Cosas muy importantes

COSAS MUY IMPORTANTES.

Procure escuchar las buenas noticias del Evangelio para la salvación de su alma.

Hechos 8:30-31; 20:24; 16:14. (La Biblia).

Necesita hacer esto:

1. ARREPENTIMIENTO TOTAL Y UN CAMBIO DE ACTITUD HACIA EL PECADO. Hechos 3:19; 20:21

2. TENER FE EN JESUCRISTO Y SABER EL VALOR DE SU OBRA EXPIATORIA HECHA A FAVOR DE USTED EN LA CRUZ: (Allí llevó los pecados suyos y pago la deuda que usted tenía con Dios). Hechos 15:9; 1 Pedro 2:2

3. RECIBIR A JESÚS EN SU CORAZÓN, COMO SU SEÑOR Y COMO SU REY. Juan 1:12; Apocalipsis 3:20; Debe nacer de nuevo Juan capítulo 3.

4. SER SALVO: 1 Juan 3:12; 5:11-13.

LUEGO:

*Comportarse de una manera que demuestre que se ha arrepentido. Hechos 26:20

*Ser lleno del Espíritu Santo. Efesios 5:18, o Bautizados en el Espíritu Santo.

Hechos 1:5, 8; 2:24; 9:17; 19:5.

*Predique (cuéntele a otros lo que hizo Cristo en usted)

*De a otros su testimonio de salvación.

*Evangelice.

*Sea un ganador de almas “un pescador de hombres”. Proverbios 11:30; Mateo 4:19.

Mateo 4:19; hechos 16:9-10; 20:20; 5:42; 2 Timoteo 4:2,5; Marcos 16:15-16; marcos 1:14-15.

*Hable del Reino de Dios; de eso predicaban Cristo y los primeros cristianos (eso produce unidad).

*Llámelos al Reino de Dios y no a una determinada religión cristiana.

Hechos 28:31,23; 1:3; 8:12.

*Hable del cielo, de la nueva tierra que va a hacer Dios. 2 Pedro 7:14; Apocalipsis 21:1.

*Hable del pronto regreso de Cristo a buscar a los que son suyos (no queda mucho tiempo). La última de las señales que falta cumplirse es la evangelización mundial. Mateo 24:14; Apocalipsis 22:12; 1 Tesalonicenses 4:16-17.

*Háblele a la gente de la resurrección de justos como de injustos y que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo, unos para tener vida eterna y otros para sufrimiento eterno. Hechos 24:15; Mateo 25:34, 41; Mateo 25:46;

Romanos 14:10; 2 Corintios 5:10; 1 Timoteo 5:24; Hebreos 9:27.

*Predique sobre el perdón de Dios y el deber de perdonar a los demás. Efesios 4:32; Colosenses 3:13; 2:13; Mateo 6 14.15.

*Edifique su Iglesia, y a la iglesia de su ciudad (“vea” la Iglesia de su ciudad compuesta por todas las congregaciones) 1 Timoteo 3:15; Hechos 20:17.

*Ore mucho por avivamiento espiritual, la salvación de las almas, por la sanidad física y síquica por parte de Dios (Sanidad Divina). Hechos 1:14; 4:29-31; 1 Timoteo 2:1-4; Hechos 12:5.

*Predique Sanidad, El Bautismo en el Espíritu Santo, el pronto regreso de Cristo, la santificación, el estar preparados para cuando Cristo venga, y ser luz donde esté cada uno. Mateo 5:16.

*Cada cristiano es un misionero en su lugar (entorno), familia, trabajo, etc.

*Ore por cada “no cristiano” que Dios ponga a su alcance.

*Discípule, enseñe y guíe a que cada uno sirva a Dios según su llamado personal que ha recibido de Dios. Muéstreles el lugar de servicio y radio de acción según sus dones o capacidades que tengan las personas nuevas. 2 Timoteo 2:2; Mateo 28:19; 1 Pedro 4:10-11.

*Ocupe su lugar en la batalla final (en este período de evangelización mundial) según sea guiado por los líderes de su Iglesia. Hechos 22:10.

*Brille en el sitio donde Dios lo puso. Hechos 6:8; Mateo 5:16.

*Viva una vida cristiana sencilla. Hechos 2:42; 46-47.

*Sea bueno y honesto. Hechos 11:24; 2 Timoteo 2:5

*Congréguese en su iglesia, en su grupo pequeño o reunión casera y tenga amistad con los demás cristianos.

*Obedezca a sus Pastores. Hebreos 13:17

*Y de hacer bien y de la ayuda mutua no se olviden porque de eso se agrada Dios. Hebreos 13:16.

*Pida la gracia y el favor de Dios para poder cumplir todas estas cosas de la mejor manera posible.

Dios le bendiga mucho: Pr Gustavo Isbert.

Solo por la gracia de Dios….

Solo por tu gracia he sido salvo y solo por tu gracia llegaré al cielo y cumpliré tu obra. (Efesios 2:5)

a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)

(Efesios 2:8)

Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.

(Efesios 2:9)

La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.

(Efesios 2:10)

Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.

(Salmos 138:8)

Jehová cumplirá su propósito en mí;

(Judas 1:24)

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,

(Judas 1:25)

al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

Rodolfo y Blanca.

Rodolfo y Blanca:

Quiero contarles una experiencia que tuve con mis tíos-abuelos Rodolfo y Blanca.

Ellos eran muy queridos por mí y eran bastante buenos pero no sabían mucho de Jesús y nada de la obra de salvación que el logró para nosotros en la cruz.

