Jesús te dice:

Jesús te dice:

Mi amor por ti es eterno

Tú eres mi especial tesoro.

Confía totalmente en mí.

Yo tengo el control de todas las cosas.

Nadie puede deshacer lo que yo hago.

Yo soy el Dios todopoderoso.

Lo que yo abro ninguno lo puede cerrar.

Yo soy el Rey de TODO.

Recibí esta palabra de Dios hoy: Predicador Gustavo Isbert.

Recibí esta palabra de Dios hoy: Predicador Gustavo Isbert

Prepárate a volar alto pero en soledad, pues son muy pocos los que quieren hacerlo y los que logran atravesar miles de “barreras, trabas, pecados e intereses personales y deleites diversos” para volar muy cerca de mí. Son pocos los que me aman lo suficiente para dejar “sus cosas” y trabajar conmigo en mi obra y llevar su cruz.

Para “volar alto” primero hay que proponerse a hacerlo, y luego tener la valentía para subir a lo más alto atravesando todas las barreras que el maligno ha puesto en el camino.

Este es el tiempo de la gran cosecha Mateo 24:12-14 pero también muchos de mis siervos e hijos se “enfriarán” es decir, harán concesiones a personas sobre mi palabra, hablarán lo que las personas quieren oír y serán los maestros que la gente escucharán, porque serán conforme a lo que quieran oír y a sus propias concupiscencias.

Muchos maestros de esos llevarán mucha gente para si mismos y trabajarán para sus imperios espirituales y por ello no serán muy estrictos en aplicar TODA mi verdad.

Las personas cristianas y cristianas de nombre, se alejarán de a poco de mí en masa

Pero vendrán otras nuevas “no contaminadas con tradiciones religiosa” y muchos de ellos serán personas “extrañas” para los ministros religiosos, pero ellos me amarán y yo me manifestaré a ellos. Quien ame más su religión que a mí no podrá volar en las alturas junto conmigo y se convertirán en instrumentos del enemigo.

Recuerden: No son los que tienen más gente los que son aprobados por mí.

En el tiempo de David y Absalón la gente se iba detrás de Absalón porque el los besaba y abrazaba y les hablaba palabra “buenas” pero era solo para robarse el corazón de ellos.

2 Samuel 15:1-6.

David tuvo que huir y todos se fueron tras Absalón, porque no tenían el discernimiento de darse cuenta con quién estaba Dios y a quien yo respaldaba e iban como Ahitofel, Simei, Amasa etc., tras el que “arrastraba” más gente, era más simpático etc. Pero otros le siguieron a David “en las buenas y en las malas” como ustedes pueden ver en mi palabra, Husai, Sadoc, Abiatar (sacerdotes) y otros. 2 Samuel 15 al 20.

También mis siervos que quieran volar alto y caminar conmigo no serán reconocidos ni muy populares, ellos orarán, predicarán pero la gente religiosa preferirá a los que digan lo que ellos quieran oír (y lo que aprendieron en sus religiones) porque no tendrán discernimiento para captar la verdad.

Tu probaste estas cosas cuando estuviste en esa iglesia que la mitad te amaba y la otra mitad no, porque le señalabas sus pecados y ellos no querían dejarlos y los que te amaban eran temerosos y casi ninguno tenía (ni tuvo) la valentía de ir contigo que eras mi enviado para ellos y no supieron conocer el momento de mi visitación.

En el fondo aún los que te amaban no querían dejar ciertos pecados o formas incorrectas de comportarse por lo cual dejaron que te vayas, así como dejaron que se fuera David. Pero medita en mi palabra en 2 Samuel 15 al 20 y verás el fin de cada uno. Ahitofel aunque lo que hablaba era como si YO lo hablara, 2 Samuel 16:23 su corazón se inclinó por Absalón (el traidor) y no tenían problema de matar a David su rey y en el caso de Absalón a su propio padre. Absalón prefería el poder y la popularidad antes que el amor del Padre y Ahitofel quería ser popular y cuando no tomaron su consejo se ahorcó a la manera de judas. Judas amaba el dinero y Ahitofel amaba su ministerio y la sabiduría que yo mismo le había dado, pero no a David ni a MI, pero se inclinó por el más popular y no por mi ungido que parecía que estaba en derrota y solo. Así están muchos de mis amados siervos ahora pero no será por mucho tiempo, porque ellos comprenderán el costo de servirme y permanecer firme en la verdad.

Lee detenidamente mi palabra y ve que pasó con los que se identificaron con David y los que siguieron a Absalón.

David fue puesto en donde debía estar y Absalón murió y fue a la condenación. Para muchos el era mejor que David, porque aún mi pueblo carece de discernimiento.

Tu debes hablar mi palabra y decirles mi voluntad con amor, y el que quiera cambiar y dejar su pecado lo hará, pero muchos no y serán indiferentes a tus palabras o no te querrán escuchar. Prepárate para estar solo conmigo y para no ser reconocido, prepárate para ver la apostasía y a los escribas y fariseos de este tiempo, prepárate para ver milagros, y conversiones de personas que jamás esperabas, prepárate para ver el aumento de la maldad en el mundo y de la santidad en muchos de mis hijos y siervos.

También para ver el hermano contra el hermano y como el diablo utilizará a los creyentes carnales para perseguir a sus hermanos, prepárate para ver “los busca faltas” en los otros, como los que encontraban faltas en mi (Jesús) y prepárate para ver a muchos que serán los ciegos guías de ciegos.

Prepárate para discipular a aquellos que enviaré a ti, vendrán muchos cubiertos de pecados y suciedades a los que debes tener mucha paciencia y comprensión pero ellos serán transformado en mis discípulos y en pescadores de hombres. Prepárate para verme actuar a través tuyo y de mis siervos verdaderos con muchas señales y milagros. Pero así como cuando resucité a Lázaro después de cuatro días muchos que lo supieron no se convirtieron es más querían matarnos a Lázaro y a mí. El que quiere hacer mi voluntad se dará cuenta que lo que tu hablas son palabras mías (Juan 7:17) y otros aunque las lean o escuchen no entenderán las ni les darán importancia y otros ni se tomarán “el trabajo” de leerlas porque no tienen sed de mis cosas (y hablo de mi pueblo) pero si ocuparán su tiempo para otras cosas que no son las mías. Cada cual recibirá de mí la recompensa que le corresponde.

Yo levantaré a muchos de mis siervos que me aman de verdad y su amor y su humildad será notoria, ellos me amarán y dirán mi verdad a cualquier costo.

Ya los estoy formando y el mundo pronto los verá, pero son pocos los que los seguirán. Ellos y muchos de mis hijos tienen otros intereses y no son de corazón perfecto para conmigo.

En todo esto saldrás vencedor y contarás con mi aprobación y compañía.

Tus compañeros serán los vencedores que menciono en Apocalipsis.

JESÚS.

Jesús te dice:

Jesús te dice: Sé lleno de mi amor y haz mis obras, camina junto conmigo y trabajaremos juntos. Yo soy invisible pero soy REAL y estoy siempre contigo y en ti, no lo olvides. Solo está atento para “ver” lo que yo hago y a donde voy. Yo quiero actuar a través tuyo pero debes seguirme muy de cerca e ir a donde yo vaya.

Recuerda: nadie te ama, amó y amará con un amor tan puro y perfecto como el mío.

JESÚS.

Profecía recibida de parte del Señor Jesús.

Profecía recibida de parte del Señor Jesús:

Busquen las cosas del cielo y pongan su atención en ellas. Allí tengo tesoros incalculables para ustedes y cosas que no se puede ni imaginar.

Los he llamado a mi Reino y gloria.

A ser co-herederos conmigo, a estar sentados conmigo en mi trono.

Tengo moradas maravillosas para cada uno, con todo lo que les gusta a ustedes y aún más. Jamás se pueden imaginar lo que les tengo reservado en el cielo. Todo lo que les gusta y que se les ha ocurrido (o no) está preparado para mis hijos, aunque recuerden que las recompensas serán diferentes de acuerdo a si cumplieron mi llamado personal o no, de que manera utilizaron los dones y las oportunidades que les di.

Recuerden yo soy el Juez justo.

Tengo muchas sorpresas para ustedes aquí en el cielo. Todos sus deseos serán concedidos aquí. Cualquier cosa que se te pueda imaginar o que se te ocurra ya te ha sido otorgada en el cielo.

Todo en el cielo es muy hermoso y el más hermoso de todos es Jesús. Solo en el cielo el Padre y El son adorados. Apocalipsis 22:1,3. Nosotros seremos semejantes a El y le veremos tal como El es. 1 Juan 3:2.

Yo vengo pronto y mi galardón conmigo, enfóquense en predicar, salvar, discipular y por supuesto a orar y a hablar conmigo (dice Jesús).

Transformen a mis enemigos en soldados de mi Reino.

Cuando yo me manifieste (y yo soy vuestra vida) ustedes serán también manifestados conmigo en gloria.

Yo destruiré la muerte para siempre y enjugaré toda lágrima de sus ojos y se gozarán para siempre en las cosas que creado.

Jesús

Realmente vale la pena servir a nuestro amado Jesús. Predicador Gustavo Isbert

DEBEMOS ACTUAR BASADOS EN LA PALABRA DE DIOS Y EN SUS PROMESAS PARA QUE SUCEDAN MILAGROS.

Actuar para Milagros

De cierto os digo que CUALQUIERA que dijere a este monte: QUÍTATE y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, LO QUE DIGA, le será hecho. Marcos 11:23

Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, Y OS VENDRÁ. Marcos 11:24.

Debemos nosotros decirlo, guiados por el Espíritu Santo, en el momento de Dios. Debemos actuar sobre su palabra. Orar, ordenar, imponer manos, ungir con aceite, decir en el nombre de Jesús, (el ya nos ha dado el poder de su nombre y el poder del Espíritu Santo). Debemos actuar sobre sus promesas, decir su palabra. Debemos sanar enfermos, echar fuera demonios, limpiar leprosos, resucitar muertos (hacer cosas imposibles) debemos actuar y movernos cuando Jesús nos muestra y orar como Jesús oró ante Lázaro: Padre gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes. Juan 11:41-42. Si crees verás la gloria de Dios. Juan 11:40. Sé que TODO lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. Juan 11:22.

Diréis a este monte; Pásate de aquí allá Y SE PASARÁ; Y NADA OS SERÁ IMPOSIBLE. Mateo17:19-20

Leer Marcos 4:35:41 (eso podemos hacer nosotros) Dijo Jesús al viento y al mar: Calla, enmudece y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y Jesús les dijo ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?.

Si no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, SERÁ HECHO. Mateo 21:21

Y todo lo que pidiereis en oración creyendo lo recibiréis. Mateo 21:22.

