Que no haya ninguna inmoralidad sexual, impureza ni avaricia entre ustedes. Tales pecados no tienen lugar en el pueblo de Dios.
Los cuentos obscenos, las conversaciones necias y los chistes groseros no son para ustedes. En cambio, que haya una actitud de agradecimiento a Dios.
Pueden estar seguros de que ninguna persona inmoral, impura o avara heredará el reino de Cristo y de Dios. Pues el avaro es un idólatra, que adora las cosas de este mundo.
No se dejen engañar por los que tratan de justificar esos pecados, porque el enojo de Dios caerá sobre todos los que lo desobedecen.
(Efesios 5:3-6)
Por lo tanto, imiten a Dios en todo lo que hagan porque ustedes son sus hijos queridos.
Vivan una vida llena de amor, siguiendo el ejemplo de Cristo. Él nos amó y se ofreció a sí mismo como sacrificio por nosotros, como aroma agradable a Dios.
(Efesios 5:1-2)
YO SIEMPRE PUEDO HACER UN MILAGRO: JESÚS.
No te asustes por una noticia imprevista, ya sea una enfermedad, un problema o cualquier otra cosa: ¡Yo siempre puedo hacer un milagro!
Tampoco estés en ansiedad, temor o expectativa, pues yo tengo el control de todo.
¡TODAS LAS COSAS AYUDAN A BIEN! ¡Recuérdalo!
Yo estoy contigo siempre de una manera especial y te he protegido siempre y lo seguiré haciendo.
Tú eres muy amado y estás en mis propósitos. ¡No temas! ¡No tienes por qué temer!
Clama a mí y yo te responderé y te enseñaré muchas cosas y te daré la sabiduría y la manera de resolver cualquier situación.
¡NUNCA ESTÁS DESAMPARADO!
¡SIEMPRE ESTOY A TU LADO Y EN TI!
¡Habla mi palabra! ¡Confiésala! ¡Afírmala!, predica y deja los resultados en mis manos. No depende de ti, ni tu eres el salvador del mundo, mi Espíritu trabaja, mi Padre trabaja yo trabajo y mis ángeles trabajan.
¡YO SIEMPRE TENGO UNA SALIDA! ¡YO SIEMPRE PUEDO HACER UN MILAGRO!
Yo tengo soluciones infinitas y sé hacer caminos donde no los hay.
¡Todo lo imposible es posible para mí y yo lo puedo hacer!
Yo haré cosas que no esperabas o no te imaginabas que las haría.
Como las hice cuando compraste mi casa.
Nadie puede detener mi voluntad ni estropear mis propósitos.
Yo soy el Dios único y todopoderoso.
Yo soy tu verdadero Padre y tú eres mi hijo muy amado.
Podrán caer muchos a tu lado pero a ti no llegará.
Yo tengo contigo y mis siervos un trato diferencial, soy más estricto, pero mis ojos están sobre ti. Y tengo un cuidado especial.
Solo confía en mí y recibe mi paz.
Les cuento una anécdota: Una vez me tocó predicar en una reunión unida de todas las iglesias y cuando todos esperaban "gozarse" en el Señor, caerse en el espíritu y "pasarla" bien, escuchando solo bendiciones para su vida, El Señor me mandó predicar sobre el adulterio y la fornicación y la pornografía y si bien algunos se levantaron y se fueron, el 80% de los presentes estaban involucrados en estos pecados. ¡Cuidado con eso! Porque son pecados de muerte, que desagradan a Dios y ninguno que los practica va a ir al cielo, por más que tenga lenguaje cristiano y sepa todas las canciones de la iglesia. Dios sabe perdonar a los que se arrepienten, así que organice o arregle su situación porque si muere en estos pecados no irá al cielo y estando en la tierra traerá maldición para su vida, serias consecuencias vendrán y también la disciplina de Dios. OJO con las personas "buenas" que viven en pareja o tienen relaciones sexuales con sus novios o novias eso desagrada a Dios en gran manera y más el adulterio (lea la historia de David y Betsabé) en la Biblia. Si bien Dios los perdonó David tuvo después que sufrir muchos por las consecuencias de ese pecado. Dios juzga esas cosas. 2 Samuel 12:1-25.
(1 Corintios 6:18)
Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.
(Hebreos 13:4)
Honren el matrimonio, y los casados manténganse fieles el uno al otro. Con toda seguridad, Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio.
(1 Corintios 5:9)
Cuando les escribí anteriormente, les dije que no se relacionaran con personas que se entregan al pecado sexual.
(1 Corintios 5:10)
Pero no me refería a los incrédulos que se entregan al pecado sexual o son avaros o estafadores o rinden culto a ídolos. Uno tendría que salir de este mundo para evitar gente como esa.
(1 Corintios 5:11)
Lo que quise decir es: no se relacionen con ninguno que afirma ser creyente y aun así se entrega al pecado sexual o es avaro o rinde culto a ídolos o insulta o es borracho o estafador. Ni siquiera coman con esa gente.
(1 Corintios 6:9)
¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad
(1 Corintios 6:10)
o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de ésos heredará el Reino de Dios.
Recuerde Dios conoce lo que hacemos en secreto.
(Romanos 2:16)
en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.
(2 Samuel 12:9)
¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos?
Esto me dijo Dios que les diga y es por su bien. ¡Arregle su situación! ¡Consulte con un hombre de Dios!
ES LLAMADO AMIGO DE DIOS.
CAMINA CON DIOS.
EL ES EL MENSAJE (ES UN MENSAJE VIVIENTE).
TODOS SE MARAVILLAN DE LAS PALABRAS DE GRACIA QUE DICE.
CRISTO VIVE EN EL Y SE EXPRESA A TRAVÉS DE EL. (Jesús que vive en mi El hace las obras).
ES BUENO Y LLENO DEL ESPÍRITU SANTO Y DE FE.
SU ROSTRO ES COMO UN ÁNGEL.
SIEMPRE DICE: DIOS, EN CUYA PRESENCIA ESTOY.
ES UN TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO.
EL AMOR DE DIOS FUÉ DERRAMADO EN SU CORAZÓN POR EL ESPÍRITU SANTO QUE LE FUE DADO.
DIOS LE DIÓ PALABRAS DE SABIO PARA HABLARLAS A LOS CANSADOS.
TIENE EL FIRME PROPÓSITO DE ESTUDIAR Y ENSEÑAR LA VERDAD DE DIOS A TODOS. Esdras 7:10.
AMA A TODOS Y A TODO.
ES COMO JESÚS.
TE HE DADO MI PAZ ¡PERMANECE EN MI PAZ!
RECUERDA MI GRAN AMOR POR TI.
YO TENGO EL CONTROL DE TODAS LAS COSAS.
YO SOY EL QUE TE LLAMÓ A TRABAJAR JUNTO CONMIGO Y YO TE DOY EL SUSTENTO.
NO MIRES A LAS ALTERNATIVAS QUE SUCEDEN EN DERREDOR TUYO.
YO SOY TU PROVEEDOR.
YO ESTOY A TU LADO SIEMPRE.
YO SOY TU SANADOR Y TENGO EL CONTROL SOBRE CADA DETALLE DE TU CUERPO, AÚN TYUS CABELLOS ESTÁN TODOS CONTADOS.
NO TEMAS A NADA.
YO CUMPLIRÉ EN TI MI PERFECTA VOLUNTAD.
CONSÚLTAME EN TODO.
ADEMÁS TIENES LA GUÍA DE MI ESPÍRITU SANTO Y TE HE DADO DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL.
EN ESTE MISMO MOMENTO ESTOY CONTIGO CON TODO MI PODER.
JESÚS.
