Cada persona puede decir:
Dios es justo y siempre nos tratará con Justicia.
Dios es amor y te ama más que nadie y quiere lo mejor para nosotros.
Dios es misericordioso y El te entiende, comprende y está siempre dispuesto a perdonar.
Porque Dios es fiel, podemos estar seguros que siempre cumplirá sus promesas.
Porque Dios nunca cambia siempre te amará incondicionalmente y estará contigo.
Porque El te salvó y te trasladó a su Reino (Colosenses 1:13) tu futuro está seguro y es eterno.
Porque Dios es mayor que todos, nadie nos puede sacar de su mano.
El es nuestro Pastor, nada nos faltará, entonces puedes sentirte amado y protegido.
El bien y la misericordia nos seguirán todos los días de nuestra vida.
Porque El vive en el cielo estaremos siempre donde El está.
Somos sus herederos porque El es nuestro padre.
Siempre estaremos con El y todas sus cosas son nuestras.
Tendremos toda la eternidad para disfrutar de su compañía, de su gloria, de sas recompensas y de todo lo que hay en el cielo.
La mayor recompensa es la misma presencia de Jesús y su amistad eterna.
En su presencia hay plenitud de gozo, delicias a su diestra para siempre.
Desde el día que le entregaste tu vida a Jesús vives en su presencia y será así para siempre. El intercede por ti en todo momento.
JESÚS DIJO ESTAS COSAS Y DIJO QUE EL INFIERNO ES REAL Y ETERNO, TAMBIÉN EL MURIÓ EN LA CRUZ PARA SALVARTE DE ESE CASTIGO.
(Mateo 18:8) Esta es una advertencia (no literal) para que te apartes de todo lo que te puede llevar a pecar.
Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.
(Mateo 25:41)
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí,…..al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. El infierno fue creado para el diablo y sus demonios que se rebelaron contra Dios y eligieron desobedecerle y allí también irán los hombres que elijan lo mismo. Dios no manda a nadie al infierno sino que la gente elije ir y no someterse a la autoridad de Dios ni a sus mandatos…dice la biblia el que hace pecado es del diablo..(el que vive en desobediencia constante o en una indiferencia y hace las cosas " a su manera" y no como las manda Dios a hacer.
(Mateo 25:46)
E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
(Judas 1:7)
serán como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.
(Apocalipsis 20:10)
Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
(Apocalipsis 21:8)
Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
(Apocalipsis 20:14)
Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.
(Apocalipsis 20:15)
Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
Lee el Salmo 51 en tu Biblia y pídele perdón a Dios.
Si querés saber como ser salvo entrá en www.elcieloesunlugar.com.ar
Cada persona puede decir:
Como Dios es una persona y es mi Padre puedo hablar con El en cualquier momento como el padre más bueno y comprensible del universo, El es real, nos habla de distintas maneras y podemos hablar con El en cualquier momento.
El ya sabe todas las cosas mías, mis debilidades y tolo que me hace falta antes que se lo diga.
El me ama más que nadie y es Todopoderoso, es decir puede hacer cualquier cosa o cambiar o arreglar cualquier situación.
El es Omnipresente y siempre está conmigo, nunca estoy ni estaré solo.
Como el sabe todo, puedo ir a El con todas mis preguntas y preocupaciones y puedo esperar sus respuestas. El encontrará la manera para que yo entienda sus respuestas y su voluntad para mí.
El sabe el final antes que suceda el principio de cualquier cosa y ya tiene la solución y puede anticiparse a los problemas, ¡nada lo toma por sorpresa!
Nada se hace, ni sucede, sin su voluntad o aprobación y todo nos ayuda a bien.
Podemos someternos a su voluntad con confianza sabiendo que siempre su voluntad es lo mejor para nosotros.
Si somos cristianos, nacidos de nuevo El vive en nosotros y como El es santo podemos vivir como a El le agrada porque nos da el poder para vencer el pecado y El hace en nosotros las obras que a El le agradan. (Si le damos lugar).
Podemos adorarle y servirle porque es digno.
El es la verdad absoluta entonces podemos creer lo que El dice y vivir de acuerdo a eso.
(Lucas 17:20)
Un día, los fariseos le preguntaron a Jesús: —¿Cuándo vendrá el Reino de Dios? Jesús contestó: —No pueden descubrir el Reino de Dios por medio de señales visibles.
(Lucas 17:21)
Nunca podrán decir: “¡Aquí está!” o “¡Está por allí!”, porque EL REINO DE DIOS YA ESTÁ ENTRE USTEDES. (Colosenses 1:13)
Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado.
Si somos hijos de Dios, verdaderos Cristianos El Rey del Universo Jesús, vive en nosotros y el Reino de Dios va con nosotros junto con su Rey. El más pequeño del Reino de Dios es más grande que el "mas grande" del Antiguo Testamento: Juan el Bautista, porque ahora somos templos del Espíritu Santo y Jesús vive en nosotros.
Por eso al predicar Jesús nos dijo que digamos El Reino de los cielos se ha acercado en nosotros, en nosotros está la puerta del cielo: Jesús. Al aceptar las buenas nuevas cuando predicamos la gente entra por la puerta angosta (Jesús) al Reino de los cielos.
Lea por favor este mensaje de salvación de su alma
y se dará cuenta por qué nunca pudo (ni usted ni nadie) cumplir todos las mandamientos de Dios (siempre), para “merecerse” ir al cielo.
El mensaje del Evangelio es diferente a ese pensamiento generalizado, dice todos somos pecadores, pero Cristo murió en nuestro lugar pagando nuestra deuda con Dios y si a eso lo aceptamos por la fe y recibimos a Cristo en nuestras vidas, SOMOS SALVOS, perdonados y tenemos vida eterna, de manera que si morimos, vamos al cielo inmediatamente sin necesidad de purgar nuestros pecados, porque eso ya lo hizo Cristo por nosotros en la cruz. Le recomiendo que lea los versículos de la palabra de Dios puestos a continuación y de esa manera reforzará su fe en lo que le estoy diciendo y podrá ser salvo (en vida) y tener paz con Dios (ahora), sin tener que esperar a morir para “ver a donde va” por toda la eternidad.
(Gálatas 1:3)
Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz.
(Gálatas 1:4)
Tal como Dios nuestro Padre lo planeó, Jesús entregó su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo de maldad en el que vivimos. (El pagó nuestra deuda con Dios).
(Gálatas 2:16)
Sin embargo, sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo y no por la obediencia a la ley, (los mandamientos de Dios) Y nosotros hemos creído en Cristo Jesús para poder ser declarados justos ante Dios por causa de nuestra fe en Cristo y no porque hayamos obedecido la ley. Pues nadie jamás será declarado justo ante Dios mediante la obediencia a la ley. (Porque nadie puede cumplir todos los mandamientos).
(Gálatas 2:20)
Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí.
(Gálatas 3:10)
Pero los que dependen de la ley para hacerse justos ante Dios están bajo la maldición de Dios, porque las Escrituras dicen: «Maldito es todo el que no cumple ni obedece cada uno de los mandatos que están escritos en el libro de la Ley de Dios».
Nadie puede cumplirlos:
(Eclesiastés 7:20)
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
(Romanos 3:23)
Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.
(Romanos 3:24)
Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados.
(Gálatas 3:11)
Queda claro, entonces, que nadie puede hacerse justo ante Dios por tratar de cumplir la ley, (la lista de mandamientos de Dios) ya que las Escrituras dicen: «Es por medio de la fe (en la obra redentora de Cristo en la cruz) que el justo tiene vida».
(Gálatas 3:19)
Entonces, ¿para qué se entregó la ley? Fue añadida para mostrarle a la gente sus pecados. (Para que se den cuenta que son pecadores y no pueden cumplirla y que necesitan un salvador que es Cristo). Pero la intención era que la ley durara sólo hasta la llegada del Hijo prometido (Jesús).
(Gálatas 3:22)
Pero las Escrituras declaran que todos somos prisioneros del pecado, así que recibimos la promesa de libertad que Dios hizo únicamente por creer en Jesucristo.
(Gálatas 3:24)
Dicho de otra manera, la ley fue nuestra tutora hasta que vino Cristo; nos protegió hasta que se nos declarara justos ante Dios por medio de la fe.
(Gálatas 3:26)
Pues todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
(Efesios 2:4)
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
(Efesios 2:5)
aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
(Efesios 2:8)
Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.
(Efesios 2:9)
La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.
(1 Pedro 2:24) Esta es la obra “del cordero de Dios que quita el pecado del mundo”: Jesús.
Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados.
(1 Pedro 3:18)
Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios.
(1 Juan 4:9)
Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.
(1 Juan 4:10)
En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.
(Hechos 4:12)
¡En ningún otro hay salvación! (Solo por los méritos de Cristo) Dios no ha dado ningún otro nombre bajo el cielo, mediante el cual podamos ser salvos.
¿Qué debemos hacer entonces?:
Debemos pedirle perdón por todos nuestros pecados y creer en su obra a favor de nosotros en la cruz. Debemos entonces por una oración invitarle a que Cristo) entre en nuestra vida para tener la vida eterna.
(1 Juan 5:11)
Y este es el testimonio que Dios ha dado: él nos dio vida eterna, y esa vida está en su Hijo.
(1 Juan 5:12)
El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
(Juan 1:12)
Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.
ORACIÓN: Querido Jesús en este momento tomo la decisión de arrepentirme de todos mis pecados, creo que moriste en mi lugar en la cruz llevando la paga de mi pecado que es la muerte eterna (la separación de Dios eternamente) y mi castigo. Creo que por tus heridas yo soy sanado. Tomo ahora la decisión de recibirte en mi vida como mi Salvados, Señor y Rey, entra en mi corazón ahora y gracias por salvarme y convertirme en un hijo tuyo para siempre. Amén.
Jesús me dijo:
Debes enseñar a todos a amarme y a conocerme.
Muchos de los ministros religiosos no me reflejan a mí, ni me muestran a mi pueblo como soy realmente. Ellos me representan y les dan a mí pueblo una imagen falsa de mi carácter y de mi persona.
Muchos no le han enseñado a mi pueblo a amarme, ni por qué deben hacerlo.
No le han contado de mis obras, solo les enseñan ritos religiosos. Algunos hablan de una manera que mi pueblo se lleva una idea falsa de mí.
No le cuentan de mis obras, ni les hablan de mi amor hacia todos, yo amo a todos y el racismo es un engaño que se debe erradicar en mis ministros.
Otros no tocan el tema del arrepentimiento y solo hablan de “gozarse en el Señor” pero yo les digo que si no se arrepienten, muchos no estarán eternamente conmigo y vivirán creyendo que son míos y no lo son. Diles que lean: (1 Corintios 11:30-32) Esa es la razón por la que muchos de ustedes son débiles y están enfermos y algunos incluso han muerto. Pero, si nos examináramos a nosotros mismos, Dios no nos juzgaría de esa manera. Sin embargo, cuando el Señor nos juzga, nos está disciplinado para que no seamos condenados junto con el mundo.
Muchos de mis representantes no me muestran a mi pueblo como soy, ni quien soy, ni cuánto les amo, ni lo que he hecho por ellos y sigo haciendo.
La realidad es que no me conocen y debes mostrarles y enseñarles como soy. Debes procurar a que lleguen a conocerme como realmente soy. Yo mando a todos en todo lugar que se arrepientan, no solo a que “estén bien”. Yo estoy disciplinando a mi pueblo y ellos le atribuyen todo al diablo. Yo demando un cambio en sus vidas. Enséñales también a temerme, es decir a respetarme. (Hechos 17:30) Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; (Lucas 13:3) Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
Habla también a mi pueblo de mi amor, como lo hacen muchos de mis siervos en los cuales me agrado, muéstrales mis obras y diles que yo soy el mismo de siempre. Hebreos 13:8.
Háblales de mi maravilloso Reino, de las moradas del cielo, de mi pronta venida, de mis recompensas, de la necesidad de que se esfuercen y lleven mi palabra en el lugar que los he puesto. Diles que mi Reino está presente en cada uno y que avanza a través de ellos y que vendrá realmente a la tierra y será lo que todo el mundo ha esperado y anhelado en sus sueños (y mucho más aún). Diles que yo soy el Rey y que en el cielo solo mi Padre y yo somos adorados, háblales de la presencia de mi Espíritu Santo para glorificarme y de su poder sobrenatural. Háblales de los “poderes del siglo venidero”.
Háblales del infinito amor del Padre y que pidan ser llenos de su amor más y más y que está disponible para ellos. (Romanos 5:5)…porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Diles a mis hijos que yo realmente habito en cada uno de ellos y ellos deben vivir esta realidad mostrándome al mundo como soy. Yo quiero actuar a través de ellos.
Háblales de mi persona de cuanto sufrí y sufro por ellos esto último casi ninguno de mis hijos lo sabe, yo comparto sus dolores y sufro por sus pecados y su indiferencia hacia mí, hacia mi obra, hacia los que no me conocen y hacia mi Padre.
Diles a todos que yo no quiero que ninguno se pierda porque amo a todos de una manera que el ser humano no puede comprender, diles que quiero salvar a aquellos que no me aman y a los que están sumergidos en la mayor oscuridad y pecado.
Diles que yo amo a las naciones que mis hijos no aman y los toman como enemigos pero ellos son los que más necesitan de sus oraciones, de mí evangelio y de que se les dé a conocer mi obra a favor de ellos también en la cruz. Recuerden yo morí por TODOS.
Diles que no es tiempo de “pequeñeces” sino que es tiempo que se levanten, y se fortalezcan en mí. (1 Samuel 30:6) Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; MAS DAVID SE FORTALECIÓ EN JEHOVÁ SU DIOS.
Diles que se consagren totalmente a mí y formen parte de mi ejército de amor que conquista el mal con el bien. Oren por la sanidad y por milagros en sus “peores enemigos” y ellos los amarán y me amarán a mí. Ellos serán conquistados por mi poder ejercido y motivado por mi amor.
No hay “naciones enemigas”: hay perdidos y engañados y hay salvados por gracia. Esas naciones “enemigas” deben ser el blanco de sus oraciones para que puedan conocerme
( y no de sus críticas, ni de sus bombas).
Deben tomar las armas de la luz (el poder de mi Espíritu Santo, de mi amor, el escudo de la fe, etc, y ser activos en la batalla contra el mal y las fuerzas espirituales que motivan a este mundo al pecado y alejarse de mi y de mi palabra.
Diles que yo estoy realmente con ellos todos los días y que lo van a experimentar y esto le será revelado a muchos de mis hijos que me busquen de verdad. Yo les revelaré (de verdad) mi palabra (que mi pueblo lee y no entiende) y haré que baje de sus mentes a sus corazones.
Diles que ¡PREDIQUEN MI EVANGELIO! Yo salvo a las personas por la predicación.
Y a los que no saben como ¡ENSÉÑALES COMO HACERLO!
Prepara a mis hijos, ellos vencerán con mi amor y con mi poder. (2 Timoteo 2:2)
Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. (Mateo 28:20)…enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.