I.D.E.C.A. Calle 32 Nº 1060 entre 19 y 21 Miramar
LIBROS BASE: (De discipulado constante y rotativo) (Para todos)
Primero: Hacer “La vida abundante” 18 lecciones.
A. Su nueva vida ICI
B. Discipulado Lay
C. Los Fundamentos de la vida Cristiana Gordon
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* La vida de Jesús (curso de seis libros autodidácticoa) FIET
* Manual de Encuentros Bíblicos. Para reuniones Caseras, u otro tipo de reuniones.
(72 temas diferentes) FIET
LIBROS PARA NUEVOS: Son para todos, pero los nuevos o deben empezar con 2 de ellos. Los alumnos deben hacer un resumen de una carilla por capítulo de cada libro, o responder a preguntas sobre cada capítulo.
D. El Gozo de encontrar a Jesús Bright
Simplemente Religioso o Cristiano de verdad Bryant
Lo que creen los Cristianos Balchin
E. Las Buenas Nuevas MacDonald
El Camino hacia Dios Moody
Cristianismo Básico Stott
Otros Libros: El que está al lado del numero es el principal y los otros son optativos para perfeccionar el tema. Si quieren pueden hacer todos los optativos también.
1. Una vida con Propósito Warren
2. Guía de bolsillo para la vida Cristiana Hinckley
3. El Espíritu Santo y tú Bennett
Consejero maestro y guía ICI
Los dones del Espíritu Santo ICI
La vida abundante ICI
4. Manual de doctrinas básicas Millham
5. La Salvación en Cristo ICI
6. Jesús como realmente es Browne
7. Tú eres pescador de almas Osborn
8. Un hombre conforme al corazón de Dios George (si es varón)
Una mujer conforme al corazón de Dios George (si es mujer)
Un joven conforme al corazón de Dios George (si es joven)
9. Autoridad Espiritual Nee
El escudero de Dios: Devocionales Nance
10. Confiando en Dios aunque la vida duela Bridges
En Armonía con Dios Stanley
Como sobreponerse a la adversidad Stanley
11. Descubre tu propósito y llamado en Dios Maldonado
12. El creyente responsable ICI
Una fe verdadera Owens
13. Evangelismo sobrenatural Maldonado
14. Mundo Espiritual (Fiet)
15. Matrimonio y Hogar ICI + El desafío del amor Kendrick (una lectura por día).
El principio de la pureza Alcorn
El gran libro sobre el matrimonio Rosberg
Amor, sexo y matrimonio Palau
El placer sexual ordenado por Dios Wheat
Las 5 necesidades sexuales de hombres y mujeres Rosberg
Los 10 mandamientos del matrimonio Young
Los 10 mandamientos de los padres Young
16. Cambie el mundo a través de la oración Duewel
La oración clave del avivamiento Cho
La oración Maldonado
Entendiendo el propósito y el poder de la oración Munroe
Las posibilidades de la oración Bounds
El poder a través de la oración Bounds
Extraordinarias oraciones de la Biblia George
17. Usando su dinero sabiamente Burkett
Controla tus finanzas en 30 días Pegues
Finanzas Familiares Panasiuk
El gozo de dar dinámicamente Bright
Libertad Financiera Leng
Como manejar su dinero Burkett
Economía liberada Ekman
18. La solución de problemas ICI
La Buena Vida T.L.Osborn (Resumen)
19. El ministerio de la Iglesia ICI
20. El maravilloso evangelio de la gracia Moya
21. El gozo de obedecer Bright
22. El hombre perfecto Thomas
23. El reino de Dios y su Justicia Maldonado
Bienvenido al Reino de Dios Mcalister
Redescubra el Reino Munroe
24. El desarrollo de un líder J.Meyer
Llamado a ser un líder de Dios Blackaby
25. La potencia oculta del ayuno y la oración Chavda
El ayuno fuente de salud Bueno
26. Cuando el cielo invade la tierra Johnson
27. Los lenguajes del amor de Dios Chapman
28. Liderazgo con Propósito Warren
Manual Personal del Obrero Cristiano
El Pacto Pastoral London y Wiseman
29. El poder de la integridad MacArthur
30. Los principios y el poder de la visión Munroe
Destinados para las alturas Moya
31. Lo que todo adorador debe saber
Cara a cara Fernández Garrido – Hollingsworth
32. Usted puede escuchar la voz de Dios Sampson
Como oír la voz de Dios Maldonado
Como oír a Dios Meyer
33. Los profetas, peligros y principios. Hamon
34. El tiempo se está acabando Bonnke
35. La compañía de Débora (Mujeres) Jane Hamon
Creemos en María Berntsson
36. Como Predicar Fiet
Facetas del Predicador Stott
De los que son varios se recomienda hacer uno a elección y los otros tenerlos como libros de referencia o hacerlos al final del curso.
Con respecto a los libros sobre la oración se recomienda hacer uno (a elección) cada 5 libros. Se darán diplomas (Certificados) cada varios libros. Y también de los optativos.
ESTA DISPONIBLE:
Doctrinas de salvación Turner
ABC
Carpeta sobre el sexo y matrimonio
EN INTERNET (ver)
www.elcieloesunlugar.com.ar también tiene 3 carpetas sobre
Salvación , Espíritu Santo, Reuniones caseras
Aclaración:
Fiet = Seminario Fiet
ICI = Seminario ICI
a) Escrituras clave
Mateo 28:18-20
Hebreos 6:12
2 Timoteo 2:2
Hebreos 13:7
Lucas 6:40 1
Pedro 2:21
Colosenses 1:24-29
b) Introducción
Nuestro propósito, como discípulos de Jesús, debería ser el hacer otros discípulos nuevos para Jesús. El dijo: Por tanto, id, y haced discípulo a todas las naciones. (Mateo 28:19)
Este llamamiento implica no sólo conducir a alguien a conocer al Señor Jesús por sí mismo, sino también llevarle al grado de madurez adecuado para que él también pueda conducir a otro a Cristo, el cual a su debido tiempo, también llegará a la madurez en el Señor. No hace falta esperar hasta que seamos perfectos y expertos en toda el área espiritual antes de poder hacer discípulos. Necesitamos estar haciendo como nos lo ha pedido Dios, y después entregarle nuestra vida y dejarle que nos ajuste y desarrolle mientras hacemos el trabajo.
La pereza, incredulidad, falta de amor o cualquier otra cosa más, no debería detenernos de hacer lo que Jesús ha pedido que hagan todos sus discípulos. Dios espera que pasemos a los demás algo de la vida de Cristo y la madurez que hemos alcanzado en esta vida.
Cuando discipulamos a otros necesitamos concentrar nuestros esfuerzos en gente fiel, que sucesivamente, podrán enseñar a otros. (2 Timoteo 2:2). Sabemos que el apóstol Pablo hizo esto él mismo con Timoteo, Tito y Silas. Jesús pasó la mayoría de su tiempo de ministerio de tres años continuamente con doce hombres y dedicó particular atención a tres de estos hombres. Los hombres que Jesús entrenó entonces entrenaron a otros, y ellos, sucesivamente, entrenaron a otros hasta que al final el mundo conocido de aquella época fue cambiado. Este discipular discípulos es una clase de reproducción espiritual. Funciona porque los discípulos pasan la calidad de vida que tienen en Cristo a otros (Lucas 6:40).
c) Los tres niveles del discipulado
1. Una reunión de iglesia (por ejemplo, Lucas 13:10; Mateo 5:1-2) o una gran reunión de cristianos.
Es importante que los discípulos de Jesús se reúnan para adorar al Señor y participar en la plena expresión del cuerpo local de Cristo (Hebreos 10:25). No obstante, esta clase de reunión no fomenta ni las amistades profundas y confiadas, ni tampoco que se vean las necesidades y las preguntas individuales. Estas reuniones también suelen estar restringidas a horas y lugares fijos, y esto puede que no sea cuando las personas que estás discipulando necesitan ayuda.
2. Un grupo casero o grupo de edificación
Jesús muchas veces enseñó a un pequeño grupo de sus discípulos (por ejemplo, Mateo 13:36; Lucas 9:18). El tamaño de este grupo permite la enseñanza, la discusión y que la gente comparta. Se puede establecer una mayor profundidad de amistad entre los miembros de un grupo pequeño que con un gran grupo de personas, y pueden ser más flexibles en la planificación y organización de las reuniones.
3. El discipulado de uno a uno (por ejemplo, Juan 3:1-21; Juan 21:15-22)
Este método es muy bueno en términos de desarrollo de relaciones, el compartir en forma íntima e individual el ministerio personal y para dar respuestas a dudas. Por consiguiente, esta clase de discipulado es especialmente importante para nuevos cristianos, para ayudarles a estar firmemente establecidos en el reino de Dios y en la iglesia local. Todo discipulador debería estar disponible para ayudar uno a uno cuando la persona a quien está discipulando necesite esta clase de contacto personal. Sin embargo, este método es costoso en términos de tiempo y mano de obra y no estimula a una comunión más amplia.
El mejor método es una combinación de los tres.
d) Aquellos que discipulan a otros deberían ser personas que los demás puedan imitar
Deberían:
– Tener hambre de la Palabra de Dios.
– Tener sed del vivir en santidad.
– Desear un mayor conocimiento de Dios.
– Estar comprometido al Señorío de Jesús en su vida, queriendo su voluntad en todo asunto, cueste lo que cueste.
– Tener el deseo de ser usado por Dios.
– Sentir amor por Dios y por todo su pueblo.
– Estar llenos y fiarse de su Espíritu Santo.
Puede que estas características no estén plenamente desarrolladas, pero debería haber al menos una indicación de que estas cosas están en desarrollo en su vida (1 Tesalonicenses 2:7-8; 1 Corintios 4:15, 16; 1 Tesalonicenses 1:6).
e) Los discípulos no sólo son llamados a alcanzar a otros para el Señor y enseñarles, sino que deberían hacerlo
– Comunicar gozo y entusiasmo en Cristo a sus discípulos.
– Enseñar a sus discípulos el amor incondicional y abnegado.
– Estar fácilmente disponibles para sus discípulos, ayudándoles, dando de su tiempo, energía, un día libre e incluso ayuda económica (finanzas).
– Compartir su vida como un verdadero amigo en Cristo con sus discípulos. – Orar por sus discípulos siempre que piense en ellos
– Facilitar la liberación de sus discípulos a través de la oración por ellos. – Desafiar a sus discípulos a una fe aun mayor.
– Animar el potencial que se ve en los discípulos.
– Expresar aprobación y alimentar las mejores cualidades vistas en sus discípulos.
– Dar un buen ejemplo a los discípulos, siendo siempre puntuales; frenando los malos hábitos; no haciendo nunca nada que pudiese causar tropiezo a otro; dando tiempo, recursos y talentos para extender el reino de Dios.
f) Cómo seleccionar a aquellos a los que deberías discipular
1. Si aquellos en autoridad espiritual sobre ti deciden por ti
Esto puede ser porque te han escogido para llevar un grupo casero o un nuevo grupo de edificación de cristianos. En este caso, sigue las directrices dadas por el liderato.
2. Si tú tienes una opción
Jesús oró a Dios antes de escoger a aquellos en los que concentraría su programa de discipulado (Lucas 6:12-13). El necesitó sabiduría de Dios para hacer la selección correcta. Tenemos disponible esta misma fuente de sabiduría si la necesitamos y si la pedimos en fe (Santiago 1:5-8). Es más probable que Dios seleccione a alguien entre la gente que ya conocemos para que le discipulemos. Entonces, necesitamos mantener los ojos abiertos y mirar. También puede ser que Dios te haya escogido para discipular a alguien (o un grupo de personas) que tú (u otros) hayan traído (o tengan que traer) al Señor.
