Dice Jesús:
Mi siervo: ¡Ten paz!
Tú eres mi hijo y eres mío para siempre.
Eres libre de todo temor.
Te he dado la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Tu vida se encuentra bajo mi especial cuidado.
Yo siempre estoy y estaré contigo.
Nada te puede pasar a menos que yo lo permita.
Si yo estoy de tu parte ¿Quién podrá estar en tu contra?
Nadie puede ir más allá de mi voluntad, yo soy el soberano absoluto sobre todas las cosas.
Yo soy el Dios todopoderoso.
Caminas conmigo y yo te protejo.
YO ESTOY EN TI Y NO NECESITAS NADA MÁS.
Porque mayor es el que está en ti que el que está en el mundo.
Eres libre de la potestad de las tinieblas.
Tienes autoridad sobre toda fuerza del enemigo.
NADA te dañará.
Yo te amo y supliré TODAS tus necesidades.
Haz de tu casa y de la Iglesia “Un pedacito del cielo”.
Ora siempre.
Camina en mi voluntad. “Anda en el Espíritu Santo”.
Desarrolla un carácter cristiano maravilloso yo que te doy los deseos y la fuerza para hacer mi voluntad.
¡TÚ VAS RUMBO EL CIELO TRABAJANDO CON JESÚS!
(Juan 14:27) Jesús nos dice:
Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.
(1 Pedro 1:2-8)
Dios Padre los conocía y los eligió desde hace mucho tiempo, y su Espíritu los ha hecho santos. Como resultado, ustedes lo obedecieron y fueron limpiados por la sangre de Jesucristo. Que Dios les conceda cada vez más gracia y paz.
Es por su gran misericordia que hemos nacido de nuevo, porque Dios levantó a Jesucristo de los muertos. Ahora vivimos con gran expectación y tenemos una herencia que no tiene precio, una herencia que está reservada en el cielo para ustedes, pura y sin mancha, que no puede cambiar ni deteriorarse.
Por la fe que tienen, Dios los protege con su poder hasta que reciban esta salvación, la cual está lista para ser revelada en el día final, a fin de que todos la vean.
Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aun cuando tengan que soportar muchas pruebas por un tiempo breve.
Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo.
Ustedes aman a Jesucristo a pesar de que nunca lo han visto. Aunque ahora no lo ven, confían en él y se gozan con una alegría gloriosa e indescriptible.
Los verdaderos cristianos tenemos el poder del Espíritu Santo. Hechos 1:8, 2:4.
Y debemos trasmitirlo y darlo a los demás: Hechos 3:6; 19:34; 19:6.
Somos el canal de la palabra de Dios. 1 Tesalonicenses 2:13.
Somos una puerta del Reino de los cielos. Mateo 10:7.
Tenemos la autoridad delegada de Cristo. Marcos 13:34; Tito 2:15.
Somos embajadores del Reino de los cielos con el respaldo de Dios y de todo el cielo.
2 Corintios 5:20.
Todo lo que atamos en la tierra es atado en los cielos y todo lo que desato en la tierra es desatado en los cielos. Mateo 16:19; 18:18.
Somos benditos porque venimos en el nombre del Señor. Marcos 11.9.
Tenemos autoridad sobre el diablo y sobre todos los demonios juntos. Lucas 10:19; Mateo 10:8; Marcos 6:13; Santiago 2:19.
Podemos orar y Dios responde: Jeremías 33:3; Mateo 7:7; Hebreos 4:16;
Podemos emplear el nombre de Cristo y actuar en su nombre (Es Jesús mismo actuando). Marcos 16:17-18; Lucas 24:47; Juan 14.14.
Podemos clamar y vienen ángeles poderosos a ayudar a fortalecer etc. Mateo 26:53.
Dios bendice a los que nos bendicen y maldice a los que nos maldicen. Génesis 12:3.
Caminamos guiados por el Espíritu Santo. Romanos 8:14.
Todo lo que hagamos, prosperará. Salmo 1:3; Nehemías 2:20.
Ningún arma forjada contra nosotros, prosperará. Isaías 54:17.
El que recibe a nosotros recibe a Cristo y a Dios Padre. Mateo 10:40; Juan 13.20.
Si ayudamos o damos algo a alguien, no perderemos nuestra recompensa. Mateo 10:42.
Todo esto es solo una mínima parte de lo maravilloso que es ser un cristiano.
Dios desde los cielos mira para ver si hay algún entendido que le busque.
En cuanto a mí a Dios clamaré.
De mañana, de tarde y de noche oraré y clamaré y El oirá mi voz.
En El se alegrará mi corazón.
Estando en su luz, veo la luz.
Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. (Jeremías 33:3)
Mis enemigos volverán atrás el día que yo clamare.
…se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. (Daniel 6:10)
¡HAGAMOS NOSOTROS ESO, HASTA QUE LO INCORPOREMOS EN NUESTRA VIDA DIARIA!
¿Como es que termina TODO? Lea estos misterios.
Nadie en el mundo se los podrá decir porque están en la palabra de Dios, y son muy pocos los que la entienden.
(Apocalipsis 19:11) El que relata esto es S. Juan: habla sobre cosas que le reveló e hizo ver Dios.
Entonces vi. el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. (Este es Jesús en su segunda venida visible)
(Apocalipsis 19:16)
Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
(Apocalipsis 19:19)
Y vi a la bestia, (el anticristo) a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército.
(Apocalipsis 19:20)
Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta (personaje que apoyará al anticristo) que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen.
Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.
(Apocalipsis 19:21)
Y los demás (Todos los millares del ejercito de gente impía que siguió al anticristo y fueron en contra de Dios) fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, (Jesús) y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.
(Apocalipsis 20:1)
Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, (Infierno) y una gran cadena en la mano.
(Apocalipsis 20:2)
Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que ES EL DIABLO Y SATANÁS y lo ató por mil años;
(Apocalipsis 20:3)
y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.
(Apocalipsis 20:7)
Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión,
(Apocalipsis 20:8)
y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra…. (otra vez para ponerlos en contra de Dios) a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.
(Apocalipsis 17:14)
Pelearán contra el Cordero, (Jesús) y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.
(Apocalipsis 20:9)
Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; (Jerusalén la celestial) y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió.
(Apocalipsis 20:10) Este es el destino final de diablo y de todos los que no quieren obedecer a Dios y quieren permanecer en sus pecados.
Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
(Apocalipsis 20:11) Este es el Juicio de los que no fueron salvos, que no quisieron voluntariamente seguir a Dios, dejar sus pecados y arrepentirse (se refiere a personas de todas las épocas, desde que el hombre fue creado.
Y vi. un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. (Dios hace tierra y cielos nuevos, estos últimos son las galaxias etc.)
(2 Pedro 3:7)
pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.
(Apocalipsis 20:12)
Y vi a los muertos, grandes y pequeños, (importantes o no importantes) de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, (estos libros son los que se están escribiendo hoy sobre las obras de cada uno que vive hoy y los que se escribieron sobre la vida de todos los hombres que existieron) y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. (En el cielo se escriben las verdaderas biografías de cada hombre o mujer.
(Apocalipsis 20:13)
Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.
(Apocalipsis 20:14)
Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.
(Apocalipsis 20:15)
Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
(El infierno es real)
(Apocalipsis 21:1) Dios crea todo nuevo e incorruptible.
Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron…
(Apocalipsis 21:3)
Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
(Apocalipsis 21:4)
Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
(2 Pedro 3:13) Esto es lo que anunciaba S.Pedro.
Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
(Apocalipsis 21:5)
Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
(Apocalipsis 11:15)
El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.
(Apocalipsis 22:12) Dice Jesús:
He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
Un cristiano dijo: Yo ya vi “el final de la película” y ganamos nosotros los que seguimos a Dios.
Todo está escrito en la palabra de Dios.
Elija usted a quien vale la pena servir e identifíquese con Dios, arrepiéntase de sus pecados y reciba a Cristo como su Salvador, señor y Rey (mediante una sencilla y sincera oración). Sígale solo a El, lea su palabra la Biblia, ore y congréguese con verdaderos cristianos para que puedan ayudarse mutuamente y alimentar su fe.
Si quiere saber más entre en www.elcieloesunlugar.com.ar