Su nueva Vida – Lección 9: Como tener un hogar feliz.

Su nueva Vida – Lección 9: Como tener un hogar feliz.

En esta lección usted estudiará:
Ore y procure la salvación de su familia
Sea un buen cristiano en el hogar
Pida perdón por sus malas acciones
Sea alegre
Conserve puro su matrimonio
Cásese con un cristiano
Sea un buen padre
Enseñe a sus hijos a amar a Dios
Ame a su familia

No hay bendición más grande en este mundo que tener un hogar verdaderamente cristiano. En este hogar Cristo es la cabeza. Su presencia lo llena de gozo, paz y amor. El hogar cristiano es un refugio y una protección contra las tormentas del pecado y los problemas que nos rodean. Usted puede hacer de su hogar un «pedacito de cielo» si hace lo que Dios le pide en su Palabra.


Pregunta 1.
Su casa puede ser un «pedacito de cielo» en la tierra si
O a. tiene bastante dinero para amueblarla bien.
O b. tiene bastantes amigos que lo visiten.
O c. sigue las enseñanzas de la Palabra de Dios.

Ore y procure la salvación de su familia
Usted puede orar con fe sabiendo que esta es la voluntad de Dios. No se desanime si su familia no es salva inmediatamente. Siga orando, sabiendo que Dios contestara la oración.

Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Hechos 16:31.

Ore ahora por cada miembro de su familia cercana. Acostumbre orar por ellos todos los días.

Pregunta 2. ¿Qué hacer si los demás miembros de su familia no se convierten inmediatamente?
O a.  seguir orando por ellos sin desanimarse.
O b.  dejar de orar por ellos.
O c.  alejarme de ellos

Sea un buen cristiano en el hogar
Es muy fácil actuar como buen cristiano en la iglesia, pero, ¿que clase de cristiano es usted en su hogar?

Lea Colosenses 3 y examínese para comprobar si cumple esta enseñanza en su hogar:

Ya que han sido resucitados a una vida nueva con Cristo, pongan la mira en las verdades del cielo, donde Cristo está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios. 2 Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. 3 Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo —quien es la vida de ustedes (a)— sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria.

5 Así que hagan morir las cosas pecaminosas y terrenales que acechan dentro de ustedes. No tengan nada que ver con la inmoralidad sexual, la impureza, las bajas pasiones y los malos deseos. No sean avaros, pues la persona avara es idólatra porque adora las cosas de este mundo. 6 A causa de esos pecados, viene la furia de Dios.[b] 7 Ustedes solían hacer esas cosas cuando su vida aún formaba parte de este mundo; 8 pero ahora es el momento de eliminar el enojo, la furia, el comportamiento malicioso, la calumnia y el lenguaje sucio. 9 No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos. 10 Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él. 11 En esta vida nueva, no importa si uno es judío o gentil,[c] si está o no circuncidado, si es inculto, incivilizado,[d] esclavo o libre. Cristo es lo único que importa, y él vive en todos nosotros.

12 Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. 13 Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. 14 Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía. 15 Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. Y sean siempre agradecidos.

16 Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido. 17 Y todo lo que hagan o digan, háganlo como representantes del Señor Jesús y den gracias a Dios Padre por medio de él.

¿Demuestra aprecio por el trabajo de su esposa, o esposo? ¿Por la ayuda de sus hijos, hermanos o hermanas? ¿Por los sacrificios que sus padres han hecho por usted?
¿Es usted amoroso o egoísta? ¿Es malhumorado e irritable, o paciente y perdonador? ¿Es un dictador o escucha las opiniones de los demás? ¿Es respetuoso y obediente a sus padres, o testarudo y desobediente?
¿Es usted cooperador y esforzado? ¿Es perezoso? ¿Coopera amablemente con otros sin criticar ni quejarse? ¿Se desalienta fácilmente, o es alegre aun cuando las cosas van mal? ¿Es fácil para otros vivir con usted?

Reconozca: Si desea tener un hogar feliz, reconozca humildemente sus fracasos y pídale al Señor que le ayude a sobreponerse a ellos. Si esta dispuesto a hacer su parte, el Señor le ayudará.

Pida perdón por sus malas acciones:
Cristo nos enseñó a pedir perdón a aquellos a quienes hemos ofendido. Si no estuviésemos dispuestos a hacerlo, tal negación se interpondría en nuestro compañerismo con Dios.

Por tanto, si traes lo ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que lo hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. Mateo 5:23, 24.

No es fácil decir: «Discúlpame por haberte hablado ásperamente, perdóname por favor.» Pero esta es una buena manera de deshacernos de reacios sentimientos y mantener un hogar feliz. ¿Tiene una mala disposición? El reconocer su falta y pedir a sus seres amados que oren por usted es un gran paso hacia la victoria sobre ella.

Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Santiago 5:16.

Pregunta 3. ¿Cómo puede hacer para que su hogar sea más feliz?
O a. pide perdón cuando ha actuado ásperamente contra algún miembro de su familia.
O b. pide perdón solo si el familiar se lo pide.
O c. les enseña que usted es el que manda y tiene derecho a decir lo que quiera.

Pregunta 4. Según Santiago 5:16 Aparte de orar unos por otros ¿Qué más debemos hacer si queremos ser sanados?

Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. Santiago 5:16.

O a. Solo pedir oración, Dios sabe que me equivoqué con mi hermano y me comprende.
O b. Confesar los pecados a aquellos hermanos que le hicimos daño.
O c. Solo confesar mis faltas a la persona que herí y con eso basta, no necesito que oren por mí.

Sea alegre
Tenga fe en Dios y adórele por las respuestas sus oraciones aun cuando todo parezca oscuridad.

El gozo de Jehová es vuestra fuerza. Nehemías 8:10.

No se desanime si se le ha dificultado controlar mal temperamento o algún otro defecto de carácter. El mismo esfuerzo que usted hace para vencerlo es un testimonio de su amor hacia el Señor. El le esta ayudando dando a crecer espiritualmente. ¿Le parece que crecimiento es muy lento? Fije sus ojos más en Cristo y menos en usted y se sorprenderá de cómo resolverá los problemas en su hogar. Dios es su Padre amante que tiene cuidado de usted.


Ejercicio 5. Complete la frase luego de leer el versículo

Nehemías continuó diciendo: Vayan y festejen con un banquete de deliciosos alimentos y bebidas dulces, y regalen porciones de comida a los que no tienen nada preparado. Este es un día sagrado delante de nuestro Señor. ¡No se desalienten ni entristezcan, porque el gozo del Señor es su fuerza! Nehemías 8:10.
Este versículo Dios le dice (Hablando a través del profeta Nehemías) que no debe d………………………………
ni e……………………, porque el gozo del Señor es su fuerza.

Conserve puro su matrimonio clip_image001
En algunas comunidades muchas parejas viven juntas sin estar casadas. Cuando una persona se convierte Cristo deseara legalizar su matrimonio. De esta manera da mejor testimonio en la comunidad, protege las leyes de la tierra para su familia, y honra a Cristo. Si usted necesitara consejo acerca de los documentos legales necesarios, hable con su pastor acerca de ello. El se sentirá contento de poder ayudarle de cualquier manera posible.
La Palabra de Dios se opone decididamente contra cualquier clase de relaciones sexuales fuera del matrimonio. Prohíbe estrictamente cualquier coquetería o amores ilícitos de parte de cualquier cónyuge con otra persona.
Una de las bendiciones mas grandes de un hogar cristiano consiste en que el esposo y la esposa se pueden confiar mutuamente cuando saben que ambos son fieles en pensamiento, palabra y hecho. Al servir al Señor juntos, convierten su hogar en un «pedacito de cielo», libre de la decepción, la sospecha, los celos y la infidelidad que destruyen muchos hogares.
Honroso sea en todos el matrimonio. Hebreos 13:4.

Procurad lo bueno delante de todos los hombres (…) Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los no creyentes; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. Romanos 12:17; 1 Pedro 2:12.

Pregunta 6. ¿Qué debería hacer para dar un buen testimonio y disfrutar de las bendiciones de Dios en su hogar?
O a. casarse legalmente antes de vivir como marido y mujer, o decidir firmemente hacerlo lo antes posible.
O b. convivir con su novia antes de casarse para asegurarse de que están hechos el uno para el otro.
O c. quedarse soltero.

Ejercicio 7. Ore para que Dios bendiga su matrimonio, para que el amor de El fortalezca su amor entre ambos. Ore para que siempre sean sinceros el uno al otro en pensamiento, palabra y obra. Pídale a Dios que le ayude para que se confíen mutuamente.

Cásese con un cristiano
Por supuesto que si usted ya está casado con alguien que no es cristiano verdadero, debe orar por su cónyuge y tratar de ganarlo para Cristo. Usted debe ser fiel a su cónyuge y hacer que su luz brille para Dios en su hogar. Nunca le falte el respeto por ser no creyente, sino demuestre que su carácter es el de Cristo y gane con actos de amor a su pareja.  Pero si todavía es soltero y se piensa casar, cásese con una persona cristiana. Esta es la única manera en que puede haber unidad verdadera y paz en su vida familiar.
Si se casa con alguien que profesa una religión diferente, siempre tendrá problemas. ¿Como pueden estar de acuerdo en la educación religiosa de los hijos? ¿Como pueden educarlos para que sirvan al Señor?
Usted ha aceptado a Cristo como el Señor de su vida. Si su cónyuge no quiere servirle, usted se dará
cuenta de que van en direcciones opuestas. Siempre se verá en un dilema: el deseo de agradar a Cristo en todo y el deseo de agradar a su cónyuge.
Como cristiano, usted quiere agradar a Dios. Quiere serle útil, asistir a la iglesia, disfrutar del compañerismo con otros cristianos y tomar parte en el trabajo de la iglesia. A usted le gustaría celebrar la oración familiar en el hogar, pidiendo y adorando a Dios juntos como familia.
La esposa o el esposo no creyente, no esta interesado en ninguna de estas cosas. Probablemente las reuniones de la iglesia lo aburran. Si llega a asistir con usted a la iglesia, el cree que usted debería acompañarlo a lugares de recreo que no son buenos para un cristiano o de lo contrario usted se va par su rumbo y él por el suyo, haciendo su hogar infeliz. Lo peor de todo es que muchos cristianos han permitido que el cónyuge no creyente los aparte del Señor.
Dios quiere que usted disfrute de un hogar feliz. No quiere que caiga en una de las trampas que Satanás usa para engañar a muchos cristianos. Dios definitivamente le advierte que no se case con un incrédulo.

No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿que compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y que comunión la luz con las tinieblas? 2 Corintios 6:14.

pregunta 8. Para un cristiano soltero, casarse con una persona NO creyente es:
O a. una buena manera de ganarlo para Cristo.
O b. correcto si se aman mutuamente.
O c. desobedecer el mandato del Señor.

Sea un buen padre
Los padres son responsables ante Dios del buen cuidado de sus hijos. El padre, como jefe del hogar, debe proveer para las necesidades materiales y espirituales de su familia. La madre también debe dar a sus hijos el cuidado amoroso que necesitan. Las actividades de la iglesia no eliminan del padre sus responsabilidades hacia su familia.

Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo. 1 Timoteo 5:8.

Pregunta 9. El padre que abandonó a su familia para predicar
O a. esta demostrando una profunda consagraci6n a Dios.
O b. no cumple con la responsabilidad que Dios le ha dado de cuidar a su familia.

Enseñe a sus hijos a amar a Dios
Si les enseña a sus hijos desde pequeños a amar a Dios y a obedecer su Palabra, tanto ellos como usted mismo se librarán de muchos dolores de cabeza cuando crezcan. Junte a la familia todos los días para dedicar un tiempo con Dios en la lectura de la Biblia y en oraci6n. Permita que todos tomen parte. Oren juntos sobre los problemas de cada miembro de la familia. Den gracias a Dios juntos por sus bendiciones.
Asistan juntos a la clase de enseñanza bíblica y a la iglesia. Estimule a sus hijos para que entreguen sus vidas al Señor cuando todavía están pequeños.
Al adorar y servir a Dios juntos, el amor de Dios fortalece los lazos de la familia. Un refrán religioso popular dice: «La familia que ora unida, permanece unida.»

Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Efesios 6:4.

Ejercicio 10.
Llene los espacios del siguiente refrán: «La familia que o…………… unida   p………………  unida.»
– Si usted es padre de familia, ore por cada uno de sus hijos ahora mismo.
– Pídale al Señor que le ayude para poder ayudarles a ellos.
– Ore para que Dios le de más paciencia y comprensión.

