LO QUE TENGO TE DOY:
Parte 1: LO QUE TENGO.
(Hechos 3:6)
Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
Tenemos las armas espirituales mayores del universo y del cielo.
(2 Corintios 10:4)
porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
(Gálatas 2:20) El amor de Dios
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí…
el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
(Efesios 2:4)
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
(Efesios 2:5)
aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
(Efesios 2:6)
y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,
(Efesios 5:2)
Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
(1 Juan 4:10)
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
(Apocalipsis 1:5)
y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
(Romanos 5:5)
y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
(Salmos 23:1) Dios es tu Pastor
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
(Juan 10:27) Estamos tomados de su mano.
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
(Juan 10:28)
y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
(Juan 10:29)
Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
(1 Corintios 3:16) Tenemos el Espíritu Santo y su poder.
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
(1 Corintios 3:17) Si alguien se pone en contra Dios lo destruirá a el.
Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
(1 Corintios 6:19) Somos propiedad de Dios.
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
(Gálatas 2:20) Cristo vive en nosotros.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
(Juan 14:23) El padre vive en nosotros y está con nosotros siempre.
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
(Mateo 6:6) Está en lo secreto. Al lado nuestro.
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
(Marcos 16:15) Estamos en la gran comisión. Haciendo su voluntad y caminando en su propósito.
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(2 Crónicas 35:20) Aun el rey Josías siendo bueno, se opuso a un plan de Dios y murió.
Después de todas estas cosas, luego de haber reparado Josías la casa de Jehová, Necao rey de Egipto subió para hacer guerra en Carquemis junto al Eufrates; y salió Josías contra él.
(2 Crónicas 35:21)
Y Necao le envió mensajeros, diciendo: ¿Qué tengo yo contigo, rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra; y Dios me ha dicho que me apresure. Deja de oponerte a Dios, quien está conmigo, no sea que él te destruya.
(2 Crónicas 35:22)
Mas Josías no se retiró, sino que se disfrazó para darle batalla, y no atendió a las palabras de Necao, que eran de boca de Dios; y vino a darle batalla en el campo de Meguido.
(2 Crónicas 35:23)
Y los flecheros tiraron contra el rey Josías. Entonces dijo el rey a sus siervos: Quitadme de aquí, porque estoy gravemente herido.
(2 Crónicas 35:24)
Entonces sus siervos lo sacaron de aquel carro, y lo pusieron en un segundo carro que tenía, y lo llevaron a Jerusalén, donde murió; y lo sepultaron en los sepulcros de sus padres. Y todo Judá y Jerusalén hicieron duelo por Josías.
(Mateo 8:8) Tenemos la poderosa palabra de Jesús y su voluntad de sanar y hacer milagros.
Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente dí la palabra, y mi criado sanará.
(Mateo 8:9) Tenemos la autoridad delegada de Jesús como el centurión tenía de Roma. Tenemos el respaldo del Reino de los cielos.
Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
(Mateo 10:1) Nos dio su autoridad.
Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
(Marcos 3:15)
y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:
(Marcos 6:7)
Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.
(Marcos 13:34)
Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.
(Lucas 4:36)
Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?
(Lucas 7:8)
Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
(Lucas 9:1)
Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.
(Romanos 13:1)Somos autoridades superiores sobre los demonios y satanás.
Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
(Romanos 13:2)
De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
(Gálatas 5:25) Tenemos la guía del Espíritu Santo.
Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
(Gálatas 5:25)
Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida.
(Hechos 9:34) Tenemos la guía de Jesús para dar ordenes.
Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.
(Marcos 16:17) Tenemos la promesa de Jesús que nos seguirán los milagros y las señales. Y tenemos el permiso para actuar en su nombre.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Juan 14:13)
Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
(Juan 14:14)
Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
(Juan 16:23)
En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
(Juan 16:24)
Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
(Éxodo 4:21) Nos ordena que delante de Faraón (el diablo) hagamos milagros que El ya ha puesto en nuestra mano. Ya nos ha dado las maravillas y los milagros (la vara) (Ya la tenemos).
Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.
(1 Corintios 12:1) Tenemos los dones del Espíritu Santo.
No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.
(1 Corintios 12:7)
Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.
(1 Corintios 12:8)
Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;
(1 Corintios 12:9)
a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu.
(1 Corintios 12:10)
A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
(Génesis 27:33) Tenemos el poder de bendecir. (Guiados por el Espíritu Santo).
Y se estremeció Isaac grandemente, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que trajo caza, y me dio, y comí de todo antes que tú vinieses? Yo le bendije, y será bendito.
(Hechos 19:6) Podemos orar por otros para que el Señor los llene de su Espíritu Santo.
Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
(Marcos 16:18) Tenemos una protección especial que no la tiene nadie más que los hijos de Dios.
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Hechos 18:9)
Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles;
(Hechos 18:10)
porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.
(Hebreos 12:18) Millares de ángeles nos acompañan y el cielo nos ve.
Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,
(Hebreos 12:22)
sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,
(Hebreos 12:23)
a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,
(Mateo 24:14) ESTAMOS EN EL PRINCIPAL PROPOSITO DE DIOS. Aún mas que Moisés y Josué en su momento. Nadie puede oponerse a sus propósitos.
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Santiago 4:7) Tenemos poder sobre el diablo mismo y debe huir de nosotros cuando le resistimos.
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
(Lucas 10:19) Ya tenemos esto:
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Lucas 10:19)
Miren, les he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo; pueden caminar entre serpientes y escorpiones y aplastarlos. Nada les hará daño.
(Mateo 10:8) Tenemos esta orden de Dios.
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
(Lucas 10:9) También nos ha dado esta orden.
y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.
(2 Corintios 5:20) Somos embajadores del Reino de los cielos.
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
(Romanos 8:17) Somos hijos de Dios con todas sus repercusiones…
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo.
LO QUE TENGO TE DOY:
Parte 2: TE DOY.
Ver:
1. Lo que tengo
2. Te doy
3. La guía del Espíritu santo
(Hechos 3:6)
Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
(Juan 5:4) Jesús se guiaba por lo que veía hacer al Padre.
Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.
(Juan 5:5)
Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.
(Juan 5:6)
Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?
(Juan 5:7)
Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien (si tiene a alguien: a Jesús) me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.
(Juan 5:8) Jesús no ora sino que ordena.
Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.
(Juan 5:9)
Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.
(Hechos 16:6) Guía del Espíritu santo para hacer o no hacer.
Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;
(Marcos 11:23) No dice cualquiera que orare y tampoco (si un gran “santo”).
Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
(Mateo 24:14) Estamos en el principal propósito.
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Éxodo 4:21) Debemos hacer nosotros lo que ya nos dio y ordenó hacer.
Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.
(Éxodo 14:15)
Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Dí a los hijos de Israel que marchen.
(Éxodo 14:16) Le dijo que lo divida Moisés.
Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.
(Éxodo 14:21)
Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.
(Éxodo 14:26)
Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.
(Éxodo 14:27)
Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.
(Éxodo 14:14)
Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
(Marcos 16:17) Echa tú demonios, pon tú tus manos.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Lucas 6:19) Al igual que El nos pasa eso (lo vemos en la práctica).
Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos
(Santiago 5:14) Los ancianos no todos eran “super” santos pero la orden de lo que sucederá está ya dada.
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
(Santiago 5:15)
Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará;
(Santiago 5:16)
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
(Jueces 6:16)
Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y(Tú) derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.
(Mateo 17:20) Nosotros diremos;
Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
(Marcos 16:17) Las señales nos seguirán, no debemos orar para que suceda algo que ya dijo el Señor que sucedería.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
.(Marcos 16:18)
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Marcos 16:20) Hoy es igual que antes. Cristo está resucitado y vivo.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
Debemos predicar para que sucedan cosas como Salvaciones, sanidades llenamientos del Espíritu Santo, prosperidades etc.
(1 Corintios 1:21) Pero para que suceda NOSOTROS debemos predicar.
Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
(Mateo 12:41) Si Jonás no hubiera hablado ellos se hubieran muerto y condenado.
Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí (hay) más que Jonás en este lugar. Y Jesucristo vive en nosotros.
(Josué 10:7) Debemos ser como Josué. Y estar rodeados de personas valientes.
Y subió Josué de Gilgal, él y todo el pueblo de guerra con él, y todos los hombres valientes.
(Josué 10:8) Antes que suceda algo Dios ya le dice el resultado.
Y Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti.
(Josué 10:11)
Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada.
(Josué 10:12) Josué ordenó.
Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas:
Sol, detente en Gabaón;
Y tú, luna, en el valle de Ajalón.
(Josué 10:13)
Y el sol se detuvo y la luna se paró,
Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos.
¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero
(Josué 10:14)
Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.
(Marcos 16:15) Hoy estamos en algo aún más importante:
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Lucas 17:6)
Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
(Lucas 11:20) Dios está detrás de todo esto es entonces lógico que hayan milagros. Es para los que creen.
Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el Reino de Dios ha llegado a vosotros.
(Lucas 11:21)
Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee.
(Lucas 11:22) Jesús ya venció al diablo y nos manda a recoger el botín.
Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.
(Marcos 9:38) Uno que entendió: (le cayó la ficha).
Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
(Marcos 9:39)
Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.
(Marcos 9:40)
Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
(Hechos 6:8) Otro que entendió.
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 9:34) Otro que entendió, da ordenes al ver a Jesús que quiere sanar.
Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó.
(Hechos 16:18) Entender “lo que tengo” y darlo: Ej del Ingeniero y el boxeador. Pablo no pide a Dios que salga o lo saque sino que ordena como embajador del Reino de Dios.
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
(Hechos 13:11) Ordena al captar la voluntad de Dios. (No ora, ni se lamenta).
Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.
(Marcos 4:39) Jesús daba ordenes. Sabía que tenía el poder del E.Santo que tenemos nosotros.
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.
(Juan 14:12) Jesús dijo esto: Nosotros podemos porque Cristo vive en nosotros.
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
(2 Corintios 4:7)
Pero tenemos este tesoro (Jesús) en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,
(Colosenses 1:29)
para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.
(Romanos 15:18)
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Romanos 15:19)
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(Romanos 15:20)
Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio.
(Juan 5:19) Debemos caminar cerca de El para ver lo que está haciendo ahora.
Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.
(Juan 11:22) Podemos ser como El.
Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.
(Juan 11:41) Ya sabía antes la voluntad y la respuesta del Padre.
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.
(Juan 11:42) Digamos, creamos y vivamos eso.
Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
Luego de decir esto dio la orden y Lázaro resucitó.
(Daniel 9:23) Daniel ayunaba y oraba por dirección de Dios para el futuro y Dios le respondió.
Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión.
(Daniel 10:1)
En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.
(Hechos 13:1) En Antioquia par tener revelación de la voluntad de Dios oraban y ayunaban y Dios le respondió mediante profecía y confirmó el llamado de Pablo y Bernabé
Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.
(Hechos 13:2)
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
(Hechos 13:3)
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
(Hechos 26:19)
Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,
(Habacuc 2:2) Debemos hacer esto una vez que Dios nos revela su plan para nosotros en este tiempo.
Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.
(Ezequiel 12:23)
Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: Haré cesar este refrán, y no repetirán más este refrán en Israel. Diles, pues: Se han acercado aquellos días, y el cumplimiento de toda visión.
(Isaías 61:1) Jesús fue ungido por el Espíritu Santo para esta misión que es la misma que la nuestra. Nos ungió y nos dio autoridad con un propósito que es este:
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
(Isaías 61:2)
a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;
(Isaías 61:3)
a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
(Isaías 61:4)
Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.
(Lucas 4:14) Lo primero enseñar sobre el Bautismo en el Espíritu Santo para tener Poder.
Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
(Hechos 1:8) Muchos ya hemos recibido esto. Debemos convencer a los que lo recibieron que ya lo tienen, luego mostrarles para que e incentivarlos a que actúen y ejerzan ese poder llevándolo a la acción.
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
(Lucas 24:49)
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
(Hechos 2:4)
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Marcos 1:14) Debemos predicar lo mismo que Jesús: El Reino de Dios.
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,
(Marcos 1:15) 3 cosas:
diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
(Lucas 24:47)
y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.
(Mateo 10:7) Tenemos poder y autoridad y debemos usarlos
Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 10:8)
Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
(Mateo 10:7)
Vayan y anuncien que el reino de los cielos se ha acercado.
(Mateo 10:8)
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
(Lucas 10:19) Tenemos poder y autoridad sobre el diablos y todos los demonios juntos.
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
(Lucas 10:20) Los demonios se sujetan (nos obedecen) porque saben que tenemos la autoridad sobre ellos dada por Dios.
Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
(Lucas 10:19)
Yo les he dado poder a ustedes para caminar sobre serpientes y alacranes, (distintos tipos de demonios) y para vencer toda la fuerza del enemigo, sin sufrir ningún daño.
(Lucas 10:20)
Pero no se alegren de que los espíritus los obedezcan, sino de que sus nombres ya están escritos en el cielo.
(1 Juan 4:4) Cristo vive en nosotros y es mayor que todos, ya hemos vencido.
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
(Santiago 4:7) Aún el diablo mismo debe huir de nosotros si lo resistimos.
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
(Efesios 6:12) Esta es la realidad.
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
(Marcos 16:15) Dios nos envió a hacer esto y nos dijo lo que sucedería si lo hacemos.
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Marcos 16:16)
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
(Marcos 16:17)
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
(Marcos 16:18) tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
(Marcos 16:20) El está trabajando con nosotros en todo momento y haciendo milagros confirmando nuestras palabras u ordenes en su nombre.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
(Lucas 9:2) Esta es nuestra misión.
Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
(Marcos 3:14) Este es el modelo de lo que hace Jesús con todos sus discípulos.
Y estableció a doce (hoy a todos sus discípulos) para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar,
(Marcos 3:15)
y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:
(Lucas 5:16) De esta manera podemos estar con El y recibir sus instrucciones. Estando con El de la misma manera que El estaba con el Padre.
Más él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.
(Marcos 3:14) Modelo de todos sus discípulos posteriores (los 70, etc. y nosotros).
Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar,
(Marcos 3:15)
y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:
(Mateo 28:18) Esto debemos hacer.
Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
(Mateo 28:19)
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
(Mateo 28:20) Por eso los seminarios. Debemos saber que El está siempre con nosotros.
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
(2 Timoteo 2:2) Discipulado.
Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
(Mateo 9:36) Debemos tener y pedir más pasión por las almas
Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
(Mateo 9:37) Debemos pedir por más obreros para levantar la gran cosecha.
Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
(Mateo 9:38)
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
(Marcos 5:19) Debemos luego enviarlos a su entorno.
Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
(Marcos 5:20)
Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.
(Hechos 10:24) Cornelio juntó a todo su entorno para que escuchen el mensaje de salvación y luego fueron todos salvos y llenos del Espíritu santo.
Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.
(Hechos 1:3) Debemos enseñar sobre el Reino de Dios
a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.
(Hechos 1:4) Entes de predicar debemos ser bautizados en el Espíritu santo.
Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
(Hechos 1:5)
Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo (Hacer énfasis) dentro de no muchos días.
(Hechos 5:42) Por eso sucedió esto:
Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
(Hechos 6:4) También los líderes estaban enfocados en lo más importante y no “derivados en muchas cosas, incluso buenas.
Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.
(Hechos 6:8) Esteban era un creyente normal (común) y es un ejemplo de lo que cada creyente debe hacer (evangelizar con poder en la vida diaria).
Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
(Hechos 8:17) Lo primero que hacían los hombres de Dios es orar por los nuevos convertidos para que sean llenos del espíritu Santo.
Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.
(Hechos 9:17) Así hizo Ananías por mandato de Jesús con Pablo.
Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
(Hechos 19:6) Pablo hacía lo mismo con los nuevos convertidos.
Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
(Hechos 13:8) El poder de Dios avergüenza a los que trabajan con el poder del diablo.
Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.
(Hechos 13:9) Pablo pudo hacer esto porque estaba lleno del Espíritu Santo y de su poder.
Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos,
(Hechos 13:10)
dijo: ¡OH, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?
(Hechos 13:11)
Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.
(Hechos 13:12)
Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor.
(Hechos 4:29) Debemos hacer oraciones poderosas.
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
(Hechos 4:30)
mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
(Hechos 4:31) Nuevamente son llenos del Espíritu Santo.
Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
(Hechos 16:18) Debemos actuar y ejercer el poder y la autoridad que ya recibimos y tenemos como lo hacía Pablo.
Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
(Efesios 6:12) ¿Porque?
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
(2 Corintios 4:3) Debemos saber esto y reprender y ordenar a esas fuerzas espirituales que se vayan y dejen libres a las personas para que puedan creer y ser salvas.
Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;
(2 Corintios 4:4)
en los cuales el dios de este siglo (el diablo) cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
(Hechos 10:38) Debemos hacer lo mismo que Jesús hacer bienes y sanar a todos los oprimidos por el diablo.
cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
(Romanos 15:18) Así lo hacía Pablo como modelo de creyente. Dejaba actuar a Cristo que vivía en el.
obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras,
(Romanos 15:19)
con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(1 Timoteo 3:15) También debemos fundar iglesias para que sean centros de preparación de cristianos para la obra del ministerio, oasis en medio del desierto y fortalezas de Dios en el mundo.
para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.
DIOS NOS HA DADO AUTORIDAD Y PODER PARA HACER SUS OBRAS.
DEBEMOS SALVAR LAS PERSONAS,
SANARLAS,
ORAR PARA QUE RECIBAN (EL PODER DESDE LO ALTO) EL BAUTISMO EN EL
ESPÍRITU SANTO,
DISCIPULARLAS,
ENVIARLAS A SU ENTORNO (O A OTROS LUGARES),
Y PLANTAR NUEVAS IGLESIAS (para que sean columnas y baluartes de la verdad).
¡ES HORA DE ACTUAR!