Profecía basada en el libro de Isaías y confirmada por otro profeta y por el Espíritu Santo. (Tal vez sea también para ti).

Profecía basada en el libro de Isaías y confirmada por otro profeta y por el Espíritu Santo. (Tal vez sea también para ti).


Profecía que me dio el Señor Jesús, basada en el libro de Isaías y confirmada por otro profeta y por el Espíritu Santo. (Tal vez sea también para ti).
(Isaías 61:1) Yo te ungí para eso: Ya estás ungido para eso.
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

(Isaías 61:2)a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro;(yo voy a hacerte justicia con todos los que se oponen a mi obra) a consolar a todos los enlutados;

(Isaías 61:3)a ordenar que a los afligidos de mi pueblo se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

 

(Isaías 61:4)Tu y los que están y pondré contigo…

Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones. (Espiritualmente hablando)ç
(Isaías 61:6)
Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados;
(Isaías 49:8)
Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades, (espirituales).
(Isaías 49:9)
para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos.
(Isaías 49:10)
No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.
(Isaías 49:11)
Y convertiré en camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas.
(Isaías 49:12)
He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y de otras tierras.

(Isaías 49:13)
Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes; porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.
(Isaías 49:14)
Pero… a veces pensaste: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí.
(Isaías 49:15)
¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
(Isaías 49:16)
He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros.
(Isaías 49:17)
Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti.
(Isaías 49:18)
Alza tus ojos alrededor, y mira: todos éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice Jehová, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia.
(Isaías 49:19)
Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos.
(Isaías 49:20)
Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos: Estrecho es para mí este lugar ¡ENSANCHALO! para que yo también more allí.
(Isaías 49:21)
Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos?
(Isaías 49:22)
Así dijo Jehová el Señor: He aquí, yo tenderé mi mano a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros,
(Isaías 49:23)
y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que esperan en mí.
(Isaías 45:1)
Así dice Jehová a su ungido, a ti mi siervo, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán:
(Isaías 45:2)
Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos;
(Isaías 45:3)
y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te llamé por tu nombre.
(Isaías 45:5)
Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí.
(Isaías 45:6)
para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo,
(Isaías 45:7)
que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.
(Isaías 45:8)
Rociad, cielos, de arriba, y las nubes destilen la justicia; ábrase la tierra, y prodúzcanse la salvación y la justicia; háganse brotar juntamente. Yo Jehová lo he creado.
(Isaías 45:11)
Así dice Jehová, el Santo de Israel, y su Formador: Preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos.
(Isaías 45:12)
Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé.
(Isaías 45:13)Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones, dice Jehová de los ejércitos.

(Isaías 45:14)
Así dice Jehová: El trabajo de Egipto, las mercaderías de Etiopía, y los sabeos, hombres de elevada estatura, se pasarán a ti y serán tuyos; irán en pos de ti y te dirán: Ciertamente en ti está Dios, y no hay otro fuera de Dios.
(Isaías 45:18)
Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano… Yo soy Jehová, y no hay otro.
(Isaías 44:8)
No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.
(Isaías 42:1)
He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.
(Isaías 42:2)
No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.
(Isaías 42:3)
No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.
(Isaías 42:4)
No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán sus enseñanzas.
(Isaías 42:5)
Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan:
(Isaías 42:6)
Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,
(Isaías 42:7)
para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.
(Isaías 42:9)
He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.
(Isaías 40:9)
Súbete sobre un monte alto, anunciador de mi palabra; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de mi pueblo; levántala, no temas; dí a las ciudades: ¡Ved aquí al Dios vuestro!
(Isaías 40:10)
He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.
(Isaías 33:6)
Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de Jehová será su tesoro.
(Isaías 26:9) Di esto:
Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia. (mis juicios vienen sobre la tierra, para mis hijos serán para pulirlos y santificarlos para os otros serán oportunidades para que se vuelvan a mí)
(Isaías 26:2)
Abrid las puertas, (de mi templo, de mi Reino), ya les dí las llaves, entonces ¡ACTUEN! y entrará la gente justa, guardadora de verdades.
(Isaías 26:3)
Yo guardaré en completa paz a aquel cuyo pensamiento en mi persevera; porque en mi ha confiado.
(Isaías 3:10)
Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos.
(Isaías 44:21)
Acuérdate de estas cosas, embajador mío, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; No las olvides.

Versículos para aprender a compartir la fe

Versículos para aprender a compartir la fe

(Marcos 16:15-18) Jesús nos dijo a todos los cristianos:
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Mateo 10:7-8)
Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. (Ustedes recibieron gratis este poder, denlo de esa manera).
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar (pisotear, caminar sobre ellos, mandarlos, ordenarles cosas, echarlos) serpientes y escorpiones, (demonios) y sobre TODA fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(1 Juan 4:4) Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, (Jesús) que el que está en el mundo (El diablo).
(Santiago 4:7) Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
(1 Juan 5:18) Nadie está más seguro que un verdadero cristiano que permanece en la voluntad de Dios. (Tampoco debe ser perfecto porque nadie lo es).
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.

(1 Juan 2:1)…y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Por lo tanto los cristianos, teniendo autoridad (y sabiendo que la tienen) sobre el mismo diablo y sobre todos los demonios, debemos predicar en la ocasión que se nos presente: con poder, autoridad, milagros, señales y prodigios que hace el Señor Jesús que vive en nosotros.
(Marcos 16:20) Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor (después de resucitar, es decir ahora) y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

¡CONFÍA EN MÍ!

 
¡CONFÍA EN MÍ! ¡En este momento también estoy contigo! ¡Estoy justamente a tu lado y en ti! Recuerda: ¡Yo vivo en ti!
Recuerda también: que NADIE te ama, ni te amará más que yo. Y que YO SOY el Dios todopoderoso y tu eres mi hijo y SOMOS AMIGOS.
¡Yo conozco TODO de ti!, lo que sientes, lo que vives, lo que piensas, lo que sufres y lo que estás pasando, entonces: ¡TEN PAZ: YO SOY TU PROVEEDOR, TU SANADOR, TU PASTOR y muchas cosas más!
Te amo con amor eterno: Yo soy «El viviente que te ve».
JESÚS.

Visión para estos días de ayuno:

(Daniel 9:23) Daniel ayunaba y oraba por dirección de Dios para el futuro y Dios le respondió.
Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión.
(Daniel 10:1)
En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.
(Hechos 13:1) En Antioquia par tener revelación de la voluntad de Dios oraban y ayunaban y Dios le respondió mediante profecía y confirmó el llamado de Pablo y Bernabé
Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.
(Hechos 13:2)
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
(Hechos 13:3)
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
(Hechos 26:19)
Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,
(Habacuc 2:2) Debemos hacer esto una vez que Dios nos revela su plan para nosotros en este tiempo.
Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.
(Ezequiel 12:23)
Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: Haré cesar este refrán, y no repetirán más este refrán en Israel. Diles, pues: Se han acercado aquellos días, y el cumplimiento de toda visión.
(Isaías 61:1) Jesús fue ungido por el Espíritu Santo para esta misión que es la misma que la nuestra. Nos ungió y nos dio autoridad con un propósito que es este:
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
(Isaías 61:2)
a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;
(Isaías 61:3)
a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
(Isaías 61:4)
Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.
(Lucas 4:14) Lo primero enseñar sobre el Bautismo en el Espíritu Santo para tener Poder.
Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
(Hechos 1:8) Muchos ya hemos recibido esto. Debemos convencer a los que lo recibieron que ya lo tienen, luego mostrarles para que e incentivarlos a que actúen y ejerzan ese poder llevándolo a la acción.
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
(Lucas 24:49)
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
(Hechos 2:4)
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Marcos 1:14) Debemos predicar lo mismo que Jesús: El Reino de Dios.
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
(Marcos 1:15) 3 cosas:
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
(Lucas 24:47)
y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.
(Mateo 10:7) Tenemos poder y autoridad y debemos usarlos
Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 10:8)
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

(Mateo 10:7)
Vayan y anuncien que el reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
(Lucas 10:19) Tenemos poder y autoridad sobre el diablos y todos los demonios juntos.
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Lucas 10:20) Los demonios se sujetan (nos obedecen) porque saben que tenemos la autoridad sobre ellos dada por Dios.
Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
(Lucas 10:19)
Yo les he dado poder a ustedes para caminar sobre serpientes y alacranes, (distintos tipos de demonios) y para vencer toda la fuerza del enemigo, sin sufrir ningún daño.
(Lucas 10:20)
Pero no se alegren de que los espíritus los obedezcan, sino de que sus nombres ya están escritos en el cielo.
(1 Juan 4:4) Cristo vive en nosotros y es mayor que todos, ya hemos vencido.
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
(Santiago 4:7) Aún el diablo mismo debe huir de nosotros si lo resistimos.
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
(Efesios 6:12) Esta es la realidad.
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
(Marcos 16:15) Dios nos envió a hacer esto y nos dijo lo que sucedería si lo hacemos.
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Marcos 16:16)
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
(Marcos 16:17)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Marcos 16:18) tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Marcos 16:20) El está trabajando con nosotros en todo momento y haciendo milagros confirmando nuestras palabras u ordenes en su nombre.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
(Lucas 9:2) Esta es nuestra misión.
Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
(Marcos 3:14) Este es el modelo de lo que hace Jesús con todos sus discípulos.
Y estableció a doce (hoy a todos sus discípulos) para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar,
(Marcos 3:15)
y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:
(Lucas 5:16) De esta manera podemos estar con El y recibir sus instrucciones. Estando con El de la misma manera que El estaba con el Padre.
Más él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.
(Marcos 3:14) Modelo de todos sus discípulos posteriores (los 70, etc. y nosotros).
Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar,
(Marcos 3:15)
y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:
(Mateo 28:18) Esto debemos hacer.
Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
(Mateo 28:19)
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
(Mateo 28:20) Por eso los seminarios. Debemos saber que El está siempre con nosotros.
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
(2 Timoteo 2:2) Discipulado.
Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
(Mateo 9:36) Debemos tener y pedir más pasión por las almas
Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
(Mateo 9:37) Debemos pedir por más obreros para levantar la gran cosecha.
Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
(Mateo 9:38)
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
(Marcos 5:19) Debemos luego enviarlos a su entorno.
Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
(Marcos 5:20)
Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.
(Hechos 10:24) Cornelio juntó a todo su entorno para que escuchen el mensaje de salvación y luego fueron todos salvos y llenos del Espíritu santo.
Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.
(Hechos 1:3) Debemos enseñar sobre el Reino de Dios
a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.
(Hechos 1:4) Entes de predicar debemos ser bautizados en el Espíritu santo.
Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
(Hechos 1:5)
Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo (Hacer énfasis) dentro de no muchos días.
(Hechos 5:42) Por eso sucedió esto:
Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
(Hechos 6:4) También los líderes estaban enfocados en lo más importante y no “derivados en muchas cosas, incluso buenas.
Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.
(Hechos 6:8) Esteban era un creyente normal (común) y es un ejemplo de lo que cada creyente debe hacer (evangelizar con poder en la vida diaria).
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 8:17) Lo primero que hacían los hombres de Dios es orar por los nuevos convertidos para que sean llenos del espíritu Santo.
Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.
(Hechos 9:17) Así hizo Ananías por mandato de Jesús con Pablo.
Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
(Hechos 19:6) Pablo hacía lo mismo con los nuevos convertidos.
Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
(Hechos 13:8) El poder de Dios avergüenza a los que trabajan con el poder del diablo.
Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.
(Hechos 13:9) Pablo pudo hacer esto porque estaba lleno del Espíritu Santo y de su poder.
Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos,
(Hechos 13:10)
dijo: ¡OH, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?
(Hechos 13:11)
Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.
(Hechos 13:12)
Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor.
(Hechos 4:29) Debemos hacer oraciones poderosas.
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
(Hechos 4:30)
mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
(Hechos 4:31) Nuevamente son llenos del Espíritu Santo.
Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
(Hechos 16:18) Debemos actuar y ejercer el poder y la autoridad que ya recibimos y tenemos como lo hacía Pablo.
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
(Efesios 6:12) ¿Porque?
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
(2 Corintios 4:3) Debemos saber esto y reprender y ordenar a esas fuerzas espirituales que se vayan y dejen libres a las personas para que puedan creer y ser salvas.
Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;
(2 Corintios 4:4)
en los cuales el dios de este siglo (el diablo) cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
(Hechos 10:38) Debemos hacer lo mismo que Jesús hacer bienes y sanar a todos los oprimidos por el diablo.
cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
(Romanos 15:18) Así lo hacía Pablo como modelo de creyente. Dejaba actuar a Cristo que vivía en el.
obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Romanos 15:19)
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(1 Timoteo 3:15) También debemos fundar iglesias para que sean centros de preparación de cristianos para la obra del ministerio, oasis en medio del desierto y fortalezas de Dios en el mundo.
para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.
DIOS NOS HA DADO AUTORIDAD Y PODER PARA HACER SUS OBRAS.
DEBEMOS SALVAR LAS PERSONAS,
SANARLAS,
ORAR PARA QUE RECIBAN (EL PODER DESDE LO ALTO) EL BAUTISMO EN EL
ESPÍRITU SANTO,
DISCIPULARLAS,
ENVIARLAS A SU ENTORNO (O A OTROS LUGARES),
Y PLANTAR NUEVAS IGLESIAS (para que sean columnas y baluartes de la verdad).
¡ES HORA DE ACTUAR!

Si usted es un verdadero cristiano, puede decir con toda seguridad:

Hoy es tiempo de conquista espiritual, es tiempo de predicar el evangelio del Reino de Dios.
Este es nuestro tiempo, nacimos para este momento de la historia.

(Mateo 24:14)
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Efesios 6:12)
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
(Apocalipsis 17:14)
Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.
(Hechos 2:16)
Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
(Hechos 2:17)
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
(Hechos 2:18)
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
(Hechos 2:19)
Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
(Hechos 2:20)
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;
(Hechos 2:21)
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
(Mateo 9:35) Debemos hacer las obras de Jesús.
Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
(Mateo 10:42) Seremos sostenidos por El. Y cuando ayudamos a los demás lo hacemos a Cristo mismo. Habrá gran recompensa para nosotros.
Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
(Lucas 11:20) El Reino de Dios viene en nosotros.
Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.
(Lucas 11:21) Jesús venció a satanás y nos mandó a recoger los despojos del diablo.
Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee.
(Lucas 11:22)
Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, (Jesús en nosotros) le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.
(Lucas 11:23) No podemos ser neutrales en esta guerra.
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
(2 Corintios 10:4) Tenemos el poder de Dios en nosotros
porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
(Josué 5:13) Jesús es el capitán de nosotros que somos su ejército y en este tiempo sucederá lo mismo y más que en la época de Josué (espiritualmente hablando).
Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?
Leer Josué capítulo 1
(Josué 5:14)
El respondió: No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. (Este era Jesús). Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo?
(Josué 21:43) El final fue la victoria.
De esta manera dio Jehová a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella.
(Josué 21:44)
Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos.
(Josué 21:45)
No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.
Jesús está con nosotros (y en nosotros) y venceremos en la batalla final por las almas de las personas, para que todos sus hijos vayan al cielo con Dios para siempre.

Somos los soldados de Dios de la batalla final. Somos los guerreros de Dios de los últimos tiempos.

Si usted es un verdadero cristiano, puede decir con toda seguridad:

Tengo la vida de Dios

(1 Juan 5:12)
El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
(1 Juan 4:4)
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, (Cristo) que el que está en el mundo (el diablo).
Las personas que no son de Dios no tienen la vida de Dios.
(Efesios 4:18) Al contrario..
teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
(2 Corintios 4:10) Los que somos de Dios, la vida de Jesús se manifiesta a través nuestro.
llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
(2 Corintios 4:11)
Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.

(1 Juan 4:17)
….. pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

Podemos decir: Yo vivo juntamente con El (Con Jesús).

(1 Tesalonicenses 5:10)
Jesucristo murió por nosotros, para que, ya sea que sigamos despiertos o que nos durmamos con el sueño de la muerte, vivamos juntamente con él.

Si usted es un verdadero cristiano, puede decir con toda seguridad:

Soy una rama de la vid verdadera (que es Cristo), soy un canal de su vida:

(Juan 15:5)
Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.

Dios me ha elegido y puesto para que vayamos y llevemos fruto a los demás, entonces todo lo que pidiéremos al padre en el nombre de Jesucristo, el Padre nos lo dará:


(Juan 15:16)
No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.

Soy como la sal (evita la corrupción y da sabor) y la luz en esta tierra (por ella podemos ver, y vivir sin tropezarnos):

(Mateo 5:13)
Vosotros sois la sal de la tierra…
(Mateo 5:14)
Vosotros sois la luz del mundo…

Soy un testigo personal de Cristo con el poder más grande del universo: El del Espíritu Santo:


(Lucas 24:49)
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
(Hechos 1:8)
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Jesús ama a través mío y actúa a través mío:


(Romanos 15:18)
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Romanos 15:19)
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(Hechos 9:34)
Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.

