Es el momento de ser fuerte y de tener mucho coraje.

FORTALECEOS EN EL SEÑOR Y EN EL PODER DE SU FUERZA Efesios 6:10; Colosenses 1:11. Es el momento de ser fuerte y de tener mucho coraje. Josué 1:7-9,5; 10:8. Numeros 14:9; Deuteronomio 31:3-8,12-13; 30:20. (leer).

  1. Permanecer en victoria. Saber lo que uno es y su posición en Cristo
  2. Con paciencia, fe y confianza. Hebreos 10:35
  3. Hasta que se termine el tiempo de espera y seamos promovidos hacia nuestro destino (nuestro lugar en la gran cosecha del tiempo final).

Deben permanecer firmes por mí y por mi verdad en tiempos de oscuridad.

Vivirán en tiempos difíciles pero gloriosos, vivirán en mi Reino pero muy cerca de la frontera de las tinieblas para poder ayudar a otros a venir a mi Reino al cual fuisteis llamados y al cual pertenecen. (Jesús)

1 Tesalonicenses 2:12. Nos llamó a su Reino y gloria.

Colosenses 1:13. El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas y trasladado al Reino de su amado Hijo. Esto es una realidad presente.

Hebreos 12:28 habiendo recibido un Reino inconmovible, tengamos gratitud y mediante ella sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia.

Debemos combatir unánimes por la fe del Evangelio. Filipenses 1:27.

Debemos servir, actuar y confiar en Dios en medio de la oscuridad actual.

Jesús dice: me he demorado solo para que puedan probar su amor por mí, permaneciendo en la verdad a cualquier costo. Los que hagan esto brillarán

eternamente como las estrellas.

Daniel 11:32 El pueblo de Dios se esforzará y actuará.

Daniel 12:3 Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.

Mateo 5:19b Todo aquel que los haga y los enseñe será llamado grande en el Reino de los cielos.

En el tiempo del fin habrá muchos que enseñarán las cosas de Dios. ¿Serás tu uno de ellos?.¿Quieres ser uno de ellos?.

Debemos enseñar a las personas “todo el consejo de Dios” En la teoría y en la práctica.

Mateo 28:20 Enseñándoles que guarden TODAS las cosas que os he mandado.

Enseñarles: Cosas prácticas (y sencillas)de la vida que le interesan a la gente. (oración como vivir cristianamente, sexo, trabajo, como prosperar, como vivir en bendición). Es decir las bases del cristianismo práctico:

Las 100 lecciones de Bases del Cristianismo www.elcieloesunlugar.com.ar

Los libros del Instituto IDECA (concentrarse en esos libros).

Palabras proféticas para hoy:

Debemos amar a todos y a todo. (Pedir al Señor que nos dé eso)

Ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas. Mateo 10:16.

Debemos de cuidarnos del pecado que nos asedia y correr (como una maratón) con paciencia la carrera que tenemos por delante, mirando solo a Jesús. Hebreos 12:1

Debemos procurar tener tranquilidad y ocuparnos de nuestros negocios, conduciéndonos honradamente para no tener necesidad de nada. 1 Tes. 4:11-12,

poniendo en primer lugar “los negocios del Padre” y buscando primero el Reino de Dios y hacer lo que a El le agrada, para que todas las cosas nos sean añadidas. Mateo 6:33, y tengamos prosperidad.

Debemos pedir sabiduría para los negocios (en lo económico), para la vida diaria y para decisiones que debamos tomar que sean de acuerdo a la voluntad de Dios. Santiago 1:5.

Debemos tener “el equipo, mínimo vital y móvil” como el soldado que va a la batalla con lo imprescindible (y bueno) (y de poco peso) para nos ser estorbado. Tener “armas” y cosas livianas y prácticas. Cuidarse de cosas “superfluas”.

En lo económico para prosperar debemos:

Dar a Dios lo que es de Dios: Diezmos y ofrendas. Debemos darlos a la Iglesia. Malaquías 3:10.

Debemos ser honestos y un ejemplo de integridad.

1 Samuel 12:3-4; Daniel 6:4; Salmos 15:2; 84:11; Tito 2:7 (leer).

Debemos ser generosos: 1 Timoteo 6:18

Debemos confiar en Dios como nuestra fuente. Hebreos 13:5-6.

No te dejaré ni te desampararé. El señor es mi ayudador; NO TEMERÉ.

Todo es tuyo y de LO RECIBIDO DE TU MANO te damos. 1 Crónicas 29:14.

No pongan la esperanza en las riquezas, que son inciertas SINO EN EL DIOS VIVO, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 1 Timoteo 6:17.

Los siervos de Dios debemos (si así Dios nos muestra) tener “pequeñas” empresas (con destino a ser grandes) de cristianos (honestos) para auto-sostenernos y no vivir debajo de personas que no tienen principios cristianos. Esa empresa debe ser un ejemplo en todo y se puede emplear a no cristianos que sean “convertibles”.

Debemos procurar ser “Sal” y “luz” y funcionar como tales en este mundo oscuro, si es la voluntad de Dios que trabajemos en lugares “no cristianos”.Mateo 5:13-16.

También debemos llevar las buenas noticias del Evangelio según se presente la ocasión.

1 Pedro 3:5.

Leamos las bendiciones a la obediencia y reclamémoslas. Deuteronomio 28.

Y vamos a ver la diferencia entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.

Malaquías 3:18

Debemos luchar según la potencia de El (la cuál actúa poderosamente en mí). Colosenses 1:29.

No seremos nosotros sino la gracia de Dios con nosotros. 1 Corintios 15:10.

Debemos dejar que Cristo (Que vive en nosotros) actúe poderosamente en nosotros. Romanos 15:18-20.Leer Daniel 9:1-23; 10:10-12, 16-19; Nehemías 1 y 2; Esdras 1:1-6; 7:6-28; Jonás 3:5:10; Joel 2:11-32.

En este tiempo las personas:

Estarán confundidas, desfallecerán por las expectativas, tendrán temor. Lucas 21:25-26

Serán tiempos peligrosos. 2 Timoteo 3:1ss

El pecado nos rodeará y tentará. Hebreos 12:1

Debemos procurar que ellos se hagan como nosotros y no ceder al pecado.

Jeremías 15:19

Mateo 24:10-14 (leer). Habrá mucha maldad, engaños, muchos se alejarán, otros perseverarán, pero predicaremos y brillaremos y vendrá el fin.

Enseñaremos que guarden TODAS las cosas de Dios. Mateo 28:20

Seremos llenos del Espíritu Santo. Efesios 5:18; Hechos 1:8 (recibiréis poder y me seréis testigos).

Y señales de Dios nos seguirán Marcos 16:17-18.

Debemos hacer el bien y practicar la ayuda mutua. Hebreos 13:16

Hebreos 10:24. Debemos estimularnos al amor y a las buenas obras.

Gálatas 6:10 debemos hacer bien a todos y mayormente a los de la familia de la fe.

Hebreos 10:35. No perder la confianza en Dios.

Caminar en las obras que Dios tenía preparadas para que las hiciéramos, Efesios 2:10. (Es decir caminar en el plan predeterminado por Dios para nosotros). Conociendo su voluntad, Efesios 5:17.

Entender y practicar: Ya no vivo yo sino vive Cristo en mí. Gálatas 2:20.

Debemos ser guiados por el Espíritu Santo aún en las cosas buenas que hagamos. Romanos 8:14; Gálatas 5:25.

El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. Daniel 11:32

Brillaremos, siendo misioneros en nuestro entorno. Mateo 5:16

Recibiremos su Reino y gloria… Hebreos 12:28, porque Dios nos llamó a su Reino y gloria. 1 Tesalonicenses 2:12.

Pelearemos “la buena batalla” y recibiremos el premio por ello. 2 Timoteo 4:7-8.

Trabajamos por cosas eternas. Mateo 6:19-20. Jesús viene pronto, queda poco tiempo, Apocalipsis 22:12. ¡Manos a la obra, con perseverancia y enfocados en la voluntad de Dios! Y ¡venceremos! Apocalipsis 17:14.

Ver www.elcieloesunlugar.com.ar                                   Gustavo Isbert

Frases de Jesús: hoy.

La verdadera fe es tener confianza en quién soy, es el reconocimiento real de quién soy.

Cuando me conoces y sabes de mi gran amor por ti (y por todas las personas) y sabes de mi poder para controlar TODA situación y cambiarla, (si es mi voluntad), entonces caminarás con más fe y confianza y juntos podremos obras mayores que las que hice en la tierra. (Juan 14:12)

Eso será así, si me sigues desde muy cerca y no vas por tus propios caminos, ni por los que crees que son mi voluntad.

Yo no apruebo todos los “buenos” caminos en los que tu quieres caminar, sino en los que yo tengo para ti (Efesios 2:10) y en lo que yo camino.

Tú debes seguirme a mí y no yo a ti.

Muchos de mis siervos creen que me están agradando haciendo muchas cosas “buenas”, pero yo me agrado solo cuando hacen mi voluntad para ellos.

Deben entonces buscar mi rostro en mi presencia y entonces me “verán”

por donde yo voy para ellos y me seguirán.

Solo allí se producirá verdadero fruto para la eternidad.

Mis caminos generalmente son diferentes para mis distintos siervos así como Pablo era para los gentiles y Pedro para los Judíos.

Algunos de mis siervos que no me “ven” por donde yo camino para ellos, porque no escucharon mi voz, creen que mis caminos para otro siervo mío son para ellos también, porque ven que mi otro siervo tiene cierto “éxito” y son confundidos en tratar de hacer lo mismo que ellos, y no hacen, ni cumplen mi plan para sus vidas.

En esto muchos son confundidos, así que tengan cuidado con este engaño.

Síganme como me siguió Moisés en mi plan para con el y mi pueblo que yo puse bajo su cuidado, para poder hacer eso, suban con frecuencia “al monte” para hablar conmigo y para que yo le revele mis propósitos.

Jesús

Lección 90. Seguir hacia adelante en fe

a) Escrituras clave
Romanos 10:17
Lucas 18: 8
Santiago 2:14-26
Marcos 11:22-24
Juan 14:12
1 Juan 5:4
Hebreos 11:1-40
Marcos 9:23
b) Introducción
La fe es el mayor poder en el universo, porque es el modo por el cual el poder de Dios es librado en la experiencia humana. Sin fe, es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6). Ninguno de nosotros tiene los recursos en sí mismo para cumplir las demandas de Dios o para llevar a cabo la obra del reino de Dios. Necesitamos un don sobrenatural y ese don es el don de fe. La fe es el poder por el cual entramos en la nueva vida en Jesús, y también es el poder por el cual ejercitamos esta nueva vida de Dios en nosotros. La fe no es una cuestión de la mente, sino que es un acto de la voluntad (Proverbios 3:5). Significa inquebrantable y absoluta confianza en Dios y su Palabra.
c) Un ejercicio de fe de cinco dedos
La fe tiene un número de elementos muy importantes que están interrelacionados y que realmente necesitan mantenerse indivisibles si hemos de apreciar la amplitud de este gran tema. Se podría decir que sin cualquiera de estos filamentos de fe, no hemos expresado plenamente lo que es la misma, ni tampoco puede operar plenamente la fe en nuestra vida si falta uno cualquiera de ellos. La fe es como una mano con cinco dedos. Si escribes «FE» en la palma, los dedos se reúnen para dar aquel asidero firme que es la fe en acción.


1. La fe es GRACIA (Efesios 2:8-9)
La fe es la misma base de nuestra relación con el Padre. No somos salvos por nuestra propia fuerza o justicia, sino por la gracia de Dios que es hecha real en nuestra vida por la fe. Ninguno de nosotros nace de nuevo por ningún esfuerzo propio. Ninguno de nosotros ni siquiera tenía la fuerza como para poner nuestra confianza en Dios. Éramos por naturaleza hostiles a Dios y hallábamos imposible someternos a la Palabra de Dios (Romanos 8:7-8). La fe en Dios es un don divino. La fe en Dios es dada como respuesta a la Palabra de Dios al entrar en nuestra vida bajo el poder activo del Espíritu Santo. Hemos estado caminando en una dirección en la vida, cuando de repente Dios habla su Palabra en nuestra situación. El resultado de esto es que nos detenemos y nos volvemos para oír esta voz que nos está hablando. Cuando nos volvemos de nuestra vieja dirección en la vida y escuchamos en cambio la Palabra de Dios, entonces el Espíritu Santo nos trae algo que no teníamos antes: ¡el don de la fe! (Romanos 10:17).
La fe es la gracia hecha realidad en nuestra vida. La gracia de Dios viene a nosotros por la fe. La fe construye un puente entre nosotros y Dios, a través del cual Su gracia puede venir a nosotros.

2. La fe es VERDAD (Judas:3)
En varias ocasiones la palabra «fe» aparece en el Nuevo Testamento con un artículo definido delante de ella, es decir «la» fe. Eso nos dice que hay algo definido acerca de esta fe. Hay contenido en ella (1 Corintios 16:13). No sólo es importante que creamos, es importante lo que creemos. Existe un cuerpo de verdad que abarca la revelación de Dios a nosotros en Jesús. Esta es la verdad que es la base de nuestra fe. La fe no se apoya en una buena idea o en alguna experiencia emocional que hayamos tenido. Se apoya en la obra declarada y en la Palabra de Dios en Jesús.

3. La fe es un DON (1 Corintios 12:9)
Este don de fe es para ocasiones y necesidades específicas. Como los otros dones espirituales, este don de fe nos abre a una capacidad y potencial que no pertenece a nuestra vieja concupiscencia. Es esta fe que mira lo imposible y clama, «será hecho». Esta clase de fe es casi un insulto a nuestro carne y mente humana, porque está sujeta a una dependencia como de niño en Dios. Exige que dejemos nuestros propios esfuerzos y planes para obrar las cosas a nuestra manera, y que nos echemos de nuevo en la gracia de nuestro Padre celestial que nos dará la gracia que necesitamos para ayudarnos en tiempo de necesidad.

