USTED DEBE VENCER ESTAS COSAS:
Hay fuerzas espirituales de maldad que no quieren que usted crea en Jesús y en el evangelio y se salve (es decir tenga vida eterna).
Antes que eso quiere que usted ignore de su existencia y de sus actividades para llevarlo al pecado y al infierno.
(Efesios 6:12) Así dice la palabra de Dios.
Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales.
(Lucas 8:12)
Las semillas que cayeron en el camino representan a los que oyen el mensaje, pero viene el diablo, se lo quita del corazón e impide que crean y sean salvos.
Pero hay otras cosas a las que se oponen también en una manera especial.
1) Dijimos no quiere que usted sepa ¿como ir al cielo? y ¿como ser salvo? por la obra expiatoria de Cristo en la cruz, y se opondrá para que usted no entienda esto y no reciba en su corazón a Jesús como su salvador y de esa manera (si no lo) hace no será salvo. Ahora si usted es salvo tratará de hacerle dudar de esto.
2) Luego se opondrá a que ore de todas las maneras posibles, hay personas cristianan que no oran, hay iglesias que no tienen reuniones de oración y peor aún, hay otros que no pueden orar esto es por estar tan oprimidos por fuerzas espirituales invisibles a las cuales hay que echar en el nombre de Jesús.
3) Otra cosa es que querrá mantenerte en la ignorancia de las escrituras y del poder de Dios, es decir sobre todo se opondrá a que recibas el Bautismo en el Espíritu Santo Hechos 1: 5, 8, 14 y 2:4. Seguramente te tratará de hacer creer que eso era para el pasado y no es para ti.
(Marcos 12:24)
Jesús contestó: —El error de ustedes es que no conocen las Escrituras y no conocen el poder de Dios.
(Marcos 12:24)
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: ¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de Dios?
ESTAS FUERZAS ESPIRITUALES QUIEREN QUE IGNORES QUE PODÉS SER LLENO DEL ESPÍRITU SANTO Y DEL PODER DE DIOS.
(Hechos 1:5)
Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis Bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
(Hechos 1:8)
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
(Hechos 1:14)
Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
(Hechos 2:4)
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
4) las reuniones de oración y las oraciones personales te llevará a ser lleno del Espíritu Santo.
5) Todo avivamiento espiritual, conocimiento de Dios, de su voluntad, tener revelación de Dios, comienza cuando oras a Dios.
6) Si ya has recibido el Bautismo en el espíritu Santo seguirá procurando que ignores las escrituras, el poder que Dios te ha dado y la autoridad espiritual sobre las fuerzas demoníacas que ¡YA TIENES!.
7) Si ya sabes que lo has recibido te hará creer que esto es solo para alabar a Dios, hablar en lenguas o para deleitarte en la presencia de Dios y tratará de evitar que lo utilices para el ataque y la defensa espiritual. Ej echar fuera demonios, liberar a las personas, defenderte de pensamientos de desánimo, depresión etc.
JESÚS DIJO ESTO:
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Mateo 10:7)
Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 10:8)
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:1)
Entonces llamando a sus discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
(Marcos 16:15)
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Marcos 16:17)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Marcos 16:18)
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
NO PERMANEZCA EN LA IGNORANCIA DE ESTAS COSAS SINO PROCURE APLICARLAS GUIADO POR EL ESPÍRITU SANTO.
ORE A SOLAS LO MÁS QUE PUEDA, Y TAMBIÉN CORPORATIVAMENTE, Y PIDA QUE JESÚS HAGA MILAGROS EXTRAORDINARIOS A TRAVÉS SUYO Y DE SU IGLESIA.
PREDIQUE:
EL ARREPENTIMIENTO
LA SALVACIÓN
LA SANIDAD
LA LIBERACIÓN DE DEMONIOS
EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO
Y ORE PARA SABER APLICAR LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO Y EL LE GUÍE CUANDO DEBE Y ES EL MOMENTO DE APLICAR SU PODER A FAVOR DE LOS DEMÁS.
Y ORA, ORA Y ORA.
(Lucas 5:16)
Más él (Jesús) se apartaba a lugares desiertos, y oraba.
(Hechos 6:4) Pedro dijo:
Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.
(Mateo 17:21) Jesús dijo:
Pero este género (de demonios) no sale sino con oración y ayuno.
(Marcos 9:29)
Y les dijo: Este género (de demonios)con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
(Hechos 4:29-31) así oraban los primeros cristianos y oramos los de este tiempo.
