Discipulado Cristiano. Lección 15.

Lección 15

CÓMO CRECE LA FE

Hemos visto en la lección anterior lo que es la fe, según la revelación misma de la Palabra de Dios en Hebreos 11:1: "la certeza de lo que se espera; la convicción de lo que no se ve".

Vimos también que nuestra fe se basa en la Palabra eterna de Dios, así como en su misma naturaleza como un Dios todopoderoso para quien nada es imposible; y un Dios veraz en cuyas revelaciones de los misterios eternos y promesas podemos confiar absolutamente. 2 Timoteo 3: 15-17; 2 Pedro 1:19-21.

Veamos dos cosas más que la Palabra de Dios nos enseña en cuanto a la fe

  1. Según Efesios 2:8, ¿la fe es algo que podemos tener por nosotros mismos?

(Efesios 2:8)

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

  1. En Romanos 12:3, ¿cuánta fe ha recibido de Dios cada uno?

(Romanos 12:3)

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Pero aunque la fe es algo que hemos recibido, conforme a la medida de Dios para cada uno, también leemos en la Palabra de Dios que esta fe debe crecer (2 Corintios 10:15) y debe ir completándose (l Tesalonicen­ses 3:10).

Dice Romanos 1:17 que "el justo por la fe vivirá". Si a esto añadimos la verdad de que todas las cosas en el mundo espiritual las recibimos por fe, nos damos cuenta de lo importante que es el que nuestra fe crezca constantemente.

Por medio de esta lección, descubrirás en la misma Palabra de Dios los principios espirituales que permitirán que tu fe crezca, y puedas así agradar más a Dios, y apropiarte más y más de las bendiciones que tiene para ti. De esta manera, tu vida cristiana será en realidad emocionante, con continuas experiencias nuevas con Dios, y de un crecimiento conti­nuo hacia "la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:13).

1. LA FE CRECE POR LA PALABRA

Romanos 10:17 dice que la fe viene por el oír la palabra de Dios Dwight L. Moody, uno de los grandes evangelistas en la historia moderna de la iglesia, nos da una excelente aplicación de este versículo cuando nos da a conocer el testimonio de su propia experiencia:

"Yo oraba pidiendo fe, y pensaba que un día iba a venir la fe sobre mí como un rayo. Y la fe no venía. Pero un día leí en el capítulo diez de Romanos: «la fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios» (v.17). Antes yo cerraba mi Biblia y oraba pidiendo fe. Ahora abro mi Biblia y comienzo a estudiarla. Desde entonces mi fe ha estado creciendo."

En Juan 4:29, la mujer samaritana dice a los hombres de su ciudad: "Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?"

En los versículos 39 al 42 se nos dice que "muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él [en Cristo] por la palabra de la mujer… Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por la palabra de él, y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo."

De este pasaje se deduce que los samaritanos creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer; pero su fe creció cuando escucharon la palabra hablada por Jesús mismo. Nosotros no podemos escuchar con nuestros oídos físicos a Jesús, pero la Biblia es la Palabra de Dios, como si Él o Jesús mismo nos estuvieran hablando personalmente.

Ella nos revela muchas cosas que tienen que ver con el mundo espiritual: su naturaleza, sus leyes; y especialmente con Dios mismo: su pensamiento, sus propósitos eternos, su obrar, sus atributos, etc.

También contienen las promesas de Dios para ti. En la medida en que las conozcas y leas en ellas la forma maravillosa en que Dios ha cumplido siempre con su palabra y sus promesas, tu fe irá creciendo y se fortalecerá, porque "la fe viene por el oír… la Palabra de Dios".

2. LA FE CRECE POR LA ORACIÓN

Lee el relato de la liberación del muchacho endemoniado en Mateo 17:14-21, y descubre por ti mismo la relación que hay entre la oración y la fe.

a. Por qué los discípulos no pudieron echar fuera el demonio del muchacho, según el v.20?

b. ¿Qué pudiéramos hacer si tuviéramos suficiente fe?

c. ¿Cómo podemos tener esa clase de fe?

Oración y ayuno son dos cosas que hacen crecer nuestra fe. La oración, porque es tener una experiencia personal con Dios. Así podemos conocer más personalmente a Dios, en quien descansa, a fin de cuentas, toda fe. El ayuno, porque al no depender de las cosas materiales, nos hace depender más de Dios, y ejercita así nuestra fe.

En Marcos 9:23-29, el relato paralelo de la liberación del muchacho endemoniado, Jesús le dice al padre del muchacho: "Si puedes creer, al que cree todo le es posible". El padre creía lo suficiente como para pedir ayuda a Jesús, pero es consciente que no tiene tanta fe como para estar seguro de que su hijo sanaría. Y con gran ingenuidad exclama: "Creo, ayuda mi incredulidad".

Es lo mismo que podemos hacer nosotros. Orar pidiendo a Dios más fe. Él responderá nuestra oración, y nuestra fe crecerá.

3. LA FE CRECE POR EL EJERCICIO DE ELLA
Lee Josué 1:3. ¿Qué le había entregado Dios a Josué?

Josué tenía que ir avanzando paso a paso, y la conquista iría de acuerdo con su propia determinación de avanzar por fe. Así ocurre con nosotros. Si actuamos de acuerdo con el "tamaño" de nuestra fe, y damos un paso, al comprobar que Dios sí responde, podremos continuar con otro paso, y otro, obteniendo más y más de la "tierra prometida" por Dios.

Fe no es sólo creer lo que dice la Palabra de Dios. Es actuar basándose en ella. Mientras más actúes basándose en la Palabra, ejercitarás tu fe y ella crecerá.

En Marcos 9:23-24, el padre no tenía mucha fe, pero usó la poca que tenía. Con toda seguridad, al ver el resultado de esa poca fe la liberación de su hijo- estaría más dispuesto a creer y confiar en el poder de Jesús en una próxima oportunidad.

El ejercicio de la fe siempre implica el riesgo de fracasar. Por ese temor muchas veces no nos animamos a orar por los enfermos; a confiar en Dios para nuestra propia sanidad; confiar en la solución divina para un gran problema, etc.

En 1 Pedro 1:3-9, ¿qué obtenemos por medio de la fe?

a. v.5

b. v.9

c. Según el v.7 ¿Qué hace Dios con nuestra fe?

Sin embargo, tu fe no podrá ser sometida a prueba si no la ejercitas, y si nunca ejercitas tu fe, nunca podrás comprobar la fidelidad de Dios que tu fe sí funciona. EJERCITA TU FE, Y ELLA IRA CRECIENDO.

4. LA FE CRECE POR LA CONFESIÓN DE ELLA

La confesión de nuestra fe es una enseñanza totalmente bíblica, pero en algunos casos ha sido tergiversada y en otros, injustamente criticada.

a. ¿Qué dice Romanos 10:10?: Qué debemos.______________ con el corazón, pero que debemos___________con la boca.

b. En Marcos 11:23 ¿qué nos será hecho: ¿lo que creemos, o lo que decimos?

¿Por qué es tan importante que "digamos" lo que creemos; es decir, ¿por qué es tan importante la confesión de nuestra fe? Porque es la confirmación o demostración de nuestra fe. Es correr el riesgo; es exponernos; y esto es la verdadera prueba de nuestra fe.

Debemos tomar en cuenta de que siempre la confesión sigue a la fe. No al revés. La fe en nuestra sanidad es espiritual y no una autosugestión mental que se basa en repetir mecánicamente: "Estoy sano … Estoy sano … Estoy sano", cuando todas las pruebas y nuestro corazón dicen lo contrario.

Si tenemos fe en que Dios ya está obrando para nuestra sanidad, aunque los síntomas todavía no desaparecen, podemos confesar esa fe y decir: "Yo creo que Dios me está sanando", o "Yo creo que me sanará", y darle gracias. La fe es confiar en la Palabra de Dios y en el testimonio del Espíritu más que en las circunstancias o manifestaciones físicas.

Al confesar nuestra fe ya la ejercitamos y reafirmamos. Y al hacerlo así ella crece. ¡NO TEMAS Y CONFIESA TU FE!

Es necesario con relación a la confesión de la fe aclarar algo. Se ha usado el texto en Proverbios 6:2: "Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios" para afirmar que al confesar cualquier cosa, quedamos atados a esa confesión. Por ejemplo, si decimos: "Parece que me va a dar la gripe", nos va a suceder.

Todo texto bíblico debe interpretarse a la luz de su contexto, y Proverbios 6:2 debe ser considerado en su contexto, que va del v.1 al 5: "Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo; ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo. .."

Vemos con claridad que se trata de empeñar la palabra en una fianza por otra persona, cosa que no aconseja la Palabra de Dios, la que está de acuerdo con Proverbios 11:15: "Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño; mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro." Pero no podemos vivir angustiados pensando que cada palabra que sale de nuestra boca nos va a esclavizar, porque sería una forma sutil de superstición.

Memoriza los siguientes versículos

"Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación."

Romanos 10:10

"Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios."

Romanos 10:17

2 Corintios 10:15)

No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla;

(1 Tesalonicenses 3:10)

orando de noche y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe?

(Romanos 1:17)

Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

(Efesios 4:13)

hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

(Romanos 10:17)

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

(Juan 4:29)

Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?

(Josué 23:14)

Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas.

(1 Reyes 8:56)

Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.

(Marcos 9:23)

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

(Lucas 17:14)

Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.

(Josué 1:3)

Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.

(1 Pedro 1:9)

obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

(Romanos 10:10)

Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

(Marcos 11:23)

Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

(Lucas 17:5)

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

(Lucas 17:6)

Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.

(Mateo 17:18)

Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

(Mateo 17:19)

Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

(Mateo 17:20)

Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

(Juan 16:23)

En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

(Juan 16:24)

Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

(Salmos 60:12)

En Dios haremos proezas,

Y él hollará a nuestros enemigos.

(Hebreos 11:6)

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Discipulado Cristiano. Lección 13.

Lección 13

LA AUTORIDAD DEL CREYENTE

Durante el tiempo que has vivido como hijo de Dios, ya habrás podido confirmar lo que la Palabra de Dios enseña en cuanto a las luchas del creyente. Posiblemente te han venido pruebas, dificultades, oposición, etc.

Jesús ya nos había advertido que "ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición … estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida" (Mateo 7:13-14).

La Biblia nos enseña que tenemos tres frentes de lucha

· La carne, esa tendencia al pecado que heredamos de Adán;

· El mundo, que es el sistema de vida dominado por el egoísmo, las pasiones y la vanidad; en una palabra, por el pecado; y

· Satanás y sus demonios, cuyo carácter y poder se revelan por los nombres que le da la misma Palabra de Dios: "león rugiente", "príncipe de este siglo", "principados", "potestades", "huestes espirituales de maldad", "potestades y gobernadores de las tinie­blas", etc.

La carne es vencida por medio del espíritu (Gálatas 5:16-23); "cru­cificándola" (Gálatas 5:24); haciendo "morir las obras de la carne" (Romanos 8:12). El mundo es vencido "presentando nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios…. transformándonos por medio de la renovación de nuestro entendimiento" (Ro 12:1-2); alimentando c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11? nuestro amor a Dios (Santiago 4:4; 1 Juan 2:15).

Estos dos frentes de la lucha del creyente serán tratados en el tercer tomo de esta serie de Discipulado Básico. Pero en esta lección veremos cómo podemos enfrentar y vencer a Satanás y sus huestes con la autoridad que Cristo nos ha dado. A esto se debe el título de esta lección: LA

AUTORIDAD DEL CREYENTE.

El bautismo con el Espíritu Santo es la puerta de entrada a una vida de plenitud y victoria, pero esa vida no será una realidad si no ejercemos la autoridad que Dios nos ha dado sobre las huestes de las tinieblas que nos acosan en todo momento. Veamos la enseñanza bíblica

1. LA AUTORIDAD ORIGINAL DEL HOMBRE

a. Lee Génesis 1:28-2:15. ¿Qué facultades dio Dios al hombre sobre la creación?

b. Adán tenía autoridad delegada por Dios. Esto significa que tenía libertad para ejercer su autoridad sobre la creación, pero debía mantenerse en obediencia y sujeción a la autoridad legítima y absoluta que estaba por encima de él: Dios.

2. LA AUTORIDAD USURPADA POR SATANÁS

a. Cuando el hombre desobedeció a Dios y le hizo caso a la serpiente, se rebeló contra la autoridad de su Creador, y sin saberlo, se sometió a la autoridad de Satanás. Al hacerlo así, perdió también su autoridad sobre la creación, y Satanás ganó dominio sobre él y sobre el mundo, dominio que mantiene hasta el día de hoy.

b. Lee Lucas 4:6: ¿Qué dijo Satanás que le había sido entregado? ¿Refutó Jesús la afirmación de Satanás?

c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11?

d. ¿Cómo lo llama Pablo en Efesios 2:2?

3. LA AUTORIDAD DE CRISTO

A. Cristo tiene autoridad legítima por creación

Lee Colosenses 1:15-17 y anota las respuestas

· ¿Por quién fueron creadas todas las cosas?

· ¿Para quién fueron creadas?

· ¿Quién sustenta todas las cosas con su poder?

· ¿Son estos hechos suficientes para reconocer su autoridad sobre este mundo?

B. Cristo tiene autoridad adquirida por la redención efectuada en la cruz

· Lee Colosenses 2:8-15 y escribe las respuestas

· ¿Qué hizo Jesús con la ley que nos condenaba, según el versículo 14?

· ¿Qué hicieron Satanás y sus demonios según el v.15?

Lee Efesios 1:15-23

· Según el v.20, ¿dónde está sentado el Señor Jesucristo?

· Sobre quiénes ha sido puesto según el v.21?

Lee Filipenses 2:5-11. ¿Cuál ha sido el resultado de su humillación voluntaria y muerte en la cruz, según los versículos 9 al 11?

4. EL PODER DE CRISTO

Con referencia al tema que nos ocupa, hay dos palabras griegas en el Nuevo Testamento, relacionadas entre sí pero diferentes

· Exousía que significa "autoridad; poder de regir o gobernar, el poder de aquel cuya voluntad y mandatos deben ser obedecidos por los demás".

· Dunamis, que significa "poder; capacidad inherente; capaci­dad de realizar cualquier cosa; fuerza". (Diccionario expositi­vo de palabras del Nuevo Testamento, V. E. Vine)

Cristo tiene autoridad por creación y redención, pero también tiene poder infinitamente más grande que el de Satanás y sus huestes

· Efesios 1:21: Jesús ha sido puesto "sobre todo principado y autoridad (exousía) y poder (dunamis) y señorío."

· Lucas 4:14,36: "Y Jesús volvió en el poder (dunamis) del Espíritu … con autoridad (exousía) y poder(dunamis) manda a los espíritus inmundos, y salen."

· 1 Juan 3:8: "Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo." Esto implica que tiene más poder que Satanás.

5. LA AUTORIDAD Y EL PODER DEL CREYENTE

A. Jesús dio autoridad y poder a sus discípulos

Lee los textos siguientes y anota las respuestas

· Lucas 9:1: ¿Sobre qué les dio autoridad y poder a sus discípulos?

· Lucas 10:19: ¿Qué potestad (autoridad) les dio Jesús a los 70 discípulos?

· Efesios 1:21-23: Satanás está bajo los pies de Cristo; la Iglesia es el cuerpo de Cristo, compuesta por todos los creyentes; por lo tanto Satanás está bajo la iglesia y también bajo los pies de cada creyente.

B. El creyente tiene la autoridad y el poder del Espíri­tu Santo por el bautismo con el Espíritu y por su identificación con Cristo

a. Hechos 1:8: ¿Qué reciben los creyentes cuando son bautizados con el Espíritu Santo?

b. Efesios 3:20: ¿En quiénes actúa el poder de Dios?

c. Efesios 2:6; 1 Pedro 3:22: ¿Con quién estamos sentados?; y ¿quiénes están sujetos a Él?

d. 2 Timoteo 1:7: ¿Qué Espíritu hemos recibido?

C. El creyente tiene el poder de la sangre de Jesús

Apocalipsis 12:11: "Y ellos le han vencido (a Satanás) por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos."

Satanás tenía autoridad sobre nosotros por nuestro pecado. Desde el momento que la muerte de Cristo logró para nosotros el perdón, limpián­donos de todo pecado, le fue quitada esa autoridad. La muerte de Cristo fue la derrota de Satanás. De allí el poder de la sangre del Hijo de Dios. Este poder se extiende sobre toda obra del diablo: acusaciones falsas a nuestra mente; enfermedades; influencias, ataduras y opresiones; maldi­ciones, brujerías, etc.

También hay poder en la alabanza, como vimos en la lección anterior. Muchas veces ocurren sanidades y liberaciones de personas oprimidas por el diablo en medio de la alabanza y adoración del pueblo de Dios, aun sin que se ore específicamente.

Satanás tiene autoridad en el mundo, y lo oprime y arrastra tras el pecado y la impiedad. Pero nosotros tenemos AUTORIDAD DADA POR CRISTO sobre él, y por lo tanto no debemos temerle, porque en Dios tenemos la victoria sobre él.

Satanás tiene mucho más poder que nosotros, pero a nosotros se nos ha dado el PODER DEL ESPÍRITU SANTO. El diablo “no es nada” ante el poder de Cristo y del Espíritu santo que moran en nosotros. Cristo si quisiera lo haría desaparecer a Satanás en una fracción de segundo pero según los planes de Dios el va camino al sufrimiento eterno a su debido momento. Apocalipsis 20:10.

Por esto el grito de triunfo de Pablo en Ro 8:31-39: "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? … Antes, en todas estas cosas SO­MOS MÁS QUE VENCEDORES POR MEDIO DE AQUEL QUE NOS AMÓ. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades… ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."

Memoriza los siguientes versículos

"He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará."

Lucas 10:19

"Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre."

Filipenses 2:9-11

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 13.

Lección 13

LA AUTORIDAD DEL CREYENTE

Durante el tiempo que has vivido como hijo de Dios, ya habrás podido confirmar lo que la Palabra de Dios enseña en cuanto a las luchas del creyente. Posiblemente te han venido pruebas, dificultades, oposición, etc.

Jesús ya nos había advertido que "ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición … estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida" (Mateo 7:13-14).

La Biblia nos enseña que tenemos tres frentes de lucha

· La carne, esa tendencia al pecado que heredamos de Adán;

· El mundo, que es el sistema de vida dominado por el egoísmo, las pasiones y la vanidad; en una palabra, por el pecado; y

· Satanás y sus demonios, cuyo carácter y poder se revelan por los nombres que le da la misma Palabra de Dios: "león rugiente", "príncipe de este siglo", "principados", "potestades", "huestes espirituales de maldad", "potestades y gobernadores de las tinie­blas", etc.

La carne es vencida por medio del espíritu (Gálatas 5:16-23); "cru­cificándola" (Gálatas 5:24); haciendo "morir las obras de la carne" (Romanos 8:12). El mundo es vencido "presentando nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios…. transformándonos por medio de la renovación de nuestro entendimiento" (Ro 12:1-2); alimentando c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11? nuestro amor a Dios (Santiago 4:4; 1 Juan 2:15).

Estos dos frentes de la lucha del creyente serán tratados en el tercer tomo de esta serie de Discipulado Básico. Pero en esta lección veremos cómo podemos enfrentar y vencer a Satanás y sus huestes con la autoridad que Cristo nos ha dado. A esto se debe el título de esta lección: LA

AUTORIDAD DEL CREYENTE.

El bautismo con el Espíritu Santo es la puerta de entrada a una vida de plenitud y victoria, pero esa vida no será una realidad si no ejercemos la autoridad que Dios nos ha dado sobre las huestes de las tinieblas que nos acosan en todo momento. Veamos la enseñanza bíblica

1. LA AUTORIDAD ORIGINAL DEL HOMBRE

a. Lee Génesis 1:28-2:15. ¿Qué facultades dio Dios al hombre sobre la creación?

b. Adán tenía autoridad delegada por Dios. Esto significa que tenía libertad para ejercer su autoridad sobre la creación, pero debía mantenerse en obediencia y sujeción a la autoridad legítima y absoluta que estaba por encima de él: Dios.

