¿Que debemos hacer en este tiempo?
Recibimos estas palabras de Dios por mail y las compartimos contigo
SI, ATRAVESARÁS ESTA PRUEBA
Pude ver en el Espíritu que algunos están atravesando circunstancias tan
potencialmente devastadoras que el temor los está atrayendo. Otros creen
que están más allá del punto de retorno. Recuerda que tienes un Amigo
que está más cerca de tu vida que un hermano (Proverbios 18:24) y está
más pegado a ti que el súper adhesivo. No te pongas de acuerdo con las
acusaciones del diablo (Apocalipsis 12:10).
El enemigo les susurró a algunos: “Eres un perdedor, un fiasco; eres un
fracasado, nunca lo lograrás, serás recordado como alguien que nunca
estuvo a la altura de su llamado”.
Algunos saben lo que quiso decir David cuando declaró: “…por mí nadie
se preocupa” (Salmo 142:4). Job también declaró: “¡Ya estoy harto de
esta vida!” (Job 10:1).
Este enredo o este dilema sin salida, puede revertirse y lo hará (Isaías
65:24). Lo que Dios ve acerca de lo que está ocurriendo es muy diferente a
lo que vemos nosotros. Él restaurará tu alma (Salmo 23:3), renovará tu
mente (Romanos 12:2) y alumbrará tus ojos (Isaías 35:5). Sí, Él te
liberará (2 Pedro 2:9).
¿Todos te abandonaron? Él no lo hará. Si estás en un lugar de
desesperanza y congoja, no te alejes de Dios. En lugar de ello:
DEBES SABER QUE DIOS YA CREO UN PLAN PARA TU RECUPERACION
Mientras tienes estos pensamientos ocasionales de abandonar todo, ten en
mente que Dios está detrás de la escena acomodando las cosas mejor de lo
que estaban antes que entraras en este lío (Jeremías 29:11).
Algunos preguntaron: “Dios, ¿hasta cuándo estaré en este valle antes
que hagas algo?”. Esa es la pregunta incorrecta. La pregunta correcta es:
“Dios, ¿cómo debo conducirme mientras estás trabajando en esta
situación?”.
El ritmo le pertenece a Dios (y la actitud te pertenece a ti), pero te
diré esto: No requerirá más tiempo del necesario. Ni siquiera un segundo
más. Dios no se deleita mientras atraviesas esto y te ve sufrir. Por eso
no desperdiciará ni una sola de nuestras lágrimas (Isaías 25:8).
El diablo te dijo: “Lo que arruinaste no tiene solución”… esa es
una mentira
No importa cuáles sean los obstáculos, no importa cuántas veces
fallaste, no importa cuán grande haya sido el pozo donde caíste, su plan
de recuperación es seguro (Isaías 65:24).
¿Te sientes desafiado por gigantes? Dios no miente y prometió liberarte,
aún si te desafiaran gigantes con doce dedos en las manos y doce en los
pies (2 Samuel 21:22).
“De seis aflicciones te rescatará, y la séptima no te causará ningún
daño” (Job 5:19). “Seis aflicciones y aún siete”, es el idioma o la
frase bíblica que significa: No importa cuántos sean los problemas, Él
siempre te libertará. Métete esto en la cabeza.
DEBES SABER QUE EL PLAN DE DIOS PARA TU RECUPERACION ES A PRUEBA DE FUEGO
Tan rápido como Pedro negó a Jesús (Juan 18:25), Dios tenía un plan
para su restauración (Juan 21:17). Esta no era la primera vez que Pedro lo
echaba a perder y tampoco sería la última. Lo mismo sucede con cada uno
de nosotros (Romanos 7:19). Dios sabía lo que iba a pasar mucho tiempo
antes e hizo provisión para esa circunstancia. No irás por debajo, la
atravesarás. Aún si vienen aguas correntosas, fuegos impetuosos o todos
los demonios del infierno, el Señor te liberará.
David escribió: “Las caballerías nos han aplastado la cabeza; hemos
pasado por el fuego y por el agua, pero al fin nos has dado un respiro”
(Salmo 66:12).
Esta palabra riqueza significa “alcanzar todas las riquezas”. Aún
cuando el enemigo (y aún tus propios errores) pudieran haber drenado tus
esperanzas y tus fuerzas, Dios volcará de la plenitud de las riquezas de
su presencia sobre tu vida. Allí no existen los “tal vez”, los
“quizá” o los “peros”. Él lo hará. ¿Por qué? Está tan
locamente enamorado de ti que va más allá de tu comprensión (Romanos
8:35-39).
Debes reconocer que su respuesta está en camino, quizá golpeando a tu
puerta.
Cuando nos descorazonamos y satanás nos dice que la situación no tiene
esperanza, necesitamos resistir (Santiago 4:7) y afirmarnos (Efesios 6:13).
Sin embargo, recuerda que nadie puede vencer si se queda sentado. Hagas lo que hagas, no comiences a quejarte y lamentarte.
Debes dejar de decir “si hubiera hecho esto o aquello” y volver a los negocios del Reino.
No trates de figurarte cómo vendrá la ayuda del Señor. No te imagines
que dirá: “Abracadabra”, como si fuera un mago. Claro que puede hacer
un milagro en un instante, pero quiere que aprendas a confiar en Él,
haciendo las cosas a su manera, sin importar lo que pudiera ser.
Pablo fue apedreado (y este fue en un buen día). Sus amigos pensaron que
estaba muerto (Hechos 14:19-21), pero al día siguiente continuó
predicando el Evangelio. Algunos de ustedes sienten que fueron apedreados,
pero deben levantarse como si nada hubiera ocurrido.
Al enemigo le gusta susurrarte que las cosas no cambiarán o se
resolverán. No lo oigas a él o a cualquier otra persona que te hable con
incredulidad. Te golpeará como un rayo que Jesús ganó la batalla por ti
y que estás llamado a ser un conquistador junto con Él (Romanos 8:37).
Quizá no te sientas un conquistador ahora mismo, pero Jesús nos pasó el
bastón de mando a ti y a mí (Juan 20:21), nunca nos prometió que los
sentimientos siempre acompañarían al llamado.
Regocíjate en todo el dolor, el desconcierto y la agitación interior,
Dios está trabajando para revertir la circunstancia y usarla para volver a
comisionarte. Tú, quien piensas que ya no encajas, volverás a emerger con
más fuerza que antes y el diablo verá que su obra se vino abajo.
Levántate… el horizonte está ante ti. Está comenzando a amanecer. ¡La
victoria viene y eres uno de los guerreros del Señor!
Más allá de todo lo que la vida te pueda arrojar, sabes que estás en los
brazos amorosos de un Padre Celestial y usará todas las batallas que debes
atravesar para fortalecerte. A través de las pruebas diarias, adquieres
conocimiento. Con cada prueba, sea que la pases o falles, conoces más la
misericordia y la gracia de Dios. El deseo de Dios es que poseas más del
carácter de su Hijo a través de las pruebas que atraviesas.
Cuando el enemigo viene en contra nuestra, tenemos que acordarnos que más de 60 veces, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, Dios nos dice "NO TEMAIS". Necesitamos mantenernos firmes en la fe y en el conocimiento
de la voluntad de Dios para nuestra vida, esta es la única manera en la
cual podremos echar fuera el temor.
Con amor y oraciones,
Nuestra respuesta:
|
Esto proviene de Dios sin duda. Está buenísimo. Cuando nosotros (mi esposa y yo) empezábamos a servir a Dios y a los demás, todo nos hería y un Pastor nos dijo que debíamos fortalecernos en esa área, minimizar las cosas y no dejar que la autoconmiseración nos invada y que no nos importe para nada lo que digan de nosotros o las ingratitudes, Dios nos fortaleció y ahora no sufrimos tanto y le damos para adelante con confianza en El. El nunca nos dejará y al leer la lista de sufrimientos que pasó S. Pablo en la carta a los corintios nos fortalece aún más.(2 Corintios 11:24-30) Ya no pensamos en nuestras heridas, pensamos en seguir curando a otros que no tienen nada que ver con los que nos hirieron ¡Y hay muchiiisimos!. Saludos y gracias Gustavo y Angelita |
¿Quiere usted realmente ser un discípulo de Cristo?
(Mateo 10:25)
Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor.
Una cosa es un creyente y otra es un discípulo.
La pregunta es ¿Quiere usted realmente ser un discípulo de Cristo?
(Mateo 28:18)
Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
(Mateo 28:19)
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
(Mateo 28:20)
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
(2 Timoteo 2:2)
Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
(Mateo 4:19)
Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
(Lucas 6:40)
El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.
(Juan 15:20)
Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
(Mateo 9:9)
Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. (ver la diferencia con Judas) este no quería cambiar, ni aprender, ni ser como Jesús (tenía otras ambiciones y metas).
(Efesios 4:15)
sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, (debemos seguir la verdad y buscar parecernos más y más a Jesús).
(Efesios 4:11)
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
(Efesios 4:12)
a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
(Efesios 4:13)
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
(Efesios 4:14)
para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
(Efesios 4:15)
sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
(Efesios 4:16)
de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
(Efesios 4:11)
Ahora bien, Cristo dio los siguientes dones a la iglesia: los apóstoles, los profetas, los evangelistas, y los pastores y maestros.
(Efesios 4:12)
Ellos tienen la responsabilidad de preparar al pueblo de Dios para que lleve a cabo la obra de Dios y edifique la iglesia, es decir, el cuerpo de Cristo.
(Efesios 4:13)
Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo.
(Efesios 4:14)
Entonces ya no seremos inmaduros como los niños. No seremos arrastrados de un lado a otro ni empujados por cualquier corriente de nuevas enseñanzas. No nos dejaremos llevar por personas que intenten engañarnos con mentiras tan hábiles que parezcan la verdad.
(Efesios 4:15)
En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su cuerpo, que es la iglesia.
(Efesios 4:16)
Él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.
(Juan 13:4)
se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.
(Juan 13:5)
Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.
(Juan 13:12)
Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?
(Juan 13:13)
Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.
(Juan 13:14)
Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
(Juan 13:15)
Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
(Juan 13:16)
De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.
(Juan 13:17)
Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.
(Proverbios 15:32) Dios nos va a disciplinar.
El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma;
Más el que escucha la corrección tiene entendimiento.
Ser sus discípulos nos llevará a una vida de aventuras sobrenaturales, nos seguirán los milagros, haremos las obras de Jesús y aún mayores, dejaremos expresarse a Jesús que vive en nosotros, ángeles cooperarán con nosotros, el Espíritu Santo nos guiará y hablará etc.
Pero debemos seguirlo a dondequiera que vaya PARA NOSOTROS. (Para cada persona es diferente).
(Marcos 16:17)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Marcos 16:20)
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
(Hechos 5:19)
Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo:
(Hechos 8:26)
Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.
(Hechos 10:3)
Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio.
(Hechos 13:2)
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
(Hechos 8:29)
Y el Espíritu Santo dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.
(Salmos 85:13)
La justicia irá delante de él,
Y sus pasos nos pondrá por camino.
(Salmos 48:14)
Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre;
El nos guiará aun más allá de la muerte.
(Salmos 32:8)
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos.
(Mateo 16:24) Debemos estar dispuestos a servir y a lleva nuestra cruz (que al final será para bien.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
Ej.: del hombre que trabajó toda su vida sentado cuidando el vivero de Miramar y me dijo: Una vida desperdiciada… (Jamás te ocurra eso).
(Gálatas 2:20)
y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí;
(Esdras 7:9) Debemos tomar decisiones como la de Esdras, son decisiones constantes para toda la vida.
estando con él la buena mano de Dios.
(Esdras 7:10) Esdras tenía un firme propósito.
Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
MAS VALE UNA VIDA DE AVENTURAS Y PELIGROS QUE VIVIR ABURRIDOS Y SIN PROPÓSITO
(Lucas 10:17) Podemos estar felices de servir a Dios y ver como nos utiliza.
Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.
(1 Corintios 4:7) Pero no podemos ser presa del orgullo porque…
Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?
(Juan 3:27)
Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.
El antídoto contra el orgullo es saber que cuando está Cristo, los milagros son lo normal y los hace El.
Debemos saber las obras que Dios preparó para que hagamos
Debemos saber nuestro lugar en el cuerpo de Cristo
Debemos saber nuestros dones y capacidades y utilizarlos
Debemos conocer nuestro radio de acción para nosotros
(Efesios 2:10) Debemos enfocarnos en la voluntad y propósito de Dios para nosotros y caminar en ella.
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
(1 Corintios 12:12)
Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
(1 Corintios 12:18 al 27)
Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.
(1 Corintios 12:27)
Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
(1 Pedro 4:10)
Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
(2 Corintios 10:13)
Nosotros no vamos a gloriarnos más allá de ciertos límites. Dios es quien señala los límites de nuestro campo de trabajo, y él nos permitió llegar hasta ustedes en Corinto.
(2 Corintios 10:14)
Por eso, no estamos saliéndonos de nuestros límites, como sería el caso si no hubiéramos estado antes entre ustedes. Nosotros fuimos los primeros en llevarles a ustedes el evangelio de Cristo.
(2 Corintios 10:15)
Y no nos gloriamos de los trabajos que otros han hecho, saliéndonos de nuestros límites. Al contrario, esperamos poder trabajar más entre ustedes, conforme ustedes vayan teniendo más fe, aunque siempre dentro de nuestros límites.
(2 Corintios 10:16)
También esperamos extendernos y anunciar el evangelio en lugares más allá de donde están ustedes, pero sin meternos en campos ajenos, para no gloriarnos de los trabajos que otros han hecho.
(Hechos 6:8) Modelo de creyente
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Juan 8:28) Dios en nosotros hace la obra.
Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.
(2 Timoteo 2:2) Esto debemos hacer.
Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
Usted debe enfocarse y permanecer enfocado siempre, sin dejar de trabajar secularmente excepto que Dios esté creando circunstancias para eso Ej. Pastor Del Carpio, yo.
El que quiere ser ingeniero se enfoca y va a estudiar de ingeniero, se recibe etc.
Hay Seminarios Costosos, largos, no prácticos y parciales (enseñan lo de su denominación y sus tradiciones). Debemos ser Cristianos y estamos en una buena denominación.
Tenemos seminarios buenos: Fe y Acción, Global eso es para los que pueden estudiar y Dios los llame a eso.
Mi idea es hacer (ya esta hecho) un discipulado directo y conciso de 100 lecciones (Bases del cristianismo) y una lista de libros especializados que pueden hacer según sus dones. Habrá personas que los harán todos y se les da un diploma. Los Seminarios “oficiales” (llevan materias para complacer al mundo) filosofías, contabilidad, Griego, Hebreo etc. Ya no hay tiempo para estudiar 8 años., (no es para “el pueblo”, ni el ama de casa, ni el empleado etc).
Debemos hacer de los “Pedros”, los hilbyllis, motoqueros, dueños de negocios, amas de casa etc: discípulos de Cristo.
Los seminarios hoy son para los ricos. Steve (mi yerno) no calificó para ser presidente dejovenes en una iglesia por no tener altos estudios y no los pudo tener porque no tenía dinero ni tiempo para estudiar un seminario de años de duración y costosísimo. Los apóstoles no calificarían hoy para esos seminarios, eran hombres sin letras y del vulgo. La gente común no puede hacerlo, ni dejar sus trabajos para ir a donde están esos seminarios. Eso es solo para algunos.
Debemos convencer a los cristianos que la gran comisión es para ellos, lo mismo que los milagros y la vida de aventuras con Jesús. El “Clero” descalificó a miles, lo mismo que el celibato y los seminarios costosos y complicados. Debemos formar personas como Esteban llenos de gracia y de poder que actúen en el pueblo. De todas las razas y niveles económicos. No solo serán Pastores sino discípulos.
Sea usted un héroe de la fe, sujeto a sus autoridades espirituales y siendo semejante a Jesús y haciendo sus obras y aún mayores.
Terminar con UNA ORACIÓN DE COMPROMISO.
Palabras de Dios para mí recibidas el lunes 25 de Junio del 2012
(Jeremías 30:2)
Así habló Jehová Dios diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado.
La obra es mía, déjame a mí, yo trataré con las personas que no entienden mi plan ni mis propósitos para contigo.
(Mateo 6:27)
Tú no podrás, por mucho que te afanes, añadir a tu estatura un codo.
(Mateo 5:36)
Tú no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos.
Cuando miraba a un líder religioso Dios me dijo: No te va a levantar o poner ese hombre, soy yo el que lo hago. Tampoco te levantará ese otro siervo mío en el cual tu estas pensando.
(1 Samuel 2:7) Yo controlo esto:
Jehová empobrece, y él enriquece;
El Abate, y enaltece.
(Lucas 1:52)
Quito de los tronos a los poderosos,
Y exalto a los humildes.
(Santiago 4:6)
Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
(1 Pedro 5:5)
Revestíos de humildad; porque:
Dios resiste a los soberbios,
Y da gracia a los humildes.
(Apocalipsis 3:7) Yo soy el que abro y el que cierro.
Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:
(Salmos 31:15) Todo te sucederá a mi tiempo, ¿no ves que como te estoy llevando en mi sabiduría?
En tu mano están mis tiempos.
Anécdota:
Me sucedió que compré una camarita para la computadora “por casualidad” pero luego esa camarita me esta siendo de gran utilidad pues tiene un programa que yo necesitaba y yo no sabía que lo tenía, y Dios me dijo: que fue El, el que me guió a comprarla.
(Juan 3:27)
No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.
(Daniel 2:21) Yo hago esto dice Dios.
El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.
(Jeremías 17:10) Advierte esto a las personas:
Yo Jehová, soy el que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
(Jeremías 16:17)
Porque mis ojos están sobre todos sus caminos, los cuales no se me ocultaron…
A continuación oré por las iglesias en que debo trabajar, por entradas monetarias para nosotros en este país, por un milagro para tener una casa propia, por un auto para Angela (mi esposa), para que haya resultados poderosos y visibles cuando ore, porque me pasó que dí una palabra profética a una joven y por la oración se sanó de cáncer pero nadie se dio cuenta,
Oré por salir en televisión al mundo, en radio, en filmaciones, por grabaciones, etc.
Oré por la TBN (Televisión Cristiana) que está en Nashville.
Oré por la salud, el sistema nervioso, por fortaleza, resistencia y aguante a las pruebas y tensiones. Oré por amigos y por recreaciones que alivien el estrés.
(Hechos 11:26) Oré para que pueda hacer esto y que una el cristianismo.
Y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos (y no otra cosa).
(Apocalipsis 17:17) Dios me contestó:
Pues Dios les ha puesto un plan en la mente, un plan que llevará a cabo los propósitos de Dios, y así se cumplirán las palabras de Dios.
(Jeremías 29:11)
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
(Jeremías 29:12)
Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;
(Jeremías 29:13)
y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.
(Jeremías 29:14)
Y seré hallado por vosotros, dice Jehová.
(Jeremías 29:11) NTV
Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el SEÑOR—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.
(Jeremías 29:12)
En esos días, cuando oren, los escucharé.
(Jeremías 29:13)
Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme.
(Jeremías 29:14)
Sí, me encontrarán —dice el SEÑOR—. Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar.
Me dijo Dios: Yo te envío a los cristianos de nombre: Sálvalos, motívalos, haz que se arrepientan y se vuelvan a mí con todo su corazón, enséñales a conocerme, haz que sean llenos de mi Espíritu Santo, discipúlalos, y envíalos cada uno a su entorno con los dones que yo les he dado, diles que trabajen para mi y para mi Reino, este es el tiempo pues yo vengo pronto. Debes despertar a mi pueblo y decirles toda mi verdad.
Diles que cada cristiano es un misionero en su lugar y que ya no toleraré más una doble vida en mis hijos y que mi disciplina será sobre ellos, pero si se vuelven a mí, serán los verdaderos héroes de los últimos tiempos y serán llenos de mi poder y yo los respaldaré y harán grandes hazañas para mí, que se recordarán eternamente.
Dios me dijo: recuerda tú eres para TODOS y esto que dije es para todos mis hijos:
(Mateo 28:18)
Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
(Mateo 28:19)
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
(Mateo 28:20)
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
(Hageo 2:4)
Pues ahora, esfuérzate y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.
(Nehemías 2:20)
Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, El nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos.
Amar a alguien es decirle la verdad con amor. (Efesios 4:15).
(Mateo 22:16) ASI ERA JESÚS Y ASI DEBEMOS SER NOSOTROS.
Así que mandaron a algunos de sus partidarios, junto con otros del partido de Herodes, a decirle:
—Maestro, sabemos que tú dices la verdad, y que enseñas de veras el camino de Dios, sin dejarte llevar por lo que diga la gente, porque no hablas para darles gusto.
(Mateo 22:16)
Enviaron algunos de sus discípulos junto con los herodianos, los cuales le dijeron: Maestro, sabemos que eres un hombre íntegro y que enseñas el camino de Dios de acuerdo con la verdad. No te dejas influir por nadie porque no te fijas en las apariencias.
(Marcos 12:14)
Estos fueron y le dijeron:
—Maestro, sabemos que tú dices la verdad, sin dejarte llevar por lo que diga la gente, porque no hablas para darles gusto. Tú enseñas de veras el camino de Dios.
(Mateo 14:4) Juan Bautista le dijo la verdad a Herodes para que se salve pero….no quiso cambiar y se fue al infierno para siempre (en este momento está vivo allí).
porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.
Cuando te digan algo así dale gracias por querer ayudarte y decirte la verdad y no te enojes y acomoda tu vida a la voluntad de Dios para tu bien.
Decirte la verdad para ayudarte no es ser falto de misericordia o compasión (todo lo contrario),
(Lucas 13:3) Jesús decía la verdad
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
(Lucas 13:5)
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
(Mateo 18:8) Debemos decir la verdad que para los que van al infierno, no hay otra oportunidad.
Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.
(Juan 4:18) No hay situación que Jesús no pueda arreglar y ella se convirtió en una predicadora.
porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.
(Juan 8:4)
le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.
(Juan 8:11)
Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.
(Juan 5:14) Les hablaba con amor
Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.
(Mateo 25:46)
E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
(Mateo 23:14) Pero a los que no se querían convertir y cerraban el camino a otros les habló con enojo. La obra debe empezar en el liderazgo.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.
(Hechos 3:19) Pedro también era directo y decía la verdad.
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
Si amas a las personas les advertirás con amor en el peligro en que está como por ejemplo si ve que un auto va derecho al precipicio y le interrumpes su camino, tal vez el hombre se enoje al principio contigo pero al ver el peligro en que estaba y de lo que le salvaste te lo agradecerá.
Si amas a las personas les dirás la verdad pero debes decirla con amor.
(Marcos 16:16) Jesús dijo:
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
(Deuteronomio 18:18) Dios respaldó a Jesús (esto lo profetizó a Moisés) y el que no escuche las palabras de Jesús Dios lo juzgará.
Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.
(Deuteronomio 18:19)
Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.
(Hechos 3:22)
Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable;
(Hechos 3:23)
y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.
(Hechos 7:37)
Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis.
(Efesios 4:15)
sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
(Génesis 39:9) Ejemplos de José con el sexo.
No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?
(Génesis 20:3) De Abimelec que había tomado (sin saberlo) a la mujer de Abraham.
Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.
(Génesis 20:9)
Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo.
(Génesis 20:17) Consecuencias del pecado.
Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos.
(Génesis 20:18) El pecado trae consecuencias.
Porque Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham. (Y eso que Abimelec lo había hecho sin saberlo).
(Juan 3:17) Hay solución en Jesús, el no vino a condenar pero decía a todos que se arrepientan para que puedan ir al cielo con El.
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
(Marcos 1:14)
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
(Marcos 1:15)
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
(Marcos 1:17) Y les ofreces ser transformados y trabajar con El y para El.
Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.
(Gálatas 3:28) En Cristo somos todos iguales.
Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
(Mateo 25:41) El decía la verdad y anunciaba del infierno y su sufrimiento eterno. Tomemos en serio estas palabras.
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
(Mateo 25:46) Jesús preparó el infierno para el diablo y sus seguidores, si usted quiere ser uno de ellos y permanecer en pecado y rebelión contra Dios, irá donde usted eligió con el diablo al infierno.
E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
(Apocalipsis 20:10)
Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
(Lucas 16:23) El rico impío de la enseñanza del rico y Lázaro.
Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.
(Lea Deuteronomio 22:13 al 30) Esta es la opinión de Dios.
Cuando alguno tomare mujer, y después de haberse llegado a ella la aborreciere,
(Deuteronomio 22:30)
Ninguno tomará la mujer de su padre, ni profanará el lecho de su padre.
Leer Levítico 18 al 31
LA SOLUCIÓN Y EL DESEO DE DIOS.
(1 Timoteo 1:15)
Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
(1 Timoteo 2:4)
el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
(Lucas 19:10)
Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
(Mateo 11:28)
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
(1 Corintios 6:9) La verdad de los que se van al infierno y el cambio que produce Dios en las personas cuando se arrepienten, convierten y reciben a Jesús en sus vidas.
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
(1 Corintios 6:10)
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. (No irán al cielo).
(Génesis 1:27) ¿Como es el tema de los homosexuales? Dios dice claramente que se van al infierno. Hay que advertirles con amor que hay un castigo eterno porque lo que hacen es PECADO. No es una enfermedad. Dios no dice que al infierno van a ir los enfermos, los que tienen cáncer, gripe, síndrome de down etc. (esas son enfermedades).
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
(Génesis 1:28) Dios creó un Adán para una Eva y viceversa. Y les dijo que tengan relaciones sexuales y se multiplique. Recuerden que el autor del placer sexual es Dios.
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
(Mateo 19:5)
y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a SU mujer, y los dos serán una sola carne
(Mateo 19:6)
Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, (UN HOMBRE Y UNA MUJER PARA QUE FORMEN UNA FAMILIA Y CUIDEN A SUS HIJOS) no lo separe el hombre.
(Marcos 10:7)
Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a SU mujer,
(Marcos 10:8)
y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.
(Marcos 10:9)
Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
(Génesis 24:44) Dios destina una mujer para un hombre.
y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua; sea ésta la mujer que destinó Jehová para el hijo de mi señor.
(Génesis 25:21)
Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.
ESTO ES LA OPINIÓN DE DIOS SOBRE EL HOMOSEXUALISMO. ¿Quiere usted saberla? ¿O prefiere tener su propia opinión o la que le dicen otras personas?
(Levítico 18:22 al 30) (y Cap 18 al 21)
No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
(Levítico 18:29)
Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo. (Del pueblo de Dios).
(Levítico 18:30)
Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.
(Levítico 20:13)
Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.
(Deuteronomio 22:5)
No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.
QUE OPINA DIOS SOBRE EL ADULTERIO, LA FORNICACIÓN ETC.
(Levítico 20:10)
Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.
DE PASO ¿QUE OPINA DIOS DE LOS TATUAJES? (No esta a favor) (no es un pecado de muerte)
(Levítico 19:28)
Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová.
(Génesis 19:5) ¿Que hizo Dios con los homosexuales de Sodoma y Gomorra?
Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos (esto significa tener relaciones sexuales).
(Génesis 19:13) Esto dijeron los ángeles…
porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo.
(Génesis 19:24)
Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;
(Génesis 19:25)
y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.
(Judas 1:7)
como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, (homosexuales) fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.
(2 Pedro 2:6)
y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,
(2 Pedro 2:9)
sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;
(Gálatas 6:7)
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
(Apocalipsis 20:13)
Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.
(Santiago 4:4) (Se refiere a las cosas pecaminosas del mundo…)
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
PERO HAY UN CAMBIO SI LA PERSONA SE ARREPIENTE SE CONVIERTE DE SUS MALOS CAMINOS Y RECIBE A CRISTO, ESTE CAMBIO LO PRODUCE EL ESPIRITU SANTO QUE JESÚN MANDA A VIVIR EN LOS QUE LE ACEPTAN A EL. ES UN CAMBIO REAL. ES LA MANERA DE VENCER LA TENDENCIA A PECAR Y SER LIBRES.
(1 Corintios 6:9)
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
(1 Corintios 6:10)
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
(1 Corintios 6:11)
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
¿Que opina Dios de la fornicación? (tener relaciones sexuales sin ser casados) En el antiguo testamento es un pecado de muerte hoy es un pecado que te lleva a la muerte eterna (aunque “todos” lo hagan y sea solo con tu novio/a)
(1 Corintios 6:13)
…. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
(1 Corintios 6:18)
Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca.
(Apocalipsis 21:7) Hay grandes recompensas para los que superan estas cosas con la ayuda de Dios y porque quieren hacer lo que el dice que es lo mejor para nosotros.
El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
(Apocalipsis 21:8)
Pero los cobardes (los que no se atreven a identificarse con Dios por el que dirán o por otras cosas…) e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. ESTO ES UNA REALIDAD TERRIBLE.
(Apocalipsis 21:27)
No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
(Apocalipsis 22:14)
Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.
(Apocalipsis 22:15)
Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.
(Marcos 12:40) Se refiere a los líderes religiosos que no enseñan la verdad. Se debe decir a las personas la verdad de la realidad del infierno, de la realidad del cielo y de las recompensas de Dios, de la mentira de la existencia de un purgatorio y un limbo y la mentira que se puede orar por los muertos para sacarlos del castigo. Eso es totalmente contrario a las escrituras y lo que dice Dios en ellas. El que enseña cosas equivocadas recibirá mayor condenación.
que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.
(Santiago 3:1) (si enseñas cosas equivocadas, contrarias a la palabra de Dios).
Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.
(Mateo 23:14)
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.
(Mateo 23:33)
¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? (EL INFIERNO EXISTE Y ES REAL) Dios lo dice.
(Deuteronomio 14:2) Dios sabe lo que te hace bien o mal, y te lo advierte. El no te dice que no hagas algo porque se le ocurrió arbitrariamente o es un aguafiestas.
El sabe lo que es mejor para ti y te lo dice. Es sabio creerle a Dios y obedecerle. Por eso hasta dice los alimentos que te caerán mal y no debes comer.
Porque eres pueblo santo a Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra.
(Deuteronomio 14:3)
Nada abominable comerás.
(Deuteronomio 14:4) Ejemplos de animales que al comer te caerán bien.
Estos son los animales que podréis comer: el buey, la oveja, la cabra,
(Levítico 11:11) Ejemplos de animales que al comer te caerán mal.
Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.
(Levítico 11:17)
el búho, el somormujo, el ibis,
(Levítico 11:18)
el calamón, el pelícano, el buitre,
(Levítico 11:19)
la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago.
EL HOMBRE PREFIERE EN VEZ DE SEGUIR A DIOS Y OBEDECERLE SEGUIR POR SUS PROPIOS CAMINOS PERO…
(Proverbios 14:12)
Hay camino que al hombre le parece derecho;
Pero su fin es camino de muerte.
LA REALIDAD DE LO QUE SUCEDERA ES ESTA:
(Salmos 9:17)
Los malos serán trasladados al Seol, (Infierno).
Todas las gentes que se olvidan de Dios.
PERO JESÚS TRAJO LA SOLUCIÓN PARA SALVARNOS.
(1 Pedro 3:18)
Porque …. Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios…
(1 Corintios 15:3)
Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;
(1 Corintios 15:4)
y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;
(Hebreos 7:25)
por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
(Hebreos 7:27)
que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
(Juan 5:24)
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
(Romanos 8:1)
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu Santo.
(Su poder transformador) (erais algunos)
HAY UN CAMBIO
(Mateo 22:29)
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.
(Lucas 24:45) Debemos orar por esto
Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;
(Daniel 12:10) Esto esta pasando en nuestro tiempo.
Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.
(Esdras 7:10) Esta es mi decisión, hazla también la tuya.
Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
1. Cambia tu destino eterno con una decisión.
2. Hay una solución en Cristo. (Acéptala y se directo al explicarla a otros)
3. Hay un poder transformador que hace que venzas la tendencia a pecar
Lección 76. Santidad y ser tocados por el fuego de Dios.
Escrituras clave (Todas las citas de las escrituras están al final del estudio).
1 Pedro 1:15-16 2 Tesalonicenses 2:13
Levítico 11:44-45 Mateo 3:11
Efesios 1:4 2 Corintios 3:18
1 Tesalonicenses 4:3-8
Hebreos 12:9-10
b) Dios es santo
Esto nos es revelado, en principio, por el Espíritu Santo que vive dentro de nosotros (Efesios 1:13) (Juan 14:15-17), y aún más cuando somos llenos de El (Efesios 5:18) y segundo, por las Escrituras (Éxodo 3:5; Levítico 20:26; Isaías 6:3; 1 Pedro 1:16; Apocalipsis 4.8). En efecto, la Biblia menciona la santidad de Dios mucho más a menudo que cualquier otra característica de Dios, incluida el amor.
"Santidad" significa "ser otro". Es una separación de todo lo imperfecto, impuro o inmundo. Dios es santo. De hecho, es perfecto, puro, excelente y digno de toda alabanza y honor. Necesitamos encontramos con Dios en reverencia y temor reverente. Cuando el Santísimo se revela a sí mismo, lo que vemos es gloria (Éxodo 24:16-17; Juan 1:14).
c) Dios quiere que vivamos una vida santa
Como discípulos de Jesús deberíamos vivir de tal manera que la gente reconozca que hemos sido apartados del mundo y estamos dedicados a Dios (Efesios 1:4; 1 Pedro 1:15-16). Somos hijos de Dios (Romanos 8:15), entonces somos parte de la familia de Dios, y como tales necesitamos exhibir las características familiares como, por ejemplo, la santidad (Hebreos 12:10; 1 Pedro 2:9).
Dios se ha comprometido a nuestra santidad por el sacrificio de Jesús (Colosenses 1:22; Efesios 1:4). Nosotros, sin embargo, tenemos una responsabilidad de caminar como Jesús caminó (1Juan 2:6), de obedecer los mandamientos de Dios (Deuteronomio 26:16-19) y de vestimos con el nuevo yo creado para ser como Dios en verdadera justicia y santidad (Efesios 4:24). Dios entonces nos hará vasos santos que estarán preparados para reflejar las características de Dios y vivir con El por la eternidad (Hebreos 12:14; Apocalipsis 21:27).
d) ¿Qué es santificación?
Esto significa "hacer santo". Es el ser separado para Dios y separado de las cosas y caminos malos. Es posicional y progresiva la primera es esa relación con Dios en la cual los hombres entran por fe en Cristo (Hechos 26:18; 1 Corintios 6:11). También es el proceso por el cual venimos a ser más parecidos a Jesús en carácter (1 Pedro 1:15-16), es decir, es el crecer en Cristo Jesús (Efesios 4:13-15) para ser transformado en su semejanza (2 Corintios 3:18), y por lo tanto, progresivamente, llegar a ser más como Dios en nuestro carácter (Efesios 5:1) Llegando a ser como El en el cielo. (1 Juan 3: 2)
e) Las tres personas de la Trinidad están obrando
en nuestra santificación
– Dios el Padre (1 Tesalonicenses 5:23-24; Juan 17:17).
– Dios el Hijo (1 Corintios 1:30; Efesios 5:26).
– Dios el Espíritu Santo (2 Tesalonicenses 2:13; Romanos 15:16; 1 Corintios 6:11; 1 Pedro 1:2).
f) Cómo tiene lugar nuestra santificación
– En Cristo Jesús (1 Corintios 1:2).
– Por la obra santificadora de Jesús (Juan 17:19).
– Por la sangre de Jesús (Hebreos 13:12).
– Por la fe en Jesús (Hechos 26:18).
– Por el fortalecimiento de nuestro corazón por el Señor Jesús (1 Tesalonicenses 3:13).
– Mediante el sacrificio del cuerpo de Jesús (Hebreos 10:10).
– En la verdad (la Palabra de Dios es verdad) (Juan 17:17).
– Por llegar a ser esclavos de Dios y de la justicia (Romanos 6:19,22).
– Por el Bautismo con el Espíritu Santo y por su fuego (Mateo 3:11-12).
– Por hacer decisiones y esforzarse por vivir en santidad (Hebreos 12:14).
– Por la disciplina de Dios (Hebreos 12:10).
– Por la contemplación de la gloria del Señor por el Espíritu del Señor (2 Corintios 3:18).
NOTA: Cuando contemplamos la gloria de Dios estamos viendo un Dios santo manifestando su naturaleza. El contemplar la gloria de Dios nos transformará progresivamente para que podamos de modo creciente reflejar la gloria de Dios. La razón de ello es que empezamos a ver quién somos realmente en comparación con nuestro Dios santo y por tanto deseamos cambios en nosotros mismos. Dios entonces viene y hace esto posible en la medida en que le entregamos las áreas de nuestra vida que necesitan cambiar. Somos transformados progresivamente a Su imagen. El proceso de llegar a ser santo comienza cuando nos convertimos a El y nacemos de nuevo, somos llenos de su Espíritu y empezamos a contemplar la gloria de Dios (2 Corintios 3:7-18; Isaías 6:1-8).
g) Encuentro con Dios
No existe ningún testimonio más poderoso que el de Isaías respecto a la revelación de la santidad de Dios, y el impacto que puede tener en la experiencia y vida de una persona (Isaías 6:1-8). Estas palabras del profeta retratan una experiencia de Dios que pocos creyentes han conocido jamás. Esto es el ser tocado por el fuego de Dios, el saber que has escapado de la muerte bajo la gloria ardiente del Dios Todopoderoso. Hay una profundidad acerca de esta experiencia que necesitamos percibir en nuestro propio corazón hoy.
El deseo de Dios es que nosotros, los hombres y mujeres, entremos en una experiencia profunda y entendimiento de El mismo, que pocos creyentes realmente han alcanzado alguna vez. Esta experiencia de la santidad, profundidad y poder de Dios está esperando a todo creyente que abra su corazón y que le busque. Necesitamos ser llevados al corazón de Dios. Necesitamos ver la pureza de su corazón, conocer el amor de su corazón, llegar a ser conscientes del celo de su corazón: no el celo mezquino de la experiencia humana sino el celo divino, el celo con que Dios se ocupa apasionadamente con la santidad, rectitud, justicia y amor, las mismas piedras angulares de su naturaleza. Necesitamos sentir el latido de su corazón, para que nuestro propio corazón lata al compás del suyo. Necesitamos sentir el tamaño de su corazón, su gran dimensión y extensión, para que seamos liberados de ser hombres y mujeres de un corazón pequeño. Necesitamos comprender como Dios comprende, y sentir su pasión por los pecadores y perdidos.
h) Fuego consumidor
Necesitamos conocer el fuego de Dios (Hebreos 12:29). Isaías conoció el fuego de Dios. Fue quemado en su visión de Dios. Fue una experiencia interior y profunda, de la realidad de Dios en todo su imponente poder que dejó al profeta completamente cambiado. Quemó la escoria y los desperdicios de él. Sólo el toque purgador del ángel en la misericordia de Dios le purificó. A no ser por ese toque hubiera permanecido llevando una vida mediocre delante de Dios. Esto es lo que necesitamos en nuestro discipulado. Necesitamos saber que hemos llegado al fin de nuestras fuerzas. Necesitamos venir a la comprensión de que si no fuera por la gracia y misericordia de Dios hubiéramos muerto. Demasiado de la experiencia moderna es de nuestra propia fabricación. Lleva a la trivialidad y egocentrismo. La razón por la que tantos de creyentes necesitan seguir siendo ministrados y ayudados por necesidades y esclavitudes es porque nunca han tocado el fuego de Dios. Aquellos que han tocado el fuego de Dios encuentran que sus cadenas son consumidas. Se debe entregar a Dios todo pecado o debilidad, también se puede hacer una lista escrita y sincera con todas las tendencias, bajezas, ambiciones, deseos ocultos etc. y presentarlas a Dios para que el las queme con su fuego purificador y nos santifique, no importando el costo, el sufrimiento o las cosas que Dios permita que pasemos.
Esto es lo que está envuelto en una verdadera conversión. No sólo algún ritual superficial por el cual damos nuestro corazón a Jesús pero conocemos poco de su poder o santidad. Es ver la santidad de Dios que desafía todo lo de la vida antigua y lo consume en el fuego ardiente de la presencia de Dios. Nada menos bastará para liberarnos de la religión centrada en el hombre y de los problemas religiosos orientados en lo cual hemos caído hoy día. El Espíritu Santo viene para llevarnos al corazón de Dios. ¡Allí es donde el nacimiento tiene lugar! Necesitamos lograr tal visión de Dios en Jesús a través del Espíritu para de esta manera cambiar radicalmente la antigua vida que ya no tiene el encanto o poder que antes tenía.
i) Bautismo de fuego
Necesitamos un bautismo con fuego por el Espíritu Santo (Mateo 3:11-12). Esto es un encuentro cara a cara con la realidad, santidad y poder de Dios. Está en nosotros el volver a Dios y buscarle con todo nuestro corazón (Romanos 3:11). Pero el despertar dentro de nosotros es hecho por el Espíritu Santo. Cuando somos bautizados con fuego por el Espíritu Santo deberíamos tener un fuego encendido en nuestro corazón. En vez de ser consumidos por él deberíamos contagiarlo. Este es el fuego del Espíritu Santo. Este fuego nos purga y limpia, eliminando toda la impiedad y desperdicios en nuestra vida y nos deja como Dios quiere que seamos. Este bautismo con fuego debería ocurrir cuando somos bautizados primero con el Espíritu Santo. Sin embargo, muchos de nosotros no hemos permitido que Dios haga esta obra de purgar nuestra vida cuando fuimos llenos con el Espíritu. Esto es por lo que tantas vidas siguen sin cambiar y son todavía tan inefectivas cuando deberían ser poderosas y fructíferas después del bautismo con el Espíritu Santo. Necesitamos entregar nuestra vida totalmente a Dios, encontrarnos con El otra vez y dejarle que su Espíritu Santo haga lo que quiera en nuestra vida para limpiarnos y prender fuego en nuestros corazones.
j) Llamas de fuego
Fue en llamas de fuego que el Espíritu Santo apareció en Pentecostés. Esto fue una poderosa oleada de un Dios santo que puso a los discípulos de pie y los envió fuera a un mundo perdido. Vinieron a comprender por sí mismos en ese momento todo lo que había sido revelado en la vida y obra de Jesús, pero que nunca habían comprendido enteramente antes. El Espíritu de verdad, poder y santidad había venido para morar en sus corazones. Les había purgado de su temor e incendiado para Dios (Lucas 12:49). Dios quiere prender ese fuego en el corazón y vida de todos nosotros.
k) Cinco pasos sencillos para encontrar a Dios en esta manera
– Tener sed de Dios (Jeremías 29:13).
– Estar disponible para Dios en toda manera que El quiera en tu vida. No guardar nada. Darle todo de ti.
– Dejar y pedirle a Dios que el Espíritu Santo fluya a través de ti como un fuego, purgándote de todo lo que Dios no quiere en tu vida.
– Permitir que Dios te llene de nuevo o por primera vez con su Espíritu Santo (Lucas 11:13; Juan 7:37-39).
– Permanecer obediente y abierto a Dios. Cuando te has encontrado con Dios en esta manera y has sido lleno con su Espíritu Santo, tienes una responsabilidad como la de los primeros discípulos de Jesús. Has de ser testigo de Dios hasta los confines del mundo. No retrocedas de esto sino sigue hacia adelante en lo que Dios te pida.
l) Conclusión
Está en nosotros el volver hacia Dios y buscarle con todo’ corazón. Lo que Dios hace es empezar a despertarnos dentro de nosotros por el Espíritu Santo. Muy a menudo no lo reconocemos como la mano de Dios, pero Dios no obstante está obrando en nosotros. El hace que tengamos insatisfacción divina en nuestro corazón. Necesitamos reconocer que necesitamos más de Dios, y necesitamos cambiar mas en nosotros mismos para llegar a ser más como Dios. El usará muchas maneras distintas para despertarnos de nuestro contentamiento y suficiencia. Es imposible decir cómo Dios se moverá. Te conoce y conoce el camino para llevarte. Quiere que sigas hacia adelante y hará todo lo que pueda para lograrlo. Dios, sin embargo no nos forzará, necesitamos rendimos a sus dictados.
Muchos cristianos llenos del Espíritu han sido bautizados con fuego por el Espíritu Santo, como mínimo hasta cierta medida. Esta gente sabe que ha sido tocada por el fuego de Dios y sabe que tiene un fuego en su corazón. Sin embargo, para muchos este fuego se ha apagado. Necesitamos permitir que Dios remueva el rescoldo o en algunos casos vuelva a encender el fuego. Luego necesitamos alimentar este fuego y ventilarlo hasta que Dios entonces puede empezar de nuevo a consumir los desperdicios de nuestra vida y refinarnos, para que lleguemos a ser más como Jesús y más capaces de servirle efectivamente.
Otros cristianos no han conocido nunca el fuego de Dios en su vida. Necesitan pedir a Dios que les bautice el Espíritu Santo y con fuego. Necesitan dejar que el Espíritu Santo les refine y limpie y que encienda un para Dios en su vida. Si tenemos un fuerte fuego de Dios en nosotros, entonces encenderemos fuegos para Dios donde sea que vayamos. Jesús era así y también muchos de los primeros discípulos. Necesitamos ser iguales en nuestros días o más. Este fuego de Dios en nosotros no es una cosa destructiva como los incendios forestales o las fogatas que conocemos. Después que el fuego de Dios ha pasado por algún sitio, no deja sólo un montón de cenizas. Dios nos ha creado para ser algo por El. Nos conoció antes de la creación del mundo. Sabía cómo seríamos y ha proyectado un plan para todos nuestros días (Salmo 139:13-16). Cuando su fuego viene sobre nosotros, actúa para purgar y purificarnos como el calor aplicado a un crisol de oro. Lo que sucede es que la inmundicia, la impiedad y todas las cosas en general en nuestra vida que impiden nuestro crecimiento y madurez en Dios, vienen a la superficie y sólo necesitamos entregar estas cosas a Dios y las quitará de nuestra vida. Este proceso tarda tiempo pero finalmente llegamos a ser santos e inocentes, sin mancha o arruga (Efesios 5:27). Llegaremos a ser lo Dios quiere y necesita que seamos.
Este fuego empieza en nuestro espíritu cuando somos bautizados con el Espíritu Santo. Luego necesitamos ventilarlo hasta flamear por la lectura de la Palabra de Dios, la obediencia a Dios y la construcción de una relación con El. Dios usará esa llama para calentar áreas de nuestra alma (mente, emociones y voluntad) que El sabe necesitan purificación. Después que haya refinado esa área, la llama de Dios permanece para mantener esa área pura. Necesitamos alentar esta llama y no apagarla o sofocarla por la vuelta a los viejos hábitos malos, o por la alimentación de cosas impías en nuestra vida otra vez (Gálatas 5:16-26; Colosenses 3:1-10; Filipenses 4:8) Cuando entregamos nuestra vida a Dios, El nos refina progresivamente hasta que seamos enteramente lo que El quiere. Usa las circunstancias, personas, presiones, pruebas y sufrimiento etc. para hacerlo.
Si el fuego de Dios está en nuestra vida, entonces, cuando conocemos a otra gente, algo de ese fuego de Dios tocará la vida de otros. Así es como vivió Jesús durante el período de su ministerio. La gente podía ver la marca de Dios en El y cuando le tocaban o El los tocaba, sabían que habían sido tocados por Dios.
Necesitamos permitir que el fuego del Espíritu Santo de Dios permanezca en nosotros y que nos refine. ¡PÍDASELO A DIOS!
Necesitamos alentarlo y ventilarlo hasta flamear y luego al entrar en contacto con otros, ellos también serán tocados por el fuego de Dios y cambiados a la semejanza de Jesús (1 Tesalonicenses 5:19).
m) Preguntas y puntos de
meditación.
1. ¿Conoces a un Dios santo? Medita en esto.
2. ¿Qué clase de persona deberías ser? (2 Pedro 3:11)
3. ¿Cuál es nuestro llamamiento en Cristo según 2 Timoteo 1:8-10?
4. ¿Puedes decir como lo hizo Pablo en 2 Corintios 1:12, que tu conciencia da testimonio cómo te has portado en el mundo, y en especial en tus relaciones con la comunidad de creyentes, en la santidad y sinceridad que son de Dios? ¿Cómo lo hizo?
5. ¿Por qué tanta gente que ha sido bautizada con el Espíritu Santo parece tener la vida totalmente inefectiva y estéril, lo cual está en completo contraste con Jesús y los primeros discípulos que, por Dios y con El cambiaron al mundo conocido?
6. ¿Cuál es el resultado final de ser bautizado con fuego por el Espíritu Santo?
7. ¿Necesitas ventilar hasta flamear algo en tu vida como necesitaba Timoteo? (2 Timoteo 1:6)
8. ¿Tienes el fuego del Espíritu Santo de Dios en tu vida y lo sabes?
9. ¿El Espíritu Santo tiene libre acceso a toda área de tu vida para que las pueda refinar y hacerlas como Dios necesita que sean?
10. ¿Necesitas un encuentro con Dios similar al de
Isaías? (Isaías 6:1-8).
n) Resumen y aplicación
1. Nuestro Dios es un Dios santo.
2. Tal como es la majestad de Dios, así es Su misericordia.
3. Dios quiere que vivamos una vida santa dedicada a El y quiere que seamos embajadores de El en este mundo de maldad.
4. Dios se ha comprometido a nuestra santidad.
5. Como discípulos de Jesús necesitamos purificar o limpiamos de toda inmundicia (suciedad o impiedad) de la carne (es decir el cuerpo, alma y espíritu, perfeccionando la santidad en el temor del Señor (2 Corintios 7:1).
6. Nuestra santificación tiene lugar porque Dios el Padre mandó a su Hijo Jesús a la tierra y Jesús acabó su obra en la tierra. Jesús entonces pudo pedir al Padre que mandara al Espíritu Santo para capacitar el proceso de santificación (hacemos santos) al venir como fuego en nuestra vida.
7. Nuestro Dios es fuego consumidor (Hebreos 12:29). Será tal Dios para nosotros incluso en la tierra, si se lo permitimos, y empezará a purificamos por el fuego del Espíritu Santo para que lleguemos a ser más como Jesús. Esto redundará en el bien de todos empezando por nosotros mismos y para aquellos que Dios ponga en contacto con nosotros.
8. Necesitamos ser bautizados con fuego por el Espíritu Santo y luego necesitamos ventilar este fuego hasta flamear haciendo lo que Dios pide y entregando toda nuestra vida en Sus manos. Esto nos permitirá ser efectivos y fructíferos para Dios y nos transformará en la novia sin mancha o arruga que Cristo Jesús quiere encontrar cuando vuelva (Apocalipsis 19:7-9; Efesios 5:22-32; Colosenses 1:21-23).
(1 Pedro 1:15)
sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
(1 Pedro 1:16)
porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
(Levítico 11:44)
Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas …
(Levítico 11:45)
Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.
(Efesios 1:4)
según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
(1 Tesalonicenses 4:3)
pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;
(1 Tesalonicenses 4:4)
que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor;
(1 Tesalonicenses 4:5)
no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;
(1 Tesalonicenses 4:6)
que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.
(1 Tesalonicenses 4:7)
Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.
(1 Tesalonicenses 4:8)
Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.
(Hebreos 12:9)
Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
(Hebreos 12:10)
Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
(2 Tesalonicenses 2:13)
Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,
(Mateo 3:11)
Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
(2 Corintios 3:18)
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
(Efesios 1:13)
En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
(Juan 14:15)
Si me amáis, guardad mis mandamientos.
(Juan 14:16)
Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
(Juan 14:17)
el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
(Efesios 5:18)
No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
(Éxodo 3:5)
Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.
(Levítico 20:26)
Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.
(Isaías 6:3)
Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.
(1 Pedro 1:16)
porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
(Apocalipsis 4:8)
Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.
(Éxodo 24:16)
Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.
(Éxodo 24:17)
Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel.
(Juan 1:14)
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
(Efesios 1:4)
según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
(1 Pedro 1:15)
sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
(1 Pedro 1:16)
porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
(Romanos 8:15)
Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
(Hebreos 12:10)
Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
(1 Pedro 2:9)
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
(Colosenses 1:22)
en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;
(1 Juan 2:6)
El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
(Deuteronomio 26:16)
Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma.
(Deuteronomio 26:17)
Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz.
(Deuteronomio 26:18)
Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos;
(Deuteronomio 26:19)
a fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehová tu Dios, como él ha dicho.
(Efesios 4:24)
y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
(Hebreos 12:14)
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
(Apocalipsis 21:27)
No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
(Hechos 26:18)
para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
(1 Corintios 6:11)
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
(Efesios 4:13)
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
(Efesios 4:15)
sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
(2 Corintios 3:18)
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
(Efesios 5:1)
Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.
(1 Juan 3:2)
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
(1 Tesalonicenses 5:23)
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
(1 Tesalonicenses 5:24)
Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.
