RECUERDA QUE VIVES EN MI PRESENCIA
Recuerda que vives en mi presencia, y que estoy siempre en ti y a tu lado: viéndote y sabiendo cada acción y cada pensamiento tuyo.
De aquí en más, cada cosa que hagas y cada palabra que digas, recuerda que estás delante de mis ojos y yo estoy allí contigo.
Yo soy tu amigo íntimo ¡Recuérdalo siempre!
Tu caminas conmigo y eres diferente de las demás personas, porque tu eres un hijo mío, muy amado, un príncipe de mi Reino y tu lo representas.
¡Eres un embajador del Reino de los cielos!
¡Tú eres un mensaje viviente y me representas!
Tú eres el mensaje en persona, y lo que ve la gente a diario, por eso debes ser un ejemplo en tus palabras, en tu conducta, en la forma en que vives, en tu amor por los demás, en tu fe y en tu pureza,
1 Timoteo 4:12, y yo quiero expresarme y actuar a través tuyo y hacer mis obras. Juan 14:12.
También debe esforzarte en predicar y hacer lo bueno.
Debes inundar tu entorno con mi amor que he puesto en ti.
Dile a mi pueblo (que en este momento está débil, confuso y sin un objetivo claro) lo que dice Jeremías 15:19 "Si se convirtieren yo los restauraré y vivirán en mi presencia"… diles que me rindan a mí todo "lo vil" de su vida y yo los llenaré de "lo precioso" y serán como mi boca.
(Santiago 2:23) Tú también puedes ser amigo de Dios, El no hace acepción de personas.
Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
(2 Crónicas 20:7)
Dios nuestro, ¿no echaste tú los moradores de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste a la descendencia
de Abraham tu amigo para siempre?
(Génesis 5:24) Podés "Caminar" con Dios, para eso debes ir donde El va para vos, (porque para cada uno de sus hijos tiene caminos y propósitos diferentes).
Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
(1 Corintios 3:16) Dios vive en cada uno de sus hijos y deben ser un mensaje en persona.
¿No sabéis que sois un templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 3:17)
Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
(2 Corintios 6:16)
Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré (en ellos) y andaré entre ellos,
Y seré su Dios,
Y ellos serán mi pueblo.
(Hechos 2:17) Estamos en este tiempo:
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
(Hechos 2:18)
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
(Hechos 2:19)
Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
(Hechos 2:20)
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;
(Hechos 2:21)
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
Debemos enfocarnos en esto: Dios va a prosperar todo lo relacionado con el Evangelismo. Nada le interesa más a Dios y sobre todo en este tiempo que es el tiempo de la cosecha final.
Debemos formar un ejército bien preparado que conozcan la palabra de Dios y "la sana doctrina" (la verdad de la palabra de Dios) para salvar almas y enseñar la verdad de Dios en todas partes. ¿Quiere ser parte de ese ejército? ¿O dejará que su amor por la obra de Dios se enfríe, y se diluya en usted, el propósito para el cual lo llamó Dios?
(Marcos 4:19)
…los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
(Mateo 24:12)
y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
(Mateo 24:14)
Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
"El fin" será una serie de acontecimientos sucesivos que comienzan con el arrebatamiento de los suyos al cielo; sigue con la gran tribulación, luego la segunda venida de Cristo, después: el milenio, (Jesucristo Reinará en la tierra mil años) Apocalipsis 20:1-10, y por último Dios hará: cielos nuevos y tierra nueva donde mora la justicia.
2 Pedro 3:7-13.
Estamos cerca del arrebatamiento, que sucederá en un momento inesperado después de cumplirse Mateo 24:14.
Leer también Mateo 24:42, 44; 25:13.
(1 Tesalonicenses 4:17)
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, (los verdaderos hijos de Dios, nacidos de nuevo del Espíritu Santo y que estemos vivos en ese momento), seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
(Romanos 15:18) Cristo se expresa a través de sus hijos. Y quiere expresarse a través de usted. Sea lleno del Espíritu Santo y muévase junto con Cristo permitiéndole a El actuar a través suyo.
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Romanos 15:19)
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
Debemos predicar y enseñar para que pasen cosas, para que haya resultados, para que las almas se salven etc. Debemos hacer un equipo de Maestros de la verdad.
(Mateo 28:19)
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
(Mateo 28:20)
Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
(Esdras 7:10) Sea usted como Esdras. Este es SU tiempo y SU momento.
Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
(Esdras 7:10)VP
y Esdras tenía el firme propósito de estudiar y de poner en práctica la ley del Señor, y de enseñar a los israelitas sus leyes y decretos.
(Malaquías 2:5) Sea usted un servidor de Dios y que El pueda decir de usted esto:
Mi pacto con él fue de vida y de paz, las cuales cosas yo le di para que me temiera; y tuvo temor de mí, y delante de mi nombre estuvo humillado.
(Malaquías 2:6)
La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad.
(Malaquías 2:7)
Porque los labios del que me sirve han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley (los mandamientos de Dios y lo que El quiere); porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.
(Hebreos 13:16) También debemos:
Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.
(1 Corintios 1:21) Pero las personas se salvarán si les predicamos.
Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a las personas por la predicación.
(2 Timoteo 4:2) El Apóstol Pablo mandó a su ayudante Timoteo principalmente:
que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
(1 Timoteo 4:13)
Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.
(Romanos 5:5) Si usted es de Dios, El ya lo ha llenado de su amor ¡Expréselo en acciones!
y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
(Jeremías 15:19) Debemos ser como "la boca de Dios": que el hable a través nuestro y como "guantes en sus manos" para que El se exprese a través nuestro.
Jamás imites a los que no son de Dios ni los tomes de ejemplo
Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
(Jeremías 15:20) Nadie te podrá vencer si estás con Dios y caminas en su voluntad.
Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová.
(1 Juan 1:9) No vamos a ser perfectos ahora pero cada vez que "le erremos" a la voluntad de Dios o pequemos, debemos inmediatamente pedirle perdón a Dios. ¡Levántese y camine con Dios y para Dios!
Si confesamos nuestros pecados (a Dios), él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
(Mateo 6:6) Su Padre está siempre con usted.
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
(1 Reyes 9:3) Siempre estamos en su presencia.
Y le dijo Jehová: Yo he oído tu oración y tú ruego que has hecho en mi presencia.
(1 Reyes 17:1)
Entonces Elías dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.
(Salmos 139:7)
¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
(2 Samuel 11:27)
Y pasado el luto, envió David y la trajo a su casa; y fue ella su mujer, y le dio a luz un hijo. Más esto que David había hecho, fue desagradable ante los ojos de Jehová.
(2 Samuel 12:9) Todo lo que hacemos es "delante de lo ojos de Dios"
¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos?
(Salmos 33:13) VP
El Señor mira desde el cielo
y ve a todos los hombres;
(2 Crónicas 16:9)
Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.
(Hechos 18:9) Dios le dice también a usted esto:
Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles;
(Hechos 18:10)
porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.
(Hechos 18:11)
Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios.
(Hechos 19:10) Tenemos estudios básicos (para todos) que duran entre un año y dos. ¡Hágalos! Y sirva a Dios el resto de su vida.
Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús.
(Josué 1:7) Esto es para usted:
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.
(Josué 1:8)
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
(Josué 1:9)
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
(Apocalipsis 22:12) Dice Jesús:
He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
Predicador Gustavo Isbert
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Confío en que:
Confianza: Esperanza firme que se tiene de una persona o cosa, en este caso: Dios.
Confiar: Encargar o poner al cuidado de alguien, algún negocio u otra cosa, en este caso: nuestra, alma, nuestra vida y todas las circunstancias y situaciones que debemos enfrentar en este mundo.
(1 Pedro 5:7) Dios dice en su palabra (La Biblia):
echando toda vuestra ansiedad sobre él, (Dios) porque él tiene cuidado de vosotros.
Entonces confío (basado en la palabra de Dios, en su infinito amor y poder) en que:
(Hechos 3:19) Si me arrepiento y convierto a Dios mis pecados son borrados y vienen para mi tiempos de alivio y paz.
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor Jesús tiempos de refrigerio,
(Jeremías 15:19) Confío que al convertirnos somos restaurados, estamos en la presencia del Señor, nuestras palabras pueden ser como las suyas y podemos salvar a muchos para que sean como Jesús.
Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré,
y delante de mí estarás;
y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca.
Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
(Salmos 23:6) Confío en que si pongo a Dios como mi Pastor o decido que El lo sea, entonces:
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
(Deuteronomio 28:1-14) Confío que si obedezco a Dios y pongo por obra sus mandamientos:
Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.
(Romanos 8:14) Confío que voy a ser guiado por el Espíritu Santo:
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
(Judas 1:24) Confío en que Dios me va a guardar de caer y llegaré al cielo y estaré con El en su gloria.
Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,
(Números 23:23) Confío en que no hay mal ni brujería que me puedan hacer o afectar.
Porque contra Jacob no hay agüero,
Ni adivinación…. contra su pueblo.
(Salmos 16:5) Confío que mi destino y los acontecimientos de mi vida están en las manos de Dios y bajo su estricto control y no dependen del azar, la casualidad, los imponderables o de la voluntad de otras personas.
Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;
Tú sustentas mi suerte.
(Salmos 23:1) Confío que si he puesto a Dios como mi Pastor, nada me faltará nunca.
Jehová es mi pastor; nada faltará.
(Salmos 23:3) Confío que me va a guiar por el camino recto para que no me extravíe, y dará paz a mi alma.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
(Isaías 41:10) Confío que Dios Padre, Jesús y El Espíritu Santo están siempre conmigo; me dan fuerzas y siempre me ayudan y sostienen.
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
(Salmos 55:22) Confío que mis cargas (situaciones agobiantes, problemas etc.) las llevará El. Y si caigo El me levantará.
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará;
No dejará para siempre caído al justo.
(Salmos 73:23) Confío que Dios está conmigo y me lleva de su mano a donde El cree que es necesario que yo vaya.
Con todo, yo siempre estuve contigo;
Me tomaste de la mano derecha.
(Salmos 73:24) Confío que Dios me guía en este mundo y mas adelante estaré con El en la gloria.
Me has guiado según tu consejo,
Y después me recibirás en gloria.
(Romanos 8:28) Confío que:
a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
(Filipenses 1:6) Confío que:
Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, (Dios) la perfeccionará hasta el día que venga Jesucristo;
(Mateo 16:18) Confío que Jesús es el que edifica la Iglesia y nunca lo diabólico prevalecerá.
YO edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
(Éxodo 15:26) Confío que Dios tiene el total control sobre las enfermedades y que el es el que me sana y además es MI SANADOR.
y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios (a los que nos son míos) te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
(1 Corintios 10:13) Confío que Dios me ayudará al ser tentado.
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
(Isaías 46:10) Confío que Dios sabe el futuro y lo va a cumplir.
que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;
(Mateo 28:20) Confío que Jesús está siempre conmigo.
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
(Mateo 6:6) Confío que Dios, mi verdadero Padre que es todopoderoso y omnipresente está siempre donde yo estoy y escucha mis oraciones.
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
(Salmos 23:4) Confío que esté donde esté Dios está conmigo para solucionar cualquier cosa y además alentarme y darme ánimo.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
(Gálatas 2:20) Confío y sé que Cristo vive en mí.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
(Mateo 6:8) Confío que: Antes que pidamos algo Dios ya sabe todo lo que necesitamos.
Vuestro (mi) Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
(2 Reyes 20:6) Confío que El puede añadir años a mi vida y tiene el control total de ella
Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo.
(1 Reyes 3:14) Confío también que El puede alargar mis días.
Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días.
(1 Crónicas 17:11) Y que El puede cumplir lo que determinó que yo viviría. No partiré de este mundo sin la voluntad perfecta de Dios para mí. El tiene el control absoluto sobre ese momento de llevarme con El para siempre.
Y CUANDO TUS DÍAS SEAN CUMPLIDOS para irte con tus padres, (morir e ir al cielo) levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino.
(Salmos 91:11) Confío que sus ángeles me protegen siempre y a donde voy.
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
(Jeremías 31:3) Confío que mi Padre (Dios) me ama con amor eterno.
Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.
(Romanos 8:34) Confío que intercede por mí todo el tiempo.
¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
(Hebreos 7:25) Confío que:
por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
(Juan 10:28) Tengo esta certeza porque Jesús lo dijo:
y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
(Juan 10:29) Creo que mi salvación es segura (y la de usted si es una persona de Dios). No debe dudar de eso.
Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
(Salmos 16:5) Dios es mi herencia (es la mejor) y El es el que controla mi vida y no "la suerte".
Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;
Tú sustentas mi suerte.
(Romanos 11:18) El me sostiene a mí y a su obra y no yo.
sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.
(Salmos 71:18) Nunca me desamparará en la vejez, al contrario yo enunciaré su poder y a sus cosas aún de anciano.
Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares,
Hasta que anuncie tu poder a la posteridad,
Y tú potencia a todos los que han de venir,
(Santiago 1:5) Confío en que: Me va a dar sabiduría para hacer su obra y no equivocarme.
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
(Colosenses 1:13) Ya soy libre de la autoridad de las tinieblas y estoy para siempre en su maravilloso Reino.
El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
(Romanos 8:21) Estoy en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
(Romanos 8:2) Tengo en mí el Espíritu Santo que me da el poder para vencer al pecado.
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
(Salmos 32:8) Dios me hace entender sus propósitos, me guía en ellos y sus ojos están siempre sobre mí.
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos.
(Hebreos 12:5) Somos disciplinados y reprendidos para que no nos equivoquemos o nos salgamos de su perfecta voluntad.
y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:
Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
(Romanos 8:37) Confío en que:
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
(Juan 11:24) Confío en que El nos resucitará
Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.
(Salmos 139:24) Nos corregirá y guiará por su camino.
Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno.
(Salmos 23:3) Solo El conforta mi alma, y nos guía por los caminos correctos.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
(Hebreos 12:2) Miremos a Jesús, y a su voluntad, seamos como El y no miremos a los costados o las alternativas que suceden a nuestro alrededor, ni lo que diga nadie.
Y pensemos en los resultados de hacer el bien y en sus recompensas.
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
(Salmos 35:23) Confío que El me hará justicia en todo.
Muévete y despierta para hacerme justicia,
Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.
(2 Timoteo 4:8) Confío que hay recompensas maravillosas por servir a Dios y hacer el bien. También que hay un juicio justo y que Jesús vendrá a este mundo por segunda vez.
Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
(Lucas 22:35) Confío en que si hago su obra y me dedico a servirle nunca me faltará NADA.
Y a ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, sin alforja, y sin calzado, ¿os faltó algo? Ellos dijeron: Nada.
(Salmos 31:15) Confío que el regula mis tiempos, mis detenciones, mis promociones, mis detenciones, pausas y avances en mi vida.
En tu mano están mis tiempos;
(1 Juan 4:4) Sé que Jesús vive en mí y es el mayor de todos.
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
(1 Juan 5:18) Confío en que nuestro Padre nos guarda y el maligno (el diablo) no puede tocarnos.
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
(Génesis 12:2) Confío que Dios me va a bendecir para que yo sea de Bendición.
Te bendeciré, y serás bendición.
Predicador Gustavo Isbert
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