2. LA AUTORIDAD USURPADA POR SATANÁS

a. Cuando el hombre desobedeció a Dios y le hizo caso a la serpiente, se rebeló contra la autoridad de su Creador, y sin saberlo, se sometió a la autoridad de Satanás. Al hacerlo así, perdió también su autoridad sobre la creación, y Satanás ganó dominio sobre él y sobre el mundo, dominio que mantiene hasta el día de hoy.

b. Lee Lucas 4:6: ¿Qué dijo Satanás que le había sido entregado? ¿Refutó Jesús la afirmación de Satanás?

c. ¿Cómo llama Jesús a Satanás en Juan 12:31; 16:11?

d. ¿Cómo lo llama Pablo en Efesios 2:2?

3. LA AUTORIDAD DE CRISTO

A. Cristo tiene autoridad legítima por creación

Lee Colosenses 1:15-17 y anota las respuestas

· ¿Por quién fueron creadas todas las cosas?

· ¿Para quién fueron creadas?

· ¿Quién sustenta todas las cosas con su poder?

· ¿Son estos hechos suficientes para reconocer su autoridad sobre este mundo?

B. Cristo tiene autoridad adquirida por la redención efectuada en la cruz

· Lee Colosenses 2:8-15 y escribe las respuestas

· ¿Qué hizo Jesús con la ley que nos condenaba, según el versículo 14?

· ¿Qué hicieron Satanás y sus demonios según el v.15?

Lee Efesios 1:15-23

· Según el v.20, ¿dónde está sentado el Señor Jesucristo?

· Sobre quiénes ha sido puesto según el v.21?

Lee Filipenses 2:5-11. ¿Cuál ha sido el resultado de su humillación voluntaria y muerte en la cruz, según los versículos 9 al 11?

4. EL PODER DE CRISTO

Con referencia al tema que nos ocupa, hay dos palabras griegas en el Nuevo Testamento, relacionadas entre sí pero diferentes

· Exousía que significa "autoridad; poder de regir o gobernar, el poder de aquel cuya voluntad y mandatos deben ser obedecidos por los demás".

· Dunamis, que significa "poder; capacidad inherente; capaci­dad de realizar cualquier cosa; fuerza". (Diccionario expositi­vo de palabras del Nuevo Testamento, V. E. Vine)

Cristo tiene autoridad por creación y redención, pero también tiene poder infinitamente más grande que el de Satanás y sus huestes

· Efesios 1:21: Jesús ha sido puesto "sobre todo principado y autoridad (exousía) y poder (dunamis) y señorío."

· Lucas 4:14,36: "Y Jesús volvió en el poder (dunamis) del Espíritu … con autoridad (exousía) y poder(dunamis) manda a los espíritus inmundos, y salen."

· 1 Juan 3:8: "Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo." Esto implica que tiene más poder que Satanás.

5. LA AUTORIDAD Y EL PODER DEL CREYENTE

A. Jesús dio autoridad y poder a sus discípulos

Lee los textos siguientes y anota las respuestas

· Lucas 9:1: ¿Sobre qué les dio autoridad y poder a sus discípulos?

· Lucas 10:19: ¿Qué potestad (autoridad) les dio Jesús a los 70 discípulos?

· Efesios 1:21-23: Satanás está bajo los pies de Cristo; la Iglesia es el cuerpo de Cristo, compuesta por todos los creyentes; por lo tanto Satanás está bajo la iglesia y también bajo los pies de cada creyente.

B. El creyente tiene la autoridad y el poder del Espíri­tu Santo por el bautismo con el Espíritu y por su identificación con Cristo

a. Hechos 1:8: ¿Qué reciben los creyentes cuando son bautizados con el Espíritu Santo?

b. Efesios 3:20: ¿En quiénes actúa el poder de Dios?

c. Efesios 2:6; 1 Pedro 3:22: ¿Con quién estamos sentados?; y ¿quiénes están sujetos a Él?

d. 2 Timoteo 1:7: ¿Qué Espíritu hemos recibido?

C. El creyente tiene el poder de la sangre de Jesús

Apocalipsis 12:11: "Y ellos le han vencido (a Satanás) por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos."

Satanás tenía autoridad sobre nosotros por nuestro pecado. Desde el momento que la muerte de Cristo logró para nosotros el perdón, limpián­donos de todo pecado, le fue quitada esa autoridad. La muerte de Cristo fue la derrota de Satanás. De allí el poder de la sangre del Hijo de Dios. Este poder se extiende sobre toda obra del diablo: acusaciones falsas a nuestra mente; enfermedades; influencias, ataduras y opresiones; maldi­ciones, brujerías, etc.

También hay poder en la alabanza, como vimos en la lección anterior. Muchas veces ocurren sanidades y liberaciones de personas oprimidas por el diablo en medio de la alabanza y adoración del pueblo de Dios, aun sin que se ore específicamente.

Satanás tiene autoridad en el mundo, y lo oprime y arrastra tras el pecado y la impiedad. Pero nosotros tenemos AUTORIDAD DADA POR CRISTO sobre él, y por lo tanto no debemos temerle, porque en Dios tenemos la victoria sobre él.

Satanás tiene mucho más poder que nosotros, pero a nosotros se nos ha dado el PODER DEL ESPÍRITU SANTO. El diablo “no es nada” ante el poder de Cristo y del Espíritu santo que moran en nosotros. Cristo si quisiera lo haría desaparecer a Satanás en una fracción de segundo pero según los planes de Dios el va camino al sufrimiento eterno a su debido momento. Apocalipsis 20:10.

Por esto el grito de triunfo de Pablo en Ro 8:31-39: "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? … Antes, en todas estas cosas SO­MOS MÁS QUE VENCEDORES POR MEDIO DE AQUEL QUE NOS AMÓ. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades… ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."

Memoriza los siguientes versículos

"He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará."

Lucas 10:19

"Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre."

Filipenses 2:9-11

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 12.

Lección 12

LA ALABANZA Y LA ADORACIÓN A DIOS

Leemos en la Palabra de Dios: "Dios es Espíritu; y los que le adoran en espíritu y en realidad es necesario que le adoren" (Juan 4:24), y "Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre" (Hebreos

13:15).

En las Escrituras encontramos los conceptos de alabanza y adora­ción, con sus variaciones, más de 570 veces. ¿Qué es alabar a Dios? ¿Qué es adorar a Dios? ¿Por qué son tan importantes a la luz de la Palabra de Dios? ¿Cómo debemos hacerlo? Esta lección te ayudará a encontrar las respuestas en la Biblia misma. Pide en oración que lo que aprendas redunde en una relación mucho más profunda y gozosa con el Señor.

Cuando nacemos de nuevo por la fe en Jesucristo, surge en nuestro corazón gratitud y gozo por el perdón de nuestros pecados y por la libertad espiritual que sentimos. Además, el Espíritu Santo revela a nuestro espíritu el amor de Dios, su bondad, perfección, hermosura y santidad.

Como resultado de esto surgen dos sentimientos totalmente nuevos en nosotros: el deseo de alabar y el de adorar a Dios.

Sentimos la necesidad de expresar nuestro gozo y alegría por tantas cosas buenas que nos da, y lo hacemos orando o cantando. Sentimos el deseo de hablar o de cantar sobre su grandeza, su amor, su poder y su santidad. ESTO ES LA ALABANZA.

Tenemos necesidad de expresarle nuestro amor, nuestra gratitud y admiración, y sumergimos en su amor y su grandeza; quedar extasiados en la hermosura de su presencia. ESTO ES ADORACIÓN.

Vamos a ver algunas enseñanzas importantes en los Salmos, cuyos temas centrales son precisamente la alabanza y la adoración. Lee los textos que se te indican y responde a las preguntas que siguen.

1. LA ALABANZA

A. ¿Qué acciones se describen en los siguientes textos, que. son acciones de alabanza?

a. Salmo 95:1

b. Salmo 96:2

c. Salmo 96:3

d. Salmo 96:8

B. ¿Qué sentimientos y actitudes caracterizan a la alabanza según estos versículos?

a. Salmos 95:1

b. Salmos 100:2

c. Salmos 103:2

C. ¿Con qué debemos alabar a Dios?

a. Efesios 5:19

b. Salmo 98:4

c. Salmo 149:3

d. Salmo 150:3-6

D. ¿Dónde y cuándo debemos alabar a Dios?

a. Efesios 5:19

b. Salmo 149:1

c. Salmo 149:5

d. Hebreos 13:15

Vemos, pues, que la alabanza es la expresión de un alma agradecida, que siente alegría, júbilo, emoción, por la grandeza de un Dios lleno de amor; y por las bendiciones que recibe de El. Y expresa esa emoción sin inhibiciones con palabras, cantando, clamando, con instrumentos musi­cales, aplaudiendo, danzando, ofrendando, etc.

Es importante recordar que la alabanza es expresión de un sentimien­to genuino del corazón. Es más que simplemente cantar, palmear o decir frases aprendidas, imitando a otros. Es exteriorizar una vivencia interior genuina.

E. La alabanza y nuestro estado de ánimo

¿Cómo describe Hebreos 13:15 lo que es la alabanza?

a.. Un_____________________

b. Fruto de______________________ que_____________________

La alabanza es también un SACRIFICIO. Es decir, algo que ofrece­mos voluntariamente a Dios, no sólo porque sentimos el deseo de hacerlo, sino porque debemos hacerlo. Dios merece nuestra alabanza independientemente de nuestro estado de ánimo. Su grandeza y nuestra deuda de gratitud no son alterados por los cambios en nuestras emocio­nes.

F. Bendiciones de la alabanza

a. Salmo 22:3: Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo.

b. Apocalipsis 12:11: Tenemos victoria sobre Satanás por medio de la palabra del testimonio (o confesión). Cuando alabamos, confesamos la Palabra de Dios, confesamos el nombre de Jesús (Hebreos 13:15).

c. Salmo 96:23: La alabanza anuncia y proclama las maravillas de Dios, afectando el corazón de los hombres. Es un factor importante para la salvación de almas.

2. LA ADORACIÓN

Es más difícil de entender por ser más subjetiva e interior, más propia del espíritu. Todo creyente puede adorar a Dios, pero sólo cuando está lleno del Espíritu puede adorar en espíritu y en verdad. Es una de las bendiciones del bautismo con el Espíritu Santo.

A. ¿Qué acciones acompañan a la adoración según los verbos usados en los siguientes textos?

a. Salmo 95:6

b. Apocalipsis 4:10; 7:1

c. 1 Corintios 14:25

B. ¿Qué sentimientos y actitudes están relacionados con la adoración en los siguientes versículos?

a. Salmo 95:7: "Porque Él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano."

· Amor, intimidad, sentido de pertenencia, de protección.

b. Salmo 96:9: "Adorad a Jehová en la hermosura de su santidad; temed delante de Él toda la tierra.­

· Admiración, reverencia.

c. Apocalipsis 4:10-11: "Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas."

· Sobrecogimiento por la grandeza y el poder de Dios.

d. Lc 7:36-38: Cuando la mujer pecadora ungió los pies de Jesús fue un símbolo de la adoración. Expresa: quebrantamiento ("llo­rando,…"); humildad ("comenzó a regar con lágrimas sus pies"); amor ("y besaba sus pies"); deseo de agradar ("y los ungía con el perfume"). El romper el frasco de alabastro y el costo del perfume simbolizan de manera hermosa el deseo de dar todo de sí en la adoración.

C. ¿Qué es, en esencia, la adoración?

a. Es cumplimiento del primer y más grande mandamiento: "Ama­rás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente".

b. Es la relación más profunda entre el creyente y su Dios. Es el amor respondiendo al amor. Es el creyente dándose a sí mismo en amor a su’ Dios. Es la expresión más plena de gratitud, amor, admiración y reverencia; no tanto por las bendiciones que recibe, sino por lo que El es y por la inmensa gracia de su amor.

D. La expresión de la adoración.

a. La adoración es esencialmente interior, subjetiva y espiritual, pero se exterioriza de diferentes maneras

· Momentos de silencio, quietud, contemplación, solemnidad.

· Momentos de reverencia profunda, quebrantamiento y lágri­mas.

· Adorando con palabras y con el entendimiento, o con lenguas del Espíritu.

· Cantando con el entendimiento o con el espíritu.

b. La forma de expresión no determina su intensidad. Lo que hacemos no produce adoración. Es la adoración lo que busca expresarse, así como los abrazos y besos no producen amor, sino que el amor busca expresarse por medio de ellos.

c. Las limitaciones de la adoración. No importa la forma de expresión que usemos, nunca podremos expresar plenamente todo lo que sentimos en la presencia de Dios, ni tampoco podemos adorar todo lo que Dios merece, debido a nuestras limitaciones e imperfecciones humanas. Por eso es necesaria la adoración corpo­rativa como iglesia. Lo que no podemos hacer individualmente como miembros, el cuerpo de Cristo sí lo puede hacer. Por eso es tan importante la participación de cada creyente en los cultos de adoración de la iglesia.

d. Las bendiciones de la adoración. Adorar es entrar en la presencia de Dios; es entrar en contacto con la gloria de Dios. ¿Qué produce esto según los siguientes textos?

· Salmo 16:11

· 2 Corintios 3:18

Memoriza el siguiente versículo

`Bendice alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo. nombre. Bendice, alma mía, a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios."

Salmo 103:1-2

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 11.

DISCIPULADO: Avanzando en el discipulado

INTRODUCCIÓN

Bienvenido o bienvenida a esta segunda etapa en tu nueva vida en Cristo, en la cual estarás AVANZANDO EN EL DISCIPULADO, descubriendo verdades prácticas que te permitirán conocer más a Dios, al mismo tiempo que irás creciendo en tu vida espiritual.

Hay un principio común en toda forma de vida: el crecimiento. El mismo principio rige en el ámbito de la vida espiritual. Nacemos espiri­tualmente por la obra del Espíritu Santo en el mismo instante de nuestra conversión; pero el proceso de crecimiento es algo que nos acompaña durante toda la vida.

Cristo es nuestro Salvador y Señor, y también nuestro Maestro. Él llamó a doce discípulos; les predicó, enseñó y les adiestró, y luego les dijo: "Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".

Han pasado casi veinte siglos y muchísimas generaciones, y ahora tú eres uno de aquellos discípulos de "todas las naciones", heredero y receptor de esa promesa de bendición, gracias a la fidelidad de hombres y mujeres fieles al mandato del Señor Jesucristo. Pero sobre todo, gracias a Dios, quien en su infinita e invariable gracia te ha llamado para ser uno de sus hijos amados.

Pero también eres llamado a ser un discípulo de Jesús, y es tu privilegio y responsabilidad el avanzar en este discipulado, siendo cada día más semejante al Maestro, pero también capacitándote para que a tu vez tengas el gozo de poder "ir, y hacer discípulos".

Al comenzar este estudio, recuerda siempre lo siguiente

a. ORA antes de tu estudio personal de cada lección, pidiendo la ayuda del Espíritu Santo.

b. PREGUNTA con confianza a tu maestro por cada cosa que no has podido entender.

c. DA GRACIAS A DIOS por las cosas que vas descubriendo y que bendicen tu vida.

d. DA A CONOCER las bendiciones que has recibido a tus familiares y amigos cada vez que tengas oportunidades.

e. CONOCE Y AMA a los compañeros de tu Grupo de Discipulado.

f. PON EN PRÁCTICA los principios aprendidos.

Recuerda también las siguientes promesas y mandamientos de la Palabra de Dios:

"Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie … Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien … Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas." Josué 1:3,8, 9

"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos por los otros." Juan 13:34-35

Recordemos: Cómo estudiar este libro

Es recomendable estudiarlo en grupos de 8 a 12 personas como máximo.

El alumno debe estudiarla lección personalmente durante la semana, pidiendo en oración que el Espíritu Santo le ayude a comprender las verdades de la Palabra de Dios; leyendo y meditando los textos indicados y respondiendo las preguntas que se le hacen, y orando que esa Palabra se haga parte de su ser y le dé forma a su vida.

Una vez por semana se reunirán con un maestro que dirigirá la consideración de la lección, permitiendo en lo posible la intervención de todos los alumnos; aclarando conceptos y guiando a conclusiones prác­ticas para la vida.

En cada sesión se puede dar testimonio de situaciones concretas en las que lo estudiado fue de bendición para cada uno de ellos, a fin de enriquecer la enseñanza con experiencias de la vida diaria.

Obedece a Dios cada momento. "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él" (Juan 14:21).

Habla a otros de lo que Cristo ha hecho y hace por ti. Da a conocer a otros el maravilloso amor de Dios, que también es para ellos.

Lección 11

CÓMO HABLAR DE CRISTO A OTROS

Uno de los primeros resultados en la vida de una persona al nacer de nuevo, es un vivo deseo de hacerle conocer a otros lo que está experimentando en su nueva vida en Cristo. Esto es lo que la Biblia llama "testificar", o "dar testimonio" o "ser testigos" de Cristo. Y es una de las pruebas de una conversión genuina a Cristo.

Alguien ha dicho que testificar es: "Un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde conseguir pan". Es el deseo de hacerle conocer a otros el gozo de haber encontrado el Pan de Vida, Jesucristo, quien ha saciado la necesidad más profunda de nuestra alma. Es el deseo de que otros experimenten el mismo gozo y bendición.

1. RAZONES PARA TESTIFICAR

1. ¿Cuáles fueron las 4 cosas que ordenó Jesús a sus discípulos según Mateo 28:18-20?

2. ¿Para qué hemos sido bautizados con el Espíritu Santo según Hechos 1:8?

3. Según Romanos 1:14-16

a. ¿Qué se consideraba Pablo para con todos?

b. ¿Que estaba dispuesto a hacer?

c. ¿Por qué estaba pronto a anunciar el evangelio?

4. Según Hechos 8:1,4, ¿fueron los apóstoles o los discípulos quienes anunciaron el Evangelio?

5. Testificando es una de las maneras en que respondemos al amor de Dios demostrado en Cristo: 2 Corintios 5:14-15. 1

6. Ezequiel 3:18-19 es una amonestación muy solemne con referencia al testimonio para salvación: "Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares … el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma."

7. Hay gozo en ganar almas para el Reino de Dios, porque las estamos arrancando de un camino seguro a la condenación eterna y de una vida sin propósito ni esperanza (Salmo 126:5-6).

2. CÓMO PRESENTAR EL EVANGELIO

Lo que sigue es sólo una orientación fundamental para ayudarte a testificar a tus familiares y amigos, considerando que todavía no tienes mucho conocimiento de la Palabra de Dios, pero sí mucho deseo de dar a conocer a Cristo a ellos. Posteriormente podrás llevar un estudio de discipulado práctico para la evangelización, donde recibirás una capaci­tación mayor para ser un ganador de almas, a la vez que podrás luego enseñar a otros para que hagan lo mismo.

A. CONSIDERACIONES PREVIAS

a. Recuerda que tu responsabilidad es sólo presentar el mensaje de salvación de la mejor manera posible. No es tu tarea o responsabi­lidad convertir a la gente. La salvación de una persona es algo sobrenatural, que requiere del poder sobrenatural de Dios (Zacarías 4:6), y no depende de la elocuencia o la capacidad humanas.

b. Aunque vas a aprender algunos principios y pautas para testificar, y aunque debes hablar del Señor en toda oportunidad que se te presente, también debes DEPENDER DE LA DIRECCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO para determinar la persona, el momento apro­piado y las palabras apropiadas para que tu testimonio tenga la mayor efectividad.

c. ORA de manera definida por la obra del Espíritu Santo sobre la persona antes, durante y después de testificarle.

d. HAZLO CON AMOR Y PACIENCIA.

e. ¡NUNCA DISCUTAS! Las discusiones nunca ayudan a ganar a las personas sino a alejarlas de Cristo. Podrás ganar la discusión, pero habrás perdido un alma.

f. NO TE DESANIMES si algunos no aceptan tu testimonio, o no se convierten. Otros lo harán. Sigue orando e insiste. No te están rechazando a ti, sino a Cristo. Recuerda la oración de Jesús en favor de los que le crucificaban: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".

B. CÓMO COMENZAR

a. INTERÉSATE POR LA VIDA DE LA PERSONA a quien testifi­cas. Quizá tengas que comenzar hablando de temas generales o seculares.

b. INTRODUCE GRADUALMENTE EL TEMA ESPIRITUAL, de una manera natural y no forzada. Si notas que la persona no quiere entrar en el terna, no insistas. Ora que Dios te dé otra oportunidad.

c. DA TU TESTIMONIO PERSONAL en forma breve, recalcando los aspectos positivos, y dando siempre el primer lugar al Señor.

C. LAS DOS PREGUNTAS DE DIAGNÓSTICO

Si no conoces a la persona, estas dos preguntas te ayudarán a descubrir con mucha probabilidad su verdadera condición espiritual. Si la conoces y sabes que no ha nacido de nuevo, te pueden ayudar a entrar en el tema. Puedes variar las palabras, pero manteniendo la idea principal.

a. Si murieras hoy, ¿estás seguro (o segura) de que irías al cielo? Si responde que no está seguro o segura, puedes contarle cómo tú tampoco lo estabas, hasta que descubriste por la Biblia que sí era posible estar seguro. Si te responde que sí está seguro, no lo contradigas. Entonces añade la siguiente pregunta

b. Supongamos que mueres esta noche y tienes que presentarte ante Dios. Si Él te preguntara: "¿Por qué debo permitirte entrar al cielo?", ¿qué le responderías? Si da cualquier otra razón que no sea la fe en la obra de Cristo en la cruz, sabes que probablemente no ha nacido de nuevo. Es muy común que estén confiando en sus buenas obras, o en que no hacen daño a nadie.

Sin necesidad de decirle que está equivocado, y reconociendo lo importante que es todo esto, puedes comenzar a presentarle el plan de salvación, con todo el entusiasmo que el Espíritu Santo ponga en tu corazón.

D. UN BOSQUEJO DEL EVANGELIO

Aprende de memoria este bosquejo, pero considéralo siempre sólo como una ayuda. Mantente flexible para variarlo según te dirija el Espíritu Santo, y de acuerdo con el desarrollo del diálogo y a las reacciones de la persona.

Este bosquejo está desarrollado en el folleto "CÓMO OBTENER LA VIDA ETERNA", que puedes utilizar como una ayuda para aclarar conceptos en tu propia mente, o también para la presentación del mensaje mismo. Regálale un ejemplar al final, haya hecho o no su decisión por Cristo.

De preferencia usa la Biblia, haciendo que la persona lea los versí­culos por ella misma. Trata de añadir otros versículos similares de tu

propia "cosecha", los que harán tu testimonio más auténtico, personal y variado.

EL BOSQUEJO

a. Dios ama al ser humano

Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".

b. Pero el hombre es pecador

Romanos 3:23: "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios".

c. Y el pecado tiene un castigo

Romanos 6:23: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro".

d. Pero Cristo sufrió nuestro castigo

Romanos 5:8: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros".

e. Por eso nuestra salvación es gratuita

Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe".

f. Debemos recibir a Cristo como nuestro Salvador Juan L 12: "Mas a todos los que le recibieron (a Cristo), a los que creen en su nombre, les dio potestad de hacerse hijos de Dios."

g. Y reconocerlo como el Señor de nuestra vida Romanos 10:9: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo".

E. GUIÁNDOLO A LA DECISIÓN

Este es el momento culminante de la presentación del Evangelio. Debe hacerse en oración, pidiendo que el Espíritu Santo obre en el corazón de la persona. Las preguntas que siguen son sólo modelos o ejemplos.

a. La pregunta calificadora

· ¿Has entendido bien lo que Cristo ha hecho por ti?"

· ¿Te das cuenta de que Cristo quiere entrar en tu vida como tu

Salvador y Señor; perdonar todos tus pecados y darte vida eterna? Si la respuesta es afirmativa, prosigue a

b. La pregunta de decisión

· "¿Quieres confiar solamente en Cristo para el perdón de tus pecados y para tu salvación?"

· "¿Estás dispuesto a arrepentirte de tus pecados y seguir a Cristo?"

· "¿Quieres recibir a Cristo como tu Salvador y como el Señor de tu vida?"

Si la respuesta es afirmativa, pídele que repita contigo

c. La oración de decisión, con palabras como éstas

"Señor Jesús, reconozco que soy un pecador (pecadora), y que necesito tu perdón. Me arrepiento de mis pecados. Creo que pagaste por ellos al morir en mi lugar, pero que luego resucitaste y que vives para siempre. Te invito a entrar en mi vida como mi Salvador personal. Te reconozco como el Señor de mi vida. Recibo la vida eterna que me ofreces. Gracias, Señor."

Termina orando por la persona.

Dale confianza y reafirma la seguridad del perdón de sus pecados y de la vida eterna, dando gracias y la gloria a Dios!

Memoriza los siguientes versículos

"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo."

Mateo 28:18-20

"Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable."

1 Pedro 2:9

Notas y comentarios

Discipulado Cristiano. Lección 10.

Lección 10

UNA NUEVA ESPERANZA: LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

Estamos juntos en: una aventura emocionante con la Palabra de Dios, ¿verdad? Ya comprendes lo que Dios ha hecho por ti, y conoces algunos de tus privilegios y respon­sabilidades como hijo de Dios.

En esta lección, veremos algo de lo que el Espíritu Santo ha revelado con relación a las cosas futuras y a los últimos tiempos. Gran parte de la revelación bíblica, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, apuntan a la consumación del plan de salvación de Dios. La Iglesia mira con expectativa hacia aquel día en que se complete su redención. Tú y yo somos espectadores y protagonistas de los sucesos previos al aconte­cimiento principal hacia el cual marcha la historia: ¡LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR JESUCRISTO!

Veamos en las Escrituras lo que Dios ha anunciado para los últimos tiempos, y preparemos nuestro corazón para vivirlo.

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO POR SU IGLESIA

1. Promesas de su segunda venida

a. ¿Qué anunció Jesús respecto a sí mismo en Mateo 16:27?

b. ¿Qué promesa hizo Jesús en Juan 14:3?

c. ¿Qué anunciaron los ángeles en Hechos 1:11?

Estas son sólo algunas de las muchísimas promesas que contiene la Palabra de Dios sobre la SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR JESU­CRISTO. En realidad, hay más referencias en la Biblia sobre este acontecimiento que sobre su primera venida, cuando vino para morir en la cruz del Calvario.

Pero el Señor también ha dejado señales que nos servirán para saber cuando esté cerca su venida. No nos ha dado la fecha exacta, pues no nos toca a nosotros saberlo, y debemos cuidarnos de cualquier persona que, pretendiendo tener alguna revelación especial de Dios, quiera fijar el día de la venida del Señor. Lee Mateo 24:36 y Hechos 1:6-7.

2. Señales de su segunda venida

Lee Mateo 24:3-44, y anota las señales que se mencionan en los siguientes versículos:

a. v. 5

b. Y. 6

c. v. 7

d. v.9

e. v.14

f. v. 24

La situación mundial en lo social, político, económico, y religioso, ¿te dice algo del cumplimiento de estas señales?

En los versículos 32 al 36 hay otra señal muy importante: En la Biblia, la higuera representa a Israel, y en estos versículos, la higuera que reverdece es una clara referencia a Israel que, después de vivir dispersa, odiada y errante por el mundo y sin tierra por casi 1,900 años, en 1948 fue reconocida de nuevo como nación por las Naciones Unidas, y comenzó a recuperar las tierras que Dios había dado a Abraham y a su descendencia (Génesis 12:1-2;15:18-21). ¡ALGO INCREÍBLE DESDE EL PUNTO DE VISTA HUMANO!

Todas las señales indican que el tiempo de la venida del Señor está muy cerca. ¡Es inminente!

¿Cuál es la exhortación en los versículos 42 al 44?

3. El Arrebatamiento de la Iglesia

La Biblia nos muestra que habrá un acontecimiento glorioso antes que el Señor Jesucristo descienda literal y físicamente a la tierra. Es lo que se llama EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA. Lee los siguientes pasajes de la Biblia que describen detalles de ese aconteci­miento:

a. Mateo 24:37-41. ¿Qué sucederá sorpresivamente con algunas per­sonas?

b. 1 Corintios 15:51-54. Pablo afirma que: Los muertos serán y los creyentes que estén viviendo en aquel día serán

c. 1 Tesalonicenses 4:13-17. ¿Qué pasará con los muertos en Cristo y los creyentes que estén viviendo cuando venga Cristo?

Este arrebatamiento de la Iglesia de Cristo, será sorpresivo, sin previo anuncio. Sólo tenemos las señales que indican que está muy cerca, y que, por lo tanto, debemos estar listos para ese encuentro (1 Tesaloni­censes 5:1-11).

B. EL ESTABLECIMIENTO DEL REINO DE DIOS EN LA TIERRA

Cuando Adán y Eva desecharon la soberanía de Dios sobre sus vidas

cuando lo desobedecieron, se pusieron voluntariamente bajo la soberanía de Satanás. Pero después que la Iglesia sea arrebatada, el Señor comen­zará su juicio sobre la humanidad incrédula y rebelde, pero también hará duros juicios sobre Satanás, y reclamará sus derechos divinos sobre el mundo.

Por razones de tiempo, no podemos entrar a un estudio profundo de estos temas. Sólo trataremos de tener una idea general de los aconteci­mientos más sobresalientes.

1. La Gran Tribulación

Lee Mateo 24:15-22. En el v.21, ¿qué dijo Jesús que ocurriría?

Los capítulos 6 al 18 del Apocalipsis describen en lenguaje simbó­lico lo que sucederá en la Gran Tribulación. Los "siete sellos", las "siete trompetas" y las "siete copas de ira" describen los juicios de Dios sobre este mundo.

Es la destrucción del sistema secularista y materialista, que ha preferido el placer, poder y dinero. Es el fin de la rebeldía contra Dios; de injusticias y de maldad. ES EL JUICIO DE DIOS SOBRE UNA HUMANIDAD REBELDE Y PECADORA. Gracias a Dios que los cristianos no pasaremos por esta tribulación, porque ya fuimos juzgados con Cristo.

2. El Milenio

El siguiente suceso será el descenso del Señor Jesucristo a la Tierra para establecer su reino en el que gobernará de forma personal por mil años. Durante ese tiempo Satanás será "atado" para que no tiente ni dañe a nadie. Mateo 24:29-30; 25:31-32; Apocalipsis 19:11-16; 20:1-6, des­criben estos sucesos, ya anunciados siglos antes por los profetas del Antiguo Testamento, y que llamamos el "Milenio".

3. El Juicio del Trono Blanco

Al terminar el Milenio, Satanás será soltado del "abismo"; incita a la humanidad a una nueva rebelión, pero desciende fuego del cielo y los consume (Apocalipsis 20:7-10). Satanás es lanzado con todos los suyos al lugar final de condenación que la Biblia llama el "lago de fuego y azufre". Dios levanta el "gran trono blanco" para juzgar a los que no han creído en Cristo (Apocalipsis 20:11-15).

Esto es muy importante. Todo lo que el hombre hace, a la luz como en la oscuridad; en público o en privado, está registrado en "los libros". Si fueras juzgado por tus obras, serías condenado irremediablemente, pero ¡tu nombre está inscrito en el "libro de la vida" desde el momento que creíste en Cristo como Salvador!

C. LA CULMINACIÓN DE LA HISTORIA

Ya lanzados Satanás y sus seguidores al lago de fuego y azufre, Dios hace una nueva creación. Es el comienzo de la eternidad de gloria de Dios con su criatura, del hombre con su Dios (Apocalipsis 21:1-8). Es el cumplimiento del plan eterno de Dios, de su voluntad de bendición sobre el ser humano.

1. Cielos nuevos y tierra nueva

a. ¿Quiénes vivirán en estos cielos nuevos y tierra nueva? (v.3)

b. ¿Qué cosas no habrá en esta nueva creación? (v. 4)

c. ¿Quiénes estarán excluidos? (v.8)

2. La Nueva Jerusalén

En Apocalipsis 21:9-22:5 encontramos una descripción de la per­fección, belleza y gloria de la habitación de los redimidos con Dios. Es un lenguaje sublime, tratando de describir lo indescriptible. Y emplea para ello lo más hermoso que el hombre conoce de la existencia material, pero sabiendo que la realidad será infinitamente más gloriosa. Habiendo descendido ésta del cielo al iniciarse el milenio, se exten­derá por la eternidad junto a los cielos nuevos y tierra nueva, como morada permanente del pueblo de Dios.

Disfruta, amado hermano, de la Palabra de Dios sin más explicacio­nes. Que el Espíritu Santo llene tu corazón de gratitud, esperanza y gozo, y eleve tu espíritu en adoración a Dios por su amor y grandeza. Porque todo esto es tuyo por medio de su Hijo, el Señor Jesucristo.

Lee ahora Apocalipsis 22:6-21.

a. ¿Cuándo vendrá Jesús según el versículo 7?

b. ¿Para qué vendrá Jesús, según el v.12?

c. ¿Qué advertencias hay en los vv.18-19?

d. ¿Qué pide Juan, el escritor, al final del v.20?

¿Puedes tú, de todo corazón, hacer la misma oración que Juan? Si es así, escríbelo con tu propia mano

Que éste sea tu anhelo, esperanza y oración mientras avanzas en el discipulado cristiano. Habrán pruebas y "baches" en el camino, pero nunca quites tu mirada de la meta gloriosa que Dios ha puesto delante de ti. Dios te bendiga.

Memoriza los siguientes versículos

"He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados."

1 Corintios 15:51-52

"… Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo."

Apocalipsis 21:6-7

Notas y comentarios

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