Un día Rodolfo se enfermó de muerte y yo fui y le prediqué el mensaje de salvación y Rodolfo lo aceptó con gusto y se arrodilló en una silla y entregó su vida a Cristo.

Blanca su esposa no estaba demasiada convencida pero tomando el ejemplo de su amado esposo oró también (guiada por mí) a Jesús y pidió perdón de sus pecados y le entregó su vida también.

A los pocos días murió Rodolfo y en el velatorio sus pariente empezaron a rezar por el (aquellos que nunca le hablaron antes de Dios), yo estaba presente y sabía que esas oraciones eran estériles porque Rodolfo estaba ya en el cielo con Cristo.

Al poco tiempo Blanca murió y también fue al cielo con Rodolfo y con Cristo para siempre.

La palabra de Dios dice:

(Juan 14:6)

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

(Hechos 4:12) S. Pedro dice de Jesús.

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

(Apocalipsis 3:20) Jesús dice:

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

(Juan 1:12)

Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.

Una persona puso en Internet ¡Feliz cumpleaños Papá! EN DONDE ESTÉS, lástima que nos dejaste hace mucho tiempo. Al leer esto se desgarró mi corazón. Esa inseguridad de donde están nuestros seres queridos es terrible.

A las persona hay que presentarle el camino de salvación a través de Jesús en vida.

Quiero decirte que hay solo dos lugares para pasar la eternidad: El cielo con Dios (en el paraíso) o en el infierno con el Diablo en un lugar de horrores y llamas eternas.

Prediquémosles a las personas mientras están vivas porque no hay una segunda oportunidad, nuestro momento es ahora. Lea Hebreos 9:27.

(Hebreos 9:27)

Y así como cada persona está destinada a morir una sola vez y después vendrá el juicio,

(Hebreos 9:28)

así también Cristo murió en sacrificio una sola vez y para siempre, a fin de quitar los pecados de muchas personas. Cristo vendrá otra vez, no para ocuparse de nuestros pecados, sino para traer salvación a todos los que esperan con anhelo su venida.

Yo he asistido a muchos velatorios unos en calidad de Pastor y otros solo de asistente, los comentarios de las personas que no creen en la vida eterna son desgarradores, algunos dicen ¿dónde estará? Otros ¡pensar que no lo voy a ver nunca más! Eso es muy triste.

Quiero decirte que los niños van al cielo directo, aún los abortados, que los que siguen a Jesús van al cielo y los que permanecen en pecados van al infierno.

Debemos predicar entonces el mensaje de salvación por la fe en nuestro Señor Jesucristo a nuestros seres queridos, amigos, conocidos etc. ¡AHORA!

Para más información podés entrar en www.elcieloesunlugar.com.ar

Dios te bendiga mucho: predicador Gustavo Isbert.

MENSAJE DE SALVACIÓN MODELO.

MENSAJE DE SALVACIÓN MODELO

Mi función es procurar que todos ustedes vayan al cielo y yo quiero estar seguro de ello.

También procurar que no se desvíen de la fe.

Ej: Recuerdo unas ovejas en Neuquén que se subían por una ladera y se caían en vez de ir a los mejores pastos, yo debo guiarlos por el camino correcto: El de Dios.

Ej: guerrillero de Lamadrid que no sabía si era salvo aunque ya se había entregado al Señor y el Pastor le dijo: ¡Entrégate ahora!, lo hizo y estuvo seguro de su salvación y se le fueron las dudas.

Debes saber que El cielo y el infierno son reales y que no existe ni el purgatorio ni el limbo, (no figuran el las Sagradas Escrituras) ni hay oraciones por los muertos. Está escrito que morimos una sola vez y luego viene el juicio. Hebreos 9:27. (No hay reencarnación): esta es la verdad de Dios, aunque muchos “libres pensadores” equivocados piensen lo contrario.

(Mateo 25:46) El infierno y el cielo son reales.

E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

¿Querés ir el cielo cuando mueras?

¿Querés estar con Dios para siempre?

¿Querés tener vida eterna?

¿Querés ser salvo ahora?

¿Querés saber ahora que al morir irás para siempre al paraíso con Dios?

¿Querés tener esa seguridad?

¿Si te murieras ahora, tenés la certeza de que vas a ir al cielo? ¿o tenés dudas? ¿o no sabés a donde vas a ir por toda la eternidad?

(1 Timoteo 1:12) Dios te puede salvar como a Pablo y a miles de millones más.

Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,

(1 Timoteo 1:13)

habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.

(1 Timoteo 1:14)

Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.

(1 Timoteo 1:15)

Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.

(1 Timoteo 1:16)

Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para (tener la) vida eterna.

(1 Timoteo 2:3)

Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,

(1 Timoteo 2:4)

el cual quiere que todos los hombres sean salvos (ESTAN PERDIDOS, VAN CAMINO AL INFIERNO) y vengan al conocimiento de la verdad.

(1 Timoteo 2:5)

Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,

(1 Timoteo 2:6)

el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.

DEBES SER SALVO, SER LLENO DEL ESPÍRITU SANTO Y SER UN DISCÍPULO DE JESÚS.

DEBES SABER ESTO:

(1 Juan 4:9)

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

(1 Juan 4:10)

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

(Romanos 5:8)

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

(Romanos 8:32)

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

(Romanos 8:32) VP

Si Dios no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos también, junto con su Hijo, todas las cosas?

(2 Corintios 5:17) Dios te cambia.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

(Juan 3:3) Debes nacer de nuevo.

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

(Juan 3:6)

Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

(Efesios 2:1) Nuestra situación antes y después de nacer de nuevo.

Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos (espiritualmente) en vuestros delitos y pecados,

(Efesios 2:2) en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,

(Efesios 2:3)

entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

(Efesios 2:4)

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,

(Efesios 2:5)

aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida (eterna) juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),

(Efesios 2:6)

y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,

(Efesios 2:7)

para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

(Efesios 2:8)

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, (no es algo que ustedes hayan hecho) pues es don (un regalo) de Dios;

(Efesios 2:9) no por obras, para que nadie se gloríe.

(Efesios 2:1) VP

Antes ustedes estaban muertos a causa de las maldades y pecados

(Efesios 2:2)

en que vivían, pues seguían los criterios de este mundo y hacían la voluntad de aquel espíritu que domina en el aire y que anima a los que desobedecen a Dios.

(Efesios 2:3)

De esa manera vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, siguiendo nuestros malos deseos y cumpliendo los caprichos de nuestra naturaleza pecadora y de nuestros pensamientos. A causa de eso, merecíamos con toda razón el terrible castigo de Dios, igual que los demás.

(Efesios 2:4)

Pero Dios es tan misericordioso y nos amó con un amor tan grande,

(Efesios 2:5)

que nos dio vida juntamente con Cristo cuando todavía estábamos muertos a causa de nuestros pecados. Por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación.

(Efesios 2:6)

Y en unión con Cristo Jesús nos resucitó, y nos hizo sentar con él en el cielo.

(Efesios 2:7)

Hizo esto para demostrar en los tiempos futuros su generosidad y su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

(Efesios 2:8)

Pues por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación por medio de la fe. No es esto algo que ustedes mismos hayan conseguido, sino que es un don de Dios.

(Efesios 2:9)

No es el resultado de las propias acciones, de modo que nadie puede gloriarse de nada;

(Efesios 2:1) NTV

Antes ustedes estaban muertos a causa de su desobediencia y sus muchos pecados.

(Efesios 2:2)

Vivían en pecado, igual que el resto de la gente, obedeciendo al diablo el líder de los poderes del mundo invisible, quien es el espíritu que actúa en el corazón de los que se niegan a obedecer a Dios. (Cuidado, deben saber esto).

(Efesios 2:3)

Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás.

(Efesios 2:4)

Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto

(Efesios 2:5)

que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)

(Efesios 2:6)

Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús.

(Efesios 2:7)

De modo que, en los tiempos futuros, Dios puede ponernos como ejemplos de la increíble riqueza de la gracia y la bondad que nos tuvo, como se ve en todo lo que ha hecho por nosotros, que estamos unidos a Cristo Jesús.

(Efesios 2:8)

Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.

(Efesios 2:9)

La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.

  1. DIOS TE AMA ASI COMO ERES.
  2. PERO TENEMOS PECADOS. El hombre no es pecador porque peca sino que peca porque es pecador. El manzano da manzanas porque es un manzano, nosotros hacemos pecados porque somos pecadores, esa es nuestra naturaleza que solo puede ser cambiada por el Espíritu de Dios en nosotros. (Poco a poco). (Solo en el cielo seremos perfectos y semejantes a Jesucristo) 1 Juan 3:2

(Romanos 3:12)

Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;

No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

(Romanos 3:23)

por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

(Romanos 3:24)

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

(Eclesiastés 7:20)

Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.

(1 Pedro 2:21)

Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;

(1 Pedro 2:22)

el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;

(1 Pedro 2:23).

Quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;

3. PERO CRISTO LLEVÓ NUESTROS PECADOS EN LA CRUZ Y MURIÓ EN NUESTRO LUGAR.

(1 Pedro 2:24)

quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

(1 Pedro 2:25)

Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

(1 Pedro 2:21) NTV

Pues Dios los llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengan que sufrir, tal como Cristo sufrió por ustedes. Él es su ejemplo, y deben seguir sus pasos.

(1 Pedro 2:22)

Él nunca pecó y jamás engañó a nadie.

(1 Pedro 2:23)

No respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos de Dios, quien siempre juzga con justicia.

(1 Pedro 2:24)

Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados.

(1 Pedro 2:25)

Antes eran como ovejas que andaban descarriadas. Pero ahora han vuelto a su Pastor, al Guardián de sus almas.

(1 Pedro 2:21) VP

Pues para esto los llamó Dios, ya que Cristo sufrió por ustedes, dándoles un ejemplo para que sigan sus pasos.

(1 Pedro 2:22)

Cristo no cometió ningún pecado ni engañó jamás a nadie.

(1 Pedro 2:23)

Cuando lo insultaban, no contestaba con insultos; cuando lo hacían sufrir, no amenazaba, sino que se encomendaba a Dios, que juzga con rectitud.

(1 Pedro 2:24)

Cristo mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, para que nosotros muramos al pecado y vivamos una vida de rectitud. Cristo fue herido para que ustedes fueran sanados.

(1 Pedro 2:25)

Pues ustedes andaban antes como ovejas extraviadas, pero ahora han vuelto a Cristo, que los cuida como un pastor y vela por ustedes.

(1 Pedro 3:18)

Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo (en lugar de los injustos: nosotros) por los injustos, para llevarnos a Dios.

(1 Pedro 3:18)NTV

Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios.

(1 Pedro 3:18)

Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios.

4. DEBEMOS ARREPENTIRNOS Y CONVERTIRNOS.

(Hechos 3:19)

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

5. DEBEMOS RECIBIR A CRISTO PARA NACER DE NUEVO.

(Juan 1:12)

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad (el derecho) de ser hechos hijos de Dios;

(Juan 1:13)

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

(Apocalipsis 3:20) Jesús quiere entrar en nosotros.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, (esto es literal) y cenaré con él, y él conmigo, (tendremos amistad).

(1 Corintios 6:17) El Espíritu Santo debe unirse a tu Espíritu.

Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.

6. SOMOS DECLARADOS JUSTOS.

(Romanos 5:1)

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

(Romanos 8:1)

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. (Los que no siguen las inclinaciones

de su naturaleza pecaminosa sino los deseo del Espíritu Santo que vive en cada cristiano verdadero)

(Romanos 8:2)

Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado 1. de la ley del pecado (lo que lleva siempre a pecar) y 2. de la muerte (eterna).

(1 Corintios 15:2)

por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. (es creer otra cosa que la verdad de las escrituras, no haber entendido el mensaje etc. Recordar los demonios creen en Dios pero no son salvos.

(Romanos 4:7) Podés y debés ser uno de estos.

Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,

Y cuyos pecados son cubiertos.

(Romanos 4:8)

Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado. (Por la obra de cristo en la cruz a favor de los hombres).

(Romanos 5:8)

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

(Romanos 5:9)

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

(Romanos 5:10)

Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida (en nosotros).

(Romanos 6:17)

Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;

(Romanos 6:18)

y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

(Romanos 8:21)

porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

(1 Juan 5:11)

Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.

(1 Juan 5:12)

El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

(1 Juan 5:13)

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.

(1 Pedro 1:3) RV 60

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer (nacer de nuevo) para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,

(1 Pedro 1:4)

para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,

(1 Pedro 1:5)

que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.

(1 Pedro 1:6)

En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,

(1 Pedro 1:7)

para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,

(1 Pedro 1:8)

a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;

(1 Pedro 1:9)

obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

(1 Pedro 1:3) VP

Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo. Esto nos da una esperanza viva,

(1 Pedro 1:4)

y hará que ustedes reciban la herencia que Dios les tiene guardada en el cielo, la cual no puede destruirse, ni mancharse, ni marchitarse.

(1 Pedro 1:5)

Por la fe que ustedes tienen en Dios, él los protege con su poder para que alcancen la salvación que tiene preparada, la cual dará a conocer en los tiempos últimos.

(1 Pedro 1:6)

Por esta razón están ustedes llenos de alegría, aun cuando sea necesario que durante un poco de tiempo pasen por muchas pruebas.

debe ser probada por medio del fuego. La fe que resiste la prueba vale mucho más que el oro, el cual se puede destruir. De manera que la fe de ustedes, al ser así probada, merecerá aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo aparezca.

(1 Pedro 1:8-9)

Ustedes aman a Jesucristo, aunque no lo han visto; y ahora, creyendo en él sin haberlo visto, se alegran con una alegría tan grande y gloriosa que no pueden expresarla con palabras, obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

Somos salvos ¡Gracias Dios nuestro!

Oración de entrega a Jesús para ser salvo: (Si nunca la has hecho, hazla por favor).

Señor Jesús en este momento te pido perdón de todos mis pecados, creo que moriste por mí y en mi lugar en la cruz, llevando mi culpa.

Tomo la decisión de seguirte y te recibo en mi corazón como mi Señor, mi Salvador y mi Rey. Gracias Jesús por perdonarme y limpiarme de todos mis pecados y porque ahora soy verdaderamente un hijo de Dios. Amén. 1 Juan 5:11-13. Predicador Gustavo Isbert.

EL INFIERNO Y EL CIELO SON REALES.

EL INFIERNO Y EL CIELO SON REALES, (Y AMBOS SON ETERNOS) También Son reales LOS ÁNGELES Y LOS DEMONIOS.

TODOS LOS CRISTIANOS RECIBIMOS ESTA ORDEN DE DIOS:

(Proverbios 24:11)

Libra a los que son llevados a la muerte;

Salva a los que están en peligro de muerte.

(Apocalipsis 19:20)

Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.

(Apocalipsis 20:10)

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

(Apocalipsis 20:15)

Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

DIOS NO CREO EL INFIERNO PARA LOS HOMBRES, SINO PARA EL DIABLO Y SUS DEMONIOS (que eran ángeles que se rebelaron contra Dios y siguieron al diablo). Las personas van allí por su elección que es la misma del diablo y sus ángeles, oponerse y desobedecer a Dios. Dios hizo todo Juan 3:16 para salvar a todas las personas y El quiere que todos se salven de ir al infierno, 1 Timoteo 2:4, pero nos advierte en su palabra que tanto el infierno, como el diablo son reales y el infierno es eterno para las personas que elijen no tener en cuenta a Dios y prefieren vivir en sus pecados. Esta es una realidad y nosotros debemos advertirles a las personas (si las queremos de verdad) de esta realidad.

(Mateo 25:41)

Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

(Apocalipsis 21:8)

Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

(Apocalipsis 22:14)

Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.

(Apocalipsis 22:15)

Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

(Mateo 25:46)

E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Pero Dios hizo esto para salvarnos:

(Juan 3:16)

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

(Juan 3:17)

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

(Efesios 2:4)

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,

(Efesios 2:5)

aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),

(1 Pedro 3:18)

Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.

(Efesios 2:8)

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

(Efesios 2:9)

no por obras,(meritorias nuestras) para que nadie se gloríe,(sienta orgulloso).

Jesús (el que más nos advirtió del infierno) dice estas cosas para que nos arrepintamos y no vayamos allí, dice esto para que alejemos de nosotros todas las ocasiones de caer en pecado y nosotros nos alejemos de ellas.

(Mateo 5:29) (esto no es literal sino que es una fuerte advertencia).

Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

(Mateo 5:30)

Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

¿Que debemos hacer?

Pedirle perdón a Dios y entregarle nuestra vida recibiendo a Jesús en nuestro corazón como nuestro salvador y Rey:

Por favor dígaselo con una oración sencilla.

Oración de entrega a Jesús para ser salvo:

(Si nunca la has hecho, hazla por favor).

Señor Jesús en este momento te pido perdón de todos mis pecados, creo que moriste por mí y en mi lugar en la cruz, llevando mi culpa.

Tomo la decisión de seguirte y te recibo en mi corazón como mi Señor, mi Salvador y mi Rey. Gracias Jesús por perdonarme y limpiarme de todos mis pecados y porque ahora soy verdaderamente un hijo de Dios. Amén. 1 Juan 5:11-13.

Predicador Gustavo Isbert.

Jesús te dice: YO SOY TU SEGURIDAD.

Escuche bien estas palabras de Jesús para usted: ¡YO SOY TU SEGURIDAD!

Cuando tenemos que luchar contra todos los problemas de este tiempo, la incertidumbre en el trabajo, en el dinero en la salud etc. queremos no sentir inseguridad pero es casi imposible. Escuchamos de accidentes, personas que les viene cáncer, otras que se mueren en un instante, expectativas del futuro, de la vejez que viene etc, etc. a veces nos sentimos que estamos sobre “un campo minado”y decimos ¿nos tocará esta vez a nosotros?

Algunos ponen la esperanza en las riquezas, pero les puede venir una enfermedad incurable o tener un accidente etc.

La realidad es que el que realmente está seguro es el que se ha puesto en las manos de Dios y ha pedido la protección de El y de sus ángeles sabiendo que Dios puede hacer un milagro en cualquier momento si oramos y que El es el que tiene el control absoluto de cada situación. La palabra de Dios Dice que a los que amamos a Dios TODAS las cosas que nos sucederán ayudarán a nuestro bien.

Haz “buena letra” es decir pídele perdón a Dios por todos tus pecados y entrégale tu vida a El procurando que hagan esto todas las personas que amas (Familia, amigos etc).

Dios te dice entonces ¡YO SOY TU SEGURIDAD!

ENTONCES: CONFÍA TOTALMENTE EN EL.

El es el que bendice, provee, sana, te cuida, te ama es todopoderoso y puede cambiar cualquier situación imposible en posible. El lo demuestra ahora y lo demostró cuando estuvo en la tierra.

(Salmos 34:8)

Gustad, y ved que es bueno Jehová;

Dichoso el hombre que confía en él.

(1 Timoteo 6:17)

Enséñales a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni que confíen en su dinero, el cual es tan inestable. Deberían depositar su confianza en Dios, quien nos da en abundancia todo lo que necesitamos para que lo disfrutemos.

(Lucas 1:37)

Porque nada hay imposible para Dios.

(Mateo 19:26)

Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.

Vea la disposición de Jesús de hacer milagros para usted.

Vea la disposición de Jesús:

Note usted las preguntas de Jesús a las personas, primero a un ciego, luego a la familia de Juan. Luego a un paralítico, luego a un leproso (enfermedad imposible de curar en ese tiempo).El tiene la disposición de sanar, de hacer milagros, de cambiar situaciones y su disposición no ha cambiado luego de resucitar, solo que ahora está en todas partes del mundo al mismo tiempo y no está con las limitaciones que tenía cuando estaba en la tierra.

(Marcos 10:51)

Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.

(Marcos 10:36)

El les dijo: ¿Qué queréis que os haga?

(Juan 5:6)

Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?

(Mateo 8:2)

Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

(Mateo 8:3)

Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.

El nos dice que le pidamos y que El va a contestar.

(Mateo 7:7)

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

(Mateo 7:11)

¿Cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Si hay algo imposible entonces puede Dios hacerlo, porque no hay nada imposible para El.

(Marcos 10:27)

Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

Y si agregamos a esto que el es el más bueno de todos y el que más nos ama entonces podemos tener fe para que el haga cualquier tipo de milagro cuando lo necesitamos y vamos a El en oración.

(Marcos 10:18)

Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.

Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros, esperemos siempre milagros de El y vivamos con su paz, sabiendo que el Todopoderoso está con nosotros siempre.

Reciba la paz de Dios y un abrazo de Jesús y mío.

Predicador Gustavo Isbert.

Podemos tener ninguna condenación, ni culpa, gracias a Jesús.

Ninguna condenación ni culpa.

Marcos 3:28 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados

a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean.

Lucas 15: 18.20.

Aquí podemos leer, cual debe ser nuestra actitud con nuestra vida de pecado y con Dios, y cual es la actitud de Dios para con nosotros.

Romanos 8:32

1 Juan 4:9-10,16

Ejemplos de personas perdonadas por Dios:

Manasés: 2 Crónicas 33:1-20

El ladrón de la cruz: Lucas 23:43

Isaías: Isaías 6:5-7

Zaqueo: Lucas 19:1-10 Jesús vino a buscar y salvar lo que se

había perdido.

El publicano (y el fariseo): Lucas 18:9-14.

Pedro: Lucas 5:8-11

Pablo: 1 Timoteo 1:15-16

Leer:

Santiago 5:20. Sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino,

salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

Hechos 3:19-20. Así que arrepiéntanse y conviértanse para que sean borrados

vuestros pecados y para que vengan de la presencia del Señor Jesucristo tiempos de

alivio.

La mayor alegría en el cielo sucede cuando un pecador perdido se arrepiente y es

encontrado. Lucas 15: 7, 10, 23-24, 32.

Por favor repita esta oración de todo el corazón:

Oración: Dios mío en este momento decido volverme a ti, me arrepiento de todos

mis pecados y te pido perdón por cada uno de ellos. Gracias porque Jesucristo

murió en mi lugar en la cruz, pagó delante de ti toda mi deuda, llevó mi culpa y

el castigo de mi pecado que es la muerte eterna.

Querido Jesús: tomo ahora la decisión de seguirte para siempre, te pido que

entres en mi vida y me des tu Espíritu Santo.

Te recibo ahora como mi Salvador, como mi Señor y como mi Rey.

Muchas gracias porque mis pecados fueron borrados, ahora soy tu hijo, soy

salvo y estaremos juntos desde hoy y para siempre. Amén.

Dios te bendiga mucho: Gustavo Isbert

www.elcieloesunlugar.com.ar

Ninguna condenación ni culpa hay para los que son de Cristo. (Estos son pasajes tomados de La Santa Biblia sobre este tema).

(Romanos 8:1)

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

(Juan 3:17)

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

(Juan 3:18)

El que en él cree, no es condenado.

(Romanos 8:34)

¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

(Juan 5:24)

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

(Salmos 32:2)

Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,

Y en cuyo espíritu no hay engaño.

(Romanos 4:8)

Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

(Romanos 8:32)

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

(Romanos 8:33)

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

(Romanos 8:34)

¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

(1 Juan 3:20)

pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas.

(1 Juan 1:7)

pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

(Apocalipsis 1:5)

y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.

(Apocalipsis 1:6)

y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

(1 Juan 1:9)

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

(1 Juan 2:1)

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

(Efesios 4:32)

Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

(Colosenses 2:13)

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

(Colosenses 3:13)

soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

(Romanos 3:24)

siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

(Romanos 5:1)

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

(Romanos 5:9)

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

(Romanos 5:10)

Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

(1 Corintios 6:19)

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

(Gálatas 3:24)

De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.

(Romanos 8:28)

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

(Romanos 8:29)

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

(Romanos 8:30)

Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

(Romanos 8:31)

¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

(Romanos 8:32)

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

(Romanos 8:33)

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

(Romanos 8:34)

¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

(Romanos 8:35)

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

(Romanos 8:36)

Como está escrito:

Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;

Somos contados como ovejas de matadero.

(Romanos 8:37)

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

(Romanos 8:38)

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

(Romanos 8:39)

ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

(Hebreos 10:11)

Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

(Hebreos 10:12)

pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

(Hebreos 10:14)

porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

(Hebreos 10:22)

acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

(1 Pedro 1:8)

a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;

(1 Pedro 1:9)

obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

(1 Pedro 2:24)

quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

(1 Pedro 2:25)

Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

(1 Pedro 2:24)

Cristo mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, para que nosotros muramos al pecado y vivamos una vida de rectitud. Cristo fue herido para que ustedes fueran sanados.

(1 Pedro 2:25)

Pues ustedes andaban antes como ovejas extraviadas, pero ahora han vuelto a Cristo, que los cuida como un pastor y vela por ustedes.

(1 Pedro 3:18)

Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios.

(Apocalipsis 7:10)

y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

(Apocalipsis 21:7)

El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

Hay solo dos lugares en que todas las personas vamos pasar la eternidad:

MENSAJE DE SALVACIÓN Iglesia Cristo Rey Calle 9 de Julio 1563 e/30 y 32 Miramar

Hay solo dos lugares para pasar la eternidad ¿En cual quiere estar por los siglos de los siglos?

(Mateo 25:34) Esto sucederá en el tiempo del fin.

Entonces el Rey (Jesucristo) dirá a los que estén a su derecha: Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.

(Mateo 25:41)

Luego dirá a los que estén a su izquierda: Apártense de mí… al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

(Mateo 25:46)

E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Dios nos ama y quiere que estemos con El para siempre.

(Apocalipsis 21:3)

Oí una fuerte voz que salía del trono y decía: ¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos.

(Apocalipsis 21:4)

Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más.

(Apocalipsis 21:5)

Y el que estaba sentado en el trono dijo: ¡Miren, hago nuevas todas las cosas! Entonces me dijo: Escribe esto, porque lo que te digo es verdadero y digno de confianza.

(Apocalipsis 22:3)

Ya no habrá más maldición sobre ninguna cosa, porque allí estará el trono de Dios y del Cordero, y sus siervos lo adorarán.

(Apocalipsis 22:4)

Verán su rostro y tendrán su nombre escrito en la frente.

(Apocalipsis 22:5)

Allí no existirá la noche —no habrá necesidad de la luz de lámparas ni del sol —porque el Señor Dios brillará sobre ellos. Y ellos reinarán por siempre y para siempre.

Dios ya hizo TODO para que podamos ir al cielo. Nos dice que oremos por los perdidos, que les prediquemos en todo tiempo y lugar etc.

Los creyentes de los comienzos del cristianismo habían entendido esto y lo ponían en práctica.

(Hechos 5:42)

Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.

(1 Juan 4:9)

Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.

(1 Juan 4:10)

En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.

Pero tenemos pecados.

(Romanos 3:23)

Todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.

(Romanos 3:24)

Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados.

(Romanos 5:8)

Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores

(Romanos 6:23)

Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.

(Juan 11:25)

Dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

(Juan 11:26)

Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

(Juan 3:16)

Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

(Juan 3:17)

Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

Jesús es el único camino al cielo.

(Juan 14:6) Jesús dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.

(Hechos 4:12)

¡En ningún otro hay salvación! (Solo en Jesús). Porque Dios no ha dado ningún otro nombre bajo el cielo, mediante el cual podamos ser salvos.

Jesucristo es Dios.

(Juan 14:8)

Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.

(Juan 14:9)

Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.

Todos saben que Jesús murió en la cruz y resucitó, pero no todos saben que el murió en nuestro lugar como nuestro sustituto y pagó nuestra deuda (que teníamos por nuestros pecados) con Dios.

(1 Pedro 2:24)

Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, fuimos nosotros curados.

Por eso ahora podemos estar bajo la protección de nuestro gran Pastor.

(1 Pedro 2:25)

Antes eran como ovejas que andaban descarriadas. Pero ahora han vuelto a su Pastor, al guardián de sus almas.

Debemos también creer esto:

(1 Pedro 3:18)

Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. (No se necesitan más sacrificios). Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores (en lugar de todos) para llevarlos a salvo con Dios.

También debemos arrepentirnos de todos nuestros pecados y volvernos a Dios.

(Hechos 3:19)

Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados.

(Hechos 3:20)

y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado;

Debemos recibirle (a Jesús) y decirle que entre El en nosotros y tome el control de nuestras vidas.

(Juan 1:12)

A todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.

(Apocalipsis 3:20)

¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré a ti y cenaremos juntos como amigos.

Debemos tomar una decisión y decírsela a Dios en oración: Usted puede hacer una oración como esta:

Oración: Querido Jesús gracias por morir por mí y pagar mi deuda de pecado con Dios. Me arrepiento de cada uno de mis pecados y te entrego mi vida.

Te recibo ahora como mi Salvador y mi Rey. Amén

(Romanos 5:1)

Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros.

(Romanos 8:1)

Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús.

(Romanos 6:23)

El pago que da el pecado es la muerte,(por eso Cristo murió en nuestro lugar como nuestro substituto) pero el don (regalo) de Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor.

(Romanos 6:22)

Pero ahora, libres de la esclavitud del pecado, han entrado al servicio de Dios. Esto sí les es provechoso, pues el resultado es la vida santa y, finalmente, la vida eterna.

Dios además te da el poder para no practicar el pecado.

(1 Juan 3:9)

Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios.

(1 Juan 5:18)

Sabemos que los hijos de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque el Hijo de Dios los mantiene protegidos, y el maligno no puede tocarlos.

Cuando se predica sucede que:

(Juan 10:27) (dice Jesús):

Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen.

(Juan 10:28)

Y yo les doy vida eterna, y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano.

(Juan 10:29)

Mi Padre, que me las ha dado, es más grande que todos; y de la mano del Padre nadie las puede arrebatar.

La salvación está asegurada. Si tenemos a Cristo (y somos de El), al morir iremos al cielo directamente para estar con El para siempre. Así lo dice Dios.

(1 Juan 5:11)

Y este es el testimonio que Dios ha dado: El nos dió vida eterna, y esa vida está en su Hijo Jesucristo.

(1 Juan 5:12)

El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. (Eterna).

(1 Juan 5:13)

Les he escrito estas cosas a ustedes, que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna.

(Romanos 8:31)

¿Qué podemos decir acerca de cosas tan maravillosas como éstas? Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra?

(Romanos 8:32)

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?

El tiene todo preparado para nosotros en el cielo.

(Juan 14:2)

En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar.

(Juan 14:3)

Y si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté.

(1 Juan 3:2)

Queridos… ya somos hijos de Dios, pero él todavía no nos ha mostrado lo que seremos cuando Cristo venga. Pero sí sabemos que seremos como El, porque lo veremos tal como él es.

(Apocalipsis 22:12)

Miren, yo vengo pronto, y traigo la recompensa conmigo para pagarle a cada uno según lo que haya hecho.

www.elcieloesunlugar.com.ar

Algunas cosas que Dios nos dice sobre el amor.

(Romanos 12:9-14)

No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno.

Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente.

No sean nunca perezosos, más bien trabajen con esmero y sirvan al Señor con entusiasmo.

Alégrense por la esperanza segura que tenemos. Tengan paciencia en las dificultades y sigan orando.

Estén listos para ayudar a los hijos de Dios cuando pasen necesidad. Estén siempre dispuestos a brindar hospitalidad.

Bendigan a quienes los persiguen. No los maldigan, sino pídanle a Dios en oración que los bendiga.

(Romanos 12:17)

Nunca devuelvan a nadie mal por mal. Compórtense de tal manera que todo el mundo vea que ustedes son personas honradas.

(Romanos 12:21)

No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien.

(Romanos 13:8-10)

No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios.

Pues los mandamientos dicen: No cometas adulterio. No mates. No robes. No codicies. Estos y otros mandamientos semejantes se resumen en uno solo: Ama a tu prójimo como a ti mismo.

El amor no hace mal a otros, por eso el amor cumple con las exigencias de la ley de Dios.

(Mateo 22:36-40)

Le preguntaron a Jesús.: Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante en la ley de Moisés?

Jesús contestó: Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el primer mandamiento y el más importante.

Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Toda la ley y las exigencias de los profetas se basan en estos dos mandamientos.

(1 Corintios 13:4)

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

(1 Corintios 13:5)

no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

(1 Corintios 13:6)

no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

(1 Corintios 13:7)

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

(Juan 13:34)

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

(Juan 13:35)

En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

(1 Juan 4:9-11)

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.

(Juan 15:12)

Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.

(Juan 15:9)

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado.

GRACIAS SEÑOR JESÚS.

La maravillosa presencia de Dios.

Cuando tenemos un llamado de Dios y lo conocemos en alguna medida es imposible vivir un solo día sin tener una conversación con El o no pasar tiempo con El o estar mucho tiempo sin recibir una palabra de El. Es un deseo tan grande de estar en su presencia que es irresistible. Tienes un anhelo tan grande de Dios mismo, (que se incrementa cuando recibes el Bautismo en el Espíritu Santo), que si no te acercas a El en oración, te viene como una soledad, angustia, tristeza y muchas cosas semejantes, que solo en la presencia de Dios se pueden saciar.

Solo en su presencia se cambia tu desaliento en fe y tu tristeza en gozo. Solo en su presencia es cuando recibimos palabra fresca para su pueblo y para nosotros.

Es solo “en su secreto” donde El nos lava y limpia de aquellas cosas que se nos “pegan” en el diario vivir. Es allí donde Jesús nos lava con su aceite fresco y renueva.

Si estás mal, apártate a orar y quédate allí y verás el gran cambio que Dios hace y pasarás de ver las cosas desde tu punto de vista a verlas desde el punto de vista de Dios y entonces todo cambia.

El es más importante que el agua y el oxigeno (debe ser así) porque el hombre fue creado para estar con El.

Muchas personas al ver orar a un hombre de Dios no lo entienden o piensan que es un fanático o que está perdiendo el tiempo, pero si supieran y experimentaran lo que es estar en su presencia aunque sea solo un minuto y además “sentirlo” no

podrian estar un día sin acercarse a El en oración.

El cielo será algo muy maravilloso, y hay cosas que ni podemos imaginarlas de hermosas, pero lo mejor de todo será su maravillosa presencia y el gozo que produce estar con El.

Quiero compartirte brevemente unas experiencias: El día que me convertí a Cristo y el día que recibí el Bautismo en el Espíritu Santo (un año y medio después) ví a Jesús cerca de mí y su presencia me producía un gozo tan increíble que no se puede sentir en la tierra nada semejante, el gozo recorría todo mi cuerpo cuando Jesús se acercaba a mí y tuve que decirle Señor: ¡aléjate de mi, porque me voy a morir de gozo! y entonces el retrocedió un poco y fue algo maravilloso.

La segunda vez me habló y me dijo “Gustavo: has recibido lo que viniste a buscar” y otras cosas más y recibí el Bautismo en el Espíritu Santo y hablé en lenguas según lo que dice Hechos 2:4 en la Biblia y lo hago hasta hoy, casi 40 años después. Te digo de verdad, que no hay día que no paso tiempo con El y es maravilloso y todo lo que escribo lo recibo en su presencia. A pesar de todo eso que digo, El no nos llamó a gozarnos con El las 24 horas, hay un tiempo para todo y El quiere que salvemos almas, trabajemos, descansemos, prediquemos etc. Hay muchas cosas que hacer en este mundo pero la haremos mejor si estamos con El y la hacemos en yugo con El.

(Jeremías 23:22)

Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo.

(Salmos 16:2)

Dios, no hay para mí bien fuera de ti.

(Salmos 16:7-9)

Bendeciré a Jehová que me aconseja;

Aun en las noches me enseña mi conciencia.

A Jehová he puesto siempre delante de mí;

Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;

Mi carne también reposará confiadamente;

(Salmos 16:11)

Me mostrarás la senda de la vida;

En tu presencia hay plenitud de gozo;

Delicias a tu diestra para siempre.

(Salmos 65:4)

Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti.

(Isaías 26:9)

Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte.

(Salmos 84:2)

Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová;

Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

(Salmos 84:10)

Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.

Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios,

Que habitar en las moradas de maldad.

Por Gustavo Isbert

Formando un ejército de Dios.

Formando un ejército de Dios.

Muchos que aman y buscan la presencia del Señor aún permanecen débiles e inmaduros porque solamente quieren “el gozo del Señor” pero no están dispuestos a renunciar a muchas de sus malas costumbres y pecados. Tampoco quieren llevar la cruz, ni ser guerreros de Dios. Necesitamos Adoradores-Guerreros pero… de verdad.

Debemos ser personas que quieran llevar “su cruz”, y estar dispuestos a evangelizar y a sacrificarse por el prójimo, estando dispuestos al rechazo y a la crítica. Pero también a lograr triunfos para el Reino de Dios.

Muy pocos cristianos están dispuestos a enfrentar conflictos y defender la verdad.

Eso debe cambiar. La presencia de Dios es lo mejor que hay en este mundo y también lo será por la eternidad, pero en este momento debemos esforzarnos porque hay una batalla que pelear.

A los que aman la presencia del Señor, hay que enseñarles también el amor a la verdad y a amarla lo suficiente como para combatir al maligno y al pecado en todas sus formas.

Debemos entrenar, equipar y preparar a los cristianos para plantarse a favor de la verdad y pelear por ella con sabiduría, amor y valentía.

Debemos edificar a los cristianos para que sean una fuerza que conquiste.

Es necesaria la unidad y predicar que EL REINO DE LOS CIELOS SE HA ACERCADO Y EL ARREPENTIMIENTO.

El cielo está buscando a las personas que despierten a los cristianos y los entrenen para la batalla contra el mal que ya ha comenzado.

Debemos “pelear la buena batalla” como decía San Pablo. 2 Timoteo 4:7; Marcos 1:14-15; Lucas 24:46-47.

(1 Crónicas 12:22)

Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.

(Salmos 14:2)

Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,

Para ver si había algún entendido,

Que buscara a Dios.

(Hechos 13:22)

He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.

(Marcos 1:14-15)

Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

(Lucas 24:46-47)

y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

(2 Timoteo 4:7)

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

Translate »