Estas sí que son buenas noticias:
Jesús es una persona real, El resucitó y El vive.
Y como es Dios, está en todas partes.
El te ama con un amor tan grande que no lo puedes comprender.
El vino a este mundo y murió en tu lugar (y en el mío) pagando nuestros pecados y llevando nuestra culpa.
Nos amó tanto que murió por nosotros para que podamos estar para siempre con El en el cielo.
El te ama y desea que pases la eternidad con El y disfrutes de todas las maravillas que hay en el paraíso.
Jesús está a tu favor, está al lado tuyo, te ama y dio su vida por ti.
El es el único realmente bueno; mientras estuvo en la tierra nos mostró como es Dios: sanó enfermos, perdonó pecados, hizo milagros de todo tipo y
¡todavía hace lo mismo! y aún más, porque ahora no está limitado a un cuerpo y está en todas partes.
El quiere que seas su amigo: ¿Qué hacer entonces?
Debes recibirlo en tu corazón, arrepentirte de todos tus pecados y creer las buenas noticias (Evangelio) que El pagó tu culpa en la cruz.
El murió en lugar de cada uno de nosotros.
Cuando comprendes que El es una persona y no una religión, cuando comprendes cuanto te ama y amó y lo que hizo por ti, entonces querés estar con El y la única manera de estar con El es recibiendo a Jesús en tu corazón a través de una oración.
Jesús dice en Apocalipsis 3:20. Yo estoy a la puerta de tu corazón y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta ENTRARÉ EN EL y cenaré con él y él conmigo (es decir tendremos amistad). Esto sucede literalmente y Cristo comienza a vivir su vida en nosotros y su Espíritu Santo vive en nosotros.
Si querés tener amistad con el amigo más grande que podes tener, tener vida eterna, ser salvo e ir al cielo para siempre, podes hacer esta oración:
Jesús te pido que entres en mi vida, perdona todos mis pecados, límpiame y haz de mí una nueva persona. Creo que eres Dios y moriste en mi lugar en la cruz. Muchas gracias porque me amaste tanto para morir en mi lugar.
Te recibo ahora en mi corazón como mi Salvador y Rey, me someto a tu autoridad y te pido que me ayudes a hacer tu voluntad.
Gracias Jesús porque me has perdonado, tengo vida eterna, soy ahora un verdadero hijo tuyo y tu vives en mí.
Muchas gracias mi Señor. Amén.
Gustavo Isbert
Diplomado en Teología
www.elcieloesunlugar.com.ar
Mateo cambió: Mateo 9:9-13; 2 Corintios 5:17
Gálatas 6:15 lo que importa es una nueva creación. Juan 3:3,7-8. Nacer de nuevo
Éramos: Efesios 2:3; 5:8;Tito 3:3-7
Eran: Romanos 6:17,20 (esclavos del pecado)
1 Corintios 6:11 (esto erais algunos)
Colosenses 1:21-22
1 Pedro 2:10, 25
El que a mí viene no le echo fuera Juan 6:37
1 Pedro 3:18 el justo (Jesús) murió por los injustos (nosotros) para llevarnos a Dios.
La justicia recibida por la fe es un don (regalo) gratuito, del que nadie puede enorgullecerse, es un regalo de Dios. Romanos 3:22-24, 26-27; 5:6-10; Efesios 2:5,8 y es el comienzo de una nueva vida (la de Cristo en nosotros) fundada en la gracia de Dios. 2 Corintios 5:17.
Las obras no son la causa ni el camino a la salvación sino el fruto de la misma.
Efesios 2:10
La ley es una norma de conducta impuesta al hombre desde afuera, que le da a conocer el pecado, pero no le concede la fuerza interior necesaria para someterse a sus exigencias. Romanos 7:18; 8:7, 21, 24-25; 8:13.
Solo Jesús en nosotros puede cumplirla y los frutos de su presencia fluyen al exterior en cambios de carácter, acciones, gustos diferentes, deseo de santidad etc.
También nos da el poder para cumplir su voluntad y ser como El en este mundo.
Romanos 7:24-25; 1 Juan 4:17,4; 5:18; Romanos 7:4.
Usted ya no vive esclavo del pecado, pero la persona no regenerada vive esclava de sus impulsos pecaminosos. Romanos 8:7; Mateo 15:18-19; Romanos 6:17,22.
Considere el alcance de su libertad:
1. Usted ha sido liberado del castigo del pecado. Juan 3:18 El que cree en El (en Jesús) no es condenado.
2. Usted está siendo liberado del poder del pecado. Romanos 6:18; 1 Juan 4:4; 5:18. Judas 1:24. Y aquel que es poderoso para guardarlos sin caída, y presentarlos sin mancha delante de su gloria con gran alegría…
3. Además usted será libre de la misma presencia del pecado. 1 Juan 3:3 seremos semejantes a El (a Jesús) y le veremos tal como El es. Un día el señor transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso.
4. Filipenses 3:21; 1 Tesalonicenses 4:17; 5:10.
Lista de los versículos citados arriba:
(Mateo 9:9)
Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.
(2 Corintios 5:17)
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
(Gálatas 6:15)
Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.
(Juan 3:3)
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
(Juan 3:7)
No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
(Juan 3:8)
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
(Efesios 2:3)
entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
(Efesios 2:5)
aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
(Efesios 2:6)
y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,
(Efesios 2:7)
para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
(Efesios 2:8)
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
(Tito 3:3)
Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.
(Tito 3:4)
Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,
(Tito 3:5)
nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
(Tito 3:6)
el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
(Tito 3:7)
para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.
(Romanos 6:17)
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;
(Romanos 6:20)
Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.
(1 Corintios 6:11)
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
(Colosenses 1:21)
Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado
(Colosenses 1:22)
en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;
(1 Pedro 2:10)
vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.
(1 Pedro 2:25)
Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.
(Juan 6:37)
Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.
(1 Pedro 3:18)
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.
(Romanos 3:22)
la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
(Romanos 3:23)
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
(Romanos 3:24)
siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
(Romanos 3:26)
con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
(Romanos 3:27)
¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.
(Romanos 5:6)
Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
(Romanos 5:7)
Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.
(Romanos 5:8)
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
(Romanos 5:9)
Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. (Romanos 5:10)
Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
(Efesios 2:5)
aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
(Efesios 2:8)
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
(Efesios 2:10)
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
(Romanos 7:18)
Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
(Romanos 8:7)
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
(Romanos 8:21)
porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
(Romanos 8:24)
Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
(Romanos 8:25)
Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
(Romanos 8:13)
porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
(Romanos 7:24)
¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
(Romanos 7:25)
Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
(1 Juan 4:17)
En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
(1 Juan 4:4)
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
(1 Juan 5:18)
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
(Romanos 7:4)
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
(Romanos 8:7)
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
(Mateo 15:18)
Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.
(Mateo 15:19)
Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
(Romanos 6:17)
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;
(Romanos 6:22)
Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
(Juan 3:18)
El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
(Romanos 6:18)
y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.
(1 Juan 4:4)
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
(1 Juan 5:18)
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
(Judas 1:24)
Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,
(1 Juan 3:3)
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
(Filipenses 3:21)
el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
(1 Tesalonicenses 4:17)
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
(1 Tesalonicenses 5:10)
quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
Quiero que sepas que todos lo que haces, piensas y tus intenciones mas profundas están siendo reveladas aquí en el cielo en este mismo momento (lo mismo que lo de toda tu vida desde que naciste).
1 Crónicas 28:9; 1 Corintios 4:5.
Quiero que sepas que yo te comprendo y morí por ti para pagar tus pecados y llevarte al cielo. 1 Pedro 3:18
Pero en esta tierra debes caminar con esa revelación, de que conozco cada intención oculta de tu corazón y cada motivación tuya que nadie conoce sino YO, y que están siendo expuestas también en el cielo.
También debes saber que se están escribiendo libros con todas tus acciones, pensamientos e intenciones. Apocalipsis 20:12.
Entonces abre tu corazón hacia mí y deja que yo lo limpie y transforme de acuerdo a mi voluntad y santidad.
Recuerda que mientras estés en la tierra serás solo un “vaso de barro” imperfecto. 2 Corintios 4:7, pero mi sacrificio redentor por ti y mi sangre derramada te limpia de todo pecado. 1 Timoteo 2:6;
1 Juan 1:7.
Expone entonces voluntariamente a mí tu corazón, la verdadera comunión (amistad) conmigo requiere eso, así yo puedo transformarte a mi semejanza. Salmo 51: 1-2, 6-7, 9-10, 13, 15.
Salmo 139:23-24.
(1 Crónicas 28:9)
sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos.
(1 Corintios 4:5)
Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.
(1 Pedro 3:18)
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.
(Apocalipsis 20:12)
Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
(2 Corintios 4:7)
Pero tenemos este tesoro (Jesús) en vasos de barro, (nosotros) para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,
(1 Timoteo 2:6)
el cual (Jesús) se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
(1 Juan 1:7)
la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
(Salmos 51:1)
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
(Salmos 51:2)
Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
(Salmos 51:6)
He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
(Salmos 51:7)
Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
(Salmos 51:9)
Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
(Salmos 51:10)
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
(Salmos 51:13)
Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.
(Salmos 51:15)
Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.
(Salmos 139:23)
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;
(Salmos 139:24)
Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno.
a) Escrituras clave
· Romanos 3:23
· Romanos 6:23
· Isaías 59:2
b) Introducción
Pecar es hacer algo que desagrada a Dios. Toda persona nacida en el mundo es un pecador. Incluso el bebé más hermoso y de apariencia inocente inevitablemente pecaría, porque no es la primera acción pecadora lo que hace del niño un pecador, sino que el niño comete el pecado porque expresa la naturaleza pecadora con la cual nace (Salmo 51:5).
La vida natural es pecadora porque se centra en uno mismo en vez de en Dios. Los deseos e intenciones de un niño se centran en sí mismo. Está determinado a agradarse a sí mismo y a tener sus deseos cumplidos. La esencia del problema es, que por naturaleza, queremos agradarnos a nosotros mismos.
Cuando actuamos con naturalidad, como resultado de la naturaleza egoísta con la cual nacemos, inevitablemente pecamos y desagradamos a Dios (Romanos 3:23). El pecado no sólo desagrada a Dios sino que también separa a las personas que El ha creado, de la gloria que El pretende para ellos. Esto demuestra la naturaleza destructiva del pecado. El pecado separa al hombre de Dios. Los pecadores están enajenados de El, no le conocen, tampoco pueden disfrutar de comunión con El. Desde el nacimiento cada uno está separado de Dios. Si esto no fuera así todo hombre, mujer y niño conocería a Dios de forma natural. ¡Por supuesto esto no es así!
c) Algunas consecuencias del pecado
– Entristece a Dios (Génesis 6:5-7).
– Trae culpabilidad (Salmo 51:3-4).
– Trae separación de Dios (Isaías 59:1-2). Trae juicio y castigo eterno (Mateo 25:46).
– Esclaviza (Romanos 6:17).
– Causa ceguera espiritual (2 Corintios 4:4).
– Causa muerte espiritual (Efesios 2:1).
– Trae falta de esperanza (Efesios 2:12).
– Corrompe (Tito 1:15).
– Condena (Santiago 5:12).
d) Las palabras bíblicas para el pecado
La Biblia usa más de una palabra para describir esta experiencia universal de la separación y enajenamiento del hombre, de Dios. Las palabras utilizadas pueden ser clasificadas en cuatro secciones principales.
(I) Desviación de una norma o pauta
Chatth: no acertar o equivocarse (Jueces 20:16; Salmo 51:4).
Avon: torcer o pervertir, es decir, hacer lo incorrecto deliberadamente aun conociendo lo correcto (Job 33:27).
Shagah: extraviarse o errar (Job 19:4; Levítico 4:13).
Parabasis (N.T.):desviarse bruscamente de una línea recta, es decir, traspasar un límite (Romanos 4:15; Gálatas 3:19).
Hamartia (N.T):no acertar (Mateo 1:21; Romanos 6:23).
Paraptoma (NT): allanar, dar un paso falso en lugar de uno verdadero, o caerse de un camino (Colosenses 2:13; Efesios 2:5).
(II)Descripción de un estado
Es un estado fijo en que los hombres están atrapados.
Rasha: a menudo traducido «malo» o «impío» (Salmo 1:6; Salmo 37:28).
Asham: ofender o ser culpable (Génesis 26:10; Levítico 5:15-16, usado para una ofrenda por culpa).
(III) Rebelión deliberada
Este es un estado en el que la gente siente que puede arreglárselas sin Dios, es decir, en orgullo la gente declara su independencia de Dios.
Persha: amenazar a Dios con el puño (Isaías 1:2; 1 Reyes 12:19). Anomia (N.T): desorden o rebelión (2 Corintios 6:14; 1 Juan 3:4).
(IV) Acciones o actitudes intrincadas
Marah: ser contencioso, revoltoso o terco (Salmo 78:8).
Marad: rebelarse (Números 14:9).
Rada: ser pernicioso o malo, es decir, un acto específico de maldad (Génesis 19:7).
(Nótese: La idea misma del pecado lleva consigo la realidad de algo que ha sido perdido, desviado o roto. Nos enajena o separa de un Dios amoroso. Causa problemas entre los hombres y por último desbarata al hombre en sí mismo.)
e) Nuestra respuesta
Todo el mundo es responsable de su propio pecado (Romanos 14:12). Todos hemos pecado y hemos preferido el egoísmo a amar a Dios ante todo. Dios quiere que nos alejemos del pecado y que vivamos (Ezequiel 18:20-23). El hombre escogió pecar contra el deseo de Dios. Dios conocía las consecuencias de aquella decisión, pero dio al hombre el derecho de escoger. Hoy en día todavía tenemos una elección, o bien permanecer en nuestro pecado y por tanto continuar en nuestra separación de Dios, o bien aceptar a Jesús como nuestro Salvador y Señor. Jesús sacrificó Su vida para que podamos ser salvos de la culpabilidad, las consecuencias y el poder del pecado. Dios no puede tener una relación con una persona que haya pecado aunque sea una sola vez, porque es santo. Ha proveído un camino para que nuestro pecado sea aniquilado y quitado. Si tomamos este camino, entonces Dios puede venir y volver a tener una relación con nosotros. Esto es para lo que nosotros, como seres humanos, fuimos creados. Es por lo que nuestros corazones se sienten vacíos cuando no tenemos relación con el único Dios verdadero.
Dios quiere que le conozcamos, que conozcamos Su voluntad para nosotros y, por amor a El, ser preparados para realizar el propósito que tiene para nosotros. Quiere que seamos parte de su Reino y que nos convirtamos en hijos suyos. Primero, nuestros pecados deben ser perdonados. Segundo, la naturaleza pecaminosa con la cual nacimos debe ser matada y debemos nacer de nuevo (Juan 3:5-7), entonces tendremos una naturaleza nueva y podremos conocer a Dios y disfrutar de comunión con El.
f) Preguntas y puntos de meditación
1. «No acertar» es una buena definición de la palabra «pecado». Discútelo.
2. ¿Cuál es la consecuencia universal del pecado? (Isaías 59:1-2).
3. ¿Por qué dio Dios al hombre libre albedrío, si sabía que el hombre pecaría y por tanto estaría separado de El?
4. ¿Qué le pasó a Adán cuando pecó?
5. ¿Cuál fue el resultado del pecado de Adán para el resto de la humanidad (qué son los hijos de Adán)? 6. ¿Por qué es la culpabilidad un gran problema para la mayoría de la gente? 7. ¿Por qué la mayoría de la gente no reconoce que está desagradando a Dios?
g) Resumen y aplicación
1. Toda la gente nace con una naturaleza pecaminosa.
2. Como humanos nuestra predisposición natural es hacia las cosas que desagradan a Dios.
3. Todo el mundo es responsable y tendrá que rendir cuentas por sus propios pecados.
4. Dios el Padre mandó a Jesús para llevar nuestro pecado en sí mismo.
5. Para valernos de la obra de Jesús necesitamos pedir a Dios que nos perdone por todo lo que hemos hecho que le desagrada y aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador.