Recibimos estas palabras de Dios por mail y las compartimos contigo

SI, ATRAVESARÁS ESTA PRUEBA
Pude ver en el Espíritu que algunos están atravesando circunstancias tan
potencialmente devastadoras que el temor los está atrayendo. Otros creen
que están más allá del punto de retorno. Recuerda que tienes un Amigo
que está más cerca de tu vida que un hermano (Proverbios 18:24) y está
más pegado a ti que el súper adhesivo. No te pongas de acuerdo con las
acusaciones del diablo (Apocalipsis 12:10).
El enemigo les susurró a algunos: “Eres un perdedor, un fiasco; eres un
fracasado, nunca lo lograrás, serás recordado como alguien que nunca
estuvo a la altura de su llamado”.
Algunos saben lo que quiso decir David cuando declaró: “…por mí nadie
se preocupa” (Salmo 142:4). Job también declaró: “¡Ya estoy harto de
esta vida!” (Job 10:1).
Este enredo o este dilema sin salida, puede revertirse y lo hará (Isaías
65:24). Lo que Dios ve acerca de lo que está ocurriendo es muy diferente a
lo que vemos nosotros. Él restaurará tu alma (Salmo 23:3), renovará tu
mente (Romanos 12:2) y alumbrará tus ojos (Isaías 35:5). Sí, Él te
liberará (2 Pedro 2:9).
¿Todos te abandonaron? Él no lo hará. Si estás en un lugar de
desesperanza y congoja, no te alejes de Dios. En lugar de ello:
DEBES SABER QUE DIOS YA CREO UN PLAN PARA TU RECUPERACION
Mientras tienes estos pensamientos ocasionales de abandonar todo, ten en
mente que Dios está detrás de la escena acomodando las cosas mejor de lo
que estaban antes que entraras en este lío (Jeremías 29:11).
Algunos preguntaron: “Dios, ¿hasta cuándo estaré en este valle antes
que hagas algo?”. Esa es la pregunta incorrecta. La pregunta correcta es:
“Dios, ¿cómo debo conducirme mientras estás trabajando en esta
situación?”.
El ritmo le pertenece a Dios (y la actitud te pertenece a ti), pero te
diré esto: No requerirá más tiempo del necesario. Ni siquiera un segundo
más. Dios no se deleita mientras atraviesas esto y te ve sufrir. Por eso
no desperdiciará ni una sola de nuestras lágrimas (Isaías 25:8).
El diablo te dijo: “Lo que arruinaste no tiene solución”… esa es
una mentira
No importa cuáles sean los obstáculos, no importa cuántas veces
fallaste, no importa cuán grande haya sido el pozo donde caíste, su plan
de recuperación es seguro (Isaías 65:24).
¿Te sientes desafiado por gigantes? Dios no miente y prometió liberarte,
aún si te desafiaran gigantes con doce dedos en las manos y doce en los
pies (2 Samuel 21:22).
“De seis aflicciones te rescatará, y la séptima no te causará ningún
daño” (Job 5:19). “Seis aflicciones y aún siete”, es el idioma o la
frase bíblica que significa: No importa cuántos sean los problemas, Él
siempre te libertará. Métete esto en la cabeza.
DEBES SABER QUE EL PLAN DE DIOS PARA TU RECUPERACION ES A PRUEBA DE FUEGO
Tan rápido como Pedro negó a Jesús (Juan 18:25), Dios tenía un plan
para su restauración (Juan 21:17). Esta no era la primera vez que Pedro lo
echaba a perder y tampoco sería la última. Lo mismo sucede con cada uno
de nosotros (Romanos 7:19). Dios sabía lo que iba a pasar mucho tiempo
antes e hizo provisión para esa circunstancia. No irás por debajo, la
atravesarás. Aún si vienen aguas correntosas, fuegos impetuosos o todos
los demonios del infierno, el Señor te liberará.
David escribió: “Las caballerías nos han aplastado la cabeza; hemos
pasado por el fuego y por el agua, pero al fin nos has dado un respiro”
(Salmo 66:12).
Esta palabra riqueza significa “alcanzar todas las riquezas”. Aún
cuando el enemigo (y aún tus propios errores) pudieran haber drenado tus
esperanzas y tus fuerzas, Dios volcará de la plenitud de las riquezas de
su presencia sobre tu vida. Allí no existen los “tal vez”, los
“quizá” o los “peros”. Él lo hará. ¿Por qué? Está tan
locamente enamorado de ti que va más allá de tu comprensión (Romanos
8:35-39).
Debes reconocer que su respuesta está en camino, quizá golpeando a tu
puerta.
Cuando nos descorazonamos y satanás nos dice que la situación no tiene
esperanza, necesitamos resistir (Santiago 4:7) y afirmarnos (Efesios 6:13).
Sin embargo, recuerda que nadie puede vencer si se queda sentado. Hagas lo que hagas, no comiences a quejarte y lamentarte.
Debes dejar de decir “si hubiera hecho esto o aquello” y volver a los negocios del Reino.
No trates de figurarte cómo vendrá la ayuda del Señor. No te imagines
que dirá: “Abracadabra”, como si fuera un mago. Claro que puede hacer
un milagro en un instante, pero quiere que aprendas a confiar en Él,
haciendo las cosas a su manera, sin importar lo que pudiera ser.
Pablo fue apedreado (y este fue en un buen día). Sus amigos pensaron que
estaba muerto (Hechos 14:19-21), pero al día siguiente continuó
predicando el Evangelio. Algunos de ustedes sienten que fueron apedreados,
pero deben levantarse como si nada hubiera ocurrido.
Al enemigo le gusta susurrarte que las cosas no cambiarán o se
resolverán. No lo oigas a él o a cualquier otra persona que te hable con
incredulidad. Te golpeará como un rayo que Jesús ganó la batalla por ti
y que estás llamado a ser un conquistador junto con Él (Romanos 8:37).
Quizá no te sientas un conquistador ahora mismo, pero Jesús nos pasó el
bastón de mando a ti y a mí (Juan 20:21), nunca nos prometió que los
sentimientos siempre acompañarían al llamado.
Regocíjate en todo el dolor, el desconcierto y la agitación interior,
Dios está trabajando para revertir la circunstancia y usarla para volver a
comisionarte. Tú, quien piensas que ya no encajas, volverás a emerger con
más fuerza que antes y el diablo verá que su obra se vino abajo.
Levántate… el horizonte está ante ti. Está comenzando a amanecer. ¡La
victoria viene y eres uno de los guerreros del Señor!
Más allá de todo lo que la vida te pueda arrojar, sabes que estás en los
brazos amorosos de un Padre Celestial y usará todas las batallas que debes
atravesar para fortalecerte. A través de las pruebas diarias, adquieres
conocimiento. Con cada prueba, sea que la pases o falles, conoces más la
misericordia y la gracia de Dios. El deseo de Dios es que poseas más del
carácter de su Hijo a través de las pruebas que atraviesas.
Cuando el enemigo viene en contra nuestra, tenemos que acordarnos que más de 60 veces, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, Dios nos dice "NO TEMAIS". Necesitamos mantenernos firmes en la fe y en el conocimiento
de la voluntad de Dios para nuestra vida, esta es la única manera en la
cual podremos echar fuera el temor.
Con amor y oraciones,

Nuestra respuesta:

Esto proviene  de Dios sin duda. Está buenísimo. Cuando nosotros (mi esposa y yo) empezábamos a servir a Dios y a los demás, todo nos hería y un Pastor nos dijo que debíamos fortalecernos en esa área, minimizar las cosas y no dejar que la autoconmiseración nos invada y que no nos importe para nada lo que digan de nosotros o las ingratitudes, Dios nos fortaleció y ahora no sufrimos tanto y le damos para adelante con confianza en El. El nunca nos dejará y al leer la lista de sufrimientos que pasó S. Pablo en la carta a los corintios nos fortalece aún más.(2 Corintios 11:24-30)

Ya no pensamos en nuestras heridas, pensamos en seguir curando a otros que no tienen nada que ver con los que nos hirieron ¡Y hay muchiiisimos!.

Saludos y gracias Gustavo y Angelita

¿Quiere usted realmente ser un discípulo de Cristo?

(Mateo 10:25)

Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor.

Una cosa es un creyente y otra es un discípulo.

La pregunta es ¿Quiere usted realmente ser un discípulo de Cristo?

(Mateo 28:18)

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

(Mateo 28:19)

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

(Mateo 28:20)

enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

(2 Timoteo 2:2)

Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

(Mateo 4:19)

Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

(Lucas 6:40)

El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.

(Juan 15:20)

Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.

(Mateo 9:9)

Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. (ver la diferencia con Judas) este no quería cambiar, ni aprender, ni ser como Jesús (tenía otras ambiciones y metas).

(Efesios 4:15)

sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, (debemos seguir la verdad y buscar parecernos más y más a Jesús).

(Efesios 4:11)

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

(Efesios 4:12)

a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

(Efesios 4:13)

hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

(Efesios 4:14)

para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

(Efesios 4:15)

sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

(Efesios 4:16)

de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

(Efesios 4:11)

Ahora bien, Cristo dio los siguientes dones a la iglesia: los apóstoles, los profetas, los evangelistas, y los pastores y maestros.

(Efesios 4:12)

Ellos tienen la responsabilidad de preparar al pueblo de Dios para que lleve a cabo la obra de Dios y edifique la iglesia, es decir, el cuerpo de Cristo.

(Efesios 4:13)

Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo.

(Efesios 4:14)

Entonces ya no seremos inmaduros como los niños. No seremos arrastrados de un lado a otro ni empujados por cualquier corriente de nuevas enseñanzas. No nos dejaremos llevar por personas que intenten engañarnos con mentiras tan hábiles que parezcan la verdad.

(Efesios 4:15)

En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su cuerpo, que es la iglesia.

(Efesios 4:16)

Él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.

(Juan 13:4)

se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.

(Juan 13:5)

Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

(Juan 13:12)

Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?

(Juan 13:13)

Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.

(Juan 13:14)

Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.

(Juan 13:15)

Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

(Juan 13:16)

De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.

(Juan 13:17)

Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.

(Proverbios 15:32) Dios nos va a disciplinar.

El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma;

Más el que escucha la corrección tiene entendimiento.

Ser sus discípulos nos llevará a una vida de aventuras sobrenaturales, nos seguirán los milagros, haremos las obras de Jesús y aún mayores, dejaremos expresarse a Jesús que vive en nosotros, ángeles cooperarán con nosotros, el Espíritu Santo nos guiará y hablará etc.

Pero debemos seguirlo a dondequiera que vaya PARA NOSOTROS. (Para cada persona es diferente).

(Marcos 16:17)

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

(Marcos 16:20)

Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

(Hechos 5:19)

Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo:

(Hechos 8:26)

Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.

(Hechos 10:3)

Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio.

(Hechos 13:2)

Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.

(Hechos 8:29)

Y el Espíritu Santo dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.

(Salmos 85:13)

La justicia irá delante de él,

Y sus pasos nos pondrá por camino.

(Salmos 48:14)

Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre;

El nos guiará aun más allá de la muerte.

(Salmos 32:8)

Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;

Sobre ti fijaré mis ojos.

(Mateo 16:24) Debemos estar dispuestos a servir y a lleva nuestra cruz (que al final será para bien.

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Ej.: del hombre que trabajó toda su vida sentado cuidando el vivero de Miramar y me dijo: Una vida desperdiciada… (Jamás te ocurra eso).

(Gálatas 2:20)

y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí;

(Esdras 7:9) Debemos tomar decisiones como la de Esdras, son decisiones constantes para toda la vida.

estando con él la buena mano de Dios.

(Esdras 7:10) Esdras tenía un firme propósito.

Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.

MAS VALE UNA VIDA DE AVENTURAS Y PELIGROS QUE VIVIR ABURRIDOS Y SIN PROPÓSITO

(Lucas 10:17) Podemos estar felices de servir a Dios y ver como nos utiliza.

Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

(1 Corintios 4:7) Pero no podemos ser presa del orgullo porque…

Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

(Juan 3:27)

Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.

El antídoto contra el orgullo es saber que cuando está Cristo, los milagros son lo normal y los hace El.

Debemos saber las obras que Dios preparó para que hagamos

Debemos saber nuestro lugar en el cuerpo de Cristo

Debemos saber nuestros dones y capacidades y utilizarlos

Debemos conocer nuestro radio de acción para nosotros

(Efesios 2:10) Debemos enfocarnos en la voluntad y propósito de Dios para nosotros y caminar en ella.

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

(1 Corintios 12:12)

Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.

(1 Corintios 12:18 al 27)

Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.

(1 Corintios 12:27)

Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.

(1 Pedro 4:10)

Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

(2 Corintios 10:13)

Nosotros no vamos a gloriarnos más allá de ciertos límites. Dios es quien señala los límites de nuestro campo de trabajo, y él nos permitió llegar hasta ustedes en Corinto.

(2 Corintios 10:14)

Por eso, no estamos saliéndonos de nuestros límites, como sería el caso si no hubiéramos estado antes entre ustedes. Nosotros fuimos los primeros en llevarles a ustedes el evangelio de Cristo.

(2 Corintios 10:15)

Y no nos gloriamos de los trabajos que otros han hecho, saliéndonos de nuestros límites. Al contrario, esperamos poder trabajar más entre ustedes, conforme ustedes vayan teniendo más fe, aunque siempre dentro de nuestros límites.

(2 Corintios 10:16)

También esperamos extendernos y anunciar el evangelio en lugares más allá de donde están ustedes, pero sin meternos en campos ajenos, para no gloriarnos de los trabajos que otros han hecho.

(Hechos 6:8) Modelo de creyente

Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

(Juan 8:28) Dios en nosotros hace la obra.

Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.

(2 Timoteo 2:2) Esto debemos hacer.

Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

Usted debe enfocarse y permanecer enfocado siempre, sin dejar de trabajar secularmente excepto que Dios esté creando circunstancias para eso Ej. Pastor Del Carpio, yo.

El que quiere ser ingeniero se enfoca y va a estudiar de ingeniero, se recibe etc.

Hay Seminarios Costosos, largos, no prácticos y parciales (enseñan lo de su denominación y sus tradiciones). Debemos ser Cristianos y estamos en una buena denominación.

Tenemos seminarios buenos: Fe y Acción, Global eso es para los que pueden estudiar y Dios los llame a eso.

Mi idea es hacer (ya esta hecho) un discipulado directo y conciso de 100 lecciones (Bases del cristianismo) y una lista de libros especializados que pueden hacer según sus dones. Habrá personas que los harán todos y se les da un diploma. Los Seminarios “oficiales” (llevan materias para complacer al mundo) filosofías, contabilidad, Griego, Hebreo etc. Ya no hay tiempo para estudiar 8 años., (no es para “el pueblo”, ni el ama de casa, ni el empleado etc).

Debemos hacer de los “Pedros”, los hilbyllis, motoqueros, dueños de negocios, amas de casa etc: discípulos de Cristo.

Los seminarios hoy son para los ricos. Steve (mi yerno) no calificó para ser presidente dejovenes en una iglesia por no tener altos estudios y no los pudo tener porque no tenía dinero ni tiempo para estudiar un seminario de años de duración y costosísimo. Los apóstoles no calificarían hoy para esos seminarios, eran hombres sin letras y del vulgo. La gente común no puede hacerlo, ni dejar sus trabajos para ir a donde están esos seminarios. Eso es solo para algunos.

Debemos convencer a los cristianos que la gran comisión es para ellos, lo mismo que los milagros y la vida de aventuras con Jesús. El “Clero” descalificó a miles, lo mismo que el celibato y los seminarios costosos y complicados. Debemos formar personas como Esteban llenos de gracia y de poder que actúen en el pueblo. De todas las razas y niveles económicos. No solo serán Pastores sino discípulos.

Sea usted un héroe de la fe, sujeto a sus autoridades espirituales y siendo semejante a Jesús y haciendo sus obras y aún mayores.

Terminar con UNA ORACIÓN DE COMPROMISO.

Palabras de Dios para mí recibidas el lunes 25 de Junio del 2012

(Jeremías 30:2)

Así habló Jehová Dios diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado.

La obra es mía, déjame a mí, yo trataré con las personas que no entienden mi plan ni mis propósitos para contigo.

(Mateo 6:27)

Tú no podrás, por mucho que te afanes, añadir a tu estatura un codo.

(Mateo 5:36)

Tú no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos.

Cuando miraba a un líder religioso Dios me dijo: No te va a levantar o poner ese hombre, soy yo el que lo hago. Tampoco te levantará ese otro siervo mío en el cual tu estas pensando.

(1 Samuel 2:7) Yo controlo esto:

Jehová empobrece, y él enriquece;

El Abate, y enaltece.

(Lucas 1:52)

Quito de los tronos a los poderosos,

Y exalto a los humildes.

(Santiago 4:6)

Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

(1 Pedro 5:5)

Revestíos de humildad; porque:

Dios resiste a los soberbios,

Y da gracia a los humildes.

(Apocalipsis 3:7) Yo soy el que abro y el que cierro.

Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:

(Salmos 31:15) Todo te sucederá a mi tiempo, ¿no ves que como te estoy llevando en mi sabiduría?

En tu mano están mis tiempos.

Anécdota:

Me sucedió que compré una camarita para la computadora “por casualidad” pero luego esa camarita me esta siendo de gran utilidad pues tiene un programa que yo necesitaba y yo no sabía que lo tenía, y Dios me dijo: que fue El, el que me guió a comprarla.

(Juan 3:27)

No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.

(Daniel 2:21) Yo hago esto dice Dios.

El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.

(Jeremías 17:10) Advierte esto a las personas:

Yo Jehová, soy el que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

(Jeremías 16:17)

Porque mis ojos están sobre todos sus caminos, los cuales no se me ocultaron…

A continuación oré por las iglesias en que debo trabajar, por entradas monetarias para nosotros en este país, por un milagro para tener una casa propia, por un auto para Angela (mi esposa), para que haya resultados poderosos y visibles cuando ore, porque me pasó que dí una palabra profética a una joven y por la oración se sanó de cáncer pero nadie se dio cuenta,

Oré por salir en televisión al mundo, en radio, en filmaciones, por grabaciones, etc.

Oré por la TBN (Televisión Cristiana) que está en Nashville.

Oré por la salud, el sistema nervioso, por fortaleza, resistencia y aguante a las pruebas y tensiones. Oré por amigos y por recreaciones que alivien el estrés.

(Hechos 11:26) Oré para que pueda hacer esto y que una el cristianismo.

Y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos (y no otra cosa).

(Apocalipsis 17:17) Dios me contestó:

Pues Dios les ha puesto un plan en la mente, un plan que llevará a cabo los propósitos de Dios, y así se cumplirán las palabras de Dios.

(Jeremías 29:11)

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

(Jeremías 29:12)

Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;

(Jeremías 29:13)

y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

(Jeremías 29:14)

Y seré hallado por vosotros, dice Jehová.

(Jeremías 29:11) NTV

Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el SEÑOR—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.

(Jeremías 29:12)

En esos días, cuando oren, los escucharé.

(Jeremías 29:13)

Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme.

(Jeremías 29:14)

Sí, me encontrarán —dice el SEÑOR—. Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar.

Me dijo Dios: Yo te envío a los cristianos de nombre: Sálvalos, motívalos, haz que se arrepientan y se vuelvan a mí con todo su corazón, enséñales a conocerme, haz que sean llenos de mi Espíritu Santo, discipúlalos, y envíalos cada uno a su entorno con los dones que yo les he dado, diles que trabajen para mi y para mi Reino, este es el tiempo pues yo vengo pronto. Debes despertar a mi pueblo y decirles toda mi verdad.

Diles que cada cristiano es un misionero en su lugar y que ya no toleraré más una doble vida en mis hijos y que mi disciplina será sobre ellos, pero si se vuelven a mí, serán los verdaderos héroes de los últimos tiempos y serán llenos de mi poder y yo los respaldaré y harán grandes hazañas para mí, que se recordarán eternamente.

Dios me dijo: recuerda tú eres para TODOS y esto que dije es para todos mis hijos:

(Mateo 28:18)

Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

(Mateo 28:19)

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

(Mateo 28:20)

enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

(Hageo 2:4)

Pues ahora, esfuérzate y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.

(Nehemías 2:20)

Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, El nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos.

Amar a alguien es decirle la verdad con amor. (Efesios 4:15).

(Mateo 22:16) ASI ERA JESÚS Y ASI DEBEMOS SER NOSOTROS.

Así que mandaron a algunos de sus partidarios, junto con otros del partido de Herodes, a decirle:

—Maestro, sabemos que tú dices la verdad, y que enseñas de veras el camino de Dios, sin dejarte llevar por lo que diga la gente, porque no hablas para darles gusto.

(Mateo 22:16)

Enviaron algunos de sus discípulos junto con los herodianos, los cuales le dijeron: Maestro, sabemos que eres un hombre íntegro y que enseñas el camino de Dios de acuerdo con la verdad. No te dejas influir por nadie porque no te fijas en las apariencias.

(Marcos 12:14)

Estos fueron y le dijeron:

—Maestro, sabemos que tú dices la verdad, sin dejarte llevar por lo que diga la gente, porque no hablas para darles gusto. Tú enseñas de veras el camino de Dios.

(Mateo 14:4) Juan Bautista le dijo la verdad a Herodes para que se salve pero….no quiso cambiar y se fue al infierno para siempre (en este momento está vivo allí).

porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.

Cuando te digan algo así dale gracias por querer ayudarte y decirte la verdad y no te enojes y acomoda tu vida a la voluntad de Dios para tu bien.

Decirte la verdad para ayudarte no es ser falto de misericordia o compasión (todo lo contrario),

(Lucas 13:3) Jesús decía la verdad

Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

(Lucas 13:5)

Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

(Mateo 18:8) Debemos decir la verdad que para los que van al infierno, no hay otra oportunidad.

Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.

(Juan 4:18) No hay situación que Jesús no pueda arreglar y ella se convirtió en una predicadora.

porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

(Juan 8:4)

le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.

(Juan 8:11)

Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

(Juan 5:14) Les hablaba con amor

Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

(Mateo 25:46)

E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

(Mateo 23:14) Pero a los que no se querían convertir y cerraban el camino a otros les habló con enojo. La obra debe empezar en el liderazgo.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.

(Hechos 3:19) Pedro también era directo y decía la verdad.

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

Si amas a las personas les advertirás con amor en el peligro en que está como por ejemplo si ve que un auto va derecho al precipicio y le interrumpes su camino, tal vez el hombre se enoje al principio contigo pero al ver el peligro en que estaba y de lo que le salvaste te lo agradecerá.

Si amas a las personas les dirás la verdad pero debes decirla con amor.

(Marcos 16:16) Jesús dijo:

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

(Deuteronomio 18:18) Dios respaldó a Jesús (esto lo profetizó a Moisés) y el que no escuche las palabras de Jesús Dios lo juzgará.

Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.

(Deuteronomio 18:19)

Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.

(Hechos 3:22)

Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable;

(Hechos 3:23)

y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.

(Hechos 7:37)

Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis.

(Efesios 4:15)

sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

(Génesis 39:9) Ejemplos de José con el sexo.

No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?

(Génesis 20:3) De Abimelec que había tomado (sin saberlo) a la mujer de Abraham.

Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.

(Génesis 20:9)

Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo.

(Génesis 20:17) Consecuencias del pecado.

Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos.

(Génesis 20:18) El pecado trae consecuencias.

Porque Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham. (Y eso que Abimelec lo había hecho sin saberlo).

(Juan 3:17) Hay solución en Jesús, el no vino a condenar pero decía a todos que se arrepientan para que puedan ir al cielo con El.

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

(Marcos 1:14)

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,

(Marcos 1:15)

diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Marcos 1:17) Y les ofreces ser transformados y trabajar con El y para El.

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

(Gálatas 3:28) En Cristo somos todos iguales.

Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

(Mateo 25:41) El decía la verdad y anunciaba del infierno y su sufrimiento eterno. Tomemos en serio estas palabras.

Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

(Mateo 25:46) Jesús preparó el infierno para el diablo y sus seguidores, si usted quiere ser uno de ellos y permanecer en pecado y rebelión contra Dios, irá donde usted eligió con el diablo al infierno.

E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

(Apocalipsis 20:10)

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

(Lucas 16:23) El rico impío de la enseñanza del rico y Lázaro.

Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

(Lea Deuteronomio 22:13 al 30) Esta es la opinión de Dios.

Cuando alguno tomare mujer, y después de haberse llegado a ella la aborreciere,

(Deuteronomio 22:30)

Ninguno tomará la mujer de su padre, ni profanará el lecho de su padre.

Leer Levítico 18 al 31

LA SOLUCIÓN Y EL DESEO DE DIOS.

(1 Timoteo 1:15)

Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.

(1 Timoteo 2:4)

el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

(Lucas 19:10)

Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

(Mateo 11:28)

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

(1 Corintios 6:9) La verdad de los que se van al infierno y el cambio que produce Dios en las personas cuando se arrepienten, convierten y reciben a Jesús en sus vidas.

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

(1 Corintios 6:10)

ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. (No irán al cielo).

(Génesis 1:27) ¿Como es el tema de los homosexuales? Dios dice claramente que se van al infierno. Hay que advertirles con amor que hay un castigo eterno porque lo que hacen es PECADO. No es una enfermedad. Dios no dice que al infierno van a ir los enfermos, los que tienen cáncer, gripe, síndrome de down etc. (esas son enfermedades).

Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

(Génesis 1:28) Dios creó un Adán para una Eva y viceversa. Y les dijo que tengan relaciones sexuales y se multiplique. Recuerden que el autor del placer sexual es Dios.

Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

(Mateo 19:5)

y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a SU mujer, y los dos serán una sola carne

(Mateo 19:6)

Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, (UN HOMBRE Y UNA MUJER PARA QUE FORMEN UNA FAMILIA Y CUIDEN A SUS HIJOS) no lo separe el hombre.

(Marcos 10:7)

Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a SU mujer,

(Marcos 10:8)

y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.

(Marcos 10:9)

Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

(Génesis 24:44) Dios destina una mujer para un hombre.

y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua; sea ésta la mujer que destinó Jehová para el hijo de mi señor.

(Génesis 25:21)

Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.

ESTO ES LA OPINIÓN DE DIOS SOBRE EL HOMOSEXUALISMO. ¿Quiere usted saberla? ¿O prefiere tener su propia opinión o la que le dicen otras personas?

(Levítico 18:22 al 30) (y Cap 18 al 21)

No te echarás con varón como con mujer; es abominación.

(Levítico 18:29)

Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo. (Del pueblo de Dios).

(Levítico 18:30)

Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.

(Levítico 20:13)

Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.

(Deuteronomio 22:5)

No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.

QUE OPINA DIOS SOBRE EL ADULTERIO, LA FORNICACIÓN ETC.

(Levítico 20:10)

Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

DE PASO ¿QUE OPINA DIOS DE LOS TATUAJES? (No esta a favor) (no es un pecado de muerte)

(Levítico 19:28)

Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová.

(Génesis 19:5) ¿Que hizo Dios con los homosexuales de Sodoma y Gomorra?

Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos (esto significa tener relaciones sexuales).

(Génesis 19:13) Esto dijeron los ángeles…

porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo.

(Génesis 19:24)

Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;

(Génesis 19:25)

y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.

(Judas 1:7)

como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, (homosexuales) fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

(2 Pedro 2:6)

y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,

(2 Pedro 2:9)

sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;

(Gálatas 6:7)

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

(Apocalipsis 20:13)

Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

(Santiago 4:4) (Se refiere a las cosas pecaminosas del mundo…)

¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

PERO HAY UN CAMBIO SI LA PERSONA SE ARREPIENTE SE CONVIERTE DE SUS MALOS CAMINOS Y RECIBE A CRISTO, ESTE CAMBIO LO PRODUCE EL ESPIRITU SANTO QUE JESÚN MANDA A VIVIR EN LOS QUE LE ACEPTAN A EL. ES UN CAMBIO REAL. ES LA MANERA DE VENCER LA TENDENCIA A PECAR Y SER LIBRES.

(1 Corintios 6:9)

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

(1 Corintios 6:10)

ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

(1 Corintios 6:11)

Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

¿Que opina Dios de la fornicación? (tener relaciones sexuales sin ser casados) En el antiguo testamento es un pecado de muerte hoy es un pecado que te lleva a la muerte eterna (aunque “todos” lo hagan y sea solo con tu novio/a)

(1 Corintios 6:13)

…. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.

(1 Corintios 6:18)

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

(Apocalipsis 21:7) Hay grandes recompensas para los que superan estas cosas con la ayuda de Dios y porque quieren hacer lo que el dice que es lo mejor para nosotros.

El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

(Apocalipsis 21:8)

Pero los cobardes (los que no se atreven a identificarse con Dios por el que dirán o por otras cosas…) e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. ESTO ES UNA REALIDAD TERRIBLE.

(Apocalipsis 21:27)

No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.

(Apocalipsis 22:14)

Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.

(Apocalipsis 22:15)

Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

(Marcos 12:40) Se refiere a los líderes religiosos que no enseñan la verdad. Se debe decir a las personas la verdad de la realidad del infierno, de la realidad del cielo y de las recompensas de Dios, de la mentira de la existencia de un purgatorio y un limbo y la mentira que se puede orar por los muertos para sacarlos del castigo. Eso es totalmente contrario a las escrituras y lo que dice Dios en ellas. El que enseña cosas equivocadas recibirá mayor condenación.

que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.

(Santiago 3:1) (si enseñas cosas equivocadas, contrarias a la palabra de Dios).

Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

(Mateo 23:14)

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.

(Mateo 23:33)

¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? (EL INFIERNO EXISTE Y ES REAL) Dios lo dice.

(Deuteronomio 14:2) Dios sabe lo que te hace bien o mal, y te lo advierte. El no te dice que no hagas algo porque se le ocurrió arbitrariamente o es un aguafiestas.

El sabe lo que es mejor para ti y te lo dice. Es sabio creerle a Dios y obedecerle. Por eso hasta dice los alimentos que te caerán mal y no debes comer.

Porque eres pueblo santo a Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra.

(Deuteronomio 14:3)

Nada abominable comerás.

(Deuteronomio 14:4) Ejemplos de animales que al comer te caerán bien.

Estos son los animales que podréis comer: el buey, la oveja, la cabra,

(Levítico 11:11) Ejemplos de animales que al comer te caerán mal.

Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.

(Levítico 11:17)

el búho, el somormujo, el ibis,

(Levítico 11:18)

el calamón, el pelícano, el buitre,

(Levítico 11:19)

la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago.

EL HOMBRE PREFIERE EN VEZ DE SEGUIR A DIOS Y OBEDECERLE SEGUIR POR SUS PROPIOS CAMINOS PERO…

(Proverbios 14:12)

Hay camino que al hombre le parece derecho;

Pero su fin es camino de muerte.

LA REALIDAD DE LO QUE SUCEDERA ES ESTA:

(Salmos 9:17)

Los malos serán trasladados al Seol, (Infierno).

Todas las gentes que se olvidan de Dios.

PERO JESÚS TRAJO LA SOLUCIÓN PARA SALVARNOS.

(1 Pedro 3:18)

Porque …. Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios…

(1 Corintios 15:3)

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;

(1 Corintios 15:4)

y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

(Hebreos 7:25)

por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

(Hebreos 7:27)

que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

(Juan 5:24)

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

(Romanos 8:1)

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu Santo.

(Su poder transformador) (erais algunos)

HAY UN CAMBIO

(Mateo 22:29)

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.

(Lucas 24:45) Debemos orar por esto

Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;

(Daniel 12:10) Esto esta pasando en nuestro tiempo.

Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.

(Esdras 7:10) Esta es mi decisión, hazla también la tuya.

Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.

1. Cambia tu destino eterno con una decisión.

2. Hay una solución en Cristo. (Acéptala y se directo al explicarla a otros)

3. Hay un poder transformador que hace que venzas la tendencia a pecar

Lección 76. Santidad y ser tocados por el fuego de Dios.

Escrituras clave (Todas las citas de las escrituras están al final del estudio).

1 Pedro 1:15-16 2 Tesalonicenses 2:13

Levítico 11:44-45 Mateo 3:11

Efesios 1:4 2 Corintios 3:18

1 Tesalonicenses 4:3-8

Hebreos 12:9-10

b) Dios es santo

Esto nos es revelado, en principio, por el Espíritu Santo que vive dentro de nosotros (Efesios 1:13) (Juan 14:15-17), y aún más cuando somos llenos de El (Efesios 5:18) y segundo, por las Escrituras (Éxodo 3:5; Levítico 20:26; Isaías 6:3; 1 Pedro 1:16; Apocalipsis 4.8). En efecto, la Biblia menciona la santidad de Dios mucho más a menudo que cualquier otra característica de Dios, incluida el amor.

"Santidad" significa "ser otro". Es una separación de todo lo imperfecto, impuro o inmundo. Dios es santo. De hecho, es perfecto, puro, excelente y digno de toda alabanza y honor. Necesitamos encontramos con Dios en reverencia y temor reverente. Cuando el Santísimo se revela a sí mismo, lo que vemos es gloria (Éxodo 24:16-17; Juan 1:14).

c) Dios quiere que vivamos una vida santa

Como discípulos de Jesús deberíamos vivir de tal manera que la gente reconozca que hemos sido apartados del mundo y estamos dedicados a Dios (Efesios 1:4; 1 Pedro 1:15-16). Somos hijos de Dios (Romanos 8:15), entonces somos parte de la familia de Dios, y como tales necesitamos exhibir las características familiares como, por ejemplo, la santidad (Hebreos 12:10; 1 Pedro 2:9).

Dios se ha comprometido a nuestra santidad por el sacrificio de Jesús (Colosenses 1:22; Efesios 1:4). Nosotros, sin embargo, tenemos una responsabilidad de caminar como Jesús caminó (1Juan 2:6), de obedecer los manda­mientos de Dios (Deuteronomio 26:16-19) y de vestimos con el nuevo yo creado para ser como Dios en verdadera justicia y santidad (Efesios 4:24). Dios entonces nos hará vasos santos que estarán preparados para reflejar las características de Dios y vivir con El por la eternidad (Hebreos 12:14; Apocalipsis 21:27).

d) ¿Qué es santificación?

Esto significa "hacer santo". Es el ser separado para Dios y separado de las cosas y caminos malos. Es posicional y progresiva la primera es esa relación con Dios en la cual los hombres entran por fe en Cristo (Hechos 26:18; 1 Corintios 6:11). También es el proceso por el cual venimos a ser más parecidos a Jesús en carácter (1 Pedro 1:15-16), es decir, es el crecer en Cristo Jesús (Efesios 4:13-15) para ser transformado en su semejanza (2 Corintios 3:18), y por lo tanto, progresivamente, llegar a ser más como Dios en nuestro carácter (Efesios 5:1) Llegando a ser como El en el cielo. (1 Juan 3: 2)

e) Las tres personas de la Trinidad están obrando

en nuestra santificación

– Dios el Padre (1 Tesalonicenses 5:23-24; Juan 17:17).

– Dios el Hijo (1 Corintios 1:30; Efesios 5:26).

– Dios el Espíritu Santo (2 Tesalonicenses 2:13; Romanos 15:16; 1 Corintios 6:11; 1 Pedro 1:2).

f) Cómo tiene lugar nuestra santificación

– En Cristo Jesús (1 Corintios 1:2).

– Por la obra santificadora de Jesús (Juan 17:19).

– Por la sangre de Jesús (Hebreos 13:12).

– Por la fe en Jesús (Hechos 26:18).

– Por el fortalecimiento de nuestro corazón por el Señor Jesús (1 Tesalonicenses 3:13).

– Mediante el sacrificio del cuerpo de Jesús (Hebreos 10:10).

– En la verdad (la Palabra de Dios es verdad) (Juan 17:17).

– Por llegar a ser esclavos de Dios y de la justicia (Romanos 6:19,22).

– Por el Bautismo con el Espíritu Santo y por su fuego (Mateo 3:11-12).

– Por hacer decisiones y esforzarse por vivir en santidad (Hebreos 12:14).

– Por la disciplina de Dios (Hebreos 12:10).

– Por la contemplación de la gloria del Señor por el Espíritu del Señor (2 Corintios 3:18).

NOTA: Cuando contemplamos la gloria de Dios estamos viendo un Dios santo manifestando su naturaleza. El contemplar la gloria de Dios nos transformará progresivamente para que podamos de modo creciente reflejar la gloria de Dios. La razón de ello es que empezamos a ver quién somos realmente en comparación con nuestro Dios santo y por tanto deseamos cambios en nosotros mismos. Dios entonces viene y hace esto posible en la medida en que le entregamos las áreas de nuestra vida que necesitan cambiar. Somos transformados progresivamente a Su imagen. El proceso de llegar a ser santo comienza cuando nos convertimos a El y nacemos de nuevo, somos llenos de su Espíritu y empezamos a contemplar la gloria de Dios (2 Corintios 3:7-18; Isaías 6:1-8).

g) Encuentro con Dios

No existe ningún testimonio más poderoso que el de Isaías respecto a la revelación de la santidad de Dios, y el impacto que puede tener en la experiencia y vida de una persona (Isaías 6:1-8). Estas palabras del profeta retratan una experiencia de Dios que pocos creyentes han conocido jamás. Esto es el ser tocado por el fuego de Dios, el saber que has escapado de la muerte bajo la gloria ardiente del Dios Todopoderoso. Hay una profundidad acerca de esta experiencia que necesitamos percibir en nuestro propio corazón hoy.

El deseo de Dios es que nosotros, los hombres y mujeres, entremos en una experiencia profunda y entendimiento de El mismo, que pocos creyentes realmente han alcanzado alguna vez. Esta experiencia de la santidad, profundidad y poder de Dios está esperando a todo creyente que abra su corazón y que le busque. Necesitamos ser llevados al corazón de Dios. Necesitamos ver la pureza de su corazón, conocer el amor de su corazón, llegar a ser conscientes del celo de su corazón: no el celo mezquino de la experiencia humana sino el celo divino, el celo con que Dios se ocupa apasionadamente con la santidad, rectitud, justicia y amor, las mismas piedras angulares de su naturaleza. Necesitamos sentir el latido de su corazón, para que nuestro propio corazón lata al compás del suyo. Necesitamos sentir el tamaño de su corazón, su gran dimensión y extensión, para que seamos liberados de ser hombres y mujeres de un corazón pequeño. Necesitamos comprender como Dios comprende, y sentir su pasión por los pecadores y perdidos.

h) Fuego consumidor

Necesitamos conocer el fuego de Dios (Hebreos 12:29). Isaías conoció el fuego de Dios. Fue quemado en su visión de Dios. Fue una experiencia interior y profunda, de la realidad de Dios en todo su imponente poder que dejó al profeta completamente cambiado. Quemó la escoria y los desperdicios de él. Sólo el toque purgador del ángel en la misericordia de Dios le purificó. A no ser por ese toque hubiera permanecido llevando una vida mediocre delante de Dios. Esto es lo que necesitamos en nuestro discipulado. Necesitamos saber que hemos llegado al fin de nuestras fuerzas. Necesitamos venir a la comprensión de que si no fuera por la gracia y misericordia de Dios hubiéramos muerto. Demasiado de la experiencia moderna es de nuestra propia fabricación. Lleva a la trivialidad y egocentrismo. La razón por la que tantos de creyentes necesitan seguir siendo ministrados y ayudados por necesidades y esclavitudes es porque nunca han tocado el fuego de Dios. Aquellos que han tocado el fuego de Dios encuentran que sus cadenas son consumidas. Se debe entregar a Dios todo pecado o debilidad, también se puede hacer una lista escrita y sincera con todas las tendencias, bajezas, ambiciones, deseos ocultos etc. y presentarlas a Dios para que el las queme con su fuego purificador y nos santifique, no importando el costo, el sufrimiento o las cosas que Dios permita que pasemos.

Esto es lo que está envuelto en una verdadera conversión. No sólo algún ritual superficial por el cual damos nuestro corazón a Jesús pero conocemos poco de su poder o santidad. Es ver la santidad de Dios que desafía todo lo de la vida antigua y lo consume en el fuego ardiente de la presencia de Dios. Nada menos bastará para liberarnos de la religión centrada en el hombre y de los problemas religiosos orientados en lo cual hemos caído hoy día. El Espíritu Santo viene para llevarnos al corazón de Dios. ¡Allí es donde el nacimiento tiene lugar! Necesitamos lograr tal visión de Dios en Jesús a través del Espíritu para de esta manera cambiar radicalmente la antigua vida que ya no tiene el encanto o poder que antes tenía.

i) Bautismo de fuego

Necesitamos un bautismo con fuego por el Espíritu Santo (Mateo 3:11-12). Esto es un encuentro cara a cara con la realidad, santidad y poder de Dios. Está en nosotros el volver a Dios y buscarle con todo nuestro corazón (Romanos 3:11). Pero el despertar dentro de nosotros es hecho por el Espíritu Santo. Cuando somos bautizados con fuego por el Espíritu Santo deberíamos tener un fuego encendido en nuestro corazón. En vez de ser consumidos por él deberíamos contagiarlo. Este es el fuego del Espíritu Santo. Este fuego nos purga y limpia, eliminando toda la impiedad y desperdicios en nuestra vida y nos deja como Dios quiere que seamos. Este bautismo con fuego debería ocurrir cuando somos bautizados primero con el Espíritu Santo. Sin embargo, muchos de nosotros no hemos permitido que Dios haga esta obra de purgar nuestra vida cuando fuimos llenos con el Espíritu. Esto es por lo que tantas vidas siguen sin cambiar y son todavía tan inefectivas cuando deberían ser poderosas y fructíferas después del bautismo con el Espíritu Santo. Necesitamos entregar nuestra vida totalmente a Dios, encontrarnos con El otra vez y dejarle que su Espíritu Santo haga lo que quiera en nuestra vida para limpiarnos y prender fuego en nuestros corazones.

j) Llamas de fuego

Fue en llamas de fuego que el Espíritu Santo apareció en Pentecostés. Esto fue una poderosa oleada de un Dios santo que puso a los discípulos de pie y los envió fuera a un mundo perdido. Vinieron a comprender por sí mismos en ese momento todo lo que había sido revelado en la vida y obra de Jesús, pero que nunca habían comprendido enteramente antes. El Espíritu de verdad, poder y santidad había venido para morar en sus corazones. Les había purgado de su temor e incendiado para Dios (Lucas 12:49). Dios quiere prender ese fuego en el corazón y vida de todos nosotros.

k) Cinco pasos sencillos para encontrar a Dios en esta manera

– Tener sed de Dios (Jeremías 29:13).

– Estar disponible para Dios en toda manera que El quiera en tu vida. No guardar nada. Darle todo de ti.

– Dejar y pedirle a Dios que el Espíritu Santo fluya a través de ti como un fuego, purgándote de todo lo que Dios no quiere en tu vida.

– Permitir que Dios te llene de nuevo o por primera vez con su Espíritu Santo (Lucas 11:13; Juan 7:37-39).

– Permanecer obediente y abierto a Dios. Cuando te has encontrado con Dios en esta manera y has sido lleno con su Espíritu Santo, tienes una responsabilidad como la de los primeros discípulos de Jesús. Has de ser testigo de Dios hasta los confines del mundo. No retrocedas de esto sino sigue hacia adelante en lo que Dios te pida.

l) Conclusión

Está en nosotros el volver hacia Dios y buscarle con todo’ corazón. Lo que Dios hace es empezar a despertarnos dentro de nosotros por el Espíritu Santo. Muy a menudo no lo reconocemos como la mano de Dios, pero Dios no obstante está obrando en nosotros. El hace que tengamos insatisfacción divina en nuestro corazón. Necesitamos reconocer que necesitamos más de Dios, y necesitamos cambiar mas en nosotros mismos para llegar a ser más como Dios. El usará muchas maneras distintas para despertarnos de nuestro contentamiento y suficiencia. Es imposible decir cómo Dios se moverá. Te conoce y conoce el camino para llevarte. Quiere que sigas hacia adelante y hará todo lo que pueda para lograrlo. Dios, sin embargo no nos forzará, necesitamos rendimos a sus dictados.

Muchos cristianos llenos del Espíritu han sido bautizados con fuego por el Espíritu Santo, como mínimo hasta cierta medida. Esta gente sabe que ha sido tocada por el fuego de Dios y sabe que tiene un fuego en su corazón. Sin embargo, para muchos este fuego se ha apagado. Necesitamos permitir que Dios remueva el rescoldo o en algunos casos vuelva a encender el fuego. Luego necesitamos alimentar este fuego y ventilarlo hasta que Dios entonces puede empezar de nuevo a consumir los desperdicios de nuestra vida y refinarnos, para que lleguemos a ser más como Jesús y más capaces de servirle efectivamente.

Otros cristianos no han conocido nunca el fuego de Dios en su vida. Necesitan pedir a Dios que les bautice el Espíritu Santo y con fuego. Necesitan dejar que el Espíritu Santo les refine y limpie y que encienda un para Dios en su vida. Si tenemos un fuerte fuego de Dios en nosotros, entonces encenderemos fuegos para Dios donde sea que vayamos. Jesús era así y también muchos de los primeros discípulos. Necesitamos ser iguales en nuestros días o más. Este fuego de Dios en nosotros no es una cosa destructiva como los incendios forestales o las fogatas que conocemos. Después que el fuego de Dios ha pasado por algún sitio, no deja sólo un montón de cenizas. Dios nos ha creado para ser algo por El. Nos conoció antes de la creación del mundo. Sabía cómo seríamos y ha proyectado un plan para todos nuestros días (Salmo 139:13-16). Cuando su fuego viene sobre nosotros, actúa para purgar y purificarnos como el calor aplicado a un crisol de oro. Lo que sucede es que la inmundicia, la impiedad y todas las cosas en general en nuestra vida que impiden nuestro crecimiento y madurez en Dios, vienen a la superficie y sólo necesitamos entregar estas cosas a Dios y las quitará de nuestra vida. Este proceso tarda tiempo pero finalmente llegamos a ser santos e inocentes, sin mancha o arruga (Efesios 5:27). Llegaremos a ser lo Dios quiere y necesita que seamos.

Este fuego empieza en nuestro espíritu cuando somos bautizados con el Espíritu Santo. Luego necesitamos ventilarlo hasta flamear por la lectura de la Palabra de Dios, la obediencia a Dios y la construcción de una relación con El. Dios usará esa llama para calentar áreas de nuestra alma (mente, emociones y voluntad) que El sabe necesitan purificación. Después que haya refinado esa área, la llama de Dios permanece para mantener esa área pura. Necesitamos alentar esta llama y no apagarla o sofocarla por la vuelta a los viejos hábitos malos, o por la alimentación de cosas impías en nuestra vida otra vez (Gálatas 5:16-26; Colosenses 3:1-10; Filipenses 4:8) Cuando entregamos nuestra vida a Dios, El nos refina progresivamente hasta que seamos enteramente lo que El quiere. Usa las circunstancias, personas, presiones, pruebas y sufrimiento etc. para hacerlo.

Si el fuego de Dios está en nuestra vida, entonces, cuando conocemos a otra gente, algo de ese fuego de Dios tocará la vida de otros. Así es como vivió Jesús durante el período de su ministerio. La gente podía ver la marca de Dios en El y cuando le tocaban o El los tocaba, sabían que habían sido tocados por Dios.

Necesitamos permitir que el fuego del Espíritu Santo de Dios permanezca en nosotros y que nos refine. ¡PÍDASELO A DIOS!

Necesitamos alentarlo y ventilarlo hasta flamear y luego al entrar en contacto con otros, ellos también serán tocados por el fuego de Dios y cambiados a la semejanza de Jesús (1 Tesalonicenses 5:19).

m) Preguntas y puntos de

meditación.

1. ¿Conoces a un Dios santo? Medita en esto.

2. ¿Qué clase de persona deberías ser? (2 Pedro 3:11)

3. ¿Cuál es nuestro llamamiento en Cristo según 2 Timoteo 1:8-10?

4. ¿Puedes decir como lo hizo Pablo en 2 Corintios 1:12, que tu conciencia da testimonio cómo te has portado en el mundo, y en especial en tus relaciones con la comunidad de creyentes, en la santidad y sinceridad que son de Dios? ¿Cómo lo hizo?

5. ¿Por qué tanta gente que ha sido bautizada con el Espíritu Santo parece tener la vida totalmente inefectiva y estéril, lo cual está en completo contraste con Jesús y los primeros discípulos que, por Dios y con El cambiaron al mundo conocido?

6. ¿Cuál es el resultado final de ser bautizado con fuego por el Espíritu Santo?

7. ¿Necesitas ventilar hasta flamear algo en tu vida como necesitaba Timoteo? (2 Timoteo 1:6)

8. ¿Tienes el fuego del Espíritu Santo de Dios en tu vida y lo sabes?

9. ¿El Espíritu Santo tiene libre acceso a toda área de tu vida para que las pueda refinar y hacerlas como Dios necesita que sean?

10. ¿Necesitas un encuentro con Dios similar al de

Isaías? (Isaías 6:1-8).

n) Resumen y aplicación

1. Nuestro Dios es un Dios santo.

2. Tal como es la majestad de Dios, así es Su misericordia.

3. Dios quiere que vivamos una vida santa dedicada a El y quiere que seamos embajadores de El en este mundo de maldad.

4. Dios se ha comprometido a nuestra santidad.

5. Como discípulos de Jesús necesitamos purificar o limpiamos de toda inmundicia (suciedad o impiedad) de la carne (es decir el cuerpo, alma y espíritu, perfeccionando la santidad en el temor del Señor (2 Corintios 7:1).

6. Nuestra santificación tiene lugar porque Dios el Padre mandó a su Hijo Jesús a la tierra y Jesús acabó su obra en la tierra. Jesús entonces pudo pedir al Padre que mandara al Espíritu Santo para capacitar el proceso de santificación (hacemos santos) al venir como fuego en nuestra vida.

7. Nuestro Dios es fuego consumidor (Hebreos 12:29). Será tal Dios para nosotros incluso en la tierra, si se lo permitimos, y empezará a purificamos por el fuego del Espíritu Santo para que lleguemos a ser más como Jesús. Esto redundará en el bien de todos empezando por nosotros mismos y para aquellos que Dios ponga en contacto con nosotros.

8. Necesitamos ser bautizados con fuego por el Espíritu Santo y luego necesitamos ventilar este fuego hasta flamear haciendo lo que Dios pide y entregando toda nuestra vida en Sus manos. Esto nos permitirá ser efectivos y fructíferos para Dios y nos transformará en la novia sin mancha o arruga que Cristo Jesús quiere encontrar cuando vuelva (Apocalipsis 19:7-9; Efesios 5:22-32; Colosenses 1:21-23).

(1 Pedro 1:15)

sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;

(1 Pedro 1:16)

porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

(Levítico 11:44)

Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas …

(Levítico 11:45)

Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.

(Efesios 1:4)

según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

(1 Tesalonicenses 4:3)

pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;

(1 Tesalonicenses 4:4)

que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor;

(1 Tesalonicenses 4:5)

no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;

(1 Tesalonicenses 4:6)

que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.

(1 Tesalonicenses 4:7)

Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.

(1 Tesalonicenses 4:8)

Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.

(Hebreos 12:9)

Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

(Hebreos 12:10)

Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.

(2 Tesalonicenses 2:13)

Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,

(Mateo 3:11)

Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

(2 Corintios 3:18)

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

(Efesios 1:13)

En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

(Juan 14:15)

Si me amáis, guardad mis mandamientos.

(Juan 14:16)

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

(Juan 14:17)

el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

(Efesios 5:18)

No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,

(Éxodo 3:5)

Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.

(Levítico 20:26)

Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.

(Isaías 6:3)

Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

(1 Pedro 1:16)

porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

(Apocalipsis 4:8)

Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.

(Éxodo 24:16)

Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.

(Éxodo 24:17)

Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel.

(Juan 1:14)

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

(Efesios 1:4)

según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

(1 Pedro 1:15)

sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;

(1 Pedro 1:16)

porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

(Romanos 8:15)

Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

(Hebreos 12:10)

Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.

(1 Pedro 2:9)

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

(Colosenses 1:22)

en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

(1 Juan 2:6)

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

(Deuteronomio 26:16)

Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma.

(Deuteronomio 26:17)

Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz.

(Deuteronomio 26:18)

Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos;

(Deuteronomio 26:19)

a fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehová tu Dios, como él ha dicho.

(Efesios 4:24)

y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

(Hebreos 12:14)

Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

(Apocalipsis 21:27)

No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.

(Hechos 26:18)

para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

(1 Corintios 6:11)

Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

(Efesios 4:13)

hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

(Efesios 4:15)

sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

(2 Corintios 3:18)

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

(Efesios 5:1)

Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.

(1 Juan 3:2)

Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

(1 Tesalonicenses 5:23)

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

(1 Tesalonicenses 5:24)

Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.

(Juan 17:17)

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

(1 Corintios 1:30)

Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;

(Efesios 5:26)

para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

(2 Tesalonicenses 2:13)

Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,

(Romanos 15:16)

para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.

(1 Corintios 6:11)

Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

(1 Pedro 1:2)

elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

(1 Corintios 1:2)

a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:

(Juan 17:19)

Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.

(Hebreos 13:12)

Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.

(Hechos 26:18)

para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

(1 Tesalonicenses 3:13)

para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.

(Hebreos 10:10)

En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

(Juan 17:17)

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

(Romanos 6:19)

Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.

(Romanos 6:20)

Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.

(Romanos 6:21)

¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.

(Romanos 6:22)

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

(Mateo 3:11)

Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

(Mateo 3:12)

Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

(Hebreos 12:14)

Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

(Hebreos 12:10)

Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.

(2 Corintios 3:18)

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

(Isaías 6:1)

En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.

(Isaías 6:2)

Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

(Isaías 6:3)

Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

(Isaías 6:4)

Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.

(Isaías 6:5)

Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

(Isaías 6:6)

Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;

(Isaías 6:7)

y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.

(Isaías 6:8)

Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

(Hebreos 12:29)

porque nuestro Dios es fuego consumidor.

(Romanos 3:11)

No hay quien entienda,

No hay quien busque a Dios.

(Lucas 12:49)

Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?

(Jeremías 29:13)

y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

(Lucas 11:13)

Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

(Juan 7:37)

En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

(Juan 7:38)

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

(Juan 7:39)

Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

(Salmos 139:13)

Porque tú formaste mis entrañas;

Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

(Salmos 139:14)

Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;

Estoy maravillado,

Y mi alma lo sabe muy bien.

(Salmos 139:15)

No fue encubierto de ti mi cuerpo,

Bien que en oculto fui formado,

Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

(Salmos 139:16)

Mi embrión vieron tus ojos,

Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas

Que fueron luego formadas,

Sin faltar una de ellas.

(Efesios 5:27)

a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

(Gálatas 5:16)

Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.

(Gálatas 5:22)

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

(Gálatas 5:23)

mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

(Gálatas 5:24)

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

(Gálatas 5:25)

Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

(Colosenses 3:1)

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

(Colosenses 3:2)

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

(Colosenses 3:3)

Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

(Colosenses 3:4)

Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

(Colosenses 3:5)

Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

(Colosenses 3:6)

cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

(Colosenses 3:7)

en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

(Colosenses 3:8)

Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

(Colosenses 3:9)

No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

(Colosenses 3:10)

y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,

(Filipenses 4:8)

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

(1 Tesalonicenses 5:19)

No apaguéis al Espíritu.

(2 Pedro 3:11)

Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,

(2 Timoteo 1:8)

Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,

(2 Timoteo 1:9)

quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,

(2 Timoteo 1:10)

pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio,

(2 Corintios 1:12)

Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros.

(2 Timoteo 1:6)

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

(2 Corintios 7:1)

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

(Apocalipsis 19:7)

Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.

(Apocalipsis 19:8)

Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

(Apocalipsis 19:9)

Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.

(Efesios 5:25)

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

(Efesios 5:26)

para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

(Efesios 5:27)

a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

(Efesios 5:32)

Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.

Lección 55. La sangre de Jesús.

a) Escrituras clave. Usted puede leer los versículos al final del estudio.

Juan 6:53-54 Levítico 17:11

1 Juan 1:7 1 Pedro 1:18-20

Hebreos 9:11 al 10:22 Hebreos 7:24-25, 27; 10:9-10, 12,14

Romanos 3:23-24; 6:32 Hebreos 9: 11-14, 22, 24-26.

b) ¿Qué hace la sangre de Jesús por nosotros?

(I) Por la sangre de Jesús tenemos redención que significa: Rescatar, recobrar una cosa perdida., liberación de la esclavitud del pecado y goce de una nueva libertad por el sacrificio redentor de Cristo. La muerte de Cristo y su sangre derramada es el precio del rescate. Nos hizo aceptos ante Dios. Somos redimidos de la mano y poder del diablo, nos reconcilió con Dios y nos trasladó a su Reino (Efesios 1:7; Colosenses 1:12-14; 20-22; Hebreos 9:12).

(II) Por la sangre de Jesús todos nuestros pecados son perdonados si los confesamos a Dios. Al caminar en la luz con Jesús, su sangre nos limpia continuamente de todo pecado. (1 Juan 1:7-9).

(III) Por la sangre de Jesús somos justificados, hechos justos, tal como si nunca hubiéramos pecado. Estamos vestidos con Su justicia (Romanos 5:9).

La persona que confía en Cristo llega a ser, en Cristo, todo lo que Dios requiere que esa persona sea, todo lo que nunca pudiese llegar a ser por sí misma (2 Corintios 5:21,17).

(IV) Por la sangre de Jesús tenemos acceso a la presencia de Dios a cualquier hora para obtener misericordia y ayuda, en especial en tiempo de necesidad (Hebreos 10:19-22).

(V) Por la sangre de Jesús somos santificados, hechos santos y apartados para Dios (Hebreos 13:12).

(VI) Por la sangre de Jesús nuestra conciencia es limpiada de toda culpabilidad y somos libres en cuerpo, mente, alma y espíritu para servir al Señor Jesucristo (Hebreos 9:14.

(VII) Entonces tenemos victoria sobre el diablo y le vencemos por la sangre del Cordero y la palabra de nuestro testimonio (Apocalipsis 12:11).

c) ¿Por qué la sangre?

En tiempos del Antiguo Testamento, el sumo sacerdote entraba en el lugar santísimo cada año para esparcir la sangre de un sacrificio animal ante el símbolo de la presencia de Dios, el arca del testimonio. Esta era una manera temporal de hacer la expiación de una nación ante Dios, por todo el pecado de la nación durante un año. Levítico 17:11 ayuda a explicar el significado de la sangre. Dice: "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona". Se necesita notar dos puntos aquí. Primero, la sangre del sacrificio es una provisión divina (Dios la ha provisto): "Yo os la he dado". Segundo, el uso de la sangre en el sacrificio es un hecho de pagar un precio: de hacer expiación o reconciliar, lo que significa sencillamente, dar satisfacción por o pagar la consecuencia de algo. El pecado es el problema y la sangre es el precio redentor que nos rescata o redime de la consecuencia del pecado que es la muerte. Romanos 3:23-24; 6:32.

La sangre paga el precio que anula la ofensa del pecador; por tanto, la vida es perdida (la de Cristo) o entregada en pago por el pecado. Jesús murió por nosotros siendo nosotros pecadores. Romanos 5:8; Mateo 20:28; 1 Pedro 3:1; 1 Pedro 2:2. Cristo Jesús vino como ofrenda sin pecado, derramó su propia sangre y dio su propia vida, para que todos los que en El crean y le confiesen como Señor no necesiten morir por su propio pecado. El hizo una manera de hacer desaparecer nuestros pecados. Pagó el precio por ellos y obtuvo redención eterna a través de su muerte en la cruz (Colosenses 1:13-14). Necesitó hacerlo una sola vez (y no otras veces) porque Dios lo puso por rescate de los hombres. Este fue el costo necesario para que nosotros llegáramos a estar sin pecado ante los ojos de Dios (Hebreos 9:22). Dios estableció la muerte como condena por el pecado, y luego pagó el rescate enviando a su propio Hijo al mundo para derramar su sangre y morir en lugar de nosotros y por nosotros. Si aceptamos a Jesús como nuestro Señor y Salvador entonces podemos valernos de esta obra y ser rescatados del reino de las tinieblas y pasar a ser parte del Reino de Dios.

d) Cómo afecta la sangre de Jesús nuestra vida diaria

(I) Victoria sobre la rebelión

En el huerto de Getsemaní Jesús oró:

No se haga mi voluntad, sino la tuya. (Lucas 22:42-44)

La tensión de la muerte era tan fuerte sobre El que los vasos sanguíneos de su cara se rompieron, se mezclaron con su sudor y cayeron al suelo grandes gotas. Aquella sangre derramada en el jardín habla de una redención particular, es decir, redención de rebelión: que es ejercitar nuestra voluntad contra la voluntad de Dios – hacer "nuestra propia cosa" con todas sus consecuencias terribles (esclavitud al pecado, muerte, infierno). Desde Adán la raza humana ha insistido en hacer su propia voluntad y no obedecer la voluntad de Dios. A veces la gente intenta guardar la voluntad de Dios con sus propias fuerzas, en su propio poder, pero no pueden. Cuando Jesús pronunció la oración del sumo sacerdote: "No se haga mi voluntad, sino la tuya", oró en nuestro lugar, representando a la gente ante Dios. Al orar aquella oración y luego permitió que su sangre sea derramada en la cruz para redimir nuestra voluntad para que nosotros también podamos decir: "No se haga mi voluntad, sino la tuya".

(II) Jesús derramó su sangre a través de la corona de espinas

La espina era un símbolo de la maldición de Dios sobre el pecado (Génesis 3:17-18). Era apropiado para Jesús, cuando estaba sufriendo en la cruz por nuestra redención de la maldición del pecado, llevar en su frente el símbolo de esa maldición, es decir, la corona de espinas (Mateo 27:29). Y de esa manera indicó que llevaba la maldición en sí mismo. La sangre derramada habla de redención de la maldición del pecado.

(III) La sangre de sus azotes o latigazos

Esta sangre fue derramada de la espalda de Jesús. Isaías 53:5 dice que por estas llagas o heridas (de los latigazos) somos sanados. Esta es una sanidad total para espíritu, alma, mente y cuerpo; incluso nuestras actitudes y relaciones. Enfermedad y aflicción son el resultado del pecado, pero la sangre de Jesús nos redime de la maldición de ese pecado. Hay un derecho legal para la sanidad de sus hijos, Jesús la llama “el pan de los hijos” (Mateo 15:26) pero si vivimos una vida desordenada y estamos en pecado, la disciplina de Dios viene sobre nosotros Hebreos 12.5-11 y puede haber consecuencias como con los Corintios: 1 Corintios 11:29-30. Aunque la enfermedad no viene siempre como consecuencia de nuestro pecado, sino porque estamos en este mundo lleno de enfermedades (no estamos en el cielo todavía) o por obra de Satanás. (Lucas 13:16).

(IV) La sangre de Jesús fue derramada en la cruz del calvario

Los clavos en las manos y pies de Jesús que le sujetaron a la cruz, derramaron sangre que era, y es, suficiente y suficientemente poderosa como para salvarnos y redimirnos eternamente del pecado y la condena de Dios en él (Romanos 8:1-2; Efesios 2:8,9 y 13).

e) Preguntas y puntos de meditación.

1. ¿Por qué eligió Dios la sangre como precio para pagar la pena del pecado?

2. ¿Qué crees que estaba experimentando Jesús en el huerto de Getsemaní y porqué? (Lucas 22:39-46).

3. ¿Por qué la sangre de Jesús nos ha abierto un camino para poder tener acceso a Dios el Padre?

4. ¿Por qué somos santificados por la sangre de Jesús? (Hebreos 13:12).

5. En el huerto del Edén ¿qué usó Dios para satisfacer (expiar) el primer pecado del hombre? (Génesis 3:21).

6. ¿Por qué instituyó Jesús el beber de su sangre simbólicamente en la Cena del Señor? (Juan 6:53-57; Mateo 26:27-29).

f) Resumen y aplicación

1. La sangre de Jesús es suficiente para pagar el precio para rescatamos de las consecuencias del pecado y ha preparado el camino para que nosotros volvamos a tener relación con Dios.

2. La sangre de Jesús nos purifica de todo pecado si caminamos en la luz con Dios y confesamos nuestro pecado a Dios.

3. La sangre de Jesús sólo necesitó ser derramada una vez porque El era el sacrificio perfecto y por tanto aceptable a Dios una vez y para siempre. Hebreos 10:9-18.

4. La sangre de Jesús es efectiva para nuestra vida diaria y nos pone en condiciones para servir a Dios fructíferamente, con la conciencia limpia, y con la paz de Dios rigiendo en nuestro corazón. Hebreos 9:14; 9:9; 10:2, 22.

5. La sangre de Jesús nos habilita para tener integridad de cuerpo, alma y espíritu.

(Juan 6:53) Se refiere a recibirlo en nuestro interior como se come el pan y que al valor de su sangre sea aplicado a nosotros (símbolo de tomar el vino en la Santa Cena)

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

(Juan 6:54)

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

(Mateo 26:28)

porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

(1 Juan 1:7)

pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

(Romanos 3:23)

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

(Romanos 3:24)

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, (cuando se tiene a Cristo).

(Romanos 6:23)

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

(Levítico 17:11)

Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.

(1 Pedro 1:18)

sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,

(1 Pedro 1:19)

sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

(1 Pedro 1:20)

ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,

(1 Corintios 6:20)

Porque habéis sido comprados por precio; (la sangre de Cristo) glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

(Hebreos 7:24)

mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;

(Hebreos 7:25)

por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

(Hebreos 7:27)

que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

(Hebreos 9:11)

Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,

(Hebreos 9:12)

y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

(Hebreos 9:13)

Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,

(Hebreos 9:14)

¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

(Hebreos 9:22)

Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.

(Hebreos 9:24)

Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;

(Hebreos 9:25)

y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.

(Hebreos 9:26)

De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

(Hebreos 10:9)

y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.

(Hebreos 10:10)

En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

(Hebreos 10:12)

pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

(Hebreos 10:14)

porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

(Hechos 20:28)

Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.

(Romanos 5:8)

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

(Romanos 5:9)

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

(Colosenses 1:20)

y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

(Apocalipsis 1:5)

y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,

(Apocalipsis 5:9)

y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

(Éxodo 12:7) La Pascua.

Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.

(Éxodo 12:22)

Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.

(Éxodo 12:23)

Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.

(1 Pedro 1:2)

elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

(Hebreos 11:28)

Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos.

(Hebreos 13:12)

Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.

(Efesios 1:7)

en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

(Colosenses 1:12)

con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;

(Colosenses 1:13)

el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,

(Colosenses 1:14)

en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

(Colosenses 1:20)

y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

(Colosenses 1:21)

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado

(Colosenses 1:22)

en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

(Hebreos 9:12) Se refiere al lugar santísimo del cielo (el verdadero porque el de la tierra era figura de ese.

y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

(1 Juan 1:7)

pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

(1 Juan 1:8)

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

(1 Juan 1:9)

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

(Romanos 5:9)

Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios.

(Romanos 5:9)

Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!

(2 Corintios 5:21)

Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado,

para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.

(2 Corintios 5:17)

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

(Hebreos 10:19)

Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,

(Hebreos 10:20)

por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,

(Hebreos 10:21)

y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,

(Hebreos 10:22)

acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

(Hebreos 13:12)

Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.

(Hebreos 9:14)

¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

(Apocalipsis 12:11)

Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos..

(Levítico 17:11)

Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.

(Romanos 3:23)

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

(Romanos 3:24)

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

(Romanos 6:23)

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

(Romanos 5:8)

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

(Mateo 20:28)

como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

(1 Pedro 2:24)

quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

(1 Pedro 3:18)

Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios …

(Colosenses 1:13)

el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,

(Colosenses 1:14)

en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

(Hebreos 9:22)

Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.

(Lucas 22:41)

Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

(Lucas 22:42)

diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

(Lucas 22:44)

Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.

(Génesis 3:17)

Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

(Génesis 3:18)

Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

(Mateo 27:29)

y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!

(Isaías 53:5)

Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

(Hebreos 12:5)

y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:

Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,

Ni desmayes cuando eres reprendido por él;

(Hebreos 12:6)

Porque el Señor al que ama, disciplina,

Y azota a todo el que recibe por hijo.

(Hebreos 12:7)

Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?

(Hebreos 12:8)

Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.

(Hebreos 12:9)

Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

(Hebreos 12:10)

Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.

(Hebreos 12:11)

Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

(1 Corintios 11:29)

Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.

(1 Corintios 11:30)

Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

(Lucas 13:16)

Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

(Romanos 8:1)

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

(Romanos 8:2)

Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

(Efesios 2:8)

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

(Efesios 2:9)

no por obras, para que nadie se gloríe.

(Efesios 2:13)

Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

(Lucas 22:41)

Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

(Lucas 22:42)

diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

(Hebreos 13:12)

Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.

(Génesis 3:21) Mató animales y derramó su sangre para cubrir a los hombres.

Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

(Juan 6:53)

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

(Juan 6:54)

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

(Mateo 26:27)

Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;

(Mateo 26:28)

porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

(Mateo 26:29)

Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

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