Lección 24
LA SANTIDAD DEL CUERPO
Recuerdas lo que dice 1 Tesalonicenses 5:23?: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo." Dios nos dice en este texto que nuestro cuerpo también tiene que ser santificado. Revisemos el concepto de "santidad", "santo" o "santificado" en las Escrituras.
El término usado en el Nuevo Testamento para "santo" es el griego hagios, que tiene dos acepciones o significados:
a. Separado, consagrado para Dios.
b. Puro, separado del pecado. El verbo "santificar" no es sino una variante del mismo término hagios, y significa separar algo para Dios, o separarlo de usos pecaminosos. Veamos algunas razones poderosas para buscar la santificación de nuestro cuerpo.
A. TU CUERPO, CREACIÓN DE DIOS PARA LA ETERNIDAD
La primera razón para cuidar nuestro cuerpo y guardarlo en santidad, es porque es creación de Dios y dado a nosotros para administrarlo. No tenemos derecho de hacer de nuestro cuerpo lo que se nos antoje y así dañarlo, porque en última instancia no nos pertenece.
Hay dignidad en la vida humana, dignidad que incluye nuestro cuerpo físico. El ser humano ha perdido de vista esta dignidad desde que renunció a ser creación de Dios, y aceptó la idea de que sólo es materia, y un animal entre muchos.
Esta teoría, todavía ardorosa y tercamente defendida por muchos evolucionistas, presente en casi todos los libros de texto de ciencias, y cosmovisión tácita de casi todo lo que se dice o escribe en los medios de comunicación, está cayendo más y más en el descrédito. A pesar de 120 años transcurridos desde Darwin, los científicos evolucionistas no han podido demostrar su teoría, ni presentar una sola prueba de ella.
¡No! ¡No eres descendiente del mono! ¡Eres creación de Dios! Tu espíritu y tu alma son imagen y semejanza de Dios, y tu cuerpo es habitación digna de esa imagen y semejanza de Dios; tan digna que hasta el Hijo de Dios vino a habitar en uno.
Es verdad que nuestro cuerpo también sufrió las consecuencias del pecado, y por eso sufrimos enfermedades, debilidad y la muerte, pero veamos lo que la Palabra de Dios nos revela:
a. Romanos 8:23. ¿Cuál es el anhelo de nuestro espíritu?
b. 1 Corintios 15:51-54. ¿Qué pasará con nuestros cuerpos cuando Cristo venga?
c. Filipenses 3:21. ¿A qué será semejante nuestro cuerpo?
B. TU CUERPO, TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO
La Palabra de Dios nos enseña algo más sobre nuestro cuerpo. Lee 1 Corintios 6:19-20, y anota las respuestas.
a. ¿Qué es nuestro cuerpo?
b. ¿Cuáles son las dos razones por las que nuestro cuerpo no es nuestro?
c. ¿Qué debemos hacer en nuestro cuerpo y espíritu?
Nota que Dios llama a tu cuerpo "templo", y no simple habitación o morada. Templo es un edificio dedicado, consagrado, separado (santificado) para Dios, y no para usos profanos. Tu cuerpo es "santo", porque ha sido separado por Dios ¡para templo suyo y para su gloria! ¡Aleluya! ¡Qué privilegio!, ¿verdad? Pero todo privilegio trae responsabilidad, y la nuestra es cuidar de este cuerpo creado por Dios para templo del Espíritu Santo. Veamos algunas cosas que atentan contra la santidad de nuestro cuerpo:
C. LOS PECADOS CONTRA EL CUERPO
Ya hemos visto que todo pecado nace de la "carne"; es decir, de las inclinaciones pecaminosas de nuestra alma, todavía no totalmente renovada a la imagen de Cristo. Sin embargo, algunos pecados afectan de una manera especial a nuestro cuerpo.
1. La Fornicación
a. 1 Corintios 6:13-18. ¿Qué sucede con el que se une a una ramera?
b. ¿Contra qué peca el que fornica?
La palabra "fornicación" es traducción de la palabra griega porneia, que incluye toda inmoralidad sexual y toda relación sexual ilícita. Dios es el creador del sexo en el ser humano, y lo hizo digno y santo. Toda perversión de esa santidad es pecado, tal como la masturbación, el sexo contra natura, las relaciones homosexuales, el estímulo por medio de la pornografía, el erotismo, las fantasías sexuales, etc.
c. Romanos 1: 18-27. ¿Consecuencias de qué cosas son la homosexualidad y el lesbianismo?
2. Los vicios
Entendemos por vicio toda afición o hábito que esclaviza a alguna cosa o práctica.
a. 1 Corintios 6:12. Según este texto, ¿qué no puede permitir un cristiano?
b. Efesios 5:18. ¿Cuál es la única "borrachera" permitida y deseable para un hijo de Dios?
c. 1 Tesalonicenses 5:22. Anota algunos males (vicios) modernos de los cuales debemos abstenemos
d. Romanos 13:13. ¿Por qué crees que es un pecado la glotonería?
Tu cuerpo es el templo del Espíritu Santo, y practicar cualquier hábito o vicio que dañe la salud del cuerpo es dañar el templo de Dios. También afecta nuestra dignidad, porque debemos vivir en la libertad de los hijos de Dios (Juan 8:36).
C. EL CUIDADO DEL CUERPO
1. La alimentación
Como hijos de Dios debemos ser cuidadosos; buscar una alimentación sana y equilibrada, y no dejarnos llevar solamente por el gusto de comer, como es lo comente en el mundo. No dañemos el templo con alimentos perjudiciales para la salud.
a. 1 Corintios 10:31. ¿Cómo debemos comer o beber?
2. El ejercicio y el descanso físicos
a. 1 Timoteo 4:8. ¿Qué dice Pablo sobre el ejercicio físico?
El ejercicio y los deportes no son pecaminosos. Lo que Pablo dice es sólo que el ejercicio corporal "para poco es provechoso" comparado con el ejercitarse para la piedad (v.7), dando más importancia a esto último; lo cual es correcto. Pero ello no implica que no sea beneficiosa una sana práctica de ejercicios o deportes, especialmente por lo sedentario de la vida moderna (trabajos de oficina, etc.).
b. Génesis 2:2. ¿Qué hizo Dios después de la creación?
Dios no necesitaba descansar, pero lo hizo como modelo para nosotros, que sí debemos hacerlo. Todo exceso de trabajo daña el cuerpo. Dios, nuestro Hacedor, ha determinado que guardemos el día de reposo para dedicarlo a Él, y como descanso necesario para nuestro cuerpo.
3. El aseo
a. Hebreos 10:22. ¿Cómo debemos acercamos a Dios?
La santidad va ligada a la santidad del cuerpo. La limpieza espiritual está relacionada con la limpieza del cuerpo. Es una contradicción hablar de un "santo sucio". Son mal testimonio de la fe el desaseo y los malos olores resultantes; pero también es pecado contra el cuerpo, templo del Espíritu Santo.
4. El arreglo físico
a. 1 Timoteo 2:9; 1 Pedro 3:1-4. ¿Cómo deben ataviarse las hijas de Dios?
b. ¿Qué no deben usar?
La palabra "atavío" es traducción de la palabra griega kosmos, que significa "ornamento, adorno". Ataviarse, por lo tanto, es adornarse, arreglar se, y es deseo innato en todos, especialmente en la mujer (Lee Jeremías 2:32). La fe no va contra los principios naturales, sino contra sus abusos.
Dios es el creador de la belleza, y adornó la naturaleza con muchas cosas hermosas (Mt 6:28-29). Lo importante es que el "adorno" o arreglo resalte la belleza propia creada por Dios, y especialmente la belleza interior, y que no la desvirtúe por su exceso u ostentación. Debe haber (lTi 2:9) decoro, pudor y modestia en todo: peinado, maquillaje, vestido, uso de adornos o joyas, etc. La coquetería y la seducción no son compatibles con la santidad de los hijos e hijas de Dios. Sí la atracción de la belleza de un carácter santo.
En cuanto al uso de pantalones por la mujer, debemos entender Dt 22:5: "No vestirá la mujer ropa de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer", a la luz del uso actual dentro de nuestra cultura. En los tiempos bíblicos los hombres usaban una especie de vestido que hoy sería considerado ropa de mujer y no de hombre. Los usos cambian con el tiempo, y los pantalones han llegado a ser ropa de mujer también.
Memoriza los siguientes versículos
"Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna."
1 Corintios 6:12
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?."
1 Corintios 6:19
Notas y comentarios
Lección 24
LA SANTIDAD DEL CUERPO
Recuerdas lo que dice 1 Tesalonicenses 5:23?: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo." Dios nos dice en este texto que nuestro cuerpo también tiene que ser santificado. Revisemos el concepto de "santidad", "santo" o "santificado" en las Escrituras.
El término usado en el Nuevo Testamento para "santo" es el griego hagios, que tiene dos acepciones o significados:
a. Separado, consagrado para Dios.
b. Puro, separado del pecado. El verbo "santificar" no es sino una variante del mismo término hagios, y significa separar algo para Dios, o separarlo de usos pecaminosos. Veamos algunas razones poderosas para buscar la santificación de nuestro cuerpo.
A. TU CUERPO, CREACIÓN DE DIOS PARA LA ETERNIDAD
La primera razón para cuidar nuestro cuerpo y guardarlo en santidad, es porque es creación de Dios y dado a nosotros para administrarlo. No tenemos derecho de hacer de nuestro cuerpo lo que se nos antoje y así dañarlo, porque en última instancia no nos pertenece.
Hay dignidad en la vida humana, dignidad que incluye nuestro cuerpo físico. El ser humano ha perdido de vista esta dignidad desde que renunció a ser creación de Dios, y aceptó la idea de que sólo es materia, y un animal entre muchos.
Esta teoría, todavía ardorosa y tercamente defendida por muchos evolucionistas, presente en casi todos los libros de texto de ciencias, y cosmovisión tácita de casi todo lo que se dice o escribe en los medios de comunicación, está cayendo más y más en el descrédito. A pesar de 120 años transcurridos desde Darwin, los científicos evolucionistas no han podido demostrar su teoría, ni presentar una sola prueba de ella.
¡No! ¡No eres descendiente del mono! ¡Eres creación de Dios! Tu espíritu y tu alma son imagen y semejanza de Dios, y tu cuerpo es habitación digna de esa imagen y semejanza de Dios; tan digna que hasta el Hijo de Dios vino a habitar en uno.
Es verdad que nuestro cuerpo también sufrió las consecuencias del pecado, y por eso sufrimos enfermedades, debilidad y la muerte, pero veamos lo que la Palabra de Dios nos revela:
a. Romanos 8:23. ¿Cuál es el anhelo de nuestro espíritu?
b. 1 Corintios 15:51-54. ¿Qué pasará con nuestros cuerpos cuando Cristo venga?
c. Filipenses 3:21. ¿A qué será semejante nuestro cuerpo?
B. TU CUERPO, TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO
La Palabra de Dios nos enseña algo más sobre nuestro cuerpo. Lee 1 Corintios 6:19-20, y anota las respuestas.
a. ¿Qué es nuestro cuerpo?
b. ¿Cuáles son las dos razones por las que nuestro cuerpo no es nuestro?
c. ¿Qué debemos hacer en nuestro cuerpo y espíritu?
Nota que Dios llama a tu cuerpo "templo", y no simple habitación o morada. Templo es un edificio dedicado, consagrado, separado (santificado) para Dios, y no para usos profanos. Tu cuerpo es "santo", porque ha sido separado por Dios ¡para templo suyo y para su gloria! ¡Aleluya! ¡Qué privilegio!, ¿verdad? Pero todo privilegio trae responsabilidad, y la nuestra es cuidar de este cuerpo creado por Dios para templo del Espíritu Santo. Veamos algunas cosas que atentan contra la santidad de nuestro cuerpo:
C. LOS PECADOS CONTRA EL CUERPO
Ya hemos visto que todo pecado nace de la "carne"; es decir, de las inclinaciones pecaminosas de nuestra alma, todavía no totalmente renovada a la imagen de Cristo. Sin embargo, algunos pecados afectan de una manera especial a nuestro cuerpo.
1. La Fornicación
a. 1 Corintios 6:13-18. ¿Qué sucede con el que se une a una ramera?
b. ¿Contra qué peca el que fornica?
La palabra "fornicación" es traducción de la palabra griega porneia, que incluye toda inmoralidad sexual y toda relación sexual ilícita. Dios es el creador del sexo en el ser humano, y lo hizo digno y santo. Toda perversión de esa santidad es pecado, tal como la masturbación, el sexo contra natura, las relaciones homosexuales, el estímulo por medio de la pornografía, el erotismo, las fantasías sexuales, etc.
c. Romanos 1: 18-27. ¿Consecuencias de qué cosas son la homosexualidad y el lesbianismo?
2. Los vicios
Entendemos por vicio toda afición o hábito que esclaviza a alguna cosa o práctica.
a. 1 Corintios 6:12. Según este texto, ¿qué no puede permitir un cristiano?
b. Efesios 5:18. ¿Cuál es la única "borrachera" permitida y deseable para un hijo de Dios?
c. 1 Tesalonicenses 5:22. Anota algunos males (vicios) modernos de los cuales debemos abstenemos
d. Romanos 13:13. ¿Por qué crees que es un pecado la glotonería?
Tu cuerpo es el templo del Espíritu Santo, y practicar cualquier hábito o vicio que dañe la salud del cuerpo es dañar el templo de Dios. También afecta nuestra dignidad, porque debemos vivir en la libertad de los hijos de Dios (Juan 8:36).
C. EL CUIDADO DEL CUERPO
1. La alimentación
Como hijos de Dios debemos ser cuidadosos; buscar una alimentación sana y equilibrada, y no dejarnos llevar solamente por el gusto de comer, como es lo comente en el mundo. No dañemos el templo con alimentos perjudiciales para la salud.
a. 1 Corintios 10:31. ¿Cómo debemos comer o beber?
2. El ejercicio y el descanso físicos
a. 1 Timoteo 4:8. ¿Qué dice Pablo sobre el ejercicio físico?
El ejercicio y los deportes no son pecaminosos. Lo que Pablo dice es sólo que el ejercicio corporal "para poco es provechoso" comparado con el ejercitarse para la piedad (v.7), dando más importancia a esto último; lo cual es correcto. Pero ello no implica que no sea beneficiosa una sana práctica de ejercicios o deportes, especialmente por lo sedentario de la vida moderna (trabajos de oficina, etc.).
b. Génesis 2:2. ¿Qué hizo Dios después de la creación?
Dios no necesitaba descansar, pero lo hizo como modelo para nosotros, que sí debemos hacerlo. Todo exceso de trabajo daña el cuerpo. Dios, nuestro Hacedor, ha determinado que guardemos el día de reposo para dedicarlo a Él, y como descanso necesario para nuestro cuerpo.
3. El aseo
a. Hebreos 10:22. ¿Cómo debemos acercamos a Dios?
La santidad va ligada a la santidad del cuerpo. La limpieza espiritual está relacionada con la limpieza del cuerpo. Es una contradicción hablar de un "santo sucio". Son mal testimonio de la fe el desaseo y los malos olores resultantes; pero también es pecado contra el cuerpo, templo del Espíritu Santo.
4. El arreglo físico
a. 1 Timoteo 2:9; 1 Pedro 3:1-4. ¿Cómo deben ataviarse las hijas de Dios?
b. ¿Qué no deben usar?
La palabra "atavío" es traducción de la palabra griega kosmos, que significa "ornamento, adorno". Ataviarse, por lo tanto, es adornarse, arreglar se, y es deseo innato en todos, especialmente en la mujer (Lee Jeremías 2:32). La fe no va contra los principios naturales, sino contra sus abusos.
Dios es el creador de la belleza, y adornó la naturaleza con muchas cosas hermosas (Mt 6:28-29). Lo importante es que el "adorno" o arreglo resalte la belleza propia creada por Dios, y especialmente la belleza interior, y que no la desvirtúe por su exceso u ostentación. Debe haber (lTi 2:9) decoro, pudor y modestia en todo: peinado, maquillaje, vestido, uso de adornos o joyas, etc. La coquetería y la seducción no son compatibles con la santidad de los hijos e hijas de Dios. Sí la atracción de la belleza de un carácter santo.
En cuanto al uso de pantalones por la mujer, debemos entender Dt 22:5: "No vestirá la mujer ropa de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer", a la luz del uso actual dentro de nuestra cultura. En los tiempos bíblicos los hombres usaban una especie de vestido que hoy sería considerado ropa de mujer y no de hombre. Los usos cambian con el tiempo, y los pantalones han llegado a ser ropa de mujer también.
Memoriza los siguientes versículos
"Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna."
1 Corintios 6:12
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?."
1 Corintios 6:19
Notas y comentarios
Lección 23
EL FRUTO DEL ESPÍRITU
(Segunda parte)
Permíteme recordarte que lo importante de estos estudios es aplicar la enseñanza de la Palabra de Dios a tu vida práctica. De manera que al considerar los seis siguientes aspectos del fruto del Espíritu, ora que el Espíritu Santo te revele si tu carácter cristiano está fallando en alguno de estos aspectos, y pide al Señor que te ayude a que este fruto del Espíritu se dé en tu vida a plenitud, por medio de la renovación de tu alma a la imagen de Cristo. Recuerda que el crecimiento hacia la madurez es un principio de la vida en cualquiera de sus formas.
Ahora que hemos visto en la lección anterior los primeros tres aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU: amor, gozo y paz, continuemos con los siguientes aspectos: paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza o dominio propio.
A. PACIENCIA
Este aspecto del fruto del Espíritu tiene que ver con nuestro trato con los demás. No es el "aguantar" estoicamente, "apretando los dientes"; ni es indiferencia, apatía o la reacción natural de un temperamento flemático. Tampoco es hacer las cosas con lentitud o parsimonia, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.
La paciencia, como una parte del fruto del Espíritu, es la inmutabilidad ante la provocación. Es el soportar los maltratos sin resentimiento, ira ni deseo de revancha. Es la aceptación de las pruebas y sinsabores de la vida sin enojo ni amargura. Es estar tan seguros del amor de Dios; del camino que transitamos y de la meta hacia la cual transitamos por la vida, que los incidentes no nos pueden apartar de esa serena certeza.
a. En Santiago 5:7-8, ¿por qué espera con paciencia el labrador?
b. ¿Y por qué debemos tener paciencia los creyentes?
¿Te das cuenta que una de las bases de nuestra paciencia es la esperanza? Job exclamó: "¡Yo sé que mi Redentor vive!", y eso le permitió tener tanta paciencia ante las pruebas.
Dios tiene paciencia con nosotros, porque conoce nuestras debilidades, pero al mismo tiempo conoce sus propios planes para con nosotros, y lo que hará al final de los tiempos cuando culmine el proceso de nuestra redención.
Debemos tener esa misma paciencia para con nuestros hermanos en Cristo, porque el Señor está tratando personalmente con cada uno de sus hijos, y tenemos la esperanza de que Él nos terminará de perfeccionar a todos.
AMOR + ESPERANZA = PACIENCIA
¿En qué debemos tener paciencia según los textos siguientes?
a. Efesios 4:2:
b. 2 Tesalonicenses 1:4:
c. 2 Timoteo 4:2:
d. Hebreos 6:12
B. BENIGNIDAD
Es la amabilidad que surge de un corazón que ama. Tiene que ver con las actitudes para con los demás. Es lo contrario de un carácter áspero y tosco. "¿Recuerdas 1 Corintios 13:4: "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia. .."? En ese texto también se nos dice que la benignidad es resultado del amor agape, del amor de Dios.
Todos deseamos que nos traten bien, con amabilidad. El fruto del Espíritu nos lleva a tratar bien a los demás, aunque ellos no nos traten bien.
a. Efesios 4:32. ¿Cómo debemos ser unos con otros?
b. Colosenses 3:12. ¿De qué debemos vestirnos?
c. ¿Cómo debemos hablar con los demás según Colosenses 4:6?
C. BONDAD
Es la cualidad de una persona regida por lo que es bueno, y cuya meta es el bien. No es "blandura", porque muchas veces por bondad tenemos que ser duros, como cuando disciplinamos a nuestros hijos. Es también resultado del amor, porque por amor deseamos lo mejor para los demás.
El Señor Jesús fue benigno con la mujer pecadora, pero fue bueno en la purificación del templo a pesar de su energía.
De la misma manera, cuando los padres castigan justamente a sus hijos, no lo hacen por malos sino por buenos, porque desean su bien. El problema surge cuando los padres castigan para desfogar su ira, y no por amor.
a. Romanos 11:22. ¿Con qué actitud está unida la bondad en este texto?
b. Romanos 15:14. ¿Para qué nos capacita la bondad?
c. En Efesios 5:9, ¿con qué virtudes va unida la bondad?
Vemos, pues, que ser buenos no es ser tolerantes con el pecado o con el mal, sino desear y hacer todo aquello que promueva el verdadero bien, bien que está inseparablemente unido a la justicia y a la verdad de Dios. Siempre la bondad estará de acuerdo con la Palabra y con la santidad de Dios.
D. FE
No se refiere a la fe salvadora, que es don de Dios a todo creyente (Efesios 2:8), ni a la fe que se apropia de las promesas de Dios, sino a la actitud de certidumbre y confianza inalterables en la realidad y fidelidad de Dios, y que llega a formar parte del carácter de un creyente lleno del Espíritu.
a. En Hebreos 11:32-39, ¿qué produjo la fe de estos hombres?
d. En 2 Corintios 5:6-9, ¿cómo es la vida del que tiene fe como rasgo de su carácter?
c. En 1 Corintios 13:13, ¿qué cosas permanecerán cuando las demás desaparezcan?
Nota que la fe mencionada permanecerá juntamente con la esperanza y el amor, aún cuando ya no sean necesarias la fe salvadora ni la fe para apropiarse de las promesas, porque nuestra salvación se habrá completado y ya estaremos disfrutando del cumplimiento de todas las promesas de Dios. Es porque se refiere a la fe como manifestación del fruto del Espíritu, como rasgo de nuestro carácter, que permanecerá por la eternidad.
d. En 2 Corintios 5:6-9, ¿cómo es la vida del que tiene fe como rasgo de su carácter?
E. MANSEDUMBRE
"Mansedumbre es aquella disposición de espíritu con la que aceptamos los tratos de Dios con nosotros como buenos, y por ello sin discutirlos ni resistirlos. Como consecuencia, también considera que los maltratos e insultos de los hombres malos son permitidos y empleados por Dios para la disciplina y purificación de sus elegidos" (W.E.Vine).
a. Números 12:3. ¿Cómo era Moisés?__________________________
b. Mateo 11:29. ¿Cómo era Jesús?_____________________________
c. ¿Por qué crees que Moisés y Jesús fueron mansos?
d. En Santiago 3:13, ¿cómo se demuestra la verdadera sabiduría?
e. En Efesios 4:2, ¿con qué está relacionada la mansedumbre?
f. ¿Qué promesa hay para los mansos?
F. TEMPLANZA (DOMINIO PROPIO)
Dice 2 Timoteo 1:7: "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio". "Templanza" o "dominio" es traducción de la palabra griega eukrateia, que significa "fuerza, poder". Es el resultado de ejercer la fuerza de voluntad, el dominio propio para no hacer aquellas cosas que no agradan a Dios o que nos hacen daño.
No se aplica solamente a la bebida, sino a todo exceso dañino como la glotonería; el vicio de la televisión; la pereza o el exceso en el trabajo; o a nuestra actitud ante las tentaciones: la sensualidad, el dinero, etc.
La templanza nos ayuda a vivir en un equilibrio sano, propio de la verdadera santidad práctica.
a. Según 1 Corintios 6:19, ¿porqué debemos tener dominio propio para no hacer cosas que nos dañen?
b. ¿Según Santiago 3:1-8, ¿cuál es la prueba de que tenemos realmente dominio propio?
Conociendo ahora los nueve aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU, y si el Espíritu Santo te ha revelado cuáles están faltando en tu vida, pues … ¡a alcanzarlos con la ayuda de Dios! Será un proceso de transformación a la imagen de Cristo por medio de la renovación de tu alma. Lo que es imposible para el hombre natural, es posible para ti, ¡porque ahora tienes la vida de Dios! Comienza cada día pidiendo al Señor que te llene de su Espíritu, y que tu vida pueda mostrar el FRUTO DEL ESPÍRITU, para gloria de Dios. Haz tuyas las palabras de Pablo: `Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).
Memoriza los siguientes versículos
"Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna."
Romanos 6:22
"Mas el fruto del espíritu es amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."
Gálatas 5:22-23
Notas y comentarios
Lección 22
EL FRUTO DEL ESPÍRITU
(Primera parte)
En la lección anterior vimos que somos espíritu, alma y cuerpo, y que la parte de nuestro ser que ha nacido de nuevo y tiene la vida de Dios es nuestro espíritu.
Pero nuestra alma no ha sido regenerada; y aunque experimenta algunos cambios por el nuevo nacimiento, sin embargo necesita ser renovada por la influencia del Espíritu Santo y por la Palabra de Dios.
Parte importantísima de la transformación de nuestro ser por la renovación de nuestra alma, es lo que la Biblia llama el FRUTO DEL ESPÍRITU. En nuestro avanzar "HACIA UNA SANTIDAD PRÁCTICA" es fundamental que tratemos sobre este FRUTO DEL ESPÍRITU.
¿Recuerdas que ya lo vimos muy someramente, en "Tu nueva vida en Cristo"? En esta ocasión vamos a desarrollarlo un poco más, buscando aplicar lo que aprendamos a nuestra vida práctica.
Alguien ha dicho que la iglesia está dividida en dos clases de personas: árboles y postes. La diferencia entre ellos es que el árbol tiene vida, se desarrolla y da fruto. El poste no tiene vida ni da fruto, y su destino es podrirse. Dios busca árboles que den fruto, no postes estériles que sólo dan trabajo.
A. ¿QUÉ ES EL FRUTO DEL ESPÍRITU?
Lee Lucas 13:6-9. Esta es una parábola, es decir, una ilustración tomada de la vida diaria con un mensaje espiritual. El Señor Jesús usó mucho las parábolas para enseñar verdades profundas de la vida espiritual.
a. Según esta parábola, ¿qué busca Jesús de cada creyente?
b. En Gálatas 5:16-25, ¿qué cosas se oponen entre sí en la vida del creyente?
c. ¿Cuál es el fruto del Espíritu?
d. ¿Qué relación encuentras entre los versículos 16 y 18, y el fruto mencionado en el v.22?
El fruto del Espíritu es el resultado de la rendición de tu voluntad como creyente, permitiendo que se manifieste la naturaleza divina implantada en tu espíritu. Si el Espíritu Santo está señoreando en tu espíritu, y tu alma se deja guiar por tu espíritu, se produce el fruto.
El fruto tiene que ver con el carácter cristiano y con nuestra santidad. Tiene que ver con lo que somos. En este sentido es el aspecto más importante de nuestra vida, por encima de los dones o de lo que hagamos para el Señor.
B. ANALIZANDO EL FRUTO DEL ESPÍRITU
Gálatas 5:22-23 dice: "Mas el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza".
Vemos que hay nueve aspectos del fruto; es decir, nueve facetas de un carácter rendido a la influencia del Espíritu Santo, y que refleja el carácter de Cristo. Analicemos estos nueve aspectos en el orden en que son mencionados.
1. AMOR
Este aspecto ya lo vimos en "Avanzando en el discipulado", de manera que no es necesario abundar en él. Sólo recordar que no se trata del amor de los sentidos o de los sentimientos, que nacen por algún estímulo externo. Sino el amor ágape, que nace del espíritu, y motivado por el ágape de Dios.
Este amor, como parte del fruto del Espíritu, se dirige en primer lugar a Dios, y luego a los demás, permitiendo que el amor de Dios fluya por medio nuestro a nuestros hermanos, parientes, amigos, o aún a los que no lo son.
Cómo describe 1 Corintios 13:47 el amor ágape?:
Recuerda que no se trata de sentimientos o emociones despertados por personas que nos puedan caer simpáticas o atractivas, ni gratitud por los que nos hacen bien.
Si Dios nos ama tal como somos, perdonándonos nuestras debilidades, rebeldías, pecados, defectos, etc., ¿por qué no podemos amar a los demás, perdonándoles también sus faltas? Y más si consideramos que Dios las ama también, y que Cristo murió por ellos justamente para liberarlos de esos pecados, y sanarlos de sus flaquezas.
Amar, pues, es dejar que el amor de Dios fluya a través nuestro hacia todos los demás, aún a nuestros enemigos.
2. GOZO
Nada más lejos de la realidad que el concepto de que un cristiano es una persona apagada, sin alegría, sometido a estrictas normas de conducta que lo aprisionan.
En Juan 7:38, Jesús prometió: "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva". Y esta es la experiencia de cada creyente que es llenado con el Espíritu de Dios.
Ya al convertirnos, experimentamos gozo por el perdón de Dios, la seguridad de vida eterna y la libertad que sentimos. Hay gozo por las bendiciones de Dios, la sanidad de nuestros cuerpos, etc. También en la comunión con la familia de Dios.
Pero el gozo como parte del fruto del Espíritu es algo profundo e inexplicable; es un estado permanente del alma al conocer más y más al Señor en la comunión con Él y con su Palabra. Es gozo que no depende de las circunstancias, sino de que nuestro corazón está latiendo al unísono con el corazón de Dios.
a. Según Juan 15:9-11, ¿Cuál es la causa de nuestro gozo?
b. 2 Corintios 7:4. ¿En qué circunstancias tenía gozo Pablo?
c. En Filipenses 4:4. ¿Cuándo debemos estar gozosos?
d. Según Santiago 1:2, ¿en qué circunstancias debemos sentirnos sumamente gozosos?
e. En Nehemías 8:10, ¿qué es nuestra fortaleza?
El GOZO es el sentimiento que acompaña al amor y resulta de él. Sólo el que ama y es amado tiene gozo. El mundo puede proporcionar alegría efímera y superficial, pero que desaparece cuando desaparece el estímulo.
Sólo el amar a Dios y el sabernos y sentimos amados por Dios produce gozo permanente y profundo, y que perdura en cualquier circunstancia. Es el gozo que da un sentido de plenitud en la vida. Este es el gozo que hace que el cristiano pueda cantar en medio de cualquier situación, por adversa que sea, tal como lo expresa el salmista en el Salmo 149:1-5.
3. PAZ
Dice el diccionario que PAZ es: "Tranquilidad y sosiego del ánimo, en contraposición a la turbación y las pasiones". Es una de las cosas más buscadas y ansiadas por el ser humano, pero lamentablemente también una de las más esquivas. La razón para ello es simplemente el pecado humano.
En Jn 14:27 Jesús dice que la paz que él nos da no es como la del mundo: superficial y frágil, que se rompe con cualquier cosa. Piensa por unos momentos en cómo pretende lograr la paz el hombre a nivel personal, a nivel nacional y a nivel mundial, y cuáles son sus resultados.
a. En Isaías 26:3, ¿quién será guardado en completa paz por el Señor, y por qué?
b. En Juan 16:33, ¿qué razón tenemos para nuestra paz, aun en medio de las aflicciones del mundo?
c. Según Romanos 5:1, ¿Cuál es la base para nuestra paz con Dios?
Esta es la clave. Tenemos paz con Dios por la obra de Cristo en la cruz; sabemos que nuestros pecados han sido perdonados y olvidados para siempre por Dios; gozamos de su amor y de su protección, y tenemos la seguridad de la gloria de Dios. ¡Entonces podemos tener paz en medio de las tormentas de la vida!
Cuando tenemos paz con Dios, tenemos paz con los demás, y también con nosotros mismos. Nuestro ser se integra y equilibra, y ya no tenemos los conflictos internos que se proyectan en nuestras relaciones con los demás.
d. ¿A qué nos exhorta la Palabra de Dios en 1 Pedro 3:11?:
"En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado" (Salmo 4:8), esta es la experiencia de muchos, quienes cuando recibieron a Cristo, dejaron de depender de pastillas para poder dormir… ¡GLORIA A DIOS!
Lee Romanos 8:28-39, y ¡alaba a Dios por hacerte más que vencedor en Cristo Jesús! ¡Disfruta de la paz que Dios te da porque has puesto toda tu confianza En El! Amor, gozo y paz, ¡qué bendita trilogía como regalo de Dios a sus hijos!
Memoriza los siguientes versículos
"Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna."
Romanos 6:22
"Mas el fruto del espíritu es amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."
Gálatas 5:22-23
Notas y comentarios
Si Dios está a favor de nosotros ¿quién puede estar en contra? Romanos 8: 31.
En El está y tiene todo el poder, nadie puede resistirlo. 2 Crónicas 20:6.
EL ES MAYOR QUE TODOS Y VIVE EN NOSOTROS. Juan 10: 29:30; Juan 14:23. 1 Corintios 3:17. (Lea ahora, por favor estos pasajes de la Biblia).
NADIE ESTÁ MAS SEGURO QUE UN CRISTIANO QUE VIVE EN LA VOLUNTAD DE DIOS Y EN CONSTANTE AMISTAD (Comunión) CON EL.
Si usted peca su Padre le disciplinará de alguna manera (dese cuenta de esto, y que no es, en este caso, un ataque del diablo). Apocalipsis 3:19; Hebreos 12: 5-7.
La sangre de Jesucristo nos cubre, El nos ha dado poder y autoridad sobre toda fuerza del enemigo o adversario (el diablo) Lucas 10:19, podemos hacerlo huir Santiago 4:7.
No tiene poder sobre nosotros si no le damos el lugar Efesios 4:27, o Dios no le da el permiso para pulirnos en algo para nuestro bien final. Ejemplo la tentación a Pedro cuando negó a Jesús 3 veces y luego salió de ella más humilde y confiando más en Dios que en si mismo.
Todo debe pasar primero por Dios nuestro Padre amoroso y todopoderoso.
Ni un pajarito cae a tierra sin que Dios Padre lo permita (Dios tiene el control).
Aún los cabellos de nuestra cabeza Dios los tiene todos contados. Mateo 10:30.
Mateo 10:29. LOS PLANES DE DIOS SE CUMPLIRAN.
Nada toma por sorpresa a Dios.
Siempre tiene “Cuervos y Viudas” para ayudarnos como a Elías.
1 Reyes 17:1-9.
DIOS TIENE EL CONTROL DE TODO:
De las enfermedades, de la vida y de la muerte, de los acontecimientos, El “levanta” o “baja” a las personas cuando quiere y todo lo puede solucionar, NO DEBEMOS MIRAR LAS COSAS DE LA PERSPECTIVA HUMANA Y DE LO QUE PODEMOS HACER LOS HOMBRES SONO DE LA PERSPECTIVA DIVINA T DE LO QUE PUEDE HACER DIOS (O SEA TODO).
Dios puede acomodar a la corta o a la larga todas las cosas para nuestro bien. Ejemplo la toma de la ciudad de Hai en el libro de Josué que la derrota primera la utilizaron como una estrategia para ganar después la batalla. Josué capítulos 7 y 8.
Sus hijos tenemos protecciones sobrenaturales, su palabra, sus promesas, su nombre, su sangre que nos protege y cubre (anunciando nuestra limpieza de pecado delante de Dios), sus ángeles, su presencia misma en nosotros, la autoridad que nos ha dado como hijos-embajadores suyos, el poder del Espíritu Santo en nosotros.
DEBEMOS ESPERAR SIEMPRE MILAGROS, MOVERNOS EN LO IMPOSIBLE,
SABER QUE DIOS PUEDE HACER UN MILAGRO EN CUALQUIER MOMENTO.
Tenemos además la guía del Espíritu santo, el discernimiento, los dones del Espíritu, las revelaciones, visiones, sueños que Dios puede darnos para guiarnos, el Cierre de puertas o la apertura de otras, para que nos demos cuenta por donde y a donde debemos caminar. Dios nos puede dar sabiduría sobrenatural para hacer las cosas o darnos personas con sabiduría para que nos ayuden en el momento preciso.
Dios nos puede dar revelaciones o advertencias como le dio a Pablo en el templo en Hechos 18:9-10; 22:17-18; 23:11; (Lea estos pasajes por favor).
Podemos pedir que vengan ángeles en nuestra ayuda, Dios puede cambiar los pensamientos de las personas a nuestro favor.
(Proverbios 21:1)
Como los repartimientos de las aguas,
Así está el corazón del rey en la mano de Jehová;
A todo lo que quiere lo inclina.
(Nehemías 2:8)
…. Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí.
Sean astutos como las serpientes, y sencillos como las palomas, velad y orad para que no entréis en tentación, pero vive en paz porque yo soy El Dios todopoderoso.
Pr. Gustavo Isbert.
INTRODUCCIÓN
Bienvenido… Esta vez para tratar temas relacionados con un aspecto muy importante de la vida cristiana: LA SANTIDAD PRÁCTICA.
¿No es verdad que cuando escuchabas la palabra "santidad", venían a tu mente conceptos muy arraigados desde tu niñez? ¿Pensabas en rostros tristes, quietos, como inmovilizados en el tiempo y el espacio y con aureolas sobre la cabeza? ¿Pensabas en imágenes y templos oscuros, y especialmente en esos terribles Diez Mandamientos con sus "noes" a todo, y que te amenazaban constantemente con enviarte al infierno?
Permíteme preguntarte: ¿Cómo reaccionas ahora ante la misma palabra "santidad"? ¿No es verdad que tiene un nuevo sentido para ti? ¿Se han producido cambios en tus inclinaciones, deseos y valores? ¿Hay un anhelo profundo por una vida de santidad, y un rechazo al pecado? ¿Experimentas una hermosa libertad en tu nueva vida, libre del pecado, en lugar de sentirte coartado, o con la sensación de vivir apretado por un chaleco de fuerza?
¡Gloria a Dios! ¡Es la obra regeneradora del Espíritu Santo en ti, que te ha hecho una nueva criatura! (2 Corintios 5:17), y te está renovando a la imagen del Señor Jesucristo (Romanos 8:29), como parte de la obra de salvación hecha por Él.
Dios nos ha dado de su misma naturaleza; y como hijos suyos, anhelamos ser como nuestro Padre. Esa es también la voluntad de Dios para nosotros. El apóstol Pedro escribe: "Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo."
Pablo añade: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Tesalonicenses 5:23).
Pero la santidad no debe ser solamente una doctrina o un ideal, sino una realidad práctica en nuestra vida. Estos capítulos te guiarán en el descubrimiento de algunos principios en la Palabra de Dios, por medio de los cuales podrás vivir una SANTIDAD PRÁCTICA, mientras sigues avanzando como discípulo de Jesús.
El NUEVO NACIMIENTO fue una experiencia instantánea en tu vida, al arrepentirte de tu vida de pecado y recibir a Jesucristo como tu Salvador y Señor. Pero la santificación es un proceso que te acompañará durante toda tu vida terrenal, hasta que se complete en el día en que el Señor venga por su Iglesia. ¡ALELUYA!
Vas a descubrir que el vivir esta SANTIDAD PRÁCTICA es otra aventura emocionante; con muchas luchas, es verdad, pero que cada vez dará más gozo a tu corazón, y una comunión cada vez más preciosa con Dios. Ahora ¡a estudiar, orar, meditar, y crecer en santidad!
Cómo estudiar
Es recomendable estudiarlo en grupos de 8 a 12 personas como máximo.
El alumno debe estudiar la lección personalmente durante la semana, pidiendo en oración que el Espíritu Santo le ayude a comprender las verdades de la Palabra de Dios; leyendo y meditando los textos indicados y respondiendo las preguntas que se te hacen, y orando finalmente para que esa Palabra se haga parte de su ser y moldee su vida.
Una vez por semana se reunirán con un maestro o tutor, quien dirigirá la lección, permitiendo en lo posible la intervención de todos los alumnos; aclarando conceptos y guiando a conclusiones prácticas para la vida.
En cada sesión se puede dar testimonio de situaciones concretas en las que lo estudiado fue de bendición para cada uno de ellos, a fin de enriquecer la enseñanza con experiencias de la vida diaria.
Obedece a Dios cada momento. "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él" (Juan 14:21).
Habla a otros de lo que Cristo ha hecho y hace por ti. Comparte con otros del maravilloso amor de Dios, que también es para ellos.
Lección 21
LA TRINIDAD DEL HOMBRE
A1 iniciar esta nueva etapa en el discipulado, en la cual el tema central será la SANTIDAD PRÁCTICA en tu vida cristiana, es muy importante que conozcas algo en cuanto a la naturaleza humana, y específicamente en lo que se refiere a nuestra naturaleza triple.
Este es un concepto generalmente ignorado en el mundo, y por eso no se logran solucionar los problemas más álgidos de la humanidad. La psicología y la psiquiatría intentan dar alivio a los problemas del alma, pero fracasan porque no entienden que la raíz de todos los problemas psicológicos es espiritual.
Igualmente la medicina busca alivio a los problemas del cuerpo, y aunque ha obtenido resultados importantes en ese sentido, sin embargo no puede llegar a dar salud plena al hombre porque también ignora la raíz última de todos los males físicos, que es una raíz espiritual: el pecado.
Y también la sociología fracasa en su intento por corregir la conducta de la humanidad, porque a su vez ignora la raíz espiritual de los problemas de conducta social del ser humano.
Solamente Cristo puede solucionar los desarreglos del hombre en su vida, cuando éste le permite solucionar su desarreglo fundamental, que es la relación con Dios rota por el pecado. Sólo entonces, la VIDA
ABUNDANTE de Dios puede fluir sobre él y llenar su vida. Al solucionarse el problema del espíritu, se solucionan los del alma y aún los del cuerpo.
Pero esa misma naturaleza triple es la razón por la cual muchas veces experimentamos altibajos en nuestra vida espiritual, o no alcanzamos la plenitud de vida prometida por el Señor en su Palabra. La comprensión de cómo actúan y se relacionan nuestro espíritu, alma y cuerpo, nos permitirá disfrutar de una vida espiritual plena, y cumplir el anhelo de cada hijo de Dios: vivir una SANTIDAD PRÁCTICA.
A. LA NATURALEZA TRIPARTITA DEL HOMBRE
La enseñanza bíblica se refiere al ser humano como compuesto por tres partes, o que posee tres naturalezas diferentes: espíritu, alma y cuerpo.
En Génesis 2:7 leemos que Dios hizo al hombre del polvo de la tierra (su naturaleza material), y sopló sobre él "aliento de vida", y desde ese momento fue un "alma viviente", su naturaleza inmaterial.
Lee 1 Tesalonicenses 5:23. ¿De qué está compuesto "todo nuestro ser"?
En Hebreos 4:12, ¿sobre qué partes de nuestro ser actúa la Palabra de Dios?
Aunque algunos teólogos plantean que el alma y el espíritu son sólo dos funciones diferentes de una sola naturaleza inmaterial aparte de su naturaleza física o material la Biblia y la experiencia cristiana parecen confirmar la naturaleza triple o tripartita del ser humano.
A su vez, esta interpretación de la naturaleza humana nos permite entender muchos de los mecanismos psicológicos y espirituales en nuestra vida, y que se relacionan con la santificación, las dolencias del alma y las opresiones espirituales.
Aunque estaremos refiriéndonos al espíritu y al alma como "partes" de nuestro ser, debemos recordar que son componentes inmateriales, y que por lo tanto, es solamente una manera más comprensible de explicar realidades y fenómenos que escapan a nuestros sentidos físicos.
B. EL ESPÍRITU HUMANO
Es la parte más interior de nuestro ser, y que nos permite comunicarnos con Dios. Es la parte que estuvo muerta antes de nuestra conversión y nuevo nacimiento, y ésta fue la razón por la cual antes no podíamos tener comunión con Dios. Nuestras oraciones (o rezos) por decirlo así "no pasaban del techo", y Dios era solamente un concepto o un ideal inalcanzable.
Ezequiel 36:26 dice: "Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros" refiriéndose al espíritu renacido. ¡Gloria a Dios, ahora sí podemos comunicamos con Él! Dios deja de ser una persona desconocida y lejana, para ser "alguien" con quien podemos relacionarnos en amor.
Nuestro espíritu es también el asiento del Espíritu Santo en nuestro ser desde nuestra regeneración, y la comunicación es de Espíritu a espíritu (Romanos 8:16).
El espíritu debe fortalecerse por medio de la comunión con Dios en oración; por la lectura y meditación de la Palabra de Dios, y por la adoración.
C. EL ALMA HUMANA
Es la parte intermedia entre el espíritu y el cuerpo físico. Está compuesta por nuestro intelecto, nuestros sentimientos o emociones, y nuestra voluntad. Es la parte de nuestro ser que nos permite ser consientes de nosotros mismos (De ahí la famosa frase de Descartes: "Pienso, luego existo"). Es lo que nos diferencia psicológicamente a unos de otros.
El alma fue afectada por el pecado: el intelecto fue oscurecido; las emociones fueron dañadas y la voluntad torcida. Y éstos no han renacido en nuestra conversión.
Es el espíritu el que ha renacido, mientras el alma debe ser renovada por un proceso continuo, bajo la influencia del Espíritu Santo, del espíritu humano y de la Palabra de Dios. Es nuestra responsabilidad permitir esa influencia renovadora.
a. Según Romanos 12:2, ¿cómo somos transformados?
b. En 2 Corintios 3:18, ¿por quién somos transformados?:
c. Según Hebreos 4:12, ¿qué hace la Palabra de Dios?
La Palabra de Dios llama "carne" no a nuestro cuerpo físico, sino a esas tendencias del alma contrarias al deseo del espíritu de agradar a Dios, y sobre todo de sujetarse a Dios. La esencia del pecado de Adán sigue vigente en la "carne", y su asiento es en nuestra alma. El cuerpo físico es neutro moralmente, pues sólo sigue los impulsos de nuestra alma.
d. Según Gálatas 5:17, ¿cuál es la lucha constante dentro del creyente?:
La santidad se logra en la medida en que reconocemos que nuestra carne ya murió juntamente con Cristo en la cruz, y en la medida en que el espíritu va moldeando y sujetando los impulsos del alma, y conformándolos al carácter de Cristo.
e. Romanos 8:1. ¿Cuál es la clave de una vida de santidad?
f. Según Gálatas 2:20, ¿qué debemos reconocer para tener victoria sobre la carne?
D. EL CUERPO HUMANO
Es la parte de nuestro ser por medio del cual nos comunicamos con el mundo físico que nos rodea.
Nuestro cuerpo ha sufrido también las consecuencias del pecado de Adán. Cuando él desobedeció y comió del árbol (Génesis 2:17), no murió enseguida. Pero desde ese momento entró en la raza humana el principio de la muerte, por el cual vienen la debilidad, la enfermedad y la muerte física.
a. Lee Romanos 8:21-23. ¿Por qué gime la creación? ¿Por qué gime el espíritu del creyente?
b. 1 Corintios 15:51-54. ¿Qué sucederá con nuestro cuerpo en la segunda venida del Señor?
Vemos, pues, que la redención de nuestro cuerpo es parte de la esperanza cristiana para los últimos tiempos. Pero mientras tanto, la obra de Cristo nos provee de los recursos para una vida sana, por nuestra unión con él. Este tema lo trataremos más adelante en este mismo libro.
E. LAS EMOCIONES DEL ALMA Y NUESTRA VIDA ESPIRITUAL
Hemos visto que nuestra alma incluye el intelecto, las emociones y la voluntad. La experiencia muestra que la mayoría de creyentes viven según sus emociones y no por la fe. Actúan según su alma y no según su espíritu.
Esto es lo que trae tantos altibajos en sus vidas, porque las emociones son naturalmente fluctuantes. El alma reacciona muy fácilmente a los estímulos externos, y cuando estos estímulos varían, las emociones varían. Fácilmente se pasa de la alegría a la tristeza; del optimismo al pesimismo; de la victoria a la derrota; del entusiasmo a la depresión; del amor al odio.
No permitas que las emociones dominen tu vida espiritual, porque así nunca tendrás estabilidad. Debes dejarte llevar por el espíritu y no por el alma. Deja que tu alma reaccione a los impulsos de tu espíritu, y no al revés. Las emociones producidas por tu espíritu tendrán su causa dentro de tu ser y no en estímulos externos, y tendrás una vida espiritual en constante crecimiento.
Tampoco debes buscar las emociones en tu experiencia espiritual, tratando así de satisfacer tu alma, sino la santidad y la obediencia al Espíritu Santo y a la Palabra de Dios, que es el deseo de tu espíritu. Si lo haces así, las emociones vendrán como consecuencia, pero según y cuando el Espíritu Santo lo quiera dar. ¡Y ten por seguro que habrá gozo y paz en tu vida!
Recuerda lo que dice Dios: "Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos."
Memoriza los siguientes versículos
"Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo."
1Tesalonicenses 5:23
"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."
Gálatas 2:20
Notas y comentarios