NUESTRA VISIÓN
Debemos tener un objetivo, un propósito impulsor, una causa, una visión, una meta a la cual dirigirnos.
Debemos no distraernos del objetivo a cual Dios nos ha llamado. Debemos mantener en el puesto principal a aquello que es lo principal.
La mayor causa por la cual podés invertir tu vida es el Reino de Dios.
El Reino de Dios va a durar por toda la eternidad.
Sabemos que vivimos en: “los postreros días” Hechos 2:16-21.
Leer: Mateo 24:12-14; 31-47; 1 Tesalonicenses 4:15-17; 5:10; Romanos 13:11-12;
Juan 20:21
Y sabemos que un gran compromiso con el Gran Mandamiento y la Gran Comisión nos llevará a engrandecer El Reino de Dios y a vivir para el más alto propósito para el cual se pude dedicar una vida. No hay una manera mejor (y que sea eterna), para emplear nuestra vida. No “desperdicies” tu vida.
Mateo 22:37-40 y Marcos 12:29-31
“Jesús les dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Juan 13:34-35
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
Romanos 12:21; 13:8-10
Lo último que dijo a sus discípulos fue:
Mateo 28: 18-20:
Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.
Lo primero que dijo Jesús fue:
Mateo 4:17,19 Arrepentíos porque el Reino de los cielos se ha acercado. Venid en pos de mí (síganme), y os haré pescadores de hombres.
Marcos 1:14-15, 17.
Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado arrepentíos y creed en el evangelio.
También dijo antes de ascender al cielo:
Lucas 24: 47, 49; Hechos 1:4-5, 8;
Nos dijo que hablemos sobre el arrepentimiento, el perdón de los pecados, el poder del Espíritu Santo, El reino de Dios: Hechos 1:3; Marcos 1:14-15.
El gran mandamiento y la gran comisión resumen lo que debemos hacer y cual es la principal voluntad de Dios para nosotros.
Al amar a Dios con todo nuestro ser, al prójimo como a nosotros mismos, Salvar las almas, discipularlas, traerlos e insertarlos en la familia de Dios, enseñarles todas las cosas de Dios y a ponerlas en práctica, al enviarlos a su entorno para que sean “sal y luz” y ejercitando los dones que Dios les ha dado, estamos cumpliendo los propósitos principales que Dios quiere que cumplamos.
Cada cristiano debe saber que entró a una gran familia, al Reino de los Cielos, al ejército de Dios, que debemos conquistar almas para Cristo hasta que El regrese y que es un misionero en su entorno.
Mateo 5:13-16; Hechos 6:8; Romanos 15:18-20; 1 Pedro 4:7-11.
Los ministros religiosos deben estar enfocados en esto y en:
Hechos 6:4.
Romanos 14:8; 1 Corintios 15:58; 2 Corintios 4:16, 18.
MI LLAMAMIENTO PERSONAL
Ser para todos.
Ayudar a Pastores o Ministros Religiosos para que sus Iglesias estén llenas.
Pastorearlos a través de la radio o TV y hacer eso con todas las personas de cualquier religión.
Enseñarles a todos a través de Seminarios y el resumen o grabaciones de los libros.
Hacer reuniones caseras, utilizando el manual para reuniones caseras.
Pensar como Apóstol y no como Pastor de una sola Iglesia.
Que la Iglesia a la que pertenezco funcione sola con los Pastores que hemos formado y yo ser el Pastor simplemente como un asesor o guiador.
En las Iglesias locales utilizar las 100 lecciones de Bases del Cristianismo, que figuran en www.elcieloesunlugar.com.ar
Predicador Gustavo Isbert
LA “ESTRATEGIA” MEJOR PARA QUE CREZCA UNA IGLESIA ES ESTA: Debemos enseñarle a todos lo cristianos a:
1) Ser salvos. (Todos deben predicar en todas partes la salvación, para que las personas se salven)
(Hechos 2:38)
Pedro contestó: Cada uno de ustedes debe arrepentirse de sus pecados y volver a Dios, y ser bautizado en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados. Entonces recibirán el regalo del Espíritu Santo.
(Hechos 3:19)
Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados.
(Hechos 3:20)
Entonces, de la presencia del Señor vendrán tiempos de refrigerio y él les enviará nuevamente a Jesús, el Mesías designado para ustedes.
(Hechos 2:21)
Pero todo el que invoque el nombre del SEÑOR será salvo.
2) Procurar que todos reciban el Bautismo en el Espíritu Santo. Hechos 2:4 o ser llenos del Espíritu Santo. Efesios 5:18
3) Que conozcan que Jesús vive en ellos y son templos del Espíritu Santo. (Esto lo veremos mas adelante). Gálatas 2:20
(2 Corintios 13:5)
Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
(Lucas 10:16)
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.
4) Que conozcan la autoridad que tienen.
(Mateo 8:7)
Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.
(Mateo 8:8)
Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.
(Mateo 8:9)Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
(Mateo 8:13) El centurión sabía que Jesús tenía esa autoridad sobre las enfermedades etc. Ahora Cristo actúa a través nuestro.
Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.
(Mateo 10:1)
Entonces llamando a sus… discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
(Mateo 10:7)
Y yendo, predicad, diciendo: El Reino de los cielos se ha acercado.
Jesús ya dio la orden, ¡YA tenemos el poder!
(Mateo 10:8)
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, curen a los leprosos y expulsen a los demonios. ¡Den tan gratuitamente como han recibido!
(Lucas 10:17)
Cuando los setenta y dos discípulos regresaron, le informaron llenos de alegría: ¡Señor, hasta los demonios nos obedecen cuando usamos tu nombre!
(Lucas 10:16)
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
Antes ellos actuaban bajo la autoridad de Jesús que estaba con ellos, pero Jesús les dijo les conviene que yo me vaya, porque ahora actuamos con la autoridad de Jesús en nosotros y en el poder del Espíritu Santo en nosotros.
(Juan 16:7)
Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
Ahora somos “pequeños Cristos” El se multiplicó en cada uno de los Cristianos.
Somos templos, tabernáculos santos.
(1 Corintios 3:16)
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 6:17)
Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.
(1 Corintios 6:19)
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
(2 Corintios 5:1)
Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
(2 Corintios 5:4)
Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
(2 Corintios 6:16)
¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré y andaré entre ellos,
Y seré su Dios,
Y ellos serán mi pueblo.
5) Ser discipulados con las “Bases del Cristianismo”. (Sencillamente). Y luego debemos ser guiados y enseñados por el Espíritu Santo.
(Juan 16:13) El mejor maestro es el Espíritu Santo.
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
(Juan 16:14)
El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
(Juan 14:26)
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
6) Convencerlos que su trabajo es en todo momento, dentro y fuera de la Iglesia o templo. Es más afuera que adentro.
(Hechos 6:8)
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 6:10)
Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
(Mateo 10:19)
Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.
(Mateo 10:20)
Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
(Marcos 9:38) Este hombre entendió y se puso a predicar con poder fuera de los templos.
Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
(Marcos 9:39)
Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.
(Marcos 9:40)
Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
(Marcos 5:18)
Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.
(Marcos 5:19)
Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
7) Vayan y enseñarles a que estén con Jesús.
(Hechos 4:13)
Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.
(Hechos 4:14) Los milagros hablan por si solos.
Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra.
(Juan 17:18)
Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.
Ahora estamos en este tiempo:
(Mateo 24:14)
Y será predicado este evangelio del Reino (de Dios) en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Esto es lo que perdurará para siempre, eternamente.
(Apocalipsis 11:15) El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor (Dios Padre) y de su Cristo; (Jesús) y El reinará por los siglos de los siglos.
Jesús llama a todos a entrar en su Reino y a que trabajemos con el y para el, para salvar a todos en todo el mundo, sin distinción de razas o creencias, siendo sus discípulos y actuando bajo su guía. Gálatas 3:26-28.
¿Como podemos entrar al Reino de Dios?
1. Debes saber que Dios te ama con un amor que el hombre no puede comprender. 1Juan 4:9-10; Juan 3: 16.
2. Teniendo un arrepentimiento total y un cambio de actitud hacia el pecado. Hechos 3:19.
3. Saber lo que Cristo hizo a favor de nosotros y tener fe en eso. 1 Pedro 2:24; 3:18; 1 Corintios 15:3.
4. Aceptar la invitación de entrar en el Reino estando dispuesto a obedecer al Rey Jesús y sus leyes. Mateo 22:4; Lucas 14:17; Apocalipsis 11:15; 17:14.