Ame a su familia
«Dios es amor.» Mientras más incluya a Dios en su vida, más amor experimentar por su familia. Y mientras más amor se experimente en su hogar, más feliz será.
Pídale al Señor que ayude a su familia a amarse más mutuamente.

13  Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

1 Corintios 13

Luego de leer 1 Corintios 13, pídale a Dios que le ayude a practicar este capitulo en su hogar.

¿Que desea hacer ahora?

 

Su nueva Vida – Lección 10: Su nueva libertad.

Su nueva Vida – Lección 10: Su nueva libertad.

 En esta lección usted estudiará:

Libertad del pecado
Libertad del temor
Libertad del error
Libertad de la ley de Moisés
Libertad de las preocupaciones
Libertad do la enfermedad
Libertad en el futuro
Conserve su libertad

Tareas a cumplir: En esta lección busque en su Biblia cada una de las citas. ¡Se sorprenderá!

El apóstol San Pablo escribe acerca de «la gloriosa libertad de los hijos de Dios». (Romanos 8:21) Mientras más ande en los caminos del Señor Jesús, mas apreciará y disfrutará esta maravillosa libertad que El da.

Libertad del pecado
Cristo murió para libertarlo de la culpa, del castigo, del poder y de la presencia del pecado.
• Culpa: El tomó la culpa de todo lo malo que usted había hecho. 1 Pedro 2:24; Isaías 53:5-6; 10-12.
• Castigo: Usted estaba condenado a morir, pero Cristo murió en su lugar. Al aceptarlo como su Salvador usted queda libre de la sentencia de muerte. Romanos 6:23.
• Poder: Cristo conquistó a Satanás y se sobrepuso al poder que el pecado ejercía sobre usted. Romanos 8:13; Gálatas 5:22-23.

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado (…) Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado (…)Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro (…)Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Romanos 6:22, 7, 11, 14; 8:1.


Pregunta 1.
Usted queda libre de la culpa, del castigo y del poder del pecado
O a. al aceptar a Cristo como su Salvador.
O b. al hacer penitencia.
O c. al decidirse a ser bueno de hoy en adelante.

• Tentación a pecar: Algunas personas son liberadas instantáneamente de sus malas costumbres desde el momento en que aceptan al Señor. Otros tienen que luchar por semanas en contra del deseo de cualquier vicio o pecado, pero al seguir orando y creyendo, Dios les da la victoria. 1 Juan 3:9; 5:18.

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
Juan 8:36.
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
Santiago 4:7;
El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
1 Juan3:8;
Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, Judas 1:24;

Y ahora, que el Dios de paz —quien levantó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas, y que ratificó un pacto eterno con su sangre—
los capacite con todo lo que necesiten para hacer su voluntad. Que él produzca en ustedes, mediante el poder de Jesucristo, todo lo bueno que a él le agrada.
    ¡A él sea toda la gloria por siempre y para siempre! Amén.

Hebreos 13: 20-21 (NTV);

Antes eran como ovejas que andaban descarriadas. Pero ahora han vuelto a su Pastor, al Guardián de sus almas. 1 Pedro 2:25.

Si usted todavía lucha contra alguna mala costumbre, no deje de luchar. Cuando el diablo lo tiente, reclame por fe la libertad que Cristo da. Empiece a alabar al Señor por la libertad y muy pronto obtendrá la victoria sobre el tentador. Su pastor se sentirá muy contento de orar por usted y de ayudarle.
Todavía tiene que luchar en contra de diferentes clases de tentación, pero cuando llegue al cielo, será libre para siempre de cualquier deseo de pecado.

Pregunta 2. La Biblia dice que el diablo…
O a. le vencerá si se le resiste.
O b. huirá de usted si se le resiste.
O c. no presta atención a sus oposiciones.

…Lea 3 veces estos versículos y los recordará:

Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres.
Juan 8:36 (NTV)
Así que humíllense delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.
Santiago 4:7. (NTV)

• Efectos y presencia del pecado:
Ahora usted ve el pecado y sus efectos en todas partes: sufrimiento, dolor y muerte. Algún día glorioso usted irá a su hogar eterno y será libre aun de la memoria del pecado y sus efectos. Isaías 65:17.

Pregunta 3. (Escoja solo tres respuestas). ¿Cuales fases de la libertad del pecado podemos tener ahora en Cristo?
p a. libertad de la tentación
p b. libertad de la culpa del pecado
p c. libertad de todos los efectos del pecado
pd. libertad del poder del pecado
p e. libertad de la presencia del pecado
pf. libertad del castigo del pecado
Libertad del Temor.

Estos versículos hablan del tema, téngalos a mano o márquelos en su biblia:
Isaías 41:10; 43:5; Mateo 28:20; Proverbios 3:24-25; 29:26; Isaías 51:12; 54:14; Salmo112:7; Proverbios 1:33; 1 Juan 5:18.

Usted es libre del temor de lo que otros le puedan hacer. Su vida se encuentra bajo el cuidado de Dios, «escondida con Cristo en Dios» Colosenses 3:3. Quizá tenga que sufrir o aun morir por la causa de Cristo, pero El siempre estará con usted. Nada le puede pasar a usted a menos que El lo permita:

¿Cuánto cuestan dos gorriones: una moneda de cobre? Sin embargo, ni un solo gorrión puede caer a tierra sin que el Padre lo sepa.En cuanto a ustedes, cada cabello de su cabeza está contado.Así que no tengan miedo; para Dios ustedes son más valiosos que toda una bandada de gorriones. Mateo 10:29-31; (NTV)
Antes eran como ovejas que andaban descarriadas. Pero ahora han vuelto a su Pastor, al Guardián de sus almas.
1 Pedro 2:25;
¿Cuánto cuestan cinco gorriones: dos monedas de cobre? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. 
Y, en cuanto a ustedes, cada cabello de su cabeza está contado. Así que no tengan miedo; para Dios ustedes son más valiosos que toda una bandada de gorriones.
Lucas 12:6-7. (NTV)

¿Que, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Romanos 8:31.

Usted está libre del temor a la brujería, al mal de ojo y de todo lo que puede acarrear mala suerte. Con el Cristo viviente a su lado para protegerlo, usted no necesita usar de medallones, acudir a la magia, no necesita de fetiches, talismanes africanos, un vaso de agua ante un retrato, un amuleto en la muñeca o el cuello de su hijo, un cuadro del ángel de la guarda, o cualquier otro retrato, o imagen, o estatua de alguien para protegerlo. En realidad, el Señor se sentiría triste si usted usara estas cosas, como si El no guardara su promesa de protegerlo. El (Jesús) es el más bueno y el único todopoderoso entonces acuda directamente a El en oración. 1 Timoteo 2:5.

Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, porque e1 dijo: No te desampararé ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre. Hebreos 13:5, 6.
Porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 1 Juan 4:4.

Pregunta 4. ¿Cuál es la mejor manera de ser libre del temor?
O a. usar magia poderosa.
O b. visitar a un brujo.
O c. encender velas a una imagen.
O d. confiar en el Señor.
Libertad del Error.

Lea Isaías 44:9-20; 45:16; Deuteronomio 4:12,15-16.

Satanás ha atrapado a millones de personas en religiones falsas. Les ha dado ideas equivocadas sobre como llegar al cielo. Oran al sol y a la luna, a los ríos y los árboles, y tratan de encontrar la verdad por medio de sueños y revelaciones. Piden a los espíritus de los muertos que les ayuden. Encienden velas e incienso a ídolos de oro, plata, madera, piedra o yeso. Ofrecen sacrificios y hacen votos al orar a algún espíritu o persona muerta pidiendo ayuda. En la Biblia no hay ninguna oración (ni recomendación de hacerla) que no sea dirigida a Dios Padre, o a Jesucristo. (Lea toda la Biblia y se dará cuanta). No hay oraciones a ángeles, ni a personas que fueron buenas, ni a los Apóstoles, ni a Moisés, ni a nadie más que no sea Dios Padre y Dios hijo (Jesús). (Compruébelo usted mismo).
La Palabra de Dios (2 Timoteo 3:15-16) -no las ideas de los hombres- nos enseña el camino verdadero al cielo. Al leer la Palabra de Dios, usted descubre la verdad y queda libre de esos errores.

Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32.


Pregunta 6.
Somos libres del error por medio de:
O
a. revelaciones que recibimos en sueños.
O b. las ideas de otra gente acerca del cielo.
O c. la verdad que aprendemos en la Biblia.

En los siguientes pasajes de la Biblia usted puede ver que Dios se opone fuertemente al uso de imágenes y de cualquier forma de espiritismo. Ahora que le ha entregado su vida a El, sus mandamientos son más importantes que cualquier voto que usted haya hecho erróneamente antes de su conversión. Estos mandatos de Dios lo libertan de promesas que usted haya hecho a cualquier imagen, espíritu o dios falso.

No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honraras; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte Éxodo 20:3-5.
No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortilegio, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Deuteronomio 18:10-14.

Usted ha sido liberado de cualquier espíritu o dios falso porque ahora pertenece al Dios único y verdadero. También ha sido hecho libre del poder de los espíritus malignos y del terror de lo que ellos pudieran hacerle. El Espíritu Santo de Dios, quien ha venido a morar en su corazón, es más poderoso que cualquier espíritu maligno que quiera atormentarlo, es más, usted ahora tiene poder sobre ellos.

Lea:

Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Lucas 10:17
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
Lucas 10:19
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 1 Juan 4:4
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Santiago 4:7
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. 1 Juan 5:18
Porque contra Jacob (el pueblo de Dios) no hay agüero, Ni adivinación contra Israel. Números 23:23

Pregunta 7. La Biblia, entre otras cosas,  nos liberta del error de:
O
b. orar directamente a Dios.
O c. guardar un día para descanso.
O d. arrepentimiento y fe.
O e. cualquier forma de espiritismo.

 

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Libertad de la Ley de Moisés

Lea Hechos 15:10; 13:38-39; Gálatas 2:16; 3:13; 24-26.

Hace mucho tiempo Dios hizo un pacto con los hebreos. Moisés recibió las condiciones de este trato y todas sus reglas y reglamentos para la nueva nación que e1 había sacado de Egipto. Esta ley Moisés incluía instrucciones para los sacrificios, los días santos, las formas de adoraci6n y los reglamentos acerca del alimento. Todos estos reglamentos religiosos eran como figuras o retratos de Cristo Jesús y de la salvación que El proveería. El sería el sacrificio perfecto que quitaría sus pecados. El cumpliría todo lo que la ley dictaba y establecería un nuevo pacto con aquellos que le aceptaran como Salvador, fueran o no hebreos.
Así que las restricciones de la ley de Moisés rigieron a los hebreos desde el tiempo de Moisés hasta Cristo. Desde entonces (Cristo) vivimos bajo las condiciones de un nuevo pacto, el Nuevo Testamento.

La libertad gloriosa de los hijos de Dios incluye:
libertad del temor de espíritus malignos.
libertad de religiones falsas.
libertad de la ley de Moisés.

Algunas personas se confunden y creen que debemos guardar el sábado como un día santo, como lo requería la ley Moisés. Pero desde que Cristo se levantó de entre los muertos en un primer día de la semana, los cristianos han observado la costumbre de reunirse en ese día, domingo, en memoria de su resurrección. Desde los tiempos bíblicos, le han Llamado «el Día del Señor».

El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche. Hechos 20:7
Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. 1 Corintios 16:2
Los domingos, cada uno de ustedes debe apartar algo, según lo que haya ganado, y guardarlo para que cuando yo llegue no se tengan que hacer colectas. 1 Corintios 16:2

Los Cristianos apartamos un día de la semana como un tiempo de descanso de otros trabajos y asistimos para asistir a la casa de Dios para adorarle. Sin embargo, lo hacemos porque lo amamos y no porque algunas reglas nos obliguen a hacerlo.

Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, Apocalipsis 1:10a.

Bajo la ley Moisés la gente no podía comer carne de ciertos animales. Bajo el nuevo pacto no estamos atados a estas restricciones. Tenemos la misma libertad que Dios le dio al hombre mucho antes de la ley Moisés. El le dijo a Noé que el hombre no debería comer sangre, y esta prohibición se repite en el Nuevo Testamento. Pero podemos comer cualquier clase de carne.

Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo. Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis. Génesis 9:3, 4.
Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado. 1 Timoteo 4:4, 5.
De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia… Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia. 1 Corintios 10: 25, 27.
Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo. Colosenses 2:16.

Pegunta 9. La Biblia enseña que un cristiano…
O a. puede comer cualquier clase de carne.
O b. puede comer la carne de algunos animales, pero de otros no.
O c. no debe comer ninguna clase de carne.

Libertad de las Preocupaciones

Su Padre lo ama y le suplirá todas sus necesidades. Confíe en El.

Echando toda vuestra ansiedad sobre E1, porque el tiene cuidado de vosotros. 1 Pedro 5:7.
No os afanéis, pues, diciendo: ¿Que comeremos, o que beberemos, o que vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:31-33.

Lea el siguiente versículo 3 veces y reflexione 1 minuto en esto:

Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes.
1 Pedro 5:7.

¿Esta usted preocupado por algo? Dígaselo al Señor en oración. Dele gracias por la respuesta y deje de preocuparse.

Libertad de la Enfermedad.

Que todo lo que soy alabe al Señor;que nunca olvide todas las cosas buenas que hace por mí. Él perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades. Salmos 103:2-3 (NTV)

Cristo, el Gran Médico es su mejor amigo. El lo ama y quiere que tenga buena salud. Así como sanó a los enfermos cuando anduvo sobre la tierra, todavía sana a la gente en respuesta a la oración. Cuando usted está enfermo, puede pedirle al pastor y a los diáconos de la iglesia que oren por usted. Pueden poner sus manos sobre su cabeza mientras le piden a Dios que le toque y le sane o le pueden ungir con aceite. De esta manera demuestran que creen en el poder del Espíritu Santo para sanarlo.

Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Marcos 16:18.
¿Esta alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por a el, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oraci6n de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará… orad unos por otros para ser sanados. Santiago 5:14-16.

¿Necesita usted sanidad? Pídale a su pastor que ore por usted.

Libertad en el Futuro.

Estos versículos hablan de la libertad en el futuro:
1 Juan 3:2; 1 Corintios 15: 51-53; 48-49; 1 Tesalonicenses 4:17

La libertad que ahora tiene es maravillosa, pero cuando Cristo, el Gran Libertador regrese al mundo por los suyos, entonces conocerá por fin la plenitud de la libertad gloriosa de los hijos de Dios. El le transformará y le dará en un cuerpo perfecto, celestial, e incorruptible como el de El, y le llevará a su hogar celestial. Entonces Cristo limpiará la tierra aún de la presencia del pecado con todos sus efectos.

Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá mas llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Apocalipsis 21:4.
Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Romanos 8:20-21.

Lea el siguiente versículo 2 o 3 veces y  dele gracias a Dios por su mensaje:

Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
Apocalipsis 21:4


Conserve Su Libertad

Seguiremos luchando contra Satanás hasta que venga Cristo a llevarnos a nuestro hogar.
Habrá tentaciones y pruebas, pero no debemos desanimarnos.

Estad., pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Gálatas 5:1.

Nunca olvide que su nueva vida y su libertad se encuentran en el Señor Jesús. Ellas dependen de la presencia de Cristo y su poder en usted, no de lo bueno que usted trate de ser. La vida cristiana no consiste en guardar una serie de reglas, sino que es «Cristo en vosotros, la esperanza de gloria». Colosenses 1:27.
Usted ha encontrado en Cristo una nueva vida maravillosa, la vida eterna, con la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Atesórela por sobre todas las cosas. La disfrutará más y más con el correr de los años y a través de las edades por venir.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17.
Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a si mismo por mí. Gálatas 2:20. Lea 2 Corintios 13:5.


Pregunta 10.

Su vida cristiana depende de
O a. guardar una serie de reglas.
O b. la presencia de Cristo en usted.
O c. su esfuerzo por tratar de ser bueno.

Busque y marque en su Biblia: 2 Corintios 5:17 y Gálatas 2:20.

¿Cómo ir al cielo para siempre?
1. Usted necesita un Salvador. Lea Romanos 3:23; Ezequiel 18:20.
2. Usted no puede salvarse a usted mismo. Lea 1 Timoteo 2:5; Juan 14:6.
3. Dios desea que el mundo sea salvo. Lea Juan 3:16-17.
4. Dios envió a Jesús al mundo quien dio su vida para salvar a todos los que creen en El. Lea Gálatas 4:4-5; 1 Pedro 3:18.
5. La Biblia nos muestra el camino de salvación y nos enseña como crecer en la vida cristiana. Lea Juan 15:5; Juan 10:10; 2 Pedro 3:18.
6. Usted decide su propio destino eterno. Lea Lucas 13:1-5; Mateo 10:32-33; Juan 3:35-36.Juan 1:12; Apocalipsis 3:20.

Comparta esto con sus parientes, conocidos y amigos.
Dígales cuál es su mayor necesidad y guíelos en una oración similar a esta:
Querido Jesús en este momento te pido perdón por todos mis pecados, creo que moriste por mí en la cruz para llevar mi culpa y castigo. Tomo una decisión ahora de recibirte en mi corazón como mi Salvador, Señor y Rey. Gracias por salvarme y perdonarme.
Gracias porque ahora soy un hijo/a tuyo y me has dado la salvación y la vida eterna. Amén.

Quiero ganar millones de personas para Cristo.

Quiero ganar millones de personas para Cristo y transformar a muchos de ellos (Hombres, mujeres, y niños) en predicadores del Evangelio y maestros de la palabra de Dios.

Tenemos la capacidad, el llamado de Dios y los materiales para hacerlo.

¿Quiere ayudarme a lograrlo?:

Entonces le pido que ore por mí y también para que pueda tener programas de Radio y TV que lleguen al mundo hispano y a todas las personas en general.

Dios ama a todos y quiere que todos pasen la eternidad en el cielo con El.

¡Cuento con su persistente oración por estos motivos! Muchas Gracias.

Predicador Gustavo Isbert

www.elcieloesunlugar.com.ar

Esto es para todos los cristianos:

PARA TODOS LOS CRISTIANOS:

1) CADA CRISTIANO ES UN MISIONERO DONDE ESTÁ.

2) SU CAMPO MISIONERO ES SU ENTORNO.

3) ¡USTED ES UN MENSAJE VIVIENTE!

4) PERO LA GENTE SE SALVARÁ SOLO SI USTED LE PREDICA EL EVANGELIO DE N.S.JESUCRISTO.

5) ¡CRISTO VIVE EN USTED! ¡DEJELO QUE EL SE EXPRESE A TRAVÉS SUYO!

6) LEA LA BIBLIA UN POCO TODOS LOS DÍAS.

7) OBEDEZCA Y ACTUE BASADO EN LA PALABRA E DIOS.

8) ORE Y PASE TIEMPO EN LA PRESENCIA DE DIOS.

9) SEA LLENO DEL ESPÍRITU SANTO.

10) NO DEJE QUE LOS AFANES DE ESTE MUNDO LE IMPIDAN DAR EL FRUTO QUE USTED DEBE DAR.

11) DIOS LE PUSO EN DONDE ESTÁ PARA QUE DE MUCHO FRUTO.

12) USTED HA SIDO BENDECIDO POR DIOS ENTONCES ¡SEA DE BENDICIÓN A OTROS!

 

Pr Gustavo Isbert

Este es el deber de cada cristiano.

Decirles a otros como pueden tener la vida eterna es lo mejor y lo más importante que puedes hacer por ellos. Mateo 16:26. Proverbios 24:11. Santiago 5:20. Jesucristo vive en nosotros, somos embajadores del reino de los cielos 2 Corintios 5:20 y representamos a su maravilloso Rey. Tenemos las mejores noticias, (las buenas nuevas) y compartirlas a otros para que se salven, tengan vida eterna y estén por toda la eternidad en el paraíso con Dios, es el acto de bondad más grande que podés hacer a cualquiera. Luego, guiarlos por el camino de Dios, en su voluntad y en los principios básicos del Cristianismo y orientarlos a servir en su entorno (su área de influencia) y a los demás, redunda en el mayor beneficio para la comunidad y para la eternidad. Muchas personas no entienden esto, pero tú gana almas para el cielo y para Cristo. Mira alrededor tuyo: ¡ese es tu campo misionero! ¡Solo tú puedes alcanzar a los que están cerca de ti! Marcos 5:19. ¡Haz de esto el tema principal del resto de tu vida! ¡Fuiste creado para esto! Todo esto tiene un resultado eterno. Afectará el destino eterno de miles de personas. Es el trabajo más importante de todo el mundo. Es más importante que cualquier logro, meta, sueño o cualquier cosa que puedas hacer en la tierra. Es lo que más le importa a Dios. Las consecuencias de tu trabajo de evangelización y discipulado (enseñanzas de las cosas de Dios) son para siempre. Ninguna otra cosa podrás hacer más importante que ayudar a las personas a conocer a Dios y a trabajar para el bien del prójimo. El mejor uso de tu vida es emplearla en algo que sobreviva y la verdad es que solo el Reino de Dios perdurará para siempre, todo lo demás desaparecerá o se olvidará.

Mateo 6:19-20; Daniel 7:13,14, 18, 22, 27.

Enfócate en ganar almas (el que lo hace es el más sabio) Proverbios 11:30. Dios respalda y se agrada primeramente de los que trabajan en predicar y enseñar. 1 Timoteo 5:17. Estos son dignos de doble honor. Mateo 5:19 y serán llamados grandes en el Reino de los cielos. Daniel 12:3. y brillarán como las estrellas para siempre.

Dios quiere hallar a todos sus hijos perdidos. Nada le importa más. Si tenés dudas sobre esto mirá a la cruz y lo que hizo por nosotros. Eso lo comprueba. 1 Pedro 3:18.

Capítulo 1.  El Primer Paso

Capítulo 1. El Primer Paso

Varios años atrás, en uno de los estados de Nueva Inglaterra, la esposa de un comerciante cristiano, ami­go nuestro, lavaba los platos que habían sido utilizados para el desayuno, cuando escucho que llamaban a la puerta de calle. Al salir para atender el llamado vio a su vecina, parada en la vereda y con una mirada de infinita tristeza en los ojos.
-He venido para despedirme- le dijo la visita-. Por mucho tiempo hemos sido vecinas, y si bien no nos hemos tratado mayormente, he creído oportuno informarle que nos mudamos.
-¿Por que?- le preguntó la dueña de casa-. ¿Ha conseguido un nuevo puesto su marido, o algo por el estilo? Pase, por favor y tome asiento. Dígame qué ha sucedido.
La vecina se dejo caer pesadamente en una silla. -No- dijo -no se trata de eso. Vamos a perder la casa, porque no podemos pagar las cuotas. También perderemos el automóvil.
Sin decir otra palabra se quedo mirando fijamente sus manos abiertas que descansaban sobre su falda. Luego levanto los ojos. -Ya que estamos, le contare toda la historia. Juan y yo nos vamos a divorciar.
-Pero ¿Por qué? ¿Qué puede haber sucedido?
-Tanto mi esposo como yo somos alcohólicos em­pedernidos- dijo tristemente la mujer-. No podemos librarnos del vicio. Hemos perdido nuestro dinero y prácticamente todos nuestros bienes. Lo que más nos aflige es nuestro niño; no quisiéramos que fuera la victima de un hogar destrozado, con todo lo que eso significa.
La pobre mujer estaba al borde de las lágrimas.
-Pero- dijo la esposa de nuestro amigo -¿no sabes que hay una solución?
La vecina levantó la vista bruscamente: -¿Qué quieres decir? Hemos probado todos los medios. No podemos cumplir con el programa que nos fijó la sociedad de Alcohólicos Anónimos. Hemos consul­tado a un psiquiatra, pero aun en el caso de que fuera esa la solución, no tenemos el dinero para pagar las consultas.
-¿Por qué no le pides a Jesús que te ayude?
Ahora fue la vecina la que se quedo perpleja. -¿Je­sús? ¿Qué tiene que ver él con todo esto?
– ¡Por supuesto que tiene que ver! ¡El es el Salvador!- exclamó la esposa de nuestro amigo.
-Oh- dijo la vecina -estás hablando de religión y todo eso. Yo soy religiosa. Es decir, creo en Dios, y siempre traté de ser una persona decente.
Se rió haciendo una mueca, y añadió. Por lo visto no lo he logrado.
-No, no, no es eso lo que quiero decir. Me refiero a que Jesús es el Salvador, él salva, rescata a la gente. El te librara de tu situación, si le pides que se haga cargo de todo. Supongo que quieres salir del hoyo en que te encuentras. Es decir, que quieres ser diferente, que quieres ordenar tu vida.
La vecina miro por un instante a la dueña de casa. -Nunca nadie me lo dijo de esa manera- exclamo-. ¿Quieres decir que es así de simple? ¿Solamente pedirle a el?
La esposa de nuestro amigo asintió. -¡Aja! El vive y está aquí mismo. ¡El lo hará!
La vecina permaneció por un rato en silencio y luego, de pronto, se dejó caer sobre sus rodillas y levantó las manos en un gesto de rendición. -No sé cómo expresarlo- dijo –pero te ruego, Jesús, que me ayudes a salir de este problema. ¡Por favor te pido que te hagas cargo!
A continuación se puso de pie y sin más se fue a su casa.
Dos días después el marido de la vecina tocó tam­bién el a la puerta de calle. -¿Qué ha pasado con mi esposa?- preguntó con aspereza. ; ¡Yo también quiero de lo mismo!
Los esposos cristianos le explicaron al hombre la realidad de lo que había experimentado su esposa, y le llegó el turno a el de ponerse de rodillas sobre el piso de la cocina y pedirle a Jesús que se hiciera cargo de su vida.
¿Qué sucedió después? Desapareció el problema del alcohol, que no era más que un síntoma del vacío de sus vidas. No se perdió el hogar. No se disolvió el matrimonio. Jesús salva. Jesús salvó su hogar, su matrimonio, su salud, y probablemente sus vidas. Jesús no duda un instante en acudir de inmediato para solucionar las necesidades mas apremiantes de la gente. Recordemos que dos de sus grandes milagros los hizo para dar de comer a los hambrientos. A decir verdad, casi todos sus milagros fueron para satisfacer las necesidades físicas de la gente. Ocurre a menudo que el primer paso a dar para ser cristianos es nada más que un grito en demanda de ayuda. Hechos 2:21; Romanos 10:13; Sal 103:1-2.
Pero otras cosas ocurrieron, además, al matrimonio de ex-alcohólicos. Toda su vida sufrió un cambio notable. Eran diferentes. Algo sucedió dentro de ellos.
La palabra «salvar» en nuestras Biblias, traduce el original griego sozo que significa, de acuerdo a nuestro vocabulario; «proteger o rescatar de peligros naturales y aflicciones … salvar de la muerte … sa­car con mano firme de una situación llena de peligro mortal … resguardar o evitar el contagio de enfer­medades … evitar la posesión demoníaca … devolver la salud perdida, mejorar, guardar, mantener en ópti­mas condiciones … tener buen éxito, prosperar, an­dar bien… salvar o proteger contra la muerte eterna … »
Abrazar la fe cristiana no significa aceptar una filosofía o un juego de normal, o creer en una lista de principios abstractos;
Abrazar la fe cristiana sig­nifica permitir a Dios que entre y viva en nosotros. (Colosenses 1:27.)
Abrazar la fe cristiana significa arrepentirnos. (He­chos 2:38; 26:18.) Y eso, a su vez, significa querer ser diferentes, admitir que estamos en el mal camino y que queremos volver a la buena senda. Muchos vie­nen a Jesús, como el matrimonio de nuestro relato, porque saben que están en un callejón sin salida, ca­mino a la destrucción. Si están dispuestos a cambiar, Jesús los acepta y atiende a sus necesidades.

Abrazar la fe cristiana significa convertirnos. (He­chos 3:19; Mateo 18:3.) Y para eso hay que darse vuelta y caminar en la dirección opuesta -la verda­dera dirección- con Jesús.

Abrazar la fe cristiana significa ser perdonado. (Salmo 103:11-12.) Y eso significa ser despojados de nuestros pecados como si jamás hubieran existido y que no queden ni rastros de ellos. Mas aún, signi­fica ser perdonados cada día, ¡vivir en estado de perdón! (1 Juan 1:9.)
Abrazar la fe cristiana es nacer de nuevo. (Juan 3:1-21; 1 Pedro 1:23.) Y aquí llegamos al meollo del asunto. Un erudito y anciano dignatario fue a Jesús de noche buscando respuestas a sus interrogantes. Jesús le dijo:
Nicodemo, tienes que nacer de nuevo.
El anciano sacudió la cabeza. -¿Como es posible que un hombre ya grande vuelva a nacer? ¿Puede acaso entrar de nuevo en el vientre de su madre para volver a nacer?
Jesús le respondió: Nicodemo. Para un hombre docto y erudito es muy pobre la respuesta que me has dado. No estoy hablando del nacimiento físico; eso ya sucedió. Tienes que nacer del Espíritu. (Del Espíritu Santo).
¿Qué quiso decir Jesús?
La Biblia nos enseña que Dios creó al hombre con la capacidad suficiente para conocerle y correspon­derle. Pero desde el comienzo el hombre interrumpió esa relación y cuando lo hizo, murió espiritualmente y transmitió esa muerte espiritual a todos sus des­cendientes. Lo mas recóndito de nuestra personalidad toma el nombre de «espíritu» o pneuma en griego, y fue creado con el propósito principal de conocer a Dios. Los animales tienen cuerpo y alma, pero los hombres tienen cuerpo, alma y espíritu. (1 Tesalo­nicenses 5:23.) Cuando el hombre, en el comienzo, destruyo la relación con Dios -lo que llamamos la caída del hombre- murió esa parte recóndita, o que­do fuera de acción, y siempre desde entonces el hombre actuó a impulsos de su alma y de su cuerpo. (Génesis 2:17.) ¡No es de extrañar entonces que nos ha­yamos metido en semejante enredo! El «alma», psiquis en griego, es el componente psicológico, formado por nuestro intelecto o voluntad, y nuestras emocio­nes. Esta parte de nuestra personalidad es maravillosa cuando esta bajo el control de Dios a través del Es­píritu, pero es capaz de cosas terribles cuando esta descontrolada.
He aquí el por qué la historia de la humanidad está plagada de odio, derramamiento de sangre, crueldad y confusión; los seres humanos están muertos espiri­tualmente: «muertos en vuestros delitos y pecados», (Efesios 2:1) procurando vivir de acuerdo al alma pero fuera de todo contacto con Dios y, por lo tanto, perdidos. (Lucas 19:10.) La palabra «perdido» sig­nifica que no sabemos dónde estamos, a dónde vamos, o para qué somos. Si no se corrige esta situación, naturalmente significa el infierno, significa que la persona se perderá eternamente, y morará en la oscu­ridad, en el miedo, en la rebelión, en el odio, separado de Dios para siempre; y no solamente eso, sino que será parte de la interminable destrucción del diablo y sus ángeles, porque allí no habrá «tierra de nadie». Por lo tanto, la necesidad más urgente y apremiante es renacer, volver a la comunión con Dios; y eso, exac­tamente, es lo que Jesucristo nos ofrece. Por medio de Jesús, y por Jesús solamente -no hay otro ca­mino- se manifiesta la vida de Dios que alienta su vida en nosotros. (Juan 10:10.)
Sin embargo, las iniquidades que cometimos cuando estábamos perdidos y fuera del contacto con Dios, levantaron un muro divisorio de pecado y de culpabilidad que hacían imposible recibir esta nueva vida. (Isaías 59:2.) Dios es amor pero también es justicia. No puede «dejar pasar por alto» lo que hacemos, de la misma manera que un padre amante no puede «dejar pasar por alto a su hijo» si sabe que es cul­pable de un delito. El padre tendría que insistir ante el muchacho para «que se entregue» a las autoridades. Pero si el joven estuviera realmente arrepentido, seria una buena ocasión para que el padre ofreciera pagar la multa, o cumplir una sentencia, o aun morir en su lugar, si tal cosa fuera posible. En ese caso se habría satisfecho tanto a la justicia como al amor.
Y esto es justamente lo que hizo Jesús. Satisfizo los requerimientos de la justicia al morir por nosotros. Jesús era Dios en carne humana, la encarnación de la segunda persona de la divinidad, el Dios Creador, por quien el Padre creó el universo. (Efesios 3:9; Hebreos 1:2.) El no tuvo ni pecado ni culpa. Cuando Jesús murió en la cruz, porque era Dios y porque era inocente, satisfizo totalmente la justicia en bene­ficio de todos los pecados que el hombre había cometido o que cometería en el futuro.
De esta manera resolvió Jesús el problema de nues­tra culpabilidad que nos mantenía apartados de Dios, y cuando murió y resucitó quedo expedito el camino al Padre para enviar al Espíritu Santo, por medio de quien fue posible que la vida de Dios se hiciera presente y morara en nosotros. El único requisito que se nos exige a nosotros es que reconozcamos que he­mos vivido en el error y pidamos perdón. Luego debemos pedirle a Jesús que venga y viva en nosotros y que sea nuestro Señor y Salvador. Por medio del Espíritu Santo, Jesús entra en nuestras vidas, nues­tros pecados son borrados por su sangre derramada, y obtenemos una vida diferente. Y el Espíritu Santo se une a nuestro espíritu (1 Corintios 6:17) haciéndolo pasar de muerte a vida; «nace de nuevo» y se transforma en lo que Pablo llama una «nueva cria­tura». (2 Corintios 5:17; Apocalipsis 21:4-5.)
Esa nueva vida creada por el Espíritu Santo en nosotros, es lo que Jesús llama «vida eterna». Esto va mucho mas allá de un mero «seguir andando»; es la vida de Dios en nosotros, la clase de vida que nunca se acaba, que nunca se cansa, que nunca se aburre, que es siempre gozosa y lozana. (1 Juan 5:11.)
Cuando Jesús dijo que un niño pequeñito era lo más grande en el reino de los cielos, estaba haciendo un co­mentario sobre la vida eterna. Una niño nunca se cansa de hacer la misma cosa una y otra vez.» ¡Léemelo de nuevo, mamita!» «¡hazlo de nuevo, papa!» Esta per­manente y continuada frescura y falta de tedio ex­presa con mucha aproximación la vida que Dios nos quiere dar. “! ¡He aquí hago nuevas todas las co­sas!» Y no una sola vez, sino continuadamente, dice Jesús. ¡Es el permanente renovador! Se nos ha pro­metido que andaremos en «novedad de vida» que es lo mismo que decir vida eterna: siempre lozaños, siem­pre renovándonos. La palabra «eterno» significa lite­ralmente «sempiterno», que nunca envejece.
Isaías dice: «Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantaran las alas como águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.» (Isaías 40:31.).

 

¿Cómo aceptamos el perdón y recibimos esta nueva vida?
1. Dándonos cuenta que hemos estado extraviados, yendo en una dirección equivocada y que esta­mos ansiosos de andar en los caminos de Dios.
2. Admitiendo que estuvimos equivocados y pidiéndole al Padre que borre nuestras culpas y peca­dos, con la sangre de Jesús.
3. Pidiéndole a Jesucristo, el Unigénito Hijo de Dios, que entre en nuestras vidas y sea nuestro Salvador y Señor. (Apocalipsis 3:20.)
4. Creyendo que el ha venido en el instante en que lo pedimos. Agradecerle por salvarnos y darnos la nueva vida. (1 Juan 5:11-15.)
He aquí una sencilla oración que podemos elevar si decidimos recibir a Jesús:
«Querido Padre, creo que Jesucristo es tu Hijo Unigénito, que se hizo un ser humano, derramó su sangre y murió en la cruz para limpiar mi culpa y mi pecado que me separaban de ti. Creo que se levantó de entre los muertos, físicamente, para darme nueva vida. Señor Jesús, te invito a que entres en mi cora­zón. Te acepto como mi Salvador y Señor. Te con­fieso mis pecados y te pido que los borres. Creo que has venido, y vives en mí en este preciso instante.
¡Gracias, Jesús
Cuando decimos esta oración, podemos sentir o no que algo ha ocurrido. Nuestro «espíritu» que tome vida a través de Jesucristo, se esconde mas profun­damente que nuestras emociones; de ahí que a veces se exterioriza una reacción emocional y otras veces no. Sea que sintamos o no sintamos algo de inme­diato, descubriremos que somos distintos, porque Je­sús cumplirá lo que ha prometido. Jesús nunca falta a su palabra. El dijo: «El cielo y la tierra pasaraán, pero mis palabras no pasarán.» (Mateo 24:35.)

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