Yo digo y Cristo Hace porque yo digo su palabra:


(Hebreos 2:4)
testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

Cristo confirma su palabra, cuando yo la predico, con las señales que la siguen:

(Marcos 16:20)
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

Yo hago lo que Cristo dijo que haga y El hace los milagros:

(Mateo 10:8)
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
(Lucas 10:9)
sanen a los enfermos que haya allí, y díganles: ‘El reino de Dios ya está cerca de ustedes.’
(Lucas 10:9)
y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Lucas 10:19)
Miren, les he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo; pueden caminar entre serpientes y escorpiones y aplastarlos. Nada les hará daño.

No hay nada imposible para Cristo que vive en mí:

(Mateo 19:26)
Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.
(Mateo 17:20)
Jesús les dijo:… si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

YO SOY LO QUE DIOS DICE QUE SOY, Y PUEDO HACER (EL EN MÍ) LO QUE EL DIJO.

Si usted es un verdadero cristiano entonces puede decir:

 

  Que compartimos la vida de Jesucristo que vive en nosotros

(Colosenses 3:4)
Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
(1 Juan 5:12) Si somos verdaderos cristianos: tenemos al Hijo (Jesucristo) y tenemos la vida eterna.
El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
(Juan 14:20) Jesucristo dice: Conoceréis que Yo estoy en vosotros.
En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.
(1 Corintios 3:9) Somos sus colaboradores y el que vive en nosotros hace las obras.
Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
(1 Juan 4:4)
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros (Jesucristo está en nosotros) , que el que está en el mundo (el diablo).
(Apocalipsis 3:20) Jesús dice ENTRARÉ A EL. Al que le abre la puerta de su corazón.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
(Colosenses 1:27) Este es el misterio CRISTO EN NOSOTROS (Cristo en cada cristiano).
a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,
(Gálatas 2:20) Esto es para todos los cristianos.
ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí..
(2 Corintios 13:5) Pablo les dice ¿o no se dan cuenta que Jesucristo está en ustedes?
Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?

SI USTED ES UN VERDADERO CRISTIANO APRENDA A VIVIR Y A PRACTICAR LA CERTEZA DE LA EXISTENCIA DE JESÚS EN USTED Y A DEJEAR QUE EL SE EXPRESE A TRAVÉS DE USTED.

Si usted es un verdadero cristiano entonces puede decir

Somos cada uno un templo del Espíritu Santo.

(1 Corintios 3:16)
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 6:19)
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
(1 Corintios 6:20) Somos totalmente de Dios, propiedad de El.
Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
(Hechos 27:23) Pablo sabía esto y decía “de quien soy”. Sabía que era propiedad de Dios.
Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo,
(2 Corintios 5:1) Somos un tabernáculo viviente. El Tabernáculo era el lugar donde vivís Dios y ahora somos nosotros.
Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
(2 Corintios 5:4)
Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
(Romanos 15:18) Cristo se expresa a través de mí.
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Colosenses 3:4) Somos cada cristiano un canal de la vida de Cristo a la gente, el canal de los milagros, de los dones del Espíritu Santo, de las bendiciones cuando bendecimos a la gente.
Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
(Marcos 9:39) somos el canal de los milagros, Cristo descartaba que muchos haríamos milagros en su nombre.
Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.
(Efesios 4:8) Cristo nos dio dones.
Por lo cual dice:
Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad,
Y dio dones a los hombres.
(1 Corintios 12:4) Somos el canal de sus dones. Los dones del Espíritu Santo.
Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.
(Romanos 12:14) Podemos y debemos bendecir a los demás.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
(Juan 20:21) Cristo prolonga su ministerio a través de nosotros
Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.
(Juan 13:20) El recibir a nosotros es recibirle a El, que vive en nosotros.
De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.
(Mateo 10:40)
El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.
(Lucas 4:18) Jesús fue ungido al igual que nosotros para la misma tarea.
El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
(Lucas 4:19)
A predicar el año agradable del Señor.
(1 Juan 2:20) Nosotros fuimos ungidos con el Espíritu Santo por Dios, de la misma manera que Jesús.
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
(2 Corintios 1:21)
Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,

Si usted es un verdadero cristiano entonces puede decir:

Por las palabras de Cristo que salen a través de mí, la gente se salva, se sana, es bendecida, reproducen todo tipo de milagros:

