1. Debes saber que Dios te ama con un amor que el hombre no puede comprender. 1Juan 4:9-10; Juan 3: 16.
2. Teniendo un arrepentimiento total y un cambio de actitud hacia el pecado. Hechos 3:19.
3. Saber lo que Cristo hizo a favor de nosotros y tener fe en eso. 1 Pedro 2:24; 3:18; 1 Corintios 15:3.
4. Aceptar la invitación de entrar en el Reino estando dispuesto a obedecer al Rey Jesús y sus leyes. Mateo 22:4; Lucas 14:17; Apocalipsis 11:15; 17:14.
5. Recibir al Rey Jesús en su interior por medio de una sencilla oración a El con sus propias palabras. Juan 1:12; Apocalipsis 3:20.
Lo último que Jesús habló a sus discípulos fue del Reino de Dios y del Bautismo en el Espíritu Santo.
(Hechos 1:1-5)
Teófilo, en mi primer libro te relaté todo lo que Jesús comenzó a hacer y a enseñar
hasta el día que fue llevado al cielo, después de haberles dado a sus apóstoles escogidos instrucciones adicionales por medio del Espíritu Santo.
Durante los cuarenta días posteriores a su crucifixión, Cristo se apareció varias veces a los apóstoles y les demostró con muchas pruebas convincentes que él realmente estaba vivo.
Y les habló del Reino de Dios.
Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
Lucas 24:49.
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
(Hechos 1:5)
Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
(Hechos 1:8)
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
¿Como podemos entrar al Reino de Dios?
LA “ESTRATEGIA” MEJOR PARA QUE CREZCA UNA IGLESIA ES ESTA: Debemos enseñarle a todos lo cristianos a:
1) Ser salvos. (Todos deben predicar en todas partes la salvación, para que las personas se salven)
(Hechos 2:38)
Pedro contestó: Cada uno de ustedes debe arrepentirse de sus pecados y volver a Dios, y ser bautizado en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados. Entonces recibirán el regalo del Espíritu Santo.
(Hechos 3:19)
Ahora pues, arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios para que sus pecados sean borrados.
(Hechos 3:20)
Entonces, de la presencia del Señor vendrán tiempos de refrigerio y él les enviará nuevamente a Jesús, el Mesías designado para ustedes.
(Hechos 2:21)
Pero todo el que invoque el nombre del SEÑOR será salvo.
2) Procurar que todos reciban el Bautismo en el Espíritu Santo. Hechos 2:4 o ser llenos del Espíritu Santo. Efesios 5:18
3) Que conozcan que Jesús vive en ellos y son templos del Espíritu Santo. (Esto lo veremos mas adelante). Gálatas 2:20
(2 Corintios 13:5)
Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
(Lucas 10:16)
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.
4) Que conozcan la autoridad que tienen.
(Mateo 8:7)
Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.
(Mateo 8:8)
Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente dí la palabra, y mi criado sanará.
(Mateo 8:9)Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
(Mateo 8:13) El centurión sabía que Jesús tenía esa autoridad sobre las enfermedades etc. Ahora Cristo actúa a través nuestro.
Entonces Jesús dijo al centurión: Vé, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.
(Mateo 10:1)
Entonces llamando a sus… discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
(Mateo 10:7)
Y yendo, predicad, diciendo: El Reino de los cielos se ha acercado.
Jesús ya dio la orden, ¡YA tenemos el poder!
(Mateo 10:8)
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, curen a los leprosos y expulsen a los demonios. ¡Den tan gratuitamente como han recibido!
(Lucas 10:17)
Cuando los setenta y dos discípulos regresaron, le informaron llenos de alegría: ¡Señor, hasta los demonios nos obedecen cuando usamos tu nombre!
(Lucas 10:16)
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
Antes ellos actuaban bajo la autoridad de Jesús que estaba con ellos, pero Jesús les dijo les conviene que yo me vaya, porque ahora actuamos con la autoridad de Jesús en nosotros y en el poder del Espíritu Santo en nosotros.
(Juan 16:7)
Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
Ahora somos “pequeños Cristos” El se multiplicó en cada uno de los Cristianos.
Somos templos, tabernáculos santos.
(1 Corintios 3:16)
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 6:17)
Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.
(1 Corintios 6:19)
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
(2 Corintios 5:1)
Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
(2 Corintios 5:4)
Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
(2 Corintios 6:16)
¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré y andaré entre ellos,
Y seré su Dios,
Y ellos serán mi pueblo.
