El Reino de Dios. La venida del Reino de Dios.

El Reino de Dios. La venida del Reino de Dios.

(Mateo 13:11)

El respondiendo,(Jesús a sus discípulos) les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del Reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

Nosotros podemos conocer los misterios del Reino de Dios.

(Daniel 7:13) Ya en el Antiguo Testamento se hablaba de la venida del Reino eterno de Jesús.

Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, (Jesús) que vino hasta el Anciano de días, (Dios Padre) y le hicieron acercarse delante de él.

(Daniel 7:14)

Y le fue dado dominio, (a Jesús) gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su Reino uno que no será destruido.

(Daniel 2:44)

Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un Reino que no será jamás destruido, ni será el Reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre.

(Mateo 24:29) Esto se refiere a la segunda venida de Jesucristo a Reinar en la tierra.

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.

(Mateo 24:30)

Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán (porque están en pecado) todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

El nos invita a que entremos en su Reino y vivamos bajo su gobierno, leyes y beneficios. Cada persona decide si quiere entrar o no.

(Mateo 3:1) Juan Bautista y Jesús anunciaban la llegada del Reino de Dios a la tierra.

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

(Mateo 3:2)

y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Marcos 1:14-15)

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Marcos 1:17)

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

(Lucas 16:16)

La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el Reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.

(Apocalipsis 15:3)

Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, (Jesús) diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso( Jesús es Dios) ; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. (Todos los verdaderos cristianos).

(Apocalipsis 15:4) Será el Rey de todas las naciones.

¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.

(Colosenses 1:15)

El es la imagen del Dios invisible.

(Colosenses 1:19)

por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

(Colosenses 1:20) Jesús murió para reconciliar con Dios TODAS las cosas (pueden ser personas de otros planetas). Vino para TODOS. ¿Cuáles son las cosas que están en los cielos? Si están en el cielo con Dios no necesitan ser reconciliados.

y por medio de él (Jesús) reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

(Colosenses 1:21)

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado

(Colosenses 1:22)

en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, (de Jesús en lugar nuestro llevando nuestra culpa y castigo) para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

(Colosenses 2:9) Jesucristo es Dios.

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad (De Dios)

(Mateo 13:31) El crecimiento del Reino comenzó de a poco y será muy grande y cobijará a muchas personas de todas las naciones.

Otra parábola les refirió, diciendo: El Reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo;

(Mateo 13:32)

el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

(Mateo 8:11) Es para personas de todas las naciones.

Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el Reino de los cielos;

(Hebreos 1:1-3) Jesús es Dios y efectuó la purificación de nuestros pecados al morir por nosotros como sacrificio vicario en la cruz.

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

(Hebreos 2:17) Era verdadero hombre y verdadero Dios.

Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.

(Filipenses 3:20) Los cristianos YA somos ciudadanos del Reino eterno.

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

(Filipenses 3:21)

el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

(Colosenses 1:13)

el cual nos ha librado¡ Ya lo hizo! de la potestad de las tinieblas, y trasladado al Reino de su amado Hijo. ¡Ya lo hizo!

Cuando vino el Rey a la tierra y llegó el Reino de los cielos invadiendo el de las tinieblas, empezaron a pasar cosas que antes no pasaban…

(Mateo 12:22) Se empezaron a echar a los demonios.

Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.

(Mateo 12:23) Ellos esperaban el Rey descendiente de David que nacería en la ciudad de David (Belén), Reinaría sobre ellos para siempre (Jesús reunía estas condiciones (solo que El reinará visiblemente en el futuro no muy lejano).

Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David?

(Mateo 12:24)

Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.

(Mateo 12:25)

Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá.

(Mateo 12:26)

Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino? (se refiere al reino de las tinieblas).

(Mateo 12:28)

Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios.

(Mateo 12:29) Vino uno más fuerte: Jesús.

Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte,(el diablo) y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.

(Lucas 11:20)

Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el Reino de Dios ha llegado a vosotros.

(Lucas 11:21)

Cuando el hombre fuerte armado (el diablo) guarda su palacio, en paz está lo que posee.

(Lucas 11:22)

Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, (Jesús) le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.

Esto es lo que dijo el Rey Nabucodonosor:

(Daniel 4:1)

Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.

(Daniel 4:2)

Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo.

(Daniel 4:3)

¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su Reino, Reino sempiterno, y su señorío de generación en generación. (Daniel 6:26)

De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su Reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.

(Zacarías 9:9) Se refiere a la primera venida de Jesús.

Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu Rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

(Mateo 3:1) Juan Bautista y Jesús predicaban sobre el Reino de Dios y Jesús nos mandó a hacer lo mismo a nosotros los cristianos.

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

(Mateo 3:2)

y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 4:17)

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 10:7) Nos ordenó Jesús a nosotros.

Y yendo, predicad, diciendo: El Reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 10:8) Señales del Reino de Dios invadiendo el reino de las tinieblas. Entra “La atmósfera” del Reino de los cielos o del cielo. En el cielo no hay enfermos ni demonios.

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Comienzan a manifestarse (cuando vino Jesús y hoy) los poderes del siglo venidero. Hebreos 6:5, a partir del comienzo del ministerio de Jesús en la tierra y hasta que venga de nuevo.

“Los poderes del siglo venidero” Son los poderes del cielo y que actuarán plenamente cuando Jesús venga otra vez, pero que ya están actuando ahora y se pueden conocer y “ver” hoy.

(Mateo 11:2)

Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

(Mateo 11:3)

para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?

(Mateo 11:4)

Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

(Mateo 11:5) Le dice que se dé cuenta que están sucediendo las señales de la venida del Reino de Dios y que El (Jesús) es el Mesías y el Rey esperado y que están sucediendo las señales de la presencia del Reino de los cielos en la tierra. “La atmosfera” del Reino de los cielos está entrando a la tierra y esas son las señales.

Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

(Mateo 11:11) Jesús dijo:

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el Reino de los cielos, mayor es que él.

Dice esto porque el Espíritu santo y Cristo están en ellos (no pasaba eso antes, ni con Juan el Bautista, ni con Moisés ni con nadie que vivió antes de Juan).

A todos sus discípulos les seguían y les siguen hoy las señales de la venida del Reino de Dios. Marcos 16:15-20.

(Lucas 10:17)

Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

(Lucas 17:20-21)

Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el Reino de Dios, les respondió y dijo: El Reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros.

(Marcos 1:32)

Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados;

(Marcos 1:33)

y toda la ciudad se agolpó a la puerta.

(Marcos 1:34)

Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

(Marcos 1:14) Ese era el mensaje de Jesús.

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios,

(Marcos 1:15)

diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Colosenses 2:15) (Jesucristo ya derrotó y despojó a TODOS los demonios de diferentes clases)… y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

(1 Juan 3:8)

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

(Mateo 6:10) Debemos orar así.

Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

(Mateo 25:34)

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

(Lucas 22:29)

Yo, pues, os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí,

(Lucas 22:30)

para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

(Juan 18:36)

Respondió Jesús: Mi Reino no es de este mundo; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.

(Hechos 1:3) El libro de los Hechos de los apóstoles comienza y termina hablándoles del Reino de Dios.

a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo (Jesús) con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios.

(Hechos 28:30-31)

Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el Reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

(Hechos 6:8) Hoy también se manifiestan (con todos los cristianos) las señales del Reino en todas partes.

Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

(Lucas 9:62) Debemos seguir siempre adelante. Jesús siempre habla del Reino de Dios.

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el Reino de Dios.

(Juan 1:12)

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

(1 Corintios 4:20)

Porque el Reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.

(Romanos 14:17)

porque el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

(Gálatas 5:19)

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

(Gálatas 5:20)

idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

(Gálatas 5:21)

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán (¡Cuidado!) el Reino de Dios.

Jesús dijo esto a Nicodemo que era un sincero maestro de las escrituras:

(Juan 3:3)

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.

(Juan 3:4)

Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

(Juan 3:5)

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.

(1 Corintios 15:25) Jesús YA REINA y va venciendo a todos sus enemigos.

Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.

(1 Corintios 15:26)

Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.

(1 Corintios 15:27)

Porque todas las cosas las sujetó (Dios) debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. (Dios Padre)

(1 Corintios 15:28)

Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.

(Apocalipsis 12:10)

Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el Reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo.

(Mateo 13:11)

El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del Reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.

(Lucas 1:31)

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

(Lucas 1:32)

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

(Lucas 1:33)

y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su Reino (el de Jesús) no tendrá fin.

(Hechos 14:22) S. Pablo también hablaba del Reino de Dios:

confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el Reino de Dios.

(Hebreos 12:28) Los que somos de Jesús, YA recibimos el Reino y estamos en él aunque no lo veamos.

Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

(Mateo 18:1)

En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el Reino de los cielos?

(Mateo 18:2)

Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,

(Mateo 18:3)

y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los cielos.

(Mateo 18:4)

Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los cielos.

(Marcos 12:34) Jesús le dijo a un hombre religioso:

Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. (Pero no estaba adentro). Muchos está así o más lejos.

(Lucas 14:23) Debemos hacer todo lo posible para que las personas entren en el Reino de los Cielos.

Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.

(Lucas 12:32)

No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.

(Hechos 11:26) Hay un solo nombre para los seguidores de Cristo: CRISTIANOS.

Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

(Mateo 16:18) Jesús edificó una sola Iglesia y las puertas del infierno no podrían detener la conquista de su territorio (o fortaleza) por el Reino de los cielos.

Y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades (Infierno) no prevalecerán contra ella.

El Reino de Dios:

(Juan 17:21) Todos los verdaderos cristianos debemos ser como uno solo. Desalentamos a fundar nuevas religiones cristianas con un líder a la cabeza (o varios) por más razones que tengan. Jesús dijo: para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

(Juan 17:22)

La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

(Lucas 17:21) Es un Reino invisible que avanza y conquista los corazones de los hombres. Y el mismo Rey y su Espíritu (El Espíritu Santo) es puesto en ellos, entra en ellos y vive en ellos.

ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros.

(Lucas 13:23)

Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo:

(Lucas 13:24)

Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

(Lucas 13:25)

Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois.

(Lucas 13:26)

Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste.

(Lucas 13:27)

Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.

(Lucas 13:28) 1. EL REINO DE DIOS YA ESTABA EN EL PASADO.

…cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.

(Lucas 13:29)

Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios.

(Lucas 7:20) 2. ESTABA EN EL PRESENTE. (En la época de Jesús).

Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?

(Lucas 7:21)

En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.

Jesús mostró “la atmósfera” del Reino de Dios al hacer estos milagros.

(Lucas 17:21) 3. ESTÁ EN EL PRESENTE.

ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el Reino de Dios está entre vosotros.

(Lucas 11:20)

Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el Reino de Dios ha llegado a vosotros.

(Lucas 22:28) 4. EL REINO DE DIOS ESTARÁ EN EL FUTURO.

Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.

(Lucas 22:29)

Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,

(Lucas 22:30)

para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

(Lucas 22:18)

porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el Reino de Dios venga (y se instale visiblemente y para siempre en la tierra).

(Mateo 26:29)

Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre.

Ahora estamos en este tiempo:

(Mateo 24:14)

Y será predicado este evangelio del Reino (de Dios) en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Esto es lo que perdurará para siempre, eternamente.

(Apocalipsis 11:15) El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor (Dios Padre) y de su Cristo; (Jesús) y El reinará por los siglos de los siglos.

Jesús llama a todos a entrar en su Reino y a que trabajemos con el y para el, para salvar a todos en todo el mundo, sin distinción de razas o creencias, siendo sus discípulos y actuando bajo su guía. Gálatas 3:26-28.

¿Como podemos entrar al Reino de Dios?

1. Debes saber que Dios te ama con un amor que el hombre no puede comprender. 1Juan 4:9-10; Juan 3: 16.

2. Teniendo un arrepentimiento total y un cambio de actitud hacia el pecado. Hechos 3:19.

3. Saber lo que Cristo hizo a favor de nosotros y tener fe en eso. 1 Pedro 2:24; 3:18; 1 Corintios 15:3.

4. Aceptar la invitación de entrar en el Reino estando dispuesto a obedecer al Rey Jesús y sus leyes. Mateo 22:4; Lucas 14:17; Apocalipsis 11:15; 17:14.

5. Recibir al Rey Jesús en su interior por medio de una sencilla oración a El con sus propias palabras. Juan 1:12; Apocalipsis 3:20.

Oración modelo: (Puede usted hacer una similar)

Querido Jesús te pido perdón por todos mis pecados, tomo en este momento la decisión de seguirte y ser tuyo, te entrego mi vida a ti y te recibo en mi corazón como mi salvador y Rey de mi vida. Recibo ahora tu perdón y la salvación de mi alma por tu obra realizada a mi favor en la cruz donde llevaste mi culpa y moriste en mi lugar. Gracias porque me has perdonado, porque ahora estoy limpio delante de ti y porque soy ahora verdaderamente un hijo de Dios. Dame ahora tu Espíritu Santo y lléname de El. Lo recibo ahora junto con tu paz. Amén.

¡Bienvenidos al Reino de Dios!

El Reino de los cielos no es una religión. Es un gobierno con un país. El cielo es ese país y Jesucristo es su Rey. Cuando nos hacemos ciudadanos del Reino de Dios, significa que voluntariamente nos alineamos con un nuevo gobierno y una nueva nación, abrazando su idioma, sus ideales y valores.

En cada lugar su propósito es instalar una embajada de su Reino, (Una iglesia o una reunión casera donde se crea, enseñe y se practique TODA la palabra de Dios), un lugar en donde los ciudadanos del Reino nuevos y viejos, puedan recibir ayuda, ser entrenados en los caminos, leyes, lenguaje, costumbres y manera de comportarse del Reino de Dios, y que sean equipados con los recursos del Reino de los cielos que necesiten, para una vida efectiva en la “colonia” del Reino de Dios en la tierra.

Esta debe ser una columna y un baluarte de la verdad, que sea de influencia para toda la zona en que está ubicada.

(Mateo 6:33)

Busquen el Reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.

(Lucas 12:32)

Así que no se preocupen, pequeño rebaño. Pues al Padre le da mucha felicidad entregarles el Reino.

Predicar sobre las verdades del Reino de Dios trae unidad porque el asunto no es si eres de una religión cristiana en particular (hay muchas) sino el tema es ¿ESTÁS EN EL REINO O NO?

Predicador Gustavo Isbert www.elcieloesunlugar.com.ar

Discipulado Cristiano. Lección 20.

Lección 20

ENFRENTANDO LAS PRUEBAS

Como hijo de Dios, has podido conocer algunas de las enseñanzas fundamentales de su Palabra en cuanto a tu propia experien­cia espiritual. Ya sabes cómo testificar de Cristo, y has aprendido algo de la vida de la iglesia, de los dones del Espíritu y de los ministerios que el Señor Jesucristo ha dado a su iglesia para la edificación de todos los creyentes.

Durante el tiempo transcurrido como creyente, quizá has tenido algunas pruebas difíciles, y te has preguntado por qué te han sucedido

esas cosas.

Quizá familiares muy queridos te han rechazado por tu nueva fe; quizá algunos amigos se han alejado de ti; o se te han presentado dificultades en tu trabajo; o te han venido problemas de salud; o has tenido algún accidente; o te han robado.

Quizá te has hecho la pregunta: "¿Por qué me sucede esto ahora que me he acercado a Dios y he empezado una nueva vida con Cristo?" "¿Por qué permite esto mi Padre celestial, quien supongo que me ama?"­

"¿Habré hecho mal al recibir a Cristo como mi Salvador y Señor?"

Aunque no hay respuestas fáciles al problema del sufrimiento en la vida, la Palabra de Dios sí nos da suficiente luz como para entenderlo y tener victoria sobre él y sobre las pruebas que podamos tener como creyentes.

Si ésta no es tu experiencia personal, el conocer la enseñanza bíblica sobre el tema te capacitará para ayudar a otros que sí están pasando por pruebas en sus vidas, y podrás ser un instrumento de bendición con la ayuda del Espíritu Santo, el Consolador divino.

1. ¿POR QUÉ HAY SUFRIMIENTO EN EL MUNDO?

Uno de los aspectos más comunes para cuestionar el concepto de un Dios santo y perfecto es el de la existencia del dolor y el sufrimiento en el mundo. "Si Dios existe, ¿por qué permite que la gente sufra?" "¿Por qué permite la injusticia, la maldad, el hambre, la pobreza, la enfermedad y la muerte?" Son preguntas que se hacen con frecuencia.

Vamos, pues, a la revelación de la Palabra de Dios. Aunque no es su propósito dar explicaciones sobre la existencia del sufrimiento, sí da suficiente luz como para satisfacer la mente inquisitiva y sincera.

A. El propósito de la creación

Anota el propósito de Dios al crear al hombre, según los siguientes textos:

a. Génesis 1:26-27

b. Isaías 43:7

c. Romanos 11:36

e. Efesios 1:9-10

Está claro que Dios nos creó para sí, y para mostrar en nosotros su gloria. Esta gloria de Dios incluye su amor perfecto e infinito que se debía mostrar en una relación `de amor con su criatura. Dios es amor, dice la Escritura, y el hombre es el único ser creado a su imagen y semejanza, con el evidente propósito de tener una relación de amor con su Creador.

Pero el amor, para que sea amor, debe ser espontáneo y no obligado. Por esto Dios tenía que dar al hombre libre albedrío; es decir, la capacidad da amar y obedecer libremente y no actuar simplemente como un robot mecánico. Esta capacidad, por consecuencia, implicaba también la ca­pacidad de no amar y de desobedecer.

B. El pecado: puerta de entrada del sufrimiento humano

Aunque Dios le dio libre albedrío al hombre, también le instruyó sobre su uso. Dios lo había creado a su propia imagen y semejanza, con intelecto, sentimientos y voluntad, pero en armonía con su santidad y con su ley moral. Y Dios le advirtió sobre las consecuencias que sufriría si usaba mal su libertad y caía de su relación de amor con un Dios santo.

Cuando Adán y Eva comen del fruto prohibido, lo hacen como resultado de un proceso: hacen caso a las insinuaciones de Satanás; dudan de la sinceridad de Dios; y ambicionan ser como Dios (Génesis 3:1-6).

¿Cuáles fueron las consecuencias del pecado de Adán?

a. Génesis 2:16-17

b. Romanos 5:12

Desde ese momento el pecado y la muerte como factores destructores de la vida humana, con todas sus variantes: egoísmo, violencia, injusticia, enfermedad, guerras, hambre, delincuencia, etc., etc., han traído dolor y sufrimiento a la vida humana.

Y mientras el hombre siga infringiendo las leyes de Dios, dándole las espaldas y viviendo en rebeldía contra su misma razón de ser: la gloria de Dios, seguirá sufriendo las consecuencias de su pecado y seguirá experimentando dolor y sufrimiento de diversos tipos.

C. El sufrimiento: prueba del amor de Dios

Esto suena ilógico a primera vista. Pero así como el dolor físico es una muestra de la providencia de Dios como factor de supervivencia, al advertirnos e os peligros para nuestra salud física, así también el sufrimiento mora es un factor de supervivencia espiritual, porque nos advierte de la realidad del pecado.

El sufrimiento ha sido el factor que ha llevado a muchos a buscar a Dios, y han experimentado la bendición más grande que un ser humano puede recibir la salvación de su alma y la vida eterna.

El sufrimiento es un mensaje silencioso de la realidad del gozo y la felicidad con Dios; y recordatorio constante de la situación de pecado del hombre y de su necesidad de salvación.

2. LAS PRUEBAS EN LA VIDA DEL CREYENTE

Cuando recibimos a Cristo como Salvador y Señor, "somos justifi­cados en su sangre… reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo … salvos por su vida" (Romanos 5:9-10); también somos "librados de la potestad de las tinieblas, y trasladados al reino de su amado Hijo"

(Colosenses 1:13).

Pero seguimos viviendo como parte de esta humanidad que, en su conjunto, sigue las consecuencias del pecado. No es de extrañar que como creyentes tengamos que experimentar dolor y sufrimiento.

No obstante, hay una gran diferencia entre el sufrimiento en el mundo, sin propósito ni esperanza, con el que experimenta e i o de Dios, quien tiene una perspectiva mucho más amplia, y conoce que está vida terrena es sólo un pequeño tramo que lleva a una vida eterna de gozo con Dios. Por eso las Escrituras hablan de las "pruebas" del creyente.

La Biblia nos muestra la realidad de las pruebas en la vida de los grandes hombres de Dios

a. Job (Job 1-2)

b. David (Salmo 32:3-4)

e. Juan el Bautista (Mateo 14:3-5)

d. Pablo (2 Corintios 1:5-6; 11:23-29)

e. Los héroes de la fe (Hebreos 11:35-38)

f. Los santos de la tribulación (Apocalipsis 7:13-14)

Pero también están las pruebas causadas por los errores e impruden­cias de los mismos creyentes, por los cuales no podemos culpar a nadie. ¿Puedes pensar en algunos de estos errores o imprudencias que luego causan sufrimientos’?

3. LA VICTORIA SOBRE LAS PRUEBAS

Llegada la prueba, nada puede mitigar el dolor o el sufrimiento. Ellos son reales y no los podemos ignorar ni aparentar que no los sentimos. Pero sí podemos tener victoria sobre ellos cuando los consideramos desde la perspectiva correcta, que es la perspectiva de Dios.

A. Las pruebas en la perspectiva de Dios

De acuerdo con la revelación de la Palabra de Dios, sus planes eternos permanecen vigentes. Aunque el pecado fue introducido en la creación y con él el dolor y la muerte, Dios envió a su propio Hijo para salvar al hombre de las consecuencias de su pecado, y en la cruz derrotó a Satanás y triunfó sobre el pecado y la muerte.

De esta manera el dolor, el sufrimiento y la muerte son sólo inciden­tes temporales a la luz de la gloriosa salvación y la perspectiva del goce de la gloria de Dios por toda la eternidad.

Otra verdad bíblica es que Dios no permitirá que un creyente sufra como un fin en sí mismo, sino que siempre tendrá un resultado de bendición. ¿Qué resultado habrá de las aflicciones, según los siguientes textos?

a. Romanos 8:28

b. 1 Pedro 1:6-7

c. Hebreos 12:11

B. El sufrimiento de Dios en nuestras pruebas

a. Zacarías 2:8. ¿Qué significa este texto para nosotros como creyen­tes’?

b. Juan 11:32-35. ¿Es Jesús insensible al dolor humano? ¿Cómo reacciona ante él?

c. Colosenses 1:24. Por qué sufre aflicciones Cristo todavía?

Jesús, el creyente más bueno y santo que ha pisado la tierra, no rehuyó el sufrimiento por amor a nosotros. Y él nos acompaña en nuestras pruebas y aflicciones porque nos sigue amando.

La cruz nos muestra a un Dios sufriente. La resurrección nos muestra a un Dios victorioso sobre el sufrimiento y la muerte. Por esto cuando clamamos a. El en medio de nuestras pruebas, sabemos que El nos entiende y se identifica con nuestro sufrimiento (Hebreos 12:1-4).

C. La fe, nuestro escudo ante las pruebas

Ef.6:16 dice que la fe es nuestro escudo contra los dardos de fuego del maligno. Si comenzamos a lamentamos y quejamos contra Dios cuando vienen las pruebas, es porque hemos bajado el escudo de la fe.

Es por fe que seguimos creyendo que "Dios es amor’ (1 Juan 4:8); que nos ”predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesu­cristo, se n el puro afecto de su voluntad" (Efesios 1:5); que sus caminos ‘son más `altos que nuestros caminos, sus pensamientos mas altos que los nuestros" (Isaías 55:9); que "a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan a bien" (Romanos 8:28); y que en todas las circunstancias “nos guiará su mano y nos asirá su diestra" (Salmo 139:1-10).

Alguien ha dicho que esa fe: "certeza de lo que se espera; convicción de lo que no se ve" (Hebreos 11:1), es como nuestra piel. Con ella podemos meter la mano en un recipiente con vinagre y no nos haría daño; el hacerlo sin esa piel sería dolorosísimo. Es como nuestro esqueleto, que con él podemos soportar pesos muy grandes; pero sin él el peso más pequeño nos aplastaría.

Nuestra fe nos dice que Dios sufre con nosotros. Guillermo Hunter escribe (Apuntes Pastorales, Vol. VI, #4):

"Dónde está Dios cuando duele? La respuesta a esta pregunta es cierta: El está en la cruz, tomando el dolor de Cristo, y el terror de todos los sufrientes del universo."

‘En Cristo, Dios su rió solo, total v completamente solo, para que, tú y yo nunca tengamos que sufrir solos: No te desampararé, ni te dejaré’ (Hebreos 13:5)… Su interés por nosotros no se mide por cuánto debe ser reducido nuestro dolor ‘si en realidad le interesa’. Su simpatía es mejor evaluada a la luz de cuánta agonía él sufre a nuestro favor."

"En Jesús, Dios nos ha dado las bases para una esperanza realista… aun cuando duele. Esto es lo que hizo posible a Pablo decir: ‘Nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones’ (Romanos 5:2)"

Sobre todo esto hay una hermosa promesa en Apocalipsis 21:3-5. Lee estos versículos, medita en ellos, y regocíjate en el Señor, aun en medio de tus pruebas. Esa será una de las armas más poderosas para la victoria en medio de tus circunstancias.

Memoriza los siguientes versículos

"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."

Romanos 8:

"Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados."

Hebreos 2:18

Notas y comentarios

Esto es evangelizar:

Como presentar el Evangelio: Las personas deben saber estas cosas:
a. Dios ama al ser humano
Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".
b. Pero el hombre es pecador
Romanos 3:23: "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios".
c. Y el pecado tiene un castigo
Romanos 6:23: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro".
d. Pero Cristo sufrió nuestro castigo
Romanos 5:8: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros".
e. Por eso nuestra salvación es gratuita
Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe".
f. Debemos recibir a Cristo como nuestro Salvador Juan L 12: "Mas a todos los que le recibieron (a Cristo), a los que creen en su nombre, les dio potestad de hacerse hijos de Dios."
g. Y reconocerlo como el Señor de nuestra vida Romanos 10:9: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo".
• ¿Has entendido bien lo que Cristo ha hecho por ti?"
• ¿Te das cuenta de que Cristo quiere entrar en tu vida como tu
Salvador y Señor; perdonar todos tus pecados y darte vida eterna?
• "¿Quieres confiar solamente en Cristo para el perdón de tus pecados y para tu salvación?"
• "¿Estás dispuesto a arrepentirte de tus pecados y seguir a Cristo?"
• "¿Quieres recibir a Cristo como tu Salvador y como el Señor de tu vida?"
Si la respuesta es afirmativa, te pido que repitas conmigo esta oración de todo corazón con palabras como éstas:
"Señor Jesús, reconozco que soy un pecador (pecadora), y que necesito tu perdón. Me arrepiento de mis pecados. Creo que pagaste por ellos al morir en mi lugar, pero que luego resucitaste y que vives para siempre. Te invito a entrar en mi vida como mi Salvador personal. Te reconozco como el Señor de mi vida. Recibo la vida eterna que me ofreces. Gracias, Señor ".Amén.
Pr Gustavo Isbert

Discipulado Cristiano. Lección 19.

Lección 19

PERDONANDO SETENTA VECES SIETE

1. LA IMPORTANCIA DEL PERDÓN

Habiendo visto la importancia del amor en la lección anterior, vamos a considerar uno de los frutos que ese amor produce: el PERDÓN.

a. Gálatas 5:19-20. ¿Cuáles de las obras de la carne mencionadas aquí tienen que ver con el perdón?

Podemos añadir resentimientos, rencor, amarguras, odios, etc., sen­timientos y pasiones demasiado comunes y que hacen tanto daño, como para pasarlos por alto. Dañan las relaciones entre las personas y también la vida espiritual de los creyentes.

Notemos que la Palabra de Dios las califica como obras de la carne, otra forma de decir que son pecados, porque son contrarios al carácter santo, amoroso y benigno de Dios. Pero la gravedad de esta familia de pecados es mayor si consideramos su naturaleza esencial. Veamos

b. 1 Juan 3:15. Alguien que aborrece (o tiene resentimiento, rencor, odio, etc.) ¿qué viene a ser según la Palabra de Dios?

c. Juan 8:44. ¿Quién indujo el primer homicidio en el mundo y es llamado el "homicida desde el principio"?

El resentimiento, rencor, odio o ira, son diferentes grados o niveles de sentimientos que, llevados a su expresión máxima o a sus últimas consecuencias, terminan en el homicidio.

Vemos, pues, que cuando tenemos estos sentimientos o pasiones, nos introducimos en territorio de Satanás, y abrimos puertas a su influencia sobre nuestra vida. Por eso dice la Palabra de Dios en Efesios 4:26: "Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo".

2. LA NATURALEZA DEL PERDÓN

Dice el diccionario: "Perdón es la remisión de una injuria, deuda, agravio, etc."

En realidad, cualquiera de los sentimientos que estamos consideran­do, es el deseo insatisfecho o compulsión a cobrar lo que consideramos una deuda para con nosotros por algún daño que nos han causado, o que creemos que nos han causado. Este deseo insatisfecho o compulsión sólo produce amargura y sufrimiento a nuestro espíritu.

Al perdonar "remitimos", es decir, enviamos la cuenta de la deuda a Dios. Renunciamos a cobrar esa deuda y se la remitimos a Dios, el Juez justo que conoce todas las cosas, las circunstancias y las intenciones del corazón mejor que nosotros, y quien es el único que tiene derecho a cobrar:

Romanos 12:19: "No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor."

Al hacerlo así, quedamos en paz con la persona que nos ofendió; con nosotros mismos y con Dios. ¡Gloria a Dios!

3. LA LEY DEL PERDÓN

La Palabra de Dios nos muestra una ley muy clara sobre el perdón, pero que lamentablemente olvidamos con mucha frecuencia: la ley de reciprocidad. Analiza los siguientes textos y anota las respuestas

a. Mateo 6:12. ¿En qué se basa nuestro derecho a pedir perdón a Dios?

b. Mateo 6:14-15. ¿Cómo se muestra la ley de reciprocidad en este pasaje?

c. Efesios 4:32. ¿De qué manera debemos perdonar?

Recuerda que pues, que como hijo de Dios, aunque tienes la bendita promesa de 1 Juan 1:9: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo- para perdonar nuestros pecados", también debes considerar que dicho perdón no será eficaz si tú, a tu vez, no perdonas las ofensas de otros contra ti.

4. PERDONANDO SETENTA VECES SIETE

Lee Mateo 18:21-35.

a. ¿Cuántas veces debes perdonar?

b. Si en el simbolismo bíblico el siete es el número de la perfección o de lo completo, ¿qué crees que significa el mandamiento de perdonar setenta veces siete?

c. ¿Por quién has sido perdonado tú?

d. ¿Cuán grande era la deuda que te fue perdonada?

¿Te das cuenta de que Dios nos tiene que perdonar cada día, porque m cada día le fallamos de alguna manera? Esa es la razón por la cual El nos 1T7 manda que perdonemos 70 veces 7. Y como el perdón de Dios ha sido #Ti tan grande, porque grande era nuestro pecado, así también debemos así también perdonar sin importar lo grande que haya sido la ofensa contra nosotros.

Lee ahora Hebreos 10:17.

e. ¿Cómo nos perdonó Dios?

f. Entonces, ¿cómo debe ser nuestro perdón?

Dios tiene la capacidad para olvidar completamente nuestros peca­dos, por ser Dios. Pero El nos ha creado de tal manera que no podemos, voluntariamente, olvidar las vivencias o experiencias que hemos tenido. Pero cuando en realidad perdonamos, el recuerdo de las ofensas ya no nos causará dolor o ira. Esta es la naturaleza del olvido para nosotros, y la prueba de que el perdón ha sido verdadero.

5. PERDONANDO OFENSAS DEL PASADO

Es muy raro encontrar personas que no hayan tenido resentimientos o rencores desde su niñez. Puede ser tu caso con tus mismos padres, quienes quizá dieron preferencia a algún otro hijo; o con algún hermano que quizá te superaba en todo y te menospreciaba; con el maestro de escuela que te humilló delante de todos; con el esposo que te abandonó; o quizá tu padre o tu madre te abandonó cuando eras un adolescente; o un hombre te violó cuando niña; o un jefe te despidió injustamente, etc.

El tiempo ha pasado y sigues sintiendo el resentimiento o el rencor. Posiblemente has cortado toda relación con esa o esas personas hasta ahora, o no puedes verlas sin sentir incomodidad, dolor o hasta ira.

Quizá antes nunca pudiste perdonar, pero ahora ya eres un hijo o una hija de Dios. Recuerda lo que dice la Palabra de Dios: "El amor de Dios ha sido derramado en tu corazón por su Espíritu Santo", y "Dios no te ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, amor y dominio propio".

Dios te ha perdonado todos tus pecados. Ya eres libre de toda condenación, pero también de toda culpa: no permitas que un resenti­miento o rencor te ate, e impida que esa libertad fluya en gozo y alabanza a Dios y en amor para con todos.

Renuncia en oración a cobrar toda ofensa. Remítela a Dios. Pide perdón a Dios por el resentimiento que has tenido y, si es posible y necesario, ve donde esa persona; dile que ya la has perdonado y pídele perdón por haber estado resentida con ella. Hazlo sin importarte cuál sea su reacción. Tú cumple con tu deber. Lo que haga la otra persona es su responsabilidad delante de Dios y no tuya. Dice Ro 12:18: "Si es posible, en cuanto dependa de vosotros… estad en paz con todos los hombres".

6. PER1DONANDO OFENSAS DEL PRESENTE

¿Qué enseña la Palabra de Dios en cuanto a tu relación con otros, y en especial con tus hermanos en Cristo?

A. Colosenses 3:12: Debemos "vestirnos" de ciertas virtudes

a. De misericordia, para perdonar y hacer bien a todos, aunque no lo merezcan.

b. De benignidad, para tratar amablemente a todos, aunque ellos no lo sean con nosotros.

c. De humildad, para no considerarnos superiores a aquellos que nos fallan, porque también somos pecadores.

d. De mansedumbre, para aceptar las ofensas de los hombres como parte del plan de Dios con nosotros, y por lo tanto sin discutirlo.

e. De paciencia, para soportar las pruebas con serenidad y esperanza, sabiendo que sirven para forjar nuestro carácter a la semejanza de Cristo.

B. Colosenses 3:13: Hay dos cosas que debemos hacer:

a. Soportarnos unos a otros, reconociendo que todos somos pecadores, que todos tenemos defectos, y que todos estamos en el proceso de perfeccionamiento.

b. Perdonarnos unos a otros, de la manera que Cristo nos perdonó y nos sigue perdonando con paciencia cada día nuestros pecados, fallas y negligencia.

C. Colosenses 3:14: Sobre todo:

Debemos "vestirnos" de amor, ese AMOR ÁGAPE que estudiamos en la lección anterior, el amor de Dios que nos permite amar hasta nuestros enemigos. El amor de Dios es el "vínculo perfecto" de la unidad cristiana, que no puede ser roto por nada. "El odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas", dice Proverbios 10:12.

7. EL FRUTO DEL PERDÓN! PAZ, GOZO, LIBERTAD… Y MÁS AMOR A DIOS!

¡PAZ, GOZO, LIBERTAD… Y MAZ AMOR A DIOS!

Memoriza los siguientes versículos

"Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo."

Efesios 4:26

"Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo".

Efesios 4:32

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 18.

Lección 18

EL AMOR ÁGAPE

El Apóstol Pablo trata sobre los dones del Espíritu Santo en los capítulos 12 y 14 de su primera carta a los corintios, pero en el capítulo 13 muestra que, aunque importantes y muchas veces impresio­nantes, no valen gran cosa si no van acompañados por una actitud correcta, que es fruto del mismo Espíritu Santo.

Lee 1 Corintios 12:28-13:3.

a. ¿Cuál es el camino más excelente?

b. ¿Contrapone Pablo el amor a los dones?

c. ¿Cuál debe ser la relación entre ellos?

El amor, y específicamente el amor de Dios, es el tema fundamental en las Escrituras. Veamos, pues, algunas enseñanzas importantes sobre él.

1. LAS TRES CLASES DE AMOR

En nuestro idioma se ha dado a la palabra amor un uso muy amplio, que no corresponde con el concepto de amor revelado en la Palabra de Dios. Por esto es muy importante precisar a qué clase de amor se refieren las Escrituras, para entender bien lo que Jesús dijo en Mateo 22:37-39: "AMARÁS al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente … AMARÁS a tu prójimo como a ti mismo."

En el idioma griego, muy rico en conceptos, encontramos tres palabras que se traducen por amor

a. EROS: Es el amor de los sentidos; el amor sensual. Es esencial­mente egoísta porque sólo busca la satisfacción propia. Es un concepto ausente en las Escrituras.

b. FILIA: Es el amor de los afectos o sentimientos humanos; el de padres e hijos, hermanos, amigos, etc. Es esencialmente comercial. Se ama porque se recibe algo de la persona amada, porque uno se siente bien con ella.

c. ÁGAPE: Es el amor de Dios. Es el deseo profundo, consciente y voluntario del bien para la persona amada. Es totalmente desin­teresado. No depende tanto de los sentimientos como de la volun­tad. Tampoco depende de los méritos de la persona amada.

Las Escrituras usan los conceptos de filía y ágape para referirse al amor de Dios por el hombre; pero invariablemente usa ágape para referirse al amor que el hombre debe tener hacia Dios.

El amor eros y filía son propios del hombre. El amor ágape es espontáneo en Dios, pero no en el hombre por su naturaleza pecaminosa y esencialmente egoísta. Por esto, el amor ágape sólo se puede dar en el hombre nacido de nuevo por la obra regeneradora del Espíritu Santo.

2. EL AMOR ÁGAPE EN 1 CORINTIOS 13

La mejor descripción del amor ágape la encontramos en 1 Corintios 13, llamado con justa razón el "Himno al Amor". Lee y analiza este capítulo, orando que el Espíritu Santo te revele en qué aspectos tu amor ágape debe ser completado o perfeccionado.

Medita de manera especial en los versículos 4 al 7: "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta".

El mejor ejemplo del amor ágape lo encontramos en Dios mismo. Piensa de qué manera se muestra ese amor ágape de Dios en cada uno de los siguientes textos, aplica esta enseñanza a tu propia vida y da gracias a Dios por todo esto:

a. Efesios 1:4-5

b. Efesios 2: 4-5

c. Romanos 8:35-39

d. Hebreos 12:5-7

Vemos, pues, que el amor de Dios se revela desde nuestra creación, al hacernos a imagen y semejanza suya, con el propósito de que llegára­mos a tener una relación filial con Él. Luego, a pesar de nuestra rebeldía y pecado, su amor se vuelve a manifestar en nuestra redención, dando a su propio Hijo para morir en nuestro lugar. Y ya redimidos, su amor se manifiesta en su cuidado de nosotros; su paciencia; el damos victoria sobre la carne, el mundo y el diablo; y por medio de la disciplina que a veces tiene que aplicarnos para nuestro bien. ¡Gloria a Dios por tanto amor!

EL AMOR ÁGAPE, MANDAMIENTO DE DIOS

El mandamiento de amar no es un capricho de Dios. "Dios es amor" dice la Escritura, y si somos hijos de Dios, debemos tener el mismo carácter de Dios, y por lo tanto debemos amar con el mismo amor con que El nos ama.

Veamos la enseñanza bíblica con relación al AMOR ÁGAPE.

Lee Mateo 22:37-39, y responde a las siguientes preguntas

a. ¿Cómo debemos amar a Dios?

b. ¿Por qué es éste el más grande mandamiento?

c. ¿Cómo debemos amar a nuestro prójimo?

Recordando la definición del AMOR ÁGAPE, ¿puedes entender el mandato de Jesús en Mateo 5:43-44? Escribe tu respuesta

4. LA EXPRESIÓN DEL AMOR ÁGAPE

El genuino AMOR ÁGAPE necesita expresarse de varias maneras, y no sólo por decir que amamos. Fíjate y anota algunas de las maneras en que Dios espera que expresemos o demostremos nuestro amor

a. Salmo 97:10

b. Juan 14:23-24

c. Juan 21:15-17

d. Efesios 4:2

c. Hebreos 6:10

f. Santiago 2:14-16

g. l Juan 4:19-21

Pero también expresamos nuestro amor a Dios por medio de nuestros labios en oraciones y cánticos de alabanza, así como por medio de la adoración, que es la expresión más profunda de nuestro culto a Dios, y que conlleva también nuestro amor por El.

5. EL SECRETO DEL AMOR ÁGAPE

Ya vimos en esta misma lección que el amor sensual (eros), y el amor de los sentimientos (filía), son naturales en el hombre, pero que el amor desinteresado (ágape) es de Dios, y que el hombre natural no puede tener por sí mismo.

Es sólo por el nuevo nacimiento, por la fe puesta en Jesucristo y en su obra en la cruz, que el hombre es capacitado por Dios para tener esta clase de amor, con el que puede amar a Dios, a sus hermanos en la fe, a su prójimo y hasta sus enemigos.

Lee cada texto y responde a la pregunta correspondiente

a. Ezequiel 36:26. ¿Qué hace Dios en nosotros que nos capacita para amar?

b. Romanos 5:5: ¿Cómo nos da Dios de su amor para poder amar?

c. Gálatas 5:22. ¿Parte de qué es el amor?

d. 2 Timoteo 1:7: ¿Cómo es que tenemos poder para amar?

A la luz de estos textos, vemos que el nuevo nacimiento es la primera condición para poder amar con el AMOR ÁGAPE. Pero luego es la presencia y obra del Espíritu Santo en nosotros el factor más importante para que podamos vivir amando Dios, a los que nos aman, y a los que no nos aman, con ese amor descrito en 1 Corintios 13.

Esta es una razón más para vivir en una constantemente renovada plenitud del Espíritu Santo. Mientras más llenos del Espíritu, ¡más AMOR ÁGAPE tendremos!

6. EL AMOR ÁGAPE, LA CREDENCIAL CRISTIANA

Lee los siguientes pasajes, y anota de qué manera el amor es una credencial cristiana

a. Juan 17:20-23

b. 1 Juan 3:14

Son importantes una fe dinámica, una sana doctrina, una buena organización, una buena estrategia evangelística, un servicio activo para el Señor, los dones del Espíritu Santo, etc. Pero todo esto es de poco valor a los ojos de Dios si no hay un genuino AMOR. Amor a Dios y amor a los hermanos. No un amor de declaraciones líricas solamente, sino demostrado y expresado en forma práctica.

¡El AMOR ÁGAPE es la verdadera credencial cristiana, lo que atestigua que somos verdaderos discípulos de Cristo!

Lee una vez más 1 Corintios 13. Ora pidiendo al Señor que te llene de su Espíritu de amor, y dale gracias.

Memoriza los siguientes versículos

"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros."

Juan 13:34-35

"Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte."

1 Juan 3:14

Notas y comentarios

Recibí esta palabra de Jesús.

Jesús te dice:
Yo estoy contigo y en ti para hacer milagros y para que tú hagas milagros con mi respaldo y en mi tiempo, así como ordené a Moisés que divida el mar y que haga las señales que puse en su mano. Dile a mi pueblo que haga las señales que ya he puesto en su mano, y que ejerzan el poder que ¡YA LES HE DADO! Estas escrituras deben bajar de su cabeza (intelecto o simple conocimiento) a su corazón. Marcos 16:17-20; Éxodo 2:21; Éxodo 10:1.
Ordena en mi nombre, reprende y expulsa los demonios y ora y ordena que las enfermedades se vayan., aún resucita muertos si yo te guío a hacerlo. Extiende la “atmosfera del Reino de los cielos” en la tierra.
Ya has recibido de gracia mi poder, ¡Dalo de gracia! Mateo 10:8. Todo hazlo con la guía de mi Espíritu Santo y yo obraré a través tuyo. Esto es necesario que lo haga con todos los de mi pueblo porque quiero actuar a través de cada uno de ellos porque mi misericordia y compasión por los sufrientes es la misma y es muy grande y quiero que sean libres y vivan en la “libertad gloriosa de los hijos de Dios” y de los que pertenecen a mi Reino.
Ejerce la autoridad que te he dado el poder que tienes es el mayor de todo el universo (El de mi Espíritu Santo).
Tienes mi unción, mi habilitación, mi comisión. Tu eres uno de mis enviados para hacer mis obras y aún mayores. Éxodo 14:18; Juan 14:12; Yo estoy contigo y en ti. Gálatas 2:20.
Esto es necesario que suceda en este tiempo, este es el tiempo de la evangelización mundial y de recoger la gran y última cosecha, mi pueblo no se da cuenta de eso, pero de a poco mis siervos que conocen mi voluntad y mi palabra los irán “despertando" para que extiendan mi Reino en los corazones de las personas. Mi Reino ya está entre vosotros desde que yo vine por primera vez, el enemigo ha tratado de ocultar esto y de ocultar el poder que YA tienen mis hijos pero este es el tiempo de que lo entiendan y actúen de acorde a lo que ya les he dado. Permanezcan llenos de mi Espíritu santo, busquen captar mi voz y la guía de mi Espíritu, así actuarán en mi tiempo y en mi voluntad y no cuando les parezca y en momentos o áreas a las cuales no les he mandado. Deben saber cual es su campo de trabajo y su área de autoridad sobre todas las cosas. Hay siervos míos que yo los respaldo en áreas y países pero no en otros lugares. Pablo era para los gentiles y tenía problemas cuando estaba con los judíos y Pedro era enviado a los judíos y tenía problemas cuando estaba fuera de su área a la cual yo le había asignado.
No hay cadena que yo no pueda romper, el mismo poder que operó en Sansón que de repente podía despedazar leones, sacar puertas de ciudades y matar a miles con una quijada (un hueso) ese mismo
poder opera en ustedes y operará si están en comunión conmigo y captan el momento preciso de hacerlo. Nada hay imposible para mí en ustedes.
Este es el tiempo que mi pueblo operará en lo sobrenatural, esto irá en aumento cada vez más, aunque la maldad y la oposición aumentará también hasta que se haya completado el numero de mis hijos en el mundo que deben conocerme en este avivamiento final antes de que yo regrese a buscarlos y llevarlos conmigo.
Recuerda: No hay pecado que yo no pueda perdonar, no hay situación que yo no pueda arreglar, no hay milagro que yo no pueda hacer, y no hay atadura o vicio que yo no pueda cortar y liberar.
No hay enfermedad “incurable” que yo no pueda sanar, pero deben buscarme y clamar a mí y deben enseñar eso a los que no me conocen y yo permito que pasen por problemas para que levanten sus ojos y me busquen aunque sea “como último recurso”. Recuerden Yo soy galardonador de los que me buscan. Hebreos 11:6.
Todo es posible para mí, no te asombres por nada, donde yo estoy los milagros son cosas normales, tómalo como algo lógico que puede suceder donde está el dios todopoderoso para combatir de esa manera el orgullo cuando yo haga algo a través tuyo.
Yo soy el Dios todopoderoso que habito en cada uno de mis hijos y cada uno de ellos es mi templo santo.
Verás como todo lo malo retrocede rápidamente ante mi avance y mi presencia, vienen días que avanzaré rápidamente y eso cambiará los planes y programas de mis siervos y los sorprenderé. Lo importante es que capten mis tiempos y la guía de mi Espíritu.
Yo cambiaré muchos “esquemas” religiosos de mis siervos, esto será para algunos muy difícil de aceptar y tendré que llevarlos conmigo al cielo.
Utilizaré los “odres nuevos” y los “odres viejos” que tengan experiencia en escuchar mi voz y sean sensibles a mis cambios, y se “acomoden a mi voluntad” es decir que sean como la arcilla en mis manos, por los que están ya endurecidos por sus esquemas religiosos del pasado (aunque fueron buenos para ese tiempo) y resistan a mis cambios (me refiero a mis siervos) dejaré que permanezcan en su ceguera o los llevaré conmigo para que no sean de tropiezo en mi obra. Quiero decirles y advertirles a todos mis siervos o ministros religiosos que no me están agradando, que prefieren sus puestos y cargos, a la extensión de mi obra y aún interfieren en la misma que actuaré con gran severidad y muchos serán removidos y enviaré juicios parciales sobre ellos para que se den cuenta y cambien de actitud, muchos no lo harán y yo pondré en su corazón dedicarse a otra cosa y retiraré mi presencia de ellos y mi gracia, pero no su salvación.
Yo los entiendo también y muchos se aferran a cosas del pasado que aprendieron por lo cual “creyendo hacer lo bueno” serán piedras de tropiezo para mi obra pero aún en eso Yo tengo el control y manejaré cada situación por separado según sea conveniente.
Mis hijos verdaderos tienen mi total protección (de mí) y de mis ángeles poderosos.
Nadie puede entorpecer mis propósitos, la invasión de mi Reino ya esta en marcha y esto será como cuando un ejercito viene arrasándolo todo y o te pasas a él y te unes o quedarás en gran oscuridad o desconcierto. Estoy hablando espiritualmente.
Verás caer a muchos delante de mí y si Josias (un rey muy amado por mí), se interpuso a mis propósitos y tuve que traerlo conmigo, así sucederá en estos tiempos con muchos.
2 Crónicas 25:20-24.
Tú camina detrás de mí como hasta ahora y dile a mis siervos que hagan lo mismo. Diles que no intenten gloria para si mismos sino extender mi Reino y ayudar a otros a hacerlo, en la medida que ayudes a otros yo te ayudaré a ti. Jeremías 45:5.
Recuerda que mis juicios están siendo soltados en todo el mundo, no te alarmes por eso porque eso es lo que debe suceder y yo ya se los he advertido pero busquen la santidad y corrección en cada cosa que hagan (me refiero a todos mis hijos y mis siervos) porque yo actuaré con juicios sobre mi pueblo y con severa disciplina porque es necesario para poder utilizarlos en la gran cosecha final.
Yo puedo hacer cualquier cosa y las voy a hacer a través de mis hijos que he santificado y están disponibles para mí. Estén atentos, porque muchos de mi pueblo no me reconocen en mis juicios y disciplinas, y en vez de cambiar y arrepentirse piden oración aquí y allá, pero lo que yo quiero de ellos es que se auto-examinen, arrepentimiento, cambio de actitud y que caminen en santidad.
A Algunos debo decirles: Miren han sido sanados pero no pequen más para que no les venga algo peor Juan 5:14, y a otros les digo: Ya tus obras son agradables a mí ¡Adelante! Juntos haremos proezas.
Jesús.

Discipulado Cristiano. Lección 17.

Lección 17

CONOCIENDO LOS MINISTERIOS EN LA IGLESIA

En la lección anterior hemos visto algunos de los dones que los creyentes bautizados con el Espíritu pueden recibir, y que con el fruto del Espíritu en un carácter santificado, los capacitan para ser auténticos testigos de Cristo.

Hoy vamos a ver otro tema importante para tu vida como miembro del cuerpo de Cristo, para una mejor comprensión de la vida de la iglesia y para tu servicio al Señor: LOS MINISTERIOS EN LA IGLESIA.

¿Recuerdas 1 Corintios 12:4-6?

La diversidad de dones es dada por

La diversidad de ministerios es dada por

La diversidad de operaciones es hecha por

Las palabras "ministerio, ministro y ministrar" son traducciones de palabras griegas relacionadas con diakonía, que significa "servicio" o "mayordomía", y que en el contexto bíblico se refiere en especial al aspecto espiritual. Por lo tanto en el Nuevo Testamento un ministerio es, fundamentalmente, un servicio espiritual que se presta al Señor en el marco de la iglesia, el cuerpo de Cristo.

Todo creyente es un miembro del cuerpo de Cristo. Y así como todo miembro de nuestro cuerpo físico cumple una función, también todo miembro del cuerpo de Cristo debe cumplir una función. Esa función constituye su ministerio particular dentro de la iglesia. Al estudiar esta lección, ora que el Espíritu Santo te revele el o los ministerios que tiene reservados para ti.

1. LOS CINCO DONES DEL MINISTERIO EN EFESIOS 4

Vamos a analizar, en primer lugar, algunas enseñanzas en cuanto a los ministerios en Efesios 4:11-16. Lee el pasaje y responde a las siguientes preguntas

a. En el v.11, ¿cuáles son los ministerios que Cristo ha dado a su iglesia?

b. ¿Cuál es el propósito de los ministerios según el v.12?

c. ¿Quiénes deben hacer la obra del ministerio?

d. ¿Qué resulta cuando todos cumplen con el ministerio que Cristo les ha encomendado según el v.12?

e. ¿Hasta cuándo deben funcionar estos ministerios en la iglesia?

Vemos, pues, que los ministerios no son cargos de los cuales alguien pueda sentirse orgulloso, sino dones de Cristo para bendición de su iglesia. Cada creyente a quien es encargado un ministerio, se convierte en servidor de Cristo, y debe cumplir con ese ministerio con responsa­bilidad y humildad.

1 Pedro 4:10 dice: "Cada uno según el don que ha recibido, minís­trelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios."

A. EL APÓSTOL

La palabra "apóstol" viene del griego apostolos, que significa “un enviado". El Padre envió a Jesucristo, el Apóstol por excelencia, y Jesucristo envió a sus doce discípulos (Juan 20:21), quienes forman un grupo especial de apóstoles, porque habían estado junto al Señor.

a. En Mateo 28:18-20, ¿cuál fue la comisión dejada por Jesús a los apóstoles?

b. ¿En 1 Corintios 3:10, cuál es la función del apóstol?

c. En 2 Corintios 12:12, ¿cuáles son las señales del apostolado?

A la luz de lo visto, el apóstol es uno enviado para extender el evangelio en el mundo, y ganar a las almas para Cristo; las pastorea por un tiempo y les enseña los fundamentos de la Palabra de Dios, hasta que la iglesia queda ya establecida y puede ir a otro lugar para iniciar una nueva obra. El ministerio de apóstol es uno de los más exigentes en cuanto a los dones del Espíritu, pero también en cuanto al fruto del Espíritu para soportar dificultades, incomodidad, etc.

B. EL PROFETA

El profeta edifica, exhorta y consuela a la iglesia mediante el don de profecía, como en el caso de Judas y Silas en Hechos 15:32.

Puede anunciar cosas del futuro mediante el don de palabra de sabiduría (Agabo en Hechos 11:28; 21:10-11); puede revelar hechos presentes o pasados por el don de palabra de ciencia (Natán en 2 Samuel 12:1-15); y también discernir espíritus mediante el don correspondiente (Como Pablo en Hechos 16:16-18).

No hay que confundir el don de profecía, que cualquier creyente bautizado en el Espíritu puede recibir, con el ministerio de profeta, que es un ministerio dado por el Señor Jesucristo, con una unción especial, y que conlleva el ejercicio de varios de los dones del Espíritu.

C. EL EVANGELISTA

El evangelista es "uno que anuncia el Evangelio". Es decir, uno que anuncia las buenas nuevas de salvación. Muchas veces su ministerio está acompañado por los dones de sanidades y de milagros como parte de sus credenciales, como confirmación divina del mensaje de salvación, pero es por la predicación de la Palabra que las personas serán salvas (Hechos 8:6).

En un sentido, todos los creyentes debemos ser evangelistas, porque el mandato de ser testigos de Cristo es para todos (Hechos 1:8), pero el evangelista como don del ministerio es diferente. El evangelista tiene un corazón ardiente por las almas perdidas, y la unción de Dios para predicar el mensaje de salvación, de tal manera que, normalmente, siempre resultará en almas salvadas.

D. EL PASTOR

El apóstol funda iglesias; el evangelista gana almas para Cristo; pero es el pastor el encargado de cuidar el rebaño; de alimentarlo para que crezca y se fortalezca; de guiarlo, y prepararlo para la obra del ministerio.

a. En Ezequiel 34:2-10, ¿qué pasa con las ovejas cuando falta un pastor, según los vv.5-6?

b. ¿Qué instrucción da la Palabra de Dios en Hebreos 13:17?

E. EL MAESTRO

El maestro tiene la capacidad de exponer las Escrituras en forma tal que produzca resultados espirituales en la vida de los oyentes. No es una
mera capacidad para impartir información intelectual, sino que implica revelación del Espíritu para descubrir las riquezas de la Palabra de Dios.
El ministerio de maestro por lo general está ligado al de pastor.

Muchos intérpretes consideran que en Efesios 4:11 se debe leer "pasto­res-maestros" como un solo ministerio, pero la experiencia muestra que pueden haber pastores-maestros, evangelistas-maestros y profetas ­maestros, así como maestros que no son pastores.

a. ¿En qué destacaba Apolos según Hechos 18:24-26?

b. ¿Con qué compara Pablo el ministerio de enseñanza en 1 Corintios 3:6-8?

2. OTROS MINISTERIOS

Anota los ministerios que se mencionan en 1 Corintios 12:28, fuera de los que ya hemos visto hasta aquí

A. LOS QUE HACEN MILAGROS, LOS QUE SANAN

Los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros no son los únicos que pueden poseer dones sobrenaturales. Otros creyentes también pueden tener los dones de 1 Corintios 12: palabra de sabiduría, de ciencia, fe, profecía, discernimiento de espíritus, lenguas e interpretación de lenguas. El uso regular de estos dones resulta en ministerios complemen­tarios de mucha ayuda a la iglesia. Lo importante es que estén sujetos a la autoridad del Pastor de la iglesia.

B. LOS QUE AYUDAN

El original griego dice "las ayudas", un término muy amplio que puede referirse a cualquier ministerio de apoyo al ministerio de la iglesia. El error de no reconocer este ministerio de ayuda ha privado a muchos creyentes del gozo de servir al Señor, y ha debilitado el ministerio de la iglesia.

Si alguien es llamado para un ministerio de ayuda y pretende ser pastor, evangelista o maestro, con toda seguridad fracasará y sufrirá una gran decepción. Veamos algunos de estos ministerios de ayuda

a. Los diáconos (Romanos 12:7). Originalmente eran los que servían a las mesas en el reparto a las viudas y necesitados. Permiten que los pastores se dediquen con libertad a la tarea espiritual.

b. Los que enseñan (Romanos 12:7). No se refiere al don del ministerio, que guía a la iglesia en las doctrinas fundamentales, sino al minis­terio de los maestros de niños, jóvenes y adultos; escuelas domini­cales, institutos bíblicos, células, etc.

c. Los que exhortan (Romanos 12:8). Es la capacidad sobrenatural de exhortar para corrección con amor y firmeza, y que resulta para bendición.

d. El ministerio de la música. Un ministerio muy importante ya en el Antiguo Testamento, donde había levitas separados y ungidos de manera especial para tocar instrumentos, para cantar y para guiar el canto de la congregación.

e. Ujieres, consejeros, secretarias, administradores, encargados de los arreglos físicos, mantenimiento y limpieza de los edificios de la iglesia; producción de literatura o materiales audiovisuales, etc.

Memoriza los siguientes versículos

"Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso."

1 Corintios 12:18

"Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios."

1 Pedro 4:10

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 16.

Lección 16

CONOCIENDO LOS DONES ESPIRITUALES

Seguramente te han llamado la atención ciertas manifestaciones en los cultos de la iglesia, como lenguas extrañas, profecías, etc. Esta lección tiene como propósito que te familiarices con la enseñanza bíblica acerca de estas manifestaciones, que no son otra cosa sino el ejercicio de los dones del Espíritu Santo, algo normal en toda iglesia que cree en el poder de ese Espíritu Santo y lo experimenta en su vida y ministerio.

Lee Hechos 1:8 y responde a las siguientes preguntas:

a. ¿Para qué recibirían los discípulos de Jesús el poder del Espíritu Santo?

b. ¿Hasta cuándo tendrían que ser testigos?

Los dones espirituales son algunas de las manifestaciones de ese poder que Cristo ha dado a su iglesia por medio del Primer llenamiento con el Espíritu Santo o Bautismo con el Espíritu Santo, para que pueda cumplir con su misión en la tierra hasta que Él venga. Esto nos muestra que los dones deben estar vigentes hasta que esto suceda. El Bautismo DEL Espíritu santo sucede en el momento de la conversión y se reviere a ser introducido en el cuerpo de Cristo, la Iglesia.

Esta es sólo una lección introductoria al estudio de los dones espiri­tuales para el servicio. Por ahora veremos sólo los dones que con más frecuencia se encuentran en la iglesia, y en especial los que con más frecuencia son objeto de excesos y errores. Un estudio más detallado y completo se tendrá en programa de estudio posterior.

Lee 1 Corintios 12:4-6. En este pasaje encontramos la mención de dones, ministerios y operaciones. Los dones son dados por el Espíritu Santo; los ministerios son dados por el Señor Jesucristo; pero la opera­ción o el obrar en todos ellos es del mismo Dios.

En los versículos 8 al 10, ¿cuáles dones o manifestaciones del Espíritu Santo se mencionan?

La Biblia no da una definición precisa de los dones de palabra de ciencia y de sabiduría, y por eso hay diferentes interpretaciones de lo que son. Las definiciones que siguen son similares a las de muchos siervos de Dios con gran experiencia práctica en este campo de los dones sobrenaturales.

1. EL DON DE PALABRA DE CIENCIA O DE CONOCIMIENTO

Definición: Es una revelación por el Espíritu Santo de ciertos hechos específicos, presentes o pasados, y que no pudieron ser conocidos por medios naturales.

En los pasajes que siguen, ¿qué cosas fueron reveladas en estas manifestaciones del don de palabra de ciencia?

a. Juan 1:45-50

b. Hechos 5:1-4

También el Espíritu puede revelar otras cosas como enfermedades, problemas personales, estados de ánimo, etc., y usando diversos medios para estas revelaciones, como visiones, sueños o voces (Hechos 9:10-12; 11:7); o por revelación interior a nuestro espíritu (Hechos 5:3).

Precaución: Cuando el Espíritu revela pecados de una persona, no es para que se le juzgue ni se divulgue públicamente dichos pecados, sino para restaurarla con amor, o para proteger a la iglesia. En estos casos se deben aplicar las normas que el Señor da en Mateo 18:15-17.

2. EL DON DE PALABRA DE SABIDURÍA

Definición: Es una revelación sobrenatural por el Espíritu Santo de algo de la sabiduría divina. A diferencia de la palabra de ciencia, la palabra de sabiduría apunta al futuro: cosas que Dios va a hacer o cosas que debemos hacer conforme a los propósitos de Dios., dentro del marco de su sabiduría eterna e infinita.

Fíjate cuáles fueron los propósitos de Dios al revelar cosas del futuro en los siguientes pasajes

a. Hechos 13:2-3

b. Hechos 27:23-25

Muchas veces los dones de palabra de ciencia y de sabiduría obran juntos. Como el anterior, este don también puede manifestarse por medio de sueños, visiones, voces, revelación interior, etc.

Precauciones: El uso de este don requiere de mucha prudencia. Toda "instrucción’ que tiene que ver con la vida de una persona o de la iglesia (matrimonio, viajes, decisiones, etc.) sólo puede confirmar lo que Dios revela por otros medios, y en especial por la Palabra de Dios.

No se debe buscar a los hermanos con este don para pedirles que "oren y averigüen’ lo que se debe hacer, como quien acude a un adivino.

La manifestación del don no depende del que lo posee, sino de la soberanía del mismo Espíritu Santo. Si oramos pidiendo la dirección de Dios, El tomará la iniciativa si quiere revelarnos algo, o lo indicará de alguna otra manera.

3. EL DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS

Definición: Es el don que permite percibir e identificar la presencia y el obrar del mundo espiritual, tanto divino como demoníaco.

¿Qué clase de espíritus fueron reconocidos en los siguientes pasajes?

a. Marcos 1:23-26

b. Hechos 16:16-18

4. EL DON DE PROFECÍA

Definición: Profecía es una declaración inspirada directamente por el Espíritu Santo a un creyente, con el propósito de edificar, exhortar y consolar a la iglesia o a una persona.

Lee 1 Corintios 14:1-5; 12-13.

a. ¿Por qué el don de profecía es más útil que el de lenguas, según los vv.1-4?

b. ¿Cuándo el don de lenguas equivale al de profecía según el v.5?

El don de profecía puede darse en un culto público, así como en el tiempo devocional de un creyente, cuando Dios le quiere hablar perso­nalmente.

La profecía genuina siempre va a estar en armonía con la Palabra escrita de Dios. Dios no puede contradecirse. La profecía tampoco debe reemplazar a la predicación de la Palabra de Dios, sino complementarla.

5. LOS DIVERSOS GÉNEROS DE LENGUAS

Definición: Una declaración en lenguas es aquella inspirada sobre­naturalmente por el Espíritu Santo, en un lenguaje desconocido por el que habla, no entendido por su mente ni necesariamente entendido por los oyentes.

Este don está en plural porque hay una gran variedad de lenguas y un creyente puede recibir más de una.

Nota los varios usos de las lenguas en 1 Corintios 14

a.. v..2

b. v.4

c. v..5 (cuando es interpretada)

d. v.15: para cantar ("cantaré con el espíritu")

e. v.22

(Cuando son lenguas o idiomas conocidos sólo por los oyentes pero no por el que habla).

Todo creyente bautizado con el Espíritu Santo tiene la capacidad potencial de hablar en lenguas como un don devocional para su propia edificación (aunque no siempre se manifieste en forma inmediata).

En cambio, el don de lenguas para edificación de la iglesia no es dado a todos (1 Corintios 12:11,30). El apóstol Pablo en 1 Corintios 14:5 implica que no todos los corintios hablaban en lenguas. El don de lenguas más interpretación equivale al don de profecía, y debe ser ejercido con las mismas precauciones que éste último. Puede ser también vehículo para los dones de revelación.

6. LA INTERPRETACIÓN DE LENGUAS

Definición: Es la declaración inspirada sobrenaturalmente por el Espíritu Santo, dando el significado de una declaración por medio del don de lenguas.

Es interpretación, no traducción. Y muchas veces no hay relación entre la longitud de la declaración en lenguas con la interpretación. El que tiene el don puede interpretar cualquier lengua, siempre que el Espíritu le dé dicha interpretación en cada caso.

En el ejercicio de los dones de inspiración, siempre cabe la posibi­lidad de error, por la interferencia de la mente o de espíritus de error.

Pero esta posibilidad no debe de llevar a la iglesia a negar o rechazar estos dones. Los errores son humanos, no de Dios. Sólo se debe mantener una alta sensibilidad a la voz del Espíritu por la comunión con Dios y con su Palabra, y una alta dosis de humildad.

7. LOS DONES DE SANIDADES

Definición: Es el don de sanar las enfermedades o dolencias sin el uso de medios naturales.

Todo creyente debe esperar ver sanidades por el sencillo ejercicio de su fe, basándose en la obra expiatoria de Cristo y a sus promesas. Pero los dones de sanidades obran de una manera mucho más notable que la fe general fundamentada en la Palabra de Dios. Y aunque el fundamento para su operación sigue siendo la misma obra de Cristo, en estos dones se hace manifiesta en forma más directa, como señales del poder de Dios.

Lee los pasajes que se te indican, y nota algunas de las formas en que se puede practicar la sanidad

a. Mateo 8:8

b. Marcos 16:16-18

c. Hechos 5:15

d. Hechos 19:12

En la experiencia de la iglesia se puede comprobar que el Espíritu Santo es soberano, y se manifiesta aun de maneras diferentes a las mencionadas en las Escrituras.

Los dones de sanidades pueden operar con creyentes o inconversos por igual, mientras que la sanidad por la fe general ocurre por lo general entre los creyentes.

8. EL DON DE MILAGROS.

Hacer milagros significa: un acto del poder de Dios, superior al orden natural y a las fuerzas humanas, un poder sobrenatural para realizar lo que sería imposible de otra manera.

Esta manifestación sobrenatural del poder de Dios altera (cambia, deja de lado, suspende) y controla las leyes naturales que Dios mismo las creó. Y El mismo no está sujeto a Ellas. EJ Jesús caminó sobre las aguas, subió al cielo delante de los ojos de sus discípulos etc.

Éxodo 14:21-28; 17:1-6; Josué 10: 12-13; 1 Reyes 18: 37-38; 2 Reyes 6:1-7. Hechos 5:17:20; Hechos 9:36-41; Hechos 12: 5-17; Hechos 13:6-11; Hechos 28:1-6.

9. EL DON DE FE. El don de fe va más allá de la fe ordinaria, la cual todos los creyentes la tienen. Es una fe especial. Más fuerte que viene de repente sobre un creyente, en una situación especial. Esta fe viene de Dios y por el don de fe, es como si Dios abriera “una canilla de repente” y luego una vez cumplido el objetivo la cierra. Es una fe sobrenatural que cree en lo imposible con plena certeza de que algo ocurrirá. Es dada por el Espíritu Santo en un momento especial para satisfacer una necesidad particular. Es una pequeña parte de la fe de Dios dada en un momento a un creyente.

Hechos 3:6; 1 Corintios 12:9.

Memoriza el siguiente versículo

"Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.’

1 Corintios 14:1

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 15.

Lección 15

CÓMO CRECE LA FE

Hemos visto en la lección anterior lo que es la fe, según la revelación misma de la Palabra de Dios en Hebreos 11:1: "la certeza de lo que se espera; la convicción de lo que no se ve".

Vimos también que nuestra fe se basa en la Palabra eterna de Dios, así como en su misma naturaleza como un Dios todopoderoso para quien nada es imposible; y un Dios veraz en cuyas revelaciones de los misterios eternos y promesas podemos confiar absolutamente. 2 Timoteo 3: 15-17; 2 Pedro 1:19-21.

Veamos dos cosas más que la Palabra de Dios nos enseña en cuanto a la fe

  1. Según Efesios 2:8, ¿la fe es algo que podemos tener por nosotros mismos?

(Efesios 2:8)

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

  1. En Romanos 12:3, ¿cuánta fe ha recibido de Dios cada uno?

(Romanos 12:3)

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Pero aunque la fe es algo que hemos recibido, conforme a la medida de Dios para cada uno, también leemos en la Palabra de Dios que esta fe debe crecer (2 Corintios 10:15) y debe ir completándose (l Tesalonicen­ses 3:10).

Dice Romanos 1:17 que "el justo por la fe vivirá". Si a esto añadimos la verdad de que todas las cosas en el mundo espiritual las recibimos por fe, nos damos cuenta de lo importante que es el que nuestra fe crezca constantemente.

Por medio de esta lección, descubrirás en la misma Palabra de Dios los principios espirituales que permitirán que tu fe crezca, y puedas así agradar más a Dios, y apropiarte más y más de las bendiciones que tiene para ti. De esta manera, tu vida cristiana será en realidad emocionante, con continuas experiencias nuevas con Dios, y de un crecimiento conti­nuo hacia "la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:13).

1. LA FE CRECE POR LA PALABRA

Romanos 10:17 dice que la fe viene por el oír la palabra de Dios Dwight L. Moody, uno de los grandes evangelistas en la historia moderna de la iglesia, nos da una excelente aplicación de este versículo cuando nos da a conocer el testimonio de su propia experiencia:

"Yo oraba pidiendo fe, y pensaba que un día iba a venir la fe sobre mí como un rayo. Y la fe no venía. Pero un día leí en el capítulo diez de Romanos: «la fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios» (v.17). Antes yo cerraba mi Biblia y oraba pidiendo fe. Ahora abro mi Biblia y comienzo a estudiarla. Desde entonces mi fe ha estado creciendo."

En Juan 4:29, la mujer samaritana dice a los hombres de su ciudad: "Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?"

En los versículos 39 al 42 se nos dice que "muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él [en Cristo] por la palabra de la mujer… Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por la palabra de él, y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo."

De este pasaje se deduce que los samaritanos creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer; pero su fe creció cuando escucharon la palabra hablada por Jesús mismo. Nosotros no podemos escuchar con nuestros oídos físicos a Jesús, pero la Biblia es la Palabra de Dios, como si Él o Jesús mismo nos estuvieran hablando personalmente.

Ella nos revela muchas cosas que tienen que ver con el mundo espiritual: su naturaleza, sus leyes; y especialmente con Dios mismo: su pensamiento, sus propósitos eternos, su obrar, sus atributos, etc.

También contienen las promesas de Dios para ti. En la medida en que las conozcas y leas en ellas la forma maravillosa en que Dios ha cumplido siempre con su palabra y sus promesas, tu fe irá creciendo y se fortalecerá, porque "la fe viene por el oír… la Palabra de Dios".

2. LA FE CRECE POR LA ORACIÓN

Lee el relato de la liberación del muchacho endemoniado en Mateo 17:14-21, y descubre por ti mismo la relación que hay entre la oración y la fe.

a. Por qué los discípulos no pudieron echar fuera el demonio del muchacho, según el v.20?

b. ¿Qué pudiéramos hacer si tuviéramos suficiente fe?

c. ¿Cómo podemos tener esa clase de fe?

Oración y ayuno son dos cosas que hacen crecer nuestra fe. La oración, porque es tener una experiencia personal con Dios. Así podemos conocer más personalmente a Dios, en quien descansa, a fin de cuentas, toda fe. El ayuno, porque al no depender de las cosas materiales, nos hace depender más de Dios, y ejercita así nuestra fe.

En Marcos 9:23-29, el relato paralelo de la liberación del muchacho endemoniado, Jesús le dice al padre del muchacho: "Si puedes creer, al que cree todo le es posible". El padre creía lo suficiente como para pedir ayuda a Jesús, pero es consciente que no tiene tanta fe como para estar seguro de que su hijo sanaría. Y con gran ingenuidad exclama: "Creo, ayuda mi incredulidad".

Es lo mismo que podemos hacer nosotros. Orar pidiendo a Dios más fe. Él responderá nuestra oración, y nuestra fe crecerá.

3. LA FE CRECE POR EL EJERCICIO DE ELLA
Lee Josué 1:3. ¿Qué le había entregado Dios a Josué?

Josué tenía que ir avanzando paso a paso, y la conquista iría de acuerdo con su propia determinación de avanzar por fe. Así ocurre con nosotros. Si actuamos de acuerdo con el "tamaño" de nuestra fe, y damos un paso, al comprobar que Dios sí responde, podremos continuar con otro paso, y otro, obteniendo más y más de la "tierra prometida" por Dios.

Fe no es sólo creer lo que dice la Palabra de Dios. Es actuar basándose en ella. Mientras más actúes basándose en la Palabra, ejercitarás tu fe y ella crecerá.

En Marcos 9:23-24, el padre no tenía mucha fe, pero usó la poca que tenía. Con toda seguridad, al ver el resultado de esa poca fe la liberación de su hijo- estaría más dispuesto a creer y confiar en el poder de Jesús en una próxima oportunidad.

El ejercicio de la fe siempre implica el riesgo de fracasar. Por ese temor muchas veces no nos animamos a orar por los enfermos; a confiar en Dios para nuestra propia sanidad; confiar en la solución divina para un gran problema, etc.

En 1 Pedro 1:3-9, ¿qué obtenemos por medio de la fe?

a. v.5

b. v.9

c. Según el v.7 ¿Qué hace Dios con nuestra fe?

Sin embargo, tu fe no podrá ser sometida a prueba si no la ejercitas, y si nunca ejercitas tu fe, nunca podrás comprobar la fidelidad de Dios que tu fe sí funciona. EJERCITA TU FE, Y ELLA IRA CRECIENDO.

4. LA FE CRECE POR LA CONFESIÓN DE ELLA

La confesión de nuestra fe es una enseñanza totalmente bíblica, pero en algunos casos ha sido tergiversada y en otros, injustamente criticada.

a. ¿Qué dice Romanos 10:10?: Qué debemos.______________ con el corazón, pero que debemos___________con la boca.

b. En Marcos 11:23 ¿qué nos será hecho: ¿lo que creemos, o lo que decimos?

¿Por qué es tan importante que "digamos" lo que creemos; es decir, ¿por qué es tan importante la confesión de nuestra fe? Porque es la confirmación o demostración de nuestra fe. Es correr el riesgo; es exponernos; y esto es la verdadera prueba de nuestra fe.

Debemos tomar en cuenta de que siempre la confesión sigue a la fe. No al revés. La fe en nuestra sanidad es espiritual y no una autosugestión mental que se basa en repetir mecánicamente: "Estoy sano … Estoy sano … Estoy sano", cuando todas las pruebas y nuestro corazón dicen lo contrario.

Si tenemos fe en que Dios ya está obrando para nuestra sanidad, aunque los síntomas todavía no desaparecen, podemos confesar esa fe y decir: "Yo creo que Dios me está sanando", o "Yo creo que me sanará", y darle gracias. La fe es confiar en la Palabra de Dios y en el testimonio del Espíritu más que en las circunstancias o manifestaciones físicas.

Al confesar nuestra fe ya la ejercitamos y reafirmamos. Y al hacerlo así ella crece. ¡NO TEMAS Y CONFIESA TU FE!

Es necesario con relación a la confesión de la fe aclarar algo. Se ha usado el texto en Proverbios 6:2: "Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios" para afirmar que al confesar cualquier cosa, quedamos atados a esa confesión. Por ejemplo, si decimos: "Parece que me va a dar la gripe", nos va a suceder.

Todo texto bíblico debe interpretarse a la luz de su contexto, y Proverbios 6:2 debe ser considerado en su contexto, que va del v.1 al 5: "Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo; ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo. .."

Vemos con claridad que se trata de empeñar la palabra en una fianza por otra persona, cosa que no aconseja la Palabra de Dios, la que está de acuerdo con Proverbios 11:15: "Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro." Pero no podemos vivir angustiados pensando que cada palabra que sale de nuestra boca nos va a esclavizar, porque sería una forma sutil de superstición.

Memoriza los siguientes versículos

"Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación."

Romanos 10:10

"Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios."

Romanos 10:17

2 Corintios 10:15)

No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla;

(1 Tesalonicenses 3:10)

orando de noche y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe?

(Romanos 1:17)

Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

(Efesios 4:13)

hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

(Romanos 10:17)

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

(Juan 4:29)

Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?

(Josué 23:14)

Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas.

(1 Reyes 8:56)

Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.

(Marcos 9:23)

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

(Lucas 17:14)

Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.

(Josué 1:3)

Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.

(1 Pedro 1:9)

obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

(Romanos 10:10)

Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

(Marcos 11:23)

Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

(Lucas 17:5)

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

(Lucas 17:6)

Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.

(Mateo 17:18)

Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

(Mateo 17:19)

Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

(Mateo 17:20)

Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

(Juan 16:23)

En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

(Juan 16:24)

Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

(Salmos 60:12)

En Dios haremos proezas,

Y él hollará a nuestros enemigos.

(Hebreos 11:6)

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

LAS BUENAS NUEVAS – LECCIÓN 3 – El problema

LAS BUENAS NUEVAS – LECCIÓN 3 – El problema

¿Cómo puede un Dios santo ser a la vez justo y misericordioso?

Al considerar el tema de la salvación afrontamos en este punto un verdadero problema. Brevemente el problema es este: ¿Cómo puede un Dios santo salvar a pecadores culpables y la vez ser justo en hacerlo?

¡Contemple otra vez quién es Dios! El es santo, justo Soberano del universo (1 Pedro 1:16), quien sólo puede hacer lo que es honesto, imparcial, equitativo y recto (Génesis 18:25)

El Dr. Toser dice de la santidad de Dios: Dios es santo. P ara ser santo, él no se conforma a ninguna forma fuera de sí. Él es absolutamente santo con una infinita, incomprensible plenitud de pureza que es incapaz de ser otra cosa que lo que es. Porque es santo, todos sus atributos son santos; es decir, todo cuanto creemos que atañe a Dios, debemos pensar que es santo. Dios es santo y ha hecho de la santidad la condición moral necesaria para la salud del universo.”

Medite un momento sobre lo que quiere decir que Dios sea santo. Job 15:1.5 dice de Dios que «ni aun los cielos son limpios delante de sus ojos.» E Isaías nos recuerda que los serafines relucientes esconden el rostro en las alas frente al fuego increado de la santidad de Dios (Isaías 6:2, 3).

¡Luego piense en quien y qué es el hombre! Es un pobre, pecador, alejado de Dios, muerto en delitos y en pecados, y destinado a la ruina eterna (Mateo 2.5:41, 46). No es extraño que Isaías dijera: «¡Ay de mí! que soy muerto; porque soy hombre inmundo de labios,» cuando llegó a darse cuenta de lo santo que es Dios (Isaías 6:5). Las más de las personas se sienten incómodas en la presencia de un hombre verdaderamente bueno. ¡Qué tremendo debe ser, pues, hallarse en la presencia de un santo Dios!

La norma de Dios es la perfección absoluta:

Porque Dios es justo y santo, sólo puede dejar que personas sin pecado moren con él en el cielo (Efesios 5:5). Su norma es la perfección absoluta y únicamente puede permitir que se asocien con él personas perfectas (Hebreos 12:14). La gente impía no puede llegarse a él. El es «muy limpio de ojos para ver el mal, ni puede ver el agravio» con aprobación (Habacuc 1:13).

Esta norma se refleja en los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1-17) y en el Sermón del Monte (Mateo 5-7), pasajes que debe usted leer con cuidado ahora mismo. Las personas que se imaginan que pueden cumplir con la norma de absoluta perfección moral y espiritual expuesta en estos pasajes se engañan él sí mismos.

El hombre no puede alcanzar la norma de Dios.

Saulo de Tarso (más tarde el famoso Apóstol Pablo) creía que podía alcanzar a la norma, pero más tarde escribió: «No conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás» (Romanos 7:7). Se midió con la norma de Dios y se dio cuenta de su deficiencia.

El hombre simplemente no puede alcanzar a la perfección o la impecabilidad por sus propios esfuerzos. «¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?» Proverbios 20:9) Nada de lo que jamás pueda hacer le ganará favor de Dios. «Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante mí, dijo Jehová el Señor» (Jeremías 2:22). Ni por buenas obras, pueden ser borrados sus pecados. Si por un genuino arrepentimiento y por aceptar la expiación hecha por Cristo a nuestro favor en la cruz. La salvación es un regalo de Dios. (Efesios 2:8).

Dios tiene que castigar el pecado.

¿Podrá Dios aprobar el pecado del hombre? ¡De ninguna manera! «Abominación es a Jehová el camino del impío» (Proverbios 15:9). No sería Dios si aprobara el pecado. Si el juez perdona un hecho criminal, se condena a sí mismo.

¿Puede Dios pasar por alto el pecado del hombre? ¡De ninguna manera! El hacerla sería violar su carácter santo. El toma nota del pecado toda vez que se comete y sabe todo lo que hacemos (Job 10:14; Apocalipsis 18:5; Jeremías 2:22).

¿Puede excusar el pecado? Hay una sola respuesta. Su trono ya no sería santo si pasara por alto lo que es malo (Génesis 8:23-25; Isaías 6:1-7).

¿Puede perdonar el pecado sin que se pague pena alguna?

¡No! Tiene que obrar con justicia, El perdonar el pecado sin satisfacción adecuada sería en sí un acto de pecado, y Dios o puede pecar (1 Juan 1:5). Se ha dicho con razón que si Dios perdonara el pecado sin propiciación, sería sacrificar y abandonar la justicia. La ley dejaría de tener terrores para el culpable, y sus penas no tendrían utilidad alguna.

Hay una sola actitud que puede tomar el Señor hacia el pecado. Tiene que castigarlo (Isaías 13:11). «No tendrá por nocente al culpable» (Nahum 1:3). Cuando se quebranta su anta ley, hay que castigar al ofensor, hay que satisfacer las demandas de la ley.

El pecado es cosa seria. En su gran oración penitencial,

David dijo a Dios: «Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado» (Salmo 32.5). Fíjese en las muchas veces que vuelve al tema de su pecado. Hay tres palabras hebreas que se emplean en este versículo para describir el pecado, e ilustran sus varios aspectos.

Pecado es la palabra más conocida, e indica «errar el blanco.» Subraya la condición general del hombre de ser indigno de estar en presencia de Dios. Trasgresión es una palabra más fuerte y contiene la idea de rebelión abierta contra Dios. La palabra iniquidad proviene de una palabra raíz que significa «torcido» y subraya lo torcido del carácter humano. Quizá la palabra «depravación» describa mejor su significado. Así que el fracaso, la rebelión y los prejuicios naturales todos están involucrados en la acusación que el Salmista hace de sí.

No es de extrañar que Dios tenga que castigar el pecado.

Pues la pena de quebrantar la ley de Dios es la muerte.

«El alma que pecare, esa morirá» (Ezequiel 18:4, 20). «La paga del pecado es muerte» (Romanos 6:23). No hay manera de escapar de esta sentencia. Dios la ha pronunciado en primer lugar, y ha de ver que la sentencia se cumpla. Tiene que mostrarse fiel a su palabra.

Dios ama al pecador

Sin embargo, el Señor es un Dios de amor (1 Juan 4:8). Nunca debemos olvidamos de esto. «No quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento» (11 Pedro 3:9). Anhela mostrar misericordia al pecador (Efesios 2:4). ¿Cómo puede hacerla?

El problema en resumen

Este, pues, es el problema. Un Dios santo dice, «Al pecador hay que castigarlo con muerte.» Pero el mismo Dios es un Dios amante, y dice, «Quiero mostrar al pecador misericordia. Quisiera salvarle. Quisiera tener por inocente al que no lo merece. Quisiera tenerle conmigo en el cielo eternamente.» Dios es santo; odia el pecado. Pero Dios es amor; ama al pecador. ¿Cómo puede salvar al pecador y a la vez obrar de una manera justa y santa?

1. La santidad y justicia de Dios demandan que

(a) Solamente gente perfecta y sin pecado sea admitida al cielo.

(b) Los pecadores sean castigados con muerte.

1. El amor, misericordia y gracia de Dios le mueven a

(a) Salvar al pecador de la perdición que merece.

(b) Hacerle digno para un hogar en el cielo.

¡Una cosa es cierta! Si él deja que el pecador pague el precio de sus pecados, perecerá para siempre y será separado de la presencia de Dios.

Antaño en Escocia era costumbre en el tiempo de la siega que las mujeres ayudaran a amarrar las gavillas. Una mujer llamada Ana Lamond ofreció sus servicios, y puesto que no tenía quien cuidara a su chiquito, lo llevó consigo y le acomodó en un rincón del campo.

Un águila divisó al niñito no acompañado, y bajando verti­ginosamente agarró al chiquito y se lo llevó a su nido muy alto en una peña. Alguien vio el águila y dio la alarma, pero nadie podía escalar la peña hasta el nido. Varios hombres lo intentaron, entre ellos un marino experimentado en subir alturas.

Por fin la madre resolvió probar ella misma. Impelida por su amor, poco a poco pudo subir, hasta que alcanzó el nido. Luego, intrépida en defensa de su niño, luchó con el águila y sacó a la criatura, todavía ilesa, del nido. Lentamente y con infinita paciencia y perseverancia; tanteó su camino hacia abajo hasta que la acogieron con regocijo sus amigos. Cuando falta­ron otros ayudadores, el amor halló el camino.

Dios ama al pecador mucho más que Ana Lamond a su criatura. El Dios que implantó el amor natural en el corazón de una madre seguramente puede hallar la manera de volver a traer a sí a los hijos perdidos de la raza caída de Adán.

En la próxima lección veremos cómo el amor halló una ma­nera de solucionar el problema. Dios tiene una contestación que satisface tanto su santidad como su amor.

Lección 3

En el espacio subrayado a la derecha escriba «Verdadero’ () «Fal­so» después de las siguientes declaraciones:

1. Dios puede hacer solamente lo que es honesto imparcial, equitativo y recto.

_____v________

2. La norma de Dios es la perfección absoluta.

_____v________

3. El pecado se puede borrar ‘mediante buenas obras.

____f_________

4. Dios puede excusar el pecado bajo ciertas circunstancias.

____f_________

5. La santidad y justicia de Dios demandan que los pecadores sean castigados con muerte.

_____v________

En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.

6. El «Problema» que se discute en esta lección es

a. ¿cómo puede el hombre caído obrar su propia salvación?

b. ¿cómo puede Dios llevar la evolución humana hasta el punto de erradicar las tendencias malas?

c. ¿cómo puede Dios venir a ser hombre?

d. ¿cómo puede un Dios justo salvar en justicia a pecadores culpables?

__________d___________

7. Porque Dios es santo

a. todos los hombres son creados santos

b. solamente puede dejar que gente sin pecado pueble el cielo

c. no puede en ninguna manera redimimos de nuestro pecado

d. debe poner entre nosotros y él una hueste de mediadores, como santos y ángeles

________b___________

8. Cuando Dios ve el pecado, tiene que castigarlo

a. porque tiene que defender su propio carácter

b. porque las demandas de la ley tienen que satisfacerse

c. por las dos razones anteriores

d. por ninguna de estas dos razones

_________c___________

9. Que el amor de Dios hace que no quiere condenar al hombre se halla en

a. Jeremías 2:22

b. I Pedro 1: 16

c. 1I Pedro 3:9

d. Deuteronomio 25: 16

________c___________

10. David nos ayuda a comprender lo serio de nuestra condición perdida hablando de nuestro mal proceder como

a. pecado, trasgresión e iniquidad

b. error, desliz y rebelión

c. delincuencia, depravación y deuda

d. enfermedad moral

_________a__________

Por W MacDonald

Versículos para recordar:

(1 Timoteo 2:6)

el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.

(1 Pedro 1:18)

sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,

(1 Pedro 1:19)

sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

(Romanos 6:23)

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

(Romanos 6:22)

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

(1 Pedro 2:22)

el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;

(Hebreos 4:15)

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

(Hebreos 2:18)

Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

(Juan 3:16)

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

(Juan 10:17)

Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.

(Juan 10:18)

Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

(Hechos 2:24)

al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.

(Hechos 2:32)

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

(Hechos 2:36)

Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.

Discipulado Cristiano. Lección 14.

Lección 14

Esperanza, creencia y fe

La fe es uno de los elementos más importantes en la vida cristiana. En realidad, todo lo que hacemos está relacionado con la fe, sea consciente o inconscientemente. Igualmente, todo lo que podemos reci­bir de Dios es por fe. Lee los siguientes versículos y anota lo que dicen en cuanto a la fe: ¿Qué logramos por medio de ella?

Efesios 2:8

Hebreos 11:6

Hebreos 11:32-33

Hechos 14:9

Es importante que comprendamos bien lo que es la fe, porque por lo general no hay un concepto claro de lo que es. Veamos en primer lugar dos conceptos que son confundidos con la fe, pero que no lo son.

1. ESPERANZA NO ES FE

· Esperanza y fe son dos conceptos diferentes. La Palabra de Dios las distingue, mencionándolas separadamente. Lee lCo 13:13 y IP 1:21.

· La esperanza se refiere siempre a cosas futuras, mientras que la fe tiene que ver mayormente con cosas presentes. En los siguien­tes pasajes, ¿la esperanza tiene que ver con cosas del presente o del futuro?

Salmo 39:4-7

1 Juan 3:2-3

· La esperanza tiene que ver más con nuestros sentimientos: anhe­lamos, deseamos, esperamos algo. La fe tiene que ver más con nuestra voluntad: decidimos creer y confiar en la promesa o la Palabra de Dios.

En Proverbios 13:12, ¿con qué se relaciona la esperanza?

· La esperanza lleva en sí misma algo de incertidumbre. Cuando decimos: "Tengo la esperanza de que Dios me sanará", estamos diciendo: "Creo que Dios me puede sanar; quiero y espero que lo haga, pero no estoy seguro de si lo hará, ni cuándo." Eso no es fe, porque la fe no admite duda. Con sólo esperanza no recibire­mos las promesas de Dios, porque ellas se reciben por fe.

2. CREENCIA NO ES FE

En el idioma griego del Nuevo Testamento no había diferencia entre los conceptos de creencia y de fe, pero en nuestro idioma sí la hay. Para nosotros creer o creencia es más un asentimiento mental o intelectual, pero en el que no nos involucramos. En cambio tener fe es actuar sobre lo que creemos. Es una acción.

En Santiago 2:14-26 se nos presenta la diferencia entre fe y creencia en términos de una fe que produce obras y la fe muerta que no produce obras; es decir, una falsa fe que no tiene consecuencias en nuestra vida.

¿Qué dice Santiago 2:19?

Vemos aquí que los demonios tienen la creencia en Dios, pero no actúan conforme a esta fe. Es la misma situación de todos aquellos que dicen que tienen fe en Dios pero no viven según esa fe. En realidad lo que tienen es sólo una creencia en Dios, pero no fe. Es "fe sin obras" o "fe muerta" en los términos de Santiago.

¿Cómo debemos vivir según Romanos 1:17?

3. LO QUE ES LA FE

Lee Hebreos 11:1 y anota los dos conceptos que definen la fe

Fe es____________________________________________________________________________________________________________

Fe es____________________________________________________________________________________________________________

Analicemos estos dos conceptos

a. Fe es certeza de lo que se espera.

La palabra "certeza" es traducción del griego hupóstasis, que signi­fica "sustancia; lo que está debajo de; la realidad de algo."

Por lo tanto, fe es dar como real algo que todavía esperamos. Ya no es sólo tener esperanza de algo, como un sencillo deseo o anhelo, sino la absoluta seguridad de que ya tenemos ese algo. Es considerarlo tan real como si lo estuviéramos viendo y tocando. En Hebreos 6:11 vemos cómo la esperanza se convierte en certeza o fe.

b. Fe es convicción de lo que no se ve

La palabra "convicción" es traducción del griego élenchos que significa "demostración". Por lo tanto, tener fe es estar tan seguro de algo que no vemos, que es como si lo estuviéramos demostrando, o que no necesitamos mayor demostración.

Uniendo los dos conceptos, fe es dar por hecho algo que esperamos, aunque no lo tengamos todavía. Es dar por cierto algo que no vemos o no podemos comprobar con nuestros sentidos físicos. La mejor prueba la encontramos en Marcos 11:24, donde Jesús dice: "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido, y os vendrá". (Esta es la traducción literal del original, según los eruditos en el idioma griego).

4. LA BASE DE NUESTRA FE

En el mundo natural ejercemos cierto grado de fe en todo lo que hacemos. Por ejemplo:

Trabajamos porque tenemos fe que nos van a pagar a fin de mes. Tomamos leche porque tenemos fe en que nos alimentará.

Nos ponemos en manos de un cirujano porque tenemos fe en que extirpará exitosamente el tumor que nos afecta.

Esta clase de fe se fundamenta en la información que tenemos: las referencias sobre el empleador; las enseñanzas recibidas en el hogar y en la escuela sobre el valor nutritivo de la leche; las recomendaciones sobre el cirujano, etc. Y también por las pruebas que vamos haciendo de todo esto a través de la experiencia en nuestra propia vida.

En el mundo espiritual, nuestra fe se basa en hechos y premisas revelados por Dios mismo, y comprobados en la experiencia cristiana. Lee los siguientes versículos y anota las respuestas

a. Romanos 10:17. ¿Cómo podemos tener fe?

b. Lucas 1:37. ¿Por qué podemos tener fe aun en los casos más difíciles?

c. Colosenses 1:20. ¿Por qué podemos tener fe en las promesas de Dios?

d. Números 23:19. ¿Por qué podemos tener fe en la Palabra de Dios?

e. Mateo 11:2-6. ¿A qué apeló Jesús para que Juan el Bautista creyera?

5. EL PODER DE LA FE

¡Espera un momento!

La fe no tiene poder en sí misma como algunos creen. Muchos dicen: "Yo tengo mucha fe"; otros dicen: "Lo importante es que tengas fe"; otros más dicen: "La fe todo lo puede".

Pero veamos la enseñanza bíblica sobre lo que en realidad debemos entender al referimos al "PODER DE LA FE"

¿Cuánta fe se necesita para hacer prodigios según los versículos siguientes?

a. Mateo 17:20

b. Lucas 17:6

Notemos que en ningún caso Jesús dijo: "Tienes que tener mucha fe". Entonces, ¿Por qué es la fe tan poderosa?

Porque no depende de nuestra fuerza o poder. Tampoco depende del poder de la fe en sí misma, sino que depende del poder de Dios.

c. Juan 14:13-14: ¿Quién responde a nuestras oraciones y hace aquello que pedimos en fe?

d. Juan 15:16:¿Quién lo hace?

e. Lucas 18:27: ¿Qué es imposible para Dios?

f. Marcos 9:23: ¿Qué es posible para el que cree?

La fe es sólo la llave que abre el flujo del poder de Dios; pero este poder sí es ilimitado. La fe aparte del poder de Dios no es nada. Pero la fe que descansa en el poder y la Palabra de Dios lo puede todo.

¡Por eso una fe tan pequeña como un grano de mostaza mueve montañas! ¡HAY PODER EN LA FE QUE DESCANSA EN DIOS!

6. LA FE SE DEBE FUNDAMENTAR EN LA PALABRA DE DIOS

Hemos visto ya el poder que tiene la fe, porque no depende de nosotros ni de ella misma, sino del poder de Dios.

Pero hay otro aspecto importante: la fe tiene que fundamentarse en la Palabra de Dios, porque no puede actuar en forma autónoma de la soberanía de Dios, ni en contra de su naturaleza santa.

a. Oseas 14:9. ¿Por qué no podemos pedir cosas malas a la luz de este versículo?

b. Juan 15:7. ¿Cuál es la condición para que todo lo que pidamos sea hecho por Dios?

c. 1 Juan 5:14. ¿Cuál es la condición para que Dios nos conceda nuestras peticiones?

Nuestra fe debe estar en armonía con la naturaleza santa de Dios, y con su voluntad soberana expresada en la Palabra escrita, o revelada por su Espíritu Santo a nuestra mente o a nuestro espíritu. Si se dan estas dos condiciones, podemos estar seguros de que Dios actuará para su gloria.

Memoriza los siguientes versículos

"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve."

Hebreos 11:1

"Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá."

Marcos 11:24

Notas y comentarios

LAS BUENAS NUEVAS – LECCIÓN 3 – El problema

LAS BUENAS NUEVAS – LECCION 4 – La solución: La sustitución

¿Es posible una solución justa?

No puede expiar sus propios pecados. Sin embargo, si sufre las consecuencias, estará perdido y condenado para siempre.

Pero Dios es misericordioso. No tiene placer en la muerte del impío (Ezequiel 3.3:11). El juzgar es «su extraña obra» (Isaías 28:21). Tiene que idear una manera en que se pueda salvar al hombre, «para no alejar de sí al desterrado» (II Samuel 14:14).

¿Es posible que se pueda hallar una solución justa al problema? ¿Puede el gran Dios del universo satisfacer su amor sin sacrificar su santidad? Sí, es posible, por ejemplo, que un substituto pudiera morir por el hombre, y pagando así la pena de sus pecados, pudiera permitir que el culpable saliera en libertad.

Este principia se ha ilustrado muchas veces en tiempos de guerra. Durante las guerras napole6nicas, un francés fue rec1utado y enviado a un lugar adonde no quería ir. Un amigo se ofreció para tomar su lugar, se alistó en nombre del reclutado, fue enviado a la zona de batalla y fue muerto en una acción bélica.

Un poco más tarde Napoleón necesitaba más hombres, y por equivocación el primer hombre fue reclutado por segunda vez. El hombre protestó que no podía ir, ¡porque estaba muerto! Se revisó el registro, y efectivamente el hombre estaba en la lista como muerto y enterrado. La ley ya no le podía reclamar. Un substituto había muerto en su lugar.

Una ilustración bíblica de la substitución

La idea de substitución también se ilustra notablemente en un pasaje bien conocido del Antiguo Testamento. Es la historia de la prueba de la fe de Abraham en el sacrificio de su único hijo Isaac a Dios.

1. Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. y él respondió:

Heme aquí.

2. y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moríah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.

3. y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, Y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo.

4. Al tercer día alzó Abraham sus ojos, Y vio el lugar de lejos.

5. Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.

6. y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.

7. Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?

8. y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.

9. Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, ~ ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña.

10. y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar él su hijo.

11. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y elijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.

12. y elijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.

13. Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. .

14. Y llamo, Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.

Ahí tiene usted la substitución. «Fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.» Sin embargo, esto no es más que una figura del substituto que necesita el hombre. El cuadro es perfecto, en el sentido que la muerte de un carnero no bastaría para un hombre, pero tiene valor en que muestra cómo obra la substitución.

Si se ha de usar la substitución en el plan de salvación para el hombre, surge naturalmente la pregunta: «¿Quién ha de ser el substituto? ¿Quién tiene los requisitos para tomar el lugar del hombre?»

El substituto del hombre debe ser hombre

A decir verdad, las posibilidades son muy limitadas. Primero preguntémonos: «¿Podría morir por el hombre un ángel?» El pensarlo un momento nos convence que ello no seria posible. Una razón es que los ángeles, siendo espíritus, no mueren, hasta donde lo sabemos. El que ha de ser substituto por el hombre ha de ser hecho «un poco menor que los ángeles. . . a causa del padecimiento de la muerte» (Hebreos 2:9). Además, si un ángel pudiera morir, la adoración del hombre se dirigiría a una criatura, y esto está prohibido en la Palabra de Dios (Éxodo 20:5).

Pues entonces, ¿no podría morir un animal por el hombre?

En el Antiguo Testamento se mandaba el sacrificio de animales. Pero debemos recordar que no eran suficientes como para quitar un solo pecado. «La sangre de los toros y de los macho: cabríos no puede quitar los pecados» (Hebreos 10:4). Los sacrificios de animales solamente servían de figuras o tipos del sacrificio perfecto que había de venir.

Llegamos a la conclusión, pues, que ni ángeles ni animales pueden tomar el lugar del hombre en cuanto a llevar el castigo de sus pecados. Puesto que el substituto tiene que ser de la misma especie, resulta que un hombre debe morir por el hombre. Esto es absolutamente esencial, y cualquier otro arreglo (resultaría desigual, parcial e injusto.

Ha de ser sin pecado

Pero ahora se nos presenta otro problema. Un hombre pecaminoso no puede morir por otro, ya que tiene que sufrir el castigo de sus propias iniquidades. La ley de Dios demanda la muerte de todo trasgresor. El único substituto satisfactorio, pues, ha de ser un hombre sin pecado.

 

Ha de ser infinito – y solo dios es infinito

Aun así, debemos agregar otro requisito. Un hombre sin pecado sólo podría con justicia tomar el lugar de un solo pecador. El substituto que necesita la raza humana debe morir por toda la humanidad. Su muerte, pues, debe tener infinito poder y valor. Con esto queremos decir que debe tener mérito suficiente para satisfacer todos los pecados que jamás se hayan cometido o se cometerán. El substituto ha de ser infinito. y esto nos confronta con la verdad obvia que sólo Dios es infinito.

Ha de derramar su sangre

Un requisito final. Si los pecados del hombre han de ser borrados de la vista de Dios, el substituto ha de derramar su sangre. Que esto es un requisito del carácter y proceder de Dios se comprueba con los siguientes versículos de la Escritura:

«y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto» (Éxodo 12:13).

«Porque la vida de la carne en la sangre está,(tenía que dar la vida) y os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona» (Levítico 17:11).

“Y casi todo es purificado, según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión» (Hebreos 9:22). (Mateo 26:28; Lucas 22:20) (1Timoteo 2:6).

En resumen

1. Es concebible que Dios pudiera salvar a los pecadores si muriera un substituto en su lugar.

2. Tal substituto ha de llenar ciertos requisitos estrictos.

(a) No puede ser ángel ni animal. De serlo existiría una substitución desigual.

(b) Por tanto tiene que ser hombre.

(c) Sin embargo, tiene que ser un hombre sin pecado. De otra manera tendría que morir por sus propios pecados.

(d) Tiene que ser infinito si ha de morir por un sinnúmero de pecadores. Puesto que sólo Dios es infinito, tiene que ser tanto Dios como hombre.

(e) Tiene que estar dispuesto a tomar el lugar del pecador y llevar su castigo.

(f) Al hacerla, tiene que derramar su sangre, porque de otra manera no se remiten los pecados.

El señor Jesús es tal sustituto 1 Pedro 3:18; 2:24.

La nueva gloriosa del Evangelio es que tal substituto ha sido provisto. Se llama el Señor Jesucristo. Fíjese en la manera maravillosa en que satisface la necesidad de los pecadores.

1. ¿Es hombre? Sí, «porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre» (1 Timoteo 2:5).

Dios envió «a su Hijo en semejanza de carne de pecado» (Romanos 8:3).

«Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros» (Juan 1:14).

2. ¿Es sin pecado’? Sí, porque «fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado» (Hebreos 4:1.5). Véase también Juan 8:46.

3. ¿Es infinito? Es decir, ¿es Dios’? Sí, «el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios» (Juan 1:1). Véanse también Romanos 9:5 y Colosenses 2:9,

4. ¿Estaba dispuesto? Sí, maravilla de maravillas, él, el solo substituto posible, estaba dispuesto a servir. (Lucas 2:42; Filipenses 2:,5-8-11) (Hebreos 10:7) (Juan 10: 17-18).

5. ¿Derramó su sangre? Sí. En la cruz del Calvario fue derramada su sangre para que fuesen perdonados los pecadores. (Juan 19:34; 1 Pedro 1:18, 19.) (Hebreos 10:10, 12).

El problema solucionado

De esta manera fue solucionado el problema. Dios ahora puede decir tocante al pecador, «que lo libró de descender al sepulcro, que halló redención» (Job 3.3:24).

Uno de los peligros más temibles que encontraron los primeros pobladores del oeste norteamericano, era el incendio de las praderas. Llevada por el viento, b cortina de llamas, a veces de varios kilómetros de ancho, descendía estrepitosamente sobre ellos y sus hogares devorando todo en su camino. Los pioneros aprendieron que había una sola manera de escapar el fuego. Espaldas al viento, prendían fuego al pasto que estaba a sus pies, y cuando se había quemado un espacio suficiente, se paraban en el lugar donde ya había pasado el fuego. Esta es la manera en que Dios ha solucionado el problema del pecado humano. El fuego de su juicio ya cayó en el Calvario sobre la persona de su Hijo. Ahora invita al pecador a venir y pararse donde ya pasó el fuego. No hay otro refugio para el alma.

Lección 4

En el espacio subrayado a la derecha escriba «Verdad» o «Falso» después de las siguientes declaraciones:

1. Un animal puede ser sacrificado como substituto suficiente del hombre.

_____f________

2. Hebreos 9:22 dice que la remisión de pecados requiere derramamiento de sangre.

_____v________

3. Habría poca necesidad de que fuese infinito nuestro substituto con tal que fuera sin pecado.

_____f________

4. La cantidad de substitutos posibles por nuestros pecados era sin límite.

____f________

5. Un ángel podría ser un substituto aceptable de nosotros.

_____f________

En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestación correcta.

6. Un substituto es uno que

a. ocupa una posición o rango inferior

b. subsiste por la generosidad de otro

c. acepta la provisión que hace otro

d. toma el lugar de otro

__________d_________

7. En la historia de Abraham e Isaac el substituto fue

a. Isaac

b. Abraham

c. el carnero

d. ninguno de los tres

_________c__________

8. El único substituto adecuado para nosotros es el Señor Jesús porque

a. se hizo hombre

b. es Dios

c. no tiene pecado

d. es todo lo que dicen a, b y c

_________d__________

9. El derramamiento de sangre por nuestros pecados es

a. lo que Dios mismo exige

b. una idea bárbara y pagana

c. contrario a las enseñanzas bíblicas

d. el concepto que hace que el judaísmo del Antiguo Testamento difiera del cristianismo

________a___________

10. El Señor Jesús murió en la cruz

a. como mártir

b. como nuestro substituto

c. como una víctima inocente de la política

d. como víctima de las circunstancias

________b___________

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