Otra vez os digo que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de CUALQUIERA COSA QUE PIDIEREN, LES SERA HECHO por mi Padre que está en los cielos. Mateo 18:19

SANAD enfermos, LIMPIAD leprosos, RESUCITAD muertos, ECHAD fuera demonios; DE GRACIA RECIBISTEIS, DAD DE GRACIA. Mateo 10:8.

En cualquier ciudad donde entréis… SANAD A LOS ENFERMOS QUE EN ELLA HAYA, y decidles SE HA ACERCADO A VOSOTROS EL REINO DE DIOS. Lucas 10:8-9. Y estas señales SEGUIRÁN a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, NO LES HARÁ DAÑO; SOBRE LOS ENFERMOS PONDRÁN SUS MANOS (Las nuestras) Y SANARÁN. Marcos 16:17-18.

NADA LES DAÑARÁ. Lucas 10:19.

LES DOY POTESTAD SOBRE TODA FUERZA DEL ENEMIGO: SOBRE TODOS LOS DEMONIOS Y SOBRE EL DIABLO MISMO. Lucas 11:17-20. Resistid al diablo, y huirá (saldrá corriendo) de vosotros. Santiago 4:7

Había un hombre que tomó fe en el nombre de Jesús y aunque estaba solo y sin apoyo de hombre y ni Jesús lo había enviado ni sabía de el, este hombre echaba fuera muchos demonios en el nombre de Jesús. ¡Funciona con “cualquiera”!. Jesús dijo que lo dejen actuar y que el hombre estaba haciendo milagros en su nombre. Marcos 9:38-40.

Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre (nos obedecen como subordinados cuando usamos tu nombre) Lucas 10:17 Sí les he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo; pueden caminar entre serpientes y escorpiones Y APLASTARLOS. NADA LES HARÁ DAÑO,.. alégrense porque sus nombres están escritos en los cielos. Lucas 10:18-20 NTV.

De cierto, de cierto os digo; El que en mí cree, las obras que yo hago, el las hará también (YO, USTED Y CADA CRISTIANO) Y AUN MAYORES HARÁ. Y todo lo que pidiereis al Padre EN MI NOMBRE; LO HARÉ. SI ALGO pidiereis en mi nombre, YO LO HARÉ.

Juan 14:12-14.

De cierto, de cierto os digo, que TODO cuanto pidiereis al Padre EN MI NOMBRE, OS LO DARÁ. Hasta ahora nada habéis pedido en mí nombre; PEDID Y RECIBIRÉIS, para que vuestro GOZO sea cumplido. Juan 16:23-24. PIDAN EN MI NOMBRE Y RECIBIRÁN ALEGRÍA EN ABUNDANCIA. NTV.

LO QUE TENGO TE DOY; (¡Demos lo que ya tenemos, como lo hizo Pedro!) en el nombre de Jesucristo levántate y anda. Hechos 3:6-9.

Sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo, que EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO… POR EL este hombre está en vuestra presencia SANO. Hechos 4:10.

Eneas JESUCRISTO TE SANA. Hechos 9:34.

TE MANDO EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO, que salgas de ella. Y SALIÓ en aquella misma hora. Hechos 16:18.

¿Alguno está enfermo? Que llame a los ancianos de la Iglesia, para que vengan y oren por él y LO UNJAN CON ACEITE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR. Y la oración de fe SANARÁ AL ENFERMO, Y EL SEÑOR LO LEVANTARÁ. Santiago 5:14-15.

OREN LOS UNOS POR LOS OTROS PARA QUE SEAN SANADOS. Santiago 5:16 NTV. RECIBAN EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO Y SU PODER Y… ¡VAYAN Y ACTUEN EN MI NOMBRE!

En hechos 1:8 Jesús les dijo recibiréis poder o sea que aún no lo tenían aunque ya habían sido comisionados, habían hablado y recibido instrucciones de Jesús resucitado por cuarenta días, pero recibieron el poder en Hechos 2:4 y hablaron en lenguas como señal externa. No fue que al ver a Cristo resucitado se llenaron de fe y entusiasmo. Solo cuando fueron llenos del Espíritu Santo perdieron el temor, fueron “habilitados”, y predicaron con poder. Eso sucedió luego de Pentecostés.

Dios dijo a Moisés en Exodo 4:21 lo mismo que nos dice ahora a nosotros: MIRA QUE HAGAS…TODAS LAS MARAVILLAS QUE HE PUESTO EN TU MANO.

Y en Exodo 4:30 dice E HIZO LAS SEÑALES DELANTE DE LOS OJOS DEL PUEBLO. ¡HAGÁMOSLAS NOSOTROS! ¡ES UNA ORDEN DE JESÚS!

Predicador

GUSTAVO ISBERT

Diplomado en Teología

www.elcieloesunlugar.com.ar

Calle 21 Nº1563 Miramar BsAs e/30y 32

Galeria al fondo

JESÚS ORÓ AL PADRE Y LE DIJO DE NOSOTROS:

Jesús oró al Padre y le dijo de nosotros:
(Juan 17:15)
No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno.
(Juan 17:16)
Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo.
(Juan 17:17)
Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad.
(Juan 17:18)
Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo.
(Juan 17:19)
Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos.

