Hablando positivamente.
Viviendo positivamente.
Viviendo en bendición.
Viviendo con el favor de Dios.
Poder decir ¡Dios está conmigo!
¡Jesucristo vive en mí!
Cuento con el mayor poder, el mejor instructor, el mejor maestro: El Espíritu Santo.
Dice Dios: Mi tiempo ya viene, bendice a mis hijos.
Dales “un baso de agua fresca” ellos necesitan eso a través de tus palabras.
Yo bendeciré y cuidaré a tus hijos.
Yo te voy a sorprender.
Todos los días espera una sorpresa de mi parte.
Ama a tu vida.
Deja atrás el pasado.
Todo ayudó a bien.
Extiéndete hacia delante.
Mantente enfocado en mi propósito para ti.
Recuerda que lo que hagas a alguien “A MI LO HICISTEIS”.
Vive “una vida de aventuras” conmigo.
Juntos podemos hacer proezas.
Has oraciones osadas, fuertes y pide lo imposible. “Pruébame” en esto.
Derrama mi amor y compasión.
Nada es imposible para mí.
Yo tengo infinitos recursos, ideas y formas, de hacer que lo que YO quiera ¡Suceda!
Yo puse esos sueños en tu corazón y esos anhelos.
Habla a mis hijos mis palabras.
Yo puedo sanar cualquier enfermedad y arreglar cualquier situación.
Espera algo imposible.
Sé una escalera hacia mí para la gente y hazla subir hacia mí.
Jesús.
¡NUNCA DEJARÉ DE PROTEGERTE Y NUNCA TE HE FALLADO!
¡YO SOY TU AYUDA SIEMPRE PRESENTE!
¡EN ESTE MISMO MOMENTO ESTOY A TU LADO!
¡SIGUE ADELANTE EN LO QUE TE MOSTRÉ!
¡SOLO CAMINA EN MI VOLUNTAD Y GUIADO POR MI ESPÍRITU SANTO!
¡A VECES HAY CRISIS PROVIDENCIALES QUE AYUDAN PARA TU BIEN!
¡CONFÍA EN MI, QUE YO TE AYUDARÉ!
¡TODO ES POSIBLE PARA MÍ, NO TEMAS NI TE INTIMIDES!
¡NO ESTÉS ANDIOSO POR CUMPLIR CON MI PROPÓSITO!
¡TO TE GUÍO Y LOS TIEMPOS SON MÍOS!
¡TE DOY GRACIA SPBRE GRACIA!
¡TE AMO!
JESÚS
El ángel le dijo a la virgen María: Mira no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Lucas 1:30.
¡Que Dios pueda decir de nosotros palabras similares!
Y también lo que la palabra de Dios dice de Esteban que era lleno de gracia y poder. Hechos 6:8.
También lo que le dijo a Abraham lo podemos tomar para nosotros: No temas…yo soy tu escudo y tu galardón será sobremanera grande. Génesis 15:1.
Y sabemos que los que aman a Dios, TODAS las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28.
Mi presencia irá contigo y te daré descanso. Éxodo 33:14.
Tome estas palabras para usted ¡Ahora!
NUNCA TE FALLARÉ.
JAMÁS TE ABANONARÉ.
PUEDES DECIR CON TODA CONFIANZA.
EL SEÑOR ES QUIÉN ME AYUDA, POR ESO NO TENDRÉ MIEDO.
TU FORTALEZA ESPIRITUAL PROVIENE DE LA GRACIA DE DIOS.
ESTE MUNDO NO ES NUESTRO HOGAR PERMANENTE.
ESPERAMOS EL HOGAR FUTURO.
MI DESEO ES QUE HAGAN TODO LO QUE LES AYUDE A SERVIR MEJOR AL SEÑOR, CON LA MENOR CANTIDAD DE DISTRACCIONES POSIBLES.
NUNCA NOS DAMOS POR VENCIDO.
DIOS ESTÁ COMPROMETIDO EN ESTA OBRA.
NUESTRAS DIFICULTADES ACTUALES SON PEQUEÑAS Y NO DURARÁN MUCHO TIEMPO.
NO MIRAMOS A ESTAD DIFICULTADES SINO A LA VICTORIA QUE PRONTO TENDREMOS.
ES LA OBRA DE DIOS Y NADIE PUEDE PARARLA.
DIOS YA DECRTÓ LA VICTORIA Y SOLO DEBES ESPERARLA CON PACIENCIA PORQUE SUCEDERÁ “A SU TIEMPO”. EL SIGUE PREPARANDO EL ESCENARIO.
EL LLAMA A LAS COSAS QUE NO SON COMO SI FUESEN.
SOLO MANTENGAMOS NUESTRO OBJETIVO DE AGRADARLO Y HACER SOLO SU VOLUNTAD.
YO TODO LO PUEDO.
SE TODAS LAS COSAS.
ESTOY SIEMPRE CONTIGO EN TODAS PARTES.
YO TE AMO MÁS QUE NADIE.
DABER ESTAS COSAS TE DEBE DAR PAZ, SEGURIDAD Y CONFIANZA.
YO AMO TU PAZ.
CONOCERME A MI TE LLEVA A LA PAZ VERDADERA.
¡CUÁNTO MÁS ME CONOZCAS TENDRÁS MÁS PAZ!
JESÚS
Seré lo que necesites para que puedas cumplir con mis propósitos.
Tú me sigues a mí y nadie me puede detener.
No quieras avanzar sin mí.
Solo sígueme, yo solo sé porqué hago las cosas.
Tú estás aquí porque fuiste escogido antes de la fundación del mundo con un propósito.
Tú eres uno de mis siervos del último tiempo.
Debes saber quién eres sin dudarlo.
Yo quise que nacieras en este tiempo final.
Estás revestido de mí.
Tu cuerpo es un templo de mi Espíritu Santo, tiene todo su poder y su guía.
Te he preparado para esta hora y para este tiempo.
No te preocupes, yo te cuidaré de una manera especial, lo mismo que a los tuyos.
Han sido escogidos para servirme.
Nada les faltará para mi servicio.
Mi gracia y mi verdad estarán en tus labios.
Como te has rendido completamente a mí serás como mi boca.
Trabaja conmigo, ámame, permanece en mi presencia y busca mi gloria.
Jesús
Ustedes son los llamados de Dios, llamados a ser su pueblo santo. Romanos 1:7
Mi deseo es que hagan todo lo que les ayude a servir mejor al Señor con la menor cantidad de distracciones posibles. 1 Corintios 8:35. Cada uno del los incidentes de tu vida son parte del gran plan de Dios para ti.
Sirve al Señor por amor y gratitud y anuncia las virtudes del que te llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Recuerda hay un justo juicio de Dios. Romanos 2:5
El que se une al Señor es un Espíritu con El. 1 Corintios 6:17.
Tenemos al Espíritu Santo en nosotros como una muestra anticipada de la gloria futura. Romanos 8:23.
Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado.
1 Corintios 1:30. El conoce nuestros secretos y revelará nuestras intenciones más intimas. 1 Corintios 4:5
Este siglo XX (Este libro fue escrito antes del año 2000)
Soy un pescador de almas por todo lo que he experimentado.
Durante más de tres décadas, hemos dirigido cruzadas evangelísticas masivas. En casi setenta naciones, 1a respuesta ha sido la misma.
Nuestras últimas cruzadas han sido iguales a las primeras, 1a misma estrategia, los mismos mensajes, la misma hambre, las mismas multitudes, los mismos resultados.
Gracias a Dios, que aunque nosotros los seres humanos, llegamos y nos vamos, el Evangelio es el mismo en todas las generaciones, cuando es proclamado en el poder del Espíritu Santo.
Alrededor de todo el mundo, hemos comprobado que la gente de todas las razas, religiones y credos quiere conocer realmente a Dios. Todas tienen sus formas de orar, pero, sus almas no están satisfechas sino con Cristo. Buscando siempre la realidad, son incapaces de encontrar aquello que buscan. Oran de diferente forma, mas no encuentran ninguna respuesta. Buscan a Dios, mas no le hallan
¡Pero una vez que se les ha dado la oportunidad de oír el Evangelio en lenguaje sencillo, se lanzan casi que en estampida para recibir al Señor Jesucristo como su Salvador!
En Nigeria, nunca predicamos en contra de sus adornos y sus fetiches, los cuales se cuelgan alrededor de sus piernas, cintura, brazos y cuello. Pero bastó que aprendieran de Cristo y de cómo recibirle en sus vidas para que empezaran a quitarse todos aquellos colgandejos de sus cuerpos y a dejarlos en la plataforma.
Costales de Amuletos
Tuvimos que cargar costales llenos de amuletos fuera del área de la campaña.
Era de simple 1ógica para aquella gente: Si el Hijo del gran Dios Creador ha venido a morar en cada una de sus vidas y a vivir con ellos y en ellos, ya no necesitaban amuletos ni fetiches para mantener alejados a los demonios. ¡Cristo era suficiente!
Yo soy un pescador de almas por todo lo que he experimentado. Permítame explicarle lo que quiero decir.
Mi esposa y yo fuimos a la India como jóvenes misioneros. Hubo pocos milagros en nuestro ministerio. Entonces, no entendíamos la fe real. Ganamos algunas almas pero, en general fue un fracaso. Cuando yo predicaba a1 Señor Jesucristo, los hindúes lo aceptaban en teoría como otro simpático dios por añadir a sus otros millones, pero, no hubo ningún cambio.
Los musulmanes razonaban: ¿Cómo sabe usted que Jesucristo es el Hijo de Dios o que Dios le levantó de los muertos?
Ellos afirmaban: "¡No es cierto! ¡El está muerto! Era un buen hombre, mas no el Hijo de Dios, ¡y menos aun fue levantado de entre los muertos!".
Afirmaban que Mahoma era el profeta de Dios Y que el otro libro era la Palabra de Dios.
Yo declaraba que la Biblia era la Palabra de Dios Y que Jesucristo era Su Hijo.
"¡Pruébelo, entonces!" decían ellos.
"¡Lo haré! Miren estos versículos. ¡Escuchen lo que dice allí!".
Y empezaba a leer de mi Biblia.
"Oh no", respondían: "¡Esa no es la Palabra de Dios! Esa no es prueba. ¡Esta es la Palabra de Dios!" Y levantaban el Corán.
¿Cómo probarles que la Biblia es la Palabra de Dios? Yo no podría, sin hacer milagros.
¿Cuál era la Palabra de Dios – La Biblia o el Corán?
Regresamos a América, enfermos, descorazonados, quebrantados en el espíritu; mas nunca nos dimos por vencidos. Ayunábamos y orábamos.
Habíamos visto las multitudes de desfavorecidos. Necesitaban a Cristo. Queríamos llevarlas a El. ¿Cuál era la respuesta?
Entonces, el Señor se me Apareció
Una madrugada a las seis de la mañana desperté y el Señor Jesucristo estaba parado al lado de mi cama. Mirándome, yo yacía como muerto. No podía mover ni un dedo del pie o de la mano. De mis ojos corrió agua, mas no me pareció que estuviera llorando.
No se durante cuanto tiempo estuve contemplando Sus penetrantes ojos ni cuanto tiempo pasó hasta que pude moverme de mi cama. Me arrastre hasta el suelo y con mi cara hacia el piso permanecí postrado delante de El hasta 1a tarde.
Cuando salí de mi habitación ese día, era un hombre nuevo. Había conocido al Señor Jesucristo. El no era solamente religión. ¡Estaba vivo y era real! ¡Yo le vi! ¡EI era el Señor de mi vida!
La actitud que tenía con mi denominación cambió radicalmente. Los líderes de las organizaciones ya no eran la influencia dominante en mi vida. Las aspiraciones de subir dentro de mi denominación se esfumaron. ¡Ahora sólo me importaba agradar a mi Señor!
Nadie puede expresar lo que significa tal experiencia. Desde ese día lo que hombre o denominación dijeran o pensaran de nosotros no tenía importancia.
Yo había encontrado al Cristo viviente y E1 vino a ser el Señor de mi vida.
Después de aquella experiencia, un hombre de Dios vino a mi ciudad predicando y ministrando a los enfermos. Cientos de conversiones, milagros y sanidades instantáneas sucedieron mientras yo observaba.
Diez mil voces se levantaban sobre mi cabeza diciendo: "¡Usted puede hacerlo! ¡Eso fue lo que el Señor hizo! ¡Eso fue lo que Pedro y Pablo hicieron! Eso prueba que los días de la Biblia son también los de hoy. ¡Eso es bíblico! ¡Usted puede hacerlo!
Yo supe que podía. Esto es, yo supe que Cristo podía hacerlo en mí y a través de mí, Supe que podía. Esto es, supe que Cristo podía hacerlo en mí y a través de mí. Supe que Él siempre es el mismo.
Entonces, partimos.
Primero hacia Jamaica: En tres semanas, más de 9.000 personas aceptaron a Cristo; 90 personas totalmente ciegas recibieron sanidad; más de cien mudos pudieron hablar. Otros cientos de milagros fueron realizados por el Señor trabajando a nuestro lado, confirmando Su palabra con signos que la seguían. (Marcos 16:20).
Luego, fuimos a Puerto Rico. Allí las cruzadas fueron aún mayores. ¡Fueron masivas! Nuestro mensaje fue simple. La gente quería realidad. Y creyeron cuando vieron los milagros que Él hacía en los enfermos. (Juan 6:2).
En seguida partimos para Haití. Allí fue igual. Multitudes apretadas, demasiado grandes para cualquier edificio rellenaron los prados y hasta las vías.
Luego a Cuba. Desde ese momento empezó a ser más que una visitación espiritual espontánea entre unos pocos países. Empezaba a ser un patrón definido.
El eco de la tradición
Estas reuniones se han publicado en todo el mundo. Los reportes siguen llegando.
Sin embargo, la tradición es fuerte en la Iglesia.
Bien intencionados ministros empezaron a consolamos y a preparamos para el fracaso inevitable. Con seguridad, se nos dijo que no deberíamos esperar que todas estas cosas sucedieran en todas partes. Algunos nos decían que de vez en cuando, Dios predestina estos eventos y que no podían ser continuos. Se nos advirtió que deberíamos estar preparados, tanto para "derrotas" como para "triunfos" y que sería así porque Dios trabaja de esa forma, para que no nos llenáramos de orgullo.
Todo esto nos sonó a tradición y no nos gustó.
Sentimos que la Gran Comisi6n era para "toda nación", "para toda criatura’”. El prometió que "estas señales seguirían" a los que creyeran, pero nunca mencionó ninguna excepción, "hasta lo último de la tierra".
Nosotros creímos que la gente de todas las naciones creería al ver los milagros. Nos pareció bastante lógico que si nosotros predicábamos el Evangelio de verdad, Cristo lo confirmaría con milagros. Esto fue suficiente. ¡No estuvimos preparados para fracasos y todavía no lo estamos! ¡Nosotros creemos en el triunfo! ¡Cristo nunca falla! ¡Su Palabra nunca falla! ¡EI Evangelio nunca falla!
Cuando llegamos a Cuba, ardientes misioneros nos aconsejaron los evangelistas jóvenes, en la sabiduría del balance y de la paciencia, que no deberíamos esperar reuniones grandiosas en Cuba, por el simple hecho de los triunfos anteriores en Jamaica, Puerto Rico y Haití.
"Después de todo", nos decían: "tradicionalmente, Jamaica siempre ha sido cristiana; naturalmente, Puerto Rico tan influenciada por los Estados Unidos no ofrecía oposición religiosa muy seria".
"Pero, aquí en Cuba", decían: "la gente es demasiado religiosa: Aquí no será igual".
La gente es la misma.
A pesar de las advertencias, resultó ser exactamente igual.
Una procesión muy organizada con cien líderes religiosos, desfiló por las calles para advertir al público y evitar que asistieran a nuestras cruzadas; pero, veintenas de miles se volvieron al Señor y cada cruzada fue masiva.
Luego, fue Venezuela. Todavía me acuerdo del consejo recibido allí: “Oh, Rev. Osborn y Sra., aquí es diferente. En Cuba y Puerto Rico, la oposición religiosa no es mucha porque la gente es influenciada por los Estados Unidos, pero, ahora se encuentra en el continente de Sur América. ¡Aquí le tirarán piedras hasta matarlo!". .
Venezuela fue exactamente igual a Cuba. Multitudes creyeron. Miles fueron salvos. No hubo diferencia alguna.
Luego fuimos Japón. Cuando se supo que íbamos para allí, nos llegaron varias cartas: "No se acerquen por acá". El Japón debe ser alcanzado mediante educación, a través de las universidades.
"Muchas de sus religiones tienen cultos de sanidad. Los cristianos no queremos que nuestra religión se confundida con esos curanderos. ¡Además, los milagros nunca convencerán al japonés de la realidad del Señor Jesucristo!".
Otros nos decían: "Sr. Osborn, el Japón es budista y sintoísta. Usted no esta acostumbrado a predicarles. La gente en el hemisferio occidental es más fácil de alcanzar. Ellos ya creen en la Biblia. Ya creen que Jesucristo es el Hijo de Dios, que su sangre derramada por los pecadores, más no el japonés. Aquí no encontrará lo mismo. Esta gente no tiene emociones. Aquí no responden".
Me pareció que la persistencia de éxitos en estas cruzadas, estaba empezando a amenazar las enraizadas tradiciones de la iglesia.
En esa época, no se oía la idea de ir a predicar a una nación, predicar a campo abierto y recoger miles de almas, ¡Y luego hacerlo una y otra vez! Algo tenía que estar mal, (pensaban los religiosos tradicionales) ¡Debería ser emocionalismo! Los convertidos de este evangelismo masivo no podían ser genuinos. Los resultados no podían durar mucho.
Los misioneros conservadores nunca lo habían hecho de esta forma. Ellos trabajaban por años para lograr que algunos se convirtieran, pero, ¡ah! que escogidos, sólidos y genuinos eran sus convertidos.
No, este evangelismo masivo estilo Osborn era sólo superficial. Tendría que acabar pronto.
Un misionero en la India me dijo: "He estado aquí durante cinco años y nunca he ganado un alma; pero, así es aquí en esta nación. Aquí tenemos que ser pacientes".
No era que los misioneros no estuvieran contentos con los resultados que estábamos obteniendo. Era que el nuevo y revolucionario sistema estaba tomando forma; e instintivamente, las mentes tradicionalistas se rebelaban contra lo nuevo, cualquier cosa que fuera a invalidar los preciosos "ideales" de antaño.
Budistas o sintoístas.
Era como si Dios quisiera mostrar a su gente en todas partes, que no hay excepciones en el evangelismo, que Su Gran Comisión y el Evangelio, pueden triunfar en donde quiera que pisen la planta de los pies del obrero del Evangelio.
No todos los misioneros en el Japón eran pesimistas y negativos. Algunos nos escribieron: "Venga Rev. Osborn. El modernismo nunca moverá al Japón. Aquí tienen que ver milagros".
Todavía recuerdo la 1ógica del misionero Bautista que me dijo: “Japón está lleno de cultos de sanidad baratos. Nuestras modernas iglesias no tienen el poder para hacer milagros. Venga y ayúdenos. Usted tiene lo que necesitamos para ganar al Japón".
Y allá fuimos.
Japón demostró ser exactamente igual a Jamaica, Cuba y Venezuela. Cuando los japoneses veían los milagros gritaban, lloraban y se arrepentían de forma tan emocional como nunca lo había visto en ninguna parte.
Fuimos a Kioto, el corazón histórico y religioso del Japón. Allí en un gran espacio abierto en el centro de la ciudad, miles escucharon el Evangelio. Cuarenta y cuatro mudos afirmaron su sanidad en esa cruzada.
Los Sintoístas y los Budistas actuaban tal como los jamaicanos y cubanos. Miles creyeron en Cristo. Los japoneses respondieron al igual que la otra gente.
Fuimos a Tailandia, la monarquía fuerte de los budistas en el Sudeste asiático. Algunos dijeron: "Sr. Osborn, aquí no será como en el Japón. Los budistas japoneses están influenciados por los americanos desde la ocupación después de la guerra. Allá responden a los predicadores americanos. Pero, aquí en Tailandia es diferente. ¡Estos son budistas de verdad! Esta nación nunca ha sido gobernada por una potencia extranjera. Aquí no escucharán a un extranjero".
La primera vez que ministramos en Tailandia, no había ni seis personas en todo el país que hubieran recibido el Bautismo apostólico del Espíritu Santo y que fueran entusiastas acerca de proclamar el Evangelio en los sitios donde los budistas pudieran sentirse libres de ir a presenciar los milagros que confirmaban el Evangelio.
Cuando los tailandeses vieron a los ciegos sanos, a los paralíticos caminando, a los leprosos limpios y a los sordos oyendo, respondieron exactamente como los venezolanos y los puertorriqueños. Recibieron al Cristo viviente y con entusiasmo empezaron a seguirle.
Hoy, hay miles de cristianos llenos del Espíritu Santo en Tailandia y han florecido allí grandes ministerios pescadores de almas.
Cuando ministramos por primera vez en Java, el 95% de la población era musulmana. Por todo el Mundo hemos oído lo difícil que era ganar a los musulmanes. Ellos no creen que Jesucristo es el Hijo de Dios o que Dios le levantó de los muertos. Nos acordábamos cuan inúlti1 nos habíamos sentido para convencerles en la India. Pero, cuando llegamos a Java, las cosas fueron diferentes. ¡Ahora sabíamos como creer por milagros!
La primera noche que prediqué, terminé mi mensaje diciéndoles que yo no esperaba que ellos olvidaran su religión y aceptaran al Señor Jesucristo de la Biblia, a menos que probaran a su satisfacción que Cristo era real Les expresé mis sentimientos de que un Cristo muerto no podía hacer ninguna clase de bien.
Ellos sabían que Jesucristo había vivido una vez en la tierra. Sabían que El era un hombre de bien y, hasta un profeta con extraños poderes de sanidad. Pero, afirmaban que estaba muerto.
Solamente existe un argumento para llamar a un musulmán: Si el Señor está vivo, hace los milagros que hizo antes de que fuera asesinado. Si Él está muerto, no puede, si resucitó, ¡Él los hará!
Llamé a los mudos. Les dije que iba a orar en el nombre del Señor Jesucristo. Si Cristo estaba muerto, Su Nombre no tema poder. Si estaba vivo, haría exactamente lo que El hizo antes de que los hombres lo mataran.
Primero un Sacerdote Musulmán
Primero oraría por un sacerdote musulmán de unos 55 años de edad que llevaba su Fez negro. Era sordo de nacimiento en uno de sus oídos.
Primero le testifiqué de Cristo, luego le dije cómo era que iba a orar. Le expliqué que, Dios nos estaba mirando, que El había resucitado a Su Hijo de entre los muertos y que El deseaba mucho que la gente supiera que Cristo había sido resucitado para nuestra justificación y que El iba a probar esto mismo, mediante un milagro.
Entonces, le dije ala audiencia: "Si este hombre no oye cuando yo haya acabado mi oración, ustedes pueden decir que yo soy un falso maestro y que Jesucristo esta muerto. Pero, si él oye, ustedes sabrán que Cristo ha resucitado porque un Cristo muerto no puede hacer tales milagros".
Yo le mire y dije: "Para que sepa que Jesucristo que solamente a través de su sangre derramada podemos llegar a Dios y recibir vida eterna; sea esto conocido de acuerdo a las Escrituras, haciendo que este sordo oiga, en el nombre del Señor Jesucristo. ¡Amén!.
Misiones sin Milagros
Toda la audiencia suspiró cuando el viejo sacerdote pudo oír hasta el más leve murmullo, aun el tic-tac de un reloj, perfectamente.
Miles levantaron las manos esa noche para aceptar al Señor Jesucristo como Señor y Salvador. Cuán diferente fue esto de la vergüenza que habíamos sufrido tratando de convencer a los musulmanes en la India muchos años atrás.
Los musulmanes no eran diferentes, ¡cuando vieron la prueba!
Los musulmanes creen que el Señor Jesucristo vivió, pero que ahora está muerto. Se necesita un milagro para convencerlos de lo contrario.
El Cristianismo sin milagros no puede probar que Jesucristo resucitó
Hagamos a un lado los milagros del cristianismo y todo lo que queda es otra religión muerta que no puede salvar. ¿Sin milagros, cómo espera la ig1esia moderna convencer a1 mundo de que e1 Señor es real? ¡Esto es ilógico para mí!
Los musulmanes saben que su profeta Mahoma esta muerto, ¡pero, nosotros sabemos que nuestro profeta Jesucristo esta vivo! Una vez que esto se comprueba con milagros, la gente olvidará a un profeta muerto y seguirán a uno que esta vivo. Pero, sin milagros no se puede comprobar.
Por esto fue que el Señor Jesucristo comisionó a cada creyente a predicar por todo el mundo, prometiendo que las señales sobrenaturales seguirían, entre todas las naciones, hasta el fin del mundo. El sabía que siempre se necesitarían los milagros para llegar a convencer a la gente de que El realmente esta vivo.
Cuando nos encontramos en la India como jóvenes misioneros, los musulmanes me retaban: "¡Pruébeme que su Cristo vive!".
Éramos inútiles. Estábamos avergonzados. Teníamos que irnos o conformarnos con ese estado de "cero" resultados. ¡Gracias a Dios nos rehusamos a hacer esto!
Pero, en Java, fue diferente.
Una tarde en esa gran campaña, un joven fanático, que era sacerdote musulmán empezó a subir por los escalones de la plataforma para interrumpirme mientras estaba predicando. Mi esposa Daisy lo alcanzó a ver lleno de ira y le detuvo en los escalones.
Este exclamó: "Ese hombre es un impostor. Jesucristo está muerto: El no es el Hijo de Dios. Déjeme hablar a la gente acerca de Mahoma, el verdadero profeta de Dios".
Daisy trató de razonar con él, pero, se encontraba demasiado furioso. El realmente sentía que tenía derecho de hablar.
Finalmente, ella le dijo: "Escuche, yo soy cristiana y vea lo que voy a hacer: Voy a interrumpir a mi esposo con una condición, usted y yo vamos a ir hasta el micrófono. No vamos a discutir. Vamos a probar cuál es el profeta que esta vivo y es verdadero, llamando a alguien completamente ciego para que venga adelante".
"Usted orará por él, en presencia de la gente en el nombre de Mahoma. Si él ve, creeremos en su profeta".
"Si no hay ningún milagro, entonces, yo oraré por el, en el nombre del Señor Jesucristo. Si él ve, toda la gente sabrá que lo que dice la Biblia del Señor Jesucristo es cierto, que El es el Hijo de Dios y que Dios le levantó de los muertos".
El joven musulmán giró lleno de ira y se alejó.
Esto fue lo que no pudimos hacer en la India como jóvenes misioneros. ¡Cuán diferente era ahora en Java!
Catorce años mas tarde, después de haber desmayado frente a hindúes y musulmanes, a quienes no pudimos convencer de Cristo volvimos exactamente a la misma ciudad, Lucknow, U.P., India. Esta vez era diferente: 20.000 a 40.000 almas, toda una multitud, frente a un gran estadio.
Predicamos que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Luego oramos. Los sordos oyeron. Los paralíticos caminaron. Los ciegos recibieron la vista. Los leprosos fueron limpiados. ¡Miles aceptaron a Cristo!
Cristo se presentó vivo con muchas pruebas indubitables (Hechos 1:3).
Un joven hindú, estudiante universitario, se levan de entre la multitud y lo ridiculizaba todo. Pero, cuando oramos, el Señor Jesucristo se le apareció y extendiéndole las heridas de sus manos le dijo: “He aquí mis manos, Yo soy Jesús”
¡Cuán diferentes habían sido nuestras vidas nuestras reuniones catorce años antes! ¡Con milagros, la India ya no era diferente!
¿Cómo había sucedido?
Luego, fue en África, donde nuevamente demostramos que la gente es la misma en todas partes.
Un limosnero musulmán en África, el cual, a causa del polio se había arrastrado mendigando durante treinta años, vino y fue sanado en nuestra cruzada.
Ya de pie en la plataforma, bañado en lágrimas, exclamaba: “Jesucristo tiene que estar vivo, de otra forma ¿cómo hubiera podido sanarme? ¡Jesucristo vive! Ustedes me conocen. Yo he mendigado en sus calles. Ahora puedo caminar. ¡Miren! ¡Jesucristo vive!”
¿Hubiera podido predicarse un sermón más grande que ese? Era como si los capítulos 3, 4, y 5 del libro de los Hechos, se estuvieran repitiendo en el siglo XX.
Lo que quiero decir es esto: Alrededor del mundo he visto gente necesitada de Cristo. Están buscando realidad y creerán. Necesitan solamente una prueba.
Dios hizo a todos los hombres iguales. El hombre fue hecho para caminar con Dios. Instintivamente el hombre busca a Dios. Por esto es que aún tribus sin evangelizar, practican algún ritual religioso en busca de Dios.
El Evangelio, claro y sencillo, no explicado, sino predicado, es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree (Romanos 1:16).
La gente necesita del Evangelio. Ellos necesitan a Dios, la gente no lo admite; pero, todo su ser clama a Dios.
Nuestra labor es predicarlo, testificarlo, contarlo, confesarlo por todas partes, a multitudes o a personas, en auditorio u hogares. Los hombres quieren lo que nosotros tenemos. Lo hemos comprobado mundialmente. Por esto es que soy un pescador de almas.
El cínico puede decir: “¡Ah, eso es verdad entre la gente de los países subdesarrollados, pero no en el mundo industrial!”
Una de las más grandes cruzadas que hayamos realizado, con más de 150.000 personas atendiendo a un solo servicio, fue la ortodoxa, tradicionalista y cristiana Holanda. En ninguna otra parte ha alcanzado la cultura pico más alto como en Europa. Mas cuando miles vieron los milagros, se convertían por primera vez con corazón sincero. Lo mismo ha sucedido en toda Europa y Norte América.
Dese cuenta, solamente hay dos clases de trabajadores cristianos, o de predicadores positivos y negativos –los que dudan y los que creen.
Algunos piensan que si predican en las calles, nadie les escuchará y los que pasan al lado les harán burla; que cualquier tratado que distribuyan solo les servirá para que los boten al suelo y los pisoteen; que las puertas se les cerrarán en las narices. Ellos son los negativos.
Yo creo que si predicamos en las calles, la muchedumbre se aglomerará alrededor de nosotros, tratando de oír nuestro mensaje; que los transeúntes se deleitarán viendo a un cristiano testificando.
Yo creo que si distribuimos tratados serán recibidos con ansia, atesorados y leídos.
Yo creo que si golpeamos en las puertas, encontraremos allí familias que recibirán bien nuestra ayuda, enfermos que necesitan sanidad, problemas que necesitan resolverse, corazones y oídos abiertos al consejo y a las oraciones de un cristiano verdadero con una fe viva. Este es el positivo y es una labor para todos los cristianos.
Yo soy un pescador de almas y he probado que en todo el mundo, en cualquier circunstancia imaginable, la gente necesita a Cristo. Ellos anhelan a Dios, a su salvación y a la vida eterna. Ellos fueron hechos a la imagen de Dios, para ser como Dios, para caminar y hablar con Dios. Nunca han estado contentos sino hasta que encontraron al Señor Jesucristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida, (Juan 14:6).
Con sesenta millones de almas no evangelizadas, que son añadidas a nuestra generación cada año, almas buscando luz y vida, debemos testificar, debemos predicar.
Debemos producir recursos para los cristianos.
Debemos hacer esto hasta que Cristo regrese. Esta es la séptima razón por la cual yo soy un pescador de almas.
Multiplicación de Pescadores de Almas
Estas Siete Razones por las Cuales Yo Soy un Pescador de Almas, fueron publicadas primero en "FAITH DIGEST". Esta revista ha ido a cientos de miles de cristianos y predicadores en más de 130 naciones.
De todas partes del mundo, nos llegaron canas aclamando estas series como las más desafiantes escritas hasta ahora, sobre el tema de ganar almas.
Cientos de creyentes, predicadores y misioneros han vuelto a dedicar sus vidas para ir tras los pecadores con una pasión renovada por ganar almas
Decenas de miles de cristianos están armándose con buenos tratados de fe, CDs con sermones ungidos y otros medios para ganar almas y llevando todo esto a mercados, calles, hogares, cárceles y hospitales. ¡Están haciendo evangelismo cara a cara, orando por los enfermos y llevando incontables almas a Cristo, allá donde están los pecadores!
Eso fue lo que la Iglesia Primitiva hizo y lo que está sucediendo nuevamente en este siglo, entre los que realmente creen en el Evangelio y en el libro de los Hechos.
A esto es, a lo que estamos animando a hombres y mujeres de todo el mundo, a que sean pescadores de almas. ¡Y miles lo están haciendo!
Por eso es que he escrito este libro; para los pescadores de almas, ¡Y ya está revolucionando las vidas de miles de cristianos en todo el mundo!
Por eso producimos y suministramos medios para ganar almas alrededor del mundo, dondequiera que haya cristianos apasionados sinceramente por llegar a los inalcanzados.
La Iglesia Primitiva nació en una llamarada de evangelismo personal acercan del Señor Jesucristo. En un avivamiento de esta misma naturaleza, ella alcanzará su clímax final, cuando los hombres y mujeres laicos, escriban el último capítulo del libro de los de los Hechos ¡Antes de que Cristo regrese!
Porque yo sé cuanto los pecadores necesitan a Cristo, porque lo hemos comprobado en todo el mundo, Yo soy un pescador de almas.
Ojala que una pasión renovadora por las almas llegue a usted, para que asimismo vaya y permita que Cristo testifique a través suyo, allá donde están los pecadores.
Usted tiene influencia. Usted es un cristiano laico. Mucha gente no escuchará a un predicador, sí le oirá a usted. Recuerde: USTED es el Cuerpo de Cristo. Él únicamente puede alcanzar a la gente a través suyo. Vaya y hábleles de Cristo. Usted no tiene alternativa.
Ganar almas es el llamado más grande que hay sobre la tierra. Usted tiene los recursos disponibles, así que déjelos que abran la puerta para ganar almas allá donde usted vive.
Por T.L.Osborn
Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
(Hechos 16:30-31
Dios nos ama de una manera que no podemos entender.
Pero nosotros tenemos pecados y de esa manera no podemos entrar el cielo.
Pero Dios nos amó tanto que vino en la persona de su Hijo Jesús a morir en nuestro lugar en la cruz. Juan 3:16
En la cruz pagó nuestra deuda de pecado y murió en nuestro lugar.
Allí nos reconcilió con Dios.
¿Pero que debemos hacer nosotros?
1. Creer en estas buenas noticias de lo que Jesús hizo por nosotros.
2. Arrepentirnos de todos nuestros pecados y pedirle perdón a Dios.
3. Recibir a Cristo en nuestro corazón como nuestros Salvador, Señor y Rey mediante una oración.
Entonces Dios perdona nuestros pecados, nos da la salvación y la vida eterna, nos da el Espíritu Santo y El (Jesús) viene a vivir en nosotros.
Tito 3:5.7; 2 Corintios 5:17; 1 Juan 3:1; 1 Juan 5:11-12; Juan 11:25-26; Juan 10: 27-29. Por favor lea estas escrituras en su Biblia.
OREMOS POR NUESTROS GOBERNANTES:
Una persona me mandó una palabra recibida de Dios diciendo que si todos oran por un determinado gobernante de un país importante Dios iba a hacer que el cambie sus opiniones contrarias a la palabra de Dios y las aliñe con su voluntad. Esto les parece imposible a muchos. Pero la palabra de Dios dice:
(Proverbios 21:1)
Como los repartimientos de las aguas,
Así está el corazón del rey en la mano de Jehová;
A todo lo que quiere lo inclina.
(Proverbios 21:1)
El corazón del rey es como un arroyo dirigido por el SEÑOR, quien lo guía por donde él quiere.
Nabucodonosor era un rey muy malo y soberbio y parecía “imposible de cambiar, pero a raíz de algunas circunstancias que Dios permitió en su vida dijo del Dios verdadero:
(Daniel 3:29)
…no hay dios que pueda librar como éste.
Pero el siguió ensoberbecido y Dios permitió que el perdiera la razón por diete años y le dijo esto:
(Daniel 4:32)
y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere.
Pasados los siete años dijo esto:
(Daniel 4:34)
Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.
(Daniel 4:35)
Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?
(Daniel 4:36)
En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, (por Dios) y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida (por Dios).
(Daniel 4:37)
Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.
Conclusión: oremos por nuestros gobernantes y esperemos resultados de parte de Dios.
Es su voluntad que hagamos eso:
(1 Timoteo 2:1-4)
En primer lugar, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos.
Ora de ese modo por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos tener una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a Dios y la dignidad.
Esto es bueno y le agrada a Dios nuestro Salvador, quien quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad.
Jesucristo:
Si quieres conocer a Dios mira a Jesucristo, El es Dios hecho hombre y nos vino a revelar a Dios. Dios es amor, y todo lo que hacía Jesús, sanar, salvar, ayudar, animar, amarnos hasta morir en nuestro lugar son expresiones del carácter de Dios.
(Juan 14:7)
Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
(Juan 14:8)
Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
(Juan 14:9)
Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre;
(Juan 10:30)
Yo y el Padre uno somos.
(Juan 1:18)
Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único (Jesús), que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, es quien nos lo ha dado a conocer.
(Lucas 4:22) Sus palabras, era palabras de amor y siempre de aliento, misericordia y compasión.
Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca.
(Lucas 4:22)
Todos hablaban bien de Jesús y estaban admirados de las cosas tan bellas que decía.
(Lucas 4:36)
Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?
(Juan 7:46) Los alguaciles (que no eran religiosos) se asombraron de sus palabras y no se atrevieron a arrestarle.
Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!
(Juan 9:33) Un hombre que Jesús sanó de su ceguera dijo:
Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer.
(Juan 3:2) Nicodemo que era un hombre importante entre los religiosos…
… vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
(Marcos 4:41) Jesús daba órdenes a los vientos y al mar y le obedecían. Hoy es igual.
Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?
(Juan 10:21) El demonio no puede ni podrá hacer esos milagros.
Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?
(Mateo 21:20) Jesús ordenó a una higuera que se secara y así fue.
Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?
El mandaba a los muertos que resuciten (la hija de Jairo, Lázaro, el hijo de la viuda)
(Lucas 2:33) Hasta sus padres se asombraban de las profecías que se decían de Jesús.
Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él.
(Lucas 2:47) Los líderes religiosos se asombraban de lo que sabía a los 12 años.
Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.
(Colosenses 1:15) ¿Quien es Jesús? La escritura misma lo responde:
El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
(Colosenses 1:16)
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
(Hebreos 1:1-3)
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
(Juan 14:6) El es el único camino que nos puede llevar al cielo.
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
(2 Corintios 5:17) Miles y miles de personas a lo largo de la historia fueron transformados por El y yo soy uno de ellos.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
(Juan 1:1) El siempre existió y siempre existirá porque es eterno.
En el principio la Palabra (Jesús) ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. (Jesús es Dios).
(Juan 1:2)
El que es la Palabra existía en el principio con Dios.
(Juan 1:3)
Dios creó todas las cosas por medio de él, y nada fue creado sin él.
(Juan 1:9)
Aquel que es la luz verdadera, quien da luz a todos, venía al mundo. (Jesús).
(Juan 1:10)
Vino al mismo mundo que él había creado, (Jesús) pero el mundo no lo reconoció.
(Juan 1:12)
Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.
(Juan 1:13)
Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.
(Juan 1:14)
Entonces la Palabra (Jesús) se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. Estaba lleno de fidelidad y amor inagotable. Y hemos visto su gloria, la gloria del único Hijo del Padre.
(Juan 1:16)
De su abundancia, todos hemos recibido una bendición inmerecida tras otra.
(1 Juan 4:9)
Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.
(Juan 3:3) Nacemos de nuevo del Espíritu Santo al recibir a Cristo en nuestro corazón.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
(Juan 3:7)
No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
(1 Juan 4:10)
En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.
(1 Pedro 1:3)
Que toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Es por su gran misericordia que hemos nacido de nuevo, porque Dios levantó a Jesucristo de los muertos. Ahora vivimos con gran expectación
(1 Pedro 1:4)
y tenemos una herencia que no tiene precio, una herencia que está reservada en el cielo para ustedes, pura y sin mancha, que no puede cambiar ni deteriorarse.
(1 Pedro 1:4) RV 60
para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
(1 Pedro 1:5)
Por la fe que tienen, Dios los protege con su poder hasta que reciban esta salvación, la cual está lista para ser revelada en el día final, a fin de que todos la vean.
(1 Pedro 1:6)
Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa.
(1 Pedro 1:8)
Ustedes aman a Jesucristo a pesar de que nunca lo han visto. Aunque ahora no lo ven, confían en él y se gozan con una alegría gloriosa e indescriptible.
(1 Pedro 1:9)
obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
(1 Pedro 1:18)
Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata
(1 Pedro 1:19)
sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha.
(1 Pedro 1:20)
Dios lo eligió como el rescate por ustedes mucho antes de que comenzara el mundo, pero ahora él se lo ha revelado a ustedes en estos últimos días.
(1 Pedro 1:21)
Por medio de Cristo, han llegado a confiar en Dios. Y han puesto su fe y su esperanza en Dios, porque él levantó a Cristo de los muertos y le dio una gloria inmensa.
(1 Pedro 1:22)
Al obedecer la verdad, ustedes quedaron limpios de sus pecados, por eso ahora tienen que amarse unos a otros como hermanos, con amor sincero. Ámense profundamente de todo corazón.
(1 Pedro 1:23)
Pues han nacido de nuevo pero no a una vida que pronto se acabará. Su nueva vida durará para siempre porque proviene de la eterna y viviente palabra de Dios.
(Santiago 5:11)
Job, un hombre de gran perseverancia. Pueden ver cómo al final el Señor fue bueno con él, porque el Señor está lleno de ternura y misericordia.
(Apocalipsis 19:16) Esto dice Jesús.
En la túnica, a la altura del muslo, estaba escrito el título: «Rey de reyes y Señor de señores»
(Apocalipsis 11:15)
El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.
(Apocalipsis 22:1)
Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.
(Apocalipsis 22:3)
Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,
(Apocalipsis 22:9)
Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.
(Mateo 4:10)
Escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.
(Juan 10:30)
Yo y el Padre uno somos.
JESÚS RESUCITÓ:
(Hechos 1:1)
En mi primer libro, excelentísimo Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús había hecho y enseñado desde el principio
(Hechos 1:2)
y hasta el día en que subió al cielo. Antes de irse, por medio del Espíritu Santo dio instrucciones a los apóstoles que había escogido respecto a lo que debían hacer.
(Hechos 1:3)
Y después de muerto se les presentó en persona, dándoles así claras pruebas de que estaba vivo. Durante cuarenta días se dejó ver de ellos y les estuvo hablando del reino de Dios.
(Romanos 14:9)
Para eso murió Cristo y volvió a la vida: para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.
(1 Tesalonicenses 4:14)
Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también creemos que Dios va a resucitar con Jesús a los que murieron creyendo en él.
(Lucas 1:1)
Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,
(Hechos 2:32)
A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
(Hechos 4:10) Sigue vivo en nosotros y sigue haciendo las cosas que hacía cuando tenía un cuerpo humano y mayores aún.
Sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
(Hechos 10:41) Se mostró vivo.
no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos.
(Hechos 13:31)
Y él se apareció durante muchos días a los que habían subido juntamente con él de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo.
(1 Corintios 13:12)
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
(1 Juan 3:2)
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
(2 Pedro 3:13)
Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
(Filipenses 3:21)
el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
(1 Tesalonicenses 5:9)
Pues Dios escogió salvarnos por medio de nuestro Señor Jesucristo y no derramar su enojo sobre nosotros.
(1 Tesalonicenses 5:10)
quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
(1 Tesalonicenses 5:10)
Cristo murió por nosotros para que —estemos vivos o muertos cuando regrese —podamos vivir con él para siempre.
(1 Tesalonicenses 2:12)
y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su Reino y gloria.
(1 Tesalonicenses 2:12)
Les rogamos, los alentamos y les aconsejamos que lleven una vida que Dios considere digna. Pues él los llamó para que tengan parte en su Reino y gloria.
(Hebreos 12:28)
Ya que estamos recibiendo un Reino inconmovible, seamos agradecidos y agrademos a Dios adorándolo con santo temor y reverencia,
(Hebreos 13:5)
Estén contentos con lo que tienen, pues Dios ha dicho: Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré.
(Hebreos 13:6)
Así que podemos decir con toda confianza: El SEÑOR es quien me ayuda, por eso no tendré miedo.
(Hebreos 13:8)
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
¡El vive en cada verdadero cristiano!
Después de leer estas sagradas escrituras podemos llegar a varias conclusiones:
Jesucristo es el que más ha hecho bien a la humanidad ya que por El las personas son transformadas y es el único camino para pasar toda la eternidad con Dios en el paraíso.
Su personalidad y santidad fueron únicas.
Dividió la historia en antes y después de El y la fecha en que vivimos se establece desde su nacimiento.
Los profetas hablaron más de 300 profecías de su venida nacimiento muerte y resurrección.
Jesús no fue solo un gran hombre era Dios encarnado. Dios con nosotros. Emanuel
Mateo 1:23.
Su mensaje produce un gran cambio en la gente.
Al observar el impacto y el cambio que El produce en las personas podemos comprender en parte su grandeza.
Es el único que puede hacer milagros hoy.
El es el que Dios usó para crear todas las cosas y librarnos de nuestros pecados.
El cristianismo no es una filosofía, ni un conjunto de reglas a observar es una relación personal con una persona que es Dios y estuvo en la tierra, murió y resucitó para salvarnos.
Hoy podemos relacionarnos con El y hablar con El como un gran amigo todopoderoso.
Pero somos más que eso somos sus hermanos y co-herederos, somos hijos de Dios.
Ninguna otra religión tiene un Dios que ha resucitado, sus fundadores TODOS murieron.
Conocer a Jesús es amarlo.
Cuando usted conoce a Jesús y le entrega su vida a El su vida es hecha nueva totalmente, El le perdona todos sus pecados y viene a vivir en usted por lo cual usted puede vencer el poder del pecado que lo llevaba a pecar continuamente.
Se puede conocer a Jesús como a un familiar, como a un amigo El es real, vive y usted puede dialogar con El. Esto es lo que produce más satisfacción para su alma: la amistad con Jesús.
Sus seguidores no tratan de cumplir mandamientos o un código moral establecido por un fundador muerto sino tenemos un salvador y Dios vivo.
Jesús es la respuesta a cada pregunta, a cada angustia a cada soledad que puedas tener.
Solo Jesús satisface cada necesidad de tu corazón.
Solo Jesús puede darle un propósito para vivir, solo en Jesús se encuentra la razón por la cual fuimos creados y estamos en esta tierra.
El y solo El puede darle un destino eterno y llevarlo al cielo para siempre donde mirará a dios cara a cara.
Hemos sido creados para tener amistad con El para siempre. (1 Corintios 1:9)
Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.
Jesús es el amor encarnado porque Dios es amor y El es Dios. 1 Juan 4:8, 16.
NUNCA NADIE LE AMARÁ COMO JESÚS LE AMA.
El es perfecto en amor, perfecto en compasión, perfecto en amistad, el nos llama amigos y hermanos.
Busque conocer más y más a Jesús, dedique mucho de su tiempo hablando con El como cuando habla con la persona que mas le ama y comprende; cuéntele todo y consúltele todo, camine con El y consagre su vida a El.
Consagrar significa: “Separado para el uso de Dios”.
Usted puede caminar con El todo el resto de su vida y por la eternidad y además recibirá plena realización, contestará sus oraciones y será su gran ayuda en tiempos de necesidad, ya que El es el Dios todopoderoso.
(Apocalipsis 1:8) Jesús dijo:
Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
(Apocalipsis 11:17) En el cielo se dice:
Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.
(Apocalipsis 15:3) En el cielo cantan:
Y cantan el cántico…. del Cordero (Jesús) diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.
¿Quién es Jesús para usted? La respuesta a esta pregunta va a afectar su vida en la tierra y por toda la eternidad.
¿Quiere vivir, conocer y experimentar lo que acabamos de decir sobre Jesús?
Le rogamos que haga esta oración de con todo su corazón:
Querido Jesús es mi deseo conocerte realmente, quiero que te reveles a mi vida, te doy gracias por lo que hiciste por mí en la cruz llevando mi culpa por mis pecados, en este momento me arrepiento de cada uno de ellos y te recibo en mi corazón como mi Salvador, Señor y Rey. Muchas gracias por perdonarme, limpiarme, darme tu Espíritu Santo y hacerme un hijo tuyo para siempre.
Te pido que ahora me ayudes a aprender tu palabra y a ponerla por obra. Me comprometo a orar, aprender las bases del cristianismo y concurrir a la Iglesia que me guíes. Muchas gracias mi Jesús. Amén.
NO MIRE SUS LIMITACIONES, VEA A CRISTO EN USTED:
NADA HAY NADA QUE CRISTO QUE VIVE EN USTED NO PUEDA HACER.
(2 Corintios 10:10) De S. Pablo decían esto: Que cuando predicaba su palabra era menospreciable.
Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable.
(2 Corintios 4:7) Pero Cristo vivía en S.Pablo lo mismo que en usted si es un cristiano verdadero.
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,
(Romanos 15:18-19) Deje trabajar a Jesús en usted como lo hacía Pablo pero para eso debe predicar, orar por las personas etc.
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(Romanos 15:20) Debe entonces no estar centrado solo en sus cosas sino esforzarse y hablarle de la salvación a otros según se presente la ocasión.
Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio.