ESTO ES AVIVAMIENTO: Escribo esto porque siempre pensé que el cristiano debe serlo en “todo tiempo” y no solo en el templo. Y que su servicio también es en “todo tiempo” y no solo cuando le dan un cargo en la iglesia y si no, no hace nada y es un simple “eterno” espectador y “escuchador” de mensajes.
Un amigo me mandó una foto en que se ve a unos jóvenes orando por personas en la vereda y en la puerta de una casa y puso como título ESTO ES EVIVAMIENTO, (estoy totalmente de acuerdo).
También en Internet vi una foto en que en la liga Inglesa de futbol un jugador cristiano que en un partido muy importante, imponía sus manos sobre un compañero que estaba “sacado”, estaba mal y todo el estadio lo estaba viendo y luego su compañero llamado Fernando “el niño” Torres hizo 2 goles. El jugador que oró por el y le impuso las manos públicamente se llama David Luis. ESTO ES AVIVAMIENTO.
También cuando un día en Mar del Plata Argentina vi al pasar con mi auto a mi Co-Pastor de Miramar Pablo Rupell imponiendo sus manos sobre una hombre a la salida de la estación de los autobuses. (El no sabía que justo yo pasaba por allí). ESTO ES AVIVAMIENTO.
Desde que estoy en Estados Unidos nadie me habló de Dios, es más nadie me llamó por teléfono para animar o alentar (me refiero al clero) y recibí muchos ataques de personas con espíritus farisaicos religiosos, es decir profesionales de la religión sin amor, (sobre todo en indiferencia, falta de amor, falta de apoyo, falta de reconocimiento) etc, etc., (esto es en líneas generales) pero…..
(ESTO NO ES AVIVAMIENTO).
Si, vi mucha amabilidad y corrección en las personas (esto fruto del evangelio) pero falta que se cumpla Hechos 5:42 para que Dios se sienta feliz, es decir ver que todos los días en el templo y por las casas (en todas partes) no cesaban de enseñar y predicar el Evangelio. La gente se va a salvar cuando les predicamos, no solo cuando somos amables y correctos. 1 Corintios 1:21.
HAY AVIVAMIENTO:
(Hechos 1:14) Cuando el pueblo de Dios ora unánimemente.
Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
(Hechos 2:4) Cuando son llenos del Espíritu Santo.
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Hechos 4:29-31) Cuando hacen oraciones poderosas y sale a evangelizar a fuera de los templos.
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
(Hechos 5:42) Cuando la Evangelización y la enseñanza de Dios es continua y espontánea guiada por el Espíritu Santo y no por “planes humanos”, “tácticas de vendedores ambulantes” o “de administradores de empresas”, fechas prefijadas desde mucho antes que luego no son en el tiempo de Dios, o que salen a predicar con un sistema obligatorio porque sus lideres les obligan o lo hacen por temor de irse al infierno ellos mismos etc.
Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
(Hechos 6:8) Cuando se predica entre el pueblo con el poder de Dios y su gracia. En el momento que Dios guía hacerlo. Es “vivir con la caña de pescar” y hacerlo cuando es guiado por Dios.
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 8:4) Cuando la prioridad es salvar las almas.
Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.
(Hechos 19:18) Cuando hay un verdadero arrepentimiento en las personas y es demostrado con hechos.
Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.
(Hechos 19:19)
Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata.
(Hechos 19:20)
Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor.
Déjeme decirle de paso que sin arrepentimiento genuino no hay salvación, que no se salva usted por ir a la iglesia o hacer “automáticamente” ritos religiosos, cuando hay arrepentimiento hay frutos que se ven claramente. ¡Cuidado! Tal vez usted está viviendo en pecado y cree que es salvo: lea por favor estas escrituras:
(Hechos 26:20)
… todos tienen que arrepentirse de sus pecados y volver a Dios, y demostrar que han cambiado por medio de las cosas buenas que hacen.
(Hechos 26:20)
…invitándolos a convertirse, y a volverse a Dios, y a hacer obras que demuestren esa conversión.
(Mateo 3:8)
Demuestren con su forma de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios.
(1 Juan 3:9)
Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios.
(1 Juan 5:18)
Sabemos que los hijos de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque el Hijo de Dios los mantiene protegidos, y el maligno no puede tocarlos.
¿ESTA USTED VERDADERAMENTE ARREPENTIDO DE SUS PECADOS Y VIVE UNA VIDA CORRECTA BASADA EN LA PALABRA DE DIOS? (Medite en esto).
(Hechos 2:42) Hay avivamiento cuando se persevera en estas cosas:
Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
(Hechos 11:22) Cuando somos buenos, estamos llenos del Espíritu Santo y de fe.
Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía.
(Hechos 11:24)
Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.
(Hechos 13:1) Cuando en el liderazgo hay personas diferentes, no hay racismo, hay profetas, maestros y todos los ministerios, Efesios 4:11-12, cuando se recibe palabra de Dios, se ayuna, “se imparte” es decir se impone las manos y comienzan a surgir Apóstoles etc, como Pablo y Bernabé. 2 Timoteo 1:6.
¿Bernabé era Apóstol? : La respuesta es: SI, (vea Hechos 14:14) ninguno de los 2 era de los 12.
Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Níger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.
(Hechos 13:2)
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
(Hechos 13:3)
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
(Daniel 6:4) Hay avivamiento cuando los creyentes llevan una vida intachable fuera de la iglesia.
… mas no podían hallar ocasión alguna o falta (en Daniel) porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.
Conocí a personas que reunían muchas de estas condiciones siendo buenas, predicando a sus conocidos y a los que Dios ponía cerca de ellos por diversas razones etc, y me decían estamos orando por avivamiento y yo les dije: YA ESTAN EN AVIVAMIENTO (solo debían saber un poco más del poder sobrenatural de Dios y aplicarlo) y para personas que son humildes y sinceras, con sed de Dios, no les es difícil creer y que Dios les revele estas cosas.
Ojalá que todo el pueblo de Dios fuese profeta:
Los cristianos al tener el Espíritu Santo y al apartarnos a orar podemos recibir maravillosas revelaciones y también para entender mucho más la palabra de Dios (Que fue escrita por el Espíritu Santo). 2 Pedro 1:21
(1 Corintios 2:10)
Pero fue a nosotros a quienes Dios reveló esas cosas por medio de su Espíritu. Pues su Espíritu investiga todo a fondo y nos muestra los secretos profundos de Dios.
(1 Corintios 2:11)
Nadie puede conocer los pensamientos de una persona excepto el propio espíritu de esa persona y nadie puede conocer los pensamientos de Dios excepto el propio Espíritu de Dios.
(1 Corintios 2:12)
Y nosotros hemos recibido el Espíritu de Dios (no el espíritu del mundo), de manera que podemos conocer las cosas maravillosas que Dios nos ha regalado.
(1 Corintios 2:13)
Les decimos estas cosas sin emplear palabras que provienen de la sabiduría humana. En cambio, hablamos con palabras que el Espíritu nos da, usamos las palabras del Espíritu para explicar las verdades espirituales.
(Lucas 5:16)
Mas él (Jesús) se apartaba a lugares desiertos, y oraba.
El Espíritu Santo sigue hablando hoy como en hechos de los Apóstoles.
(Hechos 8:29)
Y el Espíritu Santo dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.
(Hechos 21:10-11)
Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo, quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles.
(Hechos 13:2)
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
(Hechos 16:6)
Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;
(Hechos 16:7)
y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu Santo no se lo permitió. (Luego fueron guiados a Macedonia).
(Números 11:26)
Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el Espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento.
(Números 11:27)
Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento.
(Números 11:28)
Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos.
(Números 11:29)
Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.
Este deseo de Moisés sigue siendo el deseo de Dios hoy.
Ser llenos del Espíritu Santo (Efesios 5:18) y recibir palabras proféticas es para todos los cristianos y ese es el deseo de Dios que cada uno reciba palabra profética de Dios para su vida cotidiana, la obra de Dios, y para otras personas.
El Espíritu revelará lo que Dios está haciendo hoy y les revelerá lo mismo a todos los que sinceramente buscan su guía y dirección.
Tres ejemplos:
1. Hace dos días Dios me dio un mensaje bastante largo y lo escribí y lo puse en el Blog de mi página y a la media hora aparece un mensaje de un predicador conocido que era mucho más corto pero que decía en síntesis lo mismo.
2. Hace poco también venia a predicar un famoso predicador mundial a una ciudad cerca de la mía y yo estaba orando mucho por eso y quería escuchar lo que decía. En ese día Dios me dio un mensaje para predicar en una iglesia
Y cuando fui a escuchar a este famoso predicador dijo el mismo mensaje. Con eso Dios me enseñó una vez más que El le habla a todos y que el Espíritu santo es el mejor maestro que tenemos y vive en nosotros.