1. DIOS TE AMA ASI COMO ERES.
2. PERO TENEMOS PECADOS. El hombre no es pecador porque peca sino que peca porque es pecador. El manzano da manzanas porque es un manzano, nosotros hacemos pecados porque somos pecadores, esa es nuestra naturaleza que solo puede ser cambiada por el Espíritu de Dios en nosotros. (Poco a poco). (Solo en el cielo seremos perfectos y semejantes a Jesucristo) 1 Juan 3:2
(Romanos 3:12)
Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
(Romanos 3:23)
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
(Romanos 3:24)
siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
(Eclesiastés 7:20)
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
(1 Pedro 2:21)
Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
(1 Pedro 2:22)
el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;
(1 Pedro 2:23).
Quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;
3. PERO CRISTO LLEVÓ NUESTROS PECADOS EN LA CRUZ Y MURIÓ EN NUESTRO LUGAR.
(1 Pedro 2:24)
quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
(1 Pedro 2:25)
Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.
(1 Pedro 2:21) NTV
Pues Dios los llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengan que sufrir, tal como Cristo sufrió por ustedes. Él es su ejemplo, y deben seguir sus pasos.
(1 Pedro 2:22)
Él nunca pecó y jamás engañó a nadie.
(1 Pedro 2:23)
No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia.
(1 Pedro 2:24)
Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados.
(1 Pedro 2:25)
Antes eran como ovejas que andaban descarriadas. Pero ahora han vuelto a su Pastor, al Guardián de sus almas.
(1 Pedro 2:21) VP
Pues para esto los llamó Dios, ya que Cristo sufrió por ustedes, dándoles un ejemplo para que sigan sus pasos.
(1 Pedro 2:22)
Cristo no cometió ningún pecado ni engañó jamás a nadie.
(1 Pedro 2:23)
Cuando lo insultaban, no contestaba con insultos; cuando lo hacían sufrir, no amenazaba, sino que se encomendaba a Dios, que juzga con rectitud.
(1 Pedro 2:24)
Cristo mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, para que nosotros muramos al pecado y vivamos una vida de rectitud. Cristo fue herido para que ustedes fueran sanados.
(1 Pedro 2:25)
Pues ustedes andaban antes como ovejas extraviadas, pero ahora han vuelto a Cristo, que los cuida como un pastor y vela por ustedes.
(1 Pedro 3:18)
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo (en lugar de los injustos: nosotros) por los injustos, para llevarnos a Dios.
(1 Pedro 3:18)NTV
Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios.
(1 Pedro 3:18)
Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios.
4. DEBEMOS ARREPENTIRNOS Y CONVERTIRNOS.
(Hechos 3:19)
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
5. DEBEMOS RECIBIR A CRISTO PARA NACER DE NUEVO.
(Juan 1:12)
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad (el derecho) de ser hechos hijos de Dios;
(Juan 1:13)
los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
(Apocalipsis 3:20) Jesús quiere entrar en nosotros.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, (esto es literal) y cenaré con él, y él conmigo, (tendremos amistad).
(1 Corintios 6:17) El Espíritu Santo debe unirse a tu Espíritu.
Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.
6. SOMOS DECLARADOS JUSTOS.
(Romanos 5:1)
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
(Romanos 8:1)
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. (Los que no siguen las inclinaciones
de su naturaleza pecaminosa sino los deseo del Espíritu Santo que vive en cada cristiano verdadero)
(Romanos 8:2)
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado 1. de la ley del pecado (lo que lleva siempre a pecar) y 2. de la muerte (eterna).
(1 Corintios 15:2)
por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. (es creer otra cosa que la verdad de las escrituras, no haber entendido el mensaje etc. Recordar los demonios creen en Dios pero no son salvos.
(Romanos 4:7) Podés y debés ser uno de estos.
Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,
Y cuyos pecados son cubiertos.
(Romanos 4:8)
Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado. (Por la obra de cristo en la cruz a favor de los hombres).
(Romanos 5:8)
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
(Romanos 5:9)
Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
(Romanos 5:10)
Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida (en nosotros).
(Romanos 6:17)
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;
(Romanos 6:18)
y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.
(Romanos 8:21)
porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
(1 Juan 5:11)
Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
(1 Juan 5:12)
El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
(1 Juan 5:13)
Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.
(1 Pedro 1:3) RV 60
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer (nacer de nuevo) para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
(1 Pedro 1:4)
para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
(1 Pedro 1:5)
que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
(1 Pedro 1:6)
En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,
(1 Pedro 1:7)
para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,
(1 Pedro 1:8)
a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;
(1 Pedro 1:9)
obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
(1 Pedro 1:3) VP
Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo. Esto nos da una esperanza viva,
(1 Pedro 1:4)
y hará que ustedes reciban la herencia que Dios les tiene guardada en el cielo, la cual no puede destruirse, ni mancharse, ni marchitarse.
(1 Pedro 1:5)
Por la fe que ustedes tienen en Dios, él los protege con su poder para que alcancen la salvación que tiene preparada, la cual dará a conocer en los tiempos últimos.
(1 Pedro 1:6)
Por esta razón están ustedes llenos de alegría, aun cuando sea necesario que durante un poco de tiempo pasen por muchas pruebas.
debe ser probada por medio del fuego. La fe que resiste la prueba vale mucho más que el oro, el cual se puede destruir. De manera que la fe de ustedes, al ser así probada, merecerá aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo aparezca.
(1 Pedro 1:8-9)
Ustedes aman a Jesucristo, aunque no lo han visto; y ahora, creyendo en él sin haberlo visto, se alegran con una alegría tan grande y gloriosa que no pueden expresarla con palabras, obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
Somos salvos ¡Gracias Dios nuestro!
Oración de entrega a Jesús para ser salvo: (Si nunca la has hecho, hazla por favor).
Señor Jesús en este momento te pido perdón de todos mis pecados, creo que moriste por mí y en mi lugar en la cruz, llevando mi culpa.
Tomo la decisión de seguirte y te recibo en mi corazón como mi Señor, mi Salvador y mi Rey. Gracias Jesús por perdonarme y limpiarme de todos mis pecados y porque ahora soy verdaderamente un hijo de Dios. Amén. 1 Juan 5:11-13
¡Que lindo es que Dios y las personas digan de usted y de mí!:
Es bueno y lleno del Espíritu Santo y de fe. Hechos 11:24.
Es alguien totalmente íntegro. Juan 1:47.
Es un príncipe de Dios. Génesis 23:6.
Es prudente y sencillo como una paloma. Mateo 10:16.
Este es el que escogido para servirme. 1 Samuel 16:18.
Es valiente, prudente en sus palabras, y hermoso y Dios está con él. 1 Samuel 16:18.
Es querido por todo el pueblo y aún por sus enemigos. 1 Samuel 18:5.
Que Dios mismo diga de usted: ¡Es alguien que me agrada y que está dispuesto a hacer todo lo que yo quiero! Hechos 13:22.
Debemos saber que:
Los ojos de Dios contemplan toda la tierra para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con El. 2 Crónicas 16:9.
Debemos:
Procurar hacer las cosas honradamente no solo delante de Dios sino también delante de los hombres. 2 Corintios 8:21.
Que las personas puedan decir:
La gracia de Dios e derramó en tus labios. Salmo 45:2
Estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca. Lucas 4:22.
Que nosotros podamos decirle a Dios:
He andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón y he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos. Isaías 38:3.
Te dice Dios ahora:
De aquí en más cada acción que hagas y cada cosa que digas, recuerda que estás delante de mis ojos y yo estoy allí contigo.
También procura la santidad en todas las cosas de tu vida, lo que hagas, lo que pienses, y lo que digas.