(Lucas 10:16)
El que a vosotros oye, a mí me oye.
(Mateo 10:19)
no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.
(Mateo 10:20)
Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
(1 Tesalonicenses 2:13) La palabra de Dios actúa en nosotros.
Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.
(Mateo 10:7) Soy una puerta del Reino de los cielos y el se acerca a las personas a través de nosotros.
Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
(Hechos 1:8) Tengo el poder del Espíritu Santo y he pasado por la misma experiencia que pasaron los apóstoles y otros muchos cristianos en Pentecostés.
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
(Hechos 2:4)
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Hechos 3:6) Debemos dar “lo que tenemos” a los demás.
Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
(Hechos 19:6) Podemos trasmitir el llenamiento del Espíritu Santo a otros cristianos.
Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
(Hechos 9:34) Podemos captar lo que Jesús quiere hacer (ya que vive en nosotros) y actuar para que El lo haga.
Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.
(Marcos 13:34) Jesús nos dio autoridad a cada uno de los verdaderos cristianos y a cada uno su obra.
Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.
(Tito 2:15) Tenemos la autoridad delegada de Jesús.
Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.
(2 Corintios 5:20) Somos embajadores del Reino de Dios con el respaldo de El y de todo el cielo. También debemos procurar que la gente se reconcilie con Dios.
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
(Mateo 16:19) Dios dio esto a cada cristiano: las llaves del Reino de los cielos y todo lo que atamos en la tierra es atado en los cielos y todo lo que desato en la tierra es desatado en los cielos.
Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
(Mateo 18:18) Dice Jesús que esto es para todos los verdaderos cristianos.
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Si usted es un verdadero cristiano entonces puede decir:

Camino guiado por el Espíritu Santo.

(Romanos 8:14)
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
(Salmos 1:3) Todo lo que haga prosperará.
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.
(Nehemías 2:20)
Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos…
(Isaías 54:17) Ninguna arma forjada contra mi prosperará.
Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.
(Mateo 10:40) El que me recibe a mí, recibe a Cristo y a Dios (mi Padre)
El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.
(Juan 13:20)
De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.
(Mateo 10:42) Si yo ayudo o doy algo a alguien, aunque sea un vaso de agua fría, no perderé mi recompensa y también el que me ayude o de algo aunque sea solo un vaso de agua fría, no perderá su recompensa.
Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Si usted es un verdadero cristiano entonces puede decir:

Debe saber que el diablo es real, que los ángeles son reales y que todo lo que dice la Biblia (las Sagradas Escrituras) es verdad y es inspirado por Dios.

Debe saber que (aunque usted no se de cuenta) que hay una batalla espiritual por el alma de cada persona y nuestro enemigo real es el diablo y sus demonios, que luchan para llevar al infierno para siempre a cada persona.

 

(Efesios 6:12) Así lo dice las Sagradas Escrituras:
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, (personas humanas) sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
El diablo y diferentes demonios con distinto rango (así como en el ejército).

Debe saber que las armas principales de ellos son el engaño y la mentira, más el temor y otras muchas cosas más.
(Apocalipsis 12:9)
Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
(Juan 8:44) Dice Jesús del diablo:
El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

Debe saber que nunca debe temer ni al diablo ni a los demonios porque:
Dios nos dio a los verdaderos cristianos autoridad sobre el diablo y todos los demonios juntos, pero… si uno ignora sus actividades, vive en pecado etc., entonces puede ser atormentado por ellos. Lucas 6:18; Hechos 5:16; Mateo 15:22; Marcos 5:15; puede ser engañado Apocalipsis 12:9; enorgullecerse 1 Timoteo 3:6, (en su servicio a Dios) perdiendo de esta manera la gracia para hacerlo, puede ser incitado a pecar 2 Corintios 2:11; ser tentado 1 Corintios 7:5; pueden causar divisiones en iglesias, familias etc, causar peleas, divorcios, puede estorbar la obra de Dios, 1 Tesalonicenses 2:18, pueden hacerte sentir condenaciones, culpas, inseguridades, desamparo etc. Te puede hacer dudar de tu salvación, te puede engañar pensando que el no existe, o que no interfiere en tu vida espiritual o que un cristiano no tiene mucho poder sobre el etc. Puede engañarte haciéndote pensar que el no el participa buscando que caigas en pecado, en entorpecerte en tu vida espiritual, material o física, o que te hace poner en contra de Dios y en definitiva, lo que realmente busca es que te condenes y pases la eternidad en el infierno, en el fuego eterno y torturarte por los siglos de los siglos. Apocalipsis 20:10; 20:15.
Por favor busque en su Biblia y lea las citas del párrafo anterior.
Esto es lo que dice la palabra de Dios el respecto:
(Santiago 4:7) Que aún el diablo mismo debe huir de nosotros, cuando le resistimos contestando con lo que dice la palabra de Dios a sus mentiras y acusaciones y que lo podemos echar y ordenar que se vaya (cuando está actuando en cierta situación o poniendo mentiras en nuestros pensamientos) y el huirá.
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
(1 Juan 4:4)
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; (a los demonios) porque mayor es el que está en vosotros, (Jesucristo, que vive en los verdaderos cristianos) que el que está en el mundo (el diablo).
(Lucas 10:17) Los demonios obedecen a los cristianos que actúan en el nombre de Jesús.
Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.
(Lucas 10:19) ¡Apréndase de memoria esta palabra de Jesús y no la olvide nunca!
He aquí os doy potestad de hollar (pisar, caminar por encima) serpientes y escorpiones, (demonios) y sobre TODA fuerza del enemigo, (el diablo) y NADA os dañará.