(Juan 17:17)
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
(1 Corintios 1:30)
Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;
(Efesios 5:26)
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
(2 Tesalonicenses 2:13)
Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,
(Romanos 15:16)
para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
(1 Corintios 6:11)
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
(1 Pedro 1:2)
elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.
(1 Corintios 1:2)
a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:
(Juan 17:19)
Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.
(Hebreos 13:12)
Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
(Hechos 26:18)
para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
(1 Tesalonicenses 3:13)
para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.
(Hebreos 10:10)
En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
(Juan 17:17)
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
(Romanos 6:19)
Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.
(Romanos 6:20)
Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.
(Romanos 6:21)
¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.
(Romanos 6:22)
Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
(Mateo 3:11)
Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
(Mateo 3:12)
Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.
(Hebreos 12:14)
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
(Hebreos 12:10)
Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
(2 Corintios 3:18)
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
(Isaías 6:1)
En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.
(Isaías 6:2)
Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.
(Isaías 6:3)
Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.
(Isaías 6:4)
Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.
(Isaías 6:5)
Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
(Isaías 6:6)
Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;
(Isaías 6:7)
y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.
(Isaías 6:8)
Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.
(Hebreos 12:29)
porque nuestro Dios es fuego consumidor.
(Romanos 3:11)
No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
(Lucas 12:49)
Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?
(Jeremías 29:13)
y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.
(Lucas 11:13)
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
(Juan 7:37)
En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.
(Juan 7:38)
El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.
(Juan 7:39)
Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.
(Salmos 139:13)
Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
(Salmos 139:14)
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.
(Salmos 139:15)
No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
(Salmos 139:16)
Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.
(Efesios 5:27)
a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
(Gálatas 5:16)
Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
(Gálatas 5:22)
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
(Gálatas 5:23)
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
(Gálatas 5:24)
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
(Gálatas 5:25)
Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
(Colosenses 3:1)
Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
(Colosenses 3:2)
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
(Colosenses 3:3)
Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
(Colosenses 3:4)
Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
(Colosenses 3:5)
Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
(Colosenses 3:6)
cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,
(Colosenses 3:7)
en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.
(Colosenses 3:8)
Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.
(Colosenses 3:9)
No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
(Colosenses 3:10)
y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,
(Filipenses 4:8)
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
(1 Tesalonicenses 5:19)
No apaguéis al Espíritu.
(2 Pedro 3:11)
Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,
(2 Timoteo 1:8)
Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,
(2 Timoteo 1:9)
quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
(2 Timoteo 1:10)
pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio,
(2 Corintios 1:12)
Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros.
(2 Timoteo 1:6)
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
(2 Corintios 7:1)
Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
(Apocalipsis 19:7)
Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.
(Apocalipsis 19:8)
Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.
(Apocalipsis 19:9)
Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.
(Efesios 5:25)
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
(Efesios 5:26)
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
(Efesios 5:27)
a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
(Efesios 5:32)
Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.
Lección 55. La sangre de Jesús.
a) Escrituras clave. Usted puede leer los versículos al final del estudio.
Juan 6:53-54 Levítico 17:11
1 Juan 1:7 1 Pedro 1:18-20
Hebreos 9:11 al 10:22 Hebreos 7:24-25, 27; 10:9-10, 12,14
Romanos 3:23-24; 6:32 Hebreos 9: 11-14, 22, 24-26.
b) ¿Qué hace la sangre de Jesús por nosotros?
(I) Por la sangre de Jesús tenemos redención que significa: Rescatar, recobrar una cosa perdida., liberación de la esclavitud del pecado y goce de una nueva libertad por el sacrificio redentor de Cristo. La muerte de Cristo y su sangre derramada es el precio del rescate. Nos hizo aceptos ante Dios. Somos redimidos de la mano y poder del diablo, nos reconcilió con Dios y nos trasladó a su Reino (Efesios 1:7; Colosenses 1:12-14; 20-22; Hebreos 9:12).
(II) Por la sangre de Jesús todos nuestros pecados son perdonados si los confesamos a Dios. Al caminar en la luz con Jesús, su sangre nos limpia continuamente de todo pecado. (1 Juan 1:7-9).
(III) Por la sangre de Jesús somos justificados, hechos justos, tal como si nunca hubiéramos pecado. Estamos vestidos con Su justicia (Romanos 5:9).
La persona que confía en Cristo llega a ser, en Cristo, todo lo que Dios requiere que esa persona sea, todo lo que nunca pudiese llegar a ser por sí misma (2 Corintios 5:21,17).
(IV) Por la sangre de Jesús tenemos acceso a la presencia de Dios a cualquier hora para obtener misericordia y ayuda, en especial en tiempo de necesidad (Hebreos 10:19-22).
(V) Por la sangre de Jesús somos santificados, hechos santos y apartados para Dios (Hebreos 13:12).
(VI) Por la sangre de Jesús nuestra conciencia es limpiada de toda culpabilidad y somos libres en cuerpo, mente, alma y espíritu para servir al Señor Jesucristo (Hebreos 9:14.
(VII) Entonces tenemos victoria sobre el diablo y le vencemos por la sangre del Cordero y la palabra de nuestro testimonio (Apocalipsis 12:11).
c) ¿Por qué la sangre?
En tiempos del Antiguo Testamento, el sumo sacerdote entraba en el lugar santísimo cada año para esparcir la sangre de un sacrificio animal ante el símbolo de la presencia de Dios, el arca del testimonio. Esta era una manera temporal de hacer la expiación de una nación ante Dios, por todo el pecado de la nación durante un año. Levítico 17:11 ayuda a explicar el significado de la sangre. Dice: "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona". Se necesita notar dos puntos aquí. Primero, la sangre del sacrificio es una provisión divina (Dios la ha provisto): "Yo os la he dado". Segundo, el uso de la sangre en el sacrificio es un hecho de pagar un precio: de hacer expiación o reconciliar, lo que significa sencillamente, dar satisfacción por o pagar la consecuencia de algo. El pecado es el problema y la sangre es el precio redentor que nos rescata o redime de la consecuencia del pecado que es la muerte. Romanos 3:23-24; 6:32.
La sangre paga el precio que anula la ofensa del pecador; por tanto, la vida es perdida (la de Cristo) o entregada en pago por el pecado. Jesús murió por nosotros siendo nosotros pecadores. Romanos 5:8; Mateo 20:28; 1 Pedro 3:1; 1 Pedro 2:2. Cristo Jesús vino como ofrenda sin pecado, derramó su propia sangre y dio su propia vida, para que todos los que en El crean y le confiesen como Señor no necesiten morir por su propio pecado. El hizo una manera de hacer desaparecer nuestros pecados. Pagó el precio por ellos y obtuvo redención eterna a través de su muerte en la cruz (Colosenses 1:13-14). Necesitó hacerlo una sola vez (y no otras veces) porque Dios lo puso por rescate de los hombres. Este fue el costo necesario para que nosotros llegáramos a estar sin pecado ante los ojos de Dios (Hebreos 9:22). Dios estableció la muerte como condena por el pecado, y luego pagó el rescate enviando a su propio Hijo al mundo para derramar su sangre y morir en lugar de nosotros y por nosotros. Si aceptamos a Jesús como nuestro Señor y Salvador entonces podemos valernos de esta obra y ser rescatados del reino de las tinieblas y pasar a ser parte del Reino de Dios.
d) Cómo afecta la sangre de Jesús nuestra vida diaria
(I) Victoria sobre la rebelión
En el huerto de Getsemaní Jesús oró:
No se haga mi voluntad, sino la tuya. (Lucas 22:42-44)
La tensión de la muerte era tan fuerte sobre El que los vasos sanguíneos de su cara se rompieron, se mezclaron con su sudor y cayeron al suelo grandes gotas. Aquella sangre derramada en el jardín habla de una redención particular, es decir, redención de rebelión: que es ejercitar nuestra voluntad contra la voluntad de Dios – hacer "nuestra propia cosa" con todas sus consecuencias terribles (esclavitud al pecado, muerte, infierno). Desde Adán la raza humana ha insistido en hacer su propia voluntad y no obedecer la voluntad de Dios. A veces la gente intenta guardar la voluntad de Dios con sus propias fuerzas, en su propio poder, pero no pueden. Cuando Jesús pronunció la oración del sumo sacerdote: "No se haga mi voluntad, sino la tuya", oró en nuestro lugar, representando a la gente ante Dios. Al orar aquella oración y luego permitió que su sangre sea derramada en la cruz para redimir nuestra voluntad para que nosotros también podamos decir: "No se haga mi voluntad, sino la tuya".
(II) Jesús derramó su sangre a través de la corona de espinas
La espina era un símbolo de la maldición de Dios sobre el pecado (Génesis 3:17-18). Era apropiado para Jesús, cuando estaba sufriendo en la cruz por nuestra redención de la maldición del pecado, llevar en su frente el símbolo de esa maldición, es decir, la corona de espinas (Mateo 27:29). Y de esa manera indicó que llevaba la maldición en sí mismo. La sangre derramada habla de redención de la maldición del pecado.
(III) La sangre de sus azotes o latigazos
Esta sangre fue derramada de la espalda de Jesús. Isaías 53:5 dice que por estas llagas o heridas (de los latigazos) somos sanados. Esta es una sanidad total para espíritu, alma, mente y cuerpo; incluso nuestras actitudes y relaciones. Enfermedad y aflicción son el resultado del pecado, pero la sangre de Jesús nos redime de la maldición de ese pecado. Hay un derecho legal para la sanidad de sus hijos, Jesús la llama “el pan de los hijos” (Mateo 15:26) pero si vivimos una vida desordenada y estamos en pecado, la disciplina de Dios viene sobre nosotros Hebreos 12.5-11 y puede haber consecuencias como con los Corintios: 1 Corintios 11:29-30. Aunque la enfermedad no viene siempre como consecuencia de nuestro pecado, sino porque estamos en este mundo lleno de enfermedades (no estamos en el cielo todavía) o por obra de Satanás. (Lucas 13:16).
(IV) La sangre de Jesús fue derramada en la cruz del calvario
Los clavos en las manos y pies de Jesús que le sujetaron a la cruz, derramaron sangre que era, y es, suficiente y suficientemente poderosa como para salvarnos y redimirnos eternamente del pecado y la condena de Dios en él (Romanos 8:1-2; Efesios 2:8,9 y 13).
e) Preguntas y puntos de meditación.
1. ¿Por qué eligió Dios la sangre como precio para pagar la pena del pecado?
2. ¿Qué crees que estaba experimentando Jesús en el huerto de Getsemaní y porqué? (Lucas 22:39-46).
3. ¿Por qué la sangre de Jesús nos ha abierto un camino para poder tener acceso a Dios el Padre?
4. ¿Por qué somos santificados por la sangre de Jesús? (Hebreos 13:12).
5. En el huerto del Edén ¿qué usó Dios para satisfacer (expiar) el primer pecado del hombre? (Génesis 3:21).
6. ¿Por qué instituyó Jesús el beber de su sangre simbólicamente en la Cena del Señor? (Juan 6:53-57; Mateo 26:27-29).
f) Resumen y aplicación
1. La sangre de Jesús es suficiente para pagar el precio para rescatamos de las consecuencias del pecado y ha preparado el camino para que nosotros volvamos a tener relación con Dios.
2. La sangre de Jesús nos purifica de todo pecado si caminamos en la luz con Dios y confesamos nuestro pecado a Dios.
3. La sangre de Jesús sólo necesitó ser derramada una vez porque El era el sacrificio perfecto y por tanto aceptable a Dios una vez y para siempre. Hebreos 10:9-18.
4. La sangre de Jesús es efectiva para nuestra vida diaria y nos pone en condiciones para servir a Dios fructíferamente, con la conciencia limpia, y con la paz de Dios rigiendo en nuestro corazón. Hebreos 9:14; 9:9; 10:2, 22.
5. La sangre de Jesús nos habilita para tener integridad de cuerpo, alma y espíritu.
(Juan 6:53) Se refiere a recibirlo en nuestro interior como se come el pan y que al valor de su sangre sea aplicado a nosotros (símbolo de tomar el vino en la Santa Cena)
Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
(Juan 6:54)
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
(Mateo 26:28)
porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
(1 Juan 1:7)
pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
(Romanos 3:23)
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
(Romanos 3:24)
siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, (cuando se tiene a Cristo).
(Romanos 6:23)
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
(Levítico 17:11)
Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.
(1 Pedro 1:18)
sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
(1 Pedro 1:19)
sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
(1 Pedro 1:20)
ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,
(1 Corintios 6:20)
Porque habéis sido comprados por precio; (la sangre de Cristo) glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
(Hebreos 7:24)
mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;
(Hebreos 7:25)
por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
(Hebreos 7:27)
que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
(Hebreos 9:11)
Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,
(Hebreos 9:12)
y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
(Hebreos 9:13)
Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,
(Hebreos 9:14)
¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
(Hebreos 9:22)
Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
(Hebreos 9:24)
Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;
(Hebreos 9:25)
y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.
(Hebreos 9:26)
De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.
(Hebreos 10:9)
y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.
(Hebreos 10:10)
En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
(Hebreos 10:12)
pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,
(Hebreos 10:14)
porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
(Hechos 20:28)
Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.
(Romanos 5:8)
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
(Romanos 5:9)
Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
(Colosenses 1:20)
y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
(Apocalipsis 1:5)
y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
(Apocalipsis 5:9)
y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;
(Éxodo 12:7) La Pascua.
Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.
(Éxodo 12:22)
Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.
(Éxodo 12:23)
Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.
(1 Pedro 1:2)
elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.
(Hebreos 11:28)
Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos.
(Hebreos 13:12)
Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
(Efesios 1:7)
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
(Colosenses 1:12)
con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
(Colosenses 1:13)
el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
(Colosenses 1:14)
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
(Colosenses 1:20)
y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
(Colosenses 1:21)
Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado
(Colosenses 1:22)
en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;
(Hebreos 9:12) Se refiere al lugar santísimo del cielo (el verdadero porque el de la tierra era figura de ese.
y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
(1 Juan 1:7)
pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
(1 Juan 1:8)
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
(1 Juan 1:9)
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
(Romanos 5:9)
Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios.
(Romanos 5:9)
Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!
(2 Corintios 5:21)
Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado,
para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.
(2 Corintios 5:17)
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
(Hebreos 10:19)
Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,
(Hebreos 10:20)
por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,
(Hebreos 10:21)
y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,
(Hebreos 10:22)
acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
(Hebreos 13:12)
Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
(Hebreos 9:14)
¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
(Apocalipsis 12:11)
Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos..
(Levítico 17:11)
Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.
(Romanos 3:23)
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
(Romanos 3:24)
siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
(Romanos 6:23)
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
(Romanos 5:8)
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
(Mateo 20:28)
como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
(1 Pedro 2:24)
quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
(1 Pedro 3:18)
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios …
(Colosenses 1:13)
el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
(Colosenses 1:14)
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
(Hebreos 9:22)
Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
(Lucas 22:41)
Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,
(Lucas 22:42)
diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
(Lucas 22:44)
Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
(Génesis 3:17)
Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
(Génesis 3:18)
Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
(Mateo 27:29)
y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!
(Isaías 53:5)
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
(Hebreos 12:5)
y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:
Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
(Hebreos 12:6)
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
(Hebreos 12:7)
Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
(Hebreos 12:8)
Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
(Hebreos 12:9)
Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
(Hebreos 12:10)
Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
(Hebreos 12:11)
Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
(1 Corintios 11:29)
Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
(1 Corintios 11:30)
Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
(Lucas 13:16)
Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?
(Romanos 8:1)
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
(Romanos 8:2)
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
(Efesios 2:8)
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
(Efesios 2:9)
no por obras, para que nadie se gloríe.
(Efesios 2:13)
Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.
(Lucas 22:41)
Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,
(Lucas 22:42)
diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
(Hebreos 13:12)
Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
(Génesis 3:21) Mató animales y derramó su sangre para cubrir a los hombres.
Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
(Juan 6:53)
Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
(Juan 6:54)
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
(Mateo 26:27)
Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
(Mateo 26:28)
porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
(Mateo 26:29)
Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
INSTITUTO DE ENSEÑANZA CRISTIANA ACTUALIZADA
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LIBROS BASE: (De discipulado constante y rotativo) (Para todos)
Primero: Hacer “La vida abundante” 18 lecciones.
A. Su nueva vida ICI
B. Discipulado Lay
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* La vida de Jesús (curso de seis libros autodidácticoa) FIET
* Manual de Encuentros Bíblicos. Para reuniones Caseras, u otro tipo de reuniones.
(72 temas diferentes) FIET
LIBROS PARA NUEVOS: Son para todos, pero los nuevos o deben empezar con 2 de ellos. Los alumnos deben hacer un resumen de una carilla por capítulo de cada libro, o responder a preguntas sobre cada capítulo.
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Simplemente Religioso o Cristiano de verdad Bryant
Lo que creen los Cristianos Balchin
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El Camino hacia Dios Moody
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1. Una vida con Propósito Warren
2. Guía de bolsillo para la vida Cristiana Hinckley
3. El Espíritu Santo y tú Bennett
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Los dones del Espíritu Santo ICI
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4. Manual de doctrinas básicas Millham
5. La Salvación en Cristo ICI
6. Jesús como realmente es Browne
7. Tú eres pescador de almas Osborn
8. Un hombre conforme al corazón de Dios George (si es varón)
Una mujer conforme al corazón de Dios George (si es mujer)
Un joven conforme al corazón de Dios George (si es joven)
9. Autoridad Espiritual Nee
El escudero de Dios: Devocionales Nance
10. Confiando en Dios aunque la vida duela Bridges
En Armonía con Dios Stanley
Como sobreponerse a la adversidad Stanley
11. Descubre tu propósito y llamado en Dios Maldonado
12. El creyente responsable ICI
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13. Evangelismo sobrenatural Maldonado
14. Mundo Espiritual (Fiet)
15. Matrimonio y Hogar ICI + El desafío del amor Kendrick (una lectura por día).
El principio de la pureza Alcorn
El gran libro sobre el matrimonio Rosberg
Amor, sexo y matrimonio Palau
El placer sexual ordenado por Dios Wheat
Las 5 necesidades sexuales de hombres y mujeres Rosberg
Los 10 mandamientos del matrimonio Young
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16. Cambie el mundo a través de la oración Duewel
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Entendiendo el propósito y el poder de la oración Munroe
Las posibilidades de la oración Bounds
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17. Usando su dinero sabiamente Burkett
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Como manejar su dinero Burkett
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19. El ministerio de la Iglesia ICI
20. El maravilloso evangelio de la gracia Moya
21. El gozo de obedecer Bright
22. El hombre perfecto Thomas
23. El reino de Dios y su Justicia Maldonado
Bienvenido al Reino de Dios Mcalister
Redescubra el Reino Munroe
24. El desarrollo de un líder J.Meyer
Llamado a ser un líder de Dios Blackaby
25. La potencia oculta del ayuno y la oración Chavda
El ayuno fuente de salud Bueno
26. Cuando el cielo invade la tierra Johnson
27. Los lenguajes del amor de Dios Chapman
28. Liderazgo con Propósito Warren
Manual Personal del Obrero Cristiano
El Pacto Pastoral London y Wiseman
29. El poder de la integridad MacArthur
30. Los principios y el poder de la visión Munroe
Destinados para las alturas Moya
31. Lo que todo adorador debe saber
Cara a cara Fernández Garrido – Hollingsworth
32. Usted puede escuchar la voz de Dios Sampson
Como oír la voz de Dios Maldonado
Como oír a Dios Meyer
33. Los profetas, peligros y principios. Hamon
34. El tiempo se está acabando Bonnke
35. La compañía de Débora (Mujeres) Jane Hamon
Creemos en María Berntsson
36. Como Predicar Fiet
Facetas del Predicador Stott
De los que son varios se recomienda hacer uno a elección y los otros tenerlos como libros de referencia o hacerlos al final del curso.
Con respecto a los libros sobre la oración se recomienda hacer uno (a elección) cada 5 libros. Se darán diplomas (Certificados) cada varios libros. Y también de los optativos.
ESTA DISPONIBLE:
Doctrinas de salvación Turner
ABC
Carpeta sobre el sexo y matrimonio
EN INTERNET (ver)
www.elcieloesunlugar.com.ar también tiene 3 carpetas sobre
Salvación , Espíritu Santo, Reuniones caseras
Aclaración:
Fiet = Seminario Fiet
ICI = Seminario ICI
Lección 100. Discipular Discípulos
a) Escrituras clave
Mateo 28:18-20
Hebreos 6:12
2 Timoteo 2:2
Hebreos 13:7
Lucas 6:40 1
Pedro 2:21
Colosenses 1:24-29
b) Introducción
Nuestro propósito, como discípulos de Jesús, debería ser el hacer otros discípulos nuevos para Jesús. El dijo: Por tanto, id, y haced discípulo a todas las naciones. (Mateo 28:19)
Este llamamiento implica no sólo conducir a alguien a conocer al Señor Jesús por sí mismo, sino también llevarle al grado de madurez adecuado para que él también pueda conducir a otro a Cristo, el cual a su debido tiempo, también llegará a la madurez en el Señor. No hace falta esperar hasta que seamos perfectos y expertos en toda el área espiritual antes de poder hacer discípulos. Necesitamos estar haciendo como nos lo ha pedido Dios, y después entregarle nuestra vida y dejarle que nos ajuste y desarrolle mientras hacemos el trabajo.
La pereza, incredulidad, falta de amor o cualquier otra cosa más, no debería detenernos de hacer lo que Jesús ha pedido que hagan todos sus discípulos. Dios espera que pasemos a los demás algo de la vida de Cristo y la madurez que hemos alcanzado en esta vida.
Cuando discipulamos a otros necesitamos concentrar nuestros esfuerzos en gente fiel, que sucesivamente, podrán enseñar a otros. (2 Timoteo 2:2). Sabemos que el apóstol Pablo hizo esto él mismo con Timoteo, Tito y Silas. Jesús pasó la mayoría de su tiempo de ministerio de tres años continuamente con doce hombres y dedicó particular atención a tres de estos hombres. Los hombres que Jesús entrenó entonces entrenaron a otros, y ellos, sucesivamente, entrenaron a otros hasta que al final el mundo conocido de aquella época fue cambiado. Este discipular discípulos es una clase de reproducción espiritual. Funciona porque los discípulos pasan la calidad de vida que tienen en Cristo a otros (Lucas 6:40).
c) Los tres niveles del discipulado
1. Una reunión de iglesia (por ejemplo, Lucas 13:10; Mateo 5:1-2) o una gran reunión de cristianos.
Es importante que los discípulos de Jesús se reúnan para adorar al Señor y participar en la plena expresión del cuerpo local de Cristo (Hebreos 10:25). No obstante, esta clase de reunión no fomenta ni las amistades profundas y confiadas, ni tampoco que se vean las necesidades y las preguntas individuales. Estas reuniones también suelen estar restringidas a horas y lugares fijos, y esto puede que no sea cuando las personas que estás discipulando necesitan ayuda.
2. Un grupo casero o grupo de edificación
Jesús muchas veces enseñó a un pequeño grupo de sus discípulos (por ejemplo, Mateo 13:36; Lucas 9:18). El tamaño de este grupo permite la enseñanza, la discusión y que la gente comparta. Se puede establecer una mayor profundidad de amistad entre los miembros de un grupo pequeño que con un gran grupo de personas, y pueden ser más flexibles en la planificación y organización de las reuniones.
3. El discipulado de uno a uno (por ejemplo, Juan 3:1-21; Juan 21:15-22)
Este método es muy bueno en términos de desarrollo de relaciones, el compartir en forma íntima e individual el ministerio personal y para dar respuestas a dudas. Por consiguiente, esta clase de discipulado es especialmente importante para nuevos cristianos, para ayudarles a estar firmemente establecidos en el reino de Dios y en la iglesia local. Todo discipulador debería estar disponible para ayudar uno a uno cuando la persona a quien está discipulando necesite esta clase de contacto personal. Sin embargo, este método es costoso en términos de tiempo y mano de obra y no estimula a una comunión más amplia.
El mejor método es una combinación de los tres.
d) Aquellos que discipulan a otros deberían ser personas que los demás puedan imitar
Deberían:
– Tener hambre de la Palabra de Dios.
– Tener sed del vivir en santidad.
– Desear un mayor conocimiento de Dios.
– Estar comprometido al Señorío de Jesús en su vida, queriendo su voluntad en todo asunto, cueste lo que cueste.
– Tener el deseo de ser usado por Dios.
– Sentir amor por Dios y por todo su pueblo.
– Estar llenos y fiarse de su Espíritu Santo.
Puede que estas características no estén plenamente desarrolladas, pero debería haber al menos una indicación de que estas cosas están en desarrollo en su vida (1 Tesalonicenses 2:7-8; 1 Corintios 4:15, 16; 1 Tesalonicenses 1:6).
e) Los discípulos no sólo son llamados a alcanzar a otros para el Señor y enseñarles, sino que deberían hacerlo
– Comunicar gozo y entusiasmo en Cristo a sus discípulos.
– Enseñar a sus discípulos el amor incondicional y abnegado.
– Estar fácilmente disponibles para sus discípulos, ayudándoles, dando de su tiempo, energía, un día libre e incluso ayuda económica (finanzas).
– Compartir su vida como un verdadero amigo en Cristo con sus discípulos. – Orar por sus discípulos siempre que piense en ellos
– Facilitar la liberación de sus discípulos a través de la oración por ellos. – Desafiar a sus discípulos a una fe aun mayor.
– Animar el potencial que se ve en los discípulos.
– Expresar aprobación y alimentar las mejores cualidades vistas en sus discípulos.
– Dar un buen ejemplo a los discípulos, siendo siempre puntuales; frenando los malos hábitos; no haciendo nunca nada que pudiese causar tropiezo a otro; dando tiempo, recursos y talentos para extender el reino de Dios.
f) Cómo seleccionar a aquellos a los que deberías discipular
1. Si aquellos en autoridad espiritual sobre ti deciden por ti
Esto puede ser porque te han escogido para llevar un grupo casero o un nuevo grupo de edificación de cristianos. En este caso, sigue las directrices dadas por el liderato.
2. Si tú tienes una opción
Jesús oró a Dios antes de escoger a aquellos en los que concentraría su programa de discipulado (Lucas 6:12-13). El necesitó sabiduría de Dios para hacer la selección correcta. Tenemos disponible esta misma fuente de sabiduría si la necesitamos y si la pedimos en fe (Santiago 1:5-8). Es más probable que Dios seleccione a alguien entre la gente que ya conocemos para que le discipulemos. Entonces, necesitamos mantener los ojos abiertos y mirar. También puede ser que Dios te haya escogido para discipular a alguien (o un grupo de personas) que tú (u otros) hayan traído (o tengan que traer) al Señor.
Cuando buscas a alguien para discipular, deberías buscar a aquellas personas que estén dispuestas a escuchar, aprender, perdonar, confiar, servir, sacrificar, amar a Dios, crecer espiritualmente, ser fieles, reconocer sus necesidades, mantenerse abiertas a Dios y comprometerse a la sabiduría de la Palabra de Dios y a su Espíritu. Puede ser que estas cualidades no sean evidentes en las personas al principio de tu programa de discipulado. Las personas pueden parecer bastante incultas, aunque estimables al principio, pero deberías percibir o sentir en Dios, que potencialmente estas personas manifestarán estas cualidades.
Recuerda que Dios sólo promete ayudarnos cuando estemos haciendo su voluntad. Entonces, no te comprometas con nadie del que no estés seguro en Dios. También se recomienda que no asumas bajo tu cargo ningún miembro del sexo opuesto si discipulas en proporción de uno a uno, porque ciertos aspectos de la vida que se han de compartir son demasiado íntimos.
No compitas con los líderes que están sobre ti, como tu pastor o vicario. Si aún no saben lo que te propones hacer, entonces explícales el programa y sométete a toda decisión que tomen. Tampoco asumas a tu cargo demasiados discípulos. Estas personas necesitarán tu ayuda, y si te extiendes demasiado entre un número de personas, disminuirás tu eficacia. Es mejor discipular a una persona bien, que a muchas personas deficientemente.
g) Empezar un grupo de discipulado
Si tú eres el que escoge a las personas que discipularás, se recomienda que te acerques a ellos para explicar lo que tienes en mente. Dales una idea de lo que se trata el discipulado, y si propones usar este manual como ayuda, enséñaselo y explícales su utilidad. También necesitarán que les digas lo que esperas de ellos (por ejemplo, reunirse como mínimo una vez a la semana durante aproximadamente dos horas; repasar la unidad de enseñanza durante la semana anterior a la reunión contigo y someterse a tu autoridad espiritual como discipulador (Hebreos 13:17). Es importante que las personas involucradas se comprometan de buena gana al concepto del discipulado. Pídeles que oren acerca de ello.
Si te han pedido llevar un grupo de personas entonces los mismos principios se aplican. Estos principios se deberían compartir o bien con las personas individualmente o con el grupo en la primera reunión que celebren juntos.
h) Organizar la reunión semanal (véase la sección al principio titulada: Cómo usar este manual)
i) Metas para tus discípulos
1. Amar a Dios ante todo (Mateo 22:37).
2. Amar a su prójimo como a sí mismo (Mateo 22:39).
3. Ser transformados para que sean más como Jesús (2 Corintios 3:18).
4. Deleitarse obedeciendo a Dios, cueste lo que cueste (Juan 14:21).
5. Crecer en conocimiento de la Palabra de Dios por medio de la enseñanza y discusión en grupo y también por el estudio bíblico personal (Lucas 24:25).
6. Cambiar su estilo de vida para que no les guste hacer cosas que deshonren a Dios. Hacer tiempo y desear realizar lo que Dios quiere que hagan, por ejemplo, establecer un tiempo con el Señor diariamente, asistir a la iglesia con regularidad, confiar en el Espíritu Santo en vez de en sus propios sentimientos naturales, etcétera. (Lucas 9:23; Gálatas 5:13-25; Romanos 12:1-2; Tito 3:14).
7. Aprender y volverse más competentes en las habilidades esenciales en las que un discípulo de Jesús debería estar seguro, por ejemplo, dando su testimonio, cómo llevar a una persona interesada al Señor, cómo enseñar a otros y orar para que reciban el Espíritu Santo, etcétera (2 Timoteo 4:2; 2 Timoteo 2:15).
j) Conclusión
La calidad suele producir cantidad, pero la cantidad en sí no necesariamente produce calidad. Necesitamos pasar a otros la calidad de vida que tenemos en Cristo. Entonces aquellos pocos que reciben esta calidad de vida en Cristo necesitan ser animados a pasarla otra vez. Con el tiempo, si este proceso continúa, los pocos se multiplicarán en muchos.
k) Preguntas y puntos de meditación
1. ¿Son válidos los principios del discipulado expuestos en este manual para los cristianos del siglo veinte?
2. ¿Crees que la iglesia, en general, ha tenido éxito en edificar los fundamentos adecuados de la verdad bíblica en los cristianos para ayudarles a vivir una vida victoriosa y fructífera, trayendo gloria a Dios y extensión a su Reino como deberían hacer? ¿Podría ayudar un programa de discipulado?
3. ¿Hace falta un método sistemático de discipulado, o es suficiente sólo reunirse y progresar, según las -necesidades del grupo, o cómo se siente guiado el discipulador?
4. ¡Discute la diferencia entre "informar" la mente y "formar" la vida de los discípulos!
5. Si quieres discipular a otros, ¿cuál es tu motivación, curiosidad, culpabilidad, inseguridad, coacción, reconocimiento -o amor, visión y el llamado de Dios?
6. ¿Podrías decir a otra persona: ‘limítame" y saber que si lo hiciera viviría una vida como Jesús pretende que viva?
7. Montaigne dijo: "Ningún viento sopla a favor del barco que no tiene puerto de destino". Necesitamos ir con un rumbo fijo a algún lugar antes que Dios nos pueda ayudar. ¿Te diriges hacia algún lugar en términos del discipulado? Si no es así, ¿qué vas a hacer al respecto?
i) Resumen y aplicación
1. Todo cristiano debería estar involucrado en el proceso de discipulado, es decir, o bien deberían estar siendo discipulados o bien estar discipulando a otros.
2. Dios nos conduce a un grado de madurez para que podamos pasar a otros la calidad de vida en Cristo que hemos alcanzado.
3. Todos los niveles de actividad en la iglesia deberían tener como meta el discipulado.
4. Deberíamos concentrar nuestros esfuerzos de discipulado en hombres fieles, que sucesivamente serán capaces de enseñar a otros (2 Timoteo 2:2).
5. Aquellos que discipulan a otros deberían ser personas que otros puedan imitar y que den un buen ejemplo.
6. No te comprometas a discipular a nadie si no estás seguro que Dios está con él.
7. Asegúrate de que la enseñanza que reciben tus discípulos sea un equilibrio entre lo que ellos son en Cristo y a lo que deberían aspirar en Cristo.
8. Nunca compitas con tu liderazgo cuando estés discipulando a otros, y no asumas la carga de más discípulos de los que puedes manejar con eficacia.
Lección 99. Los comienzos del discipulado: Llevar a otros al Señor
a) Escrituras clave
Juan 15:16
Hechos 4:29-31
Isaías 55:11
Efesios 2:10
Filipenses 2: 10-11
Romanos 10:14-15
Juan 14:12
2 Corintios 6:1
b) Introducción
La palabra griega para "salvación" es "soteria". Esta palabra también se podría traducir como "seguridad y robustez". Cuando nacemos de nuevo y nos convertimos en hijos de Dios, ilesos y seguros. Entonces, cuando hablamos a otros acerca de la salvación disponible en Jesús, necesitamos darnos cuenta de que estamos revelando a la gente cómo ellos también puedan llegar a estar sanos y seguros. Esto tiene tres aspectos:
1. Reconciliación: con Dios, la cual se ha hecho posible por la muerte de Jesús.
2. Regeneración: porque Jesús resucitó de nuevo y El nos da nueva vida y es responsable ante Dios por nosotros.
3. Reorientación: por la sumisión a Jesús, porque El ahora es nuestro Señor y por tanto está en el trono de nuestra vida.
No necesitamos esperar hasta que seamos perfectos en toda área espiritual antes de poder hacer discípulos para Jesús. Necesitamos seguir con el trabajo de llevar a cabo la gran comisión, y permitir que ocurran todos los ajustes que sean necesarios en nuestra vida cuando obramos para Dios. No debemos permitir que la ociosidad, la satisfacción de sí mismo, la incredulidad o la falta de amor nos detenga de hacer lo que Jesús ha pedido a todos sus discípulos. Tres fuerzas poderosas y motivadoras obrando en nosotros que nos capacitan para hacer discípulos son:
1. El amor de Jesucristo: (2 Corintios 5:14). Esto debería arder en nuestro corazón para que queramos que todos conozcan este mismo amor.
2. El poder de Dios: por el Espíritu Santo (Hechos 1:8).
3. El temor de Dios: (2 Corintios 5:11; Salmos 103:13). Esto es un profundo respeto por un Padre amoroso y un deseo de vivir y actuar como El quiere que hagamos.
Recuerda, no somos llamados a obrar para Dios, sino a ser obreros junto con Dios. (2 Corintios 6:1)
c) Preparación personal para testificar
1. Asegúrate de que estés adecuadamente preparado (es decir, un conocimiento de la Escritura, técnicas de acercamiento, etcétera.).
2. Pasa un tiempo de oración sin prisa con el Señor y examina la siguiente lista de control:
Sé limpio: entrégate y sométete a Dios. Confiesa todo pecado conocido en tu vida y pide a Dios que te limpie por la sangre de Jesús. Perdona a todos los que te han agraviado. Entonces estarás limpio ante Dios, y Satanás no tendrá asidero en ti. También necesitas resistir a Satanás y él huirá de ti (Santiago 4:7).
Humíllate para recibir autoridad: humíllate bajo la mano poderosa de Dios (1 Pedro 5:6) y dile a Dios que no es tu voluntad sino la suya la que quieres hacer, cueste lo que cueste. Cuando tú mengües y El crezca, entonces estarás entrando en conformidad con la autoridad de Dios. El poder y autoridad de Dios, entonces, puede desarrollarse en ti dándote la capacidad de sobreponerte a cualquier situación.
Sé lleno con el Espíritu Santo: pide al Espíritu Santo que te llene y te unja para ensalzar a Jesucristo, y que te dé poder para su servicio.
Entrégate al Espíritu Santo: entrégate al control del Espíritu Santo. Dile que le estás dando tu cuerpo, mente, voluntad y emociones para que El pueda usarte como su canal obediente. Esto significará que tú aún tomas las decisiones, pero también estarás guiado e influenciado en cuanto a qué hacer y decir. Esto es la esencia de la vida llena del Espíritu.
Sé un canal: pide al Espíritu Santo que fluya de ti para tocar la vida de otra gente y para ministrar por medio de ti a otra gente (Juan 7:37-39).
Habla su palabra: pide al Espíritu Santo que te ponga sus palabras en la boca, es decir, traer a la memoria alguna cosa de la Escritura, o alguna palabra o visión que sea necesaria para hacer disponible la situación para Dios. Pídele que unja tus labios para hablar en la forma que El desea: con palabras de poder, autoridad, desafío, convicción, vida, libertad, amor y compasión.
Sé agradecido: agradece al Señor por haber contestado estas oraciones.
Entonces puedes salir en la autoridad del nombre de Jesús y en el poder del Espíritu Santo para ser el embajador de Cristo en toda situación de la vida.
3. Ora que Dios te guíe a la persona misma cuyo corazón El ya ha preparado (Efesios 2:10; Juan 16:7-11).
4. Gana la confianza y seguridad de esa persona edificando una relación con ella hasta donde sea posible (evangelismo de amistad).
5; Cuenta con el Espíritu Santo para guía y sabiduría.
d) Consejos vitales para ser un ganador de almas efectivo
1. Llegara conocer mejora Jesús (Filipenses 3:10)
Mientras más le conocemos, más podremos comprometernos con El, y más podremos compartir confiadamente con otros. Las mejores maneras para llegar a conocer a Jesús son: diariamente por la Palabra de Dios, en oración y en comunión con otros cristianos.
2. Seguir a Jesús más de cerca (Mateo 4:19)
La única manera de seguir a Jesús es seguir su ejemplo y hacer lo que Dios pide que hagamos día a día por su Palabra. Jesús llamó a sus primeros discípulos a seguirle y que El les haría pescadores de hombres. El quiere hacer lo mismo por nosotros.
Cinco claves para ser pescadores eficaces:
– Su propósito es claro (saben lo que hacen y no son distraídos).
– Su preparación es cuidadosa (están adecuadamente equipados para el trabajo).
– Su lugar es escogido (van donde están los peces y donde pican: ¡raramente saltan los peces de la barca!).
– Su persona es escondida (no proyectan su propia imagen sino la imagen de Jesucristo, porque El es la respuesta y no ellos. Hacen discípulos siendo discípulos ellos mismos. Los demás deberían poder mirarles y ver a Jesús).
– Su paciencia es constante (no se rinden la primera vez si los peces no pican).
3. Ensalza a Jesús con tu vida, acción y palabra (Juan 12:32)
No son ni tus palabras finas ni tu persuasión lo que atrae a la gente a Jesús, sino ensalzar al Señor Jesús ante los demás.
Tu vida es tu herramienta más poderosa para influenciar a amigos, parientes y otra gente, en general, y para llevarlas a Jesús. Tu vida pueda ser la única Biblia que algunas personas leerán. ¿Cómo puede la gente darse cuenta de que tenemos a Cristo en nosotros y que estamos llenos del Espíritu Santo? Piensa en ti como si fueses un tubo sin marcar. Para averiguar lo que hay en el tubo lo estrujas y ves lo que sale. Cuando eres estrujado por las presiones de la vida, ¿qué es lo que sale? ¿Es la impaciencia, las tensiones, ira, frustración, etcétera, o es el amor, gozo, paz, paciencia, etcétera? Los demás mirarán a ver lo que sale, porque querrán saber si lo que dices funciona de verdad.
Recuerda ser real cuando testificas a otros para Jesús, en especial en la esfera de tu testimonio. La causa de Dios no es fomentada por la exageración y falta de honestidad. Nuestro testimonio ha de ser mezclado con una medida de disciplina, discernimiento, amor y cuidado. También necesitamos mantenernos sintonizados con Dios y El nos guiará, dirigirá y nos dará el poder.
e) Cómo llevar a alguien a Jesús
Cada situación será diferente, entonces debemos mantenernos dispuestos a ser guiados por el Espíritu Santo. Recuerda, nosotros no salvamos a las personas: Jesús lo hace, por medio del Espíritu Santo. Nosotros sólo somos canales que Dios usa para traer su provisión en Jesús a otra persona. Los siguientes pasos son algunas líneas de guía que pueden ayudar:
1. Cuando el Espíritu Santo te lleva a una persona, aborda una conversación casual con ella y así establece un contacto social, orando que el Espíritu Santo dirija la conversación a asuntos espirituales. Busca oportunidades para empezar a hablar acerca de Jesús y usa tu propio testimonio como introducción donde sea posible. Una vez que tengas su atención, averigua dónde está la persona con Jesús, por ejemplo, pregunta si ha aceptado a Jesús en su propia vida o si tiene una relación o amistad con Jesús. Asegúrate de que la persona no te lleve lejos del asunto principal con argumentos y excusas para despistar. También asegúrate de que no uses palabras religiosas que no puede entender, porque esto puede confundir o desanimarle.
2. Compártele las buenas nuevas (es decir el evangelio):
– Dios ama a toda la gente del mundo (Juan 3:16).
– Pero todos los hombres han pecado (es decir, desagradado a Dios, Romanos 3:23).
– El pecado separa a los hombres de Dios (Isaías 59:2).
– Si el pecado no es quitado, la vida de los hombres será estéril (Efe si os)
– La paga del pecado es muerte (Romanos 6:23).
– Dios envió a Jesús y El murió en la cruz y pagó la pena por los pecados de todas las personas (1 Corintios 15:3).
– Dios resucitó a Jesús de la muerte y Jesús puede salvar (1 Corintios 15:20-22; 2 Corintios 4:14; Hebreos 7:25).
– Sólo la sangre de Jesús derramada cuando murió puede limpiar y quitar el pecado, permitiendo vida eterna con Dios para la humanidad (Hebreos 9:12,22).
– Para ser perdonado por Dios, un pecador debe dar dos pasos:
(I) Arrepentirse: volverse de todos los caminos egoístas y pecaminosos (Hechos 3:19).
(II) Aceptar: debe hacer a Jesús su Señor y Salvador (Romanos 10: 9-10).
3. Déjale contar el costo. Jesús dijo:
Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. (Lucas 9:23)
– Recalca que recibir a Jesús significa hacerle totalmente Señor de su vida (Hechos 2:36).
– Explica que debe estar dispuesto a confesar a Jesús como su Señor públicamente (Romanos 10:9-10).
– Enséñale que debe estar dispuesto a renunciar a sus ídolos como la televisión, el auto, el dinero, etcétera. Puede seguir teniendo estas cosas, pero ya no como lo más importante en su vida.
– Debe estar dispuesto a hacer un compromiso a Jesús, y no volver atrás (Lucas 9:57-62; Lucas 14:25-33).
4. Enséñale que necesita que Cristo Jesús sea su Señor y Salvador porque El es el Camino, la Verdad y la Vida y El es el único que nos puede dar una relación con Dios (Juan 3:18,36; Juan 14:6; Hechos 4:12).
5. Asegúrate de que el Espíritu Santo haya realizado una genuina convicción de pecado (Juan 16:8).
6. Desafíale a arrepentirse y dejar su viejo modo de vivir que deshonraba a Dios. Anímale a pedir a Dios que perdone sus pecados. Esto le hará limpio a los ojos de Dios. Luego, debe aceptar a Jesús como su Señor y Salvador (Romanos 10:9-10). Inmediatamente recibirá el Espíritu Santo como depósito, garantizando su nueva herencia en Dios (Efesios 1:13-14) y se convertirá en un hijo de Dios (Juan 1:12) . [Ver Sección A: Capítulos 3,4,5y6].
7. Pídele que ore en voz alta la oración del pecador. Puede repetirla después de ti, leer una copia o inventar su propia oración una vez que conozca el evangelio de Jesús. Una oración de muestra es la siguiente:
"Señor Jesús, reconozco que soy un pecador y me siento muy triste por ello. Gracias porque tú moriste por mí en la cruz. Por favor, perdona mis pecados. Yo me arrepiento de ellos y abandono todos mis caminos pecaminosos. Te pido que entres en vida como Señor y Salvador. Gracias por la nueva vida que me das. Amén".
8. Explícale que puede estar confiado y seguro de su salvación. El Espíritu Santo dará testimonio en él de que es salvo (1 Juan 3:24, Romanos 8:14-16) y la Palabra de Dios ha prometido que cuando ha hecho todo lo anterior, entonces es salvo (Juan 6:37; Juan 1:12; Juan 5:24; Juan 6:47; 1 Juan 5:11-13; Hebreos 13:5).
La Palabra de Dios dice que es limpio de todo pecado y que tiene el don de vida eterna. Puede que no esté tocado emocionalmente, pero sabrá que es diferente de alguna manera. Esto puede tardar tiempo para hacerse evidente.
f) Ayúdale a tener un buen principio en su nuevo caminar como cristiano
1. Haz todo el trabajo complementario posible en el momento en que lleves a una persona a Cristo, porque puede que no le vuelvas a ver. Déjale con literatura adecuada, por ejemplo, un buen tratado o folleto complementario explicando lo que la persona ha hecho y enseñando los pasos básicos necesarios para seguir a Cristo; y también asegúrate de que tenga una traducción amena de la Biblia (o parte de ella). Asegúrate de explicar a la persona la necesidad que tiene de ser bautizada o llena del Espíritu Santo [Ver Sección A: Capítulos 11 y 12]. Si da su permiso, toma su nombre, dirección, edad y número de teléfono, para que tú o alguien más pueda contactarle por teléfono o por una visita personal.
2. Cuando contactes con una persona la primera vez (asegúrate de no dejarlo demasiado tiempo), sé alegre y anímale a continuar con Cristo. Dile que estás orando por él, y asegúrate de hacerlo, diariamente.
Pregúntale cómo va con la literatura que le diste y contesta toda pregunta que te haga. Anímale hacia el crecimiento personal en Cristo a través de:
– La oración diaria (hablar con Dios) (Lucas 18:1).
– La lectura diaria de la Palabra de Dios (la Biblia) (Hechos 17:1).
– La confianza en Jesús (Juan 6:28-29).
– La obedeciencia a Dios y su Palabra (Hechos 5:32).
– La comunión regular con otros creyentes nacidos de nuevo (Hechos 2:42).
– El testimonio, diciendo a otros lo que has encontrado en Jesús (Lucas 8:39).
– Obrar para Dios (Juan 9:4).
– Ser bautizado y luego continuamente lleno con el Espíritu Santo para habilitarle a servir a Dios en su fuerza y poder. (Hechos 1:5, 8; Romanos 8:11; Efesios 5:18).
Pregúntale si tiene algún problema y aconséjalo como mejor sepas. Sé un amigo suyo en Cristo. Pregúntale si asiste a alguna iglesia, o al menos si ha pedido informes. Si quiere asistir a la misma iglesia que tú, ofrece recogerle o ir con él para que no se sienta solo. Si decide ir a una iglesia que no conoces, entonces anímale a encontrar una iglesia dinámica y basada en la Biblia. Algunas características de tal iglesia incluyen:
– Un compromiso total al Señorío de Cristo.
– Amor y unidad entre los miembros.
– Un fuerte énfasis en la oración.
– Alabanza y adoración conducido en el Espíritu y en verdad.
– Miembros moviéndose en los dones y el poder del Espíritu Santo.
– La iglesia anima a vivir en santidad.
– Llaman a pecadores al arrepentimiento.
– Predican el evangelio de salvación por fe.
– Ayudan a los pobres y necesitados.
– Dan abnegadamente.
– Están involucrados en la misión universal.
También se debe recordar que puede que la iglesia aún no haya alcanzado estos ideales, pero al menos, deberían ser su meta.
Si es de alguna manera posible, pregúntale si le gustaría ser discipulado regularmente por ti o por otra persona, y organízalo. Finalmente, ora por él, concentrándote especialmente en sus problemas y en su relación continua con Jesús.
g) Vive como un verdadero hijo de Dios
Sé genuino y sincero: no seas un fanático desconsiderado e insensible. Sé natural acerca de tu cristianismo El gozo y el amor de Cristo son la mayor publicidad que tienes para alcanzar a los que deseas que conozcan al Señor Te-cristo. Sé sal donde sea que estés. Jesús dijo que hemos de ser la sal de la tierra (Mateo 5:13-16). La sal purifica, sana, preserva, desinfecta y fertiliza. Entonces, sin darte cuenta, tienes un efecto tremendo estés donde estés porque Cristo está en ti. Otra cosa vital que hace la sal es provocar que la gente sienta sed. Tu vida debería hacer que la gente tenga sed de la vida de Cristo porque El se irradia de ti. Mientras vives tu vida genuinamente como discípulo de Jesús ante los demás, les atraerás a Cristo.
Recuerda que un testigo no es llamado a ser ni juez, ni abogado defensor, ni fiscal. Un testigo sencillamente es llamado a dar los hechos como los conoce. Deja que Dios haga la defensa, convicción y juicio, tú sólo comparte lo que sabes que es cierto en tu vida.
h) Preguntas y puntos de meditación
1. ¿Qué sucede en el cielo cada vez que alguien es salvo? (Lucas 15: 5-7,22-24,32).
2. Los nuevos cristianos pueden traer gran gozo a la iglesia, pero además, pueden traer gran inconveniencia a los programas que funcionan fluidamente. Discútelo.
3. Discute los inconvenientes más comunes para comenzar a traer a otra gente al Señor y ayudarle a crecer en El.
4. Discute cómo nos motiva Diosa hacer que sanemos espiritualmente a otros, poniendo su amor, temor y poder en nosotros.
5. Ser real, disciplinado, amoroso y discernidor son vitales al ministerio de hacer a hombres completos. Discútelo.
6. Pide a Dios que te enseñe los obstáculos que te han impedido convertirte en pescador de hombres antes de ahora. Orad los unos por los otros para el alejamiento de estos estorbos.
7. El temor es el factor más común que estorba nuestro testimonio. ¿Qué dice la Palabra de Dios acerca del temor al hombre? (2 Timoteo 1:7; 1 Juan 4: 8; 1 Pedro 3:13-16).
8. ¿Qué dirías a alguien que quisiera hacer a Jesús su Señor?
9. Escribe tu propio testimonio en menos de 250 palabras, evitando toda jerga religiosa, para que estés preparado para compartirlo.
10. Empieza a orar y buscar en fe por aquellos que puedes traer al Señor y los que puedes discipular.
i) Resumen y aplicación
1. La salvación en Jesús es plenitud para los que la encuentran.
2. Antes de testificar debemos asegurarnos de que estemos bien ante Dios y ante el hombre.
3. Necesitamos saber lo que compartiremos con los demás para traerles a Jesús para salvación.
4. Debemos estar abiertos a la guía, dirección y poder del Espíritu Santo para ser un testigo efectivo para Jesús.
5. Nuestra vida es el mejor testimonio y publicidad que tenemos para enseñar a Jesús a otros, y para enseñar lo que El puede hacer en la vida de la gente. Entonces, necesitamos llegar a conocer mejor a Jesús, seguirle más de cerca y ensalzarle con nuestra vida, acción y palabra.
6. Cuando llevamos a otra persona al Señor tenemos la responsabilidad de asegurarnos de que reciban más información y que sigan adelante con Cristo. Esto lo podemos hacer nosotros personalmente, u otra persona a la que podemos confiar esta importante responsabilidad.
7. Recuerda, no somos llamados a hacer convertidos que posiblemente cambien de opinión. Somos llamados a hacer discípulos que han cambiado su vida.
Lección 98. La Gran Comisión: El mandamiento de Dios de hacer discípulos
a) Escritura clave
Mateo 28:18-20
Hechos 1:8
Marcos 16:15-18
Juan 20:21
Romanos 10:14-152
Corintios 5:20
Filipenses 2:2
b) ¿Qué es la gran comisión?
Jesús dijo:
Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del inundo. (Mateo 28:18-20)
c) La importancia de testificar
Dios siempre ha querido que su pueblo en la tierra sea bendecido (Génesis 22:16-18; Salmos 67:1-7; 1 Timoteo 2:3-4; Apocalipsis 7:9-11). Cuando el hombre se rebeló contra Dios, ya Dios había planeado enviar a su Hijo Jesús para ser el último testigo a la humanidad (Juan 3:16; Juan 20:21). Después que Jesús terminó su trabajo, Dios envió su Espíritu Santo en poder para que todos los que sigan a Jesús sean equipados para ser sus testigos, incluso hasta los confines de la tierra (Hechos 1:8). Dios ha establecido la iglesia con el propósito principal de mostrar la luz de Dios a las gentes del mundo que están atrapados en la oscuridad (2 Corintios 4:3-4).
d) ¿Qué deberíamos hacer?
Jesucristo ha comisionado a todos los que le siguen como verdaderos discípulos, a predicar el evangelio y hacer discípulos entre todas las gentes (es decir, naciones) del mundo (Marcos 16:15; Mateo 28:18-19). Nosotros hemos sido enviados como embajadores de Cristo (2 Corintios 5:20). Dios ha prometido que seremos sus testigos en el poder del Espíritu Santo (Hechos 1:8) Recuerda, nuestra comisión es la de hacer discípulos, no convertidos. ¡Un discípulo es una persona que cambia su vida, mientras que un convertido sólo cambia de opinión!
e) ¿Dónde empezamos?
Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén (el área local), en toda Judea (el país en el que vives), en Samaria (países vecinos), y hasta lo último de la tierra. (Hechos 1:8)
La gran comisión nos envía a todo el mundo, pero ese mundo empieza en la situación de nuestra casa. Entonces:
– Deberíamos ser testigos para nuestros parientes, amigos y vecinos.
– Deberíamos testificar en nuestro lugar de trabajo (escuela, colegio, etcétera), y en nuestras actividades sociales (por ejemplo, fútbol, tenis, club de madres, etcétera).
– Si Dios nos llama a otro pueblo, ciudad o país para compartir las buenas nuevas de Jesús en ese lugar, necesitamos ser obedientes a su llamado.
f) ¿Cuáles son algunos pasos prácticos para llevar a cabo la gran comisión?
1. Oración
Por ejemplo, orando por oportunidades para que el evangelio sea predicado (Colosenses 4:3); por protección para los que trabajan para el Señor testificando (Romanos 15:30-31); por audacia y poder en hablar la Palabra de Dios (Hechos 4:29-31); por que más obreros sean enviados al campo de cosecha (Mateo 9:38).
2. Dar
Podamos dar de nuestras finanzas (2 Corintios 8:1-4), pero principalmente, podemos ofrecernos a nosotros mismos y a nuestros amados para que Dios nos use como quiera.
3. Ir
Jesús no nos comisionó a quedarnos y esperar a que el mundo viniera a nosotros, sino a ir por todo el mundo para alcanzar a los no alcanzados con el mensaje del amor de Dios en Cristo.
g) El verdadero discipulado lleva consigo llevar a cabo la gran comisión
– Dios ha dicho a todo discípulo de ir y contar al mundo de su amor y lo que El ha hecho por la humanidad por medio de Jesús (Marcos 16:15; Juan 3:16).
– Habrá responsabilidad para los que ignoren la gran comisión (Ezequiel 33:8-9; Proverbios 24:11-12).
– Dios ve el alma de un hombre más importante y valiosa que todas las riquezas del mundo (Mateo 16:26).
– La gente de este mundo está en un estado desesperado y Jesús es su única esperanza. El es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). El es la respuesta que necesitan.
– Nadie en el mundo tiene excusa. Todo el mundo que no responda al evangelio será perdido eternamente (Romanos 1:18-20; Juan 3:18; Mateo 25:31-46).
– Más de la mitad de la población nunca ha oído el evangelio. Como verdaderos discípulos de Jesús, debemos comprometernos de todo corazón al deseo de Dios de ver alcanzado a todo el mundo (Juan 3:16-17).
¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿ Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!
Romanos 10:14-15)
Dios quiere ver su Reino establecido en la tierra como en el cielo (Mateo 6:10). Esto se puede ver, vez tras vez, en el ministerio de Jesús (por ejemplo, Mateo 4:17,23; Mateo 6:33; Mateo 9:35; Hechos 1:3). En efecto, esta fue la razón por la cual vino Jesús a la tierra (Colosenses 1:12-14). El Reino de Dios no es una cuestión de comer, beber o hablar, sino de justicia, paz, gozo y poder en el Espíritu Santo (Romanos 14:17; 1 Corintios 4:20). Jesús también dijo:
El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí: porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros. (Lucas 17:20-21)
Entonces, vayamos donde vayamos, como discípulos de Jesús, el reino de Dios va también. La justicia, paz, y poder de Dios deberían ser evidentes en nuestra vida, para cuando proclamemos el evangelio de Jesucristo vaya mano a mano con el testimonio y experiencia de nuestra vida. Otras personas necesitan ver que funciona en nosotros. Necesitan ver el reino de Dios en nuestra vida tal como la gente lo veía en la vida de Jesús.
h) ¿Cuándo será establecido por completo el reino de Dios?
Jesús dijo:
Y será predicado este evangelio del reino en todo el inundo, para testimonio de todas las naciones; y entonces vendrá el fin. (Mateo 24:14)
Al final, Jesús va a volver con poder y en gran gloria y reunirá a todos los que ha escogido para estar con El en la eternidad (Mateo 24:30-31; 1 Tesalonicenses 4:16; Apocalipsis 17:4). Dios entonces va a establecer un nuevo cielo y una nueva tierra, el hogar de justicia (2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21:1-27; Apocalipsis 22:1-5), poblado por todos los que tienen sus nombres escritos en el libro de vida del Cordero (Apocalipsis 20:15; Apocalipsis 21:27; Lucas 10:20). Como discípulos de Jesús, necesitamos estar listos y preparados para aquel día (Mateo 24:37-44; 2 Pedro 3:10-14).
i) ¿Necesitamos hoy tener urgencia para el reino de Dios?
Dios tiene un corazón de amor para el mundo. Reveló la extensión de su amor enviando a su hijo Jesús al mundo para morir por la humanidad (Juan 3:16; 1 Timoteo 2:3-6; Isaías 53:10-12). Dios valora muy alto las almas de los hombres (Marcos 8:38) y no quiere que nadie se pierda (1 Pedro 5:8; Juan 10:27-30). Sin embargo, aquellos que no aceptar el evangelio de Jesucristo no verán la vida, porque la ira de Dios permanecerá sobre ellos (Juan 3:36). Toda la gente se enfrentará al juicio divino (Hebreos 9:27) y toda la gente cosechará lo que siembre (Gálatas 6:7). Si alguien rechaza a Jesús como su Señor y Salvador, entonces en la tierra permanecerá en la oscuridad y tendrá falta de paz, esperanza, gozo, perdón y realización; por la eternidad sufrirá castigo y estará separado de Dios.
Como discípulos de Jesús, necesitamos el mismo corazón de compasión para los perdidos que tiene Dios. Entendemos el destino de los que morirán sin Cristo. Entonces, el mandamiento de la gran comisión es algo que tenemos que tomar muy en serio. La gran comisión debería ser central en la vida de todo cristiano.
j) Testificar en el poder del Espíritu Santo
El "punto de venta" del Espíritu Santo es el testimonio de nuestra vida. Esto es lo más importante en lo que a los hombres y mujeres se refiere. La mayoría de la gente ha sido desanimada por la pompa y, en cuanto a ellos, la irrealidad de la religión organizada. Tristemente, muchas veces afirman haber sido desanimados por la vida que han conocido de los que se declaran cristianos. Este es el gran desafío de nuestros días: ¿se puede ver la fe cristiana creíble en la vida de hombres y mujeres ordinarios? En un mundo que vive bajo el temor y está amenazado por la enfermedad y la violencia, ¿creer en Jesús hace alguna diferencia?
En la historia reciente de la raza humana jamás ha habido un momento más urgente para que el poder del Espíritu Santo sea demostrado en términos reales de la vida. Como cristianos no deberíamos ser monstruos, pero sí diferenciarnos en cuanto a bondad, cuidado, amor, valores éticos y vida. Jesús no era un monstruo religioso. Era un hombre real. Su diferencia hizo que los hombres y mujeres le siguieran: a la vez, su diferencia repelía a aquellos que odiaban la bondad y el amor de Dios. Al final les forzó a escoger. Algunos le siguieron, otros le crucificaron, pero ni siquiera los que le crucificaron pudieron negar el testimonio de su vida. Todo creyente es llamado a ser un testigo vivo de la vida y poder de Jesús en el día en que vive. Mucha gente jamás entrará en una iglesia ni abrirá una Biblia, pero ven el reflejo de la Palabra en nuestra vida cada día que nos encontramos con ellos.
El propósito primordial de la venida del Espíritu de Dios sobre los discípulos fue de equiparles para testificar. El Consolador no viene para permitir que los hombres estén cómodos, sino para hacerles testigos para Jesús (Hechos 1:8). Esta es una palabra no sólo para los "peces gordos" del evangelismo con su estructura y organización. Es la promesa a todo creyente que abra su vida a la operación del Espíritu Santo en plenitud. Hemos sido llamados a ser testigos del Reino de Dios. El secreto del testimonio personal no está en la intensidad, ni, muchas veces en la irrealidad de salir resueltamente armados con un manojo de tratados, preparados para perseguir y cazar a toda alma confiada; sino que, el verdadero poder del testimonio personal se siente donde la realidad del amor y poder de Jesús, a través de alguien, plantea la clase de preguntas en otros que exigen una respuesta. Los cristianos, en su mayor parte, han perdido el arte de ser "sobrenaturalmente naturales" en sus relaciones diarias y su trato cotidiano con otra gente.
Como testigos de Jesús, nuestra vida ha de ser diferente y no contradecir lo que decimos que Dios es capaz de hacer. Pero más que esto, necesitamos recibir el poder del Espíritu Santo en nosotros. El pudor de la clase inedia no sustituye el poder del Espíritu Santo. También necesitamos perder nuestra reserva acerca de testificar a Jesús públicamente, aunque nos tachen de extremistas o locos.
k) Ahora nos toca a nosotros
Es verdad decir que Dios nunca ha estado sin testimonio a lo largo de toda la historia, ¡pero ahora nos toca a nosotros! (Esther 4:14; 1 Pedro 2:9). Debemos recordar que si fallamos en nuestro testimonio entonces es posible que nuestra generación quede sin testimonio. El testimonio pasado es bueno, pero necesitamos continuar esto hoy. Si nuestra vida no testifica a Jesús en el poder del Espíritu Santo, entonces quizás aquellas personas que están cerca de nosotros cada día no reciban ningún otro testimonio directo de la bondad de Dios. Somos responsables de ser la voz de Cristo en nuestra generación. No vale mirar hacia otros. Hemos nacido para esto: atestiguar el poder de Cristo en nuestra vida.
I) El Espíritu que nos ayuda
El testimonio personal no depende, en primer lugar, de nuestra pericia sino de nuestra amplitud. El testimonio personal no es predicar, ni tampoco dar testimonio público; es vivir nuestra vida abierta a Dios en una base diaria, y permitir que la realidad del amor de Dios fluya desde nuestro interior a la vida de otras personas con las que tenemos que vivir cada día. Jesús dijo que el poder del Espíritu Santo es como "agua viva" que fluye desde lo más profundo del ser de toda persona que cree en El (Juan 7:37-39). Necesitamos estar disponibles a todo lo que Dios quiera hacer a través de nosotros por su Espíritu, y estar dispuestos a considerar toda nuestra vida el área en la cual Dios puede hacer su obra.
m) Siete áreas fundamentales en que podemos estar seguros de la ayuda del Espíritu Santo
1. Experiencia
Nuestro testimonio crece de nuestra experiencia con Cristo. No existe ninguna verdad real y vital aparte de la verdad experimentada, porque la verdad no es efectiva en nosotros a menos que la experimentemos. Entonces se hace real y poderosa en nuestra vida. Esto es que lo que quería decir Jesús cuando dijo que conoceríamos la verdad y la verdad nos haría libres (Juan 8:32). Este es el corazón del discipulado.
Un discípulo es uno que sigue la verdad, no como una mera filosofía o ideología, sino como una realidad que cambia la vida. Un discípulo tiene una relación personal de fe y compromiso con El que se describió como el "camino, la verdad y la vida" (Juan 14:6). Esta es la diferencia entre una persona que puede repetir la historia de Jesús y la persona que dice: "Yo sé". (2 Timoteo 1:12).
El Espíritu Santo nos trae la experiencia de Dios. El hace real en nuestra vida el perdón y la libertad que vienen de la obra de Cristo para nosotros. El liberta el poder de Dios, por el cual somos capaces de vivir y actuar en la realidad del reino de Dios, en nuestra vida. Este es el porqué el proceso de conversión y compromiso es tan importante. Entonces llegamos a estar verdaderamente conscientes de que hemos sido apartados de un viejo modo de vivir y hemos entrado en la realidad de una nueva vida en Cristo.
Para muchos que nunca entran en una iglesia o nunca leen una Biblia, nuestra vida será el primer y más importante testimonio del poder de Dios que es posible jamás conozcan. Como dijo alguien: "Nuestras vidas probablemente sean las primeras Biblias que mucha gente lea". El material para el testimonio personal es edificado por el Espíritu Santo en la misma fibra de nuestra propia experiencia de vida en Cristo.
2. Certeza
El Espíritu Santo es El mismo, ante todo, un testigo del mismo Jesús. Es el Espíritu Santo quien nos señala hacia Jesús y nos revela el significado de la vida, muerte y resurrección de Jesús (Juan 16:13-14). Pero también es un testigo dentro de nosotros. Esto es el fundamento de nuestra certeza y confianza como creyentes (Romanos 8:16).
Habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria. (Efesios 1:13-14)
La palabra "arras" aquí también significa "anillo de compromiso" del griego original. Por tanto, el Espíritu Santo es dado como anillo de compromiso entre dos personas que se aman: Dios y nosotros. Aquí se encuentra el secreto del testimonio personal eficaz. No es algo hipertensivo y lleno de ansiedad, sino que es algo que atestigua esta relación de confianza y seguridad que existe entre el Padre celestial y su niño recién nacido.
3. Denuedo
Y ahora, Señor mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra. (Hechos 4:29)
Los primeros cristianos hablaron y actuaron con un denuedo que no provenía de sí mismos, sino que era el resultado de la obra del Espíritu Santo en su corazón. Jesús había prometido a sus discípulos que no tendrían que tener miedo cuando se les dijera que rindiesen cuentas de sí mismos por El, porque les sería dado en aquel mismo momento qué decir. El libro de los Hechos demuestra claramente que el Espíritu Santo da las palabras y el poder a los que testifican fielmente acerca de lo que Jesús significa para ellos.
4. Entendimiento
Algunas personas tienen miedo de compartir su fe y experiencia de la obra de Dios en sus vidas porque les falta confianza. Este temor surge de la ignorancia, es decir, no sienten que saben lo suficiente como para contestar preguntas o dificultades que puedan resultar de su testimonio. Hay tres pasos sencillos que puedes tomar para vencer este miedo.
Primero, empieza donde te encuentras. Un testimonio es un testimonio de lo que has llegado a conocer de Dios en tu propia vida. La gente no quiere un tratado teológico ¡y de todas formas es probable que Satanás intente paralizarte con temor, acerca de preguntas que no te harían nunca! Tú sabes algo que nadie más en el mundo sabe: lo que Dios ha hecho por ti en Cristo y por el poder del Espíritu Santo.
Segundo, resuélvete a seguir hacia adelante desde donde estás. El mismo Espíritu Santo es tu maestro. Estarás asombrado de cuánto puedes crecer en tu entendimiento si tomas el tiempo y el esfuerzo con las Escrituras (1 Corintios 2:12-13).
Tercero, consigue ayuda donde puedas para desarrollar tu entendimiento. Hoy día, existen a nuestra disposición un gran número de ayudas para nuestro entendimiento espiritual, por ejemplo, libros, concordancias, etcétera.
Necesitamos estar dispuestos a dar nuestro tiempo y nuestra mente al Señor, y dejar a un lado algunas de las trivialidades con que muchos de nosotros llenamos nuestra vida.
5. Capacidad
Los dones del Espíritu Santo en ninguna parte son más relevantes en nuestra vida que en el área de testimonio. El Espíritu Santo no sólo nos da el poder para hablar, sino que por medio de sus dones de sabiduría y discernimiento nos demuestra cuándo y cómo hablar en toda situación dada. Todos vivimos bajo la sombra de la gran comisión de ir y hacer discípulos a todas las naciones, pero no estamos solos en esta tarea. Jesús prometió a sus primeros discípulos que El estaría siempre con ellos y El está siempre con nosotros, dándonos poder y guía por el Espíritu que El ha enviado, para capacitarnos cada día en nuestro testimonio para El.
6. Oportunidad
El Espíritu Santo lleva a hombres y mujeres en áreas de testimonio efectivo. El siempre está tomando la iniciativa, abriendo las puertas correctas donde El ha preparado el terreno para la acogida del evangelio (por ejemplo, Hechos 8:26-39). La vida toma una dimensión totalmente nueva cuando estamos preparados a seguir, cada día, la guía del Espíritu en toda ocasión. El Espíritu Santo preparará el corazón y vida de las personas con las que nos tenemos que ver, para que puedan recibir el testimonio que les damos del poder de Jesús.
Toda nuestra vida es una oportunidad y si nos abrimos a las posibilidades del Espíritu Santo, nos sorprenderá cuántas oportunidades nos serán dadas para compartir lo que significa para nosotros nuestra fe en Jesús. Esto no quiere decir que siempre tengamos que estar esforzándonos por irrumpir en la vida de la gente, quiere decir que necesitamos seguir al Señor cuando El abre la puerta por su Espíritu.
Testificar significa muchas cosas. En alguna ocasión significará hacer una declaración clara de lo que creemos y por qué lo creemos; en otras ocasiones, significará que somos la salida de Dios en cualquier situación, demostrando su amor y poder por medio de nuestras actitudes e interés por los demás. En todo caso, no es un testimonio de nosotros mismos, sino del poder amoroso del Señor Jesucristo (2 Corintios 4:5).
7. Amor
Es el amor de Cristo lo que nos obliga a ser testigos suyos. No somos llevados por temor, culpabilidad o condenación. Todos estos han sido quitados por el poder perdonador del amor de Dios. Porque hemos llegado a conocer la realidad del amor de Dios en nuestro corazón y vida, queremos que tanta gente como sea posible comparta este mismo regalo (2 Corintios 5:14). La gente siente una realidad así. No es algo que surge de nuestra naturaleza humana sino que esta es, otra vez, un producto de la obra del Espíritu Santo en nuestro corazón (Romanos 5:5). Es el poder de este amor obrando en nosotros lo que transforma nuestro testimonio en algo más que en palabras (1 Juan 3:16,18).
n) Preguntas y puntos de meditación
1. ¿Estás llevando a cabo la gran comisión?
2. ¿Debería ser la gran comisión el principio central de la vida de todo discípulo de Jesús, así como el principio central de toda iglesia?
3. ¿Debería ser la tarea de Pablo la nuestra? (Hechos 20:24) ¿Deberíamos tener la misma actitud que Pablo? (Filipenses 3:12-14). Cuál fue la actitud de Jesús? (Lucas 4:43; Juan 9:4).
4. ¿Cómo deberíamos vivir como discípulos de Jesús? (Lucas 9:62; Efesios 5:15-16).
5. ¿Has empezado a testificar a tus amigos, vecinos y parientes; a aquellas personas que conoces en el trabajo o la escuela; a otros que conoces en tus actividades sociales? Si no es así, ¿deberíamos empezar?
6. ¿Por qué no ha vuelto Jesús antes de ahora? (2 Pedro 3:9,15).
7. ¿Señala tu vida a la gente hacia Jesús o lejos de él?
8. ¿Has dado oportunidad en tu vida para ser testigo de Jesús y así empezar a llevar a cabo la gran comisión?
o) Resumen y aplicación
1. Todo discípulo de Jesús ha sido comisionado a ir y hacer discípulos para Jesús.
2. Dios ama tanto a la humanidad que envió a su único hijo Jesús a morir por nosotros. Si la humanidad no acepta la provisión de Dios, será perdida eternamente. Nosotros, como discípulos de Jesús, necesitamos alcanzar a los demás en el poder del Espíritu Santo para impedir que esto suceda.
3. Jesús volverá y vendrá el fin cuando el evangelio del reino de Dios sea predicado a toda nación (Mateo 24:14).
4. Nuestra vida debería ser un testimonio en sí, de Jesús.
5. La principal razón de la venida del Espíritu Santo es la de proveer a los discípulos de Jesús para testificar.
6. ¡Si nosotros no alcanzamos a nuestra generación, no lo hará nadie más!
7. La verdad de Dios experimentada es lo que cambiará nuestra vida y lo que parecerá real a otros cuando miren nuestra vida.
8. Como discípulos de Jesús que conocemos el amor y el poder de Dios, deberíamos querer que toda la gente en la tierra disfrute de lo mismo.
Lección 97. Relaciones en el mundo, y la Biblia y el sexo
a) Escrituras clave
1 Corintios 7:1-40
1 Tesalonicenses 4:3-8
Hebreos 13:4
1 Corintios 6:9-20
Génesis 2:24-25
b) Introducción
Los discípulos de Jesús deberían tener una actitud ante el sexo distinta a los que están todavía en el mundo. Su actitud debería ser regulada por lo que dice Dios acerca de él y no por: "si te hace sentir bien, hazlo". Dios no está en contra del sexo. El nos creó como seres sexuales (Génesis 1:27). Dios quiere que nos divirtamos, pero dentro de ciertos límites protectores. El sexo no es sólo para placer, además es para que la raza humana siga adelante. Dios quiere que los niños que procreemos nazcan en una situación familiar amorosa y cariñosa. Este es el porqué Dios estableció reglas estrictas para la práctica sexual. Estas reglas son diseñadas para prevenir que los hombres y mujeres usen el sexo exclusivamente para obtener placer, sin el compromiso del matrimonio, y la familia amorosa y cariñosa que hace posible el matrimonio.
Romper las reglas de Dios lleva a muchos a la desesperación e infelicidad, y no sólo afecta a los que quebrantan la ley sino también a aquellos que son las víctimas inocentes de su pecado, tales como los niños pequeños en hogares rotos, demasiado jóvenes como para comprender de lo que se trata.
No sólo agradamos a Dios cuando somos cuidadosos en obedecer lo que El ha dicho sobre el sexo en la Biblia, más bien aseguramos el más pleno disfrute de este precioso regalo porque obedecemos el manual de instrucciones del Creador.
c) El sexo dentro del matrimonio es bueno y puro
La Biblia nos enseña que el sexo dentro del matrimonio es algo honorable y hermoso.
Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. (Hebreos 13:4)
El sexo es para el matrimonio y únicamente para el matrimonio.
d) La Biblia y el adulterio (Marcos 7:20-23)
Adulterio es cuando una persona casada mantiene relaciones sexuales con alguien del sexo opuesto con el que él/ella no está casado/a. Esto involucra el quebrantamiento de los votos solemnes del matrimonio hechos ante Dios y el hombre. Dios sabía exactamente lo amenazante que era esto para el matrimonio, por lo tanto, lo prohibió en los diez mandamientos (Éxodo 20:14) y bajo la ley de Moisés el castigo por haber roto esta ley era la muerte por apedreamiento (Juan 8:4-5).
e) La Biblia y el sexo fuera del matrimonio (Hechos 15:20)
La Biblia llama a esto "fornicación" o inmoralidad sexual. Es "acostarse con cualquiera" o el sexo indiscriminado entre gente no casada. Ni siquiera el sexo entre dos personas no casadas que se aman y se cuidan es de Dios. El mundo, en general, lo puede aceptar y sentir que aquellos que no lo hacen son anticuados o raros, pero Dios pide a los cristianos que no sigan el patrón del mundo y que se pongan de pie para ser contados. Dios te dará su gracia y fuerza para poder hacer esto.
No dejéis que el mundo os introduzca estrujando en su molde.
(Romanos 12:2 traducción de la versión Phillips)
Los psicólogos, consejeros y médicos nos cuentan, de su conocimiento de aquellos involucrados en el sexo premarital, que muchos son asustados psicológicamente. Dios sabía lo que hacía cuando hizo la regla de nada de sexo fuera del matrimonio. Podemos estar seguros de que es para nuestro bien. El guardarnos dentro de las normas de lo que Dios pide que hagamos como cristianos tiene una manera de enriquecer nuestra vida más allá de cualquier otro modo de vivir. El amor es el principio primordial. El amor es dejar mi vida a favor de la tuya y esto llega a ser nuestra fuente de gozo. Se pretendía que el matrimonio fuera una unión de cuerpo, mente y espíritu, pero porque el deseo físico es fuerte, ha crecido fuera de toda proporción. El sexo es destinado a ser una parte de una relación total; es decir, práctica, emocional, intelectual y física. El separar el sexo físico del resto de la relación es perder la "plenitud" que Dios había pensado para los hombres y mujeres.
F) La Biblia y el flirtear
Esto significa "jugar o cortejar" o fingir hacer el amor meramente para diversión sin ninguna intención seria de matrimonio. El amor es demasiado importante como para hacer de él una farsa, porque podría ser que uno de los dos fuera en serio, mientras el otro no, lo cual podría llevar a una gran herida. A los jóvenes cristianos les debería permitir tener amistad con jóvenes del sexo opuesto, porque esto es una parte necesaria en el proceso de aprendizaje. Necesitan aprender a relacionarse los unos con los otros y a aceptarse los unos a los otros. Es necesario que se les den oportunidades para conocer a miembros del sexo opuesto porque esto es, en nuestra sociedad occidental, la única manera de conocer a su pareja. El amor de Cristo, no obstante, debe reinar en medio de todo esto.
Los solteros no deberían limitarse a una única amistad cercana con el sexo opuesto, a menos que sientan que esta es la persona correcta para el matrimonio. También es de sabios ir con cuidado, cuando se aconseja a miembros del sexo opuesto, en especial al estar a solas, porque esto puede llevar a uniones emocionales no deseadas. Pablo aconseja a Timoteo que trate a las mujeres jóvenes como hermanas, con pureza absoluta (1 Timoteo 5:2), y este es un buen consejo.
g) La Biblia y el cortejar
El matrimonio es un "yugo" porque anima a dos personas a caminar juntos. La Biblia nos exhorta a no ser yugados con incrédulos (2 Corintios 6:14). Dios no quiere que estemos casados con incrédulos porque esto causa un conflicto de interés y lealtad. Si ya estás casado, Dios puede usarte para bendecir tu pareja incrédula (1 Corintios 7:14). El cortejar desarrolla una relación en preparación para el matrimonio. Acariciarse, obviamente, tiene un papel que representar, pero la regla de "nada de sexo" fuera del matrimonio todavía es aplicable. Una pareja que quiere agradar a Dios no se ocupará en caricias íntimas (es decir, acariciar las partes íntimas del cuerpo de tu pareja), porque esto prepara el terreno para el acto sexual. Esto sería fomentar una tentación fuerte. Puedes conducir un auto por un camino montañoso con una fuerte pendiente a 160 km por hora, y llegar; o, puedes hacerlo a unas 50 km por hora, fuera de peligro. Ir por el camino rápido y más emocionante, no obstante, puede dar como resultado el desastre. El amor puede esperar, pero la lascivia, no. El ideal de Dios es que la novia se presente a su marido en el día nupcial como una virgen pura (2 Corintios 11:2). Si su relación está bien en Dios, no necesitas un viaje de prueba para averiguar si eres compatible con tu pareja sexualmente. Dios tendrá todo eso bajo control. Recuerda, el amor debería ser el principio primordial en toda relación.
h) La Biblia y el autocontrol
"El deseo sexual es como un fuego interior" (Proverbios 6:27-29). Tener un fuego de leña en la casa puede ser bonito si arde sin peligro en la chimenea, pero si arde alegremente en el suelo del salón la casa podría incendiarse. El autocontrol mantiene el fuego en la chimenea, es decir, mantiene el sexo en el lugar adecuado para la persona adecuada en el momento adecuado".
(Arthur Wallis: Living God’s Way) Dios nos manda que seamos autocontrolados y santos (1 Pedro 1: 13-15).
La masturbación es un sustituto del autocontrol. El masturbarse es estimular tus propios órganos sexuales con la intención de obtener el clímax de la excitación sexual que Dios propone para el acto matrimonial. La masturbación, en sí, no es un pecado como la inmoralidad sexual o el adulterio, pero si va acompañado por fantasías sexuales y pensamientos impuros, es pecaminoso (Mateo 5:27-28). También es un pecado cuando te domina y no puedes controlarla (1 Corintios 6:12; Tito 2:11-12). No tienes que masturbarte. El autocontrol es posible y es el ideal de Dios. Habiendo decidido seguir el camino ideal de Dios, no deberías rendirte al fracaso. Recuerda, la masturbación es un pecado. Dios no reniega de ti si haces esto. Dios te ama y se preocupa por ti. Sólo que no dejes que te domine (Miqueas 7:8; 1 Tesalonicenses 4:3-4). La batalla con la tentación sexual realmente es una batalla en la mente. Si ganas allí, ganas la batalla (2 Corintios 10:3-5). Las áreas de debilidad han de ser fortalecidas, mientras que las fortalezas de nuestra mente han de ser derribadas. Dios nos ha dado todos los recursos que necesitamos para hacer esto (Romanos 12:2; Efesios 4:22-24).
i) La Biblia y la homosexualidad
Esto significa hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, o mujeres con mujeres (llamado lesbianismo). Dios detesta toda clase semejante de sexo antinatural (Levítico 18:22-23). Dios creó a hombres y mujeres el uno para el otro y no para tener sexo con su propia agrupación sexual (Romanos 1:26-27; 1 Corintios 6:9-10). Como cristianos, deberíamos odiar toda forma de sexo antinatural, pero recordar también tener compasión hacia los que están atrapados por actos impíos semejantes. No existe verdad alguna en la declaración: "una vez homosexual, siempre homosexual". Cualquiera puede ser lavado, santificado y justificado en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios (1 Corintios 6:1 l). Como cristianos hemos sido crucificados con Cristo y ya no vivimos nosotros, es Cristo quien vive en nosotros (Gálatas 2:20).
j) La Biblia y el sexo dentro del matrimonio
La Biblia es sencilla en esta área:
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán una sola carne. (Génesis 2:24)
El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. (1 Corintios 7:3-5)
El amor tiene que ser el centro de todo matrimonio. El amor quiere lo mejor para la otra persona. El amor tiene que ser la motivación detrás de toda acción en la relación matrimonial.
k) Preguntas y puntos de meditación
1. Considera los siguientes ejemplos que demuestran conflicto entre dos niveles de autoridad:
(1) Pedro y Juan (Hechos 4:18-20): Pedro y Juan habían orado por un hombre y le vieron sanado milagrosamente. Fueron arrestados y desafiados a no hablar en el nombre de Jesús. ¿Cuál fue su reacción? ¿Cuáles eran los niveles de autoridad en conflicto?
(II) Los tres hebreos en el horno de fuego (Daniel 3): Rehusaron seguir la ley-del país y agacharse ante el decreto e ídolo del rey. ¿Cuál fue su reacción? ¿Cuáles eran los niveles de autoridad en conflicto?
2. ¿Crees que Dios usa la autoridad delegada para probar nuestras actitudes, reacciones y desobediencias?
3. Discute ejemplos donde debemos someternos ala Palabra de Dios y nuestra conciencia, ¡a pesar de lo que diga otra autoridad!
4. ¿Qué dice la Biblia acerca de una persona que no provee para su propia familia? (1 Timoteo 5:8).
5. Lee Colosenses 3:22-25 y contesta lo siguiente. Como empleados, servimos a nuestros patrones:
– ¿Obedeciéndoles en todo, o en algunas cosas?
– ¿Haciendo sólo lo que nos digan?
– ¿Haciendo un trabajo para impresionar al jefe?
– ¿Haciendo más de lo que se espera?
– ¿De mala gana: sabiendo que no nos pagan suficiente?
¿A quién sirves realmente como discípulo de Jesús? ¿Quién, al fin y al cabo, te dará tu sueldo justo?
6. Lee Efesios 6:9 y contesta lo siguiente:
– ¿Es correcto amenazar a tu empleado?
– ¿Respeta Dios al patrón por encima del empleado?
7. ¿Cómo ve Dios al patrón que trata a sus empleados con justicia? (2 Samuel 23:3-4).
8. ¿Cómo fue el Señor Jesucristo un ejemplo a los que están en una posición superior? (Filipenses 2:5-7).
9. ¿Podría ser que el lugar al que Dios nos ha dirigido a trabajar fuese el mismo lugar que Dios usase para desarrollar, probar, prosperar y prepararnos para sus propósitos en su Reino?
10. ¿Se pueden aplicar los mismos principios delineados en la unidad de enseñanza bajo la sección titulada: "En el trabajo y en los negocios" a las relaciones profesor estudiante?
11. Si sufres por algo que no has hecho; ¿cómo deberías manejarlo?
12. ¿Nos dará Dios gracia para vivir una vida autocontrolada, como dice la Biblia que vivamos, referente a nuestra vida sexual?
13. ¿Por qué es el sexo fuera del matrimonio tan perjudicial para tanta gente?
14. ¿Cuál debería ser nuestra actitud hacia el flirtear y el cortejar si queremos vivir como verdaderos discípulos de Jesús?
15. ¿Qué clase de libros y revistas lees; qué clase de programas de televisión y videos ves; y qué programas de radio y discos escuchas?
Todo lo que hagas deberías hacerlo para la gloria de Dios. ¿Qué haría Jesús en tu situación? Deshazte, o deja de ver o escuchar todo lo que te anima a pecar. Pide a Dios que te perdone por todo lo que has hecho o haces que deshonra a Dios.
i) Resumen y aplicación
1. "Haz que el llevar una vida tranquila, el ocuparte de tus propios asuntos y el trabajar con tus manos sea tu meta, tal como nos es dicho, para que tu vida cotidiana pueda ganar el respeto de extraños y para que no dependas de nadie". (1 Tesalonicenses 4:11-12).
2. Dios nos llama a vivir como buenos ciudadanos y a someternos a las autoridades gubernamentales que El ha establecido.
3. Dios requiere que trabajemos porque aborrece la holgazanería.
4. Los empleados necesitan trabajar para el Señor en sus trabajos y ser sumisos, respetuosos y obedecientes a sus patrones.
5. Los patrones deberían ser justos, imparciales y amables con sus empleados. Deberían seguir el ejemplo del Señor Jesucristo y no enseñorearse sobre sus empleados, sino al contrario, ser un siervo para ellos.
6. Los hombres y mujeres fueron creados por Dios para disfrutar del sexo. 7. Dios no está contra el sexo, a menos que esté fuera del matrimonio. 8. "Para los puros, todas las cosas son puras". (Tito 1:15).
9. Un discípulo de Jesús debería vivir una vida autocontrolada en cuanto a su vida sexual.
10. Un discípulo de Jesús actuará con rectitud hacia los del sexo opuesto y no hará ni dirá nada que deshonre a Dios.
11. Dios detesta las relaciones sexuales antinaturales.
12. El sexo dentro del matrimonio debería estar motivado por el amor, y tener como núcleo la sumisión mutua.

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Dios es para todos y ama a todos.