4. La fe es PODER
La fe es vital, dinámica, eficaz y poderosa. Siempre que oímos sobre la fe en las Escrituras es que algo poderoso está pasando. (Hechos 3:16) Jesús nos dio algunas promesas de fe maravillosas y poderosas (Mateo 21:22; Marcos 11:22,23; Juan 14:12-14).

S. La fe es VICTORIA
Los hombres de fe han sido siempre aquellos que han conocido el secreto de cómo derribar el sistema mundano (1 Juan 5:4). Han sabido resistir a los enemigos del reino de Dios. Por supuesto, la fe y la obediencia están conectadas muy de cerca. La fe nos capacita para creer la Palabra de Dios y la obediencia nos capacita para llevarla a cabo.
d) La fe y la Palabra de Dios
La fe y la Palabra de Dios van mano a mano. La fe no es sólo una buena idea para poner en práctica. La fe real depende de una Palabra de Dios (Isaías 55:11). El hecho emocionante que la fe confiesa es que Dios es un Dios comunicador. Tiene algo que decir en cada situación, y si tomamos el tiempo para escuchar, oiremos lo que nos está diciendo. La Palabra de Dios crea fe y llama a la fe (Romanos 10:17). No podemos vivir en la fe real hasta que oigamos la Palabra de Dios para la situación. Esta palabra entonces exige fe de nosotros y podemos mantenernos firmes en ella. Existe una diferencia entre el orar acerca de algo y mantenerse firme en la fe. El orar acerca de algo infiere un modo de enfoque más general en el cual tu mente puede o no tener el asunto claro. El mantenerse firme en la fe es una actitud tomada a la luz de una Palabra de Dios. Puede ser que todos los hechos no sean claros, y ciertamente, es improbable que la manera en que la fe vaya a ser cumplida sea obvia en ese momento. ¡Pero la fe lo sabe! Tiene un entendimiento interior del asunto y una convicción de espíritu que la hace segura del resultado.

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. (Hebreos 11:1)

Por tanto, la diferencia entre la fe y una buena idea es la Palabra de Dios. Esta es un área en la que las personas pueden equivocarse, porque permiten que sus deseos y ambiciones humanos tomen el control y reclaman revelación divina, cuando, en realidad, no tienen tal cosa. Desde el nivel humano existe un elemento de riesgo vinculado a la vida de fe. A John Wimber le gusta deletrear la fe como RIESGO.

El Espíritu Santo muchas veces usa las Escrituras en situaciones de fe, porque una vez que las haya subrayado por nosotros, podemos seguir volviendo a ellas y darnos cuenta de que no han cambiado. No están sujetas al recuerdo de tu experiencia, y son más susceptibles a la prueba de interpretación que al verdadero entendimiento. Por supuesto, también podemos recibir una Palabra de Dios por otros medios como la profecía, visiones, enseñanza, etcétera.

e)  Cinco cosas que la Palabra de Dios hace por nosotros

1. Crea fe en nosotros (Romanos 10:8,17)
Sin esta Palabra de Dios no puede haber fe. La fe está basada en el carácter invariable de Dios (Santiago 1:17; Salmos 9:10) y en su palabra (Números 23:19).

2. Nos prepara para la fe (1 Juan 3:21)
La Palabra de Dios es poderosa. Penetra incluso hasta dividir el alma y el espíritu; las coyunturas y los tuétanos; juzga los pensamientos y actitudes del corazón (Hebreos 4:12). La Palabra de Dios puede separar las cosas que sólo son parte de nuestra propia alma (es decir, mente, emociones y voluntad) de las cosas que son parte de nuestro espíritu (que contiene al Espíritu Santo y nuestra conciencia de Dios). Puede separar entre coyunturas (es decir las partes del cuerpo capacitan la actividad) y los tuétanos (es decir, la parte del cuerpo que produce las células sanguíneas y, por consiguiente, la vida). Necesitamos. actividad como discípulos de Jesús, pero no debemos estar ocupados y superatareados sólo porque sí. Necesitamos hacer sólo las obras de Dios, porque estas obras tienen vida y producen vida. También necesitamos la Palabra de Dios para juzgar entre los pensamientos y actitudes del corazón. Necesitamos desarrollar los pensamientos e ideas en Dios, pero no debemos permitir que nuestros pensamientos lleguen a estar fraguados en hormigón y por tanto llegar a ser actitudes rígidas e inflexibles que están poco dispuestas a madurar o cambiar.
Mientras haya algo malo en nuestra vida, no podemos entrar en la presencia de nuestro Padre celestial con ninguna medida de confianza espiritual. Esto es cuando necesitamos el coraje de vivir bajo el foco de la Palabra de Dios (Hebreos 4:1, 13).

3. Nos capacita en fe
Lo tremendo acerca de la Palabra de Dios es que nos provee con una alternativa activa para todos los pensamientos y actitudes negativos de nuestra vieja concupiscencia. Nuestra mente es así de importante para la vida de fe. Somos susceptibles a todas las impresiones de nuestros cinco sentidos. Satanás intenta llevarnos a la esclavitud de lo que es tangible y obvio. Quiere que vivamos nuestra vida al nivel de lo que vemos inmediatamente ante nuestros ojos. El propósito de Dios es que seamos renovados en las actitudes de nuestra mente (Romanos 12:2). Necesitamos estar en el poder vivo de la Palabra de Dios.

4. Nos dirige en fe (Isaías 30;21)
Necesitamos la Palabra de Dios para dirigirnos, no sólo para que sepamos recibir sus recursos, sino también usarlos. Cuando Dios habla su Palabra podemos confiar en ella, porque El está en el control de la situación y sabe lo mejor.

5. Confirma la fe en nosotros
Muchas veces Dios nos dará una Palabra que nos capacitará para continuar en nuestra posición de fe (Isaías 66:9).
f) Cinco impedimentos a la fe
1. Presunción (Proverbios 3:5; Jeremías 23: 25-32).
2. Temor (Marcos 4:40; Juan 14:1).
3. Buscar gloria y alabanza de hombres en vez de Dios (Juan 5:44).
4. Duda (Santiago 1: 6-8; Marcos 11:23).
5.Una conciencia culpable que proviene de no obedecer la Palabra de Dios ni hacer lo que a El le agrada (1 Juan 3: 21-22).
g) Tu Dios es demasiado pequeño
Satanás sabe que si vivimos con una visión disminuida de Dios entonces nuestra fe no se levantará nunca a la altura de la necesidad. ¡Dios es el mayor hecho de fe! Dios es vivo y activo. Hemos sido puestos en contacto con el Dios que hizo el universo. La fe es como un gran experimento en Dios. Si Dios no está allí, entonces la fe fracasará. En efecto, nuestro nivel de fe nos demuestra el tamaño de nuestro Dios. Dios invita a todo su pueblo que le ponga a prueba (Malaquías 3:10). De esto es lo que trata la fe cristiana. El mismo inmenso poder que usó Dios cuando resucitó a Jesús de la muerte, está disponible para nosotros, según nuestra fe (Efesios 1:19-20).
h) Tú eres demasiado pequeño
Si Satanás fracasa en su ataque a nuestra perspectiva de Dios vuelve su atención a nuestra perspectiva acerca de nosotros mismos. Lo que hace es empezar con lo que sabemos que son las debilidades de nuestra carne y naturaleza, y las amplía fuera de toda proporción hasta que no quede vestigio de fe en Dios o en nosotros mismos. Mucha gente vive con una imagen de sí misma tan pobre que encuentra la fe imposible. Necesitamos entrar en quiénes somos en Jesús.

La Biblia dice:

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas..
(2 Corintios 5:17)
Necesitamos vernos en Cristo y mirar más allá de las debilidades de nuestras viejas concupiscencias. Cuando nos mantenemos firmes en la fe para algún asunto en particular, existen ciertos factores que Satanás usará y de los que necesitamos estar a la expectativa como rutina. Intentará despertar dudas en la Palabra de Dios, es decir, intentará mezclar un poco de racionalismo con la fe; o intentará sentimientos de debilidad, indignidad, oscuridad, desesperación, depresión, desesperanza e incluso muerte.

Sin embargo, ¡estas cosas no son la realidad total! La realidad absoluta es Dios. La realidad es lo que Dios ha hecho por nosotros en Jesús. Es lo que Dios hace y hará por nosotros en el poder de su Espíritu Santo. Esto no es una ruta de escape de la realidad. No es intentar fingir que las dificultades no están allí. La fe no es ilusión. No estamos negando la realidad del dolor, o la verdad acerca de las situaciones.

La cuestión que la fe plantea es esta: ¿Existe una verdad más allá de aquella que parece obvia en el momento? Y la fe clama: «¡Sí, existe! ¡Esa verdad es Dios!» Si Abraham se hubiera enfrentado a los hechos; ¿dónde le hubieran dejado? El miró más allá y escuchó la promesa de Dios (Hebreos 11:12). La fe siempre está en el lugar de tomar una decisión. Tenemos que escoger entre el testimonio de Dios o el testimonio de los hombres. Tenemos que escoger si aceptar las cosas como son o parecen ser, o si estar en fe con Dios que dice que nada es imposible para El.

La fe mira hacia Dios. La fe ve el poder de Dios. La fe se apoya en la Palabra de Dios. La fe reclama las promesas de Dios. La fe opera en el poder de Dios. La fe es de Dios desde el principio hasta el fin. Nace en su corazón y la planta en nuestro corazón. Por eso la fe es nuestra victoria porque:

Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el inundo.
(1 Juan 4:4)
i) Siete pasos para la fe eficaz
1. Edificar nuestra relación con el Padre
Cuando Jesús enseñó a sus discípulos cómo orar les dijo que orasen a su Padre en el cielo (Mateo 6:9). Somos hijos de Dios (Romanos 8:16). La confianza en nuestro Padre celestial es la base de nuestra fe. Cualquier cosa que rompe esta relación rompe la fe (1 Juan 3:21-22). En el corazón de la fe necesita haber una relación abierta entre Dios nuestro Padre y nosotros como sus hijos. Venimos para pedirle cosas de mucha importancia. Necesitamos poder mirarle a los ojos y saber que existe una confianza entre nosotros (1 Juan 1:8-9). La fe obra mejor en un papel en blanco, por lo tanto, necesitamos mantener nuestra cuenta al día, diariamente con nuestro Padre en el cielo.

2. Escuchar a Dios
La fe depende del oír la Palabra de Dios. Una vez que hayamos oído la Palabra de Dios sobre el asunto, podemos permitirnos el lujo de esperar su respuesta, no importa el tiempo que tarde. Es importante esperar la Palabra de Dios, probarla y guardarla, para asegurarnos de que estamos en terreno de fe.

3. Construir tus Ebenezers
En el Antiguo Testamento, los Ebenezers eran pilares de piedra apilados como testigos de la ayuda que Dios había dado, por ejemplo, 1 Samuel 7:12. Estos servían como testimonio, para aquella generación y generacio­nes futuras, de la bondad de Dios. La fe se construye sobre la fe. Cuanto más sigues en fe, tantos más testimonios tienes personalmente del poder salvador de Dios. Este es el motivo por el que los verdaderos hombres de fe no pueden ser estremecidos en su confianza en Dios. Pueden llevarte de gira por sus Ebenezers. Es necesario, a veces, ir y mirar de nuevo en fe, las cosas que Dios ha hecho por nosotros en el pasado. Están allí y se mantienen como testigos incuestionables de la bondad de Dios.

4. Usar los dones del Espíritu Santo
Si lees 1 Corintios 12:7-11 descubrirás que Dios ha provisto toda una gama de dones que son útiles para la vida de fe. Existe el entendimiento y conocimiento espiritual; y los dones de discernimiento y de fe. Todos son una parte de la provisión de Dios para la vida de fe y están disponibles a todos los que los busquen y los necesiten. El don de lenguas es particularmente apropiado cuando buscamos la opinión de Dios sobre un asunto determinado. Necesitamos dar sitio para que el Espíritu de Dios opere porque El sabe cómo orar (Romanos 8:26).

5. Pedir en fe
Jesús enseñó:
Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
(Lucas 11:9)
La fe es conocer la voluntad de Dios y sencillamente, entrar en ese conocimiento ante el Padre para confirmar ese ruego. La mayoría de la gente ora sin conocer y, por tanto, no está segura si su oración será contestada o no. La parte del ejercicio de fe más desafiante, y a veces el más prolongado, no es el pedir en fe; sino el proceso de llegar a estar seguro en la fe. Una vez que estés seguro, existe una gran paz y certeza en el Espíritu y no importa, en un sentido, el tiempo que tarde para que la respuesta aparezca en la práctica (Marcos 11:24).

6. Ganar la liberación de Satanás
Es necesario reclamar los recursos de Dios para su propio uso. Satanás domina grandemente las áreas de finanzas y poder. Intenta retener lo que es legítimamente de Dios y mantener al pueblo del Señor en pobreza y necesidad en su obra para el Reino. Esto no es correcto y necesitamos aprender a prevalecer contra el diablo, en alabanza y adoración para librar estas cosas de su mano. Este es el por qué necesitamos aprender a dejar que el enemigo se entere de nuestras oraciones. No le pedimos nada, sino que le dejamos saber que no vamos a permitir que retenga ninguna cosa buena que pertenezca a Dios. El temor muchas veces es un factor que impide a la gente moverse en la fe. Esto no viene de Dios (2 Timoteo 1:7). Necesitamos ver que en Jesús nos ha sido dada la autoridad de vencer al enemigo y librar los recursos necesarios en su nombre. (Colosenses 2:15; Colosenses 3:17).

7. Volver a la primera Palabra
En el período después de recibir la garantía de fe, muchas veces somos vulnerables al ataque por medio de semillas de confusión. En tales momentos necesitamos volver a la primera palabra de garantía. Dios no es un Dios de confusión sino de orden. Si tienes problemas reales, entonces coge tu dificultad y compártela con una persona de fe en quien sabes que puedes confiar (Isaías 55:11-13).
Jesús dijo:
Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?
(Lucas 18: 8)
j) Preguntas y puntos de discusión
1. ¿Qué lecciones de fe podemos aprender de la vida de Abraham? (Romanos 4:17-20).
2. ¿Podemos «nombrarlo y reclamarlo»?
3. ¿Por qué es arriesgada la fe?
4. ¿Por qué la gente con una imagen pobre de sí misma encuentra difícil, o incluso imposible, la fe?
5. ¿Vale la pena averiguar por lógica o razonamiento, cómo será realizada nuestra postura de fe?
6. ¿Quién es la fuente de nuestra fe y de toda nuestra provisión?
7. La realidad es lo que vemos nosotros o lo que dice Dios?
k) Resumen y aplicación
1. La fe libera el poder de Dios.
2. La fe es la confianza vertical, no la creencia horizontal.
3. Ser creyente cristiano significa nacer en fe y entrar en la fe. El desafío de Jesús es que seamos fieles a nuestro derechos de nacimiento y vida por fe.
4. La fe es dada como resultado de haber recibido la Palabra de Dios en nuestra vida.
5. La fe crecerá a medida que lleguemos a conocer a Dios y su Palabra (la Biblia).
6. La fe no crece a base de esfuerzos propios, sino por nuestro mirar hacia Dios (Hebreos 12:2; Marcos 11:22). 7. Nuestro nivel de fe muestra la dimensión de nuestro Dios.

Lección 65. Fe hacia Dios

a) Escrituras clave
Hebreos 11:1-3, 6
Mateo 17:20
Romanos 10:17
Romanos 1:17
b) Introducción
Esta es una progresión natural del arrepentimiento de obras muertas. Mientras que nuestro foco de atención había sido nuestra propia persona, ahora nuestro foco de atención es Dios. Las obras muertas siempre interfieren la fe hacia Dios. Tenemos que «volvernos de» para capacitarnos en «volvernos hacia». Tiene que haber un arrepenti­miento de obras muertas para permitir que la fe hacia Dios se desarrolle. En efecto, cualquier cosa apartada de la fe en Dios está muerta (Hebreos 11:6; Romanos 14:23).
La fe en el contexto de esta verdad fundamental puede ser definida como «tener confianza, certeza o seguridad en otra persona y en la palabra de esa persona». Tener fe en Dios lleva consigo un cambio de confianza, en lugar de en uno mismo, en El.
c) ¿Cómo se desarrolla la fe hacia Dios?
(I) Tener las actitudes mentales correctas
La fe es una persuasión. La palabra «fe» proviene de la palabra griega «pistis» que significa «persuasión firme; creencia fuerte y bienvenida; la convicción de la verdad de cualquier cosa» (2 Timoteo 1:12). Necesitamos damos cuenta de la inutilidad de todo sin Dios. La fe lleva consigo una actitud de humildad y sumisión a la voluntad de Dios (Filipenses 2:5-8) y necesitamos confesar esta actitud.
(II) Darse cuenta de que la fe es sustancia y realidad
La fe no es la imaginación ni el desear cosas hasta que lleguen a ser. Es la convicción de la verdad por la obra interior del Espíritu Santo. Si Dios nos da la fe para algo, podemos estar seguros de que en la mente de Dios esa cosa realmente existe y es tan buena como nuestra (Hebreos 11:1; Números 23:19).
(III) Darse cuenta de que la fe es un don de Dios
No podemos exaltarnos a nosotros mismos hasta creer. No es el resultado de una gimnasia mental. El Espíritu Santo debe poner la capacidad de creer a Dios dentro de nuestro corazón (Efesios 2:8).
(IV) La fe se desarrolla por medio de nuestro conocimiento de Dios
No puedes confiar en nadie que no conoces. Cuanto más conocemos a Dios y su fidelidad, su amor, su carácter, sus caminos y lo grande que es, etc., tanto más podremos confiar en El. Esta es una base para la verdadera fe hacia Dios (Deuteronomio 7:9; Salmo 9:10; 1 Tesalonicenses 5:24). Llegamos a conocer a Dios mientras que el Espíritu Santo nos da revelación de El por las Escrituras, y por revelación directa a nosotros en concordancia con las Escrituras. Esto está reforzado por medio de las experiencias de la vida al tiempo que nosotros, por fe, demostramos a Dios (Hebreos 11:6). No podemos llegar nunca a conocer realmente a nadie a menos que hablemos con él. La oración, entonces, es un modo maravilloso de llegar a conocer a Dios. La oración siempre manifiesta dos cosas: primero, un deseo de corazón de que todo lo que hagamos sea en la voluntad de Dios; y segundo, una confesión de nuestra total dependencia de El. Recuerda, la fidelidad de Dios es grande e inagotable (Salmo 89:34) y eterna (Salmo 119:90). Necesitamos comprometemos con Su fidelidad (1 Pedro 4:19; Hebreos 10:23), y necesitamos magnificar su fidelidad (Salmos 92:1-2; 89:1).
(V) La fe es una respuesta al oír
Dios comunica sus pensamientos por su Palabra. Cuando nos habilita para oír lo que nos está diciendo por el Espíritu, esto debería crear en nosotros la respuesta de creer o ser persuadidos de que lo que está diciendo es, ciertamente, la verdad y es para nosotros. «La fe es por el oír, y el oír por la Palabra (específica) de Dios». (Romanos 10:17). Al confesar la palabra de fe que nos ha sido dada y mantenernos firmes en ella y, cuando sea apropiado, actuar en ella encontramos el poder creador de Dios obrando en esa palabra y por medio de ella, para llevar a cabo lo que ha sido prometido. Jesús nos dice que por fe nada será imposible para nosotros (Mateo 17:20). Tener fe lleva consigo un cambio, de sólo apoyarse de una fuente de conocimiento, es decir los sentidos (el cual necesitamos), o depender de una fuente de conocimiento superior, es decir conocimiento revelado.
El conocimiento sensitivo es todo el conocimiento natural que viene al hombre por medio de sus cinco sentidos. Este es un conocimiento limitado y se describe como la sabiduría humana (1 Corintios 2:4-6). El conocimiento revelado es conocimiento, no basado en los cinco sentidos ni en razonamientos naturales, sino en una fuente más alta, la verdad de la Palabra de Dios. Es revelado por el Espíritu Santo al espíritu del hombre y se describe como la sabiduría de Dios (1. Corintios 2:7-16)
Es, pues, la fe la certeza (la confirmación, el título de propiedad) de lo que (nosotros) esperamos, la prueba de lo que (nosotros) no vemos y la convicción de su realidad -la fe percibe como hecho real lo que no es revelado a los sentidos. (Hebreos 11:1 versión amplificada)

(VI) La fe viene por el experimentar a Dios y su fidelidad
Cuanta más fe tenemos hacia Dios, cuanto más experimentamos de su fidelidad y cuanto más crece nuestra fe. Dios también nos ha dado los dones de sanidad, milagros, etc. los cuales deberían dirigirnos hacia El y aumentar nuestra fe (Juan 2:11; 11:15).
(VII) La fe crece al recordar la fidelidad experimentada
d) Conclusión
La fe no es una actitud mental hacia los problemas. Es la misma naturaleza de Dios. Dios es un Dios de fe: creó el universo por fe (Hebreos 11:3). La persona nacida de nuevo por el Espíritu de Dios ha recibido el potencial de la naturaleza de Dios. La naturaleza antigua de todo hombre es dominada por fuerzas negativas tales como e temor, la duda, la confusión y error, pero la naturaleza nueva es la naturaleza de Dios que es creadora, trayendo orden del caos (Génesis 1:2), vida de la muerte, sanidad de la enfermedad, prosperidad de la pobreza, verdad de error, y justicia del pecado. La fe es la expresión de esta nueva naturaleza (Romanos 1:17). La fe hacia Dios es estilo de vida del discípulo de Jesús.
e) Preguntas y puntos de discusión
1. Por qué está muerto algo desprovisto de fe?
2. ¿Estamos haciendo algo que está desprovisto de fe hacia Dios, y qué vamos a hacer sobre ello?
3. ¿Qué dicen 1 Juan 5:4-5 y 1 Pedro 1:5 sobre la fe?
4. ¿Podemos reclamar tener fe sin las acciones para apoyarla? (Santiago 2:14-26).
5. ¿Quién es el autor y consumador de nuestra fe? (Hebreos 12:2).
6. ¿Qué significa «por fe andamos, no por vista»? (2 Corintios 5:7). 7. ¿Cómo debería expresarse la fe? (Gálatas 5:6).
f) Resumen y aplicación
1. El arrepentimiento de obras muertas es necesario para que la fe hacia Dios se desarrolle. 


2. Sin fe es imposible agradar a Dios.

3. La fe es creer que lo que Dios ha dicho pasará.

4. La fe lleva consigo el confiar en Dios más de lo que confiamos en nosotros mismos.

5. La fe hacia Dios debería ser el estilo de vida del discípulo de Jesús.

6. La fe proviene de Dios.

7. La fe crece a medida que aumenta nuestro conocimiento de Dios.

Lección 24. Esperanza, creencia y fe.

La fe es uno de los elementos más importantes en la vida cristiana. En realidad, todo lo que hacemos está relacionado con la fe, sea consciente o inconscientemente. Igualmente, todo lo que podemos recibir de Dios es por fe.

Lee los siguientes versículos y anota lo que dicen en cuanto a la fe: ¿Qué logramos por medio de ella?
Efesios 2:8
Somos salvos.
Hebreos 11:6
Agradar a Dios.
Hebreos 11:32-33
Conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas etc.
Hechos 14:9
Ser sanados.
Es importante que comprendamos bien lo que es la fe, porque por lo general no hay un concepto claro de lo que es. Veamos en primer lugar dos conceptos que son confundidos con la fe, pero que no lo son.

1. ESPERANZA NO ES FE
• Esperanza y fe son dos conceptos diferentes. La Palabra de Dios las distingue, mencionándolas separadamente. Lee l Corintios 13:13 y 1 Pedro 1:21.
• La esperanza se refiere siempre a cosas futuras, mientras que la fe tiene que ver mayormente con cosas presentes. En los siguientes pasajes, ¿la esperanza tiene que ver con cosas del presente o del futuro?
Salmo 39:4-7
Futuro
1 Juan 3:2-3
Futuro
• La esperanza tiene que ver más con nuestros sentimientos: anhelamos, deseamos, esperamos algo. La fe tiene que ver más con nuestra voluntad: decidimos creer y confiar en la promesa o la Palabra de Dios.
En Proverbios 13:12, ¿con qué se relaciona la esperanza?
Con el Futuro
• La esperanza lleva en sí misma algo de incertidumbre. Cuando decimos: "Tengo la esperanza de que Dios me sanará", estamos diciendo: "Creo que Dios me puede sanar; quiero y espero que lo haga, pero no estoy seguro de si lo hará, ni cuándo." Eso no es fe, porque la fe no admite duda. Con sólo esperanza no recibiremos las promesas de Dios, porque ellas se reciben por fe.

2. CREENCIA NO ES FE
En el idioma griego del Nuevo Testamento no había diferencia entre los conceptos de creencia y de fe, pero en nuestro idioma sí la hay. Para nosotros creer o creencia es más un asentimiento mental o intelectual, pero en el que no nos involucramos. En cambio tener fe es actuar sobre lo que creemos. Es una acción.
En Santiago 2:14-26 se nos presenta la diferencia entre fe y creencia en términos de una fe que produce obras y la fe muerta que no produce obras; es decir, una falsa fe que no tiene consecuencias en nuestra vida.

¿Qué dice Santiago 2:19?
También los demonios creen y tiemblan.

Vemos aquí que los demonios tienen la creencia en Dios, pero no actúan conforme a esta fe. Es la misma situación de todos aquellos que dicen que tienen fe en Dios pero no viven según esa fe. En realidad lo que tienen es sólo una creencia en Dios, pero no fe. Es "fe sin obras" o "fe muerta" en los términos de Santiago.
¿Cómo debemos vivir según Romanos 1:17?
Por la fe.

3. LO QUE ES LA FE
Lee Hebreos 11:1 y anota los dos conceptos que definen la fe
Fe es: La certeza de lo que se espera.
Fe es: La convicción de lo que no se ve.

Analicemos estos dos conceptos
a. Fe es certeza de lo que se espera.
La palabra "certeza" es traducción del griego hupóstasis, que significa "sustancia; lo que está debajo de; la realidad de algo."
Por lo tanto, fe es dar como real algo que todavía esperamos. Ya no es sólo tener esperanza de algo, como un sencillo deseo o anhelo, sino la absoluta seguridad de que ya tenemos ese algo. Es considerarlo tan real como si lo estuviéramos viendo y tocando. En Hebreos 6:11 vemos cómo la esperanza se convierte en certeza o fe.

b. Fe es convicción de lo que no se ve
La palabra "convicción" es traducción del griego élenchos que significa "demostración". Por lo tanto, tener fe es estar tan seguro de algo que no vemos, que es como si lo estuviéramos demostrando, o que no necesitamos mayor demostración.
Uniendo los dos conceptos, fe es dar por hecho algo que esperamos, aunque no lo tengamos todavía. Es dar por cierto algo que no vemos o no podemos comprobar con nuestros sentidos físicos. La mejor prueba la encontramos en Marcos 11:24, donde Jesús dice: "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido, y os vendrá". (Esta es la traducción literal del original, según los eruditos en el idioma griego).

4. LA BASE DE NUESTRA FE
En el mundo natural ejercemos cierto grado de fe en todo lo que hacemos. Por ejemplo:
Trabajamos porque tenemos fe que nos van a pagar a fin de mes. Tomamos leche porque tenemos fe en que nos alimentará.
Nos ponemos en manos de un cirujano porque tenemos fe en que extirpará exitosamente el tumor que nos afecta.
Esta clase de fe se fundamenta en la información que tenemos: las referencias sobre el empleador; las enseñanzas recibidas en el hogar y en la escuela sobre el valor nutritivo de la leche; las recomendaciones sobre el cirujano, etc. Y también por las pruebas que vamos haciendo de todo esto a través de la experiencia en nuestra propia vida.
En el mundo espiritual, nuestra fe se basa en hechos y premisas revelados por Dios mismo, y comprobados en la experiencia cristiana.

Lee los siguientes versículos y anota las respuestas
a. Romanos 10:17. ¿Cómo podemos tener fe?
La fe es por el oír la palabra de Dios.
b. Lucas 1:37. ¿Por qué podemos tener fe aun en los casos más difíciles?
Porque nada hay imposible para Dios.
c. Hebreos 6:18. ¿Por qué podemos tener fe en las promesas de Dios?
Es imposible que Dios mienta.
d. Números 23:19. ¿Por qué podemos tener fe en la Palabra de Dios?
Dios no es hombre para que mienta…
e. Mateo 11:2-6. ¿A qué apeló Jesús para que Juan el Bautista creyera?
Las cosas que oís y veis: Su palabra y sus milagros.

5. EL PODER DE LA FE
¡Espera un momento!
La fe no tiene poder en sí misma como algunos creen. Muchos dicen: "Yo tengo mucha fe"; otros dicen: "Lo importante es que tengas fe"; otros más dicen: "La fe todo lo puede".
Pero veamos la enseñanza bíblica sobre lo que en realidad debemos entender al referimos al "PODER DE LA FE"

¿Cuánta fe se necesita para hacer prodigios según los versículos siguientes?
a. Mateo 17:20
Como un grano de mostaza.
b. Lucas 17:6
Como un grano de mostaza.
(Notemos que en ningún caso Jesús dijo: "Tienes que tener mucha fe". Entonces, ¿Por qué es la fe tan poderosa?
Porque no depende de nuestra fuerza o poder. Tampoco depende del poder de la fe en sí misma, sino que depende del poder de Dios.)
c. Juan 14:13-14: ¿Quién responde a nuestras oraciones y hace aquello que pedimos en fe?
De Jesús.
d. Juan 15:16: ¿Quién lo hace?
Dios.
e. Lucas 18:27: ¿Qué es imposible para Dios?
Nada
f. Marcos 9:23: ¿Qué es posible para el que cree?
Todo
La fe es sólo la llave que abre el flujo del poder de Dios; pero este poder sí es ilimitado. La fe aparte del poder de Dios no es nada. Pero la fe que descansa en el poder y la Palabra de Dios lo puede todo.
¡Por eso una fe tan pequeña como un grano de mostaza mueve montañas! ¡HAY PODER EN LA FE QUE DESCANSA EN DIOS!

6. LA FE SE DEBE FUNDAMENTAR EN LA PALABRA DE DIOS
Hemos visto ya el poder que tiene la fe, porque no depende de nosotros ni de ella misma, sino del poder de Dios.
Pero hay otro aspecto importante: la fe tiene que fundamentarse en la Palabra de Dios, porque no puede actuar en forma autónoma de la soberanía de Dios, ni en contra de su naturaleza santa.

a. Oseas 14:9. ¿Por qué no podemos pedir cosas malas a la luz de este versículo?
Porque los caminos de Dios son rectos.
b. Juan 15:7. ¿Cuál es la condición para que todo lo que pidamos sea hecho por Dios?
Permanecer en El y en sus palabras.
c. 1 Juan 5:14. ¿Cuál es la condición para que Dios nos conceda nuestras peticiones?
Que sea conforme a su voluntad.

Nuestra fe debe estar en armonía con la naturaleza santa de Dios, y con su voluntad soberana expresada en la Palabra escrita, o revelada por su Espíritu Santo a nuestra mente o a nuestro espíritu. Si se dan estas dos condiciones, podemos estar seguros de que Dios actuará para su gloria.

Memoriza los siguientes versículos

"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." Hebreos 11:1.
"Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá." Marcos 11:24.
Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?
Números 23:19
Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Mateo 17:20
Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. Lucas 17:6
Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. Juan 14:13,14
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Juan 15:16
El les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. Lucas 18:27
Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23
¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos. Oseas 14:9
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:7
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. 1 Juan 5:14,15

Lección 25. Cómo crece la fe.

Muy Importante: Al final del estudio usted puede leer todas las citas de la Biblia mencionadas en esta lección.
Hemos visto en la lección anterior lo que es la fe, según la revelación misma de la Palabra de Dios en Hebreos 11:1: "la certeza de lo que se espera; la convicción de lo que no se ve".
Vimos también que nuestra fe se basa en la Palabra eterna de Dios, así como en su misma naturaleza como un Dios todopoderoso para quien nada es imposible; y un Dios veraz en cuyas revelaciones de los misterios eternos y promesas podemos confiar absolutamente. 2 Timoteo 3: 15-17; 2 Pedro 1:19-21.

Veamos dos cosas más que la Palabra de Dios nos enseña en cuanto a la fe
a. Según Efesios 2:8, ¿la fe es algo que podemos tener por nosotros mismos?
(Efesios 2:8)
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
b. En Romanos 12:3, ¿Cuánta fe ha recibido de Dios cada uno?
(Romanos 12:3)
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Pero aunque la fe es algo que hemos recibido, conforme a la medida de Dios para cada uno, también leemos en la Palabra de Dios que esta fe debe crecer (2 Corintios 10:15) y debe ir completándose (l Tesalonicenses 3:10).
Dice Romanos 1:17 que "el justo por la fe vivirá". Si a esto añadimos la verdad de que todas las cosas en el mundo espiritual las recibimos por fe, nos damos cuenta de lo importante que es el que nuestra fe crezca constantemente.
Por medio de esta lección, descubrirás en la misma Palabra de Dios los principios espirituales que permitirán que tu fe crezca, y puedas así agradar más a Dios, y apropiarte más y más de las bendiciones que tiene para ti. De esta manera, tu vida cristiana será en realidad emocionante, con continuas experiencias nuevas con Dios, y de un crecimiento continuo hacia "la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:13).

1. LA FE CRECE POR LA PALABRA
Romanos 10:17 dice que la fe viene por el oír la palabra de Dios. Uno de los grandes predicadores en la historia moderna de la iglesia, nos da una excelente aplicación de este versículo cuando nos da a conocer el testimonio de su propia experiencia:
"Yo oraba pidiendo fe, y pensaba que un día iba a venir la fe sobre mí como un rayo. Y la fe no venía. Pero un día leí en el capítulo diez de Romanos: “la fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios” (v.17). Antes yo cerraba mi Biblia y oraba pidiendo fe. Ahora abro mi Biblia y comienzo a estudiarla. Desde entonces mi fe ha estado creciendo."
En Juan 4:29, la mujer samaritana dice a los hombres de su ciudad: "Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?"
En los versículos 39 al 42 se nos dice que "muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él [en Cristo] por la palabra de la mujer… Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por la palabra de él, y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo."
De este pasaje se deduce que los samaritanos creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer; pero su fe creció cuando escucharon la palabra hablada por Jesús mismo. Nosotros no podemos escuchar con nuestros oídos físicos a Jesús, pero la Biblia es la Palabra de Dios, como si Él o Jesús mismo nos estuvieran hablando personalmente.
Ella nos revela muchas cosas que tienen que ver con el mundo espiritual: su naturaleza, sus leyes; y especialmente con Dios mismo: su pensamiento, sus propósitos eternos, su obrar, sus atributos, etc.
También contienen las promesas de Dios para ti. En la medida en que las conozcas y leas en ellas la forma maravillosa en que Dios ha cumplido siempre con su palabra y sus promesas, tu fe irá creciendo y se fortalecerá, porque "la fe viene por el oír… la Palabra de Dios".Josué 23:14; 1 Reyes 8: 56.

2. LA FE CRECE POR LA ORACIÓN
Lee el relato de la liberación del muchacho endemoniado en Mateo 17:14-21, y descubre por ti mismo la relación que hay entre la oración y la fe.
a. Por qué los discípulos no pudieron echar fuera el demonio del muchacho, según el v.20?
Por su poca fe.
b. ¿Qué pudiéramos hacer si tuviéramos suficiente fe?
Nada nos sería imposible.
c. ¿Cómo podemos tener esa clase de fe?
Orando y ayunando.

Oración y ayuno son dos cosas que hacen crecer nuestra fe. La oración, porque es tener una experiencia personal con Dios. Así podemos conocer más personalmente a Dios, en quien descansa, a fin de cuentas, toda fe. El ayuno, porque al no depender de las cosas materiales, nos hace depender más de Dios, y ejercita así nuestra fe.
En Marcos 9:23-29, el relato paralelo de la liberación del muchacho endemoniado, Jesús le dice al padre del muchacho: "Si puedes creer, al que cree todo le es posible". El padre creía lo suficiente como para pedir ayuda a Jesús, pero es consciente que no tiene tanta fe como para estar seguro de que su hijo sanaría. Y con gran ingenuidad exclama: "Creo, ayuda mi incredulidad".
Es lo mismo que podemos hacer nosotros. Orar pidiendo a Dios más fe. Él responderá nuestra oración, y nuestra fe crecerá.

3. LA FE CRECE POR EL EJERCICIO DE ELLA
Lee Josué 1:3. ¿Qué le había entregado Dios a Josué?
Toda la tierra que pisaren.

Josué tenía que ir avanzando paso a paso, y la conquista iría de acuerdo con su propia determinación de avanzar por fe. Así ocurre con nosotros. Si actuamos de acuerdo con el "tamaño" de nuestra fe, y damos un paso, al comprobar que Dios sí responde, podremos continuar con otro paso, y otro, obteniendo más y más de la "tierra prometida" por Dios.
Fe no es sólo creer lo que dice la Palabra de Dios. Es actuar basándose en ella. Mientras más actúes basándose en la Palabra, ejercitarás tu fe y ella crecerá.
En Marcos 9:23-24, el padre no tenía mucha fe, pero usó la poca que tenía. Con toda seguridad, al ver el resultado de esa poca fe la liberación de su hijo- estaría más dispuesto a creer y confiar en el poder de Jesús en una próxima oportunidad.
El ejercicio de la fe siempre implica el riesgo de fracasar. Por ese temor muchas veces no nos animamos a orar por los enfermos; a confiar en Dios para nuestra propia sanidad; confiar en la solución divina para un gran problema, etc.
En 1 Pedro 1:3-9, ¿qué obtenemos por medio de la fe?
a. v.5
La salvación.
b. v.9
La salvación de nuestras almas.
c. Según el v.7 ¿Qué hace Dios con nuestra fe?
Es puesta a prueba.

Sin embargo, tu fe no podrá ser sometida a prueba si no la ejercitas, y si nunca ejercitas tu fe, nunca podrás comprobar la fidelidad de Dios que tu fe sí funciona. EJERCITA TU FE, Y ELLA IRA CRECIENDO. Lucas 17:14. Los leprosos creyeron las palabras de Jesús y mientras iban fueron limpiados.

4. LA FE CRECE POR LA CONFESIÓN DE ELLA
La confesión de nuestra fe es una enseñanza totalmente bíblica, pero en algunos casos ha sido tergiversada y en otros, injustamente criticada.
a. ¿Qué dice Romanos 10:10?: Qué debemos. Creer con el corazón, pero que debemos confesar con la boca.
b. En Marcos 11:23 ¿qué nos será hecho?: ¿lo que creemos, o lo que decimos?
Las dos cosas.

¿Por qué es tan importante que "digamos" lo que creemos?; es decir, ¿por qué es tan importante la confesión de nuestra fe? Porque es la confirmación o demostración de nuestra fe. Es correr el riesgo; es exponernos; y esto es la verdadera prueba de nuestra fe.
Debemos tomar en cuenta de que siempre la confesión sigue a la fe. No al revés. La fe en nuestra sanidad es espiritual y no una autosugestión mental que se basa en repetir mecánicamente: "Estoy sano… Estoy sano … Estoy sano", cuando todas las pruebas y nuestro corazón dicen lo contrario.
Si tenemos fe en que Dios ya está obrando para nuestra sanidad, aunque los síntomas todavía no desaparecen, podemos confesar esa fe y decir: "Yo creo que Dios me está sanando", o "Yo creo que me sanará", y darle gracias. La fe es confiar en la Palabra de Dios y en el testimonio del Espíritu más que en las circunstancias o manifestaciones físicas.
Al confesar nuestra fe ya la ejercitamos y reafirmamos. Y al hacerlo así ella crece. ¡NO TEMAS Y CONFIESA TU FE!
Es necesario con relación a la confesión de la fe aclarar algo. Se ha usado el texto en Proverbios 6:2: "Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios" para afirmar que al confesar cualquier cosa, quedamos atados a esa confesión. Por ejemplo, si decimos: "Parece que me va a dar la gripe", nos va a suceder.
Todo texto bíblico debe interpretarse a la luz de su contexto, y Proverbios 6:2 debe ser considerado en su contexto, que va del v.1 al 5: "Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo; ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo (…)"
Vemos con claridad que se trata de empeñar la palabra en una fianza por otra persona, cosa que no aconseja la Palabra de Dios, la que está de acuerdo con Proverbios 11:15: "Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro." Pero no podemos vivir angustiados pensando que cada palabra que sale de nuestra boca nos va a esclavizar, porque sería una forma sutil de superstición.

Memoriza los siguientes versículos

"Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación." Romanos 10:10.
"Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios." Romanos 10:17.
No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla; 2 Corintios 10:15
orando de noche y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe. 1 Tesalonicenses 3:10
Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. Romanos 1:17
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; Efesios 4:13
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos 10:17
Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?
Juan 4:29
Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas. Josué 23:14
Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado. 1 Reyes 8:56
Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23
Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Lucas 17:14
Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Josué 1:3
obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. 1 Pedro 1:9
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Romanos 10:10
Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Marcos 11:23
Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. Lucas 17:5,6
Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Mateo 17:18-20
En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. Juan 16:23,24
En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos.
Salmos 60:12
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Hebreos 11:6

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