Cuando buscas a alguien para discipular, deberías buscar a aquellas personas que estén dispuestas a escuchar, aprender, perdonar, confiar, servir, sacrificar, amar a Dios, crecer espiritualmente, ser fieles, reconocer sus necesidades, mantenerse abiertas a Dios y comprometerse a la sabiduría de la Palabra de Dios y a su Espíritu. Puede ser que estas cualidades no sean evidentes en las personas al principio de tu programa de discipulado. Las personas pueden parecer bastante incultas, aunque estimables al principio, pero deberías percibir o sentir en Dios, que potencialmente estas personas manifestarán estas cualidades.
Recuerda que Dios sólo promete ayudarnos cuando estemos haciendo su voluntad. Entonces, no te comprometas con nadie del que no estés seguro en Dios. También se recomienda que no asumas bajo tu cargo ningún miembro del sexo opuesto si discipulas en proporción de uno a uno, porque ciertos aspectos de la vida que se han de compartir son demasiado íntimos.
No compitas con los líderes que están sobre ti, como tu pastor o vicario. Si aún no saben lo que te propones hacer, entonces explícales el programa y sométete a toda decisión que tomen. Tampoco asumas a tu cargo demasiados discípulos. Estas personas necesitarán tu ayuda, y si te extiendes demasiado entre un número de personas, disminuirás tu eficacia. Es mejor discipular a una persona bien, que a muchas personas deficientemente.
g) Empezar un grupo de discipulado
Si tú eres el que escoge a las personas que discipularás, se recomienda que te acerques a ellos para explicar lo que tienes en mente. Dales una idea de lo que se trata el discipulado, y si propones usar este manual como ayuda, enséñaselo y explícales su utilidad. También necesitarán que les digas lo que esperas de ellos (por ejemplo, reunirse como mínimo una vez a la semana durante aproximadamente dos horas; repasar la unidad de enseñanza durante la semana anterior a la reunión contigo y someterse a tu autoridad espiritual como discipulador (Hebreos 13:17). Es importante que las personas involucradas se comprometan de buena gana al concepto del discipulado. Pídeles que oren acerca de ello.
Si te han pedido llevar un grupo de personas entonces los mismos principios se aplican. Estos principios se deberían compartir o bien con las personas individualmente o con el grupo en la primera reunión que celebren juntos.
h) Organizar la reunión semanal (véase la sección al principio titulada: Cómo usar este manual)
i) Metas para tus discípulos
1. Amar a Dios ante todo (Mateo 22:37).
2. Amar a su prójimo como a sí mismo (Mateo 22:39).
3. Ser transformados para que sean más como Jesús (2 Corintios 3:18).
4. Deleitarse obedeciendo a Dios, cueste lo que cueste (Juan 14:21).
5. Crecer en conocimiento de la Palabra de Dios por medio de la enseñanza y discusión en grupo y también por el estudio bíblico personal (Lucas 24:25).
6. Cambiar su estilo de vida para que no les guste hacer cosas que deshonren a Dios. Hacer tiempo y desear realizar lo que Dios quiere que hagan, por ejemplo, establecer un tiempo con el Señor diariamente, asistir a la iglesia con regularidad, confiar en el Espíritu Santo en vez de en sus propios sentimientos naturales, etcétera. (Lucas 9:23; Gálatas 5:13-25; Romanos 12:1-2; Tito 3:14).
7. Aprender y volverse más competentes en las habilidades esenciales en las que un discípulo de Jesús debería estar seguro, por ejemplo, dando su testimonio, cómo llevar a una persona interesada al Señor, cómo enseñar a otros y orar para que reciban el Espíritu Santo, etcétera (2 Timoteo 4:2; 2 Timoteo 2:15).
j) Conclusión
La calidad suele producir cantidad, pero la cantidad en sí no necesariamente produce calidad. Necesitamos pasar a otros la calidad de vida que tenemos en Cristo. Entonces aquellos pocos que reciben esta calidad de vida en Cristo necesitan ser animados a pasarla otra vez. Con el tiempo, si este proceso continúa, los pocos se multiplicarán en muchos.
k) Preguntas y puntos de meditación
1. ¿Son válidos los principios del discipulado expuestos en este manual para los cristianos del siglo veinte?
2. ¿Crees que la iglesia, en general, ha tenido éxito en edificar los fundamentos adecuados de la verdad bíblica en los cristianos para ayudarles a vivir una vida victoriosa y fructífera, trayendo gloria a Dios y extensión a su Reino como deberían hacer? ¿Podría ayudar un programa de discipulado?
3. ¿Hace falta un método sistemático de discipulado, o es suficiente sólo reunirse y progresar, según las -necesidades del grupo, o cómo se siente guiado el discipulador?
4. ¡Discute la diferencia entre "informar" la mente y "formar" la vida de los discípulos!
5. Si quieres discipular a otros, ¿cuál es tu motivación, curiosidad, culpabilidad, inseguridad, coacción, reconocimiento -o amor, visión y el llamado de Dios?
6. ¿Podrías decir a otra persona: ‘limítame" y saber que si lo hiciera viviría una vida como Jesús pretende que viva?
7. Montaigne dijo: "Ningún viento sopla a favor del barco que no tiene puerto de destino". Necesitamos ir con un rumbo fijo a algún lugar antes que Dios nos pueda ayudar. ¿Te diriges hacia algún lugar en términos del discipulado? Si no es así, ¿qué vas a hacer al respecto?
i) Resumen y aplicación
1. Todo cristiano debería estar involucrado en el proceso de discipulado, es decir, o bien deberían estar siendo discipulados o bien estar discipulando a otros.
2. Dios nos conduce a un grado de madurez para que podamos pasar a otros la calidad de vida en Cristo que hemos alcanzado.
3. Todos los niveles de actividad en la iglesia deberían tener como meta el discipulado.
4. Deberíamos concentrar nuestros esfuerzos de discipulado en hombres fieles, que sucesivamente serán capaces de enseñar a otros (2 Timoteo 2:2).
5. Aquellos que discipulan a otros deberían ser personas que otros puedan imitar y que den un buen ejemplo.
6. No te comprometas a discipular a nadie si no estás seguro que Dios está con él.
7. Asegúrate de que la enseñanza que reciben tus discípulos sea un equilibrio entre lo que ellos son en Cristo y a lo que deberían aspirar en Cristo.
8. Nunca compitas con tu liderazgo cuando estés discipulando a otros, y no asumas la carga de más discípulos de los que puedes manejar con eficacia.
a) Escrituras clave
Juan 15:16
Hechos 4:29-31
Isaías 55:11
Efesios 2:10
Filipenses 2: 10-11
Romanos 10:14-15
Juan 14:12
2 Corintios 6:1
b) Introducción
La palabra griega para "salvación" es "soteria". Esta palabra también se podría traducir como "seguridad y robustez". Cuando nacemos de nuevo y nos convertimos en hijos de Dios, ilesos y seguros. Entonces, cuando hablamos a otros acerca de la salvación disponible en Jesús, necesitamos darnos cuenta de que estamos revelando a la gente cómo ellos también puedan llegar a estar sanos y seguros. Esto tiene tres aspectos:
1. Reconciliación: con Dios, la cual se ha hecho posible por la muerte de Jesús.
2. Regeneración: porque Jesús resucitó de nuevo y El nos da nueva vida y es responsable ante Dios por nosotros.
3. Reorientación: por la sumisión a Jesús, porque El ahora es nuestro Señor y por tanto está en el trono de nuestra vida.
No necesitamos esperar hasta que seamos perfectos en toda área espiritual antes de poder hacer discípulos para Jesús. Necesitamos seguir con el trabajo de llevar a cabo la gran comisión, y permitir que ocurran todos los ajustes que sean necesarios en nuestra vida cuando obramos para Dios. No debemos permitir que la ociosidad, la satisfacción de sí mismo, la incredulidad o la falta de amor nos detenga de hacer lo que Jesús ha pedido a todos sus discípulos. Tres fuerzas poderosas y motivadoras obrando en nosotros que nos capacitan para hacer discípulos son:
1. El amor de Jesucristo: (2 Corintios 5:14). Esto debería arder en nuestro corazón para que queramos que todos conozcan este mismo amor.
2. El poder de Dios: por el Espíritu Santo (Hechos 1:8).
3. El temor de Dios: (2 Corintios 5:11; Salmos 103:13). Esto es un profundo respeto por un Padre amoroso y un deseo de vivir y actuar como El quiere que hagamos.
Recuerda, no somos llamados a obrar para Dios, sino a ser obreros junto con Dios. (2 Corintios 6:1)
c) Preparación personal para testificar
1. Asegúrate de que estés adecuadamente preparado (es decir, un conocimiento de la Escritura, técnicas de acercamiento, etcétera.).
2. Pasa un tiempo de oración sin prisa con el Señor y examina la siguiente lista de control:
Sé limpio: entrégate y sométete a Dios. Confiesa todo pecado conocido en tu vida y pide a Dios que te limpie por la sangre de Jesús. Perdona a todos los que te han agraviado. Entonces estarás limpio ante Dios, y Satanás no tendrá asidero en ti. También necesitas resistir a Satanás y él huirá de ti (Santiago 4:7).
Humíllate para recibir autoridad: humíllate bajo la mano poderosa de Dios (1 Pedro 5:6) y dile a Dios que no es tu voluntad sino la suya la que quieres hacer, cueste lo que cueste. Cuando tú mengües y El crezca, entonces estarás entrando en conformidad con la autoridad de Dios. El poder y autoridad de Dios, entonces, puede desarrollarse en ti dándote la capacidad de sobreponerte a cualquier situación.
Sé lleno con el Espíritu Santo: pide al Espíritu Santo que te llene y te unja para ensalzar a Jesucristo, y que te dé poder para su servicio.
Entrégate al Espíritu Santo: entrégate al control del Espíritu Santo. Dile que le estás dando tu cuerpo, mente, voluntad y emociones para que El pueda usarte como su canal obediente. Esto significará que tú aún tomas las decisiones, pero también estarás guiado e influenciado en cuanto a qué hacer y decir. Esto es la esencia de la vida llena del Espíritu.
Sé un canal: pide al Espíritu Santo que fluya de ti para tocar la vida de otra gente y para ministrar por medio de ti a otra gente (Juan 7:37-39).
Habla su palabra: pide al Espíritu Santo que te ponga sus palabras en la boca, es decir, traer a la memoria alguna cosa de la Escritura, o alguna palabra o visión que sea necesaria para hacer disponible la situación para Dios. Pídele que unja tus labios para hablar en la forma que El desea: con palabras de poder, autoridad, desafío, convicción, vida, libertad, amor y compasión.
Sé agradecido: agradece al Señor por haber contestado estas oraciones.
Entonces puedes salir en la autoridad del nombre de Jesús y en el poder del Espíritu Santo para ser el embajador de Cristo en toda situación de la vida.
3. Ora que Dios te guíe a la persona misma cuyo corazón El ya ha preparado (Efesios 2:10; Juan 16:7-11).
4. Gana la confianza y seguridad de esa persona edificando una relación con ella hasta donde sea posible (evangelismo de amistad).
5; Cuenta con el Espíritu Santo para guía y sabiduría.
d) Consejos vitales para ser un ganador de almas efectivo
1. Llegara conocer mejora Jesús (Filipenses 3:10)
Mientras más le conocemos, más podremos comprometernos con El, y más podremos compartir confiadamente con otros. Las mejores maneras para llegar a conocer a Jesús son: diariamente por la Palabra de Dios, en oración y en comunión con otros cristianos.
2. Seguir a Jesús más de cerca (Mateo 4:19)
La única manera de seguir a Jesús es seguir su ejemplo y hacer lo que Dios pide que hagamos día a día por su Palabra. Jesús llamó a sus primeros discípulos a seguirle y que El les haría pescadores de hombres. El quiere hacer lo mismo por nosotros.
Cinco claves para ser pescadores eficaces:
– Su propósito es claro (saben lo que hacen y no son distraídos).
– Su preparación es cuidadosa (están adecuadamente equipados para el trabajo).
– Su lugar es escogido (van donde están los peces y donde pican: ¡raramente saltan los peces de la barca!).
– Su persona es escondida (no proyectan su propia imagen sino la imagen de Jesucristo, porque El es la respuesta y no ellos. Hacen discípulos siendo discípulos ellos mismos. Los demás deberían poder mirarles y ver a Jesús).
– Su paciencia es constante (no se rinden la primera vez si los peces no pican).
3. Ensalza a Jesús con tu vida, acción y palabra (Juan 12:32)
No son ni tus palabras finas ni tu persuasión lo que atrae a la gente a Jesús, sino ensalzar al Señor Jesús ante los demás.
Tu vida es tu herramienta más poderosa para influenciar a amigos, parientes y otra gente, en general, y para llevarlas a Jesús. Tu vida pueda ser la única Biblia que algunas personas leerán. ¿Cómo puede la gente darse cuenta de que tenemos a Cristo en nosotros y que estamos llenos del Espíritu Santo? Piensa en ti como si fueses un tubo sin marcar. Para averiguar lo que hay en el tubo lo estrujas y ves lo que sale. Cuando eres estrujado por las presiones de la vida, ¿qué es lo que sale? ¿Es la impaciencia, las tensiones, ira, frustración, etcétera, o es el amor, gozo, paz, paciencia, etcétera? Los demás mirarán a ver lo que sale, porque querrán saber si lo que dices funciona de verdad.
Recuerda ser real cuando testificas a otros para Jesús, en especial en la esfera de tu testimonio. La causa de Dios no es fomentada por la exageración y falta de honestidad. Nuestro testimonio ha de ser mezclado con una medida de disciplina, discernimiento, amor y cuidado. También necesitamos mantenernos sintonizados con Dios y El nos guiará, dirigirá y nos dará el poder.
e) Cómo llevar a alguien a Jesús
Cada situación será diferente, entonces debemos mantenernos dispuestos a ser guiados por el Espíritu Santo. Recuerda, nosotros no salvamos a las personas: Jesús lo hace, por medio del Espíritu Santo. Nosotros sólo somos canales que Dios usa para traer su provisión en Jesús a otra persona. Los siguientes pasos son algunas líneas de guía que pueden ayudar:
1. Cuando el Espíritu Santo te lleva a una persona, aborda una conversación casual con ella y así establece un contacto social, orando que el Espíritu Santo dirija la conversación a asuntos espirituales. Busca oportunidades para empezar a hablar acerca de Jesús y usa tu propio testimonio como introducción donde sea posible. Una vez que tengas su atención, averigua dónde está la persona con Jesús, por ejemplo, pregunta si ha aceptado a Jesús en su propia vida o si tiene una relación o amistad con Jesús. Asegúrate de que la persona no te lleve lejos del asunto principal con argumentos y excusas para despistar. También asegúrate de que no uses palabras religiosas que no puede entender, porque esto puede confundir o desanimarle.
2. Compártele las buenas nuevas (es decir el evangelio):
– Dios ama a toda la gente del mundo (Juan 3:16).
– Pero todos los hombres han pecado (es decir, desagradado a Dios, Romanos 3:23).
– El pecado separa a los hombres de Dios (Isaías 59:2).
– Si el pecado no es quitado, la vida de los hombres será estéril (Efe si os)
– La paga del pecado es muerte (Romanos 6:23).
– Dios envió a Jesús y El murió en la cruz y pagó la pena por los pecados de todas las personas (1 Corintios 15:3).
– Dios resucitó a Jesús de la muerte y Jesús puede salvar (1 Corintios 15:20-22; 2 Corintios 4:14; Hebreos 7:25).
– Sólo la sangre de Jesús derramada cuando murió puede limpiar y quitar el pecado, permitiendo vida eterna con Dios para la humanidad (Hebreos 9:12,22).
– Para ser perdonado por Dios, un pecador debe dar dos pasos:
(I) Arrepentirse: volverse de todos los caminos egoístas y pecaminosos (Hechos 3:19).
(II) Aceptar: debe hacer a Jesús su Señor y Salvador (Romanos 10: 9-10).
3. Déjale contar el costo. Jesús dijo:
Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. (Lucas 9:23)
– Recalca que recibir a Jesús significa hacerle totalmente Señor de su vida (Hechos 2:36).
– Explica que debe estar dispuesto a confesar a Jesús como su Señor públicamente (Romanos 10:9-10).
– Enséñale que debe estar dispuesto a renunciar a sus ídolos como la televisión, el auto, el dinero, etcétera. Puede seguir teniendo estas cosas, pero ya no como lo más importante en su vida.
– Debe estar dispuesto a hacer un compromiso a Jesús, y no volver atrás (Lucas 9:57-62; Lucas 14:25-33).
4. Enséñale que necesita que Cristo Jesús sea su Señor y Salvador porque El es el Camino, la Verdad y la Vida y El es el único que nos puede dar una relación con Dios (Juan 3:18,36; Juan 14:6; Hechos 4:12).
5. Asegúrate de que el Espíritu Santo haya realizado una genuina convicción de pecado (Juan 16:8).
6. Desafíale a arrepentirse y dejar su viejo modo de vivir que deshonraba a Dios. Anímale a pedir a Dios que perdone sus pecados. Esto le hará limpio a los ojos de Dios. Luego, debe aceptar a Jesús como su Señor y Salvador (Romanos 10:9-10). Inmediatamente recibirá el Espíritu Santo como depósito, garantizando su nueva herencia en Dios (Efesios 1:13-14) y se convertirá en un hijo de Dios (Juan 1:12) . [Ver Sección A: Capítulos 3,4,5y6].
7. Pídele que ore en voz alta la oración del pecador. Puede repetirla después de ti, leer una copia o inventar su propia oración una vez que conozca el evangelio de Jesús. Una oración de muestra es la siguiente:
"Señor Jesús, reconozco que soy un pecador y me siento muy triste por ello. Gracias porque tú moriste por mí en la cruz. Por favor, perdona mis pecados. Yo me arrepiento de ellos y abandono todos mis caminos pecaminosos. Te pido que entres en vida como Señor y Salvador. Gracias por la nueva vida que me das. Amén".
8. Explícale que puede estar confiado y seguro de su salvación. El Espíritu Santo dará testimonio en él de que es salvo (1 Juan 3:24, Romanos 8:14-16) y la Palabra de Dios ha prometido que cuando ha hecho todo lo anterior, entonces es salvo (Juan 6:37; Juan 1:12; Juan 5:24; Juan 6:47; 1 Juan 5:11-13; Hebreos 13:5).
La Palabra de Dios dice que es limpio de todo pecado y que tiene el don de vida eterna. Puede que no esté tocado emocionalmente, pero sabrá que es diferente de alguna manera. Esto puede tardar tiempo para hacerse evidente.
f) Ayúdale a tener un buen principio en su nuevo caminar como cristiano
1. Haz todo el trabajo complementario posible en el momento en que lleves a una persona a Cristo, porque puede que no le vuelvas a ver. Déjale con literatura adecuada, por ejemplo, un buen tratado o folleto complementario explicando lo que la persona ha hecho y enseñando los pasos básicos necesarios para seguir a Cristo; y también asegúrate de que tenga una traducción amena de la Biblia (o parte de ella). Asegúrate de explicar a la persona la necesidad que tiene de ser bautizada o llena del Espíritu Santo [Ver Sección A: Capítulos 11 y 12]. Si da su permiso, toma su nombre, dirección, edad y número de teléfono, para que tú o alguien más pueda contactarle por teléfono o por una visita personal.
2. Cuando contactes con una persona la primera vez (asegúrate de no dejarlo demasiado tiempo), sé alegre y anímale a continuar con Cristo. Dile que estás orando por él, y asegúrate de hacerlo, diariamente.
Pregúntale cómo va con la literatura que le diste y contesta toda pregunta que te haga. Anímale hacia el crecimiento personal en Cristo a través de:
– La oración diaria (hablar con Dios) (Lucas 18:1).
– La lectura diaria de la Palabra de Dios (la Biblia) (Hechos 17:1).
– La confianza en Jesús (Juan 6:28-29).
– La obedeciencia a Dios y su Palabra (Hechos 5:32).
– La comunión regular con otros creyentes nacidos de nuevo (Hechos 2:42).
– El testimonio, diciendo a otros lo que has encontrado en Jesús (Lucas 8:39).
– Obrar para Dios (Juan 9:4).
– Ser bautizado y luego continuamente lleno con el Espíritu Santo para habilitarle a servir a Dios en su fuerza y poder. (Hechos 1:5, 8; Romanos 8:11; Efesios 5:18).
Pregúntale si tiene algún problema y aconséjalo como mejor sepas. Sé un amigo suyo en Cristo. Pregúntale si asiste a alguna iglesia, o al menos si ha pedido informes. Si quiere asistir a la misma iglesia que tú, ofrece recogerle o ir con él para que no se sienta solo. Si decide ir a una iglesia que no conoces, entonces anímale a encontrar una iglesia dinámica y basada en la Biblia. Algunas características de tal iglesia incluyen:
– Un compromiso total al Señorío de Cristo.
– Amor y unidad entre los miembros.
– Un fuerte énfasis en la oración.
– Alabanza y adoración conducido en el Espíritu y en verdad.
– Miembros moviéndose en los dones y el poder del Espíritu Santo.
– La iglesia anima a vivir en santidad.
– Llaman a pecadores al arrepentimiento.
– Predican el evangelio de salvación por fe.
– Ayudan a los pobres y necesitados.
– Dan abnegadamente.
– Están involucrados en la misión universal.
También se debe recordar que puede que la iglesia aún no haya alcanzado estos ideales, pero al menos, deberían ser su meta.
Si es de alguna manera posible, pregúntale si le gustaría ser discipulado regularmente por ti o por otra persona, y organízalo. Finalmente, ora por él, concentrándote especialmente en sus problemas y en su relación continua con Jesús.
g) Vive como un verdadero hijo de Dios
Sé genuino y sincero: no seas un fanático desconsiderado e insensible. Sé natural acerca de tu cristianismo El gozo y el amor de Cristo son la mayor publicidad que tienes para alcanzar a los que deseas que conozcan al Señor Te-cristo. Sé sal donde sea que estés. Jesús dijo que hemos de ser la sal de la tierra (Mateo 5:13-16). La sal purifica, sana, preserva, desinfecta y fertiliza. Entonces, sin darte cuenta, tienes un efecto tremendo estés donde estés porque Cristo está en ti. Otra cosa vital que hace la sal es provocar que la gente sienta sed. Tu vida debería hacer que la gente tenga sed de la vida de Cristo porque El se irradia de ti. Mientras vives tu vida genuinamente como discípulo de Jesús ante los demás, les atraerás a Cristo.
Recuerda que un testigo no es llamado a ser ni juez, ni abogado defensor, ni fiscal. Un testigo sencillamente es llamado a dar los hechos como los conoce. Deja que Dios haga la defensa, convicción y juicio, tú sólo comparte lo que sabes que es cierto en tu vida.
h) Preguntas y puntos de meditación
1. ¿Qué sucede en el cielo cada vez que alguien es salvo? (Lucas 15: 5-7,22-24,32).
2. Los nuevos cristianos pueden traer gran gozo a la iglesia, pero además, pueden traer gran inconveniencia a los programas que funcionan fluidamente. Discútelo.
