Cada hogar debe ser….

Cada hogar debe ser una casa de oración y de estudio de la palabra de Dios, abrí tu hogar para la gente de tu radio de influencia, buscá a algunos que te ayuden en los detalles y con la ayuda de Dios, predicales el Evangelio y enseñales las bases del cristianismo. Podés encontrar material en www.elcieloesunlugar.com.ar (en el Blog hay por lo menos 60 lecciones básicas ¡usálas!)

Discipulado Cristiano. Lección 27.

Lección 27

LA DISCIPLINA DEL AYUNO

En esta lección examinaremos un tema importante en el avance hacia una santidad práctica: LA DISCIPLINA DEL AYUNO. Aunque parez­ca a primera vista algo propio del pasado o de grupos místicos o fanáticos, el ayuno está respaldado por la enseñanza bíblica, confirmada por la experiencia de grandes hombres de Dios en la historia de la Iglesia, y comprobado por muchísimos creyentes.

Digamos desde el comienzo que el ayuno no es algo atractivo para la carne. Por el contrario, nuestra carne se opondrá tenazmente a su práctica, y pondrá toda clase de excusas. Igualmente, el diablo tratará de disuadimos de hacerlo, porque sabe que ganaremos poder espiritual.

Por ello, la práctica del ayuno será posible sólo si anhelamos de todo corazón crecer en santidad y en victoria, y si tenemos convicciones claras de que es voluntad de Dios que lo hagamos, y que realmente trae bendición sobre nuestra vida. Veamos algunos aspectos clave de la DISCIPLINA DEL AYUNO.

A. EL AYUNO EN LAS ESCRITURAS

1. En el Antiguo Testamento

a. En 1 Samuel 7:3-6, ¿por qué ayunó el pueblo de Israel?

b. En 2 Crónicas 20:3, ¿para qué ordenó ayuno Josafat?

c. Ester 4:16, ¿para qué pide Ester que ayune el pueblo?

2. En el Nuevo Testamento

a. Mateo 4:2. ¿Cuántos días ayunó el Señor, y antes de qué?

b. En Mateo 17:14-21, ¿para qué son necesarios el ayuno y la oración?

c. En Hechos 13:2-3, ¿quiénes ayunaron y para qué?

d. En Hechos 14:23, ¿antes de hacer qué ayunó la iglesia?

B. PROPÓSITOS DEL AYUNO

A la luz de los textos estudiados, hay varios propósitos para el ayuno:

1. Para mayor santidad en nuestra vida

La santidad se construye sobre una profunda aflicción por el pecado, y el ayuno es una forma de expresar esa aflicción. Con frecuencia Israel, u hombres de Dios como David, ayunaron cuando habían caído en pecado, y dedicaron ese tiempo a la oración.

No es que el ayuno nos hace santos automáticamente, sino que nos ejercita en el dominio de los apetitos e impulsos de nuestra carne, y de esa manera podemos vencer mejor las tentaciones. Además, al ayunar, nuestra autosuficiencia y orgullo son derrotados, y aprendemos a some­ternos y a depender de Dios.

Lee Ezequiel 16:49, ¿Con qué está relacionada la saciedad de pan?

2. Por dirección de Dios en circunstancias especiales. Lo vemos claramente en la iglesia en Antioquia, donde al ayunar y orar, el Espíritu Santo pudo hablar a la iglesia y revelar sus propósitos para con Saulo y Bernabé. Al ayunar y orar, la mente y los sentidos espirituales son sensibilizados, y podemos oir mejor la voz del Espíritu Santo.

3. Para fortalecernos espiritualmente para la lucha contra el diablo

¿Recuerdas cómo los discípulos no pudieron echar fuera al demonio del muchacho en Mateo 17:16? El Señor explica luego que es necesario ayunar y orar para ello. Uno de los ministerios que Jesús ha dejado a su Iglesia es el de liberar a los oprimidos por el diablo, y lo podrá hacer mejor si practica regularmente la oración con ayuno. (Nota: Aunque la palabra "ayuno" no aparece en algunos manuscritos, sí es enseñanza bíblica reconocida que el ayuno fortalece espiritualmente.)

4. Para intercesión en situaciones de crisis

Los ejemplos de Josafat y Ester son típicos de situaciones de grandes crisis, que les llevan a ayunar, y pedir al pueblo que ayune también. Al ayunar, estamos diciéndole a Dios cuánto necesitamos y deseamos su intervención en esas situaciones, y reforzamos así nuestras oraciones. ¡Debemos tomar muy en cuenta este hecho al pensar en la situación que se vive en nuestro país!

5. Para la ordenación de ministros para la obra

En Hechos 14:23, los apóstoles ayunaron y oraron al constituir a los ancianos en cada iglesia, para encomendarles al Señor. Seguramente era necesario esto para que recibieran dones del Espíritu por medio de la imposición de manos, como en el caso de Timoteo (1 Timoteo 4:14). En las grandes ocasiones en la vida de la iglesia y en el ministerio, el ayuno tiene un lugar importante.

C. CLASES DE AYUNO

1. El ayuno natural

Lucas 4:2. ¿De qué se abstuvo Jesús, y qué sintió después de 40 días de ayuno?

¿Has notado que no dice que no bebió, ni que sintió sed? Normal­mente, un hombre no puede sobrevivir 40 días sin beber agua. Por ello el ayuno de Jesús fue abstinencia de alimentos sólidos pero no de agua.

A esto se ha llamado el AYUNO NATURAL, y es el más apropiado para ayunos prolongados o para personas con deficiencias orgánicas o físicas.

2. El ayuno total

Es la abstención de comida y bebida. Hay varios casos de ayuno total en las Escrituras.

a. En Ester 4:16, ¿cuántos días ayunó Ester y su pueblo?

b. En Hechos 9:9, ¿cuántos días estuvo Saulo de Tarso sin comer ni beber?

En ambos casos, y otros más en las Escrituras, el ayuno total duró solamente 3 días, y fue hecho en circunstancias muy especiales de crisis. Es verdad que la Biblia menciona casos de ayunos totales prolongados, como el de Moisés en el monte Sinaí o el de Elías camino a Horeb, pero son casos en que sin duda hubo una intervención sobrenatural de Dios. No se debe intentar un ayuno total por más de tres días sin un motivo suficiente, y sin una clara indicación de Dios para ello.

3. El ayuno parcial

Es la abstención de cierta clase de alimentos durante un tiempo determinado, o la abstención de ciertas comidas de cada día, también durante un tiempo determinado. Encontramos algunos casos en las Escrituras:

a. En Daniel 1:12-15, ¿de qué se abstuvieron Daniel y sus amigos, y por cuántos días?

b. En Daniel 10:2,3, ¿Qué no comió Daniel y por cuánto tiempo?

4. La vida de ayuno

Muchos hombres y mujeres piadosas ayunan regularmente en deter­minados días de la semana. Otros ayunan por varios días con cierta frecuencia. Pero algunos siervos de Dios han sido instruidos por Él para vivir "vidas de ayuno", es decir, comer siempre menos de lo que el apetito demanda. Es mantener el apetito bajo dominio, lo cual significa mante­ner el cuerpo bajo dominio siempre. Para muchos esto es más difícil que hacer un ayuno por unos días solamente.

Este tipo de ayuno relega al ayuno natural o total a aquellas circuns­tancias especiales de gran necesidad espiritual, o a la intercesión por propósitos específicos.

D. CÓMO AYUNAR

Arthur Wallis en su libro El ayuno escogido por Dios, da varios consejos en cuanto a la forma de hacer un ayuno. Aquí van algunos de esos consejos:

1. Si nunca has ayunado antes, empieza con un ayuno parcial; la próxima vez aumenta el tiempo del ayuno, y así sucesivamente, a medida que tu organismo se va habituando al ayuno.

Cuando estés en condiciones de ayunar por un día completo sin sentirte débil o hambriento, podrás ayunar por más tiempo: tres, cinco o siete días.

2. Desde antes de empezar un ayuno, deja de beber café o té, para evitar el dolor de cabeza por la privación repentina de cafeína. Algunos recomiendan comer sólo fruta fresca el día previo al ayuno.

3. Hazte estas preguntas antes de empezar un ayuno:

a. ¿Estoy seguro que el deseo de ayunar proviene de Dios?

b. ¿Son correctos mis motivos?

c. ¿Qué clase de ayuno me indica el Señor que haga?

d. ¿Cuáles son mis objetivos espirituales para este ayuno?

e. Voy a ministrar al Señor mediante este ayuno?

4. El tiempo de ayuno será de lucha espiritual, en que Satanás querrá desanimarte, y tu propia carne intentará convencerte de que lo rompas (se llama romper el ayuno a su terminación). Protégete con la armadura de Dios (Efesios 6) y con mucha oración y alabanza. No te guíes por tus sentimientos para evaluar los resultados del ayuno, sino mantente en fe, confiando en que habrá bendición aún después del ayuno.

5. Al romper un ayuno, debes normalizar tus comidas en forma gradual, dando tiempo al sistema digestivo a recuperar sus funciones. Mien­tras más largo el ayuno, más tiempo de normalización.

E. EL AYUNO ESCOGIDO POR DIOS

El ayuno no tendrá ningún valor espiritual si no se hace con una actitud correcta. No será de bendición si no va acompañado de humildad y búsqueda de santidad.

a. ¿Qué quiso enseñar Jesús en Mateo 6:17?

b. Isaías 58:3-12. ¿Qué actitudes deben acompañar al ayuno?

Ahora, si Dios te pone el sentir de ayunar, hazlo sin temor, sabiendo que "las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas" (2 Corintios 10:4).

Memoriza el siguiente versículo

"Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostros, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público."

Mateo 6:17-18

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 26.

Lección 26

COMO VENCER LAS TENTACIONES

Hemos visto en la primera lección que, al recibir a Cristo como Salvador y Señor, nuestro espíritu renació por la obra regenera­dora del Espíritu Santo. Es una nueva naturaleza que hemos recibido, que ama a Dios, ama la justicia y la santidad.

Pero, aunque nuestro nuevo nacimiento sucedió instantáneamente por la fe en Cristo, el alma tiene que ser renovada a su semejanza por un proceso de santificación. Hemos visto que las inclinaciones pecamino­sas del alma son llamadas "carne" en la Biblia. La naturaleza camal no ha sido extirpada totalmente, sino que convive con la nueva naturaleza espiritual.

Por esto es que, siendo un hijo de Dios nacido de nuevo, todavía experimentas tentaciones; es decir, impulsos indeseados hacia el pecado, y encuentras que tu naturaleza carnal responde todavía a la tentación. Pues sólo en la medida en que tu espíritu (tu naturaleza espiritual) se fortalezca y tome control de tu vida, serás más y más victorioso sobre la tentación y el pecado. Veamos algunas enseñanzas de la Palabra sobre la tentación:

A. LOS TRES ENEMIGOS DEL HIJO DE DIOS

a. Gálatas 5:16-17. ¿Qué conflicto sucede dentro del creyente?

b. Efesios 6:11-12. ¿Contra quién es nuestra lucha?

c. 1 Juan 2:16. ¿De dónde provienen muchas de las tentaciones?

Sí, la vida cristiana es una confrontación constante contra el pecado. Satanás, nuestro antiguo "señor", no ha quedado contento al perder su dominio sobre nosotros, y utiliza todos los medios para hacernos caer y para desanimamos, con la intención de que volvamos bajo sus cadenas de esclavitud, y así al camino de la condenación eterna.

Las tentaciones vienen de los tres enemigos del creyente: la carne, Satanás, y el mundo. Pero, ¡Gloria a Dios! pues te ha dado recursos suficientes para una vida de victoria. El diablo no podrá quitarte el gozo de la salvación si no se lo permites, apropiándote de los recursos espirituales de Dios.

Un principio básico a considerar ya: Aléjate de toda fuente de tentaciones. Dice el Señor: "Huid de la fornicación"; "hombres corruptos … apártate de los tales"; "Huye de las pasiones juveniles" (1 Corintios 6:18; 1 Timoteo 6:5; 2 Timoteo 2:22).

1. Las tentaciones de la carne

Vienen porque hemos heredado una naturaleza pecaminosa, y nues­tra alma se había habituado a pensar, sentir y actuar bajo los impulsos de esa naturaleza.

Gálatas 5:19-21. ¿Cuáles de las obras de la carne mencionadas allí, consideras que son tentaciones reales en tu vida? Comienza a orar desde ahora por una victoria total sobre ellas.

2. Las tentaciones de Satanás

Satanás está detrás de todo el sistema pecaminoso del mundo, y es causante indirecto de toda tentación. Sin embargo, hay veces en que él actúa en forma directa, haciendo insinuaciones a nuestra mente, estimu­lando las emociones, o llevándonos a situaciones peligrosas, usando circunstancias o personas para ello.

Lucas 4:1-13. Este es un caso típico de tentación directa de parte de Satanás. Fíjate con qué venció Jesús las tentaciones.

3. Las tentaciones del mundo

Son los atractivos que este mundo nos presenta, apelando a los deseos de nuestra alma o a las necesidades de nuestro cuerpo, pero pervirtiéndolos y alejándonos de Dios. Exalta los valores temporales e intrascendentes: placer, dinero, fama, poder, etc. Nos son presentados por medio de las exhibiciones públicas, por la publicidad en los medíos de comunicación: cine, televisión, revistas, diarios, etc.

1 Juan 2:16. ¿A qué deseos apela el mundo, según este texto?

B. EL PODER DE LA ARMADURA DE DIOS

a. Lee Efesios 6:13-18. ¿Para qué sirve la armadura de Dios?

b. ¿Cuáles son las seis partes de la armadura?

Vamos a analizar cada una de estas partes:

1. El cinto de la verdad

Se trata de la verdad de Dios como un principio de vida, ajustando y sujetando toda la armadura. Si decides, de una vez por todas, que la verdad de Dios será el principio que guíe todos los actos de tu vida, habrás logrado la victoria sobre muchas de las tentaciones y ataques de Satanás, quien es el "padre de mentira" (Juan 8:44). Verdad es luz, es transpa­rencia, es lo opuesto a lo oscuro, a lo turbio.

Juan 8:32, ¿con qué somos libres?

2. La coraza de justicia

Es apropiarte de la justicia perfecta de Cristo por la fe, y usarla contra todo intento de Satanás de acusarte o desanimarte. Es decirle al diablo: "Ya soy nueva criatura, justificado por la sangre de Cristo, y todos mis pecados ya han sido perdonados y lavados con esa sangre".

En Isaías 61:10, ¿con qué hemos sido rodeados?

No solamente has sido justificado de tus pecados, sino que Dios te ha cubierto con el manto de ¡ajusticia de Cristo. Ante cualquier impulso o insinuación pecaminosos, presenta la coraza de la justicia de Cristo, que es tuya por la fe.

3. El calzado del evangelio de la paz

Las sandalias permitían a los soldados gran rapidez de movimiento. Significa la prontitud con que debes obedecer al Señor, llevando en tu vida y en tus labios el evangelio de la paz. Una vida inactiva e infructuosa es presa fácil de los ataques del enemigo. Una vida de testimonio dinámico, y predicando el evangelio, está menos expuesta a caer en las tentaciones.

4. El escudo de la fe

La fe es el escudo en la batalla espiritual, para "apagar los dardos de fuego del maligno", es decir, toda insinuación, mentira, tentación. Lee Hebreos 11:1, y recuerda lo que es la fe: "Certeza de lo que se espera, convicción de lo que no se ve". Es la confianza en Dios, en Cristo y en su Palabra, que defenderá tu mente de todo error; tu corazón de todo desánimo; tu voluntad de toda rebelión contra Dios.

5. El yelmo de la salvación

El yelmo protege la cabeza. La conciencia de que eres salvo, que eres un hijo de Dios, y que eres heredero de la vida eterna, protegerá tu mente de las insinuaciones de Satanás, del mundo y de la carne; también te hará diligente en las cosas del espíritu, valiente en los conflictos y constante hasta el final.

6. La espada del Espíritu, la Palabra de Dios.

Es la única arma defensiva y ofensiva al mismo tiempo. Jesús usó el "escrito está" para vencer a Satanás en todas las tentaciones en el desierto (Lucas 4:4;8;12). Úsalo tú también.

Hebreos 4:12. ¿Por qué es eficaz la Palabra de Dios para vencer las tentaciones?

La Palabra de Dios, por ser inspirada por el Espíritu Santo, es poderosa para usarla en nuestra lucha contra las tentaciones. Dice el Salmo 119:11: "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti."

7. Orando en todo tiempo en el Espíritu

Aunque no es una parte de la armadura de Dios, la oración revela el espíritu con el que debemos llevar esa armadura. Debe ser en todo tiempo. Debe ser en el Espíritu, es decir, guiado por el Espíritu, sea con el entendimiento o en lenguas. Debemos velar en ello, y ser perseverantes.

Es el aspecto más importante en la lucha contra la tentación. Jesús dijo a sus discípulos: "Orad, para que no entréis en tentación" (Mateo 26:41).

C. EL PODER DEL NOMBRE DE JESÚS

Tenemos otro recurso poderoso en la lucha contra las tentaciones: el nombre de Jesús, para reprender en ese nombre a todo espíritu tentador; para resistir a Satanás y para echarlo fuera. Jesús reprendió con autoridad a los demonios y ellos obedecieron y se retiraron.

a. Lucas 10:19. ¿Qué autoridad te ha dado Jesús?

b. Santiago 4:7. ¿Qué pasará si resistes al diablo?

Con su autoridad, puedes renunciar a cualquier cosa que te esté tentando, llamándolo por su nombre y rechazándolo en el nombre de Jesús.

C. EL PODER DE LA CRUZ

Cuando creíste en Cristo, te identificaste con Él en su muerte, y por lo tanto tu viejo hombre fue crucificado juntamente con Él. Esta es una verdad con una fuerza tremenda para vencer las tentaciones que batallan contra tu alma.

a. Gálatas 2:20. ¿Cuál fue el secreto de Pablo para una vida victoriosa?

b. Gálatas 5:24. ¿En la lucha entre la carne y el espíritu, cómo se logra la victoria del espíritu?

c. Lee Gálatas 6:14. ¿Vas entendiendo el poder de la cruz?

Cuando venga la tentación, reafirma la verdad de que tu viejo hombre murió con Cristo en la cruz. Declara con tu boca que crucificas tu carne una vez más, y que recibes el poder de la vida resucitada de Cristo con su justicia. Apocalipsis 12:11 dice: "Y ellos le han vencido. .. por medio de la palabra del testimonio."

¡Nunca te desanimes! 1 Corintios 10:13 dice: "Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir. sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar". Y recuerda Romanos 8:37: "… somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó."

Memoriza los siguientes versículos

"Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil."

Mateo 26:41

"Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros."

Isaías 53:4-5

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 25.

Lección 25

SANIDAD Y SALUD DIVINAS

Habiendo visto en la lección anterior el tema de la SANTIDAD DEL CUERPO, vamos a ver la enseñanza bíblica sobre la SANI­DAD DIVINA, porque está íntimamente relacionada con lo anterior. Si nuestro cuerpo ha sido separado para Él, la sanidad física debiera ser parte de la experiencia del creyente.

Pues es maravilloso ver que el Evangelio no es solamente "buenas noticias" para el problema de nuestro pecado, sino que también es

"buenas noticias" para el problema de la enfermedad física. Veamos la enseñanza bíblica al respecto.

A. ¿POR QUÉ HAY ENFERMEDADES?

En la primera lección, vimos que una de las consecuencias del pecado de Adán y Eva fue la entrada del principio de muerte o de corrupción en la raza humana, y que desde entonces la enfermedad es una manifestación de ese principio. Muchas personas creen que Dios les ha enviado una enfermedad, y que Él quiere que estén enfermas. Pero, ¿es así Dios, que puede desear que sus hijos estén enfermos? ¿qué nos muestra la Biblia? Veamos:

a. Job 2:7, ¿aunque Dios lo permitió, quién causó en realidad la sama maligna en Job?

b. Lucas 13:16, ¿quién había mantenido atada a la mujer con enfermedad por 18 años?

c. Hechos 10:38, ¿cómo califica la Biblia a los enfermos?

b. Lucas 13:16, ¿quién había mantenido atada a la mujer con enferme­dad por 18 años?

c. Hechos 10:38, ¿cómo califica la Biblia a los enfermos?

Con excepción de unas pocas ocasiones en las cuales Dios envía enfermedad como juicio por pecados, la Biblia nos muestra que, en forma general, la enfermedad es: o consecuencia del principio de muerte y corrupción en la naturaleza humana por causa del pecado, o ataque de Satanás sobre el ser humano, en su odio y su deseo de dañar todo lo creado por Dios.

Pero veamos qué ha hecho Dios por la sanidad del ser humano, aparte de ofrecerle perdón de pecados y salvación.

B. LA SANIDAD EN LAS ESCRITURAS

a. Éxodo 23:25. ¿Qué prometió Dios a Israel si cumplía con el pacto?

b. Salmo 103:3. ¿Qué hace Dios por nosotros?

c. Isaías 53:4-5. Este pasaje se refiere proféticamente al Señor Jesu­cristo. ¿Qué haría El con nuestras enfermedades?

d. Mateo 8:16-17. ¿Cómo se cumple la profecía de Isaías 53?

e. Marcos 16:17-18. ¿Qué prometió el Señor a los que creen, en cuanto a sanidad?

f. ¿Puedes recordar qué enfermedades sanó Jesús en su ministerio terrenal?

g. Santiago 5:14-16. A la luz de este pasaje, ¿Quiere Dios que hayan enfermos entre sus hijos?

C. FUNDAMENTOS BÍBLICOS PARA LA SANIDAD

A la luz de estos y muchísimos otros pasajes de las Escrituras tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, podemos establecer, con toda claridad, los siguientes fundamentos bíblicos para la sanidad divina:

1. La enfermedad no fue creada por Dios, sino que entró en el mundo por el pecado de Adán y Eva, como parte del principio de corrupción y muerte: ". . . porque el día que pecares (de él comieres), cierta­mente morirás" (Génesis 2:17).

2. Dios, en sus propósitos eternos, dio la solución al problema del pecado mediante la cruz de Cristo, dándonos perdón de pecados, libertad de condenación, y también libertad, de las consecuencias ­temporales del pecado: la enfermedad. En otras palabras, la sanidad es, conjuntamente con el perdón de pecados, fruto de la expiación de Cristo. "Ciertamente llevó El (Cristo) nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores… herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre El, y por su llaga fuimos nosotros curados… Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros" (Isaías 53:4-6).

3. La sanidad de las enfermedades fue uno de los cuatro ministerios básicos de Jesús mientras estuvo aquí: "Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando… predicando el evangelio del reino, sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo" (Mt 9:35). "y con la palabra echó fuera a los demonios" (Mt 8:16).

4. Jesús encarga esos mismos cuatro ministerios a sus discípulos y a la iglesia: "Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios…" (Mateo 10:7-8). "Por tanto, id, y haced discípulos … enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." (Mt 28:19-20).

5. Dios nos ha dado los recursos y el poder para la sanidad de las enfermedades: "Y estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Marcos 16:17-18). "Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos… (Hechos 1:8). "Porque a éste es dada por el Espíritu.. a otro, dones de sanidades por el mismo Espíri­tu" (1 Corintios 12:8-9).

6. El ministerio de sanidad es un privilegio, pero también un mandato para la iglesia: "¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará" (Santiago 5:14-15).

7. La sanidad puede ser incluida en la promesa de respuesta a la oración de fe. Y Dios no miente: "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis ("que lo habéis recibido’, traducción literal), y os vendrá" (Marcos 11:24).

D. ALGUNOS PRINCIPIOS DE LA SANIDAD DIVINA

1. Impedimentos a la sanidad

Aunque la sanidad está a disposición de todo hijo de Dios, y es el deseo de Dios que nos la apropiemos, hay ciertas condiciones para que Dios obre dicha sanidad en nuestra vida:

a. Mateo 13:54-58. ¿Por qué Jesús no pudo hacer muchos milagros en Nazaret?

b. Santiago 5:16. ¿Qué es necesario para ser sanados?

c. 1 Corintios 11:30. ¿Qué puede causar enfermedades y hasta la muerte?

d. 2 Corintios 12:7-9. ¿Por qué Dios no quitó el aguijón de Pablo?

Aunque es la voluntad general de Dios el sanar, pueden haber algunas ocasiones en que, por alguna razón didáctica, El retenga la sanidad. Esperemos que Dios obrará sanando conforme a sus promesas, pero recordemos que El es soberano, y ha dicho: "mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos". Dios reprochó a Job y a sus amigos por pretender tener razones para el obrar de Dios.

2. La enfermedad y espíritus de enfermedad

Jesús, en la mayoría de los casos sanó orando o poniendo sus manos sobre los enfermos. Sin embargo, en algunas ocasiones reprendió espí­ritus de enfermedad, como en Lucas 4:38-39 y 13:11. No debemos pensar que todas las enfermedades son causadas por demonios o espíritus de enfermedad.

3. La sanidad divina y las medicinas

La fe en la sanidad divina no debe llevarnos a condenar el uso de medicinas ni a los médicos; ni a menospreciar a un hermano porque no tiene la fe suficiente para confiar en Dios para su sanidad; o porque a pesar de su fe, no es sanado. La fe es personal, y al final de cuentas, es un don de Dios (Efesios 2:8). La fe en la sanidad no hace a nadie más espiritual que otro.

4. ¿Cómo recibir sanidad divina?

En las Escrituras encontramos entre otras, las siguientes maneras de recibir sanidad divina:

a. Por medio de la oración de fe (Mi 18:19; Marcos 11:24)

b. Por oración con ungimiento con aceite (Santiago 5:14-16)

c. Por oración con imposición de manos (Mt 8:3; Marcos 16:17-18)

d. Por el contacto con prendas (Hechos 19:12)

e. Por el ejercicio de los dones de sanidades (1 Corintios 12:9)

Pero Dios también obra sanidad sobrenaturalmente cuando le alaba­mos y adoramos unánimemente y de corazón como iglesia, y desciende la unción poderosa de su presencia. O cuando participamos de la Santa Cena, y nos apropiamos por la fe del poder de la vida resucitada de Cristo para nuestra sanidad.

E. VIVIENDO EN SALUD DIVINA

¡Gracias a Dios por el don de la sanidad! Pero el ideal de Dios es la salud divina para sus hijos. La sanidad divina es la provisión para aquellos que ya están enfermos, pero lo ideal es que vivamos libres de la enfermedad, viviendo por fe y derrotando al enemigo cada vez que quiere afligimos con alguna enfermedad.

Para ello, tenemos que hacer ciertas cosas:

1. Respetar las leyes naturales. Mientras vivamos en este cuerpo estamos sujetos a las leyes que Dios incorporó en su creación física. Vimos en la lección anterior que debemos evitar todo lo que dañe nuestro cuerpo. De otra manera no podemos pedir sanidad ni salud de Dios.

2. Ser diligentes en la meditación de la Palabra (Proverbios 4:20-22).

3. Consagrar nuestras vidas al Señor (Ro 12:1-2; Santiago 4:3).

4. Apropiamos por fe, definitivamente, de todos los beneficios de la expiación de Cristo (Isaías 53:4-5); y de nuestra unión con Él (Gálatas 2:20). 5. Ejercer la autoridad que Cristo nos ha dado sobre los demonios, tan pronto percibimos un ataque de un espíritu de enfermedad (Lc10:19).

6. Vivir llenos del Espíritu Santo, y siendo guiados por Él en todo (Ro 8:9-14). Nota especialmente el versículo 11.

El resultado de cumplir esto, será ¡una vida de salud para servicio de Dios y para testimonio de su gloria! ¡Aleluya!

Memoriza los siguientes versículos

"Él es quien perdona tus iniquidades, el que sana todas tus dolen­cias."

Salmo 103:3

"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados."

Isaías 53:45

Notas y comentarios

LAS BUENAS NUEVAS – LECCIÓN 1 -Un milagro maravilloso

LAS BUENAS NUEVAS – LECCIÓN 1 -Un milagro maravilloso

¿Cree usted en los milagros?

Jorge Muller era borracho y rebelde hasta que de repente se obro en su vida un cambio total y revolucionario. Se volvió en un hombre bueno y piadoso, dedicado al cuidado, sostén y educación de miles de niños huérfanos. Llegó a tener renombre en todo el mundo a causa de su extraordinaria piedad práctica.

Cierto cirujano eminente, e1 Profesor Rendle Short» que vivió en Bristol, Inglaterra, 1a ciudad de Muller, escribió: «Durante la segunda mitad del siglo diecinueve, la vida y el ejemplo de Jorge Muller de Bristol fueron usados poderosamente por Dios para fortalecer la fe alrededor del mundo. He oído decir a mi padre que durante esos años el ateísmo en Bristol apenas si osaba levantar la voz, sabiendo que en seguida sería desafiado». ¿Qué paso a Jorge Muller para que fuera tan completamente transformado?

Jaime Vaus era gángster. En su libro “Por Qué Dejé el Crimen Sindicado” cuenta cómo trabajó por un tiempo como experto en electrónica, con criminales y con la policía simultáneamente. Por fin decidió que más ganaba con el delito. Jaime

Vaus había sido criado en una familia evangélica y había asistido a la escuela dominical y a un instituto bíblico. Sin embargo, se hizo gangster. Estaba ganando distinción en el mundo de la delincuencia cuando se obro en el la misma clase de cambio transformador que había revolucionado a Jorge Muller. Hoy par hoy ya pago su deuda a la sociedad y es un cristiano devoto que se esfuerza par hacer que los pandilleros j6venes de Harlem experimenten la misma cosa. ¿Qué paso a Jaime Vaus para que fuera cambiado de criminal a cristiano evangélico?

Por todo el mundo hoy se esta efectuando este mismo milagro maravilloso, aunque ignorado o mirado con incredulidad por la mayor parte de la gente. Como todo milagro verdadero, este no puede explicarse por los conocimientos meramente humanos, ni se puede percibir ni analizar mediante artificios de los hombres. Los instrumentos del médico no revelan cómo ni cuándo sucede. Los científicos más destacados no pueden registrar ni explicar que es lo que pasa.

Este milagro se verifica constantemente en el reino de lo humano. Sucede con gente de cualquier cultura, de toda nación, de toda edad, y hasta de cualesquier antecedentes religiosos.

Pero en realidad se encuentra con más frecuencia entre los pobres, los despreciados y los desechados que entre los sabios, los poderosos y los nobles (I Corintios 1:26-29).

El milagro del nuevo nacimiento

¿Qué es este milagro que penetra en todos los estratos de la sociedad con resultados tan sorprendentes y de tanto alcance? Es el evento extraordinario, misterioso y divino que se llama el nuevo nacimiento o, como algunos prefieren llamarlo, la conversión a la salvación.

Se llama nuevo nacimiento porque es el comienzo de una nueva vida espiritual, así como el nacimiento común es el comienzo de la vida natural (I Pedro 1:23).

Se llama conversión porque representa una media vuelta en la dirección de la vida, un cambio que lleva de la incredulidad a la fe (Mateo 18:3).

Se llama salvación porque significa salvar a la persona del castigo y del poder del pecado, y aun de la presencia del pecado en la vida venidera (I Pedro 1:9).

¿Qué es el nuevo nacimiento?

El nuevo nacimiento es un suceso espiritual. «Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es” (Juan 3:6). Eso quiere decir que no tiene que ver principalmente con la parte física y visible de la naturaleza del hombre, es decir, con su cuerpo, sino más bien con su ser inmaterial, es decir, con su espíritu y alma.

Además, el nuevo, nacimiento es un evento claramente sobrenatural. “La salvación es de Jehová» (Jonás 2:9). No la puede producir ningún hombre ni grupo de hombres. No procede de la sangre – es decir, no se hereda; los hijos de padres renacidos no nacen de nuevo automáticamente. No proviene de la voluntad, de la carne; no puede el hombre experimentar la conversión por solo desearla. No resulta de la voluntad del hombre. No puede ni ministro, ni sacerdote, ni rabino, conseguir la salvación de otra persona, por sinceramente que lo desee el uno o el otro (Juan 1:13).

Además, el nuevo nacimiento es un acto soberano de de Dios. Así como el viento sopla donde quiera sin pedirle permiso al hombre, así Dios extiende su dadiva de salvación a individuos sin primero consultar con gobiernos humanos funcionarios de 1a iglesia, o cualquier otra persona o grupo de personas (Juan 3:8).

El nacimiento espiritual de una alma ocurre instantáneamente aunque los eventos que lo preceden pueden abarcar un período de meses, o hasta de años. El primer momento en que una persona mira a Jesucristo con fe y confía en Él como su Salvador y Señor, recibe vida eterna (Juan 3:36).

El nuevo nacimiento contra una profesión vacía

No sorprende saber que el nuevo nacimiento puede ser imitado, y a veces lo es. Tales conversiones espurias se las puede calificar como meras “profesiones” o meras “reformas”. A menudo se basan nada más que en el bautismo, la confirmación, el ser miembros de la iglesia, o en algún rito o ceremonia religiosa. Pero sólo la salvación dará paz duradera al alma, o ganará la entrada al Cielo. Sin excepción, cuando una persona se limita a enmendar la conducta sin experimentar el nuevo nacimiento más tarde vuelve a caminos más pecaminosos que antes (Mateo 12:44,45). Así que, aunque se puede imitar la conversión, no se la puede duplicar. Solamente la fe en Cristo es permanente.

El nuevo nacimiento por fe en Cristo solamente

Los testimonios de cinco cristianos evangélicos revelarían cinco distintos antecedentes y trasfondos; sin embargo, todos se salvan exactamente en la misma manera.

En un sentido el ser salvo es una cosa muy sencilla. La fe verdadera en el Señor Jesucristo es la llave que abre el tesoro de Dios (Hechos 16:31). No hay otra llave que encaje, o que traiga la bendición deseada (Hechos 4:12).

No obstante, a menudo lo hace muy difícil el hombre. ¡Dice que no puede creer! Duda que tenga la debida clase o cantidad de fe. ¿Será verdad que Dios le acepte si confía en el Salvador? Y así con semejantes razonamientos, argumentos y dudas obstruye su propia camino a la vida eterna.

Los resultados extensivos del nuevo nacimiento

Aunque no podemos explicar totalmente el nuevo nacimiento, ciertamente podemos ver sus resultados. En efecto es la demostración de poder más grande que conoce el mundo hoy. Pues es ésta la fuerza grandiosa que cambia a un Saulo perseguidor en un Pablo evangelizador, que le cambia espiritualmente de muerte a vida, que le cambia moralmente de tinieblas a luz, que le cambia de pecado a santidad, y que cambia su destino del infierno al cielo (Hechos 9:1-9).

El nuevo nacimiento explicado en la Biblia

La única fuente fidedigna de conocimientos sobre el nuevo nacimiento es la Santa Biblia, la revelación de Dios al hombre. E pasaje clásico de las Escrituras en cuanto al nacer de nuevo es la siguiente serie de versículos del capitulo tres del Evange1io según San Juan:

1. Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos

2. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

3. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

4. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

5. Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

6. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

7. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

8. EI viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

9. Respondió Nicodemo y dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?

10. Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?

11. De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hab1amos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.

12. Si os he dicho casas terrenales, y no creéis, ¿Cómo creeréis si os dijere las ce1estia1es?

13. Nadie subió al Cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que esta en el cielo.

14. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado

15. para que todo aquel que en e1 cree, no se pierda: mas tenga vida eterna.

16. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

17. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por él.

Una pregunta personal

Habiendo leído estas palabras pronunciadas por el Hijo de Dios, usted tendrá que confesar que es inevitable la conclusión: aparte del nuevo nacimiento no hay posibilidad de alcanzar jamás el Cielo. Así que el lector debe encarar con seriedad la pregunta que surge inevitablemente y que con persistencia espera una contestación: “¿He nacido yo de nuevo?”

Por qué debe usted nacer de nuevo

El Dr. R. A. Torrey cuenta de una conversación con un médico de Kansas, hace algunos años. EI médico le dijo a Torrey de la gran influencia que había ejercido en su vida su madre. «Siempre he cumplido con sus enseñanzas morales», dijo, «y me jacto de que, mientras estaba en la institución medica, llevé una vida de pureza. No profeso ser cristiano evangélico, pero moralmente soy mejor que cualquier miembro de iglesia de esta ciudad».

«Doctor», le replica Torrey, «ni por un instante le dudo. Pero pido su atención. El no ser regenerado es un estado. Usted no ha sido regenerado, es decir, no ha nacido de nuevo ¿verdad?»

EI médico contestó «No, señor, no digo que soy una persona regenerada».

El Dr. Torrey estaba parado al lado del médico. Traza en la tierra un cuadrado y dijo, «Doctor, deje que este cuadrado represente el estado de Colorado. La altura máxima, la cima del Pico Pike, esta a 4.300 metros sobre el nivel del mar. La altura mínima es de 600 metros sobre el nivel del mar. Y hay gente en las minas de Colorado que están a 900 metros mas bajo que la altura mínima del estado. Sea que estén en las minas, en la altura mínima, o sobre la cumbre del Pico Pike, todos están en el estado de Colorado.

El estado de la persona no regenerada es semejante. Algunos hombres siempre están por debajo de la superficie en la infamia y terrible criminalidad de la maldad escandalosa. Otros caminan por la superficie, la altura mínima del estado no regenerado. Entre tanto, usted esta en la cumbre del Monte Moralidad. Pero todavía esta en el mismo estado de no regenerado».

El hombre le mira atónito al Dr. Torrey, y luego exclama sin una palabra de protesta, «Usted me ha quitado todos los argumentos. Ya estoy de su parte». Luego confesó públicamente a Jesucristo como su Salvador personal.

Conforme usted sigue estudiando este curso, confiamos que también reconocerá su necesidad de nacer de nuevo. La próxima lección tratara más sobre este asunto.

Lección 1

En el espacio subrayado a la derecha escriba «Verdad” o «Falso” después de las siguientes declaraciones:

1. EI nuevo nacimiento puede ser imitado y a menudo lo es.

_____________

2. La gente hace complicado el plan de Dios para la salvación con razonamientos argumentos y dudas.

_____________

3. EI gran pasaje del Nuevo Testamento sobre el nuevo nacimiento es Juan 3.

_____________

4. EI nuevo nacimiento fue una experiencia limitada a los tiempos bíblicos.

_____________

5. EI amor de Dios para nosotros lo ha demostrado mandando a su Hijo por nosotros.

_____________

En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestaci6n correcta.

6. EI nuevo nacimiento se puede explicar mejor como

a. una evoluci6n de carácter

b. un cambia psicológico de conducta

c. un milagro

d. un ajuste social

_________________

7. La palabra «salvación» a veces se usa para describir el nuevo nacimiento porque es

a. el principio de una nueva vida espiritual

b. un cambio completo en la dirección de la vida

c. un cambio de la incredulidad a la fe

d. liberación de la pena, el poder, y al fin hasta de la presencia del pecado

_________________

8. EI nacimiento espiritual de un alma se verifica

a. instantáneamente

b. al mismo momento que el nacimiento natural y físico

c. gradualmente

d. al momento de la muerte.

_________________

9. Podemos nacer de nuevo por

a. ser bautizados

b. ser confirmados

c. enmendar la manera de vivir

d. poner la fe en el Señor Jesucristo

_________________

10. A Nicodemo (que era un líder judío muy religioso) le dijo Jesús que

a. podía esperar que veda el Reino de Dios porque era moral y religioso.

b. jamás podía esperar ver el reino de Dios

c. podía ver el reino de Dios solamente par nacer de nuevo

d. podía nacer de nuevo por guardar los Diez Mandamiento

_________                              Por W. MacDonald

Discipulado Cristiano. Lección 24.

Lección 24

LA SANTIDAD DEL CUERPO

Recuerdas lo que dice 1 Tesalonicenses 5:23?: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo." Dios nos dice en este texto que nuestro cuerpo también tiene que ser santificado. Revisemos el concepto de "santidad", "santo" o "santificado" en las Escrituras.

El término usado en el Nuevo Testamento para "santo" es el griego hagios, que tiene dos acepciones o significados:

a. Separado, consagrado para Dios.

b. Puro, separado del pecado. El verbo "santificar" no es sino una variante del mismo término hagios, y significa separar algo para Dios, o separarlo de usos pecaminosos. Veamos algunas razones poderosas para buscar la santificación de nuestro cuerpo.

A. TU CUERPO, CREACIÓN DE DIOS PARA LA ETERNIDAD

La primera razón para cuidar nuestro cuerpo y guardarlo en santidad, es porque es creación de Dios y dado a nosotros para administrarlo. No tenemos derecho de hacer de nuestro cuerpo lo que se nos antoje y así dañarlo, porque en última instancia no nos pertenece.

Hay dignidad en la vida humana, dignidad que incluye nuestro cuerpo físico. El ser humano ha perdido de vista esta dignidad desde que renunció a ser creación de Dios, y aceptó la idea de que sólo es materia, y un animal entre muchos.

Esta teoría, todavía ardorosa y tercamente defendida por muchos evolucionistas, presente en casi todos los libros de texto de ciencias, y cosmovisión tácita de casi todo lo que se dice o escribe en los medios de comunicación, está cayendo más y más en el descrédito. A pesar de 120 años transcurridos desde Darwin, los científicos evolucionistas no han podido demostrar su teoría, ni presentar una sola prueba de ella.

¡No! ¡No eres descendiente del mono! ¡Eres creación de Dios! Tu espíritu y tu alma son imagen y semejanza de Dios, y tu cuerpo es habitación digna de esa imagen y semejanza de Dios; tan digna que hasta el Hijo de Dios vino a habitar en uno.

Es verdad que nuestro cuerpo también sufrió las consecuencias del pecado, y por eso sufrimos enfermedades, debilidad y la muerte, pero veamos lo que la Palabra de Dios nos revela:

a. Romanos 8:23. ¿Cuál es el anhelo de nuestro espíritu?

b. 1 Corintios 15:51-54. ¿Qué pasará con nuestros cuerpos cuando Cristo venga?

c. Filipenses 3:21. ¿A qué será semejante nuestro cuerpo?

B. TU CUERPO, TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO

La Palabra de Dios nos enseña algo más sobre nuestro cuerpo. Lee 1 Corintios 6:19-20, y anota las respuestas.

a. ¿Qué es nuestro cuerpo?

b. ¿Cuáles son las dos razones por las que nuestro cuerpo no es nuestro?

c. ¿Qué debemos hacer en nuestro cuerpo y espíritu?

Nota que Dios llama a tu cuerpo "templo", y no simple habitación o morada. Templo es un edificio dedicado, consagrado, separado (santificado) para Dios, y no para usos profanos. Tu cuerpo es "santo", porque ha sido separado por Dios ¡para templo suyo y para su gloria! ¡Aleluya! ¡Qué privilegio!, ¿verdad? Pero todo privilegio trae responsabilidad, y la nuestra es cuidar de este cuerpo creado por Dios para templo del Espíritu Santo. Veamos algunas cosas que atentan contra la santidad de nuestro cuerpo:

C. LOS PECADOS CONTRA EL CUERPO

Ya hemos visto que todo pecado nace de la "carne"; es decir, de las inclinaciones pecaminosas de nuestra alma, todavía no totalmente renovada a la imagen de Cristo. Sin embargo, algunos pecados afectan de una manera especial a nuestro cuerpo.

1. La Fornicación

a. 1 Corintios 6:13-18. ¿Qué sucede con el que se une a una ramera?

b. ¿Contra qué peca el que fornica?

La palabra "fornicación" es traducción de la palabra griega porneia, que incluye toda inmoralidad sexual y toda relación sexual ilícita. Dios es el creador del sexo en el ser humano, y lo hizo digno y santo. Toda perversión de esa santidad es pecado, tal como la masturbación, el sexo contra natura, las relaciones homosexuales, el estímulo por medio de la pornografía, el erotismo, las fantasías sexuales, etc.

c. Romanos 1: 18-27. ¿Consecuencias de qué cosas son la homosexualidad y el lesbianismo?

2. Los vicios

Entendemos por vicio toda afición o hábito que esclaviza a alguna cosa o práctica.

a. 1 Corintios 6:12. Según este texto, ¿qué no puede permitir un cristiano?

b. Efesios 5:18. ¿Cuál es la única "borrachera" permitida y deseable para un hijo de Dios?

c. 1 Tesalonicenses 5:22. Anota algunos males (vicios) modernos de los cuales debemos abstenemos

d. Romanos 13:13. ¿Por qué crees que es un pecado la glotonería?

Tu cuerpo es el templo del Espíritu Santo, y practicar cualquier hábito o vicio que dañe la salud del cuerpo es dañar el templo de Dios. También afecta nuestra dignidad, porque debemos vivir en la libertad de los hijos de Dios (Juan 8:36).

C. EL CUIDADO DEL CUERPO

1. La alimentación

Como hijos de Dios debemos ser cuidadosos; buscar una alimenta­ción sana y equilibrada, y no dejarnos llevar solamente por el gusto de comer, como es lo comente en el mundo. No dañemos el templo con alimentos perjudiciales para la salud.

a. 1 Corintios 10:31. ¿Cómo debemos comer o beber?

2. El ejercicio y el descanso físicos

a. 1 Timoteo 4:8. ¿Qué dice Pablo sobre el ejercicio físico?

El ejercicio y los deportes no son pecaminosos. Lo que Pablo dice es sólo que el ejercicio corporal "para poco es provechoso" comparado con el ejercitarse para la piedad (v.7), dando más importancia a esto último; lo cual es correcto. Pero ello no implica que no sea beneficiosa una sana práctica de ejercicios o deportes, especialmente por lo seden­tario de la vida moderna (trabajos de oficina, etc.).

b. Génesis 2:2. ¿Qué hizo Dios después de la creación?

Dios no necesitaba descansar, pero lo hizo como modelo para nosotros, que sí debemos hacerlo. Todo exceso de trabajo daña el cuerpo. Dios, nuestro Hacedor, ha determinado que guardemos el día de reposo para dedicarlo a Él, y como descanso necesario para nuestro cuerpo.

3. El aseo

a. Hebreos 10:22. ¿Cómo debemos acercamos a Dios?

La santidad va ligada a la santidad del cuerpo. La limpieza espiritual está relacionada con la limpieza del cuerpo. Es una contradicción hablar de un "santo sucio". Son mal testimonio de la fe el desaseo y los malos olores resultantes; pero también es pecado contra el cuerpo, templo del Espíritu Santo.

4. El arreglo físico

a. 1 Timoteo 2:9; 1 Pedro 3:1-4. ¿Cómo deben ataviarse las hijas de Dios?

b. ¿Qué no deben usar?

La palabra "atavío" es traducción de la palabra griega kosmos, que significa "ornamento, adorno". Ataviarse, por lo tanto, es adornarse, arreglar­ se, y es deseo innato en todos, especialmente en la mujer (Lee Jeremías 2:32). La fe no va contra los principios naturales, sino contra sus abusos.

Dios es el creador de la belleza, y adornó la naturaleza con muchas cosas hermosas (Mt 6:28-29). Lo importante es que el "adorno" o arreglo resalte la belleza propia creada por Dios, y especialmente la belleza interior, y que no la desvirtúe por su exceso u ostentación. Debe haber (lTi 2:9) decoro, pudor y modestia en todo: peinado, maquillaje, vestido, uso de adornos o joyas, etc. La coquetería y la seducción no son compatibles con la santidad de los hijos e hijas de Dios. Sí la atracción de la belleza de un carácter santo.

En cuanto al uso de pantalones por la mujer, debemos entender Dt 22:5: "No vestirá la mujer ropa de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer", a la luz del uso actual dentro de nuestra cultura. En los tiempos bíblicos los hombres usaban una especie de vestido que hoy sería considerado ropa de mujer y no de hombre. Los usos cambian con el tiempo, y los pantalones han llegado a ser ropa de mujer también.

Memoriza los siguientes versículos

"Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna."

1 Corintios 6:12

"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?."

1 Corintios 6:19

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 24.

Lección 24

LA SANTIDAD DEL CUERPO

Recuerdas lo que dice 1 Tesalonicenses 5:23?: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo." Dios nos dice en este texto que nuestro cuerpo también tiene que ser santificado. Revisemos el concepto de "santidad", "santo" o "santificado" en las Escrituras.

El término usado en el Nuevo Testamento para "santo" es el griego hagios, que tiene dos acepciones o significados:

a. Separado, consagrado para Dios.

b. Puro, separado del pecado. El verbo "santificar" no es sino una variante del mismo término hagios, y significa separar algo para Dios, o separarlo de usos pecaminosos. Veamos algunas razones poderosas para buscar la santificación de nuestro cuerpo.

A. TU CUERPO, CREACIÓN DE DIOS PARA LA ETERNIDAD

La primera razón para cuidar nuestro cuerpo y guardarlo en santidad, es porque es creación de Dios y dado a nosotros para administrarlo. No tenemos derecho de hacer de nuestro cuerpo lo que se nos antoje y así dañarlo, porque en última instancia no nos pertenece.

Hay dignidad en la vida humana, dignidad que incluye nuestro cuerpo físico. El ser humano ha perdido de vista esta dignidad desde que renunció a ser creación de Dios, y aceptó la idea de que sólo es materia, y un animal entre muchos.

Esta teoría, todavía ardorosa y tercamente defendida por muchos evolucionistas, presente en casi todos los libros de texto de ciencias, y cosmovisión tácita de casi todo lo que se dice o escribe en los medios de comunicación, está cayendo más y más en el descrédito. A pesar de 120 años transcurridos desde Darwin, los científicos evolucionistas no han podido demostrar su teoría, ni presentar una sola prueba de ella.

¡No! ¡No eres descendiente del mono! ¡Eres creación de Dios! Tu espíritu y tu alma son imagen y semejanza de Dios, y tu cuerpo es habitación digna de esa imagen y semejanza de Dios; tan digna que hasta el Hijo de Dios vino a habitar en uno.

Es verdad que nuestro cuerpo también sufrió las consecuencias del pecado, y por eso sufrimos enfermedades, debilidad y la muerte, pero veamos lo que la Palabra de Dios nos revela:

a. Romanos 8:23. ¿Cuál es el anhelo de nuestro espíritu?

b. 1 Corintios 15:51-54. ¿Qué pasará con nuestros cuerpos cuando Cristo venga?

c. Filipenses 3:21. ¿A qué será semejante nuestro cuerpo?

B. TU CUERPO, TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO

La Palabra de Dios nos enseña algo más sobre nuestro cuerpo. Lee 1 Corintios 6:19-20, y anota las respuestas.

a. ¿Qué es nuestro cuerpo?

b. ¿Cuáles son las dos razones por las que nuestro cuerpo no es nuestro?

c. ¿Qué debemos hacer en nuestro cuerpo y espíritu?

Nota que Dios llama a tu cuerpo "templo", y no simple habitación o morada. Templo es un edificio dedicado, consagrado, separado (santificado) para Dios, y no para usos profanos. Tu cuerpo es "santo", porque ha sido separado por Dios ¡para templo suyo y para su gloria! ¡Aleluya! ¡Qué privilegio!, ¿verdad? Pero todo privilegio trae responsabilidad, y la nuestra es cuidar de este cuerpo creado por Dios para templo del Espíritu Santo. Veamos algunas cosas que atentan contra la santidad de nuestro cuerpo:

C. LOS PECADOS CONTRA EL CUERPO

Ya hemos visto que todo pecado nace de la "carne"; es decir, de las inclinaciones pecaminosas de nuestra alma, todavía no totalmente renovada a la imagen de Cristo. Sin embargo, algunos pecados afectan de una manera especial a nuestro cuerpo.

1. La Fornicación

a. 1 Corintios 6:13-18. ¿Qué sucede con el que se une a una ramera?

b. ¿Contra qué peca el que fornica?

La palabra "fornicación" es traducción de la palabra griega porneia, que incluye toda inmoralidad sexual y toda relación sexual ilícita. Dios es el creador del sexo en el ser humano, y lo hizo digno y santo. Toda perversión de esa santidad es pecado, tal como la masturbación, el sexo contra natura, las relaciones homosexuales, el estímulo por medio de la pornografía, el erotismo, las fantasías sexuales, etc.

c. Romanos 1: 18-27. ¿Consecuencias de qué cosas son la homosexualidad y el lesbianismo?

2. Los vicios

Entendemos por vicio toda afición o hábito que esclaviza a alguna cosa o práctica.

a. 1 Corintios 6:12. Según este texto, ¿qué no puede permitir un cristiano?

b. Efesios 5:18. ¿Cuál es la única "borrachera" permitida y deseable para un hijo de Dios?

c. 1 Tesalonicenses 5:22. Anota algunos males (vicios) modernos de los cuales debemos abstenemos

d. Romanos 13:13. ¿Por qué crees que es un pecado la glotonería?

Tu cuerpo es el templo del Espíritu Santo, y practicar cualquier hábito o vicio que dañe la salud del cuerpo es dañar el templo de Dios. También afecta nuestra dignidad, porque debemos vivir en la libertad de los hijos de Dios (Juan 8:36).

C. EL CUIDADO DEL CUERPO

1. La alimentación

Como hijos de Dios debemos ser cuidadosos; buscar una alimenta­ción sana y equilibrada, y no dejarnos llevar solamente por el gusto de comer, como es lo comente en el mundo. No dañemos el templo con alimentos perjudiciales para la salud.

a. 1 Corintios 10:31. ¿Cómo debemos comer o beber?

2. El ejercicio y el descanso físicos

a. 1 Timoteo 4:8. ¿Qué dice Pablo sobre el ejercicio físico?

El ejercicio y los deportes no son pecaminosos. Lo que Pablo dice es sólo que el ejercicio corporal "para poco es provechoso" comparado con el ejercitarse para la piedad (v.7), dando más importancia a esto último; lo cual es correcto. Pero ello no implica que no sea beneficiosa una sana práctica de ejercicios o deportes, especialmente por lo seden­tario de la vida moderna (trabajos de oficina, etc.).

b. Génesis 2:2. ¿Qué hizo Dios después de la creación?

Dios no necesitaba descansar, pero lo hizo como modelo para nosotros, que sí debemos hacerlo. Todo exceso de trabajo daña el cuerpo. Dios, nuestro Hacedor, ha determinado que guardemos el día de reposo para dedicarlo a Él, y como descanso necesario para nuestro cuerpo.

3. El aseo

a. Hebreos 10:22. ¿Cómo debemos acercamos a Dios?

La santidad va ligada a la santidad del cuerpo. La limpieza espiritual está relacionada con la limpieza del cuerpo. Es una contradicción hablar de un "santo sucio". Son mal testimonio de la fe el desaseo y los malos olores resultantes; pero también es pecado contra el cuerpo, templo del Espíritu Santo.

4. El arreglo físico

a. 1 Timoteo 2:9; 1 Pedro 3:1-4. ¿Cómo deben ataviarse las hijas de Dios?

b. ¿Qué no deben usar?

La palabra "atavío" es traducción de la palabra griega kosmos, que significa "ornamento, adorno". Ataviarse, por lo tanto, es adornarse, arreglar­ se, y es deseo innato en todos, especialmente en la mujer (Lee Jeremías 2:32). La fe no va contra los principios naturales, sino contra sus abusos.

Dios es el creador de la belleza, y adornó la naturaleza con muchas cosas hermosas (Mt 6:28-29). Lo importante es que el "adorno" o arreglo resalte la belleza propia creada por Dios, y especialmente la belleza interior, y que no la desvirtúe por su exceso u ostentación. Debe haber (lTi 2:9) decoro, pudor y modestia en todo: peinado, maquillaje, vestido, uso de adornos o joyas, etc. La coquetería y la seducción no son compatibles con la santidad de los hijos e hijas de Dios. Sí la atracción de la belleza de un carácter santo.

En cuanto al uso de pantalones por la mujer, debemos entender Dt 22:5: "No vestirá la mujer ropa de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer", a la luz del uso actual dentro de nuestra cultura. En los tiempos bíblicos los hombres usaban una especie de vestido que hoy sería considerado ropa de mujer y no de hombre. Los usos cambian con el tiempo, y los pantalones han llegado a ser ropa de mujer también.

Memoriza los siguientes versículos

"Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna."

1 Corintios 6:12

"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?."

1 Corintios 6:19

Notas y comentarios

LAS BUENAS NUEVAS – LECCIÓN 1 -Un milagro maravilloso

LAS BUENAS NUEVAS – LECCIÓN 2 -Nueva vida necesaria

En la lección anterior tratamos del hecho del nuevo nacimiento -una experiencia espiritual conmovedora que se verifica cuando uno recibe a Jesucristo como Señor y Salvador. Ahora queremos considerar la razón del nuevo nacimiento. ¿Por qué es necesario? ¿Por qué tuvo Dios que idear una bendición tan maravillosa para los humanos?

La contestación se halla en una palabra de sólo seis letras: P-E-C-A-D-O. El hecho de que hay PECADO en la vida del hombre es lo que hizo que la gracia de Dios ideara el plan de la salvación. La existencia del mal en el corazón humano es lo que hace necesario el nuevo nacimiento. Si el hombre fuera santo, no necesitaría la salvación. (Mateo 15:18-20).

Al tratar el tema del pecado, es sumamente importante mirarlo desde el punto de vista de Dios, mas bien que desde e1 nuestro. Dios es santo (Isaías 6:3). Es puro. Es bueno (Mateo 19:17). Odia el pecado (Romanos 1:18). Es justo (Salmo 11:7, Isaías 45:21). Es perfecto (Salmo 18:30). Nosotros, al contrario, estamos cegados por nuestros propios pecados. Tenemos prejuicios. Estimamos en poco el pecado. Así, un pecado a la vista de Dios es peor que mil a la nuestra. De la manera que no podemos conocer que una línea esta torcida si no la comparamos con una derecha, así no podemos ver el pecado como es en realidad si no lo comparamos con la santidad absoluta de Dios.

Pues a los ojos puros de Dios, el pecado es todo lo que sea menos que la perfección en pensamiento, palabra o hecho. Significa errar el blanco. No es sólo el hecho de hacer maldad, sino que incluye también el dejar de hacer lo que uno sabe que es bueno (Santiago 4:17), y hasta el pensar necedad (Proverbios 24:9). (Eclesiastés 7:20)

Para saber que es el pecado, Dios nos ha dado dos normas sobresalientes:

1. La Ley, o sea Los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1-17). Estos demandan en verdad la perfección absoluta. Seguirlos completamente significaría ser sin pecado. Por lo tanto son una expresión de la gloria de Dios -su entera santidad.

2. El Señor Jesucristo. El amado Hijo de Dios fue sin pecado. No conoció pecado (II Corintios 5:21). No hizo pecado (I Pedro 2:22). En el no hubo pecado (I Juan 3:5). Los Evangelios registran así la historia de la vida de una Persona sin pecado. En todo aquello en que nuestra vida no se conforma con la suya, somos pecadores.

«Todos pecaron»

A la luz santa de Dios, todos los hombres son pecadores. «Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios» (Romanos 3:23).

Primero que todo, venimos a ser pecadores por nacimiento. Adán, el padre de la raza humana, pecó y por ese hecho todos sus hijos vinieron a ser pecadores. «Como el pecado entro en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte paso a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5:12). Cuando nacen hijos a una familia pobre, heredan esta condición. Así el hombre nace a una familia pecaminosa y llega a poseer una naturaleza pecaminosa con una inclinación definida hacia el pecado (Salmos 58:3). Le es fácil hacer lo malo, y tiene que esforzarse para hacer lo bueno.

Luego, somos pecadores por la práctica (Eclesiastés 7:20). (Proverbios 16:2; 23:19, 26; Eclesiastés 11:9).

Es lo que escogemos deliberada y personalmente. Nos gusta. Algunos, a la verdad, son pecadores más atroces y depravados que otros. No obstante, un solo pecado hace que uno sea pecador, y todos han pecado.

El Dr. Rolando Q. Leavell cuenta de un universitario de segundo año que le vino a ver. Como bien se sabe, los universitarios de segundo año se precian de ser muy sabios, aunque a la edad apenas están principiando a aprender. Este joven le dijo al Dr. Leavell, «Quisiera discutir el cristianismo con usted sobre una base intelectual. No me diga que soy pecador. Esa manera de pensar paso de moda con el arca de Noe. Discutámoslo sobre una base intelectual.»

«Muy bien,” dijo el. Dr. Leavell. «¿Me permite que yo dirija la discusión?” Y el joven, demostrando no ser muy astuto dijo que sí.

Luego el Dr. Leavell le dijo, «Joven, ¿qué opina usted sobre 1a hipótesis documental de Wellhausen acerca de la paternidad literaria del Pentateuco? ¿Cree usted que lo escribió Alef, o Bet, Guímel, Dalet, He, a una combinaci6n de ellos?»

EI universitario le dijo: «Sabe usted que yo no había pensado mucho en eso.»

Prosiguió el Dr. Leavell, «Pues, joven, ¿qué actitud sostiene hacia el relato de la partenogénesis de Cristo?»

Respondió: «No creo tener actitud en ese respecto.»

Dijo el Dr. Leavell, «Usted sabe, por supuesto, que el Antiguo Testamento fue escrito mayormente en hebreo. Pero hay ciertos pasajes arameos que aparecen en el texto hebreo e influyen en la interpretación del contexto. Yo tomaré mi texto masorético y leeré el hebreo, y al llegar a un pasaje arameo le entregaré a usted la Biblia y usted me lo leerá y diré lo que quiera decir el arameo.»

E1 joven dijo: «Me temo que no entendería nada.»

Continuó el Dr. Leavell: “¿Qué le parecen los argumentos ontológ1cos, teleológicos, antropológicos y cosmológicos de la existencia de Dios?’

Respondió: «Pues, no había pensado mucho en ello”.

El Dr. Leavell dijo: “Le voy a preguntar una cosa más sobre la base intelectual. Si no puede contestar porque no entiende la pregunta, luego le voy a preguntar cosas que sí entiende y que seguramente puede contestar.”

“Muy bien”, dijo el joven.

“Pues, ¿cuáles son sus preferencias escatológicas, joven?” ¿Con premilenarias, promilenarias, amilenarias o postmilenarias?

“No creo tener ninguna”, contestó el joven.

Luego preguntó el Dr. Leavell: “Joven, ¿ha mentido alguna vez? Esto lo entiende, verdad?

“Sí, lo entiendo,» respondió e1 muchacho, he dicho unas pocas mentiras inocentes, pero no muchas malas.

El Dr. Leavell dijo: «A los ojos de Dios no hay mentiras inocentes. Todas son malas. Así que, a los ojos de Dios usted es un mentiroso. Joven, ¿ha robado alguna vez?

“Bueno,” contestó, “cuando estaba en la escuela secundaria, falsifiqué algunos exámenes.»

Le dijo el Dr. Leavell: “A los ojos de Dios, pues, usted es ladrón. Jove, ¿ha odiado usted a alguien alguna vez?

E1 joven respondió »Pues, sólo a algunos de mis profesores de 1a escuela secundaria.»

«La Biblia dice que el odio puede igualar al homicidio. Por lo tanto a los ojos de Dios usted es homicida. Ahora, ¿qué ve Dios al mirarle a usted? Primero, ve un mentiroso; segundo, ve un ladrón; y en tercer lugar, ve un homicida. ¿Todavía cree usted que la doctrina del pecado ya paso de moda?

“No,» admiti6 el joven.

Entonces dijo el Dr. Leavell: «¿No le parece que debe arrodillarse y pedir a Dios que le perdone el pecado, y al Señor Jesucristo que entre en su corazón?”

«E1 joven cayó de rodillas con sinceridad de corazón confesando sus pecados. Pidió a1 Señor Jesucristo que entrara en su corazón, y cuando lo hizo, la gracia de Dios obró como lo hace siempre en e1 individuo que abre su corazón a Cristo. E1 Joven se convirtió en una nueva criatura en Cristo Jesús. Cuando se puso de pie dijo: «Dr. Leavell, si usted no me hubiera puesto en ridículo, nunca habría creído.»

Ese joven es hoy un buen marido y padre de familia y un líder de su iglesia, un destacado evangélico laico. ¿Por qué? Porque dejó que la gracia de Dios obrara en su vida.

 

«El corazón es… perverso»

Algunos se consuelan diciendo que nunca han cometido ni homicidio ni robo. Puede ser verdad «técnicamente», pero lo que son es mucho peor que lo que han hecho. No hay pecado de que no son capaces. Hay por dentro una naturaleza mala y corrupta que es engañosa sobre todas las cosas y perversa. (Jeremías 17:9).

Luego debemos comprender que, desde el punto de vista de Dios, no somos pecadores únicamente somos desesperadamente malos, Somos depravados en todo nuestro ser- en pensamiento, pa1abra y hechos. Somos culpables de quebrantar todos los mandamientos de Dios. La ley es como una cadena de diez eslabones. Cuando se rompe un eslabón, queda rota toda la cadena. “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos” (Santiago 2:10). Inútil es afirmar que existe una chispa de bondad en todo hombre. Dios no ve ninguna (Romanos 3:12).

Mas bien, Dios nos describe en términos muy claros como impíos, engañosos, malvados, enemigos, perdidos, malhechores, culpables, desagradecidos, viles, codiciosos y abominables. Y presenta una lista de algunos de los pecados de los hombres: inmundicia, irreverencia, inmoralidad, idolatría, hechicería, odio, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, incredulidad y mentiras (véase Gálatas 5:19-21).

En toda la literatura no se revela mas gráfica y fielmente la natura1eza pecaminosa del hombre que en Romanos 3:10-20

10. Como esta escrito: No hay justo, ni aun uno;

11. No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.

12. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

13. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios;

14. Su boca esta llena de maldición y de amargura.

15. Sus pies se apresuran para derramar sangre;

16. Quebranto y desventura hay en sus caminos;

17. Y no conocieron camino de paz.

18. No hay temor de Dios delante de sus ojos.

19. Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios;

20. Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conoci­miento del pecado.

También se reveló el verdadero carácter del hombre en el Calvario, cuando las criaturas clavaron a su Creador a 1a cruz de un criminal y le miraron morir allí. (Mateo 27:35,36). La muerte del Hijo de Dios fue la consecuencia natural de su rechazo de el como su legitimo soberano.

El hombre es impotente… aparte de Dios

No solo esta el hombre sumida en la mina, miseria y vergüen­za, sino que es totalmente incapaz de hacer algo para mejorarse. Está sin Dios, y está también sin fuerzas (Romanos 5:6).

Por lo tanto, si se le deja al hombre que haga lo que pueda, perecerá eternamente como pecador. (Salmo 9:17). (Salmos 9:17)Los malos serán trasladados al Seol, Todas las gentes que se olvidan de Dios.

Si recibiera lo que merece, iría al infierno para siempre.

En otras palabras, Dios tiene que intervenir para que se salve el hombre de la condenación sin fin. Y es precisamente por esto que Dios ha provisto el milagro espiritual que se llama el nuevo nacimiento.

Cierto médico partero estaba moribundo, y llama a su Ministro Religioso. Estaba profundamente preocupado porque sabía que no estaba listo para enfrentarse con Dios. Cuando llegó el pastor, el doctor Ie dijo: «Me estoy muriendo. Lo se. En alguna parte se me ha hablado del nuevo nacimiento. ¿Puede usted explicármelo?»

El pastor era algo liberal en su teología y dijo: «Es verdad que la Biblia habla de nacer de nuevo. Pero eso no es para hombres como usted. Ha llevado una vida admirable en la comunidad y no tiene por que temer.»

El hombre respondió: «Ay, en lo profunda de mi corazón ten­go un sentimiento de culpa y condenación delante de Dios, y alga debo hacer.» .

«Pero, señor, usted ha hecho buenas obras. Ha sido líder en la comunidad.»

«Lo se. Pero ¿qué de este nacer de nuevo? De alguna manera creo que me podría ayudar.»

«Pero usted es un hombre bueno y muy religioso.»

Por fin el médico le mira y le dijo, «Sabe usted que he traído al mundo muchos niños, y muchas veces he mirada al recién nacido y me he dicho, «Aquel niñito tiene futuro, pero no tiene pasado.» La Biblia habla de nacer de nuevo, y de alguna manera me parece que si pudiera apropiarme este nuevo nacimiento, podría tener un futuro sin pasado, y eso es lo que necesito.

 

Una aplicación personal

Ahora vayamos al terreno personal. ¿Es usted pecador? ¿Necesita nacer de nuevo y principiar una nueva vida? Hay una manera sencilla de saberlo. Lea y conteste las siguientes preguntas. Si usted tiene que contestar NO a cualquiera de ellas, es pecador. Si nunca ha confiado en Cristo como su Señor y Salvador, está perdido y necesita ser salvo. Examínese a sí mismo por medio de estas preguntas.

Mi Respuesta

1. ¿Ama usted a Dios con todo el corazón, alma, fuerza y mente?

2. ¿Ama usted al prójimo como a sí mismo?

3. ¿Le gustaría que sus amigos conocieran el pensamiento más impuro que usted haya tenido?

4. ¿Ha conocido la codicia a la envidia?

5. ¿Es tan pura su vida cuando esta a solas como cuando esta con otros?

6. ¿Es tan limpia su vida cuando está afuera como cuando está en casa?

7. ¿Siempre ha hecho todo el bien que sabía que debía hacer?

8. ¿Puede decir honestamente: «Jamás he tornado en vano del nombre del Señor»?

9. En su vida, ¿nunca ha mentido?

10. ¿Es usted tan perfecto como el Señor Jesucristo?

Lección 2

En el espacio subrayado a la derecha escriba «Verdad» o «Falso» después de las siguientes declaraciones

  1. Dios odia el pecado.

______v_______

2. Nos es más fácil hacer bien que mal.

______f_______

3. Dios planeó la salvación a causa del hecho del pecado.

______v_______

4. EI pecado ha dejado su marca en toda nuestra vida y en nuestros pensamientos, palabras y hechos.

______v_______

5. La Biblia enseña que, si nos esforzamos lo suficiente, podemos vencer el pecado.

_____f________

 

En el espacio subrayado a la derecha escriba la letra de la contestaci6n correcta.

6. Debemos considerar el tema de nuestro pecado

a. solamente a base de la psicología

b. desde el punto de vista de Dios

c. como «error de la mente humana»

d. desde el punto de vista que el hombre es fundamental y esencialmente bueno

_______b__________

7. La norma que Dios nos ha dado para medir el pecado es

a. la conciencia

b. las normas sociales a culturales

c. las normas éticas humanas

d. los Diez Mandamientos y el Señor Jesucristo

________d_________

8. La Biblia enseña que

a. todos somos pecadores por nacimiento y por práctica

b. algunos somos pecadores por nacimiento pero no por práctica

c. algunos somos pecadores por práctica pero no par nacimiento

d. ninguno es pecador

________a_________

9. La evaluación que Dios hace de cada uno es que somos

a. fundamentalmente buenos, pero propensos al error

b. desesperadamente malos

c. víctimas del ambiente y del temperamento que heredamos

d. tan terriblemente malos que no se nos puede redimir

________b_________

10. Según la Palabra de Dios

a. no hay justo, ni aun uno

b. no hay quien busque a Dios

c. no hay quien haga lo bueno, ni aun uno

d. se describen los hombres de todas las maneras arriba descritas

_________d________

Por W. MacDonald

Discipulado Cristiano. Lección 23.

Lección 23

EL FRUTO DEL ESPÍRITU

(Segunda parte)

Permíteme recordarte que lo importante de estos estudios es aplicar la enseñanza de la Palabra de Dios a tu vida práctica. De manera que al considerar los seis siguientes aspectos del fruto del Espíritu, ora que el Espíritu Santo te revele si tu carácter cristiano está fallando en alguno de estos aspectos, y pide al Señor que te ayude a que este fruto del Espíritu se dé en tu vida a plenitud, por medio de la renovación de tu alma a la imagen de Cristo. Recuerda que el crecimiento hacia la madurez es un principio de la vida en cualquiera de sus formas.

Ahora que hemos visto en la lección anterior los primeros tres aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU: amor, gozo y paz, continuemos con los siguientes aspectos: paciencia, benignidad, bondad, fe, manse­dumbre y templanza o dominio propio.

A. PACIENCIA

Este aspecto del fruto del Espíritu tiene que ver con nuestro trato con los demás. No es el "aguantar" estoicamente, "apretando los dien­tes"; ni es indiferencia, apatía o la reacción natural de un temperamento flemático. Tampoco es hacer las cosas con lentitud o parsimonia, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.

La paciencia, como una parte del fruto del Espíritu, es la inmutabi­lidad ante la provocación. Es el soportar los maltratos sin resentimiento, ira ni deseo de revancha. Es la aceptación de las pruebas y sinsabores de la vida sin enojo ni amargura. Es estar tan seguros del amor de Dios; del camino que transitamos y de la meta hacia la cual transitamos por la vida, que los incidentes no nos pueden apartar de esa serena certeza.

a. En Santiago 5:7-8, ¿por qué espera con paciencia el labrador?

b. ¿Y por qué debemos tener paciencia los creyentes?

¿Te das cuenta que una de las bases de nuestra paciencia es la esperanza? Job exclamó: "¡Yo sé que mi Redentor vive!", y eso le permitió tener tanta paciencia ante las pruebas.

Dios tiene paciencia con nosotros, porque conoce nuestras debilida­des, pero al mismo tiempo conoce sus propios planes para con nosotros, y lo que hará al final de los tiempos cuando culmine el proceso de nuestra redención.

Debemos tener esa misma paciencia para con nuestros hermanos en Cristo, porque el Señor está tratando personalmente con cada uno de sus hijos, y tenemos la esperanza de que Él nos terminará de perfeccionar a todos.

AMOR + ESPERANZA = PACIENCIA
¿En qué debemos tener paciencia según los textos siguientes?

a. Efesios 4:2:

b. 2 Tesalonicenses 1:4:

c. 2 Timoteo 4:2:

d. Hebreos 6:12

B. BENIGNIDAD

Es la amabilidad que surge de un corazón que ama. Tiene que ver con las actitudes para con los demás. Es lo contrario de un carácter áspero y tosco. "¿Recuerdas 1 Corintios 13:4: "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia. .."? En ese texto también se nos dice que la benignidad es resultado del amor agape, del amor de Dios.

Todos deseamos que nos traten bien, con amabilidad. El fruto del Espíritu nos lleva a tratar bien a los demás, aunque ellos no nos traten bien.

a. Efesios 4:32. ¿Cómo debemos ser unos con otros?

b. Colosenses 3:12. ¿De qué debemos vestirnos?

c. ¿Cómo debemos hablar con los demás según Colosenses 4:6?

C. BONDAD

Es la cualidad de una persona regida por lo que es bueno, y cuya meta es el bien. No es "blandura", porque muchas veces por bondad tenemos que ser duros, como cuando disciplinamos a nuestros hijos. Es también resultado del amor, porque por amor deseamos lo mejor para los demás.

El Señor Jesús fue benigno con la mujer pecadora, pero fue bueno en la purificación del templo a pesar de su energía.

De la misma manera, cuando los padres castigan justamente a sus hijos, no lo hacen por malos sino por buenos, porque desean su bien. El problema surge cuando los padres castigan para desfogar su ira, y no por amor.

a. Romanos 11:22. ¿Con qué actitud está unida la bondad en este texto?

b. Romanos 15:14. ¿Para qué nos capacita la bondad?

c. En Efesios 5:9, ¿con qué virtudes va unida la bondad?

Vemos, pues, que ser buenos no es ser tolerantes con el pecado o con el mal, sino desear y hacer todo aquello que promueva el verdadero bien, bien que está inseparablemente unido a la justicia y a la verdad de Dios. Siempre la bondad estará de acuerdo con la Palabra y con la santidad de Dios.

D. FE

No se refiere a la fe salvadora, que es don de Dios a todo creyente (Efesios 2:8), ni a la fe que se apropia de las promesas de Dios, sino a la actitud de certidumbre y confianza inalterables en la realidad y fidelidad de Dios, y que llega a formar parte del carácter de un creyente lleno del Espíritu.

a. En Hebreos 11:32-39, ¿qué produjo la fe de estos hombres?

d. En 2 Corintios 5:6-9, ¿cómo es la vida del que tiene fe como rasgo de su carácter?

c. En 1 Corintios 13:13, ¿qué cosas permanecerán cuando las demás desaparezcan?

Nota que la fe mencionada permanecerá juntamente con la esperanza y el amor, aún cuando ya no sean necesarias la fe salvadora ni la fe para apropiarse de las promesas, porque nuestra salvación se habrá comple­tado y ya estaremos disfrutando del cumplimiento de todas las promesas de Dios. Es porque se refiere a la fe como manifestación del fruto del Espíritu, como rasgo de nuestro carácter, que permanecerá por la eterni­dad.

d. En 2 Corintios 5:6-9, ¿cómo es la vida del que tiene fe como rasgo de su carácter?

E. MANSEDUMBRE

"Mansedumbre es aquella disposición de espíritu con la que acepta­mos los tratos de Dios con nosotros como buenos, y por ello sin discutirlos ni resistirlos. Como consecuencia, también considera que los maltratos e insultos de los hombres malos son permitidos y empleados por Dios para la disciplina y purificación de sus elegidos" (W.E.Vine).

a. Números 12:3. ¿Cómo era Moisés?__________________________

b. Mateo 11:29. ¿Cómo era Jesús?_____________________________

c. ¿Por qué crees que Moisés y Jesús fueron mansos?

d. En Santiago 3:13, ¿cómo se demuestra la verdadera sabiduría?

e. En Efesios 4:2, ¿con qué está relacionada la mansedumbre?

f. ¿Qué promesa hay para los mansos?

F. TEMPLANZA (DOMINIO PROPIO)

Dice 2 Timoteo 1:7: "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio". "Templanza" o "dominio" es traducción de la palabra griega eukrateia, que significa "fuerza, poder". Es el resultado de ejercer la fuerza de voluntad, el dominio propio para no hacer aquellas cosas que no agradan a Dios o que nos hacen daño.

No se aplica solamente a la bebida, sino a todo exceso dañino como la glotonería; el vicio de la televisión; la pereza o el exceso en el trabajo; o a nuestra actitud ante las tentaciones: la sensualidad, el dinero, etc.

La templanza nos ayuda a vivir en un equilibrio sano, propio de la verdadera santidad práctica.

a. Según 1 Corintios 6:19, ¿porqué debemos tener dominio propio para no hacer cosas que nos dañen?

b. ¿Según Santiago 3:1-8, ¿cuál es la prueba de que tenemos realmente dominio propio?

Conociendo ahora los nueve aspectos del FRUTO DEL ESPÍRITU, y si el Espíritu Santo te ha revelado cuáles están faltando en tu vida, pues … ¡a alcanzarlos con la ayuda de Dios! Será un proceso de transforma­ción a la imagen de Cristo por medio de la renovación de tu alma. Lo que es imposible para el hombre natural, es posible para ti, ¡porque ahora tienes la vida de Dios! Comienza cada día pidiendo al Señor que te llene de su Espíritu, y que tu vida pueda mostrar el FRUTO DEL ESPÍRITU, para gloria de Dios. Haz tuyas las palabras de Pablo: `Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).

Memoriza los siguientes versículos

"Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna."

Romanos 6:22

"Mas el fruto del espíritu es amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."

Gálatas 5:22-23

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 22

Lección 22

EL FRUTO DEL ESPÍRITU

(Primera parte)

En la lección anterior vimos que somos espíritu, alma y cuerpo, y que la parte de nuestro ser que ha nacido de nuevo y tiene la vida de Dios es nuestro espíritu.

Pero nuestra alma no ha sido regenerada; y aunque experimenta algunos cambios por el nuevo nacimiento, sin embargo necesita ser renovada por la influencia del Espíritu Santo y por la Palabra de Dios.

Parte importantísima de la transformación de nuestro ser por la renovación de nuestra alma, es lo que la Biblia llama el FRUTO DEL ESPÍRITU. En nuestro avanzar "HACIA UNA SANTIDAD PRÁCTI­CA" es fundamental que tratemos sobre este FRUTO DEL ESPÍRITU.

¿Recuerdas que ya lo vimos muy someramente, en "Tu nueva vida en Cristo"? En esta ocasión vamos a desarrollarlo un poco más, buscando aplicar lo que aprendamos a nuestra vida práctica.

Alguien ha dicho que la iglesia está dividida en dos clases de personas: árboles y postes. La diferencia entre ellos es que el árbol tiene vida, se desarrolla y da fruto. El poste no tiene vida ni da fruto, y su destino es podrirse. Dios busca árboles que den fruto, no postes estériles que sólo dan trabajo.

A. ¿QUÉ ES EL FRUTO DEL ESPÍRITU?

Lee Lucas 13:6-9. Esta es una parábola, es decir, una ilustración tomada de la vida diaria con un mensaje espiritual. El Señor Jesús usó mucho las parábolas para enseñar verdades profundas de la vida espiri­tual.

a. Según esta parábola, ¿qué busca Jesús de cada creyente?

b. En Gálatas 5:16-25, ¿qué cosas se oponen entre sí en la vida del creyente?

c. ¿Cuál es el fruto del Espíritu?

d. ¿Qué relación encuentras entre los versículos 16 y 18, y el fruto mencionado en el v.22?

El fruto del Espíritu es el resultado de la rendición de tu voluntad como creyente, permitiendo que se manifieste la naturaleza divina implantada en tu espíritu. Si el Espíritu Santo está señoreando en tu espíritu, y tu alma se deja guiar por tu espíritu, se produce el fruto.

El fruto tiene que ver con el carácter cristiano y con nuestra santidad. Tiene que ver con lo que somos. En este sentido es el aspecto más importante de nuestra vida, por encima de los dones o de lo que hagamos para el Señor.

B. ANALIZANDO EL FRUTO DEL ESPÍRITU

Gálatas 5:22-23 dice: "Mas el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza".

Vemos que hay nueve aspectos del fruto; es decir, nueve facetas de un carácter rendido a la influencia del Espíritu Santo, y que refleja el carácter de Cristo. Analicemos estos nueve aspectos en el orden en que son mencionados.

1. AMOR

Este aspecto ya lo vimos en "Avanzando en el discipulado", de manera que no es necesario abundar en él. Sólo recordar que no se trata del amor de los sentidos o de los sentimientos, que nacen por algún estímulo externo. Sino el amor ágape, que nace del espíritu, y motivado por el ágape de Dios.

Este amor, como parte del fruto del Espíritu, se dirige en primer lugar a Dios, y luego a los demás, permitiendo que el amor de Dios fluya por medio nuestro a nuestros hermanos, parientes, amigos, o aún a los que no lo son.

Cómo describe 1 Corintios 13:47 el amor ágape?:

Recuerda que no se trata de sentimientos o emociones despertados por personas que nos puedan caer simpáticas o atractivas, ni gratitud por los que nos hacen bien.

Si Dios nos ama tal como somos, perdonándonos nuestras debilida­des, rebeldías, pecados, defectos, etc., ¿por qué no podemos amar a los demás, perdonándoles también sus faltas? Y más si consideramos que Dios las ama también, y que Cristo murió por ellos justamente para liberarlos de esos pecados, y sanarlos de sus flaquezas.

Amar, pues, es dejar que el amor de Dios fluya a través nuestro hacia todos los demás, aún a nuestros enemigos.

2. GOZO

Nada más lejos de la realidad que el concepto de que un cristiano es una persona apagada, sin alegría, sometido a estrictas normas de conduc­ta que lo aprisionan.

En Juan 7:38, Jesús prometió: "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva". Y esta es la experiencia de cada creyente que es llenado con el Espíritu de Dios.

Ya al convertirnos, experimentamos gozo por el perdón de Dios, la seguridad de vida eterna y la libertad que sentimos. Hay gozo por las bendiciones de Dios, la sanidad de nuestros cuerpos, etc. También en la comunión con la familia de Dios.

Pero el gozo como parte del fruto del Espíritu es algo profundo e inexplicable; es un estado permanente del alma al conocer más y más al Señor en la comunión con Él y con su Palabra. Es gozo que no depende de las circunstancias, sino de que nuestro corazón está latiendo al unísono con el corazón de Dios.

a. Según Juan 15:9-11, ¿Cuál es la causa de nuestro gozo?

b. 2 Corintios 7:4. ¿En qué circunstancias tenía gozo Pablo?

c. En Filipenses 4:4. ¿Cuándo debemos estar gozosos?

d. Según Santiago 1:2, ¿en qué circunstancias debemos sentirnos sumamente gozosos?

e. En Nehemías 8:10, ¿qué es nuestra fortaleza?

El GOZO es el sentimiento que acompaña al amor y resulta de él. Sólo el que ama y es amado tiene gozo. El mundo puede proporcionar alegría efímera y superficial, pero que desaparece cuando desaparece el estímulo.

Sólo el amar a Dios y el sabernos y sentimos amados por Dios produce gozo permanente y profundo, y que perdura en cualquier cir­cunstancia. Es el gozo que da un sentido de plenitud en la vida. Este es el gozo que hace que el cristiano pueda cantar en medio de cualquier situación, por adversa que sea, tal como lo expresa el salmista en el Salmo 149:1-5.

3. PAZ

Dice el diccionario que PAZ es: "Tranquilidad y sosiego del ánimo, en contraposición a la turbación y las pasiones". Es una de las cosas más buscadas y ansiadas por el ser humano, pero lamentablemente también una de las más esquivas. La razón para ello es simplemente el pecado humano.

En Jn 14:27 Jesús dice que la paz que él nos da no es como la del mundo: superficial y frágil, que se rompe con cualquier cosa. Piensa por unos momentos en cómo pretende lograr la paz el hombre a nivel personal, a nivel nacional y a nivel mundial, y cuáles son sus resultados.

a. En Isaías 26:3, ¿quién será guardado en completa paz por el Señor, y por qué?

b. En Juan 16:33, ¿qué razón tenemos para nuestra paz, aun en medio de las aflicciones del mundo?

c. Según Romanos 5:1, ¿Cuál es la base para nuestra paz con Dios?

Esta es la clave. Tenemos paz con Dios por la obra de Cristo en la cruz; sabemos que nuestros pecados han sido perdonados y olvidados para siempre por Dios; gozamos de su amor y de su protección, y tenemos la seguridad de la gloria de Dios. ¡Entonces podemos tener paz en medio de las tormentas de la vida!

Cuando tenemos paz con Dios, tenemos paz con los demás, y también con nosotros mismos. Nuestro ser se integra y equilibra, y ya no tenemos los conflictos internos que se proyectan en nuestras relacio­nes con los demás.

d. ¿A qué nos exhorta la Palabra de Dios en 1 Pedro 3:11?:

"En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado" (Salmo 4:8), esta es la experiencia de muchos, quienes cuando recibieron a Cristo, dejaron de depender de pastillas para poder dormir… ¡GLORIA A DIOS!

Lee Romanos 8:28-39, y ¡alaba a Dios por hacerte más que vencedor en Cristo Jesús! ¡Disfruta de la paz que Dios te da porque has puesto toda tu confianza En El! Amor, gozo y paz, ¡qué bendita trilogía como regalo de Dios a sus hijos!

Memoriza los siguientes versículos

"Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna."

Romanos 6:22

"Mas el fruto del espíritu es amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."

Gálatas 5:22-23

Notas y comentarios

Si Dios está a favor…..

Si Dios está a favor de nosotros ¿quién puede estar en contra? Romanos 8: 31.

En El está y tiene todo el poder, nadie puede resistirlo. 2 Crónicas 20:6.

EL ES MAYOR QUE TODOS Y VIVE EN NOSOTROS. Juan 10: 29:30; Juan 14:23. 1 Corintios 3:17. (Lea ahora, por favor estos pasajes de la Biblia).

NADIE ESTÁ MAS SEGURO QUE UN CRISTIANO QUE VIVE EN LA VOLUNTAD DE DIOS Y EN CONSTANTE AMISTAD (Comunión) CON EL.

Si usted peca su Padre le disciplinará de alguna manera (dese cuenta de esto, y que no es, en este caso, un ataque del diablo). Apocalipsis 3:19; Hebreos 12: 5-7.

La sangre de Jesucristo nos cubre, El nos ha dado poder y autoridad sobre toda fuerza del enemigo o adversario (el diablo) Lucas 10:19, podemos hacerlo huir Santiago 4:7.

No tiene poder sobre nosotros si no le damos el lugar Efesios 4:27, o Dios no le da el permiso para pulirnos en algo para nuestro bien final. Ejemplo la tentación a Pedro cuando negó a Jesús 3 veces y luego salió de ella más humilde y confiando más en Dios que en si mismo.

Todo debe pasar primero por Dios nuestro Padre amoroso y todopoderoso.

Ni un pajarito cae a tierra sin que Dios Padre lo permita (Dios tiene el control).

Aún los cabellos de nuestra cabeza Dios los tiene todos contados. Mateo 10:30.

Mateo 10:29. LOS PLANES DE DIOS SE CUMPLIRAN.

Nada toma por sorpresa a Dios.

Siempre tiene “Cuervos y Viudas” para ayudarnos como a Elías.

1 Reyes 17:1-9.

DIOS TIENE EL CONTROL DE TODO:

De las enfermedades, de la vida y de la muerte, de los acontecimientos, El “levanta” o “baja” a las personas cuando quiere y todo lo puede solucionar, NO DEBEMOS MIRAR LAS COSAS DE LA PERSPECTIVA HUMANA Y DE LO QUE PODEMOS HACER LOS HOMBRES SONO DE LA PERSPECTIVA DIVINA T DE LO QUE PUEDE HACER DIOS (O SEA TODO).

Dios puede acomodar a la corta o a la larga todas las cosas para nuestro bien. Ejemplo la toma de la ciudad de Hai en el libro de Josué que la derrota primera la utilizaron como una estrategia para ganar después la batalla. Josué capítulos 7 y 8.

Sus hijos tenemos protecciones sobrenaturales, su palabra, sus promesas, su nombre, su sangre que nos protege y cubre (anunciando nuestra limpieza de pecado delante de Dios), sus ángeles, su presencia misma en nosotros, la autoridad que nos ha dado como hijos-embajadores suyos, el poder del Espíritu Santo en nosotros.

DEBEMOS ESPERAR SIEMPRE MILAGROS, MOVERNOS EN LO IMPOSIBLE,

SABER QUE DIOS PUEDE HACER UN MILAGRO EN CUALQUIER MOMENTO.

Tenemos además la guía del Espíritu santo, el discernimiento, los dones del Espíritu, las revelaciones, visiones, sueños que Dios puede darnos para guiarnos, el Cierre de puertas o la apertura de otras, para que nos demos cuenta por donde y a donde debemos caminar. Dios nos puede dar sabiduría sobrenatural para hacer las cosas o darnos personas con sabiduría para que nos ayuden en el momento preciso.

Dios nos puede dar revelaciones o advertencias como le dio a Pablo en el templo en Hechos 18:9-10; 22:17-18; 23:11; (Lea estos pasajes por favor).

Podemos pedir que vengan ángeles en nuestra ayuda, Dios puede cambiar los pensamientos de las personas a nuestro favor.

(Proverbios 21:1)

Como los repartimientos de las aguas,

Así está el corazón del rey en la mano de Jehová;

A todo lo que quiere lo inclina.

(Nehemías 2:8)

…. Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí.

Sean astutos como las serpientes, y sencillos como las palomas, velad y orad para que no entréis en tentación, pero vive en paz porque yo soy El Dios todopoderoso.

Pr. Gustavo Isbert.

Discipulado Cristiano. Lección 21.

INTRODUCCIÓN

Bienvenido… Esta vez para tratar temas relacionados con un aspecto muy importante de la vida cristiana: LA SANTIDAD PRÁCTICA.

¿No es verdad que cuando escuchabas la palabra "santidad", venían a tu mente conceptos muy arraigados desde tu niñez? ¿Pensabas en rostros tristes, quietos, como inmovilizados en el tiempo y el espacio y con aureolas sobre la cabeza? ¿Pensabas en imágenes y templos oscuros, y especialmente en esos terribles Diez Mandamientos con sus "noes" a todo, y que te amenazaban constantemente con enviarte al infierno?

Permíteme preguntarte: ¿Cómo reaccionas ahora ante la misma palabra "santidad"? ¿No es verdad que tiene un nuevo sentido para ti? ¿Se han producido cambios en tus inclinaciones, deseos y valores? ¿Hay un anhelo profundo por una vida de santidad, y un rechazo al pecado? ¿Experimentas una hermosa libertad en tu nueva vida, libre del pecado, en lugar de sentirte coartado, o con la sensación de vivir apretado por un chaleco de fuerza?

¡Gloria a Dios! ¡Es la obra regeneradora del Espíritu Santo en ti, que te ha hecho una nueva criatura! (2 Corintios 5:17), y te está renovando a la imagen del Señor Jesucristo (Romanos 8:29), como parte de la obra de salvación hecha por Él.

Dios nos ha dado de su misma naturaleza; y como hijos suyos, anhelamos ser como nuestro Padre. Esa es también la voluntad de Dios para nosotros. El apóstol Pedro escribe: "Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo."

Pablo añade: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Tesalonicenses 5:23).

Pero la santidad no debe ser solamente una doctrina o un ideal, sino una realidad práctica en nuestra vida. Estos capítulos te guiarán en el descu­brimiento de algunos principios en la Palabra de Dios, por medio de los cuales podrás vivir una SANTIDAD PRÁCTICA, mientras sigues avan­zando como discípulo de Jesús.

El NUEVO NACIMIENTO fue una experiencia instantánea en tu vida, al arrepentirte de tu vida de pecado y recibir a Jesucristo como tu Salvador y Señor. Pero la santificación es un proceso que te acompañará durante toda tu vida terrenal, hasta que se complete en el día en que el Señor venga por su Iglesia. ¡ALELUYA!

Vas a descubrir que el vivir esta SANTIDAD PRÁCTICA es otra aventura emocionante; con muchas luchas, es verdad, pero que cada vez dará más gozo a tu corazón, y una comunión cada vez más preciosa con Dios. Ahora ¡a estudiar, orar, meditar, y crecer en santidad!

Cómo estudiar

Es recomendable estudiarlo en grupos de 8 a 12 personas como máximo.

El alumno debe estudiar la lección personalmente durante la semana, pidiendo en oración que el Espíritu Santo le ayude a comprender las verdades de la Palabra de Dios; leyendo y meditando los textos indicados y respondiendo las preguntas que se te hacen, y orando finalmente para que esa Palabra se haga parte de su ser y moldee su vida.

Una vez por semana se reunirán con un maestro o tutor, quien dirigirá la lección, permitiendo en lo posible la intervención de todos los alumnos; aclarando conceptos y guiando a conclusiones prác­ticas para la vida.

En cada sesión se puede dar testimonio de situaciones concretas en las que lo estudiado fue de bendición para cada uno de ellos, a fin de enriquecer la enseñanza con experiencias de la vida diaria.

Obedece a Dios cada momento. "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él" (Juan 14:21).

Habla a otros de lo que Cristo ha hecho y hace por ti. Comparte con otros del maravilloso amor de Dios, que también es para ellos.

Lección 21

LA TRINIDAD DEL HOMBRE

A1 iniciar esta nueva etapa en el discipulado, en la cual el tema central será la SANTIDAD PRÁCTICA en tu vida cristiana, es muy importante que conozcas algo en cuanto a la naturaleza humana, y específicamente en lo que se refiere a nuestra naturaleza triple.

Este es un concepto generalmente ignorado en el mundo, y por eso no se logran solucionar los problemas más álgidos de la humanidad. La psicología y la psiquiatría intentan dar alivio a los problemas del alma, pero fracasan porque no entienden que la raíz de todos los problemas psicológicos es espiritual.

Igualmente la medicina busca alivio a los problemas del cuerpo, y aunque ha obtenido resultados importantes en ese sentido, sin embargo no puede llegar a dar salud plena al hombre porque también ignora la raíz última de todos los males físicos, que es una raíz espiritual: el pecado.

Y también la sociología fracasa en su intento por corregir la conducta de la humanidad, porque a su vez ignora la raíz espiritual de los proble­mas de conducta social del ser humano.

Solamente Cristo puede solucionar los desarreglos del hombre en su vida, cuando éste le permite solucionar su desarreglo fundamental, que es la relación con Dios rota por el pecado. Sólo entonces, la VIDA

ABUNDANTE de Dios puede fluir sobre él y llenar su vida. Al solu­cionarse el problema del espíritu, se solucionan los del alma y aún los del cuerpo.

Pero esa misma naturaleza triple es la razón por la cual muchas veces experimentamos altibajos en nuestra vida espiritual, o no alcanzamos la plenitud de vida prometida por el Señor en su Palabra. La comprensión de cómo actúan y se relacionan nuestro espíritu, alma y cuerpo, nos permitirá disfrutar de una vida espiritual plena, y cumplir el anhelo de cada hijo de Dios: vivir una SANTIDAD PRÁCTICA.

A. LA NATURALEZA TRIPARTITA DEL HOMBRE

La enseñanza bíblica se refiere al ser humano como compuesto por tres partes, o que posee tres naturalezas diferentes: espíritu, alma y cuerpo.

En Génesis 2:7 leemos que Dios hizo al hombre del polvo de la tierra (su naturaleza material), y sopló sobre él "aliento de vida", y desde ese momento fue un "alma viviente", su naturaleza inmaterial.

Lee 1 Tesalonicenses 5:23. ¿De qué está compuesto "todo nuestro ser"?

En Hebreos 4:12, ¿sobre qué partes de nuestro ser actúa la Palabra de Dios?

Aunque algunos teólogos plantean que el alma y el espíritu son sólo dos funciones diferentes de una sola naturaleza inmaterial aparte de su naturaleza física o material la Biblia y la experiencia cristiana parecen confirmar la naturaleza triple o tripartita del ser humano.

A su vez, esta interpretación de la naturaleza humana nos permite entender muchos de los mecanismos psicológicos y espirituales en nuestra vida, y que se relacionan con la santificación, las dolencias del alma y las opresiones espirituales.

Aunque estaremos refiriéndonos al espíritu y al alma como "partes" de nuestro ser, debemos recordar que son componentes inmateriales, y que por lo tanto, es solamente una manera más comprensible de explicar realidades y fenómenos que escapan a nuestros sentidos físicos.

B. EL ESPÍRITU HUMANO

Es la parte más interior de nuestro ser, y que nos permite comuni­carnos con Dios. Es la parte que estuvo muerta antes de nuestra conver­sión y nuevo nacimiento, y ésta fue la razón por la cual antes no podíamos tener comunión con Dios. Nuestras oraciones (o rezos) por decirlo así "no pasaban del techo", y Dios era solamente un concepto o un ideal inalcanzable.

Ezequiel 36:26 dice: "Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros" refiriéndose al espíritu renacido. ¡Gloria a Dios, ahora sí podemos comunicamos con Él! Dios deja de ser una persona desconocida y lejana, para ser "alguien" con quien podemos relacionarnos en amor.

Nuestro espíritu es también el asiento del Espíritu Santo en nuestro ser desde nuestra regeneración, y la comunicación es de Espíritu a espíritu (Romanos 8:16).

El espíritu debe fortalecerse por medio de la comunión con Dios en oración; por la lectura y meditación de la Palabra de Dios, y por la adoración.

C. EL ALMA HUMANA

Es la parte intermedia entre el espíritu y el cuerpo físico. Está compuesta por nuestro intelecto, nuestros sentimientos o emociones, y nuestra voluntad. Es la parte de nuestro ser que nos permite ser consien­tes de nosotros mismos (De ahí la famosa frase de Descartes: "Pienso, luego existo"). Es lo que nos diferencia psicológicamente a unos de otros.

El alma fue afectada por el pecado: el intelecto fue oscurecido; las emociones fueron dañadas y la voluntad torcida. Y éstos no han renacido en nuestra conversión.

Es el espíritu el que ha renacido, mientras el alma debe ser renovada por un proceso continuo, bajo la influencia del Espíritu Santo, del espíritu humano y de la Palabra de Dios. Es nuestra responsabilidad permitir esa influencia renovadora.

a. Según Romanos 12:2, ¿cómo somos transformados?

b. En 2 Corintios 3:18, ¿por quién somos transformados?:

c. Según Hebreos 4:12, ¿qué hace la Palabra de Dios?

La Palabra de Dios llama "carne" no a nuestro cuerpo físico, sino a esas tendencias del alma contrarias al deseo del espíritu de agradar a Dios, y sobre todo de sujetarse a Dios. La esencia del pecado de Adán sigue vigente en la "carne", y su asiento es en nuestra alma. El cuerpo físico es neutro moralmente, pues sólo sigue los impulsos de nuestra alma.

d. Según Gálatas 5:17, ¿cuál es la lucha constante dentro del creyente?:

La santidad se logra en la medida en que reconocemos que nuestra carne ya murió juntamente con Cristo en la cruz, y en la medida en que el espíritu va moldeando y sujetando los impulsos del alma, y confor­mándolos al carácter de Cristo.

e. Romanos 8:1. ¿Cuál es la clave de una vida de santidad?

f. Según Gálatas 2:20, ¿qué debemos reconocer para tener victoria sobre la carne?

D. EL CUERPO HUMANO

Es la parte de nuestro ser por medio del cual nos comunicamos con el mundo físico que nos rodea.

Nuestro cuerpo ha sufrido también las consecuencias del pecado de Adán. Cuando él desobedeció y comió del árbol (Génesis 2:17), no murió enseguida. Pero desde ese momento entró en la raza humana el principio de la muerte, por el cual vienen la debilidad, la enfermedad y la muerte física.

a. Lee Romanos 8:21-23. ¿Por qué gime la creación? ¿Por qué gime el espíritu del creyente?

b. 1 Corintios 15:51-54. ¿Qué sucederá con nuestro cuerpo en la segunda venida del Señor?

Vemos, pues, que la redención de nuestro cuerpo es parte de la esperanza cristiana para los últimos tiempos. Pero mientras tanto, la obra de Cristo nos provee de los recursos para una vida sana, por nuestra unión con él. Este tema lo trataremos más adelante en este mismo libro.

E. LAS EMOCIONES DEL ALMA Y NUESTRA VIDA ESPIRITUAL

Hemos visto que nuestra alma incluye el intelecto, las emociones y la voluntad. La experiencia muestra que la mayoría de creyentes viven según sus emociones y no por la fe. Actúan según su alma y no según su espíritu.

Esto es lo que trae tantos altibajos en sus vidas, porque las emociones son naturalmente fluctuantes. El alma reacciona muy fácilmente a los estímulos externos, y cuando estos estímulos varían, las emociones varían. Fácilmente se pasa de la alegría a la tristeza; del optimismo al pesimismo; de la victoria a la derrota; del entusiasmo a la depresión; del amor al odio.

No permitas que las emociones dominen tu vida espiritual, porque así nunca tendrás estabilidad. Debes dejarte llevar por el espíritu y no por el alma. Deja que tu alma reaccione a los impulsos de tu espíritu, y no al revés. Las emociones producidas por tu espíritu tendrán su causa dentro de tu ser y no en estímulos externos, y tendrás una vida espiritual en constante crecimiento.

Tampoco debes buscar las emociones en tu experiencia espiritual, tratando así de satisfacer tu alma, sino la santidad y la obediencia al Espíritu Santo y a la Palabra de Dios, que es el deseo de tu espíritu. Si lo haces así, las emociones vendrán como consecuencia, pero según y cuando el Espíritu Santo lo quiera dar. ¡Y ten por seguro que habrá gozo y paz en tu vida!

Recuerda lo que dice Dios: "Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos."

Memoriza los siguientes versículos

"Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo."

1Tesalonicenses 5:23

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."

Gálatas 2:20

Notas y comentarios

Translate »