3. Estaba en Miami y venía allí un hombre de Dios que tuvo experiencias muy extraordinarias de ver el cielo y el infierno y yo fui a escucharlo porque me interesaba mucho pero en mi interior pensaba, la palabra de Dios para este momento es la parábola del buen samaritano y parecía muy raro pero sentía eso en mi corazón porque es una enseñanza que todos la saben. Y ¿saben de qué predicó este hombre de Dios? La parábola del Buen samaritano.
EL Espíritu Santo sigue hablando Hoy, y aún más que antes, y recuerde: Dios quiere que todos sus hijos/as sean llenos del Espíritu Santo (Efesios 5:18) y conozcan su voz y por momentos sean profetas (Dije por momentos porque los que tienen el ministerio de Profetas reciben esto muy a menudo) recibiendo palabras para hoy del Espíritu y puedan saber aún los misterios más profundos de Dios, lo que vendrá etc. Hechos 2:16-18; Juan 14:26; 16:13-14.
(Hechos 2:16)
Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
(Hechos 2:17)
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
(Hechos 2:18)
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
(Juan 14:26)
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
(Juan 16:13)
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
(Juan 16:14) El Espíritu santo glorifica y exalta a Cristo y nos hace saber sus pensamientos deseos, enseñanzas etc.
El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
(1 Corintios 14:1)
Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.
(1 Corintios 14:12)
Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.
(1 Corintios 14:24)
Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado;
(1 Corintios 14:25)
lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros.
(1 Corintios 14:25)
Al escuchar, sus pensamientos secretos (que revela el Espíritu Santo en profecía a algún creyente) quedarán al descubierto y caerán de rodillas y adorarán a Dios declarando: «En verdad, Dios está aquí, entre ustedes».
(1 Corintios 14:39)
Así que, hermanos, procurad profetizar. ¡Esto es posible para usted!
EL PADRE, TU PADRE: DIOS.
Debemos pedir a Jesús que nos revele a Dios Padre y su amor.
También debemos amarle sobre todas las cosas y para eso debemos conocerle y conocer lo que hizo, hace y hará por nosotros.
Dios nos hizo en el vientre de nuestra madre de la manera que El quiso.
Fue Dios Padre el que nos formó: Estás vivo gracias a El.
Debemos orar con el entendimiento de lo que significa: Venga tu Reino y que sea hecha tu voluntad aquí en la tierra como se hace en el cielo.
Al ser verdaderos cristianos tenemos a Cristo y al Espíritu Santo en nosotros y podemos tener una relación personal e íntima con el Padre (Dios) como la tuvo Jesucristo y también “ver” lo que va hacer Jesús en la vida diaria.
Debemos amar al Padre sobre todas las cosas como lo hizo Jesús y obedecerle porque le amamos mucho y le tenemos un temor reverente.
Debemos obedecer al Padre por el amor hacia El, como sus verdaderos hijos que queremos que nuestros Padre esté feliz con nosotros.
Jesús por el profundo amor que tenía al Padre, sentía gran gozo al obedecerle y hacer su perfecta voluntad en todo. Así debemos hacer nosotros.
La obediencia puede ser un gran placer cuando la vemos como un amoroso hijo haciendo la voluntad del Padre mas bueno que pueda existir y el que te ama más que nadie.
Entonces querrás obedecerlo y no “fallarle” ni hacerlo sufrir.
Dios nos llamó a tener comunión con la trinidad que vive en nosotros, nos llamó a ser “el cuarto” en medio de tres personas que se aman.
El Padre nos ama como ama a Jesucristo.
Jesucristo nos ama de la misma forma que ama al Padre
Somos hijos de Dios Padre (como es Jesús) y podemos vivir con el Padre de la misma manera que vivió Jesús.
Dios nos hizo sus hijos para tener la misma relación que tuvo Jesús con el Padre.
Nos hizo miembros de la familia de Dios y nos hizo una familia de reyes, sacerdotes e hijos-embajadores (esto ahora en este mundo).
Debemos descubrir cuanto nos ama el Padre (nos amó y seguirá amando).
¿Sabemos que el padre ME ama de la misma manera que amó a Jesús?
Nuestra seguridad y satisfacción están en nuestro Padre celestial.
Debemos tener la doble motivación del temor reverente a un Padre que me ama (Dios) y el amor a El, que nos convence y lleva a hacer la voluntad de Dios.
Jesús dijo que el Espíritu Santo vendría y nos revelaría los secretos más profundos de Dios.
Debemos conocer bien la paternidad de Dios y ser como El con las otras personas: Un Padre.
Dios es un Padre y SU familia es la esfera de su paternidad.
Aparte de la salvación la necesidad de un padre perfecto y todopoderoso que se hace cargo de sus hijos, es lo que más necesitamos los seres humanos.
En el Reino de Dios seríamos “príncipes” (Pero no: El nos llama reyes) que obedecen gustosamente y amorosamente a su Padre.
Los hijos son semejantes al Padre: así seremos completamente en el cielo.
También somos herederos de TODO junto con Cristo. (Co-herederos).
Debemos vivir como un hijo que conoce a su Padre (y no lo malinterpreta), lo respeta, cuida sus cosas y las defiende teniendo los mismos objetivos, un hijo que ama a su Padre, le obedece con alegría y como resultado de esto está determinado siempre a hacer todo lo que el Padre le dice y colabora con El y hace todo lo que el Padre hace.
Jesús dijo: Lo que veo hacer a mi Padre eso hago y trabajó con El en la misma dirección y propósito.
Debemos entonces conocer su voz de tal manera que no nos equivoquemos en sus instrucciones diarias.
Que todos podamos decir esto: Conocemos al Padre y nunca “confundimos” su voz.
Una vez que conocemos al Padre y su infinito amor por nosotros entonces vivir bajo su absoluto gobierno, autoridad y voluntad no es una carga sino que es de gran gozo.
Si nunca hemos tenido esta revelación, necesitamos orar por ella. Dígale a Jesús: Señor revélame al Padre, solo tú decides a quién darlo a conocer.
Los hijos tienen derechos y obligaciones.
Ej: en Miramar venían muchos a pedir a la puerta de mi casa (más sabiendo que allí vive un pastor) como no podía darle a todos yo decidía a quien darle, que darle y cuando. Pero no era así con mis hijos, ellos siempre tenían para comer y ropa (no tenían que pedirme) descartaban que yo iba a suplir sus necesidades. Solo me podían dar gracias.
Cuando un hijo ora al Padre este responde.
Los hijos tienen los recursos del Padre (cortadora de césped, escoba etc)
Todo lo que el Padre tiene está disponible para su hijo.
Podemos concentrarnos en orar por otros porque sabemos que nuestro padre tiene la responsabilidad de proveer para nuestras necesidades.
Diga: MI PADRE ME AMA Y TODO LO QUE TIENE EL PADRE ES MÍO.
La mayor responsabilidad el hijo es ser obediente al Padre, (y no a otros que contradicen la voluntad del Padre).
EL PADRE NUESTRO ES EL DIOS TODOPODEROSO.
ORE SIEMPRE A DIOS COMO LO HACE UN HIJO CON SU PADRE.
(Salmos 139:13) Dios te formó en el vientre de tu madre.
Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
(Salmos 139:16)
Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.
Nosotros tenemos o somos espíritu, alma y cuerpo. Es nuestro espíritu el que sale del cuerpo y va a Dios si somos de El y al infierno si no somos de El.
Dios quiere que cuando mueras vayas al cielo
Tú eres un espíritu dentro de tu cuerpo.
(Eclesiastés 12:7)
y el polvo (tu cuerpo) vuelva a la tierra, como era, y el espíritu (tu espíritu) vuelva a Dios que lo dio.
En el momento de la concepción Dios formó tu espíritu (a ti) y te puso dentro del huevo o cigota fecundado por el espermatozoide. Desde ese momento eras tu y tenías vida. Ese milagro de formar tu espíritu invisible es algo tremendo que la gente ni lo sabe, ni piensa en eso, ni le da gracias a Dios por ello.
(1 Tesalonicenses 5:23)
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
(Hechos 7:59)
Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.
(Juan 19:30)
Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.
(Lucas 23:46)
Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.
(Génesis 49:33)
Y cuando acabó Jacob de dar mandamientos a sus hijos, encogió sus pies en la cama, y expiró, y fue reunido con sus padres.
(Mateo 6:6) TU PADRE DIOS ESTA SIEMPRE AL LADO TUYO. No es un anciano en un trono lejano que no participa en nada y hay que convencerlo a que te ayude. EL ES TU PADRE.
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
(Juan 20:17) Jesús así lo llama, Jesús nos iguala a El, nos pone en la misma relación que El con el Padre. ¡Maravilloso! Dios le dijo a María Magdalena:
vé a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.
…(Mateo 6:9)
Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
(Mateo 6:10)
Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. (Eso es siempre lo mejor). La voluntad de Dios es perfecta.
Juan 14:31) Jesús siempre obedeció en todo a su Padre y es lo que más ama.
Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago.
EL AMOR DEL PADRE POR NOSOTROS:
(Juan 3:16) El Padre ama a Jesús de una manera imposible de imaginar pero lo entregó por nosotros a morir porque nos ama también de una manera imposible de imaginar.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
(1 Juan 4:9) Dios mostró su amor por nosotros en eso y en millones de cosas.
En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
(1 Juan 4:10)
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
(1 Juan 4:19)
Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
(1 Juan 4:16) A esto debemos llegar:
Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor.
(Romanos 5:5) Solo cuando recibimos el Espíritu santo podemos conocer de su amor.
… el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
(Romanos 5:10)
Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. (Cristo en nosotros).
(Colosenses 1:21) Antes éramos sus “enemigos” aún sin saberlo pero Dios nos amó igual.
Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado
(1 Juan 3:1) Nos salvó del infierno, nos hizo sus hijos y seremos semejantes a El para siempre.
Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.
(1 Juan 3:2)
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
(Gálatas 3:26)
pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;
(Romanos 8:17) Además nos hizo sus herederos y co-herederos con Cristo (¿Puede imaginarse eso?)
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo…
(Lucas 15:20) DIOS Padre es así.
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
(Juan 15:9)
Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado…
Somos sus hijos Dios es nuestro proveedor y sabe todo.
Algunos deberes u obligaciones de El Padre:
Hacernos nacer: Juan 1:13 NTV
Amarnos
Guiarnos
Cuidarnos
Proveer para las necesidades, comida, salud etc.
Enseñarnos, instruirnos: Proverbios 13:24
Hacernos regalos (es una alegría comprarles a los hijos cosas que les gustan)
Disciplinarnos Hebreos 12:6; Apocalipsis 3:19
Corregirnos
Ya cuando son más grandes: orientarlos en su vocación según sus dones.
Respaldarlos, en un momento de necesidad ayudarlos, sea económicamente u de otra manera. Ayudarlos a comprar una casa, o darle parte de la suya o un auto etc.
Darle la herencia
Los hijos:
Obedecer a sus Padres: Mateo 9:13; 2 Corintios 10:5; Oseas 6:6.
Amarlos,
Respetarlos,
Identificarse con ellos
Ser como el Padre (semejantes a El) 1Juan 1:3
Aprender de El (y más de un padre perfecto como es Dios)
Agradarle Juan 8:29
También los hijos tienen derechos.
No ruegan al Padre por comida ya descartan que la tienen.
Todo lo del Padre es de ellos EJ cortadora de Pasto, escobas, baño, etc.
(Mateo 6:8)
No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
(Mateo 7:11)
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
(Mateo 6:32)
Porque los paganos buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
(Lucas 12:30)
Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas.
Debemos pedirle a Jesús que nos revele al Padre, es decir como es etc.
(Mateo 11:27) Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
(Lucas 10:22)
Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
(Juan 17:22) Además Jesús nos da la gloria que el Padre (Dios) le dio a El. ¡Esto es verdad! Aunque casi incomprensible.
La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
(Juan 17:23) El Padre Dios nos ama como ama a Jesús ¡Increíble, pero es verdad!
Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
(Juan 16:27)
pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios.
(1 Corintios 13:4) Dios es amor y Dios es así.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
(1 Corintios 13:5)
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
(1 Corintios 13:6)
no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
(1 Corintios 13:7)
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Jesús nos reveló a Dios.
(Juan 14:9)
Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe?
El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
(Juan 1:18)
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
(Juan 17:6) Nosotros somos de Dios y Dios nos dio a Jesús para que el nos salve de toda condenación.
He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra.
(Juan 17:9)
Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
(Juan 17:26) Para que el amor del Padre esté en nosotros…
Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.
(Lucas 18:19)
Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios.
(Juan 14:20) Cuando Jesús sea glorificado.
En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.
((Juan 14:21)
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
(Juan 14:21) DHH
El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también lo amaré y me mostraré a él.”
(Juan 14:23)
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. Jesús y El Padre (además del Espíritu Santo vienen a vivir en nosotros cuando nacemos de nuevo del Espíritu Santo).
(Juan 1:13) Nacemos de nuevo Por la voluntad del Padre Dios.
los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
(Hebreos 12:6) Nos hace sus hijos y nos trata como tales.
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
(Apocalipsis 3:19)
Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
(Proverbios 13:24)
El que detiene el castigo, a su hijo aborrece;
Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.
(Mateo 9:13) Dios quiere la obediencia, la justicia y la misericordia antes que cualquier rito religioso.
Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
(2 Corintios 10:5) Aun nuestros pensamientos más íntimos debemos entregarlos a Jesús para que El los cambie de acuerdo a su voluntad.
derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
(Oseas 6:6)
Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos. (Ritos religiosos)
(Juan 8:29) Si agradamos a Dios podemos decir eso también.
Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.
Fuimos creados para tener amistad con la trinidad.
(1 Juan 1:3) lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
(1 Corintios 1:9)
Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.
(2 Corintios 13:14)
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.
(Juan 16:7) El Espíritu Santo solo puede hacer la obra de revelarnos “lo profundo de Dios”.
1 Corintios 2:10-16.
Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
(Juan 16:25)
Les he dicho estas cosas poniéndoles comparaciones; pero viene la hora en que ya no les pondré más comparaciones, sino que les hablaré claramente acerca del Padre.
(Juan 16:12)
Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.
(Juan 16:13)
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
(Juan 16:14)
El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
(Juan 15:7)
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
(Juan 6:65) El Padre nos lleva a Cristo. Gracias Papá.
Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.
(Juan 6:44)
Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
(Juan 17:11)
Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
(Juan 10:9)
Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
(Juan 17:9) Todo comienza con el Padre.
Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
(Hebreos 2:11)
Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; (DEL PADRE) por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,
(Hebreos 2:12)
diciendo:
Anunciaré a mis hermanos tu nombre,
En medio de la congregación te alabaré.
(Juan 1:13)
los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
(Juan 1:13)
Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.
(1 Pedro 1:3)
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
(1 Pedro 1:23)
siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
(1 Pedro 1:3) NTV
Que toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Es por su gran misericordia que hemos nacido de nuevo, porque Dios levantó a Jesucristo de los muertos. Ahora vivimos con gran expectación
(1 Pedro 1:23) NTV
Pues han nacido de nuevo pero no a una vida que pronto se acabará. Su nueva vida durará para siempre porque proviene de la eterna y viviente palabra de Dios.
(Eclesiastés 12:7)
y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.
(Lucas 15:31)
El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.
(2 Corintios 5:20)
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
(Juan 11:41)
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.
(Juan 10:14) Nosotros debemos conocer la voz de Dios.
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,
(Juan 14:23) El Padre está en nosotros también.
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
(Efesios 2:19)
Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,
(Efesios 3:14)
Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
(Efesios 3:15)
de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
(Gálatas 6:10)
Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.
UN REINO DE HIJOS:
(2 Corintios 6:18)
Y seré para vosotros por Padre,
Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.
(Génesis 17:1) Nuestro Padre es el Dios Todopoderoso.
Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
(Apocalipsis 11:17)
diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.
(Apocalipsis 15:3)
Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.
(Apocalipsis 19:6)
Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!
(Gálatas 3:26)
pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;
(Gálatas 4:6)
Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
(Romanos 8:15)
Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! (Papito).
(Gálatas 4:4)
Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,
(Gálatas 4:5)
para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
(Gálatas 4:6)
Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, (Jesús) el cual clama: ¡Abba, Padre!
(Gálatas 4:7)
Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
(1 Pedro 1:10)
Incluso los profetas quisieron saber más cuando profetizaron acerca de esta salvación inmerecida que estaba preparada para ustedes.
(1 Pedro 1:11)
Se preguntaban a qué tiempo y en qué circunstancias se refería el Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, cuando les dijo de antemano sobre los sufrimientos de Cristo y de la inmensa gloria que después vendría.
(Juan 5:19)
Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Nosotros debemos hacer eso.
(Juan 5:30)
No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.
(Juan 10:17) Hasta esto obedeció.
Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.
(Juan 10:18)
Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
(Y lo obedeció)
(Lucas 15:31)
El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.
(Juan 17:10) Todo lo del Padre es de Cristo y de nosotros.
y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos.
(Juan 11:23) Jesús ya sabía porque el Padre le había dado la respuesta: SI.
Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.
(Juan 11:41)
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.
(Juan 11:42)
Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
(Juan 11:43)
Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! (Dio la orden porque ya sabía la voluntad del Padre).
(Juan 11:44)
Y el que había muerto salió…
Que nosotros podamos también decir: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes.