El Rey les dirá “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, A MÍ LO HICISTEIS” Mateo 25:40.
¿Cuál es el mayor bien que se puede hacer a alguien? Es mostrarle el camino al cielo, decirle como ser salvo por la obra de Jesucristo.
Hacerle que conozca a Jesús, su salvación, tener la vida eterna.
Explicarle que al nacer de nuevo, recibió el Espíritu Santo, que sea sano y que reciba el llanamiento en el Espíritu Santo para poder actuar con su poder sobrenatural para ayudar a otros y vencer el poder del pecado.
Luego enseñarles a orar oraciones poderosas y a captar la voz de Dios y la guía del Espíritu Santo para su vida.
Luego enseñarle las bases de la vida cristiana y enseñarle a descubrir sus dones o capacidades para servir a Dios y al prójimo en su entorno. “De hacer el bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios”. Hebreos 13:16.
Dios quiere que mostremos su amor en nosotros de distintas maneras, según las capacidades y talentos que no ha dado.
NADA LE INTERESA MÁS A DIOS QUE ENCONTRAR A SUS HIJOS PERDIDOS y consolar a los que sufren y orientar a los que están confundidos y no encuentran el camino, ni el plan que Dios tiene para cada uno de ellos. ¡ESE ES NUESTRO LLAMADO!
El está con nosotros, El nos guía y fortalece en este trabajo, nuestras obras se están escribiendo en el cielo y El nos recompensará en abundancia.
NO MIRE SUS LIMITACIONES, VEA A CRISTO EN USTED:
NADA HAY NADA QUE CRISTO QUE VIVE EN USTED NO PUEDA HACER.
(2 Corintios 10:10) De S. Pablo decían esto: Que cuando predicaba su palabra era menospreciable.
Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable.
(2 Corintios 4:7) Pero Cristo vivía en S.Pablo lo mismo que en usted si es un cristiano verdadero.
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,
(Romanos 15:18-19) Deje trabajar a Jesús en usted como lo hacía Pablo pero para eso debe predicar, orar por las personas etc.
Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
(Romanos 15:20) Debe entonces no estar centrado solo en sus cosas sino esforzarse y hablarle de la salvación a otros según se presente la ocasión.
Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio.
Yo estoy contigo en todo momento, y estoy en ti.
Nada se me esconde, nada me sorprende, se todos los pensamientos y las intenciones de los corazones en todo momento. Nada me toma por sorpresa, yo controlo todo, un puede pasar algo sin que yo lo sepa de antemano, nadie puede planear algo en contra tuya que yo no lo sepa con anterioridad a que lo piensen.
Ninguna enfermedad o tendencia puede estar brotando que yo ignore. Recuerda yo soy Dios.
Yo se todo, yo estoy siempre contigo, yo puedo hacer cualquier cosa y sanarte de cualquier enfermedad. Yo puedo cambiar y arreglar cualquier situación, no solo preverla sino arreglar algo cuando no hay ningún remedio humano.
Te he prometido una protección especial. Tu mismo tienes la autoridad del cielo, tienes la autoridad de un embajador mío, puedes hacer obras mayores de las que hice en la tierra ya que yo vivo en ti.
NADIE ESTA MÁS SEGURO QUE TÚ.
Yo te guardaré de cualquier desviación, trampa, deslizamiento o derivación.
Yo te guiaré por mis caminos y propósitos.
No te esquematices por nada. Vives siempre en triunfo. No te compares con nadie, recuerda que a mí me seguían en algunos momentos muy pocas personas y solo 120 estaban en el aposento alto, pero mi obra continúa, yo hago muchas cosas que tu no sabes y te utilizo de diferentes maneras, así que procura no desanimarte ni deprimirte porque estás en mi plan perfecto y yo te guiaré.
Jesús.
Te preguntas ¿Qué debes hacer?:
Ámame sobre todas las cosas.
Marcos 12:29-31
Ama a los demás como a ti mismo.
Juan 13:34-35.
Camina conmigo.
Génesis 5:24; Juan 1:43; 21:19
Sígueme a dondequiera que yo vaya.
Apocalipsis 14:4
Déjame que me exprese a través tuyo.
Romanos 15:18; Hechos 9:34.
Haz salvos a todos los que puedas.
Romanos 11:14; hechos 11:14.
Procura que me reciban a mí y a mi Espíritu Santo.
Juan 1:12; Efesios 13-14.
Procura que todos sean llenos de mi Espíritu Santo.
Efesios 5:18; Hechos 9:17; 19:6.
Enséñales todas mis cosas.
Mateo 28:20; Hechos 20:27.
Háblales de mi Reino.
Marcos 1:14-15; Hechos 28:23, 31; Lucas 9:2.
¡Diles que vengo pronto!
Apocalipsis 22:12.
Mientras trabajen y vivan “la vida cristiana normal” brillando en donde estén.
Hechos 2:46-47; Mateo 5:16; 2 Tesalonicenses 3:12.
¡Recuerden siempre que yo los amo más que nadie!
Y también que todo es posible para mí, aún cambiar el corazón de ustedes para que puedan vivir todas estas cosas. Ezequiel 36:26-27.
Jesús
ESTO TE DICE DIOS AHORA:
YO SOY “EL CUARTO” QUE CAMINABA CON MIS SIERVOS EN EL HORNO DE FUEGO: Daniel 3:25.
¡HOY CAMINO CONTIGO!
YO CERRÉ LAS BOCAS DE LOS LEONES PARA QUE NO TOCARAN A DANIEL: Daniel 6:20-23.
YO SOY EL QUE TE DIJO: “CLAMA A MI Y YO TE RESPONDERÉ: Jeremías 33:3
Y EL QUE TE DIJO PEDID Y SE OS DARÁ: Mateo 7:7
YO TE FORMÉ MIO/A ERES TU: Isaías 44:21
YO SOY EL QUE IMPIDIÓ QUE LA VIVORA MATARA A PABLO: Hechos 28:1-6.
YO SOY EL QUE ABRIÓ EL MAR ROJO: Éxodo 14:21
YO SOY EL QUE DETUVO EL SOL Y LA LUNA POR LA ORACIÓN DE JOSUÉ: Josué 10:12-14.
YO SOY EL “QUE ESTOY EN SECRETO”, Mateo 6:6. EL DIOS OMNIPOTENTE, Génesis 35:11, EL TODOPODEROSO: Génesis 17:1.
YO SOY DIOS DE ARRIBA EN LOS CIELOS Y DE ABAJO EN LA TIERRA. Josué 2:11.
YO TENGO EL CONTROL DE TODO Y PARTICIPO EN TU VIDA. Salmo 32:8
¡MI AMOR POR TI SUPERA TODO CONOCIMIENTO!:
JESÚS
(Efesios 3:18)
Espero que puedan comprender, como corresponde a todo el pueblo de Dios, cuán ancho, cuán largo, cuán alto y cuán profundo es su amor.
(Efesios 3:19)
y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Predicador Gustavo Isbert
Quiero contarles algo:
Cuando entregué mi vida a Cristo y le recibí como mi Salvador y Rey de mi vida sucedió entre otras cosas, que por primera vez me sentí perdonado, limpio, salvo y que había encontrado el verdadero camino. Esto a pesar de haber sido “religioso” por 24 años y llevar una vida correcta sin muchos pecados visibles. Pero cuando experimenté este “nuevo nacimiento” Juan 3:3, encontré la verdadera paz.
Pero sucedió aún mas, noté que Dios me iba limpiando desde “adentro” y malos pensamientos, falta de amor por las personas, ira, etc. se fueron diluyendo y me vino amor por las personas y todo lo malo “invisible en mí” se fue transformando según las características del Espíritu Santo.
Amaba mucho más lo bueno, tenia mas misericordia y empecé a aborrecer el pecado y mis gustos también se acomodaron a los “gustos” y la voluntad de Dios.
¿Qué me sucedió? Lo que dice la palabra de Dios en Tito 3-7.
(Tito 3:3) Sucede un cambio en nosotros cuando recibimos a Cristo y a su Espíritu Santo. Solo de esa manera podemos vencer nuestra tendencia al pecado (visible es decir actos externos, o que reside en nuestros pensamientos y deseos internos)
Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.
(Tito 3:4)
Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,
(Tito 3:5)
NOS SALVÓ, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, (la salvación no es por obras meritorias ni por actos religiosos) Gálatas 2:16; Efesios 2:8-9, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
(Tito 3:6)
el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
(Tito 3:7)
para que justificados por su gracia, (su amor inmerecido hacia nosotros) viniésemos a ser herederos… de la vida eterna.
Y quiero explicarles Teológicamente algunas de estas palabras: Esto esta tomado en parte de la Biblia de Editorial Vida en la parte llamada Diccionario de la Biblia.
Regeneración: Es un cambio espiritual que se produce en el corazón del hombre, por obra y gracia del Espíritu Santo y por el cual se transforma la naturaleza pecaminosa y el hombre puede vivir de acuerdo a la voluntad de Dios. Juan 3:3; Tito 3:5.
Abarca la totalidad de la naturaleza del hombre, pues altera la disposición que lo gobierna, ilumina su mente, libera su voluntad para poder hacer la voluntad de Dios y renueva su naturaleza. 2 Corintios 5:17.
Renovación del Espíritu Santo: El espíritu Santo que mora ahora en el cristiano verdadero lo va transformando de a poco a la semejanza a Jesucristo. 2 Corintios 3:18.
Justificados: Justificación es absolver, rectificar, o hacer justo.
Es el acto judicial de Dios mediante el cual en base a la meritoria obra de Cristo, se justifica al pecador arrepentido quien recibe la justificación por fe, se ve liberado de la pena (castigo) y se considera Justificado (justo delante de Dios). Hechos 13:38, 39; Romanos 3:24-26; 4:5-8.
También nos redimió:
Redención: (Rescatar, recobrar una cosa perdida). Liberación de la esclavitud del pecado y goce de una nueva libertad por el sacrificio redentor de Jesucristo. La muerte de Cristo es el precio del rescate y nos traslade del reino de las tinieblas (del gobierno del diablo) al Reino de Jesús, Colosenses 1:13; Hechos 26:18, Romanos 3:24; Gálatas 3:13; Efesios 1:7; 1 Pedro 1:18-19.
Cristo murió en nuestro lugar llevando nuestra culpa para salvarnos
(1 Pedro 3:18)
Porque Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.
(1 Pedro 2:24)
Quien (Jesús) llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, (la cruz) para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
Imputación: Atribuir a otro una culpa, delito o acción. Dios puso sobre Jesús todos nuestros pecados y murió en nuestro lugar.
En la historia sucedió la imputación de los pecados de Adán a todos sus descendientes y la imputación de los pecados de los descendientes de Adán a Jesús en la cruz. La paga del pecado es la muerte y Cristo murió en lugar de cada uno de nosotros. Antes se ofrecía un cordero sin defecto en sacrificio por los pecados del hombre pero Cristo (llamado el cordero de Dios que quita el pecado del mundo Juan 1:29) fue ofrecido para pagar nuestra deuda de pecado con Dios. Juan 3:16.
Entonces también se imputó la justicia de Cristo a los verdaderos cristianos nacidos de nuevo del Espíritu Santo. Juan 3:3.
Romanos 3:24; 5:12, 16, 18-19; Gálatas 3: 13; Tito 3:7; 1 Pedro 2:24; 3:18.
Le comento que sin saber esta teología Bíblica es eso lo que sentí en mi corazón y lo que me sucedió interiormente, espero que a usted le haya pasado o le este pasando lo mismo porque el que nace de nuevo Juan 3:3 es el verdadero cristiano, pertenezca a la religión cristiana que pertenezca y a los que no les sucedió esto, aunque se considere cristiano es solo un cristiano de nombre y no una persona regenerada y cambiada por Dios como dice la carta de S.Pablo a Tito 3:3-7.
Analice sinceramente su situación y si quiere ser salvo y que le pasen estas cosas maravillosas y aún a tener la seguridad de la salvación eterna y ser un co-heredero de Cristo le ruego que haga la oración que escribo más adelante.
(Gálatas 4:6)
Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
(Gálatas 4:7)
Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
(Romanos 8:16)
El Espíritu Santo mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
(Romanos 8:17)
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo.
ORACIÓN:
Querido Jesús te doy gracias porque has hecho todas estas cosas por mí que yo no sabía. Te pido perdón por todos mis pecados y creo que los llevaste sobre ti en la cruz junto con mi culpa y condenación.
Tomo la decisión de obedecerte y seguirte y te recibo ahora como mi personal salvador y como mi Rey.
Gracias Jesús porque voy ahora a experimentar tu vida en mí y la renovación a través de tu Espíritu Santo, además paso a ser co-heredero tuyo por tu gracia y amor hacia mí.
Gracias porque ahora soy un verdadero hijo tuyo. Amén.
Predicador Gustavo Isbert