(Mateo 10:1) Dios YA nos dio esa autoridad. ¡YA LA TENEMOS! (no debemos pedir que nos dé lo que ya nos dio).
Entonces llamando a sus… discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

(Marcos 1:27)
Y todos se asombraron, de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?
Esta es la doctrina cristiana y es el poder del Espíritu Santo en nosotros.
(Marcos 3:15) ¡YA TENEMOS ESO! Recuerden que los discípulos actuaban en el poder del Espíritu Santo que aún estaba fuera de ellos y por mandato de Jesús y respaldados por El. Pero hoy nosotros tenemos en nosotros al Espíritu Santo y a Jesús (si somos verdaderos cristianos) y estamos en mejor condición que ellos, el poder más grande del universo está en nosotros y somos templos del Espíritu Santo.
y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:
(Marcos 6:7) La autoridad delegada de Cristo a nosotros sobre TODOS los demonios es lo común en la obra o trabajo para Jesús.
y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.
(Lucas 9:1)
…les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.
(Mateo 10:8) Dios nos ordena que hagamos esto:
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. (Ustedes recibieron gratis este poder, denlo a los demás, es decir: sánenlos, échenle fuera los demonios que están en las personas etc.
(Hechos 16:16-18) Esta es una muestra de lo que puede hacer usted si está lleno del Espíritu Santo como Pablo:
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: (al demonio que estaba en la joven) Te mando (note que Pablo sabía y creía y actuaba al respecto) (que puede un cristiano MANDAR a los demonios) en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. (el demonio salió de esta joven) (en este caso era uno de adivinación).
(Hechos 19:15) Los demonios saben quién tiene autoridad sobre ellos y solo los cristianos la tienen, y en mayor medida los cristianos llenos del Espíritu Santo.
Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? (se refiere a no cristianos que intentaban echarlos de un hombre). ¿Cómo lo dijo?: utilizando la boca y voz del hombre endemoniado.
(Marcos 16:17) Jesús dijo que una de las señales que nos seguirían a los futuros cristianos (o sea a nosotros) sería echar fuera de las personas o de animales, casas o regiones a los demonios que atormentan, oprimen e impiden que la gente se convierta a Cristo.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas etc.
(1 Juan 5:18) Usted al ser de Dios y tener el Espíritu de Dios y a Jesús en usted, es la persona más protegida del mundo y la que debe tener más seguridad, excepto que el diablo le engañe con mentiras, ignorancia de lo que usted es y le mienta (y convenza) anulando en su mente de los derechos y autoridad espiritual y protección que usted tiene.
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
Crea usted lo que Dios dice y cuando tenga dudas (puestas por el diablo) vuelva a leer la palabra de Dios y confiese lo que Dios dice de usted y de la autoridad y poder que usted tiene. Marcos 16:17-18.
Mateo 28:20 dice Jesús: “ YO ESTOY CON VOSOTROS TODOS LOS DÍAS HASTA EL FIN DEL MUNDO”

JESUCRISTO MISMO, EN PERSONA ESTÁ CON USTED SIEMPRE Y ESTÁ EN USTED SI ES UN VERDADERO CRISTIANO.

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