3. Discute los inconvenientes más comunes para comenzar a traer a otra gente al Señor y ayudarle a crecer en El.
4. Discute cómo nos motiva Diosa hacer que sanemos espiritualmente a otros, poniendo su amor, temor y poder en nosotros.
5. Ser real, disciplinado, amoroso y discernidor son vitales al ministerio de hacer a hombres completos. Discútelo.
6. Pide a Dios que te enseñe los obstáculos que te han impedido convertirte en pescador de hombres antes de ahora. Orad los unos por los otros para el alejamiento de estos estorbos.
7. El temor es el factor más común que estorba nuestro testimonio. ¿Qué dice la Palabra de Dios acerca del temor al hombre? (2 Timoteo 1:7; 1 Juan 4: 8; 1 Pedro 3:13-16).
8. ¿Qué dirías a alguien que quisiera hacer a Jesús su Señor?
9. Escribe tu propio testimonio en menos de 250 palabras, evitando toda jerga religiosa, para que estés preparado para compartirlo.
10. Empieza a orar y buscar en fe por aquellos que puedes traer al Señor y los que puedes discipular.
i) Resumen y aplicación
1. La salvación en Jesús es plenitud para los que la encuentran.
2. Antes de testificar debemos asegurarnos de que estemos bien ante Dios y ante el hombre.
3. Necesitamos saber lo que compartiremos con los demás para traerles a Jesús para salvación.
4. Debemos estar abiertos a la guía, dirección y poder del Espíritu Santo para ser un testigo efectivo para Jesús.
5. Nuestra vida es el mejor testimonio y publicidad que tenemos para enseñar a Jesús a otros, y para enseñar lo que El puede hacer en la vida de la gente. Entonces, necesitamos llegar a conocer mejor a Jesús, seguirle más de cerca y ensalzarle con nuestra vida, acción y palabra.
6. Cuando llevamos a otra persona al Señor tenemos la responsabilidad de asegurarnos de que reciban más información y que sigan adelante con Cristo. Esto lo podemos hacer nosotros personalmente, u otra persona a la que podemos confiar esta importante responsabilidad.
7. Recuerda, no somos llamados a hacer convertidos que posiblemente cambien de opinión. Somos llamados a hacer discípulos que han cambiado su vida.
a) Escritura clave
Mateo 28:18-20
Hechos 1:8
Marcos 16:15-18
Juan 20:21
Romanos 10:14-152
Corintios 5:20
Filipenses 2:2
b) ¿Qué es la gran comisión?
Jesús dijo:
Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del inundo. (Mateo 28:18-20)
c) La importancia de testificar
Dios siempre ha querido que su pueblo en la tierra sea bendecido (Génesis 22:16-18; Salmos 67:1-7; 1 Timoteo 2:3-4; Apocalipsis 7:9-11). Cuando el hombre se rebeló contra Dios, ya Dios había planeado enviar a su Hijo Jesús para ser el último testigo a la humanidad (Juan 3:16; Juan 20:21). Después que Jesús terminó su trabajo, Dios envió su Espíritu Santo en poder para que todos los que sigan a Jesús sean equipados para ser sus testigos, incluso hasta los confines de la tierra (Hechos 1:8). Dios ha establecido la iglesia con el propósito principal de mostrar la luz de Dios a las gentes del mundo que están atrapados en la oscuridad (2 Corintios 4:3-4).
d) ¿Qué deberíamos hacer?
Jesucristo ha comisionado a todos los que le siguen como verdaderos discípulos, a predicar el evangelio y hacer discípulos entre todas las gentes (es decir, naciones) del mundo (Marcos 16:15; Mateo 28:18-19). Nosotros hemos sido enviados como embajadores de Cristo (2 Corintios 5:20). Dios ha prometido que seremos sus testigos en el poder del Espíritu Santo (Hechos 1:8) Recuerda, nuestra comisión es la de hacer discípulos, no convertidos. ¡Un discípulo es una persona que cambia su vida, mientras que un convertido sólo cambia de opinión!
e) ¿Dónde empezamos?
Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén (el área local), en toda Judea (el país en el que vives), en Samaria (países vecinos), y hasta lo último de la tierra. (Hechos 1:8)
La gran comisión nos envía a todo el mundo, pero ese mundo empieza en la situación de nuestra casa. Entonces:
– Deberíamos ser testigos para nuestros parientes, amigos y vecinos.
– Deberíamos testificar en nuestro lugar de trabajo (escuela, colegio, etcétera), y en nuestras actividades sociales (por ejemplo, fútbol, tenis, club de madres, etcétera).
– Si Dios nos llama a otro pueblo, ciudad o país para compartir las buenas nuevas de Jesús en ese lugar, necesitamos ser obedientes a su llamado.
f) ¿Cuáles son algunos pasos prácticos para llevar a cabo la gran comisión?
1. Oración
Por ejemplo, orando por oportunidades para que el evangelio sea predicado (Colosenses 4:3); por protección para los que trabajan para el Señor testificando (Romanos 15:30-31); por audacia y poder en hablar la Palabra de Dios (Hechos 4:29-31); por que más obreros sean enviados al campo de cosecha (Mateo 9:38).
2. Dar
Podamos dar de nuestras finanzas (2 Corintios 8:1-4), pero principalmente, podemos ofrecernos a nosotros mismos y a nuestros amados para que Dios nos use como quiera.
3. Ir
Jesús no nos comisionó a quedarnos y esperar a que el mundo viniera a nosotros, sino a ir por todo el mundo para alcanzar a los no alcanzados con el mensaje del amor de Dios en Cristo.
g) El verdadero discipulado lleva consigo llevar a cabo la gran comisión
– Dios ha dicho a todo discípulo de ir y contar al mundo de su amor y lo que El ha hecho por la humanidad por medio de Jesús (Marcos 16:15; Juan 3:16).
– Habrá responsabilidad para los que ignoren la gran comisión (Ezequiel 33:8-9; Proverbios 24:11-12).
– Dios ve el alma de un hombre más importante y valiosa que todas las riquezas del mundo (Mateo 16:26).
– La gente de este mundo está en un estado desesperado y Jesús es su única esperanza. El es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). El es la respuesta que necesitan.
– Nadie en el mundo tiene excusa. Todo el mundo que no responda al evangelio será perdido eternamente (Romanos 1:18-20; Juan 3:18; Mateo 25:31-46).
– Más de la mitad de la población nunca ha oído el evangelio. Como verdaderos discípulos de Jesús, debemos comprometernos de todo corazón al deseo de Dios de ver alcanzado a todo el mundo (Juan 3:16-17).
¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿ Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!
Romanos 10:14-15)
Dios quiere ver su Reino establecido en la tierra como en el cielo (Mateo 6:10). Esto se puede ver, vez tras vez, en el ministerio de Jesús (por ejemplo, Mateo 4:17,23; Mateo 6:33; Mateo 9:35; Hechos 1:3). En efecto, esta fue la razón por la cual vino Jesús a la tierra (Colosenses 1:12-14). El Reino de Dios no es una cuestión de comer, beber o hablar, sino de justicia, paz, gozo y poder en el Espíritu Santo (Romanos 14:17; 1 Corintios 4:20). Jesús también dijo:
El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí: porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros. (Lucas 17:20-21)
Entonces, vayamos donde vayamos, como discípulos de Jesús, el reino de Dios va también. La justicia, paz, y poder de Dios deberían ser evidentes en nuestra vida, para cuando proclamemos el evangelio de Jesucristo vaya mano a mano con el testimonio y experiencia de nuestra vida. Otras personas necesitan ver que funciona en nosotros. Necesitan ver el reino de Dios en nuestra vida tal como la gente lo veía en la vida de Jesús.
h) ¿Cuándo será establecido por completo el reino de Dios?
Jesús dijo:
Y será predicado este evangelio del reino en todo el inundo, para testimonio de todas las naciones; y entonces vendrá el fin. (Mateo 24:14)
Al final, Jesús va a volver con poder y en gran gloria y reunirá a todos los que ha escogido para estar con El en la eternidad (Mateo 24:30-31; 1 Tesalonicenses 4:16; Apocalipsis 17:4). Dios entonces va a establecer un nuevo cielo y una nueva tierra, el hogar de justicia (2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21:1-27; Apocalipsis 22:1-5), poblado por todos los que tienen sus nombres escritos en el libro de vida del Cordero (Apocalipsis 20:15; Apocalipsis 21:27; Lucas 10:20). Como discípulos de Jesús, necesitamos estar listos y preparados para aquel día (Mateo 24:37-44; 2 Pedro 3:10-14).
i) ¿Necesitamos hoy tener urgencia para el reino de Dios?
Dios tiene un corazón de amor para el mundo. Reveló la extensión de su amor enviando a su hijo Jesús al mundo para morir por la humanidad (Juan 3:16; 1 Timoteo 2:3-6; Isaías 53:10-12). Dios valora muy alto las almas de los hombres (Marcos 8:38) y no quiere que nadie se pierda (1 Pedro 5:8; Juan 10:27-30). Sin embargo, aquellos que no aceptar el evangelio de Jesucristo no verán la vida, porque la ira de Dios permanecerá sobre ellos (Juan 3:36). Toda la gente se enfrentará al juicio divino (Hebreos 9:27) y toda la gente cosechará lo que siembre (Gálatas 6:7). Si alguien rechaza a Jesús como su Señor y Salvador, entonces en la tierra permanecerá en la oscuridad y tendrá falta de paz, esperanza, gozo, perdón y realización; por la eternidad sufrirá castigo y estará separado de Dios.
Como discípulos de Jesús, necesitamos el mismo corazón de compasión para los perdidos que tiene Dios. Entendemos el destino de los que morirán sin Cristo. Entonces, el mandamiento de la gran comisión es algo que tenemos que tomar muy en serio. La gran comisión debería ser central en la vida de todo cristiano.
j) Testificar en el poder del Espíritu Santo
El "punto de venta" del Espíritu Santo es el testimonio de nuestra vida. Esto es lo más importante en lo que a los hombres y mujeres se refiere. La mayoría de la gente ha sido desanimada por la pompa y, en cuanto a ellos, la irrealidad de la religión organizada. Tristemente, muchas veces afirman haber sido desanimados por la vida que han conocido de los que se declaran cristianos. Este es el gran desafío de nuestros días: ¿se puede ver la fe cristiana creíble en la vida de hombres y mujeres ordinarios? En un mundo que vive bajo el temor y está amenazado por la enfermedad y la violencia, ¿creer en Jesús hace alguna diferencia?
En la historia reciente de la raza humana jamás ha habido un momento más urgente para que el poder del Espíritu Santo sea demostrado en términos reales de la vida. Como cristianos no deberíamos ser monstruos, pero sí diferenciarnos en cuanto a bondad, cuidado, amor, valores éticos y vida. Jesús no era un monstruo religioso. Era un hombre real. Su diferencia hizo que los hombres y mujeres le siguieran: a la vez, su diferencia repelía a aquellos que odiaban la bondad y el amor de Dios. Al final les forzó a escoger. Algunos le siguieron, otros le crucificaron, pero ni siquiera los que le crucificaron pudieron negar el testimonio de su vida. Todo creyente es llamado a ser un testigo vivo de la vida y poder de Jesús en el día en que vive. Mucha gente jamás entrará en una iglesia ni abrirá una Biblia, pero ven el reflejo de la Palabra en nuestra vida cada día que nos encontramos con ellos.
El propósito primordial de la venida del Espíritu de Dios sobre los discípulos fue de equiparles para testificar. El Consolador no viene para permitir que los hombres estén cómodos, sino para hacerles testigos para Jesús (Hechos 1:8). Esta es una palabra no sólo para los "peces gordos" del evangelismo con su estructura y organización. Es la promesa a todo creyente que abra su vida a la operación del Espíritu Santo en plenitud. Hemos sido llamados a ser testigos del Reino de Dios. El secreto del testimonio personal no está en la intensidad, ni, muchas veces en la irrealidad de salir resueltamente armados con un manojo de tratados, preparados para perseguir y cazar a toda alma confiada; sino que, el verdadero poder del testimonio personal se siente donde la realidad del amor y poder de Jesús, a través de alguien, plantea la clase de preguntas en otros que exigen una respuesta. Los cristianos, en su mayor parte, han perdido el arte de ser "sobrenaturalmente naturales" en sus relaciones diarias y su trato cotidiano con otra gente.
Como testigos de Jesús, nuestra vida ha de ser diferente y no contradecir lo que decimos que Dios es capaz de hacer. Pero más que esto, necesitamos recibir el poder del Espíritu Santo en nosotros. El pudor de la clase inedia no sustituye el poder del Espíritu Santo. También necesitamos perder nuestra reserva acerca de testificar a Jesús públicamente, aunque nos tachen de extremistas o locos.
k) Ahora nos toca a nosotros
Es verdad decir que Dios nunca ha estado sin testimonio a lo largo de toda la historia, ¡pero ahora nos toca a nosotros! (Esther 4:14; 1 Pedro 2:9). Debemos recordar que si fallamos en nuestro testimonio entonces es posible que nuestra generación quede sin testimonio. El testimonio pasado es bueno, pero necesitamos continuar esto hoy. Si nuestra vida no testifica a Jesús en el poder del Espíritu Santo, entonces quizás aquellas personas que están cerca de nosotros cada día no reciban ningún otro testimonio directo de la bondad de Dios. Somos responsables de ser la voz de Cristo en nuestra generación. No vale mirar hacia otros. Hemos nacido para esto: atestiguar el poder de Cristo en nuestra vida.
I) El Espíritu que nos ayuda
El testimonio personal no depende, en primer lugar, de nuestra pericia sino de nuestra amplitud. El testimonio personal no es predicar, ni tampoco dar testimonio público; es vivir nuestra vida abierta a Dios en una base diaria, y permitir que la realidad del amor de Dios fluya desde nuestro interior a la vida de otras personas con las que tenemos que vivir cada día. Jesús dijo que el poder del Espíritu Santo es como "agua viva" que fluye desde lo más profundo del ser de toda persona que cree en El (Juan 7:37-39). Necesitamos estar disponibles a todo lo que Dios quiera hacer a través de nosotros por su Espíritu, y estar dispuestos a considerar toda nuestra vida el área en la cual Dios puede hacer su obra.
m) Siete áreas fundamentales en que podemos estar seguros de la ayuda del Espíritu Santo
1. Experiencia
Nuestro testimonio crece de nuestra experiencia con Cristo. No existe ninguna verdad real y vital aparte de la verdad experimentada, porque la verdad no es efectiva en nosotros a menos que la experimentemos. Entonces se hace real y poderosa en nuestra vida. Esto es que lo que quería decir Jesús cuando dijo que conoceríamos la verdad y la verdad nos haría libres (Juan 8:32). Este es el corazón del discipulado.
Un discípulo es uno que sigue la verdad, no como una mera filosofía o ideología, sino como una realidad que cambia la vida. Un discípulo tiene una relación personal de fe y compromiso con El que se describió como el "camino, la verdad y la vida" (Juan 14:6). Esta es la diferencia entre una persona que puede repetir la historia de Jesús y la persona que dice: "Yo sé". (2 Timoteo 1:12).
El Espíritu Santo nos trae la experiencia de Dios. El hace real en nuestra vida el perdón y la libertad que vienen de la obra de Cristo para nosotros. El liberta el poder de Dios, por el cual somos capaces de vivir y actuar en la realidad del reino de Dios, en nuestra vida. Este es el porqué el proceso de conversión y compromiso es tan importante. Entonces llegamos a estar verdaderamente conscientes de que hemos sido apartados de un viejo modo de vivir y hemos entrado en la realidad de una nueva vida en Cristo.
Para muchos que nunca entran en una iglesia o nunca leen una Biblia, nuestra vida será el primer y más importante testimonio del poder de Dios que es posible jamás conozcan. Como dijo alguien: "Nuestras vidas probablemente sean las primeras Biblias que mucha gente lea". El material para el testimonio personal es edificado por el Espíritu Santo en la misma fibra de nuestra propia experiencia de vida en Cristo.
2. Certeza
El Espíritu Santo es El mismo, ante todo, un testigo del mismo Jesús. Es el Espíritu Santo quien nos señala hacia Jesús y nos revela el significado de la vida, muerte y resurrección de Jesús (Juan 16:13-14). Pero también es un testigo dentro de nosotros. Esto es el fundamento de nuestra certeza y confianza como creyentes (Romanos 8:16).
Habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria. (Efesios 1:13-14)
La palabra "arras" aquí también significa "anillo de compromiso" del griego original. Por tanto, el Espíritu Santo es dado como anillo de compromiso entre dos personas que se aman: Dios y nosotros. Aquí se encuentra el secreto del testimonio personal eficaz. No es algo hipertensivo y lleno de ansiedad, sino que es algo que atestigua esta relación de confianza y seguridad que existe entre el Padre celestial y su niño recién nacido.
3. Denuedo
Y ahora, Señor mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra. (Hechos 4:29)
Los primeros cristianos hablaron y actuaron con un denuedo que no provenía de sí mismos, sino que era el resultado de la obra del Espíritu Santo en su corazón. Jesús había prometido a sus discípulos que no tendrían que tener miedo cuando se les dijera que rindiesen cuentas de sí mismos por El, porque les sería dado en aquel mismo momento qué decir. El libro de los Hechos demuestra claramente que el Espíritu Santo da las palabras y el poder a los que testifican fielmente acerca de lo que Jesús significa para ellos.
4. Entendimiento
Algunas personas tienen miedo de compartir su fe y experiencia de la obra de Dios en sus vidas porque les falta confianza. Este temor surge de la ignorancia, es decir, no sienten que saben lo suficiente como para contestar preguntas o dificultades que puedan resultar de su testimonio. Hay tres pasos sencillos que puedes tomar para vencer este miedo.
Primero, empieza donde te encuentras. Un testimonio es un testimonio de lo que has llegado a conocer de Dios en tu propia vida. La gente no quiere un tratado teológico ¡y de todas formas es probable que Satanás intente paralizarte con temor, acerca de preguntas que no te harían nunca! Tú sabes algo que nadie más en el mundo sabe: lo que Dios ha hecho por ti en Cristo y por el poder del Espíritu Santo.
Segundo, resuélvete a seguir hacia adelante desde donde estás. El mismo Espíritu Santo es tu maestro. Estarás asombrado de cuánto puedes crecer en tu entendimiento si tomas el tiempo y el esfuerzo con las Escrituras (1 Corintios 2:12-13).
Tercero, consigue ayuda donde puedas para desarrollar tu entendimiento. Hoy día, existen a nuestra disposición un gran número de ayudas para nuestro entendimiento espiritual, por ejemplo, libros, concordancias, etcétera.
Necesitamos estar dispuestos a dar nuestro tiempo y nuestra mente al Señor, y dejar a un lado algunas de las trivialidades con que muchos de nosotros llenamos nuestra vida.
5. Capacidad
Los dones del Espíritu Santo en ninguna parte son más relevantes en nuestra vida que en el área de testimonio. El Espíritu Santo no sólo nos da el poder para hablar, sino que por medio de sus dones de sabiduría y discernimiento nos demuestra cuándo y cómo hablar en toda situación dada. Todos vivimos bajo la sombra de la gran comisión de ir y hacer discípulos a todas las naciones, pero no estamos solos en esta tarea. Jesús prometió a sus primeros discípulos que El estaría siempre con ellos y El está siempre con nosotros, dándonos poder y guía por el Espíritu que El ha enviado, para capacitarnos cada día en nuestro testimonio para El.
6. Oportunidad
El Espíritu Santo lleva a hombres y mujeres en áreas de testimonio efectivo. El siempre está tomando la iniciativa, abriendo las puertas correctas donde El ha preparado el terreno para la acogida del evangelio (por ejemplo, Hechos 8:26-39). La vida toma una dimensión totalmente nueva cuando estamos preparados a seguir, cada día, la guía del Espíritu en toda ocasión. El Espíritu Santo preparará el corazón y vida de las personas con las que nos tenemos que ver, para que puedan recibir el testimonio que les damos del poder de Jesús.
Toda nuestra vida es una oportunidad y si nos abrimos a las posibilidades del Espíritu Santo, nos sorprenderá cuántas oportunidades nos serán dadas para compartir lo que significa para nosotros nuestra fe en Jesús. Esto no quiere decir que siempre tengamos que estar esforzándonos por irrumpir en la vida de la gente, quiere decir que necesitamos seguir al Señor cuando El abre la puerta por su Espíritu.
Testificar significa muchas cosas. En alguna ocasión significará hacer una declaración clara de lo que creemos y por qué lo creemos; en otras ocasiones, significará que somos la salida de Dios en cualquier situación, demostrando su amor y poder por medio de nuestras actitudes e interés por los demás. En todo caso, no es un testimonio de nosotros mismos, sino del poder amoroso del Señor Jesucristo (2 Corintios 4:5).
7. Amor
Es el amor de Cristo lo que nos obliga a ser testigos suyos. No somos llevados por temor, culpabilidad o condenación. Todos estos han sido quitados por el poder perdonador del amor de Dios. Porque hemos llegado a conocer la realidad del amor de Dios en nuestro corazón y vida, queremos que tanta gente como sea posible comparta este mismo regalo (2 Corintios 5:14). La gente siente una realidad así. No es algo que surge de nuestra naturaleza humana sino que esta es, otra vez, un producto de la obra del Espíritu Santo en nuestro corazón (Romanos 5:5). Es el poder de este amor obrando en nosotros lo que transforma nuestro testimonio en algo más que en palabras (1 Juan 3:16,18).
n) Preguntas y puntos de meditación
1. ¿Estás llevando a cabo la gran comisión?
2. ¿Debería ser la gran comisión el principio central de la vida de todo discípulo de Jesús, así como el principio central de toda iglesia?
3. ¿Debería ser la tarea de Pablo la nuestra? (Hechos 20:24) ¿Deberíamos tener la misma actitud que Pablo? (Filipenses 3:12-14). Cuál fue la actitud de Jesús? (Lucas 4:43; Juan 9:4).
4. ¿Cómo deberíamos vivir como discípulos de Jesús? (Lucas 9:62; Efesios 5:15-16).
5. ¿Has empezado a testificar a tus amigos, vecinos y parientes; a aquellas personas que conoces en el trabajo o la escuela; a otros que conoces en tus actividades sociales? Si no es así, ¿deberíamos empezar?
6. ¿Por qué no ha vuelto Jesús antes de ahora? (2 Pedro 3:9,15).
7. ¿Señala tu vida a la gente hacia Jesús o lejos de él?
8. ¿Has dado oportunidad en tu vida para ser testigo de Jesús y así empezar a llevar a cabo la gran comisión?
o) Resumen y aplicación
1. Todo discípulo de Jesús ha sido comisionado a ir y hacer discípulos para Jesús.
2. Dios ama tanto a la humanidad que envió a su único hijo Jesús a morir por nosotros. Si la humanidad no acepta la provisión de Dios, será perdida eternamente. Nosotros, como discípulos de Jesús, necesitamos alcanzar a los demás en el poder del Espíritu Santo para impedir que esto suceda.
3. Jesús volverá y vendrá el fin cuando el evangelio del reino de Dios sea predicado a toda nación (Mateo 24:14).
4. Nuestra vida debería ser un testimonio en sí, de Jesús.
5. La principal razón de la venida del Espíritu Santo es la de proveer a los discípulos de Jesús para testificar.
6. ¡Si nosotros no alcanzamos a nuestra generación, no lo hará nadie más!
7. La verdad de Dios experimentada es lo que cambiará nuestra vida y lo que parecerá real a otros cuando miren nuestra vida.
8. Como discípulos de Jesús que conocemos el amor y el poder de Dios, deberíamos querer que toda la gente en la tierra disfrute de lo mismo.
a) Escrituras clave
1 Corintios 7:1-40
1 Tesalonicenses 4:3-8
Hebreos 13:4
1 Corintios 6:9-20
Génesis 2:24-25
b) Introducción
Los discípulos de Jesús deberían tener una actitud ante el sexo distinta a los que están todavía en el mundo. Su actitud debería ser regulada por lo que dice Dios acerca de él y no por: "si te hace sentir bien, hazlo". Dios no está en contra del sexo. El nos creó como seres sexuales (Génesis 1:27). Dios quiere que nos divirtamos, pero dentro de ciertos límites protectores. El sexo no es sólo para placer, además es para que la raza humana siga adelante. Dios quiere que los niños que procreemos nazcan en una situación familiar amorosa y cariñosa. Este es el porqué Dios estableció reglas estrictas para la práctica sexual. Estas reglas son diseñadas para prevenir que los hombres y mujeres usen el sexo exclusivamente para obtener placer, sin el compromiso del matrimonio, y la familia amorosa y cariñosa que hace posible el matrimonio.
Romper las reglas de Dios lleva a muchos a la desesperación e infelicidad, y no sólo afecta a los que quebrantan la ley sino también a aquellos que son las víctimas inocentes de su pecado, tales como los niños pequeños en hogares rotos, demasiado jóvenes como para comprender de lo que se trata.
No sólo agradamos a Dios cuando somos cuidadosos en obedecer lo que El ha dicho sobre el sexo en la Biblia, más bien aseguramos el más pleno disfrute de este precioso regalo porque obedecemos el manual de instrucciones del Creador.
c) El sexo dentro del matrimonio es bueno y puro
La Biblia nos enseña que el sexo dentro del matrimonio es algo honorable y hermoso.
Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. (Hebreos 13:4)
El sexo es para el matrimonio y únicamente para el matrimonio.
d) La Biblia y el adulterio (Marcos 7:20-23)
Adulterio es cuando una persona casada mantiene relaciones sexuales con alguien del sexo opuesto con el que él/ella no está casado/a. Esto involucra el quebrantamiento de los votos solemnes del matrimonio hechos ante Dios y el hombre. Dios sabía exactamente lo amenazante que era esto para el matrimonio, por lo tanto, lo prohibió en los diez mandamientos (Éxodo 20:14) y bajo la ley de Moisés el castigo por haber roto esta ley era la muerte por apedreamiento (Juan 8:4-5).
e) La Biblia y el sexo fuera del matrimonio (Hechos 15:20)
La Biblia llama a esto "fornicación" o inmoralidad sexual. Es "acostarse con cualquiera" o el sexo indiscriminado entre gente no casada. Ni siquiera el sexo entre dos personas no casadas que se aman y se cuidan es de Dios. El mundo, en general, lo puede aceptar y sentir que aquellos que no lo hacen son anticuados o raros, pero Dios pide a los cristianos que no sigan el patrón del mundo y que se pongan de pie para ser contados. Dios te dará su gracia y fuerza para poder hacer esto.
No dejéis que el mundo os introduzca estrujando en su molde.
(Romanos 12:2 traducción de la versión Phillips)
Los psicólogos, consejeros y médicos nos cuentan, de su conocimiento de aquellos involucrados en el sexo premarital, que muchos son asustados psicológicamente. Dios sabía lo que hacía cuando hizo la regla de nada de sexo fuera del matrimonio. Podemos estar seguros de que es para nuestro bien. El guardarnos dentro de las normas de lo que Dios pide que hagamos como cristianos tiene una manera de enriquecer nuestra vida más allá de cualquier otro modo de vivir. El amor es el principio primordial. El amor es dejar mi vida a favor de la tuya y esto llega a ser nuestra fuente de gozo. Se pretendía que el matrimonio fuera una unión de cuerpo, mente y espíritu, pero porque el deseo físico es fuerte, ha crecido fuera de toda proporción. El sexo es destinado a ser una parte de una relación total; es decir, práctica, emocional, intelectual y física. El separar el sexo físico del resto de la relación es perder la "plenitud" que Dios había pensado para los hombres y mujeres.
F) La Biblia y el flirtear
Esto significa "jugar o cortejar" o fingir hacer el amor meramente para diversión sin ninguna intención seria de matrimonio. El amor es demasiado importante como para hacer de él una farsa, porque podría ser que uno de los dos fuera en serio, mientras el otro no, lo cual podría llevar a una gran herida. A los jóvenes cristianos les debería permitir tener amistad con jóvenes del sexo opuesto, porque esto es una parte necesaria en el proceso de aprendizaje. Necesitan aprender a relacionarse los unos con los otros y a aceptarse los unos a los otros. Es necesario que se les den oportunidades para conocer a miembros del sexo opuesto porque esto es, en nuestra sociedad occidental, la única manera de conocer a su pareja. El amor de Cristo, no obstante, debe reinar en medio de todo esto.
Los solteros no deberían limitarse a una única amistad cercana con el sexo opuesto, a menos que sientan que esta es la persona correcta para el matrimonio. También es de sabios ir con cuidado, cuando se aconseja a miembros del sexo opuesto, en especial al estar a solas, porque esto puede llevar a uniones emocionales no deseadas. Pablo aconseja a Timoteo que trate a las mujeres jóvenes como hermanas, con pureza absoluta (1 Timoteo 5:2), y este es un buen consejo.
g) La Biblia y el cortejar
El matrimonio es un "yugo" porque anima a dos personas a caminar juntos. La Biblia nos exhorta a no ser yugados con incrédulos (2 Corintios 6:14). Dios no quiere que estemos casados con incrédulos porque esto causa un conflicto de interés y lealtad. Si ya estás casado, Dios puede usarte para bendecir tu pareja incrédula (1 Corintios 7:14). El cortejar desarrolla una relación en preparación para el matrimonio. Acariciarse, obviamente, tiene un papel que representar, pero la regla de "nada de sexo" fuera del matrimonio todavía es aplicable. Una pareja que quiere agradar a Dios no se ocupará en caricias íntimas (es decir, acariciar las partes íntimas del cuerpo de tu pareja), porque esto prepara el terreno para el acto sexual. Esto sería fomentar una tentación fuerte. Puedes conducir un auto por un camino montañoso con una fuerte pendiente a 160 km por hora, y llegar; o, puedes hacerlo a unas 50 km por hora, fuera de peligro. Ir por el camino rápido y más emocionante, no obstante, puede dar como resultado el desastre. El amor puede esperar, pero la lascivia, no. El ideal de Dios es que la novia se presente a su marido en el día nupcial como una virgen pura (2 Corintios 11:2). Si su relación está bien en Dios, no necesitas un viaje de prueba para averiguar si eres compatible con tu pareja sexualmente. Dios tendrá todo eso bajo control. Recuerda, el amor debería ser el principio primordial en toda relación.
h) La Biblia y el autocontrol
"El deseo sexual es como un fuego interior" (Proverbios 6:27-29). Tener un fuego de leña en la casa puede ser bonito si arde sin peligro en la chimenea, pero si arde alegremente en el suelo del salón la casa podría incendiarse. El autocontrol mantiene el fuego en la chimenea, es decir, mantiene el sexo en el lugar adecuado para la persona adecuada en el momento adecuado".
(Arthur Wallis: Living God’s Way) Dios nos manda que seamos autocontrolados y santos (1 Pedro 1: 13-15).
La masturbación es un sustituto del autocontrol. El masturbarse es estimular tus propios órganos sexuales con la intención de obtener el clímax de la excitación sexual que Dios propone para el acto matrimonial. La masturbación, en sí, no es un pecado como la inmoralidad sexual o el adulterio, pero si va acompañado por fantasías sexuales y pensamientos impuros, es pecaminoso (Mateo 5:27-28). También es un pecado cuando te domina y no puedes controlarla (1 Corintios 6:12; Tito 2:11-12). No tienes que masturbarte. El autocontrol es posible y es el ideal de Dios. Habiendo decidido seguir el camino ideal de Dios, no deberías rendirte al fracaso. Recuerda, la masturbación es un pecado. Dios no reniega de ti si haces esto. Dios te ama y se preocupa por ti. Sólo que no dejes que te domine (Miqueas 7:8; 1 Tesalonicenses 4:3-4). La batalla con la tentación sexual realmente es una batalla en la mente. Si ganas allí, ganas la batalla (2 Corintios 10:3-5). Las áreas de debilidad han de ser fortalecidas, mientras que las fortalezas de nuestra mente han de ser derribadas. Dios nos ha dado todos los recursos que necesitamos para hacer esto (Romanos 12:2; Efesios 4:22-24).
i) La Biblia y la homosexualidad
Esto significa hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, o mujeres con mujeres (llamado lesbianismo). Dios detesta toda clase semejante de sexo antinatural (Levítico 18:22-23). Dios creó a hombres y mujeres el uno para el otro y no para tener sexo con su propia agrupación sexual (Romanos 1:26-27; 1 Corintios 6:9-10). Como cristianos, deberíamos odiar toda forma de sexo antinatural, pero recordar también tener compasión hacia los que están atrapados por actos impíos semejantes. No existe verdad alguna en la declaración: "una vez homosexual, siempre homosexual". Cualquiera puede ser lavado, santificado y justificado en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios (1 Corintios 6:1 l). Como cristianos hemos sido crucificados con Cristo y ya no vivimos nosotros, es Cristo quien vive en nosotros (Gálatas 2:20).
j) La Biblia y el sexo dentro del matrimonio
La Biblia es sencilla en esta área:
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán una sola carne. (Génesis 2:24)
El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. (1 Corintios 7:3-5)
El amor tiene que ser el centro de todo matrimonio. El amor quiere lo mejor para la otra persona. El amor tiene que ser la motivación detrás de toda acción en la relación matrimonial.
k) Preguntas y puntos de meditación
1. Considera los siguientes ejemplos que demuestran conflicto entre dos niveles de autoridad:
(1) Pedro y Juan (Hechos 4:18-20): Pedro y Juan habían orado por un hombre y le vieron sanado milagrosamente. Fueron arrestados y desafiados a no hablar en el nombre de Jesús. ¿Cuál fue su reacción? ¿Cuáles eran los niveles de autoridad en conflicto?
(II) Los tres hebreos en el horno de fuego (Daniel 3): Rehusaron seguir la ley-del país y agacharse ante el decreto e ídolo del rey. ¿Cuál fue su reacción? ¿Cuáles eran los niveles de autoridad en conflicto?
2. ¿Crees que Dios usa la autoridad delegada para probar nuestras actitudes, reacciones y desobediencias?
3. Discute ejemplos donde debemos someternos ala Palabra de Dios y nuestra conciencia, ¡a pesar de lo que diga otra autoridad!
4. ¿Qué dice la Biblia acerca de una persona que no provee para su propia familia? (1 Timoteo 5:8).
5. Lee Colosenses 3:22-25 y contesta lo siguiente. Como empleados, servimos a nuestros patrones:
– ¿Obedeciéndoles en todo, o en algunas cosas?
– ¿Haciendo sólo lo que nos digan?
– ¿Haciendo un trabajo para impresionar al jefe?
– ¿Haciendo más de lo que se espera?
– ¿De mala gana: sabiendo que no nos pagan suficiente?
¿A quién sirves realmente como discípulo de Jesús? ¿Quién, al fin y al cabo, te dará tu sueldo justo?
6. Lee Efesios 6:9 y contesta lo siguiente:
– ¿Es correcto amenazar a tu empleado?
– ¿Respeta Dios al patrón por encima del empleado?
7. ¿Cómo ve Dios al patrón que trata a sus empleados con justicia? (2 Samuel 23:3-4).
8. ¿Cómo fue el Señor Jesucristo un ejemplo a los que están en una posición superior? (Filipenses 2:5-7).
9. ¿Podría ser que el lugar al que Dios nos ha dirigido a trabajar fuese el mismo lugar que Dios usase para desarrollar, probar, prosperar y prepararnos para sus propósitos en su Reino?
10. ¿Se pueden aplicar los mismos principios delineados en la unidad de enseñanza bajo la sección titulada: "En el trabajo y en los negocios" a las relaciones profesor estudiante?
11. Si sufres por algo que no has hecho; ¿cómo deberías manejarlo?
12. ¿Nos dará Dios gracia para vivir una vida autocontrolada, como dice la Biblia que vivamos, referente a nuestra vida sexual?
13. ¿Por qué es el sexo fuera del matrimonio tan perjudicial para tanta gente?
14. ¿Cuál debería ser nuestra actitud hacia el flirtear y el cortejar si queremos vivir como verdaderos discípulos de Jesús?
15. ¿Qué clase de libros y revistas lees; qué clase de programas de televisión y videos ves; y qué programas de radio y discos escuchas?
Todo lo que hagas deberías hacerlo para la gloria de Dios. ¿Qué haría Jesús en tu situación? Deshazte, o deja de ver o escuchar todo lo que te anima a pecar. Pide a Dios que te perdone por todo lo que has hecho o haces que deshonra a Dios.
i) Resumen y aplicación
1. "Haz que el llevar una vida tranquila, el ocuparte de tus propios asuntos y el trabajar con tus manos sea tu meta, tal como nos es dicho, para que tu vida cotidiana pueda ganar el respeto de extraños y para que no dependas de nadie". (1 Tesalonicenses 4:11-12).
2. Dios nos llama a vivir como buenos ciudadanos y a someternos a las autoridades gubernamentales que El ha establecido.
3. Dios requiere que trabajemos porque aborrece la holgazanería.
4. Los empleados necesitan trabajar para el Señor en sus trabajos y ser sumisos, respetuosos y obedecientes a sus patrones.
5. Los patrones deberían ser justos, imparciales y amables con sus empleados. Deberían seguir el ejemplo del Señor Jesucristo y no enseñorearse sobre sus empleados, sino al contrario, ser un siervo para ellos.
6. Los hombres y mujeres fueron creados por Dios para disfrutar del sexo. 7. Dios no está contra el sexo, a menos que esté fuera del matrimonio. 8. "Para los puros, todas las cosas son puras". (Tito 1:15).
9. Un discípulo de Jesús debería vivir una vida autocontrolada en cuanto a su vida sexual.
10. Un discípulo de Jesús actuará con rectitud hacia los del sexo opuesto y no hará ni dirá nada que deshonre a Dios.
11. Dios detesta las relaciones sexuales antinaturales.
12. El sexo dentro del matrimonio debería estar motivado por el amor, y tener como núcleo la sumisión mutua.
a) Escrituras clave
1 Pedro 3:1-7
1 Corintios 7:1-40
Colosenses 3:18-21
Mateo 19:1-12
Génesis 2:18-25
Efesios 6:1-4
Proverbios 31:10-31
Timoteo 5:4,8
Efesios 5:21-33
Corintios 11:3,11-12
b) Introducción
La unidad familiar fue instituida por Dios (Génesis 1:27-28; Génesis 2:24). Fue diseñada para ser una célula estable en la que hombres, mujeres y sus hijos podrían expresar los principios del Reino de Dios. La familia tenía que capacitar la multiplicación de la raza humana y también el crecimiento espiritual de todos sus miembros. Hoy día, sin embargo, esta célula familiar se ha estropeado. En vez de ser, como pretendía Dios, una base estable alrededor de la cual la sociedad pueda desarrollarse, la familia se ha convertido en una institución fragmentada que tiene efectos mutilantes de mucho alcance en la totalidad de la sociedad. Si los principios de Dios para la vida familiar son reestablecidos entonces la familia puede, una vez más, ser el fundamento estable de la vida para lo cual fue diseñada, y esto permitirá que cada miembro en ella tenga una fuerte protección del mundo turbulento en que vivimos.
Dios ha decretado papeles de relaciones especiales en la familia que cada miembro ha de adoptar para que la unidad familiar funcione con éxito.
LA UNIDAD FAMILIAR DE DIOS

A. LA RELACION ENTRE MARIDO Y MUJER
La relación entre marido y mujer y Dios

Sumisión
(Nota: A medida que vayan acercándose al Señor,
así también se acercan el uno al otro.)
a) El papel del marido
1. Ha de ser la cabeza (Génesis 3:16; 1 Corintios 11:3; Efesios 5:23)
El marido ha de ser cabeza de su mujer, tal como Jesús es Cabeza del hombre y Cabeza de la iglesia. Este es un puesto decretado por Dios. Es el orden divino. El marido es la autoridad delegada de Dios sobre su mujer e hijos.
Este es un papel de responsabilidad y autoridad. El marido vive bajo la autoridad de Cristo y es responsable ante Cristo por la jefatura y cuidado de su mujer (y familia). Como cabeza de la familia, ha de estar ante Dios para buscar la guía divina referente a las necesidades espirituales, emocionales y físicas de su mujer y familia. También ha de orar por la protección y bendición de Dios sobre ellos. No es una cuestión de sentirse indigno o incompetente, sino ver que este es el papel del marido. Ha de funcionar como sacerdote para su familia (1 Pedro 2:9). El debería representar la autoridad de Dios en su familia y representar a su familia ante Dios. Debería dar dirección espiritual a su familia, trayendo la disciplina de Dios y también haciendo que la salvación de la familia entera sea un asunto primordial. Si el marido vive como debería, entonces Dios honrará y le bendecirá tanto a él como a su familia.
2. Ha de amar, a su mujer (Efesios 5:25,28,33)
Esto es un mandamiento; no una opción. La palabra para "amor" aquí es "ágape" en el griego y este es un amor abnegado tal como el amor que mostró Jesús cuando murió por nosotros. Esta clase de amor exige un comportamiento correcto y no se basa sólo en buenos sentimientos. 1 Corintios 13:4-8 nos muestra que esta clase de amor es paciente, bondadoso, no falla, etcétera, estas son cualidades que el marido debería poseer. Es el sacrificio del yo. Tantos matrimonios caen lejos de lo mejor de Dios, porque el marido toma a su mujer como algo propio y no continúa comportándose de una manera amorosa hacia ella. Entonces, está fallando en la realización de su papel de relación decretado por Dios. El marido ha de amar a su mujer como a sí mismo. De la misma manera que haría todo lo posible para cuidarse de sí mismo, también ha de hacer todo lo posible para cuidar a su mujer.
3. Ha de alimentar y cuidar de su mujer
Dios ha hecho a las mujeres para que al casarse, su deseo sea para su marido y su jefatura (Génesis 3:16). Las mujeres también son más sensibles, emocionalmente, que los hombres. Entonces el marido tiene el papel ante Dios de cubrir las necesidades prácticas y emocionales de su mujer. Debe prestarle atención amorosa, comunicarse con ella, y ser romántico porque su mujer lo necesitará.
Vosotros, maridos, igualmente vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. (1 Pedro 3:7)
4. Ha de alabar a su mujer (Proverbios 31:28).
El marido tiene el papel de pastor para su mujer, para facilitar que desarrolle sus talentos naturales, así como ver que florezca en su ministerio espiritual. Aunque el marido tiene autoridad y responsabilidad sobre todo lo que tiene lugar en la unidad familiar, debe respetar plenamente la esfera de deber y competencia de su mujer. En esta esfera, es su lugar proveer superintendencia amplia, dejándole en sus manos la responsabilidad y autoridad inmediata.
b) Siete pasos prácticos para el marido
1. El marido debe saber que la opinión de la mujer es tan valiosa como la del hombre
Es la responsabilidad del marido edificar autovalía en su mujer y comunicar su gratitud por la hechura de Dios en su vida hasta aquí. El no creer que sus opiniones son tan importantes como las suyas criarán semillas de resentimiento. La intuición de una mujer muchas veces es más acertada que la lógica de un hombre. Esto se recalca claramente por la sensibilidad emocional de ella a las necesidades de los niños. El no tomar tiempo con ella para ayudarle a expresar lo que siente puede producir frustración y sentimientos de insuficiencia en ella.
2. La actitud del marido hacia las decisiones cotidianas de su mujer tiene un efecto directo sobre la actitud de ella hacia las decisiones importantes de él
En situaciones en las que no es imprescindible que el marido haga su voluntad, si es sensible a su mujer y está dispuesto a decidir a favor de ella, será más fácil para ella someterse a él cuando tome decisiones en las que ella tiene una opinión distinta. Esto es enseñar deferencia (un ceder respetuoso u otorgar los deseos de otro) por parte de él.
3. El marido debería saber empatizar con su mujer
El marido debería intentar sentir como se siente su mujer, en especial cuando ella esté enferma o deprimida. El necesita ser sensible a sus necesidades, comunicando amor y reverencia para ella. Los ciclos de una mujer muchas veces son más pronunciados que los de un hombre. El marido sabio planeará ser sensible durante sus "bajas" y evitará frases tan comunes como: "¿Qué te pasa ahora?"
4. El marido debería aprender a llevar las cargas de su mujer
Debería existir una relación lo suficientemente profunda y cálida entre marido y mujer en la que ambos estén libres para compartir cargas y problemas sin temor de repudio ni de rechazo. Cuando la mujer quiere un oído que le escuche, no es el momento para darle soluciones a sus frustraciones. Maridos y mujeres normalmente saben cuáles son sus debilidades a los ojos de su pareja. Cuando uno felicita las fuerzas y logros del otro, hay motivación para mejorar y agradar al otro aún más.
5. El marido debería tener compasión
Existe una tendencia para que muchos hombres desarrollen la idea de que el hombre verdadero es uno que es dogmático, autoritario y voluntarioso. En el mejor de los casos, estas ideas falsas conseguirán obediencia, pero no ganarán el respeto de la mujer. Es la responsabilidad del marido tanto amar como guiar (Proverbios 18:12). También es imperativo que el marido enseñe a sus labios a decir lo que quiere que digan (Proverbios 10:13). El marido necesita aprender a tratar con el verdadero problema en vez de atacar verbalmente el carácter de su mujer. Cuando su mujer le desconcierta, su motivación debería ser discernir por qué hizo lo que hizo, en vez de condenar sus fracasos.
6. El marido debería aprender a usar buenos modales en todo momento
Los modales del marido hacia su mujer deberían haberse mejorado desde sus días de cortejo. El ser descuidado en esta área comunica la idea de que tiene una opinión más baja de ella. Una mujer tiende a creer lo que siente y experimenta. Si no puede sentir la atención especial es improbable que crea que su marido verdaderamente le ama.
7. El marido debería dar un ejemplo de vivir piadoso
Esto significa que el marido debería mostrar justicia, amabilidad, bondad y amor etcétera; y estar dispuesto a perdonar.
c) El papel de la mujer
Las mujeres deben someterse a sus maridos como al Señor (Efesios 5:22). Las mujeres incluso deberían someterse a un marido que todavía no sea salvo (1 Pedro 3:1) y deberían respetar a su marido (Efesios 5:33).
1. Una mujer necesita tener su enfoque en el Señor, desarrollando su relación con El, como para tener una buena relación con su marido. En efecto, es importante que tanto el marido como la mujer tenga su enfoque en el Señor. Cuanto más se acercan al Señor, más serán atraídos el uno al otro.
2. La intuición de una mujer puede ser más acertada que la lógica de un hombre. Muchas veces ella no puede poner sus sentimientos en palabras de improvisto, pero esto no debería ser una base para que ella no haga caso de sus propias opiniones; en cambio, debería compartirlas con su marido.
3. ¿Cómo debería manejar una mujer un desacuerdo que se desarrolle entre su marido y ella, en especial cuando siente que es el marido quien está equivocado? Una mujer debe reconocer que Dios es la Cabeza de su marido. Si una mujer mantiene su actitud de sumisión, tanto a su marido como a Dios (1 Pedro 3:1-7), entonces Dios cambiará la decisión de su marido, especialmente si está a punto de tomar una decisión que a la larga destruiría los propósitos de Dios para su matrimonio y familia.
4. Una mujer no debería intentar demasiado proteger a su marido de "equivocarse", porque se puede amenazar el orgullo y autoridad del marido y él hará justo lo opuesto para ejercer "su voluntad".
5. Una mujer debería orar por su marido diariamente y animarle en su papel como cabeza de la familia y en su trabajo etc.; (Proverbios 12:25).
B. LA RELACION ENTRE PADRES E HIJOS
a) El papel de los padres (Colosenses 3:18-20)
A los padres se les confía la responsabilidad de desarrollar el potencial dado por Dios a los niños. Entonces, deben criar a sus hijos en una forma piadosa (Efesios 6:4). En efecto, el propósito de los padres debería ser de presentar a sus hijos maduros en Cristo para servicio a Dios. Los niños bien entrenados en los caminos de Díos no apartarán de estos caminos cuando sean mayores (Proverbios 22:6). Los padres no son dueños de sus hijos,
que Dios les ha confiado la custodia de esos niños.
b) La responsabilidad de los padres hacia sus hijos
1. Los niños deberían ser queridos y amados
El amor compartido entre los miembros de la familia es esencial para la supervivencia de la misma. Sin amor, un hogar se convierte en una casa donde la gente meramente come, duerme y se va lo antes posible y lo más a menudo posible de allí. Los padres dirigen mal su amor cuando demuestran más preocupación por proyectos familiares (por ejemplo, mejoras en la casa) que por los miembros de la familia; favorecen a un miembro de la familia ante otro (aunque sea sin querer); ponen su trabajo ante la familia; miman a sus hijos rehusando decirles que "no" y dándoles todo lo que quieren, aunque lo necesiten o no; y ejercitando poco o nada de disciplina consecuente (es decir instrucción y corrección).
2. Dios considera a los niños una bendición Son:
– Herencia del Señor, es decir, dados por Dios (Salmo 127:3).
– Una bendición y no una maldición (Deuteronomio 28:4).
– Como saetas en mano del valiente; ¡una aljaba son seis! (Salmo 127:4-5).
– La recompensa del Señor (Salmo 127:3)
– Como plantas de olivo alrededor de tu mesa (Salmo 128:3).
– Una corona (Proverbios 17:6).
3. Los niños deben recibir corrección cuando sea necesario
Los padres deberían disciplinar a sus hijos para evitar mimarles (Proverbios 29:21). Si los padres evitan tener una influencia directiva sobre la vida de sus hijos, ciertamente no lo hará el diablo. Los niños deben aprender que el comportamiento malo será disciplinado, no en ira sino en amor. Dios nos disciplina porque El nos ama, y los padres deberían disciplinar a sus hijos porque les aman (Hebreos 12:5-11).
La corrección de los niños es importante por tres razones básicas:
– La necedad está ligada en el corazón del muchacho (Proverbios 25:15; Proverbios 23:13-14).
– La necedad dejada en un niño producirá soberbia (Proverbios 14:3).
– La necedad y soberbia dejadas en un niño o niña al final le destruirá, porque esto trae contienda (Proverbios 13:10), lucha (Proverbios 28:25) y vergüenza (Proverbios 11:12; Proverbios 29:15).
4. Los niños no han de ser provocados sino criados en el entrenamiento e instrucción del Señor (Efesios 6:4; Colosenses 3:21; Proverbios 22:6).
Al "entrenamiento" se le puede definir: "moldear el carácter por la práctica de la disciplina y la repetición; y preparación para contender". El entrenamiento es más que enseñanza, porque la enseñanza ayuda al niño a saber lo que ha de hacer, mientras que el entrenamiento le influye y se asegura de que lo haga. Aquel trata de la mente y éste de la voluntad. No el mirar y corregir errores, sino el mirar y prevenirlos es el verdadero entrenamiento. La infancia está marcada por la vivacidad de los sentimientos y la susceptibilidad de impresiones, y estas son usadas por el padre para crear sentimientos de todo lo que es bueno, haciéndolo atractivo y deseable. El poder del entrenamiento eficaz está no en aquello que un padre pueda decir y enseñar sino en lo que es y hace. No podemos enseñar a los niños ideales con los que nosotros no cumplimos. Cuando vivimos lo que enseñamos podemos enseñar a otros a vivir (Proverbios 20:7). El amor de los padres, inspirado por el amor de Dios, ejercita una gran influencia en el hogar e inspira la crianza eficaz de los niños. El amor que atrae es más que la ley que exige.
5. A los niños se les ha de permitir crecer y establecer independencia
Los padres necesitan confiar sus hijos al Señor y permitirles que crezcan. Esto se tiene que hacer con sensibilidad de parte de los padres en el momento adecuado. Es correcto que los niños crezcan y pierdan su dependencia de los padres.
Es bueno establecer pautas a los hijos, pero los padres no han de ser legalistas acerca de ellas, en especial cuando los niños se hacen mayores. Se tiene que desarrollar comunicación entre padres e hijos. Necesita haber comunicación para averiguar razones detrás del comportamiento, y comprensión de actitudes llevando a un ajuste de las pautas si hace falta. A veces los niños sienten y declaran que sus padres son demasiado protectores; que se preocupan demasiado; que no escuchan; que son hipócritas (es decir, que profesan ser algo que no son). Estas cosas no se podrían decir de padres que aman a sus hijos en una forma piadosa, porque estos padres desean ser cambiados en carácter y comportamiento mediante la práctica de la Palabra de Dios y su Espíritu Santo. La manera de Dios es que los niños sean criados de tal forma que se hagan cristianos ellos mismos y que sigan adelante a vivir su propia vida, todavía con amor y respeto hacia sus padres.
Recuerda, la rebelión en un joven no es sólo una fase por la que todo niño ha de pasar. La rebelión contra los padres es un pecado. Es igual que rebelarse contra el Señor que ha puesto a los padres para ser responsables por el bienestar de sus hijos. Para evitar esto, los padres deberían permitir a sus hijos que tengan independencia en el momento preciso.
c) El papel de los hijos (Colosenses 3:20)
Dios espera que los niños obedezcan, honren y respeten a sus padres. Este es su papel de relación. El quinto mandamiento es:
Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. (Éxodo 20:12)
Este es el primer mandamiento con una promesa adjunta.
Los niños deberían esforzarse por ser como Jesús, especialmente en sus actitudes y reacciones. Jesús estuvo sujeto a la autoridad de su padre y madre aunque a veces parecía que iba contraria a los asuntos de su Padre. Jesús, por su obediencia, creció en sabiduría (mentalmente) y en estatura (físicamente) y en el favor de Dios (espiritualmente) y como hombre (socialmente). (Lucas 2:46-52).
Los niños necesitan esforzarse por mantener una actitud positiva, sin enfado ni amargura hacia sus padres (Efesios 6:1-3). Deberían buscar el perdón de Dios y de sus padres si las actitudes han llegado a ser malas. Esto les librará de culpabilidad, concentración de tensiones y arranques de cólera. No es correcto nunca retener ni amargura ni resentimiento (Marcos 11:25). Los niños deberían desarrollar confianza en la habilidad de sus padres y someterse a lo que los padres creen que es bueno para ellos. Si lo que piden los padres de un niño es contrario a los caminos de Dios, entonces el niño debería pedirle a Dios que ponga bien a los que ha puesto sobre él.
Los niños han de obedecer a sus padres en el Señor y cuidar de ellos cuando sean mayores (Efesios 6:1-5; 1 Timoteo 5:4,8).
d) Preguntas y puntos de meditación
1. ¿Porqué es la unidad familiar tan importante? ¿Porqué necesita ser estable? ¿Porqué una vida familiar pobre resulta en el quebrantamiento progresivo de la sociedad?
2. ¿Cómo puede un marido equilibrar los dos conceptos de amor y autoridad en su familia? Discútelo.
3. ¿Por qué no quiere Dios que ninguno que no pueda cuidar de su propia familia sea elevado al liderazgo espiritual, especialmente en la iglesia local? (1 Timoteo 3: 4-5, 11-12).
4. ¿Quién debería tomar las decisiones sobre a qué iglesia asistir y adónde deberían ir los diezmos?
5. ¿Por qué necesitan someterse las parejas el uno al otro en reverencia hacia Cristo? (Efesios 5:21).
6. Si tu pareja aún no conoce al Señor, él o ella está en una posición privilegiada. ¿Cuál es? (1 Corintios 7:14).
7. ¿Cómo es una mujer contenciosa? (Proverbios 19:13).
8. Si una mujer actúa en reverencia y sumisión a su marido, ¿no se convertirá en una "alfombrita" para él?
9. Dios nos disciplina porque nos ama (Hebreos 12:6).
10. Los padres a veces dicen lo siguiente: "mientras vivas en nuestra casa, harás lo que te digamos, y cuando vivas solo podrás hacer todo lo que quieras".
– ¿Es esta la actitud y reacción correcta al niño?
– ¿Qué semillas están siendo sembradas por los padres?
– ¿Hace esta declaración que el niño sienta que al padre no le importa lo que a él le suceda después que se vaya del hogar, y que ese día no puede llegar lo suficientemente pronto?
11. ¿Se debería animar a los niños a ser adoradores de Dios? (Mateo 21:15-16).
12. Niños, si la actitud de ustedes hacia sus padres ha sido equivocada, entonces busquen el perdón de Dios y el de sus padres.
Padres, si la actitud de ustedes hacia sus hijos ha sido equivocada, entonces busquen el perdón de Dios y el de sus hijos.
e) Resumen y aplicación
1. La unidad familiar es instituida por Dios. Hombres, mujeres y niños deberían encontrar estabilidad en ella y deberían capacitar el crecimiento espiritual de todos sus miembros.
2. La unidad familiar ha de tener a Jesucristo por Cabeza, es decir, Jesús ha de ser el Señor de la familia.
3. El marido es la autoridad delegada por Cristo sobre toda la familia. El ha de ser cabeza de su mujer y la autoridad principal sobre los niños.
4. El marido ha de amar y guiar a su mujer y ha de actuar como sacerdote de su familia.
5. La mujer ha de ser la ayuda idónea del marido. Se espera de ella que se someta y respete a su marido.
6. Es el deseo de Dios salvar todos los hogares mediante las oraciones y el ejemplo de los creyentes en esos hogares (Hechos 16:3 1; 1 Timoteo 2:14).
7. Los padres no son los propietarios de sus hijos. Son los administradores de Dios que tienen la responsabilidad de criar a sus hijos de una manera piadosa y desarrollar el potencial dado por Dios a sus hijos.
8. "Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza, mas no se apresure tu alma para destruirlo". (Proverbios 19:18).
9. Los niños necesitan ser enseñados en la Palabra de Dios (Deuteronomio 6:1-7).
10. Corrección/disciplina u orgullo/rebelión -la elección está en los padres respecto a la educación de sus hijos.
11. Se espera de los niños que obedezcan, honren y respeten a sus padres.
12. "Corona de los viejos son los nietos, y la honra de los hijos sus padres". (Proverbios 17:6).