por dos moneditas? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.
(Lucas 12:7)
Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.
Recordemos Dios es perfecto en su amor y hace siempre lo que es mejor para nosotros, tal vez no lo entendamos en ese momento pero El trabaja para nuestro supremo bien eterno.
Dios es infinito en sabiduría y sabe lo que es mejor para nosotros y actúa conforme a ello.
Nosotros no vemos las cosas de la perspectiva de Dios pero El sabe todos los detalles y el curso óptimo de cada situación que solo beneficiará a la larga (o a la corta) a sus hijos.
El no pasa por alto ni un solo factor.
Dios está al tanto de todo y de todos los detalles y como es infinitamente sabio no puede equivocarse y como tiene el control de todo, puede permitir (o no) cada cosa según su voluntad perfecta para nosotros.
Debemos confiar en su sabiduría, su amor y en lo que está haciendo o permitiendo que suceda.
El ve el final desde el principio y es un buen final controlado por EL.
En su Omnisciencia, Dios sabe lo que es lo mejor al final.
Debemos confiar en Dios viendo más allá de lo que vemos nosotros y pensar lo que Dios ve.
Debemos confiar que nuestro Dios Omnisciente (y que nos ama más que nadie) tiene nuestro mayor beneficio en mente.
Predicador Gustavo Isbert

Lo que tengo te doy. Parte I

LO QUE TENGO TE DOY:

Parte 1: LO QUE TENGO.

(Hechos 3:6)

Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

Tenemos las armas espirituales mayores del universo y del cielo.

(2 Corintios 10:4)

porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,

(Gálatas 2:20) El amor de Dios

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí…

el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

(Efesios 2:4)

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,

(Efesios 2:5)

aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),

(Efesios 2:6)

y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,

(Efesios 5:2)

Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

(1 Juan 4:10)

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

(Apocalipsis 1:5)

y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,

(Romanos 5:5)

y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

(Salmos 23:1) Dios es tu Pastor

Jehová es mi pastor; nada me faltará.

(Juan 10:27) Estamos tomados de su mano.

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,

(Juan 10:28)

y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

(Juan 10:29)

Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

(1 Corintios 3:16) Tenemos el Espíritu Santo y su poder.

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

(1 Corintios 3:17) Si alguien se pone en contra Dios lo destruirá a el.

Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

(1 Corintios 6:19) Somos propiedad de Dios.

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

(Gálatas 2:20) Cristo vive en nosotros.

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

(Juan 14:23) El padre vive en nosotros y está con nosotros siempre.

Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

(Mateo 6:6) Está en lo secreto. Al lado nuestro.

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

(Marcos 16:15) Estamos en la gran comisión. Haciendo su voluntad y caminando en su propósito.

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

(2 Crónicas 35:20) Aun el rey Josías siendo bueno, se opuso a un plan de Dios y murió.

Después de todas estas cosas, luego de haber reparado Josías la casa de Jehová, Necao rey de Egipto subió para hacer guerra en Carquemis junto al Eufrates; y salió Josías contra él.

(2 Crónicas 35:21)

Y Necao le envió mensajeros, diciendo: ¿Qué tengo yo contigo, rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra; y Dios me ha dicho que me apresure. Deja de oponerte a Dios, quien está conmigo, no sea que él te destruya.

(2 Crónicas 35:22)

Mas Josías no se retiró, sino que se disfrazó para darle batalla, y no atendió a las palabras de Necao, que eran de boca de Dios; y vino a darle batalla en el campo de Meguido.

(2 Crónicas 35:23)

Y los flecheros tiraron contra el rey Josías. Entonces dijo el rey a sus siervos: Quitadme de aquí, porque estoy gravemente herido.

(2 Crónicas 35:24)

Entonces sus siervos lo sacaron de aquel carro, y lo pusieron en un segundo carro que tenía, y lo llevaron a Jerusalén, donde murió; y lo sepultaron en los sepulcros de sus padres. Y todo Judá y Jerusalén hicieron duelo por Josías.

(Mateo 8:8) Tenemos la poderosa palabra de Jesús y su voluntad de sanar y hacer milagros.

Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente dí la palabra, y mi criado sanará.

(Mateo 8:9) Tenemos la autoridad delegada de Jesús como el centurión tenía de Roma. Tenemos el respaldo del Reino de los cielos.

Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

(Mateo 10:1) Nos dio su autoridad.

Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

(Marcos 3:15)

y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:

(Marcos 6:7)

Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

(Marcos 13:34)

Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.

(Lucas 4:36)

Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?

(Lucas 7:8)

Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

(Lucas 9:1)

Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.

(Romanos 13:1)Somos autoridades superiores sobre los demonios y satanás.

Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

(Romanos 13:2)

De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

(Gálatas 5:25) Tenemos la guía del Espíritu Santo.

Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

(Gálatas 5:25)

Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida.

(Hechos 9:34) Tenemos la guía de Jesús para dar ordenes.

Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.

(Marcos 16:17) Tenemos la promesa de Jesús que nos seguirán los milagros y las señales. Y tenemos el permiso para actuar en su nombre.

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

(Juan 14:13)

Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

(Juan 14:14)

Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

(Juan 16:23)

En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

(Juan 16:24)

Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

(Éxodo 4:21) Nos ordena que delante de Faraón (el diablo) hagamos milagros que El ya ha puesto en nuestra mano. Ya nos ha dado las maravillas y los milagros (la vara) (Ya la tenemos).

Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.

(1 Corintios 12:1) Tenemos los dones del Espíritu Santo.

No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.

(1 Corintios 12:7)

Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

(1 Corintios 12:8)

Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;

(1 Corintios 12:9)

a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu.

(1 Corintios 12:10)

A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.

(Génesis 27:33) Tenemos el poder de bendecir. (Guiados por el Espíritu Santo).

Y se estremeció Isaac grandemente, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que trajo caza, y me dio, y comí de todo antes que tú vinieses? Yo le bendije, y será bendito.

(Hechos 19:6) Podemos orar por otros para que el Señor los llene de su Espíritu Santo.

Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

(Marcos 16:18) Tenemos una protección especial que no la tiene nadie más que los hijos de Dios.

tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

(Hechos 18:9)

Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles;

(Hechos 18:10)

porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

(Hebreos 12:18) Millares de ángeles nos acompañan y el cielo nos ve.

Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,

(Hebreos 12:22)

sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,

(Hebreos 12:23)

a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,

(Mateo 24:14) ESTAMOS EN EL PRINCIPAL PROPOSITO DE DIOS. Aún mas que Moisés y Josué en su momento. Nadie puede oponerse a sus propósitos.

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

(Santiago 4:7) Tenemos poder sobre el diablo mismo y debe huir de nosotros cuando le resistimos.

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

(Lucas 10:19) Ya tenemos esto:

He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

(Lucas 10:19)

Miren, les he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo; pueden caminar entre serpientes y escorpiones y aplastarlos. Nada les hará daño.

(Mateo 10:8) Tenemos esta orden de Dios.

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

(Mateo 10:8)

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.

(Lucas 10:9) También nos ha dado esta orden.

y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.

(2 Corintios 5:20) Somos embajadores del Reino de los cielos.

Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

(Romanos 8:17) Somos hijos de Dios con todas sus repercusiones…

Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo.

Lo que tengo te doy Parte II

LO QUE TENGO TE DOY:
Parte 2: TE DOY.

Ver:
1. Lo que tengo
2. Te doy
3. La guía del Espíritu santo

(Hechos 3:6)
Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
(Juan 5:4) Jesús se guiaba por lo que veía hacer al Padre.
Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.
(Juan 5:5)
Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.
(Juan 5:6)
Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?
(Juan 5:7)
Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien (si tiene a alguien: a Jesús) me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.
(Juan 5:8) Jesús no ora sino que ordena.
Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.
(Juan 5:9)
Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.
(Hechos 16:6) Guía del Espíritu santo para hacer o no hacer.
Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;
(Marcos 11:23) No dice cualquiera que orare y tampoco (si un gran “santo”).
Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
(Mateo 24:14) Estamos en el principal propósito.
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Éxodo 4:21) Debemos hacer nosotros lo que ya nos dio y ordenó hacer.
Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.
(Éxodo 14:15)
Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Dí a los hijos de Israel que marchen.
(Éxodo 14:16) Le dijo que lo divida Moisés.
Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.
(Éxodo 14:21)
Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.
(Éxodo 14:26)
Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.
(Éxodo 14:27)
Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.
(Éxodo 14:14)
Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
(Marcos 16:17) Echa tú demonios, pon tú tus manos.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Lucas 6:19) Al igual que El nos pasa eso (lo vemos en la práctica).
Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos
(Santiago 5:14) Los ancianos no todos eran “super” santos pero la orden de lo que sucederá está ya dada.
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
(Santiago 5:15)
Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará;
(Santiago 5:16)
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
(Jueces 6:16)
Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y(Tú) derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.
(Mateo 17:20) Nosotros diremos;
Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

(Marcos 16:17) Las señales nos seguirán, no debemos orar para que suceda algo que ya dijo el Señor que sucedería.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
.(Marcos 16:18)
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Marcos 16:20) Hoy es igual que antes. Cristo está resucitado y vivo.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

Debemos predicar para que sucedan cosas como Salvaciones, sanidades llenamientos del Espíritu Santo, prosperidades etc.
(1 Corintios 1:21) Pero para que suceda NOSOTROS debemos predicar.
Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
(Mateo 12:41) Si Jonás no hubiera hablado ellos se hubieran muerto y condenado.
Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí (hay) más que Jonás en este lugar. Y Jesucristo vive en nosotros.
(Josué 10:7) Debemos ser como Josué. Y estar rodeados de personas valientes.
Y subió Josué de Gilgal, él y todo el pueblo de guerra con él, y todos los hombres valientes.
(Josué 10:8) Antes que suceda algo Dios ya le dice el resultado.
Y Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti.
(Josué 10:11)
Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada.
(Josué 10:12) Josué ordenó.
Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas:
Sol, detente en Gabaón;
Y tú, luna, en el valle de Ajalón.

(Josué 10:13)
Y el sol se detuvo y la luna se paró,
Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos.
¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero
(Josué 10:14)
Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.

(Marcos 16:15) Hoy estamos en algo aún más importante:
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Lucas 17:6)
Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
(Lucas 11:20) Dios está detrás de todo esto es entonces lógico que hayan milagros. Es para los que creen.
Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el Reino de Dios ha llegado a vosotros.
(Lucas 11:21)
Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee.
(Lucas 11:22) Jesús ya venció al diablo y nos manda a recoger el botín.
Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.
(Marcos 9:38) Uno que entendió: (le cayó la ficha).
Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
(Marcos 9:39)
Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.
(Marcos 9:40)
Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
(Hechos 6:8) Otro que entendió.
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 9:34) Otro que entendió, da ordenes al ver a Jesús que quiere sanar.
Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.
(Hechos 16:18) Entender “lo que tengo” y darlo: Ej del Ingeniero y el boxeador. Pablo no pide a Dios que salga o lo saque sino que ordena como embajador del Reino de Dios.
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

(Hechos 13:11) Ordena al captar la voluntad de Dios. (No ora, ni se lamenta).
Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.
(Marcos 4:39) Jesús daba ordenes. Sabía que tenía el poder del E.Santo que tenemos nosotros.
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.
(Juan 14:12) Jesús dijo esto: Nosotros podemos porque Cristo vive en nosotros.
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
(2 Corintios 4:7)
Pero tenemos este tesoro (Jesús) en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,
(Colosenses 1:29)
para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.
(Romanos 15:18)
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Romanos 15:19)
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(Romanos 15:20)
Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio.
(Juan 5:19) Debemos caminar cerca de El para ver lo que está haciendo ahora.
Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.
(Juan 11:22) Podemos ser como El.
Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.

(Juan 11:41) Ya sabía antes la voluntad y la respuesta del Padre.
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

(Juan 11:42) Digamos, creamos y vivamos eso.
Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
Luego de decir esto dio la orden y Lázaro resucitó.

COSAS QUE DEBEMOS SABER:

COSAS QUE DEBEMOS SABER.
1. LA GENTE VIVE EN TINIEBLAS Y EN EL REINO DE SATANÁS Y BAJO SU AUTORIDAD (AUNQUE NO LO SABEN).

(2 Corintios 4:3)
Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;
(2 Corintios 4:4)
en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, (para que no entiendan) para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
(Efesios 4:17)
Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
(Efesios 4:18)
teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
2. ES NECESARIO PREDICAR SOBRE EL REINO DE DIOS Y ACERCA DEL ARREPENTIMIENTO Y LA FE EN N.S.JESUCRISTO.
(Hechos 19:8)
Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios.

(Hechos 20:25)
Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el Reino de Dios, verá más mi rostro.
(Hechos 20:21)
testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.

3. AL PREDICAR EL REINO DE DIOS LAS PERSONAS QUE HACEPTAN PONERSE BAJO LA AUTORIDAD DEL REY JESÚS, PASAN DE UN REINO A OTRO Y SE PONEN VOLUNTARIAMENTE BAJO LA AUTORIDAD DE DIOS.
4. SUS PECADOS SON PERDONADOS Y SON HECHOS HIJOS DE DIOS, SUS HEREDEROS Y CO-HEREDEROS CON CRISTO. AHORA SU REY Y “GOBERNANTE” ES CRISTO.
(Romanos 8:16)
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
(Romanos 8:17)
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo.
(Hechos 26:17) Jesús le dice a Pablo: (y a todos nosotros):
… ahora te envío,
(Hechos 26:18)
para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
(Hechos 26:18)
y para que crean en mí y reciban así el perdón de los pecados y una herencia en el pueblo santo de Dios.
(Colosenses 1:13) Dios YA nos trasladó a su Reino y vivimos en el (si somos verdaderos cristianos seguidores de Jesús). Nos fuimos del el reino del diablo y no estamos más bajo su autoridad.
el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
(Colosenses 1:13) NTV
Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado.
(Colosenses 1:14)NTV
quien compró nuestra libertad (Jesús) (por su sangre derramada) y perdonó nuestros pecados.
5. CRISTO VIVE EN CADA CRISTIANO. (Colosenses 1:26)
el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos,
(Colosenses 1:27)
a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,
(Colosenses 1:28)
a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;
6. TENEMOS EL PODER Y LA POTENCIA DE CRISTO PARA HACER SU OBRA.
(Colosenses 1:29)
para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, (de Jesús) la cual actúa poderosamente en mí.
(Colosenses 1:26) NVI
anunciando el misterio que se ha mantenido oculto por siglos y generaciones, pero que ahora se ha manifestado a sus santos.
(Colosenses 1:27)
A estos Dios se propuso dar a conocer cuál es la gloriosa riqueza de este misterio entre las naciones, que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria.
(Colosenses 1:24) NTV
Me alegro cuando sufro en carne propia por ustedes, porque así participo de los sufrimientos de Cristo, que continúan a favor de su cuerpo, que es la iglesia.
(Colosenses 1:25)
Dios me ha dado la responsabilidad de servir a su iglesia mediante la proclamación de todo su mensaje a ustedes.
(Colosenses 1:26)
Este mensaje se mantuvo en secreto durante siglos y generaciones, pero ahora se dio a conocer al pueblo de Dios.
(Colosenses 1:27)
Pues él quería que su pueblo supiera que las riquezas y la gloria de Cristo también son para ustedes, los gentiles. Y el secreto es: Cristo vive en ustedes. Eso les da la seguridad de que participarán de su gloria.

7. DEBEMOS PENSAR DE ESTA MANERA:

(Hechos 20:24)
Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
(2 Corintios 12:15)
Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras a almas.
(Filipenses 3:13)
pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
(Filipenses 3:14)
prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
(2 Timoteo 4:7)
He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.
(2 Timoteo 4:8)
Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Evangelización con poder (más del que se ha visto hasta ahora).

Jesús sigue hoy buscando, sanando y salvando a “las ovejas perdidas” y lo hace a través de cada cristiano verdadero pues el vive en nosotros.

El nos ha dado para ello el mismo poder que tiene El, ya que El vive en nosotros.

Nada es imposible para Jesús que vive en nosotros.

Jesús dice que oremos por más obreros. El quiere que estemos disponibles para El, dispuestos a seguirle a donde quiera que vaya para nosotros y expresarse con milagros y aún mayores obras de las que El hizo individualmente cuando estaba en su cuerpo en la tierra.

El tiene el cuerpo de millones de cristianos para expresarse en la tierra, pero cada uno debe estar darse cuenta de esto y ponerse a disposición total de El.

Jesús ya nos ha dado la orden de evangelizar y predicar el evangelio y ya nos ha dado su poder para hacerlo de una manera sobrenatural. (No necesitamos pedir su poder, ni que nos envíe, pues esto ya lo hizo). No necesitamos pedirle que confirme su palabra con milagros porque El ya lo prometió que esas señales seguirían a los que creen.

Al lado de cada cristiano hay un inmenso campo misionero y este mandato de Jesús es para todos.

(Marcos 16:15)
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Marcos 16:16)
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
(Marcos 16:17)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Marcos 16:18)
tomarán en las manos serpientes (demonios sin que nos dañen), y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño (este es un ejemplo de protección total y de que El controla todas las cosas); sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Marcos 16:20) Hoy es así, Jesús resucitado sigue haciendo lo mismo.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
(Marcos 5:19) Jesús le dijo al ex endemoniado que lo primero que debía hacer es evangelizar y procurar la salvación de los suyos y de los de su entorno.
Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
(Marcos 5:20)
Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.
(Hechos 10:24) Cornelio entendió esto y reunió a todos sus parientes y conocidos para que Pedro les predique y se salven. Seguramente luego continuó el y su familia predicando a otros.
Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.
(Hechos 3:19) Pedro era directo en su mensaje y así debemos ser también nosotros.
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
(Hechos 4:12)
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
(Hechos 26:20) Pablo también era directo en su mensaje y nosotros debemos hacer lo mismo que el.
Asíque no fui rebelde a la visión celestial sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.
(Lucas 14:23) Jesús dijo que hagamos “lo que sea” para que la gente vaya al cielo por toda la eternidad.
Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.
(Lucas 4:18) Jesús fue ungido con el Espíritu Santo para esta tarea y nosotros también, El la hizo y nosotros debemos hacerla también.
El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
(Lucas 4:19)
A predicar el año agradable del Señor.
(2 Corintios 1:21) Fuimos ungidos con el Espíritu santo al igual que Jesús y El además vive ahora en nosotros, para continuar haciendo lo mismo que estaba en la tierra a través nuestro ahora.
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,
(1 Juan 2:20)
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
Muchos cristianos ya hemos vivido y recibido esta misma experiencia y somos llenos del Espíritu Santo y hablamos en lenguas. Ahora debemos dejar que Cristo actúe y se exprese a través nuestro.
(Lucas 24:49)
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
(Hechos 1:8)
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
(Hechos 2:4)
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Hechos 4:28) Los cristianos reconocen el control total de Dios sobre todas las cosas.
…para hacer cuanto tu mano y tu consejo había antes determinado que sucediera.
(Hechos 4:29) DEBEMOS HACER ORACIONES PODEROSAS O MÁS PODEROSAS QUE ESA.
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
(Hechos 4:30)
mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
(Hechos 4:31)
Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
(Mateo 9:36) DEBEMOS PEDIR POR MÁS OBREROS Y DISCIPULARLOS DE UNA MANERA CONCRETA.
Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
(Mateo 9:37)
Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
(Mateo 9:38)
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
(1 Crónicas 12:22) DEBEMOS FORMAR UN EJERCITO DE HOMBRES ESFORZADOS Y VALIENTES QUE VENZAN SUS PROPIOS PROBLEMAS Y AYUDEN A OTROS. (Ver ejemplos de Josué, David, Alejandro Magno).
Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.
(1 Samuel 14:52)
Y hubo guerra encarnizada contra los filisteos todo el tiempo de Saúl; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y apto para combatir, lo juntaba consigo.
(Hechos 9:17) DEBEMOS SANARLOS Y QUE SEAN LLENOS DEL ESPIRITU SANTO.
Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
(1 Timoteo 3:15) DEBEMOS PLANTAR IGLESIAS.
para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.
(Gálatas 2:9) DEBEMOS SER “UN HOMBRE COLUMNA”
y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.
(Hechos 16:18) DEBEMOS EJERCER EL PODER YA RECIBIDO.
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
(Hechos 16:25) LA UNICA MANERA PARA QUE DIOS RESPONDA LAS ORACIONES Y HAGA MILAGROS ES ORAR Y PEDIRLOS. Mateo 7:7.
Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.
(Hechos 16:26) DEBEMOS ESPERAR SIEMPRE MILAGROS.
Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.
(Hechos 16:30) ESTA ES LA GRAN PREGUNTA QUE SE HACE LA GENTE, ¿Cómo la respondemos?
y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
(Hechos 16:31) ESTA ES LA RESPUESTA Y SU EXPLICACIÓN:
Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
La gran pregunta. ¿Cómo la respondemos?

(1 Juan 4:9) Debemos primero hablarles del amor de Dios para nosotros.
En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
(1 Juan 4:10)
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
(Romanos 5:6) Biblia NVI
Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.
(Romanos 5:7)
Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena.
(Romanos 5:8)
Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.
(Romanos 5:9)
Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios.
(Romanos 5:10)
Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo. (En nosotros) (Ahora que somos amigos de Dios)
(Romanos 5:11)
Así que ahora podemos alegrarnos por nuestra nueva y maravillosa relación con Dios gracias a que nuestro Señor Jesucristo nos hizo amigos de Dios.
(Romanos 3:10) Pero tenemos pecados.
Como dicen las Escrituras: «No hay ni un solo justo, ni siquiera uno.
(Eclesiastés 7:20)
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
(1 Pedro 2:24) Pero Cristo los pagó en la cruz.
quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
(1 Pedro 3:18)
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.
(Hebreos 10:12)
pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,
(Hebreos 10:10)
En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
(Hebreos 10:14)
porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
(Hebreos 10:17)
añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.
(Mateo 3:1) Debemos predicarles el arrepentimiento.
En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,
(Mateo 3:2)
y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 3:3)
Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
Enderezad sus sendas.
(Mateo 3:8) Debe haber frutos.
Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,
(Marcos 1:14) Jesús predicaba lo mismo. Y los hacía entrar en el Reino.
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
(Marcos 1:15)
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
(Juan 1:12) Debemos recibirle en nosotros. (debe entrar y vivir su vida en nosotros).
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
(Apocalipsis 3:20)
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
(Juan 14:23) Debe entrar en nosotros el espíritu Santo, Jesús y El Padre.
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
De esa manera nos transformamos en templos donde habita Dios.
(1 Corintios 3:16)
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 3:17)
… porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
(1 Corintios 6:19)
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
(Juan 14:6) EL CRISTIANISMO ES TENER LA VIDA DE CRISTO EN UNO. EL ES LA VIDA ETERNA Y SI NO TENEMOS A EL, NO LA TENEMOS.
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
(1 Juan 5:11)
Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
(1 Juan 5:12)
El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
(1 Juan 5:13)
Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna…
(Mateo 10:8) Ahora es tiempo de actuar. Aprenda estas órdenes de Jesús de memoria Y ¡HÁGALAS! Y no le importe como usted se sienta en ese momento.
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
(Lucas 10:9)
y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.
(Lucas 10:19) Aprenda esta afirmación de Jesús también.
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones (demonios), y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Hechos 5:42) ¡HÁGALO! VIVIENDO SU VIDA NORMAL – SOBRENATURAL.
Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
(Hechos 6:8)
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Romanos 15:18) ESTO LO PUEDE HACER CADA CRISTIANO TAMBIÉN.
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Romanos 15:19)
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(Romanos 15:20)
Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio…
(Juan 14:12) ESTO ES PARA USTED. USTED CREE EN JESÚS Y EL PROMETIÓ QUE USTED PUEDE HACER OBRAS MAYORES QUE LAS QUE HIZO CRISTO CUANDO ESTABA EN LA TIERRA PORQUE EL AHORA VIVE EN USTED Y PUEDE HACER COSAS MAYORES QUE LAS QUE EL HIZO ANTES, SI ES EL MOMENTO OPORTUNO.
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
(Mateo 24:14) Y ESTE ES EL TIEMPO.
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Hechos 2:16)
Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
(Hechos 2:17)
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
(Hechos 2:18)
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
(Hechos 2:19)
Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;
(Hechos 2:21)
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
(Josué 1:5) RECUERDA ESTO: DIOS TE LO DICE AHORA.
Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
(Josué 1:9)
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
Que debemos hacer principalmente:

1. Evangelizar
2. Bautizar a las personas.
3. Sanarlas como Ananías a Pablo (Hechos 9:17)
4. Y orar para que sean llenos del Espíritu Santo.
5. Disipularlos.
6. Enviarlos. A su entorno o a donde Dios los guíe.
7. Plantar Iglesias. 1 Timoteo 3:15. La Iglesia de Filipos se formó con Lidia, otras mujeres, el carcelero y su familia y fue una iglesia que apoyó muchísimo al apóstol Pablo en su labor de hacer estas cosas antes mencionadas. Filipenses 10:4,15-16.

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