Lección 13
LA AUTORIDAD DEL CREYENTE
Durante el tiempo que has vivido como hijo de Dios, ya habrás podido confirmar lo que la Palabra de Dios enseña en cuanto a las luchas del creyente. Posiblemente te han venido pruebas, dificultades, oposición, etc.
Jesús ya nos había advertido que "ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición … estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida" (Mateo 7:13-14).
La Biblia nos enseña que tenemos tres frentes de lucha
· La carne, esa tendencia al pecado que heredamos de Adán;
· El mundo, que es el sistema de vida dominado por el egoísmo, las pasiones y la vanidad; en una palabra, por el pecado; y
· Satanás y sus demonios, cuyo carácter y poder se revelan por los nombres que le da la misma Palabra de Dios: "león rugiente", "príncipe de este siglo", "principados", "potestades", "huestes espirituales de maldad", "potestades y gobernadores de las tinieblas", etc.
La carne es vencida por medio del espíritu (Gálatas 5:16-23); "crucificándola" (Gálatas 5:24); haciendo "morir las obras de la carne" (Romanos 8:12). El mundo es vencido "presentando nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios…. transformándonos por medio de la renovación de nuestro entendimiento" (Ro 12:1-2); alimentando c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11? nuestro amor a Dios (Santiago 4:4; 1 Juan 2:15).
Estos dos frentes de la lucha del creyente serán tratados en el tercer tomo de esta serie de Discipulado Básico. Pero en esta lección veremos cómo podemos enfrentar y vencer a Satanás y sus huestes con la autoridad que Cristo nos ha dado. A esto se debe el título de esta lección: LA
AUTORIDAD DEL CREYENTE.
El bautismo con el Espíritu Santo es la puerta de entrada a una vida de plenitud y victoria, pero esa vida no será una realidad si no ejercemos la autoridad que Dios nos ha dado sobre las huestes de las tinieblas que nos acosan en todo momento. Veamos la enseñanza bíblica
1. LA AUTORIDAD ORIGINAL DEL HOMBRE
a. Lee Génesis 1:28-2:15. ¿Qué facultades dio Dios al hombre sobre la creación?
b. Adán tenía autoridad delegada por Dios. Esto significa que tenía libertad para ejercer su autoridad sobre la creación, pero debía mantenerse en obediencia y sujeción a la autoridad legítima y absoluta que estaba por encima de él: Dios.
2. LA AUTORIDAD USURPADA POR SATANÁS
a. Cuando el hombre desobedeció a Dios y le hizo caso a la serpiente, se rebeló contra la autoridad de su Creador, y sin saberlo, se sometió a la autoridad de Satanás. Al hacerlo así, perdió también su autoridad sobre la creación, y Satanás ganó dominio sobre él y sobre el mundo, dominio que mantiene hasta el día de hoy.
b. Lee Lucas 4:6: ¿Qué dijo Satanás que le había sido entregado? ¿Refutó Jesús la afirmación de Satanás?
c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11?
d. ¿Cómo lo llama Pablo en Efesios 2:2?
3. LA AUTORIDAD DE CRISTO
A. Cristo tiene autoridad legítima por creación
Lee Colosenses 1:15-17 y anota las respuestas
· ¿Por quién fueron creadas todas las cosas?
· ¿Para quién fueron creadas?
· ¿Quién sustenta todas las cosas con su poder?
· ¿Son estos hechos suficientes para reconocer su autoridad sobre este mundo?
B. Cristo tiene autoridad adquirida por la redención efectuada en la cruz
· Lee Colosenses 2:8-15 y escribe las respuestas
· ¿Qué hizo Jesús con la ley que nos condenaba, según el versículo 14?
· ¿Qué hicieron Satanás y sus demonios según el v.15?
Lee Efesios 1:15-23
· Según el v.20, ¿dónde está sentado el Señor Jesucristo?
· Sobre quiénes ha sido puesto según el v.21?
Lee Filipenses 2:5-11. ¿Cuál ha sido el resultado de su humillación voluntaria y muerte en la cruz, según los versículos 9 al 11?
4. EL PODER DE CRISTO
Con referencia al tema que nos ocupa, hay dos palabras griegas en el Nuevo Testamento, relacionadas entre sí pero diferentes
· Exousía que significa "autoridad; poder de regir o gobernar, el poder de aquel cuya voluntad y mandatos deben ser obedecidos por los demás".
· Dunamis, que significa "poder; capacidad inherente; capacidad de realizar cualquier cosa; fuerza". (Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento, V. E. Vine)
Cristo tiene autoridad por creación y redención, pero también tiene poder infinitamente más grande que el de Satanás y sus huestes
· Efesios 1:21: Jesús ha sido puesto "sobre todo principado y autoridad (exousía) y poder (dunamis) y señorío."
· Lucas 4:14,36: "Y Jesús volvió en el poder (dunamis) del Espíritu … con autoridad (exousía) y poder(dunamis) manda a los espíritus inmundos, y salen."
· 1 Juan 3:8: "Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo." Esto implica que tiene más poder que Satanás.
5. LA AUTORIDAD Y EL PODER DEL CREYENTE
A. Jesús dio autoridad y poder a sus discípulos
Lee los textos siguientes y anota las respuestas
· Lucas 9:1: ¿Sobre qué les dio autoridad y poder a sus discípulos?
· Lucas 10:19: ¿Qué potestad (autoridad) les dio Jesús a los 70 discípulos?
· Efesios 1:21-23: Satanás está bajo los pies de Cristo; la Iglesia es el cuerpo de Cristo, compuesta por todos los creyentes; por lo tanto Satanás está bajo la iglesia y también bajo los pies de cada creyente.
B. El creyente tiene la autoridad y el poder del Espíritu Santo por el bautismo con el Espíritu y por su identificación con Cristo
a. Hechos 1:8: ¿Qué reciben los creyentes cuando son bautizados con el Espíritu Santo?
b. Efesios 3:20: ¿En quiénes actúa el poder de Dios?
c. Efesios 2:6; 1 Pedro 3:22: ¿Con quién estamos sentados?; y ¿quiénes están sujetos a Él?
d. 2 Timoteo 1:7: ¿Qué Espíritu hemos recibido?
C. El creyente tiene el poder de la sangre de Jesús
Apocalipsis 12:11: "Y ellos le han vencido (a Satanás) por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos."
Satanás tenía autoridad sobre nosotros por nuestro pecado. Desde el momento que la muerte de Cristo logró para nosotros el perdón, limpiándonos de todo pecado, le fue quitada esa autoridad. La muerte de Cristo fue la derrota de Satanás. De allí el poder de la sangre del Hijo de Dios. Este poder se extiende sobre toda obra del diablo: acusaciones falsas a nuestra mente; enfermedades; influencias, ataduras y opresiones; maldiciones, brujerías, etc.
También hay poder en la alabanza, como vimos en la lección anterior. Muchas veces ocurren sanidades y liberaciones de personas oprimidas por el diablo en medio de la alabanza y adoración del pueblo de Dios, aun sin que se ore específicamente.
Satanás tiene autoridad en el mundo, y lo oprime y arrastra tras el pecado y la impiedad. Pero nosotros tenemos AUTORIDAD DADA POR CRISTO sobre él, y por lo tanto no debemos temerle, porque en Dios tenemos la victoria sobre él.
Satanás tiene mucho más poder que nosotros, pero a nosotros se nos ha dado el PODER DEL ESPÍRITU SANTO. El diablo “no es nada” ante el poder de Cristo y del Espíritu santo que moran en nosotros. Cristo si quisiera lo haría desaparecer a Satanás en una fracción de segundo pero según los planes de Dios el va camino al sufrimiento eterno a su debido momento. Apocalipsis 20:10.
Por esto el grito de triunfo de Pablo en Ro 8:31-39: "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? … Antes, en todas estas cosas SOMOS MÁS QUE VENCEDORES POR MEDIO DE AQUEL QUE NOS AMÓ. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades… ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
Memoriza los siguientes versículos
"He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará."
Lucas 10:19
"Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre."
Filipenses 2:9-11
Notas y comentarios
Lección 13
LA AUTORIDAD DEL CREYENTE
Durante el tiempo que has vivido como hijo de Dios, ya habrás podido confirmar lo que la Palabra de Dios enseña en cuanto a las luchas del creyente. Posiblemente te han venido pruebas, dificultades, oposición, etc.
Jesús ya nos había advertido que "ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición … estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida" (Mateo 7:13-14).
La Biblia nos enseña que tenemos tres frentes de lucha
· La carne, esa tendencia al pecado que heredamos de Adán;
· El mundo, que es el sistema de vida dominado por el egoísmo, las pasiones y la vanidad; en una palabra, por el pecado; y
· Satanás y sus demonios, cuyo carácter y poder se revelan por los nombres que le da la misma Palabra de Dios: "león rugiente", "príncipe de este siglo", "principados", "potestades", "huestes espirituales de maldad", "potestades y gobernadores de las tinieblas", etc.
La carne es vencida por medio del espíritu (Gálatas 5:16-23); "crucificándola" (Gálatas 5:24); haciendo "morir las obras de la carne" (Romanos 8:12). El mundo es vencido "presentando nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios…. transformándonos por medio de la renovación de nuestro entendimiento" (Ro 12:1-2); alimentando c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11? nuestro amor a Dios (Santiago 4:4; 1 Juan 2:15).
Estos dos frentes de la lucha del creyente serán tratados en el tercer tomo de esta serie de Discipulado Básico. Pero en esta lección veremos cómo podemos enfrentar y vencer a Satanás y sus huestes con la autoridad que Cristo nos ha dado. A esto se debe el título de esta lección: LA
AUTORIDAD DEL CREYENTE.
El bautismo con el Espíritu Santo es la puerta de entrada a una vida de plenitud y victoria, pero esa vida no será una realidad si no ejercemos la autoridad que Dios nos ha dado sobre las huestes de las tinieblas que nos acosan en todo momento. Veamos la enseñanza bíblica
1. LA AUTORIDAD ORIGINAL DEL HOMBRE
a. Lee Génesis 1:28-2:15. ¿Qué facultades dio Dios al hombre sobre la creación?
b. Adán tenía autoridad delegada por Dios. Esto significa que tenía libertad para ejercer su autoridad sobre la creación, pero debía mantenerse en obediencia y sujeción a la autoridad legítima y absoluta que estaba por encima de él: Dios.
2. LA AUTORIDAD USURPADA POR SATANÁS
a. Cuando el hombre desobedeció a Dios y le hizo caso a la serpiente, se rebeló contra la autoridad de su Creador, y sin saberlo, se sometió a la autoridad de Satanás. Al hacerlo así, perdió también su autoridad sobre la creación, y Satanás ganó dominio sobre él y sobre el mundo, dominio que mantiene hasta el día de hoy.
b. Lee Lucas 4:6: ¿Qué dijo Satanás que le había sido entregado? ¿Refutó Jesús la afirmación de Satanás?
c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11?
d. ¿Cómo lo llama Pablo en Efesios 2:2?
3. LA AUTORIDAD DE CRISTO
A. Cristo tiene autoridad legítima por creación
Lee Colosenses 1:15-17 y anota las respuestas
· ¿Por quién fueron creadas todas las cosas?
· ¿Para quién fueron creadas?
· ¿Quién sustenta todas las cosas con su poder?
· ¿Son estos hechos suficientes para reconocer su autoridad sobre este mundo?
B. Cristo tiene autoridad adquirida por la redención efectuada en la cruz
· Lee Colosenses 2:8-15 y escribe las respuestas
· ¿Qué hizo Jesús con la ley que nos condenaba, según el versículo 14?
· ¿Qué hicieron Satanás y sus demonios según el v.15?
Lee Efesios 1:15-23
· Según el v.20, ¿dónde está sentado el Señor Jesucristo?
· Sobre quiénes ha sido puesto según el v.21?
Lee Filipenses 2:5-11. ¿Cuál ha sido el resultado de su humillación voluntaria y muerte en la cruz, según los versículos 9 al 11?
4. EL PODER DE CRISTO
Con referencia al tema que nos ocupa, hay dos palabras griegas en el Nuevo Testamento, relacionadas entre sí pero diferentes
· Exousía que significa "autoridad; poder de regir o gobernar, el poder de aquel cuya voluntad y mandatos deben ser obedecidos por los demás".
· Dunamis, que significa "poder; capacidad inherente; capacidad de realizar cualquier cosa; fuerza". (Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento, V. E. Vine)
Cristo tiene autoridad por creación y redención, pero también tiene poder infinitamente más grande que el de Satanás y sus huestes
· Efesios 1:21: Jesús ha sido puesto "sobre todo principado y autoridad (exousía) y poder (dunamis) y señorío."
· Lucas 4:14,36: "Y Jesús volvió en el poder (dunamis) del Espíritu … con autoridad (exousía) y poder(dunamis) manda a los espíritus inmundos, y salen."
· 1 Juan 3:8: "Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo." Esto implica que tiene más poder que Satanás.
5. LA AUTORIDAD Y EL PODER DEL CREYENTE
A. Jesús dio autoridad y poder a sus discípulos
Lee los textos siguientes y anota las respuestas
· Lucas 9:1: ¿Sobre qué les dio autoridad y poder a sus discípulos?
· Lucas 10:19: ¿Qué potestad (autoridad) les dio Jesús a los 70 discípulos?
· Efesios 1:21-23: Satanás está bajo los pies de Cristo; la Iglesia es el cuerpo de Cristo, compuesta por todos los creyentes; por lo tanto Satanás está bajo la iglesia y también bajo los pies de cada creyente.
B. El creyente tiene la autoridad y el poder del Espíritu Santo por el bautismo con el Espíritu y por su identificación con Cristo
a. Hechos 1:8: ¿Qué reciben los creyentes cuando son bautizados con el Espíritu Santo?
b. Efesios 3:20: ¿En quiénes actúa el poder de Dios?
c. Efesios 2:6; 1 Pedro 3:22: ¿Con quién estamos sentados?; y ¿quiénes están sujetos a Él?
d. 2 Timoteo 1:7: ¿Qué Espíritu hemos recibido?
C. El creyente tiene el poder de la sangre de Jesús
Apocalipsis 12:11: "Y ellos le han vencido (a Satanás) por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos."
Satanás tenía autoridad sobre nosotros por nuestro pecado. Desde el momento que la muerte de Cristo logró para nosotros el perdón, limpiándonos de todo pecado, le fue quitada esa autoridad. La muerte de Cristo fue la derrota de Satanás. De allí el poder de la sangre del Hijo de Dios. Este poder se extiende sobre toda obra del diablo: acusaciones falsas a nuestra mente; enfermedades; influencias, ataduras y opresiones; maldiciones, brujerías, etc.
También hay poder en la alabanza, como vimos en la lección anterior. Muchas veces ocurren sanidades y liberaciones de personas oprimidas por el diablo en medio de la alabanza y adoración del pueblo de Dios, aun sin que se ore específicamente.
Satanás tiene autoridad en el mundo, y lo oprime y arrastra tras el pecado y la impiedad. Pero nosotros tenemos AUTORIDAD DADA POR CRISTO sobre él, y por lo tanto no debemos temerle, porque en Dios tenemos la victoria sobre él.
Satanás tiene mucho más poder que nosotros, pero a nosotros se nos ha dado el PODER DEL ESPÍRITU SANTO. El diablo “no es nada” ante el poder de Cristo y del Espíritu santo que moran en nosotros. Cristo si quisiera lo haría desaparecer a Satanás en una fracción de segundo pero según los planes de Dios el va camino al sufrimiento eterno a su debido momento. Apocalipsis 20:10.
Por esto el grito de triunfo de Pablo en Ro 8:31-39: "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? … Antes, en todas estas cosas SOMOS MÁS QUE VENCEDORES POR MEDIO DE AQUEL QUE NOS AMÓ. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades… ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
Memoriza los siguientes versículos
"He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará."
Lucas 10:19
"Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre."
Filipenses 2:9-11
Notas y comentarios
La muerte substitutiva del Señor Jesucristo en el Gólgota -junto con su resurrección gloriosa- es el evento más importante y significativo de toda la historia. Es el punto divisorio en el cual convergen dos eras – la una que miraba al futuro hacia ella, y la otra que miraba atrás.
Cristo predicho como el substituto del pecador
En todas las Escrituras del Antiguo Testamento, fue anticipada la muerte de Cristo mediante tipos y figuras, y también por medio de declaraciones proféticas directas. Quizás ningún autor del Antiguo Testamento describiera más claramente la Persona y la obra de Cristo que Isaías. Seguramente ninguno predijo en forma más completa que Cristo moriría por los pecados de otros, que este fiel predicador. En el capítulo cincuenta y tres de su profecía enseña la verdad de la substitución por lo menos once veces. En especial abundan las referencias a ella en los versículos cuatro a ocho.
4. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
6. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
7. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
9. Por cárcel y por juicio fue’ quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.
Cristo revelado como el substituto del pecador
Luego, yendo al Nuevo Testamento, hallamos que esta gran doctrina se repite una y otra vez. Tres pasajes importantes revelan el énfasis que Dios le da.
1. En II Corintios 8:9 leemos: «Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.»
Cristo era rico en la eternidad pasada, morando en felicidad perpetua en el cielo (Proverbios 8:22-31). Se hizo pobre cuando entró en este mundo como una criatura; cuando vivió con tanta humildad que ni siquiera tenía un lugar propio donde recostar la cabeza (Mateo 8:20); y sobre todo, cuando en soledad y vergüenza murió en el Calvario. Lo hizo todo por nosotros, para que fuésemos bendecidos con las riquezas de la vida eterna y un hogar en el cielo.
2. Otra vez, se nos dice en II Corintios 5:21: «Al que no conoció pecado, por nosotros [Dios] lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.»
De alguna manera que no podemos comprender, Dios hizo que nuestros pecados fuesen puestos sobre el Señor Jesucristo. El Salvador, por supuesto, no llegó a ser pecaminoso, sino que llevó la culpa y la pena de nuestros pecados. Nuestros pecados no estaban en él, sino que estaban sobre él. El sufrió el juicio de Dios por esos pecados, para que Dios tuviera una manera justa de hacemos justos en Cristo.
3. Además, el Apóstol Pedro enfatiza esta misma verdad:
«Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevamos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu» (1 Pedro 3: 18).
Aquí se habla de que el Salvador padece por los pecados.
Pero para que nadie crea que fuera por sus propios pecados, el Apóstol agrega en seguida, «el justo por los injustos.» Sufrió en el lugar de otros, para poder proveer una manera justa de llevados a Dios. Al hacerlo, se le dio muerte en cuanto al cuerpo, pero fue resucitado de los muertos por el Espíritu Santo.
Una redención acabada
En cuanto al sacrificio del Señor Jesús en la cruz, es importante en extremo reconocer que no sólo murió en lugar de los pecadores, sino que también acabó perfectamente la obra necesaria para su salvación. Este hecho glorioso lo anuncian muchos pasajes de las Escrituras. «Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese» (Juan 17:4). «Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu» (Juan 19:30). «Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios» (Hebreos 10:12).
¡Piense por un instante en todo lo que logró su obra en el Calvario!
1. Las demandas de la ley fueron completamente satisfechas (Romanos 3:31). La ley exigía la obediencia absoluta o el castigo de la muerte. Todos los pecadores habían dejado de guardar la ley, así que eran dignos de muerte. El Salvador llev6 la pena que merecían. Por lo tanto, cuando aceptan al Salvador, la ley no puede exigir más. Están muertos a la ley (Romanos 7:4).
2. La justicia y la santidad de Dios quedaron satisfechas (Salmo 85:10). El pecado ha sido castigado. Se ha hallado una manera por la cual los pecadores pueden ser libertados de sus pecados y hechos dignos de estar en la presencia de Dios.
3. La obra redentora de Cristo fue suficiente para salvar a todos los pecadores de todos los tiempos (1 Juan 2:2). Esto no quiere decir que todos serán salvos. Solamente se convierten los que confían en él (1 Juan 5:2). Pero su obra tiene tan infinito valor y poder que, si todos los pecadores creyeran en él, los podría salvar a todos (Hebreos 7:25).
4. Finalmente, el amor de Dios puede manifestarse a los hombres sin afectar su santidad. El ha hallado una manera justa y equitativa de salvar a pecadores.
La responsabilidad del pecador: aceptar la dádiva de Dios por fe
Debe ser obvio, pues, que ya que Cristo ha acabado la obra de redención tan maravillosamente, el pecador no necesita añadir nada a ella. Todo lo necesario para llevar una alma al cielo ya se hizo. Nuestra responsabilidad es aceptar lo que se ha hecho, y recibir por la fe la dádiva de Dios. No podemos añadir nada a una obra acabada. Ya vimos más arriba que la persona no salvada no puede hacer nada para ganar de Dios la vida eterna. Aquí la verdad dichosa es que no tiene que hacer nada.
Cierto cristiano evangélico había instado a un amigo carpintero que aceptara a Cristo como su Salvador personal. El carpintero había resistido todos los ruegos del cristiano, insistiendo que tendría que hacer algo para ganar la salvación, y no aceptarla tan solamente como regalo. El cristiano explicó que la obra de salvación era completa y que sólo había que aceptada, pero el hombre no lo podía creer.
La conversación tuvo lugar en la carpintería. Viendo que su amigo acababa de fabricar una magnífica mesa de caoba, el cristiano resolvió ilustrar su argumento de una manera contundente. Tomó en sus manos serrucho y martillo y se dirigió hacia la mesa, que brillaba con una mano final de cera. Hizo como para dañar la mesa con las herramientas. El artesano se horrorizó. «¡No la toques!» gritó. «¡La echarás a perder! ¡Está acabada!»
«Sí, amigo mío,» dijo el cristiano, «y así es con la obra de Cristo. Está acabada. Si la tocas, la dañas. No puedes añadir nada a una obra acabada.»
El carpintero comprendió en seguida, e inmediatamente recibió a Cristo.
¿Está satisfecho Dios? ¡Mire la resurrección de Cristo!
Queda una pregunta final. ¿Está satisfecho Dios con la obra de su querido Hijo? Nos ha dado una prueba inequívoca de que está completamente satisfecho en que resucitó a Cristo de los muertos (1 Corintios 15:3-8, 12-22).
¿Está justificado el creyente? ¡Mire la resurrección de Cristo!
La resurrección es nuestra garantía.
«Jesús, Señor nuestro… fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación» (Romanos 4:24, 25).
Si el Señor hubiera permanecido en la tumba, no tendríamos esperanza más allá del sepulcro. «Si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados» (1 Corintios 15: 17). No hay salvación mediante un Mesías muerto. Pero Dios resucitó a Cristo de entre los muertos como prueba de que su obra fue aceptada, y que todos los que confían en él le seguirán en resurrección.
El calvario – provisión de amor para las demandas de un Dios santo
¿No es verdad, pues, que Dios echó un puente sobre un gran abismo en el Calvario? Su amar proveyó lo que su justicia demandaba. El pecador se apropia la salvación por la fe. Dios le tiene por justo, y entre los dos existe un estado de paz.
Lección 5
En el espacio subrayado a la derecha escriba «Verdad» o «Falso» después de las siguientes declaraciones:
1. La muerte substitutiva de Cristo no fue prevista en el Antiguo Testamento.
_____F________
2. Puesto que la obra redentora de Cristo basta para salvar a todos los pecadores, todos son salvos.
_____F________
3. A causa de la muerte de Cristo en el Calvario, Dios puede demostrar su amor a los hombres sin afectar su santidad.
_____V________
4. La responsabilidad del hombre es aceptar lo que se ha hecho y recibir la dádiva de Dios por la fe.
_____v________
5. Dios tiene por justo al pecador cuando éste toma por la fe lo que el amor divino ha provisto en el Calvario.
______v_______
En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.
6. El evento más significativo de la historia es
a. la conquista de Gran Bretaña por Julio César
b. la muerte y resurrección del Señor Jesucristo
c. la conversión de Saulo de Tarso
d. las 95 Tesis de Lutero clavadas en la puerta de la iglesia de Wittenberg
______b_____________
7. En la cruz el Señor Jesús
a. fue hecho pecado por nosotros
b. se hizo pecaminoso por nosotros
c. sufrió por sus propios pecados
d. no tuvo ningún contacto con nuestros pecados
________a___________
8. ¿Cuáles de las siguientes cosas se cumplieron en el Calvario?
a. Se satisficieron todas las demandas de la ley
b. La justicia y la santidad de Dios se satisficieron
c. La redención fue suficiente para todos los pecadores
d. Se cumplió todo lo de arriba
_________d__________
9. La resurrección de Jesucristo
a. es un mito comparable con aquéllos que se hallan en algunas religiones paganas
b. realmente no tiene nada que ver con el plan de la salvación
c. demuestra que Dios quedó satisfecho con la obra de Cristo en la cruz
d. comprueba que la muerte es «un error de la mente mortal»
_________c__________
10. La muerte de Cristo en el Calvario es el único sacrificio que requieren nuestros pecados según
a. Isaías 53:7
b. Romanos 3:23
c. Hebreo 4:12
d. Hebreos 10: 12
_________d__________
Por W.MacDonald
Para definirla el diccionario emplea palabras como «beneficio», «favor», o «benevolencia». Los teólogos definen la palabra con un solo significado bíblico – “-favor inmerecido». Bajo la gracia Dios no nos trata como merecemos, sino según su misericordia, y eso sin referirse a lo que en justicia merecemos.
Durante la guerra de independencia de los Estados Unidos, vivía en Efrata, Pensilvania, un predicador llamado Pedro Miller. Era amigo personal de Jorge Washington. También vivía en el mismo pueblo un hombre llamado Miguel Wittman, quien detestaba al predicador y hacía todo lo posible para difamarle y oponerse a él.
Sucede que Vittman se vio complicado en un acto de traición, fue arrestado y sentenciado a muerte. Cuando Miller lo oyó, caminó a pie todos los cien kilómetros hasta Fi1adelfia para rogar a Washington que perdonara la vida a Wittman. «Pedro», dijo Jorge Washington, «no puedo concederle la vida de su amigo». Miller explicó que Wittman no era amigo suyo sino su enemigo más encarnizado. Al saber esto, Washington, muy conmovido, acordó perdonar al delincuente. Vittman fue liberado y volvió el Efrata con Miller, ya no como enemigo suyo sino como amigo.
¡Esto es gracia! Así es como Dios trata hoya los pecadores.
Corno ya hemos visto, la santidad de Dios fue satisfecha can la muerte de su Hijo en nuestro favor. Ahora nos puede extender su gracia.
¿Por qué tal amor?
Antes de seguir, debemos hacer una pausa reverente para preguntamos «¿Por qué envió Dios a su Hijo unigénito para morir por el hombre pecador? ¿Por qué consintió el Señor Jesús en dar su vida en rescate de muchos? ¿Por qué se dio lo Mejor del cielo a favor de los peores de la tierra? ¿Por qué sirvió una Persona tan digna de Substituto por pecadores tan indignos?
Fue inmerecido
¿Fue porque el hombre lo merecía? ¡Claro que no! El don del amor de Dios fue enteramente inmerecido en cuanto a los pecadores. La criatura no tiene ningún derecho sobre Dios. En verdad hay una absoluta falta de mérito de parte del hombre. El hombre ha quebrantado la ley de Dios y por tanto es enemigo de Dios. Más que suficiente causa hubiera, si Dios le condenara para siempre. Ciertamente no había en el hombre bondad alguna que mereciera el sacrificio del Calvario.
Dios no necesitaba al hombre
¿Fue porque Dios necesitaba al hombre? ¡Qué ridículo! Dios es enteramente independiente y completo en sí. No necesita a nadie ni nada. ¿Necesitaba Dios nuestro servicio? El podría haber fabricado máquinas automáticas que jamás le hubieran desilusionado. ¿Necesitaba nuestra personalidad?, ¿nuestra hermosura?, ¿nuestro talento? Si fuera así, podría haber creado millones más como nosotros que le sirvieran más aceptablemente. ¿Necesitaba nuestro dinero? Él contesta: «Mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados. Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y su plenitud» (Salmo 50:10, 12). Dios hizo que existieran los mundos sin la ayuda del hombre (Isaías 40:1.3, 14; Job 38:4), y ¿acaso necesita ahora la ayuda de esta débil criatura del polvo?
El hombre no buscó a Dios
¿Nos amaba Dios porque le buscamos? Al contrario, decíamos en nuestro corazón, «Apártate de nosotros, porque no queremos el conocimiento de tus caminos» (Job 21: 14). Pablo afirma esta actitud, «No hay quien busque a Dios» (Romanos 3:11). Cuando Dios nos envió a sus mensajeros con el Evangelio, los rechazamos abiertamente. Cuando envió a su Hijo, le echamos fuera de la ciudad y le crucificamos, gritando, «No queremos que éste reine sobre nosotros» (Lucas 19:14). «En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados». (I Juan 4:10).
Dios no buscaba recompensa
Pues entonces, ¿nos mostraba misericordia el Señor porque esperaba algo en cambio? Otra vez tenemos que contestar, «No». Los propósitos de Dios en la redención eran completamente desinteresados. El sabía que no teníamos con qué pagar (Lucas 7:42). El sabía que jamás se le podría recompensar un don tan estupendo.
Pero de alguna manera ¿no debía Dios algo al hombre? De ninguna manera. No debe nada a nadie. «Quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas, a él sea la gloria por los siglos» (Romanos 11:3,5, 36).
Hagamos frente al hecho que Dios sabía que estábamos moral y espiritualmente en bancarrota. Sabía que, al no proveer él la salvación como un don libre, incondicional y sin reserva, nunca seríamos convertidos.
No tenía que hacerla. Como Spurgeon lo expresó tan a propósito:
¿Qué le importa al infinito Jehová que tú le sirvas o no? Si te rebelas contra Dios, ¿será él menos glorioso? Si no quieres obedecer al Señor, ¿qué se le da a su felicidad sin par? ¿Brillará su corona menos luminosa, o será su cielo menos resplandeciente porque tú escoges rebelarte contra él?… Si un jején contendiera con aquel alto horno allá, tú ya sabes que sería el fin. Es en tu beneficio que Dios quiere que te rindas a él. ¿Cómo podría ser en el suyo propio?
¿Por qué tal gracia?
¿Por qué, pues, lo hizo? Hay una sola respuesta. Era por gracia indecible, amor sin límite, misericordia vasta, plena y libre (Romanos 5:8). No puede haber otra explicación de por qué el perfecto gozo, felicidad y comunión del cielo se interrumpieran cuando vino el Señor Jesús al mundo como hombre inmaculado y murió sobre la cruel cruz del Calvario para redimirnos para Dios. Gracia maravillosa –es eso lo que fue. Fue que Dios escogió salvamos, simplemente porque lo quiso hacer. Fue que Dios nos amó, sencillamente porque escogió hacerla (Juan 3:16).
¡Gracia insondable!
Ninguno de nosotros puede comprenderlo. Al presente todo lo que podemos hacer es detenemos con reverencia maravillados ante el misterio de Gólgota -y adorar. A través de toda la eternidad Dios nos mostrará más claramente «las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús» (Efesios 2:7).
Como marinero, Juan Newton vivía y trabajaba con una tripulación tan grosera y violenta como jamás saliera al mar. El mismo llevaba una vida corrupta, hundiéndose cada vez más, a pesar de las oraciones de sus amados en casa, hasta que por fin llegó a ser esclavo de un esclavo. Se hallaba, en la parte más baja de su carrera, en el poder de una africana que se deleitaba en hacerle mendigar el pan mismo. Después de su conversión, Newton llegó a ser predicador y renombrado escritor de himnos. Uno de sus himnos más conocidos recuerda los días cuando la gracia de Dios le haló en todo su pecado y necesidad, y mira adelante hacia la eternidad de felicidad que aquella gracia divina hizo posible para su alma:
Sublime gracia del Señor
Que un infeliz salvó;
Fui ciego, mas hoy miro yo,
Perdido y El me halló.
Su gracia me enseñó a temer,
Mis dudas ahuyentó.
¡Oh, cuán precioso fue a mi ser,
Al dar mi corazón!
En los peligros o aflicción
Que yo he tenido aquí;
Su gracia siempre me libró
y me guiará feliz.
Y cuando en Sion por siglos mil
Brillando esté cual sol;
Yo cantaré por siempre allí
Su amor que me salvó.
Tr. C. E. Morales
Lección 6
En el espacio subrayado a la derecha escriba «Verdad» o «Falso» después de las siguientes declaraciones:
1. Dios tendría sobrada razón si nos condenara para siempre.
______V_______
2. La Biblia enseña que los hombres buscan a Dios, aún aparte de su gracia.
______F_______
3. Dios nos amó simplemente porque quiso.
______V_______
4. Nos es fácil comprender la gracia de Dios para con nosotros.
_____F________
5. Dios sabía que si él no proveía la salvación como un don gratuito, nunca seríamos salvos.
_____V________
En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.
6. El significado bíblico de «gracia» demuestra que es
a. un favor inmerecido
b. la actitud que Dios sostiene hacia los que se mueren rechazando su salvación
c. la recompensa merecida que Dios nos da
_________a__________
7. Dios envió a su Hijo unigénito a morir por nosotros porque
a. merecíamos su intervención a nuestro favor
b. Dios necesitaba un hombre que le sirviera
c. él podía ver lo desesperados que estábamos buscándole
d. él es bondadoso, misericordioso y amante
__________d_________
8. Como pecador
a. no tengo ningún derecho frente a Dios, porque he quebrantado su ley y me he hecho enemigo suyo
b. tengo derecho sobre Dios, porque todos los hombres son hijos suyos
c. tengo derecho porque Dios me hizo y por lo tanto es responsable por mi pecado
d. tengo derecho sobre Dios, a causa de mis buenas obras y esfuerzos sinceros
_________a__________
9. El pensar en Gólgota debe
a. tener poco o ningún efecto en nosotros
b. llenamos de reverencia y asombro
c. despertar en nuestro corazón resentimiento contra los que crucificaron al Hijo de Dios
d. inspiramos a mayores esfuerzos para merecer el favor de Dios
_________b__________
10. Que Dios nos mostrará más claramente en la eternidad las abundantes riquezas de su gracia lo vemos en
a. Juan 1:17
b. 11 Corintios 12:9
c. Efesio 2: 7
d. Colosenses 4:6
________c___________
Lección 12
LA ALABANZA Y LA ADORACIÓN A DIOS
Leemos en la Palabra de Dios: "Dios es Espíritu; y los que le adoran en espíritu y en realidad es necesario que le adoren" (Juan 4:24), y "Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre" (Hebreos
13:15).
En las Escrituras encontramos los conceptos de alabanza y adoración, con sus variaciones, más de 570 veces. ¿Qué es alabar a Dios? ¿Qué es adorar a Dios? ¿Por qué son tan importantes a la luz de la Palabra de Dios? ¿Cómo debemos hacerlo? Esta lección te ayudará a encontrar las respuestas en la Biblia misma. Pide en oración que lo que aprendas redunde en una relación mucho más profunda y gozosa con el Señor.
Cuando nacemos de nuevo por la fe en Jesucristo, surge en nuestro corazón gratitud y gozo por el perdón de nuestros pecados y por la libertad espiritual que sentimos. Además, el Espíritu Santo revela a nuestro espíritu el amor de Dios, su bondad, perfección, hermosura y santidad.
Como resultado de esto surgen dos sentimientos totalmente nuevos en nosotros: el deseo de alabar y el de adorar a Dios.
Sentimos la necesidad de expresar nuestro gozo y alegría por tantas cosas buenas que nos da, y lo hacemos orando o cantando. Sentimos el deseo de hablar o de cantar sobre su grandeza, su amor, su poder y su santidad. ESTO ES LA ALABANZA.
Tenemos necesidad de expresarle nuestro amor, nuestra gratitud y admiración, y sumergimos en su amor y su grandeza; quedar extasiados en la hermosura de su presencia. ESTO ES ADORACIÓN.
Vamos a ver algunas enseñanzas importantes en los Salmos, cuyos temas centrales son precisamente la alabanza y la adoración. Lee los textos que se te indican y responde a las preguntas que siguen.
1. LA ALABANZA
A. ¿Qué acciones se describen en los siguientes textos, que. son acciones de alabanza?
a. Salmo 95:1
b. Salmo 96:2
c. Salmo 96:3
d. Salmo 96:8
B. ¿Qué sentimientos y actitudes caracterizan a la alabanza según estos versículos?
a. Salmos 95:1
b. Salmos 100:2
c. Salmos 103:2
C. ¿Con qué debemos alabar a Dios?
a. Efesios 5:19
b. Salmo 98:4
c. Salmo 149:3
d. Salmo 150:3-6
D. ¿Dónde y cuándo debemos alabar a Dios?
a. Efesios 5:19
b. Salmo 149:1
c. Salmo 149:5
d. Hebreos 13:15
Vemos, pues, que la alabanza es la expresión de un alma agradecida, que siente alegría, júbilo, emoción, por la grandeza de un Dios lleno de amor; y por las bendiciones que recibe de El. Y expresa esa emoción sin inhibiciones con palabras, cantando, clamando, con instrumentos musicales, aplaudiendo, danzando, ofrendando, etc.
Es importante recordar que la alabanza es expresión de un sentimiento genuino del corazón. Es más que simplemente cantar, palmear o decir frases aprendidas, imitando a otros. Es exteriorizar una vivencia interior genuina.
E. La alabanza y nuestro estado de ánimo
¿Cómo describe Hebreos 13:15 lo que es la alabanza?
a.. Un_____________________
b. Fruto de______________________ que_____________________
La alabanza es también un SACRIFICIO. Es decir, algo que ofrecemos voluntariamente a Dios, no sólo porque sentimos el deseo de hacerlo, sino porque debemos hacerlo. Dios merece nuestra alabanza independientemente de nuestro estado de ánimo. Su grandeza y nuestra deuda de gratitud no son alterados por los cambios en nuestras emociones.
F. Bendiciones de la alabanza
a. Salmo 22:3: Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo.
b. Apocalipsis 12:11: Tenemos victoria sobre Satanás por medio de la palabra del testimonio (o confesión). Cuando alabamos, confesamos la Palabra de Dios, confesamos el nombre de Jesús (Hebreos 13:15).
c. Salmo 96:23: La alabanza anuncia y proclama las maravillas de Dios, afectando el corazón de los hombres. Es un factor importante para la salvación de almas.
2. LA ADORACIÓN
Es más difícil de entender por ser más subjetiva e interior, más propia del espíritu. Todo creyente puede adorar a Dios, pero sólo cuando está lleno del Espíritu puede adorar en espíritu y en verdad. Es una de las bendiciones del bautismo con el Espíritu Santo.
A. ¿Qué acciones acompañan a la adoración según los verbos usados en los siguientes textos?
a. Salmo 95:6
b. Apocalipsis 4:10; 7:1
c. 1 Corintios 14:25
B. ¿Qué sentimientos y actitudes están relacionados con la adoración en los siguientes versículos?
a. Salmo 95:7: "Porque Él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano."
· Amor, intimidad, sentido de pertenencia, de protección.
b. Salmo 96:9: "Adorad a Jehová en la hermosura de su santidad; temed delante de Él toda la tierra.
· Admiración, reverencia.
c. Apocalipsis 4:10-11: "Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas."
· Sobrecogimiento por la grandeza y el poder de Dios.
d. Lc 7:36-38: Cuando la mujer pecadora ungió los pies de Jesús fue un símbolo de la adoración. Expresa: quebrantamiento ("llorando,…"); humildad ("comenzó a regar con lágrimas sus pies"); amor ("y besaba sus pies"); deseo de agradar ("y los ungía con el perfume"). El romper el frasco de alabastro y el costo del perfume simbolizan de manera hermosa el deseo de dar todo de sí en la adoración.
C. ¿Qué es, en esencia, la adoración?
a. Es cumplimiento del primer y más grande mandamiento: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente".
b. Es la relación más profunda entre el creyente y su Dios. Es el amor respondiendo al amor. Es el creyente dándose a sí mismo en amor a su’ Dios. Es la expresión más plena de gratitud, amor, admiración y reverencia; no tanto por las bendiciones que recibe, sino por lo que El es y por la inmensa gracia de su amor.
D. La expresión de la adoración.
a. La adoración es esencialmente interior, subjetiva y espiritual, pero se exterioriza de diferentes maneras
· Momentos de silencio, quietud, contemplación, solemnidad.
· Momentos de reverencia profunda, quebrantamiento y lágrimas.
· Adorando con palabras y con el entendimiento, o con lenguas del Espíritu.
· Cantando con el entendimiento o con el espíritu.
b. La forma de expresión no determina su intensidad. Lo que hacemos no produce adoración. Es la adoración lo que busca expresarse, así como los abrazos y besos no producen amor, sino que el amor busca expresarse por medio de ellos.
c. Las limitaciones de la adoración. No importa la forma de expresión que usemos, nunca podremos expresar plenamente todo lo que sentimos en la presencia de Dios, ni tampoco podemos adorar todo lo que Dios merece, debido a nuestras limitaciones e imperfecciones humanas. Por eso es necesaria la adoración corporativa como iglesia. Lo que no podemos hacer individualmente como miembros, el cuerpo de Cristo sí lo puede hacer. Por eso es tan importante la participación de cada creyente en los cultos de adoración de la iglesia.
d. Las bendiciones de la adoración. Adorar es entrar en la presencia de Dios; es entrar en contacto con la gloria de Dios. ¿Qué produce esto según los siguientes textos?
· Salmo 16:11
· 2 Corintios 3:18
Memoriza el siguiente versículo
`Bendice alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo. nombre. Bendice, alma mía, a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios."
Salmo 103:1-2
Notas y comentarios
La salvación –un don gratuito –recibido por la fe
Ya hemos visto que Cristo ha hecho todo lo necesario para la redención de los pecadores. La salvación de Dios él la ofrece como un don gratuito (Romanos 6:23). La responsabilidad del pecador es aceptar lo que se ha hecho. Dios no quiso poblar el cielo con hombres que estuviesen allí contra su voluntad. En tal caso no sería cielo. Ellos se sentirían tan miserables como pecadores empedernidos en un culto de oración.
El método que escogió Dios para que él hombre recibiese la vida eterna es simplemente por la fe. (Romanos 5:1). No es por obras buenas, ni por carácter, ni por ser miembro de alguna iglesia, ni por ningún esfuerzo humano, sino sencilla y únicamente por creer en el Señor Jesucristo (Efesios 2:8,9). Todo el mundo puede salvarse de esta manera, y nadie puede salvarse de otra manera alguna (Juan 14:6; Hebreos 11:6).
Ahora hay un proceso general que se desarrolla en la salvación de un alma, y vale familiarizarse con los pasos que generalmente se toman.
Primero tiene que estar la Palabra de Dios (II Timoteo 3:15). Nadie puede convertirse aparte de la Biblia. Quizá la conversión se realice cuando las Escrituras se predican desde el púlpito, las citan un familiar o amigo, o se leen en un folleto o libro. De todos modos hay que conocer el Evangelio, y éste se conoce solamente según se revela en la Biblia. No sólo debe oírse el Evangelio sino que debe ser recibido como la misma Palabra de Dios (1 Tesalonicenses 2:13). Al par que se leen las Escrituras, Dios da la fe para recibirlas. Así «la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios» (Romanos 10: 17).
Cuando una persona lee la Biblia, descubre varias declaraciones que no le agradan. Primero descubre que es pecador (Isaías 64:6). Esto no le agrada. Luego aprende que no puede salvarse a sí mismo (Romanos 9:16). Esto hiere su orgullo. Por fin se le dice que solamente el Señor Jesús puede salvarle (Isaías 45:21, 22). Pero él no quiere hincarse delante del Hijo de Dios (Juan 5:40). Así que, si dependiera de él solo, el hombre jamás aceptaría el Evangelio.
El espíritu santo emplea la palabra de dios para convencer al pecador
Pero aquí pasa algo extraordinario. El Espíritu Santo de Dios emplea la Palabra de Dios de una manera, para nosotros misteriosa, que produce convicción en el corazón del pecador (Juan 16:7-11). Convence al hombre de la verdad de las Escrituras, de su condición perdida y sin esperanza, y del peligro de morir sin Cristo. Esto se llama generalmente convicción de pecado. En algunos casos la acompaña una profunda angustia de alma; en otros no hay nada más que un simple convencimiento que uno es perdido y necesita ser salvo.
Así el pecador es llevado a desesperar de sí mismo (Lucas 15:17-21). Pierde toda esperanza de salvarse por sus propios esfuerzos. No ve en sí mismo esperanza alguna (Lucas 18:13), y entonces se asocia con Dios contra sí mismo, y confiesa que de veras es pecador, y que por ello merece el castigo eterno (Salmo 51:1-5).
Juan Bunyan lo sabía demasiado bien por experiencia personal. Da comienzo a su clásico inmortal, El Progreso del Peregrino, subrayando el hecho que la convicción del pecado viene de la lectura de la Palabra de Dios. Dice, «Soñé, y he aquí un hombre vestido de andrajos que se paraba en cierto lugar… con un libro en la mano y una pesada carga sobre la espalda. Miré y vi. que abrió el libro, y no pudiendo contenerse más, prorrumpió en lamentos, diciendo, ‘¿Qué haré?’. Luego Bunyan describe el efecto que tuvo la convicción del peregrino, no solo sobre él sino sobre otros. Nos cuenta que cuanto más leía el hombre, más pesada sentía la carga, hasta que por fin encontró a un hombre llamado Evangelista, a quien descubrió sus temores. «Señor.» le dijo a Evangelista, «percibo por medio del libro que tengo en la mano que estoy condenado a muerte, y que después he de ser juzgado, y yo, ni quiero morir, ni estoy dispuesto para el juicio».
El Espíritu Santo emplea la palabra de dios para hablar de Cristo
Empero el Espíritu Santo nunca deja al alma en tal condición. En seguida le muestra que el Señor Jesucristo es el Salvador que necesita (Juan 1:29), y le invita a recibir al Hijo de Dios como Señor y Salvador por la fe (Apocalipsis 22:17).
¿Qué quiere decir fe salvadora? La fe salvadora no es más que confianza en el Señor Jesús. Es, como quien dice, «confianza cariñosa.» Cuando un hombre que se ahoga echa mano de un palo, pone toda su esperanza en ese palo. Cuando un hombre se sienta en una silla, descansa en la obra acabada del carpintero. Cuando uno sube al avión, deposita en él todo su peso. Antes podría haber creído en el valor y poder del avión, pero no confía en él de veras hasta que sube a bordo para el vuelo.
En El Progreso del Peregrino, Cristiano llegó al fin a un lugar donde se le podrían quitar los pecados. Era el Calvario. Bunyan lo describe así: «Después en mi sueño vi. a Cristiano ir por un camino resguardado a uno y otro lado por dos murallas llamadas Salvación. Marchaba, sí con mucha dificultad, a causa de la carga que llevaba en sus espaldas; pero marchaba apresurado y sin detenerse, hasta que lo vi llegar a una montaña, en cuya cima había una cruz, y un poco más abajo un sepulcro. Al llegar a la cruz, instantáneamente la carga se soltó de sus hombros, y rodando fue a caer en el sepulcro, y yo no la vi más.»
Bunyan nos dice que el peregrino, libre para siempre del peso de su pecado, siguió su camino con gozo. Y mientras iba, cantaba:
Vine cargado con la culpa mía
De lejos, sin alivio a mi dolor;
Mas en este lugar, ¡Oh qué alegría!
Mi solaz V mi dicha comenzó.
Aquí cayó mi carga, y su atadura
En este sitio rota yo sentí.
¡Bendita cruz! ¡Bendita sepultura!
¡Y más bendito Quien murió por mí!
La salvación –un hecho divino
Cuando por primera vez una persona confiesa que es pecador y cree en el Señor Jesucristo, se salva; nace de nuevo, se convierte (Romanos 10:9). A veces se verifica la obra maravillosa sin indicación externa. Es posible que no se sienta diferente, porque la salvación no es solamente cosa de sentir. Es un hecho divino. La palabra infalible de Dios dice que todos los que confían en el Salvador reciben vida eterna; que nunca vendrán a condenación, sino que ya pasaron de muerte a vida (Juan 5:24). Toda la cuestión de recibir el creyente la vida eterna y poder estar seguro de ella se trata más extensamente en la próxima lección.
Se debe dar énfasis al hecho que no es la cantidad de fe de uno lo que vale. Algunos tienen mucha fe; otros sólo una chispa. No es la fe que uno tenga lo que salva, sino el Objeto de la fe, es decir, el Señor Jesús. Cuando Dios ve una persona con nada más que una chispita de fe en su Hijo, le da la vida eterna.
Nosotros somos los pecadores – Cristo es el salvador
Otro hecho debe repetirse con énfasis. No hay absolutamente nada que pueda hacer el pecador para merecer la salvación (Efesios 2:8, 9). Es natural al hombre pensar que de alguna manera puede hacer algo, o ser algo, para agradar a Dios. Pero cuando una persona se allega a Cristo para la salvación, no trae consigo sino el pecado y la culpa. Se ha dicho con verdad:
«Nosotros cometemos todos los pecados; Cristo provee toda la salvación.» Si el pecador insiste en presentarse delante de Dios sobre la base de sus propios méritos, recibirá lo que merece (Apocalipsis 20:12).
La actitud que en verdad conviene al pecador contrito y arrepentido que viene a Cristo para la salvación se expresa hermosamente en las palabras de un himno bien conocido. Miles han puesto su confianza en el Redentor con estas’ palabras en el corazón y sobre los labios.
Tal corno soy de pecador,
Sin más confianza que tu amor,
Tú me llamaste, acudí;
Cordero de Dios, heme aquí.
Tal corno soy, con mi maldad,
Miseria, pena y ceguedad,
Pues hay remedio pleno en ti:
Cordero de Dios, heme aquí.
Tal como soy me acogerás:
Perdón y alivio me darás;
Pues tu promesa ya creí,
Cordero de Dios, heme aquí.
Tal corno soy, tu compasión
Quitado ha toda oposición;
Ya pertenezco todo a ti:
Cordero de Dios, heme aquí.
Lección 7
En el espacio subrayado a la derecha escriba ‘Verdad» o «Falso» después de las siguientes declaraciones:
1. Dios salvará a todo el mundo, sea que quieran ser salvos o no.
_____F________
2. Dios emplea la Biblia para crear fe en el Señor Jesús.
_____V________
3. La fe verdadera implica entregarse a sí mismo.
_____V________
4. Lo que de veras importa en la salvación es la cantidad de nuestra fe.
_____F________
5. El objeto de la fe salvadora es el Señor Jesucristo.
______V_______
En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.
6. La vida eterna es nuestra
a. sobre la base de ser miembros de una iglesia
b. por el bautismo
c. cuando la aceptamos de Dios como una dádiva
d. si la merecemos por hacer buenas obras
_________C__________
7. La fe salvadora es
a. confianza en uno mismo
b. simplemente confiar en el Señor Jesús
c. aceptar ciertos datos como verdaderos
d. estar listo a creer cualquier cosa
_________B__________
8. El Espíritu de Dios emplea la Biblia para
a. confirmar nuestras propias ideas de cómo salvamos
b. convencernos del pecado
c. poner el cristianismo en un nivel igual al de otras religiones mundiales
d. hacer todo lo anterior
_________B__________
9. Cuando somos salvos, tenemos la seguridad permanente de ello
a. por la Palabra de Dios
b. por el cambio en nuestros sentimientos
c. por la persona que nos trajo a Cristo
d. por la iglesia
_________A__________
10. Cuando decidimos acudir a Cristo para la salvación, podemos llevarle
a. nada más que el pecado y la culpa
b. solamente promesas de llevar una vida mejor
c. dinero para sostener la obra de Dios
d. todo lo anterior
_________A__________
W.MacDonald
DISCIPULADO: Avanzando en el discipulado
INTRODUCCIÓN
Bienvenido o bienvenida a esta segunda etapa en tu nueva vida en Cristo, en la cual estarás AVANZANDO EN EL DISCIPULADO, descubriendo verdades prácticas que te permitirán conocer más a Dios, al mismo tiempo que irás creciendo en tu vida espiritual.
Hay un principio común en toda forma de vida: el crecimiento. El mismo principio rige en el ámbito de la vida espiritual. Nacemos espiritualmente por la obra del Espíritu Santo en el mismo instante de nuestra conversión; pero el proceso de crecimiento es algo que nos acompaña durante toda la vida.
Cristo es nuestro Salvador y Señor, y también nuestro Maestro. Él llamó a doce discípulos; les predicó, enseñó y les adiestró, y luego les dijo: "Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".
Han pasado casi veinte siglos y muchísimas generaciones, y ahora tú eres uno de aquellos discípulos de "todas las naciones", heredero y receptor de esa promesa de bendición, gracias a la fidelidad de hombres y mujeres fieles al mandato del Señor Jesucristo. Pero sobre todo, gracias a Dios, quien en su infinita e invariable gracia te ha llamado para ser uno de sus hijos amados.
Pero también eres llamado a ser un discípulo de Jesús, y es tu privilegio y responsabilidad el avanzar en este discipulado, siendo cada día más semejante al Maestro, pero también capacitándote para que a tu vez tengas el gozo de poder "ir, y hacer discípulos".
Al comenzar este estudio, recuerda siempre lo siguiente
a. ORA antes de tu estudio personal de cada lección, pidiendo la ayuda del Espíritu Santo.
b. PREGUNTA con confianza a tu maestro por cada cosa que no has podido entender.
c. DA GRACIAS A DIOS por las cosas que vas descubriendo y que bendicen tu vida.
d. DA A CONOCER las bendiciones que has recibido a tus familiares y amigos cada vez que tengas oportunidades.
e. CONOCE Y AMA a los compañeros de tu Grupo de Discipulado.
f. PON EN PRÁCTICA los principios aprendidos.
Recuerda también las siguientes promesas y mandamientos de la Palabra de Dios:
"Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie … Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien … Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas." Josué 1:3,8, 9
"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos por los otros." Juan 13:34-35
Recordemos: Cómo estudiar este libro
Es recomendable estudiarlo en grupos de 8 a 12 personas como máximo.
El alumno debe estudiarla lección personalmente durante la semana, pidiendo en oración que el Espíritu Santo le ayude a comprender las verdades de la Palabra de Dios; leyendo y meditando los textos indicados y respondiendo las preguntas que se le hacen, y orando que esa Palabra se haga parte de su ser y le dé forma a su vida.
Una vez por semana se reunirán con un maestro que dirigirá la consideración de la lección, permitiendo en lo posible la intervención de todos los alumnos; aclarando conceptos y guiando a conclusiones prácticas para la vida.
En cada sesión se puede dar testimonio de situaciones concretas en las que lo estudiado fue de bendición para cada uno de ellos, a fin de enriquecer la enseñanza con experiencias de la vida diaria.
Obedece a Dios cada momento. "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él" (Juan 14:21).
Habla a otros de lo que Cristo ha hecho y hace por ti. Da a conocer a otros el maravilloso amor de Dios, que también es para ellos.
Lección 11
CÓMO HABLAR DE CRISTO A OTROS
Uno de los primeros resultados en la vida de una persona al nacer de nuevo, es un vivo deseo de hacerle conocer a otros lo que está experimentando en su nueva vida en Cristo. Esto es lo que la Biblia llama "testificar", o "dar testimonio" o "ser testigos" de Cristo. Y es una de las pruebas de una conversión genuina a Cristo.
Alguien ha dicho que testificar es: "Un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde conseguir pan". Es el deseo de hacerle conocer a otros el gozo de haber encontrado el Pan de Vida, Jesucristo, quien ha saciado la necesidad más profunda de nuestra alma. Es el deseo de que otros experimenten el mismo gozo y bendición.
1. RAZONES PARA TESTIFICAR
1. ¿Cuáles fueron las 4 cosas que ordenó Jesús a sus discípulos según Mateo 28:18-20?
2. ¿Para qué hemos sido bautizados con el Espíritu Santo según Hechos 1:8?
3. Según Romanos 1:14-16
a. ¿Qué se consideraba Pablo para con todos?
b. ¿Que estaba dispuesto a hacer?
c. ¿Por qué estaba pronto a anunciar el evangelio?
4. Según Hechos 8:1,4, ¿fueron los apóstoles o los discípulos quienes anunciaron el Evangelio?
5. Testificando es una de las maneras en que respondemos al amor de Dios demostrado en Cristo: 2 Corintios 5:14-15. 1
6. Ezequiel 3:18-19 es una amonestación muy solemne con referencia al testimonio para salvación: "Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares … el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma."
7. Hay gozo en ganar almas para el Reino de Dios, porque las estamos arrancando de un camino seguro a la condenación eterna y de una vida sin propósito ni esperanza (Salmo 126:5-6).
2. CÓMO PRESENTAR EL EVANGELIO
Lo que sigue es sólo una orientación fundamental para ayudarte a testificar a tus familiares y amigos, considerando que todavía no tienes mucho conocimiento de la Palabra de Dios, pero sí mucho deseo de dar a conocer a Cristo a ellos. Posteriormente podrás llevar un estudio de discipulado práctico para la evangelización, donde recibirás una capacitación mayor para ser un ganador de almas, a la vez que podrás luego enseñar a otros para que hagan lo mismo.
A. CONSIDERACIONES PREVIAS
a. Recuerda que tu responsabilidad es sólo presentar el mensaje de salvación de la mejor manera posible. No es tu tarea o responsabilidad convertir a la gente. La salvación de una persona es algo sobrenatural, que requiere del poder sobrenatural de Dios (Zacarías 4:6), y no depende de la elocuencia o la capacidad humanas.
b. Aunque vas a aprender algunos principios y pautas para testificar, y aunque debes hablar del Señor en toda oportunidad que se te presente, también debes DEPENDER DE LA DIRECCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO para determinar la persona, el momento apropiado y las palabras apropiadas para que tu testimonio tenga la mayor efectividad.
c. ORA de manera definida por la obra del Espíritu Santo sobre la persona antes, durante y después de testificarle.
d. HAZLO CON AMOR Y PACIENCIA.
e. ¡NUNCA DISCUTAS! Las discusiones nunca ayudan a ganar a las personas sino a alejarlas de Cristo. Podrás ganar la discusión, pero habrás perdido un alma.
f. NO TE DESANIMES si algunos no aceptan tu testimonio, o no se convierten. Otros lo harán. Sigue orando e insiste. No te están rechazando a ti, sino a Cristo. Recuerda la oración de Jesús en favor de los que le crucificaban: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".
B. CÓMO COMENZAR
a. INTERÉSATE POR LA VIDA DE LA PERSONA a quien testificas. Quizá tengas que comenzar hablando de temas generales o seculares.
b. INTRODUCE GRADUALMENTE EL TEMA ESPIRITUAL, de una manera natural y no forzada. Si notas que la persona no quiere entrar en el terna, no insistas. Ora que Dios te dé otra oportunidad.
c. DA TU TESTIMONIO PERSONAL en forma breve, recalcando los aspectos positivos, y dando siempre el primer lugar al Señor.
C. LAS DOS PREGUNTAS DE DIAGNÓSTICO
Si no conoces a la persona, estas dos preguntas te ayudarán a descubrir con mucha probabilidad su verdadera condición espiritual. Si la conoces y sabes que no ha nacido de nuevo, te pueden ayudar a entrar en el tema. Puedes variar las palabras, pero manteniendo la idea principal.
a. Si murieras hoy, ¿estás seguro (o segura) de que irías al cielo? Si responde que no está seguro o segura, puedes contarle cómo tú tampoco lo estabas, hasta que descubriste por la Biblia que sí era posible estar seguro. Si te responde que sí está seguro, no lo contradigas. Entonces añade la siguiente pregunta
b. Supongamos que mueres esta noche y tienes que presentarte ante Dios. Si Él te preguntara: "¿Por qué debo permitirte entrar al cielo?", ¿qué le responderías? Si da cualquier otra razón que no sea la fe en la obra de Cristo en la cruz, sabes que probablemente no ha nacido de nuevo. Es muy común que estén confiando en sus buenas obras, o en que no hacen daño a nadie.
Sin necesidad de decirle que está equivocado, y reconociendo lo importante que es todo esto, puedes comenzar a presentarle el plan de salvación, con todo el entusiasmo que el Espíritu Santo ponga en tu corazón.
D. UN BOSQUEJO DEL EVANGELIO
Aprende de memoria este bosquejo, pero considéralo siempre sólo como una ayuda. Mantente flexible para variarlo según te dirija el Espíritu Santo, y de acuerdo con el desarrollo del diálogo y a las reacciones de la persona.
Este bosquejo está desarrollado en el folleto "CÓMO OBTENER LA VIDA ETERNA", que puedes utilizar como una ayuda para aclarar conceptos en tu propia mente, o también para la presentación del mensaje mismo. Regálale un ejemplar al final, haya hecho o no su decisión por Cristo.
De preferencia usa la Biblia, haciendo que la persona lea los versículos por ella misma. Trata de añadir otros versículos similares de tu
propia "cosecha", los que harán tu testimonio más auténtico, personal y variado.
EL BOSQUEJO
a. Dios ama al ser humano
Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".
b. Pero el hombre es pecador
Romanos 3:23: "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios".
c. Y el pecado tiene un castigo
Romanos 6:23: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro".
d. Pero Cristo sufrió nuestro castigo
Romanos 5:8: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros".
e. Por eso nuestra salvación es gratuita
Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe".
f. Debemos recibir a Cristo como nuestro Salvador Juan L 12: "Mas a todos los que le recibieron (a Cristo), a los que creen en su nombre, les dio potestad de hacerse hijos de Dios."
g. Y reconocerlo como el Señor de nuestra vida Romanos 10:9: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo".
E. GUIÁNDOLO A LA DECISIÓN
Este es el momento culminante de la presentación del Evangelio. Debe hacerse en oración, pidiendo que el Espíritu Santo obre en el corazón de la persona. Las preguntas que siguen son sólo modelos o ejemplos.
a. La pregunta calificadora
· ¿Has entendido bien lo que Cristo ha hecho por ti?"
· ¿Te das cuenta de que Cristo quiere entrar en tu vida como tu
Salvador y Señor; perdonar todos tus pecados y darte vida eterna? Si la respuesta es afirmativa, prosigue a
b. La pregunta de decisión
· "¿Quieres confiar solamente en Cristo para el perdón de tus pecados y para tu salvación?"
· "¿Estás dispuesto a arrepentirte de tus pecados y seguir a Cristo?"
· "¿Quieres recibir a Cristo como tu Salvador y como el Señor de tu vida?"
Si la respuesta es afirmativa, pídele que repita contigo
c. La oración de decisión, con palabras como éstas
"Señor Jesús, reconozco que soy un pecador (pecadora), y que necesito tu perdón. Me arrepiento de mis pecados. Creo que pagaste por ellos al morir en mi lugar, pero que luego resucitaste y que vives para siempre. Te invito a entrar en mi vida como mi Salvador personal. Te reconozco como el Señor de mi vida. Recibo la vida eterna que me ofreces. Gracias, Señor."
Termina orando por la persona.
Dale confianza y reafirma la seguridad del perdón de sus pecados y de la vida eterna, dando gracias y la gloria a Dios!
Memoriza los siguientes versículos
"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo."
Mateo 28:18-20
"Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable."
1 Pedro 2:9
Notas y comentarios
LECCION 8 -La roca abajo-
Una anciana cristiana evangélica se moría. Durante muchos años había confiado en el Señor Jesús para la salvación y había descansado en él todas sus esperanzas. El era la Roca de su salvación (Salmo 62:2,6). Ahora, en sus últimos momentos, los amigos se congregaban alrededor de su cama.
«Se está hundiendo rápidamente,» dijo uno.
La anciana lo oyó y replicó susurrando, «¡No me puedo hundir a través de una Roca!»
La cuestión que afrontamos ahora es si la salvación es para siempre, o si una persona puede ser salvo y luego volver a perderse.
Hay quienes sostienen que cuando una persona es salva en verdad, queda salva para siempre.
Otros opinan que ésta es una doctrina muy peligrosa, que lleva a los cristianos a vivir en el pecado. Dicen que la salvación depende de la vida que uno lleva y que pecar es perder la vida eterna.
Si una persona entiende en verdad el evangelio de la gracia de Dios, pronto ve que la primera opinión es la correcta. El que ha sido salvado en verdad queda salvo para siempre.
Las siguientes son unas cuantas de las afirmaciones de las Escrituras que enseñan la seguridad eterna del creyente.
Grandes verdades
1. La salvación no depende de lo que hacemos para Dios sino de lo que él ha hecho por nosotros. Depende de la obra acabada del Señor Jesús sobre la cruz, Aquella fue una obra perfecta y completa (Hebreos 10:12). No se puede agregarle nada ni mejorarla (Hebreos 10:18). Dudar de la seguridad eterna es deshonrar la suficiencia de la obra propiciatoria del Señor.
El creyente es aceptado en Cristo, no en sí mismo. Así que es una aceptación perfecta y completa (Hebreos 10:14), tan eterna como lo es Cristo mismo.
La verdad de la aceptación se ilustra en el mundo de la naturaleza. A menudo un pastor tiene una oveja cuyo cordero se ha muerto. Al mismo tiempo puede que tenga un cordero cuya madre también ha muerto. Esto le plantea un problema. ¿Cómo criar al cordero huérfano? La solución obvia sería darlo a la oveja que ha perdido su cría. Pero esto no resulta. La oveja no aceptará al cordero, ni le dará de mamar porque sabe que no es suyo. Entonces el pastor toma la piel del cordero muerto y envuelve en ella al cordero vivo. Luego lo empuja suavemente hacia donde está la oveja. Ella se inclina, lo olfatea y en seguida lo acepta. ¿Por qué? ¿No es el mismo cordero que antes rechazó? Sí, pero ahora le viene vestido en la piel de su propio cordero. Lo acepta, no por lo que es en sí, sino porque está EN SU CORDERO.
El paralelo está claro. Dios acepta al pecador que cree, no por lo que es, sino porque viene vestido de todos los méritos y virtudes del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
2. Dios nos conocía perfectamente antes de salvamos. Sabía todos los pecados que íbamos a cometer. Sin embargo nos salvó. Cuando murió el Señor Jesús, murió por todos nuestros pecados – pasados, presentes y futuros. En verdad, cuando él murió todos nuestros pecados estaban en el futuro y murió por ellos. Por tanto, se ha pagado una vez la pena de todos aquellos pecados. Dios no demanda un doble pago – primero a manos de Cristo, y luego a manos del creyente. Esto sería injusto, y Dios no puede obrar injustamente
3. Como antes hemos visto, la salvación es una dádiva. Dios no da algo un día para reclamarlo el día siguiente. «Irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios» (Romanos 11:29).
4. Se habla de la salvación como de un nacimiento (Juan 3:3). Cuando uno se salva, nace de arriba. Entonces es hecho hijo de Dios (Juan 1:12). Un nacimiento es definitivo e in; cambiable. Una vez ocurrido nunca se puede deshacer. Un hijo puede traer dolor o vergüenza a su padre, pero todavía es hijo.
Así es con el nuevo nacimiento. Un cristiano evangélico puede pecar y traer dolor al corazón de Dios, pero todavía Dios es su Padre, Esto se dice claramente en 1 Juan 2:1:
«Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre.» Todavía es nuestro Padre, aunque peguemos.
El pecado rompe la comunión con Dios, pero no el parentesco.
5. El creyente no es más capaz de guardarse salvo por sí mismo que lo que era de salvarse en primer lugar. Cuando procuraron hacerla los gálatas, Pablo les preguntó: «¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?» (Gálatas 3:3).
6. Demasiado pagó Dios por su pueblo como para que este dispuesto a perderlo. Nos salvó cuando éramos enemigos suyos. ¿Ahora nos va a abandonar cuando somos sus hijos? «Si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida» (Romanos 5: 10).
7. Dios promete vida eterna al creyente, ¿Hasta cuándo dura lo eterno? Es para siempre. «Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás» (Juan 10:28). Vea también Juan 3:16; Juan 3:36; Juan 6:47. Jamás faltará a su promesa.
8. Se dice que el Espíritu Santo de Dios mora en el creyente para siempre. «Os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre» (Juan 14:16). Vea también 1 Juan 2:2.7.
9. Se dice también que el creyente es sellado por el Espíritu Santo para el día de la redención (Efesios 4::30). Y el Espíritu Santo es «las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida» (Efesios 1:13, 14). Esto da garantía al ministerio de Dios para can sus hijos hasta que al fin se llegue al cielo.
De todo lo anterior, resulta evidente que el cristiano es guardado por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero» (1 Pedro 1:.5).
El verdadero significado de la gracia
Decir que esta es una doctrina peligrosa es demostrar una gran falta de comprensión del significado de la gracia. También crea la idea fantástica que cuando se salva una persona, inmediatamente siente un gran deseo de cometer fornicación, homicidio y otros pecados viles, y que a menos que le restrinja el temor del castigo, efectivamente hará tales cosas. ¿Cuál será la verdad? Es ésta:
a. En vez de animar a los hombres a pecar, la doctrina de la seguridad eterna presenta la razón más fuerte por la: que los hombres no deben pecar. El saber que Dios ha provisto una completa, libre y eterna salvación hace que el creyente quiera servirle para siempre.
El amor es una fuerza mayor que el temor del castigo: Los hombres hacen, por sentimientos de amor, lo que jamás harían por temor. El amor ata el corazón más que cualquier otra cosa. «No es necesario que los hombres sean mantenidos constantemente en temor de la condenación para que vivan rectamente. El amor es el principio más noble y fuerte de la obediencia; un sentido del amor de Dios para con nosotros aumentará nuestro deseo de complacerle».
Así que el cristiano evangélico no lleva una vida santa para conservar su salvación, sino por amor al que le salvó, Para el es una ofensa mayor el pecar contra la gracia que contra la ley.
b. En segundo lugar, cuando uno se salva recibe una nueva naturaleza (2 Pedro 1:4). En vez de sentir un impulso fuerte hacia el pecado, el cristiano tiene un odio del pecado tal cual nunca antes experimentó.
Esta nueva naturaleza no sólo crea un horror del pecado, sino que hace que el creyente se sienta muy miserable cuando peca. El tener interrumpida la comunión con el Padre es una de las peores tragedias de la vida cristiana. Es experimentar vergüenza por abandonarse a lo que causó la muerte de nuestro Salvador. Es experimentar la corrección de un amante Padre celestial. Es experimentar la pérdida del galardón ante el tribunal de Cristo (1 Corintios 3:15). Hasta que no confiese su pecado el cristiano descaminado, y lo abandone, no es restaurado a la plena comunión de su Señor.
Por supuesto, es posible que un hombre profese ser salvo y que luego salga a vivir en el pecado. No es que de vez en cuando cometa pecados, sino que practica el pecado como el hábito de su vida. En este caso no es cuestión de que una persona sea salva y luego perdida. Este hombre comprueba por su manera de vivir que jamás fue salvo en verdad. Es un mero profesante falso que nunca ha experimentado la gracia de Dios.
Pero para los que realmente han confiado en el Salvador vivo y amante, existe la promesa infalible de Dios que él los llevará con toda seguridad a su hogar en el cielo.
Lección 8
En el espacio subrayado a la derecha escriba «Verdad» o «Falso» después de las siguientes declaraciones:
1. Dios nos acepta por lo que es Cristo, no por lo que somos nosotros. Verdadero.
2. El don de Dios de la salvación está sujeto a revocación. Falso.
3. Ya que Dios nos salvó cuando éramos enemigos, ciertamente nos ha de guardar, una vez que lleguemos a ser hijos suyos. Verdadero.
4. El Espíritu Santo mora en todo creyente verdadero en Cristo. Verdadero.
5. La doctrina de fa seguridad eterna anima a la gente a pecar. Falso.
En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.
6. La salvación depende de
a. lo que hacemos por Dios
b. lo que ha hecho el Señor Jesús por nosotros
c. lo que hacemos por nosotros mismos
d. lo que hacemos por otros
________b___________
7. El Señor Jesús murió por
a. todos nuestros pecados
b. todos nuestros pecados con excepción de los que cometemos después de salvados
c. todos nuestros pecados con excepción de los que cometemos deliberadamente
d. todos nuestros pecados con excepción de los que deshonran su nombre
_________a__________
8. Cuando un creyente peca
a. se corta su relación con Dios
b. se impide su comunión con Dios
c. se pierde su esperanza del cielo
d. su única esperanza es salvarse de nuevo
________b___________
9. El creyente debe llevar una vida santa
a. para conservar su salvación
b. porque teme el castigo
c. por amor a su Salvador
d. porque ya no puede pecar
________c___________
10. El cristiano verdaderamente renacido es guardado
a. por sus propios esfuerzos
b. por el poder de Dios
c. entre tanto que siga creyendo
d. solamente si está lleno de Espíritu Santo
________b___________
W.McaDonald.
Lección 10
UNA NUEVA ESPERANZA: LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
Estamos juntos en: una aventura emocionante con la Palabra de Dios, ¿verdad? Ya comprendes lo que Dios ha hecho por ti, y conoces algunos de tus privilegios y responsabilidades como hijo de Dios.
En esta lección, veremos algo de lo que el Espíritu Santo ha revelado con relación a las cosas futuras y a los últimos tiempos. Gran parte de la revelación bíblica, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, apuntan a la consumación del plan de salvación de Dios. La Iglesia mira con expectativa hacia aquel día en que se complete su redención. Tú y yo somos espectadores y protagonistas de los sucesos previos al acontecimiento principal hacia el cual marcha la historia: ¡LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR JESUCRISTO!
Veamos en las Escrituras lo que Dios ha anunciado para los últimos tiempos, y preparemos nuestro corazón para vivirlo.
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO POR SU IGLESIA
1. Promesas de su segunda venida
a. ¿Qué anunció Jesús respecto a sí mismo en Mateo 16:27?
b. ¿Qué promesa hizo Jesús en Juan 14:3?
c. ¿Qué anunciaron los ángeles en Hechos 1:11?
Estas son sólo algunas de las muchísimas promesas que contiene la Palabra de Dios sobre la SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR JESUCRISTO. En realidad, hay más referencias en la Biblia sobre este acontecimiento que sobre su primera venida, cuando vino para morir en la cruz del Calvario.
Pero el Señor también ha dejado señales que nos servirán para saber cuando esté cerca su venida. No nos ha dado la fecha exacta, pues no nos toca a nosotros saberlo, y debemos cuidarnos de cualquier persona que, pretendiendo tener alguna revelación especial de Dios, quiera fijar el día de la venida del Señor. Lee Mateo 24:36 y Hechos 1:6-7.
2. Señales de su segunda venida
Lee Mateo 24:3-44, y anota las señales que se mencionan en los siguientes versículos:
a. v. 5
b. Y. 6
c. v. 7
d. v.9
e. v.14
f. v. 24
La situación mundial en lo social, político, económico, y religioso, ¿te dice algo del cumplimiento de estas señales?
En los versículos 32 al 36 hay otra señal muy importante: En la Biblia, la higuera representa a Israel, y en estos versículos, la higuera que reverdece es una clara referencia a Israel que, después de vivir dispersa, odiada y errante por el mundo y sin tierra por casi 1,900 años, en 1948 fue reconocida de nuevo como nación por las Naciones Unidas, y comenzó a recuperar las tierras que Dios había dado a Abraham y a su descendencia (Génesis 12:1-2;15:18-21). ¡ALGO INCREÍBLE DESDE EL PUNTO DE VISTA HUMANO!
Todas las señales indican que el tiempo de la venida del Señor está muy cerca. ¡Es inminente!
¿Cuál es la exhortación en los versículos 42 al 44?
3. El Arrebatamiento de la Iglesia
La Biblia nos muestra que habrá un acontecimiento glorioso antes que el Señor Jesucristo descienda literal y físicamente a la tierra. Es lo que se llama EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA. Lee los siguientes pasajes de la Biblia que describen detalles de ese acontecimiento:
a. Mateo 24:37-41. ¿Qué sucederá sorpresivamente con algunas personas?
b. 1 Corintios 15:51-54. Pablo afirma que: Los muertos serán y los creyentes que estén viviendo en aquel día serán
c. 1 Tesalonicenses 4:13-17. ¿Qué pasará con los muertos en Cristo y los creyentes que estén viviendo cuando venga Cristo?
Este arrebatamiento de la Iglesia de Cristo, será sorpresivo, sin previo anuncio. Sólo tenemos las señales que indican que está muy cerca, y que, por lo tanto, debemos estar listos para ese encuentro (1 Tesalonicenses 5:1-11).
B. EL ESTABLECIMIENTO DEL REINO DE DIOS EN LA TIERRA
Cuando Adán y Eva desecharon la soberanía de Dios sobre sus vidas
cuando lo desobedecieron, se pusieron voluntariamente bajo la soberanía de Satanás. Pero después que la Iglesia sea arrebatada, el Señor comenzará su juicio sobre la humanidad incrédula y rebelde, pero también hará duros juicios sobre Satanás, y reclamará sus derechos divinos sobre el mundo.
Por razones de tiempo, no podemos entrar a un estudio profundo de estos temas. Sólo trataremos de tener una idea general de los acontecimientos más sobresalientes.
1. La Gran Tribulación
Lee Mateo 24:15-22. En el v.21, ¿qué dijo Jesús que ocurriría?
Los capítulos 6 al 18 del Apocalipsis describen en lenguaje simbólico lo que sucederá en la Gran Tribulación. Los "siete sellos", las "siete trompetas" y las "siete copas de ira" describen los juicios de Dios sobre este mundo.
Es la destrucción del sistema secularista y materialista, que ha preferido el placer, poder y dinero. Es el fin de la rebeldía contra Dios; de injusticias y de maldad. ES EL JUICIO DE DIOS SOBRE UNA HUMANIDAD REBELDE Y PECADORA. Gracias a Dios que los cristianos no pasaremos por esta tribulación, porque ya fuimos juzgados con Cristo.
2. El Milenio
El siguiente suceso será el descenso del Señor Jesucristo a la Tierra para establecer su reino en el que gobernará de forma personal por mil años. Durante ese tiempo Satanás será "atado" para que no tiente ni dañe a nadie. Mateo 24:29-30; 25:31-32; Apocalipsis 19:11-16; 20:1-6, describen estos sucesos, ya anunciados siglos antes por los profetas del Antiguo Testamento, y que llamamos el "Milenio".
3. El Juicio del Trono Blanco
Al terminar el Milenio, Satanás será soltado del "abismo"; incita a la humanidad a una nueva rebelión, pero desciende fuego del cielo y los consume (Apocalipsis 20:7-10). Satanás es lanzado con todos los suyos al lugar final de condenación que la Biblia llama el "lago de fuego y azufre". Dios levanta el "gran trono blanco" para juzgar a los que no han creído en Cristo (Apocalipsis 20:11-15).
Esto es muy importante. Todo lo que el hombre hace, a la luz como en la oscuridad; en público o en privado, está registrado en "los libros". Si fueras juzgado por tus obras, serías condenado irremediablemente, pero ¡tu nombre está inscrito en el "libro de la vida" desde el momento que creíste en Cristo como Salvador!
C. LA CULMINACIÓN DE LA HISTORIA
Ya lanzados Satanás y sus seguidores al lago de fuego y azufre, Dios hace una nueva creación. Es el comienzo de la eternidad de gloria de Dios con su criatura, del hombre con su Dios (Apocalipsis 21:1-8). Es el cumplimiento del plan eterno de Dios, de su voluntad de bendición sobre el ser humano.
1. Cielos nuevos y tierra nueva
a. ¿Quiénes vivirán en estos cielos nuevos y tierra nueva? (v.3)
b. ¿Qué cosas no habrá en esta nueva creación? (v. 4)
c. ¿Quiénes estarán excluidos? (v.8)
2. La Nueva Jerusalén
En Apocalipsis 21:9-22:5 encontramos una descripción de la perfección, belleza y gloria de la habitación de los redimidos con Dios. Es un lenguaje sublime, tratando de describir lo indescriptible. Y emplea para ello lo más hermoso que el hombre conoce de la existencia material, pero sabiendo que la realidad será infinitamente más gloriosa. Habiendo descendido ésta del cielo al iniciarse el milenio, se extenderá por la eternidad junto a los cielos nuevos y tierra nueva, como morada permanente del pueblo de Dios.
Disfruta, amado hermano, de la Palabra de Dios sin más explicaciones. Que el Espíritu Santo llene tu corazón de gratitud, esperanza y gozo, y eleve tu espíritu en adoración a Dios por su amor y grandeza. Porque todo esto es tuyo por medio de su Hijo, el Señor Jesucristo.
Lee ahora Apocalipsis 22:6-21.
a. ¿Cuándo vendrá Jesús según el versículo 7?
b. ¿Para qué vendrá Jesús, según el v.12?
c. ¿Qué advertencias hay en los vv.18-19?
d. ¿Qué pide Juan, el escritor, al final del v.20?
¿Puedes tú, de todo corazón, hacer la misma oración que Juan? Si es así, escríbelo con tu propia mano
Que éste sea tu anhelo, esperanza y oración mientras avanzas en el discipulado cristiano. Habrán pruebas y "baches" en el camino, pero nunca quites tu mirada de la meta gloriosa que Dios ha puesto delante de ti. Dios te bendiga.
Memoriza los siguientes versículos
"He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados."
1 Corintios 15:51-52
"… Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo."
Apocalipsis 21:6-7
Notas y comentarios
LECCION 9 -¿Sentimientos o hechos?-
¿Cómo puede usted saber que es salvo?
No es raro que el que ha creído en el Señor Jesucristo tenga más tarde dudas en cuanto a si fue en verdad salvado. El pensaba tener alguna experiencia misteriosa y espectacular, pero en su caso no la hubo. Pensaba que ya no habría luchas con el’ pecado, pero al contrario encuentra que éstas parecen haber aumentado. Y así se desanima y se pregunta si es posible que él pueda saber con seguridad que es salvo.
¿Que dice la Biblia?
Trataremos de ilustrar, mediante una serie de preguntas, cómo puede saber el que ha clamado a Dios por la salvación que es en verdad salvo.
La Biblia ¿es la Palabra de Dios? II Timoteo 3:16, 17. ¿Cumple Dios su Palabra? Mateo 5:18.
¿Ha prometido Dios salvar a los que claman a él? Romanos 10:13
¿Salvará Dios al pecador que cree en Jesucristo? Tito 1:2; Hebreos 10:23.
¿Ha creído usted en Cristo?
¿Ha confesado usted a Dios alguna vez que es pecador, y le ha pedido que él le salve, a base de lo que hizo Cristo por usted como su Substituto?
Ahora pues, si usted puede sincera y honestamente contestar «Sí» a todas estas preguntas, preguntamos, «¿Es usted salvo?»
La única contestación razonable es: “Claro que soy salvo.”
Dios, que no puede mentir, promete salvarme si confío en su Hijo. He aceptado al Salvador, así que soy salvo. La Palabra de Dios lo dice» (1 Juan 5:13). «Por lo cual asimismo padezco esto, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día» (II Timoteo 1:12).
Nadie jamás ha venido a Dios como pecador, pidiendo salvación en nombre del Señor Jesús, y ha sido rechazado (Juan 6:37).
¿En qué confía usted?, ¿en la Biblia o en sus sentimientos?
Lo malo es que hay gente que mira más bien a sus sentimientos que a la Biblia. La Biblia dice, en efecto, «Todos los que creen en Cristo son salvos.» Pero ellos dicen, «No me siento salvo. Seguramente si fuera salvo en verdad, no me molestarían las dudas, los temores, tentaciones y afanes. Me sentía salvo ayer, pero no me siento salvo hoy.» Dudan de la Biblia y confían en sus propios sentimientos.
Cuando el ladrón en la cruz al lado del Salvador le oyó decir, «Hoy estarás conmigo en el paraíso,» ¿cómo supo que fue salvo? ¿Fue por sus sentimientos? No, sus sentimientos en ese momento eran poco alentadores. Supo que fue salvo porque se lo dijo el Señor Jesús. Es así que sabemos nosotros que somos salvos. Oímos que su voz nos lo dice, no en voz alta sino por medio de la Palabra escrita.
El no hace que el alma exclame,
«A Dios gracias, qué bien me siento;»
Más dirige el ojo a otra parte,
A la Palabra de Cristo mismo.
Es imposible que usted se sienta salvo mientras que no acepte la Palabra de Dios. Entonces sí sabe que es salvo.
Una ilustración de la Biblia
En los tiempos del Antiguo Testamento, cuando Dios se resolvió a redimir a la nación de Israel de su esclavitud en Egipto, envió a Moisés como embajador suyo. Porque Faraón rehusó obedecer a Moisés, Dios decidió dar un paso final. Juzgaría a Faraón y a todo Egipto de una manera tal que no se atrevería Faraón a burlarse más. En una noche señalada Dios mandaría un ángel a matar todo varón primogénito de Egipto. Fue provista, sin embargo, una manera de escapar. El ángel del juicio pasaría por alto cualquier casa que tomara las medidas sencillas de salvación que delineara Dios (Véase Éxodo 12).
1. Cada familia había de tomar un cordero, perfecto y sin mancha. Debían guardar el cordero dos semanas y luego matarlo, recogiendo su sangre en una palangana.
2. Después debían aplicar la sangre al marco de la puerta de cada casa.
3. La familia, incluso el primogénito que estaba bajo la condena, había de resguardarse dentro de la casa detrás de la puerta rociada de sangre.
4. Si esto se hiciera, quedaría en salvo el primogénito.
Jorge Cutting, en su librito Salvación, Certidumbre y Gozo, emplea este acontecimiento del Antiguo Testamento para ilustrar cómo podemos saber que somos salvos.
Dice: ¿Cómo sabían por cierto los primogénitos de los miles de Israel que estaban seguros la noche de la Pascua y del juicio de Egipto?
Vamos a visitar dos de sus casas para oír lo que tienen que decir. En la primera casa todos están tiritando de temor y de incertidumbre. Les preguntamos por qué. El primogénito nos informa que el ángel de la muerte pasa por la tierra, y que él no está bien seguro de cómo saldrá él de ese momento crítico.
«Cuando ya haya pasado nuestra casa el ángel destructor,» dice, «y se haya terminado la noche del juicio, entonces sabré que estoy seguro. Pero hasta entonces no veo cómo podré estar completamente seguro. Los de la casa al lado dicen que están seguros de la salvación pero nosotros creemos que eso es muy presuntuoso. Todo lo que puedo hacer es pasar la noche esperando lo mejor.»
«Pues bien,» preguntamos, «¿no ha provisto el Dios de Israel una manera de salvarse para su pueblo?»
«Sí, cómo no,» replica él, «y nos hemos valido de esa manera de escapar. La sangre del cordero de un año, sin mancha e inmaculado, la hemos rociado debidamente en el dintel y los dos postes con un hisopo. Pero todavía no estamos completamente seguros de quedar en salvo.»
Dejemos a éstos ahora para entrar en la casa al lado. ¡Qué contraste más impresionante! La paz se refleja en todo rostro. Allí están parados, ceñidos los lomos y vara en mano, alimentándose ¿el cordero asado.
Preguntamos, «¿Cómo pueden ustedes gozar de tanta paz en una noche tan solemne?»
«Ah,» responden, «esperamos la orden de marchar de parte de Jehová. Entonces nos despediremos de este odioso país de esclavitud
«¿Se olvidan ustedes que esta es la noche del juicio de Egipto?»
«No, señor; pero nuestro primogénito esta seguro. Ha sido rociada la sangre, conforme al deseo de nuestro Dios.»
«Ha sido lo mismo en la casa al lado,» replicamos, «pero todos ellos están tristes porque no están seguros de la salvación.»
«Ah,» responde con firmeza el primogénito, «pero tenemos aun más que la sangre rociada. Tenemos la Palabra infalible de Dios. Dios ha dicho, ‘Veré la sangre y pasaré de vosotros.” Dios queda satisfecho con la sangre por fuera, y nosotros quedamos satisfechos con su Palabra por dentro.»
¿No ve que la sangre rociada nos da seguridad? Y la Palabra hablada nos da certidumbre. ¿Pudiera algo hacernos más seguros que la sangre rociada, o más ciertos que su Palabra hablada? ¡Nada!
Ahora, pues, déjeme preguntarle algo. ¿Cuál de las dos cosas estaba más segura? ¿Dice usted que la segunda, donde todos estaban tan tranquilos? No tiene usted razón. Las dos estaban igualmente seguras. Su seguridad dependía de lo que pensaba Dios de la sangre por fuera, y no del estado de sus sentimientos por dentro.
Si usted quiere estar seguro de sus propias bendiciones, no escuche el testimonio inestable de las emociones interiores sino el testimonio infalible de la Palabra de Dios.
«De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna» (Juan 6:47).
Otra ilustración
También habla Jorge Cutting de cierto agricultor quien, no teniendo pasto suficiente para su ganado, pide a un terrateniente que le venda una propiedad. Durante algún tiempo no recibe contestación.
Un día llega un vecino y le dice, «Me siento bastante seguro de que usted va a conseguir ese campo. ¿No se acuerda que la Navidad pasada el dueño le envió un regalo, y que anteayer le saludó al pasar en su auto?» Y ante tales palabras se llena de esperanza la mente del agricultor.
Al día siguiente otro vecino le encuentra y en la conversación le dice, «Temo que no haya esperanza alguna de que usted consiga ese terreno. Lo ha solicitado el señor Jones, y usted sabe cómo lo quiere a él el dueño.» Y se disipan las esperanzas del pobre agricultor. Un día tiene esperanzas; al otro día se llena de dudas.
Poco después llega el cartero. El agricultor abre su carta con ansiedad porque viene del dueño mismo. Cómo cambia su semblante de preocupación a gozo, conforme lee y relee la carta.
«¡Ya está decidido!» exclama a la esposa. No quedan más dudas ni temores. Ya se acaban las expectativas y suposiciones. «El dueño dice que el campo es mío, yeso me basta. Su palabra lo decide.»
Muchas personas están en una condición semejante. Están agitados y perplejos a causa de las opiniones de los hombres, o por las cavilaciones y sentimientos de su propio corazón. No es sino cuando reciben la Palabra de Dios que la certeza reemplaza las dudas.
Dos pruebas adicionales del nuevo nacimiento
Pues aunque la seguridad de la salvación viene primero y principalmente por creer en lo que Dios ha dicho, no es la única prueba del nuevo nacimiento. Otras dos que podemos mencionar son las siguientes.
1. El testimonio del Espíritu Santo. «El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios» (Romanos 8:16). El Espíritu da testimonio por medio de las Escrituras. Cuando un creyente lee la promesa de Dios y la cree, el Espíritu Santo le llena de gozo y paz. Entonces en su vida de oración, su culto y su servicio, el cristiano llega a ser consciente de que obra en él el Espíritu de Dios.
2. El cambio de la vida y costumbres. Por ejemplo, el creyente sabe que ha pasado de muerte a vida porque ahora ama a los hermanos (I Juan 3:14). También cambia de actitud hacia el pecado. El creyente odia el pecado y se avergüenza si acaso cae en él.
Si no hay cambios en la vida o la conducta de una persona, se puede dudar que jamás haya sido salvada. Esto es lo que quiere decir Santiago cuando dice tan acertadamente: “La fe sin obras es muerta” (Santiago 2:20). Es inútil que el hombre diga que tiene fe, si aquella fe no resulta en buenas obras. La fe que salva es la fe que obra –que cambia la manera de vivir.
¡Dudar de Dios es pecar!
Para concluir, podemos decir enfáticamente a todos los que lo hayan obedecido el Evangelio: ¡No. duden de Dios! El dice que los que creen en Cristo son salvos. El no creer esto es hacer mentiroso a Dios (I Juan 5:10). No es humildad rechazar su Palabra; es pecado. No importa cuáles sean sus sentimientos. La Palabra de Dios es verdad y en ella debemos confiar. “Para siempre, oh Jehová, permanece tu Palabra en los cielos” (Salmo 119:89).
Jorge Cutting también da una ilustración personal de esta verdad, como sigue.
“Yo sí creo en él,” me dijo cierta joven, “pero cuando se me pregunta si soy salva, no me gusta decir que sí, por si acaso esté mintiendo.»
Esta joven era hija de un carnicero de un pueblo pequeño. Cada semana su padre iba a los corrales a comprar carne, y sucede que había ido el día de la conversación. Así que le dije, «Supóngase que cuando vuelva su papá a casa, usted le pregunta cuántos carneros compró hoy, y él le contesta, ‘Diez.’ Poco después llega un hombre a la carnicería y pregunta, ‘¿Cuántos carneros compró su papá hoy?’ y usted le contesta, ‘No me gusta decirlo, por si acaso miento.”
«Pero mire,» dijo la madre, que estaba cerca, «eso sería hacer mentiroso a su papá.»
¿No ve que esta joven, bien intencionada, en realidad hacía mentiroso a Cristo? Ella estaba diciendo: «Sí, creo el Hijo de Dios, y él dice que tengo vida eterna, pero no me gusta decir que la tengo, por si acaso diga mentira.
Lección 9
En el espacio subrayado a la derecha escriba «Verdad:’ o «Falso» después de las siguientes declaraciones:
1. Dios ha prometido salvar a todos los que le invocan.
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2. Cuando una persona duda que sea salvo, resulta claro que no lo es.
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3. Es verdadera humildad decir, «Nunca puedo estar seguro de que sea salvo».
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4. El Espíritu de Dios nos da testimonio como creyentes mediante la Palabra de Dios.
______v_______
5. La Biblia dice que la fe sin obras es muerta.
_____v_______
En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.
6. Es común que una persona recién salvada
a. se desanime y dude de que sea salva en verdad
b. tenga alguna experiencia misteriosa, extática o espectacular sobre la cual fundar su seguridad de salvación
c. encuentre que el pecado fue completamente desarraigado de su naturaleza
d. no tenga más dudas en cuanto a su salvación
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7. La seguridad de la salvación se basa en
a. lo que dice Dios en la Biblia
b. aceptar a Cristo como Salvador personal
c. todas las dos cosas
d. ninguna de las dos
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8. Los sentimientos fluctúan mucho, y por lo tanto
a. son un buen termómetro de la experiencia cristiana
b. merecen más confianza que la Biblia como medio de saber si somos en verdad salvos
c. son completamente indignos de confianza como prueba de la conversión genuina
d. no tienen parte alguna en la conversión
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9. Si no cambia la conducta de una persona después que profesa fe en Cristo
a. es salva pero no está consciente de su salvación
b. es salva pero no lo sabe ningún otro
c. está en peligro de perder la salvación
d. se puede dudar que sea salva
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10. Cuando no creemos lo que ha dicho Dios, le hacemos mentiroso. Leemos esto en
a. Lucas 23:43
b. Juan 6:37
c. Hebreos 10:23
d. 1 Juan 5: 10
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OBREROS, SERVIDORES.
Las iglesias no levantan “la gran cosecha” solo por tener “Grupos pequeños, levantan la cosecha porque tienen obreros que la cosechan, y porque todos los creyentes han entendido que cada uno de ellos es el misionero enviado por Dios como embajador del Reino de los cielos (con el ministerio de la reconciliación) para todo su radio de influencia, es decir (personas) que están en contacto, conocen y viven en distintos lugares, parientes amigos conocido, compañeros de deportes, empleados, jefes o compañeros de trabajo, contactos en Internet, etc. 2 Corintios 5:18-20; Hechos 5:42.
La cosecha se levanta cuando hay obreros que están preparados y dispuestos a levantarla. Las Iglesias que no tienen un plan para desarrollar y discipular obreros, terminan por perder la cosecha.
¿Que debemos hacer?:
ORAR POR ELLOS (por obreros) Y FORMARLOS: 2 Timoteo 2:2; Mateo 28:18-20.
Jesús miró a los perdidos a su alrededor y sintió compasión de ellos porque estaban desamparados y dispersos como ovejas que no tienen pastor. Mateo 9:36. Esa compasión movió a Jesús a decir a sus discípulos:
Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
(Mateo 9:37)
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
(Mateo 9:38)
DEBEMOS CONVERTIR “MIEMBROS DE LA IGLESIA” EN LÍDERES DE GRUPOS PEQUEÑOS QUE SABEN EVANGELIZAR, COSECHAR LA MIES Y ENSEÑAR A LOS QUE ESTÁN A SU ALCANCE EN GRUPOS PEQUEÑOS.
DEBEMOS PROCURAR QUE:
SEAN LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO, DE BUEN TESTIMONIO Y SABIDURÍA:
Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.
(Hechos 6:3)
….sed llenos del Espíritu,
(Efesios 5:18)
Y DEL AMOR DE DIOS:
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
(Romanos 5:5)
…Mas el fruto del Espíritu Santo es AMOR, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe…
(Gálatas 5:22)
Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
(Efesios 3:14)
para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
(Efesios 3:16)
y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
(Efesios 3:19)
QUE ESTÉN DISPUESTOS Y RENDIDOS A HACER LA VOLUNTAD DE DIOS:
Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para
hacer tu voluntad,
(Hebreos 10:7)
QUE ESTÉN DISPUESTOS A NEGARSE A SI MISMOS Y A LLEVAR SU “PEQUEÑA” CRUZ.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
(Mateo 16:24)
DEBEN SABER Y CONOCER EL GOZO QUE PRODUCE SERVIR A DIOS
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
(Hebreos 12:2)
Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros.
(Filipenses 2:17)
DEBEN SABER QUE HAY RECOMPENSAS ETERNAS POR SU LABOR.
Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,
(Hebreos 11:24)
escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado,
(Hebreos 11:25)
teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.
(Hebreos 11:26)
Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
(Mateo 10:42)
Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.
(1 Corintios 3:8)
Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.
(1 Corintios 3:14)
sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
(Colosenses 3:24)
He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
(Apocalipsis 22:12)
INTEGRANTES DEL GRUPO DE VIDA:
*EL SERVIDOR (TRAE EL MESAJE, ACONSEJA, PASTOREA)
*UN SUPLENTE QUE PUEDA REMPLAZARLO Y FUTURO SERVIDOR
*UN SECRETARIO
*UN CORDINADOR DE LAS REUNIONES (SE ENCARGA DE LOS DETALLES DE LA MISMA Ej. Comida, te galletitas, proyector etc.)
De esta manera se debe “movilizar” a TODA LA IGLESIA según los dones, capacidades y talentos de cada uno.
ENSEÑANZAS:
1. EDIFICACIÓN DE LOS LÍDERES (alimento espiritual para ellos, y visión).
2. CÓMO HACER EL GRUPO DE VIDA
3. QUÉ ENSEÑAR EN EL GRUPO (MATERIALES)
4. COMO GANAR ALMAS (Evangelismo).
5. ORACIÓN (Hacer énfasis) Personal y Grupal.
MATERIALES
a) Las buenas nuevas McDonald (11 lecciones)
b) Su nueva vida (10 Lecciones)
c) Discipulado H. Lay (39 lecciones) (La última no). Total 60 Lecciones. (Una por semana).
Solo estos 3 son “obligatorios” para ser un líder o servidor de un Grupo de vida. Puede ir haciéndolas y enseñándolas (en su grupo) al mismo tiempo en un día posterior de la semana.
Se enseñarán en una a dos reuniones por semana a TODOS. (Una lección por semana).
- Carpeta violeta (Explica detalles y da ideas de cómo hacer un Grupo pequeño).
- Se puede utilizar el Manual de encuentros Bíblicos o los 3 del punto 1.
- O libros como: Tú eres pescador de Hombres T.L. Osborn, Evangelismo sobrenatural, Maldonado, La guía para el ganador de almas. (Grupo Nelson) para que aprendan a evangelizar.
Contamos con los materiales de www.spanishglobalreach o www.globalreach donde se pueden traducir a varios idiomas. O escritos en www.elcieloesunlugar.com.ar
MODELO PARA HACER UNA REUNIÓN CASERA O GRUPO DE VIDA.
* Tratar de ser puntuales al empezar la reunión que debe ser a una hora conveniente y pedir puntualidad a los asistentes.
* Tomar 5 minutos para “Romper el hielo” y acomodarse.
* Comenzar con una oración.
* Se pueden cantar 2 o 3 canciones de adoración o alabanza utilizando CDs o un video con canciones o si hay alguien que tenga una guitarra o algún instrumento adecuado para la situación.
* Dar un mensaje Básico, concreto y conciso. También se puede agregar (antes o después) un breve testimonio personal (del que enseña o de otra persona).
* Dar un breve tiempo para preguntas sobre el tema tratado o aclaraciones. (No extenderse demasiado en esto y procurar que nadie monopolice ese momento). Cualquier cosa se le puede decir que en la media hora final pueden consultar a solas con el líder o el suplente del líder.
* Orar por las necesidades de los presentes y hacer una oración final no muy larga.
* DURACIÓN 1 hora y ½ (como máximo) y al final tomarse ½ hora de refrigerio, galletitas, te etc . (Total 2 horas como máximo para no incomodar al anfitrión).
En ese momento final se pueden dedicar a hacer amistades, hacer preguntas personales (aparte) al líder o servidor de la reunión, contar anécdotas personales, o testimonios, recibir consejos, o simplemente pasar un momento de camaradería.
* Hacer todo de una manera sencilla (incluyendo las enseñanzas).
* Se puede dar hojitas con la fotocopia del mensaje a cada asistente.
* Darle el sitio en internet donde puede encontrar las enseñanzas cristianas.
* Hacerlo “todo cristiano” basado en la palabra de Dios
* Se debe tener en cuenta que vendrán personas de distintas religiones cristianas, de otras religiones diferentes y ateos, por lo cual se debe pedir a Dios sabiduría para cada situación.
* Los encargados deben ser guiados por el Espíritu Santo y estar preparados para cualquier variante que pueda presentarse y ser flexible con el programa y no tratar de cumplirlo a “toda costa”.
*No diluir el mensaje de Dios, pero todas las cosas que se hagan y digan, se deben decir y hacer, con amor y comprensión.