Tú eres mi siervo y mi hijo amado:
Eres mi enviado, predicador, maestro y escritor.
¿Qué deben hacer los que tienen ese llamado?
Pasar mucho tiempo conmigo, orando y estando en mi presencia.
Leer, escribir y cuando es el momento predicar o enseñar.
Deben también descansar y hacer otras cosas diferentes.
Deben brillar con mi luz y tener un espíritu afable y apacible.
Son muy amados por mí.
Tú eres también mí enviado a los cristianos nominales.
Enséñales las bases del cristianismo de una manera sencilla y directa.
Mi Espíritu Santo también trabaja y les enseña aún cuando tu no estás.
(Como el funcionario Etíope que siguió contento su camino). Hechos 8:39.
Tú estás ocupado en mis cosas, ¡no hay nada más importante que esto!
Entonces puedes sentirte completamente realizado y feliz.
¡Es un trabajo eterno y que servirá para siempre!
Jesús.
¡Cuánta es su bondad, y cuánta su hermosura! Zacarías 9:17.
Nuestro buen Dios está con nosotros.
Este es el tiempo y los días de hacerles el bien y de prosperarlos.
No teman pero esfuércense.
Habrán obstáculos para verás como caen delante de ti. Se disolverán uno a uno y tú verás mi justicia.
Vuestro Rey es todo amor, es manso, humilde, santísimo, todopoderoso, puro e invencible, y El les dará la victoria dondequiera que vayan.
La gente dirá: iremos con vosotros porque hemos oído que Dios está con vosotros.
Mi amor por ti es eterno, infinito y actual.
Jesús.
Esto sucederá en el tiempo del fin, o sea ¡AHORA!
(Mateo 24:10)
Y muchos se apartarán de mí, se traicionarán unos a otros y se odiarán.
(Mateo 24:11)
Y aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a mucha gente.
(Mateo 24:12)
Abundará el pecado por todas partes, y el amor de muchos se enfriará.
Pero se cumplirá la última señal de la venida de Cristo: Será predicado El Evangelio del Reino de Dios con señales y milagros en todo el mundo.
(Mateo 24:14)
Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Por eso, este es el tiempo de consagrarse completamente al Señor y de brillar con su luz en nuestra área de influencia, siendo un embajador/a del Reino de los cielos en el lugar que Dios nos puso o pondrá.
Debemos tener una decisión firme para ser partícipes de la gloriosa cosecha mundial antes de que Jesús nos lleve al cielo.
(2 Timoteo 2:10)
Por eso estoy dispuesto a soportar cualquier cosa si ésta traerá salvación y gloria eterna en Cristo Jesús a los que Dios ha elegido.
Un día Jesús me dijo esto:
Disfruta lo que te he dado. Se sobrio en todo y transparente. Haz obra de Apóstol, predicado, profeta y maestro. Diles a todos la buena noticia, enseña mi palabra, corrige, reprende con amor, anima a todos con paciencia y la mejor y más pura enseñanza.
Sé directo y concreto basándote en mi palabra. Sé como un ángel mío y como un patriarca a la vez.
Siembra mi palabra y recuerda que mi Espíritu trabaja más que tú y en todo el mundo.
No te importe y ni escuches lo que dicen de ti sea bueno o malo. Se un ejemplo para todos en lo que dices, en la forma en que vives, en tu amor, tu fe y tu pureza. Dedícate a leer las escrituras a orar, a animar, a enseñar. Hazla con la autoridad de mi palabra y la que yo te he dado. Alábame, se muy agradecido, habla conmigo y adórame.
Yo te enseñaré todos los días muchas cosas. Saca cargas a mis hijos y busca la sencillez, la humildad y sé concreto.
Enseña mis verdades a otros que sean fieles y estén capacitados para trasmitirlas a otros más. Enfócate en ganar almas, sanarla, discipularlas y enviarlas a su entorno llenas de mi Espíritu Santo.
No hables nada de lo negativo y encomiéndame todo a mí que yo juzgo justamente.
Jesús
Mensaje de Salvación: ¿Qué le predicaron Pablo y Silas al carcelero?
(Hechos 16:30)
y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
(Hechos 16:31)
Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
(Hechos 16:32)
Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
(Hechos 16:33) Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.
(Hechos 16:34)
Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.
¿Qué le habrán explicado?
Seguramente le explicaron como es Jesús y su obra a favor de los hombres para salvarlos, por ejemplo:
¿Para que vino?
(Lucas 19:10) Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.
Qué el recibía a los pecadores y los amaba.
(Mateo 9:11)
Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
(Mateo 9:12)
Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
(Mateo 9:13)
Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
(Mateo 11:19)
Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
Le predicaron que Jesucristo es el Señor (el que manda) y que a El solo se debe adorar.
(Filipenses 2:8)
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
(Filipenses 2:9)
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
(Filipenses 2:10)
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
(Filipenses 2:11)
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Le explicaron que El no vino a condenar a las personas sino a salvarlas.
(Juan 3:17)
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Le hablaron de los mandamientos, de que no podemos cumplirlos y que la salvación no es por obras meritorias nuestras, sino por la gracia de Dios.
Lectura:
(Romanos 3:19)
Obviamente, la ley se aplica a quienes fue entregada, porque su propósito es evitar que la gente tenga excusas y demostrar que todo el mundo es culpable delante de Dios.
(Romanos 3:20)
Pues nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda. La ley sencillamente nos muestra lo pecadores que somos.
(Romanos 3:21)
Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas, Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley.
(Romanos 3:22)
Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.
(Romanos 3:23)
Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.
(Romanos 3:24)
Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados.
(Romanos 3:25)
Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia…
Le hablaron de su amor.
(Romanos 5:6)
Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.
(Romanos 5:7)
Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena.
(Romanos 5:8)
Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.
(Romanos 5:9)
Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios.
(Romanos 5:10)
Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo.
Le hablaron de que todos somos pecadores:
(Romanos 3:23)
Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.
(Romanos 6:23)
Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.
Le hablaron de la obra de Cristo en la cruz a nuestro favor:
(Juan 3:16)
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
(1 Juan 4:9)
Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.
(1 Juan 2:2)
Él mismo es el sacrificio que pagó por nuestros pecados, y no sólo los nuestros sino también los de todo el mundo.
Le hablaron de la necesidad de un arrepentimiento y una conversión.
(Hechos 3:19)
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
Le hablaron que cada uno debe decidir recibir a Cristo y
nacer de nuevo del Espíritu Santo:
(Juan 1:12)
Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.
(Juan 1:13)
Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.
Lo invitaron a hacer una oración para entregarle la vida a Cristo y recibirle.
ORACIÓN:
Señor Jesús te doy las gracias por tu maravillosa obra en la cruz a mi favor, en este momento tomo la decisión de arrepentirme de todos mis pecados y de recibirte en mi vida como mi Señor, mi Salvador y mi Rey.
Recibo ahora tu perdón, tu vida, la vida eterna y entiendo que desde este momento soy salvo y soy verdaderamente un hijo de Dios. Amén:
Le explicaron ¿que sucedió en sus vidas?:
(1 Juan 4:13)
Y Dios nos ha dado su Espíritu como prueba de que vivimos en él y él en nosotros.
(1 Juan 5:11)
Y este es el testimonio que Dios ha dado: él (Dios) nos dio vida eterna, y esa vida está en su Hijo. (Jesús).
(1 Juan 5:12)
El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. (Eterna).
(Romanos 5:21)
Entonces, así como el pecado reinó sobre todos y los llevó a la muerte,
ahora reina en cambio la gracia maravillosa de Dios, la cual nos pone en la relación correcta con él y nos da como resultado la vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.