Nadie está demasiado perdido para Dios:

De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;

(Marcos 3:28)

(Hechos 3:19)

Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados.

.Nadie está demasiado lejos de Dios para que El no lo pueda alcanzar.

Nadie pecó tanto para que Dios no lo pueda perdonar.

A nadie ama más Dios que a ti. (No ama tus pecados pero te ama a ti)

Jesús dice: el que viene a mí yo no lo echaré afuera. Juan 6:37

Si estás en grandes pecados, sal del engaño de que Dios te ha desechado, y que no hay solución para tu vida.

Dios no solo puede, sino que quiere perdonarte y no solamente eso, sino que puede vencer el poder del pecado en ti. No hay vicio del que no te pueda librar, no hay adicción que Dios no te pueda sanar, (Nada hay imposible para Dios). Has matado, estás en vicios de los que tu no puedes salir, hiciste cosas que desagradaron mucho a Dios, hiciste mucho mal a las personas…bueno Dios te sigue amando y te quiere perdonar ve a El y habla con El en oración y tus pecados serán borrados, tus vicios serán sanados y tu tendencia al pecado será contrarrestada por el poder mayor del universo, el poder del Espíritu Santo. (Lee detenidamente estas palabras de Dios):

(1 Juan 1:9)

Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

(1 Juan 2:1)

Mis queridos hijos, les escribo estas cosas, para que no pequen; pero, si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el Padre. Es Jesucristo, el que es verdaderamente justo.

(1 Juan 2:2)

Él mismo es el sacrificio que pagó por nuestros pecados, y no sólo los nuestros sino también los de todo el mundo.

(Romanos 6:17)

Antes ustedes eran esclavos del pecado pero, gracias a Dios, ahora obedecen de todo corazón la enseñanza que les hemos dado.

(2 Corintios 5:17)

Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!

Dios mostró cuánto nos ama:

DIOS MOSTRÓ CUANTO NOS AMA:

(1 Juan 4:9)

Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.

(1 Juan 1:8-9)

Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad.

Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

(1 Juan 2:1)

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

(1 Juan 4:19)

Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

(Juan 3:16-17)

Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

(Romanos 8:1)

Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús.

(1 Juan 3:1-3)

Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a él.

Queridos, ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga. Pero sí sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es.

Y todos los que tienen esta gran expectativa se mantendrán puros, así como él es puro.

Predicador Gustavo Isbert

Esto es maravillosos y debes saberlo y contárselo a todos.

ESTO ES MARAVILLOSO Y DEBES SABERLO Y CONTÁRSELO A TODOS.

(Colosenses 1:13-14)

Pues él (Dios) nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al Reino de su Hijo amado, quien compró nuestra libertad (Jesús) y perdonó nuestros pecados.

(Colosenses 1:19-20)

Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo. (Cristo era en la tierra verdadero Dios y verdadero hombre) y, por medio de él, Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el cielo y en la tierra por medio de la sangre de Cristo en la cruz.

(Colosenses 1:22) ¡LEA DETENIDAMENTE ESTO POR FAVOR!

Pero ahora él (Dios) los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, ¡YA ESTAMOS ALLI Y VIVIMOS EN SU PRESENCIA! y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta.

(1 Pedro 3:18)

Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios.

UN TOTALMENTE PURO, INOCENTE E INMACULADO DIOS TOMO LA INICIATIVA PARA SALVARNOS A NOSOTROS LOS PECADORES Y DEJÓ SU GLORIA Y LA ADORACIÓN DE TODO EL CIELO Y SE HIZO HOMBRE, PARA QUE COMO HOMBRE MURIERA EN LA CRUZ HACIENDO UN SACRIFICIO PERFECTO PARA SALVARNOS DE NUESTROS PECADOS Y EL LLEVAR NUESTRA CULPA EN NUESTRO LUGAR. El vino y ofreció su vida en una muerte atroz para reconciliarnos con Dios. Para que los hombres culpables e indiferentes a El y sin deseos de reconciliarnos, pudiéramos mediante su sacrificio recibir la reconciliación con Dios.

El era “El cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Dios hizo esto para volver a tener amistad con el hombre ser uno con él y restaurar la mistad con aquél que había elegido por voluntad propia desobedecerle, apartarse de El y obedecer al diablo haciendo sus obras pecaminosas. Siendo la principal: el querer vivir haciendo su propia voluntad y no la de Dios. Es decir vivir independientemente de El.

Alguien dijo: El diablo quiso hacer un cielo sin Dios y le salió un infierno. Por eso si el hombre decide vivir sin Dios su destino será el infierno que fue creado para el Diablo y sus demonios. Dios hizo lo imposible para salvarnos y nosotros debemos llevar estas buenas nuevas a todos.

Le ruego que haga una oración ahora mismo y le entregue su vida a Dios decidiendo hacer su voluntad y reciba a Cristo como el salvador y el Rey de su vida.

(Colosenses 1:21-22)

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

(2 Corintios 5:18-20)

Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación, que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Jesús les dice:

Jesús les dice:

Les digo la verdad, todos los que escuchan mi mensaje y creen en Dios, quien me envió, tienen vida eterna. Nunca serán condenados por sus pecados, pues ya han pasado de la muerte a la vida.

Y les aseguro que se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado —cuando los muertos oirán mi voz, la voz del Hijo de Dios, y los que escuchen, vivirán.

¡No se sorprendan tanto! Ciertamente, ya se acerca el tiempo en que todos los que están en las tumbas oirán la voz del Hijo de Dios y resucitarán. Los que hicieron el bien resucitarán para gozar de la vida eterna, y los que continuaron en su maldad resucitarán para sufrir el juicio.

Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida en sacrificio por las ovejas.

Yo soy la puerta; los que entren a través de mí serán salvos.

Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen.

Les doy vida eterna, y nunca perecerán. Nadie puede quitármelas porque mi Padre me las ha dado, y él es más poderoso que todos.

Nadie puede quitarlas de la mano del Padre.

Oración:

Señor Jesús, escucho tu voz llamándome ahora, te entrego mi vida a ti, te pido perdón por todos mis pecados.

Creo que en la cruz moriste en mi lugar pagando mi culpa. He decidido seguirte y te pido que me tomes de tu mano, te recibo ahora en mi vida, te recibo como mi salvador y mi Rey.

Muchas gracias porque me has perdonado y ahora soy un hijo tuyo. Amén.

¿Como quiere Jesús que sea nuestra ciudad?

En nuestra ciudad Jesús está presente, sabe como somos y nuestras necesidades, sabe cuales son los principales pecados y tendencias de nuestro entorno y El vive aquí para que todo sea más parecido al cielo, para implantar el reino e Dios, para vivir en cada uno de sus hijos y expresarse a través de ellos.

El quiere que nos comprendamos y tengamos misericordia los unos para con los otros, que nos amemos y ayudemos. El quiere sanar y prosperar a cada uno y que oremos unos por otros para eso.

El quiere que de hacer el bien y de la ayuda mutua no nos olvidemos pues eso es lo que le agrada a El. Que seamos sencillos hijos de Dios y brillemos con la luz de Jesús a los demás. Que salvemos a los perdidos y ellos pasen a ser parte de su Reino y de su ejército en el poder del Espíritu Santo.

El quiere que se respeten a las autoridades tanto seculares como espirituales.

Que estemos llenos de humildad porque El resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes.

El quiere que en unidad trabajemos para que la ciudad sea un modelo de prosperidad, amor ayuda mutua y donde se “vea” el cristianismo funcionando y la vida de Jesús en cada ciudadano.

El quiere que de muchas partes vengan algunos a vivir y otros a ver y disfrutar de una atmosfera cristiana de honestidad y ayuda mutua.

El quiere que cada empleado o profesional se sienta parte de un plan de Dios, de una misión y visión de Dios para esta ciudad.

Que todos hagan su trabajo para Dios y el prójimo con la certeza que está bajo los ojos de Dios y en su presencia y que Dios le dará su recompensa. Las enfermeras, médicos, policías etc. deben tomar su profesión como una misión de Dios y brillar en su lugar haciendo la obra como para el Señor Jesús mismo, sabiendo que de El recibirán la recompensa pues a El servimos.

Jesús dijo “A mi lo hicisteis” cuando hacemos el bien o el mal a otro.

Oremos por esto todos juntos y veremos cambios maravillosos en nuestra ciudad.

DIOS MOSTRO CUANTO NOS AMA.

DIOS MOSTRÓ CUANTO NOS AMA:

(1 Juan 4:9)

Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.

(1 Juan 1:8)

Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad.

(1 Juan 1:9)

Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

(1 Juan 2:1)

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

(1 Juan 4:19)

Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

(Juan 3:16)

Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

(Juan 3:17)

Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

(Romanos 8:1)

Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús.

(1 Juan 3:1)

Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a él.

(1 Juan 3:2)

Queridos, ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga. Pero sí sabemos que seremos como él, porque lo veremos tal como él es.

(1 Juan 3:3)

Y todos los que tienen esta gran expectativa se mantendrán puros, así como él es puro.

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