5) Ser discipulados con las “Bases del Cristianismo”. (Sencillamente). Y luego debemos ser guiados y enseñados por el Espíritu Santo.
(Juan 16:13) El mejor maestro es el Espíritu Santo.
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
(Juan 16:14)
El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
(Juan 14:26)
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
6) Convencerlos que su trabajo es en todo momento, dentro y fuera de la Iglesia o templo. Es más afuera que adentro.
(Hechos 6:8)
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 6:10)
Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
(Mateo 10:19)
Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.
(Mateo 10:20)
Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
(Marcos 9:38) Este hombre entendió y se puso a predicar con poder fuera de los templos.
Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
(Marcos 9:39)
Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.
(Marcos 9:40)
Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
(Marcos 5:18)
Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.
(Marcos 5:19)
Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
7) Vayan y enseñarles a que estén con Jesús.
Debemos apartarnos (muchas veces) a solas a orar y estar con Jesús.
(Hechos 4:13)
Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.
(Hechos 4:14) Los milagros hablan por si solos.
Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra.
(Juan 17:18)
Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.
TODO COMIENZA ORANDO: (Hechos 1:14) Así comenzó la Iglesia:
Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
(Hechos 2:4)
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Hechos 4:29) Luego:TODOS LOS CRISTIANOS ORAN JUNTOS Y VIENE UN REAVIVAMIENTO.
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
(Hechos 4:30)
mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
(Hechos 4:31)
Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
(Hechos 6:4) LOS LÍDERES DEBEN ORAR Y ESTAR CON EL SEÑOR
Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.
(Hechos 12:5) LOS DE LA IGLESIA DEBEN ORAR UNÁNIMES.
Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. Usted no debe ser un espectadorpasivo.
(Hechos 12:7) En respuesta a la oración, sucedió esto:
Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.
(Hechos 12:12) HABIA REUNIONES CASERAS DONDE SE ORABA FERVIENTEMENTE.
Y habiendo considerado esto, llegó a casade María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.
(Jeremías 29:7) DEBEMOS: ORAR TODOS POR LA CIUDAD.
Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.
(Jeremías 23:22) LOS LIDERES DE DIOS DEBEN ESTAR CON EL PARA SABER LO QUE EL QUIERE DECIR AL PUEBLO.
Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.
(Ezequiel 12:28)
Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor.
(Apocalipsis 5:8)
Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;
(Apocalipsis 8:3)
Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio muchoincienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.
(Apocalipsis 8:4)
Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.
(Marcos 11:17)
Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todaslas naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
(Marcos 9:29)
Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
Uno de los aspectos fundamentales en tu camino hacia la madurez cristiana es la práctica del amor fraternal en la congregación de los santos. Ni tú, ni yo, ni nadie, puede decir que ha llegado a la madurez cristiana si no es capaz de amar a sus hermanos, aceptándolos tales como son.
Nuestra madurez espiritual no es cuestión de cuántos años tengamos en la vida cristiana, sino de la manera en que vamos asimilando los principios espirituales, y éstos llegan a ser parte de nuestro carácter y rectores de nuestra conducta, a partir del nuevo nacimiento.
La madurez cristiana es descrita por la Palabra de Dios de varias maneras y usando varios conceptos equivalentes: es el crecimiento del "Cristo en nosotros"; es la rendición del "yo" carnal y egoísta; es el "andar en el Espíritu"; es el ir alcanzando la "estatura de la plenitud de Cristo"; es la santificación; es avanzar en el camino a la perfección.
Pero todos estos conceptos no deben ser meramente doctrinas en el papel, ni palabras hermosas no respaldadas por la práctica. La doctrina cristiana bíblica es eminentemente práctica:
"Pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos" (Santiago 1:22)
"Más el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana" (Santiago 1:25-26).
Con esto en mente volvamos al tema del amor fraternal, como una de las expresiones prácticas de una genuina madurez espiritual en la vida cristiana.
A. EL AMOR FRATERNAL COMO MANDAMIENTO
Al estudiar sobre el amor ágape, vimos la gran importancia que da Dios a la unidad y el amor entre sus hijos. Será muy bueno recordar algunas enseñanzas de la Palabra de Dios sobre el tema, antes de avanzar a los aspectos prácticos del amor fraternal. Lee los siguientes pasajes, pidiendo que el Espíritu Santo los grabe bien en tu corazón, y con esa base empezar a ver en la Palabra de Dios cómo puedes expresar en la iglesia, y de una manera práctica, "el amor de Dios que ha sido derramado en tu corazón por el Espíritu Santo que te fue dado" (Ro.5:5).
1. Juan 17:20-21. ¿Qué ruega el Señor Jesucristo en su oración por la Iglesia?
2. Juan 17:21,23. ¿Por qué es tan importante la unidad de los hermanos en Cristo?
3. Romanos 12:10. ¿Cuál es el mandato de Dios por medio del apóstol Pablo?
4. 1 Pedro 1:22. ¿Cómo debe ser el amor de los unos por los otros según el apóstol Pedro?
5. 1 Juan 3:11,23. ¿Cuál es el mensaje permanente de la fe cristiana según el apóstol Juan?
Con todo lo anterior como fundamento y punto de partida, veamos ahora en las Escrituras cómo debe expresarse el amor fraternal en maneras concretas y prácticas. Para ello vamos a revisar algunas cosas que no debemos hacernos los unos a los otros, y que encontramos como mandatos de Dios.
B. LOS "NO" DEL AMOR FRATERNAL
Lee los pasajes indicados, y anota lo que no debemos hacernos los unos a los otros. (Los pasajes están en el orden en que aparecen en la Biblia, y no por temas, para mayor facilidad en el estudio).
1. Romanos 13:8:
2. Romanos 14:13:
¿Por qué no debemos hacerlo, según Mateo 7:1?
3. Gálatas 5:26:
4. Colosenses 3:9:
5. Santiago 4:11-12:
¿Por qué no debemos hacerlo?
6. Santiago 5:9:
¿Por qué no debemos hacerlo?
7. 1 Pedro 3:8-9:
¿Por qué no debemos hacerlo?
C. LOS "UNOS A OTROS" DEL AMOR FRATERNAL
Pero el amor fraternal no consiste sólo en prohibiciones y "no", sino que demanda acciones positivas de parte nuestra, para bendición de nuestros hermanos.
1. Romanos 15:7:
¿Cómo debemos hacerlo?
¿Cómo nos recibió Cristo?
2. Romanos 15:14:
3. Gálatas 5:13:
Piensa en algunas maneras prácticas de hacerlo:
4. Gálatas 6:2:
¿Cómo podemos cumplir este mandato?
5. Efesios 4:2,25, 32:
6. Efesios 5:21; 1 Pedro 5:5:
¿Qué se requiere para hacerlo?
7. Colosenses 3:13:
¿Cómo debemos hacerlo?
8. Colosenses 3:16:
9. 1 Tesalonicenses 5:11:
10. Hebreos 13:16:
¿Qué necesitamos tener para poder hacerlo?
11. Santiago 5:16:
¿Por qué debemos hacerlo?
¿Cómo podemos cumplir este mandato?
12. 1 Pedro 4:9:
Detente por un momento, y haz un balance de tu propia conducta a la luz de los "no" y los "unos a otros" vistos hasta aquí. Anota tus puntos débiles, y ora para que el Espíritu Santo te ayude a superarlos.
D. OTRA EXPRESIÓN DEL AMOR FRATERNAL
Una de las maneras prácticas en que actúa el amor fraternal como expresión de madurez cristiana, es la renuncia a derechos que pueden ser muy legítimos, cuando ello puede traer un bien espiritual al hermano.
1. 1 Corintios 6:1-7. ¿Qué es mejor según Dios: entablar una demanda judicial a un hermano en defensa de nuestros derechos; pedir que hermanos espirituales sirvan de árbitros, sometiéndonos a su decisión; o renunciar a dichos derechos en aras de la unidad de la iglesia?
2. Lee 1 Corintios 8:1-13. ¿Cuál es el principio divino que encuentras en los versículos 9 y 13?
¿A qué cosas de la vida diaria puedes aplicar este principio?:
Este es, quizá, uno de los aspectos más decisivos en el camino a la madurez cristiana: la renuncia al yo y a los beneficios propios en bien del hermano y para la gloria de Dios. Es la exhortación de la Palabra de Dios en Filipenses 2:3-8. Medita bien en ello, y ora en este mismo momento, si así lo sientes, declarando tu disposición a renunciar a todo egoísmo, y a renunciar a tus derechos, si con ello resultare un genuino bien espiritual para algún hermano en Cristo. Pide que el Espíritu Santo te llene con su amor y te ayude a cumplir esta decisión.
Memoriza el siguiente versículo
"Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros."
La niñez se caracteriza por un gran dinamismo, entusiasmo y derroche de energías; pero al mismo tiempo por los desequilibrios y excesos, productos de ese entusiasmo pero sin la moderación que da el sentido común y la experiencia de los años. Justamente en esto reside gran parte de lo que llamamos madurez: el equilibrio en la vida cristiana, dejando los excesos propios de la niñez espiritual, para vivir una vida equilibrada y en continuo crecimiento, hasta llegar "a la estatura de la plenitud de Cristo".
Debes moldear tu vida según los parámetros bíblicos, y no según tus criterios o sentimientos humanos por buenos que parezcan, o según tradiciones eclesiásticas por muy antiguas que sean. MADUREZ Y EQUILIBRIO son dos conceptos muy ligados entre sí, que vamos a examinar a la luz de las Escrituras, para evitar una falsa espiritualidad en tu vida.
A. LA MADUREZ CRISTIANA 1. Qué es madurez cristiana
Madurez cristiana no es necesariamente que tengas años de creyente; o que llegues a ser un gran predicador; o que tengas muchos dones; o que puedas sanar a los enfermos. Madurez tiene que ver esencialmente con tu carácter cristiano en tu relación con Dios y los demás.
Charles C. Ryrie en su libro Equilibrio en la vida cristiana, (pp. 13-15), define la madurez como espiritualidad, y que es esencialmente "tina relación adulta con el Espíritu Santo". Cito algunos pasajes de su libro:
"Al nuevo cristiano no se le puede llamar espiritual, sencillamente porque no ha tenido tiempo suficiente para crecer y desarrollarse en el conocimiento y la experiencia cristiana … no ha sido todavía probado en muchos aspectos de la gama general de la conducta cristiana, por ejemplo; y aunque desee que el Espíritu Santo controle su vida y sus acciones completamente, no ha ganado la experiencia y madurez que sólo se obtienen al enfrentarse con esos problemas y haber hecho decisiones por el control del Espíritu Santo respecto de los mismos."
"Un cristiano de más años puede no ser espiritual, no porque le haya faltado el tiempo para ello, sino porque durante los años de su vida cristiana no ha dejado que el Espíritu Santo le controle."
"Un cristiano puede retroceder en ciertos aspectos de su vida, sin perder el terreno que ha ganado … La carne puede controlar sus acciones durante el período de retroceso, pero cuando vuelve al Señor no tiene que empezar necesariamente el proceso de crecimiento otra vez."
2. Cómo se manifiesta la madurez cristiana
En el Nuevo Testamento encontramos una familia de palabras en el original griego que son traducidas igualmente como madurez o perfección. Lee los siguientes pasajes, y anota cuáles son los temas que está tratando el apóstol al mencionar las palabras madurez o perfección.
a. Efesios 4:13:
Aquí vemos que la madurez tiene que ver con la unidad cristiana basada en una fe y un conocimiento experimental de Cristo. La madurez se demostrará en tus relaciones con los otros cristianos. Si no puedes vivir en unidad con tus hermanos, estás mostrando inmadurez.
b. Filipenses 3:15 (7-15):
La madurez (perfección), te hará mirar siempre hacia adelante, a la meta de la gloria con Dios, sin fluctuar ni detenerte por los problemas en tu vida cristiana. Tampoco estarás envaneciéndote por tus triunfos pasados, ni lamentándote por las cosas tristes del ayer.
c. Hebreos 5:12:
Una señal de madurez es el conocimiento de la Palabra de Dios. Pero no sólo haber leído mucho la Biblia, o escuchado sermones y estudios, sino el haberse apropiado la verdad de Dios en la conciencia, y asimilado en la experiencia y conducta.
d. Hebreos 5:14:
La madurez también es saber usar la verdad bíblica, de tal manera que uno no tenga que estar dependiendo como un niño de los demás para tomar decisiones. Es haber aprendido a aplicar los principios bíblicos a las situaciones de la vida diaria. Es saber discernir entre lo bueno y lo malo, a diferencia del niño, a quien hay que enseñarle los rudimentos de la moral y la ética.
e. 1 Corintios 14:20 (12-20):
Madurez implica no dejarte llevar por las emociones ni exaltar sólo los dones espectaculares, sino reconocer el uso que Dios ha señalado para cada uno de los dones en la iglesia, y procurar usarlos de tal manera que sean de verdadera edificación, y no simples fuegos artificiales.
Este concepto debe extenderse a todos los aspectos de tu vida cristiana, desterrando todo tipo de exhibicionismo.
B. EL EQUILIBRIO EN LA VIDA CRISTIANA
Dijimos al comienzo de esta lección que la madurez y el equilibrio siempre van juntos. Esto es importante porque muchas veces los creyentes recalcan tanto ciertos aspectos de la enseñanza de la Palabra de Dios, que descuidan o llegan a anular otros aspectos de ella. El resultado es una vida desequilibrada, que no es una vida saludable.
Veamos algunos aspectos de la vida cristiana en los que debe haber equilibrio. Al estudiarlos, pide que el Espíritu Santo te revele si necesitas corregir algunas cosas en tu propia vida.
1. Equilibrio en todo nuestro ser
¿Recuerdas 1Tesalonicenses 5:23? Aunque las cosas espirituales son las más importantes, como creyente sigues siendo espíritu, alma y cuerpo, y cada parte del ser que Dios te ha dado debe ser guardado irreprensible. Por eso no debes descuidar:
a. Tu espíritu, alimentándolo y ejercitándolo con la Palabra de Dios, la oración, la adoración y la comunión con la iglesia del Señor, templo del Espíritu Santo.
b. Tu alma, compuesta por mente, emociones y voluntad.
· Tu mente, creación maravillosa de Dios, necesita ser alimentada con la Palabra de Dios, pero también con el conocimiento de las "cosas del hombre" (1 Corintios 2:11). La cultura general no está reñida con la fe; sólo subordinada a ella.
Tus emociones necesitan expresarse en una forma sana y natural. El amor humano y la alegría tienen su lugar en la experiencia del hijo de Dios; sólo deben estar controlados por la Palabra y el Espíritu.
Tu voluntad necesita ser ejercitada continuamente para cumplir con las demandas de Dios, pero también en las tareas y responsabilidades de la vida diaria en el mundo. La voluntad no es anulada por la fe y la dependencia de Dios; por el contrario, la Palabra de Dios continuamente apela a nuestra voluntad al exhortarnos. El "dominio propio" o "templanza" como fruto del espíritu humano implica esfuerzo (Gálatas 5:23).
c. Tu cuerpo merece también tu atención para alimentarlo debidamente (no sobrealimentarlo) y entrenarlo por medio del ejercicio corporal. Lee 1 Timoteo 4:8, y fíjate que Pablo dice que "el ejercicio corporal para poco es provechoso". No dice "para nada es provechoso"; sino que lo está comparando con la piedad, que sí tiene promesa para la vida eterna. Recuerda que tu cuerpo es templo del Espíritu Santo, y que con un cuerpo sano y saludable puedes servir mejor al Señor.
2. Eclesiastés 3:1-8.
A la luz de este pasaje, ¿en qué debemos tener equilibrio?
Al dedicamos a las cosas de Dios, no debemos descuidar el tiempo que debemos dedicar al hogar y la familia; el estudio; el trabajo; las relaciones sociales, el descanso, etc., porque aunque "no somos del mundo", como dijo Jesús, sí estamos en el mundo (Juan 17:15-18).
¿Cómo aplicarías este pasaje a tu horario de trabajo, tus estudios, o tu familia?
3. Equilibrio entre fe y obras
a. Santiago 2:14-26. ¿Por qué debe haber equilibrio entre fe y obras?
b. 1 Juan 2:4. ¿Cómo se manifiesta el equilibrio entre fe y obras?
Recuerda que el primer y más grande mandamiento es: "Amarás a tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente", y ello te debe llevar a orar, alabarle y adorarle. Pero no olvides el segundo: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Lucas 10:27), y eso te debe llevar a actuar en amor y en bien de tu prójimo, quienquiera que sea.
Es una contradicción en sí mismo un cristiano que pretende amar y adorar a Dios, y pasa tiempo sirviendo al Señor, pero que es indiferente al sufrimiento humano; más aún si muestra indiferencia o desamor para con los de su propia familia en la fe o de sangre.
Memoriza el siguiente versículo
"Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar."
Esta página web se publica desde el año 2005 a partir de la necesidad de registrar y compartir mensajes bíblicos, materiales y la experiencia de mas de 50 años al servicio de nuestro Señor Jesucristo con el fin de Salvar a los perdidos y fortalecer a los creyentes de todo el mundo.
Dios es para todos y ama a todos.