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
COMO RECIBIR EL BAUTISMO CON EL ESPíRITU SANTO
El libro de los Hechos y la experiencia de la Iglesia muestran dos maneras de recibir el Bautismo con el Espíritu Santo:
a. En forma personal y directa.
b. Por medio de oración, acompañada o no de imposición de manos.
La condición necesaria es haber recibido a Jesús como salvador personal y Señor. Leemos en Hechos 2:38 “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre del señor Jesucristo para perdón de los pecados, y RECIBIRËIS EL DON DEL ESPÏRITU SANTO” y luego para
recibir el bautismo con el Espíritu es una cuestión de fe.
Recordemos los siguientes hechos en la palabra de Dios:
1.(Hechos 2:11-14) : El Espíritu santo ya ha sido dado en Pentecostés y
está en el mundo desde entonces. Solo nos resta recibir el Bautismo en
el Espíritu Santo (si somos verdaderos Cristianos ya vive en nosotros
Romanos 8: 9,16 ; Gálatas 4:6) y por la fe apropiarnos de la promesa.
Dios es el más interesado en que cada uno de nosotros reciba el poder
del Espíritu, es más lo manda (Efesios 5:18).
2.(Hechos 2:38-39): Toda persona que ya es salva por su fe en Cristo es
apta para recibir el Bautismo con el Espíritu. La promesa del padre es
para todo creyente.
3.(Hechos 5:32) Es necesaria una disposición de renuncia al pecado y de obediencia a Dios.
No significa que uno haya alcanzado ya un alto nivel de espiritualidad
o que ya sea un santo, sino que tenga el deseo y la disposición. Es decirle a Dios: “Padre celestial, soy tu propiedad. Me has comprado
con la sangre de Cristo. Reconozco que eres mi dueño absoluto. Haz lo
que quieras de mí”.
Esto es decisivo para recibir el Bautismo en el Espíritu. Algún aspecto de la vida sin rendir es lo que impide a muchos esta bendición. El Señor ve nuestro corazón, y si encuentra sinceridad en él, nos bautizará con
su espíritu. El poder del Espíritu santo, entonces, será un poder adicional para vivir en victoria sobre el pecado.
4.(Juan 7:37-39) Notemos la condición: “ Si alguno tiene sed”. Tener sed
es desear intensamente. Es no estar conforme con la situación actual.
Es desear el Bautismo con el espíritu como una necesidad absoluta. Si
se siente ese deseo y necesidad, aunque no comprenda todas las cosas, la bendición está muy cerca.
5.(Lucas 11:13): Jesús es muy claro: si pedimos, recibiremos. Si
pedimos que nos bautice con el Espíritu Santo, El lo hará.
6.(Marcos 11:24): Recibir por fe “..os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido, y os vendrá”. No importa cuán absolutas sean las promesas de Dios, solo las recibimos si creemos. También dice la Biblia:” si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,
él nos oye. (y es la voluntad de Dios bautizarnos con el Espíritu
Santo) Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que hayamos hecho” (1 Juan 5:14-
15).
Predicación sobre el tema: Recibe el Bautismo en el Espíritu Santo AHORA.
Leer Hechos 19:1-6
Se debe creer que es para hoy, para todos los creyentes y que Dios quiere darlo:
“La promesa es para vosotros…para todos los que El Llamare”.Hechos 1:4; 2:39.
Efesios 5:18 dice…”sed llenos del Espíritu”. No solo quiere darlo sino que es una orden. Nos ordena recibirlo (no es opcional).
…dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan”. Lucas 11:13
Pablo: a el le impusieron las manos Hechos 9:17 y el impuso las manos a otros Hechos 19:6
Pedro y Cornelio: (no hubo imposición de manos) pero hablaban en lenguas y magnificaban a Dios” Hechos 10:44-46.
Lenguas: (Hacer una explicación breve): Hablen en fe las palabras que vienen a su mente, dadas por el Espíritu Santo.
¿Qué hacer?
Arrepentirse: Hacer oración de arrepentimiento y renuncia.
Rendirse: (Ejemplo: darle todas las llaves de todos los cuartos de la casa)
Pedir: pedid y se os dará…Lucas 11:9…si pedimos alguna cosa de acuerdo a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
1 Juan5:14-15.
Creer
Recibir
Hacerles orar una oración pidiendo y dando gracias por recibirlo (las personas son guiadas a repetir una oración desde sus asientos)
Luego ora el predicador con imposición de manos a las personas que así lo desean y pasan al frente. (los que aún no han recibido o necesitan la imposición de manos para aumentar su fe en que lo recibieron o recibirlo de esta manera si aún no lo han recibido).
Mensajes Cristianos
GUSTAVO ISBERT – Predicador – Diplomado en Teología
Iglesia: www.CristoReyonline.com.ar
Sitio central: www.elcieloesunlugar.com.ar
EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO, COMO RECIBIRLO
Recibámoslo ahora:
Después de haber estudiado que el bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia distinta de la conversión, que es una bendición que el creyente debe anhelar profundamente y que está a nuestra disposición en la actualidad, estamos preparados para hacer la pregunta: ¿Cómo podemos recibir el bautismo en el Espíritu Santo? Asentir con el intelecto en lo que respecta a una conclusión y aceptar y considerar una doctrina como teológicamente correcta es bueno en sí, pero será de escaso valor para nosotros personalmente, a menos que nos aferremos a las promesas de Dios y penetremos experimentalmente en ese plano de bendición con respecto al cual hemos creído. Para aquellos que están preparados para entrar en el glorioso plano del Bautismo en el Espíritu Santo, decimos esto:
Debemos ser salvos primero:
El primer asunto que el hombre debe de dejar establecido al aproximarse a Dios pidiendo el Bautismo en el Espíritu Santo, es: sí está o no justificado ante Dios.
El pecador jamás podrá recibir el Bautismo en el Espíritu Santo. “Y yo rogare al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: al Espíritu de verdad, al cual el mundo (el que no es de Dios) no puede recibir. (Juan 14:16, 17).
El mundo no puede recibirle (los que no son Cristianas de verdad, es decir convertidos y que aceptaron a Jesucristo como el Señor de su vida). Se trata de una imposibilidad. Dios no puede negarse a sí mismo, o contradecirse, El no puede bendecir el mal.
No puede penetrar en un vaso impuro, en un vaso que no se ha rendido a él.
Debe existir un renacimiento definido como preparación esencial para recibir el bautismo en el Espíritu Santo.
Debemos saber a ciencia cierta que somos salvos, debemos arribar a ese lugar donde el Espíritu Santo testifica a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. (Romanos 8:16).
Debemos obedecer:
“Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.” (Hechos 5:32). Surge aquí la posibilidad de que existan diferencias entre el creyente y su Dios. Si existe rebelión contra el Señor, por pequeña que parezca, el creyente debe de arreglar la cuestión pendiente, rindiéndose sin reservas a la voluntad soberana de Dios.
Los que lo rechazan no son obedientes.
A esta altura de nuestro estudio, podemos formularnos la siguiente pregunta: ¿Cómo pueden sus hijos caminar en la luz y ser obedientes, si no han dejado que el Espíritu Santo les llene?. El Señor Jesús les dijo a sus discípulos que fueran y hicieran discípulos, y que les enseñaran que guardaran todas las cosas que él les había mandado. (Lucas 28:20). Les había ordenado que no se vayan de Jerusalén hasta que no fueran investidos de poder desde lo alto (Lucas 24:49). Este mandamiento debía ser transmitido a los que se convirtieran en virtud del ministerio de los discípulos, es decir, debía ser transmitido a los nuevos discípulos. En virtud de ello, el mandamiento es aplicable a nosotros también. Se expresa en (Efesios 5:18) que dice: “Sed llenos del Espíritu”. ¿Podemos ser hijos obedientes y desobedecer el mandamiento? Si los quinientos hermanos por quienes fue visto después de su resurrección (1 Corintios 15:6) oyeron el mandamiento del Señor de esperar en la ciudad de Jerusalén y solamente ciento veinte obedecieron y recibieron el Espíritu Santo, luego se desprende de ello que trescientos ochenta no obedecieron, y al no obedecer, no recibieron. No esperaron tal como habían sido instruidos. Por lo tanto, no reunieron las condiciones necesarias para recibir el Bautismo en el Espíritu Santo. No nos debe sorprender entonces el hecho de que miles no reciban el Bautismo en el Espíritu Santo.
Pedir, Creer y recibir:
Debemos Pedir:
Lucas 11:13 dice:“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? Tenemos aquí reflejada la bondad, la generosidad, la buena voluntad y la imparcialidad de nuestro maravilloso Padre Celestial. Puede dar el Bautismo en el Espíritu Santo a todos los que se lo piden. EL está mas deseoso de darnos el Bautismo en el Espíritu Santo que nosotros, padres terrenos, estamos de dar a nuestros hijos lo que nos piden.
La única limitación existente es aquella que pueda imponer nuestra falta de deseo.
Dios da el Bautismo en el Espíritu Santo a los que se lo piden.
Jesús dijo:”Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él”. (San Juan 7:37-39).
No tenéis lo que deseáis, porque no pedís.” (Santiago 4:2). Se trata del examen eliminatorio de Dios, destinado a determinar quien es considerado digno de recibir este don de valor inapreciable. Este don es completamente gratis, pero solo lo recibirán los que lo anhelan y lo piden. “Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia.” (Hebreos 4:16).
Debemos pedir con Insistencia
¿Pediremos una vez y pensaremos que ya es suficiente? ¿Consideraremos que nos dio el Bautismo en el Espíritu Santo cuando se lo pedimos una vez, aunque no existan evidencias posteriores de que el Espíritu Santo descendió en nuestra vida? o nos encogeremos de hombros y exclamaremos: “No es culpa mía. Pedí, y nada pasó. ¿Qué voy a hacer?
No, esa no debe ser nuestra actitud. Mas bien leamos lo siguiente: “Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” (Mateo 7:7). Debemos pedir hasta recibir. Jesús nos prometió que eso sucedería, (Lucas 11:9-13)”Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,¿ cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?. Este pasaje termina con la promesa de dar el Espíritu Santo a los que se lo piden. Versículo 13. Esto constituye la instrucción de Cristo de continuar pidiendo hasta que recibamos el llenamiento del Espíritu Santo.
Debemos Creer.
“Para que la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles a fin de que
por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.” (Gálatas 3:14).
Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él.”(Juan 7:39).
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios, crea que le hay, y que es galardonador de lo que le buscan” (Hebreos 11:6).
Los que piden, los que buscan y los que llaman en procura del bautismo en el Espíritu santo debieran recordar que este acontecimiento experimental se denomina asimismo “el don del Espíritu Santo”. Un don no se adquiere por medio del trabajo, o se gana como premio o como retribución al mérito. Un don no se puede imponer tampoco sobre una persona. No son los gritos ni las repeticiones de frases y alabanzas lo que hace descender el Espíritu Santo, aunque las exclamaciones en voz alta y la mucha alabanza son bíblicas, y por lo tanto no está mal, si nos sentimos inclinados a pronunciarlas en el momento adecuado. Salmo 98:4; Salmo 150; Salmo 67:3, 5; Lucas 19:37-40. Pero no podemos “pagar” por el don, ni aun de esta manera. El llenamiento con el Espíritu Santo es un don, glorioso, enviado de Dios, y lo recibimos por la fe y por fe solamente.
Elementos de la Fe
La fe en Dios consiste de no depender en ningún momento de nosotros mismos o de los demás, y de la convicción de que solamente Dios tiene lo que nosotros necesitamos y queremos. Debemos creer en forma implícita que el Padre Celestial nos llenará con el Espíritu Santo sólo en calidad de don(regalo), pero al mismo tiempo debemos tener la firme convicción de que nos dará en abundancia, si cumplimos las condiciones y le pedimos sus dones. Fijémonos, entonces, en primer lugar, que nuestras cuentas con Dios estén canceladas. Luego nos abstenemos de esforzarnos, y acudimos al Padre solicitándole el don que buscamos.
La fe recibe:
En este estado de expectativa extendemos nuestras manos, por decirlo así, para recibir lo que Dios nos ha prometido. Le fe es simbólicamente la mano que se extiende y recibe el don del Espíritu Santo. Jesús dijo: “Al que a mí viene, no le echo fuera”(Juan 6:37)
Nunca alguien que fué al Señor de esta manera ha quedado desilusionado.
Los apóstoles Oraron y Alabaron a Dios.
Nos quedan ahora por estudiar los ejemplos bíblicos en lo que se refiere al recibimiento del bautismo en el Espíritu Santo. Si el ser creyente primero, luego obedecer, pedir y creer constituyen los pasos que conducen al Bautismo en el Espíritu Santo, luego podemos decir que fueron estos los pasos que dieron los discípulos de la iglesia primitiva y posteriormente otros. A los discípulos se les dijo que debían esperar en la ciudad de Jerusalén hasta que fueran investidos de poder desde lo alto. (Lucas 24:49).
Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego. (Hechos 1:14). “Y estaban continuamente en el templo, alabando y bendiciendo a Dios” (Lucas 24:53). Fue así que obedecieron y esperaron; pidiendo mediante la oración y la súplica; creyeron y expresaron su fe alabando y bendiciendo a Dios. ¿Retribuyó el Señor la conducta de fe de sus discípulos?:sí: “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.” (Hechos 2:4).
Los samaritanos creyeron y Pedro y Juan oraron por ellos:
En Samaria, los convertidos de Felipe creyeron la predicación relativa al reino de Dios y al nombre de Cristo y fueron bautizados, tanto los hombres como las mujeres.(Hechos 8:12). Pedro y Juan llegaron desde Jerusalén con el objeto de predicarles el Bautismo en el Espíritu Santo, e imponerles las manos para que lo reciban, porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos. Ningún avivamiento debe transcurrir mucho tiempo sin que los creyentes reciban el Bautismo en el Espíritu Santo. Así lo creyeron los apóstoles que se encontraban en Jerusalén, y esa es la eterna verdad. Pedro y Juan oraron por ellos, para que recibieran el Bautismo en el Espíritu Santo (Hechos 8:15). Pedro había informado al Sanhedrín en el sentido de que se les daba el Espíritu Santo a los que obedecían (Hechos 5:32), y de esta manera sin duda se explicó ante los convertidos samaritanos. Tanto Pedro como Juan habían escuchado al Señor Jesús decir, que el Padre daría la promesa del Espíritu Santo a los que la pidieran. Con seguridad que dijeron esto también a los convertidos samaritanos. Los apóstoles, después de haber instruido a estos discípulos, (que aguardaban sin duda con expectativa), y de haber orado por ellos, les impusieron las manos y recibieron así el Bautismo en el Espíritu Santo. (Hechos 8:17).
Pablo oró y se oró por el.
Pablo se convirtió en el camino de Damasco y al quedar ciego, tuvo que ser conducido de la mano a la ciudad de Damasco. Había llamado Señor a Jesucristo, y nadie puede hacerlo sino por el Espíritu Santo. (1 Corintios 12:3). Después de tres días el Señor le dijo a Ananías un devoto discípulo que fuera y preguntara por un hombre llamado Saulo de Tarso “porque he aquí, él ora.” Se trataba ya de un creyente, (Ananías lo denomina hermano); había obedecido a Cristo al venir a Damasco a escuchar lo que el Señor quería decirle. Estaba ahora orando, quizá no supiera lo que necesitaba, pero Dios lo sabía, y envió a Ananías, a fin de que Saulo recibiera la vista y fuera lleno del Espíritu Santo.
Ananías le impuso las manos y oró por él. Imponer las manos era un método común del Maestro. Jesús tocó la suegra de Pedro, y ella se levantó y les servía. (Mateo 8:15).
En su segundo viaje a Nazaret, puso las manos en unas cuantas personas enfermas, las cuales sanaron. (Marcos 6:5). Jesús había prometido que estas señales seguirían a los que creyeran: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán, (Marcos 16:18).
Pablo y Bernabé fueron enviados en calidad de primeros misioneros de la iglesia, después que los dirigentes de ella les impusieran las manos. (Hechos 13:3). Se trata de que el que ora es un cauce, por así decirlo, por el cual fluye o corre el poder del Señor, tanto para la sanidad, como para bendición o para el Bautismo en el Espíritu santo.
Los que estaban congregados en la casa de Cornelio recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo de repente.(Hechos 10:44-48).
En la casa de Cornelio, la soberanía de Dios intervino en forma especial. Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu santo cayó sobre todos los que oían el discurso.(Hechos 10:44). Este es siempre el privilegio de Dios. No se puede poner limitaciones a Dios, o pretender que opere de acuerdo a un sistema determinado.
Pedro le había informado a su auditorio lo siguiente: “Arrepentíos,…cada uno de vosotros y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:38) si la persona procede en obediencia a Dios, de acuerdo todo a lo que sabe, y según la luz que posee, Dios que conoce los corazones puede actuar como El lo desee. ¿Quién no aceptaría gustoso otras intervenciones divinas en el derramamiento del Espíritu Santo, tal como ocurrió en la casa de Cornelio? ¿No podemos considerar acaso que este acontecimiento representaba el ideal de Dios, su fórmula perfecta, por así decirlo? Es decir, al creer en Cristo recibe el Espíritu Santo e inmediatamente el Bautismo en el Espíritu Santo?
Pablo oró por otros para que recibieran el Bautismo en el Espíritu santo
Los Efesios creyeron y Pablo oró por ellos (Hechos 19:1-6)
En Efeso, Pablo instruyó cuidadosamente a los discípulos de Juan el Bautista ya que ellos no sabían nada del Espíritu Santo, ni de la salvación; así que cuando ellos creyeron y fueron salvos los bautizó en agua y luego les impuso las manos y ellos también recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo, con las señales que le siguen, ya que hablaban en lenguas y profetizaban (Hechos 19:6). ¿Quién diría que no los instruyó de acuerdo al ejemplo que había sido seguido hasta ahora? Se trata de un ejemplo o modelo: primero: sé salvo, luego: pide a Dios que te bautice en el Espíritu santo, o llama a un ungido hombre de Dios para que te imponga las manos, como en este caso hizo Pablo, y recibe el Bautismo en el Espíritu Santo con las señales que le siguen.
Luego que Pablo les impuso las manos ellos hablaron en lenguas y profetizaron.
Recordemos que Pablo lo recibió cuando Ananías impuso sus manos sobre el, obedeciendo un mandato del Señor (Hechos 9:17). Obedece a Dios, busca sus bendiciones, cree en él de todo tu corazón y recibirás el Bautismo en el Espíritu Santo.
Imposición de manos:
Leer los siguientes pasajes Deuteronomio 34:9; Mateo 19:13-14; Marcos 5:23; 6:5; 8:23,25; 10:16; 16:18; Lucas 4:40; 13:13; Hechos 6:6; 8:17-19; 9:12,17; 13:3; 19:6; 28:8; 1 Timoteo 4:14; 5:22; 2 Timoteo 1:6; Hebreos 6:2.
Génesis 48:14; Éxodo 29:10,15,19; Levítico 4:15; 8:14,18; 16:21; Números 27:23.
MI TESTIMONIO DE CÓMO RECIBÍ EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO.
Yo, (como la gran mayoría de las personas de las personas en América del Sur, central y parte de América del norte) nací en la religión católica.
Yo creía en los milagros, oraba a Dios y a Jesús y pasaban cosas milagrosas y recibía respuestas contundentes de parte de Dios, pero no sabía sobre la salvación de mi alma, ni tenía la seguridad de ir al cielo cuando muriera.
Pero en una pequeña Iglesia Evangélica de la ciudad de San Isidro (donde yo vivía) a la cual comenzaron asistir mis padres, recibí el mayor de los milagros que fue la salvación de mi alma.
Me explicaron allí como me amaba Dios y que me amaba tanto que había enviado a su Hijo Jesucristo para pagar en la cruz mi deuda de pecado con Dios. Si bien sabía perfectamente la historia de todo esto, no sabía que en la cruz PAGÓ Jesús mi deuda con Dios y que el murió en mi lugar.
Juan 3:16; Romanos 5:8; 1 Timoteo 1:15.
Me dijeron que debía arrepentirme y convertirme a Dios, Hechos 3:19.
Me dijeron que debía arrepentirme de TODOS mis pecados (pero de verdad).
Me dijeron que debía creer en lo que hizo Jesús por nosotros. 1 Corintios 15:3; 1 Pedro 2:24; Hebreos 10:12, 14, 17, 22. Hebreos 9:28; 1 Pedro 3:18.
Me explicaron que debía recibir a Jesús como mi salvador y mi Rey y permitirle entrar en mí y recibir su Espíritu Santo. Juan 1:12; Apocalipsis 2:20.
No importa de que religión sea o este afiliado o lo que creían mis parientes o eran ellos (la salvación es personal y cada uno deberá dar cuenta a Dios de si mismo). Romanos 14:12; Hebreos 9:27.
Entonces tomé la decisión de recibir a Jesús, permitirle que entrara en mi corazón y tomara el control de mi vida y al hacerlo sentí por primera vez en mi vida, una verdadera paz, que mis pecados habían sido borrados totalmente. Hebreos 10: 17; Romanos 5:1; 8:1, Hechos 3:19, que era un hijo de Dios 1 Juan 3:1-2; y que tenía vida eterna 1 Juan 5:11-13; y también que comenzaba a ser transformado por la acción del Espíritu Santo en mí.
1 Corintios 6: 17, 19-20; 6:11.
Luego comencé a leer la Biblia con entusiasmo y la comprendía de una manera asombrosa para mí.
Allí pude entender como Jesús vive hoy en cada cristiano verdadero y que yo solo había sido un cristiano de nombre, (aunque sincero) hasta ese momento, pero ahora había nacido de nuevo del Espíritu Santo y era verdaderamente un hijo de Dios. (Leer Juan capítulo 3:1-17).
Entendí que Jesucristo estaba realmente vivo y que participa en nuestra vida de una manera muy real.
Entendí que HOY Jesús hace milagros como lo hizo cuando estaba en la tierra y leía les señales que seguirían a los que creen en El (nosotros) Marcos 16:17-20.
Leía sobre las expulsiones de demonios de los hombres, Marcos 1:21-28, 32-34; Marcos 9:14-29, de la realidad de un mundo espiritual (Efesios 6:12) y de los ángeles de Dios (Hechos 8:26; Hebreos 1:14). Y de la autoridad que Jesús nos dio a nosotros sobre ellos: Mateo 10:7-8; Lucas 10:19; 8:2 (entre otros muchos pasajes da las sagradas escrituras).
Al comentar estas cosas en mi iglesia, me decían que solo eran problemas síquicos que tenían las personas y que los milagros fueron para el pasado y para el futuro. Pero yo creía (y creo) que Dios es el mismo de siempre.
Leía en la Biblia sobre los dones del Espíritu Santo (1 Corintios capítulos 12 y 14) y que Jesucristo daría poder a todos sus seguidores Hechos 1:8; 2:4.
Seguía preguntando estas cosas en la iglesia que iba y se reían de mí.
Un día propuse orar por los enfermos y se enojaron conmigo.
Yo leía Mateo 7:7-11 y creía que si uno pide algo a Dios, El lo va a conceder y que Dios es ahora el mismo al de la época de la Biblia.
Comencé entonces a orar y clamar a Dios que me diese luz sobre estos temas y un día vinieron a nuestra iglesia un grupo de hermanos (en Cristo) pentecostales y yo veía la gloria de Dios en sus rostros y cuando oró uno de ellos públicamente a pedido de mi pastor, me di cuenta que yo no podía orar así (ni ninguno de mi iglesia), solo podía hacer oraciones formales y comunes, entonces me di cuenta también que ellos tenían algo que yo no tenía aún.
Al terminar la reunión le pregunté a un joven de ese grupo, si existía algo más, como un llenamiento del Espíritu Santo, el hablar en lenguas etc, y me dijo que sí y que el mismo había experimentado y experimentaba todo eso.
(Hechos 2:4), eso me bastó para creer y le pedí la dirección de su iglesia que quedaba en la cuidad de Buenos Aires (Argentina) (Yo vivía en San Isidro) localidad cercana, donde también estaba la iglesia donde yo asistía.
Un día de semana decidí ir a esa iglesia en Buenos Aires y me encontré que era solo un garaje con un salón muy grande atrás y estaba cerrada, en ese momento justamente, se abre la puerta y salió un hombre hablando con la portera y el hombre se fue, sentí en mi mente la voz de Dios que me decía que lo siguiera y debía hablar con él, pero me detuve un poco hablando con la mujer y luego salí a buscar al hombre que justo se había detenido a hablar con unas personas, esperé un poco y luego le pregunté sobre todas mis inquietudes y sobre el Bautismo en el Espíritu Santo buscando solo información, pero él me dijo ¡TENÉS QUE RECIBIRLO!, yo no esperaba esa respuesta pensando que eso era solo para “ciertos elegidos” y el me citó para otro día para orar por mí con imposición de manos para que sea lleno del Espíritu Santo (Como Ananías hizo con Pablo y hacían Pedro y Juan y Pablo mismo y otros miles hoy en este tiempo) cosa que yo ignoraba. Hechos 9:17; 1 Corintios 14:18; Hechos 8:15-17; Hechos 19:6.
Fui a las dos de la tarde ese día señalado y el hombre no vino, pero me quedé una hora y media esperándolo frente a la puerta cerrada de la iglesia y por fin llegó, se disculpó por la demora y fuimos adentro a orar, nos pusimos de rodillas, el impuso sus manos sobre mi cabeza mientras oraba por mí y sentí como un calor que me quemaba suavemente, el hombre oraba por mi y hablaba en lenguas, (dándome cuenta yo que ese era el don del Espíritu Santo que había leído en la Biblia). Entonces a dos metros de mí, supe que estaba parado Jesucristo (no siempre pasa eso) y me comenzó a hablar por medio de la boca del hombre (que era uno de los diáconos de la iglesia) y hablándome me dijo que yo había recibido lo que había venido a buscar y luego fue como si se esfumara.
No me caí al suelo (estaba de rodillas) ni me pasó ninguna otra cosa, solo tenía una tremenda paz y una gran satisfacción inundó mi alma. El diácono me miraba como esperando que hablara en lenguas y me preguntó como me sentía, y yo le dije que bien y nos despedimos. Cuando llegué a mi casa desde Buenos Aires a San Isidro me arrodillé en mi cuarto y suavemente comencé a orar y a hablar en lenguas, es decir decía las palabras que a mi me daba el Espíritu Santo en mí, en ese momento supe que había recibido el Bautismo en el Espíritu Santo o el primer llenamiento del Espíritu Santo.
A partir de ese momento fue como entrar en lo sobrenatural, tuve visiones de Dios, de ángeles (no siempre pasa de esa misma manera con todas las personas), comencé a expulsar demonios de las personas (en las ocasiones en que se daba hacer eso y Dios me guiaba a hacerlo). Hablaba en lenguas en mis oraciones, profecías venían a mí para la iglesia y para personas, tenía sueños proféticos y comencé a orar por los enfermos y muchos milagros se hicieron (en el tiempo y momento de Dios, con la guía del Espíritu Santo). Las evidencias internas y externas que escribo más adelante comenzaron a manifestarse y continúan hasta hoy.
Comencé también a orar por otros con imposición de manos y eran llenos del Espíritu Santo como yo había sido lleno.
Recibí más fe, más discernimiento de espíritus, más iluminación en las escrituras, más amor por las personas y sobre todo por los perdidos, recibí más deseos de orar y la oración se transformó en un placer para mí y no era algo aburrido o que me costara hacer.
Supe que había recibido el poder del Espíritu Santo y estaba lleno de El y esto continúa hasta hoy (más o menos 38 años después).
Hoy con muchísima más experiencia y conocimiento de esta gran verdad, y habiendo orado para que muchas personas reciban esta misma experiencia (a veces a muchas personas juntas) recomiendo a todos los cristianos que sean llenos del Espíritu Santo (como prioridad) y serán mucho más efectivos en su servicio a N.S.Jesucristo y a los demás.
Predicador Cristiano Gustavo Isbert Perlender
Para mayor información ver en www.elcieloesunlugar.com.ar las enseñanzas siguientes en el Blog: Bases del cristianismo: Introducción a la lección 18 y lección 18, además de las lecciones 61, 62, 66 y los dones del Espíritu Santo en la lección 88.
Y en la carpeta celeste sobre el Espíritu Santo, en la sección alimenta tu fe y descarga de libros.
Dios te bendiga mucho, te comparto mi testimonio para que sepas que tú puedes también recibir lo mismo y cada cristiano verdadero también.
¡DEBES RECIBIR EL ESPÍRITU SANTO!
Unos a otros en este mundo se señalan la maldad pero lo que no saben QUE SIN EL ESPÍRITU SANTO NO TIENEN EL PODER DE VENCER LA TENDENCIA AL PECADO.
Por eso Dios prometió:
(Ezequiel 36:26)
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
(Ezequiel 36:27)
Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
Dios dice que el hombre sin el Espíritu Santo no puede cumplir los mandamientos de El.
(Romanos 8:7)
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
Solo el Espíritu Santo en ti te da el poder para no pecar.
(Romanos 8:13)
porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
El resultado de tener el Espíritu Santo es este.
(Gálatas 5:22)
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
(Gálatas 5:23)
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
ENTONCES DEBES RECIBIR EL ESPIRITU SANTO EN TU VIDA, RECIBIENDO PRIMERO A CRISTO Y LUEGO DEBES SER LLENO DEL ESPÍRITU SANTO O BAUTIZADO EN EL ESPÍRITU SANTO COMO UNA SEGUNDA EXPERIENCIA POSTERIOR A LA SALVACIÓN ESTO ES PARA TENER SU PODER PARA SER TESTIGOS DE JESÚS CON PODER SOBRENATURAL Y PODER EXPULSAR DEMONIOS, HACER MILAGROS Y QUE LOS DONES DEL ESPÍRITU PUEDAN FLUIR A TRAVÉS TUYO. Lucas 24:49; Hechos 1:5; 1:8; 2:4; 2:33, 39.
(Apocalipsis 12:10)
Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo;
Esto es lo que debemos predicar en estos tiempos:
*La salvación.
*La investidura de poder de Dios al recibir el Bautismo en el Espíritu Santo Hechos 2:4
*El Reino de Dios (que está en nosotros invadiendo la tierra )y vendrá a la misma totalmente cuando descienda Jesús del cielo.
*La autoridad de su Cristo (Jesús). El es el Señor y nos ha delegado su autoridad a nosotros como embajadores de su Reino y debemos demostrarla con milagros, expulsando demonios, hablando nuevas lenguas orando por los enfermos para que se sanen etc. Marcos 9:35; Lucas 10:19; Lucas 10:9; Mateo 10:8; Santiago 4:7; Marcos 16:17-18; Juan 17:18; 20:21; Juan 14:12; Juan 14:13-14.