(Juan 17:22)
LES HE DADO LA GLORIA QUE TÚ ME DISTE, para que sean uno, como nosotros somos uno.
(Juan 17:23)
YO ESTOY EN ELLOS, y tú estás en mí. Que gocen de una unidad tan perfecta que el mundo sepa que tú me enviaste y que LOS MAS TANTO COMO ME AMAS A MÍ.
(Juan 17:24)
Padre, quiero que los que me diste estén conmigo donde yo estoy. Entonces podrán ver toda la gloria que me diste, porque me amaste aun antes de que comenzara el mundo.
(Juan 17:26)
Yo te he dado a conocer a ellos y seguiré haciéndolo. Entonces:
TU AMOR POR MÍ ESTARÁ EN ELLOS, Y YO TAMBIÉN ESTARÉ EN ELLOS.

CONSEJOS DE S.PABLO A TIMOTEO Y A USTED.

CONSEJO DE PABLO A TIMOTEO Y A USTED.

Le ruego que medite en los textos y en las palabras resaltadas.

(2 Timoteo 1:6)

Por lo cual te aconsejo que AVIVES el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

(2 Timoteo 1:7)

Porque no nos ha dado Dios espíritu de COBARDÍA, sino de PODER, de AMOR y de DOMINIO PROPIO.

(2 Timoteo 1:8)

Por tanto, NO TE AVERGUENCES DE DAR TESTIMONIO DE NUESTRO SEÑOR, sino PARTICIPA DE LAS AFLICCIONES por el evangelio según el poder de Dios,

(2 Timoteo 1:9)

quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,

(2 Timoteo 2:1)

Tú, pues, hijo mío, ESFUÉRZATE en la gracia que es en Cristo Jesús.

(2 Timoteo 2:2) ESTA ES UNA ORDEN DEL ESPÍRITU SANTO ¿LA ESTA CUMPLIENDO?

Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

(2 Timoteo 2:3)

Tú, pues, SUFRE PENALIDADES (va a ver luchas) como buen soldado de Jesucristo.

(2 Timoteo 2:4)

Ninguno que milita se ENREDA EN LOS NEGOCIOS DE LA VIDA, a fin de agradar a aquel que lo tomó por SOLDADO.

(2 Timoteo 2:5)

Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha LEGÍTIMAMENTE.

(2 Timoteo 2:6)

El labrador, para participar de los frutos, debe TRABAJAR primero.

(2 Timoteo 2:7)

Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.

¿Debo divorciarme?

¿Debo divorciarme?

Dios no aprueba el divorcio pero en casos extremos pueden separarse, (solo separarse) pero siempre es importante buscar la restauración. Uno debe hacer todo lo posible por recuperar "lo perdido", se debe buscar siempre perdonar y comprender, pero cada caso es diferente. 1 Corintios 7:10-11; 7:15-16; 7:39, Malaquías 2:14-16; Hebreos 13:4; 1 Tesalonicenses 4:3-8 (Advertencias de Dios) Y Dios nos habla de perdonar 70 veces 7. Mateo 18:21-22. Repito cada situación es diferente. Y se debe analizar. 1 Corintios 6:10-11;1 Juan 1:8-9; 2:1-2. Si antes de convertirse a Cristo ya estaba divorciado y se casó se nuevo y su relación está bien lea 1 Corintios 7:20.

Le ruego que medite seriamente en estos textos de la palabra de Dios.

(Mateo 19:3)

Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?

(Mateo 19:4)

El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,

(Mateo 19:5)

y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

(Mateo 19:6)

Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

(Marcos 10:6)

pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.

(Marcos 10:7)

Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,

(Marcos 10:8)

y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.

(Marcos 10:9)

Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

(Marcos 10:11)

y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;

(Marcos 10:12)

y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.

(1 Corintios 7:10)

Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;

(1 Corintios 7:11)

y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.

(1 Corintios 7:15)

Pero si el incrédulo se separa, sepárese; (no dice volverse a casar) pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.

Siempre en respuestas a nuestras oraciones y a nuestra conducta el otro cónyuge puede convertirse.

(1 Pedro 3:1)

De la misma manera, ustedes esposas, tienen que aceptar la autoridad de sus esposos. Entonces, aun cuando alguno de ellos se niegue a obedecer la Buena Noticia, la vida recta de ustedes les hablará sin palabras. Ellos serán ganados

(1 Pedro 3:2)

al observar la vida pura y la conducta respetuosa de ustedes.

(1 Corintios 7:16)

Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?

(1 Corintios 7:16)

¿Acaso ustedes, esposas, no se dan cuenta de que sus maridos podrían ser salvos a causa de ustedes? Y ustedes, esposos, ¿no se dan cuenta de que sus esposas podrían ser salvas a causa de ustedes?

(1 Corintios 7:39)

Una esposa está ligada a su esposo mientras el esposo vive. Si su esposo muere, ella queda libre para casarse con quien quiera, pero solamente si ese hombre ama al Señor.

(Malaquías 2:14) Dice Dios:

Claman: « ¿Por qué el SEÑOR no acepta mi adoración?». ¡Les diré por qué! Porque el SEÑOR fue testigo de los votos que tú y tu esposa hicieron cuando eran jóvenes. Pero tú le has sido infiel, aunque ella siguió siendo tu compañera fiel, la esposa con la que hiciste tus votos matrimoniales.

(Malaquías 2:15)

¿No te hizo uno el SEÑOR con tu esposa? En cuerpo y espíritu ustedes son de él.* ¿Y qué es lo que él quiere? De esa unión quiere hijos que vivan para Dios. Por eso, guarda tu corazón y permanece fiel a la esposa de tu juventud.

(Malaquías 2:16)

«¡Pues yo odio el divorcio! —dice el SEÑOR, Dios de Israel—. Divorciarte de tu esposa es abrumarla de crueldad

—dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales—. Por eso guarda tu corazón; y no le seas infiel a tu esposa».

(Hebreos 13:4)

Honren el matrimonio, y los casados manténganse fieles el uno al otro. Con toda seguridad, Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio.

(1 Tesalonicenses 4:3)

La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual.

(1 Tesalonicenses 4:4)

Como resultado cada uno controlará su propio cuerpo y vivirá en santidad y honor,

(1 Tesalonicenses 4:5)

no en pasiones sensuales como viven los paganos, que no conocen a Dios ni sus caminos.

(1 Tesalonicenses 4:6)

Nunca hagan daño ni engañen a un hermano cristiano en este asunto, teniendo relaciones sexuales con su esposa, porque el Señor toma venganza de todos esos pecados, como ya les hemos advertido solemnemente.

(1 Tesalonicenses 4:7)

Dios nos ha llamado a vivir vidas santas, no impuras.

(1 Tesalonicenses 4:8)

Por lo tanto, todo el que se niega a vivir de acuerdo con estas reglas no desobedece enseñanzas humanas sino que rechaza a Dios, quien les da el Espíritu Santo.

(Mateo 18:21)

Luego Pedro se le acercó y preguntó: —Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que peca contra mí? ¿Siete veces?

(Mateo 18:22)

—No siete veces —respondió Jesús—, sino setenta veces siete.

(1 Corintios 6:9)

¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad

(1 Corintios 6:10)

o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de ésos heredará el reino de Dios.

(1 Corintios 7:20)
Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede.

 

ESTAS SON PALABRAS DE DIOS. Le ruego las lea varias veces y medite en ellas.

También recuerde que Dios puede perdonar todo pecado si la persona se arrepiente.

Si ha cometido o está cometiendo estos pecados lea por favor:

(1 Juan 1:8)

Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad.

(1 Juan 1:9)

Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

(1 Juan 2:1)

Mis queridos hijos, les escribo estas cosas, para que no pequen; pero, si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el Padre. Es Jesucristo, el que es verdaderamente justo.

(1 Juan 2:2)

Él mismo es el sacrificio que pagó por nuestros pecados, y no sólo los nuestros sino también los de todo el mundo.

Predicador Gustavo Isbert

Pr. Gustavo Adolfo Isbert Perlender

Gracias a todos los hermanos de la Iglesia (y a todos los que ya no están) por haber luchado junto con nosotros para levantar una "columna y baluarte de la verdad" en el centro de Miramar.
Todo lo que sufrimos con mi familia es una ofrenda a Dios a ustedes y a todos los que se salvarán, sanarán y restaurarán a través de los que tomaron la posta y la responsabilidad en ese maravilloso lugar. Recuerden: recién estamos comenzando, las bases ya están puestas, ahora ¡a cosechar! Salvemos a millones e influenciemos al mundo entero si es posible. Dios está con nosotros, somos invencibles. Millones de ángeles nos rodean y siempre Jesús tiene un milagro en su mano para sorprendernos.
Recuerden esa es una obra de Dios y no de ningún hombre, somos un equipo, entiéndanlo de esa manera y apoyen esa obra con todas sus fuerzas. Un abrazo Pastores Gustavo y Angela Isbert.

EL Espíritu Santo y tú.

EL ESPÍRITU SANTO y TÚ

INDICE

Prefacio

1 – El primer paso

2 – El desbordamiento

3 – ¿Que dicen las Escrituras?

4 – Preparándonos para el bautismo en el Espíritu Santo

5 – Como recibir el bautismo en el Espíritu Santo

6-Introducción a los dones del Espíritu Santo

7-El don de lenguas y el don de interpretación

8-El don de profecía

9 – Dones de sanidades

10-El obrar milagros

11- El don de la fe

12 – Discernimiento de espíritus

13 – La palabra de ciencia y la palabra de sabiduría

14 – El camino excelente

15 – Consagración

Prefacio

Este libro comparte algunos de los conocimientos adquiridos a través de una década de activo testimo­nio, enseñando, viajando y experimentando la obra y las manifestaciones de nuestro Señor, el Espíritu Santo, en numerosos lugares.

Pueden considerarse los últimos diez años como una década de testimonio, ya que el Bautismo en el Espíritu Santo ha tomado carta de ciudadanía en las iglesias “tradicionales". Miles de pastores y sacer­dotes, y millones de laicos de las más tradicionales denominaciones, han recibido al Espíritu Santo como en el día del primer Pentecostés. Hechos 2:4. Y ahora, a medida que el testimonio progresa con fuerza cada día más crecien­te, se advierte una gran necesidad de enseñanza. Al­guien ha señalado que el primer síntoma de la recu­peración de un enfermo es cuando se despierta su apetito. ¡El pueblo de Dios ha estado muy enfermo, cercano a la muerte, pero ahora la Iglesia de Dios está convaleciente y hambrienta! Tenemos la espe­ranza de que este libro logre suplir parte del alimento necesario para una total recuperación.

Nosotros, no nos inclinamos por ninguna denominación cristiana en particular. Nues­tro mayor deseo es que la gente encuentre en sus vidas al Señor Jesucristo, y reciba el poder del Espíritu Santo, haciendo caso omiso de su denominación, en caso de tenerla. Nos ocupamos de todo aquello que pueda unir a las iglesias, y hemos evi­tado la discusión de temas que han dividido a los cristianos a lo largo de los siglos.

Hemos escrito estos estudios con sinceridad e iluminados por la luz de que disponemos en este momento. Solamente podemos agradecer al Señor Jesús y al Espíritu Santo que fue quien nos enseñó a todos. Juan 14:26. Nuestra fuente escrita más importante, demás esta decirlo, es la Es­critura misma. Y también hemos aprendido mucho de nuestras propias experiencias.

Esperamos y oramos para que este libro El Espíritu Santo y tu, sea de ayuda a muchos, tanto a los que han sido bautizados en el Espíritu Santo desde años atrás, como para los que recién entran o están pre­parándose para entrar en esta área de la experiencia cristiana. Terminamos con las palabras de San Pablo

"Gracia y paz a vosotros, de Dios -nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús; porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en E1, en toda palabra y en toda ciencia… de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesu­cristo…" (1 Corintios 1:3-5, 7.)

En el amor de nuestro Señor Jesús,

Dennis y Rita Bennett

El Primer paso:

1

El Primer Paso

Varios años atrás, en uno de los estados de Nueva Inglaterra, la esposa de un comerciante cristiano, ami­go nuestro, lavaba los platos que habían sido utilizados para el desayuno, cuando escucho que llamaban a la puerta de calle. Al salir para atender el llamado vio a su vecina, parada en la vereda y con una mirada de infinita tristeza en los ojos.

-He venido para despedirme- le dijo la visita-. Por mucho tiempo hemos sido vecinas, y si bien no nos hemos tratado mayormente, he creído oportuno informarle que nos mudamos.

-¿Por que?- le preguntó la dueña de casa-. ¿Ha conseguido un nuevo puesto su marido, o algo por el estilo? Pase, por favor y tome asiento. Dígame que ha sucedido.

La vecina se dejo caer pesadamente en una silla. -No- dijo -no se trata de eso. Vamos a perder la casa, porque no podemos pagar las cuotas. También perderemos el automóvil.

Sin decir otra palabra se quedo mirando fijamente sus manos abiertas que descansaban sobre su falda. Luego levanto los ojos. -Ya que estamos, le contare toda la historia. Juan y yo nos vamos a divorciar.

-Pero ¿Por qué? ¿Que puede haber sucedido?

-Tanto mi esposo como yo somos alcoholistas em­pedernidos- dijo tristemente la mujer-. No podemos librarnos del vicio. Hemos perdido nuestro dinero y prácticamente todos nuestros bienes. Lo que más nos aflige es nuestro niño; no quisiéramos que fuera la victima de un hogar destrozado, con todo lo que eso significa.

La pobre mujer estaba al borde de las lágrimas.

-Pero- dijo la esposa de nuestro amigo -¿no sabes que hay una solución?

La vecina levanto la vista bruscamente: -¿Que quieres decir? Hemos probado todos los medios No podemos cumplir con el programa que nos fijó la sociedad de Alcohólicos Anónimos. Hemos consul­tado a un psiquiatra, pero aun en el caso de que fuera esa la solución, no tenemos el dinero para pagar las consultas.

-¿Por que no le pides a Jesús que te ayude?

Ahora fue la vecina la que se quedo perpleja. -¿Je­sús? ¿Que tiene que ver e1 con todo esto?

– ¡Por supuesto que tiene que ver! ¡El es el Salvador!- exclamo la esposa de nuestro amigo.

-Oh- dijo la vecina -estás hablando de religión y todo eso. Yo soy religiosa. Es decir, creo en Dios, y siempre trate de ser una persona decente.

Se rió haciendo una mueca, y añadió. Por lo visto no lo he logrado.

-No, no, no es eso lo que quiero decir. Me refiero a que Jesús es el Salvador, el salva, rescata a la gente. El te librara de tu situación, si le pides que se haga cargo de todo. Supongo que quieres salir del hoyo en que te encuentras. Es decir, que quieres ser diferente, que quieres ordenar tu vida.

La vecina miro por un instante a la dueña de casa. -Nunca nadie me lo dijo de esa manera- exclamo-. ¿Quieres decir que es así de simple? ¿Solamente pedirle a el?

La esposa de nuestro amigo asintió. -¡Aja! El vive y está aquí mismo. ¡El lo hará!

La vecina permaneció por un rato en silencio y luego, de pronto, se dejo caer sobre sus rodillas y levanto las manos en un gesto de rendición. -No se cómo expresarlo- dijo –pero te ruego, Jesús, que me ayudes a salir de este problema. ¡Por favor te pido que te hagas cargo!

A continuación se puso de pie y sin más se fue a su casa.

Dos días después el marido de la vecina tocó tam­bién el a la puerta de calle. -¿Que ha pasado con mi esposa?- preguntó con aspereza. ; ¡Yo también quiero de lo mismo!

Los esposos cristianos le explicaron al hombre la realidad de lo que había experimentado su esposa, y le llegó el turno a el de ponerse de rodillas sobre el piso de la cocina y pedirle a Jesús que se hiciera cargo de su vida!

¿Que sucedió después? Desapareció el problema del alcohol, que no era más que un síntoma del vacío de sus vidas. No se perdió el hogar. No se disolvió el matrimonio. Jesús salva. Jesús salvo su hogar, su matrimonio, su salud, y probablemente sus vidas. Jesús no duda un instante en acudir de inmediato para solucionar las necesidades mas apremiantes de la gente. Recordemos que dos de sus grandes milagros los hizo para dar de comer a los hambrientos. A decir verdad, casi todos sus milagros fueron para satisfacer las necesidades físicas de la gente. Ocurre a menudo que el primer paso a dar para ser cristianos es nada más que un grito en demanda de ayuda. Hechos 2:21; Romanos 10:13; Sal 103:1-2.

Pero otras cosas ocurrieron, además, al matrimonio de ex-alcohólicos. Toda su vida sufrió un cambio notable. Eran diferentes. Algo sucedió dentro de ellos.

La palabra "salvar" en nuestras Biblias, traduce el original griego sozo que significa, de acuerdo a nuestro vocabulario; "proteger o rescatar de peligros naturales y aflicciones … salvar de la muerte … sa­car con mano firme de una situación llena de peligro mortal … resguardar o evitar el contagio de enfer­medades … evitar la posesión demoníaca … devolver la salud perdida, mejorar, guardar, mantener en ópti­mas condiciones … tener buen éxito, prosperar, an­dar bien… salvar o proteger contra la muerte eterna … "

Abrazar la fe cristiana no significa aceptar una filosofía o un juego de normal, o creer en una lista de principios abstractos;

Abrazar la fe cristiana sig­nifica permitir a Dios que entre y viva en nosotros. (Colosenses 1:27.)

Abrazar la fe cristiana significa arrepentirnos. (He­chos 2:38; 26:18.) Y eso, a su vez, significa querer ser diferentes, admitir que estamos en el mal camino y que queremos volver a la buena senda. Muchos vie­nen a Jesús, como el matrimonio de nuestro relato, porque saben que están en un callejón sin salida, ca­mino a la destrucción. Si están dispuestos a cambiar, Jesús los acepta y atiende a sus necesidades.

Abrazar la fe cristiana significa convertirnos. (He­chos 3:19; Mateo 18:3.) Y para eso hay que darse vuelta y caminar en la dirección opuesta -la verda­dera dirección- con Jesús.

Abrazar la fe cristiana significa ser perdonado. (Salmo 103:11-12.) Y eso significa ser despojados de nuestros pecados como si jamás hubieran existido y que no queden ni rastros de ellos. Mas aún, signi­fica ser perdonados cada día, ¡vivir en estado de perdón! (1 Juan 1:9.)

Abrazar la fe cristiana es nacer de nuevo. (Juan 3:1-21; 1 Pedro 1:23.) Y aquí -llegamos al meollo del asunto. Un erudito y anciano dignatario fue a Jesús de noche buscando respuestas a sus interrogantes. Jesús le dijo:

Nicodemo, tienes que nacer de nuevo.

El anciano sacudió la cabeza. -¿Como es posible que un hombre ya grande vuelva a nacer? ¿Puede acaso entrar de nuevo en el vientre de su madre para volver a nacer?

Jesús le respondió: Nicodemo. Para un hombre docto y erudito es muy pobre la respuesta que me has dado. No estoy hablando del nacimiento físico; eso ya sucedió. Tienes que nacer del Espíritu. (Del Espíritu Santo).

¿Qué quiso decir Jesús?

La Biblia nos enseña que Dios creó al hombre con la capacidad suficiente para conocerle y correspon­derle. Pero desde el comienzo el hombre interrumpió esa relación y cuando lo hizo, murió espiritualmente y transmitió esa muerte espiritual a todos sus des­cendientes. Lo mas recóndito de nuestra personalidad toma el nombre de "espíritu" o pneuma en griego, y fue creado con el propósito principal de conocer a Dios. Los animales tienen cuerpo y alma, pero los hombres tienen cuerpo, alma y espíritu. (1 Tesalo­nicenses 5:23.) Cuando el hombre, en el comienzo, destruyo la relación con Dios -lo que llamamos la caída del hombre- murió esa parte recóndita, o que­do fuera de acción, y siempre desde entonces el hombre actuó a impulsos de su alma y de su cuerpo. (Génesis 2:17.) No es de extrañar entonces que nos ha­yamos metido en semejante enredo! El "alma", psiquis en griego, es el componente psicológico, formado por nuestro intelecto o voluntad, y nuestras emocio­nes. Esta parte de nuestra personalidad es maravillosa cuando esta bajo el control de Dios a través del Es­píritu, pero es capaz de cosas terribles cuando esta descontrolada.

He aquí el porque la historia de la humanidad está plagada de odio, derramamiento de sangre, crueldad y confusión; los seres humanos están muertos espiri­tualmente: "muertos en vuestros delitos y pecados", (Efesios 2:1) procurando vivir de acuerdo al alma pero fuera de todo contacto con Dios y, por lo tanto, perdidos. (Lucas 19:10.) La palabra "perdido" sig­nifica que no sabemos dónde estamos, a dónde vamos, o para qué somos. Si no se corrige esta situación, naturalmente significa el infierno, significa que la persona se perderá eternamente, y morara en la oscu­ridad, en el miedo, en la rebelión, en el odio, separado de Dios para siempre; y no solamente eso, sino que será parte de la interminable destrucción del diablo y sus Ángeles, porque allí no habrá "tierra de nadie". Por lo tanto, la necesidad mas urgente y apremiante es renacer, volver a la comunión con Dios; y eso, exac­tamente, es lo que Jesucristo nos ofrece. Por medio de Jesús, y por Jesús solamente -no hay otro ca­mino- se manifiesta la vida de Dios que alienta su vida en nosotros. (Juan 10:10.)

Sin embargo, las iniquidades que cometimos cuando estábamos perdidos y fuera del contacto con Dios, levantaron un muro divisorio de pecado y de culpabilidad que hacían imposible recibir esta nueva vida. (Isaías 59:2.) Dios es amor pero también es justicia. No puede "dejar pasar por alto" lo que hacemos, de la misma manera que un padre amante no puede "dejar pasar por alto a su hijo" si sabe que es cul­pable de un delito. El padre tendría que insistir ante el muchacho para "que se entregue" a las autoridades. Pero si el joven estuviera realmente arrepentido, seria una buena ocasión para que el padre ofreciera pagar la multa, o cumplir una sentencia, o aun morir en su lugar, si tal cosa fuera posible. En ese caso se habría satisfecho tanto a la justicia como al amor.

Y esto es justamente lo que hizo Jesús. Satisfizo los requerimientos de la justicia al morir por nosotros. Jesús era Dios en carne humana, la encarnación de la segunda persona de la divinidad, el Dios Creador, por quien el Padre creó el universo. (Efesios 3:9; Hebreos 1:2.) El no tuvo ni pecado ni culpa. Cuando Jesús murió en la cruz, porque era Dios y porque era inocente, satisfizo totalmente la justicia en bene­ficio de todos los pecados que el hombre había cometido o que cometería en el futuro.

De esta manera resolvió Jesús el problema de nues­tra culpabilidad que nos mantenía apartados de Dios, y cuando murió y resucitó quedo expedito el camino al Padre para enviar al Espíritu Santo, por medio de quien fue posible que la vida de Dios se hiciera presente y morara en nosotros. El único requisito que se nos exige a nosotros es que reconozcamos que he­mos vivido en el error y pidamos perdón. Luego debemos pedirle a Jesús que venga y viva en nosotros y que sea nuestro Señor y Salvador. Por medio del Espíritu Santo, Jesús entra en nuestras vidas, nues­tros pecados son borrados por su sangre derramada, y obtenemos una vida diferente. Y el Espíritu Santo se une a nuestro espíritu (1 Corintios 6:17) haciéndolo pasar de muerte a vida; "nace de nuevo" y se transforma en lo que Pablo llama una "nueva cria­tura". (2 Corintios 5:17; Apocalipsis 21:4-5.)

Esa nueva vida creada por el Espíritu Santo en nosotros, es lo que Jesús llama "vida eterna". Esto va mucho mas allá de un mero "seguir andando"; es la vida de Dios en nosotros, la clase de vida que nunca se acaba, que nunca se cansa, que nunca se aburre, que es siempre gozosa y lozana. (1 Juan 5:11.)

Cuando Jesús dijo que un niño pequeñito era lo más grande en el reino de los cielos, estaba haciendo un co­mentario sobre la vida eterna. Una niño nunca se cansa de hacer la misma cosa una y otra vez." ¡Léemelo de nuevo, mamita!" "¡hazlo de nuevo, papa!" Esta per­manente y continuada frescura y falta de tedio ex­presa con mucha aproximación la vida que Dios nos quiere dar. “! He aquí hago nuevas todas las co­sas!" Y no una sola vez, sino continuadamente, dice Jesús. ¡Es el permanente renovador! Se nos ha pro­metido que andaremos en "novedad de vida" que es lo mismo que decir vida eterna: siempre lozanos, siem­pre renovándonos. La palabra "eterno" significa lite­ralmente "sempiterno", que nunca envejece.

Isaías dice: "Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantaran las alas como águilas; correrán y no se cansaran; caminaran, y no se fatigarán." (Isaías 40:31.).

¿Cómo aceptamos el perdón y recibimos esta nueva vida?

1. Dándonos cuenta que hemos estado extraviados, yendo en una dirección equivocada y que esta­mos ansiosos de andar en los caminos de Dios.

2. Admitiendo que estuvimos equivocados y pidiéndole al Padre que borre nuestras culpas y peca­dos, con la sangre de Jesús.

3. Pidiéndole a Jesucristo, el Unigénito Hijo de Dios, que entre en nuestras vidas y sea nuestro Salvador y Señor. (Apocalipsis 3:20.)

4. Creyendo que el ha venido en el instante en que lo pedimos. Agradecerle por salvarnos y darnos la. nueva vida. (1 Juan 5:11-15.)

He aquí una sencilla oración que podemos elevar si decidimos recibir a Jesús:

"Querido Padre, creo que Jesucristo es tu Hijo Unigénito, que se hizo un ser humano, derramó su sangre y murió en la cruz para limpiar mi culpa y mi pecado que me separaban de ti. Creo que se levantó de entre los muertos, físicamente, para darme nueva vida. Señor Jesús, te invito a que entres en mi cora­zón. Te acepto como mi Salvador y Señor. Te con­fieso mis pecados y te pido que los borres. Creo que has venido, y vives en mí en este preciso instante.

¡Gracias, Jesús!"

Cuando decimos esta oración, podemos sentir o no que algo ha ocurrido. Nuestro "espíritu" que tome vida a través de Jesucristo, se esconde mas profun­damente que nuestras emociones; de ahí que a veces se exterioriza una reacción emocional y otras veces no. Sea que sintamos o no sintamos algo de inme­diato, descubriremos que somos distintos, porque Je­sús cumplirá lo que ha prometido. Jesús nunca falta a su palabra. El dijo: "El cielo y la tierra pasaran, pero mis palabras no pasaran." (Mateo 24:35.)

Translate »