5. Recibir al Rey Jesús en su interior por medio de una sencilla oración a El con sus propias palabras. Juan 1:12; Apocalipsis 3:20.
Oración modelo: (Puede usted hacer una similar)
Querido Jesús te pido perdón por todos mis pecados, tomo en este momento la decisión de seguirte y ser tuyo, te entrego mi vida a ti y te recibo en mi corazón como mi salvador y Rey de mi vida. Recibo ahora tu perdón y la salvación de mi alma por tu obra realizada a mi favor en la cruz donde llevaste mi culpa y moriste en mi lugar. Gracias porque me has perdonado, porque ahora estoy limpio delante de ti y porque soy ahora verdaderamente un hijo de Dios. Dame ahora tu Espíritu Santo y lléname de El. Lo recibo ahora junto con tu paz. Amén.
¡Bienvenidos al Reino de Dios!
El Reino de los cielos no es una religión. Es un gobierno con un país. El cielo es ese país y Jesucristo es su Rey. Cuando nos hacemos ciudadanos del Reino de Dios, significa que voluntariamente nos alineamos con un nuevo gobierno y una nueva nación, abrazando su idioma, sus ideales y valores.
En cada lugar su propósito es instalar una embajada de su Reino, (Una iglesia o una reunión casera donde se crea, enseñe y se practique TODA la palabra de Dios), un lugar en donde los ciudadanos del Reino nuevos y viejos, puedan recibir ayuda, ser entrenados en los caminos, leyes, lenguaje, costumbres y manera de comportarse del Reino de Dios, y que sean equipados con los recursos del Reino de los cielos que necesiten, para una vida efectiva en la “colonia” del Reino de Dios en la tierra.
Esta debe ser una columna y un baluarte de la verdad, que sea de influencia para toda la zona en que está ubicada.
(Mateo 6:33)
Busquen el Reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.
(Lucas 12:32)
Así que no se preocupen, pequeño rebaño. Pues al Padre le da mucha felicidad entregarles el Reino.
Predicador Gustavo Isbert
www.elcieloesunlugar.com.ar
Saben ¿Que estoy pensando?: Que ya hay bastante sufrimiento en el mundo, con enfermedades, muertes, el problema ecológico, el calentamiento global, los impuestos, como mantener la familia, como comer todos los días, la inseguridad, los peligros de guerras, terremotos etc etc ¿Porqué no tomamos una decisión TODOS de no hacer sufrir a nadie y no agregar más sufrimiento al mundo? ¿No deberíamos preocuparnos más por los problemas comunes como la contaminación ambiental etc etc y dejar de estafar, sacarle la mujer a otro, ponerle presión al pueblo con miles de cosas para pagar y ayudarnos un poco para vivir más felices? Pidamos a Dios que nos llene de su amor y comprensión…¡Matarse entre simpatizantes de un mismo equipo! o por ser de otro club, ¿estamos todos locos?. Una vida vale más que países enteros.
Alguien decía que estaba en un lugar y vino una gran águila y lo llevó volando muy alto y desde allí vio el mundo como uno solo, sin fronteras (no pintados los países de rojo o verde) y entonces escuchó una voz desde el cielo que decía, es así son: ¡todos hermanos, todos iguales!
Es de locos odiar a personas de otro color de piel, el cuando nació no eligió el color sino Dios que lo hizo.
Es de locos matarse porque, por ejemplo en dos países vecinos uno nació de un lado y otro del otro..
A veces herimos más con nuestras palabras que con un arma ¿no deberíamos arrepentirnos y cambiar?
¿Quieren que les diga esto departe de Dios? se los digo igual: DIOS QUIERE UN ARREPENTIMIENTO GENERAL E INDIVIDUAL (de cada uno, porque TODOS estaremos un día enfrente al trono de Dios en el juicio, dando cuenta de nuestras acciones) creen que falta mucho? un día estaba hablando con un amigo y a las dos horas se mató con su moto, el no pensaba morir en ese día pero murió.
Dios dice Arrepiéntanse y crean el evangelio. Solo Jesús te perdona los pecados y no solo eso te puede dar la fuerza para no pecar (lo sé por experiencia y la experiencia de millones a los que seles ha predicado el Evangelio). Ser de una religión no te alcanza, debes nacer del Espíritu Santo S.Juan capítulo 3 y recibir a Cristo en tu corazón. San Juan 1:12; Apocalipsis 3:20.
El asunto es individual vos vas a dar cuenta a Dios y debes tomar decisiones, puede estar el mejor o el peor papa pero el asunto para ir al cielo depende de ti.
Jesús ya hizo todo para que vayas al cielo y pagó tus pecados en la cruz pero debes arrepentirte y dejar el pecado, pedirle perdón a Dios y su ayuda para no agregar más sufrimiento al mundo del que ya hay.
(Romanos 13:9)
Pues los mandamientos dicen: No cometas adulterio. No mates. No robes. No codicies. Estos y otros mandamientos semejantes se resumen en uno solo: Ama a tu prójimo como a ti mismo.
(Romanos 13:10)
El amor no hace mal a otros, por eso el amor cumple con las exigencias de la ley de Dios.
Pidamos a Dios que nos llene con su amor. Dios te bendiga mucho.
Predicador Gustavo Isbert
Como todos hablamos sobre la oración de poder pero muy pocos oran, ahora vamos a orar por todos los que están leyendo estos mensajes y están sufriendo de diversas maneras. Es bueno recordar que Jesús en Mateo 7:7 dijo "pedid y se os dará" y a mi me basta eso.
Oración: Padre te pido ¡ahora! en el nombre de Jesús que hagas milagros extraordinarios y de todo tipo, en las personas que están leyendo esta oración, tu sabes de sus necesidades, depresión, soledad, enfermedad etc, y ahora en el nombre de Jesús ordeno que sean sanados y el poder de tu Espíritu Santo esté tocando sus vidas , cambiando situaciones, llenándolos te tu paz, de tu salud y de tu vida.
Jesús santo, gracias por tu amor y tu poder, yo sé que lo que es imposible para los hombres es posible para tí. Bendice a todos ahora y haz ahora un milagro en cada vida que se acerca a ti y presenta su necesidad. Da la orden ahora Jesús y múltiples tipos de milagros comienzan a suceder en todo el mundo. Pido esto en tu nombre amado Señor. Amén.
Pr Gustavo Isbert www.elcieloesunlugar.com.ar
¿Como podemos entrar al Reino de Dios?
1. Debes saber que Dios te ama con un amor que el hombre no puede comprender. 1Juan 4:9-10; Juan 3: 16.
2. Teniendo un arrepentimiento total y un cambio de actitud hacia el pecado. Hechos 3:19.
3. Saber lo que Cristo hizo a favor de nosotros y tener fe en eso. 1 Pedro 2:24; 3:18; 1 Corintios 15:3.
4. Aceptar la invitación de entrar en el Reino estando dispuesto a obedecer al Rey Jesús y sus leyes. Mateo 22:4; Lucas 14:17; Apocalipsis 11:15; 17:14.
5. Recibir al Rey Jesús en su interior por medio de una sencilla oración a El con sus propias palabras. Juan 1:12; Apocalipsis 3:20.
Lo último que Jesús habló a sus discípulos fue del Reino de Dios y del Bautismo en el Espíritu Santo.
(Hechos 1:1-5)
Teófilo, en mi primer libro te relaté todo lo que Jesús comenzó a hacer y a enseñar
hasta el día que fue llevado al cielo, después de haberles dado a sus apóstoles escogidos instrucciones adicionales por medio del Espíritu Santo.
Durante los cuarenta días posteriores a su crucifixión, Cristo se apareció varias veces a los apóstoles y les demostró con muchas pruebas convincentes que él realmente estaba vivo.
Y les habló del Reino de Dios.
Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
Lucas 24:49.
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
(Hechos 1:5)
Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
(Hechos 1:8)
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
LA “ESTRATEGIA” MEJOR PARA QUE CREZCA UNA IGLESIA ES ESTA:
1) Ser salvos
(Hechos 2:38)
Pedro contestó: Cada uno de ustedes debe arrepentirse de sus pecados y volver a Dios, y ser bautizado en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados. Entonces recibirán el regalo del Espíritu Santo.
(Hechos 3:19)
Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados.
(Hechos 3:20)
Entonces, de la presencia del Señor vendrán tiempos de refrigerio y él les enviará nuevamente a Jesús, el Mesías designado para ustedes.
(Hechos 2:21)
Pero todo el que invoque el nombre del SEÑOR será salvo.
2) Procurar que todos reciban el Bautismo en el Espíritu Santo. Hechos 2:4
3) Que conozcan que Jesús vive en ellos. Gálatas 2:20
(2 Corintios 13:5)
Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
(Lucas 10:16)
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.
4) Que conozcan la autoridad que tienen.
(Mateo 8:7)
Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.
(Mateo 8:8)
Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.
(Mateo 8:9)Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
(Mateo 8:13)
Entonces Jesús dijo al centurión: Vé, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.
(Mateo 10:1)
Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
(Mateo 10:7)
Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 10:8)
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, curen a los leprosos y expulsen a los demonios. ¡Den tan gratuitamente como han recibido!
(Lucas 10:17)
Cuando los setenta y dos discípulos regresaron, le informaron llenos de alegría: ¡Señor, hasta los demonios nos obedecen cuando usamos tu nombre!
(Lucas 10:16)
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
Antes ellos actuaban bajo la autoridad de Jesús que estaba con ellos, pero Jesús les dijo les conviene que yo me vaya, porque ahora actuamos con la autoridad de Jesús en nosotros y en el poder del Espíritu Santo en nosotros. (Juan 16:7)
Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
Ahora somos “pequeños Cristos” el se multiplicó en cada uno de los Cristianos.
Somos templos, tabernáculos santos.
(1 Corintios 3:16)
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 6:17)
Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.
(1 Corintios 6:19)
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
(2 Corintios 5:1)
Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
(2 Corintios 5:4)
Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
(2 Corintios 6:16)
¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré y andaré entre ellos,
Y seré su Dios,
Y ellos serán mi pueblo.
5) Ser discipulados con las “Bases del Cristianismo”. (Sencillamente).
(Juan 16:13)
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
(Juan 16:14)
El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
(Juan 14:26)
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
6) Convencerlos que su trabajo es en todo momento, dentro y fuera de la Iglesia o templo. Es más afuera que adentro.
(Hechos 6:8)
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 6:10)
Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
(Mateo 10:19)
Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.
(Mateo 10:20)
Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
(Marcos 9:38)
Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
(Marcos 9:39)
Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.
(Marcos 9:40)
Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
(Marcos 5:18)
Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.
(Marcos 5:19)
Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
7) Vayan y enseñarles a que estén con Jesús.
(Hechos 4:13)
Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.
(Hechos 4:14)
Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra.
(Juan 17:18)
Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.
Para meditar:
(1 Corintios 2:1-5)
Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.
Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.
Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor;
y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,
para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
(1 Corintios 2:10-14)
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,
lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
(1 Corintios 2:1)
Amados hermanos, la primera vez que los visité, no me valí de palabras elevadas ni de una sabiduría impresionante para contarles acerca del plan secreto de Dios.*
(1 Corintios 2:2)
Pues decidí que, mientras estuviera con ustedes, olvidaría todo excepto a Jesucristo, el que fue crucificado.
(1 Corintios 2:3)
Me acerqué a ustedes en debilidad: con timidez y temblor.
(1 Corintios 2:4)
Y mi mensaje y mi predicación fueron muy sencillos. En lugar de usar discursos ingeniosos y persuasivos, confié solamente en el poder del Espíritu Santo.
(1 Corintios 2:5)
Lo hice así para que ustedes no confiaran en la sabiduría humana sino en el poder de Dios.
(1 Corintios 2:10)
Pero fue a nosotros a quienes Dios reveló esas cosas por medio de su Espíritu. Pues su Espíritu investiga todo a fondo y nos muestra los secretos profundos de Dios.
(1 Corintios 2:11)
Nadie puede conocer los pensamientos de una persona excepto el propio espíritu de esa persona y nadie puede conocer los pensamientos de Dios excepto el propio Espíritu de Dios.
(1 Corintios 2:12)
Y nosotros hemos recibido el Espíritu de Dios (no el espíritu del mundo), de manera que podemos conocer las cosas maravillosas que Dios nos ha regalado.
(1 Corintios 2:13)
Les decimos estas cosas sin emplear palabras que provienen de la sabiduría humana. En cambio, hablamos con palabras que el Espíritu nos da, usamos las palabras del Espíritu para explicar las verdades espirituales.
(1 Corintios 2:14)
Pero los que no son espirituales no pueden recibir esas verdades de parte del Espíritu de Dios. Todo les suena ridículo y no pueden entenderlo, porque sólo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir.