Mensaje de Salvación de tu alma 1

Mensaje de Salvación

Como lo más importante en este mundo es que seas salvo y pases la eternidad en el cielo, he confeccionado algunos mensajes para que puedas aprenderlos y luego enseñarlos a tus seres queridos, amigos y conocidos.

Me preocupa que muchos que creen que son cristianos o que van a ir al cielo, no saben el camino, nunca se arrepintieron de verdad y no tomaron una decisión de recibir a Cristo en sus vidas como su salvador y Rey. Solo siguen en su religión por costumbre.

También hay muchos que profesan ser cristianos y no lo son realmente, pues puede verse por sus frutos e indiferencia a la obra de Dios.

¡ESTE MENSAJE ES PRIMERO PARA TI, Y LUEGO PARA QUE LO COMPARTAS A TODOS LOS QUE PUEDAS, HASTA LLEVARLOS A TRAVÉS DE UNA ORACIÓN (QUE TU PUEDES GUIARLE A REPETIRLA) A RECIBIR A CRISTO EN SU VIDA Y SER SALVOS!

¿Cuántas personas ganaste para Cristo en tu vida? o ¿cuantos ganarás en el futuro? Esta es una guía para ti:

1. Todos necesitamos la salvación a través de la obra de Cristo.

(Romanos 3:23)

Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

(Ezequiel 18:20)

El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo…

2. Nosotros no podemos salvarnos a nosotros mismos.

(Eclesiastés 7:20)

Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.

3. Pero Jesús hizo todo para salvarnos.

(1 Timoteo 2:5)

Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo…

(1 Timoteo 2:6)

el cual se dio a sí mismo en rescate por TODOS

(Juan 14:6)

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

4. Dios ama a todos y desean que todos vayan al cielo con El, por eso mandó a Jesús para pagar nuestros pecados en la cruz.

(Juan 3:16)

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

(Juan 3:17)

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

5. Como no podemos cumplir todos los mandamientos a causa de nuestra naturaleza pecaminosa Dios envió a Jesús al mundo quién dio voluntariamente su vida para salvar a todos los que creen en El.

(Gálatas 4:4-5)

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley (los mandamientos de Dios) a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

(1 Pedro 3:18)

Porque… Cristo padeció una sola vez por los pecados (de todos), el justo murió en lugar de nosotros los injustos, para llevarnos a Dios.

6. La Biblia (La palabra de Dios) nos enseña el camino para ir al cielo y ser salvos y además nos enseña de cómo crecer en la vida cristiana.

(Hechos 4:12)

Y en ningún otro hay salvación; (solo en Jesús) porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

(Juan 15:5)

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

(Juan 10:10)

Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

(2 Pedro 3:18)

Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él (A JESÚS) sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

7. Usted decide su propio destino eterno.

(Lucas 13:1)

En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos.

(Lucas 13:2)

Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos?

(Lucas 13:3)

Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

(Hechos 3:19)

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

(Juan 5:39)

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

(Juan 5:40)

y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

(Romanos 2:4)

¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

(Romanos 2:5)

Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,

(Deuteronomio 30:19)

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;

(Mateo 10:32)

A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.

(Mateo 10:33)

Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

(Juan 3:36)

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

8. Debes tomar una decisión de recibir a Cristo, seguirle y que El sea el Salvador y el Rey de tu vida.

(Juan 1:12)

Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.

(Juan 1:13)

Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.

(Apocalipsis 3:20)

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

9. Por favor ¡Hazlo ahora por medio de una oración hecha con tus propias palabras, tomando la decisión del punto 8!

(1 Juan 3:2)

Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

(1 Juan 4:9)

Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.

(1 Juan 4:10)

En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.

10. Luego de asegurarte que eres salvo y que tus pecados han sido perdonados según lo que dice la palabra de Dios, puedes aprender estos pasajes de la Biblia para guiar a otros a la salvación.

(1 Timoteo 2:3)

Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,

(1 Timoteo 2:4)

El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

(Marcos 16:15)

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Dios te bendiga mucho. Predicador Gustavo Isbert.

Estamos en este tiempo: (Mateo 24:14)

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Debes saber la opinión de Dios sobre estos temas:

DEBES SABER LA OPINION DE DIOS SOBRE CIERTOS TEMAS.

(Deuteronomio 22:5)
No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.

(Deuteronomio 22:5)
Una mujer no debe vestirse con ropa de hombre, y un hombre no debe vestirse con ropa de mujer. Cualquiera que hace algo así es detestable a los ojos del SEÑOR tu Dios.

(Levítico 18:22)
No practiques la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con un hombre como si fuera una mujer. Es un pecado detestable.

(Levítico 18:22)
No te echarás con varón como con mujer; es abominación.

(Levítico 20:13)
Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.

(Levítico 20:13)
»Si un hombre practica la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con otro hombre como si fuera una mujer, ambos han cometido un acto detestable. Ambos serán ejecutados, pues son culpables de un delito de muerte. (ESTO ERA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO PERO AHORA LA GRAVEDAD DEL PECADO ES LA MISMA) Y aunque algunos "te acepten" y "aplaudan" la realidad es que el que practica estas cosas irá al infierno pero el que se arrepiente de verdad y decide cambiar cuenta con el perdón de Dios y el poder para hacerle vencer esos pecados.

La homosexualidad no es una enfermedad (Dios no manda a los enfermos al infierno) LA HOMOSEXUALIDAO O LESBIANISMO ES UN PECADO DEL QUE PUEDE CUALQUIER PERSONA SER LIBERADO POR EL PODER DE DIOS.

TAMBIÉN DEBES SEBER QUE DIOS TE AMA Y EL MURIÓ POR TI PARA SALVARTE PERO DEBES ARREPENTIRTE DE ESOS PECADOS Y PEDIRLE PERDÓN.

EL QUIERE QUE TODOS LOS HOMBRES SEAN SALVOS Y VENGAN AL CONOCUMIENTO DE LA VERDAD.

(1 Juan 1:9)
Pero, si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

(1 Corintios 6:9)
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
(1 Corintios 6:10)
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
(1 Corintios 6:11)
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

(2 Pedro 3:9)
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
(1 Timoteo 2:4)
el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

No te enojes del que te avisa de un peligro tremendo sino apártate de ese camino que lleva a un precipicio y dale gracias al que te lo advirtió.

Caleb pidió conquistar el lugar más difícil y lleno de gigantes y lo logró con la ayuda de Dios.

Caleb pidió conquistar el lugar más difícil y lo logró con la ayuda de Dios.

Caleb le dijo a Josué:
(Josué 14:10)
Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años.
(Josué 14:11)
Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.
(Josué 14:12)
Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí,(Los Gigantes) y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.
(Josué 14:13)
Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad.
(Josué 14:14)
Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone cenezeo, hasta hoy, por cuanto había seguido cumplidamente a Jehová Dios de Israel.

Si Dios es por nosotros ¿Quién contra nosotros?

(Santiago 4:7)
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

(Lucas 10:18)
Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
(Lucas 10:19)
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, (demonios) y sobre toda fuerza del enemigo (el diablo) y nada os dañará.

Mostremos a Cristo tal como El es.

Nuestro amado Jesús no solo dejó todo, (su gloria etc) por venir a salvarnos y morir en nuestro lugar, sino que además vive intercediendo constantemente por nosotros. Por eso puede salvar perpetuamente a los que por El (Jesús) se acercan a Dios viviendo siempre para interceder por ellos.

Como el vive en nosotros, tenemos ese mismo sentir de “luchar” por la salvación de otros, por su sanidad, por su prosperidad etc.

Debemos enseñarles como vivir en bendición (con la bendición de Dios).

Y mostrar como es realmente Jesús. Es decir mostrar a Jesús como realmente es.

¡Que gran responsabilidad recae sobre aquellos que somos ministros religiosos y somos sus representantes! Cuánta gente se ha ido al infierno, o no quiere saber nada de Dios, al ver ejemplos negativos en algunos ministros religiosos o falsos ministros (porque como dijo Jesús el árbol bueno da frutos buenos y el árbol malo da frutos malos).

Quiero que le este versículo de la palabra de Dios para que no se deje engañar por personas que están en pulpitos y no muestran el verdadero carácter de Jesús y menos sus acciones:

(2 Corintios 11:13)

Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.

(2 Corintios 11:14)

Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.

(2 Corintios 11:15)

Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

¿Sabe la cantidad de gente que me ha dicho que no quiere saber nada de Dios y de Iglesias porque vieron “ministros de Dios” con mal carácter, no misericordiosos o que practican el pecado? (No que cayeron una ves sino que son un mal ejemplo constante).

Quiero que lea estas escrituras también para que le sirvan de advertencia.

1 Juan 3:8)

Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al diablo, el cual peca desde el principio. Pero el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo.

(1 Juan 3:9)

Los que han nacido en la familia de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque la vida de Dios está en ellos. Así que no pueden seguir pecando, porque son hijos de Dios.

(1 Juan 3:10)

Por lo tanto, podemos identificar quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo. Todo el que no se conduce con rectitud y no ama a los creyentes no pertenece a Dios.

Quiero que sepa que hay ministros religiosos falsos y también hay muchos “de profesión” pero no con un llamado de Dios, como también hay muchos que son un ejemplo.

Muchos dicen: si ese ministro religioso hace eso (algo malo) entonces yo también.

La sorpresa que se llevará esa persona será muy grande cuando encuentre a ese ministro religioso en el infierno.

Dios no tiene nada que ver con la maldad y juzgará a los que le representan mal pero sepa que Dios le ama tanto que murió en la cruz para salvarle y yo le invito a orar y a arrepentirse de sus pecados y verá (si ninguna duda) que Dios le responde.

¡He visto eso miles de veces!

Jesús es santo, hermoso, sin mancha, aborrece el mal y quiere lo mejor para nosotros.

El es más sublime que los cielos y que el cielo mismo.

Cuando entregamos nuestras vidas a Cristo y nos arrepentimos de nuestros pecados creyendo en la obra de Cristo en la cruz, Dios nos transforma a través de su Espíritu Santo para que seamos más y más como Jesús.

Debemos vivir alejados del mal, siendo un ejemplo de vida, dejar de lado nuestros egoísmos y pensar en el bien eterno de todos. El puede hacer que sacrifiquemos un poco nuestro bienestar y comodidad para hacernos más parecidos a Jesús.

¡EL NOS AMA COMO NADIE NOS AMÓ NI AMARÁ!

¡JESÚS ES EL DIGNO REY DE TODO, PORQUE SE LO MERECE!

¡DEBEMOS RETRIBUIRLE ESE AMOR Y APLICARLO A SUS AMADOS QUE ESTÁN EN ESTE MUNDO!

Predicador Gustavo Isbert.

Mensaje de salvación: ¿Qué debo hacer para ser salvo?

Mensaje de Salvación: ¿Qué le predicaron Pablo y Silas al carcelero?

(Hechos 16:30)

y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?

(Hechos 16:31)

Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

(Hechos 16:32)

Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.

(Hechos 16:33) Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.

(Hechos 16:34)

Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

¿Qué le habrán explicado?

Seguramente le explicaron como es Jesús y su obra a favor de los hombres para salvarlos, por ejemplo:

¿Para que vino?

(Lucas 19:10) Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.

Qué el recibía a los pecadores y los amaba.

(Mateo 9:11)

Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

(Mateo 9:12)

Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

(Mateo 9:13)

Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

(Mateo 11:19)

Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.

Le predicaron que Jesucristo es el Señor (el que manda) y que a El solo se debe adorar.

(Filipenses 2:8)

y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

(Filipenses 2:9)

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

(Filipenses 2:10)

para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;

(Filipenses 2:11)

y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Le explicaron que El no vino a condenar a las personas sino a salvarlas.

(Juan 3:17)

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

Le hablaron de los mandamientos, de que no podemos cumplirlos y que la salvación no es por obras meritorias nuestras, sino por la gracia de Dios.

Lectura:

(Romanos 3:19)

Obviamente, la ley se aplica a quienes fue entregada, porque su propósito es evitar que la gente tenga excusas y demostrar que todo el mundo es culpable delante de Dios.

(Romanos 3:20)

Pues nadie llegará jamás a ser justo ante Dios por hacer lo que la ley manda. La ley sencillamente nos muestra lo pecadores que somos.

(Romanos 3:21)

Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas, Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley.

(Romanos 3:22)

Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.

(Romanos 3:23)

Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.

(Romanos 3:24)

Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados.

(Romanos 3:25)

Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia…

Le hablaron de su amor.

(Romanos 5:6)

Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.

(Romanos 5:7)

Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena.

(Romanos 5:8)

Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.

(Romanos 5:9)

Y, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad él nos salvará de la condenación de Dios.

(Romanos 5:10)

Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo.

Le hablaron de que todos somos pecadores:

(Romanos 3:23)

Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.

(Romanos 6:23)

Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.

Le hablaron de la obra de Cristo en la cruz a nuestro favor:

(Juan 3:16)

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

(1 Juan 4:9)

Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él.

(1 Juan 2:2)

Él mismo es el sacrificio que pagó por nuestros pecados, y no sólo los nuestros sino también los de todo el mundo.

Le hablaron de la necesidad de un arrepentimiento y una conversión.

(Hechos 3:19)

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

Le hablaron que cada uno debe decidir recibir a Cristo y

nacer de nuevo del Espíritu Santo:

(Juan 1:12)

Pero, a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.

(Juan 1:13)

Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.

Lo invitaron a hacer una oración para entregarle la vida a Cristo y recibirle.

ORACIÓN:

Señor Jesús te doy las gracias por tu maravillosa obra en la cruz a mi favor, en este momento tomo la decisión de arrepentirme de todos mis pecados y de recibirte en mi vida como mi Señor, mi Salvador y mi Rey.

Recibo ahora tu perdón, tu vida, la vida eterna y entiendo que desde este momento soy salvo y soy verdaderamente un hijo de Dios. Amén:

Le explicaron ¿que sucedió en sus vidas?:

(1 Juan 4:13)

Y Dios nos ha dado su Espíritu como prueba de que vivimos en él y él en nosotros.

(1 Juan 5:11)

Y este es el testimonio que Dios ha dado: él (Dios) nos dio vida eterna, y esa vida está en su Hijo. (Jesús).

(1 Juan 5:12)

El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. (Eterna).

(Romanos 5:21)

Entonces, así como el pecado reinó sobre todos y los llevó a la muerte,

ahora reina en cambio la gracia maravillosa de Dios, la cual nos pone en la relación correcta con él y nos da como resultado la vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.

“Cruces de frontera”

Hay “Dos cruces de frontera” que debemos experimentar en este mundo y un tercero hacia la eternidad.

  1. Debemos nacer de nuevo del Espíritu de Dios. Cuando nacemos desde el vientre de nuestra madre nacemos con un cuerpo y nuestro espíritu (puesto por Dios en el momento de la gestación). Eclesiastés 12:7. Luego debemos recibir a Cristo en nosotros y entonces Dios envía al Espíritu de Cristo, el Espíritu Santo a nosotros y se hace uno con nuestro espíritu (se une) y entonces tenemos vida eterna y podemos ver el Reino de Dios, pasamos la frontera del reino de las tinieblas y entramos en el Reino de la luz (El Reino de Dios) y somos salvos, tenemos vida eterna y somos hijos de Dios. Así comenzamos a ser transformados más y más a la semejanza de Jesús, somos nuevas criaturas nacidas del Espíritu de Dios.
  2. Luego debemos ser llenos del Espíritu Santo y entrar en una dimensión sobrenatural. (Recibiréis poder) Hechos 1:8; 2:4; se incrementan los frutos y los dones del Espíritu Santo, tenemos autoridad y poder espiritual y estamos capacitados (ungidos) para hacer la obra de Dios.
  3. Cuando partimos de este mundo, nuestro espíritu, unido al de Jesús, se liberan del cuerpo y recibimos un cuerpo celestial como el de Cristo y vamos a estar en el cielo con El para siempre.
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